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Autor: Hector Ferlini Salazar

El congelamiento de las pensiones: una nueva fantasía fiscal que genera un ahorro pírrico y regresivo

Francisco Esquivel V. Enero, 2021*

Las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional han recibido varios ataques en los últimos años. Tales acciones han buscado recortar el monto de las pensiones con el supuesto fin de colaborar a la reducción del déficit fiscal. La herramienta para lograr tales recortes han sido las modificaciones a las tablas de cotización que deben pagar estos pensionados. Esa cotización sólo se aplica a las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional y al Régimen de Pensiones del Poder Judicial. La modificación más reciente se produjo en noviembre de 2019 con la aprobación de la Ley 9796.

Al respecto se ha demostrado que estos recortes no afectan sustancialmente a las pensiones más altas, sino que su efecto se limita a reducir de manera violenta las pensiones intermedias que se oscilan entre 2 y 4 millones de colones. Esto produce un efecto regresivo en las pensiones que superan los 2 millones: pagan más los jubilados que tienen pensiones menores a 4 millones, mientras que las pensiones mayores se afectan de manera más reducida porque existe un blindaje, justificado, que impide que el total de las cotizaciones sobre una pensión sea superior al 50% del monto bruto de la misma. El autor de este documento ha hecho un análisis detallado de la aberración producida por la ley 9796 (https://www.franciscoesquivel.com/notas-y-comentarios/2020/5/22/53ly73hxxv0rgbh0fgmnb9dtclzuql).

Además, los montos recaudados por estas reformas sobre las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional no son significativos. Por ejemplo, la recaudación que logra la ley 9796 no pasa del 2% del total de las pensiones pagadas en el caso del Régimen de Reparto del Magisterio Nacional (RTR), que es el régimen más grande de los mencionados. Es decir, son montos mínimos que no ayudan a una solidez financiera de estas pensiones. En el caso del RTR la verdadera causa del déficit de ese régimen son los incumplimientos del Gobierno, desde la creación del sistema en 1958. A lo largo de 63 años, el Gobierno no ha aportado la contribución que debe hacer por ley, lo que se agrava por el hecho de que las cuotas aportadas por los docentes han sido usadas para otras cosas diferentes al sistema de pensiones.

De esta manera, la política fiscal golpea las pensiones sin producir un ahorro significativo; pero, mantiene la protección de los grupos con ingresos altos. Las reformas a las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional generan apenas milésimas del PIB. Sin embargo, no se hace nada importante para lograr una recaudación correcta del IVA y del impuesto sobre la renta, que generarían al menos 6% del PIB adicional, si se atendiera el problema del no pago en esos impuestos. Hay una política fiscal que tiene una opción preferencial por los ingresos altos.

En este contexto, no satisfecha la política fiscal de los últimos años con el ataque a las pensiones con cargo al Presupuesto Nacional, aparece con una nueva ocurrencia: el congelamiento de los montos brutos de las pensiones. Como la regla fiscal, aprobada a fines de 2018, contempla el congelamiento de los salarios de los empleados públicos, cuando el nivel de la deuda del Gobierno Central pasa del 60% del Producto Interno Bruto (PIB), ahora se quiere aplicar lo mismo para las pensiones mencionadas. Se trata de una extensión de la regla fiscal, que no está contenida en lo aprobado en 2018.

En este documento demostraremos que los cálculos publicados no reflejan la verdadera capacidad recaudadora del congelamiento de las pensiones. La explicación reside en que se han efectuado cálculos con el monto bruto de las pensiones. Pero, si se consideran las diferentes deducciones a que están sujetas las pensiones, se observará que hay una pérdida de recaudación “indirecta” en las cotizaciones que se hacen a estos regímenes de pensiones, en el impuesto sobre la renta, en el pago de las cuotas al seguro de salud de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y en otras deducciones similares. Es decir, si se observa el efecto total del congelamiento en la pensión neta, se darán cuenta que calcular el ahorro considerando sólo la pensión bruta es un ejercicio fantasioso que está totalmente desligado de la realidad. Además, el ahorro generado es un monto muy reducido si se compara con el PIB.

Asimismo, mostraremos que ese congelamiento de las pensiones produce un efecto regresivo, perjudicando a las pensiones más bajas. Las pensiones menores a 1,5 millones sufrirán una disminución importante, principalmente si la inflación es relativamente alta como 5% ó 10%.

Este efecto, unido al hecho de que las pensiones bajas son la mayor parte de las jubilaciones afectadas por el congelamiento, hace que la mayor parte del ahorro recaiga sobre tales pensiones. Otra aberración producida por el fanatismo fiscal de los últimos 33 meses, que descarga el costo del ajuste fiscal sobre los segmentos más pobres de la población.

Descargue el documento en formato PDF para ver todo el análisis con los gráficos y un cuadro aportados por el autor.

* Documento compartido por Freddy Pacheco León.

La baja en el contagio por COVID-19 y la lógica mercantil

Marcos Chinchilla Montes

Los datos reflejan una importante caída de contagios de COVID-19 en la población costarricense en las últimas dos semanas; si bien aún no hay una explicación certera del por qué, pudiera ser que la población se esté cuidando más, y que los llamados de las autoridades de salud han llegado a buen puerto. El virus es real, y ya muchas personas tenemos experiencias cercanas de conocidos, amistades o familiares que se han contagiado o que han muerto; eso es aleccionador para muchos, la muerte toca en la puerta del vecino.

Mientras tanto, en Europa, Estados Unidos de América, Perú, México, Brasil y Panamá por solo citar a algunos países, la situación ha sido explosiva por el aumento de contagios y muertes (un manejo deplorable y vergonzoso). A esto se suman los contagios de las cepas inglesa, brasileña, sudafricana y aparentemente, una recién identificada en California.

¿Tendrán nuestras autoridades la capacidad de aprovechar esa baja en los contagios para implementar medidas que nos permitan anticiparnos a la segunda ola?, misma que parece estará determinada por esas cepas más contagiosas.

Semanas atrás cuando se le preguntó al Ministro de Salud sobre la cepa inglesa, afirmó que no tenían sentido nuevos cierres o medidas adicionales, pues posiblemente la cepa ya estaba circulando en el país.

Desaprovechar esa oportunidad para prepararnos mejor, es un indicador de que aprendimos poco o nada, y que la lógica mercantil es la que lamentablemente se ha impuesto en la atención de la pandemia.

El proyecto de empleo público

Óscar Madrigal

El proyecto de Empleo Público obedece a una concepción ideológica absolutamente neoliberal que se orienta no solo directamente contra los empleados públicos, sino contra el Estado de Bienestar. Es en consecuencia un proyecto ideológico impulsado especialmente por el Partido Liberación Nacional, el PUSC, el PAC, los ramashekos en sus dos variantes y algunos independientes. Según el presidente Alvarado, hay que vacunar a los diputados para que continúen su trabajo, sea de desmantelamiento de nuestro Estado de Bienestar.

Lo primero que se debe aclarar es que su fin no es fiscalista, no busca resolver el problema de las finanzas nacionales porque, como lo ha dicho hasta Rocío Aguilar, los empleados públicos no son el problema del déficit. Además, el ahorro que dicen las autoridades de Hacienda que producirá el proyecto, no se debe principalmente a establecer un salario único o global, sino al congelamiento de los salarios de los funcionarios públicos por 12 años. El salario único en la administración va a producir de arranque un aumento de los gastos en salarios, por la sencilla razón que un trabajador que empieza a trabajar va a devengar un salario muy superior a otro que empezaría con salario base más pluses. Será hasta dentro de 15 años que un salario base con pluses se igualaría al salario único. Pero en ese entonces, el gasto de las finanzas ya habrá tenido que haberse equilibrado. El ahorro que se producirá proviene de la congelación salarial impuesta por más de una década a los trabajadores, pero no por el cambio del sistema de pago. Congelar salarios, lógicamente, si producirá el ahorro planteado.

El proyecto crea trabajadores con salarios más altos que otros con funciones iguales. Más de 25.000 trabajadores con salario compuesto, recibirán un salario bastante menor que los trabajadores con salario único, haciendo las mismas funciones. Algunos tendrían un salario de ¢200.000 menos por mes. Este asunto no solo refleja la injusticia del proyecto sino lo que cualquiera entiende, que con el salario único en los primeros 10 o 15 años el gasto salarial del Estado será mayor.

Por otra parte, el proyecto propone eliminar las convenciones colectivas en la práctica, porque solo las limitarán a asuntos menores, dejando de lado la reivindicación principal de todo trabajador, la negociación salarial.

El proyecto propone eliminar el consejo salarial del sector público con participación sindical que se encarga de negociar los aumentos salariales por costo de vida, para dejarlo en manos de grupos indefinidos.

Además, se propone que se pueda hacer una reorganización de una institución, sea la posibilidad de disminución de personal o el cierre de departamentos o secciones con menos requisitos y sin los estímulos que actualmente se exigen para llevarla a cabo. Por esta vía se cierran partes importantes de instituciones.

También se propone introducir un sistema de dirección del personal de toda la administración pública, dirigida por el Servicio Civil, cuyo jerarca será nombrado por la Asamblea Legislativa. De esta manera regresamos al estado anterior a la actual Constitución que garantiza que los puestos públicos no son un botín político.

El proyecto de empleo público está enmarcado dentro de las políticas de reforma fiscal, pero va más allá. Es una regresión en derecho democráticos y facilita el desmantelamiento de instituciones del Estado. Por ello este proyecto no solo afecta a los empleados públicos sino a todos sectores sociales.

Y el ataque continúa.

La Constitución Política de MIDEPLAN

“ciegos que ven, ciegos, que viendo, no ven.” (Saramago)

Manuel Hernández

La Ministra de Planificación lamentó que la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, aprobara una moción de alto voltaje, en virtud de la cual la tan acariciada rectoría de la gobernanza del empleo público se transfiere de MIDEPLAN a la Dirección General de Servicio Civil.

Pero no solo se quedó en el desconsuelo, sino, además, advirtió que esa sorpresiva huida de competencias puede tener problemas de constitucionalidad.

Así es, ahora la Ministra se nos convirtió en emergente escudera de la Norma Suprema de la Nación, de la propia Constitución que la tienen haciendo aguas desde que asumieron el poder.

La reconvención ministerial que impele la corrección política, para que el desaguisado proyecto vuelva por su fuero original, obliga a preguntarse: ¿A cuál Constitución apela con tanta vehemencia la jerarca de Gobierno, por la que ahora se viene a rasgar las vestiduras?

¿A la Constitución radicada en la Lex Mercatoria, en el dogma fundamentalista de menos Estado y más mercado, redactada en los astilleros de la OCDE y el FMI?

¿A la Constitución inspirada en la doctrina de Friedman, Buchanan y Hayek, a ese neoconstitucionalismo económico, que impusieron a sangre y fuego en el régimen de Pinochet?

¿A la Constitución del Estado de derechas, plutocrático, que proscribe el pluralismo y la legitimidad política del conflicto social?

A la titular de MIDEPLAN le duele en el alma, más que a nadie, aquella transferencia de competencias de una institución a otra, invocando al paso un problema de constitucionalidad; pero, por contrario, no ve que tenga un grave problema de constitucionalidad la operación política de subordinar las autonomías de la Caja Costarricense de Seguro Social, las universidades públicas y corporaciones municipales, a la gobernanza totalitaria, ya sea de ese ministerio, o de cualquier otro órgano del Estado.

Tampoco ve ningún conflicto de constitucionalidad imponer a rajatabla el esquema de salario único global, a las y los funcionarios públicos que actualmente tienen un esquema de salario base más pluses, a contrapunto del principio de irretroactividad de la ley, Pilar del Estado de Derecho, consagrado en el artículo 34 constitucional.

Mucho menos un problema de constitucionalidad que signifique la desafección de los derechos de ciudadanía social de las personas funcionarias, particularmente los derechos colectivos de representación sindical, negociación colectiva y el derecho fundamental de huelga, inherentes a cualquier sistema democrático.

Entonces, el agravio de constitucionalidad, como grito puesto en el cielo, que censura la Ministra, sólo se podría increpar en aquel modelo constitucional de facto, porque la Constitución del Estado Social y Democrático la tienen acorralada.

29/01/2021

Despidos colectivos a la carta y al por mayor

Manuel Hernández

El Proyecto de Ley Marco de Empleo Público tiene cuatro objetivos: el primero, de carácter político, otro fiscalista, el tercero, de corte antisindical.

Pero, además, sobresale el cuarto objetivo, cuyo propósito es acelerar el desmantelamiento del Estado y la privatización de los servicios públicos.

Una de las herramientas diseñadas para alcanzar este espurio objetivo es la desregulación y flexibilización de los procesos de reorganización y reestructuración de las instituciones públicas.

Esta flexibilización se consolida aún más con la exorbitante moción que aprobó la Comisión de Gobierno y Administración de la Asamblea Legislativa, el día de hoy, que relajó el correspondiente requisito, bastando que la reorganización afecte por lo menos el 50% de los servidores de la respectiva dependencia pública, en lugar del 60% que exigió el anterior texto dictaminado.

De esta forma, por una parte, se facilitan, como en feria al por mayor, los despidos colectivos, que será suficiente, y nada más, cualquier remedo de estudio “técnico”, para justificar la pretendida reorganización institucional, con el consecuente sacrificio masivo de los empleos.

Por otra parte, a expensas de la reestructuración, se desmantelan los servicios que presta la institución o entidad a la comunidad.

Además, las indemnizaciones tendrán un costo muy barato, porque la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, N° 9635, derogó varias normas del Estatuto de Servicio Civil, que dispusieron que a los cesados por los anteriores motivos, les correspondía una indemnización tasada, a razón de un mes por cada año de servicio prestado. En lugar de estas normas derogadas, se ha interpretado que la regla que ahora aplica es la contenida en el artículo 29 del Código de Trabajo, que preceptúa un tope de 8 años, norma a la que expresamente remite la Ley N° 9635.

Por último, es importante recordar que el Memorando Técnico de OIT, rendido a solicitud de la misma Comisión Legislativa, advirtió los alcances de esta lesiva propuesta legislativa y recomendó la inclusión de un mecanismo de consulta previa con las organizaciones representativas de las y los trabajadores, cuando la Administración pretende cesar personal por motivos económicos o estructurales.

Esta recomendación de la prestigiosa OIT fue totalmente despreciada por la comisión legislativa -como la gran mayoría de las observaciones y recomendaciones de ese memorando, que tuvieron la misma desafortunada suerte-, dejándose a las y los servidores en una situación totalmente vulnerable y sin ninguna clase de protección legal.

En conclusión, con esta regulación se expulsa de nuestro ordenamiento la estabilidad laboral de los y las funcionarias públicas, cuyo derecho subjetivo se elimina y sustituye por un régimen abusivo de despido colectivo, a la carta, unilateralista, a libre discreción de la Administración, sin garantías de protección para el servidor, devaluado, excluyéndose toda instancia de consulta a los sindicatos que representan los intereses colectivos de las personas trabajadoras afectadas.

Así, se consuma el derrumbe de la institucionalidad pública y la afectación del sistema democrático, porque los servicios públicos constituyen la infraestructura de la democracia.

De esta manera, avanza incontenible, en clave cada vez más regresiva, la consolidación del Derecho de la Función Pública del Enemigo, fundado en la construcción ideológica de una cultura de odio y violencia institucional contra la clase trabajadora del sector público.

27/01/2021

Migraciones Ngöbe; recolección de café en Costa Rica, previo y durante el Covid-19

Comunicado:

La Asociación de Estudiantes de Antropología Social invita al Conversatorio «Migraciones Ngöbe; recolección de café en Costa Rica, previo y durante el Covid-19» el cual será transmitido por nuestro Facebook live:

https://www.facebook.com/asoantroucr (asoantroucr)

Fecha y hora: lunes 25 de enero a la 1 p.m.

Este tiene como objetivo visualizar las problemáticas de migración, acceso a salud y desarrollo productivo, tomando como punto de partida la responsabilidad gubernamental, traer a debate a su vez el incumplimiento de los derechos humanos y exponer las vivencias que sufren las personas indígenas transfronterizas de la población ngöbe dentro del país, en su condición de temporeros para la agroindustria cafetalera, especialmente en la zona sur (la región de Coto-Brus, Los Santos, entre otros).

Participan:

Luisa Bejarano Montezuma; líder indígena ngöbe.
Yorleny Bejarano Montezuma; líder indígena ngöbe.
Rocío Loría Bolaños; antropóloga en salud y trabajo.
Pablo Ortiz Rosés; médico pensionado luego de trabajar 33 años en la región de Coto Brus.

Modera:

Mauricio Álvarez, docente de Kioscos socioambientales e IDELA-UNA.

Prometeos del siglo pasado

“No puede haber democracia donde la igualdad política no se basa en la igualdad económica.” (Aniceto Montero)

Manuel Hernández

El 16 de junio de 1920, después de la huelga de febrero del mismo año, un concurrido movimiento de ebanistas, carpinteros, panaderos, zapateros, costureras, maestros, maestras, tipógrafos, sastres y otros obreros se reunieron en el Teatro América.

Las lúcidas intervenciones del Dr. Aniceto Montero y el diputado Gerardo Matamoros elevaron el nivel de las revoluciones del rabioso encuentro josefino.

Sin pensarlo dos veces, salieron de la reunión y marcharon por la Ave. Fernández Güell, con rumbo implacable hacia el Congreso que estaba sesionando en secreto.

Los diputados se aprestaron a salir de la sesión, confrontados por los protestantes, quienes fueron escoltados por la Policía hasta la famosa Estación del Atlántico, resultando que una fortuita lágrima caída del cielo, se estrelló contra la humanidad frontal del Presidente del Congreso.

El informe de la Comandancia, como es común en estos menesteres, atribuyó a los manifestantes la colocación de piedras y palos para descarrillar el tren donde viajaban los diputados de regreso a sus respectivas provincias.

Al final de la jornada, en las cercanías de Mata Redonda, unos perros murieron infartados por el estruendo de las detonaciones de varios balazos, y en la Calle Real, seguía escuchándose el retumbo de las consignas obreras contra el Gobierno, el Congreso y los patronos.

Ahora, un siglo después, ¡no los puedo imaginar! -como solemos expresar-, o tal vez sí, en el moderno boulevard de la Ave. Central, protestando contra el ignominioso proyecto de ley que, en definitiva, prohibió el ejercicio del derecho fundamental de huelga.

No los puedo imaginar, o tal vez sí, desfilando a todo lo ancho de la Ave. Segunda, protestando contra el préstamo del FMI, que terminará de hipotecar el futuro de las próximas generaciones.

Los puedo también imaginar apostados al frente de la nueva mole legislativa de 21 pisos, que desde el último nivel se verían como pequeños titanes y titánides, plantando cara a la soberbia de los Benavides, y al Dr. Aniceto Montero, desmontando la demagogia política de los Morales y sus compacñías.

¿De qué se habrá construido esa raza de luchadores y luchadoras sociales?

Prometeos sociales de hace un siglo, que no podemos dejar muertos en el pasado.

17/01/2021

Declaración de la Asociación Americana de Juristas tras el intento de golpe en los EE.UU.

La AAJ repudia los actos de violencia del 6 de enero en Washington DC, que resultaron en la muerte de cinco personas, lo cual pudiera repetirse durante o antes del acto de toma de posesión del presidente electo Joseph Biden. La insurrección ejecutada en el Capitolio fue impulsada por Trump esa mañana, mintiendo sobre un presunto fraude electoral. Una turba ultraderechista, fascista, antisemita y neonazi, y de supremacistas blancos, irrumpió y ocupó el edificio del Capitolio de los Estados Unidos y varios edificios del Capitolio estatal en un intento de interrumpir el proceso de certificación de las elecciones, encontrar, agredir, o inclusive secuestrar y asesinar a legisladores y legisladoras, aparentemente con la complicidad de efectivos de las fuerzas del orden y colaboración de legisladores como Ted Cruz y muchos otros. Así lo reflejan los medios de prensa. Incluso se documentó que algunos agentes de policía abrieron barricadas para dejar pasar a las turbas y se retrataron en “selfies”. Además, se informó que el Departamento de Defensa no dio aprobación para la entrada de guardias nacionales de otros estados hasta horas después. Resulta significativo que un buen número de los insurrectos fueron integrantes de las fuerzas armadas de los EE. UU.

La AAJ considera que los hechos acaecidos confirman una tentativa de golpe de estado con el objetivo de anular los resultados de las elecciones, certificados por el Colegio Electoral. El fracaso de la tentativa posibilitó la decisión de la Cámara de Representantes del 13 de enero, promoviendo un segundo proceso de destitución de Trump por incitación, y no pueden descartarse nuevos intentos.

Hay que analizar seriamente el comportamiento y complicidad de las fuerzas del orden al tratarse de manifestantes supremacistas y compararlo cuando se trata de manifestantes negros, latinos, progresistas, LGBTQ, naciones originarias, mujeres, y de quienes luchan contra la discriminación y el racismo.

Un ejemplo, es el del pasado mayo y posteriormente: la policía de Washington DC actuó con fuerza excesiva y detenciones masivas de miembros de Black Lives Matter (Las Vidas Negras Importan) y grupos en solidaridad, por protestar contra el racismo y la violencia policial a raíz del asesinato de George Floyd. Así mismo fue el comportamiento de las fuerzas policiales en eventos similares en todo el país.

Otro ejemplo es la respuesta policial a la violencia de la supremacía blanca en Charlottesville, VA en 2017, cuando operativos de extrema derecha y fascistas se congregaron con antorchas, símbolos del nazismo, para revertir la decisión de remover los monumentos racistas. La policía, en otra demostración de racismo, tuvo una actitud complaciente hacia los supremacistas, que tomaron represalias e irrumpieron en medio de una contra protesta anti racista, hiriendo a decenas y matando a la joven Heather Heyer.

Por tanto,

La AAJ llama a una investigación exhaustiva, rigurosa e independiente de los hechos, sancionar a los responsables y garantizar su no repetición tomando las medidas necesarias para desmantelar toda forma de racismo institucional y estructural.

16 de enero de 2021

Vanessa Ramos. Presidenta AAJ Continental
Luis Carlos Moro. Secretario General
Beinusz Szmukler. Presidente del Consejo Consultivo de la AAJ

Compartido con SURCOS por Walter Antillón.

¿Un ejercicio de política ficción o una pesadilla anunciada? (II)

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense.

Segunda parte.

“La mitad de los puestos de trabajo del mercado laboral costarricense tiene un alto nivel de riesgo de ser reemplazados por máquinas o computadoras. Se trata de 1,06 millones de empleos de los 2.16 que existen en el país…Existe un conjunto de 20 empleos que concentran a la mayor cantidad de trabajadores actualmente en el país y que además tienen el nivel más elevado de riesgo de mecanización…En la lista se encuentran peones agrícolas y de construcción de edificios, conductores de automóviles y taxis, guardas de seguridad, cocineros y secretarios, entre otros.” Manuel Avendaño Arce “20 OCUPACIONES CORREN EL MAYOR RIESGO DE AUTOMATIZACIÓN Y SON LAS QUE MÁS EMPLEAN” EL FINANCIERO n° 1317 26 de diciembre de 2020 página 6.

En medio de este evento, o fenómeno social total que tensa toda la estructura social, dentro de una escala planetaria, al que conocemos bajo la denominación de Covid 19, hemos pasado por alto la llegada de otro hecho de esas proporciones: la llamada Cuarta Revolución Industrial y su inocente eliminación de aquellos empleos que presentan elevados riesgos de mecanización (Avendaño Arce, dixit), dentro de la que al parecer no son (o serán) eliminadas las gentes sino los empleos, de tal manera que durante las próximas décadas que transcurran hacia la mitad del siglo que corre ya no serán tan “necesarios”(o no lo serán del todo) los peones agrícolas pues en su caso se perderán 100.394 de esos empleos, los de construcción que verán disminuirse sus puestos hasta un total de 70.453 y los conductores de taxis y camionetas, siempre objeto de innumerables polémicas registrarán una disminución de hasta 68.153 plazas o empleos. No es que las élites del poder hayan decidido eliminarlos físicamente (mal pensados que son algunos), nada más lejos de las intenciones de los apóstoles de esta postrera revolución industrial (al parecer tan despiadada como la Primera, ocurrida hacia finales del siglo XVIII y durante las primeras décadas del siglo XIX), como resultado de la cual dejaron morir de hambre a miles de tejedores manuales (K. Marx, dixit).

Entonces ¿qué es lo que nos sucede a las gentes de este cambio de siglo, cuando ya entramos a la tercera década de su transcurrir?, parece que ya nada nos causa asombro, pues según parece todo es tan sencillo e inocuo que: “la automatización no se refiere a implementar Inteligencia Artificial (AI) o robots de última generación, puede ser el uso de computadoras, algoritmos, máquinas o técnicas de MACHINE LEARNING…Existen casos como los de un oficinista o un contador, en los que algunas de sus tareas se pueden reemplazar con algoritmos fórmulas programadas en hojas de Excel. Eso permite abaratar costos a las empresas” (EL FINANCIERO op.cit) Esos miles y millones de seres humanos ya no serán necesarios para las empresas que ahora no bajarán sus costos solamente mediante la evasión y elusión fiscales (son expertos en esas acciones), sino que simplemente ya no requerirán de ellos, al parecer ni siquiera como compradores. Pareciera entonces que el dios Mercado tiene sus días contados ¿cuál será entonces la nueva religión de los sumos sacerdotes y demás cultores del fundamentalismo neoliberal? Mientras tanto el agua, un elemento esencial para la vida humana, empezó a cotizarse en la Bolsa de Wall Street con lo que vivirán entonces sólo los que puedan pagarla, los restantes seres humanos serán declarados como “no existentes” o seres sin una existencia real, por lo que el panlogismo (no el celebérrimo de Hegel) de la nueva centuria será “todo dentro del mercado, nada fuera del mercado”, no importa si este sigue achicándose como resultado de la pérdida de empleos, donde al parecer las máquinas se tornarán consumidoras (extraña ecuación).

La lucha de clases se terminó, de una vez por todas: los ricachones de las finanzas y sus operaciones de bolsa (con el dinero que produce más dinero) derrotaron por knock out al famélico, además de disperso y avergonzado proletariado, pero también al empresariado iluso empeñado en la producción e intercambio de bienes y servicios que casi nadie comprará, por favor gentes tomen nota.

Es así como la obstinada voluntad del grupo hegemónico de las élites del poder en Costa Rica y en otros países de la región, a semejanza de lo que está ocurriendo en el resto del planeta, se mantiene sin cambio alguno a pesar de que sus postulados de reducción del gasto público, eliminación del déficit fiscal mediante la regla fiscal no resistan la menor contrastación con la realidad misma, los componentes y elementos esenciales de la vida social y económica son relegados al olvido, a pesar de que esas políticas nos llevan sin paracaídas hacia el abismo de la más profunda recesión económica. En este punto es casi imposible distinguir entre la ficción y la realidad, la escena ha tomado una nota surrealista, no si al estilo del poeta André Bretón para quien “la belleza será convulsiva o no será” o al del pintor Salvador Dalí, con aquellos extraños cuadros o pinturas que nos dejaron con la boca abierta, ante la visión de aquel reloj doblado a la mitad sobre la orilla de una mesa, como si fuera una hoja de papel y en medio de un montón de objetos, al parecer impregnados de un espíritu del absurdo que presidió los momentos más oscuros del siglo anterior.

Mientras en países como Argentina (los odiados peronistas Fernández, Alberto y Cristina), Bolivia con el regreso al poder del Movimiento al Socialismo al Socialismo (MAS), de Evo Morales Ayma y Luis Arce Catacora (el nuevo presidente de Bolivia), hace un par de meses, después de vencer limpiamente en las urnas a los golpistas que usurparon el poder en noviembre de 2019 y el México de Andrés Manuel López Obrador, se busca reactivar la economía poniendo circulante en manos de las gentes para que el mercado vuelva a funcionar y la economía crezca al aumentar el gasto de los hogares (Primer componente del PIB), otros como Carlos Alvarado, Juan Orlando Hernández, Lenin Moreno (electo con un programa político diferente) y demás alucinados por el encubierto “no mercado” y la nosociedad (Christophe Guilluy, dixit)) se apresuran a retirarlos de las manos de las gentes, mediante impuestos regresivos y una acusada reducción del gasto público (los empresarios y sus cortesanos (presidentes o diputados) no pagarán o dispondrán que se pague la crisis que han generado dilapidando los fondos públicos en gran escala, cosa que no han hecho los trabajadores de ese sector con sus cada vez más reducidos salarios, su agenda es otra: la del ladrón, diciendo a voz en cuello “agarren al ladrón”) que comprende el congelamiento de los salarios de los empleados del sector público, cuya capacidad de protesta y respuesta, tanto como su ingreso y poder de compra, ha sido mermada sensiblemente por una legislación represiva impulsada por el “liberacionista” Carlos Ricardo Benavides y algunos presuntos “cristianos” neopentecostales o neopentecostalistas, unos expertos en negociar con su fe en los templos de los mercaderes (Jesucristo, dixit). Es ahora que se hará evidente ¿cómo? y ¿de qué manera los incautos verán que no tendrán a quién venderle sus productos o los resultados de sus emprendimientos?, su informalidad los llevará a hundirse en el pantano de los seres no vivientes: el paraíso neoliberal y su mortal utopía no tiene ningún lugar para ellos, sigan por esa ruta lo verán…

DE RATONES Y LIBROS

(Of mice and books)
Viajes por mi biblioteca, 47

Walter Antillón

1.- ¿Comprar o no comprar? He aquí una cuestión que se plantean con frecuencia los Ratones de Biblioteca, como una instancia de la cordura frente a su voraz e insaciable deseo de adquirirlo todo, leerlo todo, saberlo todo. Confiesa este humilde roedor que un centenar de veces se habrá hecho la pregunta, ante el escaparate lleno de tentaciones de una librería. Y una de esas veces tuvo lugar en las circunstancias y con las particularidades que se verá.

Fue en Roma, Italia, tal vez en 1963, durante una de las extenuantes caminatas que durante un largo período me impuse como rutina, con el fin de llegar a conocer lo más minuciosamente que pudiera la Urbe incomparable. Y, como no podía ser de otro modo, aquellos periplos tenían el propósito adicional (pero, en modo alguno secundario) de localizar todas las librerías, grandes o pequeñas, que Roma pudiera alcahuetear.

Aquel día feliz estaba yo caminando por la Vía Ulpiano, al costado Norte del marmóreo, imponente Palacio de Justicia, cuando a media cuadra me topo con una vasta librería llamada, precisamente, Librería Ulpiano, cuyas existencias consistían mayoritariamente en libros jurídicos, tanto nuevos como usados: ¡el ratón suelto en una bodega de quesos parmesanos! Y claro, por varias horas recorrí minuciosamente los repletos estantes, donde encontré muchas de las obras famosas que sólo conocía por referencias. Entre ellas, el libro del que hoy quiero hablar, que en italiano se titula Commentario alle Pandette, y cuyo autor fue el Caballero alemán Christian Friedrich von Glück.

Con todo y el rebajo ofrecido por el librero, el precio de esta versión italiana del Glück seguía siendo altísimo para mis bolsillos; aunque en realidad resultaba una suma moderada, tomando en consideración que la obra constaba de 44 tomos. ¿Comprar o no comprar? Un inconveniente era el tema del espacio que ocuparía; pero calculé rápidamente que, empacado en unas cuatro cajas de tamaño regular, podía apilarlo en un rincón de mi apartamento y sacar sólo el o los tomos que me interesara leer; otro obstáculo, mayor, era el precio, cuya erogación haría un hueco en las finanzas que me obligaría por algún tiempo a un régimen de extrema austeridad. Al final se impuso la prudencia: no sin dolor excluí de mi compra el Commentario alle Pandette del Caballero Glück; y claro, me prometí adquirirlo en el futuro; pero eso no sucedió.

El libro de Glück lleva por título en alemán: Versuch einer ausfürliche Erläuterung der Pandekten nach Hellfeld; ein Commentar fur meine Zuhörer. En español: Tentativa de una Extensa Exposición de las Pandectas al modo de Hellfeld; un Comentario para mis Oyentes. Y este título era ya revelador de la particularidad de las circunstancias que rodearon al Autor y a su obra; porque es un título aparatoso y prolijo, casi indiscreto, que abunda en detalles propios de los libros de siglos anteriores ¿A qué se deben, estas rarezas?

Aunque contemporáneo de Goethe y la Enciclopedie, y de juristas como Portalis, Sieyès y Gustav Hugo, von Glück luce ante ellos anticuado en su pensamiento, estilo y costumbres. Había nacido en Halle, Sajonia-Anhalt, en 1755, y allí mismo se educó; pero desde 1784 hasta su muerte enseñó Derecho de Pandectas en la Universidad de Erlangen (Baviera). Allí concibió y ejecutó su ambicioso proyecto, inspirado en la obra exegética de Johan August Hellfeld Jurisprudentia Forensis secundum Ordinem Pandectarum (1764), que era tal vez la última expresión de un género literario surgido tiempo atrás en Alemania, llamado significativamente “Uso moderno de las Pandectas de Justiniano” (Usus modernus Pandectarum). Con determinación y disciplina germánicas, a los 30 años de su edad, el Profesor Doctor Christian Friedrich von Glück se puso a la tarea de comentar, uno por uno, los extractos de doctrina que se encierran en los 50 Libros de las Pandectas del Emperador Justiniano.

Así pues, el Comentario de Glück nació viejo: sus primeros cuatro vastos volúmenes aparecieron entre 1790 y 1794, y los siguientes hasta completar 35 los fue escribiendo su autor hasta pocas horas antes de morir, en 1831; soportando durante todo ese tiempo la crítica despiadada de los innovadores: tanto de los representantes de la corriente ilustrada (Anton Thibaut, Arnold Heise, Paul Anselm Feuerbach), como de los heraldos de la flamante Escuela Histórica (Gustav Hugo, Friedrich Karl Savigny) que fundarían sobre nuevas bases la Pandectística alemana del Siglo XIX. Pero Glück no se inmutó, continuando hasta el término de sus días el arduo Comentario ‘a la manera de Hellfeld’, con toda la parafernalia tradicional.

Lo que ahora nos parece sorprendente es que aquella mole cetácea, aquella antigualla tuviera un enorme éxito de ventas en los ambientes curiales de toda Alemania; y que además fuera elogiada y acuerpada por jóvenes juristas como G.F. Puchta, Christian Mühlembruch y Ludwig Arndts, que por otra parte militaban bajo las banderas de Savigny: fueron, en efecto, dos generaciones de juristas alemanes, entre ellos los profesores Burkard Leist, Carl Czyhlarz, Salkowski, Fein, Ubbelohde y muchos más, así como los propios Arndts y Mühlenbruch ( todos alumnos de Glück, o alumnos de alumnos de Glück) quienes continuaron su obra titánica, hasta detenerse, en 1896, en el tomo 65 del Comentario ¡Más de cien años, y la obra quedó sin terminar! Es el equivalente jurídico a la edificación de una catedral gótica que no alcanza a construir los chapiteles de las torres, como Notre Dame de Paris.

Pero, increíblemente, en esta historia pantagruélica faltaba otra catedral parecida, esta vez en Italia, que ocupará la segunda parte de este ratón.

Su historia tiene que ver con el estado de postración de las universidades italianas en la primera mitad del Siglo XIX, como un resultado consecuente de la desmoralización general de los ciudadanos: arruinados, masacrados y dispersados; acosado su pensamiento; fragmentado y arrasado su glorioso territorio bajo la dominación y las guerras intermitentes de los Bonapartes, los Habsburgos austriacos, los Borbones de España, los Saboyas y el Papa.

Pero sabemos que de esa situación extrema, desesperada, nació y creció incontenible el movimiento político-cultural llamado Risorgimento (el Resurgimiento), que va a conseguir por fin la unidad de Italia bajo la Monarquía Sabauda (1861); sustentado en el pensamiento precursor de Petrarca, Maquiavelo, Manzoni y Foscolo; en la doctrina del Movimiento ‘Joven Italia’ (Mazzini, Cattaneo, Gioberti, D’Azeglio); en la habilidad política del conde Cavour y en la increíble epopeya guerrera de Giuseppe Garibaldi.

Y es también la hora de la Universidad italiana, cuyos estudios jurídicos estancados por siglos en las estériles repeticiones del viejo ‘Mos Italicus’, necesitaban auxilios urgentes. Y en esas circunstancias ocurrió que, a pesar del brillo y la novedad del Código Napoleón y la Escuela francesa de la Exégesis, que campearon en un primer momento (recordemos la ‘Teoría de las Obligaciones’ de Giorgi, de 1873), la mejor doctrina representada por los romanistas Filippo Serafini y Vittorio Scialoja se inclinó por el pensamiento alemán, representado por la Escuela Histórica de Savigny y Eichhorn, y por la presencia de la obra ponderosa de los Pandectistas Makeldey, Keller, Puchta, Baron, Vangerow, Arndts, Regelsberger, Brinz, Bekker, Bruns, Windscheid, Bähr, Dernburg y otros. De modo que se articuló una estrategia de ‘captura’ y ‘recepción’ de la doctrina alemana por dos vías: a) decenas de italianos recién graduados viajaron a diferentes universidades en Alemania a partir de los sesentas para estudiar las teorías y los métodos de trabajo; b) se inicia la traducción al italiano de las obras más representativas de la Pandectística tudesca, abriendo el camino el propio Serafini con su traducción del ‘Tratado de Pandectas’ de Arndts en 1872; continuando con las traducciones del ‘Sistema’ de Savigny por Vittorio Scialoja en 1889; las ‘Pandectas’ de Windscheid por Fadda y Bensa en 1902; del ‘Derecho de las Obligaciones’ de Heinrich Dernburg, hecha por Francesco Bernardino Cicala en 1903; del ‘Derecho Civil Francés’ de K. S. Zachariae y K. Crome por Ludovico Barassi en 1907; y cerrando con el último de los 44 tomos de la traducción del Glück, en 1919.

Y aquí tenemos la segunda, la otra ‘catedral gótica’, construida esta vez en suelo itálico. Porque es entonces que uno de los principales gestores de estas operaciones por las que la doctrina italiana del Siglo XIX se apropia del saber y de los métodos de la Pandectística alemana, el Profesor Filippo Serafini, decide que la traducción del Comentario de Glück es un paso imprescindible para lograr dichos objetivos. Y puestas ya las manos en la obra, en la presentación del Tomo I, traducido por el Profesor Contardo Ferrini y publicado en 1888, los editores jefes (Serafini y Cogliolo) dicen lo siguiente:

“…Si la revigorización de los estudios romanísticos no ha producido aún los maravillosos efectos de que es capaz, ello se debe a un hecho al que hay que poner pronto remedio: la dificultad que jueces y abogados encuentran para valerse de los estudios del Derecho Romano, que por estar esparcido en muchas monografías, casi todas en alemán, no siempre pueden ser consultadas. En Alemania, esta necesidad ha sido llenada con la grandiosa y celebrada obra de Christian Friedrich Glück ‘Comentario a las Pandectas…”

Serafini parecía ser no más sensato que el propio Glück, al esperar que la traducción de 65 tomos de un libro podía ser un ‘pronto remedio’ de algo. Cierto que no tardaría cien años, como Glück y sus discípulos al escribirlo; lejos de ello, la traducción, anotación y publicación de la obra (que completó 44 grandes volúmenes) duró apenas algo más de 20 años, gracias a que el prestigio y la autoridad de Filippo Serafini atrajeron a la empresa a más de 30 jóvenes romanistas de diferentes universidades, que habían cursado estudios en Alemania en años anteriores; entre los cuales estaban Contardo Ferrini, Pietro Bonfante, Carlo Fadda, Giovanni Pacchioni, Biagio Bruggi, Angelo Sraffa, Silvio Perozzi, quienes en un futuro cercano darían gran prestigio a la Ciencia y a la Universidad italianas.

Tuvo razón el maestro Serafini: a pesar de su apariencia excesiva y a la mala fama que le dieron los ‘modernos’, el Comentario de Glück, en su versión italiana y con las oportunas y muchas veces brillantes anotaciones de sus traductores, aunque no podría ser “il più minuto, il più completo ed il più pratico di tutti i libri giuridici italiani” (como jocosamente lo ha llamado la Profesora Federica Furfaro en un trabajo reciente) conserva su gran valor científico y didáctico a pesar de los años transcurridos, no sólo porque allí encontramos la autorizada opinión de Glück o de alguno de sus discípulos, sino también porque tendremos igualmente a un Bonfante, a un Ferrini, etc.

Aquí termino. He recordado aquella anécdota de estudiante, de hace casi sesenta años, en la que perdí la oportunidad de hacerme dueño de un verdadero tesoro bibliográfico, renegando indignamente de mi espíritu ratonil que me empujaba a hacer lo contrario. Pero más allá de la anécdota, quiero honrar a aquel jurista, Cristián Federico von Glück, que entregó 46 años de su vida a comentar y anotar, extracto por extracto, el Digesto de Justiniano, hasta completar una parte sustancial de su empeño; y que supo inspirar a un grupo de juristas de las siguientes generaciones para que dieran continuidad a su obra durante los siguientes 65 años. Y quiero honrar también a aquel jurista, Filippo Serafini, que en 1885 concibió y puso en ejecución el discutible y descomunal proyecto de traducir al italiano la obra inconclusa y anticuada de un autor muerto más de cincuenta años antes, simultáneamente con la traducción de una pléyade de juristas alemanes modernos, algunos de ellos vivientes. Porque Serafini ansiaba fervientemente el encumbramiento de su Patria a través del Derecho; y sabía que una nueva y vigorosa Ciencia jurídica en Italia sólo era posible recuperando su pasado; y que el mejor camino para la restitutio in integrum de un ‘Derecho Romano Actual’ podía recorrerse siguiendo el mapa trazado en el célebre ‘Comentario’, bajo la guía del denodado Ritter sajón. Que la mejor prueba de fuego para aquella admirable generación de estudiosos destinada a poner las bases de la moderna Jurisprudentia Italiana, sería enfrentarlos a la mole de los 65 grandes tomos de aquel Comentario, para que los domeñaran, duplicaran y actualizaran con sus propios aportes.

Honro, en suma, la sufrida y discreta heroicidad de la Ciencia Jurídica.

Y sigue.