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Etiqueta: políticas culturales

Movimiento Transparencia emite comunicado sobre la reforma a la Ley de Premios Nacionales que avanza en la Asamblea Legislativa

La subcomisión legislativa respectiva analiza la reforma a la Ley de Premios Nacionales de Cultura. Ante este trámite, el Movimiento Transparencia considera necesario dejar constancia pública de las acciones realizadas durante este proceso, sobre todo porque quienes participamos en distintos espacios de consulta y discusión todavía no conocemos la versión actualizada del texto sustitutivo. Dado que esta reforma está próxima a someterse a votación es clave el seguimiento ciudadano.

Movimiento Transparencia, Fundación ACUA y Fundación Interartes fuimos las tres organizaciones que comparecimos ante la Asamblea Legislativa el 28 de julio, semanas después de la comparecencia del ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, realizada el 1 de julio. Cada organización presentó sus propias observaciones y propuestas. Posteriormente, las organizaciones participamos en espacios de diálogo en el Ministerio de Cultura y Juventud para revisar el texto sustitutivo y conversar sobre las propuestas planteadas.

En el caso de Movimiento Transparencia, se nos informó que algunas de nuestras observaciones serían acogidas. Entre ellas, la incorporación de la literatura infantil a los Premios Aquileo J. Echeverría; una declaración jurada mediante la cual quien postule una obra asuma responsabilidad sobre su autoría y originalidad; y otros mecanismos de verificación relacionados con el ISBN y las condiciones de publicación.

También manifestamos nuestra oposición a la propuesta de convertir automáticamente a quien obtiene un Premio Nacional en jurado de la edición siguiente. Consideramos que ese mecanismo puede fortalecer círculos de reciprocidad y posibles conflictos de interés, precisamente donde la reforma debería procurar mayores garantías de independencia. En la reunión se nos indicó que esta disposición se mantendría por tratarse de una propuesta del Ministerio.

Otra de nuestras observaciones que no fue acogida se relaciona con el enfoque del premio a la economía creativa o “economía naranja”. Desde Movimiento Transparencia consideramos que debe preservarse el espíritu de un reconocimiento a la gestión cultural, que permita reconocer también el trabajo desarrollado desde las comunidades y no únicamente iniciativas vinculadas a una lógica económica o mercantil.

Sin embargo, a pesar de haber participado en estos espacios de diálogo, nunca tuvimos en nuestras manos la versión actualizada del texto sustitutivo. Por esa razón, no podemos verificar si aquello que se nos comunicó fue efectivamente incorporado, cuál es su redacción definitiva, qué otras modificaciones se realizaron posteriormente ni qué ocurrió con las distintas recomendaciones recibidas durante el proceso.

Ante esta situación, el 25 de septiembre, Movimiento Transparencia, Fundación Interartes y Fundación ACUA enviamos conjuntamente un correo al despacho del ministro de Cultura y Juventud solicitando respetuosamente “el borrador actualizado del texto sustitutivo”, con el propósito de “conocer y valorar las nuevas incorporaciones realizadas al documento”.

Consideramos importante que la ciudadanía conozca esta situación. Los Premios Nacionales son reconocimientos del Estado costarricense y constituyen el máximo reconocimiento público que el país otorga en distintos ámbitos de la creación y la cultura. Por ello, sería saludable que el texto actualizado sea conocido públicamente antes de que la reforma continúe avanzando en su trámite legislativo.

Asimismo, consideramos que una reforma de esta trascendencia habría merecido la participación de un espectro todavía más amplio de organizaciones, colectivos, universidades, artistas, creadores y gestores culturales. La participación de las organizaciones que fuimos convocadas respondió al interés y seguimiento que hemos mantenido sobre este proceso, pero de ninguna manera pretende representar la diversidad del sector cultural costarricense.

Movimiento Transparencia reitera su solicitud de conocer el texto sustitutivo actualizado, con el fin de evaluar las nuevas incorporaciones y conocer qué ocurrió finalmente con las propuestas y observaciones planteadas durante este proceso.

Movimiento Transparencia
28 de septiembre de 2026

Organizaciones culturales, ante la reforma a Ley de Premios Nacionales de Cultura y Arte propuesta por el ministro de Cultura y Juventud, señor Jorge Rodríguez, anunciamos ante la comunidad del país nuestra posición y propuestas

Ante la inminente discusión en la Asamblea Legislativa de un proyecto de reforma a la ley vigente de premios nacionales, un grupo de agrupaciones culturales han dado su punto de vista basado en un análisis concienzudo que duró meses y que implicó comparecencias ante la comisión legislativa. Se ofrecen enseguida sus observaciones y propuestas que, según han manifestado, dan testimonio de su posición de este proceso.

Durante 2025, el ministro de Cultura y Juventud, señor Jorge Rodríguez Vives, que desempeña ese cargo desde la administración anterior, lanzó a consulta un proyecto de Reforma a la Ley de premios de Cultura y Arte. Varias organizaciones, especialmente de escritores, propusieron una serie considerable de modificaciones a ese proyecto y se entrevistaron con el ministro. Sin embargo, el proyecto original aparece de nuevo en la Asamblea Legislativa, sin ninguna modificación de fondo: la consulta había sido formal, pero, al parecer, sin diálogo fructífero ni impacto. En ese nuevo contexto, se llama a opinar a varias organizaciones, algunas asentadas y verificables, otras de presencia casi desconocida. El texto recibe una vez más una serie de observaciones de especialistas, personas expertas, activistas, gestores culturales y artistas. Tres grupos asistieron a comparecencias en la Asamblea Legislativa y expusieron sus observaciones: las organizaciones firmantes y el Movimiento Transparencia. Señalaremos aquí los más significativos de nuestros señalamientos.

Vacíos y problemas de la ley vigente

Como herencia de la ley vigente, hay en la propuesta de reforma persistencia de problemas de concepto, como el considerar a los premios nacionales “un incentivo”, cuando se trata, en el orden internacional, de premios a la excelencia y maestría en el campo premiado, sin importar la edad del postulante.

Otro problema central es el modo de administración actual del proceso subyacente a estos premios, al parecer inconexo, sin cabeza visible y circunscrito al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), que no tendría forma de garantizar la vigilancia del cumplimiento de la ley, en su condición de juez y parte. La propuesta de administración de la reforma citada agrava esta situación, por su tendencia endogámica: elimina o reduce los miembros externos al MCJ (CONARE, Colegio de Periodistas y Academia de la Lengua), le da poderes casi omnipotentes al jerarca y, además, convierte a las direcciones de los mismos departamentos del Ministerio en proponentes de jurados, es decir, concentra todo el proceso en el MCJ. Completa este panorama de concentración el hecho de que, al parecer, un texto sustitutivo devolvería la cabeza de la administración de los premios a la Dirección de Gestión Sociocultural, antigua Dirección de Cultura, donde ya estuvo por décadas, sin mejorar el proceso. En esas circunstancias, el ministro no tendrá un comité de expertos externos, con enfoques interdisciplinarios, que no sean los que provienen de sus subalternos. Como es sabido, ningún ministro puede ser experto en todos los campos. Tampoco sus subalternos tienen necesariamente la formación profesional en las artes premiadas: son administradores. Algo digno de destacar es que se reduce a uno solo el representante del CONARE (de las universidades estatales), que tienen a su cargo la enseñanza de las artes, con lo que se convertiría a los Premios Nacionales, que financia y otorga actualmente el Estado costarricense, en premios del Ministerio de Cultura y Juventud, gestionados y administrados por ese ministerio. Igual que ahora, ante una anomalía, el MCJ probablemente mandaría al ciudadano a poner un proceso judicial por su cuenta, como si fuera un problema legal del ciudadano y no una responsabilidad del ministerio velar por la probidad interna e introducir correctivos.

Subrayamos que los premios nacionales en el presente son otorgados por el Estado costarricense y no por una sola entidad, como sería si se aprueba la reforma.

En general, existen dudas y denuncias sobre nombramiento, idoneidad y actuación de algunos jurados, sobre desacato a normativa vigente, sobre filtración de información de los jurados, sobre la concordancia de las obras premiadas con los requisitos de ley y otros aspectos de procedimiento. Y un problema mayor: no existe instancia prevista para atender las denuncias. Así lo ha demostrado el Movimiento Transparencia. Sin embargo, en la reforma propuesta no se da solución a este cúmulo de cuestionamientos.

NUESTRAS PROPUESTAS

Destacaremos aquí nuestras propuestas más importantes, entre otras más de detalle, que hicimos llegar a la Asamblea Legislativa.

1. ENMIENDA A PROBLEMA CONCEPTUAL

Para ello, que se elimine la palabra “incentivo” de la ley y se lea “reconocimiento a la excelencia”.

2. PROPUESTA DE ADMINISTRACIÓN CON AUTONOMÍA

Para eliminar la situación de juez y parte del MCJ:

Que se cree una COMISIÓN SUPERIOR DE PREMIOS NACIONALES (COSUPRENA) de funcionamiento autónomo, que coordinará los premios en consulta con la Dirección de Gestión Sociocultural del MCJ, y será sostenida con redistribución de fondos del MCJ, las universidades públicas y el MEP, es decir, del conjunto institucional mayor de cultura del país. Se recomienda que se use la figura de descargo de funciones internas cuando las personas que se nombren sean funcionarios de esas instituciones y que se financie con apoyo de todo el conjunto de instituciones responsables.

Sus características y funciones serían las siguientes:

  • Serían nombradas en COSUPRENA las personas con los currículos, méritos y atestados más altos en su campo. Podrán presentarse como postulantes quienes cumplan los requisitos, que deberán publicarse, con al menos seis meses de antelación, en la página oficial de cada una de las instituciones que participan en el nombramiento.

  • Sus miembros serían elegidos por un período de tres años, sin posibilidad de reelección consecutiva. El nombramiento estaría a cargo del ministro (a) de Cultura y Juventud, el ministro (a) de Educación Pública y el presidente (a) del CONARE, a partir de una nómina lograda por concurso de antecedentes. Esta comisión nombraría entre sus miembros una Junta Directiva. Uno de ellos será un representante de la Dirección de Gestión Sociocultural del Ministerio de Cultura y Juventud, que deberá cumplir las mismas condiciones profesionales que los restantes.

Funciones

Tendría a su cargo:

  1. La coordinación administrativa de todos los premios.

  2. La creación de los criterios evaluativos generales y los procedimientos para la asignación de los premios, mediante su reglamentación.

  3. El seguimiento de los jurados asignados para asegurar que cumplan con los principios de idoneidad que dicta la ley, así como éticos, profesionales y legales correspondientes.

  4. La elaboración del reglamento de esta ley.

  5. La recepción de las denuncias, la puesta en marcha de las respectivas investigaciones y la aplicación de correctivos y sanciones, en caso de que se produzcan faltas, con un veredicto resolutivo ante las denuncias de irregularidades, presentadas por miembros de la comisión, los jurados o los participantes.

  6. Determinar subcategorías por premiar anualmente de manera alterna en los campos que se requiera.

  7. Otros propios de su ejercicio.

3. SOBRE LOS JURADOS

Este es un tema álgido de la situación actual. El Movimiento Transparencia ha hecho denuncias fundamentadas al detalle sobre este punto. Proponemos que la conformación y las responsabilidades de los jurados sean claras y precisas:

  1. La selección de jurados deberá hacerse por concurso de antecedentes, en la Comisión Superior de Premios Nacionales, entre candidatos que tengan experiencia en su campo y artistas con una obra consolidada y reconocida, con méritos equivalentes al premio.

  2. Los jurados estarán conformados por cinco personas y recibirán retribución por su trabajo, según corresponda.

  3. Habrá una nómina de jurados sustitutos, en caso de renuncia o retiro, por las causas supra mencionadas.

  4. El trabajo del jurado sobre las obras y personas postuladas es estrictamente individual y se considera falta grave implicar a terceros en su decisión y motivará su retiro inmediato de la función.

  5. Los jurados no tendrán relación de familiaridad hasta en tercer grado, ni de amistad o enemistad o sociedad o pertenencia a grupos con los postulados, ni habrán participado en evaluaciones, presentaciones o críticas previas de las obras participantes, de lo contrario, deben renunciar a esa función.

  6. El grupo de jurados de cada año ha de velar por la integridad del proceso y debe comunicar a la Comisión Superior y al MCJ cualquier irregularidad que se presente. Ambas instancias, con sus recursos y coordinadamente, dictaminarán sobre denuncias o problemas señalados y resolverán lo que corresponda, de acuerdo con las leyes vigentes y en función de la credibilidad y respeto merecidos por los premios.

  7. Ningún jurado podrá serlo sin las credenciales y méritos suficientes a su función, ni volver a cumplir como tal, sino pasados tres años desde su última participación en un mismo premio, incluidas sus subcategorías.

  8. Las decisiones del jurado son inapelables por la materia juzgada, pero pueden ser cuestionadas, o revocadas, si se demuestra falta contra la ley, los reglamentos, los requisitos y los procedimientos de los premios.

En la propuesta ministerial se incluye en el jurado a la persona ganadora del Premio Nacional del año anterior a conformar; sin embargo, creemos que esa integración no puede ser obligatoria. Además, una persona ganadora no necesariamente cumple con los requisitos indispensables para la conformación de un jurado. Por lo tanto, esa norma debería quedar excluida de la ley.

4. SOBRE OTROS PROBLEMAS Y DENUNCIAS REITERADAS QUE EL ACTUAL PROYECTO DE REFORMA TENDRÍA QUE ATENDER

  1. El hecho de que algunos premiados lo son múltiples veces

Ante esto, se propone que un premio nacional solo pueda ser otorgado una vez en la vida de un artista o cultor, en cada una de las categorías y subcategorías de los premios. Esto es justicia distributiva, de modo que más personas tengan acceso a los bienes simbólicos y materiales que implican y se desestimule la lucha subterránea por dinero y méritos y el tráfico de influencias entre aspirantes, algunas veces privilegiados por sus grupos de pertenencia.

  1. Establecer filtros de calidad

Los filtros son indispensables para asegurar la calidad e idoneidad de las obras: ISBN, editorial responsable (sea o no autopublicación), curaduría y crítica literaria o artística sobre la obra aspirante.

  1. El problema de la autenticidad de la autoría

El candidato(a) o aspirante deberá entregar a la administración una declaración jurada sobre su derecho de autoría, donde garantizará no haber usado IA, e indicará que obedece a las reglas éticas que prohíben el plagio u otra alteración del texto para que parezca inédito y que cumple con las normas dictadas por el concurso.

  1. Desacatos a los plazos de cobertura del premio

La obra debe haber aparecido por primera vez, sin excepción, durante el año que se premia. Por lo tanto, no pueden haber aparecido en años anteriores, ni pueden ser recopilaciones de obras anteriores, ni autocompilaciones hechas con partes de obras antiguas.

  1. Garantizar que no existan conflictos de interés

Debe garantizarse que los jurados no tengan ninguna relación previa o simultánea, sea familiar, hasta tercer grado, afectiva (amistad, relación íntima, o enemistad), laboral o de pertenencia grupal con los postulados a los premios y, en ese caso, deberán recusarse y renunciar de inmediato a esa función.

5. NUESTRAS PROPUESTAS SOBRE PREMIOS NUEVOS

Otro aspecto muy inadecuado de la reforma es que los nuevos premios propuestos (cuatro en total: sobre la música popular, la gastronomía, la economía cultural y la juventud) carecen de justificación suficiente e instalan la llamada economía naranja como prioritaria. Son premios a quienes hagan cultura con ideas político-económicas neoliberales, que significa hacer dinero con la cultura.

No obstante lo dicho, hemos hecho un esfuerzo de adecuación de lo propuesto por el ministro, para adaptar los premios señalados a una mayor democracia y justicia cultural, como sigue:

  1. El propuesto Premio a la Música Popular Costarricense Julia Cortés es excluyente de las demás formas populares de las artes: el baile popular, las artes plásticas populares, las artes dramáticas populares, entre otras. Además, el nombre Julia Cortés no corresponde a las intenciones que dice tener el premio. Esta artista se consagró en París, allá vivió la mayor parte de su vida y cantó un repertorio internacional. No se conoce ningún arraigo popular en Costa Rica.

En consecuencia, procurando objetividad y justicia, proponemos que no se dedique este premio exclusivamente a la música, sino que:

Se cree como un PREMIO NACIONAL A LAS ARTES POPULARES EN COSTA RICA, con el nombre de un gran cultor popular, señor Espíritu Santo Maroto, lo que visibiliza la etnia boruca y rinde el honor debido a una vida dedicada a lograr la sobrevivencia de las artes de este pueblo y de los pueblos originarios, tan poco representados en la cultura del país.

b) Sobre el propuesto premio de gastronomía, ya la cocina de chef, la alta cocina internacional se ha premiado mediante el Magón. Estaría faltando una vía para premiar las expresiones regionales, de base comunitaria, las que impactan la nutrición de miles de costarricenses, con soluciones creativas, aquellas que no necesariamente derivan en actividad comercial, sino también en uso familiar y otros. Por lo tanto, proponemos incluir el Premio a la Gastronomía costarricense, como una subcategoría en el Premio Nacional a las artes populares en Costa Rica, en tanto que recoge y evidencia la sabiduría ancestral alimentaria de las distintas regiones culturales, geografías y etnias de este país.

c) Proponemos cambiar el nombre del Premio de Gestión de Economía Creativa y Cultural Virginia Pérez- Ratton, al de PREMIO DE GESTIÓN Y PROMOCIÓN CULTURAL VIRGINIA PÉREZ- RATTON. Eso significa ampliar la propuesta actual del ministro, al incluir proyectos de gestión en general y no solo los de tema económico, de modo que se puedan seguir premiando, sin discriminación, los proyectos culturales comunitarios de gestión y promoción cultural, sea cual fuere el modelo económico que los sustente, o que se desarrolle como emprendimiento altruista, apoyado en la donación o contribución voluntaria o cooperativa comunitaria.

d) Sobre el Premio nacional a la Juventud, Jorge Debravo, señalamos que no parece adecuado dedicarle un premio de cultura a una condición etaria, sea juventud, niñez, adultez o tercera edad. La edad no es materia cultural, sino una condición biológica. Todos los premios nacionales deben ser accesibles a la juventud. Si ya el gobierno ha instituido este premio con este nombre fuera de los premios nacionales, recomendamos dejarlo fuera de los premios nacionales, pues se incurriría en un error conceptual.

6. PROPUESTAS DE MODIFICACIÓN A ALGUNOS PREMIOS YA EXISTENTES:

Presentamos ahora algunas de las reformas más relevantes que incluye nuestra propuesta.

  1. Modificaciones a los premios Aquileo

  • En los Premios Aquileo, recomendamos incluir como subcategoría: Literatura infantil.

La escritura y publicación de libros de literatura infantil tiene una larga y productiva trayectoria en el país. Su inclusión en los premios nacionales es de sobra justificada. Ha desempeñado un papel de primer orden en la formación de generaciones de costarricenses, colaborado con la educación y las primeras letras y la promoción de valores humanos fundamentales para esa etapa de la vida. Su publicación actual supera por mucho a otras expresiones minoritarias como la literatura ilustrada.

Además, consideramos indispensable garantizar que:

  • No se admitirán en estos premios libros que no se hayan publicado el año mismo de la vigencia del premio; tampoco aquellos que no estén respaldados por sello editorial e ISBN.

  • No se considerarán libros hechos con uso de IA, ni compilaciones o nuevas versiones de textos ya publicados o que impliquen plagios.

7. OTROS PREMIOS QUE SE JUSTIFICAN MÁS, SI SE REFORMAN

  1. Proponemos que el Premio Francisco Amighetti incluya subcategorías, que rindan honor a mujeres meritorias de las artes visuales:

-Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la subcategoría Margarita Bertheau para obras Bidimensionales: obras en soporte de dos dimensiones en pintura, dibujo, grabado, fotografía, collage, entre otras.

-Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la subcategoría Dinorah Bolandi para obras Tridimensionales: obras con tres dimensiones en diversos medios como cerámica, escultura, arte objeto, instalación, entre otros.

-Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la subcategoría Sila Chanto para otras categorías. Se contemplan expresiones dentro del ámbito de las artes visuales que presenten mezclas de diversos lenguajes, propuestas multimediales, experimentales, sonoras, performáticas, intervenciones espaciales, entre otras.

b) Proponemos reformar también el premio Carlos Enrique Vargas para que se ordene en dos subcategorías y se eliminen algunos elementos incluidos en la ley actual.

-Interpretación musical: se premiará la mejor ejecución musical. Entre los posibles premiados se encuentran solistas, agrupaciones y directores. Se elimina “Dirección musical”, dado que el director es un intérprete.

-Composición: se premiará una obra estrenada en público cuya autoría se encuentre debidamente registrada.

Por otra parte, se considera que el arreglo no tiene el mismo nivel de creatividad que una composición original. En la actualidad, incluso, la inteligencia artificial realiza este tipo de trabajo con gran rapidez y de manera gratuita.

Finalmente, destacamos estos elementos de nuestra propuesta:

  • Los Premios Nacionales en Cultura y Arte, al ser el reconocimiento máximo en un campo de la cultura, serán otorgados por una sola vez en la vida de una persona para cada categoría. Podrá postularse en alguna otra categoría.

  • No es justo privar a un ganador de lo logrado por morir antes de la premiación, como implica la reforma de ley. Si eso sucediera, el premiado recibirá lo que corresponda, simbólica y materialmente, por medio de sus herederos.

  • Nadie podrá eludir los requisitos de los premios, ni los postulantes ni los administradores, sin las consecuencias legales del caso.

  • La administración general de todos los premios contaría con la coordinación y control de la COSUPRENA, como entidad de autonomía relativa.

Presentamos este documento como testimonio de nuestra reflexión y trabajo sobre una propuesta ministerial que no alcanza los cambios debidos de una necesaria reforma a la ley vigente, según nuestro criterio.

Organizaciones firmantes

Fundación ACUA
Para el aprendizaje y la cultura artística

Fundación Interartes
Para la Cultura y las Artes en América Central

San José, 25 de setiembre de 2026

A la paz por el arte

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Estos tiempos que vivimos nos invitan a crear y creer otras formas posibles de resistencia. No es gratuito que la reacción generalizada ante la barbarie en la Asamblea General de las Naciones Unidas haya sido el retiro masivo de las delegaciones nacionales como acto de protesta.

Por eso lo simbólico, la representación y la estética van de la mano. Y generalmente acompañan causas en las que la dignidad está de por medio.

Por eso también debo decirlo con todas las palabras: la vergüenza y la rabia que me produjo la reacción oficialista legislativa costarricense al oponerse a celebrar un acto de apoyo en memoria de la última persona costarricense fallecida y detenida por ICE en virtud de su condición migratoria. Vergüenza y rabia. Porque lo simbólico hoy también es político.

En medio de este contexto, el arte es y debe ser un vehículo necesario. Hablar de paz y acometerla mediante la expresión, la estética y la belleza es sin lugar a dudas el principal aporte que se puede dar ante la sombra, el dolor y el horror.

En esta semana que termina, la Fundación Transformación en Tiempos Violentos decidió llevar adelante una actividad de dimensiones quijotescas. De la mano de su director, el artista plástico costarricense Juan Carlos Chavarría, organizó un megaevento llamado “Exposición Internacional arte por la Paz”.

Más de 100 artistas nacionales e internacionales de muy variada formación participarán en esta aventura, cuya actividad central (una muestra de obras plásticas) permanecerá instalada en el Museo Histórico Juan Santamaría, ubicado en la ciudad de Alajuela, hasta los primeros meses de 2027.

Música, poesía, arte escénico, arte visual y plástico confluyen en un evento necesario, gracias a la visión y empeño de Juan Carlos, quien con su propio arte (la transformación de armas incautadas al crimen, en cuadros bellísimos llenos de color y mensaje) ha transmitido la necesidad de que el mundo mire con otros ojos lo que ocurre cuando la violencia se instala como norma.

Talleres, visitas guiadas, exposiciones, encuentros, conferencias y otras actividades más formarán parte de la oferta de esta iniciativa, que resulta indispensable en un periodo en el que los recortes a los sectores de cultura en la región latinoamericana son la norma.

“No hay caminos para la paz; la paz es el camino”, habría dicho Gandhi. Y para llegar a la paz, el arte es hoy una necesidad urgente.

Que nunca se apague su luz.

Sector cultura y audiovisual se movilizan a la Asamblea Legislativa ante recorte en el presupuesto 2027

Personas trabajadoras del cine y el audiovisual costarricense se manifestaron este martes 22 de setiembre en las afueras de la Asamblea Legislativa junto a otras representaciones del sector cultura. La movilización coincidió con la comparecencia del ministro de Cultura y Juventud, Jorge Rodríguez Vives, ante la comisión legislativa que analiza el proyecto de Presupuesto Nacional 2027, en el cual, según denuncia el sector, el ámbito audiovisual queda sin los recursos necesarios. Con pancartas como «La cultura alimenta familias», las personas manifestantes llamaron la atención sobre las consecuencias que tendría esa decisión para la producción, la exhibición y la formación de públicos en el país.

Para esta discusión, el sector preparó el documento Audiovisual. Aproximaciones a un estado del sector para asuntos legislativos (setiembre de 2026). En él recopila datos sobre el impacto económico, cultural e internacional de la actividad audiovisual y de los programas públicos que la sostienen.

Antecedentes

La movilización se suma a los reclamos que las organizaciones del sector vienen planteando desde julio. En un comunicado del 23 de julio, publicado por SURCOS, la Asociación Costarricense de Sonidistas Audiovisuales (ACSA), la Asociación de Productores Independientes de Cine de Costa Rica (APICC), la Asociación de Autores y Autoras de Cinematografía de Costa Rica (CCR), la Unión de Directoras de Cine de Costa Rica, DOKUS, InterArtis Costa Rica, ASODEV y la Organización Multisectorial del Cine y Audiovisual Costarricense señalaron vacíos en la implementación de la Ley de Cinematografía y Audiovisual N.° 10657. Entre ellos mencionaron la falta de un reglamento firmado, la conformación del Consejo de Cinematografía y Audiovisual sin reglas claras, el retraso en los resultados del Fondo El Fauno y la incertidumbre sobre la continuidad del Costa Rica Festival Internacional de Cine (CRFIC), de Ibermedia y de la Cinemateca Nacional.

Una industria con encadenamientos productivos

El documento plantea que el sector audiovisual genera encadenamientos productivos en todas sus etapas, desde el desarrollo hasta la distribución. En esas etapas intervienen servicios de hostelería, alimentación, transporte, construcción, renta de equipos y vehículos, costura, servicios legales y contables, supermercados, pulperías y panaderías, entre muchos otros.

Según el texto, los fondos públicos de fomento funcionan como un mecanismo de efecto palanca que atrae capital externo, coproducciones y rodajes. Entre los ejemplos que cita:

  • Clara Sola recibió unos US$43.000 del Fondo El Fauno y atrajo US$500.000 de inversión en el país, con más de 180 empleos directos, más de 200 indirectos y siete semanas de rodaje en Vara Blanca, Poasito y Río Cuarto. Eso equivale a más de 11 dólares por cada dólar estatal.

  • Tengo sueños eléctricos generó más de 160 empleos directos y obtuvo más de 25 premios nacionales e internacionales, con una relación de inversión de alrededor de 7 a 1.

  • Memorias de un cuerpo que arde generó más de 150 empleos directos, reunió a más de 25.000 personas espectadoras en las siete provincias y obtuvo más de 30 premios.

Presencia en los principales festivales

El documento destaca que el cine costarricense suma más de 12 años de participación continua en festivales clase A. Todas las producciones con presencia internacional se realizaron bajo marcos de coproducción que trajeron recursos al país. Además, más del 90% de las personas cineastas con proyección internacional se identifican como mujeres.

Entre los hitos recientes menciona las nominaciones a los Premios Goya de El despertar de las hormigas, Memorias de un cuerpo que arde y La piel del agua, y la presencia en la Berlinale y en distintas secciones del Festival de Cannes. En 2026, Siempre soy tu animal materno fue seleccionada en Un Certain Regard, la tercera producción costarricense en una sección oficial de ese festival. El texto recuerda también que Costa Rica presidió el Programa Ibermedia entre 2024 e inicios de 2026. Como referencia, señala que durante todo el siglo XX el país produjo apenas nueve películas, mientras que en 2026 se estrenan ocho largometrajes nacionales, siete de ellos con apoyo estatal a través de El Fauno e Ibermedia.

Los programas en riesgo

El documento describe los principales programas públicos del sector:

  • Fondo El Fauno: fondo concursable administrado por el Centro Costarricense de Cine y Audiovisual, regido por el Decreto Ejecutivo N.° 44456-C y amparado en la Ley N.° 10.071 de Atracción de Inversiones Fílmicas. Otorga hasta ₡50 millones para producciones mayores de ficción, documental, animación o videojuegos. Según el texto, hoy depende del presupuesto institucional y está a la espera de giros estipulados en la ley que se encuentran retenidos por Hacienda.

  • Programa Ibermedia: Costa Rica ha participado de forma ininterrumpida desde 2007. Con un aporte estatal acumulado de US$2,8 millones, cercano a US$150.000 por año, 113 proyectos costarricenses han recibido US$4.196.825, es decir, un retorno directo de 1,5 dólares por cada dólar invertido, sin contar el capital extranjero y privado adicional.

  • CRFIC: tras 14 ediciones, el festival reúne a más de 15.000 personas espectadoras y exhibe más de 70 películas al año, con una etapa itinerante que alcanza a más de 3.000 personas fuera de la Gran Área Metropolitana.

  • Preámbulo: programa de formación de públicos creado en 2015 como antesala de la Cinemateca Nacional. En 2025 registró 7.753 asistentes en la Sala Gómez Miralles, frente a 4.244 en 2022, y alcanzó a 5.786 personas en 12 comunidades rurales mediante sus giras. El 70% de su público tiene entre 15 y 35 años, y más de la mitad de su programación está dirigida o codirigida por mujeres.

  • Cinemateca Nacional: la Ley N.° 10657 la eleva por primera vez a rango de ley (artículo 19) y obliga al Estado a garantizarle espacio físico, presupuesto y recursos humanos para la alfabetización audiovisual y la preservación del patrimonio cinematográfico.

El documento cuestiona además la lectura que se ha hecho de datos de la Encuesta Nacional de Cultura 2026 sobre el consumo de cine. Recuerda que producciones nacionales como Maikol Yordan 2, Amor viajero y Hombre de fe convocaron a decenas de miles de personas en salas, y sostiene que las ventanas de exhibición pueden haber cambiado, pero no el interés por el contenido costarricense.

El documento cierra con una frase que resume la posición del sector: «Un país sin cine es un país sin memoria».

Entre institucionalidad cultural y derechos laborales: así abordan el cine los planes de gobierno

Un documento comparativo elaborado a partir de la guía del cineasta y docente Alejandro Ferlini Cartín analiza las propuestas —o la ausencia de ellas— sobre cine, producción audiovisual y artes audiovisuales en los planes de gobierno de las principales candidaturas presidenciales para las elecciones de 2026. El ejercicio permite identificar con claridad cuáles partidos presentan planteamientos concretos, cuáles se limitan a menciones generales y cuáles no incorporan el tema en absoluto.

Según el análisis, solo un reducido número de candidaturas reconoce explícitamente la política pública audiovisual existente o propone acciones específicas para el sector. El Frente Amplio (Ariel Robles) presenta la propuesta más clara y específica, con respaldo explícito a la Ley de Cinematografía y Audiovisual, el fortalecimiento del Centro de Cine y la continuidad de fondos públicos para producción, formación y exhibición. El PUSC (Juan Carlos Hidalgo) incluye el cine dentro de una política cultural amplia vinculada a la economía creativa, aunque sin instrumentos exclusivos. El Partido de los Trabajadores (David Hernández) introduce un enfoque distinto, abordando el audiovisual desde los derechos laborales, el reconocimiento del trabajo cultural y el acceso democrático, aun cuando no detalla herramientas específicas solo para cine.

En contraste, otras candidaturas presentan propuestas parciales o generales. El PLP (Eli Feinzaig) y Avanza (José Aguilar) mencionan la cultura y las actividades artísticas, pero sin políticas, financiamiento ni institucionalidad concreta para el audiovisual. El PLN (Álvaro Ramos) aborda la cultura de manera transversal, sin diferenciación para cine o artes audiovisuales. Finalmente, Agenda Ciudadana (Claudia Dobles), Pueblo Soberano (Laura Fernández) y Nueva República (Fabricio Alvarado) no presentan propuestas públicas identificables relacionadas con cine, producción audiovisual o políticas culturales.

El documento concluye que el cine y el audiovisual no ocupan un lugar prioritario en la mayoría de los planes de gobierno, pese a contar ya con una base institucional respaldada por legislación y fondos públicos. Destacan dos enfoques claramente diferenciados: uno que concibe el audiovisual como parte de la institucionalidad cultural y la economía creativa, y otro que lo entiende desde los derechos laborales y el acceso democrático a la cultura. La ausencia de propuestas claras en varios programas abre, según el análisis, una oportunidad para que el sector audiovisual incida activamente en el debate electoral y posicione el cine como industria cultural, expresión artística y herramienta de proyección internacional.

Cine y audiovisual en los planes de gobierno – Elecciones 2026

Resumen comparativo

Partido / Candidatura

¿Incluye propuestas sobre cine y audiovisual?

Enfoque principal

Nivel de concreción

Frente Amplio – Ariel Robles

Sí

Institucionalidad cultural, continuidad de políticas públicas, financiamiento

Alto

PUSC – Juan Carlos Hidalgo

Sí

Economía creativa y política cultural amplia

Medio

Partido de los Trabajadores – David Hernández

Sí

Derechos laborales, acceso democrático a la cultura

Medio

PLN – Álvaro Ramos

Parcial

Cultura tratada de forma transversal, sin foco audiovisual

Bajo

PLP – Eli Feinzaig

Parcial

Cultura general, sin instrumentos específicos

Bajo

Avanza – José Aguilar

Parcial

Mención genérica a cultura y artes

Bajo

Agenda Ciudadana – Claudia Dobles

No

—

Nulo

Pueblo Soberano – Laura Fernández

No

—

Nulo

Nueva República – Fabricio Alvarado

No

—

Nulo

Claves que se desprenden de la comparación

  • Solo una candidatura presenta una política audiovisual claramente definida y vinculada a la institucionalidad existente.

  • Dos programas incorporan el tema de manera indirecta, ya sea desde la economía creativa o desde los derechos laborales.

  • La mayoría de los planes no contempla propuestas concretas para el cine y el audiovisual, pese a tratarse de un sector con legislación, instituciones y fondos ya existentes.

  • Se identifican dos enfoques diferenciados:

    • Cine como política cultural e industria creativa.

    • Cine como trabajo cultural, derecho y acceso democrático.

El Teatro Nacional cerrará una temporada histórica para la poesía costarricense con el ciclo Miércoles de Literatura, Poesía y Diálogo

  • La primera temporada de estos encuentros literarios culminará el próximo miércoles después de 22 jornadas y 154 poetas que compartieron su obra poética de forma gratuita en este recinto josefino

La temporada poética 2025 del ciclo Miércoles de Literatura, Poesía y Diálogo llega a su punto final el próximo miércoles, un esfuerzo del Ministerio de Cultura y de la plataforma cultural Palabra y Punto. Este cierre, titulado “Rito de la Palabra”, pone fin a un año que amplió el alcance, la diversidad y la presencia de la palabra poética en el país.

El recital de cierre de esta temporada será el miércoles 26 de noviembre a las 6:30 p. m. en el foyer del Teatro Nacional y reunirá a un selecto grupo de poetas nacionales junto al invitado internacional Washington Cucurto (Argentina), en una celebración que marca el final de un ciclo sin precedentes: 22 jornadas y 154 poetas pasando por este espacio de entrada gratuita.

Los poetas participantes de esta última entrega serán Rogelio Ramírez Cartín, Magda Zavala, Víctor Hugo Fernández, Ileana Calero, Wendy Alvarado y Angélica Murillo, quienes compartirán escenario con el reconocido autor argentino. Esta clausura simboliza un punto culminante de un proyecto que ha hecho del Foyer un lugar vibrante para la creación literaria.

“Este proyecto ha sido un esfuerzo colectivo nacido del compromiso con la palabra poética y con la necesidad de abrir espacios dignos y constantes para nuestras voces. Cada jornada, cada poeta y cada lectura fueron posibles gracias a una convicción profunda: la poesía merece habitar los escenarios más importantes del país”, destacó Paola Valverde, productora general del espacio.

La poesía levanta la mano en Costa Rica
El ciclo Miércoles de Literatura, Poesía y Diálogo irrumpió con buenas convocatorias dentro de la escena cultural costarricense. Esta primera temporada no solo por su continuidad mensual y por sus invitados, sino también por la histórica Gala Poética del 128 aniversario del Teatro Nacional, realizada el 15 de octubre en la Sala Principal.

En ese escenario se reunieron cinco Premios Magón —Arabella Salaverry, Manuel Monestel, Julieta Dobles, Ronald Bonilla y Marjorie Ross— en una noche que reafirmó el valor de la poesía dentro del patrimonio cultural costarricense.

La gala incluyó además un homenaje a Eunice Odio, dirigido por María Bonilla, con la participación de Silvia Arce Villalobos, Alice García Muñoz, Katalina Vargas e imágenes de Ana Muñoz, consolidando un gesto institucional que abrió nuevas formas de diálogo literario.

“Este acto representó un reconocimiento profundo a la palabra poética como arte mayor, una apertura histórica del Teatro Nacional a nuevas expresiones y una afirmación pública de que la literatura tiene un lugar legítimo en los escenarios más significativos del país. Para el Movimiento Literario Palabra y Punto, la gala fue el punto más alto de visibilidad del proyecto, que hoy vislumbra nuevas oportunidades de crecimiento hacia el 2026”, agrega Valverde.

Para la gestora cultural, este ciclo reunió voces de múltiples territorios, generaciones y tradiciones literarias. Participaron figuras de amplia trayectoria como Alfonso Chase, Luissiana Naranjo y José María Zonta, así como poetas emergentes de diversas regiones del país.

La presencia de Edgar Atencio, del Territorio Conte Burica, marcó un momento relevante para la representación indígena en la poesía costarricense. A lo largo del año, el proyecto abrió espacio para editoriales independientes en el Día del Libro, realizó mesas dedicadas a la poesía escrita por mujeres en marzo y agosto, y recibió a autores internacionales como Rolando Kattan (Honduras), Alfonso Fajardo (El Salvador), Leticia Luna (México), Marisa Russo (Argentina), Sebastián Ibarra (Chile-Canadá), Zingonia Zingone (Italia) y Michele Clemente (Italia).

El ciclo Miércoles de Literatura, Poesía y Diálogo se realizó en un trabajo conjunto con el director del Teatro Nacional, Guillermo Madriz, quien impulsó la apertura sostenida para la poesía. Al frente del Movimiento Literario Palabra y Punto están Rebeca Bolaños, directora, y Paola Valverde Alier, productora general. El equipo se complementa con María José Villalta como anfitriona y Stephanie Marín como productora ejecutiva, junto al apoyo de Dennis Ávila, Andrés Briceño, Emmanuel Calvo, Tania Álvarez y Guillermo Acuña.

“El cierre de este ciclo no es simplemente la última actividad del año; es la culminación simbólica de un proceso que logró reunir en el Foyer a poetas de distintas edades, estéticas y geografías, abrazando la diversidad literaria sin censuras ni restricciones. Un proyecto que, desde su esencia, ha construido comunidad y ha mantenido viva la energía poética, por lo que les invitamos a acompañarnos en este emotivo cierre que tendremos”, finaliza Valverde.

Información general
Fecha: Miércoles 26 de noviembre de 2025
Hora: 6:30 p.m.
Lugar: Foyer del Teatro Nacional de Costa Rica
Entrada gratuita — Aforo limitado

Contacto: Rebeca Bolaños y Paola Valverde Alier
Correo: rebeca@palabraypunto.com

Defender lo obvio

Por Memo Acuña
Sociólogo y escritor costarricense

Esa mañana de julio llegamos a ese centro educativo infantil en las inmediaciones del centro de Medellín. Podrían estar fácilmente 300 niños y niñas, con sus ojos y y corazones dispuestos para escuchar, sentir, asombrarse.

Los asombrados, estoy seguro de eso, fuimos nosotros: Felipe, Ana Sofía, Tor y yo. Tres colombianos y este centroamericano al que la poesía lo ha convertido en un ciudadano privilegiado del mundo.

Privilegio sí, porque me ha permitido conocer países, culturas, afectos, otros afectos que son distintos a los afectos de la academia, de la cual también soy absolutamente consciente de lo que me ha entregado en mis más de 30 años de ejercicio en la región centroamericana.

Privilegio y sentido. Esa mañana fuimos juglares tras la flauta mágica de Felipe, que se encargó de “hipnotizar” la euforia infantil y disponerla para el gozo de la palabra. Me recordó tanto a mi querido director del Conservatorio Castella, Don Arnoldo Herrera González, quien tenía el maravilloso don de poner a cantar a todo un teatro repleto de niños, niñas y jóvenes a dos voces; “en el lejano bosque”, cantaba la primera voz; “ya canta el cucú”, contestaba la segunda.

Y empezaba la magia.

Luego vendría Ana Sofía Buriticá, poeta y gestora cultural colombiana, con su taller “La vida secreta de las palabras: un acercamiento al Collage Poesía” en el que hizo emerger el hierro liberado, el fuego del color, la intensidad de la creación.

Pensábamos que íbamos a entregar poesía, pero los niños y niñas nos la dieron a viva voz. Leyeron y se maravillaron con sus textos. Nosotros también.

Esa mañana en el Instituto Educativo Jesús María Bravo se confirmó el compromiso del Festival Internacional de Poesía de Medellín con la niñez colombiana. Este Centro Educativo forma parte del brazo formativo del Festival denominado Proyecto Gulliver, cuyo objetivo es impulsar “procesos pedagógicos dirigidos a niños, niñas y adolescentes, víctimas de los conflictos, para contribuir en mejorar el nivel de desarrollo cognitivo para el uso creativo del lenguaje, en beneficio de las habilidades para la vida, de la cualificación en las competencias ciudadanas y artísticas, y en el ejercicio pleno de sus derechos. Los beneficiarios están en situación de riesgo y vulnerabilidad social, están escolarizados en las instituciones educativas oficiales de la ciudad de Medellín, y en albergues o lugares de acogida” (tomado de https://www.festivaldepoesiademedellin.org/es/Escuela/Proyecto_Gulliver/Presentacion/).

En las últimas semanas hemos sido alertados por los intentos de recorte financiero hacia el Festival, provenientes de autoridades políticas locales. Al decir esto, no puede uno dejar de recordar esa mañana, el potencial liberador de la poesía y el aporte a la construcción de mejores experiencias ciudadanas.

Salir a defender lo obvio, decía el maestro Bertolt Brecht, es un imperativo en estos tiempos. Yo activo mi razón política para esa defensa. Porque en el arte, la política también convierte toda lucha en algo personal.

Seminario virtual: Reflexiones en torno a las políticas culturales

SURCOS comparte la siguiente información:

Le extendemos cordial invitación a participar del seminario virtual: Reflexiones en torno a las políticas culturales. Éste tendrá lugar los días 6, 13, 20, 27 de octubre y 3 de noviembre. Es totalmente gratuito y se realizará a través de la plataforma ZOOM en horario de 4:00 p.m a 6:00 p.m. Cuenta con dos modalidades de participación.

El seminario virtual Reflexiones en torno a las políticas culturales será un espacio de reflexión sobre la importancia de los derechos y políticas culturales entre representantes de instituciones estatales, gobiernos locales, personas productoras, promotoras y gestoras de políticas comunitarias, para la articulación e intercambio de saberes en el sector.

En los afiches adjuntos encontrará más información.

Este seminario está dirigido a personas gestoras comunitarias, personas gestoras municipales y representantes de espacios estatales.

Matrícula abierta hasta el 26 de setiembre. Para registrase en el siguiente enlace: https://forms.office.com/r/4U9pgn5rvX

 

Compartido con SURCOS por Nayla Carvajal Sancho.

La cultura costarricense desde el Estado

Adriano Corrales Arias*

CULTURA es uno de los términos que más acepciones tiene. Es un concepto polisémico y dinámico. Sus abordajes han sido diversos y complementarios a través de la historia, por esa razón debería considerársele desde la interdisciplinariedad, para así lograr una integralidad semántica.

En general, podría definírsele como “el conjunto de conocimientos y rasgos característicos que distinguen a una sociedad, una determinada época o un grupo social”. En todo caso, cuando hablamos de cultura, nos referimos a creencias, normas, valores, lenguaje, símbolos, tecnología, patrimonio, identidad. En otras palabras, hablamos de la actividad humana en su conjunto y de sus relaciones con la naturaleza y el cosmos, sobre todo de la producción simbólica a través del tiempo en espacios geográficos y socioeconómicos diferenciados.

En nuestro país la visión estatal de la cultura ha sido excluyente y elitista. Desde el “Olimpo” de los liberales, hasta el nacimiento del Ministerio de Cultura (PLN), se le concibe como la promoción de las “Bellas Artes”, las cuales deberían extenderse al pueblo para “culturalizarlo”, “cultivarlo”. Los liberales la concebían mancomunada con el sistema educativo, cual actividad “civilizatoria” que pretendía homogenizar su visión de mundo, es decir, privilegiaban su intención ideológica.

El dispositivo creado por el PLN en los años setenta del siglo pasado, ha sido vallecentrista y eurocéntrico, léase, colonial, salvo esfuerzos aislados y fallidos de regionalización con débiles discursos antropológicos sobre las culturas populares o “vivas”. Esa visón paternalista todavía subsiste. De allí la gran confusión en muchos artistas, quienes confunden el amplio concepto etnográfico con el de “arte” o “gestión cultural”. Por ello, se habla de un “sector cultura” difuso y asimétrico, el cual no sabemos si se define por su producción, su gremialismo o su filiación con el estado y su políticas, mejor dicho, la ausencia de ellas.

El neoliberalismo que lidera la contrarreforma con el afán del desmantelamiento del Estado Social de Derecho, erigido desde los años cuarenta del siglo pasado, le ha entregado esas tareas a las industrias culturales. Los últimos gobiernos del PLUSPAC así lo han venido haciendo y, el Ministerio de Cultura y Juventud (vaya híbrido), a pesar de su ingente labor en sus instituciones adscritas y en el apoyo a algunos productores artísticos, ha devenido en un cascarón desfinanciado y en una suerte de gran agencia de producción festivalera.

Las declaraciones de un candidato ultra conservador y de su escudera (diputada electa) han puesto el dedo en la llaga al gritar a los cuatro vientos, sin inmutarse, lo que otros quieren pero callan desde hace rato: cancelar el MCJ por ineficiente y burocrático (tiene menos del 1% del presupuesto nacional). Es decir, privatizar sus órganos desconcentrados y asignarle a las industrias culturales el resto. De allí a un Hollywood o Disney ticos no estaríamos tan lejos. Quizás ello quiso decir la señora escudera del enviado de los organismos financieros internacionales, quien bien podría convertirse en presidente de esta res ya no tan pública.

El día en que la CULTURA se convierta en el centro de una propuesta política al interior de un robusto proyecto país, tal y como corresponde, estaríamos hablando de inclusión, equidad, justicia social, defensa de los patrimonios tangibles e intangibles, de soberanía tecnológica y alimentaria y de las diversas identidades y expresiones simbólicas de quienes ocupamos este pequeño y bendito territorio. Es decir, estaríamos ante una auténtica acción sociocultural, corazón de toda actividad política.

Sin embargo, por ahora, sepamos que la CULTURA, desde la contrarreforma neoliberal, está clausurada. Aunque sigue viva y resistiendo en nuestras comunidades, en nuestros quehaceres, en nuestros sueños, en nuestras memorias.

*Escritor.