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Etiqueta: Vladimir de la Cruz

Con el actual gobierno todos los días se salta al vacío

Vladimir de la Cruz

En la campaña electoral pasada el Partido Liberación Nacional hizo un video publicitario donde se ve un joven saltando, de una supuesta altura, sin saber adónde cae. El video causó inmediatamente una reacción especialmente del Partido Progreso Social Democrático, contra el cual estaba dirigido ese video, y de los partidos que rechazaban a Liberación Nacional, y a su candidato José María Figueres, como posible ganador electoral, valorando que era una exaltación al suicidio. Hasta del Colegio de Sicólogos se llegó a pedir pronunciamiento en ese sentido, sobre el contenido del video.

Generalmente el suicida piensa unos momentos antes de realizar su acto, buscando detenerse en el mismo, o llamar la atención sobre la decisión que va a tomar. En el video, si no recuerdo mal, es un salto que parece más deportivo en la forma que se realiza. Por supuesto que no hay vista de lo que sucede después del salto, si la persona que saltó se salvó, cayó bien, la altura era baja como para no suicidarse y solo llamar la atención.

La forma más simple de ese acto de salto es simplemente saltar sin saber dónde se va a caer, lo que hace que esa frase “saltar al vacío” sea casi un costarriqueñismo, que es usada en el país, como una frase para indicar que no se sabe a ciencia cierta, ni incierta, a dónde se va. Es decir que se está sin rumbo, sin hoja de ruta, que se viaja sin instrumentos que conduzcan sobre una ruta conocida o trazada para llegar a un destino. Es como apretar un jabón, que no se sabe para donde puede salir.

De paso digamos, que las condiciones de la pandemia, por su encierro obligado de la población, crearon condiciones sociales para el suicidio de personas. Sería interesante que se digan los datos exactos de suicidios de personas en Costa Rica, que incluye niños, adolescentes, personas mayores, trabajadores sin empleo o que lo han perdido, y los que se suicidan por razones pasionales. Acaso no han puesto mallas especiales en puentes como el del Saprissa, y otros, para evitar que desde allí se lancen contra el río personas, considerando que es uno de los puentes más altos que hay en el país.

El suicida de alguna manera valora la posibilidad realmente de morir o de llamar la atención sobre su situación emocional, que lo impulsa a tomar una decisión de ese tipo, de acabar con su vida o de intentarlo.

“Saltar al vacío” es una frase que se usa en distintas culturas con igual contenido. Encierra la frase cierto miedo ante lo desconocido, que era el miedo que se trataba de establecer frente a la candidatura de Rodrigo Chaves Robles, por su improvisada candidatura, por sus posturas populistas y autoritarias, que empezaban a asomarse en su figura partidaria, por sus poses antipartidos tradicionales especialmente.

Cuando en campañas electorales se ataca a los partidos de izquierda con sentimientos anticomunistas es por la misma razón, para influir con el miedo ante sistemas políticos que se han estigmatizado negativamente en una serie de valoraciones, que giran casi todas respecto al concepto de libertad en sus diversas manifestaciones, individual, social, de prensa, de producción, de partidos políticos, y de limitaciones a libertades públicas o derechos individuales etc.

“Saltar al vacío” no es avanzar a una zona de confort, de comodidad, de lugares conocidos donde podemos movernos como peces en el agua. Es saltar, así simplemente, a situaciones de cambio que no conocemos o que producen desconfianza, de que se puede perder lo que ya tenemos.

Cada gobierno que se produce en el país, cada cuatro años, es también en cierta forma, un “salto al vacío”, es pasar etapas, de continuos políticos partidarios y continuos políticos económicos. Aún cuando un mismo partido se reelige de manera inmediata en el siguiente gobierno, la realidad es que el presidente que sucede al anterior, del mismo partido, le imprime su propio sello a su gobierno, no hay continuidad política de los programas anteriores del partido en gobierno. Los programas que se presentan en las campañas electorales son programas para cuatro años. En el país no hay educación, ni cultura política, ni ciudadana de ofrecer planes electorales de gobierno de mediano y largo plazo. En la práctica gubernativa hay en cierta forma improvisaciones constantes, de un gobierno a otro, en propuestas políticas, en iniciativas políticas, en planes de gobierno y en prioridades a ejecutar, en la conformación del gabinete del Gobierno y en las políticas que, de igual manera, cada ministro, trata de imprimirle a su Cartera de Gobierno de acuerdo a los intereses que se mueven de apoyo alrededor de cada candidato, de cada candidato ganador, como de cada ministro. En todo esto, en política, siempre haya “saltos al vacío”.

“Saltar al vacío” puede ser también arriesgar, pasar a la acción, para saltar los huecos que han dejado los gobiernos anteriores. Esta dimensión pudo haberla usado y explotado Rodrigo Chaves justo para enfrentar a Figueres, al Liberación Nacional y todo lo que alrededor de ellos se representaba, especialmente para la segunda ronda, pero no supieron sacarle punta a esta perspectiva y prefirieron asustar con la idea de la promoción del suicidio, y de presentarse como víctimas, como todavía los hacen ver en toda la parafernalia que se ha mantenido alrededor de este video. Todavía hoy se trata de asociar el video a una incitación al suicidio, lo que está muy alejado de la realidad. Saltar al vacío no es una excitativa al suicidio, ni en Costa Rica ni en ninguna cultura o país donde esta expresión también se usa. Ni tampoco la sicología o la ciencia médica tratan esa frase de esa manera. La discusión del video gira más en torno al financiamiento del mismo que al contenido del video, que no produjo ninguna mella en el resultado electoral.

El video no fue insensible, fue una llamada de atención a lo desconocido que podía ser el gobierno que surgiera de Rodrigo chaves en la posibilidad de que ganara. Todavía es desconocido este gobierno de lo que puede ser. Todavía es también desconocido el manejo financiero de los partidos políticos grandes, más allá de los controles que establece el propio Tribunal Supremo de Elecciones, especialmente con los partidos que tienen derecho al financiamiento electoral de sus campañas. El tribunal también ejerce mucha presión, y a veces más, sobre aquellos no favorecidos de este financiamiento.

Ante el supuesto suicidio que se promocionaba el Partido de Rodrigo Chaves debió haber lanzado una campaña de esperanza, y no la de miedo que se impulsó ante un harakiri colectivo nacional que se dedujo de ese spot publicitario. En este caso era una idea de suicidio colectivo. Los que se apuntaran con Rodrigo Chaves se suicidarían colectivamente, y con ellos el país se moriría.

El triunfo electoral de Rodrigo Chaves no fue contra ese suicidio, fue contra lo tradicional que estaba representado en José María figures y su Partido Liberación Nacional, que eran la suma de todos los miedos que se agitaban en ese momento, que alcanzó a la llamada izquierda nacional que se abstuvo irresponsablemente de votar en la segunda vuelta.

Con el suicidio no desaparece el miedo o la desesperanza que produce el acto del suicidio.

En el libro “Saltar al vacío” de Sergi Torres, que venden en librerías nacionales, se invita a cruzar la frontera de la propia personalidad y lanzarse al vacío de nuestro ser y nuestro corazón. Es un libro que trata con humor e inteligencia, cómo y cuánto se niega la vida, cómo la gente se la pasa construyendo falsas realidades que impiden sentir emociones, vivir la felicidad y disfrutar de la experiencia de nuestra condición humana.

Saltar al vacío es una forma de huir de nosotros mismos, del instante actual que vivimos. Saltar al vacío es una invitación a cambiar la mirada, la vista.

La frase “saltar al vacío” se relaciona con la vida, con la vida política, como se quiso hacer con el spot publicitario, con saltar obstáculos.

Liberación Nacional con esa frase publicitaria se metió en un laberinto de negatividades, por no haber tenido un horizonte claro de qué perseguía políticamente llamar la atención con su publicidad contra el improvisado, emergente y sorpresivo candidato Rodrigo Chaves. El equipo publicitario obviamente no analizó con mayor cuidado la frase “saltar al vacío” para haberle impreso un valor positivo a sus campaña.

Con “saltar al vacío” fomentó el miedo a las alturas, con la imposibilidad de desplegar alas y volar, con no correr riesgos, con no ponerse a prueba, con no tener sueños, con no brincar obstáculos, no fomentó la intrepidez.

Liberación Nacional con esa frase publicitaria se quedó congelado, se presentó miedoso, sin alas, sin vuelo, sin querer correr riesgos políticos, aunque Liberación Nacional era en sí mismo un riesgo político. Para Liberación Nacional el mayor riesgo, era realmente no correr ningún riesgo.

El momento electoral exigía salir, saltar por el precipicio político que había y arriesgarse con los candidatos, fueran Rodrigo Chaves o José María Figueres, y volar con ellos, tratar de alcanzar las estrellas, pero lo que se pintaba era un horizonte nocturno sin estrellas, un firmamento oscuro y tenebroso, sin estrellas, sin siquiera estrellas políticas.

Liberación Nacional se presentó sin sueños. No invitó a soñar. Se presentó con un pasado pesado a cuestas, sin futuro prometedor. Liberación Nacional se quedó temblando en la orilla del salto. Liberación no se puso a la altura del candidato Rodrigo Chaves, a quien apreciaron más alto, y lo pusieron a saltar de altura mayor.

El riesgo para Liberación Nacional era también “saltar al vacío”, con alas, con optimismo, con sueños mirando las estrellas y no al piso. Toda la vida y todas las vidas,tratan de riesgos y se requiere de saltos constantes, cotidianos, sorpresivos para avanzar, para superarse, para progresar. También con Liberación Nacional había un salto al vacío. “Saltar al vacío” pudo ser también no quedarse quieto ante la situación política que se presentaba.

Era un spot publicitario que podía usarse en doble dimensión, para atacar la incertidumbre que podía presentar Rodrigo Chaves o para mostrar el miedo de Liberación Nacional de asumir gobierno, de quedarse quietos con lo que tenían y representaban, que no era nada novedoso. Chaves señalaba a Figueres como el atraso, el pasado. Chaves se presentaba como el futuro, el riesgo, sí, pero como el futuro luminoso.

El riesgo de no arriesgarse estaba en Liberación Nacional, no en Chaves. El riesgo de saltar de la zona de confort que se tenía, con posibilidad de no perder ese confort, y de mejorarlo, lo proponía Chaves.

Para Chaves, la publicidad de Liberación Nacional, le sirvió para llamar a la decisión de la gente, de analizar y reflexionar, sobre el riesgo positivo qué podía representar. Porque nadie sabe a ciencia cierta de qué es capaz si no se arriesga. Si se quiere progresar, superar, lograr metas o cumplir con deseos soñados, necesariamente hay que realizar saltos en la vida.

“Saltar al vacío” puede no ser una pérdida, puede ser una oportunidad de esperanza, para encontrar el camino correcto.

En deportes extremos como el de la gente que practica parapente donde se salta al vacío a veces sin tener certeza de donde se va a aterrizar, de igual manera los que se lanzan en paracaídas. Pero, se tiran, se lanzan al vacío con la confianza y la esperanza de que volarán y llegarán a su destino. El que no puede saltar es el que no está listo ni preparado para hacerlo.

El político también se prepara para esos saltos, pero pueden haber políticos improvisados en capacidad de hacer esos saltos con éxito.

“El salto al vacío” que se quiso usar contra Rodrigo Chaves, en cierta forma, le ayudó, le creó el ambiente político de quienes le quisieron acompañar en ese salto, que Chaves se presentaba como la esperanza, la renovación de una Nueva Costa Rica, con el sueño de borrar el pasado político negativo, que representaban los otros partidos, especialmente los tradicionales, los que habían gobernado, con sus imperfecciones, antes que Chaves.

La gente que votó por Chaves no tuvo miedo de “saltar al vacío” en la posibilidad de lo que él representaba. Ese salto fue también un acto de valor para quienes se lanzaron con el actual Presidente al vacío que decía Liberación Nacional.

El grupo de propaganda de Liberación Nacional no midió ni analizó correctamente las conductas de ánimo, los síntomas de depresión, los niveles de ansiedad y los niveles de ideación suicida de la población electoral costarricense, para lograr con el spot publicitario que hicieron un efecto positivo en el miedo que querían provocar. Ni siquiera han podido defender con honradez, con honestidad la hechura de ese video y de justificarlo políticamente. Se han metido en una maraña de sinrazones y de estupideces financieras, alrededor de la confección del video, que les puede ocasionar sanciones hasta penales a algunos de sus responsables.

Los pajaritos desde sus nidos aprenden a volar saltando. Los monos también aprenden a saltar lanzándose desde los árboles. En la jungla política nacional muchos actúan como los monos, saltando, de un árbol político a otro árbol político, de un gobierno a otro, a veces del mismo partido o de otro partido político. Los monos políticos saben saltar. Aquí se han presentado como aprendices de monos políticos quienes se están enredando en la discusión financiera de ese video. El video hay que atenderlo de mejor forma en su contenido político, lo que se quería decir. Todavía Liberación Nacional no ha podido decirlo, ni tampoco los que desarrollaron ese video ni los que lo financiaron. Todos se quitan el tiro.

“Saltar al vacío” puede ser también tomar decisiones, a veces irrenunciables, para ir detrás de ciertos propósitos, con todas las consecuencias y responsabilidades que ello tenga. No necesariamente es un deseo de morir o un impulso para morir. El “saltar al vacío” puede ser también una señal de seguridad, de que todo puede salir bien.

“Saltar al vacío” es una forma también de apreciar la vida, el “vértigo de la posibilidad” que llamaba el filósofo francés Jean Paul Sartre, que es la decisión que toman los seres humanos cuando contemplan o ven un peligro, pero en total libertad, y asumen su decisión, que es lo que nos hace humanos, porque la sensación de “vacío” es compartida, es colectiva, no es solo individual, ya que en general todos los seres humanos la han tenido, la han experimentado, la han vivido o la tienen.

“Saltar al vacío” es una afirmación de la voluntad de vivir, más que la intención suicida de acabar con la vida. La sicología moderna estudia “las llamadas al vacío”, que se dan entre los suicidas y los no suicidas, reconociendo que se producen más entre los no suicidas. Sicológicamente entiendo que los estudios realizados son más una señal malinterpretada del cerebro, para alertarnos, marcarnos límites y alejarnos del peligro. No todos los que se imaginan la posibilidad de saltar al vacío lo hacen, por lo que “saltar al vacío” no lo consideran una patología, ni un deseo de muerte oculta. Hasta se puede soñar con saltar o caer al vacío. Es frecuente que se produzcan sueños con estos saltos o intentos de saltos al vacío.

No se nos enseña ni se nos prepara para enfrentar riesgos y de que todo saldrá bien. Al contrario se nos prepara y enseña el temor, el temor a perder algo, a fracasar, al ridículo, a sufrir o hacernos daño.

Por eso, “saltar al vacío” no es fácil de asimilar, porque requiere fe en uno mismo, seguridad personal, fortaleza en las creencias propias y capacidad de enfrentar retos, confianza en uno mismo.

Como comunidad nacional, como pueblo costarricense, todos los días se “salta al vacío” con el actual gobierno.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

¿El corazón o el cerebro? Entre la vida, la muerte y el amor

Vladimir de la Cruz

Cuando el Dr. Chistiaan Barnard, a sus 45 años de edad hizo el primer trasplante de corazón en el mundo, el domingo 3 de diciembre de 1967, hace ya 55 años, inició una verdadera revolución en la medicina y en la ciencia médica. Aunque su primer trasplante tan solo duró18 días con vida hoy los trasplantes que se hacen garantizan la vida por varios años. Hoy en la lista de órganos en posibilidad de ser trasplantados, además del corazón, están los pulmones, riñones, hígado, páncreas, intestinos, estómagos, piel, córneas, un hijo mío se lo ha hecho, médula ósea, huesos, sangre, lo que es muy frecuente …

En Costa Rica se hace todo esto y con mucho éxito. El primer trasplante de corazón en el país estuvo a cargo de un alto equipo profesional de médicos, enfermeros y personal hospitalario, bajo la Dirección Médica y Científica del Dr. Longino Soto Pacheco, en el Hospital México, en 1991. Las operaciones de este tipo en Costa Rica han sido muy exitosas, lo que pone muy en alto la Medicina Costarricense, al cuerpo médico nacional, a la ciencia médica del país, a las instalaciones hospitalarias y al Sistema Nacional de Salud y de la Seguridad Social, que ha permitido que a esta costosa cirugía, la de trasplantes, puedan acceder personas de bajos recursos.

Desde el 2019 se hace tan solo una cirugía anual de este tipo, de trasplante. Pero, en el corazón todo tipo de procedimientos quirúrgicos se hacen, frecuente y cotidianamente, con un personal médico cada vez mejor formado, en el país y en el extranjero. Entre los procedimientos quirúrgicos que se hacen en el corazón están la Ablación cardíaca, la Ablación de aleteo auricular, la Ablación de la fibrilación auricular, la Angioplastia carotídea y la colocación de stents, el Cateterismo cardíaco, la Cirugía cardíaca mínimamente invasiva, la Cirugía cardíaca neonatal y pediátrica y la Cirugía de bypass de la arteria coronaria. También se hace revascularización coronaria, cirugía de válvulas cardiacas, incluida una para corregir defectos cardiacos en el nacimiento, cirugías de derivación cardiaca para arterias bloqueadas en el corazón. A ello suma el llamado marcapasos, que es un procedimiento muy común y muy generalizado.

En los problemas de arritmia cardiaca, que tiene que ver con el ritmo de los latidos de corazón, causados por señales eléctricas que controlan esos latidos, se colocan marcapasos o un desfibrilador cardioeversor implantable en el pecho para corregir esos latidos. Cuando se trata de la fibrilación auricular se interviene el corazón con pequeños cortes en el músculo cardiaco, que forman pequeñas cicatrices, que abren caminos para las señales eléctricas del corazón.

Así la arritmia es considerada una enfermedad del corazón. Tiene que ver con la velocidad o el ritmo de los latidos del corazón, siendo la fibrilación auricular la más común de las arritmias. La ablación cardiaca es entonces el procedimiento empleado para crear esas cicatrices en zonas del corazón que tienen que ver con ese ritmo cardiaco. Es una cirugía en la cual se meten dentro del corazón, lo que la hace un procedimiento invasivo, para interrumpir las secciones defectuosas del corazón. El resultado exitoso de esta operación, en la mayoría de las personas, es volver a tener un estilo de vida normal, activo, y mejorado.

Se acude a este procedimiento cuando los medicamentos no están controlando este ritmo cardiaco, lo que puede ser peligroso si no se trata. Con la ablación se crean lesiones, con calor o frío, alrededor de las desembocaduras de las venas pulmonares en la aurícula izquierda para que la actividad eléctrica se corrija. Se le llama ablación al procedimiento porque se extrae o destruye una parte del tejido cardiaco. La duración de la cirugía puede estar entre las dos y cuatro horas.

El corazón tiene cuatro cavidades, que son las dos aurículas y los dos ventrículos, con un tabique entre las dos aurículas y otro tabique entre los dos ventrículos. Las arterias y las venas entran y salen del corazón, las arterias llevando la sangre hacia fuera y las venas llevándola hacia adentro. En lo que entiendo para la ablación cardiaca entran al corazón pasando uno de esos tabiques desde un extremo del corazón al otro.

Todo esto tiene que ver con que a mí me han detectado una fibrilación auricular que fue necesario atender con una ablación, para usted, que está leyendo hasta aquí, ayer entre las cuatro y las ocho de la noche.

Era una cirugía que estaba planeada para hace casi un mes que por razones tecnológicas, del instrumental médico que faltaba y debía emplearse, primero, y luego por haber aparecido con Covid, a pesar de las cuatro vacunas, me la atrasaron hasta ayer.

De manera que aunque espero estar vivo cuando usted esté leyendo esto, porque estoy en muy buenas manos médicas, y gozo en general de buena salud, cuando a uno lo duermen totalmente para una operación, todo puede suceder.

Como la operación es en el corazón, donde tienen que meterse puede haber riesgos, que en la tasa mundial de este procedimiento quirúrgico que me hicieron ayer, son menores al 0.5%, pero son riesgos, por lo que confieso públicamente que morirse en una sala de operaciones es la muerte más deliciosa que pueda ocurrir, para uno, no para el personal médico a cargo.

Si esto me llegara a suceder eximo, libero, al cuerpo médico que me atendió, que es de lo más calificado que tiene el país, de cualquier responsabilidad de mi fallecimiento. Sencillamente me tocaba. Morirse en el quirófano es como quedarse dormido sin despertarse.

No le tengo miedo a la muerte. No creo en otra vida después de la muerte. No creo en el cielo ni en el infierno. El Papa Juan Pablo II ya había dicho que ambos estaban aquí, en La Tierra. Tampoco en los santos, aunque mi querido tatarabuelo Lico Rodríguez haya hecho las imágenes religiosas más bellas del país. Para mí la materia tan solo se transforma. En cuanto a los Santos y divinidades agradezco las buenas intenciones que han expresado quienes se enteraron de mi internamiento de ayer, y me encomendaron a diferentes Santidades o me enviaron sus positivas vibras, para salir bien en la operación. Todo eso suma.

Me cremarán si muriera porque es mi decisión. Pondrán mis cenizas en el patio de mi casa a la par de las fosas de mis fallecidos y leales perros que durante años me cuidaron, hoy a la sombra de un bananal de muy buena cosecha. Mis nietos están preparados para esa ceremonia donde ellos dicen que me van a sembrar. Esa es su visión del depósito de cenizas. Uno de ellos, Marco, de 5 años, ya me dijo, hace pocos días, que pondrá atención para ver qué fruto voy a producir.

Si esto llegare a suceder esta será la última columna que estará leyendo mía. Si las ha leído anteriormente, que las escribo desde 1998, mi agradecimiento por su tiempo, atención y seguimiento a mis escritos, opiniones y reflexiones. A quienes las han compartido más agradecimiento y afecto por su tolerancia a mis excesos literarios que pudieran no haber compartido.

Para quienes han compartido mi amistad y me han brindado la suya seguiremos amigos, mientras me recuerden. Las personas y los parientes siempre vivirán si se les recuerda. Lamentablemente no podré levantarme del suelo, donde depositen mis cenizas, para darles la mano o un abrazo porque estaré descansando. A las personas que he querido les mantengo mis sentimientos. A nadie he malquerido ni le he deseado ningún mal. De mi parte nunca le hecho mal a nadie. A mis seres queridos todo mi amor.

Frente a una operación como la que he tenido ayer, en el corazón, con los riesgos que eso tiene, que no fue un trasplante de corazón, ni nada que se le parezca, aunque me invadieron y se me metieron, en el corazón, hice una última reflexión. Se las comparto.

Lo que no se puede trasplantar todavía es el cerebro. Tampoco la vesícula biliar. El cerebro, el corazón, el hígado, los pulmones y los riñones son considerados los órganos más importantes del cuerpo humano. Hoy se puede vivir sin un pulmón y sin un riñón, y casi sin el hígado, pero no se puede vivir sin corazón y sin cerebro. El hígado es el único órgano del cuerpo que se puede regenerar, puede volver a crecer, aunque algunas enfermedades le pueden causar daños severos e irreversibles.

Cuando el Dr. Barnard hizo el primer trasplante del corazón desató una polémica, filosófica terrenal. ¿Dónde descansa la vida? ¿Cuál es el órgano vital por excelencia? ¿Cuál órgano maneja el amor? ¿Si se podía trasplantar el corazón se podría llegar a trasplantar el cerebro? Estas entre muchas preguntas que desató.

En estos 30 años la cirugía del corazón ha avanzado muchísimo. Se han hecho frecuentes y ya casi no son noticia de periódicos, aun cuando algunos procedimientos quirúrgicos de este tipo duran hasta 20 horas, como cuando se trasplantan corazón y pulmones de un mismo donante a dos pacientes.

El cerebro sigue siendo parte de esta discusión. El cerebro incluso fue objeto de atención de las culturas precolombinas americanas. Se han encontrado cráneos con trepanaciones, con agujeros, como técnicas quirúrgicas antiguas que se hacían. Desde aquella época hasta los avances en la neurocirugía actual estas operaciones siguen siendo delicadas pero mucho más seguras.

Hoy las craneotomías se realizan con pequeños orificios para extraer parte del encéfalo como del cerebro, como para introducir una aguja fina para realizar una biopsia, como hacía mi esposa, la Patóloga Anabelle Picado.

A través de la craneotomía se llega al cerebro a través del cráneo. La cirugía de la cabeza se hace obviamente para atender males en la cabeza, desde tumores hasta sangrados o hematomas.

Hasta hoy la ciencia médica no realiza trasplantes de cerebros. Probablemente lo que más se llegue a aceptar es la posibilidad de trasplantar cabezas antes que solo cerebros, lo que sería injertar la cabeza de un humano en el cuerpo de otro humano. Esto plantea muchos dilemas, incluso morales. Parte de esa discusión es el mantenimiento de la vida. No ha sido posible reconectar la médula espinal. Es en la práctica decapitar a un paciente.

El cerebro es la estructura biológica más compleja del cuerpo, de allí la dificultad de conectar el cerebro con la médula espinal, los nervios y los vasos sanguíneos.

Trasplantes de cabezas se han hecho en animales. En 1954 lo hicieron con perros. En época del Dr. Barnard se conoció que lo hicieron con monos. Hoy la discusión científica entre médicos se plantea hacerlo con humanos. En la República Popular China se dice que hubo un trasplante de cabeza que duró con éxito 18 horas.

Hay otra discusión asociada planteada. ¿Qué es más importante el cerebro o el corazón? ¿Quién manda, el cerebro o el corazón? Cerebro y corazón están íntimamente vinculados.

El control nervioso de la actividad cardiovascular la realiza el Sistema Nervioso Autónomo, por medio de los Subsistema Simpático y Parasimpático, con ello se controla a la vez la frecuencia cardiaca, la tensión arterial, la capacidad de contracción del músculo cardiaco y el flujo de sangre que alimenta al corazón. Dentro de la corteza cerebral se ubica la ínsula, que es una zona que está relacionada con las emociones, conectada al llamado Sistema Límbico. Al mismo tiempo el cerebro para poder funcionar depende del flujo de sangre que le envía el corazón, con la debida presión para evitar mareos o la pérdida del conocimiento.

En la vida diaria decimos que tomamos decisiones con la cabeza y con el corazón. Es un binomio de razón y emoción. Por Aristóteles tenemos la idea de que el corazón es sensible a las emociones, que se expresa en la alteración de los latidos, y que el corazón es caliente.

El cerebro se sabe y conoce que no puede sentir dolor ni tiene sensibilidad por sí mismo, aunque analiza los datos que recibe para reaccionar. El cerebro permanece activo constantemente. Es el órgano que nos define como seres humanos.

Desde el siglo XIX ha predominado la tesis que el cerebro, y no el corazón, es el que manda y controla el cuerpo y su comportamiento. Hoy se afirma que el cerebro es el órgano responsable del enamoramiento, aunque la sensación fisiológica esté en el corazón. Se dice que el corazón orienta y la cabeza decide.

De esto se puede desprender la generosidad de las personas, sus sentimientos de solidaridad, su amor por el prójimo en la filosofía cristiana. En una época como la actual de navidad, con todo lo que ella encierra, es un buen momento para pensar en esas otras personas que necesitan de ese amor, de esa solidaridad y de esa generosidad. En este sentido son mis mejores deseos para todos los que hasta aquí han llegado con su lectura.

Como ayer tocaron mi corazón en la operación que me hicieron, si quedo bien, espero que mis sensaciones afectivas fisiológicas no se alteren y no me hayan producido un corazón de piedra…

¿Salvarán los cambios políticos a Liberación Nacional?

Vladimir de la Cruz

El Partido Liberación Nacional, de los actuales partidos activos, en la vida nacional, es el más viejo y el que más ha impactado el desarrollo institucional del país desde 1951, cuando se fundó, y desde 1953 cuando empezó a ejercer gobiernos. Si se retrotrae su historia a sus raíces desde la Junta de Gobierno, 1948-1949, cuando su fundador, José Figueres gobernó, a la fuerza, de facto, con los Decretos Ley que aprobaron, en ese período de Gobierno, que sentaron las bases de la Costa Rica de la segunda mitad del siglo XX, más importancia se le puede reconocer en el desarrollo institucional nacional al Partido Liberación Nacional, que dirigió el país en 9 ocasiones, 9 gobiernos, 1953, 1962, 1970, 1974, 1982, 1986, 1994, 2006 y 2010 de los 18 gobiernos que ha tenido el país desde entonces, incluido el actual.

El resto de los gobiernos se los han repartido 3 coaliciones en 1958, 1966 y 1978, de tradición opositora liberacionista con ribetes socialcristianos, 3 del Partido Unidad Social Cristiana, 1990, 1998, 2002, dos del Partido Acción Ciudadana, 2014 y 2018 y el actual Gobierno de Partido Progreso Social Democrático, 2022-2026.

De esa acción de gobiernos liberacionistas se desarrolló el Estado asistencialista, benefactor y el Estado Social de Derecho que se construyó especialmente hasta 1978, fortaleciendo un conjunto de instituciones públicas poderosas, claves y estratégicas para el desarrollo nacional, como han sido la Universidad de Costa Rica, las universidades públicas que se impulsan en los Gobiernos de Figueres y Daniel Oduber, 1970-1978, la Universidad Nacional, el Instituto Tecnológico, la Universidad Estatal a Distancia, el Instituto de Vivienda y Urbanismo, el Consejo Nacional de la Producción para sirvió para asegurar precios justos a los productores nacionales, asegurar sus cosechas para el consumo y para regular precios para los consumidores, la Banca pública estatal que se puso al servicio de distintos sectores empresariales, comerciales y productivos y del público, la Caja Costarricense del Seguro Social, que fundada en el gobierno de Rafael Ángel Calderón Guardia, 1940-1944, se desarrolla, amplía y universaliza sus servicios por el impulso que le da Liberación Nacional, el Instituto Costarricense de Electricidad, el motor del desarrollo y de la economía nacional, y el Instituto Nacional de Seguros, por citar algunas de las instituciones que durante los gobiernos liberacionistas se fortalecieron, al menos hasta 1978.

Fue la Liberación Nacional el que impulsó y fortaleció la clase media nacional, que a pesar de los embates económicos con que se ha venido golpeando a toda la población del país, sigue siendo fuerte, poderosa y sobreviviente, una parte de ella y la otra, sectores amplios de la clase media amenazados en su estatus de vida, con tendencia a ser excluidos y expulsados de esta clase media, reduciendo su tamaño, y a pasando, parte de ella, a formar parte de la composición social de los sectores pobres del país.

Con el Gobierno de Rodrigo Carazo, 1978-1982 se empezó a desmantelar el Estado, se empezaron a privatizar instituciones que eran empresas públicas. A partir del Gobierno de Luis Alberto Monge se impulsaron los Planes de Ajuste Estructural y al inicio de la década de 1990 se impuso la política de Tratados de Libre Comercio, que han atendido todos los gobiernos desde entonces, entre otros cambios importantes que afectaron estructuralmente el desarrollo institucional del país.

El proceso de desmantelamiento estatal no ha cesado. La apertura bancaria, o la desnacionalización que se impuso en el Gobierno de José María Figueres, 1994-1998, culmina no solo con el sector bancario financiero nacional gobernando el país, sino que conduce ahora a deshacerse de más instituciones bancarias públicas, como es el intento de vender el Banco de Costa Rica y el Banco Internacional de Costa Rica.

La descentralización por la privatización de servicios en las instituciones estatales ha debilitado su esencia, camino cada vez más seguro hacia su total privatización y desaparición de las mismas. Es la pinochetización fina, que se ha venido haciendo de la atención primaria de los servicios públicos esenciales, para imponer la privatización de todos los servicios públicos.

La educación pública la han debilitado, la han disminuido en su papel estratégico. La tendencia es hacia la privatización de toda la enseñanza.

La salud pública la han debilitado, fortaleciendo la atención de la salud en manos privadas, y sometiendo a la Caja Costarricense del Seguro Social a depender en diversos servicios de esa salud privada, con grave desatención a los asegurados. Las listas de espera son su mejor emblema.

Al ICE le llevan ganas desde hace muchos años. Del Consejo Nacional de Producción mantienen sus viejos edificios por avenida 10 como símbolo del abandono que se hizo de los productores y consumidores nacionales. Las Universidades son sujetas de ataques constantes en sus finanzas y en su autonomía institucional y funcional, como de reducirles su papel hasta donde puedan. El sector cultura, desarrollado institucionalmente desde el Gobierno de José Figueres, 1970-1974, lo tienen en capilla ardiente, casi artículo mortis en algunas de sus expresiones.

En este breve escenario se han fortalecido unos pequeños grupos nacionales, pero la inmensa población se ha empobrecido. Los índices de pobreza y pobreza extrema crecen. De la misma manera los índices de riqueza se concentran cada vez más en menos manos. A mayor riqueza nacional, concentrada en pocas manos, según los datos, se produce mayor pobreza y pobreza extrema, se reduce fácticamente el volumen de la clase media. Esto es más dramático en las regiones rurales y en las regiones de polos turísticos de desarrollo, donde esto se evidencia más.

La pobreza, la pobreza extrema, el trabajo informal, el desempleo creciente, el desempleo de mujeres cabeza de familia, el ausentismo forzado del proceso educativo, en parte por la pandemia, la no recuperación de los empleos perdidos por la pandemia, las casi 1000 instituciones escolares y educativas paralizadas sanitariamente son apenas una ligera foto del país más feliz del mundo que tenemos…

El asunto es que el Partido Liberación Nacional es parte causal de todo esto. Las banderas sociales que Liberación Nacional tenía las arriaron hace mucho tiempo. Liberación Nacional perdió su memoria histórica, ya ni celebran sus fechas emblemáticas, en las campañas electorales carecían de historia y de conquistas institucionales impulsadas por ese partido. En las últimas campañas electorales se olvidaron de los sectores sociales, que fueron sus bases de apoyo histórico. La renovación de sus liderazgos partidarios se hizo cada vez más alejado de las bases y del pueblo. Se incrustó en Liberación Nacional una verdadera mafia administrativa, desde las instancias cantonales que impusieron cambios que controlaron la vida interna de ese Partido, descabezando a sus líderes históricos, y desmemorizando al Partido.

Las tres derrotas consecutivas electorales que arrastra Liberación Nacional, 2014, 2018 y 2022, a pesar de que en el 2014 y en el 2022, lograron inscribirse para la segunda vuelta electoral, no les alcanzó porque carecieron de mensaje, de identificación con sectores sociales, no pudieron levantar una sola propuesta social frente a un pueblo electoral necesitado de soluciones a los graves problemas que los aqueja, volcándose más fácilmente por nuevas opciones políticas, aunque les fallaran, porque los partidos tradicionales ya les habían y estaban fallando, y era preferible confiar, ensayo y error, en nueva opciones por peligrosas que pudieran ser. El canto de sirenas fue válido hasta el 2022.

Liberación Nacional fue cómplice del descrédito con el que se empezó a cuestionar a los políticos, a los dirigentes políticos, a los líderes tradicionales de los partidos, a los partidos políticos, a la Política como tal, al sistema político, al sistema democrático que lo han desacreditado facilitando las tendencias políticas autoritarias anti todo. En su propio seno se han comido a sus dirigentes históricos y las bases de su propio Partido.

Las medidas que han impulsado no son salvadoras. De no desmantelar la estructura mafiosa que controla el Partido para la escogencia de sus dirigentes y candidatos, desde las asambleas cantonales, no van a salir adelante.

El Partido dejó de ser un Partido Político hace mucho tiempo. Su Directorio Político era simbólico, de papel. En los últimos 20 años, me atrevo afirmar, que no se ha pronunciado públicamente de manera importante sobre ningún tema nacional.

La cabeza del Partido terminó siendo su cola, mientras las fracciones legislativas de Liberación Nacional se convertían de hecho en varias cabezas que trataban de gobernarlo.

No se sentía por ninguna parte que el Directorio Político fuera un baluarte de dirección política partidaria, hacia fuera del partido y hacia adentro.

En su Directorio llegó a mantenerse representantes de expresidentes que públicamente se habían retirado del Partido. Se aceptó a personas que se habían ido del partido, que se les habían enfrentado políticamente y electoralmente, de nuevo en el Directorio, como si nada hubiera pasado.

El Partido fue tomado por sectores bancario-financieros más que por políticos, respondiendo en ese sentido a esos otros intereses, más que la visión política que debe tener una organización que se precie de ser un partido político. Se ha impuesto una visión financiera de hacer negocios con el partido. 

El discurso manejado contra los líderes históricos, los poquillos que le quedan, es errado. Los nuevos que han sido nombrados no son menos tradicionales que los que se han convertido en blanco de los ataques, y quizá si el pensamiento político que los otros tienen.

A Liberación Nacional le faltan líderes políticos. Deberían tener espejos de los líderes socialdemócratas europeos y latinoamericanos que están en la lucha política, al lado de sectores populares.

A Liberación Nacional lo ha perjudicado mucho los vínculos con la corrupción y la narcomafia con que se ha vinculado a dirigentes suyos, de todo nivel, sin que el Partido haya podido hacer nada. No hay en este momento ninguna propuesta para modificar los Estatutos de manera que se permita actuar contra este tipo personas, y dirigentes de distinto rango, que se enquistan en el partido y sus estructuras internas, como públicas en las que participan, municipales, diputadiles o partidarias. Si eso no lo corrigen están manteniendo al paraguas que les filtra agua por todo lado.

Liberación Nacional dejó de ser un Partido pensante, ideológico, teórico doctrinario, visionario del país. En cierta forma dejó de ser un Partido político, como existían los partidos socialdemócratas. Carece de una perspectiva política, ideológica o teórica, y social para trazar el camino de la Costa Rica de los próximos años, carece de banderas sociales y políticas. Carece de identidad con sectores sociales.

Las renuncias de Laura Chinchilla, de Fernando Zamora y de Claudio Alpízar, parecieran ser las más importantes de los últimos meses en ese Partido. Por ahora son solo dirigentes y destacadas figuras del Partido.

Vienen las elecciones municipales dentro de un año. Este será el reto de Liberación Nacional, mantener las casi 50 alcaldías que tienen en su poder hoy.

El alcance de la última Asamblea Nacional solo ha trascendido en el nombramiento de dos de sus principales dirigentes del Directorio del Partido, apoyados por José María Figueres y Oscar Arias. Pareciera que esa Asamblea no dio para más.

Si es así, no ha habido más que un cambio cosmético, y en esa foto siguen siendo los más importantes dentro de ese Partido, guste o no, José María Figueres y Oscar Arias.

Está pendiente el Funeral de Estado para el presidente Juan Rafael Mora Porras

Vladimir de la Cruz

Esta Semana la Academia Morista Costarricense está realizando la Semana Morista, como todos los años, coincidiendo con el 30 de setiembre, que nos recuerda el asesinato de Estado perpetrado contra el Benemérito de la Patria, Juan Rafael Mora Porras, Presidente de la República, Gran Conductor Político y Estratega de la Guerra Nacional contra los filibusteros norteamericanos, que querían hacer de las Repúblicas centroamericanas Estados anexos y sometidos a los Estados sureños de los Estados Unidos, y convertir a nuestros pueblos en mano de obra esclava de los estados sureños esclavistas.

Esta Semana, las conferencias programadas, se realizan con colaboración de la Biblioteca Nacional, a las 4 p.m., actividades que se pueden seguir en el Facebook de la Biblioteca. El lunes pasado Susana Trejos Marín disertó sobre las “Ideas y valores del Padre de la Patria”, y ayer martes lo hizo Ana María Botey Sobrado sobre “La salud pública en la década de Mora. Desafíos y avances”. Hoy miércoles lo hará Álvaro Ramírez Bogantes sobre “La política fiscal del presidente Mora”, mañana jueves disertará Manuel Araya Incera sobre “La política exterior de Costa Rica en tiempos de Mora”. El día viernes 30, en Puntarenas, por la mañana se realizará una actividad oficial especial.

El 30 de setiembre, el día del asesinato del presidente Mora, nos llama a recordar que tenemos una deuda pendiente con él, con su Memoria, la realización oficial de un Funeral de Estado.

La sociedad costarricense, el mundo político nacional, tiene esa gran deuda histórica con el Benemérito de la Patria, con el Héroe y Libertador Nacional, con el gran conductor, gran estratega y táctico, de la Guerra Nacional contra los filibusteros norteamericanos, en 1856 -1857, el tres veces presidente de la República, el Capitán General Juan Rafael Mora Porras. Es hora de saldar esa deuda.

Su tercer período fue interrumpido por un Golpe de Estado, el 14 de agosto de 1859, en un acto traicionero que realizaron los militares, que también se habían distinguido en los combates de la Guerra Nacional, el coronel Lorenzo Salazar y el Mayor Máximo Blanco, que tenían a la sombra a José María Montealegre Fernández, conspirador e instigador del Golpe de Estado, quien había estado casado con una hermana de Juan Rafael Mora, a esa fecha ya fallecida.

Como premio del Golpe de Estado el presidente José María Montealegre Fernández, que sucedió a Juan Rafael Mora, ascendió al grado de Generales a los militares traidores, Máximo Blanco y Lorenzo Salazar.

El Golpe de Estado obligó a que Juan Rafael Mora, su hermano José Joaquín, y su cuñado, José María Cañas, ambos Generales, y su sobrino Manuel Argüello Mora, tuvieran que marchar forzadamente, por extrañamiento, hacia El Salvador, la Patria del General José María Cañas Escamilla.

En las nuevas elecciones, en 1860 quedó electo José María Montealegre Fernández. El presidente Mora se aprestó y preparó para regresar a recuperar el Mandato Presidencial que le había sido arrebatado. Buscó el apoyo correspondiente.

El 17 de setiembre de 1860, de regreso en Puntarenas, quienes le apoyaban tomaron el Puerto de Puntarenas hasta el Río Barranca. Traicionado, nuevamente, por falsa información que había recibido, fue derrotado en la llamada Batalla de la Angostura, por fuerzas leales al gobierno de José María Montealegre Fernández. Terminó siendo capturado y sometido a un juicio militar sumario, condenándosele a la muerte. En la negociación de su fusilamiento se había eximido de igual desenlace al General José María Cañas.

Junto al presidente Mora fue fusilado el General Ignacio Arancibia, de origen chileno, distinguido militar que también había participado en la Guerra Nacional contra los filibusteros y acompañaba al presidente Mora.

El acto traidor e infame del fusilamiento se llevó a cabo el 30 de setiembre de 1860, a las 3 de la tarde, en el sitio conocido como Los Jobos, en Puntarenas. Quienes ordenaron su fusilamiento, su asesinato, lo hicieron a conciencia, sabiendo el crimen que realizaban, como un crimen de Estado, por ello es más importante rectificar su muerte con un Funeral de Estado.

Allí fueron asesinados Juan Rafael Mora Porras e Ignacio Arancibia, después de que se entregó bajo el compromiso, del ministro de Relaciones Exteriores, Francisco María Iglesias Llorente, de respetarle la vida a quienes lo acompañaban. Su muerte, informó el ministro al presidente José María Montealegre, “fue con dignidad y valor”.

El Consejo Militar, que actuó como Consejo de Guerra, y Consejo de Asesinos uniformados, que lo fusilaron tres horas después de su entrega, estuvo integrado por el General Máximo Blanco, el General Florentino Alfaro, el coronel Pedro García, Francisco Montealegre Fernández, que era el Primer Designado a la Presidencia de la República y el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco María Iglesias.

La tradición cuenta que los soldados que participaron en el acto del fusilamiento lloraban con dolor al momento de recibir la orden de disparar.

Violando lo pactado, al General José María Cañas lo fusilaron dos días después, el 2 de octubre, en el mismo lugar, a las 9 de la mañana. La orden de fusilamiento del General José María Cañas había sido por el Consejo de Gobierno. La comunicación de este acuerdo la llevaron a Puntarenas los Capitanes Ramón Castro Araya y Pablo Quirós.

El trato que le dieron a los cuerpos fusilados del presidente y del General Arancibia fue de desprecio total. Los dejaron expuestos, a la intemperie, con el ánimo de que las aguas del estero se los llevaran, y los animales hicieran de las suyas.

Gracias a un grupo de entrañables amigos, y parientes, del presidente, entre ellos los Cónsules de Gran Bretaña y de Francia, los señores Richard Farrer y Jean Jacques Bonnefil, junto con los yernos de Bonnefil, Santiago Constantine y Julio Rosat, y el Capitán Francisco Roger, se impidió que los cuerpos acabaran en el estero.

Una vez que recuperaron los cuerpos procedieron a enterrarlos en el cementerio del estero, en una fosa cavada por ellos mismos, donde depositaron también el cuerpo de General José María Cañas, y resguardada por los siguientes seis años.

El 20 de mayo de 1866 el Cónsul francés Jean Jacques Bonnefil, con cuatro personas, marineros, Carlos Leonara, Enrique Ligoneff, Francisco Hervé y Guillermo Noubée, exhumaron los cadáveres, los recogieron y mantuvieron durante un breve período de tiempo en la residencia del Cónsul, en Puntarenas, de donde los trasladaron después a San José, a la residencia del Cónsul, que estaba frente al Hospital San Juan de Dios.

En su casa se guardaron los restos de los Héroes hasta que el 13 de mayo de 1885 fueron depositados en el Cementerio General de la ciudad de San José, sin que se hubiera hecho nunca, a partir de esta fecha, ningún ceremonial oficial de Entierro de Estado, de Funeral de Estado, al presidente de la República, Benemérito y Héroe de la Campaña Nacional de 1856 y 1857 contra la presencia filibustera en Costa Rica y en Centroamérica.

Sobran los méritos de sus administraciones de Gobierno, que dejaré para comentar en otro artículo.

Lo que está pendiente desde aquel Asesinato de Estado es un gran acto nacional, que debe realizarse con un Gran Funeral de Estado, donde se cumpla, con el reconocimiento oficial, a la figura del Presidente Juan Rafael Mora Porras, y que se realice con toda la pompa, ceremonia y desfile que merezca, y donde resultado de este Funeral de Estado, se celebren las Honras Fúnebres Oficiales, y se reivindique, de esa manera, su memoria depositándolo oficialmente en su sepultura, en el Cementerio General, o en el Mausoleo, que con ese motivo se podría erigir de manera distinguida en el mismo Cementerio.

En su memoria, en el Gobierno de Federico Tinoco Granados, el 8 de diciembre de 1918, en el período de la Dictadura, se erigió un Monumento, en el sitio del magnicidio, en la esquina sur oeste de la actual Plaza llamada Mora y Cañas, ubicada en el Barrio El Carmen, entre avenida 1 y calle 9 de la ciudad de Puntarenas. Allí están los bustos, desde 1960, de los Héroes Juan Rafael Mora Porras y el General José María Cañas Escamilla, esculpidos por Juan Rafael Chacón.

El Funeral de Estado comprende un acto, en este caso, el acto de exhumación, de exequias o del cortejo fúnebre que debe realizarse acompañando los restos, los actos oficiales que se realicen en su Memoria en la Asamblea Legislativa, bajo capilla ardiente, u otros sitios que se dispongan a este efecto, incluyendo un acto ceremonial religioso, católico, que también se le podría tributar, por razones de su credo y de la tradición de mediados del siglo XIX, y el de nuevo depósito de sus restos en el Cementerio General.

La exhumación de los restos del presidente Juan Rafael Mora, a los efectos del Funeral de Estado, deben sacarse del Cementerio General en un acto absolutamente privado, y llevado al sitio donde se le rendirá el Funeral de Estado.

El Funeral de Estado es la ceremonia pública que en Honor de la figura política del presidente Juan Rafael Mora Porras debe realizarse.

Un Funeral de Estado no es un funeral religioso. Con el Funeral de Estado se decretan por lo menos tres días de Duelo Nacional, con el Pabellón Nacional y la Bandera Nacional a media asta, en todos los edificios e instituciones de la administración pública, de las Escuelas y Colegios, en que se exhiban banderas en el exterior. A esas banderas no se les deben poner crespones o lazos negros.

Cuando las banderas están en el interior lo que procede es enrollarlas en el mástil de manera que se evite cualquier ondeo, y en la base de estas banderas, se debe poner una corbata negra, un lazo negro con cabos largos.

Las fuerzas de escolta que acompañen el féretro deben ir a pie, no a caballo, de manera que nadie esté por encima del féretro.

En el Funeral de Estado que se organizare para el presidente Juan Rafael Mora Porras se puede contemplar la realización de una Vela Pública, de uno a tres días, con Guardia de Honor, de la Fuerza Pública y de civiles que quieran participar de ella, donde los costarricenses, escolares, estudiantes, ciudadanos, sean invitados, a acompañar los restos del Héroe, antes del ceremonial oficial y de su entierro definitivo, resultado de este Funeral de Estado.

La Guardia de Honor, debe estar en absoluto silencio, durante unos minutos alrededor del féretro. Su silencio es para manifestar el respeto y el afecto hacia la persona a la que se le está rindiendo el Homenaje. La Guardia de Honor se hace por turnos de varias personas, dos, cuatro o seis.

La Vela Pública es para que el Pueblo de manera directa pueda despedirse del presidente Juan Rafael Mora Porras, el presidente más amado, más querido, más admirado de la Historia Patria.

El Funeral de Estado, en todos los países, corresponde a un jefe de Estado, a un presidente, o a una figura de alta relevancia para el país, como último homenaje que se le tributa.

Un Funeral de Estado, para el Presidente Juan Rafael Mora Porras, servirá no solo para reivindicar el acto de su muerte, sino para fortalecer su Memoria, el culto y el respeto al Héroe, para fortalecer la identidad nacional en lo que el Presidente Mora evoca y significa, para enriquecer la conciencia histórica, pero sobre todo para hacer Justicia Histórica con el Héroe Nacional, que no tuvo su Funeral de Estado, su Funeral Oficial, con el que estamos en deuda nacional, quien le aseguró la Soberanía y la Independencia nacional al País, a la Patria, al Pueblo costarricense y centroamericano.

Este Funeral de Estado no será de despedida, es de bienvenida y de inserción oficial a la Memoria Histórica nacional.

Respecto al presidente Juan Rafael Mora no son suficientes los actos que se han hecho recordatorios de su insigne figura. Falta este acto, el del Funeral de Estado.

De no hacerse este Funeral de Estado pesará todavía en la Historia Nacional, y en la conciencia de los Gobernantes actuales, y de la clase política vigente, el bochorno, la mala conciencia o la conciencia cómplice con el asesinato y magnicidio, de no haber hecho este reconocimiento y homenaje, como ya se debió haber hecho.

En el Protocolo del acto funeral, y el desfile que se organizará para llevar sus restos de nuevo al Cementerio General, se tomarán en cuenta, para participar, a las Autoridades de Gobierno, en el cual el Presidente de la República encabeza la actividad, las autoridades de los Poderes Públicos, a los Representantes del Cuerpo Diplomático acreditado en Costa Rica, a los descendientes del Presidente Juan Rafael Mora Porras, y a sus familias, a los miembros de las Juntas Directivas de las instituciones estatales, a representantes de los Gobiernos locales, a los miembros de las Academias de Historia y Geografía, de la Academia Morista Costarricense, de la Tertulia del 56, a los Consejos Universitarios de las Universidades públicas, representantes de los Partidos Políticos, a Representantes de las Iglesias oficiales reconocidas en Costa Rica, y de los movimientos sociales que deseen participar desfilando. El Funeral de Estado puede acompañarse, además, con desfile de escolares, estudiantes y representantes de la Fuerza Pública, simbolizando el Ejército Nacional que el presidente Mora dirigió.

El Protocolo de un Funeral de Estado es complejo por la organización que debe desarrollarse a su alrededor. El Funeral de Estado puede realizarse en día laborable o no laborable.

El féretro del presidente debe cubrirse con el Pabellón Nacional, para indicar en este caso, además, que el Estado se hace responsable de lo que ocasionó su muerte.

Flores, ramos y coronas se entienden como un símbolo de amor, de sensación de la vida, hacia el difunto, y de expresar dolor y condolencia.

El Funeral de Estado es el máximo respeto a su memoria, el que no se le tuvo en el acto vil de su fusilamiento.

El desfile del Funeral de Estado debe hacerse con el simbolismo de protegerlo, en su morada final, de cualquier agresión externa.

Si hoy no es una cuestión de Estado saber dónde estuvo enterrado y dónde está enterrado el presidente Juan Rafael Mora Porras, sí es una cuestión de realizar el Funeral de Estado que el Benemérito presidente se merece para la posteridad.

La deuda nacional es también con el hermano del presidente Juan Rafael Mora, con el General José Joaquín Mora Porras y también se tiene con el General José María Cañas Escamilla.

Que el acto que pueda organizarse de Funeral de Estado para el presidente Juan Rafael Mora Porras, sirva también para exaltar las figuras de los Generales José Joaquín Mora Porras y José María Cañas Escamilla, ambos Héroes de la Guerra de 1856, ambos también víctimas de ese Tribunal Asesino.

El Funeral de Estado como expresión, también, de tristeza ante la muerte del presidente Juan Rafael Mora Porras, es a la vez la oportunidad de brindar el respeto y cariño, en la magnitud de la ceremonia que pueda organizarse, y de agradecimiento a quienes defendieron leal y dignamente al país y a Centroamérica de la amenaza filibustera.

Qué mejor momento el Funeral de Estado para que de fondo estén los Himnos, compuestos por Manuel María Gutiérrez Flores, jefe de Bandas militares y combatiente de la Campaña Nacional, el Himno Nacional y la Marcha patriótica alusiva a la Batalla de Santa Rosa, del 20 de marzo de 1856, surgida y escrita al calor de la Batalla, himnos con los que regresaron triunfantes las tropas.

De igual modo, para esta ocasión del Funeral de Estado, debe tenerse presente la obra musical el “Duelo de la Patria”, un Himno que evoca la tristeza, la pena y el dolor nacional, de todo el pueblo, del Maestro Rafael Chávez Torres, discípulo de Manuel María Gutiérrez, y sucesor de él en la Dirección de Bandas Militares, Himno que por primera vez se entonó en el Funeral del Presidente Tomás Guardia Gutiérrez, quien también se había distinguido en la Campaña Nacional, bajo las órdenes del General José María Cañas Escamilla.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

¿Por una nueva República Federal como propone Nayib Bukele?

Vladimir de la Cruz.

Vladimir de la Cruz

Durante el período colonial impuesto por España, como parte de su dominación, el territorio continental, a medida que España lo fue conociendo, para una mejor dominación de tierras y hombres, lo dividió administrativamente en Virreinatos, siendo el Virreinato de Nueva España el más grande. Su asiento político estaba en México.

Igual sucedió con los Virreinatos. Al irlos conociendo para su mejor dominación también los dividieron en distintas regiones, a cargo cada una de ellas con autoridades políticas, religiosas, militares, judiciales, tributarias. De esa forma se creó la Capitanía General de Guatemala, también llamada Reino de Guatemala, y al final de la dominación colonial, desde 1812 hasta 1820, esta región se dividió en las Diputaciones de Guatemala y de León de Nicaragua, perteneciendo Costa Rica a ambas, motivo por el cual nos llegaron las Actas de Independencia de Guatemala y de León. En esta Capitanía se comprendían los territorios de Chiapas, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, el Partido de Nicoya y Costa Rica.

De ellos Chiapas estuvo no solo más alejado, al norte de Guatemala y al sur de México, sino más alejado del resto de los países centroamericanos en sus vínculos históricos y culturales. Al haberse independizado la Provincia de Chiapas el 8 de setiembre de 1821, separándose de Guatemala, anexándose inmediatamente al imperio de Agustín de Iturbide, de México, impulsó la fragmentación de la Capitanía General, con la Declaración de Independencia de Guatemala el 15 de setiembre de 1821.

Desde entonces, Chiapas se integró a México plenamente y el resto de los países centroamericanos siguieron su propio camino buscando mantener la unidad política que se había tenido hasta 1821, pero como naciones independientes.

Así se desarrolló el proyecto de las Provincias Unidas del Centro de América, entre el 1 de julio de 1823 y el 22 de noviembre de 1824, y luego el de la República Federal de Centroamérica desde el 22 de noviembre de 1824 hasta el 19 noviembre de 1839 cuando Nicaragua, Honduras y Costa Rica ya se habían separado. Costa Rica lo hizo el 14 de noviembre de 1838, finalizando la Federación de hecho en 1840. Durante su existencia ejercieron como Presidentes, Manuel José Arce, 1825-1829, José Francisco Barrundia, 1830-1834, Francisco Morazán, 1834-1835, Gregorio Salazar, 1835-1839, de nuevo Francisco Morazán, 1839-1840 y Diego Vigil, 1839-1840.

Francisco Morazán, desde Costa Rica, ejerciendo como Jefe de Estado durante unos meses, en 1842, intentó revitalizar sin éxito la Federación.

Con la presencia de William Walker en Nicaragua, en 1855, y con la Guerra Nacional centroamericana, en 1856 y 1857, se impidió el proyecto anexionista e integracionista de los países centroamericanos, ya independientes, a los Estados sureños de los Estados Unidos como pretendía Walker.

De iniciativa propia, durante el siglo XIX, los países centroamericanos intentaron, no pocas veces, restablecer la unidad política que había existido. Desde 1842 hasta 1897 se realizaron e impulsaron 18 intentos, con realización de Conferencias, Dietas, impulsando Proyectos e Iniciativas, realizando tres Congresos Centroamericanos y un Tratado de Unión Centroamericano. De todas esas iniciativas Costa Rica participó de muy pocas, y sin mayor interés, aunque de algunas de ellas se produjeron tratados integracionistas.

Lo que giraba alrededor de todos esos esfuerzos fue crear la Confederación de Centroamérica, la República de Centroamérica, crear una Dieta con representación de dos personas por país, promover la Unidad centroamericana, suscribir Convenciones, un Pacto de Unión Provisional para instalar un gobierno centroamericano, en 1890, que no se llegó a instalar por darse una guerra entre El Salvador y Guatemala.

En 1885 el Presidente de Guatemala, Justo Rufino Barrios, decidió restablecer la Unión Centroamericana por la fuerza, declarando que asumía militarmente el mando, lo que obligó a Costa Rica a prepararse para la guerra, llegando a comprarse un buque de guerra y estableciendo, para ese efecto, el Almirantazgo de Marina. El Presidente Barrios fue rechazado por Costa Rica, Nicaragua y El Salvador, muriendo Barrios en la Batalla de Chalchuapa, el 2 de abril de 1885, en El Salvador, fracasando su proyecto.

En 1895 se intentó crear la República Mayor de Centroamérica, la que cambió de nombre en 1898 por Estados Unidos de Centroamérica, y en 1897 se intentó de nuevo constituir la República Mayor de Centroamérica con un Tratado de Unión Centroamericana que no fue ratificado.

De esta forma se mantuvo durante el siglo XIX, especialmente, un intento de reunir unitariamente a los países centroamericanos en una gran unidad política, y desarrollando en el interior de cada uno de nuestros países tendencias unionistas, y hasta partidos políticos se propusieron para impulsar este unionismo. En Costa Rica existieron estas corrientes unionistas, especialmente, en la primera mitad del siglo XX.

Después de la Segunda Guerra Mundial el proyecto denominado Organización de Estados Centroamericanos, ODECA, que presidió el costarricense Marco Tulio Zeledón Cambronero, fue creada el 14 de octubre de 1951. A su impulso se desarrolló el Mercado Común Centroamericano, respondiendo más a los intereses norteamericanos en la región. En este ambiente centroamericanista surgió la idea de Alfredo Cruz Bolaños, Director General de Deportes de Costa Rica, de impulsar el recorrido de la Antorcha, en 1964, desde Guatemala hasta Costa Rica, anunciando la Independencia de Guatemala, para que los pueblos centroamericanos decidieran lo correspondiente. La Carta fundacional de la ODECA, de El San Salvador, fue revisada en 1965.

De la ODECA se avanzó hacia el Sistema de la Integración Centroamericana, que fue constituido el 13 de diciembre de 1991, y la Secretaría de Integración Económica Centroamericana. En el marco de la SICA se han integrado como parte del sistema Panamá, República Dominicana y Belice.

En la SIECA opera una estructura que comprende el Parlamento Centroamericano y la Corte Centroamericana de Justicia, organismos que Costa Rica no ha ratificado ni reconoce.

El Presidente Abel Pacheco, en su Gobierno, 2002-2006, hizo ver, ante el Parlamento Centroamericano, las razones por la cuales Costa Rica no se adhería ni reconocía estas instancias. En lo esencial señaló que la integración del Parlamento, por elecciones especiales de los diputados centroamericanos, Costa Rica no la aceptaba y en su lugar proponía que los diputados centroamericanos salieran por representación de los mismos parlamentos o cámaras legislativas existentes. Manifestó que tampoco estábamos de acuerdo con los altos salarios que se les pagaban a esos diputados y que tampoco estábamos de acuerdo en que los expresidentes de los países centroamericanos fueran miembros vitalicios de ese Parlamento. Igualmente rechazó la integración de la Corte de Justicia y la forma del su nombramiento, que implicaba una designación muy política de los Magistrados. Igualmente se pronunció señalando que mientras en Centroamérica existieran los Ejércitos, y los países no los eliminaran, Costa Rica no formaría parte de estas estructuras político-jurídicas.

En la actualidad el sentimiento unionista sigue existiendo. El Presidente de El Salvador, Nayib Bukele, es quizá su máximo defensor y promotor.

En El Salvador y Honduras se ha desarrollado el Movimiento Social llamado Movimiento Ciudadano para la Integración Centroamericana. Desde el 2018 Bukele ha respaldado esta idea, con eco en algunas organizaciones de la izquierda centroamericanas, que además tienen su propio proyecto unionista o centroamericanista.

Bukele, probablemente viéndose en el espejo de Justo Rufino Barrios, ha propuesto recientemente la reunificación de Centroamérica. Ha lanzado el reto de la reconstrucción de la unidad centroamericana, que tuvimos antes de nacer a la vida independiente y que después intentamos mantener hasta 1840, según él, no solo por razones históricas y políticas, sino también por motivos geográficos y económicos, recordando el esfuerzo unionista que se produjo en 1921 con la firma en Tegucigalpa de una Constitución Federal por Guatemala, El Salvador y Honduras.

La propuesta de Bukele se ha presentado en el documento con el que convoca a la “Conferencia Sobre el Futuro de Centroamérica”, celebrada en la capital salvadoreña el pasado 22 de agosto. Aquí propone reformar el Protocolo de Tegucigalpa de 1991, por el que surgió el SICA, a efecto de constituir un nuevo organismo supranacional que, inicialmente, estaría compuesto por los cinco países de la Centroamérica histórica más Belice, Panamá y la República Dominicana.

Se trataría, según dicen sus proponentes salvadoreños, “de una organización regional supranacional, con personalidad jurídica propia que tendría “alcances en lo económico, político, monetario, fiscal, social, seguridad democrática y ambiental”. Estaría formada por el Consejo de la Unión, integrado por los jefes de Estado de los países miembros; un Parlamento, un Tribunal y, además del Consejo de Ministros, una Comisión, entre otras instituciones.

La idea de Bukele, y su Vicepresidente, quien ha anunciado esta iniciativa, es que se pueda generar, para el 2024, una propuesta final de reforma al Protocolo de Tegucigalpa para presentarla a los presidentes de los países del SICA, protocolo que se firmó en 1991, y es el que dio vida al SICA. Con la reforma se estaría pasando, “de la integración a la unión”, lo que requeriría de una “ingeniería constitucional” y una “arquitectura legislativa”.

Bukele, y su vicepresidente, han hecho alusión “a la verdadera unidad de Centroamérica, a semejanza de la antigua república federal”, probablemente buscando una mejor forma de integrarse a la Nueva Ruta de la Seda, cuya ruta pasa por el Canal de Panamá, que China viene impulsando desde el año 2013, con la perspectiva de que a partir del 2030 China sea la primera potencia mundial, en el campo de la economía y de las relaciones económicas internacionales, para lo cual China ya ha empezado a negociar acuerdos portuarios y marítimos con Guatemala y Costa Rica. Bukele que en algunos sectores centroamericanos se aprecia, como lo señala el ciudadano hondureño Rodil Rivera, “la posibilidad más clara que jamás se haya presentado a Centroamérica en toda su historia, no solo de alcanzar la unidad por la que dio su vida Morazán, sino de dar el primer paso real hacia el desarrollo, la que puede convertir, la Nueva Ruta de la Seda, a la región rápidamente en la plataforma de servicios para el transporte intercontinental e interoceánico terrestre, portuario, aeroportuario y ferroviario, más grande del mundo. En una palabra, la herramienta idónea para generar los servicios y beneficios que presta y recibe Panamá proyectados a la enésima potencia, lo que inmediatamente desencadenaría un enorme efecto multiplicador en la economía del nuevo Estado centroamericano, tal como lo percibieron nuestros próceres desde los primeros tiempos de la independencia”, llamando “a no quedar fuera de semejante empresa, en la que, según Rodil Rivera, “ya buena parte de América Latina se está preparando para participar. La relación de fuerzas se está inclinando de manera definitiva a favor de los sectores que favorecen el cambio en esa dirección, entre las que se incluye un fuerte contingente de empresarios del área que han entendido que el futuro se halla en el nuevo ordenamiento mundial que se está gestando y en el que China tendrá un rol preponderante.

Llama a que “no pasemos por alto el gran atractivo que paulatinamente la potencia asiática va ejerciendo sobre los países subdesarrollados, no solo por el masivo financiamiento que brinda sin condiciones, sino por su peculiar modelo económico, que combina sabiamente lo mejor de los sistemas socialista y capitalista, para promover el máximo desarrollo de sus fuerzas productivas, con el que, en menos de cuatro décadas. pudo producir una inmensa riqueza y, a la vez, distribuirla en forma tal que, a la vez, ha podido sacar de la pobreza a cerca de 800 millones de sus habitantes, o sea, a más de la mitad de su población. Y no le empecemos a poner peros a la proposición de Bukele sin conocer sus detalles y sus alcances.”

Y concluye diciendo “Por supuesto que sobrevendrán múltiples dificultades, entre ellas, la impenitente resistencia de los grupos conservadores, regionales e internacionales, y, cómo no, las asimetrías económicas que persisten en Centroamérica, pero nada que con voluntad e inteligencia no se pueda resolver. La idea la arrastra irresistiblemente la locomotora de la historia que, hoy por hoy, es China.”

¿Estamos los costarricenses, y Costa Rica, para ingresar a una propuesta unionista como la que está proponiendo el Presidente Nayib Bukele?

 

Compartido con SURCOS por el autor.

A la Historia, por media calle: La historia del Banco de Costa Rica

En el pasado Programa de Voces x Media Calle el conductor Vladimir de la Cruz comentó sobre la trayectoria del Banco de Costa Rica como institución de prestigio en el país, así como la actual coyuntura que amenaza a dicha institución. 

En este recuento histórico sobre el Banco de Costa Rica, Vladimir menciona algunos logros, acciones y estrategias que han tenido beneficios para los y las costarricenses; en el año 2018 contribuyó a la construcción del nuevo edificio de la Asamblea Legislativa, asimismo, permitió la cancelación anticipada de emisión de bonos por 500 millones de dólares colocados en el extranjero, el Banco de Costa Rica ha definido planes estratégicos de desarrollo como la promoción de importantes fideicomisos. También, se ha lanzado una gran cantidad de novedades electrónicas y de tecnología para los clientes y los sectores productivos que se benefician de este ente. 

La Banca nacional entre está incluida el Banco de Costa Rica, ha recibido premios y reconocimientos internacionales que demuestran la calidad y eficiencia de los Bancos costarricenses. Entre estos premios, se encuentra de la catalogación del Banco de Costa Rica entre los mejores bancos del sistema bancario tanto nacional como internacional. 

A partir de todas las contribuciones históricas que ha realizado el Banco de Costa Rica en diferentes ámbitos de la sociedad costarricense, el señor Vladimir insta a cuestionar el por qué los motivos de vender esta institución tan apreciada, firme y promotora del bienestar social, económico, cultural y tecnológico de Costa Rica. 

Si desea ver más sobre esta sesión del programa ingrese al siguiente enlace: https://fb.watch/fx2ICL9g-J/

Las fechas importantes del Mes de la Patria

Vladimir de la Cruz

Al mes de Setiembre se le ha dado un significado y una exaltación especial. Se le llama el Mes de la Patria. Se asocia esa denominación especialmente al 15 de setiembre de 1821, cuando en Guatemala, siendo la capital de la Capitanía General o Reino de Guatemala, conociendo los sucesos de Independencia que se venían tomando en las ciudades de Chiapas, Provincia que formaba parte de la Capitanía, el Ayuntamiento guatemalteco Declara la Independencia de Guatemala el día 15 de setiembre de 1821.

Lo resuelto el 15 de setiembre se comunica inmediatamente al resto de las Provincias centroamericanas, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y al Partido de Nicoya, para que las Provincias tomaran las propias decisiones relacionadas con ese acontecimiento, por cuanto la Declaración de Independencia de Guatemala dejaba disuelta, de hecho, la Capitanía o el Reino de Guatemala.

Por este motivo, con conocimiento de lo resuelto por Guatemala, el 21 de setiembre El Salvador declara su Independencia, el 28 de setiembre igualmente lo hacen Honduras, Comayagua, y Nicaragua con el Acta dubitativa de declarar su independencia “hasta que se aclaren los nublados del día”, que luego corrigieron el 11 de octubre. El Partido de Nicoya declaró su Independencia el 26 de octubre y Costa Rica el 29 de octubre de 1821.

Al hacer circular el Acta, del 15 de setiembre, Guatemala, invita a convocar un Congreso regional para que con delegados, nombrados por las Provincias, tomando en cuenta a los ciudadanos originarios de África, habitantes de la región, se tome la decisión de continuar o no unidos, como hasta el 14 de setiembre habíamos existido bajo la tutela de la dominación española, que va a dar origen pocos meses después de dejar de lado el intento de adherencia al Imperio Mexicano de Agustín de Iturbide, a las Provincias Unidas del Centro de América y a la República Federal de Centroamérica.

En el caso costarricense la celebración de Mes de la Patria gira principalmente en celebrar el 15 de setiembre de 1821 como la fecha de Independencia. Todo prácticamente está dispuesto en ese sentido desde las prácticas escolares y colegiales que se estimulan, enfatizando en el desfile de faroles del 14 de setiembre y del recibimiento, de la Antorcha, a modo de noticia que llegaba de la Independencia, que desde Guatemala se trae por todo el territorio centroamericano para llegar la noche de 14 de setiembre a Cartago, donde se concentran actos oficiales de recibimiento de la Antorcha.

La propaganda comercial, en todo sentido, gira alrededor de esta celebración de la Independencia de Guatemala que nos fue comunicada.

El Mes de la Patria no convoca a realizar, durante todos los días, actos y celebraciones vinculados a recordar y homenajear a los hombres y mujeres, que en aquellos días de 1821, lucharon por la Independencia, los que firmaron las Actas de independencia de Guatemala y de Costa Rica, por lo menos éstas, que hicieron posible la Costa Rica Independiente, Libre y Soberana que tenemos. Tampoco se convoca a discutir y divulgar los eventos que hicieron posible Declarar la Independencia, ni los eventos ocurridos en torno a ella, de las tendencias a favor o en contra, de las tendencias a favor de anexionismo a México, a Colombia o de un desarrollo independiente, como dueños de nuestro propio destino soberano.

En este sentido no son suficientes, en el marco de las celebraciones del Mes de la Patria, solo los desfiles, las bandas, las bastoneras, los faroles, los bailes folclóricos, las carretas, las comidas típicas y los actos cívicos que se ordenan realizar, sin un alto grado de conciencia y estudio de lo que significan.

El Mes de la Patria es una fecha que bien podría servir para difundir pasajes de Nuestra Historia Patria, para conocer y exaltar la Historia de Nuestros Símbolos Nacionales, así como otros eventos y personajes, que en los días de este mes, en distintos tiempos históricos, se dieron y contribuyeron a desarrollar el país que tenemos y, con ello, estimular el respeto y cariño hacia los Símbolos Patrios, de la Nación costarricense, que nos identifican a todos los costarricenses.

En el Mes de la Patria deberían estimularse foros, conferencias, artículos en periódicos que hablen y destaquen los hechos de la Independencia, así como los hitos importantes de nuestro desarrollo institucional y democrático.

Los medios de comunicación desde hace muchos años dejaron de dedicarle espacio, incluso con suplementos especiales que se acostumbraban, o con artículos que destacaban y exaltaban estas fechas. Hoy se reducen, en mucho, a mencionar la fecha del 15 de setiembre como relato de las celebraciones oficiales que se hacen, y no más. Algunas fechas del todo las ignoran o las inadvierten.

La celebración de fiestas patrias deben constituirse en una manera de propiciar la vivencia de los valores cívicos, de las Libertades y Derechos que hemos desarrollado, el fortalecimiento de la conciencia histórica, de los hechos o eventos que histórica y culturalmente son significativos y relevantes en la construcción de nuestra identidad nacional, así también destacar el reconocimiento de figuras que tuvieron un papel preponderante en ese mismo desarrollo, así como de celebrar el convenio social y el consenso político que hemos consolidado.

La fecha patria asociada a este Mes de la Patria, es el 15 de setiembre de 1821, como hasta ahora se ha hecho. Aun así se celebra de un modo vacío, quitándole el contenido de la Independencia del régimen colonial, de la ruptura del régimen de dominación y opresión ejercida por España, ignorando que la Independencia americana, o hispanoamericana, fue el resultado de una lucha nacional libertadora anticolonial.

Para nosotros los costarricenses el 15 de setiembre tiene el significado especial y trascendente de que en 1808 el Ciudadano Pablo Alvarado, oriundo de Cartago, estudiante de Medicina en Guatemala, dio del primer Grito de Independencia por la Libertad de América, motivo por el cual fue hecho preso por más de un año, manteniéndose Pablo en Guatemala hasta los días de la Independencia y dirigiéndose a los costarricenses, el 22 de setiembre de 1821, cuando Guatemala proclamó su Independencia, para que nosotros hiciéramos lo mismo, carta que llegó junto al Acta del 15 de setiembre de 1821.

Al no declarar Costa Rica la Independencia en el mes de setiembre de 1821, y al hacerlo hasta finales del mes de octubre, entonces, ¿qué celebramos con el llamado “Mes de la Patria”?

Si se celebra la Declaración del 15 de Setiembre es la celebración del Acta que independiza a Guatemala, que era la capital de la Capitanía, entonces asumimos que se celebra ese momento, 15 de setiembre, como el detonante de la Independencia en toda Centroamérica, momento a partir del cual empiezan a tomarse las decisiones locales el 21 de setiembre en El Salvador, el 28 de setiembre en Honduras y Nicaragua y el 29 de octubre en Costa Rica.

Pero podemos celebrar el 15 de setiembre de 1808 como el Grito de Independencia que hizo Pablo Alvarado, de la misma forma como los colombianos celebran su Grito de Independencia el 20 de julio de 1810 y los mexicanos celebran su Grito de Independencia en el Grito de Dolores del 15 de setiembre de 1810.

En los actos conmemorativos que se realizan oficialmente en Costa Rica, en este llamado Mes de la Patria, se le debería dar también un carácter centroamericano, para que calce mejor con la fecha del 15 de setiembre.

Pero, si se trata de festejar el llamado Mes de la Patria, a secas, casi solo para los ticos, me permito señalar algunas fechas del mes de Setiembre que deben recordarse, exaltarse y celebrarse con igual entusiasmo. Estas fechas son las siguientes, en orden cronológico de los días Mes de Setiembre:

1 de setiembre de 1818. Nace el Jefe de Estado y Presidente de la República, y Benemérito de la Patria, José́ María Castro Madriz, quien proclamó la fundación de la República de Costa Rica el 31 de agosto de 1848.

1 de setiembre de 1821 la Ciudad de Chiapas, de la Provincia de Chiapas, que formaba parte de la Capitanía General de Guatemala, proclama su Independencia.

1 de setiembre de 1821 la Ciudad de Oaxaca, de la Provincia de Chiapas, proclama su Independencia

2 de setiembre de 1841. Se produjo un terremoto de Cartago. Una fecha como ésta nos permitiría abordar el problema de terremotos en Costa Rica. El Jefe de Estado, Braulio Carrillo, impulsó leyes para mejorar la construcción de viviendas de la época.

3 de setiembre de 1821 Ciudad Real (actual San Cristóbal, de la Provincia de Chiapas proclama su Independencia

3 de setiembre de 1829. Nace Manuel María Gutiérrez Flores, el autor de la Música del Himno Nacional. Durante la Campaña Nacional se distinguió llegando a conferírsele el grado de Capitán del Ejército de la República. Manuel María Gutiérrez es Benemérito de la Patria.

4 de setiembre de 1821 El Ayuntamiento de Guatemala conoce de los movimientos en las ciudades de la Provincia de Chiapas. Mariano Aycinema propone imitar a Oaxaca. El Jefe Político Gaínza propone unir Guatemala al Imperio de Iturbide. Independentistas eran Castilla, Gálvez, el padre José Matías Delgado, el Lic. Córdoba, José Cecilio Del Valle (redactor del Acta del 15 de setiembre).

5 de setiembre de 1821 la Ciudad de Tuxtla, de la Provincia de Chiapas, proclama su Independencia

4 de setiembre de 1915. Alfredo González Flores impulsa proyectos de ley, para aprobar la Formación del Catastro, la Ley General de Impuestos Directos y el de la contribución territorial, y enfrentar el impacto de la crisis de la Primera Guerra Mundial.

5 de setiembre de 1886. Es consagrado como Segundo Obispo de San José, Bernardo Augusto Thiel Hoffman. Divulgó la Encíclica Rerum Novarum, con su Carta Pastoral No. 30, “Sobre el justo salario de los obreros y artesanos y desposeídos de bienes de fortuna”, en 1893, que lo enfrentó fuertemente al gobierno de José Joaquín Rodríguez, dando origen en el país a las ideas socialcristianas.

6 de setiembre de 1874. Nace José́ Fidel Tristán Fernández, gran educador y científico costarricense.

8 de setiembre de 1821 la Provincia de Chiapas se declaró independiente y anexó a México.

8 de setiembre de 1824. Es electo Primer Jefe de Estado Juan Mora Fernández, quien gobernó desde 1824 hasta 1833. Fue participante del proceso de la Independencia Nacional y miembro de los primeros gobiernos provisionales. Formó parte de la Comisión Redactora de nuestra Primera Constitución Política, la llamada “Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia”, de 1 de diciembre de 1821.

9 de setiembre de 1901. Fallece el Obispo Bernardo Augusto Thiel.

10 de setiembre de 1834. Nace Nicolás Aguilar Murillo, Benemérito de la Patria, uno de los hombres que más se destaca en la lucha contra los filibusteros norteamericanos, durante la Campaña Nacional de 1856 y 1857, donde alcanzó el grado de Coronel. Se distinguió particularmente en el Combate de la Trinidad el 22 de diciembre de 1856, y en la llamada Campaña del Tránsito con el objetivo de dominar la ruta del río San Juan en 1857, participando en la toma de los vapores filibusteros “Ogden”, “La Virgen” y “San Carlos”.

11 de setiembre de 1834. Braulio Carrillo Colina, asume la presidencia de la Corte Suprema de Justicia, en su condición de Magistrado.

12 de setiembre de 1860. William Walker es fusilado cerca del puerto de Trujillo, en Honduras.

13 de setiembre de 1941. Nace en Heredia el Presidente Oscar Arias Sánchez, dos veces Presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, en 1987, por su esfuerzo de lograr la Paz y la Democracia en Centroamérica. Fortaleció desde sus gobiernos la participación política de las mujeres y la lucha por desmilitarización mundial.

13 de setiembre de 1821 Guatemala conoce lo sucedido en Chiapas y provoca manifestaciones y presiones hacia el Ayuntamiento, con participación importante de mujeres pidiendo se declare la Independencia.

14 de setiembre de 1813 se realiza el Congreso de Anahuac, que establece la Proclamación de los Sentimientos de la Nación, que declara la Independencia y Libertad de América. Morelos pronuncia el discurso inaugural.

15 de setiembre de 1808. El estudiante costarricense de medicina en Guatemala, Pablo Alvarado Bonilla, fue enviado a encarcelar por el Capitán General del Reino de Guatemala por haber hecho circular una “proclama sediciosa”, convocando a la Libertad de América, considerado por Pablo como el Primer Grito por la Independencia dado en la región.

15 de setiembre de 1821. Guatemala proclamó su Independencia, con lo cual deshizo la Capitanía General de Guatemala y comunicó a las Provincias su decisión para que las provincias se pronunciaran según sus intereses.

15 de setiembre de 1891. Se inauguró el Monumento Nacional al Juan Santamaría.

15 de setiembre de1895 se develó el Monumento Nacional, como símbolo de la lucha centroamericana contra los filibusteros norteamericanos encabezados por William Walker.

15 de setiembre de 1921. Joaquín García Monge pronuncia un encendido discurso a la memoria de Juan Rafael Mora Porras, “víctima de la “perversa política costarricense”, como él certeramente la calificó antes de morir”, ante el Monumento Nacional.

15 de setiembre de 1943. Entran en vigencia el Capítulo de las Garantías Sociales que se introdujo a la Constitución Política de 1871y el Código de Trabajo, aprobados en el gobierno del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Este día se festejó con un gran desfile que se le llamó el Día de la Segunda Independencia. Al final del desfile participaron en carro a descubierto el Presidente de la República, el Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia. Monseñor Víctor Manuel Sanabria Martínez. Arzobispo y Manuel Mora Valverde, Secretario General del Partido Vanguardia Popular o Partido Comunista. En el jeep también iba el Lic. Teodoro Picado.

16 de setiembre del 2010. La Asamblea Legislativa de Costa Rica declaró «Héroe y Libertador nacional» a Juan Rafael Mora Porras.

16 de setiembre 1830. Francisco Morazán toma posesión del cargo de Presidente de la República Federal Centroamericana. Fue Jefe de Estado de Honduras, El Salvador y, de Costa Rica por un breve período, desde el 13 de abril de 1842, cuando militarmente ingresó al país, destituyó a Braulio Carrillo, hasta el 15 de setiembre de este año, cuando ya derrocado, es fusilado en San José.

17 de setiembre de 1860. Juan Rafael Mora Porras desembarca en Puntarenas con el propósito de tomar el poder, donde el gobierno de José María Montealegre moviliza tropas, combaten en La Angostura, lo capturan, lo condenan a muerte y lo fusilan el 30 de setiembre a las 3 de la tarde en la Plaza del Estero.

19 de setiembre de 1825. Se decretó estimular descubridores de caminos, puertos o cualquier objeto de industria, con premios dando tierras, almácigos y se eximía el pago de impuestos.

20 de setiembre de 1867. José María Castro Madriz decretó abierta la Bahía de Limón al comercio exterior y de cabotaje como puerto principal en la costa del Atlántico.

21 de setiembre de 1821. El Salvador declara su Independencia.

22 de setiembre de 1821. Pablo Alvarado Bonilla dirige carta a los costarricense haciéndoles ver que desde el 15 de setiembre debe dejarse de reconocer a la autoridad colonial.

22 de setiembre de 1871. Fallece Anselmo Llorente y La Fuente el primer Obispo de Costa Rica, Benemérito de la Patria, quien juega un papel muy importante durante los días de la lucha contra la invasión filibustera de William Walker sumándose al llamado del Presidente Mora para irlos a combatir.

23 de setiembre de 1809. Nace el General José María Cañas Escamilla. Se destacó en la gloriosa Batalla de Rivas el 11 de abril de 1856, firmó varios tratados de límites con Nicaragua, y acompañó a la muerte a Juan Rafael Mora Porras, cuando regresaron de El Salvador en 1860, siendo fusilado el 2 de octubre, pocos días después del fusilamiento del Presidente Mora.

24 de setiembre 1824. Se declara a “La Virgen de los Ángeles, Madre de Dios y Señora nuestra, es y será en lo sucesivo La Patrona del Estado de Costa Rica” por parte del Congreso Constituyente del Estado de Costa Rica.

25 de setiembre de 1502. Cristóbal Colón llega a Cariari, en su cuarto viaje, que recorrió la costa centroamericana. Se estableció por varios días en la Isla Quiribrí, Cariari, hoy llamada La Uvita, al frente del actual puerto de Limón.

26 de setiembre de 1905. Nace Luis Demetrio Tinoco Castro, Benemérito de la Patria. Fue abogado y economista, Desempeñó cargos de Profesor en el Liceo de Costa Rica, en la Escuela de Derecho y en la Escuela Nacional de Agricultura, fue Embajador en varios países europeos, suramericanos y en Estados Unidos, donde participó en el origen de la Organización de las Naciones Unidas. Se vinculó a la Misión Educativa Chilena que estuvo en el país en 1935, encabezada por el Prof. Luis Galdámez, que propuso la apertura de la Universidad de Costa Rica. Como Ministro de Educación, en el gobierno del Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, e impulsó la Ley de creación de esta Universidad.

27 de setiembre de 1827. Nace el Lic. Juan José Ulloa Solares, Rector interino de la Universidad de Santo Tomás, en 1888, muriendo en el cargo.

28 de setiembre de 1821. Nicaragua y Honduras declaran su Independencia.

28 de setiembre de 1821 el Imperio Mexicano declara su Independencia

29 de setiembre de 1848. Se establece nuestra actual Bandera Nacional, el nuevo Escudo de Armas y el Pabellón Nacional.

30 de setiembre de 1860. Es fusilado Juan Rafael Mora Porras.

El 15 de setiembre SI, pero… de 1808

Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

El Grito de Dolores es el acto que se considera detonador de la Independencia de México, el que da inicio a la guerra de Independencia en el Virreinato de Nueva España. La fecha de este llamado Grito, que fue el llamado, o la incitación a la rebelión armada antiespañolista, que hiciera el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, junto con los patriotas mexicanos Ignacio Allende y Miguel Aldama, en la noche del 15 y la madrugada del 16 de setiembre de 1810.

Con ese motivo se dice que tocaron las campanas de la Parroquia del pueblo de Dolores, en Guanajuato. Esto sucedió porque las autoridades españolas descubrieron una conspiración que se hacía en la ciudad de Querétaro.

Esta fecha del 15 de setiembre se usa para celebrar la Independencia de México cuando realmente la Independencia se proclamó el 28 de setiembre de 1821, cuando el entonces imperio mexicano así la declaró en el Acta de esa fecha. Sin embargo, los mexicanos la celebran el 15 de setiembre.

Fue el Padre José María Morelos, en el documento que se conoce como “Sentimientos de la Nación”, del 14 de setiembre de 1813, quien propuso que se conmemorara todos los años, desde ese día, como la fecha en que se llamó a luchar por la Independencia y la Libertad de los mexicanos.

Las Embajadas de México, en los países donde están acreditadas, celebran el 15 de setiembre su Independencia. Esta celebración se hace invitando a todo el Cuerpo diplomático a una recepción especial con este motivo. Este tipo de recepciones se coordina, para los efectos de que no choquen en día, unas con otras, con la Cancillería de cada país.

A modo de anécdota, cuando fui Embajador en la República Bolivariana de Venezuela, en el 2008, los Embajadores de Centroamérica nos pusimos de acuerdo para celebrar la Independencia de nuestros países el 15 de setiembre, de manera unitaria. Nos preparamos, distribuimos tareas e hicimos las gestiones ante la Cancillería para la reservación del 15 de setiembre para nuestra actividad conmemorativa, y recibimos de respuesta que ya estaba reservada esa fecha para la Embajada de México que celebraba su Independencia en esa fecha. Por mi formación de Historiador me molesté que nos hubieran quitado la fecha, y tuvimos que hacer nuestra recepción conmemorativa centroamericana el 16 de setiembre.

Para mí las efemérides patrias tienen que celebrarse en la fecha que les corresponde. Todavía no se había establecido el correr la celebración de las fechas patrias con fines turísticos, que no hubiera y no tiene por qué afectar las celebraciones de las fechas patrias, por las Embajadas de Costa Rica, en el extranjero, si así sucede por esta norma de traslado de efemérides nacionales.

En el año 2009, como teníamos esa experiencia, con tiempo empezamos a preparar la celebración de la Independencia, y anticipadamente solicitamos a la Cancillería, dirigida por Nicolás Maduro, el actual Presidente de Venezuela, la reservación de la fecha del 15 de setiembre de 2009 para nuestra Fiesta centroamericana de la Independencia. La Cancillería nos asignó y reservó la fecha, que en ese año molestó al Embajador de México que nos hizo saber su molestia, y la sangre no corrió a río…

Estamos en el mes de setiembre, que tradicionalmente, desde hace bastantes años se le llama el Mes de la Independencia, por estar aquí el 15 de setiembre, cuando Guatemala proclamó su Independencia, siendo la capital o la cabecera de la Capitanía General o del Reino de Guatemala, como también se le llamó a la región que abarcaba los territorios de Chiapas, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y el Partido de Nicoya, cuya fecha de Independencia tradicionalmente se ha celebrado el 15 de setiembre.

La Lucha por la Independencia en el Virreinato de Nueva España o de México, que comprendía a la Capitanía General de Guatemala, podemos remontarla a 1808, cuando en Guatemala, el ciudadano Pablo Alvarado, estudiante costarricense, oriundo de Cartago, se encontraba estudiando en la Facultad de Medicina de la Universidad de Guatemala, que era una Escuela que tenía brillantes profesores de ideas republicanas, antimonárquicas e independentistas, que prendieron en Pablo Alvarado, quien el 15 de setiembre de 1808 levantó su voz en favor de la causa de la Independencia, lo que llevó a las autoridades guatemaltecas a detenerlo, apresarlo y hasta intentar deportarlo a Costa Rica, a lo que se opuso el gobernador provincial, permaneciendo Pablo Alvarado en Guatemala entre el estudio, la represión y la lucha por la Independencia.

El mismo Pablo Alvarado consideraba que su grito había sido el primer grito de Independencia en toda la Capitanía, y en cierta forma en el Virreinato, por “la libertad de América”.

Los días y años siguientes acrecentó el sentimiento anti españolista e independentista, no solo en México sino en los territorios de la propia Capitanía, donde hubo luchas incluso algunas armadas.

En el año de 1821 había una intensa actividad anticolonial en todo el Virreinato, desde México hasta Costa Rica. En México especialmente por el papel que empezó a asumir Agustín de Iturbide, que ilusionó a centroamericanos, con sus poses independentistas e imperialistas, de ruptura con la dominación española, especialmente con su Plan de Iguala, que declaraba a Nueva España como país soberano e independiente y, luego, con el Tratado de Córdoba, que confirmó con el nuevo Virrey, el Plan de Iguala.

Los días siguientes, desde agosto hasta octubre de 1821, fueron de acelerado proceso independentista, especialmente en Chiapas cuando el 28 de agosto la Ciudad de Comitán, se independiza, el 1 de setiembre fue Oaxaca, el 3 de setiembre siguió Ciudad Real (actual San Cristóbal), el 4 de setiembre el Ayuntamiento de Guatemala conoce de los movimientos en Chiapas y el patriota Mariano Aycinema propone imitar a Oaxaca, y el Jefe Político Gaínza propone unir Guatemala al Imperio de Iturbide. El 5 de setiembre la Ciudad de Tuxtla se independiza, el 8 de setiembre toda la Provincia de Chiapas se declaró independiente y anexó a México, el 13 de setiembre se conoce en Guatemala lo sucedido en Chiapas, y el 15 de setiembre de 1821 Guatemala declara su Independencia, que la comunica al resto de las provincias provocando que el 21 de setiembre lo haga San Salvador, el 28 de setiembre se pronuncien León, en Nicaragua, y la Ciudad de Comayagua, en Honduras.

El 28 de setiembre de 1821 el Imperio Mexicano declara su Independencia. De nuevo el 11 de octubre lo hace Ciudad de León, Nicaragua, corrigiendo el Acta del 28 de setiembre, eliminando su duda de los “nublados del día”, que se les habían aclarado.

El 13 de octubre de 1821 llegan a Costa Rica las Actas de León de 28 de setiembre y la del 15 de setiembre de Guatemala. Por este motivo, el Gobernador Juan Manuel de Cañas convoca a Cabildo abierto para conocer las copias de las Actas, y otros documentos llegados, entre ellos una Carta de Pablo Alvarado de 22 de setiembre instando a jurar a Independencia.

El 15 de octubre se reúne el Cabildo se acuerda no comprometerse con León ni con Guatemala. Se envían notas a los pueblos. Aparecen tendencias anexionistas a Colombia y a México.

El 15 de octubre Heredia declara seguir asociado a León y, el 16 de octubre, San José propone nombrar una Junta Provisional de Gobierno desconociendo la autoridad colonial con el apoyo de Alajuela y Escazú que aceptan la propuesta de San José.

El 25 de octubre se reúne en Cartago la Junta que dispone crear una Junta Gubernativa Superior Provisional. Participan Cartago, San José, Escazú, la villa de Heredia, Alajuela, Barva, Ujarrás. Ausentes estuvieron en ese momento Bagaces, Esparza y los Pueblos de indios.

El 26 de octubre se propone la creación de una Junta Superior Gubernativa para gobernar neutralmente al país hasta que se decida la Independencia. El 26 de octubre el Partido de Nicoya declara la Independencia.

El 28 de octubre llega la noticia de León rectificando el Acta del 28 de setiembre, y el 29 de octubre en la Ciudad de Cartago se acuerda la Independencia de Costa Rica, y se jura la Independencia.

El 30 de octubre San José jura la Independencia y el 10 de noviembre de 1821 se Jura la Absoluta Independencia del Gobierno español.

El 12 de noviembre se instala la Junta de Legados que se llamó Junta Superior Gubernativa Interina, que se puede considerar el primer Gobierno de la Provincia de Costa Rica, que elabora y aprueba la primera Constitución, en época independiente, del 1 de diciembre de 1821, la del Pacto Social Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia.

El 21 de noviembre desde Guatemala se comunica la destitución del último Gobernador Juan Manuel de Cañas. El 25 de noviembre Alajuela jura la Independencia y el 1 de diciembre de 1821 se aprueba la Constitución del Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica, sellando en esos días el proceso de la Independencia, que se había iniciado el 15 de setiembre de 1808, con el Grito por la Libertad de América que había lanzado Pablo Alvarado.

El 15 de setiembre de 1821 Guatemala proclamó su Independencia, que actuó como detonador para pronunciar la del resto de las provincias, como la de Costa Rica el 29 de octubre de 1821.

Innegables e históricos son el Grito de Independencia de Pablo Alvarado el 15 de setiembre de 1808, como lo es el Grito de Dolores del 15 de setiembre de 1810 para México, que llega a declarar su Independencia hasta el 28 de setiembre de 1821, como conta en el Acta de Independencia de México de esa fecha.

Así, debemos celebrar el 15 de setiembre el Grito de Independencia de Pablo Alvarado, rememorar en esta misma fecha la gesta de Guatemala, como lo dispuso el 1 de setiembre de 1823 el Supremo Poder Ejecutivo de las Provincias Unidas del Centro de América, por acuerdo de la Asamblea Nacional Constituyente, que estableció que el 15 de setiembre, como día feriado, de ese año, para rememorar el día 15 de setiembre de 1821 “en que Guatemala proclamó SU Independencia, y se dispone, a la vez, que en todos los pueblos de las Provincias Unidas se celebre la Memoria del día en que cada uno proclamó SU Independencia de Gobierno español”, reservando así y estableciendo, de esa manera, la fecha del 29 de octubre para celebrar la Proclamación de la Independencia de Costa Rica.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Izquierda o derecha en América Latina

Evo Morales, José Mujica, Vilma Rousseff, Cristina Fernández de Kirchner y Rafael Correa, expresidentes de Bolivia, Uruguay, Brasil, Argentina y Ecuador respectivamente. Imagen: www.meer.com

¿Se mueve el péndulo político latinoamericano?

Vladimir de la Cruz

América Latina, desde 1990 hasta hoy, ha venido recuperando el desarrollo democrático luego de la época de las dictaduras que cerraron el ciclo de las repercusiones de la Guerra Fría. Políticamente, se ha movido de manera pendular de un extremo a otro, de la derecha a la izquierda con distintas expresiones y manifestaciones de gobiernos, de la izquierda a la derecha y de nuevo la izquierda.

Podemos entender en general lo qué es la derecha. La izquierda latinoamericana, desde el ejercicio de gobiernos, es más heterogénea. En ella hay más matices de expresión. Fuera de los gobiernos, la izquierda es muy diversa, dispersa, desunida, y con muchos visos de sectarismo de lo que dentro de esa izquierda se valora qué es ser de izquierda hoy en América Latina y en cada país, y sin una clara orientación estratégica, como mayoritariamente tenían, en general, los partidos que se consideraban de izquierda antes de 1990.

La caída de la Unión Soviética, de los países socialistas europeos que formaban parte del Pacto de Varsovia, y con ello la desintegración del Sistema Mundial Socialista, como se esbozaba en el contexto de la Guerra Fría, entre 1945 y 1991, coincidió en tiempo histórico con la desaparición de los regímenes militares, autoritarios y dictaduras militares que gobernaron especialmente en países suramericanos. La represión causada durante las dictaduras tuvo un gran impacto en el debilitamiento de las izquierdas políticamente organizadas como existían antes de los regímenes militares. La superación de estos gobiernos transitoriamente avanzó manteniendo en algunos de ellos restricciones políticas, particularmente contra partidos comunistas o identificados con el marxismo leninismo, y las izquierdas socialistas clásicas.

A esto se agregó el nuevo contexto de las relaciones internacionales, la globalización, el impulso de los Tratados de Libre Comercio, el surgimiento de los Estados Unidos como el líder político de esta época, Rusia avanzando dentro del capitalismo mundial, y la República Popular China convirtiéndose en la principal potencia y economía comercial del mundo.

En todo el continente solo la Revolución Cubana se ha mantenido, desde su origen, 1959, como una revolución socialista así declarada, en 1961, y así establecida en la Constitución Política de 1976. La particularidad de su sistema político ha hecho que los enemigos del socialismo, en todas sus formas, adversen constantemente su régimen político, su gobierno, ignoren su sistema político electoral, tratando de compararlo con los sistemas político electorales imperantes en el resto de los países latinoamericanos, para poder desde esta perspectiva disminuir su presencia continental, igualándola a los gobiernos dictatoriales que ha habido en América Latina, y para distinguirla de los países que hacen descansar su modelo democrático en los sistema electorales, con participación de partidos políticos y posibilidades de alternancia de sus gobernantes. En Cuba recientemente, luego de la muerte de Fidel Castro, se ha impulsado, por el mismo Raúl Castro, una reforma constitucional mediante la cual ningún gobernante puede estar más de ocho años en el poder. El mismo Raúl Castro renunció a esa posibilidad, y hoy Cuba tiene un nuevo gobernante surgido de esta decisión, Miguel Díaz Canel. De este modo, a la vuelta de los próximos 4 u 8 años, cuando se nombre un nuevo presidente de Cuba, el argumento del continuismo en el poder, como tema, se acabará en tanto en una buena parte de los países latinoamericanos los presidentes pueden reelegirse al menos una vez, exceptuándose de esta situación Venezuela y Nicaragua, países que no son socialistas en su modelo económico ni político, donde la reelección es prácticamente abierta, ilimitada.

Después de la Revolución Cubana solo el ascenso de la Unidad Popular en Chile, en 1970, con el Dr. Salvador Allende, derrocado en setiembre de 1973, abrió las posibilidades de avanzar al socialismo, por una vía pacífica de la revolución, la vía electoral. El golpe de estado contra Allende impulsó la vía armada para la toma del poder en algunos países, y para derrotar dictaduras, siendo Colombia el país que más guerrillas y resistencia de este tipo mantuvo, hasta la firma de los Acuerdos de Paz.

Ningún país, ni pueblo, de América Latina ha podido desarrollar un proceso consolidado semejante al cubano, por la vía de las armas o por medios electorales, en todo este tiempo. En Nicaragua, en 1979 triunfó la guerrilla del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que no era una guerrilla marxista leninista ni se proponía el establecimiento del socialismo, y se acomodó, por el contexto político a desempeñarse dentro de los cánones democráticos republicano. Los acuerdos de paz en Centroamérica crearon las condiciones para la incorporación de los movimientos guerrilleros a la vida política. No casualmente el Frente Farabundo Martí, otro de los importantes movimientos guerrilleros existentes en Centroamérica, llegó a gobernar El Salvador, con Salvador Sánchez Cerén desde el 2014 hasta el 2019. Ni con el Frente Sandinista ni con el Frente Farabundo Martí se desarrollaron modelos socialistas de economía ni de organización política del Estado. Tampoco en Venezuela ha sucedido. Solo hay en estos países desarrollo capitalista y de relaciones capitalistas de producción. Ni siquiera hay un planteamiento como el de China, un poder político comunista, o socialista y dos economías, una socialista y otra de mercado, o capitalista.

En los países cuyos gobiernos levantaron, por un breve tiempo, las banderas del llamado Socialismo Siglo XXI, y de los partidos de esos países, que forman parte del Foro de Sao Paulo, tampoco pudieron impulsar modelos económicos o políticos socialistas.

Cuba nunca abrazó como propia la bandera del Socialismo Siglo XXI, que surgió en la Venezuela de Hugo Chávez. Rafael Correa, presidente de Ecuador desde el 2007 hasta el 2017 impulsó su llamada Revolución Ciudadana, abrazando en el discurso el concepto de Socialismo Siglo XXI. Evo Morales en Bolivia, desde el 2006 hasta el 2019, desde su Revolución Pluriétnica y Pluricultural, también abrazó en el discurso el concepto del Socialismo Siglo XXI.

Con la muerte de Hugo Chávez, presidente de Venezuela desde 1999 hasta el 2013, tanto Correa como Morales, abandonaron el discurso del Socialismo Siglo XXI y volvieron a sus originales conceptos Revolución Ciudadana y Revolución Pluriétnica y Pluricultural. Daniel Ortega, presidente de Nicaragua de manera continua desde el 2007 tampoco levantó la bandera del Socialismo Siglo XXI.

Heinz Dieterich Steffan, el esposo de Marta Harnecker, periodista y escritora marxista, muy reconocida en Latinoamérica, residentes ambos en la Habana, México, y en Venezuela, fue el desarrollador de la idea del Socialismo Siglo XXI, como un nuevo proyecto histórico. Asesor en este campo de Hugo Chávez, rompió con él en el 2008 señalando que nada de eso se estaba desarrollando en Venezuela. Chávez mantuvo su discurso hasta su muerte. Nicolás Maduro, que sucedió a Chávez mantuvo esta bandera que ya ha bajado de la asta.

Durante el período de gobierno de Hugo Chávez él logró destacarse como el líder más importante de Suramérica, con gran proyección internacional, por sus posturas nacionalistas y antiimperialistas. En su entorno, Ernesto Kirchner, que gobernó Argentina desde el 2003 hasta el 2007, sucediéndole su esposa Cristina Fernández, ambos surgidos del peronismo, a la presidencia desde el 2007 hasta el 2015, actual vicepresidenta de Argentina, hicieron yunta con Hugo Chávez, apoyando lo proyectos políticos regionales que impulsó Chávez. En Perú, Allan García, presidente desde el 2006 al 2011, no abrazó el proyecto Socialismo Siglo XXI ni el bolivarianismo impulsado por Chávez. Ni el presidente Alejandro Toledo, 2001-2006, tampoco lo hizo. Tampoco lo hizo Ollanta Humala, 2011-2016. Perú ha sido un país en profunda crisis política, desde el 2000 hasta hoy ha tenido 7 presidentes. El actual presidente, Pedro Castillo, con solo un año de gobierno enfrenta juicios para una posible destitución.

Este proceso de destituciones presidenciales en Latinoamérica ha sustituido los tradicionales golpes de estado del período de la Guerra Fría. En lugar del golpe militar se acude a argucias constitucionales y legales, lo que se ha venido denominando golpes de estado blandos. Así se impulsaron los golpes contra Manuel Zelaya en Honduras en el 2008, contra Fernando Lugo en Paraguay, en el 2012, y contra Vilma Rousseff, en Brasil en el 2016. Desde 1992 hasta el 2016 se destituyeron o se interrumpieron 15 mandatos presidenciales en América Latina, en nueve países.

Estos golpes de estado blandos fueron para detener o debilitar proyectos políticos progresistas, algunos de ellos vinculados al desarrollo político que impulsaba regionalmente Hugo Chávez. Proyectos para frenar el ALCA, el Área de Libre Comercio de la Américas y en su lugar impulsar el ALBA, la Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América, con un nuevo Tratado de Libre Comercio, haciendo énfasis en la autodeterminación, independencia e identidad de nuestros pueblos. El Proyecto de Petrocaribe, que reúne a Antigua y Barbuda, Bahamas, Belice, Cuba, Dominica, Granada, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, Nicaragua, República Dominicana, San Cristóbal y Nieves, San Vicente y las Granadinas, Santa Lucía, Surinam, Venezuela, orientado a apoyar a los países del Caribe, en una alianza petrolera. El Proyecto de UNASUR, de la Unión de Naciones Suramericanas, como una organización intergubernamental, de la que participaron Argentina, Bolivia; Brasil; Chile; Colombia; Ecuador; Guyana; Paraguay; Perú; Suriname; Uruguay y Venezuela. Con UNASU se impulsó el Banco Sur y Petrosur.

Entre otros, el proyecto más ambicioso fue la creación de La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, como un mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política, que excluye a Estados Unidos y Canadá. En cierta forma fue el intento de sustituir a la OEA, a la Organización de Estados Americanos. Estos proyectos hoy están muy débiles, sin el apoyo que durante los gobiernos de Hugo Chávez tenían, entre otras razones por el alto precio que llegó a alcanzar el petróleo.

Políticamente, el siglo XXI en América Latina surgieron una serie de partidos y líderes considerados de izquierda que triunfaron electoralmente, especialmente, en Suramérica. Así, en 1999 Hugo Chávez, en Venezuela; en el 2003, Luiz Inácio Lula da Silva, en Brasil; Néstor Kirchner, en el 2003, en Argentina luego de la crisis política de 2001; Tabaré Vázquez, en 2004, en Uruguay con el apoyo del Frente Amplio-Encuentro Progresista-Nueva Mayoría; Michelle Bachelet en Chile; Evo Morales en Bolivia; Rafael Correa en Ecuador En esta primera década también Martín Torrijos en Panamá y el retorno de Daniel Ortega a la presidencia de Nicaragua en el 2006.

En este mismo período los restantes países de América Latina frente a estos gobiernos se apreciaban como conservadores. El desarrollo político, de la segunda década de este siglo, impulsó cambios en la mayoría de esos países que se vieron como un movimiento pendular de regreso al conservadurismo y derechismo político.

Del mismo modo, la política latinoamericana se ha movido, recientemente, hacia el progresismo o la izquierda, en su sentido amplio, con el ascenso presidencial en Argentina, de Alberto Fernández y su vicepresidenta Cristina Fernández, en México con Andrés Manuel López Obrador, en Honduras con Xiomara Castro, en Perú con Pedro Castillo, en Bolivia con Luis Arce, en Chile con Gabriel Boric y más particularmente con la llegada a la presidencia de Colombia de Gustavo Petro, junto a Daniel Ortega en Nicaragua y Nicolás Maduro en Venezuela. Otros gobernantes que contribuyen esta idea progresista son Luis Rodolfo Abinader de República Dominicana, Nayib Bukele de el Salvador. Aunque Bukele es un híbrido en su apreciación valorativa, tanto se le ve de la derecha como de la izquierda. Por su parte, el lado conservador se expresa por los presidentes de Guatemala, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Brasil y Uruguay, después de haber tenido a José Mujica.

De la izquierda continental el más destacado, para este momento histórico, es para mí, Gustavo Petro, el presidente recién electo de Colombia. De su gobierno y su desempeño, si lo dejan gobernar, puede llegarse a convertir en el líder más importante de las corrientes de la izquierda política latinoamericana, de esta década, y su modelo de enfrentar los graves problemas de la economía y del desarrollo de Colombia, que persisten en el resto de los países, pueden marcar sendas y nuevos caminos políticos, de amplios sectores, para unitariamente, superar los atrasos y cadenas que en la economía y en lo social pesan sobre las grandes masas de población y de trabajadores, urbanos y del campo de América Latina.

 

Publicado en https://www.meer.com/es/70330-izquierda-o-derecha-en-america-l
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Invitación para ver ¡A la historia! Por media calle

Se le anima a mirar el programa Voces x Media Calle, particularmente el episodio «¡A la historia! Por media calle». El mismo fue publicado el 31 de mayo y cuenta con el académico y analista político Vladimir de la Cruz como presentador.

En dicho episodio se presentan una amplia variedad de temas, entre los que se encuentran los conflictos militares que se han presentado (y se presentan) en el mundo. Además de esto, como en distintos momentos de la historia, Costa Rica se ha visto envuelto como país en dichos escenarios y los impactos que esto ha tenido, tanto en las fronteras como en la población.

Por otro lado, se contemplan las distintas crisis mundiales, sean militares o económicas y como Costa Rica decidió adaptarse a lo vivido en esos momentos. Destacan observaciones sobre cómo el café colaboró a mantener a flote la economía, además del surgimiento de la industria en este y otros países.

Cualquier persona que se encuentre interesada en mirar el programa anteriormente mencionado, puede encontrarlo en el Facebook Voces X Media Calle, o bien directamente encontrar el episodio de ¡A la historia! Por media calle publicado el 31 de mayo en el siguiente enlace: https://m.facebook.com/vocesxmediacalle/videos/a-la-historia-por-media-calle/2098341003659986/

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