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Autor: Hector Ferlini Salazar

Propuestas del movimiento social ante crisis del neoliberalismo potenciada por alerta de COVID-19

¿Cómo se van reorganizando y generando propuestas desde el movimiento social costarricense para hacer frente a la crisis estructural que ha evidenciado la alerta de pandemia por cornoavirus?

La comunicadora Valeria Morales Núñez desde la Asociación Voces Nuestras nos trae el reporte con entrevistas a representantes de la Alianza por una Vida Digna y de la FECON -Federación Ecologista-.

https://www.vocesnuestras.org/2020-05-01/costa-rica/costa-rica-reorganizacion-propuestas-movimiento-social-costarricense-crisis

Escenarios Costa Rica: Hacia una nueva normalidad

Con el propósito de “crear un conjunto de escenarios plausibles, sobre el marco de incertidumbre en el que deberá el país formular sus estrategias y tomar las decisiones, para la recuperación y orientación hacia la senda del bienestar en el mediano, largo y muy largo plazo”, la Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional de la Universidad Nacional brinda “un aporte desde la academia a la atención de la post crisis que enfrentará Costa Rica después de la pandemia por COVID 19”.

SURCOS le invita a descargar este importante documento enviado a este medio por esa unidad académica de la UNA.

¡De los muertos, líbranos la Memoria!

Vladimir de la Cruz

El impacto mundial del Coronavirus COVID-19 es innegable. Asusta por su facilidad de expansión, por la letalidad que causa, que no es tan alta hasta ahora comparada históricamente, por los niveles de contaminación que provoca, por el desconocimiento que se tiene del virus que incita esta pandemia, por los sectores sociales que principalmente afecta, pero especialmente porque ha impactado la economía local, de los países afectados, y los encadenamientos mundiales y redes comerciales, de la economía global, sobre todo porque la vamos viviendo, en su expansión y alcance geográfico, en tiempo real, de modo casi tangible para todas la personas.

De hecho, a mi modo de ver, no es tanto el número de muertes que va estimulando lo que horroriza, es la forma de no controlar esas muertes y la forma sorpresiva como se manifiestan, y el temor de contraerla y no poder superarla. Es porque ha generado una toma de conciencia sobre la muerte inmediata, existente, que no controlamos, que puede alcanzarnos.

Las muertes se pueden ir vigilando, como se viene haciendo en muchos países, con acatamiento por parte de la población de las directrices generales que se dan por la Organización Mundial de la Salud, y por las instituciones y funcionarios responsables en cada país, en ese sentido.

Lo que no se ha podido detener es el crecimiento de la curva de contagios, calculados a uno por diez, que hace colapsar las instituciones sanitarias y hospitalarias existentes, que a su vez facilitan el crecimiento del número de muertos y la falta, a nivel mundial, de los instrumentos, y medios médicos, para atender a los contagiados y enfermos sujetos de internamiento y de atención en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Los grandes países, como potencias militares que algunos son, pilares de la economía mundial que también dominan, son los que más gritos de alarma dan. Es como si a ellos se les hubiera atacado, con armas incontrolables, invisibles, imprevisibles en su manifestación, en la imposibilidad de dar respuesta inmediata, y al contrario, en un ataque, movido por el virus, que hasta hoy golpea los sensibles mecanismos y motores de la economía mundial, los medios de transporte mundial, especialmente aéreos, las redes de abastecimiento, de producción, por la parálisis que ha generado en infinidad de industrias, comercios, servicios, trabajos en general, en el turismo mundial y local de los distintos países, por la desviación de recursos, no pensados ni programados, para atender de manera inmediata la pandemia, y por ver cómo se frena y detiene, porque han puesto en evidencia las malas y deficientes estructuras sanitarias, de salud pública y de seguridad social que muchos países tienen, incluidos y de manera obscena y escandalosa los grandes países capitalistas, algunos de ellos presentados permanentemente como modelos de sistemas de vida. Lo que más alarma, parece ser, no es las muertes de los seres humanos, sino la posible muerte de la economía, de los sistemas y redes económicas, resultado de una guerra no convencional, con un “enemigo” hasta ahora bastante invisible, de movimiento rápidos, actuando como si fuera una guerrilla en combate… por aquí, por allá… por todos lados…

En algunos momentos, en Estados Unidos, y a nivel mundial, el impacto de la presencia del Coronavirus se comparó con el impacto que tuvo, en muertes, el atentado a las Torres Gemelas en New York, con poco menos de 3000 muertos, para dramatizar la situación, de un microorganismo que se había originado en Asia y que llegaba a la costa este de los Estados Unidos. Eso ha quedado corto en los propios Estados Unidos. En la Torres Gemelas “la guerra” le había llegado a Estados Unidos en su territorio. Los Estados Unidos siguió haciendo guerras en otros territorios, en otros países, en otros continentes y regiones…mientras no se metieran con ellos en su casa. Estados Unidos siguió matando y exterminando… seres humanos, ciudades, infraestructura de distinta naturaleza, destruyendo las economías locales donde hace sus guerras…

Hasta hoy, a nivel mundial, el número de muertos por el Coronavirus es más bajo que el total de las muertes que produjo el lanzamiento de las Bombas Atómicas en Hiroshima y Nagazaki, por parte de los Estados Unidos, el 6 y 9 de agosto de 1945, donde murieron casi 250.000 personas, que marcó de nueva manera, desde entonces, la Historia Mundial. Allí fue una muerte focalizada, en dos ciudades, decidida por el gobierno de Estados Unidos, y su presidente Harry S. Truman, cuando era innecesario, en ese momento de la II Guerra Mundial, haber hecho aquel genocidio y acto criminal.

Si de muertos se trata, la I Guerra Mundial, desde 1914 hasta 1919, provocó de 10 a 30 millones entre civiles y militares. En la II Guerra Mundial, desde 1939 hasta 1945, fueron entre 50 y 60 millones de fallecidos…Solo en la Unión Soviética casi 30 millones.

En la antigüedad, en las tres Guerras Púnicas, desde el año 264 AC hasta el 146 AC, se calcula que murió casi un millón de personas. Los romanos entre el año 400 AC y el 500 DC perdieron casi un millón de hombres en los campos de batalla. En las guerras judeo romanas, a principios de la era cristiana, se estima que murió más de un millón de personas. En las Cruzadas cristianas, entre el año 1091 y el 1291, se calcula que hubo 5 millones de muertos. En la Conquista española y europea, de América, se calcula que entre 1492 y 1572 murieron más de 60 millones de indígenas como resultado de la guerra de conquista, de las torturas, los trabajos forzados, por la represión en general, ¡ah!, y, también, por la presencia de bacterias, con el tifus, y de virus, con el sarampión y la viruela.

Recientemente, en los últimos 100 años, por citar otras, resultado de las guerras imperialistas y colonialistas, así como las guerras civiles y las de Liberación Nacional de esos imperios coloniales, murieron muchas personas.

En la Guerra Civil Española se produjo un millón de muertos entre 1936 y 1939, en la Guerra de Corea entre 1950 y 1953, murieron 4 millones, en la guerra de Liberación de Argelia, entre 1954 y1962, a manos de los franceses hubo más de un millón de muertos, la criminal guerra de Vietnam, desatada desde 1957 hasta 1975, provocó casi 7 millones de muertos, con menos 100.000 norteamericanos, sin contar la Guerra de Indochina de los franceses, desde 1946 hasta 1954, con medio millón de fallecidos. En Vietnam los Estados Unidos usó armas químicas, que ya se habían inventado desde la I Guerra Mundial.

La guerra de Biafra, entre 1967 y 1970 produjo casi 3 millones de muertos, y una hambruna poblacional que asustó al mundo. El impacto de la hambruna que puede desatarse cuando se vean bien los resultados del impacto del Coronavirus va a ser similar, y quizá más grande, por el desempleo mundial que ha ocasionado.

La guerra civil en Angola produjo, entre 1975 y el 2003, alrededor de un millón de personas fallecidas, la guerra civil de Mozambique, entre 1977 y 1992, generó un millón de muertes, en la guerra civil de Afganistán, desde 1979 hasta hoy, han fallecido más de 2 millones de personas, la Segunda Guerra del Congo provocó entre 1998 y el 2003, casi 6 millones de muertos, en Irak, la guerra impuesta por Estados Unidos, desde el 2003 hasta el 2011, ha generado más de un millón de muertos, la Segunda Guerra Civil de Sudán, entre 1983 y el 2005, provocó alrededor de 2 millones de muertos. Así se podrían señalar por millares de muertos los conflictos en Ruanda, Etiopía, Eritrea, Darfur, Uganda, Liberia, Sierra Leona, Rodesia, Tanzania…

Casi todas estas guerras se ubicaron también en el rango de “limpieza étnica”, concepto más actual, con el que ha operado Trump, en la práctica, en los Estados Unidos, para no mitigar el impacto que le está ocasionando el Coronavirus en su país.

La Conquista de México y del Imperio Inca se hizo con 30 millones de indígenas muertos, y hay quienes afirman que fueron 50 millones. La Guerra de Independencia de los Estados Unidos, 1775-1783, provocó 110.000 muertos y el famoso Ku Klux Klan solo entre 1868 y 1871, produjo 20.000 afroamericanos muertos. En Cuba, la Guerra de los Diez Años, 1868-1878, y la Independencia de Cuba, 1895-1895, provocaron casi 600.000 muertos, incluidos 50.000 españoles.

La Independencia de México generó entre 1810 y 1821, cerca de un millón de muertos, la Revolución Mexicana desde 1910 hasta 1920 provocó 3.500.000 de muertos, la Guerra de los Mil Días, a finales del siglo XIX, en Colombia, tuvo casi 200.000 muertos.

Las guerras en Centroamérica, a finales del siglo XX, también han tenido sus cifras…Guatemala más de 100 mil muertos, El Salvador cerca de los 100 mil muertos…

Estas guerras han tenido también por resultado grandes movilizaciones de desplazados y de procesos migratorios hacia otras regiones, países y continentes, como vemos constantemente de África hacia Europa, y de África hacia Estados Unidos en la ruta latinoamericana… y de Centroamérica hacia Estados Unidos…

El Coronavirus COVID-19 no ha gestado, hasta ahora, ningún proceso migratorio, ni interno en los países, ni hacia fuera de los países. Ha hecho que se cierren fronteras y se establezcan censuras migratorias para evitar la propagación posible de infectados, de contagiados, especialmente los asintomáticos.

La Pandemia del Coronavirus COVID-19 se me parece a la Bomba de Electrones, que también llamaron Bomba N, que inventó Estados Unidos, a finales de la década de 1970, que como arma nuclear tiene, teóricamente así es, aunque dichosamente no se ha aplicado, un gran efecto devastador porque elimina los seres humanos sin tocar las estructuras físicas, sin destruir edificios o sin provocarles daños profundos. A las personas y seres vivos las puede aniquilar dentro de los edificios, automóviles, e incluso instalaciones blindadas. Se ensayó en el Estado de Nevada en 1963. El Presidente Jimmy Carter aplazó su desarrolló en 1978, y Ronald Reagan activó su producción en 1981.

Esta bomba se desarrolló sobre el estudio de las series de electrones que se encuentran en las membranas plasmáticas, interna mitocondriales y tilacoidales de las bacterias, que producen compuestos energéticos que usamos los seres humanos. Esta Bomba forma parte de las armas nucleares, las más poderosas que se han desarrollado en el mundo. Por ello también los países que forman el Club de los miembros de países atómicos tratan de impedir que surjan otros países o Estados con esa capacidad de producción de armas nucleares. El impacto de la onda expansiva que genera la Bomba N es 7 veces superior a las Bombas de Hidrógeno.

El Coronavirus COVID-19 no toca las estructuras físicas, construidas por el hombre, pero mata a los hombres silenciosamente, con efecto devastador, casi sin control alguno. Por eso es que la economía mundial se ha paralizado. La estructura física allí está, lo que se ha sacado de ella es a los trabajadores, y a las personas, desde niños hasta ancianos, de todos los campos y áreas productivas y económicas. Curiosamente se evidencia que sin trabajadores no hay economía en funcionamiento…

Las Bombas de Hiroshima y Nagazaki destruyeron el 90% de los edificios y construcciones de las ciudades donde cayeron las bombas. En un minuto había una ciudad y un instante después había desaparecido… Así fue.

Las bombas nucleares, la Bomba N, las armas de destrucción masivas son creadas por los hombres en laboratorios. El Coronavirus no es una creación humana. Esta es la gran diferencia. No se originó en un laboratorio. No es un arma biológica ni fue resultado de ensayo de esta naturaleza. Tampoco fue esparcido, con ese propósito, como se ha dicho contra la República Popular China, por otras potencias económicas y políticas mundiales, guerreristas que también estudian cómo desarrollar este tipo de armas.

La Organización Mundial de la Salud ha sido clara de que el virus del COVID-19 no fue introducido intencionalmente, en productos exóticos, en un mercado de la Ciudad de Wuhan, ni fue resultado de la bioingeniería, y que desde allí se propagó al resto del mundo.

Es el Gobierno de los Estados Unidos, y su Presidente Trump, quienes han sostenido esta tesis conspirativa contra la República Popular China, por la guerra política, diplomática y económica comercial que tienen los Estados Unidos con esa potencia asiática, tratando de sacar ventaja económica de esta situación, lo que no ha podido.

Solo en el 2018, según la revista norteamericana “Journal of Virology”, en el sur de China se habían descubierto 89 nuevos coronavirus procedentes de los murciélagos, en investigaciones en las que había participado la USAID y el Instituto Nacional de Salud de los Estados Unidos.

Solo el Departamento de Defensa de los Estados Unidos tiene más de 400 laboratorios en diversas partes del mundo, especialmente en las fronteras de los antiguos países socialistas, estudiando y analizando la bioseguridad, porque Rusia sigue siendo el enemigo de los Estados Unidos, después de la disolución de la Unión Soviética.

Los gastos del Pentágono entre 1990 y el 2018 ascendieron a 100.000 millones de dólares en estudios de armas biológicas, desde hace más de 40 años, donde han venido tratando de modificar genéticamente los virus para aprovecharlos como armas biológicas.

Muchas enfermedades hoy se transmiten por virus, independientemente de su agente transmisor, como la gripe, el cólera, que según la Organización Mundial de la Salud, mata 100.000 personas al año, el dengue hemorrágico, el Ébola, el paludismo o malaria, que solo en el 2016 afectó a 126 millones de personas, en 91 países, el sarampión, que mató, en el 2016, a 90.000 personas en todo el mundo, y que produce universalmente alrededor de 390 millones de contagios o infecciones, la fiebre amarilla, el VIH-SIDA, la tuberculosis que mata 2 millones de personas al año.

En el mundo actual, como parte de las guerras modernas, se usan bacterias, virus, esporas como la del Antrax, para desarrollar lo que se llaman las guerras bacteriológicas y guerras agroterroristas, aprovechando para ello aerosoles, animales, insectos, pulgas, ratas, mosquitos, moscas, infectando ríos, aguas en general, alimentos, de persona a persona, depositando cadáveres en pozos de agua como hizo William Walker, cuando huía, en la guerra nacional en Nicaragua en abril de 1856, para provocar el cólera.

Desde la I Guerra Mundial se utilizaron armas químicas y gases asfixiantes, vesicantes, invalidantes, y lacrimógenos. Después se desarrollaron gases neurotóxicos y las armas bacteriológicas, como el uso de la botulina, con efectos similares a la Bomba N, que mata personas dejando intactas las edificaciones físicas.

Durante la II Guerra Mundial se hicieron experimentos en humanos prisioneros, por los nazis y japoneses, para desarrollar armas bacteriológicas.

En la guerra de Vietnam los Estados Unidos usó desfoliantes como el “agente naranja” y los “herbicidas arco iris”.

Como parte de estas armas biológicas están el carbunco, el ébola, la brucelosis, el tifus, la fiebre amarilla, la viruela, así como muchas toxinas.

Hay armas biológicas y herbicidas anti agrícolas para destruir cultivos, desfoliar vegetación, como las usaron en Malasia, Vietnam y en Cuba. La roya del trigo, del arroz y del café, ¿quién puede asegurar que no se introdujo como armas en países para entorpecer sus producciones agrícolas, disputando mercados mundiales o regionales? Igual con el ganado de distintas especies, vacas, puercos afectados con la peste bovina o la fiebre porcina, con lo que también se eliminan recursos animales.

La muerte, en números millonarios de personas, no nos han sido indiferentes, han existido. Somos los humanos los que hemos sido indiferentes hacia esas muertes resultado de las guerras mientras no nos afecten, mientras se lleven allá… en una localidad remota, allende de nuestras fronteras y nuestra comodidad.

El terror con que se ve y se aprecia el Coronavirus, por su inmediatez e impacto sorpresivo, acaso no es igual al que sufren millares de personas, hoy en el mundo, por las guerras regionales que se impulsan por las grandes potencias, y que viven esos pueblos, disputándose estas potencias las áreas de materias primas estratégicas, las regiones geopolíticas, los mercados de colocación de productos y las áreas de mano de obra barata.

El mismo esfuerzo internacional que hoy se trata de hacer y de coordinar para enfrentar el Coronavirus, deberíamos mantenerlo para acabar, de una vez por todas, con las guerras neoimperialistas, neocolonialistas, que siguen existiendo.

Hay guerras de las que no cultivamos la memoria de sus muertos y de las que nos hacen perder su memoria. Mientras no las olvidemos las recordamos.

La guerra contra el Coronavirus no nos ha hecho perder la memoria de su presencia, de su amenaza. Tampoco nos ha hecho perder la memoria de esas otras muertes, algunas muy presentes y no tan lejanas.

¡Mantengamos en alto la memoria de todas las guerras para la preservación del género Humano!

Imagen: https://pgmysgm.blogspot.com/2019/09/la-primera-guerra-mundial-fecha-28-de.html

DE ALTO RIESGO

Cosas veredes,
amigo Sancho, en el
trajinar que nos va deparando
este nuevo planeta,
hoy con esa forma de
corona con patas.
Resulta que ahora
nosotros, modelo
cincuenta de probada
calidad, resultamos ser
ciudadanos de alto riesgo.
Y tienen toda la razón
esos fondillos monetarios
del Banco Mundial usurero:
somos realmente de alto
riesgo porque
tenemos memoria
de paquidermos y no
comemos cuento ni
tragamos sus aldabas.
Somos un riesgo para
sus planes totalitarios
de continuar sin estorbos
con la destrucción del planeta
que estiman exclusivamente
propio y privado para
su zángana política
económica. Claro
que somos población
de alto riesgo para
refrescarles la memoria
a quienes hoy abogan
por destruir el Estado
Social de Bienestar y
arrodillar a la clase trabajadora
para que viva sumida
en ese pestilente pantano
de las migajas que caen
de sus mesas de ébano.
Población de alto riesgo
hemos sido desde
nuestros años escolares,
cuando nuestros Maestros
y Maestras en la Escuela
Pública, nos enseñaron
a distinguir claramente
entre la justicia
y la injusticia. Y
además,
nos instruyeron para
que anheláramos ser
Juan Santamaría
en las veladas del 11 de Abril;
o don Juanito proclamando
sus manifiestos de libertad
y patriotismo. Entonces
claro que somos de alto riesgo;
de altísimo digo con certeza,
porque ya lo verán que 
no habrá nueva figura
de planeta con patas
que impida a esta
GENERACIÓN
salir a enfrentar a los
filibusteros criollos
y malinches que hoy
pretenden embucharse
los tesoros del Estado
solidario y seguir hartándose
con el pan ajeno como
virus antisociales ciegos
de codicia y avaricia.
Somos de alto riesgo,
y sabemos plenamente
que no pasarán,
y que con Alberti,
los echaremos al mar
con cepo y cadena
al cuello.

ClaMo
Toyopán, ZURQUÍ

Ilustración: http://www.revistaikaro.com/museo-juan-santamaria-rendira-honores-a-memoria-de-juan-rafael-mora-porras-y-jose-maria-canas-escamilla/

Construir el nosotras, nosotros

Óscar Madrigal

En las últimas semanas una gran cantidad de organizaciones sociales, grupos de intelectuales, sindicatos, sectores de lo más diverso de la sociedad civil y personas a título individual, han hecho centenares de propuestas al Gobierno para enfrentar la crisis sanitaria y económica y las formas de recuperación después de ella. La gran mayoría se han recogido en el medio digital dirigido por Héctor Ferlini-Salazar, SURCOS, que es en este momento el gran aglutinador y articulador de muchos de estos grupos.

En SURCOS hemos leído las propuestas del Conversatorio del Departamento Ecuménico, del Sindicato de Educadores Costarricense, Redess Costa Rica, la Federación Ecologista, Onda UNED, sectores indígenas, el Servicio Jesuita para Migrantes, el Frente Nacional por la Seguridad Social, la FRENASS, Grupo Economía Pluralista, Alianza por una Vida Digna, Territorios Seguros, asociaciones de estudiantes, jóvenes y mujeres. Además del pensamiento de muchas personas en su calidad individual que ofrecen soluciones prácticas y realistas para enfrentar la emergencia y los meses y años difíciles que nos esperan.

La gran mayoría de esas propuestas se han hecho llegar al Presidente Alvarado, al vicepresidente Rodríguez y a otras autoridades gubernamentales.

Pienso que todas estas ideas o proposiciones se pueden resumir en una sola idea:

“La crisis sanitaria y económica requiere salidas urgentes y la participación ciudadana organizada para construir nuevas alternativas. Hay que combatir las desigualdades con propuestas que apunten a la justicia social, ambiental y de género”.

Todas las proposiciones de las organizaciones sociales apuntan en esa dirección con lógicas diferencias de matices, ideas más o ideas menos.

La inmensa mayoría de las organizaciones sociales proclaman lo que las une y con esas propuestas manifiestan la unión frente a un sistema que las divide.

Así se construye el “nosotras, nosotros”.

Unión, unión, unión de las organizaciones sociales. Unidad desde lo que tenemos en común.

Tomado del espacio en Facebook del autor.

Nota de la dirección de SURCOS: Agradecemos los conceptos expresados por el compañero Óscar Madrigal. SURCOS busca ser un espacio de confluencia que aporte en el proceso de construcción de la democracia participativa, lo cual, pasa por el desarrollo de movimientos sociales y su articulación de acuerdo a las decisiones de los distintos grupos u organizaciones.

Página de SURCOS cuando era un medio impreso. Este medio nació el 7 de noviembre del 2007, simbólicamente un mes después del referendo en relación con el TLC.

CARTA PÚBLICA AL SEÑOR PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

Señor
Carlos Alvarado Quesada
Presidente de la República
Presente.

Estimado señor Presidente:

            Nos sentimos en la obligación moral de dirigirle a usted esta carta en momentos en que nuestra Costa Rica y el mundo entero enfrentan la pandemia del Covid-19, con graves efectos en la salud, la economía  y demás actividades humanas. Lo hacemos también en ejercicio de la facultad que usted nos otorgara,  en su momento,  como garantes del ejercicio ético en su gestión de gobierno.

            Queremos, en primer lugar, reconocer el manejo transparente, informado, técnico y eficaz que se han hecho las autoridades a cargo de la crisis sanitaria que padecemos. Todo el país ha visto cómo, de manera profesional y responsable, las personas especialistas y expertas en salud pública han sido quienes han tomado la palabra y las acciones requeridas, eliminándose cualquier manejo político indebido. También estimamos de gran valor que este desafío se haya ejecutado con estricto respeto a las libertades y derechos fundamentales de las personas, tal y como debe ser, a pesar de las medidas extraordinarias que por obligación se han tomado.

            Dicho lo anterior, queremos transmitirle nuestra preocupación por el futuro  que nos espera como sociedad y nación. Debemos advertir que la calamidad que estamos sufriendo nos encontró, afortunadamente, con un sistema de salud pública (Ministerio de Salud y C.C.S.S.) con importantes recursos y capacidades, materiales y humanos, que han hecho la diferencia entre sobrellevar esta crisis sanitaria con márgenes de éxito razonables, y no tener que enfrentar la catástrofe que ha significado para muchos países, incluso de mayor desarrollo y riqueza que el nuestro.  A estas entidades rectoras se han sumado universidades públicas y otras instituciones que han permitido instalar hospitales de emergencia, confeccionar equipos de protección, dar asistencia técnico-profesional y hasta ensayar  alternativas de detección y tratamiento de la enfermedad. La verdad es que todos estos logros nos tienen gratamente impresionados tanto dentro como fuera del país.

            Pero debemos recordar también que esas instituciones que hoy responden a la altura de las circunstancias “no son hijas de las piedras”, como diría el benemérito García Monge, sino el resultado de largas luchas y conquistas sociales de muchas generaciones de nobles costarricenses.  De manera particular la Caja del Seguro Social –cuyo financiamiento obliga al Estado, patronos y trabajadores- es una de las columnas que cimientan y sostienen el pacto social real, surgido del doloroso parto del período 1940-48,  y  que por décadas le ha otorgado al país estabilidad política y social.

            Al tiempo que celebramos su convocatoria a todos los sectores del país para dialogar y ser oídos, queremos respetuosamente instarle a que se continúe tomando aquellas medidas que en definitiva encausen al país, por la senda correcta. No equivocarse en este tema y en este tiempo es fundamental para garantizar la paz social y la salud de la democracia. Hay que refundar la nación sobre las únicas premisas que hacen viable cualquier proyecto humano, a saber, la solidaridad y la equidad, el aporte de cada uno, según su capacidad, y siempre teniendo como fin indispensable el bien común por sobre los intereses de grupo.

            Por eso mismo también nos ha preocupado ver cómo la balanza en este proceso podría ser cargada de manera desproporcionada en los hombros de asalariados y jubilados, sobre todo del sector público. Ya antes de esta crisis se emitieron leyes que procuraron corregir excesos injustificados. Esa tarea está sobradamente cumplida. Pero, aun así, consideramos que este sector puede contribuir una vez más, pero debe ser de manera proporcional al ingreso, en montos razonables y temporalmente limitados.  En todo caso, los cálculos de este nuevo aporte extraordinario, dadas las innumerables cargas sociales que ya pesan sobre salarios y pensiones, deberían hacerse sobre los ingresos netos y no brutos de los contribuyentes. No sería justo ni legal, tampoco, cercenar derechos adquiridos como el aguinaldo o el salario escolar.

            Por otra parte, nos parece importante, tanto desde el punto de vista de justicia, como de la paz social, que parte de la contribución venga de las empresas y personas privilegiadas, que han disfrutado de altos rendimientos en los últimos tiempos. Sea o no que sus ingresos hayan mermado, tienen el deber de aportar de manera razonable a enfrentar esta crisis, habida cuenta de que incluso, algunos de ellos, por su actividad, han visto aumentar o mantenerse su nivel de ingresos.

            Señor Presidente, Usted atinadamente ha llamado a la unidad y la solidaridad. Esos valores deben ser hoy la práctica común. No podemos pedir más solidaridad y unidad, si hay un aporte marcadamente sesgado en contra de algunos que ya contribuyen y están dispuestos a seguirlo haciendo.

            De las decisiones que se tomen, señor Presidente, dependerá si hay aún motivos para celebrar el tan esperado Bicentenario de la Independencia de su programa de gobierno. No podemos darle cabida a las salidas violentas en ausencia de equidad y justicia.

Atte. Garantes Éticos.

MARGARITA BOLAÑOS ARQUÍN                                   QUINCE DUNCAN MOODIE

                                    JOSÉ MANUEL ARROYO GUTIÉRREZ

PRIMERO DE MAYO DE 2020

Rodrigo Aguilar

Expresidente CTRN

Este Primero de Mayo, Día Internacional del Trabajo, celebraremos dicha conmemoración de manera diferente, es decir realizaremos marchas virtuales, ante la imposibilidad de caminar en forma conjunta, debido por su puesto a la pandemia que está afectando a todos los continentes.

Independientemente de la forma que lo haremos, esta es una ocasión propicia para rememorar la gesta heroica de miles de trabajadores que ofrendaron su vida, fueron perseguidos, encarcelados, torturados, desterrados, en una lucha centenaria sin tregua, incansable, persistente, valiente, aguerrida con el propósito de alcanzar una de las conquistas más importantes para el género humano, “la  jornada de 8 horas”, y  a su vez por alcanzar mejores condiciones de vida para quienes día a día con su esfuerzo físico o mental crean la riqueza .

También recordaremos y rendimos homenaje a quienes tuvieron la valentía de proponer la celebración del Primero de Mayo en nuestro país, cuya primera celebración se realizó en el año 1913, gracias al tesón, a la visión, y a la decisión de los integrantes del Grupo Germinal y de la Federación de Trabajadores de esa época, quienes consideraron vital acelerar la lucha por la jornada de 8 horas, la que legalmente se alcanzó en el año 1920.

Tenemos muy claro que a la clase trabajadora nadie le regala nada, sus reivindicaciones se han forjado a lo largo de su historia y obtenido como producto de su espíritu solidario y unitario que nos da la suficiente fuerza para lograrlo.

Nos agrupamos virtualmente, pero a su vez sentimentalmente para retomar la energía que desplegaron nuestros antepasados, para acrecentar la mística, para avivar la solidaridad entre nuestra clase y con muestro pueblo, para renovar el principio de unidad que debe caracterizar a nuestros movimientos, para izar la bandera de la justicia, de la equidad, de la democracia, de la honestidad, para avivar el fuego de la tea que ilumine el camino para el logro de una Costa Rica Incluyente.

Nuestro propósito persigue alcanzar mejores condiciones de vida, por cuanto quienes se han apuntado a la explotación, con sus propuestas oprobiosas de su modelo neoliberal y con la gravedad que hoy la gran empresa no aporta los recursos correspondientes al fisco, además que los políticos fieles y obedientes intentan recargar en la clase trabajadora todo el sistema recaudatorio, pero además vender las instituciones que han sido fuente de desarrollo del país

Marcharemos virtualmente también para defender a capa y espada las instituciones de la seguridad social que fueron creadas en la década del 40 y fortalecidas posteriormente, pero que hoy la clase política entregada al capital, intenta vender o desaparecer, también para exigir que se cancele a la CCSS lo que se le debe y para que se busquen nuevos y frescos recursos para fortalecerla.

Debeos tener claro que para cumplir con la tarea de desmantelamiento del Estado Social de Derecho, quienes manejan los hilos conductores de todas esas transformaciones, es decir el grupo neoliberal incrustado en las cúpulas de los partidos políticos tradicionales, en las cúpulas empresariales y en los grandes medios de comunicación, no han dudado en restringir los presupuestos de las instituciones encargadas de tutelar derechos y reducir los salarios y condiciones laborales para desprofesionalizarlas; además se han encargado de enviar funcionarios preparados para socavar las instituciones desde adentro, a las que les han cercenado sus posibilidades de acción al no permitirles reinvertir, y puesto toda serie de trabas y obstáculos para que lograr su debilitamiento

Apertura, movilidad vertical, horizontal y voluntaria, privatizaciones, concesiones, venta de instituciones, productividad, competitividad, flexibilización laboral, son las palabras que comenzaron a acuñarse desde hace 4 décadas y forman parte del idioma de la  élite tecno burocrática del Estado, todo ello ha llevado al movimiento sindical costarricense a replantear sus métodos de lucha otrora de carácter reivindicativa, para entablar también una lucha por la defensa de la institucionalidad costarricense, así mismo ha llevado a los diferentes grupos existentes dentro del tejido social  a dar grandes luchas para defender los recursos naturales, para proteger nuestros bosques, nuestros humedales, nuestra fauna, nuestro recurso hídrico. Lucha que no podemos dejar de dar en ningún momento

Sindicalistas, comunalistas, cooperativistas, ecologistas, profesionales, obreros, intelectuales, activistas sociales, amas de casa, estemos sintiendo los efectos de esa pérdida del Estado Social de Derecho, que nuestras anteriores generaciones desarrollaron con gran visión y proyección y por ello no debemos abandonarla.

PRIMERO DE MAYO 2020

José Joaquín Meléndez G.

Atípico, virtual, desmovilizados. Desempleados como nunca, subempleados multiplicados. Pandemia. Paro y arrogancia empresarial, amenazas de inversionista extranjeros, presión y antisolidaridad empresarial, parálisis del transporte, ferrocarriles, buses, terminales aéreas, baja de placa y multas por ciento diez mil colones, especulación. Hogares en tensión y psicosis por la falta de alimentos, trabajo en casa, cautiverio forzoso, suspensión en pago de alquileres, amenazas de desahucio, agua, electricidad, créditos y tarjetas de crédito. Iglesias, gimnasios, restaurantes, salones, estadios, cantinas, bares, playas, hoteles, todos cerrados. Calles vacías, nada de manifestaciones. La Asamblea Legislativa aprobando leyes como locos sin el mayor detenimiento, todo es urgente, hay que reprimir con más multas; se olvidan que la soberanía reside en el pueblo. Escuelas colegios universidades cerradas con lecciones virtuales, profesores experimentando metodologías, niños de ensayo. La CCSS como un gladiador, pero restándole ingresos y un pueblo defendiéndola de los ataques arteros de sus cotidianos enemigos. Debilitamiento y amenazas contra el IVM. Judicialización de las movilizaciones y castigo a las huelgas. Un Ministerio de Salud asumiendo la rectoría con su gran pilar la CCSS y la obediencia del pueblo. Baja del precio del petróleo sin parangón en la historia, pero RECOPE con los tanques llenos y los precios del combustible como subsidio para atacar la pandemia. Los servidores de Estado (empleados públicos) pagando los platos rotos, desmovilizados, amenazados y castigados en sus libertades sindicales. Sindicatos sin foros ni asambleas con oficinas cerradas y acción virtual. Un gobierno agitado, desgastado, tomando oxígenos con la pandemia, pero con los buitres políticos a su alrededor esperando la carroña en la campaña política. Una tramposa campaña política venidera.

Así llegamos a este Primero de Mayo y dinteles del Bicentenario del 2021.

Salud a todos los trabajadores del mundo y de mi patria, a quienes han mantenido en alto la antorcha de la libertad y el estandarte de la lucha. Gloria para quienes han marchado al infinito bajo leyes opresoras de castas y jueces, sufriendo linchamientos, cárcel, persecución e infamias como los Mártires de Chicago, las mujeres del 8 de Marzo, los jóvenes con sus ideales libertarias y a los campesinos que han luchado por sus tierras, sus familias y su cultivo y los dirigentes históricos de Costa Rica. Victoria para todos aquellos dirigentes sindicales que han regado la semilla de la libertades y derechos bajo la organización, la formación y reivindicación permanente, convencidos del derecho al trabajo, la justicia, la paz y la democracia. A esos hombres y mujeres sindicalistas que abrazan el derecho inagotable de la unidad como principio nacional y universal de los trabajadores para alcanzar la corona que históricamente nos corresponde. Reconocimiento a las luchas de los trabajadores por la jornada de ocho horas de 1920 y la UGT, la huelga del nueve de agosto de 1934, el Código de Trabajo del 15 de setiembre de 1945, por las conquistas sociales establecidas en derecho por la Constitución Política de 1949, por el derecho a los obreros del aguinaldo de 1958, la aplicación del Sistema General de Preferencia para mantener el derecho a la negociación colectiva y derecho de sindicalización, la derogatoria del 333 y 334 del Código Penal, la conquista del Salario Escolar, la consolidación del Derecho Procesal laboral, las luchas campesinas por sus tierras de los años 70. Las Movilizaciones populares de ALCOA, el Comité Cívico Limonense y la FETRAL, en el Combo del ICE, la lucha nacional del FDT, contra el TLC, lucha estudiantil, la movilización contra RITEVE, la movilización multitudinaria contra el Combo Tributario del 2018.

Para las centrales sindicales que mantienen las columnas del sindicalismo costarricense en la CTRN, la CTCR, la CUT, la CMTC, la Juanito Mora y la UGT que busquen el punto angular de la verdadera unidad para enfrentar la crisis.

Y como epílogo, el saludo fraterno para la Central Sindical de las Américas, CSA, en Uruguay y la Confederación Sindical Internacional, CSI, de Bélgica que agrupa a las organizaciones de todos los continentes del globo terráqueo.

San José, 30 abril 2020