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Autor: María José Ferlini Cartín

«En Costa Rica No estamos dormidas»

«En Costa Rica No estamos dormidas» es una obra artística independiente, la cual se crea desde una propuesta musical orquestal-coral feminista.

La obra se gestionó desde redes y alianzas de personas del sector cultura, arte y activistas feministas, las cuales buscan disputar el espacio público y de comunicación como una forma para incidir y reivindicar las voces de mujeres en su diversidad. Todo esto dentro del contexto del #8M Día Internacional de la Mujer; así como marzo, un mes clave para incidir en la necesidad de atender con urgencia los derechos humanos de las mujeres, sobre todo en este contexto electoral desventajoso para las mujeres y cuerpos feminizados.

En los siguientes enlaces puede acceder al video completo:

Facebook: https://fb.watch/bESR9iXfoV/

YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=VTwtDlLS9y4

Instagram: https://www.instagram.com/p/Ca280omFshm/ https://www.instagram.com/p/Ca29egvAHZP/

Tiktok: https://vm.tiktok.com/ZMLyK7ET3/

Twitter: https://twitter.com/AcosoCr

¡Movamos las redes a favor de los derechos humanos de las mujeres, el arte y la cultura!

#femiminismos #CR #8M #NoMásAcoso #NiUnaMenosCr #FueraRodrigoChaves #Nidios #Nimarido #Nipartido #SevaAcaEr

Las impredecibles. Juristas que rompen límites

Documental

El pasado 8 de marzo a las 6 pm se llevó a cabo la presentación del documental: “Las Imprescindibles. Juristas que rompen límites”, película elaborada por Patricia Howell y presentada gracias a la colaboración del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad de Costa Rica.

La presentación se realizó en el marco del Día Internacional de la Mujer, para rendirle homenaje a grandes mujeres juristas. En el siguiente enlace podrá observar el documental: https://fb.watch/bEWUdTMjGd/

Elecciones en Costa Rica: Balances desde la perspectiva de las mujeres

Debate

Se extiende la invitación para ver el debate “Elecciones en Costa Rica: Balances desde la perspectiva de las mujeres”, organizado el pasado 2 de marzo del 2022 por el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer. En este debate, que toma lugar entre la primera y segunda ronda de las elecciones nacionales, se discutió sobre los candidatos y la situación política desde la perspectiva de las mujeres.

En el debate participaron invitadas con un análisis exhaustivo y apropiado a partir del proceso de la primera ronda electoral y el proceso a seguir con la segunda ronda. El debate fue moderado por la estudiante Maureen Porras Arias, politóloga, activista feminista y asistente del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer. Participaron las siguientes invitadas:

  • Dra. Montserrat Sagot Rodríguez, directora, Centro de Investigación en Estudios de la Mujer
  • M.Sc. Lorena Camacho De La O, Red Feminista contra la violencia hacia las Mujeres en Costa Rica
  • Dra. Gina Sibaja Quesada, politóloga, profesora e investigadora, Escuela de Ciencias Políticas (UCR)

Podrá reproducir el debate en la página de Facebook del Centro de Investigación en Estudios de la Mujer, o bien compartimos el enlace al video en YouTube.

 

Compartido con SURCOS por el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer.

Conmemoración 8 de marzo. Día Internacional de la Mujer

El día de hoy, 8 de marzo, se realizó en el Parque de San Ramón, la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Entre las 8:00 am y 1:00 pm hubo puestos informativos, venta de artesanías, y la exposición del Concurso de Arcoiris. Además, entre la 1:00 pm y las 8:00 pm se realizó un acto conmemorativo y se llevaron a cabo actividades artísticas y culturales.

Se realizó una marcha a San José, y hubo plantones informativos en Limón, Coto Brus, y Puntarenas, organizado por la Red por los Derechos de la Mujer.

 

Compartido con SURCOS por la Red por los Derechos de la Mujer.

8M en Costa Rica

San José fue tomada por cientos de mujeres hermanadas a otros y otres afines al accionar y pensar de diversidad de feminismos, vibrando de dignidad, sororidad, coraje, consciencia y determinación denunciando violencias patriarcales, colonialistas y capitalistas del Estado costarricense y otros estados de la región. 

Además, de manera simultánea en otras provincias se impulsaron marchas y otras acciones conmemorando el Día Internacional de las Mujeres. 

Pueblos Originarios

Este próximo 11 de marzo a las 6 pm se realizará el conversatorio Pueblos Originarios, en el cual se tratarán temas sobre la realidad, luchas y experiencias sobre estos territorios.

El conversatorio contará con la participación de 5 expositores: Mónica Bolaños, como realizadora audiovisual; Tupac Enrique Acosta, defensor y trabajador en el desmantelamiento de la doctrina del descubrimiento; Guillermo Hernández, promotor cultural; Gustavo López, coordinador general del Centro Universitario Comunal de Guelatao y Marcony Lacayo, indígena Maleku de Guatuso Zona Norte y director ejecutivo de la asociación indígena de las ocho etnias de Costa Rica.

Se estará transmitiendo vía Facebook Live, Radio 16 y YouTube. Programa el cual será elaborado gracias al Colectivo Reflexión – Acción.

¿Qué pasaría? En siete preguntas

José Luis Callaci

La explicada como limitada incursión militar de Rusia, para la protección de los millones de rusos parlantes de Ucrania que vienen siendo sometidos a todo tipo de agresiones, incluidos actos de genocidio contra la propia población civil, los descubiertos planes de un ataque masivo a esta población del este del país, la escalada militar con armas ofensivas y los intentos de hacerlo en conjunto con la alianza militar de la NATO, lo que según Rusia pone en riesgo su propia seguridad, generan algunas interrogantes sobre esto que viene sucediendo. Sobre hechos que, al margen de apresurados juicios basados en simpatías o antipatías que dañan el propio sentido común, muestran una realidad que tiene que ser analizada a profundidad.

Luego del Golpe de Estado del 2014 perpetrado por ultranacionalistas neonazis, alentado y apoyado desde el exterior, se produjo una crisis que derivó en una guerra con grandes riesgos de convertirse en una confrontación internacional de grandes proporciones. Los ingentes esfuerzos en todo este tiempo para encontrarle una salida pacífica al conflicto por medio del diálogo y la negociación resultaron infructuosos, debido en gran parte a ciertas interferencias. Una guerra que viene cobrando la vida de miles de víctimas entre la población civil ruso parlante que supera los 15 millones y ocupa una considerable proporción del actual territorio de la hoy llamada Ucrania. Son estas las principales motivaciones que tuvo Rusia para proceder a esa intervención militar, manifestada como no deseada. ¿Por qué no le quedó otra opción? Por todo esto nos preguntamos: ¿Qué pasaría si en Canadá como resultado de un Golpe de Estado se estableciera un gobierno anglo sajón ultranacionalista, con fuerte presencia neonazi, que prohibiera el uso de la lengua francesa en Quebec o en España un poder similar le prohibiera a Cataluña el idioma catalán? ¿Qué pasaría si tanto quebequenses como catalanes decidieran resistirse y como consecuencia de ello fueran agredidos al igual como lo ha venido haciendo el gobierno de Ucrania contra la población ruso parlante? ¿Qué pasaría si Rusia decidiera repartir cientos de bases militares en el mundo y rodear con gran parte de ellas a un supuesto potencial enemigo? ¿Cómo reaccionaríamos ante tales hechos, que pisotean el derecho de cualquier pueblo a defender su idioma, su cultura, sus formas de vida, sus creencias, sus tradiciones, su historia y sus propias vidas? ¿O al de todo Estado soberano a proteger la seguridad en sus fronteras? ¿O es que lo que es bueno para el ganso no lo es para la gansa? Son solo preguntas que nos hacemos.

MISOGINIA ENTRE LAS MUJERES, BAJO EL SIGNO DE PROCUSTO en la Suiza centroamericana neoliberal

Magda Zavala *

A la memoria de Chavela Vargas, Carmen Lyra, Eunice Odio y Yolanda Oreamuno

Descubrir que, luego de tantas décadas de vigencia y conquistas del feminismo, existen mujeres y grupos de mujeres capaces de armar una persecución subterránea contra otra mujer o varias es bastante más que sorprendente. Y muy triste comprobar que esta acción altamente ingrata, ocurre para arrebatar el lugar y el prestigio de las otras, o incluso, para algo más bajo aún: privar a la otra de lo ha conseguido con esfuerzo propio y dignidad, sin depender de familia adinerada, de marido con contactos o dinero, ni de partido político como palanca. También suele darse, entre pares, en apariencia, amigas, cuando alguna quiere impedir que una colega emergente tenga éxito, como forma de competencia desleal, o cuando busca alimentarse indebidamente de sus logros. Son las llamadas “eneamigas”. Estas personas parecen odiar a sus congéneres, incluso a aquellas que les han tendido la mano, aunque pueden usar de vez en cuando eslóganes feministas para fingir estar a la altura de los días. A las misóginas podría moverlas la endogamia, que impide o desconoce la movilidad social; la rebatiña y un sentimiento muy común: la envidia.

Las mujeres misóginas suelen atacar por vías soterradas, que fue lo que la cultura les enseñó a hacer: utilizar el engaño, la murmuración, el montaje y la calumnia. Con esas armas, en el pasado, las mujeres buscaron protección, porque eran sujetos débiles, en una sociedad que les dejaba solo las sombras como espacio de actuación. Por ser vistas como secundarias y devaluadas, debían ocultar el rostro para ser menos vulnerables, lo cual era comprensible en su situación. Algo poco explicable es que se actúe del mismo modo en el siglo XXI y con las mismas armas del patriarcado. Es escandaloso y evidencia de pérdida de lo logrado en las décadas recién pasadas, o de lo que nunca se adquirió. Le he buscado explicación a ese hecho y aquí les va.

En Costa Rica, sociedad aparentemente evolucionada, pero en realidad muy conservadora y procustiana, se ha sumado actualmente a la antiquísima rivalidad entre las mujeres la decadente moral neoliberal que todo lo permite y que se quita los escrúpulos, como camiseta, con facilidad aterradora. Esa es la nueva “moralidad” que permite la creación de noticias falsas, dándoles halo de verdad, que considera lícito perpetrar acuerdos cómplices para imponer lo falso y dar por reales hechos sin fundamento; es la que permite la circulación de documentos fingidos y la compra-venta de las conciencias; es el contexto que facilita la negociación de las distinciones, al margen de la justicia, y el engrosamiento de los currículos, así como el tráfico abierto de influencias, la legalización de la violencia de los derechos y un largo listado de permisividades. Esa práctica invisible ha permeado todos los sectores de edad, y ocurre en todos los campos, incluida la cultura que antes parecía inmaculada. Veo actualmente en esta geografía un caos de valores, donde el antagonismo se impone sobre la cooperación; el qué va a lograr cada cual que justifica las alianzas convenientes, sobre lo que es justo; la complicidad sobre la lealtad.

En materia de misoginia, la pertenencia de género no hace ninguna diferencia. Existe en hombres y en mujeres. Los hombres conscientes han debido esforzarse por erradicar el menosprecio hacia las mujeres, que se les impregnó con la escolaridad y la experiencia en grupos sociales primarios (familia, amigos, grupos deportivos…). En la actualidad, empiezan a aparecer hombres solidarios con la causa de las mujeres, que apoyan y reconocen su lugar y sus logros, un gesto bastante reciente que es de agradecer. La misoginia ha sido mayoritariamente compañera del machismo. Las personas misóginas, cuando no actúan, son cómplices de la violencia pasiva o activa hacia las mujeres, o, incluso la disimulan, como si fuera asunto sin importancia, cuando ocurre entre ellas.

Costa Rica, como sociedad, lleva el estigma de Procusto. Ese es su rasgo de personalidad colectiva más agudo, que nada tiene que ver, ni debe confundirse, con la democratización de las oportunidades. Procusto, hijo de Poseidón, según la mitología griega, quería a todos de una misma talla y, para lograrlo, cortaba pies y cabezas. Él representa la absurda necesidad de aplicar el rasero y perseguir a otros, cuando no se ajustan al estándar, o simplemente porque destacan en algo. Esa fue la actitud que sufrieron y denunciaron tantos (as) artistas que se fueron de aquí, para no volver nunca más. Ya señaló directamente Yolanda Oreamuno esta lacra en su ensayo “El ambiente tico y los mitos tropicales”. La autora aseguraba que aquí no cortan cabezas, sino que “Le bajan suavemente el suelo que pisa” (Oreamuno, 1961: 19) al desdichado elegido. Sin embargo, mucho ha cambiado desde entonces, porque la violencia es ahora explícita, sin gran disimulo.

Las mujeres procustianas y misóginas son muchas más de lo que uno se imagina y acostumbran actuar con sonrisas y halagos desmesurados, incluso declaratorias de tierno cariño a las demás, mientras les tienden una cama, urden un atropello, envían notas ocultas de descrédito, o circulan falsedades por teléfono, redes sociales y correos electrónicos. Algunas encuentran complacencia en decir a sus conocidas, fórmulas como estas: “Conozco a mucha gente que te odia”, o “Aunque a vos mucha gente te odia, yo te quiero”. Estas personas buscan reunirse para la complicidad, no para la solidaridad.

En este contexto, la palabra sororidad hará arrugar la cara a las misóginas, que la sentirán como una amenaza y la desterrarán de su léxico. La unión y el apoyo leal entre las mujeres y su respeto mutuo daría sostenibilidad a las conquistas logradas y las que vendrán. Ese es el horizonte, la meta y el más importante desafío que tienen las mujeres y el feminismo en el presente: conseguir que este valor, aún tan utópico, se vaya convirtiendo, efectivamente, en una realidad.

* Escritora, investigadora literaria, docente, promotora de instituciones culturales.

Harold Abrahams, el campeón olímpico que venció a la intolerancia

Gabe Abrahams

Harold Maurice Abrahams (1899-1978) nació en Bedford, Reino Unido. Sus abuelos paternos fueron Abraham Klonimus y Esther Klonimus, judíos residentes en Lituania. Uno de sus hijos, Isaac Klonimus, emigró a Gran Bretaña y se instaló en Bedford, lugar en el que escogió el nombre de Isaac Abrahams, en honor al nombre de su padre: Abraham. Isaac Abrahams fue el padre de Harold Abrahams.

Harold Abrahams tuvo varios hermanos. Su hermano mayor, Adolphe, fundó la medicina deportiva británica. Su hermano mediano, Sidney, destacó como saltador de longitud y representó a Gran Bretaña en los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912.

Educado en las prestigiosas Escuelas de Bedford y Repton, Harold Abrahams cursó sus estudios de derecho en la Universidad de Cambridge entre 1919 y 1923, tras ser subteniente del ejército británico.

Durante su primer curso en Cambridge, el joven Harold se dedicó a dos disciplinas atléticas: la velocidad y el salto de longitud. Entrenó y compitió con gran empeño y, gracias a eso, consiguió clasificarse para los Juegos Olímpicos de Amberes 1920.

En los Juegos de Amberes, fue eliminado en los cuartos de final de los 100 y los 200 metros, así como en salto de longitud. Pero, en el relevo de 4×100 metros, quedó cuarto y rozó la medalla olímpica.

Durante los años siguientes, Harold Abrahams se dio cuenta de que no podría conseguir la anhelada medalla olímpica sin un entrenador de prestigio y contrató al reconocido técnico Sam Mussabini.

Mussabini sometió a Abrahams a un entrenamiento muy exigente, extraordinariamente exigente para aquella época, dando importancia especial a la salida, la técnica de carrera, el aspecto psicológico de la competición…

En los Juegos Olímpicos de París 1924, en el Estadio de Colombes, llegó el fruto del trabajo de ambos. El 7 de julio, Harold Abrahams consiguió la victoria en la final de los 100 metros en una memorable carrera y la ansiada medalla olímpica, el oro olímpico.

Abrahams derrotó a sus rivales con una gran autoridad, dejando en evidencia al campeón olímpico de los Juegos anteriores, el norteamericano Charlie Paddock.

En la prueba de relevos de 4×100 metros, en la que había sido cuarto cuatro años antes, Abrahams consiguió la medalla de plata. La prensa británica se rindió ante él, la prensa deportiva del mundo entero mostró asombro por su gesta.

Harold Abrahams había luchado durante años contra sus rivales, y también contra el antisemitismo existente en el seno de la sociedad británica, un antisemitismo muy arraigado que se había vuelto en su contra en algunas ocasiones. En cualquier caso, el antisemitismo en Gran Bretaña y en toda la Europa continental era un fenómeno muy anterior y hundía sus raíces en la Edad Media. Con su oro olímpico, Abrahams lo había vencido. En París, lo había derrotado.

Harold Abrahams se retiró del deporte poco después de su éxito olímpico por culpa de una lesión. Y ejerció de abogado y de periodista y comentarista deportivo en el Sunday Times y en la BBC radio, entre otros medios, actividad que ya había llevado cabo en el All Sports o el Evening News desde los inicios de los años veinte y que mantendría a lo largo de décadas.

En 1934, Harold Abrahams inició su relación con la cantante de ópera Sybil Evers y se convirtió al catolicismo. En 1936, se casó con ella y, poco después, ambos adoptaron a sus hijos Alan y Sue.

En el mismo año de 1936, Harold Abrahams también acudió como comentarista de la BBC radio a los Juegos Olímpicos de Berlín, organizados por la Alemania nazi. Antes del acontecimiento, las autoridades británicas y la BBC avisaron a los organizadores de que el campeón olímpico y periodista deportivo de origen judío Harold Abrahams iba a cubrir los Juegos Olímpicos. Abrahams pudo realizar su labor periodística en los Juegos sin ser molestado por su origen judío.

En la segunda mitad de los años treinta, los sectores conservadores de la sociedad inglesa sintieron simpatía por la Alemania nazi y se produjo un nuevo rebrote del antisemitismo y de la intolerancia contra los judíos en Gran Bretaña. Abrahams no podía pelear contra el antisemitismo y la intolerancia desde el deporte como lo había hecho una década antes, porque se encontraba retirado. Pero respondió auxiliando a judíos perseguidos por el nazismo en los años de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En su propia casa de Londres, encontraron refugio algunos judíos procedentes de Austria y Alemania.

Concluida la Segunda Guerra Mundial, Harold Abrahams prosiguió su carrera como periodista y escribió un par de libros de interés histórico: The Olympic Games, 1896-1952 y The Rome Olympiad, 1960.

En 1957, Abrahams recibió la Orden del Imperio Británico. Y, en 1976, dos años antes de su muerte, se convirtió en el presidente de la Federación Británica de Atletismo.

Harold Abrahams falleció en Enfield en 1978 a los 78 años. Su fallecimiento causó una gran conmoción en el mundo del deporte.

En 1981, la película Chariots of Fire (Carros de Fuego), dirigida por Hugh Hudson, se centró en su historia, mostrando su gesta olímpica y su pelea contra el antisemitismo y la intolerancia de su tiempo.

En 1981, el International Jewish Sports Hall of Fame lo admitió en su seno y, en 2009, hizo lo propio el England Athletics Hall of Fame.

El 17 de mayo de 2007, su hija Sue Pottle y su sobrino Anthony Abrahams inauguraron una placa dedicada a él en la que fue su casa de Londres, concretamente en Hodford Lodge, 2 Hodford Road, Golders Green.

Hace un siglo de la historia de Harold Abrahams, del campeón olímpico que luchó y venció en el deporte y en la vida. En un par de años, se cumplirá un siglo de su oro olímpico. Aquel oro que ganó en pocos segundos, en 10 segundos que justificaron toda su existencia. Vale la pena recordarlo.

¿En dónde está el Acuerdo de Escazú?

Este miércoles 9 de marzo tendremos el Programa Voces y Política dedicado a responder ¿En dónde está el Acuerdo de Escazú?

Contaremos con la participación de Erlinda Quesada de FRENASAPP, Álvaro Sagot como experto en Derecho Ambiental, y Nicolás Boeglin, profesor experto en Derecho Internacional.

Acompáñenos a las 5 de la tarde por la 96.7 FM, Radio Universidad de Costa Rica.

Nota compartida con SURCOS por Voces y Política.