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Etiqueta: Rodrigo Chaves Robles

PLN le hace el trabajo sucio al gobierno Chaves Robles

Juan Carlos Durán Castro
SIFUPCR

Desde el SIFUPCR indicamos a la familia laboral del sector público que una vez más el PLN, le hace el trabajo sucio al gobierno Chaves Robles y muestra además cómo está tomado y conducido por gente de pensamiento ortodoxo, lo cual lo coloca como igual o superior al propio Gobierno.

Muestra así el PLN, su verdadero rostro pro trabajo precario y esclavo, ayudando al Gobierno y en dicha tarea surge la figura tristemente célebre de la Diputada Kattia Rivera en su rol de jefa de fracción del PLN, que como abanderada de la precariedad laboral, se presta como buena marioneta al juego de los Arias Sánchez, esperando sin duda alguna recompensa posterior, pero de paso le echa una buena paleada más de tierra a los colores verdiblancos de cara a las elecciones municipales 2024.

Así las cosas, se va acumulando rebeldía ciudadana que tarde o temprano explotará de alguna forma.

Defender la Caja es defender la vida de nuestro pueblo

Partido Pueblo Unido.
27 de febrero 2023.

Actualmente contamos con una institución que posiciona a Costa Rica entre los países con mejores sistemas de salud en el mundo, justamente en el tercer puesto de esa categoría. Nos referimos a la Benemérita Caja Costarricense del Seguro Social.

Esta institución, lograda en las calles por el pueblo organizado en los años 40, que nos garantiza donde nacer, curarnos y hasta dónde morir con dignidad, está sufriendo en estos momentos una de las peores embestidas de su historia, la intención es clara: destruirla.

Quienes hoy golpean a la Caja son los herederos de aquellos que hace 80 años se opusieron férreamente a su creación, ya que mientras tengamos un sistema de seguridad social solidaria no podrán hacer el negocio que pretenden a costas de la salud del pueblo costarricense. Hablamos de los grandes millonarios, expresados en una clase social dominante que desprecia al pueblo trabajador y busca enriquecerse a toda costa.

Pensemos por un momento en cómo podrían los trabajadores y trabajadoras, junto a los más humildes de este país, costear tratamientos crónicos, por ejemplo, contra la diabetes, hipertensión o cáncer. ¿Podrían quiénes dependen de un salario mínimo o no muy alto costear cirugías complejas en los centros de salud privados? ¿Tienen todas las costarricenses embarazadas la posibilidad de pagar por un parto en centros de salud que no sean de la CCSS? Es evidente que el costarricense de a pie no tiene acceso a la salud privada y necesita de la Caja del Seguro Social, que es baluarte de nuestra gente.

Nuestro sistema de salud ha sido debilitado a propósito por los peones de esos grandes millonarios que sueñan con desaparecer la salud pública; las largas listas de espera, la falta de especialistas, el no poder cubrir al total de la población, son problemas causados por los enemigos de la seguridad social incrustados en la Caja. La única solución es luchar por rescatar y llevar más allá a nuestra institución insigne.

Denunciamos al Estado costarricense, que valiéndose del actual gobierno de Rodrigo Chaves Robles, continuador de los anteriores gobiernos, asesta hoy un feroz ataque contra la autonomía de la CCSS, a fin de mover sus fichas y que éstas cumplan con su tarea destructiva dentro de la Caja.

Nuestro pueblo es un pueblo valiente y sabio, que ha sido engañado y anestesiado por décadas, pero que tiene la capacidad de defender lo suyo para no ser inquilinos en nuestra propia tierra.

Hacemos un llamado a sumarnos a las movilizaciones en defensa de la CCSS del seguro social, así como a la vinculación de las organizaciones sindicales y sociales con el pueblo trabajador en su conjunto para defender, fortalecer y superar nuestras conquistas sociales.

¿DE QUIÉN ES LA CAJA?
¡DEL PUEBLO QUE TRABAJA!

 

Compartido con SURCOS por Rafael Ugalde Quirós.

Lo que se avecina en la CCSS

Juan Carlos Durán Castro
Dirigente Sindical SIFUPCR

8 Febrero 2023

Un recuento superficial de estas maniobras de Gobierno en su afán de tomar el control político ideológico del órgano superior de la CCSS, nos permite formular un primer un acercamiento de ideas básicas y cortas de lo que suponemos se avecina:

1- El avance de un enfoque conservadurista muy peligroso para la CCSS, cuyos efectos e impactos potenciarán una ruta de mayor debilitamiento de la autonomía constitucional especial de la CCSS, lo cual es la columna vertebral para avanzar en la privatización o tercerización de diversos procesos de gestión de servicios asignados al seguro de salud y de pensiones, lo cual se posesionará mediante una narrativa destructiva como la utilizada por el Presidente Chaves Robles.

2- El reimpulso de la contrareforma laboral en la CCSS, que aspirará a operativizar entre otros temas no menos relevantes, como la posible liquidación del Fondo de Retiro (FRE, que depende de un proyecto de ley en la Asamblea Legislativa), la aplicación del SALARIO GLOBAL en la CCSS, a contrapelo de los criterios conocidos y los más recientes vinculados al tema de la autonomía constitucional especial de la CCSS.

3- La puesta en desarrollo del concurso para la asignación por parte de la. Junta Directiva (ahora sí), del puesto de la Gerencia General, aspirando a colocar una ficha de enfoque conservadurista y anti laboral en ese cargo y a partir de ahí una profundización de la política en desarrollo desde la llegada de Marta Eugenia Esquivel como lugarteniente del Presidente Chaves Robles, cuyas características meter miedo y amenaza contra mandos intermedios, lo cual incluye persecución laboral a partir de investigaciones administrativas o similares que buscan ampliar el control político de la estructura institucional por parte del Gobierno Chaves Robles, lo cual es un símil en relación con las políticas en desarrollo en buena parte de las instituciones públicas y que son la fotografía en blanco y negro de la disputa interburguesa nacional en pleno desarrollo y que retrata fácilmente en las disputas entre el Grupo Nación y otros grupos de poder fáctico y el Presidente Chaves Robles que presentan ataques fuertes (“prensa canalla” – sicarios de la información) y retiradas tácticas de los distintos actores, según el tema y los intereses en conflicto.

Cosas raras

Oscar Madrigal

La política es como un iceberg, solo alcanzamos a ver una pequeña parte. El resto se encuentra sumergida y hay que bucear para apreciarla. En la política también hay que “bucear” para intentar conocer qué fuerzas o intereses se mueven detrás o por debajo de determinadas acciones que se hacen públicas.

De ahí la importancia de hacerse preguntas o simplemente no tragarse los acontecimientos como los presentan. O tal vez sirva solamente para explicitar la duda.

1-. Mayulí Ortega es una señora que tenía 30 años de vivir en Méjico donde se ligó con personas y grupos de dudosa reputación, incluso algunos que están actualmente encarcelados. Fraudulentamente quiso elegirse usando documentación falsa en alguno de los estados mejicanos con mayor influencia del narcotráfico. Esta señora, ausente del país por 3 décadas, aparece hoy como la presidenta de un partido político que promueve la figura de Rodrigo Chaves y ocupa un puesto de confianza en casa presidencial muy ligado al Presidente Chaves. No tiene ningún atestado político nacional, ni experiencia en el país que la haga acreedora de tal confianza. ¿Qué fuerzas se ocultan detrás de Mayulí? ¿Cómo adquirió esa influencia política? El proyecto político de Chaves y su grupo, evidentemente, se proyecta para las próximas elecciones municipales y a una eventual continuidad en el gobierno en el 26, con un partido político de su dominio total y con fuentes importantes de financiación.

2-. Es evidente que la Ministra de Salud, Joselyn Chacón, no tiene las competencias o pericias suficientes para gestionar y dirigir uno de los ministerios más importantes, especialmente en momentos de pandemia y postpandemia. Además, su dominio y relación con la ciudadanía ha sido desacertada, solo comparada con su prepotencia y seguridad en sí misma. Contra y viento y marea se mantiene en el cargo. ¿Por qué? No me refiero, por supuesto, a ninguna cosa morbosa o malsana.

3-. El ministro de Hacienda investiga, según sus palabras, denuncias anónimas de fraudes fiscales. El llamado megacaso y otros surgen porque alguien denunció la sinvergüenzada. Eso significa que, por trabajo propio, que corresponda exclusivamente a Tributación, no se le ha llegado a ningún fraude fiscal. ¿Cómo es esto posible? Entonces, ¿qué hacen los auditores e inspectores de Hacienda y Tributación? Perfectamente se podría concluir o que en Costa Rica no hay evasión fiscal o Hacienda no está haciendo su trabajo, o lo que sería peor aún, se hacen de la vista gorda.

4-. El gobierno de Chaves claramente cambió la forma tradicional de gobernar, asemejándose mucho a los gobiernos de extrema derecha de Trump, Bukele o Bolsonaro. Entre algunas características que se pueden apreciar están las de considerar que el que no está conmigo es mi enemigo, el abuso de su mayoría transitoria, el avasallante papel del “líder”, la deformación de las instituciones y de algunas características del régimen republicano, el ataque a la prensa, el peso de la religión, el propósito de un gobierno eficiente y de orden más que de prosperidad y democracia. La denuncia del ministro Nogui resultó un fiasco, pero terminó con la sustitución de la fiscala del caso y ella en la Inspección Judicial, por ejemplo. Este asunto pone de manifiesto que se aplicaron acciones gubernamentales como tomadas de un Manual, mismas que usa la extrema derecha o el llamado populismo de derecha en todo el mundo. ¿Quién o quiénes están detrás, dirigiendo toda esta metodología y formas de acción? Porque esto no sale de la cabeza de algún abogado penalista o funcionario presidencial.

Como decía un amigo, hay que afinar el lápiz y también el cerebro.

Es la misma cosa de siempre

Oscar Madrigal

El país que vivimos centra su atención en asuntos como por ejemplo la poca inteligencia de una ministra o la minusvalía de otro ministro. Son aspectos importantes enmarcados en lo que pretende Chaves y su equipo por el fondo: disminuir la democracia, deslegitimar a las instituciones o violentar principios constitucionales.

Mientras eso se discute, el mundo social nacional sigue acumulando problemas sin que se vea posibilidad de solución.

La semana pasada se informa en La República que Costa Rica está en el podio de países con mayor DESEMPLEO, según la OCDE. Con el 11,6% de tasa de desempleo que cerró el año pasado, el país ocupa el segundo lugar de todos los países miembros de esa organización con mayoría de personas desempleadas, solo superado por España, pero ocupando el primer lugar de los países latinoamericanos miembros de ella.

Hoy se informa que el Régimen No Contributivo, el que paga las pensiones a los más pobres y necesitados del país, inició el año con un faltante de recursos que no presupuestó Hacienda, que hará que no se puedan entregar 5.000 nuevas pensiones y que obligaría a reducir el monto de la pensión de ¢80.000 a ¢70.000.

Por otra parte, también se informa, que las becas para los estudiantes de primaria y secundaria se reducirían en número este año, en una cantidad superior a las cien mil becas.

Todo esto sin hablar de muchos otros asuntos como el deterioro creciente del poder adquisitivo del salario, el alto costo de la vida, que más de la mitad de las familias costarricenses no llegan a fin de mes o que la concentración de la riqueza es un problema obsceno.

Mientras esa realidad golpea a las grandes mayorías, el Gobierno que es el responsable de esta situación se vanagloria de los superávit fiscales aunque lo logren con el empobrecimiento de las personas más necesitadas.

Esta realidad terminará imponiéndose, a pesar de las cansinas promesas gubernamentales que no se concretan en nada.

El candidato del gobierno

Oscar Madrigal

El Gobierno de don Rodrigo Chaves propuso la candidatura de Cristhian Arguedas para ocupar el puesto de Procurador General. El candidato resultó ser -se deduce de lo que escribe- una persona racista, homofóbica y vulgar.

En otras palabras un sujeto que no respeta los Derechos Humanos y, además, un pachuco con título, pero pachuco al fin. Las cosas que escribe, que desde luego corrió a borrar, son vulgares, sin ningún respeto por las personas y de un nivel increíblemente soez en una persona que se llama profesional. (Pueden verlas en La Nación porque resulta difícil reproducirlas).

El llamado profesional, además, no se desdice de su desprecio por los DDHH, sino que reafirma sus creencias al justificarlas afirmando que lo hace acogido al derecho constitucional de expresarse. El candidato también fue un prominente dirigente del Movimiento Libertario. Su ideario debe estar muy cerca de Trump, de Bolsonaro o del supremacismo blanco. El candidato desistió de su pretensión. Ojo no fue que el Gobierno retiró su candidatura, es que el susodicho desistió.

Ante semejante despropósito, quedan algunas preguntas: ¿cómo es posible que el Gobierno de Chaves proponga un candidato de tal ideología? ¿Refleja el pensamiento del candidato frustrado también el ideario del Gobierno o de un sector del mismo? ¿Siendo el Procurador el abogado defensor del Estado, ¿cómo lo haría una persona con una ideología cercana a los fachos? Debería el Gobierno explicar la propuesta de esa candidatura porque la duda ronda en el país.

Un grupo de amigos habíamos apostado una cena para el ganador de la pregunta de “¿cómo va a votar Pilar Cisneros?”. La abrumadora mayoría se había apuntado a que lo haría favorablemente por el candidato. Desgraciadamente nos privaron de semejante acontecimiento. (Me refiero a la cena).

Debilidad de la democracia

José Luis Pacheco Murillo

La democracia como sistema político es el más débil de todos los existentes, y esto se debe a que el mantenimiento del mismo queda a expensas de quienes ejercen el poder político y su deseo o no de mantenerlo, ya sea directa o indirectamente.

Los costarricenses nos hemos ufanado, desde hace años, de contar con la democracia más antigua de América Latina, sin embargo, hay que entender que igualmente, desde hace muchos años dejamos atrás el concepto real de la democracia representativa para tornarnos en un país electorero, y en el que el ejercicio del voto ha recorrido caminos de interés real inicialmente, con una participación ciudadana representativa, para luego, dar paso a una indiferencia que llevó al abstencionismo a ser el protagonista real, y con ello, tener como mejor representación popular a la indiferencia.

El sistema comenzó debilitando la educación para hacer crecer la pobreza y con ella tener la carnada necesaria para pescar los votos para mantenerse en el poder. Luego vinieron los Pactos para entre dos repartirse todo el pastel e irse dando campo uno al otro para ejercer ese poder sin afectar los intereses de uno y de otro, lógicamente manteniendo al máximo la ignorancia del pueblo.

Por ello, los programas educativos sufrieron poco a poco una debacle en cuanto a su contenido y capacidad para dar no solo conocimiento, sino y especialmente, actitud crítica y concierne ante el Mundo.

Eso nos ha llevado a tratar de elegir a quienes han prometido el cambio y una nueva ruta, con tan mala puntería que se han elegido a quienes se salieron de los partidos que dominaron la escena política en los últimos 70 años y por ende es seguir en lo mismo.

Además, en todas las instituciones quienes dirigen han sido en su mayoría los que fueron formados con esos criterios bipartidistas y de filiación política a ultranza que han obedecido a principios ideológicos y no a los intereses del país.

Hoy, con la pretensión de un cambio y una nueva ruta, tenemos en el poder a una persona que fue más grande que el partido político que lo proponía y que resultó electo por lo pésimo de su adversario, pero que cuyo estilo podría estar llevando esta a débil democracia por caminos muy peligrosos. Si bien es cierto que se ocupa un cambio, no es a punta de gritos y enfrentamientos con la prensa y la asamblea legislativa. La democracia se fortalece con consensos y diálogo y eso es sumamente necesario en estos momentos en el país.

Se están involucrando muchos actores, algunos cuyos antecedentes no conocemos y que por lo que se dice, poco les importa la marcha del país, si no el mejor postor, en un ambiente poco propicio para el diálogo y la cercanía para sacar a este país adelante.

Dios quiera que la cordura, la calma y el entendimiento lleguen a todos los involucrados y que esta endeble democracia se fortalezca con un diálogo fuerte y transparente, a sabiendas de que lo que más fortalecerá el sistema es tomar conciencia de lo pasajeros que son los actores y que más temprano que tarde ya no estarán y el país debe seguir adelante.

Prensa Vendida, Prensa Canalla y Prensa Sicaria

Vladimir de la Cruz

A finales de la década de 1960, y a principios de la década de 1970, las protestas estudiantiles que realizábamos, de distintos contenidos, así como las marchas y movilizaciones que protagonizábamos, entre muchas consignas generales y particulares, destacaba una, especialmente cuando nos acercábamos a las instalaciones del periódico La Nación, de gritar a todo galillo “¡Prensa vendida!”, concepto asociado a señalar los intereses del medio periodístico tanto con los intereses comerciales que le financiaban como con los partidos políticos, que a criterio de los estudiantes de entonces, no representaban adecuadamente los intereses del pueblo ni reflejaban correctamente el contenido de las luchas políticas, estudiantiles y populares, en las que participábamos.

Por aquellos mismos años leí intensamente el libro “Los amos de la Prensa”, del destacado, reconocido y premiado periodista norteamericano George Seldes, que llegó a ser corresponsal de prensa en la II Guerra Mundial.

La primera edición de su libro de 1938, la leí, a mediados de la década de 1960, en su segunda edición de 1959. Allí Seldes analizaba el amarillismo y sensacionalismo del consorcio periodístico de Randolph Hearst, que apoyaba a los grandes monopolios norteamericanos, y atacaba todas las políticas de impuestos. Eran los días en que un Presidente norteamericano decía que si hubiera que enviar a la cárcel a los dueños y directores de periódicos, y por añadidura a los periodistas, que deliberada e intencionalmente falsean la verdad de los hechos informativos, al Gobierno le faltaría prisiones y celdas para meterlos. Acuñó Seldes el término de “plumarios” para esos periodistas a sueldo de esos intereses. Esto le faltó decir al Presidente Rodrigo Chaves Robles en su Mesa de Prensa en la que defendió apasionada y amorosamente la permanencia de la Ministra de Salud en su Gabinete, el pasado lunes. Su poca cultura le hizo vociferar contra los periodistas críticos de su Gobierno. Los humilló oral y gestualmente. Se burló hasta de sus nombres, ofendiendo e invadiendo su dignidad y personalidad de una manera denigrante con la pose autoritaria que le da al ejercicio de su Presidencia, emulando con Luis XVI casi diciendo “¡El Gobierno soy yo!”

La Prensa en Costa Rica tiene gran importancia desde los mismos días de la Independencia, desde los primeros pasos de la construcción del Estado y del Estado Nacional. La Libertad de Prensa desde los primeros periódicos se pregonó en la década de 1830 y años siguientes. El Dr. José María Castro Madriz, fundador de la República, en 1848, llegó a afirmar que era mejor tener una prensa crítica como Gobernante que una prensa dócil y sometida.

La sátira y la caricatura política despiadada se desarrolló desde el siglo XIX, afectando personajes y políticos, y denunciando situaciones políticas y negocios de Estado.

Los maestros y los estudiantes terminaron quemando el Periódico de la Dictadura tinoquista, de 1917-1919. como una de las protestas más importantes contra un régimen despótico y por la Libertad de Prensa y de Pensamiento, y contra la censura impuesta en aquella época. En la década de 1940-1948 igualmente hubo reacciones contra los diferentes medios de ese entonces debidamente identificados con los sectores políticos que se aglutinaban alrededor del calderocomunismo y del cortesismo. La prensa era política en el buen sentido, no solo identificada con partidos políticos, sino también con causas políticas, claramente a favor o en contra del Gobierno. Tenían los medios de comunicación una relación simbiótica perversa con el poder político cuando se casaron publicitariamente, cuando los medios se subordinaron a la publicidad oficial, estatal y con ello al acceso a los recursos económicos del Estado.

En 1946 surgió el periódico La Nación que desde entonces ha sido un baluarte informativo comprometido con los intereses económicos y políticos que le dieron origen.

Hasta esa década los Gobernantes tenían un papel protagónico en la vida política diaria. Era beligerantes respecto a la defensa de sus Gobiernos como la de sus intereses partidarios. La misma Prensa se encargaba de provocar y realizar grandes debates por las opiniones emitidas por ellos mismos o como resultado de entrevistas que les publicaban. La Prensa en esos años ejercía un gran control político de todo el mundo político nacional.

La prensa siempre ha sido Prensa Política, nos guste o no, lo aceptemos o no. Siempre ha estado al servicio de determinadas causas políticas, por más cristalina que se nos quiera presentar. La presencia pública más reciente de la simbiosis política y empresarial entre los medios de comunicación y el poder político quizá fue el Pacto Figueres Calderón, acordado en el Gobierno de José María Figueres Olsen, con el expresidente Rafael Ángel Calderón, donde Julio Rodríguez, Jefe Editorial del periódico La Nación jugó un papel preponderante.

José Figueres Ferrer, en su segundo Gobierno constitucional, 1970-1974, llegó a decir que debió haber quemado La Nación en 1946, recordando las luchas populares que tuvieron por objetivo la quema de periódicos.

El Presidente Rodrigo Chaves Robles ha llamado a la Prensa no complaciente con él como Prensa Canalla, despreciable por su comportamiento en el proceso electoral, que no le cubrieron adecuadamente su ruta electoral. Prensa malvada y ruin es su equivalente, porque por tradición histórica estaba esa “prensa canalla” más alineada con los partidos tradicionales y del bipartidismo, que con él, quizá, aunque no fuera tan evidente, más con Liberación Nacional y con José María Figueres, no sin razón, debido a que iban en la delantera como quedaron en la primera vuelta electoral del 2 de febrero.

Por su parte Rodrigo Chaves iba en un UBER político inscrito a última hora. Era un desconocido, ausente del país por 35 años, un verdadero desconocido, un “paracaidista”, como decíamos antes. El sentido común señalaba que era de muy difícil posibilidad de ganar, pero no imposible, como sucedió en segunda ronda electoral, pese a la debilidad partidaria del partido que lo había acogido como candidato, debilidad que se está haciendo ver en la fractura de la fracción legislativa que eligió, de la cual ocho diputados se están yendo a la fundación de un nuevo partido político “auténticamente rodriguista” o “auténticamente chavista”, según le llaman, que están tratando de inscribir, en cuyo seno también ha habido discordias de arranque entre sus principales dirigentes partidarios.

Pero, con la fundación de este partido, es evidente que Rodrigo Chaves saboreando las mieles del Poder y del Gobierno, está pensando en una posible reelección y para ello tiene necesidad de hacer su propio partido y de impulsar su propio movimiento político, “rodriguismo” o “chavismo”, todavía no sabemos.

La Prensa costarricense desde hace muchos años, varias décadas, ha asumido el papel de control político que deberían tener los partidos y al cual han renunciado, en tanto que también han desaparecido como organizaciones políticas permanentes y vigilantes de la actuación pública. Los partidos políticos actuales son en mucho meramente estructuramente decorativas, como cuadros pegados en las paredes.

Es a la prensa, y no a los partidos políticos, a la que le debemos el conocimiento de escándalos, de negocios o matráfulas gubernativas, en sus diversas formas de “malos” personajes que acompañan a gobernantes y partidos, mentiras, trampas, fraudes, embustes, negocios y contratos públicos, engaños que se impulsan desde los gobiernos y sus autoridades políticas. Por este motivo los gobernantes en general, de estas últimas décadas, no han simpatizado con los periódicos nacionales, con sus Directivas y directores ni con algunos de sus destacados periodistas.

Los presidentes y autoridades gobernantes del país más respondían, en una época, a salir postulados, como se decía, del Club Unión, que de las juntas directivas de los periódicos, aunque algunos directores y directivos pertenecieran, por sus intereses económicos o capital y por sus relaciones sociales, o fueran cercanos, a algunos políticos de los partidos del bipartidismo nacional. En la década de 1970-1980 se estudiaron vínculos empresariales de políticos y vínculos políticos de empresarios, estudios que no se han repetido.

Es más fácil que políticos destacados aparezcan en juntas directivas de clubes deportivos de primera línea, que se muestren en sus intereses económico empresariales.

La fuerte frase que pronunció el Presidente Rodrigo Chaves que con él se había acabado la época en que los grandes medios, o la “prensa canalla”, como la llama, escogieran y nombraran presidentes, estaba superada, exige mayor análisis. Dijo, aunque no con estas palabras, que él respondía a una nueva situación de medios de comunicación, los electrónicos o digitales, a la democratización de la comunicación, a la época en que esta brecha de medios viejos y nuevos provoca una crisis económica en los grandes medios, una disminución de sus ganancias y de sus lectores, y una disminución de sus páginas de información. No casualmente alardeó con que el periódico La Nación había tenido pérdidas en el año 2022 de 2300 millones de colones, contando seguramente el golpe bajo que le dio con la intervención gubernativa que hizo al Parque Viva, empresa del Grupo La Nación, y por la disminución de propaganda y publicidad gubernativa en ese medio.

Para Rodrigo Chaves la contra información de las pequeñas empresas es más importante, lo que remarcó, y es evidente en su gobierno, apoyándolas en todo el territorio nacional, especialmente en zonas rurales, acabando por falta de publicidad con pequeños programas de periodistas o comunicadores sociales, que por sus raíces tenían más afinidad a otros partidos que al suyo. La contra información que impulsa el Presidente Chaves es la de enfrentar medios de comunicación pequeños apoyados por el Gobierno contra los grandes medios tradicionalmente conocidos. Claramente el Presidente le tiene la puntería de su Gobierno, y de los troles oficiales a La Nación, a Teletica y a CRhoy.

En este escenario informativo estamos ante un juego limpio o un juego sucio comunicacional e informativo, que afecta a lectores de periódicos, a radioyentes y televidentes de programas noticiosos especialmente. Aquí siempre nos vamos a encontrar con la subjetividad y objetividad que mueve a ambos bandos, a los del gobierno y al de los medios informativos en determinar qué es lo destacable e importante, cuál es la noticia del día, o qué se obliga informar.

En este mismo escenario todos nos comportamos como observadores de la realidad, y como comunicadores, cuando con nuestros medios electrónicos, cada vez más popularizados y alcance de masas, filmamos eventos, nos comunicamos al instante en diversas plataformas informáticas, provocando “noticias”, “alarmas”, “información” y “desinformación”.

El lenguaje periodístico de los ciudadanos, como comunicadores populares y democráticos, se trastoca por el lenguaje vulgar, populachero, por el ataque soez, por la difamación, la mentira, la ofensa, la calumnia, la alteración de la verdad, por la personalidad anónima que envía un mensaje o un video, por esos llamados “trols”.

La comunidad de los Trols, que también tiene diversos escenarios de actuación y de ataque, que se ha desarrollado en todas las plataformas digitales permite que personas intencional, o malintencionadamente, provoquen, instiguen conflictos, denigren personas, generen hostilidad en temas y personas, falseen discusiones y opiniones, alteren datos o cifras, mal informen, mientan en sus mensajes, “bajen el piso” como decimos en Costa Rica. Con estos troles se empobrece cualquier nivel de conversaciones, de intercambios de opiniones, se convierten en distractores de la esencia de la discusión. En forma divertida o irónica ponen todo en entredicho falseando la realidad o haciendo dudar de ella. Usualmente, y no en pocas veces, el tono y el estilo de los troles es agresivo, amenazante criminalmente y atentatorio contra la vida misma.

Hay troles que son contratados para determinadas causas. Operan con varias baterías a la vez, procurando lograr un efecto negativo en los usuarios de las redes sociales, una asfixia y un agotamiento emocional. Por ello los hay insoportables, sádicos, peligrosos, agresivos. Desde el Gobierno también se pueden impulsar, operando electrónicamente, como se hace ahora, desde regiones fuera de Costa Rica, con troles, debidamente “pagados”, como se ha reconocido que a “algunos” se le ha pagado “caritativamente”. La inmensidad de los troles tienen una identidad falsa, o desconocida. Excepcionalmente dan la cara, cuando “algo” le ha fallado en su “relación” contractual.

Algunos trols son para exaltar, levantar pisos, también, esto es evidente a favor del Gobierno y de la figura de Rodrigo Chaves, el Presidente. Estos son los trols fanáticos del Presidente, “caritativos” del Gobierno y de sus Ministros y Ministras, y de su fracción legislativa y su principal diputada.

A los trols que atacan al Gobierno, y a su staff, el Presidente los ha llamado “Periodistas Sicarios Políticos”. Los sicarios son asesinos a sueldo. Son personas contratadas para acabar físicamente con personas. Es un lenguaje, generalmente usado, de los carteles mafiosos de las drogas y el narcotráfico. El sicario es el contratado, por una persona, para que actúe contra otra persona, en este caso un trol, a modo de periodista, contratado por alguien para que ataque, en este caso al Presidente, a sus actuaciones, a su gobierno y a sus fieles servidores ministeriales. Los sicarios son pagados.

Los “periodistas sicarios políticos”, de conformidad a lo expresado por el Presidente también son “pagados” para ejercer su oficio de sicarios. Las armas de los “periodistas sicarios” son las palabras, el lenguaje, los medios informativos, no son obviamente las pistolas, las armas y la agresión física, que sí las podría emplear el Gobierno con sus aparatos represivos, sobre todo cuando se impulsan políticas y actuaciones gubernativas autoritarias. La actuación de los sicarios es inteligente, planeada, fría emocionalmente, sin remordimientos pudiendo enfocar su ataque contra quien le paguen para atacarlo.

La denuncia que se hizo de los trols oficiales provocó que el Presidente atacara a estos denunciantes como “sicarios políticos”. El Colegio de Periodistas debería actuar de oficio ante esta denuncia, pero sobre todo para llevar a cabo una digna lucha contra los trols en los medios de comunicación, y una digna lucha por elevar el papel de la profesión y la dignidad del periodista y de los comunicadores sociales, en esta época de grandes medios digitales, especialmente para fortalecer la tradición de la Prensa costarricense desde el siglo XIX en la formación y gestación de la sociedad y el Estado democrático que tenemos y disfrutamos.

Compartido con SURCOS por el autor.

La Unidad Sindical presentó un recurso de amparo ante la intromisión del gobierno a la autonomía de la CCSS

Esto en respuesta a la decisión arbitraria del Presidente de la República y su Consejo de Gobierno el día 07 de diciembre de separar de su cargo a cinco Directivos de la Caja Costarricense de Seguro Social y a la medida cautelar ante causa emitida el 12 de diciembre en contra de dichos Directivos.

En dicho documento se rescata la condición de autonomía administrativa y de gobierno que la CCSS posee a partir de la Constitución Política, que por ostentar una autonomía de segundo grado, en la CCSS no se puede admitir la intervención subjetiva del Poder Ejecutivo en las potestades públicas inherentes a la Caja en competencias técnico-administrativas asignadas, de manera exclusiva y excluyente, a dicho ente público. 

En la pretensión de defensa de la institucionalidad y el orden constitucional, se pide que se declare con lugar el recurso de amparo por la transgresión a los artículos 1, 9, 11, 73, 147, 148, 149, 188 y 189 de la Constitución Política.

Se destaca que las decisiones tomadas en la Caja se realizan de manera tripartita, al poseer una junta directiva de nueve miembros, de los cuales solo tres son nombrados por el Poder ejecutivo, mientras que los otros seis son escogidos por la parte patronal y la parte laboral. El Presidente y su Consejo de Gobierno removió de su cargo a miembros de las partes patronales y laborales y además dejó a la Junta Directiva sin el quorum necesario para realizar sus sesiones, lo que retrasa la toma de decisiones. 

Incompetencia gubernamental afecta la salud de la Caja

Freddy Pacheco León

Algo muy importante para los costarricenses, es sentir que sus gobernantes, aunque se pudieren equivocar, sean, además de prudentes, competentes. Conocedores de las normas legales básicas que nos rigen desde hace decenas de años, por lo menos, para que con su accionar despierten en la población un sentimiento de seguridad; de que el barco no va a la deriva acercándose a un arrecife coralino de escasa profundidad.

Comentamos lo anterior pues los actos conducentes a destrozar la «cabeza» de la Caja Costarricense del Seguro Social, obviamente vienen acompañados de decisiones sin sustento, como el que resumimos a continuación.

Resulta que en dictamen de la Procuraduría General de la República del 14 de enero del 2002, sobre una sustitución no realizada del representante del sector cooperativo en la junta directiva de la Caja, se lee que al existir un cargo titular vacante, dicha junta «no puede sesionar válidamente». Ello en referencia a que, en la Caja, como en otras juntas directivas, se aplica el llamado «quórum estructural», referido al «número de miembros del órgano colegiado que deben estar presentes durante las sesiones para su validez». Así, de faltar tan solo un miembro, no se cumple el requisito del quórum estructural y como consecuencia, no se puede sesionar legalmente.

Pues bien, ante algo tan básico, no comprendemos cómo la presidenta ejecutiva de la Caja, señora Marta Esquivel, ha informado formalmente que esperará el nombramiento del representante del Poder Ejecutivo para contar con el quórum mínimo y reiniciar las sesiones.

Con esa muestra de imprudencia e incompetencia gubernamental, sentimos que al suspender a cinco directivos, el poder ejecutivo, otra vez mal asesorado jurídicamente, no se percató de las consecuencias de dejar a la Caja sin una junta directiva legalmente estructurada, y por ende, sin poder sesionar, aunque la señora Esquivel y el presidente Chaves, piensen lo contrario.