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Etiqueta: solidaridad

Población funcionaria de la UCR: ¡súmense a la campaña Unidos por la esperanza 2020!

La UCR y la CNE brindan una opción práctica y segura de ayudar a quienes más lo necesitan, en medio de la pandemia por el COVID-19

Las donaciones que estén dispuestas a hacer las y los funcionarios de la UCR se recolectarán por medio de la planilla institucional, y ese apoyo económico llegará a aquellas familias que tengan dificultades comprobadas para poder atender sus necesidades de alimentación. Diseño Denis Castro, UCR.

Las y los trabajadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) podrán colaborar económicamente para buscar mejorar las condiciones de vida de aquellas familias que están pasando verdaderas penurias, debido al impacto negativo que ha provocado la crisis de salud que inició en marzo pasado, y que golpeó de lleno al país.

Se trata de la campaña Unidos por la esperanza 2020, que elaboró la UCR y cuyos fondos recaudados serán gestionados por la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), entidad que dispone de la logística adecuada y comprobada para distribuir la ayuda de manera efectiva y segura.

¡Todos a colaborar!

Esta propuesta, que estará activa de septiembre a diciembre, radica en que a cada funcionaria y funcionario de esta Universidad le llegará un comunicado mensual de UCR Informa a su cuenta de correo institucional, en el cual se anuncia la apertura y seguimiento de la campaña.

Si la o él trabajador decide participar, deberá darle click al link que aparecerá en el comunicado, para después proceder a escribir los datos que se le solicitan y una vez completados le da “enviar”. De esta forma quedará registrada la información de cada funcionario que se apunte a donar.

El monto mínimo que se solicita es de ₡1 000 y de ahí en adelante la persona puede indicar cuánto es la cifra que está dispuesta a aportar; el rebajo se aplicará automáticamente desde planillas y aparecerá deducida en el correspondiente Informe de Pago.

Una vez que la persona se sume esta campaña recibirá en su correo institucional una notificación automática de recibido y agradecimiento. La Oficina de Recursos Humanos de la UCR (ORH) cuenta con la herramienta informática necesaria para completar este proceso y forma parte del Sistema de Planillas, tal y como lo indicó el Lic. Mario Mena Mena, jefe del Área de Gestión Administrativa de la ORH.

“Al tener el registro del ingreso de los fondos donados en un mes, la ORH le enviará un oficio a la Oficina de Administración Financiera de la UCR (OAF) para que transfiera ese monto a una cuenta de la CNE ya establecida para tal fin, y esto se hará hasta que concluya el período de vigencia de la campaña”, detalló Mena.

Las transferencias que se harán a la CNE se convertirán en diarios de comida, agregó Mena, que se repartirán entre diversos grupos de personas, “como las que están con orden de aislamiento o son sospechosas de padecer el COVID-19 y se encuentran en albergues o casas en condición de vulnerabilidad o pobreza; las personas discapacitadas que no cuenten con una red de cuido; y las personas adultas mayores en condición de pobreza. Los encargados de realizar esta distribución serán los Comités Municipales de Emergencia”, mencionó Mena.

La crisis de salud que provocó el COVID-19 golpeó también la economía nacional y llevó la zozobra a muchas familias, por lo que resulta fundamental crear campañas de ayuda, como ya lo ha hecho la UCR en otras ocaciones, que vengan a paliar este panorama tan sombrío. Foto ilustrativa Laura Rodríguez, UCR.

Al terminar la campaña Unidos por la esperanza 2020, la UCR emitirá un informe en el que estará contemplado el monto recaudado y los depósitos realizados a la CNE.

Por su parte, la M.Sc. Jessica MacDonald Quiceno, directora de la ORH, explicó que para idear esta campaña se consideró la situación extraordinaria que vive el país por la pandemia por el COVID-19 y el enorme impacto social y económico que tiene en las familias, en especial aquellas en condiciones más vulnerables.

“Las organizaciones debemos tomar medidas igualmente especiales para contribuir a mitigar, en la medida de las posibilidades, esas circunstancias que eran angustiantes y dramáticas antes de este momento y que ahora lo son más. Por eso, aprovechando la experiencia y la estructura nacional para llevar la colaboración a esas personas, es que la UCR promueve realizar una segunda campaña de donación, en solidaridad con las personas más afectadas por la agudización de esta crisis”, acotó MacDonald.

Esta propuesta nació desde la ORH y de ahí pasó a la Vicerrectoría de Administración, que a su vez la trasladó al Consejo de Rectoría, que finalmente la aprobó.

Respaldo de la CNE

El presidente de la CNE, Alexander Solís Delgado, agradeció a la UCR la creación de esta iniciativa y aseguró que los fondos que ingresan a esta entidad estatal serán utilizados para apoyar grupos poblaciones mayormente impactados social o económicamente.

“Para garantizar la transparencia en el uso de los recursos, la CNE habilitó el formulario denominado Ofrecimientos de apoyo humanitario, que está en su plataforma en internet. Al inscribir una donación por dicha vía se logra canalizar todas las donaciones de forma ordenada y sin duplicar esfuerzos, con el fin de atender a una mayor cantidad de familias y lograr un manejo más eficiente de los recursos”, declaró Solís.

Otro de los objetivos de este proceso es que queden en evidencia y se visibilicen a los donantes que están autorizados por medio de una lista, para así evitar que otras personas se aprovechen de la emergencia para fines propios.

La inscripción de la campaña Unidos por la esperanza 2020 en ese formulario de la CNE la realizarán directamente los representantes de la ORH de la UCR.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

La Universidad de Costa Rica asegura permanencia en las aulas y logra subir la matrícula para el II ciclo 2020

Acciones concretas de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil permiten a estudiantes continuar formándose como profesionales

El objetivo fundamental de la ViVE es brindar todas las condiciones favorables para la permanencia del estudiantado, principalmente de aquellos que viven en condiciones socioeconómicas adversas o precarias. Foto: Karla Richmond.

La educación universitaria pública les permite a miles de estudiantes en Costa Rica tener opciones reales de completar una carrera y mejorar la calidad de vida, tanto personal como familia. Por lo anterior evitar el abandono de las aulas pese a la pandemia es uno de los objetivos prioritarios de la Universidad de Costa Rica.

Para lograrlo diversas acciones hoy permiten confirmar que la matrícula del segundo ciclo lectivo del 2020 aumentó en un 3,3 % con respecto al segundo ciclo del 2019, y del 2017 al 2020 la matrícula incrementó en un 8,6 %.

El apoyo hacia los jóvenes universitarios es la base del trabajo a lo interno de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil (ViVE), y la solidaridad es uno de los pilares en que afianza la labor de las diversas oficinas que la integran.

Así, acciones varias de la Oficina de Becas y de Atención Socioeconómica (OBAS), la Oficina de Bienestar y de Salud (OBS), la Oficina de Orientación (OO) y la Oficina de Registro e Información (ORI), los programas de Voluntariado y Liderazgo permiten contribuir a la permanencia en las aulas.

“Realizamos grandes esfuerzos por brindar todas las condiciones necesarias para que los estudiantes puedan desarrollarse en sus diferentes carreras, y también para aquellos jóvenes quienes terminan la secundaria y quieren ingresar a esta institución educativa. Reforzamos el sentido de permanencia de los estudiantes mediante diversas propuestas”, indicó el vicerrector, Dr. Carlos Sandoval García.

Como resultado de esta ardua labor, se han logrado indicadores muy favorecedores, por ejemplo: la matrícula del segundo ciclo lectivo del 2020 aumentó en un 3.3 % con respecto al segundo ciclo del 2019, y del 2017 al 2020 la matrícula se ha incrementado en un 8.6 %; “esto demuestra que el trabajo virtual en medio de la pandemia está funcionando en todas las oficinas que componen la ViVE”, destacó Sandoval.

El vicerrector de Vida Estudiantil, Dr. Carlos Sandoval García, asumió en esta etapa de transición administrativa por la que atraviesa la UCR, y se ha mantenido en contacto permanente con todas las sedes, como por ejemplo en una reunión con representantes estudiantiles y docentes en la Sede del Caribe. Foto Anel Kenjekeeva.

Uno de los retos inmediatos que afronta esta Vicerrectoría es que las solicitudes de becas para el segundo semestre del 2020 llegaron a ser un 20 % más que para ese mismo lapso de tiempo del 2019, “sin embargo, gracias a las atinadas decisiones de la Administración de la UCR, existen recursos adicionales que serán inyectados al Sistema de Becas para poder robustecerlo, como los ₡3 000 millones que estaban dirigidos a pagar el aumento salarial de los funcionarios universitarios, ahora serán destinados a este sistema”, recordó Sandoval.

Estudiantes: la razón de ser de la UCR

La comunidad estudiantil de la UCR está integrada por poco más de 44 000 estudiantes, de los cuales un 54 % tiene alguna categoría de beca. De ese porcentaje, un 82 % tiene beca 4 o 5 que son las más altas; asimismo, en la mayoría de las sedes regionales el 90 % de los estudiantes mantiene alguna categoría de beca, y el 95 % de ellas son categoría 5.

Se debe mencionar también que en las sedes regionales la inversión en becas pasó de ₡9 115 millones a ₡13 018 millones en los últimos 4 años, lo que representa un 46 % del monto total de becas que gestiona la UCR.

“Las becas han sido fortalecidas en cuanto a cobertura poblacional y recursos económicos, lo que viene a impactar de manera positiva en los beneficios complementarios. Hace 10 años se destinaban ₡5 000 millones para becas y ahora son ₡29 000 millones. Todo este cambio surge después de los correspondientes análisis de la realidad en que viven miles de familias y es una forma de poder colaborar en un cambio real, para que la educación mejore la calidad de vida. Nuestro sistema de becas se distingue en la región latinoamericana por su cobertura y efectividad”, comentó la M.B.A. Anabelle León Chinchilla, jefa de la OBAS.

Existen varios beneficios complementarios que apoyan el desempeño académico de los estudiantes, como el beneficio de pobreza extrema, que es un monto económico adicional que se aplica a 2 600 estudiantes, debido a que su grupo familiar no alcanza a cubrir las necesidades más básicas.

“También está el beneficio de reubicación geográfica, pues un 40 % de la población becada proviene de zonas alejadas. Dicha ayuda abarcará a los 800 estudiantes quienes vivían en las residencias estudiantiles antes de que apareciera la pandemia y que debieron de ser cerradas; este apartado les servirá de mucha ayuda para pagar el alquiler de un espacio idóneo para vivir”, aseveró León.

Los jóvenes en Costa Rica pueden forjarse un futuro y elevar las condiciones de vida de sus familias, gracias al esfuerzo personal y al acompañamiento que les da la ViVE. En la imagen aparecen las diferentes propuestas que se han concretado hasta la fecha. Diseño Denis Castro, textos Tatiana Carmona.

Por su parte, el beneficio de optometría y oftalmología permitió que, durante el primer ciclo lectivo del 2020, un total de 3 427 estudiantes recibieran este tipo de atención y así mejorar su visión.

Mientras que el beneficio por gastos de carrera representa una suma mensual de ₡65 000 para que los estudiantes puedan contar con las herramientas académicas necesarias para cumplir con sus tareas. Este monto aumentará en un 15 % para el segundo semestre del 2020, como una forma de colaborar con los gastos inesperados en equipos y servicios informáticos para poder conectarse a la virtualidad.

Aunado a esto, la ViVE impulsó la compra y el posterior préstamo de más de 3 000 tabletas para aquellos estudiantes con categoría de beca 5 que las pudieran necesitar, y recientemente se anunció que los poco más de 19 000 estudiantes con becas 4 y 5 recibirán un subsidio para conexión a Internet de ₡ 15 000 mensuales de agosto a diciembre del 2020.

El beneficio por alimentación tiene como misión principal que cada estudiante pueda solventar sus necesidades nutricionales. Este monto, que aumentó para el segundo ciclo lectivo 2020 en un 30 %, es relativo y va de acuerdo a los horarios de las clases.

Finalmente, la ViVE ideó la propuesta de quitar los recargos de 10 % y 20 % sobre los aranceles de matrícula del primer ciclo lectivo del presente año, “cualquier estudiante cuya familia ha sido golpeada económicamente por la pandemia, puede acercarse a la OBAS y solicitar una beca o una recalificación de la misma. Continuamente revisamos y reforzamos todos los beneficios ligados al Sistema de Becas para permitir la permanencia de los jóvenes y que logren concluir sus carreras”, apuntó León.

La tarea nunca termina, pues la búsqueda de la equidad en el acceso a una educación universitaria de calidad continua año con año por parte de la UCR, para que todos los jóvenes en Costa Rica tengan la oportunidad de formarse en la carrera que deseen y construyan un mejor porvenir.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

UCR: Estudiantes con beca 4 y 5 recibirán subsidio para conexión a Internet en el segundo ciclo lectivo

La UCR depositará automáticamente ¢15 000 en las cuentas de aproximadamente 19 000 jóvenes quienes tienen la mayor categoría de beca

Este subsidio de conectividad es un esfuerzo sistemático de la UCR por optimizar las condiciones estudiantiles, dentro del proceso de enseñanza-aprendizaje en los entornos virtuales. Foto ilustrativa Karla Richmond.

Desde el mes de agosto y hasta diciembre del 2020 todos aquellos becarios de las categorías 4 y 5, las más altas dentro del Sistema de Becas de la Universidad de Costa Rica (UCR), recibirán mensualmente un depósito de ¢15 000 en sus respectivas cuentas, como un subsidio para el pago de la conexión a Internet.

Este depósito se hará de manera automática, por lo que no es necesario que los estudiantes becados realicen algún tipo de trámite presencial ni virtual.

Con esta iniciativa la Universidad busca ayudarles para que puedan llevar con normalidad los cursos virtuales de sus carreras, en medio de la pandemia por el COVID-19 que vino a cambiar el curso lectivo del 2020 y transformarlo de la presencialidad a la virtualidad.

La razón de ser de la Universidad son sus estudiantes

Esta propuesta nace a partir de varias reuniones sostenidas entre representantes estudiantiles y de la Administración de la UCR, que tenían como objetivo analizar y mejorar las condiciones académicas virtuales en la que están inmersos los estudiantes, y poder colaborar con aquellos jóvenes de estratos socioeconómicos menos favorecidos.

La UCR ha expresado su disposición para aportar recursos económicos que tengan como finalidad apoyar a la población estudiantil más vulnerable, mediante el fortalecimiento del Sistema de Becas. Foto ilustrativa Cristian Araya.

La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica (FEUCR), Ana Catalina Chaves Arias, dijo que se sienten muy complacidos ya que tanto el subsidio para Internet, como el aumento del subsidio de alimentación, fueron dos de las ideas que el sector estudiantil le presentó a la Rectoría y a la Vicerrectoría de Vida Estudiantil (ViVE) el pasado mes de julio.

“Nuestra solicitud era que las becas tomaran en cuenta el costo que ha significado para las y los estudiantes adaptar espacios dentro de sus hogares para continuar con el semestre virtual, y el aumento en los recibos de electricidad e Internet. Nos alegra muchísimo que la UCR haya incluido estas ideas en sus decisiones y reiteramos el compromiso de la FEUCR con el estudiantado, para que se cumplan con todas las garantías que necesitamos para estudiar”, indicó Chaves.

La Presidenta de la FEUCR añadió que es la primera vez en mucho tiempo que la administración universitaria decide tomar en cuenta las propuestas estudiantiles dirigidas a mejorar el Sistema de Becas, “esta es una de las muchas manifestaciones de solidaridad que ha tenido la UCR en este contexto de crisis y de pandemia”, acotó Chaves.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Estudiantes de Estudios Generales, Diego Bonilla Guevara, señaló que sin duda alguna este aporte representa un respiro para las y los estudiantes, quienes durante el actual escenario se han visto limitados por diversas razones, desde la poca o nula conectividad por su lugar de residencia, hasta la disminución parcial o total de sus ingresos.

La crisis por la pandemia nos exige maximizar la solidaridad y fortalecer la equidad en el acceso a la educación universitaria, por eso la UCR suma una nueva iniciativa dirigida a apoyar a los estudiantes con menos capacidad económica, para que no tengan problemas a la hora de unirse a los cursos virtuales. Foto ilustrativa Laura Rodríguez.

Bonilla agregó que estas situaciones conllevan colocar en sus prioridades aspectos como la alimentación o la vivienda, antes que cumplir con el pago de la cuota mensual de internet, “hay que tomar en cuenta las realidades que atraviesa la ya diversa población estudiantil, pues existen estudiantes con niños pequeños, familias con un solo ingreso, población que reside muy largo, etc. Por eso es que este anuncio es tan importante, para que la población estudiantil sepa que no están solos, que la UCR y el movimiento estudiantil están con ellas y ellos, y aunque estemos aislados físicamente, acá todos salimos adelante juntos. La UCR toma de la mano a cada estudiante, le levanta, le ayuda y le da sueños, y una vez más deja claro sus principios y la importancia que tiene el estudiantado. El humanismo no se va ni con una crisis o una pandemia”, destacó Bonilla.

Solidaridad y equidad

El subsidio de conectividad fue publicado el 19 de agosto en la resolución R-212-2020 de la Rectoría, y ahí se indica, entre otras variables, que la UCR toma esta decisión debido a que “las unidades académicas de todas las sedes han identificado que la brecha digital que existe en el país se ve reflejada en la Universidad, en las personas estudiantes con dificultades o imposibilidades de acceso a equipo tecnológico e internet, lo que incide de manera directa en la efectividad de la actividad académica en entornos virtuales”.

Ante esto, el rector de la UCR, Dr. Carlos Araya Leandro, manifestó que la modalidad virtual tiene una serie de elementos negativos como la brecha digital y la falta de equipo de cómputo por parte de los estudiantes, por lo que esta Universidad se planteó al inicio de este cambio apoyar desde todos los ámbitos a la comunidad estudiantil.

El Rector mencionó el préstamo de miles de tabletas como una de estas acciones, pero siempre estaba presente el tema de la conectividad a Internet y su costo para los estudiantes, “con este subsidio queremos garantizar que el estudiantado no tenga inconvenientes en acceder a sus lecciones virtuales y se mantengan en sus carreras, para favorecer su permanencia en la Universidad. Pero para poder cumplir con esa premisa tenemos que ofrecerles las herramientas adecuadas, con el objetivo de que ellas y ellos puedan de manera satisfactoria participar en los cursos por medio de la plataforma de Mediación Virtual de la UCR”, apuntó Araya.

Finalmente, el vicerrector de Vida Estudiantil, Dr. Carlos Sandoval García, aclaró que el primer depósito de este subsidio se va a realizar el 3 de septiembre, el cual incluirá además el monto del mes de agosto, “con esto queremos contribuir a una mejor conectividad y a una mejor experiencia de las y los estudiantes en este segundo semestre del 2020. Agradezco a todas las personas quienes desde distintas instancias de la Universidad han contribuido para formular esta propuesta, darle contenido presupuestario y llevarla a su ejecución”, concluyó Sandoval.

 

Otto Salas Murillo
Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Sétimo aniversario de RedESS

En este año 2020, la Red de Economía Social Solidaria de Costa Rica está celebrando su 7° aniversario, trabajando desde sus inicios por visibilizar la Economía Solidaria. La presencia de las múltiples formas de asociatividad es una realidad que se expresa en un conjunto de valores muy diferentes a los que sustentan el modelo capitalista actual. RedESS en estos 7 años se ha consolidado como un espacio de articulación y colaboración presentes en 6 redes territoriales, promoviendo una economía basada en valores éticos, solidarios, ecologistas y feministas.

En estos 7 años RedESS parte de que la economía solidaria deberá poner en su centro el bienestar de las personas, situando los recursos, la riqueza, la producción y el consumo como medios para alcanzar tal fin. Reflexionamos, dialogamos y entendemos la economía solidaria como el conjunto de prácticas económicas diversas y transformadoras que están presentes en todos los territorios, que demuestran que se puede producir, distribuir, consumir y, muy especialmente, vivir con base a otros valores como la solidaridad, la equidad, el empoderamiento de las personas y organizaciones, la participación colectiva en la toma de decisiones, el cuidado del ambiente, la valoración de los procesos relacionados con la reproducción de la vida y de los cuidados, la cooperación y la no competitividad, basados en el apoyo mutuo.

“A estos 7 años reafirmamos seguir impulsando con fuerza e ilusión nuevos proyectos y retos, junto con otras organizaciones y expresiones de economías transformadoras, seguiremos generando iniciativas y pensamientos consecuentes que cuestionan y confrontan el actual sistema económico. Seguiremos construyendo red y sumando más iniciativas prácticas que resuelvan las necesidades de una parte significativa de la población. Entre nuestros retos está el lograr una mayor presencia y visibilidad, y que la Economía Solidaria sea una opción accesible, especialmente para aquellos colectivos más vulnerables en los territorios.

¡Nos construimos como movimiento autónomo por los bienes comunes!”

RedESS

Las evidencias de la pandemia

Juan Huaylupo Alcázar[1]

La pandemia que nos toca vivir y padecer en la presente coyuntura, ha puesto en evidencia la confluencia de distintos procesos. No solo ha permitido hacer transparente la existencia de una estructura social inequitativa y contradictoria, que no es posible ocultar por la creciente pobreza y desigualdad, que son visibles y cotidianas, también hace posible constatar el hambre en los sectores más vulnerables de la sociedad. Procesos que no fueron creados por el Covid-19, ya eran tendencias en la globalidad de la economía contemporánea, que polarizaba abismalmente las sociedades del mundo, como profundizaba las brechas sociales en los espacios nacionales, producto de la mayor concentración y centralización de la riqueza.

Crece la pobreza y la riqueza entre los pueblos y sectores polarizados estructuralmente, pero no como un resultado de la crisis económica, sino por el despotismo político que crea, propicia y apoya la mayor explotación del trabajo, la destrucción de la seguridad social y la institucionalidad pública. La globalización de la pobreza y de la riqueza son resultados de la mayor productividad del trabajo y una menor absorción laboral o, dicho de otro modo, mayor apropiación de los excedentes generados colectivamente y una significativa disminución de los salarios. Esto es, la pandemia ha hecho transparente la quiebra de algunos negocios, al no haber consumidores ni trabajadores ante las previsiones sanitarias y la menor capacidad adquisitiva.

La carencia y la precariedad de trabajo remunerado tampoco es algo nuevo, Peter Drucker, el teórico de la gerencia privada, demostraba que hacía un siglo la productividad de los trabajadores había aumentado significativamente, por cambios en las formas organizativas del trabajo en las organizaciones y las renovaciones tecnológicas. De este modo, las técnicas administrativas como la reingeniería, control total de calidad, downsizing-rightsizing, benchmarking, planificación estratégica, etc., lograban sus propósitos, así como, la imaginación y creatividad de los trabajadores y las condiciones de cada época permitían el aumento de la productividad y la innovación productiva. Así, desde la primera revolución industrial tecnológica de la segunda mitad del siglo XVIII, hasta la actual cuarta revolución o industria 4.0, las técnicas se han incorporado masiva e intensivamente en gran parte de los procesos de trabajo, que modificaban las formas técnicas de producción que incrementaba el volumen de mercancías en menor tiempo y con menos trabajadores. Tendencia que no se eliminará con el fin de la pandemia, por el contrario, están muy extendidas y son inherentes a la economía capitalista. El uso masivo de las técnicas en los procesos laborales en la actualidad hace posible el teletrabajo, el cual ha significado para los propietarios una reducción de los costos operativos de los servicios básicos como en electricidad, agua, alquiler de instalaciones, limpieza, etc., a la vez que exigen a los trabajadores usar sus equipos personales para conservar sus empleos. Así, los empresarios se benefician al prolongar las jornadas de trabajo más allá de las establecidas legalmente, así como, modifican contratos que implican recargos laborales con reducidos salarios.

Esto es, las restricciones sanitarias, la reducción de compradores y la pérdida del dinamismo mercantil de las empresas, no inciden por igual en todas las actividades económicas de las empresas, algunas se han visto beneficiadas obteniendo plus ganancias, por la prolongación de la jornada laboral y mayor intensidad laboral a sus trabajadores y disminución de gastos y el aumento de precios a sus compradores. Mientras que, los pobres en su lucha por la sobrevivencia, recurren a la solidaridad familiar y la cooperación en los espacios de vida comunitaria para la satisfacción de sus necesidades.

La aparente omnipotencia de los empresarios queda reducida a la oposición a las autoridades de salud y del gobierno, que no pueden revertir las consecuencias de las tendencias y contradicciones prevalecientes. Aun cuando se consiga doblegar al gobierno para poner el fin de las restricciones sanitarias, que limitan el colapso del sistema de salud, no se restablecerá el dinamismo económico, sin vacunas ni tratamientos eficaces, lo cual generará muchos fallecimientos en los pobres e incluso en las propias filas empresariales, así como, tampoco podrán evitar que sus negocios y privilegios se liberen de la espada de Damocles que penden sobre sus intereses.

Asimismo, la insolidaridad de los empresarios con la sociedad, con los trabajadores y entre los propios empresarios, es otra muestra que ha sido puesta de manifiesto por la crisis sanitaria. Ellos están convencidos que sobrevivirán y están dispuestos a sacrificar a los otros, los trabajadores y pobres. El maltusianismo liberal de los empresarios se encarna en la expresión de un directivo de la Cámara de Comercio chileno “¡Que mueran los que tengan que morir!”, que replica el Presidente de la Cámara Nacional de Pymes de Costa Rica. Esas manifestaciones de los representantes empresariales ante la posibilidad de un destino crítico, son reacciones desesperadas e impotentes contra enemigos imaginarios. La provocación, el miedo y la violencia son recursos de la dominación, como actos amenazantes para la perpetuación del poder, pero también encubren sus propios miedos y vulnerabilidades creadas por ejercicio social, político y económico de los poderes prevalecientes. La oligofrenia narcisista de los empresarios les impide comprender, en su falsa conciencia y superficial existencia, que ellos también fenecerán y que, en una nueva época ellos no serán sus conductores ni dominadores.

Esta pandemia también ha permitido evidenciar que el desarrollo científico e investigativo son actividades destacadas de pocas sociedades y universidades del mundo y Costa Rica entre ellas, gracias al compromiso con la sociedad, ciencia, la investigación de las universidades públicas. Así, el Instituto Clodomiro Picado de la Universidad de Costa Rica además de haber creado y proporcionado suero antiofídico, que ha salvado la vida de miles de personas en el mundo, en la actualidad desarrolla la fase final de soluciones alternativas contra el virus pandémico Covid-19 que afecta a la sociedad mundial. De este y muchos modos la Universidad de Costa Rica muestra ser una institución emblemática para el desarrollo y bienestar nacional, la cual es amenazada con ser liquidada económica y políticamente, como una evidencia adicional de la torpeza de propietarios y gobernantes y de los medios que les sirven.

Esto es, creer que ser poseedores de riqueza monetaria los hace omnipotentes a sus poseedores, a la vez que los libera de cualquier adversidad, no puede calificarse de ignorancia, es ESTUPIDEZ, pues no solo perjudican a otros, también se perjudican a sí mismos, así como creen que, destruyendo a los otros, se defienden y están protegidos. El pensamiento único, así como la única alternativa de acción, es estúpido. Los griegos calificaron de idiotas a quienes juzgan y valoran a los otros desde su propia perspectiva y reductivo pensamiento.

[1] Catedrático en Administración Pública. Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica.

Insoportable levedad del Derecho Internacional

Presentamos el documento Insoportable levedad del Derecho Internacional enviado a SURCOS por su autor, el doctor Walter Antillón Montealegre.

En el resumen de su texto don Walter señala: “Hasta ahora, con raras excepciones, la Historia de la Humanidad ha estado plagada de iniquidades; los intereses de las cúpulas gobernantes han prevalecido sobre las leyes. La empresa de negocios se desarrolló hasta constituir un elemento decisivo en la política de las potencias. Los Estados Unidos representan el ejemplo más claro: su gobierno, portavoz de los grandes intereses transnacionales, ha pasado por encima del Derecho Internacional; la Carta de la ONU, los tratados y los tribunales penales internacionales han funcionado con respecto a los vencidos, pero hoy son impotentes frente a las graves transgresiones del gobierno estadounidense. La esperanza está, más allá de los gobiernos, en la organización de los pueblos por encima de las fronteras y en la formación de una opinión pública internacional que privilegie los valores de la dignidad humana, la solidaridad y la paz”.

Le invitamos a descargar el artículo, pero antes, tenga en cuenta la advertencia de don Walter:

“INSTRUCCIONES PARA SU USO: Como fue escrito hace 15 años, cambiar Bush por Trump, Tatcher por Johnson, Sarkoszi por Macron, Merkel por Merkel, y listo”.

Puede descargar el archivo desde el siguiente enlace:

Insoportable levedad del Derecho Internacional

Llaman a firmar en apoyo de proyectos fiscales de Villalta y Vega

Distintas personas de movimientos sociales circulan en redes un llamado a firmar en apoyo a dos proyectos fiscales basados en la solidaridad.

Las iniciativas son propuestas del diputado José María Villalta y otra de la diputada Paola Vega.

“(…)

Quienes suscriben, ciudadanos, ciudadanas y habitantes de la República de Costa Rica, le enviamos un saludo fraterno y a la vez compartimos con usted la gran preocupación que nos embarga al observar el rumbo que el país está tomando en  materia socioeconómica. La atención de la emergencia sanitaria causada por la pandemia de COVID-19, ha develado a la sociedad costarricense, dejando expuestos los graves problemas causados por la pobreza, la desigualdad y la explotación de grupos en condición de vulnerabilidad. Estas condiciones sociales injustas se han traducido en un repunte de casos de la enfermedad en los lugares donde se encuentran las personas con menos recursos y oportunidades. Asimismo, nuestra economía se ha visto seriamente golpeada. Las actividades comerciales se han visto afectadas por algunas de las medidas de contención, miles de personas han perdido sus trabajos o han continuado trabajando con una jornada laboral reducida, por lo cual sus ingresos han disminuido de un modo significativo. A su vez, estas situaciones repercuten en las finanzas del Estado, dada la consecuente disminución en la recaudación de impuestos y de cuotas obrero-patronales. Aunado a lo anterior, las finanzas de la CCSS se ven aún más comprometidas por las inversiones que la atención de la pandemia ha demandado. Este conjunto de graves problemas representa una indiscutible amenaza para la paz social y para nuestro Estado Social de Derecho. (…)”

Para leer la petición completa y firmar, ingrese en el siguiente enlace: http://chng.it/XQpkBQzD

La Pandemia, una reflexión obligada

German Masís Morales

El virus covid-19 o SARS 2 está entre nosotros y no sabemos qué tan cerca.

Esa enfermedad que podría no ser más que un nuevo tipo de gripe pudo haberse modificado con respecto al que surgió en el continente asiático, pero se ha diseminado por el mundo con la certeza de la letalidad y el poder de contagio.

En un momento nos pareció lejano, luego “lo hemos visto” recorrer los países como una peste que no reconoce fronteras, ni origen étnico o social, llevando muerte y desolación a lugares inimaginables, ciudades y poblaciones notables que parecían inmunes, generando imágenes dantescas propias de una película de terror.

Los medios de comunicación informan en crudo tiempo real y hemos aprendido a recibir listados de enfermos y de muertes como si un escenario de guerra hubiera regresado, no han sido suficientes los sistemas, equipos y personal de salud tampoco los cuantiosos recursos económicos de algunos países.

De pronto un virus invisible nos ha igualado y nos ha mostrado la fragilidad de la vida, la vulnerabilidad de las poblaciones humanas y la debilidad de las sociedades y de los sistemas políticos.

Un virus ha paralizado lenta y progresivamente el mundo, ha detenido sorprendentemente las actividades económicas, ha suspendido la desenfrenada dinámica comercial, ha dejado desoladas las calles, los parques, los estadios y las iglesias.

Como por arte de magia o como en una obra de teatro la tragedia, la ficción y la realidad se reunieron, lo impredecible e inimaginable sucedió, la libertad de movimiento y de desplazamiento dejo de ser útil, dejó de ser importante.

Por el contrario, el confinamiento ha sido la estrategia de sobrevivencia, el distanciamiento social la recomendación, las medidas de prevención y protección la obligación, el hogar y la familia es la trinchera.

La convivencia social se ha transformado, la salud y la vida han vuelto a ser prioritarias, los hospitales vuelven a ser lugares esenciales, el personal médico el recurso más valioso.

La solidaridad humana ha despertado escenas del pasado, vuelven a ser presente, el trabajo dejó de ser obligatoriamente presencial, la comunicación electrónica y virtual surge como la solución profundizando el abandono de la relación interpersonal.

El comercio exprés dejó ver sus bondades, el comercio minorista resultó ser el gran ganador y las empresas que elaboran las vacunas lo serán aún más.

Los gobiernos siguen buscando diversas formas de ayuda a los desempleados y desplazados, pero también a las empresas, han recordado las dimensiones de la pobreza y la indigencia y han constado que hay condiciones que favorecen el contagio.

Las ciudades y pueblos ahora se diferencian por cuál tiene más o menos contagios o muertes, pero también por cuáles tienen centros de salud adecuados.

Las familias se han convertido en burbujas, algunas reales y otras forzadas, unas satisfactorias otras complicadas, la gente podría morir del virus o de hambre, ciertos sectores sociales no podrán escoger.

El dilema entre la salud y la economía está presente, algunos países ya han definido cuál de las dos privilegian.

Una nueva normalidad vendrá … pero nada volverá a ser igual.

Red Clamor sobre la realidad de personas migrantes y refugiadas en tiempos de Covid 19

Conocerlos para comprenderlos

“Cuando hablamos de migrantes y desplazados, nos limitamos con demasiada frecuencia a números. ¡Pero no son números, sino personas! Si las encontramos, podremos conocerlas. Y si conocemos sus historias, lograremos comprender. Podremos comprender, por ejemplo, que la precariedad que hemos experimentado con sufrimiento, a causa de la pandemia, es un elemento constante en la vida de los desplazados”.

La anterior frase nos la ha regalado el Papa Francisco en su mensaje para el Día Mundial del Migrante y Refugiado 2020. A nosotros, integrantes de la Red Clamor Costa Rica –una instancia de comunión en la que, diócesis y congregaciones religiosas de la Iglesia Católica, procuramos hacer real el compromiso pastoral liberador junto a hombres y mujeres en situación de migrantes y refugiados–, nos ha parecido muy elocuente para dar a conocer, ante los hermanos miembros de nuestra Iglesia Católica Costarricense y los ciudadanos que habitamos en este hermoso país, nuestra mirada pastoral sobre realidades que viven los hombres y mujeres obligados a migrar o a buscar refugios lejos de sus comunidades de origen.

En el actual contexto provocado por la pandemia del Covid-19, los rostros de los migrantes y refugiados emergen como expresión de un drama humano agudizado, donde no solo la enfermedad misma, que tiene sometida a toda la humanidad, sino otros agravantes sociales y legales, están poniendo de manifiesto el estado de vulnerabilidad que les agrieta la esperanza y les carcome la posibilidad de alcanzar condiciones de vida digna. En medio de una sociedad que parece dejarse empequeñecer por el pánico ante un virus, se están develando una serie de atropellos a la dignidad humana, que tiene como destinatarios a hombres y mujeres empobrecidos, no solo de origen extranjero, sino también a personas de nuestro propio país. Prueba de ello es la constatación de las condiciones en que nuestros hermanos y hermanas son contratados laboralmente, con las consecuentes disminuciones de sus opciones de tener viviendas adecuadas, adquisición de servicios básicos, acceso al derecho humano de condiciones adecuadas en su salud.

Es deplorable que, en medio de lo que una realidad no prevista, y ante la que ningún grupo social podría haber actuado de forma previsora, surjan voces desde las que, con una negación casi absoluta de objetividad, aun cuando hoy se tiene acceso a tanta información calificada, se culpabilice a las personas migrantes y refugiadas como los grandes contagiadores, relevando la responsabilidad de otros actores que por intereses económicos reducen a las personas migrantes y refugiadas a simples medios de producción, ante los que no hay compromisos morales ni legales para preservarles su integridad.

La vida en plenitud (Jn 10,10) de una sociedad que tiene que ver con la salud como asunto público, demanda la corresponsabilidad para todos los miembros de la colectividad, y no puede ser concebida como privilegio de un sector social, en detrimento de las calidades de otro, que, por su origen o condición migratoria, lo excluye de la posibilidad de ser estimado como destinatario de las estrategias para preservarlos de los factores de riesgo. Como ha afirmado el papa Francisco, en el mensaje citado, es necesario conocer para comprender.

Para la Red Clamor Costa Rica la comprensión de la realidad de migrantes y refugiados, no es asunto intelectual, sino el desarrollo de actitudes de cuño cristiano que no requieren de permisos especiales, y que tampoco se dictaminan por decreto, sino que únicamente demandan volver la mirada hacia la presencia acogedora de un Dios que es padre de todos (Lc 11,2-4), que pide mostrar nuestra fidelidad a la Buena Noticia dada a conocer en su Hijo Jesucristo, para que pasemos por el tamiz de la misericordia todas nuestras acciones, asumiendo con rectitud evangélica que dar de comer al hambriento, saciar al sediento, vestir al desnudo, acoger al migrante (cf. Mateo 25, 31 ss), no es un compromiso a negociar, sino un estilo de vida solidaria que urge fortalecer.

Es oportuno y necesario que, como miembros de la familia humana, en estos tiempos aciagos de pandemia, tengamos claro que el cuidado es compromiso universal, y por ello tenemos que poner mucha atención en las poblaciones afectadas por el pecado social, porque “La construcción del Reino de Dios es un compromiso común de todos los cristianos y por eso se requiere que aprendamos a colaborar, sin dejarnos tentar por los celos, las discordias y las divisiones. Y en el actual contexto, es necesario reiterar que: «Este no es el tiempo del egoísmo, porque el desafío que enfrentamos nos une a todos y no hace acepción de personas” (Papa Francisco, Día del Migrante y del Refugiado 2020).

Desde la Red Clamor invitamos a todas las personas que creemos en el Dios de la Vida, fuente del Amor generoso y sin prejuicios, a despertar nuestras conciencias, en este momento de la pandemia, comprender que los y las hermanas migrantes continúan pasando, ahora más que nunca, una situación dolorosa y difícil, la cual reclama un actuar desde la hondura de nuestra fe y desde la dulzura de la misericordia.

Todas las personas tenemos dignidad, independientemente de nuestro origen, y, en consecuencia, todos debemos cuidarnos y debemos ser cuidados. Dios nos auxilie en esta misión de preservar la vida para todos, y nos dé la gracia para comprometernos en ella.

San José, Costa Rica, 6 de julio de 2020

Suscriben.
Secretariado Nacional Pastoral Social-Caritas Costa Rica.
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Diócesis de Cartago
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Diócesis de Puntarenas
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Diócesis de Alajuela
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Arquidiócesis de San José
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Diócesis de Tilarán-Liberia
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Diócesis de San Isidro El General
Pastoral de Movilidad Humana Pastoral Social-Caritas Diócesis de Limón
JPIC Claretianos Costa Rica
JPIC Familia Franciscana Costa Rica
Pastoral de Jóvenes Migrantes Costa Rica
Servicio Jesuita para Migrantes (SJM Costa Rica)
Hermanas de la Caridad de Santa Ana
Hermanas Scalabrinianas Costa Rica

 

Compartido con SURCOS por Jaime García.

Declaración de la Alianza Progresista para luchar contra las consecuencias del Covid-19

Los desafíos sin fronteras requieren una solidaridad sin fronteras

La pandemia de Covid-19 se ha convertido en un azote para la humanidad. Cientos de miles ya la han contraído y muchos miles han muerto y morirán de ella. El virus causa un enorme sufrimiento, crea inseguridad individual y colectiva en todo el mundo al amenazar a través de las fronteras y desestabilizar países y regiones enteras.

Las consecuencias fatales de esta pandemia afectan en particular a las personas más vulnerables: los que ya están muriendo de hambre y que no pueden esperar apoyo financiero ni protección médica de sus gobiernos y autoridades públicas, los que sufren guerras y expulsiones. Son las mujeres que están lo más expuestas.

El Covid-19 es un enorme desafío para todos. Tanto el sistema médico y sanitario, como los sistemas económicos, ya están llegando a sus límites de máxima tensión. Se necesitan respuestas progresistas en estos desafíos, hoy y para el futuro.

Los socialdemócratas, los socialistas y los progresistas están a la vanguardia en la lucha contra los efectos sanitarios, sociales y económicos de esta crisis sin precedentes. Lo que necesitamos a nivel nacional y mundial es más cohesión social y más solidaridad.

En las próximas semanas se sentarán las bases de un nuevo orden mundial. Los progresistas tienen que alzar su voz ahora para poder opinar sobre su configuración. El traspaso del control de los servicios públicos vitales al mercado privado se ha mostrado que es el camino equivocado. Ahora podemos ver claramente que la seguridad social y la atención sanitaria no son costos que se deban recortar, sino que son pilares esenciales del buen funcionamiento de las sociedades que necesitan inversiones sostenibles.

La ignorancia y la arrogancia de los nacionalistas y populistas dividen a las sociedades y nos ponen en peligro a todos. Su camino es equivocado y pone en peligro vidas humanas lo que ahora es más evidente que nunca al carecer de toda referencia ética o humanista y al socavar nuestras democracias.

Ya ha comenzado la lucha sobre quién tendrá que asumir los costos de los paquetes de rescate necesarios. A diferencia de la respuesta a la crisis financiera de 2008, nuestras democracias, sociedades, economías y simplemente el planeta no pueden permitirse otra década de austeridad o de mercados incontrolados.

La solidaridad significa que los fuertes utilizan su fuerza para sostener a los débiles. La respuesta a esta crisis es la solidaridad mundial. Por ello, los partidos y organizaciones de la Alianza Progresista exigimos y promovemos una agenda multilateral y global, inmediata y audaz:

Exigimos que se tomen medidas agudas:

  • Un cese del fuego humanitario mundial, tal como lo exige urgentemente el Secretario General de las Naciones Unidas a fin de crear el espacio necesario para hacer frente a la pandemia de Covid-19, incluso en zonas de guerra y de crisis. También el fin inmediato de los embargos por motivos políticos para permitir el acceso a comida, medicamentos y implementos de salud. Ahora se trata de salvar vidas y mitigar la propagación del virus.
  • La cooperación y la coordinación mundial son el requisito previo para una lucha exitosa contra los efectos causados por Covid-19. Exigimos que todos los gobiernos apliquen sin tardar las recomendaciones de la OMS. Quienes se aíslan y no apoyan a los demás con todas sus posibilidades muestran una falta de solidaridad y son responsables de una gran catástrofe. Es necesario que los políticos, los institutos de investigación y las empresas se apoyen mutuamente a nivel mundial para sostener a esos Estados y a las personas de las zonas vulnerables a través de las fronteras en su búsqueda de soluciones políticas y médicas.
  • Apoyo médico inmediato para los campamentos de refugiados para prevenir la propagación de la enfermedad viral. Los refugiados y las personas desplazadas son los más vulnerables y no deben ser olvidados. Las instituciones internacionales y los Estados deben continuar e incluso aumentar su ayuda y asistencia.

A mediano plazo, llamamos:

  • Que las Naciones Unidas creen un Fondo internacional para apoyar el tratamiento de los pacientes con coronavirus en todo el mundo y hacer frente a las consecuencias a largo plazo. Este Fondo no sólo debe permitir la adopción de medidas agudas, sino también inversiones orientadas al futuro en el interés general. Pedimos que se intensifique la cooperación para el desarrollo, ya que debemos asumir juntos los costos de la pandemia, dado que las repercusiones y los costos de la crisis del coronavirus serán enormes y supondrán una carga excesiva para muchos Estados, que se verán abocados a una grave crisis financiera, económica y social.
  • El G20 deberá trabajar en estrecha colaboración con las Naciones Unidas para coordinar las políticas fiscales y monetarias, así como la reanudación del comercio y los paquetes de ayuda conjunta con el fin de permitir financiar el plan mundial para afrontar los desafíos globales comunes. La política de crisis nacional es necesaria y justificada, no se puede dejar de lado a los países pobres y débiles para hacer frente a esta situación. Se exige a los países del G20 y a otras economías fuertes que den un paso adelante.
  • Proponemos que se genere una coordinación para prevenir el riesgo de una nueva crisis de la deuda y para combatir eficazmente la evasión fiscal. Esta coordinación debería crear un nuevo espacio y capacidad. Las estrategias selectivas de alivio de la deuda y los procedimientos ordenados de insolvencia de los Estados podrían aliviar en cierta medida la presión de la burbuja de la deuda.
  • Considerar la inversión en servicios de salud y atención médica como una inversión esencial de interés general. La crisis de Covid-19 no es una crisis social menor. Los sistemas de salud a nivel nacional y mundial están llegando a su límite de tensión o ya lo han superado. Si fuera necesario una prueba, la pandemia muestra claramente que el mantra neoliberal de maximizar los beneficios a expensas de los servicios sanitarios, sociales y públicos ha debilitado la capacidad de respuesta de los Estados y ha dejado a la gente sin acceso a la atención médica.
  • Acordar a corto plazo el control de los precios de los bienes médicos importantes; la cooperación internacional en la investigación de vacunas y los ensayos clínicos; el desmantelamiento de la protección de patentes; la ayuda a los países más afectados para estabilizar sus sistemas de salud y el aseguramiento de las cadenas de suministro de los bienes médicos.
  • Revisar las reformas neoliberales de los bienes y servicios comunes que han fracasado. Necesitamos pisos de protección social en todos los países como lo solicita la OIT. Proponemos en este marco el desarrollo de los sistemas de salud pública locales así como una inversión social sostenible.
  • A los gobiernos de los estados nacionales a que aumenten significativamente los respectivos salarios mínimos y de subsistencia en el sector de la salud, la atención y los servicios. La presión de los costes en las últimas décadas ha conducido al resultado que los trabajadores y trabajadoras, que aseguran nuestra atención y servicios sanitarios hoy en día, están al final de la escala de sueldos y salarios y además no están adecuadamente protegidos contra el virus que ellos y ellas combaten hoy en día.
  • Por un acuerdo internacional sobre programas de inversión sostenible en infraestructuras sociales. A diferencia de lo que ocurrió después de la crisis financiera de 2008, es importante que la nueva liquidez en los mercados de capital fluya hacia inversiones sostenibles reales y socialmente significativas, por ejemplo, infraestructuras sociales, paquetes de acuerdos verdes y similar con el interés general y alrededor de la agenda 2030 visando la transición socio-ecológica.
  • Por un multilateralismo renovado en el que los progresistas estén a la cabeza de las políticas alternativas y la promoción del interés público. Pedimos que se fortalezca el multilateralismo y se otorgue a las instituciones internacionales más poder de decisión. Los fundamentos legales y financieros deben ahora ser ampliados. Este virus no reconoce fronteras. Mientras que la lista de desafíos que sólo podemos abordar de manera global y colectiva es cada vez más larga, el multilateralismo está en declive. Muchas instituciones internacionales, como las Naciones Unidas y la OMC, carecen de fondos suficientes y están en crisis hoy en día, incapaces de cumplir sus funciones previstas para la gobernanza mundial.

En tiempos de crisis más que nunca se necesita una buena gobernanza legitimada democráticamente

El avance en gran medida incontrolado de esta pandemia sin precedentes es utilizado actualmente por regímenes autoritarios y antidemocráticos para reducir aún más el espacio democrático y cívico, los derechos fundamentales y las instituciones democráticas. Los socialdemócratas, los socialistas y los progresistas deben coordinarse en las instituciones regionales e internacionales para garantizar que esos intentos no queden sin consecuencias. Es necesario apoyar a la sociedad civil progresista y democrática.

  • Nos comprometemos a defender el estado de derecho democrático, los derechos fundamentales individuales y colectivos y las libertades civiles;
  • Promovemos el fortalecimiento de la solidaridad a nivel nacional y mundial;
  • Defendemos y promovemos la transparencia y la participación democrática en el buen gobierno;
  • Nos oponemos a cualquier intento de estigmatización de refugiados o minorías;

La lucha contra los efectos de la crisis del Covid-19 requiere un control y una gobernanza democrática a través de los parlamentos, incluido el uso de nuevas formas de comunicación a fin de asegurar un espacio de debate político sobre las opciones de políticas, programas y proyectos.

El virus no conoce fronteras. ¡La respuesta al virus tampoco conoce fronteras!

Como socialdemócratas, socialistas y progresistas nos comprometemos a mejorar la coordinación, adoptar enfoques comunes y establecer un nuevo paradigma progresista a través de nuestra red mundial: Alianza Progresista