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Autor: María José Ferlini Cartín

Persecución sindical en Costa Rica: ¿Un delito continuado?

La Alianza por una Vida Digna transmitió mediante SURCOS Digital, la conversación sobre este tema entre Walter Antillón Montealegre, profesor emérito de la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica; Marielos Aguilar Hernández, historiadora, catedrática jubilada de la Universidad de Costa Rica; y Jorge Barrientos Valverde, profesor e investigador asociado de la Universidad de Costa Rica. 

Las intervenciones tuvieron como referente el texto del profesor Antillón «¿El Asalto del Siglo?» el documento se encuentra en el siguiente enlace de SURCOS: https://wp.me/p6rfbZ-h83

El video de la conversación puede verse en Facebook Live de SURCOS o bien en el canal de YouTube del medio. Facebook: https://www.facebook.com/events/2221821301309168/ .

Derechos humanos y resultado de las elecciones

Este martes 8 de febrero, en el programa Saber Vivir UCR 870 AM, se tocó el tema de los derechos humanos y resultados de las elecciones, a cargo de los miembros de la junta directiva de OIDHCR, la representación fue hecha por medio de la Licda. Gloriana Rodríguez y Marco Castillo. 

El programa se transmitió por medio de Facebook Live de OIDHCR.

La clave en la información

Por Carlos Meneses Reyes

La noticia, con foto incluida, de un combatiente de las FARC, frente 28, abatido en enfrentamientos con el insurgente Ejército de Liberación de Colombia – E.L.N, en la frontera del Estado Apure (Venezuela) con el Departamento de Arauca (Colombia), debidamente equipado con uniforme mixto camuflado, perteneciente al ejército colombiano e insignias de la torcida facción de las FARC; constituye prueba indiciaria de la infiltración del ejército colombiano Made in Usa; del carácter expansivo militarista(tanto militar como política) de la oligarquía colombiana, de la mano con el ejército invasor imperial, a quien el títere sub presidente de turno, no pide explicación de su presencia y si lo hace, en lastimera suplica, a la República Rusa, por la supuesta presencia de tropas rusas en el sagrado territorio donde nació Simón Bolívar.

La valiente denuncia del Dr. Alirio Uribe Muñoz, candidato por Bogotá DC, a la Cámara, por el Pacto Histórico, resaltando explicaciones sobre el suceso en registro fotográfico; sustenta, de manera confiable, el contenido de mi artículo: “La Situación Insurgente” de fecha 27 de enero de 2022, en el que analizo el momento de insurrección en la frontera nororiental y el dominio territorial de fuerzas rebeldes colombianas. Dicho artículo corresponde a un material de referencia, en cuanto a la situación de las antiguas Farc, fraccionadas, en lo que he dado en llamar “Tres en Uno” a que fue convertida las extintas FARC-EP, por el malogrado Acuerdo de terminación del Conflicto Armado Interno con las FARC-EP (que no “proceso de paz”) y su no implementación, por el régimen narco paramilitar en el poder, que no ha cesado esfuerzos en “hacerlo trizas”.

La labor de un comentarista o analista, sobre las situaciones álgidas generadas durante el conflicto armado interno colombiano, difiere de las posiciones respetables de organizaciones sociales, populares y hasta de portales independientes informativos.

Destaco el ingente esfuerzo de los analistas de base popular, generalmente de provincia, que con las uñas, escarban en lo publicado por la mediática colombiana e internacional, conforme al conduccionismo de información que el generalato colombiano monopoliza- cual funcionarios nazis de inteligencia- sobre que permiten dar a conocer, si o no, acerca de los sucesos del conflicto armado interno colombiano y a los que los dueños de los medios de alienación masiva colombianos, en forma genuflexa, prestos publican.

En Colombia, un analista independiente del conflicto armado interno acude a un método deductivo de lo publicado por la multimedia. Recurre a la aplicación metodológica de la inducción, en cuanto a lo contradictorio que resulta lo enunciado, con la génesis u origen de la noticia falsaria. Utiliza el método dialéctico, para contribuir, con una dosis de capacidad de análisis, a acceder a una premisa creíble, sin incurrir en el silogismo; actuando sobre el manejo de presunción; para obtener un panorama de conjetura, bajo postulados de situación hipotética, que confluya en realidades y no en los falsos positivos gubernamentales e institucionales. Es ese el reto de la inteligencia popular, ante el poder de la dictadura mediática. Ahí radica la clave de un término medio de la información. El analista en modo alguno es periodista, pues lo motiva la sustentación ideológica conforme a su concepción del mundo y en particular, del múltiple conflicto colombiano.

Muy pocas voces o escritos alternativos encuentro, a la fecha, de analistas del conflicto colombiano, que ahonden sobre la problemática vivida en la región nororiental y en particular en la frontera de Arauca y el Estado Apure. Los medios alternativos están huérfanos de editorializar al respecto. Ha transcurrido el mes, desde los enfrentamientos del ELN contra las facciones frentes 10 y 28 de las FARC, que operan en territorio venezolano. La mediática magnifica su accionar a limites extraterritoriales inconcebibles, alejando a la opinión pública nacional e internacional. Invito a que vayamos al meollo de la cuestión.

Comprensión del conflicto

La frontera colombo-venezolana es un corredor de vida, que los perros de la guerra colombianos y del Pentágono han convertido en escenario de amedrantamiento, rabia, rebeldía, con la imposición de la matanza militar, ante la decisión de un pueblo sufrido por su permanencia en el territorio; reconstruir el tejido social hacia una nueva sociedad, por una Colombia libre y soberana.

En Arauca, por ejemplo, a diferencia de El Catatumbo, aplicó la erradicación de sustitución voluntaria de cultivos ilícitos- impulsada por el ELN y la sociedad civil-para que el gobierno y el generalato continúen con el falsario método de colocar en un mismo recipiente a todas las manifestaciones delictivas armadas, junto con los actores del conflicto armado en Colombia, que se circunscribe a organizaciones insurrectas con estatus de beligerantes y la fuerza pública estatal, contra la que combaten.

Desde el levantamiento popular en noviembre de 2.019, conocido como el Paro Nacional, iniciado el 21 de noviembre (21N), la protesta popular ha sido constante, no atendida por lo gubernamental; pero tampoco acallada. Lo iniciado el 28 de abril de 2.021, (28A) corresponde llamarlo Paro Político Nacional (PPN) y la protesta es ciudadana y popular y no (solo) reivindicativa, gremial, laboral… A la fecha, se puede afirmar que el asunto, como materia y motivo a resolverse es de resultado y esencia originaria de motivación política, como protesta interminable y en escala, que suscitó el Paro Nacional desde el 28A, en forma creciente, ascendentes, de espiral imparable. No se registra antecedente que la represión policial-militar pueda dar al traste con esta clase de protesta política. Desde entonces, el 28 de cada mes, la ciudadanía protesta en ciudades del país y las distintas expresiones de lucha popular atinan en mantener la chispa y el ánimo de rebeldía ya iniciado. Por más judicialización de la protesta y normativas pretorianas de “seguridad”, el conflicto político y social predomina. Es en ese escenario de conflicto que corresponde ubicar a la llamada “situación de Arauca”.

El ejercito oligárquico busca control del enclave minero energético, fortalecer la ofensiva neoliberal extractivista e implementar las zonas futuro.

Al movimiento popular colombiano le asiste y motiva una vocación de poder popular. El objetivo del Narco Estado imperante, con su ejército expansionista, apunta a los defensores del territorio, que luchan contra la erradicación forzada de cultivos ilícitos; enfrentando las políticas económicas extractoras, en lo de minería y deforestación, que imponen una situación de conflicto y miseria. Señalan a los y las lideres sociales, que por su arraigo popular, constituyen el factor incomodo, para la secta-que no partido- en el poder, y para la continuidad de un sistema electorero, corrupto e imperante en el país. Marcan, con el estigma contra insurgente, a toda manifestación y expresión en combatir las políticas neoliberales, de saqueo al erario público; de destino inconmensurable de recursos presupuéstales para la guerra; el rechazo a la privatización de la salud; la privatización a ultranza de los servicios públicos esenciales de la nación colombiana. Dirigen las balas asesinas hacia inermes desmovilizados de las antiguas FARC-EP, sin ocultar lo fallido e ineficacia de un Estado, asistido por una élite en politiquería, de espaldas a la realidad y aspiraciones de paz del pueblo colombiano, que hizo trizas lo pactado en La Habana y el Teatro Colón.

Como meollo del asunto corresponde ubicar el conflicto de Arauca, en las expresiones públicas de las organizaciones sociales, sindicales, populares, cuyas sedes y lideres son ahora objeto de ataques explosivos, por parte de instrumentos del narco para militarismo colombiano, que le lavan la cara, al ejército estatal, en aplicación oficial de la política del Bloque Hegemónico Oligárquico de Poder Contra insurgente y terrorista.

El próximo pasado 11 de enero, afirmó en su comunicado, la Asociación Nacional Campesina José Antonio Galán Zorro (Asonalca), que Arauca es “uno de los departamentos más militarizados del país, con una relación aproximada de un soldado por cada 29 habitantes”. – También aseguró que esta militarización se enfoca en áreas en las que las comunidades han establecido los proyectos autónomos de Territorios Campesinos Agroalimentarios. Y se elevan explicaciones que visualizan la situación de la región fronteriza con Venezuela, como de crisis humanitaria, grave y preocupante; sin ser nueva, ni peor. Tampoco que su principal causa sea la confrontación armada entre la guerrilla del ELN y la facción de las FARC, frentes 10 y 28. Lo explica es la contra insurgencia del Plan Colombia y lo complementa la confrontación armada contra la resistencia popular. La dictadura mediática atiza el fuego, de querer incluirlo todo en el narcotráfico. Buscan colocar dos bases militares más en Arauca bajo el prurito de hacer creer que el conflicto armado se resuelve con más militarización.

Se impone la resistencia y solidaridad con la lucha del pueblo colombiano y en particular con el araucano, en conjunto y por transformaciones estructurarles, que en Ensayo aparte he dado en llamar: el momento histórico de una Revolución Institucional.

Los signos en las elecciones

José Luis Pacheco

Las elecciones del pasado domingo fueron el reflejo de esta Costa Rica bendita en la que vivimos. La alegría con la que salió la gente a votar y el entusiasmo con el que los partidarios recibían a sus candidatos, evidenciaron que el proceso electoral sigue vibrante y con la consigna de hacer grande la democracia de este país.

El encuentro entre candidatos y especialmente el de Figueres con Villalta demostró el ser costarricense, abrazos y compartir como amigos, y las frases de los hijos de Villalta hacia Figueres demostraron una formación fuera de odios o rencores. Fue muy emotivo.

Ahora viene el proceso de la segundo ronda. Vienen las negociaciones y también los compromisos para lograr apoyos y esto implica que los colores políticos se traslapan y unos que eran de tal color apoyaran a alguien de colores diferentes, y por eso, insistir que a la hora de votar la bandera que debe imponerse es la bandera tricolor, la blanca, azul y rojo.

Nuevos elementos saldrán a relucir y nuevas circunstancias motivarán a la gente a votar y por qué no decirlo, nuevas peculiaridades tendremos presentes, como efectivamente ya han salido algunas, como la mencionada por el propio Rodrigo Chaves al contar en una entrevista que su padre fue el guardaespaldas del padre de José María Figueres. Es decir, los dos hijos de quienes tuvieron una relación cercana en circunstancias de empleado y patrón, son quienes están disputando la presidencia de la República.

Muchas conclusiones se pueden extraer de esa anécdota, especialmente sobre las oportunidades de crecimiento social gracias a la educación gratuita y obligatoria que hemos tenido.

Por eso, es que debemos de hacer lo necesario para que nuestra democracia y las políticas sociales de Costa Rica sigan fortaleciéndose. Dios quiera que esta segunda ronda nos permita conocer más sobre las ideas y planes que tiene los aspirantes para hacer lo mejor por nuestro país.

Neoliberalismo: el verdadero ganador de las elecciones

Marcos Chinchilla Montes

No era una sorpresa, pero ya las encuestas lo venían anunciando con contundencia: el candidato del partido de gobierno sería derrotado de manera estrepitosa, aunque se esforzará en afirmar que el de Alvarado, era un gran gobierno. Lo cierto es que años atrás el PAC social demócrata y de centro fue tomado por las élites del PUSC y del PLN y le dieron un viraje neoliberal que terminaría cristalizando buena parte de la reforma del Estado que no lograron materializar durante varios de sus gobiernos. A la postre, en estas elecciones dejaron al PAC en la absoluta bancarrota electoral, sin representación legislativa y con el riesgo de no salir de cuidados intensivos. El PAC es el principal perdedor de esta contienda.

El Partido Restauración Nacional también fue otro sonado perdedor en estas elecciones; siendo el que llevó a Fabricio Alvarado al primer lugar de las elecciones del 2018, en esta oportunidad obtuvo cerca de 10 mil votos, menos incluso que el PAC. Esta situación demuestra que Alvarado en su momento fue el eje articulador del partido, y que la confrontación entre el grupo de Avendaño y el de Alvarado resultó nefasta para el primero.

Aun así, y contrario a lo que sugerían la mayor parte de las encuestas, Alvarado se impuso con el Partido Nueva República al PUSC y obtuvo el tercer lugar. Dichosamente su moralismo bíblico, su posición anti derechos, sus propuestas depredadoras del medio ambiente y su desconocimiento de la institucionalidad pública quedan fuera de la contienda, pero la amenaza fundamentalista tiene ganados seis asientos en la Asamblea Legislativa.

Inaudito me resultó la derrota del PUSC. Alcanzar el cuarto lugar se podría explicar en parte por una candidata que por lo general evitó el debate de ideas, que tuvo limitaciones para sostener sus propuestas, por un lastre partidario de tres gobiernos que no solucionaron la desigualdad social. También podría abonar en su derrota la movilización de una parte de su base electoral hacia los partidos de Chávez y Feinzaig con la cual comparte un ideario y trayectorias políticas.

Figueres con la histórica maquinaria electoral que ha caracterizado a su partido, alcanzó a duras penas el primer lugar con poco más del 27% de los votos, va a segunda vuelta con Chávez (16.7% con el corte de las 12:00 pm del 7 de febrero), ex funcionario del Banco Mundial que salió por la puerta trasera dadas sus prácticas de acoso sexual contra funcionarias de esa institución.

Ese juego de porcentajes, derrotas, primeros lugares y las alianzas que se avecinan, tenemos que entenderlo como una expresión en la cual el gran capital nacional y transnacional se configura en Costa Rica para mantener un poder económico y político que le sea plenamente funcional a sus intereses. Intereses que confluyen, o que son contrapuestos (véase el caso del PLN y la forma como integró los intereses del sector figuerista, el arista y el toñista) según la fracciones de clase del gran capital, y que en la actual coyuntura se materializa en cinco de los seis partidos que obtuvieron la mayor parte de los votos. Esos cinco partidos neoliberales concentraron el 83.47%. de las intenciones de voto, lo que supone haber conquistado los sueños de miles de personas de ingresos medios y bajos que paradójicamente apostaron por una perspectiva política, económica, ideológica y cultural que privilegia la concentración de la riqueza (en sintonía con el cierre de campaña que hizo Feinzaig en un Mercedes Benz de alta gama) y la ampliación de la pobreza y la exclusión social.

Para finalizar, esta coyuntura electoral necesariamente tenemos que relacionarla con las luchas sociales contra el Combo del ICE (2000), contra el TLC (2003-2007) y al menos la lucha social contra el Combo Fiscal (2018).

En su momento, las dos primeras luchas supusieron el surgimiento de un amplio abanico social contra el neoliberalismo y en defensa de la institucionalidad pública costarricense; mismo que tuvo como corolario el surgimiento del Partido Acción Ciudadana -hoy devorado y sacrificado en las fauces del neoliberalismo- y el Partido Frente Amplio.

Este último partido alcanzó el sexto lugar en las intenciones de voto presidenciales, y tiene la posibilidad de conquistar seis diputaciones que necesariamente enfrentarán la avanzada por consolidar la reforma neoliberal de nuestro Estado y sociedad. El Frente Amplio en conjunto con los movimientos sociales populares, las comunidades y profesionales progresistas, se enfrentan al enorme reto de seguir luchando por construir justicia social, igualdad, garantía de derechos, sustentabilidad ambiental. En suma, esperanza como rezaba su lema partidario.

Un Figueres en el poder durante el periodo 2022-2026, o en su defecto un Chaves, tendrán que lidiar con bancadas legislativas insuficientes y en confrontación para materializar sus intereses; con la decepción de sus electores por no beneficiarse de manera pronta con las mieles del neoliberalismo; por el aumento de la pobreza y la exclusión social; por la expansión de la violencia y el crimen organizado; por la crisis económica derivada de la pandemia; o por el aumento de la inflación.

Las manifestaciones contra el Combo Fiscal le recordaron dolorosamente al PAC que el haber ganado en segunda ronda con un 60% de los votos, no fue suficiente para legitimar un plan fiscal impopular y cortado a medida de los intereses del empresariado, el que a la postre contribuiría a la ruinosa debacle del PAC.

En Honduras el reto es mayor al estimado

Por: Marlin Oscar Ávila

El triunfo electoral de noviembre se debe a más de un millón setecientos mil y más ciudadanos electores de la presidente Xiomara Castro, todos deseosos de un estado democrático. Seguramente hubo ciudadanía que, sin haber votado por Xiomara Castro, después del proceso electoral se contaminó del entusiasmo y decidió apoyar su gestión.

Pareciera que todos los sectores sociales, deseosos de un país democrático en Honduras, está de acuerdo que hay una enorme tarea por delante, sin embargo, hay necesidad de seguir organizándose para lograr su cumplimiento. En la toma de posesión del nuevo poder Ejecutivo, se vio a la comunidad internacional dispuesta a brindarle apoyo.

A pocos días de la toma del poder, este nuevo gobierno ha iniciado con el cumplimiento de sus promesas, tanto con las medidas factibles a tomar según sus planes estratégicos, en lo nacional como en lo internacional. Desde luego, hay medidas que tienen que esperar a que se den las condiciones y otras tienen que pasar por el tamiz de la democracia o consulta social participativa. Los consensos y los disensos son factores que exigen tolerancia, tiempo, disciplina y tener los mecanismos adecuados para su aplicación. Algo que no hemos practicado en décadas, y quizás en siglos. Es decir, nuestra cultura no ha sido cultivada para ejercer la democracia sin grandes tropiezos. No digamos a los miembros del Partido Nacionalista acostumbrado a vivir del poder político durante los 12 años. No solamente despojaron de bienes inmuebles los edificios públicos, sino que se han resistido a abandonarlos, dejando de ser empleados porque se les finalizaron sus contratos y su exjefe no tiene más el poder de mantenerlos ocupando ese espacio.

Se ha tenido que aprender qué significa un estado republicano con tres poderes independientes para gobernar. Aun esto no se termina de comprender, porque históricamente se acostumbró a la existencia del caudillismo quien intervino a sus anchas, en el poder constitucional que le complacía. Actualmente, el poder legislativo todavía mantiene una división que sigue costando llevarla a consenso en asuntos de distribución del poder mismo. Lamentablemente, esto ha sido dentro del partido político al cual pertenece el Ejecutivo, el Partido Libertad y Refundación LIBRE, quien tiene la mayor militancia de los partidos políticos del país. Hemos visto como ha habido mutuas acusaciones, donde las otras fuerzas políticas han estado provocando e instrumentalizando a su favor la controversia.

Mientras tanto, los enemigos locales más grandes de este empobrecido pueblo (74% de pobreza) siguen actuando con impunidad, puesto que el Poder Judicial sigue bajo su control por los próximos dos años, los marcos legales no se han reformado, para volverlos accesibles a la justicia social ideal. Además, las instituciones armadas siguen teniendo el poder que han mantenido en los años de Juan Orlando Hernández, con cuerpos armados involucrados en el narco tráfico. Los carteles de la droga siguen activos. Los capitales robados a las instituciones por actos corruptos, que son muchos millones de dólares y lempiras, se mantienen en poder de las mafias que gobernaron hasta hace un mes, sin que se logre su recuperación en lo más mínimo. Con ese capital se resolvería el presupuesto de todo un año de gestión pública.

Por esto y más, podemos ver que hay una enorme tarea por delante. Tarea que solamente sería posible cumplirla con la participación organizada de toda la ciudadanía consciente. Cuando decimos esto, no quiere decir que la ciudadanía sea correa de transmisión de una dinastía ni de un caudillo determinado. Se requieren discusiones amplias, con criterio propio, organizadas y expresando intereses de la colectividad, que trabajen y hagan llegar sus opiniones y presiones para que el programa definido con antelación se cumpla e ir construyendo juntos esa Honduras democrática por etapas, sin alterarse, puesto que esto exige tolerancia, madurez y perseverancia. Las movilizaciones cambian su blando hacia lo que obstaculiza la realización del plan estratégico. El primer gran logro se tiene, pero hay que cuidarlo, cuidar de la estabilidad y consolidación de la presidente Xiomara Castro.

Seguramente las disidencias seguirán existiendo, lo cual es parte de la democracia participativa. No vale acusar de primas a primera de traidor a quien piensa diferente, puesto que solamente demuestra incapacidad de discusión y ausencia total de tolerancia frente a compañeros que desean los mismos grandes objetivos. No debemos repetir la dolorosa experiencia de la izquierda de otros países, como fue la del asesinato del compañero Roque Dalton en El Salvador (1975). Saber diferenciar quienes son los verdaderos enemigos del pueblo, con criterios objetivos y no emotivos, es un aprendizaje que tenemos pendiente, pero urge aprenderlo. Así seguiremos con confianza en la reconstrucción de Honduras, para beneficio de las grandes mayorías y futuras generaciones.

Elecciones 2022: un país en búsqueda de rumbo

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

La ciudadanía costarricense, en la reciente contienda electoral, ha enviado un mensaje a la clase política y a todos los partidos políticos: seguimos desencantados, castigamos al mal gobierno y busquemos un mejor rumbo.

Aunque fue una campaña que prendió el ánimo de los electores con los últimos debates, el elevado porcentaje de abstencionismo, particularmente en las periferias costeras (Limón, Puntarenas y Guanacaste) más deprimidas económicamente del país, muestra la persistencia del desencanto y la desconfianza con una clase política y una partidocracia que no han hecho los mejores esfuerzos para gobernar al servicio del bien común. Se ha vuelto a celebrar la democracia bicentenaria, apelando a la tradicional fiesta electoral. Pero, lo cierto es que no hay muchos motivos para celebrar; el alto porcentaje de indecisos que alcanzó un 50% del electorado, solo bajó en un 10 %, para convertirse en un elevado 40.65% de abstencionistas.

No podemos culpar al Sars Cov2 del abstencionismo. Simplemente, la ciudadanía está agotada de más de lo mismo -o peor-, y en su desesperación apuesta por nuevas alternativas, las que representaron don Rodrigo Chaves y don Eliecer Feinzaig. El primero catapultado a la segunda ronda y el segundo llevado a la Asamblea Legislativa con una fracción significativa.

Al Partido Acción Ciudadana (PAC) lo ha castigado por una gestión de mal gobierno, cuyas alianzas con los sectores económicos y empresariales más poderosos del país lo alejó de las mayorías.  El mensaje es contundente: el partido que gobierna para grupos de poder económico, en una sociedad desigual y empobrecida, será castigado sin concesiones. Y también, bajo esa consigna, castiga al Partido Restauración Nacional (PRN) que, además de nepotista, fue aliado de las políticas más retrogradas impulsadas por el PAC, el PLN y el PUSC.

Al bipartidismo, Partido Liberación Nacional (PLN) y Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), le ha dado un segundo aíre, posiblemente el último.  Sin embargo, los ha puesto entre la espada y la pared. La espada del nuevo Partido Progresista Social democrático (PSD), y la pared de un conjunto variopinto de fracciones legislativas más robustas, con la expectativa de que se conviertan en un contrapeso importante, para bien del régimen democrático.

La ciudadanía costarricense les ha planteado a los partidos políticos, más que una invitación, una exigencia: cambien de rumbo. Y, para ello, convoca a los partidos tradicionales y a los nuevos a dar muestras definitivas y serias de que hay voluntad de conjuntar esfuerzos para impulsar políticas dirigidas a bajar sustantivamente los índices de pobreza y desigualdad, sin continuar precarizando a los sectores medios.

Sí, cambiar de rumbo dejando de gobernar para élites de poder económico, crear verdaderas oportunidades para las mayorías empobrecidas y apostar de nuevo, con seriedad, por fortalecer un Estado Social de Derecho remozado. Es decir, volver sobre nuevos pilares a la política de salarios crecientes, la democratización de la educación y a los regímenes de seguridad social solidarios y universales.

De continuar ensanchando el cerco neoliberal, como lo hizo el pluripartidismo en la gestión de gobierno que está por terminar, la costa empobrecida se extenderá cada vez más al Valle Central, convirtiendo a todo el país en un “gueto” insoportable. Estamos a un paso de convertirnos, en definitiva, en esa otra Costa Rica.

Los movimientos y organizaciones de la sociedad civil han abierto una ventana de oportunidad para un diálogo social constructivo. Recientemente se ha difundido un documento (https://confluenciasolidaria.org/wp-content/uploads/2022/02/Aportes-plataforma-de-la-ciudadania-y-movimientos-sociales1.pdf) que recoge un conjunto de propuestas bien intencionadas, como un insumo a ser tomado en cuenta por toda la ciudadanía costarricense, así como por los partidos y lideres políticos que tendrán en sus manos proyectar la Costa Rica hacia mejores rumbos.

Ojalá, prevalezca la sensatez política, para concertar un nuevo pacto social desde abajo en el espíritu de un verdadero diálogo nacional. Y que no continúe prevaleciendo la arrogancia mesiánica de quienes todavía piensan que tienen la agenda completa, para darle el nuevo rumbo que requiere con urgencia este país. Hagamos patria, y de la buena, entre todas y todos.

UCR: El Tribunal Supremo de Elecciones rechaza recurso de amparo electoral contra la Escuela de Ciencias Políticas

La Escuela de Ciencias Políticas informa

El valor de la ciencia y el Estado de Derecho

Mediante resolución No. 0805-E1-2022 del Tribunal Supremo de Elecciones, emitida el 04 de febrero de 2022, el supremo órgano decidió rechazar el recurso de amparo electoral interpuesto por el señor Federico Malavassi Calvo, contra la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Las magistradas y los magistrados consideraron improcedente el amparo electoral presentado por el señor Malavassi, al no comprobarse lesión alguna a sus intereses ciudadanos ni violación al régimen de imparcialidad de las instituciones públicas y sus funcionarios, tal y como lo dispone el Código Electoral.

La Escuela de Ciencias Políticas aclaraLa información de calidad es necesaria para fortalecer el sistema democrático

Más aún, los supremos jueces electorales reiteran las garantías constitucionales de la Universidad de Costa Rica en materia de autonomía y del principio de libertad de cátedra, tal y como lo ha indicado la Sala Constitucional. En el caso de la investigación llevada a cabo por la Escuela de Ciencias Políticas, el TSE consideró que, en la evaluación de los programas de gobierno llevada a cabo por el proyecto Aportes para una decisión electoral informada: los programas de gobierno de los partidos políticos en la campaña electoral presidencial 2021-2022, a la luz de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), “hay un marco científico y metodológico que respalda los resultados y que a ese análisis fueron sometidas todas las agrupaciones políticas con candidaturas inscritas para competir por la Presidencia de la República.”

Una vez más la Universidad de Costa Rica demuestra científicamente los resultados de sus investigaciones, en estricto apego a las consideraciones éticas que los fundamentan.

El girasol se orienta con la luz del Sol, así la investigación científica universitaria procura iluminar la conciencia crítica y reflexiva de la sociedad costarricense; esta vez lo hace al respecto del proceso electoral en el que nos encontramos.

Consulte los resultados del análisis en: https://ucrelectoral.ucr.ac.cr/objetivo-de-desarrollo-sostenible-ods

DOCUMENTOS

 

M.A. Erick Hess Araya,
Director de la Escuela de Ciencias Políticas

Crédito de imagen: Katya Alvarado/ Semanario Universidad