Actividades de promoción de cultura de sostenibilidad se realizarán del 4 al 8 de junio próximos
Con el lema «Madre Tierra Libre de Plástico», la UCR celebrará el Día Mundial del Medio Ambiente. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
La Universidad de Costa Rica (UCR) conmemorará el próximo martes 5 de junio, el Día Mundial del Medio Ambiente con el lema «Madre Tierra Libre de Plástico».
Como una institución históricamente comprometida con el ambiente, la UCR atiende al llamado de las Naciones Unidas y del Ministerio de Ambiente y Energía de convertir a Costa Rica en una zona libre de plástico de un solo uso o plástico desechable.
La nueva política, que rige a partir de enero del 2018, exige a todos los comedores y sodas en el campus universitario, eliminar el plástico de un solo uso, y las provedurías internas deberán hacer compras únicamente de materiales biodegradables.
Durante la semana del 5 de junio, se realizarán diferentes actividades con el objetivo de generar conciencia en la comunidad universitaria, sobre la necesidad de realizar, en primera instancia, un consumo responsable al eliminar el plástico como pajillas, bolsas y botellas plásticas y sustituirlas por alternativas reutilizables como son las bolsas de tela y el vidrio.
Además, se está promoviendo una adecuada gestión de residuos sólidos para evitar mayor impacto sobre el medio ambiente mediante capacitaciones a diferentes públicos internos como son los conserjes, personal administrativo y docente y campañas de sensibilización.
Emilia Martén, coordinadora la Unidad de Gestión Ambiental señala que el objetivo prioritario de la UCR es promover el consumo responsable, informado y consciente dentro del campus universitario para disminuir y en el mejor de los casos, eliminar el plástico en nuestras actividades cotidianas. Nos referimos al plástico como pajillas, bolsas y botellas plásticas que duran minutos en nuestras manos porque rápidamente las desechamos pero duran años en descomponerse.
Martén hace un llamado a la comunidad universitaria para mantenerse informado sobre los productos que consume y su ciclo de vida para reducir el impacto al ambiente ya que no podemos ser indiferentes al hecho de que Costa Rica genera 14600 toneladas anuales de desechos sólido, de los cuales 19000 toneladas son de plástico.
Conozca las diferentes actividades
Diversas unidades académicas estarán participando de la celebración. El domingo 3 de junio, la UCR se une a la Ecocleteada a las 9:00 a.m., que inicia en la la Plaza de la Libertad de Expresión, frente la Escuela de Arquitectura.
Se realizará, entre muchas otras actividades, el lanzamiento de la campaña de la sustitución de plástico, un reto ambiental con la plantación de árboles y se organiza el «plogging UCR», que consiste en recoger residuos en los alrededores del campus universitario mientras se ejercitan.
El Cine universitario tendrá una amplia programación de películas durante todo el mes de junio con la temática ambiental. Por su parte, las sedes y recintos se preparan con charlas al público en general, huertas y hasta trueque de frutas y verduras por residuos eléctricos.
El 6 y 7 de junio, se llevará a cabo una campaña de recolección y disposición de residuos a partir de las 8:30 a.m. y hasta las 3:30 p.m. La actividad será acompañada de un taller denominado ¿Se recicla o no se recicla? Aprenda como gestionar los Residuos Sólidos adecuadamente en la UCR» para todo público, Se llevará a cabo de 8:30am a 11:45 am, en la sala #2 de la Biblioteca Luis Demetrio Tinoco.
Todas las actividades anteriores, se realizan en un ambiente libre de humo ya que desde hace una década, la UCR restringe el acceso a vehículos de combustible fósil, con la intención de promover el transporte sostenible y la movilidad activa.
Este próximo martes solo se permite el paso a medios de transporte alternativos como bicicletas u otros medios mecánicos. El espíritu de la actividad es hacer un llamado al uso responsable de los combustibles y la eliminación de gases de efecto invernadero.
El compromiso de la Universidad es crear un cambio de conducta para que esta práctica se convierta en un hábito cada vez más frecuente dentro de la comunidad universitaria y se contribuya a eliminar la congestión vial, la contaminación del medio ambiente y principalmente utilizar un medio que nos brinda energía y salud.
La iniciativa es financiada por Medical Research Council de Gran Bretaña
El Grupo de Neuropsiquiatría Genética del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM), de la UCR, participa junto a investigadores de Escocia, Nepal y Malaui en una red de investigación sobre salud mental – foto con fines ilustrativos Archivo ODI.
Científicos de la Universidad de Costa Rica (UCR), que trabajan sobre salud mental, forman parte de una red de investigación creada para el estudio de los trastornos mentales, la cual está constituida, además, por investigadores de Escocia, Nepal y Malaui.
El trabajo de esta red cuenta con el financiamiento del Medical Research Council (MRC, por sus siglas en inglés), una institución estatal de Gran Bretaña que apoya la ciencia y proporciona becas de investigación en todo el mundo.
Por la UCR participa en esta iniciativa el Grupo de Neuropsiquiatría Genética del Centro de Investigación en Biología Celular y Molecular (CIBCM), donde se ha trabajado, desde hace varios años, en los factores genéticos que influyen en las enfermedades mentales en Costa Rica.
La Dra. Henriette Raventós Vorst explicó que esta primera etapa del proyecto tendrá una duración de un año, tiempo durante el que se realizan reuniones entre investigadores de universidades, representantes de instituciones y de organizaciones no gubernamentales (ONG) que trabajan en la creación de políticas y en la atención de la salud mental.
La primera reunión en nuestro país se realizó en la UCR el 14 de mayo con la presencia de investigadores de la UCR de diversas áreas; de la Universidad de Edimburgo, de Escocia; del Ministerio de Salud; del Hospital Calderón Guardia; del Hospital Nacional Psiquiátrico y de la ONG Fundamentes, entre otros.
«En esta primera reunión en Costa Rica invitamos a representantes de instituciones y de ONG que trabajan en la definición de políticas públicas, la atención e investigación de la salud mental, para compartir información con los investigadores de Escocia y discutir posibles colaboraciones futuras», dijo Raventós, quien asistió en febrero pasado a un encuentro realizado en Nepal.
Investigadores de la UCR y de la Universidad de Edimburgo, Escocia, y representantes de instituciones públicas y de ONG participaron en la primera reunión en Costa Rica realizada como parte de las actividades de una red creada para el estudio de los trastornos mentales. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Raventós y el Dr. Javier Contreras Rojas, del CIBCM, destacaron este esfuerzo que les permitirá estrechar vínculos con la Universidad de Edimburgo y con Gran Bretaña en general, con la que usualmente no han tenido colaboración.
El grupo de investigación en salud mental de dicho centro universitario es multidisciplinario, está compuesto por especialistas en medicina, psiquiatría, genética, psicología, antropología, biología, tecnologías de la información y estadística.
Como parte de las actividades del proyecto, en octubre próximo tendrán una segunda reunión en Costa Rica con investigadores nacionales que estudian diversos aspectos sobre la salud mental, con el fin de discutir y poner en común cuáles son las necesidades en esta área.
En el 2011 se realizó un diagnóstico del país en el que se definieron las grandes brechas en este campo, con la participación de todos los sectores involucrados en el trabajo sobre salud mental. «Ahora queremos hacer una nueva reunión para ver cuánto se ha avanzado con la Política Nacional de Salud Mental, cuáles son los temas pendientes y qué es lo que tenemos que investigar más. Una vez que respondamos estas preguntas podremos definir los proyectos de investigación futuros», explicó Raventós.
Los investigadores escoseses que visitaron el país son Andrew McIntosh y Stephen Lawrie, especialistas en psiquiatría de la Universidad de Edimburgo. Ambos mostraron su interés en participar en estudios enfocados a la búsqueda de factores que predisponen a las enfermedades mentales.
Escocia y Costa Rica poseen parámetros comparables en cuanto a la atención de la salud mental, ya que disponen de servicios de salud y de hospitales psiquiátricos. Mientras tanto, en Nepal, Asia y en Malaui, África, la realidad es muy distinta, debido a que estos países carecen de las necesidades básicas en este campo.
Momento en que el Lic. Carlos Umaña, coordinador de la Fundación Fundamentes, expone la experiencia de esta ONG en iniciativas de prevención en el campo de la salud mental. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
Interés para la UCR
Los investigadores del CIBCM habían iniciado una relación de colaboración desde hace dos años con la Universidad de Edimburgo y con varios centros de investigación de Estados Unidos para encontrar variantes que inciden en los trastornos mentales en familias con alto riesgo de padecerlas.
«El Dr. Contreras y yo trabajamos con McIntosh para empezar a estudiar factores de resiliencia o protección de esas familias de alto riesgo. ¿Por qué algunas personas se enferman y otras no, a pesar de tener factores genéticos de riesgo? Entonces, el proyecto que vamos a proponer en la próxima convocatoria de proyectos tiene que ver con esto», detalló Raventós.
Esa es una gran interrogante para la ciencia. Los factores genéticos ya se encuentran identificados, pero los científicos consideran que deben analizar los ambientales y psicosociales, el estrés, los traumas y otros eventos adversos durante la infancia, el desempleo, la pobreza y la migración, que interactúan e infuyen en los trastornos mentales.
«Nosotros hacemos estudios de epidemiología genética -agregó Raventós-, estudiamos los factores de riesgo genético, pero esto no está integrado a los estudios de epidemiología general. Por lo tanto, queremos integrar ambos análisis», indicó la médico bioquímica, quien también es profesora de la Escuela de Biología de la UCR.
De allí que la investigadora recalcó la importancia de integrar la parte social y mencionó, por ejemplo, las investigaciones sobre violencia doméstica, uno de los factores asociados a la depresión. «Es lo que hemos intentado hacer desde hace varios años, pero no es tan fácil conseguir recursos para esto», concluyó.
El Ciemic-UCR incursionará en un novedoso campo de investigación en el área de los materiales bioinspirados
Las microestructuras y propiedades mecánicas y químicas de animales como las ranas arborícolas, serán estudiadas por investigadores de la UCR para el desarrollo de nuevos materiales de uso tecnológico e industrial. – foto Gilbert Alvarado.
El velcro es un material que todos conocemos y que utilizamos en la vida diaria, pero para inventar el velcro primero se tuvo que hacer investigación científica hasta que se logró «copiar» la propiedad de algunas semillas de adherirse a la tela.
Los materiales como el velcro se conocen con el nombre de bioinspirados, ya que su creación se basó en propiedades o características de organismos biológicos que se pueden transferir al campo de la industria y la tecnología.
En la Universidad de Costa Rica (UCR), el Centro de Investigación en Estructuras Microscópicas (Ciemic) abrió una línea de investigación novedosa que tiene como objetivo trabajar con microestructuras y propiedades mecánicas y químicas presentes en la naturaleza para el desarrollo de nuevos materiales.
Como parte de las actividades de este nuevo proyecto, recientemente la UCR tuvo la visita del Dr. Christopher Bettinger, investigador de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, Pensilvania, quien trabaja junto a un grupo de científicos en el desarrollo de nuevos materiales a partir de estructuras bioinspiradas.
Bettinger dictó una conferencia abierta al público y se reunió con estudiantes e investigadores. «Tenemos conocimientos en química y en ingeniería de materiales e ingeniería mecánica, pero no tenemos conocimiento en biodiversidad», explicó al referirse al contexto y experiencia que sí poseen los investigadores nacionales que estudian la diversidad biológica del país.
Con su grupo de investigación, el especialista ha estudiado durante varios años estructuras poliméricas que tienen propiedades semejantes a los tejidos vivos, denominadas hidrogeles, que son utilizadas en tratamientos de heridas o liberación de fármacos en el cuerpo humano.
El Dr. Christopher Bettinger, investigador de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, Pensilvania, trabaja en el desarrollo de nuevos materiales a partir de estructuras inspiradas en la naturaleza. – foto Karla Richmond.
Su enfoque principal son las microestructuras, así como la composición química y propiedades mecánicas de animales con mecanismos muy específicos que puedan aportar al diseño de nuevos dispositivos tecnológicos.
Así, por ejemplo, se han interesado en conocer una sustancia que excretan las almejas y los caracoles para adherirse a las superficies rocosas. «Estos moluscos estiran un músculo para pegarse, pero cuando lo hacen excretan una sustancia», señaló el científico.
Uno de los resultados exitosos fue el descubrimiento de propiedades químicas de la melanina (pigmento que se encuentra en algunas células humanas) y compuestos similares en la tinta que expulsan los pulpos como mecanismo de defensa.
Gracias a las propiedades de estas sustancias, el grupo del Dr. Bettinger diseñó una batería digerible que se usa en medicina para suministrar medicamentos a pacientes.
Otra aplicación de la melanina es la fabricación de filtros para la limpieza del agua, ya que esta sustancia tiene la capacidad de absorber metales pesados, como el mercurio y el plomo, que se pueden encontrar en el agua.
«De la combinación de estructuras y de características químicas y mecánicas de organismos pueden surgir nuevos materiales con aplicaciones en diversas áreas, especialmente en cuanto a adhesión, texturas y mojabilidad», expresó el investigador estadounidense.
Escarabajo acuático de la familia Hydrophilidae (con cobertura para ser observado en el microscopio electrónico de barrido) y microfotografía (420X) que muestra el detalle de las setas en un área de la antena – foto cortesía Ciemic.
El científico destacó que en los estudios sobre materiales bioinspirados deben participar equipos multidisciplinarios de especialistas en áreas como química, biología, ingeniería, medicina, entre otras.
Propiedades únicas
La bióloga del Ciemic, M.Sc. Paula Calderón Mesén, expresó su interés en investigar animales que presenten características únicas y llamativas. «Nosotros tenemos el conocimiento en biodiversidad. La idea es trabajar en conjunto y estudiar diferentes organismos», afirmó.
Destacó la capacidad científica y tecnológica de este centro, el cual posee especialistas de diversas disciplinas y equipos avanzados, lo que representa una gran oportunidad para el desarrollo de dicho campo de investigación.
“Para poder estudiar la microestructura de un organismo se utiliza la herramienta de la microscopía electrónica, con la cual se caracteriza la topografía, los compartimentos, microvellosidades, entre otros, que posee la muestra y se analiza su función”, explicó Calderón.
Bettinger y el grupo investigador del Ciemic han empezado a indagar a dos grupos de animales: las ranas arborícolas y los escarabajos acuáticos.
Del primero les llama la atención el hecho de que estas ranas utilizan medios con diferentes rugosidades y húmedos para desplazarse. «Queremos estudiar las ranas de Costa Rica y entender cómo están constituidos sus dedos, cómo es que la microestructura en los dedos les ayuda a movilizarse por los árboles y hojas», indicó la Dra. Hennia Cavallini Solano, quien también forma del equipo.
Sobre el segundo, les interesa conocer las adaptaciones que estos escarabajos tienen y qué los hace ser muy diferentes a los demás. Estos coleópteros poseen un cuerpo hidrodinámico para poder nadar y ejercer menos fricción en el agua; también tienen patas modificadas y las antenas funcionan como una especie de snorkelque les permite, cuando se sumerjen, salir y tomar aire por medio de este mecanismo.
Para Calderón y Cavallini, la apertura de la nueva línea de investigación en el Ciemic abre muchas posibilidades: «A lo largo de los años, cuando uno estudia organismos biológicos comienza a observar estructuras muy interesantes que podrían ser utilizadas con diversos fines. Abrir este campo de materiales bioinspirados nos abre una gran oportunidad para poner nuestra capacidad al servicio de nuevas investigaciones», finalizó.
Proyecto de Acción Social busca rescatar las historias de la comunidad
Como parte del proyecto, se organizan «museos comunitarios», en los cuales los vecinos participan con objetos, fotos y vídeos. – foto cortesía del proyecto.
Si bien mucho se conoce del cantón central de Turrialba: su historia, sus artistas y sus aportes al desarrollo nacional, el pasado de muchas de las comunidades aledañas es desconocido aun para las personas que habitan sus calles.
A raíz de la inquietud de que con cada ciudadano o ciudadana que fallece, fallece una parte de la historia de un barrio, es que surge el proyecto de Acción Social “Escribimos la historia de las comunidades de Turrialba”(TC-688), a través del cual las comunidades turrialbeñas de Santa Cruz, San Antonio, El Carmen, Santa Rosa y Aquiares, en conjunto con estudiantes universitarios redescubren colectivamente la historia de sus barrios y antepasados, forjando vínculos que explican su pasado y dilucidan su futuro.
Leonardo Pereira es el docente a cargo y creador del proyecto. Profesor de comunicación y lenguaje, coordinador de extensión cultural de la Sede del Atlántico y, sobre todo, turrialbeño, Pereira relata que fue su experiencia personal la que le hizo entender la importancia de inmortalizar la historia de las comunidades.
“Yo soy de un pueblo de Turrialba, de San Antonio, del lado de Santa Cruz. Me gustaba sentarme en el patio de la casa con mi abuelo a escuchar de su vida, sus historias, de cómo surgió el pueblo, de los esfuerzos que tuvieron que hacer para llevar electricidad, tener escuela, construir una iglesia y otro montón de cosas. Cuando murió mi abuelo me di cuenta que con él se fueron sus historias. Hablando con otros colegas y personas nos dimos cuenta que esa era la realidad de muchos pueblos, porque de Turrialba hay mucho escrito, sobre el cantón central, pero comunidades como Santa Cruz, Guayabo, La Suiza, Santa Teresa están ahí con una gran riqueza histórica. Entonces me di a la tarea de formular un proyecto que se preocupara por acercarse a la gente para conocer su vida, su historia”, cuenta Pereira.
Según el docente, la historia de estas comunidades, marcadas por la llegada del ferrocarril o de la caña, o por su propio desarrollo cultural y social, “está pero no está”, pues se encuentra en la memoria oral de las personas, pero nadie la ha escrito o visibilizado. “Ese es el trabajo que los muchachos [matriculados en el proyecto] hacen, en una serie de actividades de trabajo directamente con la comunidad, para conocer la historia y para difundirla”.
Los estudiantes entrevistan a los vecinos de las comunidades en sus casas o lugares de trabajo para recoger sus historias. – foto cortesía del proyecto.
Es por eso que el proyecto no se enfoca en el conocimiento escrito que pueda existir, sino en el trabajo directo con la comunidad, en la historia viva de la gente, lo que las mismas personas quieran contar de su pueblo, su historia, su vida, sus familias. Así, las y los estudiantes se acercan a todas las casas que les sea posible para que las personas les compartan sus vivencias y las de sus familias. “Le damos mucha importancia a los adultos mayores, pero también los niños son importantes, pues hacemos mucho trabajo con escuelas, ya que uno de los objetivos es que las nuevas generaciones conozcan su identidad, sus raíces, todo lo que construye lo que son y lo que costó construirlo”.
Museos comunitarios
Las historias se sistematizan y agregando los objetos, documentos fotográficos o audiovisuales que se recojan,se construyen museos comunitarios en gimnasios o escuelas, donde las personas participan con objetos, fotos o videos, llevan platillos propios de la comunidad, los adultos mayores recuerdan anécdotas y se reúnen a compartir. También se llevan a cabo talleres de memoria histórica en escuelas y colegios.
Según el docente, el proyecto no solamente es provechoso para las comunidades, que recuperan y ponen en común sus memorias, sino para los estudiantes, pues se llegan a convertir en “uno más de la comunidad”. “Es tal el grado de identificación con la comunidad que no solo se quedan en ir y conocer la historia, sino que ven un espacio para aportar y colaborar con los grupos organizados de la comunidad: asociaciones de desarrollo, escuelas, iglesias, ASADAs. Es una experiencia bastante interesante, donde la comunidad nos da, pero también se sienten parte y aportan. No se limita al rescate histórico sino que llegan a sensibilizarse al punto de que se convierten en uno más de la comunidad donde están”.
Pereira cuenta que el año pasado trabajaron en Santa Cruz, San Antonio y El Carmen, donde el proyecto tuvo muy buena acogida, y este año trabajarán con las comunidades de Santa Rosa y Aquiares.
Semana de Movilidad Estudiantil es organizada por la Escuela de Administración de Negocios
En el auditorio de la Facultad de Ciencias Económicas este 28 de mayo, parte del grupo de estudiantes participantes en la Semana de Movilidad Estudiantil. – foto Karla Richmond.
La Escuela de Administración de Negocios de la Universidad de Costa Rica realiza del 28 de mayo al 3 de junio la Semana Movilidad Estudiantil, la cual se organiza en conjunto con la Asociación Latinoamericana de Facultades y Escuelas de Contaduría y Administración (Alafec), agrupación a la que la UCR pertenece desde hace 15 años y que hoy reúne a más de 100 universidades.
En esta ocasión, el tema que convoca a un total de 38 estudiantes de la carrera en Chile, Ecuador, Colombia, Panamá, El Salvador y Costa Rica es el liderazgo consciente.
El director de la Escuela de Administración de Negocios de la UCR, Gustavo Bado Zúñiga, señaló que el tema principal de la Semana, ya es uno básico en la formación de los admistradores y busca demostrar la importancia de liderar procesos productivos de forma consciente de todas las relaciones que se establecen, empezando con los colaboradores y la comunidad.
En la inauguración de la Semana de Movilidad Estudiantil, la directora de la Oficina de Asuntos Internacionales, Leonora de Lemos, la vicerrectora de Docencia de la UCR, Marlen León, el director de la Escuela de Administración de Negocios, Gustavo Bado y Jorge Arrioja, coordinador de asuntos internacionales de la Alafec. – foto Karla Richmond.
“El mundo de los negocios es estresante, rápido y exigente y en esa velocidad cometemos actos inconscientes, pero no se debe perder de vista al ser humano y el entorno” explicó Bado refiriéndose a los contenidos de la Semana.
Los estudiantes tienen programadas visitas a empresas como la firma Florida Ice and Farm, la Hisdroeléctrica Cachí y el nuevo Centro de Convenciones, donde recibirán una charla sobre la marca país “Costa Rica esencial”.
Al grupo lo acompaña esta semana Jorge Armando Arrioja Pardo, coordinador de relaciones internacionales de Alafec, quien comentó que la viscita a la UCR es hacer honor al compromiso con el trabajo de esta institución en el campo social y de sostenibilidad.
El señor Jorge Arrioja participó en representación de Tomás Humberto Rubio Pérez, presidente de Alafec.
El grupo de estudiantes también recibirá un taller con un graduado de los programas sociales de emprendimiento de la Escuela, con lo cual tendrán un contacto con esta metodología que se ha desarrollado de forma exitosa para poblaciones de adultos mayores y mujeres jefas de hogar.
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
Cristopher Meza y María José Sevilla, estudiantes del TCU, en la zona de Palmar Sur. Foto: María José Guillén.
La zona de Palmar Sur en la península de Osa se caracteriza por el desarrollo de economías campesinas y por un vasto patrimonio cultural y biológico, sin embargo, la creciente expansión de monocultivos y proyectos de infraestructura han generado una serie de obstáculos sociales, económicos y ambientales que amenazan la autonomía y cultura de estos territorios.
Así lo explica María José Guillén, profesora de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica (UCR) y encargada del proyecto de Trabajo Comunal Universitario (TCU) “Cartografiando el conflicto socioambiental” (TC-684), una propuesta que pretende formar conocimientos y prácticas acordes con las necesidades de estas comunidades por medio de la cartografía.
El proyecto nace de una investigación realizada en la zona del Caribe Sur y Talamanca y funciona en conjunto con el programa Kioscos Socioambientales como un amarre entre la investigación universitaria y la acción social.
Éste implementa la ciencia de la construcción de mapas conocida como cartografía para facilitar un proceso de formación y autoconocimiento en la población. Sin embargo, esta herramienta es solo uno de los pasos que conlleva el TCU, no necesariamente el fin.
Para Guillén, no solo se trata de contrarrestar y aliviar problemáticas, sino también de facilitar el empoderamiento y la acción política de uno de los territorios “con mayor conflictividad socioambiental del país”.
Grace Vargas fue una de las primeras personas de la comunidad en relacionarse con el proyecto. Para ella, Palmar Sur es una comunidad con mucho terreno pero donde la gente no tiene tierra propia para trabajar, problema que se agudiza con las “llenas” o inundaciones que presentan estos territorios.
Vargas también añade que previo a la participación del TCU, no existía el conocimiento en la comunidad para relacionar las diferentes problemáticas ni la oportunidad para poder actuar de manera directa con base en información propia.
Entre los logros concretados por la comunidad, Vargas destaca el paro del proyecto del Aeropuerto Internacional de la Región Brunca, edificación que se habría construido a 5 km de Palmar Sur y del Humedal Nacional Térraba-Sierpe y hubiera requerido la reubicación de 125 familias. De la misma manera, señala el inicio de procesos productivos en la zona de la mano del Instituto Nacional de Desarrollo Rural (Inder) y el fomento de festivales culturales.
Miembros del TCU realizando una gira de investigación. Foto: cortesía del TC-684.
Cristopher Meza, estudiante de Ciencias Políticas que participa en este proyecto ve la experiencia como una oportunidad para ejercer la disciplina fuera de las aulas y poder palpar las diferentes realidades más allá del conocimiento académico.
A la hora de interactuar con las comunidades, Meza afirma que lo más importante es forjar una relación de confianza con las personas y dejar claro que el objetivo no es extraer información, sino generar procesos de comprensión. “Si logramos que las personas reciban favorablemente la información es porque hicimos un buen trabajo”, resume.
Cartografía como herramienta social y política
El TCU implementa una cartografía participativa, en las que los miembros de la comunidad intervienen en la construcción de los mapas. “La cartografía lo que busca es que sea la misma gente generando sus propios productos, sus propios saberes y sus propios discursos, que es algo que de lo que se les ha privado”, resume la profesora María José Guillén.
Según la docente, la cartografía usualmente ha sido un monopolio utilizado por universidades, institutos geográficos y agrupaciones militares para transmitir un cierto conocimiento; el proyecto pretende romper con esta dinámica y crear una plataforma para el reconocimiento del espacio y la historia de Palmar Sur.
Las necesidades de esta población son variadas y cambian dependiendo del contexto inmediato; a finales del año pasado, con la llegada de La Tormenta Nate y los estragos que causó en la zona, el interés de los habitantes ha girado a la práctica de gestión de riesgo por medio de la cartografía.
No obstante, los mapas planteados por el TCU no solo cumplen una función de diagnóstico y visualización de zonas vulnerables, sino también de recuperación de saberes y defensa del territorio, en donde se visibiliza las relaciones de poder que se construyen en el espacio.
La profesora Maria José Guillén y los estudiantes del TCU impartiendo un taller en Palmar Sur. Foto: cortesía del TC-684.
José Antonio Mora, geógrafo y profesor universitario, asistió en parte del proceso técnico de la elaboración de los mapas. Mora también es coordinador de un proyecto de Extensión Docente en la zona (ED-3193) y rescata la gran memoria espacial que poseen los habitantes de Palmar Sur, factor que facilita la confección y lectura cartográfica.
“Yo pensé que iba a ser más difícil, […] desconozco si es que las personas tenían acercamientos previos con la cartografía, pero sí hay una lectura bastante buena del territorio a través de los mapas”, revela el docente.
El TCU también ha creado diferentes productos como un Manual Comunitario en donde transmiten conocimientos sobre derecho y política agraria, una encuesta de diagnóstico socioeconómico y capacitaciones para mujeres en materia legal sobre organización social.
Producción realizada por la UCR fue entregada al Ministerio de Educación Pública (MEP) y próximamente será de acceso libre
Los cuatro documentales constituyen un acto de visibilización de la población afrodescendiente en la historia del país. (Foto Anthony Arias Delgado, CEAC).
En medio de un auditorio lleno, la Cátedra de Estudios Africanos y Caribeños de la Universidad de Costa Rica (CEAC-UCR) presentó oficialmente los cuatro capítulos de la serie documental Construyendo nuestra nación: el aporte de las migraciones afrocaribeñas en Costa Rica, que a partir de agosto será llevado a las aulas por el Ministerio de Educación Pública (MEP).
Los audiovisuales presentan la historia de la migración afrocaribeña hacia Costa Rica a partir de los testimoniales de los hijos y nietos de migrantes de las Islas de las Antillas, quienes establecieron su vida en regiones como el Caribe Sur, Limón Centro, Turrialba y San José.
«Era tiempo de oir las voces de los protagonistas», afirmó la directora del CEAC, Dra. Rina Cáceres, quien aseguró que la iniciativa busca romper el silencio en torno a las contribuciones de la población afrocaribeña en el país y mostrar los distintos procesos políticos, sociales y económicos que acompañaron su migración.
Junto a la proyección de los documentales se abrió un espacio de reflexión, en el cual Quince Duncan, designado por el gobierno como comisionado de Asuntos de la Comunidad Afrocostarricense, reconoció el gran valor del trabajo de estas migraciones para permitir el desarrollo de Costa Rica.
La directora del CEAC, Dra. Rina Cáceres, afirmó que el material presenta los distintos procesos políticos, sociales y económicos que acompañaron la migración afrocaribeña al país. – foto Anel Kenjekeeva.
El MEP se encagará de que los documentales empiecen a ser parte de la currícula de las escuelas públicas a partir de este año, con la intención de evidenciar los aportes de esta población y superar la historia que limita su migración a la construcción del ferrocarril al Atlántico o a las plantaciones bananeras.
«Con este trabajo de la UCR se da un paso gigantesco en cuanto al abordaje de la temática de los afrodescendientes, su historia y la cultura costarricense en las aulas», expresó el asesor nacional del MEP, Angel Schmid Castro, «creo que nos dará insumo suficiente para poder transformar un poco el abordaje que se ha venido dando en los programas de estudio en las clases».
La implementación del material en el mes de agosto coincide con la declaratoria nacional del mes de la afrodescendencia, con lo cual se espera reforzar el artículo primero de la reforma a la Constitución Política que declara al país como multiétnica y pluricultural.
«La UCR es pionera al tener para este año, antes de que arranque las celebraciones, un material único», comenta la Dra. Rina Cáceres, quien agrega que el país «está dando insumos para ver de otra manera la reforma del artículo primero».
La serie es el resultado de un trabajo que compiló 32 horas de grabación y que ahora constituye el archivo documentado más grande del país, el cual ya se encuentra en el Archivo Nacional con el objetivo de que sea resguardado para futuras generaciones.
Apúntese a ejercitarse el próximo 5 de junio en Montes de Oca
A las 6:30 a. m. del pasado 17 de mayo de 2018, un grupo de funcionarios de la UCR se sumó a los entrenamientos. Durante la actividad se recorrió, por cerca de una hora y media, los alrededores externos del campus Rodrigo Facio con el objetivo de ejercitarse y recoger basura. – foto Karla Richmond.
En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, la Unidad de Gestión y Transferencia del Conocimiento para la Innovación (Proinnova-UCR) invita a la comunidad universitaria a apuntarse al plogging, una iniciativa que ya es movimiento global, el cual propone ejercitarse y a la vez recoger basura.
El término proviene de la expresión sueca plokka upp, que significa recoger y la palabra running. Los practicantes de plogging en todo el mundo se identifican etiquetándose con el #plogging en las redes sociales, en donde aparecen con sus cúmulos de basura y ropa deportiva en todo tipo de paisajes.
El trabajo físico del plogging supone, además de correr, el hacer numerosas sentadillas, las cuales se realizan a la hora de recoger basura.
El próximo 5 de junio, la invitación es abierta a sumarse al equipo, el mismo lleva ya una experiencia previa de varias sesiones de plogging hechos alrededor de la Universidad de Costa Rica y en los cuales se acompañan de aplausos y agradecimientos de los transeúntes.
Tras cada sesión la satisfacción vale por tres: con el propio cuerpo, con el ambiente y con la comunidad beneficiada.
Los residuos encontrados se van recogiendo y clasificando en distintas bolsas, con el fin de poder reciclar la mayor cantidad posible. En la fotografía: actividad de plogging en Montes de Oca, el pasado 17 de mayo, 2018.Karla Richmond.
Inscríbase en el Plogging UCR
La actividad saldrá a las 8:30 a. m. del pretil de la Universidad de Costa Rica. Los interesados en participar deberán completar el siguiente formulario. Mayor información al teléfono 2511-1359 o al correo proinnova.vi@ucr.ac.cr.
Unidad de Comunicación Vicerrectoría de Acción Social
La comunidad de Los Cipreses gestiona proyectos a lo interno de la comunidad en alianza con otros actores externos, como es el caso de la Red Internacional de Forestería Análoga y Amigos del Río Torres.Foto cortesía IE-92.
Recordar nuestro pasado es parte esencial de la construcción de nuestra historia, pues son esas interpretaciones sobre los acontecimientos pasados las que le dan sentido a nuestro presente. El proyecto de acción social “Los barrios que nacen de la gente. Reconstrucción histórica del asentamiento urbano Los Cipreses y una estrategia para su difusión” (IE-92) trabaja directamente en reconstruir la historia de forma colectiva para brindar sentido de identidad y pertenencia de una comunidad.
Este proyecto es parte de las Iniciativas Estudiantiles (IE) de la Vicerrectoría de Acción Social (VAS) de la Universidad de Costa Rica (UCR) y actualmente trabaja en la comunidad de Los Cipreses, en el cantón central de San José.
El asentamiento urbano Los Cipreses fue fundado en el año 1990 a partir de un proceso de toma de tierras en la ladera del Río Torres, ubicada en el distrito Merced. Para el año 2013 la población total era de 687 habitantes según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Jorge Daniel Carrillo Barrantes, estudiante de la Licenciatura en Antropología y coordinador de la IE-92 asegura que “la comunidad de Los Cipreses ha sido históricamente, desde su conformación un ejemplo claro de organización y de la creación de un barrio desde la misma gente (…) la comunidad siempre tuvo esas ganas de superarse y seguir hacia adelante ¿cómo lo lograron? Por medio de la organización comunal, por medio de la formación de la asociación de la comunidad y por medio de la puesta en diálogo de los diferentes intereses de estas personas”.
La convocatoria de participación en los talleres ha sido abierta a toda la comunidad, sin embargo se ha reflejado una considerable participación de las mujeres. Foto cortesía IE-92.
El proyecto surge a partir de la inquietud de la comunidad, específicamente de la Junta Directiva de la Asociación de Vecinos de Los Cipreses por recuperar las historias y los momentos claves en el surgimiento del barrio.
En el año 1996 se funda la asociación de vecinos, a partir de la necesidad de estar organizados para poder dar frente a los continuos desalojos que experimentaron durante los primeros años y con el propósito de iniciar un proceso de compra de los terrenos. Posteriormente, la asociación continuó trabajando para obtener agua potable, saneamiento, luz y telefonía. Actualmente viven 93 familias en la comunidad y 92 son parte de la asociación.
Nubia Ordoñez Ugalde, presidenta de la Asociación de vecinos Los Cipreses y una de las fundadoras del barrio afirma: “Yo si quisiera algún día plasmar la historia de nuestro barrio, siempre ha sido como una idea mía de que nosotros le podamos contar a nuestros nietos cómo fue que se construyó este barrio”.
El proyecto pretende desarrollar dos productos concretos: una publicación escrita y un audiovisual que abordarán la historia de la comunidad de Los Cipreses desde su inicio en 1990 hasta la actualidad, contada por sus propios habitantes.
La Iniciativa Estudiantil ha desarrollado talleres participativos con habitantes de Los Cipreses con el objetivo de generar insumos necesarios para la reconstrucción de la historia del barrio. Foto Laura Camila Suárez.
“La convocatoria para las actividades es abierta para todas las personas, a pesar de esto han llegado muchas mujeres. Ellas mismas reconocen que la comunidad fue hecha por madres solteras, jefas de hogar, que buscaban precisamente un espacio de vivienda para la crianza de sus hijos y esto se refleja en las personas que han participado en las actividades” afirmó Carrillo, coordinador del proyecto.
En los talleres que se han desarrollado hasta el momento, también se han involucrado jóvenes de la comunidad, como Jafet García Rosales, quien además desarrolla semanalmente talleres con los niños y niñas de Los Cipreses para abordar temas ambientales.
“A mí me parece genial porque realmente yo antes de estos talleres no conocía y no tenía la historia de Los Cipreses muy clara. Habían datos, pero yo soy muy joven y no viví esos sucesos tensos que vivió la comunidad. (…) Después de eso, entiendo más a la comunidad y ahora con esto [los talleres] me parece interesantísimo porque vemos hacia el futuro, vemos lo que queremos y qué podemos hacer para obtenerlo”, afirmó.
La Iniciativa se llevará a cabo durante el periodo restante del 2018 y tiene previsto para el segundo semestre del año comenzar la sistematización de la información recolectada para dar paso a la construcción de los materiales. La intención es que el proyecto siga siendo un aporte que permita reivindicar la identidad de los residentes, así como su sentido de pertenencia hacia el lugar, de manera que contribuya a la organización y desarrollo de su organización comunal.
La Facultad de Ciencias Económicas celebra su 75 aniversario y el pasado 23 de mayo realizó el acto oficial de conmemoración de la fecha
Fachada de la Facultad de Ciencias Económicas de la UCR, en Sede Rodrigo Facio Brenes. Esta edificación fue inaugurada en 1960 y hoy recibe a la población estudiantil más numerosa de la UCR. – foto Laura Rodríguez Rodríguez.
La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Costa Rica realizó el pasado 23 de mayo el acto oficial de su aniversario número 75, el cual celebra con más de 26.000 graduados a lo largo de todo el periodo, un grupo de profesionales que por sus áreas e especialización han impulsado el crecimiento, el desarrollo y el mejoramiento de la calidad de vida, en especial, de los costarricenses.
Durante todo el 2018 la unidad académica ha venido realizando actividades conmemorativas que pretenden celebrar su legado e inspirar para cumplir con el reto de siempre adelantarse a las necesidades nacionales.
El Dr. Henning Jensen Pennington, Rector de la Universidad de Costa Rica destacó la incidencia de la Facultad de Ciencias Económicas en la conceptualización y desarrollo del modelo de la economía nacional, la cual ha sido decisiva debido a la claridad de sus postulados y la solidez de sus propuestas.
La fuerte institucionalidad costarricense, la estabilidad macroeconómica de la que goza el país y los logros en comercio exterior, así como el desarrollo de los mercados internos, son frutos de una visión de país que se formó, en una muy importante medida, desde la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UCR.
El decano de la Facultad, Carlos Palma Rodríguez aseguró que hay compromiso de resguardar el legado de los costarricenses que fundaron la UCR y la Facultad de Ciencias Económicas en los años 40, y que promovieron la creación de las instituciones del Estado Social de Derecho, que construyeron la visión de una Costa Rica justa, equitativa y comprometida con aumentar la felicidad y el nivel de vida por medio de la educación y el conocimiento universitario.
«Felicito a sus estudiantes, docentes, investigadores, personal administrativo y técnico por su trabajo arduo y lleno de deseos de construir una universidad y un país mejor. Estos 75 años son testigos de su compromiso y entrega. La institución y la patria les están eternamente agradecidas”.
Dr. Henning Jensen Pennington, Rector de la Universidad de Costa Rica
La actividad de aniversario recibió a la Ministra de Economía Industria y Comercio (MEIC), Victoria Hernández, quien además es docente de la Escuela de Administración Pública de la Facultad e investigadora del Observatorio del Desarrollo de la UCR.
La actual jerarca señaló que se ha cumplido el sueño de Luis Demetrio Tinoco, cuando señaló que de las aulas de la UCR debían salir los hombres y las mujeres que podrían hacer de Costa Rica una patria cada día más feliz. Hernández comentó que en la función pública que ahora ejerce encuentra a día a día a los profesionales graduados de la Universidad, aportando a ese objetivo vital.
Ministra de Economía, Industria y Comercio, Víctoria Hernández, durante el acto conmemorativo del 75 aniversario de la Facultad de Ciencias Económicas el 23 de mayo, 2018.
Un legado de fuertes instituciones
A los largo de 75 años los aportes individuales como los colectivos realizados por los graduados de la FCE, son de forma indiscutible la base de la institucionalidad que hoy Costa Rica tiene.
Los institutos de investigación de la Facultad, como el Instituto de Investigaciones en Ciencias Económicas (IICE-UCR), dieron origen a los estudios sobre el proyecto de desarrollo económico y social, génesis de los planes nacionales de desarrollo y de lo que es hoy el Ministerio de Planificación Nacional. Hoy el IICE-UCR se consolida como el centro de estudio comprometido con el rigor científico, que hace investigación bien sustentada, con coherencia y racionalidad lógica, y que no tiene tinte político. Así se consolida la credibilidad de la investigación marca UCR a nivel nacional e internacional.
El exdecano de la Facultad de Ciencias Económicas Wilburg Jiménez Castro; en el centro el actual decano Carlos Palma Rodríguez; y el exdecano Justo Aguilar Fong. – foto Anel Kenjekeeva.
En general los aportes de cada uno de los miles de graduados de la Facultad han conformado, además del conocimiento base para encender los motores del desarrollo nacional, una masa crítica para que la institucionalidad pública y privada desarrolle sus objetivos.
La Escuela de Estadística, creada como tal en 1968, y siendo aún al día de hoy única en el país y en la región centroamericana, ha promovido el desarrollo del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), una institución que se sigue nutriendo de los profesionales y de la actualización que ofrece la Escuela de Estadística de la FCE.
De cara al mercado, también fue la Facultad de Ciencias Económicas la que permitió el desarrollo nacional en materia de comercio exterior. Fueron técnicos, diplomados y profesionales recién graduados de la UCR quienes ejecutaron el Código Aduanero Uniforme Centroamericano en 1960 y desarrollaron el modelo exportador, hoy pieza base de nuestra economía.
Se puede afirmar, en términos generales, que la profesionalización del sector público de Costa Rica encuentra sus bases en el actual Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (CICAP-UCR) y en la Escuela de Administración Pública, que en los años 60 nacen como Programa de Administración Pública, el cual se crea por solicitud específica del Gobierno de la República, para profesionalizar sus cuadros en los distintos ministerios.
El reto es hablar aún más fuerte
La primera y segunda década del siglo XXI deja una Facultad de Ciencias Económicas que gradúa a cerca de 1000 nuevos profesionales cada año, donde más del 50% son mujeres, y lo hace sellando en ellos las nuevas habilidades para el liderazgo, la innovación y el emprendimiento.
La Escuela de Administración de Negocios de la UCR ha sido pionera en estos esfuerzos que dotan de capacidad emprendedora a los estudiantes de la FCE. Además, esta labor se realiza a lo largo y ancho de todo el país, pues esta Escuela está presente en todas las sedes de la Universidad.
Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas durante la actividad conmemorativa del 75 aniversario de la Facultad el pasado 23 de mayo, 2018.
La voz de la responsabilidad social y ambiental se levanta este mes de mayo cuando la Escuela es sede, a nivel latinoamericano, de un curso de la Asociación de Facultades de Administración y Contaduría, donde el tema principal será el de empresas conscientes. Por otro lado, parte de la calidad educativa también se refleja en los esfuerzos de una reciente reforma curricular.
Como parte de ser Universidad, la Facultad de Ciencias Económicas sabe que es necesario formar nuevos líderes con capacidades blandas, que sean más negociadores y capaces de lograr cambios.
Estos líderes, según la directora de la Escuela de Economía Isabel Cristina Araya, deben levantar la voz para poder dar mayor luz en temas relevantes para el país, por ejemplo en el tema fiscal, con el fin de ofrecer indicadores de desempeño del gasto en educación, salud, pobreza e infraestructura.
La relación entre la Universidad y el sector externo es otro gran reto a potenciar. En esta tarea es importante destacar la labor del Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (Cicap-UCR), el cual ha sido pionero y reconocido por su trabajo en el campo de las alianzas público privadas. En el 2017 recibieron el premio de la Fundación Aliarse por este trabajo.
Hoy la Facultad de Ciencias Económicas, inspirada aún en el pensamiento de Rodrigo Facio Brenes, reconoce la necesidad de retomar la comunicación de ideas, de ser una voz más crítica de la sociedad y presentar con voz más fuerte sus propuestas.
El estudiante Luis Antonio Castro se comprometió a continuar con el legado y a construir soluciones a las nuevas necesidades nacionales.
Directoras y directores de Escuelas y centros de investigación de la Facultad de Ciencias Económicas, además de representantes docentes y estudiantiles, durante la actividad conmemorativa del 75 aniversario de la Facultad, el pasado 23 de mayo, 2018. – foto Anel Kenjekeeva.
Datos de la Facultad de Ciencias Económicas
Fundación: 3 de Mayo de 1943
12.000 estudiantes
1.000nuevos profesionales cada año
Más de 50% de graduados anuales son mujeres
La FCE incluye cuatro unidades académicas: Escuela de Economía, Escuela de Estadística, Escuela de Administración de Negocios Pública y la Escuela de Administración Pública.
Centros de investigación: Centro Centroamericano de Población (CCP-UCR), Centro de Investigación y Capacitación en Administración Pública (Cicap-UCR), Centro de Investigación en Ciencias Económicas (IICE-UCR), La Unidad de Servicios Estadísticos (Uses-UCR)
«Nosotros como estudiantes y futuros profesionales tenemos un reto que cumplir, el cual es procurar que toda esta historia de nuetra Facultad no se quede en los libros, debemos hacer valer el legado que figuras como la de Luis Demetrio Tinoco y Rodrigo Facio dejaron (…) uno lleno de sentido de compromiso y así hacer frente a las necesidades actuales y futuras de nuestro país».