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Etiqueta: redes sociales

Paralizados por todas partes

Abelardo Morales Gamboa

Ya las cosas venían mal en este país; siguen mal y pintan peor. Tenemos uno si no el peor de los gobiernos de la historia reciente, pero no solo el gobierno toma malas decisiones, o no toma ninguna o toma las que toma con muy mala leche. Este grupito ha venido a empeorar la situación de los costarricenses, no hay duda. Podríamos sentarnos a llorar, pero con llorar no logramos nada.

Pero qué hace que este gobierno sea un desastre, cause los desastres que causa y nada pasa, los partidos políticos de oposición si es que hacen oposición, los sindicatos y organizaciones sociales, la sacrosanta intelectualidad de este país, nadie mueve un dedo, no pasamos de arrugar las narices y de seguir confinados en nuestro confort neoliberal, claro, pero con poses antineoliberales porque frente al mal debemos aparentar ser políticamente correctos.

Peor aún, el gobierno es un desastre, paraliza todo, pero hay un segmento de la población que le aplaude; si las encuestas están bien hechas, no lo sé, podríamos decir que el desastre y la parálisis gozan de legitimidad y de apoyo popular. No obstante, vemos a las derechas del PUSC y neoliberales descendientes del movimiento libertario con aires de triunfo. Están convencidos de que esta es su gran oportunidad. En río revuelto…

Hay que reconocerle al grupo que nos gobierna su genialidad. Aunque parezcan burdos, tontos no son. No más entrando al poder pararon todo desde el uso de mascarillas hasta la construcción de hospitales. Detuvieron obras viales importantes; la del Ministerio de Obras Públicas y Transportes ha sido de las peores en décadas y allí sigue el ministro como un mono agarrando el zapote. Ni qué decir sobre Educación y Salud.

Este gobierno acaba de dinamitar los programas de inversión social y condenar a miles de familias, de niños y de jóvenes, no solo a la pobreza sino a situaciones de riesgo que al cabo de un par de años pondrían a este país de rodillas frente al crimen organizado y el autoritarismo. El presidente llama a las familias pobres a asumir el sacrificio y nada pasa. Si yo les diera crédito a las conspiraciones creería que nos lavaron el cerebro, les echaría la culpa a las vacunas o a algún poder extraterrestre.

Tampoco bastan los editoriales y titulares de la prensa que también tienen responsabilidades en esta pérdida de conciencia colectiva. Hay que reconocer que, durante décadas, mientras el país avanzaba en educación, ciencias y cultura, estábamos dominados por una prensa empobrecida intelectualmente. Luego vino el desastre en educación, los contenidos de las redes sociales se volvieron más creíbles que los cuentos de la abuela, pero ya el daño estaba hecho.

Hemos llegado al punto de que un accidente paraliza el tránsito durante largas horas en cualquier vía de comunicación. El colmo es que la construcción de un puente paraliza a toda la región central del país durante meses. La parálisis no es solo mala planificación, aunque la desplanificación y el valeverguismo de los funcionarios sea resultado precisamente de la pérdida de sentido de la responsabilidad pública.

La parálisis en la que nos tiene este gobierno no es un accidente, no es un producto no previsto de la presente coyuntura histórica. No. Este gobierno sintetiza nuestra historia reciente, es hijo del desastre de fuerzas políticas y sociales que llenaron bancadas legislativas y ocuparon el gobierno en los tiempos del neoliberalismo.

Es el resultado cultural del empobrecimiento de la opinión pública hecho por la prensa de derecha, de la crisis de la educación gracias a gremios auto centrados en sus conquistas sindicales y cada vez más alejados de las congojas de los maestros y de las familias pobres, este gobierno nos está mostrando, dientes para afuera y sonrisa rechoncha, que es el resultado de una empobrecida cultura cívica, de una democracia anémica y de partidos partidos a pedacitos. Lo dicen, los vemos y les oímos, pero no abrimos los ojos. Pero la derecha va por su tajada.

La Democracia no liberal de Milei

Germán Gorraiz López – Analista

La nueva estrella del firmamento neoliberal argentino, Javier Milei se habría convertido en el vivo reflejo de la incongruencia trumpiana y habría conseguido suplir su bisoñez en la gestión pública con el impacto mediático de sus intervenciones públicas al tiempo que se habría convertido en una “rara avis» que consigue desarbolar cualquier estrategia opositora que sea mínimamente racional. Asimismo, Milei sería portador de un peligroso virus político que podría arrasar con los principios de la democracia argentina al poseer un ADN dotado de la triple enzima DXH (dictadura blanda, xenofobia y heteropatriarcalidad) y cuyo primer efecto visible fue el finiquito de lo “políticamente correcto».

Milei y el populismo

El ideario de Milei tendría la paternidad del anterior asesor de Trump, Steve Bannon que consiste en «crear un mundo virtual y paralelo aderezado de mentiras y medias verdades que consigue desarbolar cualquier estrategia opositora que sea mínimamente racional».

Igualmente, Bannon le transmitió los puntos esenciales del ideario populista: mensajes cortos y xenófobos en las redes sociales, culto al líder y utilización de las fake news para sumir a la población en la duda existencial. Así, el pensamiento de Milei no tiene en cuenta las razones contrarias, sólo recoge datos o signos que le confirmen el prejuicio para convertirlo en convicción e incluiría los puntos esenciales del ideario populista: maniqueísmo (Comunismo o libertad), culto al líder y finiquito de lo “políticamente correcto”.

Asimismo, Milei sufre de un delirio de grandeza que provoca que “el individuo se crea dotado de un talento y un poder extraordinarios debido a que las deidades le han elegido para una alta misión” (Salvación de Argentina). En consecuencia, la propaganda de Milei estuvo dirigida «no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustenta».

La Democracia no liberal de Milei

El puzzle inconexo del caos ordenado puede esbozarse mediante la llamada “Teoría de las Catástrofes” del científico francés René Thom y se basaría en dos conceptos antinómicos para intentar “comprender el orden jerárquico de la complejidad biológica”. Así, el concepto de estabilidad o equilibrio se refiere a un sistema que permanece estable aunque registre un cambio.

En la orilla antónima, encontramos el concepto de cambio cualitativo o discontinuidad que se produce cuando simples cambios cuantitativos pasan a ser otra cosa diferente y el sistema se transforma internamente de modo radical en una nueva realidad que modifica su situación de equilibro interno y se crea una situación nueva (Democracia no liberal), tesis defendida por Milei y que consiste en la implementación de una democracia no liberal, siguiendo la estela del húngaro Viktor Orbán.

Dicho régimen bebería de las fuentes del paternalismo de las dictaduras blandas y de las tesis económicas neoliberales y devendrá indefectiblemente en un régimen autocrático, forma de gobierno ejercida por una sola persona, especie de parásito endógeno de otros sistemas de gobierno (incluida la llamada democracia formal). Así, partiendo de la crisálida de una propuesta partidista elegida mediante elecciones libres, llegado al poder se metamorfosea en líder Presidencialista con claros tintes totalitarios (xenófobo, neoliberal y autoritario), lo que confirma el aforismo de Lord Acton “El Poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”.

Seguridad informática en las redes sociales: ¿Cómo aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin comprometer nuestra privacidad y seguridad?

El 24 de noviembre Indira La Rosa, docente de Filosofía de la UCR, asistió al programa Alternativas para hablar de Seguridad informática en las redes sociales: ¿cómo aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin comprometer nuestra privacidad y seguridad? Junto al invitado Alfredo Ramírez, ingeniero en informática, se conversó sobre todo lo que implica la seguridad y confiabilidad para que un sitio no se caiga y cómo proteger nuestra información e identidad en las redes sociales. 

Además de esto se tocaron temas como algoritmo, acuerdos de uso y políticas de privacidad, manejo de data,  venta de información, términos legales, publicidad, ciberataques, IA,  entre otros.

Para escuchar el programa Alternativas y las recomendaciones de Alfredo Ramírez  ingrese al siguiente enlace: https://fb.watch/owYSOHAiyO/?mibextid=RUbZ1f

La reiterada debilidad del racista y el xenófobo

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Le han gritado “mono” desde la gradería. Se ha encarado con el aficionado o los aficionados que lo han insultado. En apariencia le han lanzado algo parecido a un plátano según medios de prensa. Ya La Liga investiga el caso para sentar precedentes.

Sucedió durante el clásico del fútbol español desarrollado este sábado 28 de octubre. El jugador que ha sufrido los ataques ha vuelto a ser el madridista Vinicius, quien ya había sido discriminado de la misma forma durante un juego en Sevilla. En ese juego se aplicó un protocolo inmediato: se detuvo por instantes y el aficionado, identificado haciendo ademanes de “simio”, fue sacado de las gradas y expulsado de los estadios como medida punitiva.

Bien por La Liga.

Hace unos días en un mismo partido, esta vez por el campeonato centroamericano que enfrentaba a equipos costarricenses, dos jugadores también serían insultados desde las gradas.

Orlando Galo regresaba esa noche luego de un castigo de un año por un caso de dopaje tipificado en los reglamentos. A un grupo de fanáticos (más no aficionados) se les ocurrió como buen chiste, gritarle “positivo, positivo”, hasta que tanto el entrenador contrario como su colega Joel Campbell increparon a las gradas y las exhortaron para que detuvieran los gritos.

Juan Luis Pérez, nacido en Costa Rica y de padre nicaragüense decidió representar a la selección de ese país por motivos familiares. La misma noche de los insultos a Galo, otro grupo de anónimos insultadores le increpaba desde la más rancia xenofobia: “nica muerto de hambre”, le gritaron reiteradamente. Días antes otro jugador nicaragüense había recibido improperios entre los que le recordaban que Costa Rica había elevado a la categoría de héroes a dos perros Rotwailer que habían acabado con la vida del nicaragüense Natividad Canda en años pasados.

La crisis económica, el desempleo, la violencia, el ahogo post pandémico nos está pasando factura. No son justificantes, pero si detonantes de este mal endémico que es el odio. De las redes sociales a los estadios, hemos transitado a una fractura sin retorno de eso que hemos defendido desde este espacio comunicativo como un valor colectivo: la convivencia.

El racista, el xenófobo, el que insulta, parten todos del mismo principio: su reiterada debilidad al mostrar esa supuesta superioridad.

Es débil porque se escuda en el anonimato de la masa. Debiéramos preguntarnos, como en la imagen del emperador desnudo, si mantendría la misma actitud al encontrarse solo en la gradería. Imaginémoslo entonces en esa situación: aislémoslo, dejémoslo en soledad, construyamos nosotros esa convivencia que tanto necesitamos para seguir adelante.

¿Vamos al estadio?

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

No más terminado el partido en Estelí en el que el equipo local venció por la mínima diferencia al Deportivo Saprissa flamante campeón vigente del fútbol costarricense, se desató en redes sociales un discurso sobre el ridiculo internacional y el drama que significó el resultado. 

Hablamos de un país que se asume potencia en el concierto del fútbol mundial, ubicado en la actualidad en el lejano puesto 46 del ranking elaborado por la transnacional empresarial FIFA.

Hablamos de un país futbolero en el que su ambiente se ha salpicado por recientes casos de racismo y discriminación.  Hablamos de un país tomado por la violencia producida por los poderes fácticos en colusión con ciertos poderes políticos que le han abierto un espacio para que gestionen el país a su antojo.

Desde este escenario se produjeron esos comentarios de drama y crisis nacional. No era posible que el Real Estelí de Nicaragua triunfara sobre Deportivo Saprissa de Costa Rica. Era inaudito. Inadmisible. La identidad nacional una vez más se había visto amenazada.

Lo que realmente debe llamar la atención, drama futbolero y nacionalista con tintes de superioridad social y cultural aparte, es lo producido en los últimos días en discursos vertidos en redes sociales. 

La comunidad nicaragüense radicada en Costa Rica (responsable en buena medida del 12% del Producto Interno Bruto) ha sido invitada a asistir al juego de vuelta a realizarse en el Estadio Ricardo Saprissa.

Imagen tomada de sitio Yashin Digital

Una rápida observación en comentarios en redes sociales a esta invitación nos vuelve a traer la racialización en los discursos, el tinte xenofóbico en algunos comentarios que relacionan comunidades donde vive una buena cantidad de población nicaragüense con pobreza, delincuencia e inseguridad y la supuesta superioridad biológica del costarricense en relación con la población nicaragüense.

Durante tres años la empresa de monitoreo de discursos COES a solicitud del Programa de Naciones Unidas para el desarrollo (PNUD) ha llamado la atención acerca de la distribución de discursos de odio contra las poblaciones migrantes en redes sociales.

El humor pasivo agresivo, la broma que racializa, la referencia a espacio y migración, son referentes permanentes que deben llamar la atención. La violencia simbólica puede pasar a la agresividad física en cualquier momento.  

El llamado al respeto a la diferencia debe ser política pública declarada para lograr una sociedad mejor dispuesta a la convivencia. Por el momento la tarea está pendiente.

El mundo digital nos maltrata

Mg. Gerardo Chavarría Vega
Comunicador

Hoy me puse melancólico, me acorde de las tortillas palmeadas que hacía mi madre, con un poquito de frijoles majados con la mano, el gallo pinto con un poquito de chorizo para el desayuno, las tortillas de queso fundido y las chorreadas de maíz dulce. La sopa de olla de carne con jarrete, el cafecito chorreado, el picadillo de papa, de chayote, de chicasquil o papaya verde, ahhhh que delicia. Pero lamentablemente el mundo cambia vertiginosamente cada día.

Revisando mis enredos, me siento un poco preocupado por el lenguaje que usan los chicos actualmente, escriben mal porque todo lo abrevian, su lenguaje es, además de Twittear, y hay que formar parte de Instagram, Tik Tok, Messenger, Kwai, conocer que son los virus informáticos, (yo conozco virus estomacales, viruela, COVID), y por si fuera poco hay que ser un experto en Whatsaap, Facebook, LinkedIn, entre otras aplicaciones, y el gran problema de hoy, es que la gran mayoría de personas son esclavos de los celulares, (ya no se conversa en familia) además, hay que ser usuarios del IPod, la tablet, la Portátil , la realidad virtual y como la gran mayoría, hay que disfrutar de googlear, todo se encuentra en las redes (sociales), con el uso de palabras claves y que decir de los llamados Influencer, YouTuber o Blogueros, que por cierto, la gran mayoría envían informaciones sin verificar, (las llamadas Fake News).

Creo que se nos está acabando la sociedad nuestra, así que estamos mal. No sé qué nos espera en el futuro, lleno de drones, robots, carros sin chofer y todo lo hacemos por internet, ah se me olvidaba, hay que hablar de iCloud (la nube) y se debe por favor generar copias de tus archivos importantes periódicamente, que es recomendable crear dos copias de seguridad: kuna almacenada en la nube (OneDrive, Google Drive, etc.) y la otra físicamente en (disco duro externo, USB, u otra PC, ó sea, hay que tener 2 computadoras, y manejarlas a la perfección, recordarse también el uso de palabras como link, www, zoom, iTunes, team’s, correo electrónico, entre otras plataformas, recordarse saber usar la cámara del celular, con 3 lentes y diferentes tipos de definición, y poder hacerle correcciones a las fotografías, y ni que decir de la computadora portátil, o los iPad o tablet, que cuanta memoria tienen, entonces hay que saber gigas y de Tera’s, también,  es necesario conocer y poder utilizar algunas aplicaciones de la gran cantidad existente, además, una ventaja es que no hay que preocuparse por la ortografía, ya que el Word te la corrige de forma automática, es necesario conocer el PowerPoint, con el cual se efectúan presentaciones, así como el Prezi, que es lo último para hacer presentaciones animadas y los más grave es que, si no sabes usar todo este entretenido digital, eres un personaje del tiempo de las cavernas, pobre mi persona y todos mis colegas que a veces nos sentimos inútiles porque la modernidad nos atropella, y nos hace en la mayoría de las veces, sentirnos impotentes ante tal cantidad de tecnología.

Por eso cómo buen jubilado, disfruto ir al banco, salir a hacer las compras (porque actualmente si uno quiere, (todo te lo llevan a la casa) los medicamentos, la pizza, las hamburguesas, las compras, etc., motivo por el cual, debemos socializar con Pedidos Yla, Uber Food, Didi Food, y lo más grave pagar con tarjeta de crédito o débito, o ir al cajero a sacar plata, con el miedo de que te roben, tanto de afuera, como de adentro.

Para finalizar todavía nos dicen que solo aceptan pagos por SINPE, o por tarjeta de crédito o débito, lenguaje que nos suena muy raro, y para los no tienen tarjetas, ni que decir, y para colmo de males la pensión te la depositan en una cuenta del banco con 12 números, que ya en nuestra cabeza cuesta mucho memorizar. Para colmo de males nuestros hijos nos regalaron un teléfono, que ni siquiera se para que sirven un montón de dibujitos, que aparecen en la pantalla, dis que aplicaciones , y además, para ponernos más inquietos, resulta que todo documento se tiene que escanear, y si no sabes cómo actuar con el QR, estás jodido, y para colmo de males debes aprender a operar el EDDUS, y participar dentro de los chats de Whatsaap, hacer llamadas por Face Time, enviar documentos, y si tus hijos te ponen NEFLIX en televisor Smart, eso significa otra complicación más, el uso del control del televisor, y si además te instalan un barra de sonido y tenés cable, hay que usar hasta tres controles, también debes saber de router, Wi-Fi y ahí no termina la cosa, resulta que para manejar el horno de microondas y la cocina hay que leerse un par de manuales para poder hacerse un huevo frito o un cafecito en estos aparatos tan comunes en nuestras cocinas. Y ni que decir de la lavadora, o el Coffe Marker, (prefiero el cafecito chorreado) y bueno hay que hacer todo lo posible por aprender, aunque sea como dice la canción, a pasito tun, tun.

Esto me hace vivir la jubilación en un estado de stress, ya que mis hijos y mis nietos perdieron un don que nosotros tenemos (La paciencia es un árbol de raíz amarga, pero de frutos dulces) y se decantan porque aprendamos a manejar este mundo, dis que virtual, y que ya nuestra cabeza no tiene capacidad de asimilar tanta información (tienes ya el disco duro lleno dirían por ahí) y además es ya anticuado usar llaves USB, y eso que yo me sentía orgulloso porque eso si lo manejaba bien, ahora también hay que saber que son y para qué sirven las cookie’s y cuáles son buenas y cuales no, ahh y se me olvidaba que hay que saber usar el disco duro, que cuanta memoria tiene, no puedo con la mía y ahora tengo que lidiar con memorias externas, que 500 gigas, que 2 Teras, etc,.

Yo pensé que iba a disfrutar la jubilación, pero, ahí voy, poco a poco lidiando con este montón de información, y eso que en mi trabajo agarre el inicio de estas tecnologías, pero hay momentos en que la impotencia me domina, y que le vamos a hacer con este mundo tan loco.

Hasta donde recuerdo, cuando quería aprender a tocar guitarra, el profe me explicaba cómo eran y como se utilizaban las claves, pero en este mundo digital ahora hay que aprenderse cualquier cantidad de claves o pines, para poder ingresar a las diferentes plataformas o aplicaciones (correo electrónico, EDDUS, Facebook, Whatsap, Vimeo, tarjetas electrónicas, bancos, tiendas para comprar, para abrir aplicaciones, y con mi cabecita con 70 años de información, con cualquier cantidad de imágenes, y con la memoria corta ya gastada (se me olvida lo que venía hacer y al rato me acuerdo). Pero qué le vamos a hacer, el mundo continúa, y hay que seguir viviendo, con los hijos y los nietos, que a cada rato nos explican y en pocos momentos se nos olvida que fue o cómo se hacía lo que nos explicaron. Y nos vuelven a explicar, pero qué pereza con Tito, hay que repetirle siempre lo mismo.

Con todas estas situaciones estresantes, hay seguir adelante, y obviar lo que nos maltrata y disfrutar la vida sin prisa y con la paciencia que nos da el ser adultos grandes.

Claro, me falta conocer el Metatarso y la realidad virtual, que hay que ponerese unos lentes que parece uno extraterrestre y que es el Pishing, coaching, la realidad aumentada, el podcast.

Cyber seguridad. Que actualice regularmente el sistema operativo, el navegador, el antivirus y los programas. Que se cuide de los cibercriminales, que no hay que conectarse a las redes inalámbricas públicas. Y mucho ojo. No brindar información confidencial por ningún medio, Utilice contraseñas seguras con longitud de al menos 14 caracteres, que incluyan mayúsculas, minúsculas, caracteres especiales y números, y no me imagino que más nos seguirá maltratando, me acuerdo que mi madre me decía cuando hablaba solo, este está medio chiflado, pues resulta que, oh sorpresa, me encuentro a mis nietos hablando con una tal Alexa, que digas el clima, que ha cuánto está el dólar, que me pongas tal canción y resulta que también hablan con una tal Siri, para que les busque en la computadora las cosas que necesitan, o sea a donde vamos a llegar. Porque además lo que está pasando con los robots, es preocupante, ya habrá mucho desempleo.

Cuando estaba más joven, mis amigos me decían, que campa vamos a trolear a la avenida para ver chicas, pero hoy trolear, es esconderse con una personalidad falsa y atacar o engañar a las personas, también me acuerdo, cuando uno metía la pata, le decían, (si serás bruto) haaaaa, pero ahora resulta qué hay que lidiar con la inteligencia artificial, y yo que soy medo lelo, pero dicen que es una combinación de algoritmos, (que no sé qué son) para construir máquinas que sustituyan al ser humano, y eso que la tal inteligencia artificial está produciendo una serie de productos que nos va a dejar muy preocupados, y parece que esta tal inteligencia va a producir mucho desempleo, también recuerdo que cuando uno se equivocaba le decían, Diay se le cruzaron los cables, pero ahora resulta qué hay que conocer una seria de cables como el HMI, que el USB, que el RCA entre otros, hay Diosito, esperaremos a ver qué más nos viene a maltratar.

Imagen tomada de https://tn.com.ar

Los peligros de las redes sociales para niños y adolescentes

Trastornos de salud mental, comportamientos adictivos y autolesivos

Juan Jaramillo Antillón

Soy un cirujano y un escritor, no domino este campo de la comunicación, la psicología y la psiquiatría, sin embargo, me han inducido a escribir estas notas, los artículos publicados en el mundo y en mi país, por psiquiatras de renombre señalando el aumento de problemas mentales por el uso de celulares.

Está claro que los problemas de salud mental, que de por sí ya eran un serio dilema en muchos países del mundo, se agravaron con las consecuencias negativas emocionales causadas por la pandemia viral de la COVID-19 a millones de seres humanos.

Me impactó que se señale que, en Costa Rica, país con 5.5 millones de habitantes, investigadores universitarios, consideran que, al menos, 1.3 millones de costarricenses quedaron afectados por trastornos como ansiedad y depresión como resultado de la pandemia viral. Por otro lado, existe un claro déficit de psiquiatras a nivel mundial, lo que causa tremendos atrasos en la atención de los enfermos agudos y crónicos que solicitan consulta y con los servicios de emergencia de esa especialidad colapsados en los hospitales que dan este servicio.

Estoy de acuerdo totalmente en que Internet y sus redes sociales han traído muchos avances y beneficios de diferentes tipos al mundo, sin embargo, a la vez están causando serios problemas por la desinformación (fake news) que también traen.

El problema que planteo aquí es la repercusión que tienen las redes sociales o plataformas de Internet como Instagram, Facebook, TikTok, YouTube, etc. y, algunos de sus programas, dada la forma como los presentan, ya que afectan, sobre todo la salud mental de los niños y adolescentes. Se ha señalado que estas inducen a los niños y jóvenes entre 10 y 20 años o más, a volverse adictos a los mismos y a la propaganda que se da ahí de todo tipo.

El problema es tan grave que, en los Estados Unidos, han demandado a los dueños de Facebook, Instagram, TikTok y YouTube, porque sus programas fomentan la adicción de su uso entre las personas menores, ya que los algoritmos son diseñados para atraer a los jóvenes y conducirlos hacia contenidos extremos. Como resultado de eso los estudios se ven afectados por ausentismos y trastornos del aprendizaje y depresiones, ya que contienen mensajes que afectan su autoestima. Esos algoritmos de los programas conducen a los jóvenes trastornos de su salud mental.

La prensa internacional y artículos publicados de especialistas costarricenses señalan que, aparte de volverse adictos, esos programas les generan ansiedad y depresión y pensamientos autolesivos, llegando en algunos casos al suicidio.

Los especialistas saben que los adolescentes son muy vulnerables a la propaganda y a los ejemplos de las plataformas sociales, pues sus cerebros no están totalmente desarrollados y tampoco poseen la educación suficiente para distinguir lo bueno de lo malo, lo correcto de lo incorrecto y lo falso de lo verdadero de lo que ahí se dice. Se ha señalado por ejemplo que un programa de TikTok invitaba a vandalizar la propiedad escolar y a otros problemas. Y es que, en los Estados Unidos, las escuelas y colegios reportan que sus estudiantes sufren ataques de pánico, depresión y otros síntomas que trastornan su asistencia causando gran ausentismo y además, pobre asimilación de los conocimientos que ahí se imparten, con perdida incluso de cursos o años escolares.

En ese país se ha reportado una epidemia de suicidios entre jóvenes de 10 a 24 años, que se agudizó con la pandemia viral de los últimos años y se observó, además, que había relación con las redes sociales. Por otra parte, el 20% de un grupo de jóvenes estudiado, admitía haber tenido pensamientos suicidas, al extremo que la Academia de Pediatría de USA, a finales del año 2021, señaló la existencia de una «epidemia nacional de suicidios», existiendo un componente adictivo que trastorna el comportamiento de los adolescentes. Por esa razón en ese país el gobierno está iniciando los pasos para normatizar la forma de esos programas y su propaganda en las redes sociales en lo que respecta a los niños y adolescentes.

El periódico La Nación de Costa Rica señalaba en abril del 2022, que dos pequeños niños de tan solo seis años se intentaron suicidar intoxicándose con medicamentos que existían en sus casas, la causa desencadenante que los enojó a ambos para tomar esa decisión fue que sus padres les quitaron sus celulares. Se han reportados casos del daño que provoca el abuso de estar viendo las redes sociales, que hay sobre todo niños y adolescentes cuya adicción es tan severa que ameritan tratamiento médico.

El Dr. Alberto Morales, jefe de clínica del adolescente del Hospital Infantil de Costa Rica, señala:

Darle a un niño escolar un celular, y, sobre todo, un teléfono inteligente, es una actitud totalmente irresponsable. Estos y en especial los adolescentes dedican muchas horas del día a su uso y eso debilita la interacción social y el contacto directo entre ellos como personas, pues lo hacen en forma insistente, obsesiva y hasta adictiva, y se pierde la oportunidad desarrollar habilidades de interrelación corrientes y directas con otros jóvenes.

No solo es importante dejar el abuso de los celulares por la interrelación humana, sino también porque es fundamental estar en contacto con la naturaleza, animales y plantas y hacer deportes, todo ello favorece el buen crecimiento y desarrollo físico y psicológico. Por lo señalado el uso de celulares en niños y en adolescentes debe ser limitado a unas pocas horas del día. El problema es que la propaganda y la presión social es tal, que los padres ceden y permiten a los niños el uso de esta tecnología, pues hay quien sostiene que eso ayuda a su educación temprana. Los padres en la actualidad deben educar a los niños y adolescentes en cuanto a que, si les proporcionan celulares, ellos deben tener conciencia de que solo deben usarlo por cierto tiempo y suspender para descansar la mente y cumplir con las responsabilidades que les correspondan, y, nunca usarlos en el desayuno, almuerzo y cena.

Humberto Eco señala:

Las redes sociales dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que, principalmente, hablaban solo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos, rápidamente era silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un Premio Nobel, por eso creía que las redes sociales habían provocado una invasión de imbéciles opinando sobre lo que no saben.

Es pues, indudable que las redes sociales están alterando y modificando la percepción que teníamos del mundo, y de hacer amistades y buenas relaciones sociales, que, ahora son virtuales y no personales. Albert Einstein decía, «temo por el día en que la tecnología sobrepase a la interacción humana. El mundo solo tendría una generación de idiotas». Cuando vemos a niños y jóvenes e incluso adultos, que en todo momento y lugar están con sus celulares y no conversan, eso parece indicar que ese día ya llegó.

La ira incontenible

Por Memo Acuña (sociólogo y escritor costarricense)

“Igualiticos nunca hemos sido”, decía con humor e ironía el querido y recordado Carlos Sojo en su obra “La construcción social de la desigualdad” (PNUD-FLACSO, 2012).

En este análisis, falto ahora de un complemento de cómo en los últimos 10 años los procesos de deterioro social y la imposibilidad de cumplir un contrato social de integración horizontal, Sojo desmenuzaba la matriz sociocultural e institucional que crea la base de la desigualdad en el país: componentes sociales, raciales, económicos y geográficos alimentan esa Costa Rica que las visiones hegemónicas insisten en borrar bajo el candor de un aparente idilio que nos crea como comunidad de iguales.

Nada más alejado de una realidad que nos golpea hoy más que nunca. Pero no solo ese tema debe leerse críticamente.

Junto a la igualdad como mito fundacional de una colectividad desagregada, otro gran referente discursivo e ideológico en la construcción de esa Costa Rica hegemónica, ha sido el de la paz como núcleo que vertebra las relaciones sociales de los costarricenses.

Recién concluí la lectura de “El año de la ira”, novela ficcional de corte histórico escrita por Carlos Cortés y publicada por Ediciones Alfaguara en 2019.

En esta obra Cortés propone con detalle una lectura al pasado militar y violento de la sociedad costarricense, basado en los acontecimientos sucedidos entre 1917, año en que el presidente Alfredo González Flores es derrocado por su Secretario de Guerra y Marina, Federico Tinoco Granados y 1919, cuando se produce el asesinato de José Joaquín, hermano de Federico y la caída del régimen dictatorial que ambos labraron por aquellos años.

A menudo se suele caricaturizar la abolición del ejército en Costa Rica, otorgándole una dimensión simbólica que no permite dimensionar el eje histórico de la violencia que ha marcado el desarrollo de la sociedad costarricense en su conjunto. La ausencia de institucionalidad no significa necesariamente que el ADN de la violencia siga operando como marcador en la sociedad costarricense.

Ni igualiticos ni pacíficos hemos sido. Ambas son narrativas sedimentadas en la necesidad de alimentar momentos devocionales a nivel colectivo.

Por ello, el origen de lo que ha ocurrido desde 2022 en cuanto a asesinatos y la violencia generalizada en el país, debe ser buscado en las bases históricas de lo que hasta hace muy poco (70 años) constituía un ejercicio social e institucionalmente naturalizado, basado en la aplicación de métodos violentos para construir democracia. Esta lectura crítica complementaría la predominante que ubica las violencias en una conflictividad de actores y poderes fácticos que prácticamente se han repartido el país y lo administran a su antojo.

La ira del tico bien podría dar cabida a otros análisis sobre sus formas expresas y veladas de comportamiento. La descarga discursiva en redes sociales, la xenofobia, la homofobia, la aporofobia se vinculan con todo tipo de violencias físicas hacia niños, niñas, personas adultas mayores, poblaciones indígenas, entre otros ejemplos cotidianos.

No es una ira solapada, sino abierta e incontenible. Para detenerla hay que asumirla. Trabajar sobre sus orígenes y desde allí empezar su desmontaje. Esta tarea es necesaria para la construcción de una experiencia colectiva en la que nos reconozcamos todos y todas.

¡Luchar contra corriente!

El periodista y académico uruguayo Leonardo Haberkorn renunció a seguir dando clases en la carrera de Comunicación en la Universidad ORT de Montevideo, mediante esta carta que ha conmovido al mundo de la Educación:

«Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez. Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla. Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies.

«Claro, es cierto, no todos son así. Pero cada vez son más. Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos -aunque solo fuera para no ser maleducados- todavía tenía algún efecto.

Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal.

«Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen. Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado.»

«Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante entre 20 pudo decir lo básico del conflicto. Lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía.

Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿No era el canciller? «Así con todo. ¿Qué es lo que pasa en Siria? Silencio.

«¿Qué partido es más liberal, o está más a la «izquierda» en Estados Unidos, los demócratas o los republicanos? Silencio. «¿Saben quién es Vargas Llosa?

¡Sí! «¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno. «Lamento que los jóvenes no pueden dejar el celular, ni aún en clase. Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado.

Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales. «En un ejercicio en el que debían salir a buscar una noticia a la calle, una estudiante regresó con la noticia de que todavía se venden diarios y revistas en las calles…

«Llega un momento en que ser periodista te juega en contra. Porque uno está entrenado en ponerse en los zapatos del otro, cultiva la empatía como herramienta básica de trabajo.

Y entonces ve que a estos muchachos -que siguen teniendo la inteligencia, la simpatía y la calidez de siempre- los estafaron, que la culpa no es solo de ellos. Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos.

Que les fueron matando la curiosidad y que, con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo.

«Entonces, cuando uno comprende que ellos también son víctimas, casi sin darse cuenta va bajando la guardia».

«Y lo malo termina siendo aprobado como mediocre; lo mediocre pasa por bueno; y lo bueno, las pocas veces que llega, se celebra como si fuera brillante. No quiero ser parte de ese círculo perverso. Nunca fui así y no lo seré.

«Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien. Lo mejor posible. Y no soporto el desinterés ante cada pregunta que hago y se contesta con el silencio. Silencio. Silencio. Silencio. «Ellos querían que terminara la clase.

Yo también».

 

Compartido con SURCOS por Óscar Aguilar Bulgarelli.