El Rector de la UCR, Henning Jensen Pennington, y la Directora del Recinto de Guápiles, Rosa Julia Cerdas, realizan el corte de cinta con el cual se inaguraba oficialmente el nuevo módulo de aulas y el edificio de residencias estudiantiles. Los acompañan la señora Vice rectora de Docencia, Marlen León y el Vice rector de Administració Carlos Araya.
Fue el 1 de setiembre del 2017 que las autoridades de la Universidad de Costa Rica se trasladaron al Recinto de Guápiles para el acto oficial de colocación de las primeras piedras del nuevo módulo de aulas y el edificio de Residencias Estudiantiles, que se unían a la inauguración, esa misma fecha, del Laboratorio Multimedia de idiomas, una cancha sintética de fútbol cinco, y un mural diseñado por estudiantes de la carrera de diseño gráfico.
Poco más de un año después, el Recinto de Guápiles de la UCR inaugura dicho pabellón de aulas y las tan esperadas Residencias Estudiantiles, el pasado 6 de diciembre durante una significativa ceremonia, a la que asistieron diferentes autoridades universitarias, autoridades de gobierno de la región de Pococí, así como estudiantes y funcionarios del Recinto. Estas nuevas infraestructuras propiciarán mejores condiciones para atender a los estudiantes de diferentes zonas de la provincia de Limón.
Las obras forman parte de una determinante inversión que la Universidad de Costa Rica está realizando en las Sedes y Recintos en diferentes regiones, con el objetivo de facilitar no solo el acceso a la universidad de un buen grupo de estudiantes que concluyen la secundaria, sino también su permanencia y el acompañamiento hasta la culminación de sus estudios universitarios.
Las nuevas edificaciones cuentan con muy buena iluminación natural y con techos altos para favorecer la salida del aire caliente, sobre todo por las condiciones climáticas de la región. El área total de construcción es de 500 mts. cuadrados el módulo de aulas y 796 mts. cuadrados las residencias estudiantiles.
La Directora del Recinto, Rosa Julia Cerdas, destacó que esta inversión viene a potenciar aún más el mejoramiento de la educación en la zona, beneficiando en forma directa a las comunidades de la región de influencia de este recinto universitario.
La Directora destacó en sus palabras que “al cumplir nuestro país 50 años de regionalización de la educación pública universitaria, se ven coronados los esfuerzos sostenidos de todos los Directores y Directoras del Recinto, quienes a lo largo de sus gestiones impulsaron los diferentes proyectos de crecimiento”.
Estas nuevas edificaciones en el Recinto de Guápiles conforman una inversión aproximada de mil millones de colones, con todo y equipamientos. Más de 450 estudiantes universitarios y 150 de educación continuase benefician con el módulo de aulas que consta de 6 espaciosas aulas climatizadas con capacidad para 40 estudiantes, pizarras, acceso a Internet, pantallas y proyectores de audiovisuales.
“Este módulo de aulas permitirá trabajar con moderno mobiliario, en clara contribución a una docencia a la altura de universidades de primer mundo. Una residencia estudiantil diseñada con altos estándares constructivos, que toman en cuenta el trópico húmedo y la historia arquitectónica de la región, y que será el hogar temporal de 26 estudiantes”, subrayó la señora Directora
Las Residencias estudiantiles cuentan con áreas de lavado, cocina, comedor, áreas de estudio y habitaciones para dos personas con el mobiliario incluido (mesas, sillas, armario) Estas residencias cuentan con áreas adecuadas al cumplimiento de la Ley 7600 (Ley de igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad) y se ha acondicionado un dormitorio con esas características.
El crecimiento de las instalaciones del Recinto de la UCR en Guápiles fortalecen cada vez más el empoderamiento de la población en los proyectos que la universidad propone y pretende desarrollar en conjunto, como un actor más de la comunidad.
El espacio propiciará un ambiente de tolerancia y respeto
La Cátedra estudiará las distintas religiosas y sus respectivas propuestas sobre dios Foto: Karla Richmond.
La Escuela de Filosofía (EF) de la Universidad de Costa Rica (UCR) creó la Cátedra de Estudios sobre Religiones, por medio de la cual, la institución abrirá el diálogo y el debate social sobre temas teológicos.
Según el coordinador de la unidad académica, Lic. Luis Diego Cascante, la Cátedra buscará acercamientos con las propuestas que desarrollan diversas religiones o creencias entorno al concepto de dios.
“Es una búsqueda interdisciplinaria por investigar la temática de las religiones y el ateísmo contemporáneo, así como las respuestas fundamentales de la existencia humana de manera crítica.” afirma Cascante.
Para el académico, la Cátedra surge en un momento de gran tensión y polémica al considerar el papel que tuvieron las creencias religiosas que la polarización que experimentó el país en las pasadas elecciones presidenciales.
Cascaste considera que la realidad nacional vuelve esencial la creación del espacio, a fin de propiciar un ambiente de respeto mutuo, enmarcado en la contundencia y el rigor que exige la academia.
“La idea es sobre todo, en un espíritu de tolerancia, pero no por ello de menor criticidad, acercarnos a las distintas propuestas religiosas y ver cómo se relacionan política, económica, social, y moralmente desde muchos puntos de vista para establecer un diálogo fructífero en una sociedad que parece ser de sordos.” afirmó el coordinador.
El espacio ofrecerá diversas actividades, tales como semanas de reflexión, conferencias, coloquios, ciclos de cine, y espacios de discusión literaria, desarrolladas siempre a partir de una dinámica de respeto y la tolerancia.
Pese a su reciente creación, la Cátedra ha sido invitada a colaborar en eventos y con instituciones como el Foro Interreligioso Latinoamericano, la Universidad Bíblica Latinoamericana, y la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional (UNA).
Junto a Cascante trabajarán el Dr. Juan Diego Moya y otro profesor que se rotará cada seis meses que en este caso será MA. Katherine Masís. Esta dinámica se ejecuta con el fin de darle a la Cátedra una estabilidad y dinamismo a lo largo de su existencia.
A pesar de algunos avances, ingenieras y educadoras de la UCR consideran que la tecnología sigue ausente en las aulas y el sistema educativo está rezagado en este aspecto
El uso de la tecnología en las aulas va más allá de dispositivos como celulares o computadoras, pues se trata de integrar la tecnología de forma transversal (foto Archivo ODI).
Mientras el desarrollo tecnológico cambia constantemente, los tiempos de actualización de la educación en nuestro país duran meses o hasta años.
Así resume Alejandra Sánchez Calvo, profesora e ingeniera de la Escuela de Ingeniería Mecánica (EIM) de la Universidad de Costa Rica (UCR), la situación de la educación en el país con respecto a los avances tecnológicos.
Y es que la tecnología puede ser un potenciador de experiencias de aprendizaje en las aulas y también ayudar a generar interacciones; sin embargo, el concepto de tecnología aún está muy relacionado con computadoras o celulares, aseguró por su parte Carolina Vásquez Soto, profesora de la Escuela de Ingeniería Industrial (EII) en la UCR y ex ministra de Ciencia y Tecnología en el gobierno anterior.
“Tenemos una sociedad bastante desinformada con respecto a ciencia y tecnología”, agregó Vásquez. Ambas ingenieras expusieron sobre este tema en una conferencia realizada el 28 de noviembre anterior en la UCR y que fue organizada por el Centro de Informática (CI).
A pesar de que los productos tecnológicos es el segundo rubro de exportación del país, para ambas ingenieras todavía falta un enganchamiento entre tecnología y educación, aunque Internet y diferentes dispositivos estén disponibles en muchos centros educativos.
“La tecnología debe estar presente de forma transversal (en la educación), y ya no es suficiente sólo contar con un laboratorio de cómputo”, manifestó Sánchez.
La Ing. Carolina Vásquez (centro) e Ing. Alejandra Sánchez (der.) coinciden en que el país ha hecho avances en el tema de la inserción de la tecnología en la educación, pero la burocracia provoca que no sean suficientes; les acompaña la Dra. Susan Francis Salazar, moderadora del evento (foto Karla Richmond).
El país ha hecho recientemente esfuerzos en esta materia. Por ejemplo, el año anterior el Ministerio de Educación Pública (MEP) lanzó un plan para permitir el uso de celulares en las aulas e integrarlos en las dinámicas de aprendizaje.
Además, las universidades públicas cumplen una labor importante en la generación de tecnología, “nuestras cinco universidades públicas tienen un alto nivel de posicionamiento en cuanto a generación y creación de tecnología”, indicó Vásquez, pero admitió que “tenemos una brecha enorme entre la tecnología y la administración”.
Muchos de los programas que promueve el MEP se quedan engavetados y se ejecutan años después, cuando incluso ya los dispositivos tecnológicos que promueven están desfasados.
Por si fuera poco, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) es la tercera cartera ministerial con menos presupuesto en el país.
A pesar de esta situación, estas expertas de la UCR indican que el dinero no debe ser una excusa para generar tecnología en la educación, pues existen software gratuitos, simuladores y otras posibilidades de bajo costo. Las universidades, en este punto, tienen una responsabilidad importante, coincidieron.
“Desde lo cotidiano, nosotros como Universidad, tenemos que vincular más a la sociedad en estos procesos de tecnología”, concluyó Vásquez.
Francisco Ruiz León
Asistente en Oficina de Divulgación e Información de la UCR
El Espacio Universitario de Estudios Avanzados (Ucrea) fomenta una nueva forma de investigar en la UCR
Rafael Ruiz de Castañeda, del Instituto de Salud Global de la Universidad de Ginebra, Suiza; Javier Trejos, coordinador de UCREA de la UCR; Britta Padberg, del Instituto de Bielefeld, Alemania; Martin Grossman, del Instituto de Sao Paulo, Brasil, y Jorge Vargas, coordinador del Programa Estado de La Nación de Costa Rica, discutieron sobre los estudios transdisciplinarios y su importancia en el mundo actual. Foto: Karla Richmond.
La investigación científica que todos conocemos se realiza por lo general dentro de una misma disciplina y es efectuada por una persona, que trabaja en solitario en su laboratorio u oficina. Además, los resultados que se obtengan son compartidos con la comunidad científica por medio de un artículo que se publica en una revista especializada a la cual en muchos casos tienen acceso pocos investigadores.
No obstante, el campo de la investigación y del conocimiento está en constante cambio y las universidades están llamadas a buscar nuevas formas de generar conocimiento y de adaptarse al entorno social.
En el mundo, los estudios avanzados buscan dar respuesta a algunos de estos problemas, como ha ocurrido desde la creación del primer Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, fundado en 1930 en Estados Unidos como una entidad privada y que alcanzó especial relevancia por ser el lugar de trabajo de los científicos Albert Einstein y de John von Neumann, tras su emigración de Europa hacia ese país. En la actualidad recibe a académicos muy destacados de varios campos, entre estos física, química y matemática.
Los espacios o institutos de estudios avanzados son instancias académicas que tratan de fomentar el trabajo interdisciplinario, con el cual se puedan resolver problemas complejos de la sociedad.
“La mayoría de los problemas grandes son multidimensionales, por ejemplo, el cambio climático, que se puede abordar desde diversas disciplinas al mismo tiempo”; es decir, que las disciplinas colaboren entre todas para tratar de buscar soluciones a esos problemas, afirmó Javier Trejos Zelaya, coordinador del Espacio Universitario de Estudios Avanzados (Ucrea), de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Los estudios que se realizan en el marco de Ucrea se efectúan por equipos de investigadores de diversas disciplinas, de preferencia en conjunto con otras instituciones nacionales y extranjeras.
Costa Rica es el único país de la región centroamericana que cuenta con una estructura de estudios avanzados. En Latinoamérica en los últimos diez años se han creado varios institutos, como en Brasil en las universidades de Sao Paulo, Minas Gerais, Porto Alegre, Fortaleza y Campinas y en Argentina, en la Universidad Nacional del Litoral, en Rosario.
Ucrea fue fundado en el 2014 y a la fecha ha convocado en tres ocasiones al concurso de propuestas de investigación, que son analizadas y se seleccionan las mejores. En el 2016 se hizo la primera convocatoria, en el 2017 la segunda y recientemente se hizo la tercera. Actualmente hay ocho proyectos que están vigentes y otros se encuentran en proceso de evaluación.
Temas
Los asuntos que se abordan en los proyectos de investigación de Ucrea son temas complejos que requieren la participación simultánea de varias disciplinas y perspectivas para la búsqueda de soluciones a los problemas.
“En la UCR tratamos de abarcar el máximo de disciplinas posibles y tratamos de favorecer que las disciplinas en su globalidad traten de converger en los problemas complejos”, explicó Trejos.
Desde la creación de Ucrea se han abordado distintos temas, entre los cuales figuran los impactos hidrológicos del fenómeno El Niño, el desarrollo de modelos matemáticos para la prevención del mosquito Aedes Aegypti, la generación de una variedad de arroz resistente a la sequía y a la salinidad del suelo por medio de técnicas de manipulación genética, redes sociales y democracia en Costa Rica, conflictos interétnicos en el cantón de Buenos Aires, de Puntarenas, y el monitoreo y diseño de estrategias de mitigación de contaminantes emergentes en el agua.
Asimismo, un equipo de científicos investiga la brucelosis, una enfermedad de origen animal que afecta también a los humanos y que se encuentra desatendida en Costa Rica.
Nueva forma de investigación
El coordinador de Ucrea señaló que este tipo de proyectos promueve una manera distinta de hacer investigación, ya que al fomentar la multidisciplinariedad y la transdisciplinariedad se coloca en un mismo espacio de investigación a personas de distintas disciplinas, formas de investigar y tradiciones. Esto implica que se tengan que poner de acuerdo en cuanto a los lenguajes que manejan para entenderse entre ellos, lo cual no es fácil y hay que aprender a hacerlo, indicó Trejos.
“Esto es muy diferente a lo que hemos venido haciendo. Nosotros trabajamos en la UCR cada disciplina por aparte, o bien, hacemos trabajo interdisciplinario pero muy momentáneo y a veces solo para usar otra disciplina como herramienta”, añadió.
Jorge Vargas Cullell, director del Programa Estado de la Nación del Consejo Nacional de Rectores, dio a conocer la experiencia multidisciplinaria en las investigaciones que realizan acerca de asuntos que sirven como insumo para la adopción de políticas públicas en el país. Foto: Karla Richmond.
Por su parte, Jorge Vargas Cullell, coordinador del Programa Estado de La Nación del Consejo Nacional de Rectores (Conare), compartió las experiencias de este proyecto multidisciplinario de Costa Rica. El especialista expresó que las fronteras disciplinares se desdibujan cada vez más frente a la gran cantidad de datos a los que hoy en día se tiene acceso y que pueden ser analizados simultáneamente desde perspectivas distintas.
Vargas participó en el Foro sobre Investigación Transdisciplinar, realizado el 6 y 7 de diciembre en la UCR, con el propósito de compartir experiencias entre los investigadores y que estos dieran a conocer el estado de avance de sus proyectos.
“No es una típica investigación académica, pues no hay publicaciones, pero es un aporte fundamental de investigación de la academia al desarrollo”, destacó Vargas, en relación con el tipo de estudios que se realizan en el Programa Estado de La Nación.
Al referirse a la transdisciplinariedad, el sociólogo la definió como el trabajo en “redes multidisciplinarias de investigación, para crear un abordaje compartido en un tema cuya comprensión y resolución requiere de distintos saberes especializados, ninguno de ellos suficiente”.
“Cada vez más, como tendencia, se impone la pluralidad de saberes y de métodos en muchos temas relevantes de la investigación científica”, puntualizó. «Como científicos y académicos tenemos acceso a información que nunca habíamos imaginado y que nos permite transitar desde la escala del individuo hasta una sociedad entera o varias sociedades», agregó.
En su criterio, Ucrea debe impulsar el trabajo colaborativo entre científicos e instituciones y buscar resultados distintos a las publicaciones académicas, que constituyan aportes fundamentales de investigación al desarrollo.
En el foro de Ucrea participaron también como invitados especiales del extranjero Britta Padberg, del Instituto de Bielefeld, Alemania; Martin Grossman, del Instituto de Sao Paulo, Brasil; y Rafael Ruiz de Castañeda, del Instituto de Salud Global de la Universidad de Ginebra, Suiza.
»Sanando rutas» recupera los espacios a los que la comunidad universitaria empezaba a tenerles miedo
En su primer recorrido por el campus, el colectivo de artistas de «Sanando Rutas» llevó el arte a los espacios en los que se han denunciado diversos tipos de violencia. Los alrededores de Ciencias Económicas fueron uno de ellos. Foto: Anel Kenjekeeva.
Todas las ciudades enfrentan riesgos y la Ciudad Universitaria no es la excepción.
Teniendo claro que el silencio y la inacción no serían una solución para enfrentar las vulnerabilidades, un grupo de artistas decidió combatir las amenazas con baile, canto, teatro y performance.
Los lugares donde una vez se registró un asalto, se denunció acoso o se incautaron sustancias ilícitas se convierten ahora en escenarios para que mediante el arte se pueda recuperar un espacio que les pertenece a todas las personas.
¿Dónde está en peligro?
Los secretos a voces y las molestias que la comunidad estudiantil no siempre externa encontraron en un mapa universitario su mejor aliado para empezar a cambiar las cosas.Mediante postales, las personas participantes marcaron aquellos sitios en los que los que sentían inseguridad o habían sido víctimas de algún tipo de violencia, generando así un mapeo de puntos en los que algo estaba pasando y donde era necesario llevar un mensaje de respuesta.
El último taller de mapeo de «Sanando Rutas» se realizó con las personas que asistieron a la Feria de las Artes. Antes se habían realizado proyectos focales con mujeres, hombres, grupos de estudiantes y en las instalaciones universitarias de Guápiles y Turrialba, Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Trabajamos con una metodología de “cartografías sentimentales” y en trabajo colaborativo, solo así podemos abordar un tema tan complejo”, explica la Licda. Grettel Méndez, quien junto a la Licda. Karina Mora, ha estado a cargo de la iniciativa.
La identificación de sectores de amenaza permitió trazar los caminos que asustan a muchas personas dentro del campus y de ahí surgió “Sanando Rutas”, un proyecto autocrítico para sensibilizar, visibilizar y dialogar sobre los distintos tipos de violencia que tienen lugar en el entorno de la institución.
Diversos íconos sirvieron para mostrar los tipos de violencia que tienen lugar en las instalaciones universitarias y con ello identificar los espacios que más atención requerían. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Las voces de 30 artistas
Después de un año de investigación y diagnóstico, “Sanando Rutas” salió de las aulas para llenar la Universidad de arte y recuperar los espacios.
30 mujeres formaron una red artística que se alimentó de ideas e inquietudes para crear un repertorio de denuncia y de transformación que partió del Pretil y finalizó en los jardines de Ciencias Económicas.
Las participantes recorrieron también los alrededores de las Facultades de Artes y Medicina y el camino que bordea el edificio de Informática llevando instrumentos musicales, plantas e imágenes.
Diversos mensajes de empoderamiento y seguridad quedaron sembrados a su paso.
El grupo de las artistas a su paso por la Facultad de Medicina. Durante el recorrido también se realizaron actividades en Artes, Informática y Ciencias Económicas. Anel Kenjekeeva.Diversos mensajes fueron plantados por la Universidad durante el primer recorrido de «Sanando Rutas».Foto: Anel Kenjekeeva.
¡Abriendo los ojos!
“Sanando Rutas” ha trabajado cuatro talleres con distintos públicos para dar voz a todos los sectores de la comunidad universitaria y sus respectivas preocupaciones. Esta iniciativa que cumple un año de trabajo, es desarrollada por la Escuela de Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica.
«Se trata de un proyecto complejo pero hermoso, hay profundidad en la intervención del espacio a través de la sanación. Muestra una dinámica y un tratamiento de la problemática, que es necesario llevar a otras partes del país, para visibilizar la violencia que sufren las mujeres».
Director de la Escuela de Artes Dramáticas de la Universidad de Costa Rica y del Teatro Universitario M. A. Juan Carlos Calderón Gómez
Además de las actividades en la Ciudad Universitaria, ya se realizaron los mapeos en la Sede de Turrialba y el Recinto de Guápiles. Para el 2019, esperan visitar las demás sedes regionales, además de seguir realizando acciones artísticas que reactiven de manera positiva los espacios denunciados.
El reto para generar más cambios, según sus organizadoras, sigue siendo el silencio y el desconocimiento. “Hay prácticas tan naturalizadas que las personas ni siquiera se dan cuenta de que están siendo víctimas de violencia”, destaca la Licda. Méndez. Cambiar esa realidad es el siguiente paso de “Sanando Rutas”.
Valeriano Pueblo, el Mago de la Salud del Hospital Sin Paredes (HSP)
Este martes 18 de diciembre de 2018, a las 4 p.m. en el Museo Regional de San Ramón, se llevará a cabo la presentación del libro: Valeriano Pueblo de Ricardo Orozco Arroyo.
Elizabeth Odio en la celebración de los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de Naciones Unidas (ONU) firmó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, solo tres años después de que llegara a su fin la II Guerra Mundial.
Para conmemorar el 70 aniversario de este acontecimiento, la Universidad de Costa Rica organizó una conferencia en la que la Dra. Elizabeth Odio Benito, jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), habló sobre la evolución de los derechos humanos pero sobre todo, de los retos de la sociedad actual.
Según la jurista, la legitimidad de todo estado social de derecho del siglo XXI debe asentarse firmemente en el goce sin limitaciones ni discriminaciones de los derechos humanos de todas las personas, en cada país y sin relativismos culturales.
Sin embargo ante esta afirmación, se hace las siguientes interrogantes ¿será posible reconstruir un tejido social tan inmensamente dañado? ¿Será realista pensar que solo estudiando, practicando y dictando sentencias progresistas sobre derechos humanos se alcanzará una sociedad auténticamente democrática e inclusiva? La respuesta la encuentra en la ética, definida como un conjunto de principios y valores que guían y orientan las relaciones humanas; principios que deben ser universales, válidos para todas las personas y para siempre.
Odio señaló que esta definición va al corazón mismo de lo que son los derechos humanos.
“No podemos limitar la existencia y validez de estos principios éticos que son sustancia de los derechos humanos a su reconocimiento en instrumentos jurídicos. Los tratados, convenciones, constituciones y sentencias son productos positivistas que pueden ser derogados, desconocidos, ignorados por un poder político perverso, que es hoy una verdadera amenaza o peor aún una realidad en muchos de los países del continente. Esta verdadera amenaza nos puede devolver a épocas muy oscuras previas a la declaración universal y a todo este desarrollo posterior de los derechos humanos”, recalcó.
Además explicó que solamente mediante la empatía se construirá el camino correcto para lograr una sociedad en la que la ética de los derechos individuales, económicos y sociales sean la vivencia cotidiana.Así como la educación es el instrumento de transformación que ponga énfasis en la solidaridad, la responsabilidad con los deberes, en el compromiso y la reciprocidad con el objetivo de llegar a ser igualmente dignos, libres e iguales para vivir conforme a un nuevo paradigma ético, que resulta fundamental para combatir la barbarie que asecha al mundo.
“No tengo recetas de cómo sembrar de empatía en nuestras sociedades, pero si sé que solo siendo empáticos viviremos conforme a la ética de unos derechos humanos verdaderamente universales”, subrayó.
Pueden ver la conferencia completa en el siguiente video:
Derechos Humanos: una ética de vida y un parámetro de legitimidad de los Estados de Derecho
En conmemoración del 70º aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos, la Rectoría de la Universidad de Costa Rica invitó a la conferencia «Derechos Humanos: una ética de vida y un parámetro de legitimidad de los Estados de Derecho», a cargo de la Dra. Elizabeth Odio Benito, Jueza de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y premio Rodrigo Facio 2014.
Los futuros médicos lograron destacar por encima del promedio global de 7 596 estudiantes examinados en Asia, Europa, América y Oceanía
En la fotografía se encuentran los mejores promedios. Ellos y ellas obtuvieron un puntaje superior a los 600, cercano a la nota perfecta que es de 800. Foto: Anel Kenjekeeva.
Por segundo año consecutivo, los estudiantes de medicina de la Universidad de Costa Rica (UCR) sobrepasaron el promedio internacional y nacional en la prueba de ingreso a internado clínico que aplica la organización International Foundations of Medicine (IFOM).
Ellos y ellas lograron un promedio de 539, el cual sobrepasa la media internacional que en este 2018 se estableció en 505 puntos y que, de acuerdo con la Fundación Internacional de Medicina, incluyó a 7 596 examinados a lo largo del continente Americano, Asia, Europa y Oceanía que tomaron la prueba entre el 2012 y el 2017.
A nivel nacional, con base en la información enviada por el Centro de Desarrollo Estratégico e Información en Salud y Seguridad Social (Cendeisss), el puntaje obtenido por los estudiantes de la UCR también destacó por encima del puntaje estándar, que para este año se fijó en 447 puntos.
“Los resultados reflejan la excelencia académica de los estudiantes de la UCR, la cual desde los primeros años ha dado una robusta formación médica desde una visión humanística e integradora, que es algo que nos caracteriza como institución pública y que se verá reflejado en la calidad del desempeño que harán los médicos internos”, afirmó la Dra. Lizbeth Salazar Sánchez, directora de la Escuela de Medicina de la UCR.
En total, 746 estudiantes tanto de universidades públicas como privadas realizaron la prueba el 7 de noviembre del presente año. De la UCR fueron 77 postulantes y, de esta cifra, el 95% aprobó satisfactoriamente; el porcentaje de aceptación más alto en comparación con el resto de universidades del país.
De igual forma, 20 de las 34 mejores notas son de estudiantes de la UCR cuyo puntaje fue superior a 600; es decir, con una nota cercana a la calificación perfecta que es de 800 puntos. Con este logro, se asegura que los diferentes hospitales públicos del país recibirán a los médicos internos más sobresalientes de la disciplina.
Él es Gabriel Calderón Valverde, quien obtuvo una nota de 742, la calificación más alta de la UCR. «Estoy muy satisfecho en lo personal y contento de haber obtenido una muy buena nota. Siento que es el fruto del esfuerzo de años de carrera, de matarse estudiando, de sacrificar muchas partes de la vida personal para estudiar. Pero, más allá de lo personal, me siento muy orgulloso porque siento que la UCR nos prepara muy bien. Mis compañeros también tienen muy buenas notas y eso es algo para sentirnos orgullosos en general», señaló. Foto: Anel Kenjekeeva.
“Con la prueba se sabe que los estudiantes que van a entrar a ser médicos internos no solamente tienen las capacidades académicas, sino también una actitud de responsabilidad, de compromiso y de calidad. El internado clínico es un proceso de adiestramiento de un año que hace que el estudiante esté inmerso en el sistema de hospitalario y que trabaje con diferentes disciplinas para que, cuando sea un profesional, sepa cómo enfrentarse a diferentes situaciones”, manifestó el Dr. Juan José Cordero Solís, quien colaboró en la preparación de los jóvenes.
El examen contempló 160 preguntas de selección única que debían ser contestadas en cuatro horas. Las interrogantes evaluaron el conocimiento básico que debe tener un médico interno en Costa Rica para el manejo seguro y efectivo del paciente.
En total se calificaron tres perfiles. El primero fue el trabajo médico, que contempla el diagnóstico, la medicina preventiva, el mantenimiento de la salud, la interpretación de los mecanismos de la enfermedad y los principios de gestión. El segundo fue el perfil de condiciones normales y de categoría de enfermedades, en los cuales se encuentran los trastornos inmunológicos, endocrinos, metabólicos, enfermedades sanguíneas, entre otros.
Por último, se examinó el perfil disciplinar. Aquí se encuentran cinco elementos: Medicina, Pediatría, Psiquiatría, Cirugía, así como Obstetricia y Ginecología.
El mérito alcanzado permitirá que los jóvenes realicen el Internado Rotatorio Universitario en diferentes centros docentes de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y que, de ese modo, tengan la oportunidad de consolidar sus conocimientos médicos, al tiempo que ayudan a la institución a atender oportunamente a las personas.
“El médico interno de la UCR colaborará en una serie de acciones en la atención médica que son muy importantes en el quehacer de la CCSS. No es solo un estudiante, sino que es parte de un personal que apoyará en el desarrollo de diferentes procedimientos que van desde un parto hasta una cirugía. Asimismo, los alumnos colaborarán en el primer nivel de atención, pues los estudiantes de la UCR no se quedan en el gran área metropolitana, ellos y ellas irán también a áreas rurales”, destacó la Dra. Salazar.
Los estudiantes de Medicina comenzarán su internado a inicios del 2019, donde la UCR tiene sus cupos clínicos. Su aporte podrá ser brindado en hospitales del gran área metropolitana y en zonas rurales, incluso territorio indígena como Grano de Oro, San Vito de Coto Brus, Talamanca, Mora-Palmichal, Atenas, Alajuela, Cartago y Palmares.
Pronunciamiento cataloga »de papel» el derecho a la vida de las mujeres y niñas
Texto señala los 25 femicidios que suma el país en lo que va del año. (Imagen con fines ilustrativos) Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
El Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM) y el Programa de Posgrado en Estudios de la Mujer (PPEMu) de la Universidad de Costa Rica (UCR) emitieron un pronunciamiento que demanda al Gobierno de la República tomar acciones ante el incremento de femicidios en el país.
El texto, emitido el 10 de diciembre en el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, señala los 25 femicidios ocurridos en lo que va del año y los atribuye a hombres que “creen estar en el derecho y la autoridad de controlar la vida de las mujeres y de someterlas a su voluntad”.
En el contexto de la conmemoración internacional, las instancias universitarias reconocieron su deber de señalar “la negligencia estatal y el doble discurso”, pues consideran que el derecho a la vida de las mujeres y las niñas en Costa Rica es “de papel”.
El pronunciamiento otorga la responsabilidad de los acontecimientos a los tres poderes de la República, a los que señala además la obligación de analizar la forma en que sus estructuras reproducen discursos sexistas que normalizan y la justifican la violencia contra las mujeres y el femicidio.
“Esos discursos permean la toma de decisiones en el funcionamiento de las diversas instituciones del Estado y, por lo tanto, con cómplices de la reproducción de una cultura tolerante con los agresores y con los femicidas” señala el texto.
El mensaje se dirige también al presidente Carlos Alvarado, a quien demandan tomar acciones serias, inmediatas y basadas en los compromisos que el país tiene con los derechos humanos de las mujeres, para enfrentar lo que denominan una emergencia nacional.
Negociación posibilitó la apertura del ingreso a las instalaciones universitarias en Limón
Estudiantes de Marina Civil, carrera que se imparte únicamente en la Sede del Caribe, y autoridades de la UCR pusieron fin al cierre de las instalaciones de esta universidad en Limón (foto Otto Salas).
Los portones de acceso de la Sede del Caribe fueron abiertos este martes 11 de diciembre, luego de que se lograra un acuerdo preliminar entre los estudiantes de la carrera de Licenciatura en Marina Civil, quienes los mantenían cerrados a modo de protesta, y autoridades de la UCR.
Tal acción congeló las actividades académicas y administrativas por espacio de 20 días, tiempo durante el cual no se pudieron realizar con normalidad exámenes, cursos, matrícula y demás gestiones internas de la Sede del Caribe, con lo que se afectó por ejemplo el funcionamiento de las 11 carreras que se imparten en Limón.
El acuerdo preliminar delimita los puntos que se abordarán en una agenda de trabajo que se irá desarrollando y cumpliendo con el tiempo, y en la que trabajarán en conjunto las representaciones de ambas partes, además existe el compromiso general de asistir a todas las reuniones pactadas, salvo casos de fuerza mayor.
La sala de la Biblioteca de la Sede del Caribe acogió la reunión entre representantes estudiantiles de la carrera de Marina Civil y autoridades de la UCR (foto Otto Salas).
Dicho acuerdo se sustenta en la discusión de los siguientes puntos: no habría represalias para las personas quienes participaron en la toma y cierre de la Sede del Caribe, graduación de los estudiantes de último año de carrera, libretas de navegación, embarques, y nombramiento de profesores.
«La Vicerrectoría de Docencia y la Dirección de la Sede del Caribe se comprometen a no tomar ninguna represalia contra los estudiantes que tomaron la Sede. A su vez la representación estudiantil se compromete a levantar la toma de las instalaciones universitaria de inmediato y a no realizar ningún acto de este tipo durante la ejecución de las actividades que formarán parte del plan de trabajo de la carrera», indicó la vicerrectora de Docencia, Marlen León Guzmán.
Por su parte, el estudiante Yeison Mora declaró que buscan asegurar que las condiciones de la carrera sigan siendo las óptimas, «estamos complacidos de haber llegado a este acuerdo y de poder abrir la Sede, estábamos cansados y nos alivia poder contar con un plan de trabajo. Nos preocupa la situación de la carrera y ahora queda trabajar en conjunto para sacar esto adelante», afirmó.
La Licenciatura en Marina Civil se creó en el año 2012 y actualmente cuenta con poco más de 130 estudiantes inscritos; en la imagen aparecen en orden ususal Yeison Mora, Héctor Monestel y Emmanuel Serrano (foto Otto Salas).
Los miembros del Consejo de Sede presentes en la reunión fueron: Axel Alvarado, coordinador de Vida Estudiantil; William García Moreno, coordinador de Docencia, Nestor Andreson, coordinador de Administración; Marianita Harvey Chavarría, coordinadora de Acción Social; y el director de la Sede del Caribe Juan Diego Quesada Pacheco; también les acompañó el coordinador de la carrera de Marina Civil, Matías Chaves Herrera.
Asimismo participaron la Vicerrectora de Docencia, Marlen León Guzmán quien presidió esta mesa de trabajo; el vicerrector de Investigación, Fernando García Santamaría; el decano de la Facultad de Ingeniería de la UCR, Orlando Arrieta Orozco; y la subdirectora de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa de la UCR, Laura Otero Norza.
Las autoridades de la UCR se comprometieron a trabajar en cada uno de los puntos que conformaron junto con los estudiantes de Marina Civil, para buscar soluciones a las trabas que presenta esta carrera.
Finalmente los representantes estudiantiles fueron: Arturo Herrera Badilla, Emmanuel Serrano Caballero, Yeison Mora Díaz y Fressy Bustos Castillo de la carrera de Marina Civil; Jean Carlos Alemán, vicepresidente de la Asociación de Estudiantes de la Sede del Caribe; Ania Vallejos Rugama, vicepresidente de AUDEL (Asociación Universitaria de Estudiantes Limonenses); Renato Manuel Franco, presidente de la FEUCR; y Héctor Monestel, representante legal de algunos de los estudiantes de la carrera de Marina Civil.
La protesta de los estudiantes de la Licenciatura en Marina Civil surgió debido a varias situaciones que atraviesa dicha carrera y que han imposibilitado el avance académico normal, lo que ha retrasado la graduación de los estudiantes más avanzados.
A continuación el contenido íntegro del documento firmado este martes 11 de diciembre:
La Dra. Marlen León Guzmán, Vicerrectora de Docencia y el Dr. Juan Diego Quesada Pacheco, Director de la Sede del Caribe, en su condición de máxima autoridad de la Sede del Caribe y la representación estudiantil acordamos el día martes 11 de diciembre de 2018 a las 15.19 horas, lo siguiente:
Conformar un grupo de trabajo integrado por: el Consejo de Sede; Dra. Marlen León Guzmán la Vicerrectora de Docencia; Dr. Fernando García Santamaría, Vicerrector de Investigación, el Dr. Orlando Arrieta, Decano de la Facultad de Ingeniería y la Dra. Laura Otero Norza, Subdirectora de la Oficina de Asuntos Internacionales y Cooperación Externa, estos últimos de la Sede Rodrigo Facio y la representación estudiantil integrada por: Arturo Herrera Badilla, la Presidencia de la Federación de Estudiantes o su representante, Emmanuel Serrano Caballero, Yeison Mora Díaz, Fressy Bustos Castillo, Jean Carlos Alemán Morales, Ania Vallejos Rugama.
No tomar ninguna represalia –académica o disciplinaria- contra los estudiantes que tomaron la Sede.
Ambas partes se compromenten a asistir la todas las reuniones programadas y agendadas previamente, salvo casos de fuerza mayor.
La representación estudiantil se compromete a no hacer partícipes a terceros ajenos a la institución, de los procesos de negociación y de ejecución de las actividades de trabajo. Como excepción a lo anterior, se podrán convocar a los asesores externos acordados y validados previamente por las partes. La representación legal no constituye un tercero. La representación estudiantil podrá hacerse acompañar de su representante legal cuando lo estime conveniente.
La representación estudiantil se compromete a levantar la toma de la Sede al finalizar la reunión del 11 de diciembre de 2018.
La representación estudiantil se compromete a no realizar ningún acto de este tipo durante la negociación.