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Autor: Hector Ferlini Salazar

La próxima Asamblea Legislativa y su Primer Directorio legislativo, ¿Rodrigo Arias Sánchez?

Vladimir de la Cruz

Un poquito de historia

La estructura y la división de Poderes Públicos viene, en la historia política contemporánea, desde que a finales del siglo XVII y principio del siglo XVIII, se empezaron a plantear las tesis relacionadas con el origen del Poder, especialmente la negación de la fuente divina del poder político, que el Poder de las autoridades emanaba de la voluntad de Dios, lo que caracterizó a las monarquías, y a los sistemas teocráticos, y del surgimiento de las tesis de la representación política y de la voluntad popular, del soberano, del pueblo, como la legítima fuente del Poder.

De ello derivó, por las funciones que se establecieron en esta nueva concepción, una estructura de tres poderes. El Poder Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, que respondían a las limitaciones que se estaban estableciendo para las monarquías, y con la representación política que estaba surgiendo como la fuente del Poder. Con la instauración de los regímenes republicanos cobró más fuerza esta división de poderes públicos.

¿Un solo Poder Público con tres funciones o tres Poderes públicos?

Las teorías modernas, actuales, desde finales del siglo pasado, ya habían señalado que el Poder es uno solo, indivisible, que se expresa en tres funciones, la Legislativa, la Ejecutiva y la Judicial. Por razones constitucionales, al establecer la división de Poderes, en Costa Rica, seguimos hablando de Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial, pero constitucionalmente se puede hablar de Función Ejecutiva, Función Legislativa y función Judicial.

Este concepto viene desde nuestras primeras constituciones y desde la Independencia. Con el ingreso que hicimos a las Provincias Unidas de Centroamérica, 1823-1824, y a la República Federal de Centroamérica, 1824-1838, con el Estado de Costa Rica inserto allí, y hasta 1848, empezaron a existir los Poderes en esa forma clásica que surgieron y evolucionaron, fortaleciéndose, esa estructura, con la Declaración de la República de Costa Rica, el 31 de agosto de 1848, con la Asamblea Constituyente de 1949, y con la Constitución Política actual del 7 de noviembre, de ese año, con sus reformas.

En la Constitución Política de 1949 se le dio autonomía e independencia institucional al Tribunal Supremo de Elecciones, considerándolo un Poder Electoral, un cuarto poder político en el país.

Estos cuatro poderes públicos tienen específicamente, cada uno de ellos, sus propias funciones, legislativa, ejecutiva, judicial y electoral, que son indelegables.

Evolución del Poder Legislativo en Costa Rica

Lo novedoso de este proceso es que el Poder Legislativo desde su origen conoció en el país dos formas de expresarse, con una sola Cámara legislativa y con dos, cuando también funcionó el Senado, como se estableció por última vez en la Constitución de 1917.

Hasta 1948 se conoció el Poder Legislativo como Congreso de Diputados, Cámara de Representantes y Cámara de Senadores. También funcionaron Asambleas Constituyentes. Desde 1949 se le llama Asamblea Legislativa.

En la vida reciente, desde finales del siglo XX, se ha hablado del Poder de la Prensa, de la Opinión Pública, sin que tenga ningún reconocimiento constitucional.

Cuando en el siglo XIX actuaban conjuntamente la Cámara de Senadores y el Congreso, se le llamaba Cámara Plena.

Parlamentarios, Legisladores, Congresistas, Senadores y Diputados

A los miembros de este cuerpo político se les llama de las siguientes maneras: Parlamentarios, cuando se hace referencia al parlamento inglés, que fue la primera manifestación del Poder Legislativo en la época moderna. Surgió en Inglaterra evolucionando desde el 1215 hasta su etapa actual, con representación de sectores, estructuración que logró su máximo desarrollo, en aquella época, con la llamada Revolución Gloriosa de 1689. También se les llama Legisladores porque la función principal de los miembros de este Poder es hacer las Leyes, función que se le quitó a los monarcas. También se les llama Congresistas, por ser los miembros del Congreso, como figura institucional del Poder Legislativo, aunque también se les llama Diputados, porque así se les llama en la actual denominación que tiene el Poder Legislativo, en Costa Rica, que es Asamblea Legislativa.

Los Poderes Ejecutivo y Legislativo representan la voluntad soberana de los ciudadanos

El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo son los Poderes públicos que mejor identifican la representación popular por la forma como se eligen sus integrantes, por elecciones populares, en la sociedad moderna, por medio de elecciones con participación de partidos políticos, como lo hacemos en Costa Rica desde 1890, representativos de distintos grupos de ciudadanos organizados de la sociedad civil y de la sociedad política.

En términos generales la representación política en estos dos poderes, Ejecutivo y Legislativo, se distingue, de manera que en el Poder Ejecutivo se concentra en el resultado de un solo partido político, con sus votantes integrándolo, encabezado por el Presidente de la República y los Ministros de su exclusivo nombramiento. En tanto, que el Poder Legislativo se integra proporcionalmente por el resultado de votos de los distintos partidos políticos, lo que le produce una representación popular más amplia.

Como funciones destacadas tiene el Poder Legislativo la de hacer, derogar o modificar las Leyes de la República, y la de ejercer el control político del Poder Ejecutivo, en todas sus manifestaciones, lo que lo hace, por ello, ser considerado el Primer Poder de la República, el más importante, en el que descansa la Soberanía Popular.

En la práctica institucional el Poder Ejecutivo es el que mayor relevancia tiene, para bien o para mal, ante los ciudadanos, por sus acciones cotidianas, de todos los días, desde los ministerios y todas las instituciones de la Administración Pública.

Integración y trabajo de los diputados

El Poder Legislativo se integra por los diputados, que son verdaderos representantes políticos de sus partidos, los que representan, y de los ciudadanos que por cada provincia los elige, en su condición de diputados nacionales.

En su función, y condición de diputados, los 57 que constituyen el Pleno de la Asamblea Legislativa son absolutamente iguales entre sí.

El trabajo parlamentario se hace por períodos anuales, que se llaman Legislaturas, las que inician su labor, el 1 de mayo y terminan el 30 de abril siguiente. De esta forma en un Gobierno, como el que inicia, con Rodrigo Chaves Robles, habrá 4 Legislaturas, empezando la primera el próximo primero de mayo.

Para su trabajo los diputados se dividen en Comisiones Legislativas y en el Plenario Legislativo. En las Comisiones estudian los Proyectos de Ley. De ellas resultan aprobados o rechazados. Al ser aprobados, se pasan al Plenario con los informes de la discusión de la mayoría de los diputados, y con los informes de minorías que tengan, de los cuales el Plenario puede tomar cualquiera para su ulterior trámite y discusión. Si se rechazan se pasan al Archivo de la Asamblea Legislativa.

Entre las Comisiones de trabajo las hay permanentes y especiales. Ocasionalmente pueden crear Comisiones para atender alguna situación particular.

En la Asamblea Legislativa todo lo que conocen los diputados se tramita como Proyectos de Ley. De todas las comisiones solo hay una que opera con secretividad, la de Honores, que nombra el Presidente de la Asamblea Legislativa, y que solo él conoce de su integración.

La integración de las Comisiones la hace el Presidente de la Asamblea, en la que puede considerar propuestas de las fracciones parlamentarias o de los mismos diputados. Las Comisiones trabajan durante las mañanas y parte de la tarde, antes del trabajo del Plenario Legislativo.

Todas las sesiones son públicas, excepto aquellas que por alguna particularidad puedan declararse secretas para la discusión de lo que se proponga.

La primera sesión legislativa y el nombramiento del Presidente de la Asamblea Legislativa.

Al integrarse la Asamblea Legislativa se establece constitucionalmente que debe reunirse el primero de mayo, y que para esa primera sesión el Directorio Legislativo, que es el grupo de Diputados que dirige, en cada Legislatura, la marcha de la Asamblea se nombrará por mayoridad, por los diputados de mayor edad. Para ello, el Tribunal Supremo de Elecciones define quienes son los que constituirán ese Primer Directorio Provisional, cuya función principal es, además de abrir el trabajo legislativo de la Primera Legislatura, nombrar el Directorio de la Asamblea que lo seguirá presidiendo, por el resto de tiempo de la Legislatura, hasta el siguiente primero de mayo, donde se renueva este Directorio.

El nombramiento del Directorio, una vez que se hace, es efectivo de inmediato.

Para el nombramiento de los miembros del Directorio se necesita la mitad más uno de los diputados, 29 de ellos.

Ha sido usual, al menos desde el 2014, que el Presidente de la Asamblea Legislativa sea un diputado de la fracción parlamentaria, del Partido que ganó las elecciones, pero no es obligatorio que así sea. Es tan solo una cortesía política que se estilado en estos últimos dos gobiernos, cuando esa primera Legislatura la presidieron los diputados Henry Mora y Carolina Hidalgo, ambos diputados del Partido Acción Ciudadana, que en esos gobiernos tenían 14 y 10 diputados, de los 57 que forman parte de la Asamblea Legislativa. El actual Partido Progreso Social Democrático tiene 10 diputados. Esa cortesía institucional es tan solo para armonizar la gestión de arranque, entre ambos poderes, y la tramitación de los primeros proyectos de leyes, dándole, de esa manera, el beneficio de la duda en su operación inicial al nuevo Presidente y Gobierno.

No es obligatorio porque también se puede interpretar que el pueblo Soberano se pronunció, en las elecciones, para darle mayoría de diputados a las fracciones legislativas que no son las del partido ganador u oficial, y que esas diferencias, con el Partido de Gobierno, son para afirmar con más fuerza el control político que deben llevar los diputados.

También se debe tomar en cuenta que la integración del Directorio, esto por ley, debe ser paritario, mitad de diputados y mitad de diputadas. En el caso actual con más fuerza esto deber privar porque esta nueva Asamblea Legislativa tiene la mayor cantidad de mujeres parlamentarias, 27, de 57. Cuando el Presidente electo señaló su preferencia por un candidato masculino de su partido para presidir esta Primera Legislatura marginó a diputadas de su partido que tienen mérito para pelear esa Presidencia, o una Vicepresidencia legislativa. Se le salió al Presidente su machismo y su marginación de las mujeres. No debe olvidar que existe en el país para estos puestos la ley de la igualdad y la paridad.

La actual Asamblea Legislativa se integra por seis partidos políticos que se hacen representar por seis fracciones de diputados. La más grande la de Liberación Nacional, con 19 diputados, la segunda, la del Partido Progreso Social Democrático, que es la del Gobierno, con 10, la tercera, la de la Unidad Social Cristiana, con 9, siguiendo la de Nueva República, con 7 y, con 6 diputados, las fracciones de los partidos Frente Amplio y el Liberal Progresista. Esto significa en la práctica que si Liberación Nacional y el Partido de Gobierno, por sí solos tienen 29 diputados, la mitad de todos ellos, pueden decidir, si así lo quisieran o pactaren, la integración del Directorio Legislativo.

Liberación Nacional ha señalado, con todo derecho, que tienen intención de dirigir la Asamblea Legislativa. El Partido Progreso Social Democrático, el de gobierno, ha llamado la atención sobre la cortesía y práctica que se ha seguido, en los últimos dos gobiernos, de darle oportunidad de dirigir la primera Legislatura.

Liberación Nacional ha propuesto para dirigir la Primera Legislatura al Diputado Rodrigo Arias Sánchez. El Partido Progreso Social Democrático ha propuesto a un diputado, Manuel Esteban Morales Díaz. Mientras esa propuesta solo sea para el primer puesto está bien. Pero si pierde la Presidencia tiene que postular una mujer para la Vicepresidencia, y pareciera, a la luz pública, todavía no tenerla.

Como fracción legislativa Liberación Nacional tiene la ventaja para establecer alianzas para integrar el Directorio Legislativo. Si pacta solo con el partido de gobierno, por sí, esos dos partidos pueden nombrar todo el Directorio como lo quieran, tienen en conjunto 29 diputados. Si pacta con dos partidos de los otros también puede integrar el Directorio como quieran.

Liberación Nacional no va a aflojar en su petición porque parten de la apreciación que su candidato el Diputado Rodrigo Arias es el más indicado para hacerlo, por su experiencia política, por su capacidad de negociación bien reconocida, desde que fue Ministro de la Presidencia en dos ocasiones y por asesoramientos similares que ha dado a otros gobiernos, incluido el de Abel Pacheco.

Rodrigo Arias, sin duda, para mí es el mejor candidato en esta ocasión, con las posibilidades de elección, en la actual Asamblea Legislativa, para ser electo Presidente del Congreso. Tiene la experiencia política que inició desde la regiduría municipal hace casi 50 años, fue Ministro de la Presidencia en dos ocasiones, asesor del gobierno de Abel Pacheco, lo que es muy importante porque tiene la experiencia de negociación con el sector legislativo, en lo que ha demostrado gran habilidad, lo que se va a necesitar ante este nuevo Gobierno. También se ha desarrollado como empresario muy exitoso en distintos campos, un signo de estos tiempos.

El Partido de Gobierno está postulando uno de sus diputados, sin experiencia alguna. Lo más seguro es que sea derrotado en la primera votación, salvo que Liberación conceda darle su apoyo. Para ganar, el partido de gobierno, con su postulación necesitaría armar una alianza coyuntural con al menos 3 de los partidos más pequeños que están en la Asamblea, lo que no es imposible pero es difícil.

El sentido de la realidad impone negociar directamente con Liberación Nacional, no la Presidencia de la Asamblea per se, en esta primera Legislatura. En su lugar, negociar la Vicepresidencia de la Asamblea, en esta Primera Legislatura, y dejar para la Segunda Legislatura, en el 2023, la posibilidad de la presidencia legislativa, una vez que los propios diputados desarrollen experiencia. Si así fuera, tiene el partido de Gobierno que postular una mujer para Vicepresidencia legislativa, porque, por la ley de la paridad, no pueden postular un hombre, si Rodrigo Arias es electo Presidente.

En este caso tiene, el Partido de Gobierno, la diputada indicada, que es la Presidenta del Partido Progreso Social Democrático, la fundadora de ese Partido, Luz Mary Alpízar Loaiza, bien preparada, para que ocupe la Vice Presidencia del Congreso, con amplia experiencia política previa. Igualmente, tiene otra diputada, la representante por Alajuela, María Marta Padilla Bonilla, con experiencia política partidaria de más de 10 años y con una rica labor en desarrollar microempresas comunales. Ahí tiene el partido dos buenas candidatas para la Vicepresidencia del Congreso. Pilar Cisneros Gallo no puede serlo porque tiene impedimento constitucional para ese cargo.

El Presidente de la Asamblea Legislativa puede sustituir, después de los Vicepresidentes de la República, por rango, distinción y nombramiento, al Presidente de la República, y este cargo solo lo puede ostentar una persona que haya nacido en Costa Rica, o tenga la nacionalidad, por esa razón, o por sangre costarricense, por ser hijo de padre o madre costarricense. Pilar Cisneros es nacida en Perú, de padre y madre peruanos.

En la Asamblea Legislativa de 1958-1962, por una “cortesía” de un diputado liberacionista, en la tercera y cuarta legislatura, le dio su voto a la fracción del partido de Mario Echandi para que presidiera la Asamblea Legislativa. A ese diputado, el Dr. Álvaro Montero Padilla, por ese acto prácticamente lo expulsaron de Liberación Nacional. En esa época el bipartidismo así funcionaba, imponiendo. Desde 1998 en la Asamblea Legislativa los partidos tienen que negociar la integración del Directorio, porque ninguno tiene la mayoría suficiente para elegir por sí solos. De los puestos del Directorio, el Presidente y el Primer Secretario son los más importantes.

Las otras fracciones legislativas pueden participar de la negociación política para integrar el primer Directorio, y darle el realce del caso con la mayor cantidad de votos a favor. Los otros puestos no tienen la relevancia de esos dos, pero a los diputados les gusta figurar allí.

Los líderes parlamentarios, en primer lugar los que fueron candidatos presidenciales, Fabricio Alvarado y Eli Feinzaig, que también son Jefes de Fracción de sus respectivos partidos, pueden jugar un papel importante en este sentido al integrar el Primer Directorio Legislativo.

La negociación ha empezado. Esperaremos los resultados.

¿Qué significa para las y los metodistas wesleyanos conmemorar la Semana Mayor en el contexto actual?

En cuanto crucificado, el resucitado vive para todos. En la cruz del hijo de Dios,
en su abandono por parte de éste,
el Dios humano de todos los impíos y abandonados de Dios.

Jürgen Moltmann

Para el cristianismo mundial en sus diversas expresiones (ortodoxa, católica romana y protestante) y más específicamente para la tradición metodista heredera de la tradición wesleyana; la Semana Mayor, es quizás el tiempo litúrgico de celebración de la fe de mayor impacto. Es un tiempo especial, columna vertebral de la fe cristiana por cuanto el recordatorio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús se colocan como experiencias de gran valía por el significado -en esencia- de estos hechos salvíficos.

Preocupados y preocupadas por el contexto actual, queremos compartir algunas inquietudes y desafíos desde tres perspectivas a saber: ver, juzgar y actuar.

1.         Ver

Tomar la cruz de Cristo implica hoy día llevar hacia adelante el peso del sacrificio y de la entrega debido a que la vida del o de la creyente debe considerar el despojarse de las ambiciones de su tiempo de ocio o de placer o de comodidad y de otras distracciones que la vida presenta, para poder servir en el ministerio que Dios ha puesto en sus manos.

La semana mayor es un tiempo de alegría, de regocijo, de meditación, reflexión e introspección de tal forma que nos suministre luz, energía renovada y claridad para pasar de la montaña a la llanura ayudando con ello al Señor de la historia a llevar la cruz y hacer creíble el mensaje de paz, justicia y misericordia que tanto necesita el mundo hoy.

Se hace necesario reconocer los signos del tiempo presente, incluida la situación de pandemia, que ha dejado aquí más de 8500 muertos y miles de desocupados, las guerras internacionales actuales y los desafíos en nuestro país: una campaña política que dejó sin-sabores y demasiadas dudas, dada la superficialidad por la que se ha desarrollado, existiendo temas tan urgentes para debatir como la situación económica del país, la seguridad ciudadana, el desempleo y el hambre que azota a medio millón de compatriotas que van a dormir con su estómago vacío, las condiciones de las mujeres , de los indígenas y de los niños que ven cada vez más alejada la posibilidad de vivir con decoro y con dignidad.

2.         Juzgar (Interpretar)

La tradición Wesleyana – desde sus orígenes en la Inglaterra del XVIII – supo interpretar con audacia –con las herramientas que tenían en ese momento- el momento histórico que les tocó vivir. Comprendieron rápidamente que tres dimensiones deberían guiar su trabajo eclesial, pastoral a saber: la educación, el servicio social y la evangelización.

a)         El servicio social (diaconía) desde y para los empobrecidos de su tiempo era una manera de ayudar al Señor a llevar su cruz, incorporando a las mujeres en tareas muy diversas en las que éstas han demostrado a lo largo de la historia sus talentos, dones y habilidades: escuelas, bibliotecas ambulantes, casa de préstamos para los pobres con un fondo rotatorio, hospedaje para las huérfanas y os, dispensarios de salud, cuido de los niños etc. El binomio fe y obras era un imperativo para hacer creíble el mensaje de la buena nueva.

b)         La educación secular, así como la catequesis (educación cristiana) siempre estuvieron presentes en los planes del Rev. John Wesley, en su equipo de trabajo gracias al estímulo permanente de aquella gran educadora que se llamó Susana Annesley (su madre) quien se había formado en educación, filosofía y asuntos eclesiales. Las mujeres jugaron un papel protagónico en este ministerio de la educación, los cientos de escuelas, colegios y universidades alrededor del mundo que posteriormente así lo atestiguan.

No menos importantes fueron los procesos de formación social y legal a los primeros sindicalistas y luchadores/as por las reformas para abolir la esclavitud en el parlamento británico, logro que se va a ver reflejado posterior a la muerte de Juan Wesley. Libros, bibliotecas ambulantes, círculos de oración al estilo de comunidades eclesiales de base, eran parte de los procesos de formación y capacitación en los que no solo se aprendía a leer y escribir en muchos casos sino también a interpretar su realidad y tomar conciencia para una posterior transformación social según fueran las condiciones de cada comunidad. Educarse mejor era una forma de servir a las personas y de conocer mejor el evangelio posibilitando con ello un mensaje contextualizado.

En la campaña política de C.R hoy (abril del 2022) ni siquiera el tema sobre la educación ha sido discutido a profundidad siendo que es una de las necesidades sociales más apremiantes y que nos quedan debiendo los líderes políticos para esta semana mayor que se avecina. Era también una manera de ayudar a Cristo a llevar la cruz.

c)         La evangelización (kerigma). La evangelización permanente era la tarea misional central para el wesleyanismo en sus orígenes, el anuncio de la buena nueva de salvación y liberación lograda a través de la pasión, muerte y resurrección de Jesús, así como la llegada del Reino de Dios en Jesucristo fue tarea impostergable de los metodistas de ayer y de la Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense, lucha hoy para ser consecuente con ese mensaje. Del mismo modo, la denuncia de aquellas condiciones que nieguen esa presencia del Reino entre nosotros caracterizada por signos de justicia hacia la población empobrecida, huérfana y desvalida, así como las viudas y los extranjeros entre nosotros, deberá ser una constante en el anuncio del evangelio del Señor y otra manera de decirle a Jesús: permítame ayudarte a llevar la cruz hasta el final del camino insoslayable por el que la iglesia de Cristo hoy debe transitar en esta Semana Mayor y en las venideras. Evangelizar en esta semana mayor debe implicar llevar el mensaje de la llegada del Reino de Dios en medio de las condiciones sociales y de fe que vive nuestro país y el mundo hoy.

Recopilando lo anterior, se debe decir que la educación y el servicio social son dos grandes brazos que dan sentido a la tarea evangelizadora de la iglesia, fe y  obra social, como corazón del anuncio del evangelio señalan el camino por donde se debe marchar en el contexto de un pueblo herido por la ausencia de un liderazgo político que no tiene dentro de sus prioridades las necesidades de la población pobre de este país.

Los obreros de las minas carboníferas, los obreros textiles, los trabajadores del campo, los pequeños comerciantes fueron el norte de la tarea pastoral de las metodistas wesleyanos de la Inglaterra signada por la inmoralidad y el despojo social de los obreros, como también hoy en la CR que vivimos, nos encontramos con una realidad similar, diferenciada por casi tres siglos y a muchos kilómetros de distancia.

Los laicos, laicas, ministros y ministras acogieron la palabra salvífica y llevaron la cruz de Cristo anunciando que en Jesús había vida y en abundancia y resurrección por gracia de Aquel que los sacó de las tinieblas a la luz admirable para que experimentaran una vida de mayor valía con más calidad y alegría. La diaconía, la educación para las mayorías desprovistas y el Kerigma eran, son y serán una tríada indisoluble en el quehacer misional de la iglesia hoy.

3) Actuar

La pandemia del COVID 19 que ha empobrecido aún más a los sectores más desprotegidos del mundo durante los dos últimos años, así como la guerra de Ucrania-Rusia con la OTAN (Europa y EEUU) como actores paralelos al conflicto, ofrecen hoy un panorama bastante desolador en el contexto de un reacomodo de los poderes de este mundo del cual todavía desconocemos los resultados que sobrevendrán a corto y mediano plazo. La Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense mira con preocupación, valora y estudia, desde el contexto: ¿cuáles serían los retos y desafíos por los que tendrá que caminar en el aquí y ahora?

En este tiempo especial de cuaresma y de cara a la celebración de la pascua, hacemos un llamado a la unidad, a la oración, al intercambio fraternal, a la valoración de las condiciones de la injusticia social por las que atraviesa nuestro país (el encarecimiento de la canasta básica, el desempleo, el aumento en los precios del combustible que afectan todo lo demás, en los intereses calculados en dólares para las viviendas de la clase media baja, entre otros asuntos) son señales que niegan los valores del Reino de Dios entre nosotros/as.

El pueblo creyente de Costa Rica debe- en esta semana mayor- estar por encima de esas circunstancias, continuar afirmando la vida, la búsqueda de la justicia y llevando una palabra de fe y esperanza, de aliento de parte de aquel humilde carpintero de Galilea que tantas veces insistió…” he aquí que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos y no los dejaré huérfanos/ as, por el contrario, estaré con ustedes siempre “.

Que esta Semana Mayor, que es tiempo especial de pascua y de resurrección, se convierta en espacio para la reflexión, de creatividad, de análisis de la coyuntura nacional e internacional de tal forma que ello permita encontrar alternativas de economía doméstica solidaria en cada una de las comunidades donde vivimos y servimos.

Cerramos estas pequeñas reflexiones con la cita del Pastor Metodista argentino don José Miguez Bonino quien afirmó …” El viene a nosotros como un desconocido, sin nombre, como vino de antaño, a orillas del lago, a aquellos hombres que no lo conocían. Nos dice la misma palabra: sígueme, y nos señala las tareas que tiene que cumplir en nuestra época. Nos manda, y a aquellos que lo obedecen sean gentes sabias o sencillas, él se les revelará en las tareas, los conflictos y los sufrimientos por los que han de pasar en su compañía, y, como misterio inefable, aprenderán en su propia experiencia quien es El”.

¡Que Dios les bendiga en esta semana mayor!

Video del foro Avances, obstáculos y enseñanzas de las alianzas entre movimientos sociales: Chile, Costa Rica y Uruguay

Compartimos el video del foro Avances, obstáculos y enseñanzas de las alianzas entre movimientos sociales: Chile, Costa Rica y Uruguay.

La actividad se realizó el sábado 9 de abril del 2022 y fue organizado por la Alianza por una Vida Digna y el Foro Confluencia Solidaria; se transmitió mediante Facebook Live de SURCOS Digital.

Participantes:

Tomás Leighton, miembro del Frente Amplio y exdirigente estudiantil en Chile.

Ciska Raventós, socióloga, catedrática jubilada de la Universidad de Costa Rica, activista social.

Karin Nansen, fundadora y coordinadora de REDES Amigos de la Tierra Uruguay e integrante del Comité Ejecutivo de Amigos de la Tierra de América Latina y Caribe. Si prefiere ver el foro en Facebook este es el enlace: https://fb.watch/chIYNsV4Bo/

Segunda ronda: Triunfo del voto “Qué me da” sobre el voto “Caperucita Roja”

Edgar Chacón Morales

Segunda ronda: Triunfo del voto “Qué me da” sobre el voto “Caperucita Roja”. Conclusiones y … realidades que hablan en las urnas

                El sábado 2 de abril hice públicas algunas reflexiones bajo el título: El voto “Qué me da” y el voto “Caperucita Roja”.

Hago esta mención, porque las reflexiones que siguen, están en relación directa con esas otras (https://wp.me/p6rfbZ-hC4).

                Según los resultados de las votaciones del 3 de abril y contadas las papeletas depositadas en más del 90 por ciento de las mesas electorales, estos escrutinios daban a Rodrigo Chaves por ganador. Chaves 972.397 votos, el 52.89% y a José María Figueres Olsen 865.227 votos, el 47.11%.

                Las tres provincias costeras: Guanacaste 53.443 votos a Figueres y 66.747 a Chaves; Puntarenas 57.920 votos a Figueres y 89.256 a Chaves y Limón 47.381 votos a Figueres y 80.665 a Chaves.

                Las provincias de la Gran Área Metropolitana: San José 330.583 votos a Figueres y 315.359 a Chaves; Alajuela 157.321 a Figueres y 204.796 a Chaves; Cartago 120.991 a Figueres y 112.067 a Chaves; Heredia 97.588 a Figueres y 103.507 a Chaves.

                Con estos conteos ya se daba por ganador a Chaves: En Alajuela y Heredia y a Figueres en San José y Cartago. Este último, sólo ganó en dos de las siete provincias del país y Chaves en cinco.

                Siguiendo con las estadísticas, con muy poca diferencia Figueres ganó en San José y Cartago. Con alrededor de quince mil votos en San José y con alrededor de ocho mil votos en Cartago. Mientras que Chaves ganó en Alajuela con una diferencia de alrededor de cincuenta mil votos y en Heredia con una diferencia de alrededor de seis mil votos.

                En las provincias costeras, Chaves ganó en Guanacaste con una diferencia de alrededor de trece mil votos; en Puntarenas con una diferencia de alrededor de treinta mil votos y en Limón con una diferencia de alrededor de treinta y tres mil votos.

                Entonces Chaves ganó en las tres provincias más empobrecidas, olvidadas y abandonadas, con más votos “Qué me da”, que con votos “Caperucita Roja”.

                Por otro lado, en las dos provincias de la GAM que ganó Chaves, sumadas las diferencias, son mayores que en las dos que ganó Figueres.

                El dato relevante acá, es que en las cuatro provincias es notorio el aumento de los signos de pobreza, los datos sobre falta de oportunidades, entre otras evidencias de deterioro social, por lo que tiene elementos de acierto decir que aquí, también el voto “Qué me da” le ganó al voto “Caperucita Roja”.

                Esto es la realidad objetiva. En cuanto a los factores subjetivos, los mensajes de Figueres al voto “Qué me da”, fueron más demagógicos y sin asidero. Mientras que los mensajes de Chaves hacían alusión a tomar medidas dirigidas a bajar los fondos del Estado que “se van” en la corrupción, para crear oportunidades a los sectores marginados, para dar opciones a acceder a algo más que sus tres necesidades básicas: comida, vestido y habitáculo. Y agregar acá, tal vez para algunos, celular y signos externos de marca.

                Según un servidor de transporte público de taxi: “Sí, es que la gente piensa, y se lo digo porque aquí se sube toda clase de gente: Si el dinero de la corrupción sólo va a dar al bolsillo de los ricos, mejor que roben pero que venga a dar algo a nosotros. Porque Chaves no es ninguna “santa paloma”, también va a robar”.

                El voto “Caperucita Roja”, con sus miedos, con el susto sobre que Chaves va a terminar siendo un dictador de bigotito corto y pelo alborotado, no aportó lo suficiente para un gane.

                Tampoco alcanzó el juego de algunos personajes de entrevista, de “medios de comunicación” (que no son medios porque no median) de aquellos canales unidireccionales o correas de transmisión que sólo llevan des información en un sentido; esos a los que con desatino les dicen “prensa vendida”, sin saber que no es vendida sino parte del festín.

                El voto tradicional de saga, con actitudes irreflexivas y desinformadas, se apresuró a degenerar refranes y dichos. Esta población, fue capaz de transformar el refrán “Mas vale lo viejo conocido que lo nuevo por conocer”, primero en “más vale lo malo conocido…” y luego en “más vale ladrón conocido…”, esto desde la primera vuelta del 6 de febrero, no sólo ante la disyuntiva Chaves-Figueres. La dignidad ciudadana parece que fue escondida por un miedo irracional, el conformismo, o el desinterés por informarse.

                Aquí llegan al recuerdo cosas como: “Es que mi abuelita me hizo jurar que no iba a botar por otro partido”, sin reflexionar que esos eran los tiempos de Don Pepe y del Calderón Guardismo y no los tiempos de los que, con sus actos, han permitido que les llamen “Pinocho”, “Chemisillo”, o hasta “el hijueputa”, como uno de ellos lo admite y de otros que ellos mismos han patrocinado para convertirlos en azotes, para toda la población, que no es parte de sus grupos.

                Recuérdese que cuando Figueres quiso evidenciar a Chaves como acosador, éste lo desnudó como agresor y abandónico.

                Veremos si Chaves le sigue la pista al negocio de la energía privada, negocio de Figueres y otros. Tal parece que no.

                Por otro lado, lo que para unos y para Chaves mismo parece “trapito de dominguear”, para otros es una vergüenza: funcionario del Banco Mundial, una organización nefasta para pueblos y países empobrecidos, en lo que, entre otros, este organismo tiene responsabilidad.

                Algo o mucho, parece decir que el tiempo del PLUSC, cuando familias tenían un miembro en cada partido, sin importar cuál gana, está terminando, ufff.

                Así también, el voto que le dio la pérdida a Figueres, es aquel voto de quienes ya están hartos de tanta corrupción y descaro y de otros que, con pragmatismo dicen: “Y para mí cuando”.

                Ahora bien: Tanto Figueres como Chaves, los dos fueron a ofrecerse y pedir votos, a los “demonios de la Ideología de género”, los dos parecen congeniar los mismos intereses de servidumbre y propia servidumbre, ya se fueron a buscar entre ellos y se hicieron ofrecimientos mutuos y ya parecen delinear el camino: ellos ganan y los demás perdemos.

                Tiempo para reflexionar: con la mayoría del voto “qué me da”, podría pensarse en un trabajo, para que sea protagonista y no sólo la mayoría manipulada que pone la mano en los procesos de votación.

                Al voto “Caperucita Roja”, le queda entender que el miedo no es el mejor motor.

                Al voto tradicional de zaga, le queda preguntarse y responderse: ¿va a la zaga de qué o de quiénes?

                En fin, según aquellas palabras de Joseph de Maistre: “Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”.

Abril de 2022.

Los perdedores, los ganadores y la izquierda

Oscar Madrigal

La sorpresa no es que Figueres haya perdido. Lo sorprendente es que no haya sido barrido electoralmente. Prácticamente en todas las elecciones de América Latina la corrupción ha sido el tema definitorio y Figueres reunía todos los componentes de la corrupción: había recibido comisiones de Alcatel y representaba al Partido, que casi por definición, es la corrupción personificada. Al final de la campaña logró aglutinar a algunos sectores políticos y sociales que vieron en Chaves un contrincante aún peor. Liberación Nacional perdió no solo por representar la corrupción sino porque durante los últimos años ha cogobernado con el PAC; de su cosecha fueron las leyes más negativas contra el movimiento social y avaló con entusiasmo la contrarreforma neoliberal. Así que pagó su apego a un neoliberalismo viejo y hasta superado. El futuro de este partido es un cambio no solo de líderes sino de mensaje o seguirá el camino del PUSC.

El otro gran perdedor de esta campaña electoral es la prensa. Trataron por todos los medios de impedir que Chaves ganara y fracasaron. La prensa escrita y televisiva -habrá que estudiarlo mejor- han perdido legitimidad y credulidad. El resultado puede indicar que ya el pueblo no les cree o no son ya los grandes determinantes de lo que llaman la “opinión pública”. Los directores de esos medios deberían presentar las renuncias irrevocables a sus puestos, tal y como ellos exigen de los políticos. Las redes sociales pasaron a jugar un papel más importante, aunque los mensajes fueron igual de manipulados y mentirosos.

Los movimientos sociales fueron presa de su falta de estructuración nacional y de unidad popular por lo que no lograron reaccionar a tiempo ante las propuestas regresivas de Chaves en el campo ambiental, de mujeres o social. La enseñanza podría ser la indispensable coordinación y unidad de ellas para ejercer una influencia importante en los asuntos de Estado.

Rodrigo Chaves venció siendo el abanderado de muy diversos sectores sociales, desde un sector importante de la burguesía, de las clases medias altas, pero lo que definió su triunfo fue el apoyo de los grupos sociales más pobres de las costas y la zona norte. En el centro del país prácticamente empató y definió con los grupos más empobrecidos, los olvidados de siempre. Chaves logró personificar el combate a la corrupción y las argollas políticas; ofreció eliminar las pensiones de lujo, eliminar monopolios como los del arroz y las medicinas, reducir la evasión fiscal y cambiar el acuerdo con el FMI. Ya veremos.

¿Y el Frente Amplio que es la izquierda de este país? Creo que se le abren grandes posibilidades de desarrollo y crecimiento con vistas a convertirse en una alternativa real de gobierno en las próximas elecciones. Su postura parlamentaria debe ser de oposición RADICAL, sin que eso signifique dejar de ser una fuerza propositiva, entendiendo por radical hacer propuestas que ataquen los problemas desde la raíz.

Se dice que nos espera la calle. Es posible. Pero ello será positivo si la calle se une con una propuesta, un programa alternativo que logre emocionar y motivar a los amplios sectores productivos y sociales del pais. De lo contrario seguiremos golpeando la cabeza contra una pared o dando vuelta en un mismo círculo.

El voto “Qué me da” y el voto “Caperucita Roja”

Edgar Chacón Morales

El voto “que me da”, está compuesto por los votantes/papeleta que, tomados individualmente y contados uno por uno, en cantidad, son los que sumados, más aportan al total de votos, para definir quién ocupara el cargo correspondiente.

                El voto “qué me da”, es aquel, en el que se encuentran las mayorías que no votan por un proyecto político, porque no lo tienen, porque “se los quitaron”, “los marginaron, los dejaron fuera de la jugada”, como a muchas otras personas. A muchos de ellos, “la mano invisible del mercado” les quitó hasta “el derecho” de ser explotados. Es el voto inmediatista de “usted qué me da”, para mis necesidades inmediatas: comida, vestido y habitáculo. Es el voto al que Oscar Arias le ofreció cuarenta mil colones mensuales en el 2006. También es el voto de los que piensan “¿qué me da?” con oportunismo arribista. Como quienes cuando están en el cargo piensan: ”Es ahora o nunca. Hay que aprovechar”.

                Es aquel voto que las élites han venido “produciendo”, para contar con las mayorías manipulables: para “poner” presidente, diputados, o para aprobar el TLC.

                Es aquel al que no le importa si el candidato es neo liberal…o: ¿qué más?; al que no le importa para donde van a llevar al país o que leyes se aprueban. Su único razonamiento es : “¿Usted qué me da?”

                El voto “Caperucita roja” está compuesto por aquellos que creen en “mentiras obvias”, que se dejan engañar por las promesas de cada cuatro años del que dice que tiene experiencia (¿en qué?); por los que se dejan asustar por un esperpento monigote “…de la triste figura”: Porque se ve más el machete en la mano, el mazo, o el cuchillo de carnicero que el escalpelo, o el estilete.

                Debido a estos votantes, no habrá leñador que nos venga a salvar, porque después del 3 de abril, cuando nos empiece a comer el lobo, habrán de comprobar que esa nariz, era para mentirles mejor, y esas promesas, para engañarlos mejor.

                Se pensaría que en los anteriores, sólo están los votos de personas con baja escolaridad. También está el voto de visión de corto alcance, que como el cerdito, se dejaron engañar por el lobo que les dijo: No, yo no “soplaré, soplaré y tu casa tiraré”.

                También está el voto de los “acorralados”, que caen en la trampa y piensan que uno de los dos tiene que quedar y por uno de esos dos, entonces tengo que votar. “Yo voto ganador” dicen algunos y qué tristeza: sin reflexión sólida y coraje, dejan que los pongan “contra la pared”. Luego del desastre les dirán: Es lo que más le conviene al país. Acá, se puede agregar el voto tradicional de zaga.

                A estos votantes se les olvidó el pasado reciente, el presente y el futuro, se les olvidó que ni con cadetes, ni con guardas de barrio garrote en mano, se hace país inclusivo.

                Se les olvidó que aquí ni uniformes militares, ni vestimentas y corbatas de testaferro, ni proyectos grupusculares convienen. Aquí lo más consecuente para gente, país y planeta es decir no a la brutalidad y a la demagogia y caminar con esperanza, para que en días cercanos, se elija y no sólo se vote.

MIENTRAS EL CUERPO AGUANTE

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Bajo las notas de un swing cincuentón y de orquesta, la siempre carismática Ana Belén nos hace recordar hasta qué punto la pulsión es necesaria para buscar la libertad.

En la última encuesta realizada por el Centro de Investigación en Estudios Políticos (CIEP) se consultaba sobre las principales preocupaciones que aquejaban entonces al costarricense: la crisis político-militar entre Rusia y Ucrania, así como los precios de los combustibles ocuparon los primeros dos ítemes de respuesta. Escondido en un lacónico tercer puesto se ubicó la preocupación por quien ocupará la silla presidencial a partir del ocho de mayo venidero.

La pulsión es importante. Moviliza, recrea, impulsa, sugiere. Glen Miller sonando a morir, dice Ana Belén. Lo que ha quedado claro en los últimos lustros, quizá desde que iniciamos el recorrido en este nuevo siglo, es que la política electoral ha venido reduciendo su caudal de interés en la ciudadanía y ya ni siquiera da para un buen swing.

Resulta ocioso por ello preguntarse por qué de repente una actividad como la selección nacional de fútbol logra despertar tantos apoyos, tanta emoción, tanta colectividad, tanto “nosotros” bien entendido y la política partidaria, por su parte, produce el efecto contrario de lejanía y desinterés. La pulsión se encuentra donde genere enjambre sísmico, temblor, desplazamiento.

Todo pasa por las formas. Con el buen amigo José Andrés Díaz, politólogo, docente e investigador universitario de las principales universidades públicas del país, hemos conversado acerca de la urgencia del reencantamiento o como él señala, la necesidad de repolitizar la vida en todos los órdenes.

Eso pasa justamente por replantearse la política electoral como si fuera el único espacio posible de reflexión y debate. Ahí estriba justamente el desafío: reconquistar para sí todos los espacios más allá de lo electoral y los partidos políticos, tan venidos a menos como estructuras de representación de las demandas ciudadanas.

En medio de una campaña de segunda ronda marcada por un bajo nivel de la discusión y con claros errores de bulto en estrategias de comunicación y desempeño en ambas propuestas, Costa Rica se apresta a tomar una de sus decisiones más trascendentales en su vida democrática contemporánea.

Pareciera que si, que para el cuerpo social costarricense la situación resulta límite y, como diría la pieza musical, la coexistencia de las reglas de juego en la convivencia y el estar juntos y juntas depende de las condiciones existentes “mientras el cuerpo aguante”.

El lunes 4 de abril nos habremos despertado con un nuevo dinosaurio en nuestro patio y nos preguntaremos a la usanza del poeta salvadoreño Roque Dalton: país mío ¿existes?

Candidatos desaprobados y sin ideas

Procura con diligencia presentarte a dios aprobado,
como obrero, que no tiene de qué avergonzarse,
que usa bien la palabra de verdad
”, 2 Timoteo. 2:15. VRV 1960.

Desde la Iglesia Metodista Wesleyana Costarricense IMWC, planteamos nuestra preocupación ante las próximas elecciones del domingo 3 abril 2022, ya que los dos candidatos, José Figueres y Rodrigo Chaves, carecen de credibilidad ante la opinión pública.

Si el mismo pueblo no tiene claridad y no ven una alternativa real, en la gobernanza de ninguno de los dos candidatos, ¿qué nos espera como futuro gobierno de cada una de las propuestas?

Lo anterior lo corrobora, por ejemplo, el análisis de una de las encuestadoras de más credibilidad en el país, como lo es el Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), la cual revela que “hasta un 73% de los electores no se identifica con Rodrigo Chaves ni con José María Figures, y más bien dice que desearía no verlos llegar a la Presidencia”. Es decir, los dos candidatos son-están reprobados.

Por otro lado, el director del Programa Estado de la Nación, informa que un análisis y estudio de los Programas de Gobierno de ambos candidatos, revela que son deficientes, mediocres, generales y muy limitados.

Ante esta realidad, cualquiera de los dos candidatos que obtenga el triunfo no garantiza bienestar, paz, desarrollo y condiciones de equidad para el pueblo costarricense.

En este sentido, la IMWC aboga por que, en la próxima gestión de gobierno, se propicie un mayor acercamiento al pueblo pobre y humilde, que es el que más sufre, y en especial el pueblo de las fronteras, los pueblos indígenas y las mujeres, que esperan de sus gobernantes respeto a sus derechos y respuesta a sus innumerables problemas socioeconómicos ocasionados por esta cultura injusta patriarcal y desigual.

El texto bíblico arriba transcrito revela que, para ser aprobado tanto por Dios como por el pueblo, el gobernante debe usar siempre la verdad por delante, obvio que en el caso de nuestros dos candidatos esto está ausente.

Así mismo es alarmante, de los dos candidatos, cuando hacen pactos los partidos políticos con los sectores religiosos, ya que pierden las personas ciudadanas, porque, las decisiones públicas no se toman desde los intereses de la ciudadanía en toda su amplitud y heterogeneidad y, por el contrario, se establecen desde los pactos realizados entre los políticos de turno y unos pocos líderes, así lo plantea la Escuela de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional de Costa Rica.  

Además, estos pactos, además de ser demagogia, lo hacen los interesados nada más que por alcanzar votos, sin importar los atropellos que puedan ocurrir a la ciudadanía, desconociendo la pluralidad religiosa, de espiritualidades y de conviccionalidades que se encuentran en el país.

Rogamos a Dios para que al futuro presidente de Costa Rica le asista la verdad, como principio básico de la justicia, y vaya deslastrándose de los actos vergonzosos.

Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”. Filipenses. 2:3-4. VRV 1960.

Nos guste o no, hay que decidir, entre Figueres y Chaves

Vladimir de la Cruz

El próximo domingo nos toca a todos los ciudadanos, a todos los electores, decidir entre José María Figueres y Rodrigo Chaves Robles quien será el próximo Presidente de la República, nos gusten o no estos candidatos y ellos como personas.

No todos los ciudadanos participan con conciencia de la importancia de esta decisión, en el significado que cada uno de estos candidatos representa, expresa, o puede tener para que dirija los destinos del país, desde el Poder Ejecutivo, desde los Ministerios y desde las Juntas Directivas, de las Instituciones públicas, donde se hacen presentes con los nombramientos que les corresponde realizar, donde teóricamente impulsarán de acuerdo a los criterios de dirección que impulse el propio Presidente, de conformidad a lo que ofreció en la campaña electoral al Plan de Gobierno, que por primera vez, puede en algo manifestarse, el mismo mes de mayo, desde que asumen los puestos de dirección del país, del Estado y de la Administración Pública.

Esta es la cuarta vez que se procede a realizar una segunda ronda electoral para escoger al ganador de un proceso electoral nacional. La primera fue en las elecciones del 2002, entre Abel Pacheco y Rolando Araya, la segunda en el 2014, entre Luis Guillermo Solís y Johnny Araya, la tercera en el 2018, entre Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado, y, ahora, en el 2022, entre José María Figueres y Rodrigo Chaves.

Pareciera que este camino de las segundas rondas llegaron para quedarse, lo que dependerá casi siempre, del buen gobierno y de la cultura política desarrollada que preceda a unas elecciones.

La primera vez que se hizo la segunda ronda no fue nada escalofriante, entre Abel Pacheco y Rolando Araya; fue sorpresiva por ser la primera.

La segunda, fue insólita cuando frente a Luis Guillermo Solís, un ex Secretario General del Partido Liberación Nacional, Johnny Araya públicamente se retiró, formalmente, de su candidatura, lo que legalmente no podía, dejando tirado al Partido Liberación Nacional, y a sus electores, que aún en su ausencia llegaron a votarle.

La tercera fue dramática y tensa por las circunstancias que la rodearon, Fabricio Alvarado ganador de la primera vuelta, con el tema de fondo relacionado con Derechos Humanos y el ultra fanatismo religioso a punto de instalarse en Zapote y, Carlos Alvarado, en segundo lugar, recibiendo un apoyo de sectores sociales, particularmente jóvenes, que terminaron imponiéndose, para salvaguardar el escenario de los Derechos Humanos que se veían amenazados.

Esta cuarta, entre José María Figueres y Rodrigo Chaves, nos coloca en un escenario decepcionante y tenebroso. Decepcionante por la ausencia de grandes temas, porque en la imagen nacional, e internacional, se tiene una disputa, que surge de 25 candidaturas, donde dos de ellas se ubican entre el centro derecha y la derecha, escenario que no se ha dado en ninguna parte del continente, donde se han discutido elecciones presidenciales entre dos finalistas. Tenebroso porque Chaves, con sus posturas y planteamientos amenaza la estabilidad política y democrática, provoca una situación de alta volatilidad, en escenario de conflictos sociales, y de enfrentamientos abiertos con diferentes sectores de la vida política, económica, social, académica y de los propios medios de comunicación.

Esto es lo que ha quedado reflejado del resultado electoral de febrero pasado, que se define el próximo domingo.

Aun así, el escenario electoral, del domingo tiene actores que convocan a no participar en el drama, que puede tener un final trágico para los costarricenses.

El derecho al sufragio supone la participación activa en la toma de decisiones, que por elecciones se realizan, para nombrar los representante populares que expresan el poder soberano de los ciudadanos. Negarse a ejercer el voto es asumir que quienes realizan el sufragio lo hacen también por quien se niega a participar y votar. El abstencionista de urna, el que no se presenta, es el que es representado por los que votan. No tiene derecho después de quejarse de un mal gobernante o de las políticas que impulsa. Sin posibilidad de escoger el candidato que desearía tiene al menos, si votara, el derecho de exigir y de criticar lo que no le gusta de la acción de gobierno. En la práctica quien no ejerce su derecho de voto en esta oportunidad arriesga su comodidad y existencia social. Si los electores no se hubieran movilizado a votar por Carlos Alvarado estaríamos, sin lugar a dudas, bajo políticas gobiernistas y públicas contrarias y restrictivas a los Derechos Humanos, se hubiera producido un retroceso político en el país de incalculables consecuencias. Con Rodrigo Chaves podría suceder un escenario parecido.

En términos de partidos políticos que participan en las segundas rondas, tenemos que en la primera fueron el Partido Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, los dos partidos históricos que habían venido gobernando el Poder Ejecutivo desde 1953. En la segunda, la Unidad Social Cristiana quedó desplazada de participar dándole campo al Partido Acción Ciudadana, que disputó el Poder Ejecutivo con Liberación Nacional, donde emergió Acción Ciudadana como partido gobernante. En la tercera, sorpresivamente el Partido Acción Ciudadana se mantuvo como partido gobernante, frente al emergente partido Restauración Nacional, dejando por fuera, de ser finalistas, a la Unidad Social Cristiana, nuevamente, y a Liberación Nacional, un golpe muy fuerte contra el bipartidismo histórico de partidos gobernantes que estos partidos habían tenido. En esta cuarta, segunda ronda, Liberación Nacional rescata su papel de partido político finalista para disputar el dominio del Poder Ejecutivo, frente a un partido totalmente emergente, nuevo, y prácticamente improvisado, a última hora, el Partido Progreso Social Democrático.

Como candidatos en estas rondas tuvimos en la primera a dos bien conocidos políticos, Abel Pacheco y Rolando Araya; en la segunda dos activistas políticos conocidos, Luis Guillermo Solís y Johnny Araya; en la tercera, dos candidatos, Fabricio Alvarado y Carlos Alvarado, con poca experiencia política cada uno, y en esta cuarta, tenemos un político, José María Figueres, con amplia experiencia de vida política y de ejercicio de puestos públicos, Ministro y Presidente de la República, activista partidario, y otro, Rodrigo Chaves, sin ninguna experiencia política ni en ejercicio de cargos de Gobierno, ni de partidos políticos, ambos con una rica experiencia en organismos internacionales, uno de ellos, Rodrigo Chaves, cuestionado y sancionado en esos organismos por acoso y hostigamiento sexual con funcionarias.

El Partido Acción Ciudadana, en las elecciones del 2014 eligió 14 diputados, en la del 2018 eligió 10, en la del 2022 no eligió ninguno. El Partido Liberación Nacional en todas estas elecciones desde el 2006 ha mantenido la fracción legislativa mayoritaria, la más grande, que no ha bajado de 16 diputados.

El Partido Progreso Social Democrático, en ésta, su primera participación, eligió 10 diputados, igual cantidad que el gobierno de Carlos Alvarado mientras Liberación Nacional eligió 18, lo que significa para ambos candidatos su músculo político legislativo en caso de que ganen la Presidencia de la República.

Desde el punto de vista de cantones gobernados por alcaldes, desde el 2006, Liberación Nacional ha tenido 49 de 82, mientras que el Partido Progreso Social Democrático no tiene una sola Alcaldía, lo que evidencia, para Liberación Nacional, una proyección y presencia territorial mucho más grande, lo que resulta, de su larga trayectoria histórica, de 71 años, y de nueve gobiernos bajo su poder, de 17 que han habido desde 1953.

En urna, quien vota nulo o en blanco, ejerce su voto manifestando su inconformidad con los partidos y candidatos propuestos. En difícil entender que con 25 candidatos en febrero se produzcan esas indecisiones. Y más complejo comprender y decidir para muchos de los votantes entre las dos opciones que hay para el próximo domingo. Pero, hay que decidir cuál de estas opciones puede ser mejor para el Gobierno, para el país y para los ciudadanos. Este punto no puede eludirse, sobre todo para quienes han participado activamente de la vida política, para quienes tienen conciencia clara de la lucha política y del progreso social.

La elección del domingo va a producir un resultado, va a sacar un ganador, que será el próximo Presidente de la República, por los próximos cuatro años. Será quien represente al país en foros internacionales, será quien defina la política internacional y exterior de Costa Rica, para todos los efectos será la cara pública del país y del pueblo costarricense.

El puesto de Presidente es el más alto cargo que se puede ostentar, desde el punto de vista político nacional; es un honor para quien lo tiene y es enorme la responsabilidad de ejercerlo. En él se representa toda la ciudadanía, todo el pueblo electoral, una vez que asume el cargo de Presidente, en tanto representa a toda la Nación costarricense, no así los diputados que representan a sus propios electores, de sus respectivos partidos políticos nacionales o provinciales.

El Presidente, en su investidura, nos recuerda cotidianamente la Independencia de la Nación costarricense, la Soberanía popular que en su figura se encarna, como receptor y representante supremo de la voluntad del pueblo, en el Poder Ejecutivo, representa igualmente el conjunto de instituciones y empresas públicas de todo el engranaje estatal y de la Administración Pública costarricense.

Por ello el Presidente de la República es como un Símbolo Patrio, al que se le deben guardar todos los respetos que el Protocolo exige para estos símbolos, y para las figuras, o personas, que los representan y ejercen, en el momento de desempeñarlo.

En Costa Rica, quizá por la tradición democrática pacifista, que hemos cultivado históricamente, ausente de militares gobernantes, de prácticas militares odiosas, de militarismo autoritario institucional, de dictaduras y tiranías, porque los presidentes son de tipo civil, porque en sus prácticas políticas electorales desarrollan cercanía directa con los electores, los ciudadanos, y las personas en general, y porque en su vida civil ordinaria, como personas y como políticos, aún activos, se desplazan sin seguridades odiosas, o distantes de la gente, ha hecho que las personas, más que democratizadas en su relación con el Mandatario, se consideran igualadas con él.

Sin embargo, de los dos candidatos del domingo, Rodrigo Chaves ha reiterado en su campaña, en sus discursos e intervenciones, una actuación suya, como Presidente, si llegara a serlo, de carácter autoritario, casi despótico o tiránico, irrespetuoso de la institucionalidad democrática existente por el Estado de Derecho, y por el Estado Social de Derecho que hemos desarrollado.

En Costa Rica, por la tradición democrática, pacifista, es usual que los Presidentes se desplacen a atender actos o compromisos sin mayor seguridad, y que cuando llegan a su destino rompan todo tipo de barrera protocolaria y de seguridad, y se trasladen, aunque sea pocos metros sin escoltas, de manera directa y que, de esa misma forma, con la seguridad con que actuamos todos los costarricenses, nos acerquemos a las personas que están a la espera del Presidente, o que son sorprendidas por su presencia, para saludarlas de manera afectuosa, aunque sea protocolaria la relación, y hasta se detenga el Presidente a firmar autógrafo cuando se lo piden, o dejarse retratar o tomarse hasta un selfie, a petición de parte. Esto es parte de la vida democrática nacional, que nos enorgullece, pero que también nos distingue de otros países cercanos y lejanos.

En la noticia destaca muchas veces esta cordialidad, familiaridad, seguridad, con que el Presidente se desplaza, y es, y debe ser, más noticia el respeto que se le brinda en su paso, cuando va desprotegido de escoltas.

Sinceramente. No veo a Rodrigo Chaves en este papel, porque se presenta de manera prepotente, arrogante, poco humilde, como se dice popularmente, se le suben los humos a la cabeza.

Esta segunda ronda, la del domingo, es para todos los efectos, más importante y decisiva que la del 2018. Aquí se juegan más proyecciones del país y el conjunto de toda la institucionalidad democrática hasta ahora lograda.

Como costarricenses debemos velar también que ese Símbolo Patrio, que significa la figura del Presidente de la República, sea, tenga y ostente, la mejor representación posible.

Es el pueblo costarricense el que se estará reflejando y representando en la figura del próximo Presidente de la República.

El domingo no se elige un mamarracho ni una caricatura presidencial, se escoge el Presidente de Costa Rica.

Hay que salir e ir a votar. Hay que pensar en la mejor opción de las que existen para el momento actual, de ahora, y de los próximos cuatro años, que mejor nos merecemos.

No votar es facilitar la posibilidad de mamarrachear la vida política nacional y bufonear el ejercicio de la Presidencia.

La Presidencia de la República es también una figura de prestancia, señorío, dignidad, excelencia, de calidad superior. No permitamos que con nuestro voto se deteriore.

Votando no se renuncia a ninguna agenda de lucha y de movilización popular. Votando no se renuncia a ideas ni a planteamientos políticos e ideológicos. Votando se afirma la voluntad de lucha de los ciudadanos, de apoyar lo que corresponda apoyar de un gobierno y de criticar lo que corresponda criticar. Votando se fortalecen y consolidan los derechos de agitación, movilización y organización popular, de fortalecer los estados de conciencia de los ciudadanos.

Gane quien gane las luchas populares se van a mantener, pero dependiendo quien gane también se puede lograr más en esas luchas y diálogos nacionales que puedan establecerse por parte de los sectores organizados con el próximo Presidente.

Las elecciones son un estado de la conciencia ciudadana. Muestre la suya. ¡Hágala valer!

Tribunal de Honor y Ética del COLPER comparte mensaje acerca del sufragio

Con un vídeo que nos recuerda la importancia de ejercer el voto, el Tribunal de Honor y Ética del Colegio de Periodistas y Profesionales en Ciencias de la Comunicación Colectiva-COLPER lanza una campaña llamada “Valores Esenciales de la Democracia Costarricense”.

De acuerdo con los integrantes del Tribunal, el sufragio es una herencia importante y aunque se ha transformado y tuvo importantes reformas desde su creación, que coinciden con la construcción del Estado Republicano, funciona como un mecanismo de legalidad, de participación y de representación.

Y es que precisamente, al encontrarnos a las puertas de la segunda ronda electoral, la cual se realizará el domingo 3 de abril, es que el Tribunal de Honor y Ética lanza este mensaje, invitando tanto a las personas colegiadas, como a los costarricenses en general, a las urnas.

El master Efraín Cavallini Acuña, Presidente del Tribunal de Honor y Ética, señaló que para quienes integran este órgano del COLPER, el voto lleva implícito una acción política poderosa, un criterio imperioso, una demanda firme, una voz potente, es derecho de ley, no se puede hacer uso de esta herramienta de manera irresponsable, sin pensar, sin analizar, sin reflexionar, sin meditar en los alcances de una decisión.

“Instamos a la ciudadanía costarricense a ejercer este sagrado derecho del sufragio y poder afirmar que la democracia formal, el sistema electoral y la alternabilidad en el poder, son garantía de nuestro Estado de Derecho”, señaló el Tribunal de Honor y Ética de nuestro Colegio.

Le invitamos a ver el video: