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Etiqueta: Vladimir de la Cruz

Repaso de la Masonería costarricense, en el 122 aniversario de la R.·.L.·. Hermes No. 7

Vladimir de la Cruz

A.·.L.·.G.·.D.·.G.·.A.·.D.·.U.·.

S.·.F.·.U.·.

M.·.V.·.M.·.

QQ.·.HH.·.

(Intervención de Vladimir de la Cruz M.·.M.·., en el Templo Mayor de la Gran Logia Masónica, en la Tenida Blanca de la Respetable Logia Hermes No. 7, el 21 de agosto del 2023 con motivo del 122 aniversario.)

QQ.·. HH.·.

Hacer un repaso histórico de la Masonería costarricense es mirar su importante presencia en la Historia nacional, particularmente del siglo XIX, sin disminuir su papel en el siglo XX. La masonería costarricense es parte de la masonería latinoamericana y universal.

En América surgieron las llamadas Logias Lautarinas, a cuyo amparo se desarrollaron, en el conocimiento y la luz masónica, algunos de los principales libertadores de América.

En los albores de la independencia americana en Argentina, Chile, México, y en otros países del continente, actuaron la Logias por la libertad de las colonias.

Los próceres de la Independencia Francisco Miranda, Simón Bolívar, José de San Martín, Bernardo O Higgins, Antonio Nariño, Pedro Moreno González, Francisco de Paula Santander, el Padre Miguel Hidalgo y Costilla, y José María Morelos fueron miembros activos de los movimientos masónicos de sus países.

Francisco de Miranda, en su condición de Venerable Gran Maestro, dio la luz masónica a los grandes libertadores americanos, Simón Bolívar, Antonio Nariño, de la Gran Colombia; a Teresa de Mier, de México; a Bernardo O Higgins, de Chile; a José de San Martín, de Argentina; a Vicente Rocafuerte, del Ecuador; a Bernardo de Monteagudo, del Perú.

En la Argentina, por ejemplo, la Masonería nos aporta las venerables figuras de José de San Martín, Libertador de Argentina, Héroe de Chile y Perú; Manuel Belgrano, Héroe nacional de Argentina. Gracias a la Masonería argentina se consiguió apaciguar definitivamente las luchas internas después de la Batalla de Caseros, en 1852, hasta la organización Constitucional y la federalización de Buenos Aires.

Del mismo modo, Francisco de Paula Santander, Héroe nacional de Colombia; Antonio José de Sucre, Libertador y Presidente de Perú; Simón Bolívar, Libertador de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, a quien los costarricenses de los primeros años de la Independencia admiraban y conocían; Francisco de Miranda, Patriota venezolano, Mariscal y Libertador de Perú; Benito Juárez, Libertador de México; Antonio Nariño y Álvarez, Precursor de la Independencia de Colombia; Bernardo O’Higgins, Libertador de Chile.

A José Martí, Libertador de Cuba y luchador de la independencia de Cuba y Puerto Rico, quien a finales del siglo XIX cierra el ciclo de las luchas anticolonialistas españolas, en la nueva dimensión de la guerra hispanoamericana, en el contexto del nacimiento del imperialismo moderno.

El movimiento de la Ilustración fue el que permitió, principalmente, la llegada a Hispanoamérica de la masonería.

Así, en los días de las luchas por la Independencia de la América Española las Logias masónicas, que empezaban a constituirse, y los Hermanos masones jugaron un papel muy importante. Se ha considerado, incluso, que fueron un factor determinante, como también los masones estuvieron presentes en el proceso de la Independencia de las 13 colonias inglesas y en la construcción inicial de los Estados Unidos. Su peso está altamente demostrado en la ciudad de Washington, donde existen importantes obras arquitectónicas que así lo resaltan.

En el área del Virreinato de México, al cual pertenecimos, como parte de la Capitanía General de Guatemala, podemos señalar que desde la segunda mitad del siglo XVIII se conoce la presencia masónica por emigrantes franceses que habían llegado, que también fueron perseguidos por la Inquisición mexicana.

En 1806 se funda en el Distrito Federal de México la Logia Arquitectura Moral, donde se iniciaron en la luz masónica Miguel Hidalgo y Costilla, Ignacio Allende, Hermenegildo Galeana, Ignacio Aldama y otros patriotas mexicanos.

En 1810 fue perseguida la Orden y a sus miembros masones se les torturaba y mataba, pero no pudieron evitar su destacada participación en los movimientos del 15 de setiembre de 1810, donde se dio el grito inicial de la emancipación del Virreinato, por la justicia y la libertad.

En el territorio del Virreinato de México desde 1810, cuando se produce el Grito de Independencia de México, ya hay noticias de la existencia de logias masónicas.

Con la independencia, en México, en 1821, las logias se difundieron y se le enfrentaron al clero cuando Iturbide se declaró emperador con el apoyo eclesiástico. De esa lucha surgió la República.

En 1824 se fundó al impulso de liberales, la Gran Logia Nacional de México al amparo de la Gran Logia de Nueva York, de tradición liberal, progresista y republicana.

En Centroamérica desde finales de la colonia ya se sabía de la existencia de algunos Talleres que se impulsaron, en 1763, en la costa atlántica de Nicaragua y más tarde, en 1783 en Belice. En esta región posiblemente por la influencia inglesa que allí había.

En el Salvador se dice que los próceres independentistas José Matías Delgado, Manuel José Arce, Antonio José Cañas Quintanilla, Nicolás y Vicente Aguilar estaban vinculados a la masonería. En Guatemala, en 1822, se organizaron varias logias y en Honduras también se organizaron logias.

Probablemente, en el contexto de los días de lucha por la Independencia las logias masónicas que iniciaban bien podían confundirse, en parte, con la existencia de las sociedades patrióticas, las Sociedades Económicas de Amigos del País, con los movimientos y sociedades secretas y paramasónicas o no masónicas, como algunas logias existían en aquellos tiempos, que contribuían a darle aliento a la lucha anticolonial.

Es discutible, entre especialistas, en el continente, el papel importante que pudieron haber tenido estas Logias o los masones. Desde mi perspectiva parto de que fueron importantes, por el papel de los grandes próceres de la Independencia, ya mencionados, que fueron asociados directamente al movimiento masónico.

Con frecuencia oímos decir, a modo de mención muy general, el papel que las logias masónicas desempeñaron en el proceso de la independencia latinoamericana y, con ellas el vínculo de algunos de aquellos masones que brillaron como precursores y líderes de la Libertad de América.

También, hemos oído de muchos de estos eventos como situaciones clandestinas y ocultas de la vida de algunos de nuestros próceres.

Es natural comprender que tal situación pudo darse en razón directa e inversamente proporcional al grado de persecución de que eran objeto sus miembros por los enemigos de la Independencia y por los defensores y amigos de quienes deseaban mantener el orden de privilegios de la dominación y explotación de los pueblos latinoamericanos, que deseaban continuar el régimen oprobioso de dominación, explotación y discriminación social, política y económica.

Las actividades masónicas, de este modo, aparecen como eventos circunstanciales, sin detenerse, por quienes así recuerdan la Historia americana, que la Masonería es una de las organizaciones que más ha contribuido al progreso moral, intelectual y social de nuestros pueblos y de los pueblos del mundo.

No casualmente, por la realización de sus trabajos y sacrificios tan importantes, la Masonería ha sido tan perseguida por déspotas, fanáticos y enemigos de la luz, y de las luces; de la ilustración, para recordar los sentimientos y vocablos de la gloriosa Revolución Francesa.

Menos se nos ha dicho de la participación destacada en el movimiento masónico de algunos ilustres sacerdotes católicos, como el cura Miguel Hidalgo y Costilla, del pueblo de Dolores, paladín de la libertad y la independencia del pueblo mexicano, abolicionista de la esclavitud en 1810, meses antes que esta problemática fuera atendida por las Cortes de Cádiz y, que nos tocara a nosotros por nuestro vínculo y pertenencia el Virreinato de México.

No siendo la Masonería una asociación política quienes a ella pertenecieron, durante los días de la independencia americana, no estaban al margen de los problemas políticos de los pueblos.

Al contrario, estaban ligados a la búsqueda y obtención de la Igualdad, la Libertad y la Fraternidad, principios que heredamos de la Gran Revolución Francesa, trilogía de valores que inspiran aún la convivencia activa en las logias masónicas.

Aun cuando no se habían desarrollado partidos políticos y considerando que la Masonería no es un partido político, como hoy los conocemos, durante la lucha por la independencia, el Partido Político que identificaba a quienes por ella se sacrificaban era el Partido político de la Libertad, de la Igualdad y de la Fraternidad, que estaba, esencialmente, vinculado a toda manifestación de organización y lucha contra el orden colonial español.

Por ello, casi nunca se nos ha dicho ni enseñado el verdadero significado de las logias y del papel que ellas jugaron, como tampoco de la gran cantidad de hombres ilustres de la Independencia y forjadores del Estado Nacional y de la sociedad democrática, en América Latina, que estuvieron ligados a este movimiento que reunía estadistas, filósofos, artistas, científicos, militares, políticos. Así también en Europa, y en los países de Nuestra América, como la llamaba el Q.·.H.·. José Martí, quien visitó dos veces Costa Rica.

Martí en su segunda visita a Costa Rica mantuvo reuniones secretas con los cubanos Maceo y Crombart, que vivían en esos días en Costa Rica, y con costarricenses ligados al movimiento masónico, con el fin de lograr el apoyo para su lucha y propiciar una expedición armada, desde Costa Rica, que se preparó para 1895, contando con el apoyo del Presidente Rafael Iglesias que facilitó 200 rifles del armamento nacional.

En el caso de Guatemala, sede de la Capitanía General, durante el período virreinal, no hay referencias históricas importantes que nos digan que habían logias o presencias masónicas durante su existencia, al menos durante los últimos años de la dominación española. Al contrario, en paralelo con nosotros se conoce la existencia de la primera Logia simbólica fundada en 1873, mientras que en Costa Rica la tenemos fundada, por el Padre Francisco Calvo en 1865.

Hay sin embargo, una historia de datos de existencias de organizaciones y presencias masónicas, antes de que se hubieran constituido formalmente las Logias, en las que descansan oficialmente sus inicios en cada país.

Así, hay referencias de que ya independientes las colonias españolas, Rafael Ruiz Gutiérrez, venezolano, y Juan Francisco Casanova, colombiano, llegaron a Guatemala, con el propósito y misión de fundar logias masónicas en los países centroamericanos. Rafael Ruiz Gutiérrez y Juan Francisco Casanova representaban el Gran Oriente Neogranadino.

En el caso de Honduras la Masonería surgió en 1898, cuando se instaló su primera junta, aunque algunos analistas refieren que desde 1811 se conocían presencias masónicas, en Comayagua, como también lo relata, en esas primeras presencias, para Costa Rica, el V.·.Q.·.H.·., Benemérito e Historiador de nuestra Orden, Rafael Obregón Loría.

Al Obispo Tristán de Nicaragua, a cuya jurisdicción pertenecíamos, en su visita a Costa Rica, en 1782, se le considera el primer masón que llega a nuestro territorio, quien inicia algunas de las labores de proyección social, que marcan mucho el trabajo de la Logia Masónica, como fueron el hospital de Cartago, una escuela de primeras letras y la fundación de la ciudad de Alajuela el 12 de octubre de aquel año.

En Costa Rica algunos hermanos llegados de otras latitudes se congregaron algunas veces en logias y algunos costarricense se afiliaron en otros países a las logias, como el caso de Lucas Arcadio Ugarte, quien fue afiliado en Cuba, donde operaba la masonería clandestinamente, fue capturado y condenado por su condición masónica; además de impulsar y colaborar en la independencia de México.

También fue importante la influencia de los hermanos José Manuel y Martín Masferrer, después de 1824, expulsados del país por sus actividades políticas, acusados de “herejes y revoltosos”, un término usado muchas veces para referirse a los masones.

El grupo organizado alrededor del periódico La Tertulia, recién introducida la imprenta en Costa Rica, que circuló en 1834 y 835, estaba impulsado por masones, por sus luchas, por los ideales que pregonaban y por las personas que lo integraban, con un gran sentido de oposición política al gobierno de Rafael Gallegos.

Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez, Obispo y gran historiador eclesiástico, señala que en 1825 se fundó una Logia y en 1826 ya había tres, en San José, Heredia y Cartago. A esta masonería pertenecieron personas de gran importancia nacional.

El Historiador Rafael Obregón señala que la primera logia regular en Centroamérica fue fundada en 1763 por la Gran Logia de Inglaterra, en la costa atlántica de Nicaragua; luego otra en Belice, que dejaron de trabajar en 1813. En 1820 había una en Honduras y los próceres de la Independencia centroamericana fueron asociados a esta institución. En la causa seguida contra los hermanos barceloneses José Manuel y Martín Masferrer, por primera vez se citan los conceptos masonería y masón en 1824 y se les acusa de herejes, revoltosos y revolucionarios, y les expulsan del país.

En 1825 se intentó crear logias masónicas, y capítulos Rosa Cruz, en Guatemala y luego en El Salvador. También el Gran Oriente de Caracas llegó a tener logias en Centroamérica.

Cuando se funda la Universidad de Santo Tomás en 1843, se usan en su emblema, y publicación de su Estatuto, símbolos masónicos: «el Libro de la Ley sobre el cual reposan la Escuadra y el Compás, cerca de la primera un mallete; y entrelazada con la segunda, una espada. Al lado del libro una llama; a la izquierda, en la parte superior el Sol y a la derecha, la Luna rodeada de siete estrellas».

En Nicaragua hay noticias de la existencia de logias en 1846 y en la hoy ciudad de Liberia, Costa Rica, en 1853. En 1859 el masón Andrés Cassard tuvo los plenos poderes para fundar cámaras masónicas del rito escocés en Cuba, México y Centroamérica y, fundó dos Supremos Consejos, uno en Cuba y el otro en Veracruz, con el nombre de Supremo Consejo de México y Centroamérica.

El prócer Francisco Morazán, Presidente de la República Federal de Centroamérica, y Jefe de Estado de Costa Rica por un breve período fue masón.

En El Salvador las logias se desarrollaron en el último tercio del siglo XIX, con las reformas liberales que secularizaron el Estado salvadoreño, a partir de 1871.

En Nicaragua desde finales del siglo XIX se conoce la presencia masónica, aunque en San Juan del Norte, en Greytown, en 1851 existió una Logia masónica, seguramente influida por la presencia inglesa en esa región donde se impulsaba el Protectorado inglés, incrustado en la costa caribeña de Nicaragua y Honduras.

La mayor parte de la historia masónica del país se estructura a partir de los trabajos regulares de la masonería nacional, en vínculo y bajo los auspicios de los Supremos Consejos que la regularon hasta la constitución, el 7 de diciembre de 1899, de la Gran Logia de Costa Rica.

Así, tenemos grandes períodos del movimiento masónico en Costa Rica que fueron desde los días de la Independencia hasta 1865; desde 1865 hasta 1871 que la masonería regular estuvo bajo los auspicios del Gran Oriente y Supremo Consejo Neo Granadino, o Colombiano, con sede en Cartagena, República de Colombia; desde 1871 hasta 1887, bajo el Gran Oriente y Supremo Consejo Centro Americano, con sede en San José, Costa Rica; desde 1871 hasta 1899 bajo los auspicios del Gran Oriente y Supremo Consejo Centro Americano, con sede en Guatemala, República de Guatemala y desde 1899 bajo la jurisdicción de la Gran Logia de Costa Rica.

Así, oficialmente la historia del movimiento masónico nacional se reconoce a partir de 1865.

En Costa Rica el Pbro. Francisco Calvo, se había iniciado en la Logia Masónica La Cruz Austral Nº 5, del Perú, el 20 de junio de 1862. Fue él quien fundó la primera Logia, llamada Caridad No. 26 en San José, el 20 de agosto de 1865, autorizado por la Logia del Gran Oriente Neo-Granadino. Dos años más tarde con el apoyo de la Gran Logia de Cuba se estableció la Logia Unión Universal Nº 19.

El 14 de agosto de 1867 la Gran Logia de Colón aprobó el establecimiento de una Logia en San José denominada Unión Fraternal Nº19, integrada por distinguidos liberales de la época.

En 1882 en El Salvador se fundó la Logia Constancia y Caridad y el 9 de marzo de 1883 se fundó en San José la Logia Unión Nº 19, que desarrolló un gran activismo, provocando la ira del sector católico más conservador, aglutinado alrededor del periódico Eco Católico.

El Pbro. Francisco Calvo fue el Capellán del Ejército Nacional en la lucha contra los Filibusteros norteamericanos en Costa Rica y en Centroamérica. Junto a los masones Manuel Antonio Bonilla, Leoncio de Vars, Adolfo Romero, Luciano Beeche, Aquiles Bigot, Isidro Levkowickz, Matías Wesfele, Alfredo García, Federico Maison y Santiago Haslam, conformaron la primera logia de Costa Rica. A ella se integraron también José María Castro Madriz, Lorenzo Montúfar, Julián Volio, Francisco Echeverría, José Antonio Pinto, Andrés Sáenz, el presbítero Carlos María Ulloa, Bruno Carranza, Manuel Argüello, Máximo Jerez, Francisco Peralta.

Con la Logia fundada por el Pbro. Francisco Calvo se considera fundada la masonería en Centroamérica.

En 1871 con la existencia de otras logias se fundó el Supremo Consejo de Francmasones. Este mismo año se fundó, con asiento en San José, el Consejo Supremo Centroamericano, el 9 de enero.

Hacia 1875 funcionaban las logias Caridad Nº 1, Esperanza Nº 2, Fe Nº 3, Maravilla Nº 12, Sincera Amistad Nº 18, Desengaño Nº 14, Concordia y la Porvenir.

En 1875 el Gran Oriente de Centro América, establecido en Guatemala autorizó las logias Regeneración Nº 6, la Unión Fraternal Nº 9 de Limón, en 1892; La Luz Nº 12, en San José, en 1897; La Libertad Nº 15, en San José, en 1898; la Phoenix, en Limón, en 1899.

En 1887 el Supremo Consejo Centroamericano fue trasladado a Guatemala, por siete años, con motivo de la venta del templo masónico al gobierno y por diferencias entre los masones. Dependiendo del número de miembros, el grado 33 se establecería por períodos de siete años en las distintas repúblicas centroamericanas.

En Costa Rica 18 miembros de la Masonería han sido Jefes de Estado y Presidentes de la República; Braulio Carrillo Colina, Manuel Aguilar Chacón, Francisco Morazán Quesada, José María Castro Madriz, Bruno Carranza Ramírez, Tomás Guardia Gutiérrez, Aniceto Esquivel Sáenz, Saturnino Lizano Gutiérrez, Salvador Lara, Próspero Fernández, Bernardo Soto Alfaro, Rafael Yglesias Castro, Ascensión Esquivel Ibarra, Juan Bautista Quirós, León Cortés Castro, Santos León Herrera, Teodoro Picado Michalski y Otilio Ulate Blanco.

No se ha hecho un buen balance y repaso histórico de sus gobiernos, que analice su presencia masónica en sus obras de gobierno, en sus políticas públicas, en sus valores humanistas, universalistas y fundamentos filosóficos que los guiaron; respetuosos de las leyes, del Estado de Derecho; por su tolerancia y respeto a las creencias y posiciones filosóficas, religiosas y políticas de las personas, principios generales que nos guían en nuestro compromiso militante masónico.

La superación personal que buscan la masonería por el conocimiento y la verdad, ¿cómo la vemos en sus obras de gobierno?

Como práctica la masonería procura el mejoramiento material y moral de todos los seres humanos. ¿Cómo valoramos esto en sus obras de gobierno y en su paso por la Administración Pública?

Estas son tareas pendientes. Pero me atreveré a esbozar algunas proyecciones de algunos de estos Presidentes masones que dejaron una huella indeleble en nuestra historia nacional y en la construcción democrática de nuestra Costa Rica.

Es indudable el peso, en el transcurso de nuestra Historia, del desarrollo de las Libertades y Derechos ciudadanos, plasmados evolutivamente en nuestra Historia Constitucional; de los principios de la Fraternidad y de la Igualdad, que son parte esencial de nuestra filosofía masónica, hoy desarrollado también por los Derechos Humanos.

En el siglo XIX la forma revolucionaria que hizo avanzar la sociedad costarricense fue el ideario liberal clásico, antimonárquico, republicano, defensor de las libertades, forjador de derechos, constructor de la institucionalidad estatal, basada en un sólido Estado de Derecho.

La consigna liberal clásica de finales del siglo XIX, “Orden, Progreso y Libertad”, sin lugar a dudas estaba preñada del ideario masónico que ya se había establecido con los Jefes de Estado y Presidente masones del siglo XIX. Resultado de ello el país se modernizó.

Con el Código General, de Braulio Carrillo, se rompió el lazo jurídico que aun teníamos con la legislación española. Con él salimos de la República Federal de Centroamérica, a pesar del intento que hiciera Morazán de volver a rehacer este proyecto político, fortaleciendo el camino independiente del país y preparando el advenimiento de la proclamación de la República, en 1848, por Castro Madriz. A inicios de la década de 1840 se publicó en la prensa costarricense la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, documento que influyó probablemente para que en la Constitución Política de 1844 se estableciera el derecho a la rebelión del ciudadano contra el mal gobierno.

La obra del Q.·.H.·. Morazán en Centroamérica, que no pudo desarrollar en el país, fue liberal revolucionaria, lo que podríamos valorar en otro momento, así como toda la obra de Carrillo.

La libertad de prensa sin restricciones, impulsada por el Dr. Castro; sus luchas electorales sin presión de gobierno y respetuoso de la ley; el impulso de la educación de mujeres eran parte de esta proyección de los masones en la vida nacional.

A los presidentes Tomás Guardia, Bernardo Soto y Próspero Fernández les debemos una obra de gobierno extraordinaria. Apertura del país a la inversión extranjera complementaria al capital nacional; la construcción del ferrocarril al Caribe, o al Atlántico como se decía; la abolición de la pena de muerte; la apertura del país a la migración extranjera, especialmente europea que mucho contribuyó al desarrollo cultural, científico, educativo; a la gran reforma liberal de 1882 y 1884 la que separó la Iglesia del Estado, la educación religiosa de la enseñanza pública, que estableció restricciones a las prácticas religiosas públicas; la expulsaron de órdenes religiosas; el establecimiento del divorcio y el matrimonio civil como único válido en el país. Con esta reforma se secularizó mucho la vida civil del país.

Igualmente, el establecimiento de la Comisión Codificadora, 1882-1888, que superó al Código General de Carrillo, modernizó el engranaje jurídico nacional elaborando, entre otros el Código Fiscal, que llegó hasta 1970; el Código Civil, que es el actual, del cual se desprendieron el Código de Trabajo en 1943 y la parte de familia para hacer surgir en 1970 el Código de Familia; los Códigos Penal y de Policía y los de Procedimientos Civiles y Penales, entre otras reformas jurídicas que modernizaron el país. El Código de Comercio, ya se había establecido en 1852 que llegó hasta 1964.

A ellos les debemos también las grandes reformas educativas impulsadas por Mauro Fernández. A Tomás Guardia con el fortalecimiento del régimen municipal le debemos estabilidad política nacional, expresado de dos maneras, la distribución del poder político a los gobiernos locales, restándole presión a la lucha por el poder central, y con la Constitución de 1871, por su carácter flexible, facilitó la negociación política en el proceso político nacional, contribuyendo con ello también a la estabilidad política del país.

Fortalecieron los Jefes de Estado y Presidentes masones la institucionalidad pública, y el Estado, como un elemento importante por sus políticas públicas, para el desarrollo nacional. En cierta forma, les debemos también el debilitamiento del Ejército que se fue dando desde el último tercio del siglo XIX.

No solo a los Jefes de Estado y Presidentes masones les debemos este desarrollo democrático institucional. Se lo debemos también a una gran cantidad de personas, que en los campos de la educación, la cultura, la ciencia, las artes y las actividades empresariales y productivas, actuando desde las esferas de las Secretarías de Estado, del Congreso o de la Corte de Justicia, fueron miembros activos de la masonería.

Así, los masones actuando desde el poder, desde los gobiernos o desde la sociedad civil modelaron, con estructuras legales o educativas y con el ejercicio de las libertades ciudadanas, la sociedad liberal y democrático republicana que nos ha formado.

Desde sus gobiernos impulsaron los valores que permitieron, en la construcción del Estado Nacional, fomentar principios como el respeto a las leyes del país; el que los principios morales de cada hombre deben conducirlos a esforzarse, como ciudadanos; el del cumplimiento de sus responsabilidades públicas y privadas y a procurar que la reforma social parta, en primer lugar, de la reforma de sí mismos, de cada persona, con la esperanza que el progreso individual contribuya a la mejora ulterior de la sociedad.

Formar personas de buenas costumbres, dignas de confianza, honradas en su forma de trabajar, solidarias y caritativas constituía parte de estos elementos morales de formación de nuestra cultura en el siglo XIX, donde se ve la impronta de los valores masónicos en el desarrollo institucional nacional.

Tolerancia, Libertad y Cultura, fueron los pilares del ejercicio práctico de esta construcción social, en que los masones tuvieron que ver.

La Iglesia Católica en el siglo XIX enfrentó duramente a la Masonería como movimiento y a los masones costarricenses.

En 1890 se publicó el folleto titulado “Manual de la Liga Antimasónica”, en el cual se instruía para realizar una campaña contra la masonería, que incluía a modo de prólogo un Breve del Papa León XIII.

La Iglesia envalentonada con el ascenso de José Joaquín Rodríguez al poder, arreció desde el púlpito los ataques a los masones.

En 1890 Leoncio Audrian informaba al Consejo Supremo Centroamericano Masónico lo siguiente: “El cambio político verificado hoy en este país ha puesto al Taller en muchos cuidados, pues en el partido dominante se encuentra el clero, abriendo brecha y pretendiendo abatir la luz de nuestra Institución. Ha habido ya sermones de los curas delatando a la masonería como un mal social, inconveniente a las familias y al Estado. Atribuye a la presencia de la Masonería el liberalismo, su fantasma; los inconvenientes que el actual Gobierno le pone a sus pretensiones los atribuye también a la masonería; en fin, la falta de religión, de paz y de bienestar. El clero ha establecido periódicos con ese fin; ha expedido folletos reglamentarios del modo de aniquilarla; y trabaja sin descanso por transformar a Costa Rica en una provincia pontificia. Otras épocas hemos tenido ya que experimentar tan inicua persecución. Recientemente escrita se encuentra en la historia la página legada al mundo masónico por el memorable ministro Figueroa… Los miembros de la Logia Regeneración Nº 6, aun cuando palpan la farsa clerical, aun cuando ven las concesiones del poder público, aun cuando están viéndole la cara a su enemigo, no se desalientan, al contrario, parece que su valor aumenta y su entusiasmo se ensancha. Están en la convicción de que la masonería se agiganta, irradia más, como el brillante perdido en la oscuridad de una calle, tanto cuanto es más perseguida, cuando se la acecha y se le obliga a dar batalla”.

En las elecciones de 1899 el presidente Ascensión Esquivel fue acusado de “masón y hereje”, por unos sucesos que se desarrollaron en la Logia Regeneración Nº 6, por lo que tuvo que suspender sus actividades temporalmente, así como porque algunos de sus miembros se vieron obligados a salir del país.

En 1899, nuevamente, se organizó la masonería en debida forma instalándose en la casa interior de Gregorio Richmond. El 7 de diciembre de este año se constituyó un cuerpo administrativo para las logias simbólicas cuando se fundó la Gran Logia, siendo su primer Gran Maestro A. G. M. Guillot. Más tarde lo fueron Genaro Rucavado, en 1900, en 1908 y 1909; Manuel Aragón hijo, en 1901; Ricardo Mora Fernández, en 1902; John M. Keith, en 1903; Gustavo Pradilla, en 1904; Tomás Povedano, en 1905; Ramón Castro Fernández, en 1910; Robert S. Hankel, en 1911 y 1912; Emilio de Mezerville, de 1912 a 1913; Rodolfo Espinoza de 1913 a 1914; Mariano Álvarez Melgar, de 1914 a 1915 y Alexander Murray, de 1915 a 1916.

Hasta 1890 la masonería nacional había desempeñado un papel activo en la formación del Estado de Derecho y del Estado Nacional. Sus principales miembros desde distintas esferas del poder habían logrado modelar, por medio del movimiento liberal, la estructura principal de la organización social costarricense, inspirar sus libertades fundamentales y asegurar el desarrollo del Estado con sometimiento de los militares al poder civil y de separación de los intereses eclesiásticos de los políticos.

En 1901 el Supremo Consejo Centroamericano autorizó la fundación del Consistorio de Costa Rica, con el siguiente directorio: comendador en jefe, Manuel Aragón; teniente gran comendador, Alejandro Alvarado; teniente comendador, Genaro Rucavado y Tomás Povedano, quien tenía el grado 33, representaba el Supremo Consejo Centroamericano.

En 1901 se organizó y fundó la Logia Hermes No. 7, que es la que nos convoca en esta Tenida Blanca, con motivo de su 122 aniversario. La Logia Hermes fue el resultado del crecimiento que venía teniendo el movimiento masónico en el país. Fue autorizada para su funcionamiento por la Gran Logia de Costa Rica, que dirigía el Gran Maestro Manuel Aragón Quesada, e impulsada por Tomás Povedano, que llegó a Costa Rida, invitado por el Presidente Rafael Iglesias para dirigir la Escuela de Bellas Artes. Povedano quien se había iniciado en la Masonería en 1873 también impulsó la creación de la Logia Virya, en 1904, organizando e impulsando, de esa manera, los estudios de Teosofía en el país. Durante un breve período de la existencia de la Logia Hermes, desde 1955 hasta 1963, se le permitió cambiar de nombre por Logia Lealtad No. 7.

Hermes la figura mitológica griega era el joven mensajero de los dioses y el dios del comercio, la elocuencia y protector de los viajeros. Hijo de Zeus y Maya se le representa con alas en los pies. Entre sus cualidades estaba la astucia, la habilidad de negociación y sobre todo lo distinguía su condición de mediador entre los dioses y los mortales.

En la filosofía masónica Hermes, a quien también se le conoce como Mercurio, en la tradición romana, se le considera un símbolo de la sabiduría, el conocimiento estérico y la transmisión de información.

El símbolo que usa Hermes, un bastón con dos serpientes enroscadas representa la armonía, la dualidad y la alquimia espiritual, como conjunto de especulaciones o elucubraciones y experiencias esotéricas asociados a las transmutaciones de la materia; ocultas a los sentidos y a la misma ciencia; tan solo perceptible por las personas iniciadas.

Hermes en esencia nos convoca a reflexionar sobre las cosas, a poner atención, para con el estudio llegar a conclusiones. Hermes combina el conocimiento del mundo material como del espiritual. Hermes por ello también es considerado como un sabio; un maestro de la alquimia.

Así, Hermes, en la masonería, comunica, transmite enseñanzas; busca la sabiduría y el conocimiento profundo. Para los iniciados en la masonería es participar en el conocimiento de nuestros secretos y estudios reservados de nuestra Venerable Orden.

Hermes en el pensamiento masónico representa al maestro interno que tenemos, que nos convoca e impulsa a descubrir por nosotros mismos la Libertad; la Libertad que debe ser lograda, conquistada por cada uno de nosotros, sin esperar heredarla.

En la sola existencia de la V.·.L.·. Hermes No. 7 tenemos uno de los pilares existenciales de carácter filosófico de nuestra V:. Orden: la Libertad.

Esa es en su esencia el significado del nombre de este Taller, de la Logia Hermes, que está celebrando su 122 aniversario de fundada.

Somos una Orden con herencia histórica, con simbolismos y tradiciones y con espacios fraternales, como esta Tenida Blanca.

Los años turbulentos de 1936 a 1948 León Cortés, Teodoro Picado, Santos León y Otilio Ulate fueron los últimos presidentes masones. De ese período se rescata la Reforma Social, el Código de Trabajo, la Universidad de Costa Rica, el Tribunal Supremo de Elecciones, el voto universal, entre otras importantes obras de gobierno que se realizaron.

Cuando hubo necesidad de intentar parar la candidatura presidencial del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, en 1939, al finalizar el gobierno de León Cortés, por el pacto realizado con la Iglesia Católica para derogar las leyes liberales de 1884, a cambio de su apoyo para el Dr. Calderón Guardia, la Logia Masónica se sumó al llamado que hiciera el expresidente Ricardo Jiménez Oreamuno, para formar parte de la Alianza Democrática Nacional, en el intento de reunir a todos los liberales, a los masones y a los comunistas, que finalmente no pudo materializarse para participar en esa campaña electoral.

Los años siguientes, y convulsos, de la década de 1940-1948 atraparon igualmente al movimiento masónico nacional y lo mantuvieron al margen de las luchas decisivas de las reformas sociales.

Las Reformas Sociales y Laborales no fueron banderas de la Masonería nacional. Su preocupación había girado en torno a las libertades y derechos individuales, y al fortalecimiento de una institucionalidad política que los asegurara.

Cuando fue convocada la Asamblea Nacional Constituyente, durante el período de la Junta de Gobierno, 1948-1949, por el avance de la Iglesia en la vida política nacional, durante esta década, nuevamente los liberales y los masones intentaron llevar una voz propia al núcleo de la redacción de la Constitución de 1949, participando alrededor del Partido Constitucionalista, que quiso llevar al Ex Gran Maestro Rafael Obregón Loría como diputado, al seno de la Asamblea Constituyente, sin obtener los votos suficientes para ello, y siendo ésta quizá la última batalla importante, de carácter público y notorio, abiertamente en el campo político electoral, por el cual la masonería nacional seguía manifestando su tesonera labor de cuido del Estado liberal nacional.

Ese período de la guerra civil y de postguerra produjo un cisma importante en la masonería nacional, que condujo entre otras cosas a la inscripción registral oficial de la Logia Masónica. Los sucesos de 1948 afectaron de esa manera, en parte, a la Gran Logia.

De esa dolorosa situación, nuevamente, emergió la figura del Maestro Masón Rafael Obregón Loría, también miembro de esta Logia Caridad Nº 16, como la figura conciliadora, unificadora y constructora en esos años de postguerra en el movimiento masónico nacional.

Con participación discreta en la política, o abierta, como se hizo en el siglo XIX, los masones seguimos atendiendo los problemas de la vida humana para asegurar la paz, la justicia y la fraternidad entre los hombres y los pueblos, sin diferencia alguna de raza, nacionalidad o creencia. Seguimos luchando para enfrentar la ignorancia, la hipocresía y la tiranía.

Somos librepensadores. Somos hermanos de todas las religiones, credos filosóficos y políticos, y nos integramos en nuestros talleres espirituales, con el compromiso en el desarrollo espiritual de todos los miembros de nuestra Orden, con la democracia de nuestros países, y con la libertad de nuestros pueblos mediante la promoción de una educación para la vida.

Los masones sostenemos que el trabajo es deber y derecho del hombre. Así lo exigimos a nuestros adeptos como contribución indispensable al mejoramiento de la colectividad.

Los ideales de conocer la verdad, el amor por la belleza y hacer el bien; escuchar la voz de la conciencia, combatir el error buscando la verdad; imitar a los buenos, ayudar a los débiles, enseñar al ignorante y huir del malvado; respetar las creencias, conocer a los hombres, amar a la Patria, respetar las leyes y admirar al Gran Arquitecto del Universo, siguen siendo nuestras Banderas masónicas.

Mi felicitación a los QQ.·.HH.·. de la V.·. L.·. Hermes No. 7 en este su 122 aniversario de fecunda existencia.

Cumplidas vuestras órdenes, M.·.V.·.M.·.

Costa Rica en la encrucijada social y política

Material electoral en Costa Rica.

Proximos escenarios frente al gobierno actual

Vladimir de la Cruz

Costa Rica se ha caracterizado por tener una historia pública, reconocida; un país de paz, de seguridad ciudadana, de estabilidad política, de un amplio régimen de ejercicio de derechos y libertades, bienestar social institucional garantizado a los ciudadanos.

Desde 1849, en términos prácticos, ha habido un proceso político electoral que ha permitido alternancia política cada cuatro años, con brevísimos momentos en que esto se ha alterado. En el siglo XX tan solo dos veces, en 1917-1919 y en 1948-1949 se interrumpió ese proceso.

Desde 1890, el sistema electoral y de representación política descansa en partidos políticos, mediante los cuales los ciudadanos, y solo por ellos, pueden participar y optar a puestos de elección popular; a la presidencia de la república, al Poder Legislativo y a los Consejos municipales.

El voto directo se estableció, eliminando elecciones de segundo grado de electores, en 1913; el voto secreto se estableció en 1924. Una reforma electoral para asegurar triunfos electorales, con el 40% de votos, se estableció en 1935, lo que le dio gran estabilidad al sistema electoral; el Tribunal Nacional Electoral, se estableció en 1946, hoy llamado Tribunal Supremo de Elecciones, desde 1949 con rango de poder estatal, es independiente y con exclusividad de su función electoral.

En 1949 se estableció el voto universal, con el reconocimiento del voto a las mujeres, situación que se había planteado desde 1890, y con movimientos sufragistas que surgieron a partir de la década de 1910.

Políticamente, en el campo electoral siempre ha habido una gran cantidad de partidos políticos, de diverso tipo y signo político, a nivel nacional como regional. El pluripartidismo ha sido un rasgo del desarrollo democrático nacional. Ha habido tendencias, incluso recientes a restringir el surgimiento de partidos políticos, a la vez que se han democratizado los mecanismos para constituir partidos políticos.

A nivel legislativo, desde 1949 hasta hoy, ha privado el pluripartidismo en la participación electoral, y en general en la representación parlamentaria.

A nivel nacional, presidencial, desde 1949 hasta el 2014, predominó un bipartidismo gubernamental, donde dos partidos políticos ejercieron alternativamente el mando y dirección del Poder Ejecutivo, uno de ellos en 9 gobiernos, el otro por 6 gobiernos, de un total de 18 gobiernos que ha habido desde entonces.

En el 2014-2018 y 2018-2022 se introdujo un nuevo partido político en el ejercicio del Poder Legislativo, desplazando a los partidos que tradicionalmente habían gobernado, que en las últimas elecciones desapareció del escenario nacional y parlamentarios con representantes populares.

En las últimas elecciones, 2022, apareció un nuevo partido, con semanas de haberse constituido, con un candidato presidencial improvisado, que logró imponerse frente a una campaña de desacreditación de todo lo político anterior, como se ha venido haciendo por parte de los movimientos populistas y autoritarios que han surgido, en el continente y en Europa, contra gobernantes y partidos políticos, criticando la política en general, señalando que anteriormente no había gobernantes; que ahora sí los hay; criticando el funcionamiento del sistema democrático, la institucionalidad democrática y pública estatal; impulsando la idea de gobernantes autoritarios, fuertes, casi dictatoriales en régimen democrático; promoviendo la reducción de gastos estatales en seguridad social, en educación pública y en la educación universitaria; debilitando la legislación laboral y social nacional, como ha sido el proyecto de ley, recién aprobado, para imponer una jornada laboral de 12 horas diarias, cuatro días a la semana.

En el campo de las libertades, actualmente está amenazada la libertad de prensa y de pensamiento. Acciones directas del Poder Ejecutivo presionan a empresarios y medios de comunicación para evitar críticas públicas, opiniones opositoras; la guerra de troles desarrollada por el Ejecutivo, contra sus críticos y gestores de opinión, abarca todos los espacios; el control de la propaganda estatal ha sido concentrado, así como las gestiones de contratos de publicidad institucional a favor de empresas o medios que mitiguen esas críticas o se pongan en paralelo con el gobernante y el gobierno.

El camino que se vislumbra, como diseño gubernativo, es acabar con toda la institucionalidad democrática del país; con las nuevas jornadas de trabajo de 12 horas diarias, con políticas de precarización laboral; con el régimen de seguridad social favoreciendo la privatización de la medicina social, con la venta de instituciones públicas, bancos estatales, por ejemplo, no por malas o porque tengan un mal desempeño, sino por negocio; la reducción de la educación pública, en todos sus niveles, para estimular más la educación privada. El gobierno ha eliminado subsidios para becas estudiantiles, comedores escolares y para transporte escolar; reducción por negarse a cumplir el pago constitucional del presupuesto para la educación pública y universitaria.

El trabajo informal ha aumentado casi al 60%, ha aumentado el desempleo, especialmente el de mujeres, y el de mujeres cabezas de familia, que son las principales en ingresos para sus hogares aun cuando tengan esposo o compañero.

La reducción de gastos en educación se ha orientado a justificar para fortalecer los gastos en seguridad pública, en policías de los distintos cuerpos existentes institucionales en el país, en una tendencia grave del actual mandatario de impulsar alianzas estratégicas con el sector de policías privados, que puede tener un contingente superior a los 50,000 trabajadores en este campo, que lo constituiría en la práctica en un ejército privado de alcances muy peligrosos.

La vida democrática que Costa Rica ha desarrollado está amenazada. Los meses que vienen probablemente serán de importantes confrontaciones sociales.

El primer escenario ocurrirá con la etapa final de la aprobación de la ley de las 12 horas diarias, que ha pasado en consulta de constitucionalidad, ante la Sala Constitucional del Poder Judicial. Esto se acompañará de acciones de inconstitucionalidad aparte que ya están preparando. Queda en este campo incluso la preparación de una consulta ciudadana por la vía del referéndum contra esta ley.

El segundo escenario está en la realización de los 84 procesos electorales, que se darán entre noviembre y febrero próximo, para elegir a todas las autoridades cantonales, regionales, del país. El reto lo llevan dos partidos, Liberación Nacional, partido que ha gobernado 9 veces y que mantiene un control político de 42 alcaldes de esos 84, y el actual partido de gobierno que no tiene ningún control municipal, por su juventud y por no haber participado en procesos electorales anteriores. Como gobierno tiene el reto de aparecer con presencia regional para valorar el efecto de su acción gubernativa y porque el actual presidente quiere seguir activo en política, si por él fuera de manera continua, dándole proyección a su actual gobierno por la vía democrática o por la vía autoritaria si se presentan las condiciones para actuar de esa manera, como constantemente lo hace entrever.

 

Publicado en https://www.meer.com/es/75620-costa-rica-en-la-encrucijada-social-y-politica
y compartido con SURCOS por el autor.

La diputada patológicamente mentirosa

Vladimir de la Cruz

Mi adorada abuelita Ofelia, para mí, Ita, dos veces madre, como decía ella misma que eran las abuelas, fue durante mi infancia y parte de la adolescencia muy importante en mi formación porque, por el estudio y trabajo de mi madre, pasaba mucho tiempo con ella, incluido los tiempos de almuerzo, que se convertían en rica tertulia, alrededor de una mesa pequeña llena de platillos pequeños, ocho por lo menos, con las diferentes opciones de comida.

Parte de esas conversaciones eran sus consejos constantes, machacando en valores, heredados de sus ancestros familiares, los descendientes del escultor imaginero Lico Rodríguez, y de su padre, Rafael Rodríguez, y de su madre Patricia Rodríguez, y de sus lecturas de teosofía y rosacrucismo, que veía como cualidades de formación en sus nietos, de lo más preciado por su significado para la vida, por la importancia personal que podrían tener, y por ello forjarnos, para el mejor desempeño social.

El respeto a los mayores, la tolerancia, la responsabilidad, la confianza, la lealtad, la igualdad de las personas, el antirracismo, enseñado desde pequeños cuando todavía podía haber destellos en la capital; honestidad, respeto por la naturaleza y los animales, amabilidad, humildad, solidaridad; valores sobre la salud, el cuerpo, la higiene. En ella todo se mezclaba, valores sociales, políticos, morales, económicos, estéticos; era pintora. Fue discípula de Tomás Povedano.

Para ella era claro que la formación en valores nos daba conciencia sobre nuestros actos, especialmente sobre las consecuencias de nuestros actos.

Para ella eran actos para la vida, para reconocernos con otros y para que nos reconocieran; para respetar a los otros y para que nos respetaran. Era la máxima de saber vivir como se piensa.

Dos cosas pasaba machacándonos, a los nietos, permanentemente, y así lo hizo con sus hijos, mis tíos: “El que roba poco, roba mucho”, y “el que miente poco, miente mucho”.

He recordado esto a propósito de esa diputada, llamada Pilar Cisneros Gallo, que se ha rajado diciendo que ella es una mentirosa.

Por la forma como lo afirmó, es una mentirosa compulsiva, una mentirosa patológica, lo cual es muy grave por el alto puesto que desempeña en el escenario público, y en la cabeza del Poder Ejecutivo; directamente en el propio Presidente de la República, a quien posiblemente le da consejos de cómo mentir; así como le aconseja a sus ministros cómo deben mentir, partiendo de la base enfermiza de su patología de “que todos mentimos”, aunque sea poquito.

La forma en que lo manifestó, en la entrevista donde así se lució, es que se sentía cómoda, realizada, diciendo que mentía; la mentira para ella es habitual, es su conducta.

El efecto de esa afirmación es que toda la labor parlamentaria de la diputada patológicamente mentirosa, es que es una mentira; todas las afirmaciones y defensas que hace de proyectos de leyes son mentiras. Todos los argumentos que ha justificado en favor de la ley esclavista de la jornada laboral de 12 horas son mentiras, son falsos; no hay por qué creerlos, ni tienen por qué tenerse como criterios de autoridad a favor de ese proyecto de ley.

A sabiendas que mentirosamente ha actuado quien es la Jefa de la Fracción legislativa del Partido oficial del Gobierno, el Partido Progreso Social Democrático, hay que entender que toda esa fracción de diputados, exceptuando a la Presidenta de ese Partido, que la tienen como un cuadro pegado en la pared legislativa, es una fracción de mentirosos, por los consejos que les da sus Jefa, como guía política de ese grupo de diputados, para su actuación parlamentaria.

La mentira la ha llevado a la deslealtad partidaria. Han creado otro partido, que consideran oficial, el más representativo del oficialismo, mejor dicho, del chavismo costarricense; a lo tico, ¿del deschavismo costarricense, del desmadre, del desorden y del barullo que es este gobierno?

La deshonestidad de su actuación corrupta, en este sentido, los tiene en un Partido parlamentario, por los privilegios que les da esa condición en la Asamblea Legislativa, aunque se definen, militan y actúan a favor de otro partido que acaban de crear, “Aquí manda Costa Rica”, que no tiene ningún arraigo, por ahora, más que en el papel de su inscripción. Y, deshonestamente también, impulsan otro partido, “Pueblo Soberano”, o algo así, jugando varias cartas frente a los electores, distrayendo de esa manera sus intereses políticos, sus frentes de combate y a los electores en general.

Además de periodista, ahora parlamentaria, ha sido activista política desde que nació en Perú, por el activismo político de su familia y parientes peruanos, que le marcaron ese ADN político.

Se le manifestó ese ADN desde su práctica periodística en prensa escrita y televisiva principalmente. Hasta en esto ha mentido, la Diputada patológicamente mentirosa, diciendo que hasta ahora, desde el 2022, está en política. La política la ha envuelto siempre. Así la hemos conocido, y no la critico por ello. Critico que mienta de su práctica política personal.

Siguiéndola a ella, espero no mentir por esto, en Costa Rica todos somos políticos…

“Entrenadora en la mentira” se definió ella misma. “Si no es necesario mentir, obvio es, que no se mienta”, afirmó. Lo importante, para la diputada patológicamente mentirosa, es que la mentira, aún como consejo, y peor, como mensaje que da el mentiroso, “no se sostiene si no tiene una base”; es como si no se mintiera… Podría llegar a rumor, a decir secretos que no son, a un simple comentario, a una patraña, a un simple cuento…Si así es, su apellido, el de la diputada mentirosa, podría ser Chismeros en lugar de Cisneros. El chisme como la mentira es un acto de maldad; siendo el chismoso mentiroso por naturaleza.

Cuando alguien, como la diputada asesora en mentiras, tiene la mentira como una forma de vida (es asesora, dicho por ella, pagada o no) es una mitómana; es una mentirosa compulsiva. Tiene que estar mintiendo para sostener sus mentiras, aunque no esté pensando en obtener ganancias de sus mentiras; incluso de enredarse en justificaciones ridículas, como la que puso del ministro que renunció, lo que la hizo enredar más su cuento y explicación de por qué ella miente.

El problema que se causó la diputada, asesora en mentir, es que cuando ella afirmó que para ella era habitual la mentira hizo que se le perdiera confianza pública. Pero, más importante, es que los diputados le puedan perder toda la confianza personal, política y parlamentaria. No va a perder su condición de diputada mentirosa. Esto no es causal de destitución parlamentaria, pero puede sufrir un aislamiento legislativo. ¿Qué confianza se le puede tener en lo que diga en adelante, a partir de su reconocimiento público de mentirosa patológica?

La diputada mentirosa no es una niña, que no distingue bien la realidad de la fantasía. Siendo adulta mayor como lo es, con educación universitaria, con conocimiento de idiomas, claramente distingue la realidad de la fantasía. Por eso se vuelve más peligrosa con su verbo mentiroso, cuando sus mentiras son un hábito, como ella lo reconoce.

Como mitómana parlamentaria seguramente le produce placer saber que miente cuando interviene ante sus colegas diputados. La adrenalina se le debe descargar como gran recompensa. Por su habitualidad en los consejos mentirosos la amígdala seguramente no le funciona para provocarle malestar cuando miente, o para provocarle arrepentimiento por la mentira dicha o sostenida, lo que continúa afirmando el comportamiento mentiroso.

Indudablemente, la diputada mentirosa es una mitómana vanidosa, porque se auto halaga por esa condición de mentirosa. Existen también las mitomanías errantes, malignas y perversas…

En la Universidad de California del Sur, estudios en el cerebro de mentirosos compulsivos, señalan que tienen un 26% más de sustancia blanca en la corteza prefrontal, que es la que interviene en la transmisión de información, por lo que a mayor volumen, de esta sustancia blanca, el mentiroso compulsivo desarrolla más capacidad para procesar las mentiras y manipular a las personas, logrando que sus intervenciones y discursos tengan no solo cantidad y calidad de detalles, y datos, sino que puedan ser bien formulados y creíbles. Aquí la clave de la mentira, y éxito de la asesoría en mentiras.

La mentira algunos especialistas la consideran un elemento estratégico para eludir la realidad y sus consecuencias. La verdad es falseada por el mitómano a nivel emocional, para obtener aprobación, respeto; o en la discusión parlamentaria, para lograr los votos que necesita a su favor.

Las mentiras proferidas por el mentiroso patológico engañan a las personas. La mentira es un acto consciente, deliberado, frente a la realidad. El mitómano también puede escapar de la realidad auto mintiéndose, confundiendo su mentira con la verdad.

En el caso de la mentirosa diputada hay que seguirla valorando en lo que pretende con sus mentiras, engañar, usar, compensar, omitir, ocultar, afirmar falsamente…

La mentira es opuesta a la veracidad y sinceridad. La mentira es mala por naturaleza. Para el pensamiento filosófico antiguo, de Platón y Aristóteles, la mentira coloca al mentiroso despreciablemente ante el resto de las personas.

A favor de la diputada mentirosa le apunto que Sócrates consideraba que los ciudadanos podían decir “mentiras nobles”, asumidas como naturales, como si fueran mandato de los dioses… Para Sócrates la mentira noble es la mentira política que se dice a los ciudadanos, al pueblo, a los gobernados, en bien del interés público. ¿Es esto lo que realmente aconseja o enseña la diputada mentirosa a los ministros, y quizá también al Presidente? ¿O cree la asesora en mentiras políticas, como lo señalara Platón, que la mentira como categoría es útil para ejercer el control y la justicia del Estado en manos de quien ejerce el poder, que para Platón eran los filósofos?

A los mentirosos patológicamente los califican de egoístas, vanidosos; siempre a la defensiva, sin sentirse culpables.

La mentira no contribuye a resolver problemas. Si se miente en política, no se resuelven los problemas que políticamente se deben atender.

Para el psiquiatra alemán Kurt Schneider los mitómanos son una peligrosa unidad de narcisismo e histrionismo, deben sentirse grandiosos; dicho a lo tico, se sienten el florero de la mesa, el muerto de la vela… ¿el centro del Parlamento?

 

Compartido con SURCOS por el autor.

¿La diputada mentirosa, seguidora de Goebbels?

Vladimir de la Cruz

Pilar Cisneros Gallo, diputada oficial del Partido que está gobernando, el Partido Progreso Social Democrático, y activista política de uno de esos otros partidos recién paridos, “Aquí manda Costa Rica”, por la misma argolla oficialista de Zapote, donde se han originado esos partidos para las municipales, se ha declarado públicamente diputada mentirosa. Sin ninguna vergüenza, con altivez, con dignidad y expresivo placer lo manifestó, en una entrevista que le hiciera un periodista en un programa televisivo. En esa posición, defendiendo la tesis de que ella asesoraba en cómo mentir se le sentía cómoda, realizada, profesionalmente habituada en ese arte, ¿o ciencia?, de mentir. Era una expresión sincera de desnudar su conducta, su intimidad de mentirosa, de mostrarse como falsa, en todo o en parte de ella. Ella sabrá cuánto.

Hizo alarde de su patología de mentirosa compulsiva. Dijo claramente que ella aconseja a ministros y otras autoridades institucionales y estatales, seguramente al Presidente también, en cómo mentir; en cómo deben mentir en el cargo de su gestión, partiendo afirmó, de la base enfermiza de su enfermedad patológica, de que “todos mentimos”, aunque sea un poquito.

Mentir como medio, como instrumento de la política, me recordó al gran líder de la imagen pública, del discurso político nazista; de quien actuaba a cargo de los instrumentos estatales de comunicación de la Alemania nazi, a Joseph Goebbels, el gran fiel Ministro de Adolfo Hitler.

¿Será Goebbels su gran Maestro, pensé?, el Jefe y mano derecha de Hitler, como ella es la mano derecha del Presidente Chaves, en sus enseñanzas políticas y propagandísticas.

“Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”, repetía Goebbels. Es el efecto de la ilusión, la esperanza, como verdad. Es el aprovecharse de la debilidad sicológica humana. La repetición de la mentira hace creer que es cierta, aunque no lo sea.

Es el efecto que se ha querido desarrollar con los troles manejados e inducidos desde el Poder Ejecutivo, como se ha tenido por demostrado, ¿o desde la oficina de la diputada mentirosa?; o de fabricación de las llamadas fake news, las noticias falsas; las historias, los artículos engañosos y ataques personales a los opositores políticos, que provocan desinformación en las redes sociales o por medio de ellas, con intensión también de alarmar, escandalizar y manipular la opinión pública y a los ciudadanos.

El objetivo político de esa frase, la de Goebbels, es que la mentira suene como verdadera. Lo más importante de esta filosofía de la mentira es que entre más grande sea la mentira más fácilmente va a ser creíble.

Para Goebbels era más importante una mentira que no pudiera ser desmentida que una verdad que no fuera creída; así como que si no se podía negar una mala noticia, había que inventar otras que la distrajeran. Políticamente había que silenciar las cuestiones en que no se tenían argumentos y disimular las noticias que favorecían a los opositores. Las autoridades de Gobierno, el presidente especialmente en sus mesas de prensa actúa de esta forma.

Finalmente, es el rosario de las mentiras, de modo que cuando se impulsa o se dice una mentira, hay que desarrollar otras para sostener la primera. Esto es lo que enseña, seguramente, en sus asesoramientos la diputada mentirosa. Así, tenemos el gobierno de la mentira y de los mentirosos…

Para Goebbels la centralización de la vida social, cultural, educativa, intelectual, política, institucional, comunicacional debía estar centralizada, como se quiere hacer en Costa Rica, desde el Poder Ejecutivo con el control que se está impulsando comunicacional e institucionalmente.

Para Goebbels había que cargarle a la oposición política, a los adversarios políticos todos los errores, los defectos, las faltas; había que responder los ataques con ataques; había que negar las noticias malas o las noticias críticas con otras inventadas que distrajeran la atención. En las mesas de prensa, de los miércoles, muy caricaturescamente se aprecian estas cosas, con preguntas, claramente dadas a personas del set, para que se las hagan al presidente que ya lleva todos los datos y respuestas de esas preguntas; y… hasta un feliz cumpleaños celebrado le hicieron anunciado ocho días antes de que llegara la fecha… lo más burdo de ese miércoles…

Para Goebbels la propaganda como los mensajes políticos debían ser populares, como “la señora de Purral”, al más bajo nivel intelectual posible para que le llegue al mayor público. “Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar”, afirmaba Goebbels. La idea clave es que la gente sienta que se piensa como todo mundo porque provoca la sensación de una mayor unanimidad.

Para Goebbels la orientación política, la censura de los adversarios, y el discurso de consignas, por la prensa y la radio, en esa época, era la clave del control político. Prensa y radio controladas, como se quiere hacer ahora, colocando a los medios informativos en el paredón económico de la publicidad institucional y estatal, favoreciendo a los medios doblegados y sometidos, urbanos y rurales.

Actos de masas impulsaba Goebbels en apoyo al gobierno nazi. Aquí se están promoviendo, poco a poco, esos actos; en uno de los cuales se llegó a pedir a viva voz, y a gritos, “muerte” para un Magistrado, por una persona aparentemente culta y educada, con conocimiento de la tradición de la abolición de la pena de muerte en el país; y, en otro acto de estas turbas que las movilizan de vez en cuando, se agredió en la gradería de público de la Asamblea Legislativa, al “judío” del Congreso, que paradójicamente es un colaborador político parlamentario del Gobierno y del Presidente.

Si Goebbels era la voz de Alemania, en la época de Hitler; la diputada patológicamente mentirosa es la mejor voz que tiene el Gobierno del Presidente Chaves, la que responde en todos los frentes, la que por sus asesorías y consejos orienta la opinión mentirosa de los ministros.

Igual que Goebbels la diputada mentirosa tiene voz fuerte, es apasionada; su discurso es de campaña electoral victoriosa, de que la victoria todavía está por alcanzarse; siguen en lucha por vencer.

Como Goebbels con Hitler, la diputada asesora en mentiras ha declarado que sobre todo el aparato político parlamentario que ella tiene; ella es absolutamente fiel y está totalmente identificada con el Presidente, y con nadie más. En este sentido no tiene partido ni sigue disciplinas partidarias; lo hace a conciencia. Solo al Presidente le debe su lealtad y su permanencia en la Asamblea Legislativa.

En el ambiente nacional trabajan, quienes están con la política oficial de la mentira, para que se desarrolle una megalomanía, una locura colectiva, una desconfianza generalizada e injustificada hacia las personas, incluso las que rodean al mandatario; y un altísimo poder concentrado en el Presidente. Las casi 40 destituciones que se han hecho, o renuncias forzadas, en menos de dos años de gobierno, evidencian la conducción hacia un modelo dictatorial autoritario de gobernabilidad ejecutiva. Para esto se necesitan esas mentiras políticas.

El megalómano presidente vive atemorizado de sus opositores, incluso de los opositores fantasmas como los “comunistas” que constantemente cita, y que no tienen diputados y casi ni existen, Vanguardia Popular, como partido político, auto inventándose un intento revolucionario por desplazarlo del poder o de acabar con la democracia.

Incluso, una de sus chachalacas, recordó, atacando personas, el ambiente de la guerra fría anticomunista, olvidando que él mismo era parte de esa militancia comunista, vanguardista o izquierdista de los años 70s. El tiempo es grandioso, sobre todo cuando se pierde la memoria…por los tiempos y años idos. Pero no olvidemos a Goebbels…

Todos los partidos políticos que participan en procesos electorales están obligados a hacer una declaración pública, programática y estatutaria, de que defenderán y consolidarán el régimen constitucional democrático que vivimos. Los partidos estigmatizados de izquierda, con diputados actuales, han jurado defender el régimen constitucional democrático nacional. Hasta ahora no conocemos nada que hayan propuesto en oposición a este sistema.

Para Goebbels la sociedad había perdido sus valores y carecía de liderazgos. El Presidente Chaves dice constantemente que en el país no hay falta de gobernabilidad, como afirmaban los anteriores presidentes; que lo que ha faltado es gobernante y qué él es el Gobernante que el país necesita; y que está para gobernar y ejercer el Gobierno, contra viento y marea…comprándose broncas. Sus discursos descansan en la idea, que el mismo presidente Chaves dice, de que él es el Salvador del desastre del país que heredó.

Si los nazis le echaban la culpa a los judíos de la situación de Alemania, por lo que había que “vengarse de la judería internacional”, por el control político que también les atribuía; el Presidente Chaves no deja de echarle la culpa de todos los males del país a quienes han gobernado antes que él, a los Presidentes y a los partidos políticos que han gobernado; por eso también hay que exterminarlos y acabarlos.

Para Goebbels había que enfrentar todos los males, aunque fueran simples. Para la asesora en mentiras, es igual; respuestas claras, inmediatas, eficaces, contundentes.

El punto para los ciudadanos es hacerse ciego ante esta situación…el chavismo exacerbado, y el deschave nacional, hasta el límite como se impulsa; la liquidación de todas las fuerzas opositoras, especialmente parlamentarias, como las de los partidos Liberación Nacional y el Frente Amplio. La liquidación de estos partidos, como lo quiere hacer el gobierno, conduce inevitablemente a la liquidación de la democracia nacional hoy. Los otros partidos parlamentarios lamentablemente están de furgón de cola del gobierno, pero van a salir también afectados.

Las figuras del Presidente Chaves y la de su principal asesora, la mentirosa diputada, son claves para entender la vida política nacional hoy.

Queda claro, muy claro, que la Diputada mitómana, mentirosa, asesora del Consejo de Gobierno, de los ministros y otras autoridades estatales e institucionales, les enseña a mentir; que a los costarricenses, a los ciudadanos, nos están mintiendo oficialmente; que el resentimiento social que ha existido y también se ha estimulado contra la Política en general, contra los políticos y contra los partidos políticos, en cierta forma contra la Democracia como sistema político se sigue atizando.

De seguir por este camino, el berrinche social, el enojo social, el rechazo social político que se pueda provocar nadie lo va a controlar.

En estos tiempos, los caminos autoritarios y populistas son los más peligros de recorrer para los costarricenses, si queremos conservar y desarrollar progresivamente la democracia nacional hasta hoy lograda.

La negrita de los Ángeles, 388 años de religiosidad mariana 1635-2023

Vladimir de la Cruz

Celebramos hoy 388 años de la leyenda, de la tradición histórica y popular; de la herencia cultural; de las apariciones y hallazgos, milagros, devoción, culto y fe religiosa más importante del país. La aparición de la imagen de la Virgen de los Ángeles es la expresión más elevada de la Virgen María y de la historia religiosa oral y escrita relacionada con la tradición mariana en Costa Rica.

Su expresión divina y humana refleja la realidad histórica de su origen; su identificación socio cultural con el pueblo; con la mujer, la madre y el hijo; con la feminidad y la maternidad.

A ella se asocia la fortaleza, la sabiduría, la virginalidad y la doncellez; la discreción y el silencio; los dones de la sencillez, la humildad, la sensibilidad, la nobleza, la pobreza y la solidaridad destacan en su culto. Es también símbolo de triunfadora, benefactora y salvadora, mediadora y unitaria.

En Latinoamérica hay otras Vírgenes, similares a la Patrona Nacional, que forman parte de la historia de cada país y de su religiosidad.

Por la presencia católica en toda Latinoamérica, tanto en la española como en la portuguesa, bajo la dominación de la conquista y la colonia, estas imágenes y leyendas religiosas se dieron, con casi las mismas características de su origen. No hay, sin embargo, otras Vírgenes de los Ángeles, como patronas de esos países. La única es la de Costa Rica, la nuestra. En cierta forma la Virgen de los Ángeles es el mayor símbolo religioso costarricense.

Para Argentina, Uruguay y Paraguay, desde 1630, está la declaración oficial de la Virgen de Luján, considerada Patrona de estas tres Repúblicas.

En Bolivia la Virgen de Copacabana, desde 1583, también llamada Virgen Candelaria de Copacabana, cuya veneración se da en Copacabana, en el Departamento de La Paz, en Bolivia, veneración que también se extendió a Argentina, Brasil, Chile, Colombia y Perú.

En el caso brasileño su culto se inició, con la leyenda de su aparición a un joven pescador en una playa. En Brasil también está la Virgen Nuestra Señora Aparecida, que es la que tiene la advocación mariana de Patrona de Brasil, así nombrada por Pío XI en 1930 En Colombia su culto se inició en 1702, y en Lima, Perú, a finales del siglo XVI. En Chile es la Virgen de Nuestra Señora del Carmen de Maipú, desde 1817, aunque nombrada Patrona de Chile en 1923 y coronada como tal en 1926. Su primer templo lo hizo Pedro de Valdivia en 1540.

En Colombia es la virgen de Nuestra Señora de Chiquinquirá, virgen que también se le rinde culto con peregrinajes en Maracaibo, Venezuela, el 18 de noviembre, que es la celebración de su fiesta patronal.

En Cuba el culto es hacia la virgen Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, devoción que inició en 1628, con pescadores que encontraron su imagen; declarada Patrona de Cuba desde 1916.

En El Salvador la tradición se remonta con la virgen de Nuestra Señora de la Paz, desde 1682, Patrona Nacional desde 1966. En Guatemala la devoción es hacia la Virgen del Rosario, cuya primera cofradía se fundó en 1559, y es Patrona de Guatemala desde 1934. En Honduras lo es la virgen de Nuestra Señora de Suyapa, cuya tradición se remonta a 1747; declarada Patrona desde 1925.

En México la virgen Nuestra Señora de Guadalupe, está asociada al indio Juan Diego. El Papa Pío X la proclamó Patrona de toda América Latina. En Nicaragua lo es la virgen de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción de “El Viejo”, cuyas raíces se remontan a 1562, conceptuada como Patrona desde el 2001, por la Confederación Episcopal de Nicaragua, celebración que se realiza cada 8 de diciembre.

En Panamá es la Virgen Santa María La Antigua, asociada a la fundación de la ciudad de Santa María del Darién, en 1510, Patrona Nacional de Panamá desde el 2000.

En Paraguay también se le rinde culto a la Virgen Nuestra Señora de la Concepción de Caacupé. En Perú a Nuestra Señora de la Merced, introducida por los padres Mercedarios, que le rinden culto desde el siglo XIII. En Puerto Rico la virgen es Nuestra Señora de la Divina Providencia, Patrona desde 1969. En República Dominicana es la Virgen de Nuestra Señora de las Mercedes de Altagracia.

En Uruguay es la virgen Nuestra Señora de los Treinta y Tres, refiriendo a los 33 patriotas que declararon la Asamblea Soberana el 14 de junio de 1825, que el 25 de agosto de ese año proclamaron la Independencia y pusieron la patria bajo su protección, declarada por el Papa Juan XXIII Patrona de Uruguay, en 1961.

En Venezuela la Virgen de Coromoto, cuya leyenda viene desde 1651, fue declarada Patrona de la República de Venezuela el 7 de octubre de 1944.

En las islas de las Antillas también hay vírgenes. Así, en la Martinica está Nuestra Señora Virgen Libertadora; en la isla Trinidad está la virgen Nuestra Señora Virgen de Levantille; en la Antilla Guadalupe es Nuestra Señora del Carmen; y en la isla Dominica la virgen es Nuestra Señora del Refugio.

En general, en Latinoamérica se asocia a estas vírgenes a la formación de la conciencia y sentido nacional; a la idea de patria y a su defensa. En la Independencia latinoamericana estuvo presente la imagen de estas vírgenes con sabor a criollo, mestizo, indio, negro, pardo.

En todas ellas, su representación morena refleja su época. La política, la sociedad, la economía, la ideología y la cultura se mezclan en ellas.

En el caso de Costa Rica, con la Virgen de los Ángeles, se ubica su hallazgo entre 1635 y 1639, en la Puebla de los Pardos, o la Gotera, de Cartago. Su culto primero fue regional, luego nacional.

Según la Leyenda, la Virgen de los Ángeles apareció en la Puebla de los Pardos, de Cartago, generando desde entonces el culto de amor y de pasión que se le rinde, por el pueblo costarricense.

La imagen que se venera en el Santuario de los Ángeles, la encontró una mulata, en una piedra; ella, conocida y bautizada como Juana Pereira. El hallazgo borró la línea divisoria entre la clase dominante de los españoles y la de los dominados; facilitó la fusión de sangres y posibilitó la formación del costarricense.

El 2 de agosto de 1635 es la fecha que se atribuye a la mulata Juana Pereira cuando encontró la pequeña estatua con su figura.

En 1649 se inició la tradición de la romería hacia la Virgen de los Ángeles entre los pueblos de la Provincia de Costa Rica.

En 1652 se creó la Hermandad de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago. En 1653 ya se le estimaba milagrosa. Desde 1678 se conoce su ermita, la cual fue construida con limosnas.

Ante las erupciones del Volcán Irazú, sus temblores y terremotos, se le sacaba en procesión; se le cantaba y rezaba.

En 1737 se le dio su primer patronazgo a Cartago y se estableció el 2 de agosto feriado en su nombre. En ese momento, se le dio el título de Abogada “por su defensa y socorro en cualquier tribulación”.

El 2 de agosto de 1737 se estableció el feriado en su nombre.

El 14 de julio de 1756 se oficializó su celebración. En procesión solemne se le juró «recibir, venerar y tenerla por Abogada… para mejor asegurar su defensa y pedirle socorro en cualquier tribulación».

El 14 de julio de 1782 se le declaró Patrona especial.

Al finalizar la colonia, el 13 de octubre de 1821 el Ayuntamiento de Cartago, que conoció los Documentos de la Independencia, acordó «que se suplicase… a la Patrona General… nos favorezca con los auxilios de su santísima gracia para nuestras determinaciones en la época tan lamentable…».

El 23 de setiembre de 1824 el Congreso Constituyente del Estado de Costa Rica decretó que “La Virgen de los Ángeles, Madre de Dios y Señora nuestra, es y será en lo sucesivo La Patrona del Estado de Costa Rica”.

Al día siguiente, el 24 de setiembre 1824, hace 199 años, el Jefe Supremo del Estado de Costa Rica, el primer Jefe de Estado, Juan Mora Fernández, ordenó que se guarde, se cumpla y se ejecute dicho Decreto en todos sus extremos.

El 9 de octubre de 1835, en el desarrollo de la llamada Guerra de la Liga, denominada así por la oposición de Cartago, Heredia y Alajuela, en contra de las pretensiones de San José por conservar la capital del Estado, en esta fecha, 1.300 efectivos de Cartago, se sitúan en Curridabat, en tanto que 3.000 de Heredia y Alajuela, acampan en San Juan del Murciélago, hoy Tibás.

Para su protección y como emblema de fuerza y apoyo celestial, los cartagineses traían consigo la imagen de la Virgen de los Ángeles.

“En los despojos de los cartagineses vencidos, fueron encontrados muchos cohetes incendiarios…, pero el mayor trofeo fue la imagen milagrosa de la Virgen de los Ángeles.” La imagen no fue devuelta a Cartago de inmediato, sino que permaneció custodiada en la Iglesia de la Merced. Siete años después, en el mes de julio de 1842, por disposición de Morazán, regresó a Cartago.

En 1850 se realizó la erección de la Diócesis de Costa Rica. Con ella se produjo la independencia eclesiástica de la Iglesia de Costa Rica, la que dependía de la Iglesia y del Obispado de León, de Nicaragua.

En 1852 se firmó el Concordato con el Vaticano, reconociéndose mutuamente como Estados Costa Rica y el Vaticano, como parte de las primeras relaciones diplomáticas que iniciaba el país, al declararse la República, en 1848. El nombramiento del primer Obispo costarricense, Dr. Anselmo Llorente y La fuente fue muy importante en ese momento. Así, el 4 de setiembre de 1852 se consagró a la Iglesia de los Ángeles.

En 1856, se le invocó a la Virgen de los Ángeles, en la guerra contra los filibusteros.

El 2 de marzo de 1862 se le dio el título de Basílica al Santuario de los Ángeles.

El 21 de enero de 1872, el Papa Pío IX concedió a perpetuidad la Indulgencia Plenaria, y remisión de todos los pecados, a quienes visitaren, devota y verdaderamente arrepentidos, confesados y comulgados, a la Virgen de los Ángeles, cada 2 de agosto.

Hasta 1875 la imagen de la virgencita, en las procesiones, era conducida bajo palio, que es un armazón de cuatro o más varas largas que transportan varias personas, donde va la imagen religiosa, en ceremonias religiosas. Se prohibió esta tradición por ser contraria a la liturgia, y se le hizo una Novena para sustituir la del Perpetuo Socorro que se rezaba el 2 de agosto.

En 1921 se creó la Provincia Eclesiástica de Costa Rica, que se formó con la arquidiócesis de San José y las diócesis sufragáneas de Alajuela y el Vicariato de Limón.

El Congreso de la República, en 1924, al cumplirse el centenario confirmó y proclamó la Tradición de la Virgen de los Ángeles y, el 26 de noviembre, la Sagrada Congregación de Ritos de la Iglesia aprobó el nuevo oficio.

En 1926 se la coronó y, nuevamente, se la volvió a coronar en 1936.

El 26 de julio de 1935 se le dio al Santuario el título de Basílica Menor, con motivo de cumplirse el tricentenario del surgimiento de la Leyenda de la Virgen. En 1944 se elevó el antiguo Santuario a Parroquia.

El 12 de mayo de 1950, se produjo uno de los sucesos más bulliciosos de la historia nacional relacionado con el robo y asalto de la imagen de la Virgen de los Ángeles, Patrona Nacional; de su santuario, La Basílica de los Ángeles en Cartago. Aparte del robo de sus joyas murió en el acto su custodio. Fue acusado de sacrilegio un joven llamado José León Sánchez, quien fue torturado por los agentes de investigación del caso para provocar su acusación, que lo llevó al presidio de la Isla de San Lucas, lugar que le motivó para escribir la novela “La isla de los hombres solos”, de mucho éxito literario y cinematográfico. A finales del siglo XX la Sala III de la Corte Suprema de Justicia, en revisión del caso, declaró inocente de dicho delito a José León Sánchez, hoy uno de los escritores más reconocidos del país y en el extranjero, recientemente fallecido.

El 2 de diciembre de 1956 se realizó la Segunda Coronación, como Reina del Trabajador, en el Segundo Congreso Nacional de la Juventud Obrera Católica, JOC.

Dentro de las tradiciones culturales y religiosas de Costa Rica, y de Centroamérica, la peregrinación y romería a la Virgen de Los Ángeles, cada dos de agosto, es la más fuerte y arraigada. El Papa Juan Pablo II la declaró Protectora de las Américas.

En la campaña electoral del 2018 el Partido Restauración Nacional, con su candidato presidencial, Fabricio Alvarado Muñoz, con uno de sus pastores religiosos más importantes, Rony Chaves, hicieron ataques y burlas a la Virgen de los Ángeles, que provocaron gran tensión nacional y marchas ciudadanas de feligreses católicos contra los ataques que le hicieron a la Virgen de los Ángeles, y consecuentemente contra la Iglesia Católica nacional.

En el mes de marzo del 2020, con motivo del surgimiento de la Pandemia del Covid-19, y los primeros casos que se dieron en Costa Rica, la imagen de la Virgen de los Ángeles, Patrona de Costa Rica, se llevó en sobrevuelo por diversas partes del país como un acto de fe y protección ante la propagación del Covid-19.

Los romeros, los caminantes, los peregrinos que se movilizan hacia la Basílica de los Ángeles en Cartago, desde días antes inician sus caminatas, cuando se desplazan de muy lejos, concentrándose la mayor afluencia el 31 de julio y el 1 de agosto, para llegar ante la imagen de la Virgen de los Ángeles el dos de agosto.

Después de esta actividad se hará la pasada de la Virgen de los Ángeles a la Catedral de Nuestra Señora del Carmen, de Cartago, por un mes, que culmina en la primera semana de setiembre, cuando de nuevo regresa la Virgen de los Ángeles a la Basílica.

Esta celebración de la pasada viene desde 1782. Actualmente se realiza cargándola los fieles en andas o en carroza, vestida de gala, por las calles de Cartago, que se preparan con alfombras de colores hechas con flores y aserrín.

Con esta pasada concluye formalmente toda la actividad veneradora de la Virgen de los Ángeles, que da inicio con la romería.

Las batallas del Presidente Rodrigo Chaves

Vladimir de la Cruz

Múltiples frentes para desmantelar las conquistas sociales en Costa Rica

El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves Robles, se incorporó a la política nacional, después de haber sido funcionario del Banco Mundial y haber estado ausente del país, por casi 35 años, como ministro de Hacienda, por un brevísimo período, al terminar el gobierno de Carlos Alvarado, 2018-2022.

Saboreó las mieles del poder y buscó posibilidades de participar en las elecciones nacionales, de febrero del 2022, con partidos pequeños, nuevos, sin experiencia política y electoral. Con éxito se incrustó como candidato del Partido Progreso Social Democrático, recién fundado y sin ninguna participación ni ideario político electoral anterior.

La campaña la asumió colocándose como candidato que enfrentaba a todos los partidos que habían gobernado anteriormente, acusándolos de la ingobernabilidad que esos mismos partidos decían que sufría el país, así como de los males de la corrupción nacional y el abandono de la población, especialmente rural y pobre, por prácticas institucionales.

En Costa Rica se ha venido sufriendo un ataque constante, desde hace muchos años, contra la política, los políticos, los partidos políticos, malos gobiernos; acusándolos de corrupción, desapego a las soluciones de los grandes problemas nacionales que sufre la población, entrabazón institucional para resolver problemas y para incentivar nuevos procesos de emprendedurismo. También, el ataque ha sido dirigido a los poderes públicos, especialmente a la Asamblea Legislativa y los diputados o legisladores, de los partidos allí representados; a la Corte Suprema de Justicia en sus diversas instancias judiciales, especialmente a su Sala Constitucional, y a los medios de comunicación. Esto ha provocado un desencanto de la democracia como sistema político que se expresa en un alto índice de abstencionismo creciente en los últimos procesos electorales nacionales. En cierta forma ha estimulado la simpatía por la llegada de hombres fuertes al ejercicio del gobierno.

El crecimiento de la pobreza, de la extrema pobreza, el desarrollo de asentamientos humanos de estos sectores cada vez más visibles en la geografía nacional; el desempleo creciente, que tiene más de 400.000 personas en condición de desempleados; el aumento de más de 100.000 mujeres cabezas de familia, consideradas el principal ingreso de sus hogares aunque tengan esposo o compañero, desocupadas; la expulsión forzada en el contexto de la pandemia de 120.000 jóvenes del proceso escolar; la agudización de la pobreza en las zonas marginales y rurales del país, el abandono de políticas institucionales en esas regiones; la imposibilidad de poder ofrecer salidas, oportunidades y posibilidades, educativas y de trabajo, a miles de jóvenes, lo que ha llevado a que el trabajo informal ronde el 60%; el congelamiento nacional de salarios desde hace cuatro años, con un crecimiento constante de pagos de servicios públicos y de los precios de alimentos de la canasta básica; y, un estrujamiento de las clases medias urbanas y rurales, con congelamiento también de sus ingresos y de las pensiones; con alto grado de evasión y elusión fiscal, por grupos económicos poderosos, ha ido marcando una gran división social y económica del país.

Dos Costa Rica se viven simultáneamente en el país. La de los que tienen todas las posibilidades de vivir satisfaciendo sus principales necesidades, manteniendo sus hijos en escuelas y colegios privados, con todas las condiciones para recibir una buena educación; viviendo en residenciales o condominios privados, con altos niveles de seguridad personal y social; con capacidad de pagar educación privada, servicios de salud y de seguros de salud privados, que les evita sufrir los atrasos de citas médicas en la seguridad social pública. Y, la Costa Rica de la gran masa de población que sufre los problemas de escuelas y colegios públicos deficientes, más de 1000 de ellos con sanciones sanitarias; con deficiencias tecnológicas de estudio, institucionales y personales, con deficiencias en la enseñanza de idiomas como segundas lenguas, requisito importante para la obtención de nuevos empleos; de una población que paga cargas sociales e impuestos y no ven ni reciben satisfactoriamente sus beneficios.

Así arribó Rodrigo Chaves Robles a la Presidencia de la República el 8 de mayo del 2022, sin experiencia política nacional, sin partido con experiencia histórica y política nacional, sin ideología política que lo identifique a él y a su partido gobernante, sin contar con equipos de colaboradores con experiencia política y de ejercicio gubernativo; con una postura populista y autoritaria.

Sus funcionarios y colaboradores inmediatos, los miembros de su Gabinete de Gobierno, los escogió, y así lo sigue haciendo, por ternas que le ofrece una empresa de acuerdo con los perfiles profesionales que él solicita, lo que le ha creado un grave problema de cambios constantes en su propio gabinete y en las oficinas institucionales del Estado y del Gobierno. En sus 14 meses de gobierno ha tenido 34 cambios, entre despidos y renuncias que ha provocado su inexperiencia y su manera autoritaria de gobernar con sus subalternos, como si la dirección del Estado y del Gobierno operara como una alta gerencia de una empresa, o como si fuera el director de programas del Banco Mundial, acostumbrado a dar órdenes con base a metas, objetivos y resultados.

Los cambios en cascada del Gabinete frenan cualquier iniciativa de los ministros y funcionarios que las impulsaron, y provocan improvisación de los nuevos que los sustituyen, dejando al mismo presidente al garete, a la deriva, sin gobierno real y efectivo, sujeto a las acciones y determinaciones improvisadas del conjunto que él comanda, provocando con ello un maltrato público, en mesas de prensa, de sus propios subalternos, y desarrollando un teatro de estratégicas batallas de la guerra que él ha provocado.

Desde su campaña dijo que él se compraría las broncas. Señaló y trazó su camino de riñas, de discusiones o alusiones fuertes y violentas de él contra el mundo político costarricense. En esto se ha distinguido como ningún otro presidente del país, ruidoso, agresivo, como una de las partes en disputa, destilando rabia, enojo, disgusto contra sus molinos de viento.

Su teatralidad de la guerra lo lleva al drama de su gobierno, entre comedia y tragedia, a manifestarse en varios actos o libretos, más como monólogos que como diálogos, para sus escenarios o batallas de radio y televisión, con los guiones finamente articulados y escritos para provocar sus barrabasadas, disparates y vómitos mentales con el grave perjuicio para la democracia nacional y la búsqueda de consensos políticos, que es lo que le debiera interesar por el bien del país.

Las batallas de su teatro las tiene claras. Es el poder por el poder.

La batalla política contra todo lo que signifique partidos políticos y políticos nacionales; contra los que han ejercido el gobierno y contra los que han estado presentes en la Asamblea Legislativa. Les dice que su ingobernabilidad no existe; que lo que ha existido es la falta de gobernantes, y qué él es un gobernante y llegó para gobernar…a la fuerza si es necesario, para lo cual trata de preparar el terreno. Se trata en su discurso de acabar con las instituciones partidarias, especialmente las tradicionales. En el caso político parlamentario la tiene especialmente contra el Partido Liberación Nacional y el Frente Amplio, como las fuerzas más opositoras; a Liberación porque es el partido que más oposición le puede dar y el que mejor respuesta puede brindar, si así lo quisiera, a sus malas políticas de gobierno; al Frente Amplio, por el distinguido papel parlamentario que tienen sus jóvenes diputados, que le constituyen un clavo en sus zapatos.

La batalla política más importante que lleva a cabo es contra los poderes públicos. Poder Legislativo porque con 10 diputados no puede hacer nada, contra la Corte Suprema de Justicia, sus magistrados y jueces, desacreditándolos porque tiene la posibilidad de juzgarlo, por acusaciones que se han presentado para su debido trámite, contra la Sala Constitucional porque sigue siendo el reducto más importante de la defensa del Estado de Derecho y todavía del Estado Social de Derecho, que le puede enmendar la plana cada vez que se parte de la constitucionalidad y del régimen constitucional y legal que juró respetar y cumplir al asumir el Gobierno. Dentro de la estructura judicial el presidente ha actuado contra el Ministerio Público y la Fiscalía General de la República, olvidando la división de poderes e intimidando a sus principales funcionarios.

La batalla económica contra los grupos económicos que han sido aliados de los partidos y grupos políticos que han ejercido el gobierno. Se trata de desplazar, por la vía de los negocios y políticas públicas, a esos grupos económicos para que entren y actúen otros, como los importadores, otros grupos bancarios financieros, el grupo de Calixto Chaves, los financistas chinos de su campaña electoral, especialmente contra el grupo financiero donde hay presencia del capital y familias de origen judío, ¡cuidado con el neonazismo! ¡Cuidado!, también se podrían mover a su alrededor grupos mafiosos de distinto pelaje.

La batalla institucional contra las instituciones del Estado, que en su visión operan mal, y hay que eliminar si fuera posible, o corregir de tal manera que se reestructuren precarizando o privatizando parte de sus servicios, o haciéndolas desaparecer al estilo de las políticas de la Escuela de Chicago en el Chile de Pinochet. Cuando se empeña en vender el Banco de Costa Rica, no es porque no sirva y hay que cerrarlo, sino porque es un negocio su venta para un grupo de sus amigos interesado en comprarlo.

Igual con las otras instituciones del Estado que quiere someter a procesos de privatización. En otra dirección, como la Caja Costarricense del Seguro Social, emblema nacional de la seguridad y paz social, es por la política de reducirla y fortalecer el sector privado de la salud. En la educación es igual, reducir el espacio educativo popular, reducir la matrícula eliminando los apoyos sociales, becas, trasporte estudiantil, comedores estudiantiles, no arreglando las 1000 escuelas que están con sanciones sanitarias, no dotándolas de las capacidades instrumentales y de la infraestructura necesaria, lanzando a los estudiantes a la deserción escolar y al trabajo informal que ya alcanza el 60%. O, el negocio de intentar cerrar del toda la Fundación Omar Dengo, por lo que significa su capacidad económica, para impulsar aprovechando esos fondos, los préstamos educativos hacia la educación privada y no pública, como es la estrategia de lo que tienen diseñado en este sentido. O, la venta de la Fábrica Nacional de Licores, por iguales razones, no morales, sino de gran negocio para grupos privados de hacerse con la producción de licores, pero especialmente del alcohol que produce la Fábrica, especialmente del alcohol industrial.

En su batalla contra las instituciones las presenta como que no han servido para los ricos, pero tampoco para los pobres.

En el plano de la cultura y educativo su batalla es contra la memoria histórica, contra la identidad nacional, contra las instituciones formadoras de conciencia nacional y de valores nacionales, por reducir hasta donde pueda el alcance vital de las universidades públicas, por asfixiarlas económicamente.

La batalla social de enfrentar a los grupos marginados, desclasados, pobres y de la extrema pobreza, empobrecidos de las clases medias, de los que ni trabajan ni estudian, contra el Estado y los gobiernos que los han desatendido, que los han llevado a esa situación social de exclusión, marginalidad y empobrecimiento, presentándose el Presidente Chaves como el Salvador, el que está identificado con esos sectores, como el que los reivindicará social y políticamente, haciendo ver que solo en él y lo que él representa los puede salvar, y sacar del hoyo en que se encuentran.

La batalla comunicacional que tiene declarada contra los medios de comunicación, escritos, radiales o televisivos; de redes sociales, que acusa de “canallas” y de “sicarios”, a los que les manda mensajes de que contra el gobierno no se debe escribir ni criticar, presionando por la exclusión y eliminación de articulistas y comentaristas de esos medios; utilizando baterías de troles desde el país y desde el extranjero contra cualquier crítico; presionando medios de prensa para que saquen de sus planillas asesores legales o comunicacionales, y amenazando, y pasando a los hechos, con el aparato del Ministerio de Hacienda, los inspectores de la Caja Costarricense del Seguros Social sobre empresas y personas investigándolas en el cumplimiento de sus deberes tributarios y cargas sociales. Mientras esto hace no actúa contra los grandes evasores y elusores fiscales, que fue una de sus promesas de campaña electoral.

La batalla comunicacional tiene también el frente de la intimidación; de provocar el miedo reverencial, del temor al gobernante; del bajonazo de piso al interlocutor, de la falta de respeto al periodista, de la agresión verbal a los medios de comunicación y provocar la desconfianza de sus informaciones e investigaciones periodísticas. La lucha pública que mantiene contra Extra, antes de su cierre, hace unas semanas, Canal 7, CRhoy y, en menor medida, pero sin descuidarlo, el Semanario Universidad.

Con una ignorancia política profunda y costarricense, pero alardeando de conceptos que ni siquiera maneja correctamente, el presidente se mete en el lenguaje y dialéctica de la vieja guerra fría, 1945-1991, del anticomunismo hoy trasnochado, atacando opositores políticos de “comunistas”, atacando al Frente Amplio de comunista, desconociendo que el Partido Comunista de Costa Rica, que todavía existe, se llama Vanguardia Popular.

En estos escenarios de sus batallas Rodrigo Chaves se alimenta del descontento popular acumulado, de esos sectores que no ven frutos del Estado ni del gobierno, aunque paguen impuestos y cargas sociales, que sienten que las instituciones del Estado estorban, que las élites políticas y económicas que han participado de esto hay que quitarlas.

La esencia de toda esta estrategia es que los grupos que han servido al Estado y al gobierno, y se han servido del Estado y del Gobierno, hay que desplazarlos porque viene otro grupo, representado por el Presidente Rodrigo Chaves, que es otra élite política, al ejercicio del Gobierno, a servir y a servirse del Estado y del Gobierno…ya lo estamos viendo.

Publicado en https://www.meer.com/ y compartido con SURCOS por el autor.

Estudiar y Luchar ¡ALCOA NO!

Vladimir de la Cruz

(Prólogo del Libro “El contrato de ALCOA. Rebelión y dominación”, de Fernando Cruz Castro, publicado por Editorial Edinexo, diciembre de 1922, p. 9-33)

La década 1960-1970 fue muy importante para el desarrollo del movimiento estudiantil nacional y universitario. Se empezaba a superar en muchos aspectos las consecuencias de la Guerra Civil de 1948. Con el Gobierno de Mario Echandi Jiménez, 1958-1962, se habían abierto espacios políticos electorales, facilitando, la inscripción del Partido Acción Democrática Popular, para las elecciones de 1962, que postuló a la Presidencia de la República a Enrique Obregón Valverde, que logró llevar a la Asamblea Legislativa al periodista Julio Suñol Leal. Se arrastraba como consecuencia de la Guerra Civil la prohibición constitucional del segundo párrafo del Art. 98, que establecía la posibilidad de poner fuera de procesos electorales partidos que por sus vinculaciones internacionales atentaran contra la democracia, y por la aplicación del Decreto Ley No. 105 de la Junta de Gobierno que expresamente proscribía al Partido Comunista de Costa Rica o Vanguardia Popular como se conocía desde 1943.

Durante la década, en 1951 se fundó, el 12 de octubre, el Partido Liberación Nacional, que emergía como la fuerza política más importante, desde entonces. Gobernando desde 1953 hasta el 2014 en 9 ocasiones, de 17 gobiernos, y por ello ejerciendo el control de los espacios políticos en todo sentido. La oposición desperdigada y dividida encontró espacios para coaliciones políticas, en esos años, para infringir dos derrotas electorales a Liberación Nacional, en 1958, y luego en 1966, cuando se impulsó la Presidencia de José Joaquín Trejos Fernández, 1966-1970.

En el movimiento popular de las organizaciones sociales, el Partido Vanguardia Popular ejercía un papel importante en el movimiento sindical, ya debilitado, después de la Guerra y dividido, a inicios de la década con la Confederación de Trabajadores Costarricenses Rerum Novarum, CTCRN, que controlaba Liberación Nacional, la Confederación General de Trabajadores, CGT, que de nuevo impulsaba Vanguardia Popular actuando desde la clandestinidad, y dos corrientes de carácter socialcristiano, que en 1958 se unifican, en la Confederación de Obreros y Campesinos Cristianos, COOC, año en que también la Rerum Novarum se dividió, haciendo surgir la Confederación Costarricense de Trabajadores Democráticos, CCTD, más vinculada al Partido Liberación Nacional.

El año de 1958 se fortaleció este nivel de organización sindical al surgir también la Asociación Nacional de Empleados Públicos, ANEP, organizaciones similares en el Sistema Hospitalario Nacional y de la Caja Costarricense del Seguro Social, en el INS y en los distintos Bancos Nacionales. En el sector rural campesino el Partido Vanguardia Popular dominaba la situación, al igual que en las comunidades de barrios con sus Juntas Progresistas, y en las zonas bananeras donde también hubo nuevas organizaciones sindicales dirigidas por Liberación Nacional disputando espacio con los vanguardistas. La huelga de 1958 en ese sentido fue fundamental para la unidad de luchas en este sector.

En el movimiento estudiantil durante los años de arranque de la Universidad, con su constitución, había surgido el Consejo Estudiantil Universitario, que en los años 1941-1947 se peleaban su dirección política grupos afines al Centro de Estudios para los Problemas Nacionales y a Vanguardia Popular. Con el resultado de la Guerra Civil el control directo del movimiento estudiantil lo ejerció Liberación Nacional, sin dejar que existieran grupos estudiantiles dándoles lucha.

La Reforma Universitaria de 1956-1957, con la explosión de unidades académicas que produjo, y con desarrollo del Campus Universitario Rodrigo Facio, condujo a que en 1958 se creara la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, FEUCR, la que pasó a dirigir y a representar, ante los órganos académicos, al movimiento estudiantil universitario, con dirigentes claramente vinculados a Liberación Nacional.

A nivel internacional, superada la lucha antifascista y antinazi, a nivel mundial, y como resultado de la fundación de las Nacionales Unidas en 1945 y del surgimiento de varios países socialistas en Europa, junto a la lucha anticolonial en el Asia y la India, y constituido por ello un Bloque de países de orientación socialista, se produjo la llamada Guerra Fría, rompiéndose la alianza internacional antifascista que había existido y dividiéndose, desde entonces hasta 1991, el mundo en dos grandes bloques políticos, el capitalista y el socialista, y alineando alrededor de ellos los diferentes movimientos sociales y populares en todas partes del mundo.

La Guerra Fría impulsó una campaña internacional anticomunista y antisocialista, una represión de sectores políticamente de izquierda, una lucha internacional por el control de las organizaciones sociales, que estaban igualmente organizadas a nivel internacional. En América Latina siguiendo la reconstrucción europea, por parte de los Estados Unidos, se impulsó el Plan Truman en lo político fortaleciendo la parte militar de los regímenes democráticos y de las repúblicas latinoamericanas, lo que tuvo como máxima expresión, en esos años, en el desarrollo de las Bases militares en la zona de Canal de Panamá, para el entrenamiento y modernización de los ejércitos latinoamericanos, y para la política de golpes de estado y establecimiento de gobiernos militares, de dictaduras y gobiernos autoritarios; y el Plan Clayton, en lo económico, para tratar de desarrollar social y económicamente áreas agrícolas, y las zonas rurales del continente, para quitar las bases sociales a las posibles luchas insurgentes y guerrilleras, para enfrentar también las tesis de las Reformas Agrarias que la izquierda impulsaba en el continente. Se impulsó desde la Comisión Económica para la América Latina, CEPAL, y desde algunas corrientes sociológicas norteamericanas que los países latinoamericanos estaban en etapas de desarrollo para contrarrestar las políticas revolucionaras del cambio social. Revolucionario.

En el campo militar se impulsó para todo el continente el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, TIAR, y en la década de 1960-1970, al calor del impulso que tuvo, por iniciativa de los Estados Unidos, el Mercado Común Centroamericano, y frente al triunfo de la Revolución Cubana, declarada Socialista, en 1961, se impulsó el Consejo de Defensa Centroamericano, CONDECA, del cual Costa Rica formó parte en carácter observador por no tener oficialmente Ejército.

La Revolución Cubana, surgida de la lucha antibatistiana tuvo un importante papel para el continente. En los días de lucha contra la dictadura muchos sectores del país colaboraron con la guerrilla comandada por Fidel Castro. Triunfada la Revolución, y al calor de las primeras leyes importantes que se fueron promulgando, se fue dando un giro donde políticamente fue atacada y tratada de impedir o de derrocar, al tiempo que Estados Unidos, desde entonces, estableció un bloqueo diplomático y económico comercial contra Cuba. Desde Costa Rica, en el Gobierno de Francisco Orlich, se permitió la operación de contra revolucionarios cubanos que actuaban desde el Caribe costarricense. Mientras el gobierno liberacionista procedía de esa forma, reprimiendo a sectores de tradición comunistas e ilegalizando el periódico Adelante, sectores juveniles de ese Partido simpatizaban con los inicios de la Revolución, y se constituían en un ala izquierda de Liberación Nacional. En 1968 impulsaron una renovación dentro del Liberación Nacional bajo la denominación del Grupo de Patio de Agua.

La izquierda nacional alrededor de la Revolución Cubana impulsó la Sociedad de Amigos de la Revolución Cubana, SARC, alrededor de la cual se dieron nuevos niveles organizativos juveniles, como la Juventud Socialista Costarricense, JSC, el brazo juvenil y estudiantil, en ese momento, de Vanguardia Popular.

En ese período de inicios de la Revolución Cubana cada vez más estudiantes simpatizaban con el proceso político cubano. A finales de la década del 50 e inicios de la del 60 en la Universidad de Costa Rica surgieron algunos intentos de desarrollar un movimiento político estudiantil de izquierda organizado en las Escuelas de Ciencias Económicas y en la de Derecho, sin mucho éxito. Llegó a expresarse en una protesta de un pequeño grupo de estudiantes, en la explanada de la Facultad de Ingeniería, cuando el Presidente Kennedy, en su visita al país, para la reunión con los Presidentes centroamericanos, visitó la Universidad.

Los presidentes de la Federación de Estudiantes en esa década de 1960 eran en general progresistas. Carlos Pascua inició ese proceso.

El movimiento estudiantil internacional estaba organizado en dos grandes centrales, la Conferencia Internacional de Estudiantes, CIE, con sede en Holanda, a la cual la Federación de Estudiantes de la Universidad de Costa Rica, FEUCR, se había afiliado, llegando a tener allí, de Representante estudiantil, a Fernando Durán Ayanegui, y la Unión Internacional de Estudiantes, UIE. Eran los dos polos de la Guerra Fría en el movimiento estudiantil, la CIE de una manera antisocialista y la UIE con un ropaje democrático antiimperialista. En 1967 la CIE fue denunciada de recibir fondos de la Central de Inteligencia de los Estados Unidos, CIA, lo que provocó un sisma y un retiro de la FEUCR.

En el continente Cuba organizaba la Organización Continental Latinoamericana de Estudiantes, OCLAE, con la cual la FEUCR empezó a tener vínculos y relaciones estrechas. En 1966 en Cuba se produce bajo el auspicio de la revolución cubana el Cuarto Congreso Latinoamericano de Estudiantes, en el cual participa la Federación de Estudiantes que ya está vinculada al OCLAE.

La UIE junto con la Federación Mundial de la Juventud Democrática, FMJD, desarrollaba Festivales Mundiales de la Juventud. En la década del 50 jóvenes y estudiantes, estos más vinculados a Vanguardia Popular, participaron en algunos de esos Festivales.

En la década del 60 aprovechando la realización del IX Festival Mundial de la Juventud en Sofía, Bulgaria, 1968, se integró una Delegación grande de Costa Rica, y muy representativa de estudiantes, que se aprovechó para que el Presidente de la FEUCR, Jorge Gutiérrez y el dirigente estudiantil del Frente de Acción Universitaria, FAU, y dirigente de la FEUCR, Vladimir de la Cruz, gestionaran el ingreso de la FEUCR a la UIE para lo cual se desplazaron a Praga con ese propósito.

Los tiempos políticos habían cambiado. En esto se sumaba la Iglesia Católica, con su convocatoria en 1959 del II Concilio, que procuraba analizar la Iglesia en el mundo moderno. El Papa Juan XXIII refrescaba también la imagen del Papado y de la Iglesia, que adquiría un rostro más humano. Lo más importante, el cambio de la Liturgia, la realización de la Misa en los idiomas nacionales o vernáculos, el diálogo con las otras religiones y la lucha por la libertad religiosa. Los laicos empezaron a tener un papel más protagónico.

En América Latina la repercusión del Concilio se dio con el desarrollo del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño, CELAM, celebrado en Medellín, aunque había sido creado por el Papa Pio XII, el que adquirió relevancia después del Concilio, cuando la Iglesia latinoamericana empezó a tener una relación más directa y práctica con movimientos sociales y con luchas populares. De aquí surgieron una cantidad de grupos pastorales, estudiantiles y juveniles vinculados a luchas nacionales, populares, democráticas y antiimperialistas como fueron “Cristianos por el Socialismo”, “Teología de la Liberación”, “Iglesia Joven”; se reafirmaron las Juventudes Estudiantiles, Obreras y Universitarias Católicas.

En la Universidad de Costa Rica a finales de los 60s surgieron la Juventud Universitaria Católica, el Movimiento Iglesia Joven, y Cristianos por el Socialismo, Juventud Universitaria Revolucionaria Demócrata Cristiana entre otros grupos. En estos grupos cristianos había muchas mujeres participando activamente.

El movimiento estudiantil universitario tenía la vertiente liberacionista, la vanguardista, con el surgimiento del Frente de Acción Universitaria, especialmente a partir de finales de 1966 y actuando ya en la Universidad desde 1967.

En 1966 la Universidad de Costa Rica realizó su II Congreso Universitario. Para el movimiento estudiantil fue un momento especial. Se aprovechó el Congreso para que el Presidente de la FEUCR, Jorge Alfaro Monge, presentara su intervención destacando el papel del estudiantado en la época que se estaba viviendo. Bajo el título de ESTUDIAR y LUCHAR el Presidente de los estudiantes marcaba el papel de los estudiantes de la Universidad de Costa Rica, estudiar en primer lugar, no solo los alcances de sus disciplinas profesionales, sino también los problemas nacionales y, luchar. Luchar por sus reivindicaciones estudiantiles, las académicas, las universitarias, las nacionales y las internacionales que convocaban a la solidaridad con otros estudiantes y otros pueblos.

La Universidad de Costa Rica, en su Escuela de Estudios Generales hasta el año 1966, estudiaba, básicamente, como cultura universal el Siglo V a.c. En el año 1966 se impulsa una gran revolución académica que se inicia en los estudios del año 1967, cuando se empieza a analizar y estudiar el Siglo XIX, desde la grandes revoluciones que lo preceden y sus repercusiones, la Independencia de los Estados Unidos, la Revolución Francesa, la Independencia latinoamericana, las revoluciones europeas de 1820, 1830 y 1848, el romanticismo, el cooperativismo, el socialismo y el comunismo, el anarquismo, el sindicalismo, la revolución industrial y las luchas obreras, los cambios tecnológicos y científicos y el origen del imperialismo a finales de ese siglo XIX, entre muchos otros temas.

Este ambiente académico facilitó el desarrollo del Frente de Acción Universitaria, como el grupo más activo estudiantil en la discusión en aulas, en la divulgación del marxismo y del propio Manifiesto Comunista, libro de lectura en cursos de Estudios Generales; de divulgación de la Revolución Rusa, que ese año cumplía su 50 aniversario, para lo cual se organizó una Mesa Redonda con tres profesores comunistas, Dr. Rodolfo Cerdas, abogado, el Dr. Luis Burstin, médico y el Ing. Rodolfo Herrera, Decano de la Facultad de Ingeniería.

Del lado académico, impulsor de la reforma, los profesores de Filosofía Teodoro Olarte y Constantino Láscaris llevaban la iniciativa de las discusiones. La actividad de los jóvenes comunistas provocó el desarrollo del grupo estudiantil del Movimiento Costa Rica Libre, con el cual se tenían intensos debates en aula y auditorios. El Movimiento Costa Rica Libre, antes de desarrollar este grupo estudiantil, atacó fuerte y públicamente a la Universidad, por este cambio académico, lo que provocó que la Asamblea Universitaria, en junio de 1967, se pronunciara contra el fascista movimiento declarando que, en la Universidad, debería haber “más pensamiento, no menos pensamiento” y diciendo que los Departamentos, al amparo de la libertad de cátedra podían dar los programas que a nivel universitario pudieran darse y ser aprobados por los organismos administrativos y docentes correspondientes.

A partir de este año, los Estudios Generales vincularon a los estudiantes con los problemas contemporáneos y facilitó el trabajo político de la izquierda en general y, de manera particular, a los comunistas que eran el único grupo organizado en la Universidad, junto con el Movimiento Costa Rica Libre, MCRL.

Para desplegar el trabajo de agitación el FAU sacó un periódico llamado UNIDAD y, poco tiempo después, el MCRL sacó HOMBRE LIBRE, más regular el primero que el segundo. A través de “Unidad” se empezaron a agitar los principales problemas de la Universidad de los estudiantes y del país, además de que se realizaba divulgación ideológica del marxismo. Tres tareas se propuso el FAU, abrirse camino en el movimiento estudiantil, ligarse a los estudiantes en sus problemas cotidianos y universitarios y vincular los estudiantes a los problemas nacionales e internacionales.

Por ello, la consigna del FAU fue la de la FEUCR, en el II Congreso Universitario, ESTUDIAR Y LUCHAR. Las primeras luchas que se dieron fueron por más presupuesto para la Universidad, lucha que culmina en una primera fase con la marcha del 6%; la lucha por el voto directo para la elección de los dirigentes estudiantiles, que tuvo dos plebiscitos dentro de los estudiantes, ambos favorables a él, pero con resistencia en los organismos directivos de la Federación. Sin embargo, se logró. Primero se ganó la elección directa para Presidente y Vicepresidente de la Federación, como fue la elección de 1969. Para esa vez sólo podían ser candidatos los Representantes estudiantiles, lo que aún era una limitación. Después se universalizó la posibilidad de la representación como resultado de la lucha que se libraba contra la ALCOA.

Consecuencia de esta lucha cae el gobierno de Rodolfo González y Enrique Romero. Se convoca un Congreso donde un Triunvirato dirige los destinos de la Federación, y se acuerda que el candidato a la Presidencia de la FEUCR y el resto de sus puestos, podía ser cualquier estudiante, siempre y cuando fuera costarricense y del estado seglar. El triunvirato llegó hasta setiembre de 1970, cuando se lleva a cabo la primera elección democrática, abierta; elección secreta, directa y universal. Una reforma más hubo en el proceso electoral: la manera de emitir el voto. En la primera elección fue con el dedo pulgar. Para garantizar el secreto del voto se cambió, marcando con una “X” la casilla que se deseaba votar.

Otras luchas, aún permanentes, fueron residencias estudiantiles; comedores estudiantiles, más becas y mejores; becas en cursos de verano; las becas y su defensa contra el intento que hubo de sustituir las becas por créditos para financiar la educación superior, pasillos inter facultades, para guarecerse de las lluvias en el invierno, los altos precios de la sodas.

Las luchas universitarias que comprendían la defensa de los profesores, mejoramiento de sus condiciones de trabajo y de salario; por cubículos para ellos, por estabilidad laboral, entre otros temas. Se dio la lucha por obtener mayores ingresos para la Universidad, lo que luego avanzó al “6% para la U”, tratando de igualar el presupuesto de la Universidad, única universidad existente en el país, en esos años, con el de la Corte Suprema de Justicia.

A través de “Unidad”, también se orienta la actividad del FAU a unir el movimiento estudiantil en luchas concretas, a divulgar los logros de los países socialistas, a plantear el problema del imperialismo y a combatir la enseñanza libresca, menorista por una enseñanza libre y crítica, que combatiera la dominación cultural.

La participación de la izquierda comunista en la primera votación directa de 1969 fue muy sectaria. La consigna era “no vote a la derecha” en virtud de que en la parte derecha de la papeleta de los candidatos estaban los grupos reaccionarios encabezados por Rodolfo González y Enrique Romero.

Fue una campaña violenta y dejó muchas experiencias que se aprovecharon en el futuro. En 1970 y 1971, el FAU participó solo, como única fuerza de izquierda. Sin embargo, en las elecciones de 1970 hubo un grupo llamado Movimiento Universidad Joven, MUJ, que reunía a jóvenes con inquietudes y que luego pasaron a militar en el Frente Estudiantil del Pueblo, FEP, el Grupo 24 de abril que se desarrolló como resultado de la lucha contra la ALCOA, en Estudios Generales, la Juventud Universitaria Socialista, JUS, y el Movimiento Acción Revolucionaria Socialista, MARS.

Hasta aquí, el movimiento estudiantil había tenido, después de Carlos Pascua, y de Jorge Alfaro Monge, como Presidentes de la FEUCR, una profundización en su desarrollo democrático. A Jorge Alfaro Monge le siguió en la FEUCR Fernando Berrocal, en 1967, que fue enfrentado por Ana Ligia Rovira, de la Juventud Universitaria Católica, JUC, apoyada por el FAU y otros grupos estudiantiles, quien perdió por 30 votos. Fernando Berrocal creó conciencia estudiantil y formó dentro de la Federación un grupo socialdemócrata con inquietudes de izquierda que él mismo se encargó de frustrar cuando pasó a ser Gerente de la Asociación Costarricense de Gerentes, ACOGE una semana después de haber dejado la Presidencia de la Federación.

La FEUCR se sumaba a las luchas políticas. Con la presidencia de Jorge Gutiérrez, quien estaba familiarmente ligado a Joaquín Gutiérrez Mangel, razón, además de las convicciones democráticas, de Jorge Gutiérrez, que ayudaban a trabajar con él en tareas concretas de los grupos de izquierda. Bajo su gobierno se realizó una marcha hacia el Aeropuerto Internacional El Coco, así llamado entonces, y la otra en San José, para protestar por la llegada del Presidente Johnson al país. Marchas y piquetes que originaron que a él lo tuvieran preso y por lo cual, se llevó a cabo la Marcha del Silencio en 1968, para protestar contra la Agencia de Seguridad. También, al siguiente año, bajo la Presidencia de Marco Vinicio Tristán Orlich, se llevó a cabo una lucha antiimperialista importante, protestando contra la llegada de Nelson Rockefeller, protesta que fue violenta, pues a la par de los grupos que adversaban su presidencia, había grupos manifestándose en su apoyo.

En el año 1968 se recordó el 50 aniversario de la gran reforma de Córdoba una reforma Universitaria que democratizó la universidad latinoamericana.

En el año 1968 se produjo un cambio también en la Universidad. Por primera vez asistió a un acto público Manuel Mora Valverde, Jefe del Partido Comunista en esa época, que era un partido clandestino, proscrito por un decreto de la Junta de Gobierno de 1948, el Decreto 105 y por el Segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución de 1949 que se le aplicaba al Partido Comunista aunque expresamente no lo mencionaba, pero lo señalaban como un partido, que por sus vinculaciones internaciones, atentaba contra la democracia y no le permitieron participar en procesos electorales, lo que lo mantenía proscrito. Sobre este Segundo párrafo del artículo 98 se hizo un seminario impulsado por la Federación de Estudiantes.

Durante todos estos años, excepto en el segundo de Berrocal, desde 1966, se llevaron a cabo las Marchas de la Independencia los 14 de setiembre de cada año en la noche, con consignas antiimperialistas y patrióticas.

Con Jorge Gutiérrez se realizó un convenio de bienestar estudiantil con el Comité de Relaciones Estudiantiles y Juveniles de la URSS, contactos que se intensificaron en los años siguientes. Estudiantes rusos vinieron al país en visita oficial, invitados por la FEUCR a entrevistarse “aula por aula” con los estudiantes costarricenses, a la vez, conjuntos musicales y delegaciones científicas. Además, otros grupos estudiantiles y juveniles viajaron a la URSS y otros países socialistas.

Nacionalmente desde 1968 se intensificó una lucha, recogiendo firmas, y haciendo publicaciones, por la derogatoria del Segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución Política, para garantizar una real democracia electoral.

En las elecciones de 1970 y 1971, el FAU participó como el grupo más claro, más radical, de izquierda, convirtiéndose de hecho, en la segunda fuerza electoral y la primera política. En las elecciones de 1971, se trató de unir los esfuerzos de todos los sectores de izquierda en un solo frente de lucha. No fue posible, pues a la hora de discutir el programa de la Unidad con el resto de los grupos participantes, entre los que estaba el FEP, el MIJ y el Movimiento 24 de abril, no estuvieron de acuerdo porque en el programa se incorporaba la lucha contra el segundo párrafo del Artículo 98 de la Constitución. De hecho, el día de las elecciones, estos grupos participaron en la votación con el FAU, aunque no activa ni orgánicamente.

Para 1972, se logró la Unidad de grupos de Izquierda, que ya estaban trabajando en la Universidad, el FAU, la JUS, el FEP y el MIJ, éste último, dando su público apoyo al grupo electoral llamado Unidad Estudiantil de la Izquierda (UNEI) que fue un grupo electoral.

Desde 1970 los comunistas y otros grupos han tenido Secretarías de trabajo en la FEUCR. Tal vez la más importante fue la de Relaciones Públicas y de Propaganda, con la cual se dirigió el periódico de la FEUCR el “Universitario” y se creó un programa de Radio, en la Radio Universitaria llamado “Vocero Estudiantil”, que fue prácticamente cerrado por una campaña reaccionaria dirigida por el Vicerrector, Ismael Antonio Vargas Bonilla, en base a la calidad política del programa a veces demasiado sectario. No obstante, esto, fue una batalla que dio el movimiento estudiantil por tener sus propios programas sin intervención ni censura previa por parte de la Universidad. Por esta época ya había salido el periódico “Universidad” como “órgano de la opinión universitaria”, con una clara conciencia antiimperialista y democrática que también recibe los embates del Vicerrector, logrando que este órgano pasara a manos de la Escuela de Periodismo, a la sazón muy reaccionaria en sus planes de estudio y en la integración de sus profesores. Esta fue otra batalla del movimiento estudiantil, contra este traspaso y en defensa del Director de Universidad, el Dr. Manuel Formoso Herrera.

A partir de las elecciones de 1970, se desarrolla un grupo de tendencia social cristiana, inicialmente demócrata cristiana, llamado Liga de Acción Universitaria, LAU, donde se agrupará la derecha el primer año, luego la derecha se separa y forma para 1971 el grupo Participación Universitaria Activa, PUA, encabezado por el estudiante de Ingeniería Gonzalo Chacón que, posteriormente, dará formación al grupo TRABAJO formalmente, más amplio, con una máscara aparentemente independiente pero muy ligada al Partido Liberación Nacional.

Los gobiernos de Liga de Acción Universitaria, LAU, primero con Francisco Barahona Riera y luego con José Luis Valenciano, no fueron gobiernos reaccionarios. Con ellos hubo buen trabajo unitario por parte de los distintos grupos de izquierda y algunas tareas y luchas se impulsaron conjuntamente. Se puede afirmar que fueron un avance en relación con los gobiernos anteriores y particularmente, con el inmediato anterior, de Rodolfo González. Le siguieron a estos gobiernos de LAU, los del grupo TRABAJO que claramente gobiernan con posiciones derechistas en el movimiento estudiantil y mediatizadoras, tratando de despolitizar el camino andado.

La lucha más dura con TRABAJO había sido especialmente la lucha por la representación estudiantil en el Consejo Universitario, donde por disposición del Congreso Estudiantil se aprobó que al Consejo Universitario fueran los delegados estudiantiles que el Congreso nombrara y que recayeron esos puestos en Alberto Salom y Víctor Hugo Alfaro, como propietarios y Oscar Madrigal Jiménez como suplente, de la JUS, FAENA, y el FAU, respectivamente. La lucha se llevó a tal extremo que el grupo Trabajo maniobró para que la Asamblea Universitaria, convocada por Ismael Antonio Vargas Bonilla, se pronunciara en los asuntos internos del movimiento estudiantil. Así se pronunció (existiendo tres tesis) para que los delegados al Consejo Universitario fueran los entonces actuales Presidente y Vicepresidente de la FEUCR, los estudiantes Rogelio Fernández y Víctor Hugo Alfaro. La capacidad de maniobra de la derecha logró que esa discusión se llevara a cabo a fines de año, en época de exámenes finales cuando los estudiantes se aprestaban a las vacaciones.

En el nivel nacional estudiantil, la Juventud Vanguardista desarrolló el trabajo que pudo y logró dar algunas buenas luchas; a base de Frentes Amplios en los colegios del Sur, el Napoleón Quesada, el Vargas Calvo, el San José, el Anastasio Alfaro y en Puntarenas y Alajuela y, en algunos de ellos, hubo represión por la distribución de material sobre la guerra de Viet Nam.

Ese año de 1967 se lleva a cabo un Seminario de capacitación de liderazgo en junio, para preparar cuadros estudiantiles y trazar algunas directrices generales sobre el trabajo en los colegios. Ese año, también, se trató de fundar con algún éxito la Unión Nacional de Gobiernos Estudiantiles y Nocturnos, UNGEN, al igual que se funda la Juventud Estudiantil Católica, JEC, y, por otro lado, el 16 de junio, en contraposición con la UNGEN se impulsó la creación de la Federación de Estudiantes de Enseñanza Media, FEEM, que agrupaba esencialmente, a colegios particulares con algunos oficiales. La Directiva estaba formada por tres estudiantes de colegios particulares y por tres de oficiales. Los colegios particulares obtuvieron la Presidencia de la FEEM además de que eran colegios de San José, y los otros colegios directivos oficiales eran de Provincias, unos alejados de los otros. La asesoría de esta Federación correspondió al padre Bruno Midilli, del Colegio Saint Francis. Por ello, la Juventud Vanguardista se trazó la línea de crear una Federación de Estudiantes de Secundaria, FES, sin ningún éxito, labor que se había impulsado con el Comité Estudiantil del Conservatorio Castella. Esta base estudiantil fue importante en las luchas de ALCOA.

En el año 1967 la FEUCR participa por primera vez en primeros de mayo junto a los trabajadores y las reinas Universitarias que en esa época se escogían se pronuncian sobre problemas nacionales, contra la Guerra en Vietnam, sobre los problemas del día en Costa Rica, no eran solo reinas por su belleza sino también por su inteligencia, por el compromiso de lucha con los estudiantes.

En el plano internacional esos años finales de la década de 1960 fueron de intensa solidaridad con los estudiantes latinoamericanos, con los mexicanos por los sucesos de Tlatelolco, con los estudiantes norteamericanos en su lucha contra la guerra en Vietnam, de solidaridad con Angela Davis, con Casius Clay, con las luchas de los estudiantes franceses y alemanes particularmente, de 1968. En el año 1967 fueron importantes los actos de solidaridad con la guerrilla del Che en Bolivia; luego por su muerte. La lucha de solidaridad con el pueblo vietnamita, en su lucha defensiva contra los Estados Unidos, también fue importante.

A esta lucha se sumó de manera particular la lucha contra la aprobación del Contrato Ley con la Aluminium Company of America, ALCOA. Esta lucha la traía el Partido Vanguardia Popular desde principios de la década del 60 que denunciaba la lesividad del Contrato Ley afectando los intereses del país. El Ing. Fernando Chaves Molina, comunista, había sintetizado una década de denuncia y lucha contra la ALCOA, en un folleto “La ALCOA, un matapalo” que fue muy útil en su información y valoraciones.

En el año de 1969 el Gobierno de José Joaquín Trejos Fernández, asume el compromiso de impulsar la aprobación de ese contrato. Por tal motivo en el Congreso de la FEUCR, realizado en marzo, se acuerda estudiar a fondo ese Contrato y oponerse al mismo.

La FEUCR impulsada por los grupos políticos y su Comisión de Asuntos Nacionales, convoca a un seminario universitario donde se discute el mencionado contrato. Allí la FEUCR madura su posición y sale resuelta a dar la batalla contra las disposiciones del Contrato y el entreguismo del Gobierno, contrato que por la naturaleza debía ser discutido en la Asamblea Legislativa.

En esta Comisión estaba el entonces estudiante de Derecho Fernando Cruz Castro que fue quien llevó a cabo la investigación más importante, en ese momento, por el movimiento estudiantil, para estudiar los principales aspectos primordiales del contrato con la ALCOA, que fue después parte de su tesis de licenciatura en Derecho, que ahora se publica.

La FEUCR se vuelca sobre los colegios de secundaria a movilizarlos, a hacer conciencia de lo lesivo para los intereses del país que resulta el mencionado contrato.

Por otra parte, se había desarrollado, dentro de los profesores, una corriente importante que adversaba públicamente el Contrato. Confluyó una circunstancia especial y es que acababa de pasar el proceso electoral 1969-1970, donde el Partido Comunista, a través del PASO había participado y electo dos diputados, a Manuel Mora Valverde y a Marcial Aguiluz Orellana, a pesar de que ese mismo año habían puesto fuera de la Ley otra opción que el Partido Vanguardia Popular había intentado inscribir, el Bloque de Obreros, Campesinos e Intelectuales. Por ello, era necesario que el Contrato se discutiera en esa Legislatura, al del 1969-1970, y no en la entrante lo que era muy fácil, al gobierno saliente, endosarle, la discusión de este problema, al nuevo gobierno de José Figueres. No obstante, hubo algún temor de la presencia de los comunistas en la discusión del Contrato. Por su parte Figueres desde España llamaba a aprobar al Contrato. Ello no impidió que algunos diputados adversaran fuertemente el Contrato, convirtiéndose su discusión en un problema cotidiano de varios meses, los anteriores a la discusión, donde la FEUCR impulsó una gran actividad de masas junto a las organizaciones estudiantiles, concientizando sobre el mismo. En los días inmediatos de la discusión legislativa sobre el Contrato, los propios diputados que adversaban el Contrato salieron a buscar apoyo de los estudiantes secundarios, visitando colegios, para movilizarlos a la Asamblea a que lo repudiaran.

La oposición al Contrato en el interior de la Asamblea Legislativa fue muy importante y clave en la lucha y en la movilización popular que se logró. Sin esa oposición hubiera sido más difícil realizar esa jornada patriótica.

El gobierno trató de maniobrar con la discusión del Contrato en las Sesiones Extraordinarias de la Asamblea Legislativa que se llevaba a cabo desde diciembre hasta abril, cuando en la práctica el movimiento estudiantil estaba en su fase de vacaciones, y pensaron, quizá, que no se movilizarían. Sin embargo, la FEUCR y los grupos estudiantiles tomaron la decisión de mantener un piquete permanente en los predios legislativos, que incluyó tiendas de campaña para estar allí constantemente a partir de enero, piquete cotidianamente provocado por la policía y los organismos represivos del Estado.

En esta época los periódicos más importantes del país eran La Nación, La Prensa Libre, La República, La Hora en la que se hacían distintos pronunciamientos en campos pagados a favor o en contra de la ALCOA. Había una prensa alternativa de izquierda, el periódico Libertad que venía circulando desde el año 1963 que era uno de los vehículos más importantes para divulgar noticias sobre la ALCOA aunque no las concentraba mucho, el periódico de la Federación de Estudiantes, El Universitario, y estaba el periódico del Frente de Acción Universitaria que se llamaba Unidad.

Las marchas se intensificaban a como avanzaban los días de la discusión y se acababa el plazo legislativo, lo que culmina el 24 de abril de 1970 cuando se aprobó en su tercer debate el Contrato, provocando la ira y la furia estudiantil, que arremetió contra el edifico legislativo, desarrollándose una lucha callejera con la policía que tuvo alrededor de 300 estudiantes detenidos, no todos de la lucha contra la ALCOA, porque la policía a diestra y siniestra empezó a detener a todo estudiante que llevara su uniforme, aunque no hubiera participado en las marchas o estuviera en la Asamblea Legislativa esa tarde.

Las vacaciones no fueron ningún impedimento de movilización ni organización. Al contrario permitieron preparar las luchas que se agudizarían con la discusión del Contrato en marzo y abril.

Un grupo pequeño de diputados, entre ellos Fernando Volio Jiménez, Rodrigo Carazo Odio, Jorge Luis Villanueva Badilla, Armando Arauz se convertían en aliados naturales de todo este torrente popular y en sus voceros parlamentarios. En la calle, entre muchos destacaron con su verbo agitador, el propio 24 de abril, el Lic. Chacón Jinesta y el Padre Benjamín Núñez.

Al filo de la noche, al aprobarse el Contrato, la protesta acumulada no se pudo contener. Los estudiantes apedrearon el edificio legislativo, las calles de la capital se convirtieron en campo de batalla; el enfrentamiento con las fuerzas policiales fue inevitable.

EL carácter de la lucha, la lucha misma y las generalidades de la lucha, permiten afirmar que ésta fue la primera gran incorporación de los estudiantes costarricenses, a una lucha antiimperialista de ámbito nacional.

La situación internacional de los movimientos estudiantiles no tuvo nada que ver con la lucha que llevaron a cabo los estudiantes universitarios en esos días de ALCOA. Esta fue una lucha propia, del estudiantado costarricense, de su juventud y del pueblo que también se sumó en protesta contra la aprobación del Contrato con la ALCOA.

El movimiento estudiantil se movilizaba en esos días por aspectos patrióticos, en defensa de la patria, en defensa de la soberanía nacional.

La lucha de ALCOA, era una lucha pura, descontaminada de los elementos internacionales de lucha juvenil y estudiantil. Fue una lucha muy nacional, muy unitaria, muy patriótica; muy en defensa de la soberanía nacional, rescatando la identidad nacional, rescatando elementos que en esa época no se visualizaban como los problemas ecológicos.

El Contrato que fue aprobado no fue realizado. El triunfo político logrado de esa gesta patriótica se plasmó primero, en la tesis de Graduación de Derecho de Fernando Cruz Castro y, segundo, en que la figura del Contrato Ley fue eliminada de nuestra legislación.

Fernando Cruz Castro era dirigente estudiantil de la Asociación de Estudiantes de Derecho y de la Federación de Estudiantes. Este fue el efecto político jurídico más importante de esa lucha.

Fernando Cruz Castro, hoy Doctor en Derecho, Ex Presidente de la Corte Suprema de Justicia, de grandes méritos personales y jurídicos, vivió esa Universidad intensamente. Ingresó siendo muy joven, a los 16 años, en 1966, cuando el movimiento estudiantil lanzaba su grito: ESTUDIAR y LUCHAR, banderas que inmediatamente le cobijaron durante sus años de estudio y militancia estudiantil.

Si le dedicó la tesis a “a todos los hombres y mujeres que han convertido en acción sus ideales, testimonios vivientes de sus ambiciones espirituales”, él era su expresión viviente de ese postulado.

Graduado no dejó la Universidad que lo había formado. Se desempeñó como Docente de la Facultad de Derecho, siendo un gran Maestro y ejemplo para sus estudiantes y colegas.

En el Poder Judicial, donde laboró brillantemente como Fiscal, Juez y Magistrado, mantuvo en alto las banderas de la independencia, la probidad, la honestidad; de gran jurista, con valor a toda prueba. La sinceridad, la autenticidad, la pasión por la Justicia y su responsabilidad ante sus actos son sus mejores tesoros.

Para quienes lo conocemos, desde aquellos años de Estudio y de Lucha, del movimiento estudiantil, y de las aulas universitarias, también le valoramos como una buena persona.

El trabajo de Graduación, ahora publicado, y en manos del lector, es parte de la reconstrucción de la Memoria Histórica Nacional tan necesaria de salvaguardar para el país, y las distintas generaciones de costarricenses. Es un análisis detallado del Contrato con la ALCOA, de las tesis que se movieron a favor y en contra, de la misma figura jurídica del Contrato ley y de los elementos que se movieron alrededor de esta discusión nacionales en los medios de comunicación que tomaban posiciones definidas y el impacto que ellas podían tener.

Sin lugar a dudas, la lucha contra la ALCOA, contra el Combo del ICE en el 2000 y contra el TLC-RD-USA en el 2006 y 2007 son gestas nacionales que han marcado la conciencia nacional de una manera indeleble.

La Cumbre UE – CELAC, análisis con Vladimir de la Cruz

El 18 de julio #LaMesaRedonda se realizó un conversatorio con el historiador y analista costarricense Vladimir de la Cruz, sobre la importancia de la Cumbre UE – CELAC. ¿Cuál ha sido el desempeño de la región centroamericana con las oportunidades brindadas por la UE? Toda una sesión dirigida al análisis y discusión sobre la situación de Centroamérica y la UE.

Compartimos el video de Vladimir de la Cruz con Sergio Marín, en la Mesa Redonda:

La kakistocracia chavista

Vladimir de la Cruz

La historia Política de un país, y del resultado político de esa historia, la podemos valorar desde múltiples dimensiones. Así por ejemplo, desde el sistema político que tiene y de las formas de gobierno que se ejercen; del funcionamiento de la institucionalidad electoral y del sistema de partidos políticos que existe; de la seguridad, confianza y certeza de los procesos electorales; del ejercicio de las libertades y derechos; de la alternabilidad en los puestos de elección popular, del funcionamiento del Estado de Derecho y del Estado Social de Derecho; por el respeto a la independencia de los poderes públicos y la robustez de su institucionalidad; de los niveles educativos y del funcionamiento del proceso educativo desde la infancia hasta la educación universitaria; de la salud que goza y tiene la población; del desarrollo económico alcanzado y la distribución de la riqueza nacional; de los niveles de pobreza y extrema pobreza; del empleo, desempleo y trabajo informal que se tiene; de la falta de vivienda y las bolsas de tugurios existentes; de la capacidad de la población de alimentarse tres veces al día; de la igualdad que gozan los ciudadanos en todos los ámbitos de la vida social, económica y Política; de los sistemas policiales, militares y represivos que existen.

He mencionado tan solo algunas categorías o conceptos por los cuales se puede medir esa historia Política, que es también medir el ejercicio de gobiernos, de gobernantes, de equipos gobernantes; de partidos como grupos políticos de ciudadanos que han ejercido el gobierno y han permitido darle continuidad institucional a lo logrado por sus anteriores, marcando sendas hacia el futuro, sin procurar deteriorar los niveles sociales y económicos alcanzados, procurando con ello mayor equidad, justicia, estabilidad Política y democracia social.

La marcha fundamental de los gobernantes, desde iniciada la Independencia, fue de educadores, de abogados, de médicos, de civiles sin títulos profesionales, de periodistas, de casi ningún militar ejerciendo gobierno, y los poquísimos economistas que llegaron a gobierno también fueron abogados, distinguiéndose como abogados más que como economistas.

La prensa, la libertad de imprenta y la libertad de pensamiento, y el respeto y la tolerancia Política, fueron emblemas que agitaron los gobernantes como elementos de fundamentales del desarrollo de la democracia Política, de la institucionalidad democrática que se iba soldando y de garantía del buen gobierno; por el papel crítico que jugaban y por el espejo que le daba al gobernante sobre su quehacer político y sobre la administración pública que se le encomendaba, resultado de la representación Política en la cual descansa su gestión.

Se podría valorar también la historia Política por las ideas Políticas, a modo de ideario nacional dominante, que se impusieron por los grupos que ejercieron el poder y los gobiernos. En este sentido no exagero si digo que han sido tres vertientes principales, liberales clásicos y republicanos, socialdemócratas y socialcristianos. Otras corrientes Políticas se hicieron sentir en la historia Política nacional, los reformistas, los socialistas y comunistas, que en su conjunto marcaron la institucionalidad y democracia nacional. No casualmente sus principales líderes políticos han sido reconocidos con el Benemeritazgo de la Patria.

Al hablar de historia Política en esencia hablamos del poder político, de la lucha por el poder político, de la lucha por ver quién o cuál grupo dirige el poder, el gobierno. Si observamos el desarrollo constitucional del siglo XIX y vemos que hasta 1871 se dieron en la práctica once constituciones, hay que entender que cada grupo que llegaba al poder quería marcar algunas diferencias con los restantes lo que se reflejaba en esa cantidad de constituciones, a razón de una cada cinco años en promedio. Lo esencial de ellas es que en todas se afirmaban los derechos y libertades que se iban estableciendo y ampliando. Desde 1871 hasta ahora ha habido tres constituciones incluyendo la de 1917 que duro hasta 1919.

La historia del poder obliga a la reflexión sobre el poder, como teoría y como ciencia, y la forma de ejercerse. Es un tema siempre complicado porque toca la esencia y naturaleza humana. La historia del poder es la historia de las relaciones de grupos alrededor del poder. Y, esa relación de poder se da en el escenario de lo que llamamos Política. De modo que, la Política es importante para todos nosotros, que no la podemos marginar, ni obviar, ni ignorar, porque la Política se mete con nosotros, todos los días, en los actos de gobierno, en las decisiones Políticas que se toman e impulsan desde los organismos institucionales del Poder Ejecutivo y de sus instituciones todos los días, y por los actos legislativos que también se imponen como leyes nacionales de acatamiento obligatorio. Como bien dice mi amigo Claudio Alpízar se trata de la Política, con P mayúscula.

Desde el siglo V AC se hacen reflexiones políticas. Heródoto nos recuerda la discusión sostenida sobre la monarquía, la oligarquía, la democracia, la tiranía, introduciendo el concepto de los mejores o de los peores, por su deficiente condición ética, para gobernar.

Platón introduce el tema de la tiranía. La aristocracia la referían al gobierno de los mejores y la tiranía a los que gobernaban con engaño o violencia, que eran los peores, los que también gobernaban como malvados, soberbios, como corruptores del pueblo.

Hesíodo, a quien estudié, bajo la dirección de buen amigo, filósofo, Jorge Charpantier, señalaba con frecuencia, qué en toda ciudad, refiriéndose a la polis griega, se sufre por culpa de un hombre malvado, con lo cual aplica el concepto de peor o de malvado al ejercicio de la política.

Así surge la kakistocracia, el poder o el gobierno del malvado, del peor gobernante, de los más ineptos e incompetentes, de los menos calificados, y por supuesto, de cínicos para ejercer el mal gobierno que realizan o ejecutan.

Platón y Aristóteles exaltaron la aristocracia para destacar al gobernante y su grupo por su sabiduría y por su capacidad intelectual, lo que se adquiría en los colegios y universidades, la educación.

La lucha del actual presidente por acabar con las universidades y la educación pública probablemente está en íntima relación con alguna deficiencia intelectual y de sabiduría, que lo hace rodearse de los peores para ejercer el peor de los gobiernos, según va abriendo su trocha.

Se impulsa en este gobierno lo que podemos llamar la kakistocracia chavista; del griego kakistos, que significa el peor, y kratos que significa poder o gobierno; el peor gobierno, el de los más ineptos o incompetentes, es el peor gobierno hasta ahora establecido; el gobierno de los peores, tan malos, malísimos o peores funcionarios, que en los 14 meses de gobierno que lleva Rodrigo Chaves ha hecho rotar, cambiar, despedir, echar, 34 funcionarios de su staff gubernativo, porque no dan la talla, no le sirven, no se le someten dócilmente. Cuando se cambian ministros, viceministros, directores ejecutivos, cuando se desintegran en las instituciones equipos existentes de trabajo y de apoyo institucional, los planes que se impulsan se paralizan, se atrasan, se obstruyen, se improvisan nuevos planes de acuerdo a los nuevos jerarca que asumen sus propios planes conjuntamente con el Presidente, o tratarán de impulsar como un frankestein, con remiendos, al trabajo que dejaron tirado los anteriores funcionarios, sin políticas claras, como no se están viendo, sin hoja de ruta, sin velas y sin timón…y sin timonel al frente.

La burocracia kakistocrática es lo que impulsa el kakistócrata Rodrigo Chaves, como estilo y marca de su gobierno. Los burócratas, para entenderme con el lector, no son los funcionarios públicos en general, ni los funcionarios de oficinas. El burócrata es el que en la oficina o en la administración tiene capacidad de decisión, lo que no tienen todos los trabajadores en sus respectivos puestos de trabajo.

En el gobierno de Rodrigo Chaves lo que se ha impuesto es su capacidad de decisión, autoritaria, tiránica, hasta ahora mala, donde no se siente lo contrario; donde sus subalternos en ejercicio de la kakiostocracia ejecutan la partitura que el director de orquesta o cimarrona les obliga tocar sin que ellos, como músicos, pareciera entiendan o interpreten la composición musical, o el lenguaje musical, que les piden entonar, porque esos músicos no conocen nada, o muy poco, de esos instrumentos del gobierno que tienen en sus manos, y quizá, si se han dado cuenta, en sus cabezas.

La partitura política, de esta kakistocracia en marcha, da la sensación de no contener adecuadamente los signos musicales que expresen correctamente la música que se quieren entonar o tocar; no muestra la altura de los sonidos, la duración, la velocidad de ejecución, los símbolos musicales, la intensidad de los ritmos y acordes.

Las partituras comprenden todo el conjunto instrumental, y hasta vocal, de la obra que se quiere representar o tocar, donde todos los sonidos deben sonar armónica y simultáneamente.

La única voz de la partitura kakistocrática que se trata entonar en el país, es la del presidente kakistocrático Rodrigo Chaves Robles, cuando se muestra en el concierto convocado, para todo público, los miércoles al iniciar la tarde, casi como un bufón medieval encargado de entretener a la corte que le sigue con sus historias, chistes, ironías, intimidaciones, amenazas, bajonazo de piso para algunos de sus interlocutores; con poca seriedad, sin saberse a ciencia cierta cómo quiere presentarse, en el papel del bufón, como cómico, ridículo o molesto.

Las democracias no son buenas o malas; son democracias.

Las dictaduras no son buenas o malas; son dictaduras.

Los gobiernos autoritarios no son buenos o malos; son autoritarios.

Los gobiernos kakistocráticos no son buenos o malos: son los peores…

¡Qué viva la Pepa!, Presidente.

 

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