Ir al contenido principal

Autor: María José Ferlini Cartín

Costa Rica se dirige a unas elecciones con 27 candidatos a la presidencia

El número sin precedentes de postulantes pone en evidencia la falta de liderazgos y de capacidad de diálogo político en el país tras la ruptura del bipartidismo.

Fernando Francia

A cuatro meses de las elecciones, son 27 las candidaturas a ocupar la silla presidencial que deberá dejar Carlos Alvarado, el presidente de Costa Rica, en 2022. Nunca habían sido tantos los candidatos confirmados por sus respectivas agrupaciones políticas en asambleas partidarias. Durante este mes tendrán que inscribirse ante el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el ente regulador del proceso.

El miércoles comenzó de manera oficial la campaña electoral, que terminará el domingo 6 de febrero, cuando los costarricenses elijan una de las opciones o pospongan la decisión para una segunda vuelta, dos meses después.

Para el TSE la amplia lista de candidaturas es un símbolo de fortaleza democrática, aunque ya está generando trabajo adicional de fiscalización de actividades partidarias y de confección de una papeleta electoral más grande que la habitual para que quepan todas.

El banderazo inicial de la campaña lo señala el tradicional acto simbólico de la transferencia del mando de la Fuerza Pública del Poder Ejecutivo al TSE, con el que se busca garantizar la no injerencia del gobierno actual sobre el proceso electoral. En ese acto oficial, el 6 de octubre, el presidente del tribunal, Luis Antonio Sobrado, señaló que la libertad de elegir y la democracia son “nuestro acuerdo en medio de nuestros desacuerdos”. Pero esta elección no será sencilla para las más de tres millones y medio de personas que estarán convocadas a las urnas, porque la amplitud de la oferta electoral implica la consecuente dificultad de acceso a la información sobre todos los partidos en pugna.

Según Gustavo Román, asesor político y vocero del TSE, la sobreoferta electoral es un síntoma de la fortaleza de la democracia y al mismo tiempo de debilidad del sistema de partidos políticos. Lo primero, porque “evidencia que la participación político-electoral sigue siendo vista como una opción por personas con distintas sensibilidades políticas en el país”, dijo a la diaria.

Asimismo, la debilidad consiste en que la facilidad de inscripción de partidos políticos hace que muchos de estos sean un vehículo para aspiraciones personales. “Es evidente que detrás de muchos de estos nuevos partidos lo que hay son liderazgos de partidos políticos anteriores, liderazgos que, al no prosperar sus ambiciones o propósitos dentro de estructuras políticas más establecidas o antiguas, simplemente, sin ninguna dificultad, han inscrito sus proyectos dentro de esas otras estructuras político-partidarias”, dijo el vocero del TSE.

Desde finales del siglo pasado hasta la actualidad, la cantidad de partidos que compiten en procesos electorales ha aumentado enormemente en Costa Rica. De siete candidaturas en 1994 se pasó a 13 en 1998, 2002, 2014 y 2018. Hubo nueve en 2010 y en 2006 se marcó un récord de 14 postulantes. Este 2022 podrán ser hasta 27 los rostros y las banderas impresos en una misma hoja que la ciudadanía deberá marcar con su preferencia.

En opinión del politólogo Rotsay Rosales, eso es reflejo de la “sociedad compleja y plural que somos”. Opinó que “la participación de más actores y de más ciudadanías en el proceso favorece la legitimidad de quienes son representantes”. Sin embargo, para el politólogo, que ha estudiado a fondo el sistema de partidos políticos costarricense, la proliferación de partidos es también producto de “la relación problemática que desde hace varios años vivimos en el país entre ciudadanías y representación formal”. Señaló que “en la actualidad hay una depreciación en la ciudadanía de lo que ofrecen los partidos políticos, y estos no dejan de crecer en cantidad, pensando que con mayor oferta ganarán más simpatía”.

Todo esto, según Rosales, ocurrió tras la disolución del bipartidismo, proceso que comenzó en los años 90 y se consolidó con la llegada al poder en 2018 de un tercer partido, fuera de los llamados tradicionales. “Parafraseando a Gramsci, lo viejo pareciera que no termina de irse y lo nuevo no termina de consolidarse”, concluyó.

El politólogo Rubén Rojas señala la inconformidad de los votantes con los partidos políticos. “La mayoría de la ciudadanía siente que los partidos no han podido llevar su sentir a la Asamblea Legislativa o al gobierno y no han solventado sus demandas o necesidades con su actividad, y entonces se vuelca a la búsqueda de partidos políticos nuevos”.

Sin embargo, pese a esa proliferación, las soluciones no llegan. En general, porque los partidos están cooptados o dominados por fuerzas de poder económicas o políticas de élite y los partidos cambian liderazgos, pero mantienen su elitismo, explicó Rojas. “Ya no tenemos la cohesión que giraba en torno a dos partidos tradicionales en el bipartidismo, sino que, más bien, las personas comenzaron a determinar sus preferencias políticas a partir de elementos coyunturales o de representación de sus propios intereses, cambiando la tradición familiar partidaria anterior”, agregó.

Rojas cree que la existencia en sí de muchos partidos políticos no necesariamente es un síntoma de una democracia estable o madura.

A eso se refiere también la uruguaya radicada en Costa Rica Juliana Martínez, experta en políticas públicas. “El problema no es tanto el número como el tipo de partidos políticos. Las democracias necesitan de más partidos políticos programáticos –sean de centro, de derecha o de izquierda–, partidos consistentes y predecibles en su postura sobre los principales asuntos”, señaló en Twitter ante la discusión pública sobre el número de candidaturas.

Martínez dijo luego a la diaria que “la fragmentación del sistema de partidos no da calidad en la representación política, que es, a su vez, un ingrediente de la calidad de la democracia”. Como ejemplo de una situación de ese tipo en Centroamérica mencionó el de Guatemala, “donde una misma persona [el presidente actual, Alejandro Giammattei] compitió cuatro veces por la presidencia, todas a nombre de partidos políticos distintos”.

La experta en políticas públicas señaló que “una democracia fuerte necesita de partidos políticos que tengan programas claros, consistentes, que sean luego orientaciones efectivas en su ejercicio político”, y dijo que “eso sólo pasa en partidos programáticos, y difícilmente un país tenga 27 de esos”.

Los especialistas también coincidieron en que la falta de diálogo y de liderazgos hace mella en la integración de los partidos políticos, ya que dirigentes que no alcanzan sus aspiraciones personales prefieren crear una nueva estructura partidaria y buscar una oportunidad de candidatearse. De los actuales 27 aspirantes, 11 han cambiado de divisa partidaria.

El sistema electoral permite a los aspirantes a la presidencia postularse también a una diputación, lo cual es aprovechado por los partidos para que la visibilidad que puedan alcanzar en una campaña presidencial redunde en la obtención, al menos, de uno de los 57 escaños en la unicameral Asamblea Legislativa de Costa Rica.

A todas esas consideraciones políticas y organizativas se unen las dificultades de acceso a la información sobre los partidos por parte de la ciudadanía y al acceso a la financiación de las agrupaciones partidarias para enfrentar una nueva elección.

El Estado costarricense reconoce los gastos de campaña de los partidos que alcancen 4% de votos en la elección presidencial o que obtengan, al menos, un diputado. Este umbral lo han conseguido menos de diez agrupaciones en los procesos recientes.

El gran desafío para los partidos minoritarios es hacerse ver entre tantos rostros y tantas banderas que aparecerán en los medios, las redes sociales y en la propia papeleta electoral el 6 de febrero de 2022.

 

Publicado en https://ladiaria.com.uy/ y compartido son SURCOS por el autor.

Foto: UCR.

UCR, Voz experta: ¿Por qué debemos ampliar el área protegida del Parque Nacional Isla del Coco?

Dr. Jorge Cortés Núñez, profesor de la Escuela de Biología e investigador del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar). Foto: cortesía del Cimar.

La ampliación del territorio del Parque Nacional Isla del Coco es crucial para seguir protegiendo uno de los patrimonios marinos mejor conservados a nivel mundial.

Costa Rica es un país marino, el 92 % de su superficie es mar y, de este, la mayor parte es mar profundo. El 88 % del territorio nacional está por debajo de los 500 metros de profundidad y poco más de un tercio por debajo de los 3 000 metros de profundidad.

La riqueza de nuestros mares está apenas comenzándose a conocer y lo que hemos descubierto es que la biodiversidad es extraordinaria, pero a la vez frágil. Hemos podido ver a más de 1 000 metros de profundidad, en montes submarinos, corales negros que miden dos metros de alto, los cuales calculamos que podrían tener 4 000 años de edad.

Tanto las aguas poco profundas como las más profundas de Costa Rica son muy productivas y están todas interconectadas. El Parque Nacional Isla del Coco (PNIC) es el más grande del país, no solo en área, sino también en riqueza marina y en generación de divisas. Además, la Isla del Coco es estratégica en términos geopolíticos.

El área terrestre del PNIC, la cima del volcán más grande de América Central, puede considerarse pequeña, pues tiene apenas 24 kilómetros cuadrados; es decir, aproximadamente la mitad de la Isla de Chira. Y aunque su área marina es más grande, necesita ser mucho mayor.

La Isla del Coco es un oasis verde en medio océano azul. Sus bosques son exuberantes por la cantidad de lluvia que cae allí, lo que la hace única en todo el océano Pacífico de América.

Pero la mayor exuberancia de la Isla del Coco es su mar y los montes submarinos que la rodean. El PNIC es uno de los mejor conservados biológicamente a nivel mundial y es visitada todos los años por buzos que han recorrido el mundo. Muchos lo hacen de manera recurrente, porque después de bucear en Indonesia, el Caribe y Australia, regresan a la Isla del Coco repetidas veces. Estos visitantes dejan millones de dólares en el país.

La Isla del Coco, ubicada a poco más de 500 kilómetros de la costa, le proporciona a Costa Rica un área marina gigantesca (cerca de 12 veces su área terrestre), de allí que seamos el país más extenso de América Central. Nos da fronteras no solo con Nicaragua y Panamá, sino también con Colombia y Ecuador.

El PNIC es estratégico en la conservación de especies marinas de todo el Pacífico Tropical Oriental, junto con las Islas Galápagos y otras islas de la región. Estas áreas marinas protegidas son la fuente de riqueza pesquera de la zona, porque son los criaderos que van a abastecer las áreas de pesca. De allí su gran importancia y la necesidad de conservarlas y protegerlas al máximo.

¿Y cómo se puede hacer eso? Primero, no permitir ningún tipo de pesca dentro del área marina protegida y, segundo, hacer más grande, expandir el área de protección absoluta.

El mejor regalo que podemos hacer para comenzar de forma excelente el tricentenario de nuestra independencia es ampliar el área de protección alrededor de la Isla del Coco.

¡Hagamos más grande el Parque Nacional Isla del Coco para seguir haciendo historia y grandiosa a Costa Rica!

 

Dr. Jorge Cortés Núñez Profesor de la Escuela de Biología e investigador del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (CIMAR)

La UCR vive Semana de Desconexión Tecnológica con diversidad de actividades presenciales y virtuales

Si en los últimos meses ha extrañado los espacios de la Universidad de Costa Rica (UCR), la próxima semana tendrá la oportunidad de volver y disfrutar de múltiples actividades centradas en fortalecer la salud mental de la comunidad universitaria.

Estas actividades presenciales, y muchas más en modalidad virtual, son parte del catálogo de propuestas de las vicerrectorías, unidades académicas y administrativas, la Federación de Estudiantes (FEUCR) y otras instancias, en el marco de la Semana de la Desconexión Tecnológica, la cual se llevará a cabo del lunes 11 al sábado 16 de octubre en todas las sedes y recintos universitarios. Consulte el calendario de actividades en el sitio web www.ucr.ac.cr/semana-desconexion.

“La finalidad de este proyecto es crear espacios de recreación, relajación, conversación y esparcimiento en los que se profundicen temas sobre la salud mental y física”, indica la circular de Rectoría R-60-2021, publicada este jueves 7 de octubre.

De acuerdo con esta comunicación, y en consonancia con las disposiciones contempladas en las circulares de la Vicerrectoría de Docencia VD-33-2021 y el VD-35-2021, durante esta semana no habrá lecciones (virtuales ni presenciales). Asimismo, las personas docentes no deben realizar ningún tipo de evaluación al estudiantado, sino facilitar de manera creativa e innovadora nuevos aprendizajes.

Además, durante estos días se insta a minimizar la cantidad de reuniones y encuentros virtuales, sin que esto afecte las labores sustantivas de la Institución.

La Semana de la Desconexión Tecnológica se llevará a cabo del lunes 11 al sábado 16 de octubre en todas las sedes y recintos universitarios.

Algunas de las actividades propuestas durante la Semana de la Desconexión Tecnológica tienen cupo limitado o requieren inscripción previa, por lo que se sugiere revisar la programación e inscribirse oportunamente para no perder la oportunidad de participar. Destacan meditaciones guiadas, charlas de autocuidado, clases de ejercicio físico, talleres artísticos, un rally y visitas guiadas por el mariposario de la Reserva Ecológica Leonelo Oviedo.

Entre las actividades que no requieren inscripción se encuentra la inauguración de la Semana de ofrendas; un espacio para honrar a quienes hoy están ausentes y los cambios que vendrán, el cual se realizará el lunes a las 5 p.m. en el pretil de la Sede Rodrigo Facio. En todas las sedes también habrá un espacio para ofrendas. Asimismo, habrá una cleteada y caminata por la milla universitaria, entre otras.

Esta semana tiene su origen en un acuerdo del Consejo Universitario, con la solicitud a la Administración para incorporar una pausa en el ciclo lectivo. Esta pausa se asienta en la necesidad de proteger el bienestar – en particular la salud mental – de la comunidad universitaria, especialmente en el contexto de trabajo remoto y estudio basado en la virtualidad, al cual se ha migrado en los últimos meses.

En efecto, la Semana de la Desconexión Tecnológica es una acción concreta que se suma a diversas actividades que han propuesto los diversos sectores universitarios para apoyar a la comunidad, en su proceso individual y colectivo, para sobrellevar los desafíos que ha traído la pandemia. Sin embargo, en los últimos años la Universidad de Costa Rica se ha preocupado por incentivar la atención en el campo de la salud mental; así lo demuestran las Políticas Institucionales 2021-2025, así como la declaratoria del Consejo Nacional de Rectores (CONARE) del año 2020 como el año de la salud mental con el lema “Nuestra salud mental importa”.

Debates sobre protección de datos personales

Orden del Día invita a sintonizar su programa, en esta ocasión con el tema “Debates sobre protección de datos personales”, a realizarse el día lunes 11 de octubre a las 5:00 p.m, se contará con la participación de:

  • Ana Karen Cortés Víquez
  • Daniel Rodríguez Maffioli

Conducen:

  • Giselle Boza Solano
  • Rosaura Chinchilla Calderón

El programa se transmitirá por Facebook Live y por medio de Radio Universidad de Costa Rica 96.7 FM.

Ley 9796: cuando la política tergiversa lo técnico, sale un proyecto irresponsable y sin visión

Virginia Sánchez Molina
Jorge García Hidalgo
Hernán Alvarado Ugarte
Francisco Esquivel Villegas

En el tema de pensiones abundan los errores de bulto. So pretexto de unas cuantas pensiones altas que algunos obtuvieron aprovechando portillos legales, la legislación reciente atropella derechos fundamentales y patrimoniales adquiridos y garantizados legalmente de miles de personas que cotizaron toda su vida para obtener una pensión digna.

Con la excusa del déficit fiscal ahora el Estado pretende brincar la Constitución y las leyes específicas antes acordadas y aprobadas, afectando severamente el proyecto de vida de quienes siempre han pagado puntualmente sus impuestos y todos sus demás deberes. O sea, se legisló, una vez más, a favor del más fuerte e irresponsable, tal como se demuestra a continuación.

Los graves incumplimientos del Estado

Los errores de la legislación se multiplican cada vez que la «política» pasa por encima de lo técnico y que lo fiscal se usa como pretexto para evadir deberes irrenunciables del Estado. Nada puede estar por encima de la Constitución que representa hoy el pacto de concordia de 1949. Pero así sucede con la ley 9796, que se contradice a sí misma, de fondo y propósito.

Según el artículo 73 de nuestra Constitución Política, todo seguro social debe estar regulado “por el sistema de contribución forzosa del Estado, patronos y trabajadores”, como se estableció con la ley 2248 que creó el Régimen de Jubilaciones del Magisterio Nacional en 1958. Sin embargo, ese sistema tripartito no se cumplió; porque los educadores aportaron, pero el Estado no, ni como tal ni como patrón. Este doble incumplimiento generó fracturas financieras que condenaron a una parte importante de las pensiones del Magisterio al déficit estructural.

En efecto, el Estado nunca puso ninguna de las dos partes que le tocaba para crear el Fondo que mandó la ley 2248 y que debía administrar la Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio. El Fondo se había previsto para pagar de manera solidaria la pensión de los educadores, causando así una primera fractura. Las cuotas pagadas por los educadores tampoco se utilizaron para constituirlo. El Estado las desvió para financiar otros gastos de operación, violando flagrantemente el artículo 73. Ese desfalco de cuotas ajenas produjo la segunda fractura en el régimen del Magisterio Nacional.

El golpe de gracia

Cuando este déficit causado por el mismo Estado fue evidente se aplicaron algunos correctivos que resultaron insuficientes. El cambio más importante fue la ley 7531 de 1995. Esa reforma repartió a los trabajadores de la educación en dos grupos. En el primero, se ubicó a los educadores más antiguos, creándose el régimen transitorio de reparto (RTR). En el segundo, se ubicó a los restantes, estableciéndose el régimen de capitalización colectiva (RCC). Esa división del régimen inicial generó la tercera fractura financiera porque redujo la base contributiva del RTR, el cual perdió miles de cotizantes que pasaron al RCC. Eso disminuyó sus ingresos, dándole el golpe de gracia que se sumó a las dos fracturas anteriores. Además, esta ley eliminó la mención al Fondo establecido por la ley 2248 dejando sin sustento el artículo 73 de la Constitución.

La irracionalidad, desproporción y regresividad de la ley

El RTR arrastró ese vacío legal causado por la ley 7531, así como las fracturas mencionadas, por 25 años. Pero en vez de asumir responsablemente y resolver eficazmente el problema, en noviembre del año pasado se aprobó la ley 9796. Con ella se hace más rigurosa la cotización solidaria, establecida originalmente en la ley 7531. Para eso, se cambió el límite mínimo a partir del cual se aplica la contribución. Éste pasó de 4 millones a 2,2 millones, lo que significa una reducción antojadiza del 45%. Es un cambio exagerado que no se fundamentó técnicamente.

Por otro lado, la improvisación de esa ley fue tal, que sólo es aplicable a las pensiones intermedias, mientras se vendió la idea de que reduciría las pensiones más altas. En efecto, una combinación de factores legales, hacen que la “fórmula” de la ley recaiga sobre las pensiones intermedias (entre 2,2 y 5 millones). Se produce así una aberración que se muestra en la siguiente figura. Dicha ilustración indica que la ley 9796 generará una “curva de regresividad”. Ahí se puede observar que las pensiones menores a 5 millones (barras amarillas) pagarán una cotización creciente. Las que superan ese monto y hasta 9 millones (barras celestes) aportarán, pero decrecientemente. Mientras que las pensiones superiores a los 9 millones (barras rojas) el aporte resulta negativo, es decir, más bien aumentan. Parece extraño, pero es consecuencia de ese adefesio jurídico que contradice sus propios objetivos y fines; absurdo que niega los principios de equidad, proporcionalidad y progresividad. Afirmar que esta ley combate las pensiones altas es un error, por el contrario, las hace más altas. El presidente, los diputados y muchos periodistas le deben una explicación a su auditorio.

Todo por un pellizco

La ley 9796 tomó un camino equivocado que fue advertido oportunamente por el Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea Legislativa. La ley no soluciona la falta del Fondo de Pensiones, pero causa una debacle financiera en miles de hogares costarricenses, al reducir arbitrariamente, sin estudios actuariales, las pensiones intermedias, de 2,2 a 5 millones, afectando de manera perversa el patrimonio de los jubilados.

Pero lo más grave es que el impacto de la ley no es significativo. Así fue ratificado por la Superintendencia de Pensiones (SUPEN) cuando envió su opinión a la Comisión Legislativa que estudió el proyecto de ley. En ese documento, la SUPEN reconoce que el “ahorro” sería absolutamente irrelevante en cuanto a la proyección del gasto en pensiones del régimen de reparto, hasta el año 2106. O sea, en 85 años las finanzas del RTR no tendrán impacto relevante alguno derivado de la ley 9796.

En suma, se ha afectado gravemente los derechos de los pensionados del RTR para generar un resultado fiscal insignificante. Y quienes se habían creído el cuento de que se recortarían las pensiones altas pueden sentirse defraudados. No se produjo eso, pero se afectó sensiblemente las pensiones intermedias, menores a 5 millones.

Imagen de cabecera tomada de https://cambiopolitico.com/el-autogol-politico-9796-pensiones/129090/

Mujeres rurales: sus aportes a los territorios

El programa Semillas y Saberes invita este jueves 14 de octubre con el tema “Mujeres rurales: sus aportes a los territorios” a las 11:00 am, se contará con la participación de:

  • Lidiette Hernández Navarro
  • Francisca Inés Wilson Santana

Puede sintonizar el programa por la Radio 870 UCR (870 AM) por radios.ucr.ac.cr o por el Facebook Live de Radio 870 UCR.

 

Compartido con SURCOS por Carlos Hernández Porras.

Economía del Trabajo se lleva Nobel de Economía

Manuel Hernández

Este lunes, recibieron el Premio Nobel de Economía /2021, tres honorables economistas.

A uno de ellos, David Card, se le hizo este merecido reconocimiento porque demostró que el aumento en los salarios mínimos no produce necesariamente destrucción del empleo.

De esta manera, el Nobel se trae al suelo los dogmas neoliberales que predican el estancamiento de los salarios de los trabajadores.

Por contrario, aquí “nuestros” políticos y economistas, ejecutan, a diestra y siniestra esa receta neoliberal que, por un lado, ha deteriorado, en general, tanto el nivel de las raquíticas remuneraciones de los trabajadores del sector privado, y por otra parte, mantendrá estancados los salarios de los funcionarios públicos, hasta la segunda, pero definitiva, venida de Cristo.

La política del gobierno de Alvarado es la política fundacional del PAC

Óscar Madrigal

En días pasados don Ottón Solís el fundador del PAC publicó en La Nación un artículo cuyo objetivo básico era demostrar que las políticas impulsadas por el actual gobierno de Carlos Alvarado eran congruentes con el pensamiento fundacional del PAC y que se correspondían con el programa esgrimido por éste desde su fundación. El propósito era ejercer una defensa del gobierno Alvarado, probando que su accionar era congruente por el pensamiento de él y de su partido.

Ottón refiere que los acuerdos con el FMI de reducir el déficit fiscal, reducir el aparato estatal y aumentar ingresos fueron realizados sin grandes traumatismos sociales ni económicos. Al ir leyendo a Solís se da cuenta que su artículo está basado en sofismas y verdades a medias. Ottón no se refiere a que este Gobierno redujo y amputó muchos derechos laborales, como el derecho a huelga, de manifestación y de organización. Que impulsaron una reforma fiscal regresiva sin tocar las zonas francas y propone -a la luz del acuerdo con el FMI- más impuestos sobre las espaldas de los trabajadores; redujo al mínimo el gasto social para pensiones no contributivas, vivienda social o subsidios para personas en extrema pobreza por el orden de ¢57.000 millones; aumenta la jornada laboral a 12 horas en claro perjuicio de las mujeres, elimina en la práctica las horas extras y congela salarios a los trabajadores; prohíbe a las Junta de Educación invertir en infraestructura educativa, elimina el apoyo a las Asadas y pretendió violentar la autonomía universitaria y la independencia del Poder Judicial. No es necesario continuar para llegar a la conclusión que Ottón avala todo esto y, más aún, lo considera como parte de las políticas esenciales, fundacionales, del PAC.

Toda esta agenda que corresponde a las políticas neoliberales actuales impulsadas por el gobierno de Alvarado y el PAC, han contado con el apoyo del partido Liberación Nacional, Unidad Socialcristiana, los neopentecostales de Restauración y Fabricio y el apoyo de algunos independientes.

Al final del artículo al lector le queda y asalta la duda: ¿el PAC asumió las políticas del PLN, PUSC y neoevangélicos, o este grupo asumió como propias las políticas del PAC?

Según el artículo de Ottón Solís todos esos partidos, incluyendo al FMI, se sumaron a las políticas del gobierno del PAC.

Entonces, ¿la política de este gobierno de Alvarado era desde su fundación la política del PAC?

UCR: Comunidades del Pacífico costarricense se proponen cambiar el rumbo de sus barrios

Acción Social de la UCR promueve una atención e interacción transformadora

Aunque la violencia ha tocado gran cantidad de zonas en el país, incrementada por la vulnerabilidad asociada a las escasas oportunidades de trabajo, deserción educativa y vivienda digna y delincuencia, un grupo de personas de las comunidades del Pacífico costarricense se proponen cambiar el rumbo de sus barrios.

Mediante el proyecto “Consultorio comunitario: Un abordaje preventivo desde la construcción del vínculo” (TC-704), de la Sede Regional del Pacífico Arnoldo Ferreto Segura (SRP-UCR) apoya a personas líderes e instituciones que han identificado problemáticas comunitarias asociadas con formas de violencia social que afectan a sus poblaciones.

La idea de este proyecto es trabajar desde la prevención, y transformar la idea tradicional de la atención individual de ciertos comportamientos en acciones “que llevamos a cabo, destacando el valor de lo comunitario, trabajando en frases que tengan que ver con las ventajas de hacer comunidad, promover ese sentido tan importante de sentir que «somos comunidad», explicó la magister Marietta Villalobos Barrantes, coordinadora de esta iniciativa.

La profesora Villalobos explicó que el concepto asociado a consultorio alude a un desequilibrio en el supuesto ideal de salud, “de una normatividad donde supuestamente todos cabemos, cuando en realidad eso es un mito”. Esta idea incide especialmente en la población joven que carece de opciones de crecimiento personal, dado el bajo Índice de Desarrollo Humano, que ubica los cantones del Pacífico entre los más rezagados del país.

Entre las ventajas del proyecto está la posibilidad de articular entre distintas personas con las capacidades personales y profesionales de estudiantes de diversas disciplinas que participan en este Trabajo Comunal. “Esta interdisciplinariedad le da un gran valor, los y las estudiantes de TCU valoran y conocen las comunidades, conocen otras visiones y otras formas de vida e historias”, acotó Villalobos.

La docente reiteró que la población meta del proyecto son las personas menores de edad, y mujeres adultas del centro de Puntarenas, las islas y sus alrededores, donde se emprenden acciones preventivas, construyendo espacios de “producción de palabra” sobre temas educativos, psicoemocionales, recreativos y salud integral.

Sin límites sanitarios

Hasta marzo del 2020 el proyecto TC-704 trabajó en las comunidades de manera presencial, pero las limitaciones impuestas por el COVID-19 hizo que el ritmo de actividades mermara mientras se rediseñaba una estrategia para continuar.

Entre los años 2017 y 2020 se realizaron gran cantidad de sesiones grupales orientadas a la prevención, con el apoyo de instituciones educativas. Algunas tenían el objetivo de que las personas jóvenes hicieran un mapeo de las situaciones de riesgo en sus comunidades, mediante técnicas como el dibujo, ferias comunitarias, actividades grupales.

Además, con el trabajo entre universidad y comunidades se hizo el esfuerzo de embellecer espacios públicos, como parques y áreas infantiles.

Entre las comunidades a las que ha llegado el TC-704 están Orotina, Esparzol, Jacó, Chacarita, Barranca y Caldera y otras. Entre las actividades más concurridas estuvieron los talleres de percusión, con apoyo de la Etapa Básica de Música de la SRP. Además, se impartieron cursos de cómputo e inglés, con gran asistencia de niños, niñas y jóvenes, aunque también asistieron personas adultas.

Con talleres sobre violencia doméstica el proyecto «Consultorio comunitario: Un abordaje preventivo desde la construcción del vínculo» ha llegado a comunidades del Pacífico costarricense. Foto TC-704

“Las actividades exitosas han sido aquellas en colaboración con agentes comunitarios, en donde hemos podido sentarnos y reunirnos con ellos y ellas a conversar sobre las múltiples necesidades y expectativas y sueños que tienen para mejorar sus comunidades. Los espacios callejeros de convivencias han sido muy exitosos, donde niños y niñas de las comunidades juegan y se divierten en sus propios parques de manera segura. Durante estos espacios de convivencia, los mismos habitantes, identifican necesidades entre ellos, hablan de estas necesidades entre vecinos y procuran ayuda mutua”, añadió la docente Villalobos.

Como parte del rediseño del proyecto en tiempos de pandemia, estuvo la articulación con asociaciones de desarrollo, bibliotecas públicas, Ministerio de Educación Pública, Instituto Mixto de Ayuda Social y el Patronato Nacional de la Infancia. Durante año y medio de pandemia las acciones se han enfocado esencialmente hacia lo psicoeducativo, en Puntarenas centro, Esparzol, Esparza, Chacarita, El Roble, Barranca, isla Venado y escuelas públicas cercanas a Caldera.

Uno de los obstáculos durante la pandemia sanitaria es que se evidenciaron las brechas tecnológicas, como las pocas habilidades en el uso de computadoras, herramientas digitales para la interacción en línea y la baja conectividad de las regiones. No obstante, se ha logrado continuar dando tutorías en inglés, plataformas virtuales, computación y talleres de cuentos para niños y niñas.

La universidad esencial

Para Rigoberto Marín Moscoso, uno de los líderes de la Asociación de Integral Chacarita, la inserción de personas estudiantes universitarias y docentes en las comunidades es una tarea ineludible de las universidades públicas. “Para mi todo ha sido muy bueno, todo el mundo quedó muy contento con los cursos. Yo siento que si son universidades tienen que salir a las comunidades con problemáticas, prestando servicios como estos”, aseguró.

Sin embargo, Marín espera que pronto pase la pandemia porque la mayoría de personas no tienen computadoras para ingresar a la virtualidad, y afirmó que “esperando que en el año 2022 retomemos las actividades presenciales de taekwondo, música, inglés y cómputo”.

En otra comunidad, Elena Manzanarez Juarez, lideresa de Esparzol coincidió con Marín en que las universidades tienen el llamado de apoyar los procesos de organización comunitaria. En ese sitio, con la participación estudiantil se hizo un censo virtual para un posible proyecto de vivienda, cuyo informe ya está en manos del Banco Hipotecario de la Vivienda. También se hizo un mapeo de personas artesanas, talleres sobre violencia doméstica, inglés y cómputo.

“Como somos una comunidad vulnerable, hay muchas posibilidades que muchos se aprovechen de nosotros. La inclusión de la UCR se hace por el hecho de que otras instituciones estatales no entraban, y gracias a los trabajos comunales, la universidad ha sido un pilar fundamental para llegar al grado de organización que tenemos porque la gente no permitía el ingreso de otras instituciones como Dinadeco. Cuando se ve a gente de la universidad sentimos confianza de que nadie se va a aprovechar o sacarnos recursos”.

Finalmente, la profesora Villalobos tiene el deseo de regresar con sus estudiantes a recorrer las calles del Pacífico costarricense y para “el 2022 esperamos retomar la presencialidad y reanudar las ferias callejeras comunitarias, continuar con tutorías y talleres psicoeducativos y de prevención”.

El proyecto TC-704 se dirige especialmente a la niñez y adolescencia de comunidades del Pacífico, con el fin que desde sus experiencias cotidianas aprendan a identificar situaciones de riesgo y cómo prevenirlas. Foto TC-704

 

Eduardo Muñoz Sequeira
Periodista, Vicerrectoría de Acción Social

ANEP y ASDEICE se declaran sindicatos moristas

El pasado 30 de setiembre la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados, ANEP, se declaró sindicato morista. Desde su visión, esto es “para ayudar a recuperar el legado de Patria Soberana, así como los valores del pensamiento social, completamente vigentes hoy, que nos legó el mejor presidente de la República de Costa Rica, en 200 años de vida independiente, don Juan Rafael Mora Porras (Don Juanito), Héroe Nacional y Libertador de la Patria”, expresaron.

La declaración se dio en el propio lugar donde fue fusilado hace 161 años, en Puntarenas, un 30 de setiembre de 1860. “Su legado nos inspira en esta hora crucial de la Patria, que está siendo esclavizada por el extremismo ideológico-neoliberal de la plutocracia gobernante”, indicaron. 

ANEP, con su Manifiesto del Sindicalismo Sociopolítico del Bicentenario y con su declaración de SINDICATO MORISTA, renueva su ideario y revitaliza su contenido y su práctica de lucha. 

Además, la Asociación Sindical de Empleados industriales de las comunicaciones y la energía también se declaró morista.

 

Información compartida con SURCOS por Albino Vargas.