Cada uno de estos padecimientos aqueja a un 28 % de la población, según la Encuesta Actualidades 2018, de la Escuela de Estadística de la UCR
Cuando una persona tiene miopía, los objetos lejanos se ven borrosos. Mientras que cuando padece astigmatismo, el borde de los objetos parece distorsionado. Foto: Anel Kenjekeeva.
Una visión lejana borrosa y la distorsión de objetos son dos problemas presentes en más de 755 000 habitantes de Costa Rica. Estas personas dicen padecer de miopía o astigmatismo, e incluso de ambos. Así lo determinó la encuesta anual Actualidades 2018, que realizan los estudiantes de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Según los resultados de este trabajo, tales padecimientos se presentan en mayor proporción en mujeres y en individuos menores de 30 años.
“La miopía es un efecto refractivo en el que el paciente tiene la córnea muy curva o el ojo es muy largo en su eje posterior, o una combinación de las dos. Por otro lado, el astigmatismo se da cuando un meridiano de la córnea está en una posición más curva, de manera irregular”, indicó el Dr. Sebastián Salas, oftalmólogo de la UCR.
Por ello, el cuidado o tratamiento de la vista son factores clave para que estas enfermedades no se agraven. El uso de anteojos y lentes de contacto son la forma más común de tratarlos.
Tanto la miopía como el astigmatismo pueden presentarse en cualquier persona y en cualquier momento de su vida. Así lo indica el Dr. Salas.
“No necesariamente son hereditarios. Sin embargo, si alguno de los padres o ambos padecen de miopía o astigmatismo, sí aumenta la probabilidad de que la persona sufra de esa enfermedad en algún momento de su vida”, afirmó.
Las cataratas, la presbicia, la hipermetropía y el glaucoma son otros de los padecimientos más comunes en los costarricenses. Las personas más afectadas por estas condiciones suelen superar los 50 años.
La Encuesta Actualidades 2018 también mostró que más de 2 671 000 costarricenses se ha revisado la vista alguna vez; de esa cantidad, el 57 % lo hizo en el último año. La visita al especialista la realizaron por control o examen ocular, procedimientos que prefieren llevar a cabo en clínicas o empresas privadas.
Otro de los hallazgos de esta encuesta revela que al menos el 44,5 % de las personas en Costa Rica no utiliza lentes. A pesar de ello, más de la mitad de ese porcentaje presenta al menos un síntoma que les altera la visión. Entre ellos, ver borroso o distorsionado y sentir frecuentes dolores de cabeza.
Para el Dr. Salas, la visión, así como cualquier otra función del cuerpo, se debe cuidar y revisar al menos cada 18 meses. Cuando la persona cumple los 40 años, debe reducir este periodo a 12 meses.
“Parte de las recomendaciones más comunes para los niños y niñas es limitar el uso de dispositivos tecnológicos, máximo dos horas al día, para evitar efectos refractivos (alteraciones oculares), como la miopía y el astigmatismo”, agregó el Dr. Salas.
Estudiantes trabajan con población de todo el país
La Encuesta Actualidades 2018 fue realizada por estudiantes de tercer y cuarto año de la carrera de Estadística e incluyó una muestra probabilística de 1 096 costarricenses mayores de 18 años, habitantes de zonas urbanas y rurales en todas las provincias del país.
“Tenemos una muestra que logra representar a la población costarricense. Los estudiantes realizaron los ajustes necesarios para la ponderación de la muestra. Asimismo, ellos fueron los responsables de cada proceso, desde la selección del tema y la redacción y aplicación del cuestionario, hasta su presentación formal”, indicó Johnny Madrigal Pana, docente de la Escuela de Estadística.
Los alumnos de la Escuela de Estadística aplicaron esta encuesta dentro del marco del curso “Diseño de Encuestas por Muestreo”. Esta octava versión logró concretar una encuesta nacional de opinión en más de nueve temas de interés nacional.
El análisis de las moléculas biológicas es el principal objetivo de un nuevo campo de investigación que se ubica en la frontera de varias disciplinas
Leonardo Lesser, profesor e investigador de la UCR, y Alejandro Martínez, estudiante de la Maestria en Ingeniería en Dispositivos Médicos del TEC, realizan una investigación sobre las algas rojas que viven en el fondo marino, con apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Una molécula puede proporcionar información clave para encontrar la respuesta a interrogantes sobre diversos fenómenos que ocurren en el organismo humano y de otros seres vivos. Por ejemplo, estudiar qué ocurre en el cerebro a nivel molecular podría llevar a que muy pronto conozcamos el origen del alzhéimery se empiecen a buscar terapias para su tratamiento.
Estudios realizados por un equipo de científicos en la Academia Sinica de Taiwán y el Instituto Max Planck en Düsseldorf, Alemania, con la participación del costarricense Leonardo Lesser Rojas, investigador de la Universidad de Costa Rica (UCR), se encaminan a explicar el posible mecanismo molecular que produce esta enfermedad. La hipótesis prevalente es que unas pequeñas moléculas, llamadas beta amiloides, son las responsables de bloquear los canales de comunicación o transmisión sináptica de las neuronas.
“El mecanismo del alzhéimer posiblemente es molecular”, considera Lesser. Según explicó, al igual que ocurre con el cáncer, hay un factor genético que funciona como un disparador de la enfermedad y que está asociado a condiciones ambientales y psíquicas. “El estrés emocional o laboral, una alimentación inadecuada y pocas horas de sueño propician la reacción de un gen que genera unos neuropéptidos (moléculas), pero con una distorsión en su forma, causantes del bloqueo de las sinapsis”, detalló el investigador.
Por lo tanto, al bloquearse los canales de comunicación de las neuronas, se comienzan a producir efectos como problemas en el movimiento, pérdida de la memoria y, en general, un proceso de deterioro de la salud.
Nueva mirada
Estos estudios sobre el alzhéimer son el resultado de una especialidad de gran auge en el mundo, la nanobiociencia, que combina varios saberes y pone su atención en el análisis de procesos biológicos a escala nanométrica, que aún son desconocidos para la ciencia.
De acuerdo con los especialistas, se trata de entender mecanismos biológicos mediante técnicas experimentales de la biofísica y, al mismo tiempo, de la nanotecnología, para aumentar la resolución espacial que por métodos convencionales de la biología molecular no es posible lograr.
“En la física se tiende más a usar la matemática y las herramientas de la física experimental para cuantificar los fenómenos y traducirlos en tendencias, números y en patrones que siguen leyes”, expresó Lesser, investigador del Laboratorio de Nanobiosistemas del Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum), de la UCR.
Tarjeta electrónica del sensor de nanoelectrodos espaciados en un clip a menos de diez nanómetros entre sí, que sirve para el estudio de las moléculas biológicas y que fue diseñado por el investigador de la UCR, Leonardo Lesser. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Como parte de su doctorado en nanociencias en Taiwán, Lesser construyó una herramienta para el estudio de las moléculas biológicas y sus propiedades, basada en técnicas de la industria de los semiconductores. La innovación consiste en un sensor portátil en un chip con electrodos espaciados a menos de diez nanómetros entre sí (un nanómetro es una millonésima parte de un milímetro), capaz de detectar partículas biológicas en bajo número de copias (o incluso de moléculas individuales) de manera óptica, eléctrica y espectroscópica.
Mediante el uso de la técnica desarrollada, se realizan análisis que pueden ayudar a revelar el mecanismo de la enfermedad de Alzheimer.
En la actualidad, los estudios sobre el alzhéimer continúan y Lesser colabora desde Costa Rica con el grupo científico internacional.
Ciencia nacional
La nanobiociencia se dedica además a entender el funcionamiento y las propiedades de las moléculas de plantas, animales y de otros seres vivos. En esta área del conocimiento no solo se puede hacer ciencia básica, sino también ciencia aplicada.
Uno de los proyectos se desarrolla en el país con la participación de especialistas de la UCR y del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), el cual cuenta con el apoyo financiero del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).
En el estudio se analizan proteínas comerciales provenientes de algas rojas que viven en el fondo marino expuestas a muy poca luz. Se busca entender cuáles son y cómo funcionan los mecanismos de obtención y trasiego de energía a través de dichas proteínas.
De acuerdo con Alejandro Martínez Brenes, estudiante de la Maestría en Ingeniería en Dispositivos Médicos del TEC, la partícula que eligieron para detectar con el dispositivo diseñado y fabricado por Lesser es la biomolécula R-Ficoeritrina, la cual es un complejo de proteína y pigmento que cosecha energía por fotocaptación y se encuentra presente en las algas rojas.
Los experimentos del proyecto se llevan a cabo en el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum) de la UCR con tecnología de punta. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
“Esta proteína era conveniente estudiarla para lograr demostrar y confirmar las capacidades del dispositivo en cuanto a poder detectar biomoléculas de apenas diez nanómetros de diámetro”, especificó Martínez.
“Es ciencia de primer mundo hecha en Costa Rica”, apuntó Lesser, quien forma parte del estudio junto con Martínez y el profesor Jorge Cubero Sesin, de la Escuela de Ciencia e Ingeniería de los Materiales del TEC. Además, cuentan con la colaboración del Instituto de Física de la Academia Sinica y de un investigador de Japón.
Para Martínez, este tipo de colaboraciones internacionales son deseables para potenciar la calidad de la investigación que se realiza a nivel nacional, a la vez que se promueven los intercambios estudiantiles, como en su caso, que realizó una pasantía del 15 de julio al 1.o de diciembre de 2018 en Taiwán.
Allí fue presentada la investigación, en la Conferencia Internacional sobre Sistemas Miniaturizados para Química y Ciencias de la Vida (MicroTAS), en noviembre pasado, la única presentación de Latinoamérica que resultó una novedad entre 700 trabajos expuestos.
¿Qué se encontró?
Los investigadores encontraron en el análisis de biomoléculas de algas rojas que hay un patrón de conductancia electrónica que se debe a que la luz excita los mecanismos cuánticos de fluorescencia de la molécula.
“Esta alga tiene unos centros de recepción o acopio de energía, en donde la luz que llega se concentra en unas organelas formadas por proteínas. En el interior de la proteína hay unas pequeñas moléculas que al recibir luz se excitan y experimentan unos fenómenos fotofísicos, los cuales ayudan a que a través de esas proteínas haya trasiego o movilidad de cargas de electrones”, explicó Leonardo Lesser, de la UCR.
El interés por conocer las moléculas fotoactivas de estas algas radica en que ayudan a comprender las estructuras de recepción y de trasiego de energía que existen en la naturaleza. En el futuro, este conocimiento podría traducirse en el desarrollo de dispositivos de tercera generación que contengan material biológico con propiedades fotoeléctricas similares.
Para Alejandro Martínez, del TEC, los hallazgos del estudio demuestran que el sensor diseñado por Lesser “es especial para dos futuras aplicaciones: la caracterización eléctrica y óptica de moléculas únicas, que permite comprender los mecanismos biológicos fundamentales, y la detección de biomarcadores en ultrabaja concentración, para aplicaciones en el diagnóstico temprano de enfermedades”.
Según encuesta de la UCR, más del 57 % afirmó que apoya el procedimiento si la vida de la madre corre peligro y el 49 % si afecta su salud
Participación del movimiento Aborto Legal Costa Rica en la marcha realizada el 25 de noviembre de 2018, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (foto: Ale Lane, tomada del Facebook Aborto Legal Costa Rica).
La polarización política que vive el país engloba muchos temas, entre ellos, el aborto es uno de los que genera más controversia en el debate público del acontecer costarricense.
Por esto, en la Encuesta Actualidades 2018 de la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica (UCR) se investigó sobre la opinión que la población costarricense mantiene sobre el aborto, y los resultados demostraron una clara división en cuanto al tema.
No obstante, gran parte de los costarricenses, un 57,2 %, coincide en apoyar el aborto en circunstancias en las que la vida de la madre se encuentre en peligro por razones del embarazo. Además, casi el 50 % dijo que respaldan la práctica de un aborto cuando la salud de la madre se encuentra en riesgo.
Asimismo, un 54 % aseguró que acceder a un aborto clandestino en el país es un procedimiento fácil, un 25 % lo cree difícil y casi un 20 % no conoce sobre el tema.
Viviana Guerrero, filósofa e investigadora de la UCR, expresó que los resultados de la encuesta demuestran “el impacto transformador que han tenido en la opinión pública los movimientos de mujeres, de derechos humanos y las organizaciones feministas”.
Guerrero destacó que existe una contradicción en las respuestas de las personas encuestadas, que en su mayoría están a favor del aborto terapéutico cuando la vida y la salud de la madres están en riesgo, pero cuando se les pregunta su posición frente a este procedimiento, manifiestan su rechazo por desconocimiento.
La encuesta indagó acerca de las actitudes de los costarricenses hacia el aborto en diversas circunstancias. Las opciones más apoyadas por los encuestados son si la vida o la salud de la madre se encuentran en riesgo a raíz del embarazo.
El aborto terapéutico está estipulado en el artículo 121 del Código Penal como una práctica con el fin de “evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios” (ver recuadro).
Pese a que la figura se contempla en el Código Penal, el país no cuenta con una norma técnica que regule su aplicación y guíe al personal médico.
Por esto, movimientos por los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, como Aborto Legal Costa Rica, abogan por mecanismos que regulen el procedimiento y han exigido al mandatario la firma de una norma técnica, sin obtener respuesta alguna.
El actual gobierno ha reiterado que existen temas con mayor prioridad que el aborto terapéutico, refiriéndose a la crisis fiscal que atraviesa el país. En diciembre del año anterior el presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, aseguró que abrirá la discusión sobre el tema este 2019.
Aborto terapéutico: un término desconocido
Según la encuesta de la UCR, el 40 % de los encuestados aseguró no haber oído hablar sobre el aborto terapéutico y el 22,5 % ha escuchado poco.
De acuerdo con Gabriela Arguedas, bioeticista y profesora de la UCR, son múltiples los factores que contribuyen a la desinformación de los costarricenses acerca de este término, entre ellos, el tratamiento que los medios de comunicación le han brindado al tema.
“Por un lado los medios de comunicación están concentrados en hacer circo para conseguir sus objetivos financieros a través del morbo, y por otro lado, tenemos el problema de que las iglesias católicas y evangélicas contribuyen a la desinformación a través de lo que dicen en sus lugares de reunión o redes sociales”, dijo.
Para Guerrero, el abordaje que los medios de comunicación han realizado en las coberturas relacionadas al aborto terapéutico es irresponsable.
“La cobertura no ha sido analítica, basada en teoría, no ha tenido una disposición investigativa, si no que se ha fundamentado en consultar a solo una parte de los actores sociales involucrados en el tema, especialmente las iglesias”, explicó la filósofa.
“Estamos como sociedad estancados en una discusión muy polarizada, pero que está basada en la ignorancia y en la desinformación”, añadió.
Además, Ana María Rodríguez, vocera del movimiento Aborto Legal Costa Rica, aseguró que existe una gran desinformación entre el personal médico acerca del significado del concepto de salud integral.
“Dentro del mismo personal médico que atiende a las mujeres con embarazos de riesgo hay mucha desinformación sobre la realidad jurídica, no comprenden que un aborto impune está relacionado con la salud integral o el peligro sobre la vida de la mujer. Muchos creen que la mujer debe estar muriendo o el peligro debe ser inminente para realizar un aborto”, indicó Rodríguez.
Por su parte, el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica ha reiterado que la figura del aborto impune puede aplicarse cuando “una grave y seria amenaza ponga en riesgo la integridad física y la vida de la mujer” y que los médicos involucrados en la decisión o práctica del aborto impune tienen el derecho a ejercer la objeción de conciencia, si este procedimiento transgrede sus convicciones morales, religiosas, éticas y filosóficas».
Para Andrés Castillo, presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, “hay que tener mucho cuidado con la definición de qué significa aborto terapéutico, porque definitivamente depende del grupo de personas y sus intenciones se le pone una definición y un significado diferente a esta parte terapéutica”.
De acuerdo con el médico, el procedimiento solo se realiza cuando la madre puede morir a raíz del embarazo.
“Basándonos en lo que dice la ley actual, el aborto impune es cuando hay que hacer un aborto porque la condición de embarazo está agravando una situación de salud tan importante que si no se hace la madre puede morir y por lo tanto van a morir los dos. Nosotros como médicos siempre debemos salvaguardar la vida, sería ilógico y no ético permitir que mueran los dos, tanto la madre como el niño”, añadió.
Además, el jerarca de esa institución aclaró que el Colegio de Médicos no cree necesaria una norma técnica para el artículo 121 del Código Penal, ya que los casos que se atienden “son emergencias y condiciones de vida o muerte, en las que hay que actuar de inmediato”.
Sobre los casos en los que el feto posee malformaciones incompatibles con la vida, Castillo aseguró que si no afecta la vida de la madre, el artículo 121 no aplicaría.
“Ahí sí habría que hacer de alguna manera una normativa. Nosotros como Colegio de Médicos -y que quede muy claro-, siempre estamos a favor y debemos proteger la vida en todos sus extremos, desde su concepción hasta la última exhalación que hace el ser humano”, dijo el médico.
¿Qué dice el artículo 121?
«No es punible el aborto practicado con consentimiento de la mujer por un médico o por una obstétrica autorizada, cuando no hubiere sido posible la intervención del primero, si se ha hecho con el fin de evitar un peligro para la vida o la salud de la madre y éste no ha podido ser evitado por otros medios.»
Otros datos
Para Guerrero, la encuesta deja claro que “entre más acceso a la información haya, existe mayor apertura a favor de los derechos de las mujeres”.
Por otro lado, en los casos en las que el feto posee malformaciones incompatibles con la vida extrauterina, el apoyo se reduce a 45,5 %. Si se trata de embarazos en niñas, casi un 60 % de las personas rechaza la interrupción del embarazo y el porcentaje sube si se cuestiona por casos de violación.
“En el caso de mujeres o niñas que han sido violadas, esa relación sexual no es consensuada y es una relación basada en la violencia, y el razonamiento social es que a pesar de eso la maternidad es una imposición”, dijo Guerrero.
Según la investigadora, de lo que se está hablando es del rechazo de la sociedad a que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo.
“Este tema se vuelve polémico porque hay una reticencia por parte del patriarcado, de los sistemas sociales y del fundamentalismo religioso de aceptar a las mujeres tomando decisiones sobre sus propios cuerpos”, enfatizó Guerrero.
Para la filósofa, el problema es la interpretación que se hace del artículo 121, dejando de lado el concepto de salud integral tal y como lo define la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Aunque la vida biológica de la mujer no está en riesgo, una violación o un embarazo de una niña producto de una violación tiene consecuencias sobre su vida psicológica y social, e incluso también física”, explicó.
Puede acceder a los resultados completos de la encuesta sobre el aborto y otros temas AQUÍ.
El tema del aborto fue abordado por los estudiantes de tercer año de la carrera de Estadística de la UCR: Mónica Castrillo Gómez, Fabiola Salazar Días, Josué Hernández Rodríguez y Andrea Umaña Acuña.
La encuesta tomó en cuenta a costarricenses mayores de edad y el tamaño de la muestra fue de 1906 entrevistas, realizadas de manera personal cara a cara. Además, para determinar el marco muestral se utilizó la muestra nacional de Viviendas del 2011, del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Los estudiantes realizaron las entrevistas cara a cara entre el 5 de octubre y el 5 de noviembre del 2018. Además, los resultados cuentan con un error de muestra de 3,0 puntos porcentuales.
El contacto directo con el animal podría causar irritación, quemaduras en la piel y fuertes dolores
Las fragatas portuguesas se han observado en diversas playas del Caribe costarricense, como playa Cocles y playa Chiquita. Foto cortesía de Elena Fernández Monge.
El Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) de la Universidad de Costa Rica (UCR) advirtió sobre la presencia de fragatas portuguesas (Physalia physalis) en las costas del Caribe de nuestro país.
Estos animales se caracterizan por poseer toxinas en sus tentáculos para defenderse de sus depredadores y atrapar a sus presas. Las sustancias pueden afectar al ser humano y a otros animales si tienen contacto directo con la piel, ya que podría causar irritación, quemaduras y fuertes dolores en la zona afectada.
De acuerdo con Jeffrey Sibaja Cordero, investigador del Cimar, “estos animales atrapan a las presas y se defienden de los depredadores por medio de unas células que tiran un arpón ponzoñoso que contienen toxinas. Cuando tales seres tocan la piel de algún otro organismo, se salen esos arpones que inyectan el veneno”.
Las fragatas portuguesas –que deben su nombre a que se les observa en el mar en grupos, al igual que las embarcaciones de exploración– se distribuyen a lo largo del océano Pacífico y del océano Atlántico, y llegan a las costas por el efecto del fuerte oleaje y vientos.
Cada fragata es una colonia de varios individuos que viven juntos flotando en el mar, cada uno cumple una función biológica específica. Foto cortesía de Elena Fernández Monge.
“Andan flotando en el mar, pero si el viento o el oleaje las empuja hacia la playa se van a topar con gente que se está bañando y los animales no van a saber contra qué están chocando y reaccionan tirando estas toxinas como mecanismo de defensa”, explicó Sibaja.
Según el investigador, las fragatas portuguesas son animales invertebrados, familia de las medusas y los corales. Destacan por sus colores azul y púrpura.
“Cada fragata es una colonia de varios individuos que viven juntos flotando en el mar, cada uno cumple una función biológica específica; son gelatinosos y se alimentan de peces pequeños y de otros invertebrados como crustáceos”, añadió.
La principal recomendación del experto es no acercarse o tocar al animal, ya sea que esté vivo o muerto, así como acudir al centro médico más cercano si hubo contacto directo con la piel.
El cargo lo ocupará en la Asociación Internacional de Pavimentos Asfálticos, organismo que trabaja para impulsar la industria de pavimentación de asfalto con el más alto nivel tecnológico
El ingeniero civil Luis Guillermo Loría Salazar obtuvo su doctorado en la Universidad de Nevada y desde hace 21 años trabaja en el LanammeUCR. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.
Con una votación unánime de 10 miembros internacionales, de siete nacionalidades distintas, el Dr. Luis Guillermo Loría Salazar, ingeniero de la Universidad de Costa Rica, asumió la vicepresidencia de una de las organizaciones más prestigiosas a nivel mundial, encargada de impulsar los últimos avances en tecnología de asfalto: la Asociación Internacional de Pavimentos Asfálticos (ISAP por sus siglas en inglés).
La selección se dio el sábado 12 de enero, en el marco de la 98 Reunión Anual de la Junta de Investigación de Transporte (TRB). Con el nombramiento, este ente internacional tendrá, por primera vez en su historia, un latinoamericano que ostente un puesto de tal magnitud.
“Fue en una reunión en Washington D. C. cuando el Dr. Luis fue elegido vicepresidente de la ISAP por parte de la junta directiva. Él fue seleccionado por su personalidad y por el buen trabajo que ha hecho durante los últimos años en nuestro campo, y creo que eso es suficiente”, manifestó el Dr. Hervé Di Benedetto, profesor de la Universidad de Lyon, Francia, e integrante de la ISAP.
Como parte de su labor, Loría –quien también es el coordinador del Programa de Infraestructura del Transporte del Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales (LanammeUCR)– tendrá como principal misión modernizar la forma en cómo se comunica la ciencia por parte de la ISAP. Lo anterior, según afirmó, para que la Asociación pueda entrar al siglo XXI con mayor fuerza y proyectarse de una forma más efectiva.
“Para mí es un honor haber sido elegido, pero creo que es más un reconocimiento a la labor sostenida del Programa de Infraestructura del Transporte del LanameUCR por más de 20 años. Particularmente, podríamos decir que tenemos unos 22 años de estar trabajando arduamente, de iniciar con poco equipo y muy poco recurso. A base de trabajo y convicción de crecimiento, así como de un plan de trabajo iniciado por el Ing. Mario Arce, y continuado por mí, se logró. Entonces, creo que esto no solo es un triunfo mío, sino de todo el LanammeUCR”, indicó el ingeniero.
La ISAP es una organización con más de 400 miembros en todo el mundo y, como es la tradición, quien ocupa la vicepresidencia en dos años pasará a la presidencia.
Este cargo lo recibe Loría con tan solo 44 años de edad. El nombramiento refleja nuevamente su arduo trabajo y entrega constante que viene cosechando desde años atrás. Algunos de sus principales logros fue haber alcanzado el grado más alto en el régimen académico que otorga la Universidad de Costa Rica: el de catedrático universitario, con solo haber cumplido 13 años de ejercer en la docencia.
Dicha distinción se debió a la numerosa cantidad de investigaciones y otros requisitos académicos que el Dr. Loría cumplió de manera satisfactoria. De igual forma, se ha destacado debido a su trabajo dentro y fuera del país, con más de 80 investigaciones realizadas.
El cargo de vicepresidente empezó a regir a partir del 13 de enero del presente año.
Ingeniero destacado
El ingeniero civil Luis Guillermo Loría Salazar ha impartido lecciones en diversas materias del programa de Licenciatura en Ingeniería Civil y de la Maestría de Ingeniería de Transporte y Vías del Sistema de Estudios de Posgrado de la UCR. Por esto, también ha sido director de tesis de varios estudiantes dentro y fuera del país.
Entre los años 2007 y 2010 dio clases en la Universidad de Nevada en Reno, al mismo tiempo que fungía como asistente de investigación y alcanzaba su maestría y doctorado. Además, ha sido consultor académico en diversos países.
En abril del año 2009, recibió el premio al Profesor del Año de la Escuela de Ingeniería Civil de la Universidad de Nevada en Reno (UNR), homenaje otorgado por la Asociación de Estudiantes de Ingeniería Civil de la UNR y por la Sociedad Americana de Ingenieros Civiles. Con ello se convirtió en el primer latino y primer extranjero en obtener tal premio.
Además, cuenta con más de 80 publicaciones y ha sido revisor de numerosas publicaciones científicas de importantes congresos y comités internacionales, tales como el Congreso Ibero-Latinoamericano del Asfalto (CILA), el Transportation Research Board (TRB) y la Revista de Ingeniería de la Universidad de los Andes en Colombia, entre otros.
Igualmente, ha sido invitado por diversas instituciones nacionales e internacionales para realizar presentaciones magistrales, como delegado y representante de Costa Rica en el Comité Técnico del CILA. Asimismo, es miembro titular del Comité AFK20 (Materiales Bituminosos) del TRB y el fundador del Congreso de Infraestructura de Transportes (CiTRANS), entre otros.
El reto de la institución es que la sociedad reconozca la cercanía que la Universidad tiene en la vida cotidiana de todos los ciudadanos
Estudio evaluó percepción de la población costarricense sobre el aporte de la Universidad de Costa Rica al país. En la fotografía se muestra entrada del edificio de Ciencias Sociales de la UCR en la Ciudad de la Investigación o finca 2 del campus Rodrigo Facio en Sabanilla. Foto: Karla Richmond.
Los costarricenses en su gran mayoría tienen una muy buena percepción de los beneficios que el país recibe de la Universidad de Costa Rica (UCR).
La buena imagen institucional se sustenta, según estudio realizado por la Escuela de Estadística de la UCR, en los aportes que la institución realiza y que las personas ven reflejadas en programas de televisión, radio, actividades culturales y artísticas y cursos varios de capacitación. Además, los costarricenses visualizan el trabajo que realiza la universidad en comunidades y la investigación que genera.
En general, el beneficio percibido de lo que aporta la UCR a Costa Rica como nación es positivo, pues un 81% de los encuestados aseguran que ese aporte es mucho; ese porcentaje se eleva a 95% entre quienes respondieron y además indicaron haber estudiado o estar estudiando en una universidad pública, pero baja a 76% si la consulta se realiza solo a quienes estudiaron en una universidad privada.
Percepción general del beneficio de la UCR para Costa Ric
Mucho 81,2
Algo 10,1
Poco 4,7
Nada 1,6
NS/NR 2,4
El estudio es parte de la Encuesta de Actualidades 2018, que se presentó el pasado 19 de diciembre y que contempló un total de 11 temas, los cuales fueron consultados a nivel nacional a costarricenses mayores de edad en entrevistas cara a cara.
La estudiante Paula Mesen Méndez, parte del grupo a cargo del módulo que estudió la percepción del los costarricenses sobre el aporte de la Universidad de Costa Rica al país, explicó que este es un insumo importante en un momento en que los medios intensifican el cuestionamiento a las universidades públicas.
“La encuesta se realizó entre octubre y noviembre del 2018, durante semanas muy difíciles para las universidades estatales y aun así, los resultados demuestran que la UCR sí está siendo percibida de forma muy positiva a pesar de tantos comentarios y ataques”, señaló Mesen.
El estudio además señala que cerca del 60% de los costarricenses escucha con alguna o mucha frecuencia sobre la Universidad de Costa Rica en diferentes medios, a la vez que un 33% de la población del país asegura estar vinculado de alguna manera a la institución.
Un índice del grado de contribución percibida de la UCR al país muestra que un 76,8% de los costarricenses considera que el grado de contribución es alto, un 15,6% que es medio y solamente un 7,6% lo considera bajo. Por otra parte, la actitud de los costarricenses hacia el protagonismo de la UCR es positiva, pues más del 80% respondió estar de acuerdo con que la institución es un orgullo para el país y que es importante su participación en la discusión de los problemas nacionales.
De hecho, un 85,9% de los costarricenses emitió opiniones que apoyan un protagonismo alto de la UCR.
Al respecto, la directora de la Oficina de Divulgación e Información de la Universidad de Costa Rica (ODI-UCR), la M. Sc. Andrea Alvarado Vargas, aseguró que la coyuntura actual exige a una universidad presente en la discusión de temas nacionales y cercana a la población.
“Destaca que la mayoría de la población encuestada reconoce el protagonismo de la Universidad de Costa Rica en la discusión de los problemas nacionales y en a defensa de los intereses nacionales, nos ven más allá del trabajo docente, nos reconocen en el ámbito de la acción social y de la investigación”.
Andrea Alvarado Vargas, directora ODI-UCR.
Actitud hacia el protagonismo de la UCR en el país
La UCR es un orgullo para el país 5 / 6.3 / 88.7
La participación de la UCR en la discusión de los problemas nacionales es importante 8.3 / 11 / 80.7
La UCR es moderna 10.4 / 15.5 / 74.1
La UCR defiende los intereses nacionales 10.8 / 15.8 / 73.4
UCR Presente
La imagen de la UCR se trabaja desde junio anterior con la campaña UCR Presente, una iniciativa que evidencia la presencia del quehacer universitario en la vida cotidiana de todos y todas.
La estudiante María Paula Mesén Méndez y el profesor coordinador de la Encuesta de Actualidades 2018, Johnny Madrigal Pana, presentaron el estudio sobre Percepción del aporte de la Universidad de Costa Rica al país, el pasado 19 de diciembre del 2018.
A través de los servicios técnicos y científicos que ofrece la institución se vela por la calidad de los granos y semillas, los medicamentos y energías que todos consumidos diariamente. También es la UCR la institución que vela por la seguridad ante riesgos geológicos e hidrometeorológicos, al monitorear a diario volcanes, lluvias y mares.
Construimos el futuro, al crear los cultivos que serán resistentes al cambio climático, al estudiar los materiales más resistentes para la construcción de puentes y carreteras, y a mejorar la salud de toda la población con el desarrollo de ciencia y tecnología que permite mejores diagnósticos y medicinas. A lo anterior se suma el ecosistema innovador más desarrollado del país.
Su medicamento tiene una misión que cumplir, la Universidad de Costa Rica le asegura su efectividad. Imagen que forma parte de la campaña UCR Presente.
Todo el quehacer universitario, además tiene la garantía se servirle a los más altos intereses del país, pues es investigación que se desarrolla con la obligación de responder al bien común.
Cuando se consulta de forma abierta sobre lo que debería mejorar la UCR, un 43% no sabe qué aspectos mejorar, un 23% cree que debe mejorar su imagen, un 14% cree que se debe mejorar la educación impartida y un 12,7% cree que se deben bajar los costos o el presupuesto de la institución.
“En estos tiempos es bueno resaltar todo lo positivo de la UCR, que además tiene un nombre grande a nivel internacional y que debemos sentirnos orgullosos, esta universidad al ser pública es de todos”.
Paula Mesen Méndez, estudiante de Estadística de la UCR.
En total un 36% de los costarricenses revelan una preocupación sobre el desempeño de la UCR, la cual pudo ser motivado por las recientes manifestaciones y las críticas hacia el manejo de los fondos de las universidades públicas.
Algunas de las recomendaciones realizadas señalan por ejemplo que se debe brindar más oportunidades para ingresar, oferta más amplia, porque el ingreso es muy cerrado; mejorar oportunidades para personas de bajos recursos, que se gradúen más profesores y doctores y que se invierta más en investigación, proyección o comunidades y medios de comunicación.
En general los hallazgos muestran una percepción en general muy positiva sobre los beneficios que produce la UCR al país y también refleja que existen áreas a fortalecer, pero que no deslucen el aporte que la Universidad ha logrado sembrar en las raíces de nuestro desarrollo.
La Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica y la comunidad Maleku le invita al Taller de Lengua Maleku I a realizarse los lunes y miércoles de 1 p.m. a 3 p.m.
La matrícula se realizará el lunes 14 de enero con el profesor Abelardo Hernández.
El foro “Violencia simbólica y medios de comunicación” se realizó en la comunidad ngöbe-buglé
Dos jóvenes de la comunidad ngöbe-buglé participan en una dinámica en la que representan el cuerpo de la mujer en un papel. Foto cortesía del proyecto de Acción Social «Comunicación social y comunidad: aprendizaje y acción para el cambio en procesos comunitarios» (ED-3341).
Con el propósito de visibilizar la violencia simbólica presente en los medios de comunicación y conocer los proyectos que la Universidad de Costa Rica (UCR) desarrolla para mitigar sus efectos en distintas poblaciones de mujeres, se llevó a cabo el foro «Violencia simbólica y medios de comunicación», en diciembre pasado.
Este espacio fue organizado por el proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) «Taller Virtual Sobre Derecho a la Comunicación» (TC-636) y el Programa Prácticas Culturales, Género y Comunicación, y contó con la presencia de más de 9 mujeres panelistas que, por medio de sus ponencias, dieron a conocer las formas de violación a los derechos humanos que se consolidan desde la comunicación y las políticas públicas.
Patricia Mora Castellanos, jerarca del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) e invitada especial de la actividad, expresó que “desde el Inamu sabemos que la violencia contra las mujeres no ocurre de manera aislada o casual, sino que responde a un marco cultural más amplio, que se expresan en ideologías, discursos, imágenes, ideas estereotipadas, actitudes y prejuicios, que a su vez, invisibilizan las relaciones desiguales de poder”.
Mora también agregó que es necesario el abordaje de 3 aspectos: el tratamiento que se da desde los medios de comunicación y las redes sociales a los casos de violencia contra las mujeres, los contenidos machistas y sexistas que permean la comunicación social, y la presencia y reproducción de discursos y prácticas posmachistas organizadas.
En este sentido, estudiantes del curso de Comunicación y Género, de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC), expusieron los esfuerzos realizados en materia de regulación a la publicidad sexista. “El objetivo de este proyecto es establecer una colaboración interinstitucional entre la Escuela, la Oficina de Control y Propaganda, el Observatorio de la Imagen de la Mujer en la Publicidad (CIEM), el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) y el Centro de Investigación en Comunicación (CICOM), en el área de publicidad no discriminatoria y con perspectiva de derechos humanos”, indicó Yanet Martínez Toledo, docente del curso.
En la foto, el equipo organizador de la actividad. El foro también contó con la participación de Vilma Peña, del Observatorio de Género y Medios Centroamericano (GEMA); Camila Ordóñez, del Observatorio de la Imagen de las Mujeres en la Publicidad (OIMP); Laura Chinchilla, investigadora de la tesis de maestría Parto Humanizado / Respetado, y Anna Matteucci, investigadora de la tesis Representaciones sociales de ciudadanía en la Revista Tambor. Foto cortesía del «Taller Virtual Sobre Derecho a la Comunicación» (TC-636).
Este proyecto se realiza en el entendido de que el aporte desde la comunicación es vital, pues formar profesionales con perspectiva inclusiva es un eje clave para que no se reproduzcan estereotipos de género en los productos comunicativos. Además, la iniciativa pretende actualizar la Ley 5811 que en este momento regula la publicidad en el país. “El trabajo está en el proceso inicial de mapeo de contexto y actores, pero esperamos continuar en el siguiente semestre, como parte de las actividades de la concentración de Comunicación Social”, agregó Martínez.
De la misma manera, desde el curso de Comunicación y Género, se trabaja en conjunto con las mujeres de la comunidad ngöbe de Sixaola, a partir del proyecto de Acción Social «Comunicación social y comunidad: aprendizaje y acción para el cambio en procesos comunitarios» (ED-3341). Este trabajo consiste en un proceso de acompañamiento y desarrollo de capacidades para reconocer la población y sus derechos como costarricenses.
Este poblamiento sufre de distintas violencias a causa de la falta de cedulación por ser indígenas transfronterizas, lo cual se traduce en la invisibilización total a la hora de generar políticas públicas, el poco acceso a servicios básicos de salud y educación, y una constante explotación laboral. Tal panorama ha afectado de manera particular a las mujeres, ya que –aunado a las violencias anteriores– no poseen posibilidades de empleo y eso se refleja en una grave situación de dependencia económica; por tanto, ellas mismas han decidido buscar maneras de organizarse y emprender.
Los objetivos del proyecto se centran en facilitar la interpretación de los pasos para formar una asociación, colaborar con el desarrollo de talleres de empoderamiento y brindar acompañamiento a dos grupos específicos en la comunidad que trabajan desde la temática de gestión cultural y desarrollo productivo.
Amanda Murillo González, expositora y estudiante del curso, menciona que “las mujeres ngöbe ya han buscado por sus propios medios formas para organizarse y construir una red de apoyo que funcione como proyecto productivo. Sin embargo, nuestro acercamiento nos ha permitido darnos cuenta de que muchas veces el proceso de formar una asociación es centralizado y creemos que ahí radica la importancia del trabajo en conjunto con nosotras”. Además, agregó que consideran que su “labor también está en facilitar espacios de encuentro y en llevar talleres que ellas mismas nos han pedido para fortalecer sus destrezas, por ejemplo, para ayudarles con el tema de hablar en público”.
Natalia Odio González
Unidad de Comunicación, Vicerrectoría de Acción Social
Científicos de la UCR abordan la problemática de los contaminantes emergentes (CEs) con el objetivo de impulsar el planteamiento de una legislación nacional
Cientos de sustancias de uso común pasan desapercibidas por los reguladores hasta llegar a los ríos, lagos y mantos acuíferos, esto las convierte en una fuente más de contaminación ambiental.
Residuos de fármacos, antibióticos, productos de cuidado personal y hasta la cafeína que los costarricenses consumimos y desechamos a diario terminan depositados en el medio ambiente, principalmente a través de efluentes cercanos a hospitales, plantas depuradoras urbanas, plantas de producción animal y zonas agrícolas e industriales.
El uso generalizado de este tipo de productos preocupa a la comunidad científica, pues la exposición constante a dichas moléculas, a sus metabolitos y a mezclas con otras sustancias puede provocar efectos tóxicos crónicos en los ecosistemas y en la salud humana.
Aunque se trata de una problemática reciente, ya hay estudios que han demostrado potenciales efectos adversos. Por ejemplo, algunos compuestos actúan como disruptores endocrinos, es decir, alteran el funcionamiento del sistema hormonal de ciertos seres vivos y afectan así funciones esenciales como el metabolismo, el crecimiento y desarrollo.
En el 2013, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre los posibles efectos de estas sustancias y solicitó que se sigan investigando, para entender plenamente las relaciones entre esos denominados perturbadores endocrinos (PE) —presentes en muchos productos domésticos e industriales— y determinadas enfermedades y trastornos.
Para abordar esta problemática poco explorada en Costa Rica, científicos del Centro de Investigación en Contaminación Ambiental CICA-UCR desarrollan el proyecto CEmerge – Contaminantes Emergentes: Monitoreo y diseño de estrategias para la mitigación de su impacto ambiental. El objetivo es generar una línea base para detectar el ingreso de estas sustancias a cuerpos de agua en el país, para luego proponer estrategias de remediación y aportar los primeros insumos para el planteamiento de una legislación nacional.
La cafeína, los fármacos, antibióticos y otras sustancias que ingieren los seres humanos y los animales son eliminados a través de las excretas. Estas sustancias van a tanques sépticos o al sistema de alcantarillado sanitario y, luego, a plantas de tratamiento donde no se logran eliminar completamente.
Un nuevo campo de investigación
El único estudio sobre contaminantes emergentes en Costa Rica fue elaborado en el 2011 por la Universidad de Toledo (Estados Unidos), con apoyo del CICA y el Centro de Investigaciones de Ciencias del Mar y Limnología (Cimar). Este estudio brindó información sobre la presencia de 34 fármacos y productos de cuidado personal en ríos y zonas costeras de todo el país, con niveles similares a los obtenidos en estudios alrededor del mundo.
Actualmente, con el uso de tecnología más avanzada, el CICA es capaz de detectar hasta 75 contaminantes diferentes, esto amplía el espectro de la investigación en este novedoso campo. Para ello, se emplea la técnica analítica de cromatografía de líquidos, acoplada a los detectores de espectrometría de masas simple (LC-MS) y de triple cuadrupolo (LC-MS/MS).
El limitado número de datos disponibles sobre la presencia de diversos grupos de productos farmacéuticos en las aguas, así como de sus metabolitos activos, representa un desafío clave para evaluar el riesgo potencial para la salud humana, según ha señalado la OMS.
Proyecto Ucrea
El proyecto CEmerge – Contaminantes Emergentes: Monitoreo y diseño de estrategias para la mitigación de su impacto ambiental, coordinado por el Dr. Carlos Rodríguez Rodríguez, director del CICA, fue premiado en el 2017 con fondos especiales para la investigación en el Espacio Universitario de Estudios Avanzados (Ucrea), el cual promueve la investigación multidisciplinaria e innovadora.
La investigación arrancó en el 2017 y está dividida en cinco etapas. Actualmente, se está realizando la primera fase que consiste en la implementación y desarrollo de métodos analíticos para detectar y cuantificar contaminantes en matrices reales contaminadas.
En una segunda etapa, se realizará monitoreo de presencia y concentración de estas sustancias en diferentes cuerpos de agua contaminados para conocer la realidad nacional. En la tercera etapa, se diseñarán estrategias enfocadas en eliminar contaminantes por medio de microorganismos degradadores (bacterias indígenas, hongos ligninolíticos y consorcios microbianos), así como procesos de oxidación avanzada.
En una cuarta fase, se realizará una evaluación ecotoxicológica para estimar el riesgo real de los efluentes monitoreados y la eficiencia de las estrategias de remediación diseñadas. En la quinta y última fase, se efectuará una capacitación para implementar buenas prácticas pecuarias en fincas de producción animal, por ser esta una de las principales industrias en aplicar altas cantidades de fármacos y antibióticos.
En este estudio también participan el Instituto de Investigación en Educación (INIE), la Escuela de Trabajo Social, la Escuela de Ingeniería Química y la Estación Experimental de Ganado Lechero Alfredo Volio Mata de la UCR. Además, colabora la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de Barcelona y el departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Barcelona en España.
Aguas residuales y contaminantes emergentes
En Costa Rica uno de los mayores problemas asociados a los contaminantes emergentes reside en que los sistemas de tratamiento de aguas residuales que se utilizan son incapaces de eliminarlos completamente.
La problemática se agrava, ya que según datos del AyA, un 73% de la población utiliza tanques sépticos y drenajes, pero muchos no reúnen las condiciones técnicas y contaminan las fuentes de agua.
Además, las aguas grises cargadas de diversas sustancias, provenientes del uso doméstico como el lavado de ropa y de utensilios de cocina o del baño, son vertidas en el alcantarillado pluvial o los caños de las calles que luego drenan directamente a los ríos y quebradas.
Las investigadoras estudiaron Física en la UCR y realizaron sus estudios de posgrado en universidades europeas y latinoamericanas
Mónica Morales Masís, Kumara Cordero Edwards y Marcela Hernández Jiménez son tres físicas egresadas de la Universidad de Costa Rica, quienes realizaron sus estudios en universidades extranjeras. Dos de ellas trabajan en Europa y una en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR. Foto: Karla Richmond.
Todas tienen en común su pasión por la ciencia y en particular por un área científica en la que tradicionalmente han predominado los hombres. Su formación inicial en física les permitió especializarse en distintas ramas de la nanociencia y la nanotecnología, saberes fundamentales en este momento para la búsqueda de aplicaciones en la industria tecnológica.
Mónica Morales Masís, Kumara Cordero Edwards y Marcela Hernández Jiménez son egresadas de la Universidad de Costa Rica (UCR) y realizaron sus estudios de posgrado en el extranjero en ciencia de los materiales, un campo de investigación de punta en el mundo actual.
Luego de concluir su carrera de Física en la UCR, las científicas tuvieron la oportunidad de viajar a Estados Unidos, Brasil y a países de Europa a completar sus estudios y en busca de nuevas oportunidades laborales.
Como mujeres, adquirieron conciencia de las dificultades que implica abrirse camino en un medio muy competitivo y masculino, tanto en Costa Rica como fuera del país. Esto, en algunos casos, las ha llevado a vivir situaciones de discriminación por razones de género.
Las tres jóvenes investigadoras participaron en diciembre pasado en el 13.º Simposio en Ciencia de Materiales Avanzados y Nanotecnología (Sciman) 2018, organizado por el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR, con el apoyo del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) y la Universidad Nacional (UNA).
En la actividad, participaron alrededor de 80 investigadores, investigadoras y estudiantes, procedentes de siete países: España, Suiza, Suecia, Brasil, Holanda, México y Costa Rica, quienes presentaron sus trabajos y compartieron los avances en el estudio de los materiales.
Mónica Morales trabaja en el Instituto de Nanotecnología de la Universidad de Twente, Holanda, donde tiene su propio grupo de investigación sobre celdas solares. Foto: Karla Richmond.
Hacerse oír
Las estadísticas muestran que las mujeres continúan estando relegadas del campo laboral en áreas científicas y tecnológicas, pese a que el número de ellas ha aumentado en carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología y la ingeniería, alrededor del planeta.
Una forma en la que son desplazadas del ámbito científico es la dificultad para hacerse oír y ser valoradas en los grupos de investigación, espacios donde comparten con colegas masculinos o que son liderados por ellos.
Esta vivencia no ha sido lejana para las tres costarricenses, según manifestaron.
Kumara Cordero está convencida de que trabajar en el área de la nanociencia y la nanotecnología presenta dificultades para las mujeres, ya que en ocasiones se tienen que esforzar el doble para demostrar su capacidad como profesionales frente a sus compañeros y jefes.
Cordero lo ejemplificó con la actitud de algunos investigadores de ignorar las sugerencias hechas por una mujer, pero si la misma sugerencia proviene de un hombre sí es tomada en cuenta.
“He sido testigo de esto, lo he vivido en carne propia. Es una situación muy normalizada en el mundo científico. Pero hay mucho movimiento de mujeres en la ciencia tratando de que haya igualdad de género en este campo”, indicó.
Kumara Cordero realiza su posdoctorado en el Departamento de Materia Cuántica de la Universidad de Ginebra y trabaja en un grupo de investigación sobre materiales ferroeléctricos. Foto: Karla Richmond.
Mónica Morales también dio su punto de vista: “si uno quiere ser reconocido hay que trabajar mucho, porque existe mucha competencia”. Desde que cursaba la carrera de Física en la Universidad –señaló– se ha acostumbrado a estudiar y a trabajar en un medio donde los hombres son mayoría.
“Ahora que crecí en este campo y que soy profesora veo que para las mujeres a veces hay más restricciones que para los hombres”, recalcó.
Marcela Hernández mencionó que cuando era estudiante no sentía que ser mujer le implicara alguna discriminación. “En ese momento nunca me sentí rebajada o hecha a un lado, ni por mis compañeros ni por mis profesores”, recordó.
No obstante, su experiencia como profesional ha sido un poco diferente, pues “empieza uno a sentir mayores dificultades para hacerse oír y poder dar una solución a un problema o tener una voz que sea más escuchada”, apuntó.
Ámbito familiar
Las dificultades para conciliar la vida personal y familiar con las tareas como científicas fueron mencionadas por las investigadoras. Según opinó Morales, la carrera científica exige mucha dedicación, esto en numerosas ocasiones interfiere con las actividades familiares y sociales.
El cambio de un país a otro requiere cierta flexibilidad y, si se desea conformar una familia, tal aspecto puede significar una dificultad para la vida personal de las mujeres.
Marcela Hernández es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Cicima de la UCR. Actualmente, estudia las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos de Costa Rica. Foto: Karla Richmond.
No obstante, ella está convencida de que se pueden manejar ambas facetas. “Mi consejo es que estas situaciones no deben detener a nadie, yo conozco profesoras que han tenido hijos y van de un lugar a otro”, dijo.
Recientemente, Hernández vivió la experiencia de la maternidad, un período que se concibe socialmente como una “incapacidad” y no como una licencia, eso implica para las mujeres mayores responsabilidades y las aparta del campo laboral.
“Tenemos poco tiempo de licencia de maternidad, pocas facilidades con la lactancia y con el cuidado del bebé”, aseguró.
En su criterio, como sociedad debemos pensar en cambiar ese sistema e integrar las dos funciones: la parte profesional, que es muy exigente en el ambiente académico, y la parte familiar.
“Con la maternidad es difícil salirse del sistema y después reintegrarse y retomar los proyectos laborales. Pareciera que al tener un hijo, uno pierde todos los títulos y los estudios, y hay que volvérselos a ganar, volver a abrir su campo y asumir las responsabilidades”, comentó la investigadora de la UCR.
Modelo a seguir
Las científicas aspiran a ser figuras ejemplares para otras personas, sobre todo para los más jóvenes, mediante su aporte al avance del conocimiento científico.
Marcela Hernández expresó que le gustaría “ser una docente en la UCR que pueda volver a ver atrás y sentir que le ha aportado a la formación de los futuros profesionales en física y, como investigadora, me gustaría ser parte de una generación que cambie la mentalidad del costarricense que siente o piensa que somos muy pequeños y no tenemos capacidad de crear o de innovar”.
Mónica Morales también quiere llegar a ser una científica modelo para otros. “Como mujer uno puede hacer muchas cosas, seguir la pasión es lo más importante y trabajar mucho”, destacó.
Además, insistió en que hay que promover desde edades tempranas la idea de que la ciencia es igual para mujeres y hombres.
Mónica Morales Masís
Trabaja actualmente en el Instituto de Nanotecnología de la Universidad de Twente, Holanda. Realizó el Bachillerato en Física en la UCR, efectuó la maestría en Estados Unidos y el doctorado en Holanda. Dentro de la ciencia de materiales, se ha especializado en celdas solares y en materiales nanoestructurados que se utilizan en los dispositivos electrónicos.
Trabajó durante varios años en Suiza como investigadora de celdas solares. Este año, regresó a Holanda a crear su propio grupo de investigación.
“En Europa, uno empieza como asistente de profesor, ahí se empieza a concursar por fondos, a tener más estudiantes y a formar un grupo. Después de muchos años de desarrollar el grupo de investigación, uno puede llegar a ser full profesor”, expresó Morales.
Kumara Cordero Edwards
Realiza su posdoctorado en el Departamento de Materia Cuántica de la Universidad de Ginebra. Estudió Física en la UCR y en el 2013 viajó a España a cursar estudios de maestría en la Universidad Autónoma de Barcelona. Posteriormente, realizó el doctorado en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología.
En la actualidad, trabaja en un grupo de investigación sobre óxidos, en el que analizan materiales ferroeléctricos que son usados para aplicaciones a nivel nanotecnológico. “Estudiamos las diferentes propiedades de conducción, reversabilidad de la polarización y mecánicas de los materiales, con el fin de darle en el futuro alguna aplicación a este conocimiento”, explicó Cordero.
Marcela Hernández Jiménez
Es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Obtuvo el Bachillerato en Física en esta universidad y la maestría y el doctorado en la Universidad de Campinas, en Brasil.
«Yo gestioné la beca para hacer la maestría y luego me la gané para realizar el doctorado», comentó.
Actualmente, trabaja en el análisis de las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos del territorio costarricense, con el objetivo de “entender por qué este material tiene las propiedades que presenta, para a largo plazo diseñar un material que estaría inspirado en la biodiversidad costarricense”, dijo Hernández.