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Etiqueta: zonas costeras

Urge prevención y regulación de actividades del tráfico marino

El Cimar proporciona un pronóstico actualizado de mareas, oleaje y corrientes en zonas costeras del país

Entregan a Observatorio Cousteau base de datos sobre situación marino-costera en Centroamérica
Imagen con fines ilustrativos.

 

Es urgente que Costa Rica cuente con los instrumentos legales preventivos y sancionatorios para las actividades de tráfico marítimo que proporcionen a las instituciones un plan de contingencia ante situaciones como la ocurrida el 2 de mayo pasado en el Golfo de Nicoya.

Así lo asegura el Consejo Científico del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar) de la Universidad de Costa Rica, en un comunicado emitido en relación con el vuelco de una barcaza con 180 toneladas de nitrato de amonio en el Golfo de Nicoya y de una lancha en el Golfo Dulce que ocasionó el fallecimiento de cuatro personas.

De acuerdo con los especialistas del Cimar, las condiciones de oleaje imperantes el 2 y 3 de mayo pasados obligaban a la prevención de navegación en varios puntos de la costa pacífica, incluidos los golfos de Nicoya y Dulce, pues ya se había informado sobre las marejadas de fondo que se pronosticaban para esos días.

“Desde el lunes 27 de abril del 2015, el pronóstico del MIO alertaba sobre condiciones de fuerte oleaje para nuestra costa pacífica, especialmente durante el fin de semana, producto de una marejada de fondo proveniente del Pacífico Sur. Un comunicado especial se envió el jueves 30 de abril donde se advertía de condiciones peligrosas para los bañistas y la navegación de lanchas cerca de la costa, especialmente de botes pequeños”, argumentan.

Este centro de la UCR proporciona información científica al país para la toma de decisiones en diversos ámbitos de las ciencias marinas y la limnología (agua dulce). Por medio del Módulo de Información Oceanográfica (MIO) ofrece un pronóstico actualizado de las condiciones de marea, oleaje y corrientes en las zonas costeras y de aguas abiertas en el océano Pacífico y el mar Caribe.

Estos datos se ponen a la disposición de la Comisión Nacional de Emergencias, Instituto Meteorológico Nacional, Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura, Servicio Nacional de Guardacostas y capitanías de puertos y, en general, a la ciudadanía, en la página web: www.miocimar.ucr.ac.cr

El país dio un paso adelante al formular la Estrategia nacional para la gestión de los recursos marinos y costeros, en junio del 2008, en la que se contemplan aspectos vitales sobre la seguridad marítima como el transporte de turistas, cabotaje, acreditación de capitanes y tripulantes, pesca, rutas, tipos de embarcaciones, fabricación y autonomía.

Asimismo, desde hace tres años se encuentra en la Asamblea Legislativa un proyecto de ley de navegación, cuya aprobación es prioritaria en este momento.

Finalmente, el Cimar enfatiza en la importancia de “la sensibilización de la población costera y de los visitantes ocasionales a las costas del peligro que presentan algunos fenómenos océano-meteorológicos y sobre los cuales se hacen advertencias y recomendaciones”.

 

*Contactos:*

-Dr. Álvaro Morales Ramírez

Director del Cimar

Teléfono 2511-2203

-Patricia Blanco Picado

Periodista

Teléfono 2511-1168

 

Enviado a SURCOS Digital por Otto Salas Murillo, Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR.

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Mar se adueña de las costas

Mar se adueña de las costas

Erosión en las zonas costeras causaría impacto en la zona marítima terrestre y en especies marinas como las tortugas baula y carey.

 

El deshielo de los polos y el aumento de la temperatura del planeta, además de las actividades producidas por las personas, provocan un aumento de la erosión en las zonas costeras. La acción del oleaje y las corrientes marinas, arrastran el material erosionado hacia los pastos marinos, los arrecifes de coral y algas marinas afectando la penetración de la luz y por tanto, dificultando el proceso de fotosíntesis; además, las tortugas marinas pueden encontrar mayores obstáculos para su anidación.

“El mar puede llegar a inundar algunos sitios, esto puede causar impacto en la zona marítimo terrestre que se movería hacia adentro en la tierra firme y que podría, incluso afectar propiedad privada”, explicó Lilliana Piedra, académica de la Escuela de Ciencias Biológicas.

Belleza amenazada

La tortuga carey anida en las costas caribeñas, no solo es perseguida por sus huevos y carnes sino también por la belleza de su caparazón;  esto la coloca en la lista de especies en peligro de extinción. La carey enfrenta ahora un nuevo reto para su sobrevivencia: la erosión de las playas que se convierte en una barrera para que puedan depositar sus huevos de forma segura. “Las tortugas salen del mar y se encuentran con que en la playa hay barreras de erosión que les impiden avanzar hasta sitios donde el agua marina no alcance sus huevos. Pueden hacer varios intentos, pero se encuentran con cúmulos de arena, ramas y rocas; al no poder cruzar estos obstáculos se deben retirar a  otras playas, donde probablemente les suceda lo mismo”, dijo Piedra.

Posible estero

En Puerto Vargas, contiguo a playa Cahuita, la erosión se observa en las decenas de árboles caídos o con sus raíces socavadas, así como en las huellas del agua salada sobre los pantanos de agua dulce. “La vegetación de los pantanos no tiene adaptaciones para sobrevivir en agua salada, por eso empieza a morir. Probablemente, en unos cinco años se puede dar una transformación de la costa con el establecimiento de pequeños esteros en esta zona”,  comentó Piedra.

De acuerdo con la investigadora, este proceso de intromisión del mar se hace cada vez más evidente, y se tendrían que tomar ciertas medidas para la mitigación. “En 20 años podríamos tener cambios en las actividades socioeconómicas, podríamos perder incluso territorio continental. Se podrían tomar ciertas medidas como la restauración de la vegetación,  pero debemos tomar en cuenta que este fenómeno está ocurriendo en cerca del 80 por ciento de las playas del Caribe, así que debe ser una decisión de país”, detalló Piedra.

Otras acciones individuales que se podrían desarrollar son el reducir, reutilizar, reciclar y recuperar los desechos como una medida de mitigación ante el cambio climático.

Corales en riesgo

La dinámica de los corales, de acuerdo con Lilliana Piedra, académica de la Escuela de Ciencias Biológicas, también puede cambiar consecuencia del aumento del nivel del mar, de las temperaturas así como la acidificación del océano. “Con este proceso, también se produce una reducción en el carbonato disponible para que los corales, moluscos y otros organismos lo fijen para formar estructuras calcáreas como exoesqueletos o conchas”, explicó Piedra.

 

Enviado a SURCOS por UNA Comunicación.