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Etiqueta: relaciones internacionales

Alternativas realizará panel “Rusia hoy” con especialistas en economía, salud y cultura

El programa Alternativas, impulsado por el Colectivo Reflexión – Acción, realizará el panel titulado “Rusia hoy”, un espacio de análisis que reunirá a personas especialistas en distintas áreas para reflexionar sobre la realidad contemporánea de ese país desde perspectivas económicas, culturales y científicas.

La actividad se transmitirá en vivo el jueves 27 de febrero de 2026 a las 18:00 horas (-6 UTC), mediante las plataformas Facebook Live, YouTube y Spotify, ampliando el acceso del público interesado en el análisis internacional y el diálogo informado sobre procesos globales.

El panel contará con la participación de Sergey Krutko, doctor en Neurología del Centro Médico Nazareth de Heredia, quien formó parte de una expedición internacional en la Antártida en la que documentó la primera bandera de Costa Rica en ese territorio. Su experiencia aporta una perspectiva vinculada al ámbito científico y a la cooperación internacional.

También participará Ernesto Jiménez Morales, con formación de maestría en Economía y Planificación Regional en la Universidad Estatal de Rusia, especializado en desarrollo regional en Israel y con trayectoria en gestión y administración empresarial. Ha sido asesor económico en la Asamblea Legislativa, excónsul general y agregado comercial en Rusia, además de presidente de la Cámara de Turismo y Comercio CR-Rusia y director de un centro cultural en el país.

Asimismo, intervendrá Rosaura Méndez Gamboa, doctora en Ciencias de la Cultura y el Deporte del Tecnológico de Costa Rica, quien ha integrado instancias internacionales como el Comité Ejecutivo de la Federación Internacional del Deporte Universitario (FISU) y el Comité de Igualdad de Género en el ámbito universitario, representando al continente americano en el Grupo Internacional Mujer y Deporte.

El programa cuenta con el respaldo de diversas emisoras comunitarias y alternativas, entre ellas Guanacaste 106.1 FM, Radio Soberanía, Radio Revolución, 506 Ondas Alajuelita Radio y Radio Voces Libertarias 97.3 FM, lo que fortalece su alcance y contribuye a la democratización del acceso a contenidos de análisis y reflexión.

El panel forma parte de los esfuerzos de Alternativas por promover espacios de diálogo sobre temas internacionales, favoreciendo la comprensión crítica de los procesos globales y su impacto en los ámbitos social, cultural y económico.

La transmisión estará disponible en las plataformas digitales del programa en la fecha y hora indicadas.

Frente Amplio: La dignidad de los pueblos no se bloquea

Comunicado

El Frente Amplio de Costa Rica es una fuerza política humanista y pacifista que, en consecuencia, suscribe los principios de no utilización de la fuerza en el escenario internacional y de solución de las controversias mediante la negociación.

Asfixiar por hambre a todo un pueblo mediante un bloqueo económico sin precedentes —que impide adquirir insumos médicos y, sobre todo, petróleo, combustible indispensable para el funcionamiento de la industria, el comercio y los servicios públicos— abre las puertas a una grave crisis humanitaria en Cuba. La falta de combustible ya afecta la producción y distribución de alimentos, así como provoca apagones que limitan seriamente los servicios de salud y educación, impactando a toda la población.

En forma independiente de la posición que se tenga en relación con los procesos políticos internos de Cuba, no se puede más que repudiar este criminal bloqueo que amenaza la existencia de millones de personas a quienes se pretende rendir por hambre. Cuba no debe convertirse en otra Gaza.

Reiteramos nuestra solidaridad con el noble pueblo cubano y saludamos la ayuda fraternal que están brindando los gobiernos de México y de otros países. Hacemos un llamado urgente a la comunidad internacional, a los organismos multilaterales y a todos los Estados a actuar conforme al derecho internacional, al principio de no injerencia y a la diplomacia, para que cese el bloqueo del petróleo y del comercio impuesto por el gobierno de Donald Trump.

Comisión Política, Frente Amplio. 11 de febrero, 2026

Sobre el encuentro Petro – Trump

Por Carlos Meneses Reyes

De rifirrafe, es decir, de contienda bulliciosa, pasajera y sin consecuencias, algunos obtusos calificaron el enfrentamiento verbal entre el presidente de Colombia y el de los Estados Unidos, en lo corrido de semanas anteriores. Pero no ha habido tal.

Las acusaciones de D. Trump contra G. Petro elevaron al clímax de graves. Lo acusó de ser un presidente ilegitimo y en tal sentido desconoció el proceso electoral democrático en el que resultó elegido y de contera interviene en política interna colombiana, ad portas de un proceso electoral presidencial en Colombia, con el interés de influir en el mismo; tal como ha sucedido recientemente con Honduras. Donald Trump acusa al presidente Gustavo Petro de tener vínculos con el narcotráfico. De ser narco. De poseer fábricas de cocaína para inundar a estados Unidos del polvo blanco y envenenar al pueblo estadounidense. Lo tilda de loco y de enfermo. Lo acusa de narcotraficante pese a la ingente labor del presidente colombiano en la lucha contra el narcotráfico y los resultados favorables en comparación con gobiernos anteriores. Ante tales ofensivas acusaciones, el presidente G. Petro le responde a D. Trump: “no soy ilegitimo, ni soy narco”; rechazando cada una de las acusaciones; defendiendo su política antidrogas y le reprocha: “Deje de calumniarme señor Trump”. Estas réplicas y contrarréplicas han generado un ambiente de crecientes tensiones diplomáticas entre Colombia y los Estados Unidos. Pero el injurioso presidente D. Trump no se limita a las acusaciones. Acude a las amenazas de intervención directa al país colombiano. “Suena bien”, aseguró Donald Trump cuando le preguntaron en rueda de prensa si pensaría hacer una operación militar en Colombia. Luego del ataque invasor a la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro Moros y su esposa y la actual reclusión de ellos en cárcel neoyorkina, el presidente D. Trump se encuentra, cada vez, más libre de cortapisas, para actuar contra otros gobiernos, teniendo entre sus miras primordiales la intervención militar en Colombia. En la Sala Este de la Casa Blanca, durante sus últimas reuniones, se sienta al centro como un emperador, rodeado de sus áulicos y halcones de la guerra, en su corte medieval. Se mimetiza bajo una autocracia imperial, como la que dominaba en Europa cuando colonizaron el continente americano y que hoy se erige para disputar la hegemonía global y de América Latina, con Rusia y China. Lo hace como un imperio que domina a ultramar. Las naciones débiles esperan que las naciones fuertes respeten la ley. Pero nos encontramos, no ante el desconocimiento de los principios del derecho internacional, sino ante su física derogatoria y la revocatoria palpable de las Convenciones y Tratados internacionales…

El hijo del presidente secuestrado por USA, Nicolás Maduro Guerra, ha expresado: «Si normalizamos el secuestro a un jefe de Estado, ningún país está a salvo» «Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquier nación que no decida someterse», advirtió el también diputado a la Asamblea Nacional. «El derecho internacional existe para frenar imperios y sin derecho internacional el mundo vuelve a la ley de la selva», expresó el legislador. Rige «una amenaza directa a la estabilidad política global, a la humanidad y a la igualdad soberana de las naciones».

Se puede afirmar que Donald Trump desvaría, lo cual significa delirar, decir o hacer locuras, disparates o cosas incoherentes, que se salen de la regla de un orden dado. No alienta diferencia en amenazar a cada uno de los países citados; como si fuera tan fácil invadir a un enorme territorio casi desértico; que a un país tropical complicadísimo por su variedad geográfica y con tradición de intensa lucha guerrillera como en Colombia.

Las reacciones a las altisonantes acusaciones y amenazas de Donald Trump, no solo contra G. Petro y contra Colombia, sino también contra México, Groenlandia, Cuba, Nicaragua, han sido múltiples en el mundo, tanto por presidentes como por países como Rusia y China que han alertado sobre el peligro de una intervención militar en Colombia y en los países citados. Un directo pronunciamiento lo emitió el Grupo de Puebla y varios líderes mundiales condenando las amenazas contra el presidente de Colombia y contra la presidenta Sheinbaum de México. “Estos hechos constituyen una grave violación del derecho internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y del principio de prohibición del uso de la fuerza”, según el texto de la declaración. Gabriel Boric – de Chile-crítica a quienes «rinden pleitesía» a Donald Trump. Boric señaló que aquellos dirigentes que buscan ganarse el favor de Trump “solo se humillan”.

De las conversaciones entre Gustavo Petro y Donald Trump

El escenario escabroso y borrascoso de las relaciones entre el presidente de los estados Unidos y el presidente de Colombia pareciera amainar, luego que los dos mandatarios mantuvieron una extensa conversación telefónica el pasado 07 de enero. Sobre todo, para el presidente colombiano el equilibrio político es difícil de mantener, buscando una postura crítica hacia Estados Unidos, luego de las ofensas al pueblo colombiano por las múltiples amenazas que Donald Trump le hiciera como mandatario de todos los colombianos y colombianas.

No se puede decir que haya habido una reconciliación, puesto que esta se predica de volver a tener una buena relación o amistad tras un conflicto, superando rupturas, agravios o enemistades, restaurando la armonía y el entendimiento.

En el aspecto político interno, el nuevo acercamiento entre G. Petro y D. Trump llevará a la derecha a buscar nuevos argumentos de controversias ante el debilitamiento de sus propuestas contra el líder progresista y la proyección política del país. En tanto que Donald Trump amenazaba con una operación militar, que conllevaría a derrocar al mandatario progresista quien con el apoyo de la izquierda enunciaba estar listo para retomar las armas. Esto obviamente generaba tensión política en el electorado. Y a verdad sabida las fatídicas amenazas contra Colombia aún no están del todo despejadas.

Del escenario internacional actual

Conforme a lo anotado el escenario de postura respetuosa al derecho internacional, la diplomacia y las relaciones internacionales deja mucho que desear.

En los actuales momentos la Casa Blanca no es vista como un socio sino como una amenaza. Se subraya que Estados Unidos puede imponer sus reglas, si así lo desea. También la actuación imperial de invasión y fuerza del imperio contra el presidente constitucional de la república Bolivariana de Venezuela ha emulado en otras dimensiones. El Secretario de Defensa británico, John Healey, dice que le gustaría secuestrar a Putin. La vocera del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, tachó la declaración de «fantasías húmedas de los pervertidos británicos». Por su parte, Israel analiza si la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro podría sentar un precedente aplicable a Irán. Que EE.UU. debería secuestrar a Netanyahu en lugar de Maduro, dice el ministro de Defensa de Pakistán Khawaja Asif, quien condenó el reciente ataque estadounidense contra Venezuela, pero opinó que tal acción estaría justificada si se llevara a cabo contra Israel, señalando las acciones del país hebreo en la Franja de Gaza. Las amenazas de Trump contra la pareja presidencial de Nicaragua dejan ver una forma sospechosa y para conjeturar intenciones similares en un futuro posible. Las reglas que desea imponer a Cuba son claras y manifiestas. Ante ese panorama ¿qué garantías cubren a nuestro presidente ante su eventual encuentro con Donald Trump en la Casa Blanca? Sabiéndose de la forma temperamental como trató a su súbdito ucraniano, ¿cómo reaccionará ante la postura no sumisa ni arrodillada de nuestro presidente, genuino ejemplar de leopardo? ¿Qué compromiso garantiza que no sea detenido en USA? De manera que aquí se contradicen las razones y las buenas intenciones. Sobrepasa los presupuestos de las libres y buenas maneras de la diplomacia. Como requisito sine quanon se impone que previo a la aceptación de fechas de un encuentro en la Casa Blanca, al presidente Petro se le elimine de la tenebrosa “lista Clinton” y se le reconozca su visado de entrada y salida al país norteamericano. Se restablezca la certificación unilateral de lucha contra las drogas. No olvidar que las acusaciones de narcotraficante; de propietario (ni siquiera supuestos) de fábricas de cocaína en Colombia, para enviar a Estados Unidos y el llamado a la desobediencia a las fuerzas militares de desconocer la orden del presidente R. Trump para violar los derechos humanos en palestina está vigente y requeriría de una renuncia expresa a incoar querella por tan espinoso tema. Amanecerá y veremos.

Cuba reitera su disposición a un diálogo soberano y respetuoso con Estados Unidos

El Gobierno de Cuba afirmó que no existen conversaciones políticas con el Gobierno de Estados Unidos, más allá de contactos técnicos limitados al ámbito migratorio, y reiteró que siempre ha mantenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable con los distintos gobiernos estadounidenses, incluido el actual, sobre la base de la igualdad soberana, el respeto mutuo y los principios del Derecho Internacional.

Según se indicó, cualquier intercambio entre ambos países debe darse sin injerencia en los asuntos internos de Cuba, con pleno respeto a su independencia y con beneficio recíproco, rechazando prácticas de hostilidad, amenaza o coerción económica.

El pronunciamiento subraya que el origen y el extremo endurecimiento del bloqueo contra Cuba no guardan relación con los cubanos residentes en Estados Unidos, muchos de los cuales fueron empujados a emigrar como consecuencia directa de esa política y de los privilegios establecidos por la Ley de Ajuste Cubano. Actualmente, se señala, estas personas son víctimas tanto del cambio en las políticas migratorias estadounidenses como de lo que se califica como la traición de políticos radicados en Miami.

Cuba recordó además que existen Acuerdos Migratorios bilaterales vigentes, los cuales el país cumple de manera escrupulosa, reafirmando su compromiso con una gestión migratoria ordenada y basada en compromisos internacionales.

El mensaje enfatiza que, como demuestra la historia, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos solo pueden avanzar si se fundamentan en el respeto al Derecho Internacional, y no en la confrontación, la amenaza ni la coerción económica.

Estas declaraciones corresponden a un mensaje del presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, emitido en respuesta a nuevas amenazas y ataques del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Cuba y su soberanía.

Lo táctico y lo estratégico

José A. Amesty Rivera

En una revisión de fuentes sobre lo acontecido el 3 de enero de 2026 en Venezuela, a estas alturas de la situación, podemos mencionar que, en el orden táctico militar, tenemos una actuación no muy favorable por parte de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. No entraremos en detalle, pero, hubo fallas que hay que corregir, situaciones que prever, las investigaciones revelarán elementos que nos ayudarán ante una nueva acción militar hostil. Fue un duro golpe, pero el país siguió adelante.

En lo estratégico, creemos que vamos ganando la batalla. Enumeramos algunos elementos en esta lucha estratégica.

Los EEUU pensaron que, al atacarnos, agredirnos, dar de baja a algunos militares venezolanos y cubanos, destruir algunos recintos importantes para el pueblo venezolano, secuestrar al presidente y su esposa, íbamos a doblegarnos, que nuestra moral se iba abajo, pero… ¿qué sucedió?

  1. Levantamos nuestros muertos, les dimos sepultura, el gobierno reconoció el valor de los caídos y seguimos adelante.
  2. El gobierno que tampoco se rindió prosiguió, como si nada hubiera ocurrido, nombró su nueva Asamblea Nacional. Otros poderes del Estado siguieron, como lo señala la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, su vida política, jurídica, social, económica en avance.
  3. Al quedar el gobierno bolivariano sin presidente, la vicepresidencia en ejercicio, quedó como presidenta encargada.
  4. La presidencia encargada siguió con las prerrogativas como jefe de Estado, trabajando en áreas de entrega de viviendas, infraestructura vial, en agua, salud, educación. Trabajando para el pueblo, con el dolor de la perdida, pero con la seguridad que la esperanza está viva.
  5. En el área de la diplomacia revolucionaria, a lo interno, excarceló a varios ciudadanos; a lo externo, facilitó la defensa al presidente Maduro y su esposa, de abogados pertinentes para estos casos. Por cierto, el presidente, con valentía y haciendo una lectura geopolítica, está dando su batalla en las fauces del imperio.
  6. Lo último en esta fase de la diplomacia, es que se recibirán delegaciones diplomáticas de EEUU, que serían el inicio de un proceso exploratorio de carácter diplomático, orientado al restablecimiento de las misiones diplomáticas en ambos países. Así mismo, se harán evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática. De igual manera, una delegación de diplomáticos venezolanos viajará a Estados Unidos para cumplir las labores correspondientes.
  7. En el campo económico, Venezuela seguirá honrando los contratos económicos entre PDVSA y Chevron, al seguir despachando “oíl” en cargueros de la empresa hacia EEUU.

En este sentido, la estrategia la vamos ganando. EEUU no pensó en las consecuencias reales que su aventura bélica le causaría, interna y externamente, a su imagen y gobierno.

No obstante, los acontecimientos siguen en pleno desarrollo. ¡Venezuela sigue adelante!

¿Podría Trump intervenir en las elecciones en Costa Rica? Expertos de la UNA no lo descartan

Pasó en Argentina y pasó más recientemente en Honduras: mensajes directos del presidente de Estados Unidos hacia candidatos o grupos políticos en medio de la contienda electoral inclinaron la balanza en estos países.

En el caso de Argentina, Trump dirigió mensajes de apoyo hacia el partido La Libertad Avanza del mandatario Javier Milei, en las elecciones legislativas de octubre anterior.

De paso, amenazó con no avalar un millonario apoyo económico a la nación suramericana, en caso de que el partido perdiera. “Si (Milei) no gana, nos vamos. Si pierde, no seremos generosos con Argentina”, manifestó el norteamericano, días antes de las votaciones donde La Libertad Avanza obtuvo un resultado favorable del 40.7% de los votos. Incluso, Trump se atrevió a indicar que “Milei estaba perdiendo” y que su respaldo fue lo que le permitió ganar “de manera aplastante”.

El apoyo hacia Milei y su partido se dio en un contexto de clara cercanía entre ambos gobernantes. El argentino, de una línea de ultraderecha libertaria, se identifica como un aliado de Trump en la región latinoamericana.

Un mes después, una situación similar se presentó en las elecciones presidenciales de Honduras. Este país centroamericano es gobernado actualmente por Xiomara Castro, de tendencia izquierdista. Como oposición al oficialismo, el nombre de Nasry Asfura del tradicional Partido Nacional, de derecha conservadora, se postuló por tercera vez a unos comicios.

Aunque en un inicio el apoyo popular no le era favorable, una sucesión de hechos, donde el presidente Donald Trump emitió sus preferencias, inclinó la balanza.

Sobre Asfura, Trump manifestó públicamente que “era el único aliado real de la libertad en Honduras”. Al igual que lo hizo con Argentina, su voz de apoyo se acompañó de una amenaza de recortar toda ayuda financiera y de asistencia económica en caso de que ganaran sus oponentes, Salvador Nasralla o la oficialista Rixi Moncada.

El tablero político se sacudió aún más con el indulto que Trump le otorgara al exmandatario Juan Orlando Hernández, acusado de narcotráfico y perteneciente al mismo partido de Asfura. El resultado fue un ascenso en el apoyo a este candidato quien, tras una reñida contienda con Nasralla, se declaró ganador.

¿Y Costa Rica?

¿Podría ocurrir una situación similar en las elecciones costarricenses que se llevarán a cabo dentro de menos de un mes? Los académicos Carlos Murillo, de la Escuela de Relaciones Internacionales y José Andrés Díaz, del Instituto de Estudios Sociales en Población (IDESPO) de la Universidad Nacional (UNA), no lo descartan, aunque manejan algunos matices.

Murillo considera que existe una tendencia global a influir en procesos electorales de otros países, por parte de líderes conservadores. “por eso, no sería de extrañar que, en el caso de Costa Rica, Trump manifieste, sobre todo a través de su red social (Truth Social) algún apoyo en el proceso electoral, ofreciendo la posibilidad de incrementar los programas de asistencia o de cooperación si ganara el oficialismo”, manifestó.

Ya esta elección tiene un antecedente, con la reunión a la que acudió la embajadora de Costa Rica en Washington, Catalina Crespo, ante la solicitud de información del congresista republicano (del partido de Trump), Mario Díaz-Balart, sobre el proceso de levantamiento de la inmunidad del presidente Rodrigo Chaves, ante la Asamblea Legislativa, por las acusaciones de beligerancia política.

Se le preguntó a Murillo si en el caso hondureño, el tema de la alta migración de ciudadanos de ese país hacia Estados Unidos pudo influenciar la intervención de Trump. Ante ello, el académico negó que esa sea la motivación. “No, a Trump no le interesa la migración ni el narcotráfico, porque si no, no habría liberado a Juan Orlando Hernández, lo que quiere es que en América Latina haya gobernantes afines a su visión de mundo”, sentenció.

Por su parte, José Andrés Díaz, del IDESPO-UNA, recalcó que la segunda administración de Trump está retomando una política más intervencionista hacia América Latina, la cual se vio plasmada el fin de semana anterior con la detención de Nicolás Maduro y el control que ejercerá Estados Unidos sobre territorio venezolano.

“Esta nueva tensión puede traducirse en presiones diplomáticas, económicas o incluso en materia de seguridad hacia los países de América Latina, incluida Costa Rica, creando las condiciones para influir de manera directa o indirecta en procesos políticos”, indicó el académico.

Es así como, si la administración Trump observara que un posible gobierno costarricense afecte sus prioridades, “no podría descartarse un intento de incidir”. Sin embargo, Díaz no ve aún señales, por ahora, de que esto pueda ocurrir de alguna manera.

Para él, es “poco probable” que ocurra y una de las razones es la tradición democrática del sistema costarricense y del respeto que se tiene a nivel internacional. Otro de los argumentos es que la política exterior estadounidense ha buscado enfocarse en amenazas geopolíticas de mayor envergadura, más que en países “relativamente pequeños y que no llaman la atención de intereses importantes en Estados Unidos”.

Hacerlo supondría, de acuerdo con el experto, avivar algún tipo de tensión diplomática significativa, por lo que si ocurriera “sería utilizando mecanismos indirectos y de bajo perfil”, agregó.

Sin embargo, ante lo inédito del panorama electoral y la incertidumbre que rodea el ámbito de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina será cuestión de días para ver si es posible alguna seña de parte de Trump en un proceso electoral que se acerca a su fecha definitiva.

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

Venezuela convertida en teatro para una obra nueva, de un viejo libreto: geopolítica antes que democracia, Washington, Trump y la utilidad de Maduro

JoseSo (José Solano-Saborío)

Yo y muchos latinoamericanos de verdad (el burro por delante), pasamos por todas las etapas del duelo, por la nueva afrenta a la soberanía de una república latinoamericana. En la noche lo discutía con un buen amigo, que me terminó acomodando mis ideas y pensamientos, por eso ¡gracias Jiddu!

Lo que acaba de ocurrir en Venezuela no parece un episodio aislado ni un arrebato tropical. Huele a libreto, a ensayo general de una obra donde los actores principales ya saben cómo termina la función, mientras el público —nosotros— vuelve a salir del teatro con la sensación de que pasó “algo grande”, pero sin entender realmente qué.

Cuando uno junta las piezas, la pregunta deja de ser si fue un show, y pasa a ser: ¿para quién fue el show?

El “dictador narco” armado hasta los dientes y que no disparó un tiro. La narrativa oficial occidental sobre Maduro es ya un cliché: “dictador narco, violento, sostenido por el Tren de Aragua, con el ejército mejor armado de la región, respaldado por la inteligencia rusa y la tecnología china, protegido por las mejores baterías antiaéreas del mundo”.

Si uno se traga completo ese relato, debería esperar que cualquier amenaza externa termine en:

– cierre del espacio aéreo,

– cadenas nacionales histéricas,

– movilización militar real,

– y una escalada al borde de la guerra.

Pero lo que vimos fue otra cosa: cero disparos, cero confrontación real, Maduro apareciendo relajado, casi burlón, con frases en inglés para la audiencia internacional, como si acabara de salir de un late night show, no de un intento desestabilizador serio.

Esa disonancia es importante: o la amenaza nunca fue tan grave como se nos vendió, o la respuesta fue deliberadamente moderada porque ya había acuerdos previos. En ambos escenarios, la idea del “dictador impredecible” pierde fuerza. Lo que aparece, más bien, es un régimen que sabe exactamente hasta dónde puede llegar sin incomodar a los verdaderos poderes con los que negocia.

Otro dato que no encaja con la narrativa épica de la confrontación total: las figuras clave del régimen permanecen intactas. La vicepresidenta, ya es una pieza central en los puentes con Washington, no es tocada.

Pero, sobre todo, Diosdado Cabello, verdadero poder militar y operador interno, sigue donde mismo, sin ruido, sin sanciones nuevas de alto impacto, sin intentos serios por aislarlo.

Si la prioridad real fuera “derrocar la dictadura” o “desarticular un narcoestado”, uno esperaría acciones directas sobre quienes sostienen el aparato de poder. Pero no. Lo que vemos es una especie de respeto tácito por la estructura básica del régimen.

Esto se parece menos a una cruzada por la democracia y más a una administración de equilibrios: que el régimen se mantenga suficiente para garantizar control territorial, contención migratoria y flujo estable de petróleo; pero lo bastante presionado como para seguir sentado en la mesa de negociación.

Aquí entra Estados Unidos en escena. El detalle importante no es si aparece Trump, Biden o cualquier otro. Es que, para Washington, Venezuela no es ante todo un drama democrático: es una pieza geopolítica.

Venezuela sirve como: primero, una válvula de ajuste energético por el petróleo disponible cuando conviene, presionable con sanciones cuando es útil.

Además, es un muro migratorio indirecto: un régimen que controla su población, aunque sea a costa de represión, puede ser un aliado incómodo pero funcional.

Ficha en la mesa con Rusia, China e Irán: Caracas es un recordatorio permanente de que, si estos actores se acercan demasiado, Washington todavía tiene herramientas para subir o bajar la temperatura.

En ese contexto, un show de tensión controlada con Maduro es útil para todos los que juegan “arriba”:

A Trump le permite alimentar su ego y su discurso de fuerza, de “poner en su lugar” a los enemigos de Estados Unidos.

A los demócratas les permite mostrarse duros sin comprometerse con una intervención real ni un cambio que podría desestabilizar la región. Siguen pensando en las elecciones de medio período de noviembre.

A Maduro le permite reafirmar su rol de “enemigo funcional”: imprescindible para justificar sanciones, negociaciones y presencia geopolítica, pero nunca lo bastante peligroso como para obligar a Washington a ir hasta el final.

El silencio sobre Epstein y otros silencios útiles:

Mientras tanto, algo llama la atención: el tema Venezuela ocupa titulares, paneles, discursos inflamados… mientras otros asuntos se desvanecen del foco mediático. El caso Epstein es el ejemplo más obvio: una trama que toca a élites financieras, políticas y mediáticas de alto nivel, y que de pronto desaparece o queda encapsulada en piezas aisladas, sin consecuencias proporcionales.

No es conspiración barata decir que la agenda pública es limitada. Solo caben pocos grandes temas a la vez. Y cuando uno de esos espacios se llena con “crisis en Venezuela”, automáticamente se desplaza el resto. Lo importante no es afirmar que “Venezuela se inventa para tapar Epstein”, sino entender que el sistema mediático es perfecto para administrar prioridades: amplificar lo que conviene, silenciar lo que incomoda.

En ese sentido, la sobreactuación en torno a Maduro cumple una función clara: organiza la conversación mundial en torno a un conflicto manejable, con villanos identificables y relatos fáciles de digerir, lejos de escándalos que cuestionan estructuras enteras de poder en Occidente.

Los grandes ausentes: ¿Y la oposición?

Mientras se negocia entre bastidores, la oposición democrática venezolana queda fuera de cuadro. María Corina Machado y el supuesto presidente legítimo apenas aparecen como notas al pie. No son actores centrales del libreto; son utilería.

Esto es brutal, pero necesario de decir: Para buena parte de las potencias, la oposición democrática es un recurso retórico, no un socio estratégico.

Sirve para justificar sanciones, para llenarse la boca con la palabra “democracia” y para apuntalar discursos de campaña. Pero cuando llegan las decisiones duras —¿Quién controla el territorio? ¿Quién garantiza que el petróleo fluya? ¿Quién mantiene el orden interno? — las potencias no miran a los demócratas, miran al régimen.

Por eso la sensación de ninguneo: porque es real. La lucha democrática venezolana existe, resiste, sufre, pero no es quien define el tablero. El régimen, con todos sus crímenes, sigue siendo el interlocutor útil.

Al final, la escena se repite:

Se construye un relato de confrontación total… Se amplifica el miedo, el drama, la urgencia…. Se habla de dictaduras, narcos, terror, guerra inminente…

Y cuando se baja el volumen, lo que queda es exactamente lo mismo: el régimen en el poder, los verdaderos jefes intocados, las potencias jugando a dos bandas, y la ciudadanía —dentro y fuera de Venezuela— reducida a espectadora.

La pregunta ya no es si “esto fue solo un show”.

La pregunta es: ¿cuántas veces más vamos a aceptar la entrada al teatro sin exigir ver el contrato de los actores?

Porque mientras sigamos consumiendo el conflicto como espectáculo, seguirán escribiendo libretos donde el costo lo pagan los pueblos y la ganancia se la reparten los mismos de siempre. Y ahí sí, una vez más, nos habrán vuelto a tomar por pollos.

Rechazo a la invasión imperialista del gobierno de Estados Unidos a Venezuela

Desde la Red Social para la Educación Pública en América (Red SEPA), alianza continental de organizaciones sociales, estudiantiles y sindicatos magisteriales, condenamos la agresión militar que en la madrugada de hoy perpetró el gobierno de Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela. Esto representa un atentado contra la región, buscando desestabilizar y abrir un nuevo periodo de intervencionismo en nuestro continente.

El ataque militar contra el pueblo venezolano no solo viola los tratados internacionales, sino que también representa una amenaza para el continente. Por lo cual, nos sumamos a la condena internacional e impulsaremos conjuntamente la defensa de la paz. Desde la Red SEPA nos pronunciamos por la libre soberanía de los pueblos, el respeto de sus recursos y el restablecimiento de la paz.

¡Nuestra solidaridad con las hermanas y hermanos venezolanos!
¡Viva América Latina, libre y soberana!
Red Social para la Educación Pública en las Américas

Plataforma de Lucha contra el TLC con Israel promueve acciones

Diversas organizaciones sociales anunciaron la realización de una conferencia de prensa el lunes 15 de diciembre a las 6:00 p.m. en la Sala de Conferencias de la Asamblea Legislativa, con el fin de exponer públicamente su oposición al Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Costa Rica e Israel, firmado por el Gobierno el pasado 8 de diciembre.

Según la convocatoria emitida por la Red de Solidaridad con Palestina CR, el acuerdo comercial se firma en un contexto internacional marcado por graves señalamientos contra el Estado de Israel. El comunicado recuerda que este país enfrenta acusaciones de genocidio ante la Corte Internacional de Justicia, así como una orden de captura contra el primer ministro Benjamín Netanyahu, emitida por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.

Las organizaciones señalan además que el anuncio gubernamental de instalar en Jerusalén una oficina de innovación tecnológica con “estatus diplomático” contradice la política internacional histórica de Costa Rica, que trasladó su embajada a Tel Aviv en respeto a las resoluciones de Naciones Unidas sobre el estatus especial de Jerusalén. Citan particularmente la Resolución ES-10/L.22 (2017) y la Resolución 181, que consideran a Jerusalén una ciudad con régimen internacional (corpus separatum).

En ese sentido, sostienen que abrir una oficina diplomática en Jerusalén equivaldría, en los hechos, a un movimiento no reconocido internacionalmente, y una acción que podría deteriorar las relaciones con países árabes y musulmanes.

Durante la conferencia se presentarán las acciones políticas, sociales y parlamentarias que distintas organizaciones y diputaciones impulsarán para evitar la aprobación y ratificación del TLC en la Asamblea Legislativa. También se dará a conocer un documento dirigido a los candidatos presidenciales, solicitándoles asumir públicamente un compromiso de rechazo al tratado.

La Red de Solidaridad con Palestina CR y la Plataforma de Lucha contra el TLC con Israel reiteran su llamado a asistir a la actividad y a mantenerse informadas las personas y organizaciones interesadas en el análisis crítico del proceso de aprobación del acuerdo comercial.

Un TLC manchado de sangre

Luis Fernando Astorga Gatjens

El día lunes, 8 de diciembre del año en curso, el ministro de Comercio Exterior de Costa Rica Manuel Tovar firmó en Tel Aviv, un tratado de comercio exterior con el Estado genocida de Israel.

Mientras el gobierno de Rodrigo Chaves desarrollaba con las autoridades israelíes el proceso de negociaciones de este tratado, el gobierno de ese país, encabezado por Benjamín Netanyahu, sin compasión alguna, masacraba con distinto tipo de artillería a la población civil de Gaza.

Distintos medios y cadenas de comunicación han indicado que esta es la «guerra» más televisada del mundo, ya que se podían ver las imágenes en vivo de edificios y casas que se destruían marcadas por densas nubes de humo, polvo y fuego. También se veían personas, niños, mujeres, ancianos moviéndose sin rumbo cierto ante el horror de que una bomba o disparo les cegara la vida. El fuego inclemente de la aviación y la artillería israelí destruía hospitales y escuelas, sin importar quien estaba adentro. El pretexto más utilizado es que ahí habría combatientes de Hamas. Pero realmente lo que ha habido en Gaza no ha sido una guerra sino un genocidio deliberado y minuciosamente planificado.

Hoy, cuando Gaza todavía padece la incertidumbre de un dudoso alto al fuego, se ven los terribles resultados de las acciones genocidas del gobierno de Netanyahu y de su ejército: Más de 70.000 muertos de la población civil. Mujeres, ancianos y alrededor de 20.000 niños masacrados. Y, según Naciones Unidas, el 92 % de las viviendas en Gaza están destruidas y más de medio millón de personas están en riesgo de hambruna.

No por casualidad, la Comisión Internacional Independiente sobre los territorios palestinos ocupados del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, afirmó recientemente que Israel ha cometido genocidio contra los palestinos en la Franja de Gaza, al mismo tiempo que ha demandado a Israel «a cumplir con sus obligaciones legales en virtud del derecho internacional para poner fin a tal atrocidad y castigar a los responsables».

La comisión de la ONU sustenta la acusación del genocidio israelí en que este Estado ha cumplido cuatro de los cinco actos que configuran el carácter genocida de un Estado. «Al matar, causar lesiones físicas o mentales graves, someter deliberadamente a condiciones de vida para destruir a los palestinos, e impedir la natalidad en Gaza, las autoridades y fuerzas israelíes perpetraron cuatro de los cinco actos genocidas» definidos en la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, concluyó el informe de la comisión especializada de la ONU que ha investigado lo ocurrido desde el 7 de octubre de 2023 en ese territorio palestino asediado.

Mientras tanto la República de Sudáfrica inició el 29 de diciembre de 2023, un proceso contra el Estado de Israel, conocido oficialmente como Aplicación de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio en la Franja de Gaza (Sudáfrica contra Israel). Este proceso se refiere a violaciones por parte de Israel de sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio de 1948 y el derecho internacional en relación con los palestinos de la Franja de Gaza. La presentación de Sudáfrica coloca los cargos en lo que describe como «el contexto más amplio de la conducta de Israel hacia los palestinos durante sus setenta y cinco años de apartheid, sus cincuenta y seis años de ocupación beligerante del territorio palestino y su bloqueo de Gaza de dieciséis años».

La población civil gazatí ahora son las víctimas de un verdadero holocausto perpetrado por un Estado encabezado por un nuevo Hitler, el genocida Netanyahu.

Todavía no hace mucho tiempo el Estado costarricense brillaba en Naciones Unidas y otros escenarios internacionales, como un país pequeño, pero con un fuerte liderazgo en materia de derechos humanos. Hoy, especialmente, a raíz de las políticas de la administración Chaves Robles, se ha erosionado significativamente ese prestigio.

En el presente, la política exterior de Costa Rica tiene como epicentro Washington y no San José. Se siguen los dictados de Trump y de Marco Rubio. Cero independencia. Cero autonomía. Cero dignidad.

Porque si realmente hubiera dignidad en este gobierno no se estaría suscribiendo un TLC con Israel, sino que se hubiese seguido el camino de Colombia que a raíz de la actuación de Israel en Gaza, rompió relaciones con ese Estado genocida.

Ahora cabe esperar que el respeto de los derechos humanos y la dignidad prevalezcan en la Asamblea Legislativa para evitar que este tratado lleno de sangre e ignominia sea ratificado.

(8 de diciembre, 2025)