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Etiqueta: UCR

El 81% de los costarricenses dice que la UCR aporta mucho a Costa Rica

  • El reto de la institución es que la sociedad reconozca la cercanía que la Universidad tiene en la vida cotidiana de todos los ciudadanos

Estudio evaluó percepción de la población costarricense sobre el aporte de la Universidad de Costa Rica al país. En la fotografía se muestra entrada del edificio de Ciencias Sociales de la UCR en la Ciudad de la Investigación o finca 2 del campus Rodrigo Facio en Sabanilla. Foto: Karla Richmond.

Los costarricenses en su gran mayoría tienen una muy buena percepción de los beneficios que el país recibe de la Universidad de Costa Rica (UCR).

La buena imagen institucional se sustenta, según estudio realizado por la Escuela de Estadística de la UCR, en los aportes que la institución realiza y que las personas ven reflejadas en programas de televisión, radio, actividades culturales y artísticas y cursos varios de capacitación. Además, los costarricenses visualizan el trabajo que realiza la universidad en comunidades y la investigación que genera.

En general, el beneficio percibido de lo que aporta la UCR a Costa Rica como nación es positivo, pues un 81% de los encuestados aseguran que ese aporte es mucho; ese porcentaje se eleva a 95% entre quienes respondieron y además indicaron haber estudiado o estar estudiando en una universidad pública, pero baja a 76% si la consulta se realiza solo a quienes estudiaron en una universidad privada.

Mucho  81,2
Algo       10,1
Poco       4,7
Nada      1,6
NS/NR    2,4

El estudio es parte de la Encuesta de Actualidades 2018, que se presentó el pasado 19 de diciembre y que contempló un total de 11 temas, los cuales fueron consultados a nivel nacional a costarricenses mayores de edad en entrevistas cara a cara.

La estudiante Paula Mesen Méndez, parte del grupo a cargo del módulo que estudió la percepción del los costarricenses sobre el aporte de la Universidad de Costa Rica al país, explicó que este es un insumo importante en un momento en que los medios intensifican el cuestionamiento a las universidades públicas.

“La encuesta se realizó entre octubre y noviembre del 2018, durante semanas muy difíciles para las universidades estatales y aun así, los resultados demuestran que la UCR sí está siendo percibida de forma muy positiva a pesar de tantos comentarios y ataques”, señaló Mesen.

El estudio además señala que cerca del 60% de los costarricenses escucha con alguna o mucha frecuencia sobre la Universidad de Costa Rica en diferentes medios, a la vez que un 33% de la población del país asegura estar vinculado de alguna manera a la institución.

Un índice del grado de contribución percibida de la UCR al país muestra que un 76,8% de los costarricenses considera que el grado de contribución es alto, un 15,6% que es medio y solamente un 7,6% lo considera bajo. Por otra parte, la actitud de los costarricenses hacia el protagonismo de la UCR es positiva, pues más del 80% respondió estar de acuerdo con que la institución es un orgullo para el país y que es importante su participación en la discusión de los problemas nacionales.

De hecho, un 85,9% de los costarricenses emitió opiniones que apoyan un protagonismo alto de la UCR.

Al respecto, la directora de la Oficina de Divulgación e Información de la Universidad de Costa Rica (ODI-UCR), la M. Sc. Andrea Alvarado Vargas, aseguró que la coyuntura actual exige a una universidad presente en la discusión de temas nacionales y cercana a la población.

“Destaca que la mayoría de la población encuestada reconoce el protagonismo de la Universidad de Costa Rica en la discusión de los problemas nacionales y en a defensa de los intereses nacionales, nos ven más allá del trabajo docente, nos reconocen en el ámbito de la acción social y de la investigación”.

Andrea Alvarado Vargas, directora ODI-UCR.

La UCR es un orgullo para el país  5 / 6.3 / 88.7
La participación de la UCR en la discusión de los problemas nacionales es importante  8.3 / 11 / 80.7
La UCR es moderna  10.4 / 15.5 / 74.1
La UCR defiende los intereses nacionales 10.8 / 15.8 / 73.4

UCR Presente

La imagen de la UCR se trabaja desde junio anterior con la campaña UCR Presente, una iniciativa que evidencia la presencia del quehacer universitario en la vida cotidiana de todos y todas.

La estudiante María Paula Mesén Méndez y el profesor coordinador de la Encuesta de Actualidades 2018, Johnny Madrigal Pana, presentaron el estudio sobre Percepción del aporte de la Universidad de Costa Rica al país, el pasado 19 de diciembre del 2018.

A través de los servicios técnicos y científicos que ofrece la institución se vela por la calidad de los granos y semillas, los medicamentos y energías que todos consumidos diariamente. También es la UCR la institución que vela por la seguridad ante riesgos geológicos e hidrometeorológicos, al monitorear a diario volcanes, lluvias y mares.

Construimos el futuro, al crear los cultivos que serán resistentes al cambio climático, al estudiar los materiales más resistentes para la construcción de puentes y carreteras, y a mejorar la salud de toda la población con el desarrollo de ciencia y tecnología que permite mejores diagnósticos y medicinas. A lo anterior se suma el ecosistema innovador más desarrollado del país.

Su medicamento tiene una misión que cumplir, la Universidad de Costa Rica le asegura su efectividad. Imagen que forma parte de la campaña UCR Presente.

Todo el quehacer universitario, además tiene la garantía se servirle a los más altos intereses del país, pues es investigación que se desarrolla con la obligación de responder al bien común.

CONOZCA: Contenidos de UCR Presente

Cuando se consulta de forma abierta sobre lo que debería mejorar la UCR, un 43% no sabe qué aspectos mejorar, un 23% cree que debe mejorar su imagen, un 14% cree que se debe mejorar la educación impartida y un 12,7% cree que se deben bajar los costos o el presupuesto de la institución.

“En estos tiempos es bueno resaltar todo lo positivo de la UCR, que además tiene un nombre grande a nivel internacional y que debemos sentirnos orgullosos, esta universidad al ser pública es de todos”.

Paula Mesen Méndez, estudiante de Estadística de la UCR.

En total un 36% de los costarricenses revelan una preocupación sobre el desempeño de la UCR, la cual pudo ser motivado por las recientes manifestaciones y las críticas hacia el manejo de los fondos de las universidades públicas.

Algunas de las recomendaciones realizadas señalan por ejemplo que se debe brindar más oportunidades para ingresar, oferta más amplia, porque el ingreso es muy cerrado; mejorar oportunidades para personas de bajos recursos, que se gradúen más profesores y doctores y que se invierta más en investigación, proyección o comunidades y medios de comunicación.

En general los hallazgos muestran una percepción en general muy positiva sobre los beneficios que produce la UCR al país y también refleja que existen áreas a fortalecer, pero que no deslucen el aporte que la Universidad ha logrado sembrar en las raíces de nuestro desarrollo.

DOCUMENTOS

Encuesta de Actualidades 2018

Metodología

Población de estudio: costarricenses de 18 años y más, residentes en viviendas particulares de todo el país.

Marco muestral: marco muestral de viviendas 2011 del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC).

Tamaño del marco muestral: 10 470 unidades primarias de muestreo.

Tamaño de la muestra: 1 096 entrevistas.

Método de encuesta: entrevistas personales cara a cara.

Error de muestra: 3,0 puntos porcentuales.

Periodicidad: anual.

Fecha de realización de las entrevistas: del 5 de octubre al 5 de noviembre.

 

Gabriela Mayorga López

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Taller de Lengua Maleku

La Sede de Occidente de la Universidad de Costa Rica y la comunidad Maleku le invita al Taller de Lengua Maleku I a realizarse los lunes y miércoles de 1 p.m. a 3 p.m.

La matrícula se realizará el lunes 14 de enero con el profesor Abelardo Hernández.

Cupo restringido.

Informes:

abelardo.hernandezgomez@ucr.ac.cr

 

*Imagen ilustrativa tomada de la nota: UCR lucha por revitalización de las lenguas indígenas

Compartido en redes digitales por Abelardo Hernández.

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Estudiantes de la UCR trabajan para mitigar la violencia contra las mujeres

  • El foro “Violencia simbólica y medios de comunicación” se realizó en la comunidad ngöbe-buglé

Dos jóvenes de la comunidad ngöbe-buglé participan en una dinámica en la que representan el cuerpo de la mujer en un papel. Foto cortesía del proyecto de Acción Social «Comunicación social y comunidad: aprendizaje y acción para el cambio en procesos comunitarios» (ED-3341).

Con el propósito de visibilizar la violencia simbólica presente en los medios de comunicación y conocer los proyectos que la Universidad de Costa Rica (UCR) desarrolla para mitigar sus efectos en distintas poblaciones de mujeres, se llevó a cabo el foro «Violencia simbólica y medios de comunicación», en diciembre pasado.

Este espacio fue organizado por el proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) «Taller Virtual Sobre Derecho a la Comunicación» (TC-636) y el Programa Prácticas Culturales, Género y Comunicación, y contó con la presencia de más de 9 mujeres panelistas que, por medio de sus ponencias, dieron a conocer las formas de violación a los derechos humanos que se consolidan desde la comunicación y las políticas públicas.

Patricia Mora Castellanos, jerarca del Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) e invitada especial de la actividad, expresó que “desde el Inamu sabemos que la violencia contra las mujeres no ocurre de manera aislada o casual, sino que responde a un marco cultural más amplio, que se expresan en ideologías, discursos, imágenes, ideas estereotipadas, actitudes y prejuicios, que a su vez, invisibilizan las relaciones desiguales de poder”.

Mora también agregó que es necesario el abordaje de 3 aspectos: el tratamiento que se da desde los medios de comunicación y las redes sociales a los casos de violencia contra las mujeres, los contenidos machistas y sexistas que permean la comunicación social, y la presencia y reproducción de discursos y prácticas posmachistas organizadas.

En este sentido, estudiantes del curso de Comunicación y Género, de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva (ECCC), expusieron los esfuerzos realizados en materia de regulación a la publicidad sexista. “El objetivo de este proyecto es establecer una colaboración interinstitucional entre la Escuela, la Oficina de Control y Propaganda, el Observatorio de la Imagen de la Mujer en la Publicidad (CIEM), el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) y el Centro de Investigación en Comunicación (CICOM), en el área de publicidad no discriminatoria y con perspectiva de derechos humanos”, indicó Yanet Martínez Toledo, docente del curso.

En la foto, el equipo organizador de la actividad. El foro también contó con la participación de Vilma Peña, del Observatorio de Género y Medios Centroamericano (GEMA); Camila Ordóñez, del Observatorio de la Imagen de las Mujeres en la Publicidad (OIMP); Laura Chinchilla, investigadora de la tesis de maestría Parto Humanizado / Respetado, y Anna Matteucci, investigadora de la tesis Representaciones sociales de ciudadanía en la Revista Tambor. Foto cortesía del «Taller Virtual Sobre Derecho a la Comunicación» (TC-636).

Este proyecto se realiza en el entendido de que el aporte desde la comunicación es vital, pues formar profesionales con perspectiva inclusiva es un eje clave para que no se reproduzcan estereotipos de género en los productos comunicativos. Además, la iniciativa pretende actualizar la Ley 5811 que en este momento regula la publicidad en el país. “El trabajo está en el proceso inicial de mapeo de contexto y actores, pero esperamos continuar en el siguiente semestre, como parte de las actividades de la concentración de Comunicación Social”, agregó Martínez.

De la misma manera, desde el curso de Comunicación y Género, se trabaja en conjunto con las mujeres de la comunidad ngöbe de Sixaola, a partir del proyecto de Acción Social «Comunicación social y comunidad: aprendizaje y acción para el cambio en procesos comunitarios» (ED-3341). Este trabajo consiste en un proceso de acompañamiento y desarrollo de capacidades para reconocer la población y sus derechos como costarricenses.

Este poblamiento sufre de distintas violencias a causa de la falta de cedulación por ser indígenas transfronterizas, lo cual se traduce en la invisibilización total a la hora de generar políticas públicas, el poco acceso a servicios básicos de salud y educación, y una constante explotación laboral. Tal panorama ha afectado de manera particular a las mujeres, ya que –aunado a las violencias anteriores– no poseen posibilidades de empleo y eso se refleja en una grave situación de dependencia económica; por tanto, ellas mismas han decidido buscar maneras de organizarse y emprender.

Los objetivos del proyecto se centran en facilitar la interpretación de los pasos para formar una asociación, colaborar con el desarrollo de talleres de empoderamiento y brindar acompañamiento a dos grupos específicos en la comunidad que trabajan desde la temática de gestión cultural y desarrollo productivo.

Amanda Murillo González, expositora y estudiante del curso, menciona que “las mujeres ngöbe ya han buscado por sus propios medios formas para organizarse y construir una red de apoyo que funcione como proyecto productivo. Sin embargo, nuestro acercamiento nos ha permitido darnos cuenta de que muchas veces el proceso de formar una asociación es centralizado y creemos que ahí radica la importancia del trabajo en conjunto con nosotras”. Además, agregó que consideran que su “labor también está en facilitar espacios de encuentro y en llevar talleres que ellas mismas nos han pedido para fortalecer sus destrezas, por ejemplo, para ayudarles con el tema de hablar en público”.

 

Natalia Odio González

Unidad de Comunicación, Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Fármacos, productos de cuidado personal y bloqueador solar son los nuevos contaminantes

  • Científicos de la UCR abordan la problemática de los contaminantes emergentes (CEs) con el objetivo de impulsar el planteamiento de una legislación nacional

Cientos de sustancias de uso común pasan desapercibidas por los reguladores hasta llegar a los ríos, lagos y mantos acuíferos, esto las convierte en una fuente más de contaminación ambiental.

Residuos de fármacos, antibióticos, productos de cuidado personal y hasta la cafeína que los costarricenses consumimos y desechamos a diario terminan depositados en el medio ambiente, principalmente a través de efluentes cercanos a hospitales, plantas depuradoras urbanas, plantas de producción animal y zonas agrícolas e industriales.

El uso generalizado de este tipo de productos preocupa a la comunidad científica, pues la exposición constante a dichas moléculas, a sus metabolitos y a mezclas con otras sustancias puede provocar efectos tóxicos crónicos en los ecosistemas y en la salud humana.

Aunque se trata de una problemática reciente, ya hay estudios que han demostrado potenciales efectos adversos. Por ejemplo, algunos compuestos actúan como disruptores endocrinos, es decir, alteran el funcionamiento del sistema hormonal de ciertos seres vivos y afectan así funciones esenciales como el metabolismo, el crecimiento y desarrollo.

En el 2013, la Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre los posibles efectos de estas sustancias y solicitó que se sigan investigando, para entender plenamente las relaciones entre esos denominados perturbadores endocrinos (PE) —presentes en muchos productos domésticos e industriales— y determinadas enfermedades y trastornos.

Para abordar esta problemática poco explorada en Costa Rica, científicos del Centro de Investigación en Contaminación Ambiental CICA-UCR desarrollan el proyecto CEmerge – Contaminantes Emergentes: Monitoreo y diseño de estrategias para la mitigación de su impacto ambiental. El objetivo es generar una línea base para detectar el ingreso de estas sustancias a cuerpos de agua en el país, para luego proponer estrategias de remediación y aportar los primeros insumos para el planteamiento de una legislación nacional.

La cafeína, los fármacos, antibióticos y otras sustancias que ingieren los seres humanos y los animales son eliminados a través de las excretas. Estas sustancias van a tanques sépticos o al sistema de alcantarillado sanitario y, luego, a plantas de tratamiento donde no se logran eliminar completamente.

Un nuevo campo de investigación

El único estudio sobre contaminantes emergentes en Costa Rica fue elaborado en el 2011 por la Universidad de Toledo (Estados Unidos), con apoyo del CICA y el Centro de Investigaciones de Ciencias del Mar y Limnología (Cimar). Este estudio brindó información sobre la presencia de 34 fármacos y productos de cuidado personal en ríos y zonas costeras de todo el país, con niveles similares a los obtenidos en estudios alrededor del mundo.

Actualmente, con el uso de tecnología más avanzada, el CICA es capaz de detectar hasta 75 contaminantes diferentes, esto amplía el espectro de la investigación en este novedoso campo. Para ello, se emplea la técnica analítica de cromatografía de líquidos, acoplada a los detectores de espectrometría de masas simple (LC-MS) y de triple cuadrupolo (LC-MS/MS).

El limitado número de datos disponibles sobre la presencia de diversos grupos de productos farmacéuticos en las aguas, así como de sus metabolitos activos, representa un desafío clave para evaluar el riesgo potencial para la salud humana, según ha señalado la OMS.

Proyecto Ucrea

El proyecto CEmerge – Contaminantes Emergentes: Monitoreo y diseño de estrategias para la mitigación de su impacto ambiental, coordinado por el Dr. Carlos Rodríguez Rodríguez, director del CICA, fue premiado en el 2017 con fondos especiales para la investigación en el Espacio Universitario de Estudios Avanzados (Ucrea), el cual promueve la investigación multidisciplinaria e innovadora.

La investigación arrancó en el 2017 y está dividida en cinco etapas. Actualmente, se está realizando la primera fase que consiste en la implementación y desarrollo de métodos analíticos para detectar y cuantificar contaminantes en matrices reales contaminadas.

En una segunda etapa, se realizará monitoreo de presencia y concentración de estas sustancias en diferentes cuerpos de agua contaminados para conocer la realidad nacional. En la tercera etapa, se diseñarán estrategias enfocadas en eliminar contaminantes por medio de microorganismos degradadores (bacterias indígenas, hongos ligninolíticos y consorcios microbianos), así como procesos de oxidación avanzada.

En una cuarta fase, se realizará una evaluación ecotoxicológica para estimar el riesgo real de los efluentes monitoreados y la eficiencia de las estrategias de remediación diseñadas. En la quinta y última fase, se efectuará una capacitación para implementar buenas prácticas pecuarias en fincas de producción animal, por ser esta una de las principales industrias en aplicar altas cantidades de fármacos y antibióticos.

En este estudio también participan el Instituto de Investigación en Educación (INIE), la Escuela de Trabajo Social, la Escuela de Ingeniería Química y la Estación Experimental de Ganado Lechero Alfredo Volio Mata de la UCR. Además, colabora la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad Autónoma de Barcelona y el departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Barcelona en España.

Aguas residuales y contaminantes emergentes

En Costa Rica uno de los mayores problemas asociados a los contaminantes emergentes reside en que los sistemas de tratamiento de aguas residuales que se utilizan son incapaces de eliminarlos completamente.

La problemática se agrava, ya que según datos del AyA, un 73% de la población utiliza tanques sépticos y drenajes, pero muchos no reúnen las condiciones técnicas y contaminan las fuentes de agua.

Además, las aguas grises cargadas de diversas sustancias, provenientes del uso doméstico como el lavado de ropa y de utensilios de cocina o del baño, son vertidas en el alcantarillado pluvial o los caños de las calles que luego drenan directamente a los ríos y quebradas.

Katzy O`neal Coto

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Tres científicas costarricenses se abren paso en la nanotecnología, un área dominada por los hombres

  • Las investigadoras estudiaron Física en la UCR y realizaron sus estudios de posgrado en universidades europeas y latinoamericanas

Mónica Morales Masís, Kumara Cordero Edwards y Marcela Hernández Jiménez son tres físicas egresadas de la Universidad de Costa Rica, quienes realizaron sus estudios en universidades extranjeras. Dos de ellas trabajan en Europa y una en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR. Foto: Karla Richmond.

Todas tienen en común su pasión por la ciencia y en particular por un área científica en la que tradicionalmente han predominado los hombres. Su formación inicial en física les permitió especializarse en distintas ramas de la nanociencia y la nanotecnología, saberes fundamentales en este momento para la búsqueda de aplicaciones en la industria tecnológica.

Mónica Morales Masís, Kumara Cordero Edwards y Marcela Hernández Jiménez son egresadas de la Universidad de Costa Rica (UCR) y realizaron sus estudios de posgrado en el extranjero en ciencia de los materiales, un campo de investigación de punta en el mundo actual.

Luego de concluir su carrera de Física en la UCR, las científicas tuvieron la oportunidad de viajar a Estados Unidos, Brasil y a países de Europa a completar sus estudios y en busca de nuevas oportunidades laborales.

Como mujeres, adquirieron conciencia de las dificultades que implica abrirse camino en un medio muy competitivo y masculino, tanto en Costa Rica como fuera del país. Esto, en algunos casos, las ha llevado a vivir situaciones de discriminación por razones de género.

Las tres jóvenes investigadoras participaron en diciembre pasado en el 13.º Simposio en Ciencia de Materiales Avanzados y Nanotecnología (Sciman) 2018, organizado por el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la UCR, con el apoyo del Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC) y la Universidad Nacional (UNA).

En la actividad, participaron alrededor de 80 investigadores, investigadoras y estudiantes, procedentes de siete países: España, Suiza, Suecia, Brasil, Holanda, México y Costa Rica, quienes presentaron sus trabajos y compartieron los avances en el estudio de los materiales.

Mónica Morales trabaja en el Instituto de Nanotecnología de la Universidad de Twente, Holanda, donde tiene su propio grupo de investigación sobre celdas solares. Foto: Karla Richmond.

Hacerse oír

Las estadísticas muestran que las mujeres continúan estando relegadas del campo laboral en áreas científicas y tecnológicas, pese a que el número de ellas ha aumentado en carreras relacionadas con la ciencia, la tecnología y la ingeniería, alrededor del planeta.

Una forma en la que son desplazadas del ámbito científico es la dificultad para hacerse oír y ser valoradas en los grupos de investigación, espacios donde comparten con colegas masculinos o que son liderados por ellos.

Esta vivencia no ha sido lejana para las tres costarricenses, según manifestaron.

Kumara Cordero está convencida de que trabajar en el área de la nanociencia y la nanotecnología presenta dificultades para las mujeres, ya que en ocasiones se tienen que esforzar el doble para demostrar su capacidad como profesionales frente a sus compañeros y jefes.

Cordero lo ejemplificó con la actitud de algunos investigadores de ignorar las sugerencias hechas por una mujer, pero si la misma sugerencia proviene de un hombre sí es tomada en cuenta.

“He sido testigo de esto, lo he vivido en carne propia. Es una situación muy normalizada en el mundo científico. Pero hay mucho movimiento de mujeres en la ciencia tratando de que haya igualdad de género en este campo”, indicó.

Kumara Cordero realiza su posdoctorado en el Departamento de Materia Cuántica de la Universidad de Ginebra y trabaja en un grupo de investigación sobre materiales ferroeléctricos. Foto: Karla Richmond.

Mónica Morales también dio su punto de vista: “si uno quiere ser reconocido hay que trabajar mucho, porque existe mucha competencia”. Desde que cursaba la carrera de Física en la Universidad –señaló– se ha acostumbrado a estudiar y a trabajar en un medio donde los hombres son mayoría.

“Ahora que crecí en este campo y que soy profesora veo que para las mujeres a veces hay más restricciones que para los hombres”, recalcó.

Marcela Hernández mencionó que cuando era estudiante no sentía que ser mujer le implicara alguna discriminación. “En ese momento nunca me sentí rebajada o hecha a un lado, ni por mis compañeros ni por mis profesores”, recordó.

No obstante, su experiencia como profesional ha sido un poco diferente, pues “empieza uno a sentir mayores dificultades para hacerse oír y poder dar una solución a un problema o tener una voz que sea más escuchada”, apuntó.

Ámbito familiar

Las dificultades para conciliar la vida personal y familiar con las tareas como científicas fueron mencionadas por las investigadoras. Según opinó Morales, la carrera científica exige mucha dedicación, esto en numerosas ocasiones interfiere con las actividades familiares y sociales.

El cambio de un país a otro requiere cierta flexibilidad y, si se desea conformar una familia, tal aspecto puede significar una dificultad para la vida personal de las mujeres.

Marcela Hernández es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Cicima de la UCR. Actualmente, estudia las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos de Costa Rica. Foto: Karla Richmond.

No obstante, ella está convencida de que se pueden manejar ambas facetas. “Mi consejo es que estas situaciones no deben detener a nadie, yo conozco profesoras que han tenido hijos y van de un lugar a otro”, dijo.

Recientemente, Hernández vivió la experiencia de la maternidad, un período que se concibe socialmente como una “incapacidad” y no como una licencia, eso implica para las mujeres mayores responsabilidades y las aparta del campo laboral.

“Tenemos poco tiempo de licencia de maternidad, pocas facilidades con la lactancia y con el cuidado del bebé”, aseguró.

En su criterio, como sociedad debemos pensar en cambiar ese sistema e integrar las dos funciones: la parte profesional, que es muy exigente en el ambiente académico, y la parte familiar.

“Con la maternidad es difícil salirse del sistema y después reintegrarse y retomar los proyectos laborales. Pareciera que al tener un hijo, uno pierde todos los títulos y los estudios, y hay que volvérselos a ganar, volver a abrir su campo y asumir las responsabilidades”, comentó la investigadora de la UCR.

Modelo a seguir

Las científicas aspiran a ser figuras ejemplares para otras personas, sobre todo para los más jóvenes, mediante su aporte al avance del conocimiento científico.

Marcela Hernández expresó que le gustaría “ser una docente en la UCR que pueda volver a ver atrás y sentir que le ha aportado a la formación de los futuros profesionales en física y, como investigadora, me gustaría ser parte de una generación que cambie la mentalidad del costarricense que siente o piensa que somos muy pequeños y no tenemos capacidad de crear o de innovar”.

Mónica Morales también quiere llegar a ser una científica modelo para otros. “Como mujer uno puede hacer muchas cosas, seguir la pasión es lo más importante y trabajar mucho”, destacó.

Además, insistió en que hay que promover desde edades tempranas la idea de que la ciencia es igual para mujeres y hombres.

Mónica Morales Masís

Trabaja actualmente en el Instituto de Nanotecnología de la Universidad de Twente, Holanda. Realizó el Bachillerato en Física en la UCR, efectuó la maestría en Estados Unidos y el doctorado en Holanda. Dentro de la ciencia de materiales, se ha especializado en celdas solares y en materiales nanoestructurados que se utilizan en los dispositivos electrónicos.

Trabajó durante varios años en Suiza como investigadora de celdas solares. Este año, regresó a Holanda a crear su propio grupo de investigación.

“En Europa, uno empieza como asistente de profesor, ahí se empieza a concursar por fondos, a tener más estudiantes y a formar un grupo. Después de muchos años de desarrollar el grupo de investigación, uno puede llegar a ser full profesor”, expresó Morales.

Kumara Cordero Edwards

Realiza su posdoctorado en el Departamento de Materia Cuántica de la Universidad de Ginebra. Estudió Física en la UCR y en el 2013 viajó a España a cursar estudios de maestría en la Universidad Autónoma de Barcelona. Posteriormente, realizó el doctorado en el Instituto Catalán de Nanociencia y Nanotecnología.

En la actualidad, trabaja en un grupo de investigación sobre óxidos, en el que analizan materiales ferroeléctricos que son usados para aplicaciones a nivel nanotecnológico. “Estudiamos las diferentes propiedades de conducción, reversabilidad de la polarización y mecánicas de los materiales, con el fin de darle en el futuro alguna aplicación a este conocimiento”, explicó Cordero.

Marcela Hernández Jiménez

Es profesora de la Escuela de Física e investigadora en el Centro de Investigación en Ciencia e Ingeniería de Materiales (Cicima) de la Universidad de Costa Rica (UCR). Obtuvo el Bachillerato en Física en esta universidad y la maestría y el doctorado en la Universidad de Campinas, en Brasil.

«Yo gestioné la beca para hacer la maestría y luego me la gané para realizar el doctorado», comentó.

Actualmente, trabaja en el análisis de las propiedades ópticas de escarabajos autóctonos del territorio costarricense, con el objetivo de “entender por qué este material tiene las propiedades que presenta, para a largo plazo diseñar un material que estaría inspirado en la biodiversidad costarricense”, dijo Hernández.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR acompaña lucha contra invasión de pez león en el Caribe Sur

  • Especie llegó al Mar Caribe a mediados del 2006

Peces león capturados en años anteriores. Foto: ODI.

Desde hace aproximadamente 10 años, las costas del Caribe Sur de nuestro país sufren de una nociva pero silenciosa invasión, capaz de desestabilizar ecosistemas, alterar economías locales y poner en peligro a la población de estas zonas.

Se trata del pez león, oriundo de las costas australianas y el mar rojo. Esta especie migró a las playas de Florida y del pacífico norte estadounidense cerca del paso del milenio, teniendo sus primeros avistamientos en el Mar Caribe a mediados del 2006.

Este pez es categorizado como una especie invasora debido a que no ha evolucionado dentro del ecosistema en el cual reside. Así lo explica Helena Molina Ureña, doctora en Ictiología (estudio de los peces) e investigadora del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR), quien ha registrado el avance de este organismo en conjunto con la Red de Científicos del Caribe.

Molina obtuvo en registro el primer avistamiento del pez león en territorio nacional en el 2009, para el año siguiente, los pescadores empezaron a sufrir las consecuencias. Desde entonces, las comunidades se han organizado para controlar la expansión de esta especie, sin embargo, no ha sido tarea fácil. “Esta es la peor invasión marina que ha tenido el mundo en 20 años”, afirma la investigadora.

La Universidad de Costa Rica (UCR) ha acompañado estos procesos por medio de la divulgación de datos estadísticos, talleres y conversatorios y análisis científicos de las especies desde los primeros avistamientos.

Estos esfuerzos fueron consolidados hace un año por medio del proyecto de Acción Social Gestión del control de impactos de peces marinos invasores en Costa Rica: el acompañamiento de la academia (ED-3329), con el cual Molina ha podido continuar su investigación e intercambio con las comunidades caribeñas afectadas por la invasión.

El Torneo de Pesca del Pez León en Manzanillo se ha convertido en una de las estrategias más exitosas para contrarrestar la expansión de esta especie. Desde hace 6 años, la Asociación de pescadores artesanales de Caribe Sur (Asopacs) ha organizado este torneo no solo para reducir la cantidad de peces león sino también para divulgar y concientizar sobre la problemática.

El concurso como tal ha crecido exponencialmente, recibiendo buceadores de México, San Andrés y otras partes del mundo. El mismo está dividido en dos categorías: buceo por apnea y buceo con tanque. Este año uno de los grupos de buceo ganadores en la categoría de cantidad fueron “Los Oseños” que viajaron desde la costa pacífica para participar del evento.

Los especímenes recolectados son juzgados por la Dra. Molina y sus asistentes para premiar a los ganadores, labor que realizan desde el primer torneo. De la misma manera, realizan análisis de contenido estomacal y conversatorios para instruir a la población sobre estos peces.

Una vez llevados a los laboratorios de la Escuela de Biología y con los instrumentos adecuados, los análisis de contenido mostraron que el pez león estaba comiendo gran parte de la fauna marina nativa incluyendo: cangrejos, camarón, caracoles y peces.

La Dra. Molina también indica que en otros estudios se han encontrado restos de langostas, uno de los dos productos pesqueros más extraídos en el Mar Caribe.

José Ugalde, pescador y miembro coordinador de Asopacs, afirma que en los últimos años han percibido una baja en la cantidad de peces y crustáceos, incluyendo langostas. Ugalde también corrobora que otras especies como el pargo de cola amarilla prácticamente han desaparecido de las aguas.

Si bien su desaparición no se puede atribuir solamente al pez león, debido a otros factores como el calentamiento de las aguas, sobrepesca, contaminación y dos años seguidos de tormentas tropicales; la Dra. Molina considera que la aparición de este pez es el único evento lo suficientemente nocivo como para explicar el descenso en el número de especies.

Especímenes capturados durante el torneo 2018. Foto cortesía de: ED-3329.

¿Por qué el pez león es malo para el ecosistema?

El pez león es considerado una especie invasora solo en los lugares donde no ha habitado desde su evolución, debido a que no existen controles naturales para reducir el tamaño de su población como depredadores. Sumado a esto, goza de una alta fecundidad, permitiendole a una hembra desovar hasta 2 millones de huevos por mes.

Además de su rápida reproducción, este pez es un voraz e insaciable carnívoro capaz de expandir su mandíbula y estómago para albergar más alimento. Al no poseer controles reales de su población, el pez león actúa como competencia de los peces pequeños cuando está creciendo y luego se convierte en depredador de otros peces, cuando alcanza su forma madura.

Estas alteraciones en las cadenas de alimentación animal cambian la dinámica dentro de los arrecifes y afectan las relaciones ecológicas de los organismos, incluyendo el funcionamiento de las algas y corales.

Este pez también cuenta con arpones llenos de toxinas venenosas en su espalda, toxinas que de acuerdo con la Dra. Molina, los centros médicos de la zona aún no saben manejar.

“Los ebais, las clínicas de la zona no tienen la más remota idea ni están preparados ni saben cómo reaccionar para curar un problema de estos, entonces se convierte en un problema de salud pública”, afirma la investigadora.

No obstante, tanto Molina como Ugalde, aseguran que las comunidades se han organizado para hacerle frente a esta invasión por medio de barridas diarias de pez león, donde pesadores bucean y extraen la especie de las costas, desarrollos de pesca y consumo de este pez, como su preparación en restaurantes y tenencia en acuarios, así como talleres, charlas y el mismo torneo.

Molina opina que si bien las autoridades del país no han medido el impacto real de lo que significa una invasión de especies marinas, admite que el modelo para lidiar con este pez podría ser importado e implementado en otros países que también están lidiando con este problema.

 

Esteban Hidalgo Pena

Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Envejecimiento de la población y alto gasto en medicamentos retan la sostenibilidad de la Caja

  • Tan solo en hipertensión, la CCSS invirtió más 5 millones de dólares en el 2017

  • Desaceleración de las contribuciones y déficit del Gobierno Central hacen que las posibilidades de financiamiento adicional se reduzcan

El Dr. Macaya resaltó los logros de la Caja. Gracias al esfuerzo de la institución, los indicadores de salud alcanzados por Costa Rica se comparan con los de países desarrollados. Foto: Anel Kenjekeeva.

Náuseas, vértigo y somnolencia son algunos síntomas de la hipertensión; un padecimiento que se posiciona dentro de las principales enfermedades de Costa Rica y en la lista de los mayores generadores de gasto en medicamentos para la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).

De acuerdo con información enviada por la Dirección de Farmacoepidemiología de la CCSS, en el 2017 un millón de pacientes estuvo bajo tratamiento antihipertensivo. Esto generó un costo total en fármacos que ascendió los $5 000 000 anuales.

Sin embargo, ese no es el único padecimiento de alto costo. Junto con la hipertensión también destacan la diabetes y las enfermedades especiales. De acuerdo con el Dr. Román Macaya Hayes, presidente ejecutivo de la CCSS, la diabetes se posiciona como el segundo en importancia en cuanto a gasto y cantidad de personas que presentan la enfermedad. En el 2017 se contabilizó cerca de 100 000 pacientes diabéticos a quienes se les destinó un total de $5 415 963 en insulina.

Respecto al grupo de enfermedades especiales, 3 960 usuarios presentaron algún padecimiento de este tipo, por lo que requirieron de tratamientos catalogados como de alto impacto financiero. Si bien este grupo es menor en comparación con la cantidad de personas diabéticas e hipertensas, tan solo en ellos seinvirtió $56 608 055 durante el año pasado.

“En relación con los medicamentos de alto costo, que no están en la lista oficial de medicamentos y que no pasan por el Comité de Farmacoterapia, casi 4 000 pacientes nos llegan por recurso de amparo. El promedio por año para estos pacientes es de $14 000 y muchos de ellos son de por vida. Pero esto es solo un promedio, hay pacientes que están entre los $200 000 a los $300 000 anuales”, manifestó el Dr. Macaya, en una visita que realizó a la Universidad de Costa Rica (UCR) como parte de la cátedra Dr. Antonio Peña Chavarría realizada en el mes diciembre del presente año.

Otro padecimiento que destaca es la depresión. Se estima que durante el año 2017, alrededor de 153.000 personas atendidas en la CCSS recibieron tratamiento antidepresivo. La inversión total para todos ellos fue de $2.487.495.Foto: Anel Kenjekeeva.

Una población que envejece

El reto que constituye el gasto de medicamentos para la Caja se fortalece aún más con el incremento de la población adulta mayor. Según Macaya, en el 2015 las personas en etapa de vejez era del 11%. Para el 2050 esta cifrá aumentará significativamente en un 14%; es decir, el 25% de la población estará envejecida.

“Se estima que al 2050 un cuarto de la población será adulta mayor. En términos absolutos, el número de personas mayores a 65 años se va a triplicar de aquí al 2050. Vamos a pasar de casi medio millón que tenemos hoy, a 1,3 millones de adultos mayores en el 2050” señaló el jerarca.

Lo anterior implicaría un mayor uso de los servicios de salud. Actualmente, en cuanto a la estancia hospitalaria por grupos de edad, los adultos mayores sobresalen. Este grupo ocupa casi el 50% de las camas de los servicios de medicina.

Por lo tanto, si nada cambia; es decir, si el envejecimiento se da de la forma prevista y la incidencia de enfermedades en este grupo etario persiste, en el 2050 los adultos mayores ocuparían el 70% de la estancia de cama promedio.

El desafío entonces resulta claro. Si en 77 años se construyó la Caja que hoy atiende a ese 50% de la población adulta mayor, ¿cómo podrá la institución generar en 32 años la suficiente capacidad resolutiva para afrontar el panorama que se avecina?

“Para el 2050 tendríamos casi un millón de días cama solo para adultos mayores. A esto se le debe sumar los otros servicios y grupos etarios. Eso ya debe sonar alarmas en todos los directores de hospitales y profesionales de salud pública sobre cómo vamos a cambiar lo que hoy hacemos, porque nuestro presupuesto como institución, que es el 11% del PIB de Costa Rica, no podrá crecer más a este ritmo”, destacó Macaya.

Con el incremento de la población adulta mayor, también se aumentan las enfermedades no transmisibles. Macaya compartió datos publicados sobre las causas de mortalidad en Costa Rica, que datan del 2012, los cuales reflejan que un 30% de las razones de fallecimiento se deben a problemas del corazón, un 23% por cáncer y un 11% por lesiones. Las enfermedades respiratorias acaparan el 6% y la diabetes mellitus un 4%.

“En el adulto mayor todas esas enfermedades son más intensas. Así, el cáncer puede afectar todo los grupos etarios, pero es más común en el adulto mayor. De igual forma pasa con los problemas del corazón, alguien de 40 años podría tener un infarto, pero es mucho más común de 65 hacia arriba”, afirmó Macaya.

Desde una perspectiva más amplia, el último informe sobre la salud de los adultos mayores en Costa Rica indica que los países latinoamericanos deben enfrentar los retos del rápido envejecimiento de la población, pero con menos recursos y más premura que los países desarrollados. -Imagen con fines ilustrativos Foto: Anel Kenjekeeva.

Conductas de alto riesgo

A los retos anteriores se les suma las conductas de alto riesgo. Tres de cada dos personas presentan obesidad y sobrepeso, casi el 46% de la población es sedentaria y las muertes en sitio por accidentes de tránsito alcanzan los 1.3 personas por día.

El consumo de tabaco, la tasa de suicidios y el índice de homicidios no se quedan atrás. Un 24% de las personas entre 12 a 70 años fuma; mientras que 12 de cada 100 mil habitantes fallece debido a un asesinato, y un 0,67 realiza algún intento de autolesión contra su propia vida.

“Tenemos una población cada vez más obesa y somos uno de los países más sedentarios. También, tenemos una tasa de homicidio a niveles preocupantes. Otra de las estadísticas más tristes como sociedad está en un incremento importante en suicidios e intentos de suicidios especialmente en los jóvenes. Nosotros tenemos una obligación moral de atender eso”, dijo Macaya.

En medio del déficit

Las posibilidades de financiamiento adicional son reducidas. El jerarca de la CCSS explicó que en los últimos años ha ocurrido una desaceleración de las contribuciones. Del 2005 al 2009 la institución creció en un 8%. Del 2010 al 2015 fue de un 6% y del 2017 al 2018 un 4%.

De la misma manera, el déficit del gobierno central del 7,2% del PIB, junto con las cargas sociales que ya son relativamente altas, ponen en jaque a la institución en la búsqueda de nuevas formas de sustento económico.

“Si bien la Caja es autónoma, nosotros no somos una isla en la economía costarricense. Necesitamos una economía pujante y creciente, para que las contribuciones sigan financiando nuestra salud y nuestras pensiones” enfatizó el Dr. Macaya.

¿Y ahora qué?

Lograr la sostenibilidad financiera no erá sencillo. Ya la Caja en el 2010 sufrió una crisis por insuficiencia de fondos para cubrir obligaciones. En el 2014 logró el equilibrio de gastos ajustados a los niveles de ingreso y en el 2018 concretó una favorable estabilidad debido al nivel de inversiones estratégicas.

La meta ahora de la CCSS es garantizar a mediano y largo plazo la atención de salud, mediante criterios de eficiencia, oportunidad, calidad y alta satisfacción. Según Macaya, la hoja de ruta para alcanzar más salud, mejores servicios y un costo menor se basa en seis elementos.

El primero es el abordaje intersectorial, que procura alianzas con diferentes instituciones para fomentar estilos de vida saludables. El segundo es un aumento de las fuentes de financiamiento que no dependa del porcentaje de la población que trabaja y contribuye a la CCSS.

Por su parte, el tercero y el cuarto elemento se basan en la adaptación del modelo al priorizar la atención primaria en salud y las redes integradas; así como una mayor eficiencia en la gestión institucional. Finalmente, se trabajará por el uso intensivo de las tecnologías disponibles y la asignación de recursos orientados a resultados.

“Con las redes integradas, por ejemplo, si el tiempo de espera es de 15 meses para una cirugía, pero otro hospital lo puede hacer en tres meses, entonces eso es lo que hay que aprovechar a fin de desarrollar una mejor eficiencia en la gestión institucional” relató el presidente ejecutivo.

El Dr. Macaya señaló que también es muy importante que los futuros médicos se sientan cómodos al ser asistidos por la tecnología. Ya para el 2019 está aprobado el presupuesto a fin de empezar un Centro de Procesamiento de Datos. El objetivo consiste en saber cómo intervenir más oportunamente una enfermedad antes de que se complique, o bien, lograr su prevención y “Costa Rica está en una posición privilegiada” concluyó el Dr. Macaya.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista Oficina de Divulgación e Información.

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Sede del Atlántico impulsa desarrollo social por medio de artes y oficios

  • Institución potencia habilidades de la población turrialbeña y promueve la consolidación de pequeños negocios

Entre la creación de muñecas de tela, piezas de barro, pinturas, bisutería o el tallado de madera, entre otras actividades, los asistentes comparten experiencias, conocimiento y fortalecen el vínculo de amistad. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Un grupo de talentosos hombres y mujeres se reúnen cada lunes en una espaciosa aula de la Sede del Atlántico de la Universidad de Costa Rica (UCR), donde rodeados por la naturaleza y el canto de las aves, dedican varias horas de la tarde a la elaboración de trabajo manuales.

Entre la creación de muñecas de tela, piezas de barro, pinturas, bisutería o el tallado de madera, entre otras actividades, los asistentes comparten experiencias, conocimiento y fortalecen el vínculo de amistad que distingue a este proyecto de extensión cultural denominado “Etapa Básica de Artes y Oficios”.

La iniciativa surgió en el año 2006, cuando la Sede estableció una alianza con el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA) para consolidar la implementación de un curso de alfarería abierto a las personas de la comunidad de Turrialba y sus alrededores.

Al finalizar el proceso de formación, algunas de los participantes se mantuvieron vinculadas a la Universidad y se convirtieron en multiplicadoras del conocimiento que habían adquirido, desde un espacio que pronto se denominó “Grupo de Artesanos de Turrialba”.

Según Kenneth Carvajal, antropólogo social y coordinador actual del proyecto, la iniciativa sumó rápidamente una mayor participación de personas de la comunidad y un año más tarde, dio lugar a la incorporación de otras expresiones de manualidades y arte popular.

A lo largo de 12 años de existencia, la Universidad ha facilitado a los participantes cursos y conferencias para mejorar sus talentos y ha propiciado iniciativas de proyección para su trabajo, pero sobretodo, se ha convertido en espacio transformador de vidas.

“Se busca que tengan un mejoramiento de su calidad de vida y eso no tiene que ver sólo con vender, sino con el disfrute de las actividades y este proyecto potencia estas áreas de manera integral”, afirmó Carvajal.

El grupo actual suma alrededor de 30 personas, entre profesionales pensionados, amas de casa, adultos mayores y jóvenes que han superado graves problemas de salud. La diversidad de los integrantes origina la riqueza del ambiente, donde los asistentes afirman sentirse en familia.

María de los Ángeles Salazar Cabezas, 58 años, ama de casa y alfarera, es una de las miembros fundadoras del grupo.

Espacio transformador de vidas

Alicia Rodríguez Martínez es ama de casa, tiene 59 años y desde hace seis, forma parte de este grupo, donde asegura que ha aprendido a perfeccionar su técnica de costura para la creación de muñecas y bolsos de tela, que posteriormente vende en la feria del agricultor.

La vecina de Tres Equis de Turrialba asegura que este espacio le dio la oportunidad de “pertenecer a algo” como siempre había añorado, pero además, le ha permitido sentirse útil, volverse una persona más sociable y generar algunos ingresos económicos.

Gina Rojas Valverde, profesional 32 años, llegó al grupo de artesanos por razones diferentes a las de la mayoría de sus compañeros. Fue diagnosticada con tres tumores cerebrales y después de varias operaciones, enfrentó problemas de la vista y perdió movilidad en sus manos.

La joven se acercó al espacio interesada en aprender el manejo de la arcilla como una forma de terapia para su salud, pero además de cumplir con su objetivo, encontró esparcimiento y motivación personal.

“Hay personas que tienen alguna enfermedad y se tiran en un sillón, pero yo salí adelante y esto me ayudó mucho. Siempre deseo que lleguen los lunes para venir a las clases otra vez, esta es mi mejor terapia” enfatizó.

Saúl Obando Sánchez, es un agricultor que hace 12 años se convirtió en miembro fundador de este espacio donde conviven la academia y la comunidad. Actualmente, plasma su talento en el tallado de madera, una técnica que usa para crear figuras únicas.

Aunque reconoce que en un inicio, “hasta me daba vergüenza entrar aquí”, asegura que con el pasar del tiempo se fue familiarizando con la Universidad y ahora le “hace falta el grupo” cuando tienen que ausentarse de alguna clase.

“Me ha dado a conocer como artesano, he podido superarme y aprender a desenvolverme mejor, incluso a vencer complejos” enfatiza el artesano de 77 años, quien agrega que “si no fuera por la universidad, nuestro trabajo estaría ignorado como paso durante tantos años”.

Yamileth Benavides Ramírez, 51 años, ama de casa y bisutera. La participación en el grupo le ha permito sentirse más motivada y generar ingresos para su familia.

Por su parte, Ana Lía Araya Castro, emprendedora de 55 años, muestra a los miembros del grupo más jóvenes el alcance que pueden consolidar los proyectos gestados y promovidos en este espacio, del que forma parte hace 7 años.

El acompañamiento y los cursos que recibió en la Sede del Atlántico, le permitieron a Araya ir profesionalizando su negocio de helados artesanales, mientras que aprovechó los espacios de exposición para dar a conocer su producto y su marca “Helados caseritos y algo más”.

“Empecé con una inversión de ¢1,500, con la refri de la casa. Luego compré un congelador y ahora tengo 11 congeladores. Después de 12 años de trabajo y lo que aprendí aquí, mi negocio tributa, me pago seguro, tengo una patente, está todo en regla” afirmó la ama de casa.

Pero el proyecto de esta jefa de hogar sigue creciendo y este año alquiló un pequeño espacio para la instalación de su primer local. Al reconocer los logros conseguidos, la emprendedora afirma convencida que “el grupo de los artesanos fue muy importante para poder levantarme”.

Ana Lía Araya Castro, 55 años, ama de casa y emprendedora. La participación en el “Grupo de Artesanos de Turrialba” le ayudó a consolidar su negocio de helados caseros.

 

Andrea Méndez Montero

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Ventas de empresas emergentes gestadas en Auge-UCR crecieron un 72% en el 2018

  • Generan 211 empleos y están vendiendo sus productos y servicios en 23 países, la mayoría de América Latina, España, India y Australia

Al centro el Presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada, a su derecha la Ministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC), Victoria Hernández Mora; a su izquierda el Vicerrector de Investigación de la UCR, Fernando García Santamaría; los empresarios de firmas gestadas en AUGE-UCR: Carlos Salazar Vargas de INNOLAB; Alejandro Vega Rodríguez de HULIHEALTH, Andrey Fuentes Leiva de PARSO, Max Goldberg Horenstein de PARSO; Simón Echavarría Palacio de Licitaciones Inteligentes; Sandra Palacio Marín de Licitaciones Inteligentes; Luis Hernández Chaves de WENOX; Alberto Yglesias Vallejo de WENOX y Raúl Martín Zamora de WORKRIDE Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

Durante el periodo 2017-2018 las empresas en incubación y postincubación en la Agencia Universitaria de Gestión del Emprendimiento de la Universidad de Costa Rica (Auge-UCR) lograron obtener ingresos por ventas de US$ 4,9 millones, dato que representa un crecimiento respecto al año anterior de un 72%.

Este crecimiento logrado por 27 de las empresas gestadas en la agencia universitaria es impulsado, en una parte muy importante, por el capital captado por estas compañías, un dato que en el 2018 sumó un total de $2,7 millones de dólares estadounidenses y que les ofreció el impulso necesario para que estas firmas lograran hacer crecer sus propuestas de negocio. Parte de estos recursos provinieron del Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD), los cuales fueron recibidos por un total de siete firmas que lograron un crecimiento del 128% de de sus ingresos por ventas en el año, un dato de crecimiento mayor que el promedio.

Entre las firmas que se contribuyeron a este logro se encuentran firmas del sector salud y de alimentos como Huli e InnoLab, ambas denominadas start-ups o empresas emergentes caracterizadas por su capacidad de adaptación a las necesidades del mercado y su potencial de crecimiento.

“Ustedes nos inspiran. Son un claro ejemplo del talento del costarricense y del potencial de crecimiento que tiene el país para generar nuevos y exitosos emprendimientos en todo el territorio nacional”, dijo el Presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada a decenas emprendedores, reunidos este miércoles 19 de diciembre en Casa Presidencial.

La actividad contó con la participación, entre otros, del Presidente Alvarado, la ministra de Economía, Victoria Hernández, el vicerrector de Investigación de la Universidad de Costa Rica, Fernando García Santamaría, así como de decenas de emprendedores beneficiados con este programa.

Auge-UCR guía a emprendedores a desarrollar sus propuestas en el marco de las fronteras en las que Costa Rica tendría mayores probabilidades de éxito y promueve empresas escalables que puedan triunfar en grandes mercados, con una estructura ágil y un alto potencial de crecimiento.

El Vicerrector de Investigación de la Universidad de Costa Rica, Fernando García Santamaría señaló que la Universidad de Costa Rica cuenta con un ecosistema emprendedor fortalecido, cada vez más concatenado y eficiente, que está dando resultados. Afirmó que la Universidad pone a disposición de las personas emprendedoras la capacidad instalada más grande del país en laboratorios, fincas experimentales, plantas de producción, así como centros e institutos de investigación, lo que, estamos seguros genera el valor necesario para explotar el potencial innovador y emprendedor costarricense.

“Estos resultados demuestran el potencial de crecimiento que tienen los emprendimientos dinámicos y lo trascendental del apoyo otorgado por Sistema de Banca para el Desarrollo; pues son las empresas apoyadas por el SBD las que muestran mayor crecimiento (26% de las empresas generan el 49% del total de ventas) y las que son más atractivas para la inversión de terceros (93% de la inversión captada en el 2018). Lo que valida el impacto positivo que tienen los recursos semilla para este sector emergente. Mi agradecimiento y el de todas las emprendedoras y emprendedores de AUGE al SBD, sin duda, estamos frente a un futuro prometedor” comentó Luis Alonso Jiménez Silva, director de Auge-UCR.

El Vicerrector de Investigación de la Universidad de Costa Rica, Fernando García Santamaría y el Presidente de la República de Costa Rica Carlos Alvarado Quesada. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El conjunto de 27 empresas cuenta con un total de 211 empleos, un dato que creció un 23% respecto al año anterior y están vendiendo sus productos y servicios en 23 países como Costa Rica, Canadá, Estados Unidos, México, Panamá, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Colombia, Ecuador, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Venezuela, Argentina, Perú, Bolivia, España, India y Australia.

“Estos resultados demuestran el potencial de crecimiento que tienen los emprendimientos dinámicos y lo trascendental del apoyo otorgado por Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD)”, expresó Luis Alonso Jiménez Silva, director de AUGE-UCR.

La Ministra de Economía comentó que “esto es lo que da realmente sentido al trabajo conjunto entre instituciones públicas y emprendedores. Desde el Estado nos debemos a ustedes, creando las condiciones para lograr que, así como hoy, cada día tengamos más y más emprendedores comprometidos con un desarrollo inclusivo y sustentable, generando empleo digno y de calidad”.

Agradecemos al Sistema de Banca para el Desarrollo la confianza que deposita en la Universidad de Costas Rica a través del trabajo que realiza la Agencia Universitaria para la Gestión del Emprendimiennto (AUGE-UCR) y la Fundación de la Universidad de Costa Rica (FundaciónUCR), para dinamizar desde el año 2013 la colocación de los recursos destinados a la innovación y el emprendimiento en Costa Rica. Hoy podemos afirmar que estos recursos se lograron traducir en innovación de alto impacto, crecimiento y empleo«.

Fernando García Santamaría, Vicerrector de Investigación de la UCR.

“Hay que tirarse al agua. Nosotros en Costa Rica podemos crear grandes empresas. Échense al agua. Van a ver que con esfuerzo se pueden lograr grandes cosas”, comentó Alejandro Vega, CEO del Huli.

Por su parte, Carlos Salazar de la empresa InnoLab reconoció el esfuerzo y excelente trabajo que están haciendo el Gobierno y la academia en apoyo en el campo del emprendimiento. “Falta que la empresa privada también se involucra, que no nos vea como competencia, sino que vea que juntos, podemos hacer mejores emprendimientos y lograr una Costa Rica más sólida”, expresó.

Sobre Auge-UCR

La Agencia Universitaria de Gestión del Emprendimiento de la Universidad de Costa Rica (Auge-UCR) nace en el 2012 como respuesta necesaria al reto país de potenciar la capacidad emprendedora e innovadora de la sociedad costarricense.

A la fecha Auge-UCR es la agencia gestora del emprendimiento más grande del país y de la región, con más de 115 emprendimientos activos, alcanzando a más de 1 100 emprendedores con sus programas de capacitación.

La mayoría de las empresas que se gestan en Auge-UCR se clasifican en el sector de Agroalimentarias, Creatividad, Arte y Cultura; Datos, Información y Comunicación; y Energía y Ambiente, que buscan impactar en el mercado de los alimentos del futuro, de tecnologías limpias; el educativo y en el mercado de la publicidad.

Los emprendimientos y empresas en crecimiento gestadas por Auge-UCR tienen un 80% de supervivencia una vez lanzado el producto, un dato que contrasta con el último porcentaje de sobrevivencia reportado a nivel nacional que fue de solo un 20% (GEM 2014). Esto se logra gracias al valor agregado que la Agencia logra consolidar al vincular la investigación académica, la capacidad de prototipado de la infraestructura UCR, las redes de apoyo nacionales e internacionales y un selecto grupo de mentores y asesores.

 

Gabriela Mayorga López

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: Especialista propone el uso de tareas en la enseñanza de un segundo idioma

  • La idea es que las personas aprendan una lengua mediante actividades que les permita practicar vocabulario, gramática y pronunciación a la vez

 

Rod Ellis, un reconocido experto internacional en el ámbito de la pedagogía, quien estuvo en la Universidad de Costa Rica como expositor en el VI Congreso Internacional de Lenguas Modernas, recomienda el uso de tareas en la enseñanza de un segundo idioma, en contraposición a que los alumnos solo aprendan gramática.

La enseñanza de un idioma basado en tareas consiste en proveer actividades para que los estudiantes aprendan un idioma de una forma incidental, como ocurre cuando se aprende la lengua madre de las personas.

El autor de más de 30 libros relacionados con la pedagogía para enseñar un idioma, Rod Ellis, profesor de la Universidad de Auckland, en Australia, ha realizado investigación y ha trabajado en diferentes universidades en Zambia, Estados Unidos, Inglaterra, Japón y Nueva Zelandia en el campo de la adquisición de un segundo idioma.

Según expresó, en el cierre del VI Congreso Internacional de Lenguas Modernas, su interés por la investigación sobre cómo enseñar un segundo idioma nació a raíz de su propia experiencia cuando en la escuela aprendió francés y alemán, pero “era absolutamente incapaz de mantener una conversación”, lo cual considera es la experiencia de muchas personas que están aprendiendo un idioma.

También, ya cuando era profesor de idiomas en Zambia se dio cuenta de que sus alumnos no podían aprender un idioma sino contaban con un libro de texto. Por ello, consideró que era necesaria una nueva experiencia de enseñanza, que no solo incluya gramática, pues opina que no funciona.

Enseñanza basada en tareas

A partir de estos y otros hallazgos el profesor Ellis se dio a la tarea de investigar sobre la posibilidad de enseñar un segundo idioma mediante actividades que los docentes propongan a sus estudiantes o que incluso los mismos aprendices diseñen.

Una tarea, para ser utilizada como forma de enseñanza de un segundo idioma debe cumplir con algunos criterios como que tenga un enfoque primordial que tenga sentido, usar recursos lingüísticos y no lingüísticos y que tenga un resultado significativo.

En ese sentido, Ellis dice que hay varios tipos de tareas como las basadas en la vida real versus las tareas pedagógicas, también las basadas en una introducción versus las basadas en un resultado. Además, están las cerradas en contraposición de las abiertas; están las de ‘aquí y ahora’ versus las de ‘ahí y entonces’. Otros tipos son las desenfocadas y las enfocadas, así como las que genera el profesor y las que diseña el aprendiz.

La diferencia entre una tarea y un ejercicio es que en el primer caso el enfoque está en tratar de comunicarse, mientras que el segundo es una práctica de uso de una estructura gramatical.

Aprendizaje incidental

Para Ellis, las personas aprenden su lengua nativa, escuchando y relacionándose con cosas de su entorno y así, de forma incidental, aprenden el vocabulario y la gramática. Eso es precisamente lo que se busca con la enseñanza de un segundo idioma basada en tareas, crear oportunidades para que las personas adquieran conocimiento de esa manera.

Esta forma de enseñanza tiene un enfoque en el significado, aunque también prevé la corrección de la gramática y de la expresión del vocabulario. Se busca facilitar el aprendizaje de conocimiento, mediante competencias de interacción.

De acuerdo con sus investigaciones los estudiantes se motivan más cuando son ellos mismos quienes diseñan las tareas, sin embargo, sean los docentes o los aprendices de un segundo idioma quienes las propongan, deben evaluarse para determinar si funcionan.

Según asegura Ellis, no se trata solo de tareas, sino de que a través de ellas se aprende pronunciación, gramática y vocabulario.

 

Nidia Burgos Quirós

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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