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Autor: Hector Ferlini Salazar

Costa Rica: conflictos agrarios orígenes, actualidad y perspectivas

El programa Alternativas invita este viernes 29 de octubre del 2021 a las 6p.m. a seguir el tema “Costa Rica: conflictos agrarios orígenes, actualidad y perspectivas”. Se contará con la participación de:

  •  Dayana Hernández Guzmán
  •  Lidieth Rojas Ocampo
  • Yesenia Barraza Orozco
  • Olger Antonio Chaves Garita
  • Jouseth Chaves Rodríguez

El programa será transmitido por medio de Facebook Live de Alternativas y por Radio16 1590 am

CONTROLAR LA JUDICATURA

José Manuel Arroyo Gutiérrez. Exmagistrado y Profesor Catedrático UCR.

         Tal parece que la crisis de la democracia contemporánea en todo el mundo, y con ella la deriva autoritaria que la acompaña, tiene un síntoma claro y siempre presente: el ansiado control del Poder Judicial por parte del Ejecutivo o el Legislativo.

         Sea que volvamos los ojos a Europa, donde destacan, entre otros, los casos de Polonia, que ha obligado la intervención de las instancias externas de la Unión Europea para preservar un mínimo de independencia de la judicatura; o bien el caso de España, donde la situación resulta ya alucinante, dado que partidos conservadores de derecha, principalmente el PP, se niegan a renovar el Consejo de la Judicatura, acumulándose cuatro años de caducidad del mandato de los antiguos integrantes, asegurándose su control y haciendo de la Constitución letra muerta.

         Si nos fijamos en el continente americano, en estos momentos están declarados varios incendios en la casa de la democracia. En Brasil, el presidente Bolsonaro no está dispuesto a someterse a decisiones de la Corte Suprema de Justicia –que obviamente no controla-, y está acudiendo al apoyo del ejército y de seguidores en las calles para legitimar un eventual golpe de estado. Y en el barrio centroamericano, un muchachito de gorrita con visera hacia atrás, envalentonado por un apoyo popular fruto del desgaste de las fuerzas partidarias tradicionales, está haciendo mesa gallega con las instituciones salvadoreñas, en cuenta y en primer lugar, todas las instancias judiciales, comenzando por el Tribunal Constitucional, la cabeza del Ministerio Público, y más recientemente, todos los jueces y juezas que en principio considera desconfiables (mayores de 60 años o con 30 de servicio).

         Ciertamente los casos mencionados son algunos de los más groseros, que ilustran las intromisiones político-partidarias en el Poder Judicial, su independencia y el rol de árbitro que se supone debe jugar en un régimen democrático sano. Pero éstos no son los únicos caminos que el autoritarismo elige para asegurarse un ascendiente determinante para tener a la judicatura arrodillada. Hay vías más sutiles, aunque no menos peligrosas. El reciente caso de los Estados Unidos de América, donde haciendo uso de los mecanismos legales para designar a los miembros de una de las cortes de justicia más prestigiosas del mundo, un Donald Trump prepotente y una mayoría senatorial republicana ultraconservadora, maniobraron para impedir la última propuesta del presidente Obama e impusieron un control mediante varios nombramientos nuevos, todos adeptos a su línea ideológica, poniendo así en riesgo los avances conquistados durante siglos de jurisprudencia progresista, destruyendo sanos equilibrios y poniendo en capilla ardiente temas fundamentales de derechos humanos.

         En Costa Rica, con exhibición del peor rasgo de carácter tico, es decir, el “mátalas-callando”, y en el contexto de varias resoluciones lamentables para nuestra Constitución, tales como la autorización de la reelección presidencial o la aprobación de la agenda complementaria al TLC, la ruta seguida sobre todo desde las mayorías parlamentarias, ha sido tomar control de la Corte Suprema a través de un régimen de nombramientos patético, donde se juega a la objetividad mientras se maniobra de mil maneras para designar las candidaturas políticamente “confiables” o “inofensivas”. Todo lo que se perciba como excelencia académica o profesional, todo lo que pueda garantizar independencia y objetividad en los fallos, todo lo que pueda repetir condenas por corrupción a políticos o gentes de poder cuestionados, es inmediatamente descalificado, en un “diálogo” cada vez más intenso y pernicioso entre algunos vecinos de González Lahman y otros de Cuesta de Moras.

         El síntoma de descomposición institucional más grave que se percibe en este degradado régimen de nombramientos, está en los mismos agentes internos del Poder Judicial, con suficiente conexión e influencia político-partidario como para recomendar o descalificar a los aspirantes a la magistratura. Si infundir miedo en una democracia es el recurso más vil que pueda concebirse para conquistar las mayorías, llevar esa estrategia de terror al terreno de la justicia, prepara el colapso definitivo de todo el sistema. Jueces con miedo equivale a médicos hipocondriacos o a sacerdotes ateos.

         En nuestro país ya no basta la afinidad ideológica de los jueces, lo cual puede ser comprensible. Se está exigiendo algo más. Una clase política miope y regresiva, está queriendo imponer un modelo de sociedad con pensamiento único, en el que frases como “dictadura en democracias” o “en Costa Rica hay exceso de democracia”, son ya consignas que están dispuestos a imponer al precio que sea necesario.

         En la antesala de un campaña política más, donde el debate sobre la Justicia y el Poder Judicial siempre han estado ausentes, valdría la pena que una iniciativa ciudadana le pregunte a candidatos y candidatas si realmente creen en el Poder Judicial, y el necesario control que los jueces deben tener frente a los conflictos entre ciudadanos y de éstos frente al Estado.

Poetas ramonenses

Librería Eureka y el Centro Cultural e Histórico José Figueres Ferrer Costa Rica invitan a participar de la serie de actividades que buscan reconocer los aportes de las obras de mujeres poetas ramonenses. 

La primera actividad “Poetas que escribieron el pueblo” , un homenaje a Corina Rodríguez y Emma Gamboa, será el 28 octubre a las 6:30 p.m.

El 11 de noviembre a las 4:30 p.m será “Poetas que habitan el pueblo” un homenaje a Magdalena Vásquez, Marysol Patiño y Nidia González.

Finalmente, el 25 de noviembre a las 10 a.m será “Poetas que transforman el pueblo”, homenaje a Inti chaves Rodríguez y Perla Mondragón.

Estas actividades son una celebración a la historia poética, el antes, el presente y el después del territorio ramonense.

Las actividades pueden verse en el Facebook: libreríaeureka1 

Información compartida a SURCOS por Trino Barrantes.

Intervenciones no farmacológicas para frenar el contagio del Covid-19

Intervenciones no farmacológicas, ensayadas a nivel mundial cuyo objetivo es frenar el contagio del Covid-19, incluyendo las políticas destinadas a limitar la movilidad y la reunión de personas.

Se observará que, aunque en general eficaces, la mayoría de las veces han dejado de lado los factores socioeconómicos y culturales que complejizan el problema, lo que, en último término, dificulta el control de la pandemia.
Transmisión desde la página de Facebook del CICDE-UNED:

https://www.facebook.com/CICDEUNED

EL ALMA NO SE NEGOCIA

EL ALMA NO SE NEGOCIA

León Triba

“El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada.”
— Gustavo Adolfo Bécquer

Es preciso mirarnos uno al otro,
una a la otra, el otro a una,
sin preestablecer el precio,
sino la urgencia que nos necesitamos.

Que ambos somos imperativos
de las construcciones que exige
el amor en sus aventuras,
que formamos parte de la necesidad
en que los números dejan de ser
una asertividad de asombros,
que tenemos una larga piel
que nos cobija sin el rastro
obligado con que se tiñen sus poros,
y que al menos puedo confiar
en ti y contigo en este negocio,
porque los dos nos amamos.

Que es absurdo tasar el alma
si está el amor como oferente,
si es la amistad que nos marca
la gratuita exigencia
de la propaganda.

Que el amor no se negocia,
como tampoco se negocia el alma.

San Ramón, enero 2010.

Despedida memorial a Dionisio Cabal Antillón

SURCOS comparte la invitación de Leonardo Merino Trejos:

La despedida de mi papá, Dionisio Cabal Antillón, será el sábado 23 de octubre desde las 9:00 am hasta las 2:30 pm, en el Museo Juan Santamaría de Alajuela.

Sus cenizas estarán ahí para recibir su cariño, así como sus familiares y personas allegadas. Por la situación sanitaria actual, será fundamental seguir los protocolos del Museo, que permiten un aforo limitado, y uso obligatorio de mascarillas.

Por supuesto, después de esta despedida a sus restos, vendrán homenajes artísticos en el tiempo, en su tierra Escazú y otros espacios que se irán anunciando. Se agradece mucho al Museo y al Ministerio por permitir el espacio, importantísimo para la vida y obra de él en torno a la historia nacional y, ante todo, se aprecia el enorme cariño que ha recibido de tantísimas personas.

Adjuntamos invitación:

Ahí estarás

Ahí estarás

Por Gerardo Cascante V.

A pesar del silencio y a través de la nada.

Por encima del tiempo, el fondo y el olvido.

Más allá de la niebla, la lluvia, el mal momento,

los impulsos inertes y el hacer cotidiano,

la mansedumbre acuosa donde todo se asfixia,

la hipocresía perfecta que vende el noticiero.

Cuando la tarde tenga solo colores grises 

y las nubes se alejen

y los pájaros vuelen como huyendo de algo,

y el cielo nos sumerja en su espejo de frío 

y la mediocridad nos rasguñe los huesos

hasta dejarnos dóciles, resecos y triviales…

¡Ahí estarás!

Donde arde la ira, donde brotan las dudas.

En el punto de la mira que hace temblar el paso.

En el puño que imprime.

La inquietud testaruda, la voz contestaría.

El eco evidencial que alivia al desamparo.

La pasión que repinta lo que todos esquivan, lo que todos olvidan.

¡De lo que nadie habla!

¡Hasta que alguien se anime a levantar los brazos,

a ofrecer sus puños,

a enfrentar las mordazas! 

Siempre que haya dudas.

Siempre que existan cercos que asfixien a la historia.

Siempre que hayan cerrojos que merezcan abrirse.

Siempre que existan gritos que quieran ser canción…

¡AHÍ ESTARÁS!

(A Dionisio Cabal, in memoriam)

DIONISIO

Corre corre el río
hasta que le suda el agua,
y yo de hermano en los sueños
con mi corazón partido
como Maisanta te digo:

Río profundo en la historia
de nuestro Pueblo abatido,
cristalino en sus torrentes
y con garbo bien nacido.

Te fuiste pero no te vas
porque los ríos bravíos
siempre regresan del Mar.

Dicen que un Quijote vino
a esperarte en la vereda,
para con adarga al hombro
sacudirnos la esperanza.

Hermanos lo fuimos siempre
y no porque te hayas ido:
hermanos seremos siempre
del mismo vientre nacidos.

Vientre de Patria bendito
que nos hermana en los sueños.
Vientre de Patria sagrado
que nos une en lo soñado.

Corre corre el río
hasta que le suda el agua:
corre Dionisio bendito
por el Pueblo compungido.

Nunca te irás de esta Patria,
nunca lo harás ni dormido;
porque titán demostraste
que tu amor si tiene brío.

Vos no te irás camarada
y seguirán tus cantares
gorjeando en las enramadas,
del bosque al mar y en montañas;
de la estrella a las entrañas.

Hoy Don Quijote cabalga,
lo hace bien acompañado,
de nuevo La Mancha ruge
y hasta sus caminos crujen
al verte a vos a su lado.

Cabalgar es tu destino
y recorrer las estrellas
y dejarnos tus canciones,
tu poesía y tus amores
y tus valientes centellas.

Dionisio poesía y lucha
Dionisio canción y pan
Dionisio de historia siempre
Dionisio Patria y bondad.

Se nos quedan tus abrazos
como hiedras frente a frente,
y tu sonrisa sincera
dulce como la mañana.

Ya nos veremos hermano
luchando en otras galaxias,
y mientras tanto, te digo:
¡Qué siga corriendo el río
hasta que nos sude el agua!

ClaMo
San Isidro, Heredia
20/10/21

Absurdo excluir a Recope de la investigación, desarrollo y producción de energías limpias y combustibles alternativos

José León Desanti Montero. Expresidente de RECOPE.

Con enorme sorpresa leo la noticia de que la Comisión de Ambiente del Congreso al determinar positivo el dictamen al expediente 20.461 decidió excluir a Recope de la investigación, desarrollo y producción de energías limpias y combustibles alternativos, y dándole al ICE nuevas tareas para que asuma esa producción de energías limpias y combustibles alternativos. Nada más absurdo que eso.

El mismo Presidente José María Figueres, actual candidato a la Presidencia de la República reconoció que Recope es LA empresa de combustibles que produce, distribuye y vende los combustibles de más alta calidad en Centroamérica y a los precios más bajos de la región incluyendo Panamá, descontando los impuestos al combustible que existen en todo el área.

Manifiesta José María Figueres que su idea sobre Recope es mejorarla, haciéndole los cambios que la tecnología y las buenas prácticas permitan para que realice esas tareas y vaya incorporando gradualmente biocombustibles mezclándolos con los derivados del petróleo, que importa, almacena, distribuye y vende en todo el país con gran eficiencia y eficacia.

Esa es la experticia de Recope, no del ICE, cuyos atributos son muchos, pero son distintos, y enfocados a la producción de energía eléctrica y telecomunicaciones.

Usan argumentos falaces, sobre los cuales escribiré en otra oportunidad, pero lo más grave es que contradicen las ideas y proyectos de don José María, sin siquiera tener la cortesía de discutirla con él, pues si lo hubieran hecho jamás hubieran actuado de esa manera, a mi parecer, irresponsable, oportunista y demagógica.

La regla fiscal: un fundamentalismo financiero que se debe eliminar

Francisco Esquivel. Economista.

El diccionario de la Real Academia Española define fundamentalismo como “exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida”. La regla fiscal es eso exactamente. Es una limitación del gasto público aplicada férreamente sin importar las consecuencias de tal restricción. No importa si los niños pobres se quedan sin alimentos, o los ancianos pobres sin su pensión no contributiva, o si los acueductos rurales se paralizan. Incluso, si el país se queda sin censo y sin el servicio 911, tampoco es relevante para esta regla. Lo que vale es detener al “enemigo” de la economía: el gasto público. Es el neoliberalismo en su pura esencia.

Para la visión liberal el Estado es un obstáculo. Si el libre funcionamiento de los individuos produce el mejor resultado posible, ¿para qué queremos que el Estado intervenga en la economía? Por el contrario, la intervención del Estado, según este enfoque, producirá una distorsión en el funcionamiento de los mercados porque no dejará que los individuos actúen libremente, lo que se traducirá en un resultado no óptimo del mercado. Al respecto, el Estado estrujaría al individuo, cobrándole impuestos para desarrollar una intervención ineficiente. Si se eliminan los impuestos, el ingreso quedará disponible para el libre uso de los individuos, los que deberían producir lo mejor para la economía mediante los mercados libres.

El déficit fiscal de Costa Rica es importante. Amerita un programa urgente que combine equilibradamente el control riguroso del gasto y las acciones firmes para incrementar el ingreso. Sin embargo, cuando el enfoque liberal orienta la política fiscal, la disminución del gasto predomina sobre el incremento del ingreso. La experiencia reciente lo demuestra: se están impulsando acciones para aumentar la carga tributaria de los grupos de ingreso medio y bajo; sin afectar significativamente a los segmentos de ingreso alto. Así, el incremento de los ingresos será limitado. Por lo tanto, dominando la visión liberal, el equilibrio en las finanzas públicas se pierde, y la obsesión por reducir el gasto impide una acción integral de la política fiscal. En ese sentido, la gestión fiscal se reduce a perseguir partidas: salarios, compra de insumos, transferencias para la población pobre, pensiones, etc. Se recortan indiscriminadamente las partidas, sin considerar la importancia estratégica de los ministerios ni de los programas respectivos. La regla fiscal es la “fórmula operativa” de la persecución de partidas. El mecanismo es muy sencillo: se establece un nivel máximo de la deuda del Gobierno que se calcula como porcentaje respecto al Producto Interno Bruto (PIB). La política fiscal actual lo define como el 60% respecto al PIB. Si el monto de la deuda sobrepasa ese nivel, se activa un freno: se aplica un porcentaje reducido de crecimiento del gasto y el resto se acomoda a ese límite. En este momento, ese indicador sobrepasa levemente el 70%. ¿Cómo se definió ese porcentaje crítico de la deuda? Arbitrariamente. ¿Por qué no un 80%, o un 40%? En Japón ese indicador llega a 256%. En Estados Unidos el indicador asciende a 133%, mientras en Canadá equivale al 116%. Estos países aplican políticas de ingreso y de gasto para reducir los déficits; pero no se amarran a la rigidez de una regla fiscal como la costarricense, que opera en función del porcentaje de la deuda respecto al PIB.

El “truco” de la regla fiscal es condicionar el crecimiento del gasto al nivel de dicho indicador. En la situación fiscal actual, bajar el indicador desde el 70% al 60% tomará varios años; tal vez muchos. Eso dará una excusa para reducir el nivel del gasto hasta niveles insospechados. Cuando el indicador vuelva a su “nivel normal” del 60% será tarde: varias, o muchas funciones habrán sido desmanteladas. Incluso, podría suceder que el déficit fiscal se elimine en unos 3 o 4 años, pero el nivel de la deuda todavía supere el fatídico 60%. En consecuencia, tendríamos el absurdo de que el gasto se sigue recortando, aunque ya no habría déficit. El próximo gobierno, aunque intente modificar la política fiscal, no podrá hacer nada para detener la regla fiscal. La única solución es derogarla. Hay intentos por introducir excepciones; sin embargo, esas iniciativas no captan la esencia del problema: el enfoque liberal no admite parches. Por lo tanto, habrá una oposición obstinada a las excepciones porque “quebrarían” la disciplina. No se puede tapar el sol con un dedo, hay que cambiar la regla fiscal y aplicar un método diferente de control del gasto.

La persecución de partidas contiene errores metodológicos serios. En primer lugar, la regla se aplica, de manera general, al Gobierno Central (es decir, al presupuesto de los ministerios y de los otros Poderes del República) y a las entidades autónomas. Sin embargo, el déficit está en el Gobierno Central. Las instituciones autónomas tienen sus propios ingresos y normalmente no tienen déficit. Entonces, ¿por qué amarrar a las autónomas con la regla fiscal? Por ejemplo, el AyA no puede financiar adecuadamente con sus propios ingresos a las ASADAS, que administran acueductos comunales, porque “se pasa” del límite de gasto impuesto por la regla fiscal. ¡Notable ejemplo del enfoque anti estatista de la política fiscal¡: la regla fiscal se convierte en un pretexto para desmantelar las funciones básicas del Estado, en su acción descentralizada. Si las entidades autónomas no tienen déficit, ¿por qué están sujetas a la regla fiscal? No hay justificación; prevalece el prejuicio ideológico contra la acción del Estado.

Además de lo anterior, hay un defecto metodológico más grave. Antes de recortar una partida del presupuesto público, es necesario evaluar el impacto, la eficiencia y la calidad del gasto que se piensa reducir. Cualquier partida puede ser un problema, pero no de manera general. No es que, por ejemplo, los salarios, la compra de insumos o las transferencias sean malos, en sí mismos, sino que el recurso que se contrata con ese gasto se podría usar de manera ineficiente, o ser de mala calidad. La regla fiscal no evalúa el impacto, la eficiencia y la calidad del gasto; simplemente, aplica el bisturí porque el gasto público es “malo para la economía”. Lamentablemente, la regla fiscal olvida lo establecido en la ley 8131, que establece el marco operativo que se debe aplicar para obtener el máximo provecho de los presupuestos. El artículo 52 establece la obligación de los ministerios de Hacienda y de Planificación Nacional y Política Económica de velar por la eficiencia, el impacto y la calidad del gasto, aportando “los elementos explicativos necesarios para medir la efectividad de los programas, el costo unitario de los servicios y la eficiencia en el uso de los recursos públicos”. Nada de esto se encuentra en la regla fiscal.

La regla fiscal está generando daños que justifican su eliminación. Cercena áreas importantes de la gestión pública, de manera arbitraria, obedeciendo al dogma anti estatal. Y lo hace sin evaluar lo básico: la eficiencia, el impacto y la calidad del gasto. Por lo tanto, debe sustituirse por un riguroso control del gasto, orientado por la ley 8131, sin los defectos metodológicos citados.