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Autor: María José Ferlini Cartín

“Día del Agricultor”

Lic. Javier Francisco Cambronero Arguedas

Dicho conjunto escultòrico compuesto por un campesino, una campesina y un niño, doblados arando el surco, representan bastante bien a gran parte de nuestra Costa Rica, la de origen campesino, que muestra arraigo con la tierra y con ciertos elementos simbòlicos que evocan mucho de lo bueno, de lo que nos caracteriza como pueblo: trabajo tenaz y sencillo, semilla que darà fruto abundante producto del esfuerzo y dedicaciòn de hombres y mujeres, sustento dignamente ganado y una gran fertilidad que viene del amor y el cuidado a travès de la familia. Hace màs de 500 años nuestros abrigenes obtenìan su sustento, de la tierra mayoritariamente y ocasionalmente del mar. El mestizaje del cual somos herederos, ha permitido construir una patria que en pocos meses celebrarà el Bicentenario, en el cual ni hombres ni mujeres campesinas parecieran estar invitados.

Tan poco significado tiene el campesinado costarricense, ese que nos da de comer y que ha sido fragua de la democracia costarricense, que dicho monumento fue retirado en diciembre de 2012, habiendo sido presa del vandalismo terrible de unos pocos, la indiferencia de muchos, blanco de orines y heces de perros y otros bichos, lienzo de grafittis y tòrrido refugio para fugaces aventuras amorosas nocturnas. Han pasado 9 años de su retiro y muchas promesas rotas que auguraban su restauracion pronta. Hasta un alcalde ahora metido a precandidato ofreciò recursos para que el retiro de la obra fuera breve.

Para colmo de males, una vez màs, estamos en presencia de otra grave y horrorosa omisiòn por parte del MEP al no inluir dicha celebraciòn en el Calendario Escolar, ello a pesar de que hay una ley de la repùblica que asi lo establece (Ley 4096). Dicha ley fue dictada el 11 de mayo de 1968.

Les comparto estas lìneas en medio del escenario màs espantoso ocasionado por la pandemia, que ha traido muerte, destrucciòn, dolor, sufrimiento y angustia al pueblo cotarricense y al mundo entero. Y ello significa ni màs ni menos que el aparato productivo y el empleo decente y de calidad no escapan ante tan atroz panorama. Si los polìticos de turno, ayer y hoy ya no les importa el agro costarricense, el agro profundo que nos da arroz, frijoles, maìz, chayotes, yuca, papas, cebollas, frutas y otros; les invito para que ustedes y nosotros sì seamos capaces de reivindicar a nuestros agricultores. La crisis ocasionada por el COVID tiende a profundizarse y la produccion de alimentos podrìa tornarse critica en los proximos meses. Alimentos nutritivos y frescos junto a la leche y otros productos, podrian escasear y con ello experimentar una descomunal escalada de precios y que el fantasma del hambre aparezca grotesco e inmisericorde. Hoy por hoy, producto de polìticas agrìcolas equivocadas y erràticas, el paìs tan sòlo produce la mitad de lo que consume. Vergonzosamente hay que importar alimentos en un paìs verde, con un buen règimen de lluvias, tierra feraz y con conocimientos ancestrales. Por eso resulta temerario pensar en cerrar el CNP y eliminar el Programa de Abastecimiento Institucional, que constituyen uno de los ùltimos refugios del agricultor y campesinado costarricense.

Vean que curioso, el Censo Nacional Agropecuario fue en 2014. Antes de èste, el ùltimo fue en 1984. Todos sabemos lo importante que resulta para un paìs la existencia de censos  que muestran datos y estadisticas oficiales y que conribuyen al diseño de politicas pùblicas y a tomar decisiones. Este año correspondia hacer censo y se ha anunciado por parte de autoridades gubernamentales que no se llevarà a cabo, al no presupuestar recursos para su financiamiento.

En cuanto a producciòn de alimentos si comparamos los datos entre ambos censos (2014 y 1984) la cantidad de terreno dedicada a maiz, frijoles, papa, cebolla, yuca y otros tuberculos ha venido en descenso, a contrapelo de una agricultura de exportacion (flores, follajes, naranja, piña, frutas y banano) que compite por ese mismo terreno con la produccion agroalimentaria. Eso tiene que llamarnos a reflexion.

El promedio de edad –en 2014- del agricultor costarricense fue de 53,9 años. Ojo costarricenses, pueden cotejarlo con pagina 41 del VI Censo Nacional Agropecuario. De modo que el 38% de la fuerza laboral en el campo, ese que produce alimentos, oscila entre los 43 y 59 años. Hombres y mujeres que ven sacrificada muchas veces su vida por el efecto de las plagas, los malos precios, los efectos del cambio climatico y el nefasto contrabando en nuestras fronteras de productos como papa y cebolla, denunciados una y otra vez donde el esfuerzo de autoridades fronterizas y aduaneras, pareciera no ser suficiente y se ven superados por el afàn desmedido de ganancias de malos costarricenses y un inescrupuloso espìritu de obtener ganacias a como de lugar. Nuestros campesinos no merecen ser tratados como una corronga y folclòrica alegorìa de las pinturas de Fausto Pacheco o un lejano recuerdo sumido en virtuosas letras en  Juan Varela, el Sitio de las Abras o cuentos de Carlos Salazar Herrera. Son personas de carne y hueso a quienes tambièn debemos de cuidar, de ellos dependerà nuestra sobrevivencia y en un plazo mucho màs corto de lo que muchos suponen.

Esta crisis sanitaria y econòmica ya empieza a mostrar un nuevo rostro y es crisis alimentaria, si no tomamos medidas. Debemos cuidar la producciòn de nuestros alimentos y ademàs a quienes los producen. El campo ya no puede ser màs el gran ausente en los grandes debates nacionales. Antes de la pandemia, en 55 paìses 183 millones de personas se encontraban en situacion de inseguridad alimentaria. Esta cantidad según FAO, puede haber aumenado en un 82%.  En varios paìses caribeños su aparato productivo solo era capaz de cubrir el 40% de sus necesidades alimenticias, lo demàs constituìan importaciones de alimentos, pagàndolas muchas veces mucho màs caras.

La pobreza y desempleo en el paìs han crecido. Si no hacemos lo suficiente estaremos condenando a muchas familias de costarricenese al hambre y a la sub-alimentacion, con lo cual estarìamos a las puertas de una desnutriciòn que hace varias dècadas gracias a asertivas politicas de nutriciòn y educativas, ya habiamos superado. Vivir en el campo y producir alimentos no deben ser sinònimo de pobreza. Ante el aumento de la desigualdad, el funcionamiento de la economìa debe evitar ambos, de manera que la prosperidad y los avances sociales sean para todos.

Requerimos pues, inteligencia, valor y sapiencia por parte de nuestras autoridades, partidos políticos y sus representantes. El bien común debe ser el sano motor de la política y de la economía. Hoy más que nunca la solidaridad y la lucidez deben ser las armas con que gobernantes y ciudadanos podamos seguir construyendo una meta y un destino común. La pandemia y su atención han consumido importantes recursos de la producción nacional.

Hemos sido testigos en estos 15 meses, como en lo social y económico se ha acelerado un peligroso y desgarrador proceso de exclusión y desigualdad, generando mayor concentración de la riqueza. Ante la pandemia, en víspera de la celebración del cacareado bicentenario, no a todos nos ha ido igual, negarlo, es ser cómplice de silenciosas y perniciosas injusticias. En el mundo el 1% de la población mundial se ha hecho mucho más rico de lo que era y el 99% restante resulta ser más pobre. Por eso no nos debe sorprender posiciones como las de Biden en EEUU, el FMI, el Banco Mundial recomendando a los países que con carácter transitorio graven los capitales para poder ayudar a los que menos tienen.

La pandemia nos lo está enseñando. “Un desarrollo tecnológico y económico que no deja un mundo mejor y una calidad de vida integralmente superior, no puede considerarse progreso” La solidaridad nos dice el papa Francisco, “no debe ser sólo una virtud, sino un modelo operativo de la economía; y que la fraternidad no sea una simple aspiración, sino un criterio de gobernabilidad nacional e internacional”.

La situación del agro costarricense y de nuestro campesinado puede sufrir penosas consecuencias, pues bien dice el papa emérito Benedicto XVI “el estar sin trabajo o la dependencia prolongada de la asistencia pública o privada, mina la libertad y la creatividad de la persona con graves daños en el plano psicológico y espiritual” 25 Caritas in Veritate

El gobierno no debe perder de vista que el impacto del COVID y su atención, ha ocasionado una caída de 2,2% en el PIB. Estas cifras traducidas en destrucción de empleos, significa que 475 mil costarricenses ya no tienen empleo pues la tasa de desempleo aumentó en algunos momentos hasta un 24,4%. Con estos miles de costarricenses y sus familias son víctimas de una gran indolencia por parte de cúpulas políticas y de grandes empresarios. El tejido social se desgarra y no se está haciendo lo suficiente para evitarlo. Ello, agravado con un 25% de la fuerza productiva afectada con reducción de sus jornadas y en consecuencia.

Todo esto alimenta una terrible sensaciòn de frustración, soledad y desesperaciòn, o sea una peligrosa desmoralización que puede hacer al pueblo presa fácil de quién sabe que insondables intereses.

Como sociedad no debemos caer en una especie de “nostalgia superficial y triste, que lleve a copiar y comprar, en lugar de crear y producir y dar espacio a una autoestima nacional muy baja” 51. Fratelli tutti, advierte el papa Francisco a inicios de octubre del a pasado, ya en plena pandemia. Con sentido de urgencia hay que dignificar a nuestros agricultores con acciones efectivas y no con sórdidos discursos cada 15 de mayo que a nadie convencen.

En los últimos 3 años hemos sido testigos del desmantelamiento del estado de derecho en una forma acelerada. Mucho de los logros históricos de los últimos 100 años, que como pueblo hemos alcanzado, han ido desapareciendo uno a uno tras sendos mazazos. El campo ha sido una de esas víctimas. Nuestros agricultores al igual que Ulises en La Odisea, no deben dejarse atrapar por sonoros cantos de sirena, con que una y otra vez tratan de endulzarlos y disimular de esa manera la incapacidad en la búsqueda de soluciones a los problemas que agobian al agro costarricense.

Aún hay chance para que el presidente y su equipo muestren algo de liderazgo y nos convenzan que, en sus manos, verdaderamente la política es una herramienta para mostrar “capacidad y visión para anteponer el interés y bienestar de las personas” tal y como reza su programa de gobierno, ofrecido a la ciudadanía.

El abrazar la Costa Rica del Bicentenario más que un eufemismo, es una nueva oportunidad de oro para –con humildad- escuchar y ver…y gobernar para todos, sobre todo para los que menos tienen. Hay crispación, furia y rabia. Los problemas se han acumulado y golpean a los de siempre. Debemos de entender que no son las guerras ni las enfermedades la principal causa de muerte, sino el hambre y el desamparo.

Hoy, más que estar ante un fracaso económico, estamos ante un saqueo exitoso por parte de algunos cuantos.

El agro merece más que eso. Hoy es un buen momento para que nuestro homenaje sea el de pedir perdón por ese olvido y no reconocerle su aporte a la construcción de la patria y sobre todo de que nuestra salud y nutrición depende de ellos.

Por eso ante el descuido y el olvido, la estulticia de quienes tuercen la historia y hacen una pésima lectura del presente y futuro de la patria, se asemejan a “apretar aguacates, pretendiendo madurarlos” como decía don Pepe.

Adjuntamos algunas fotografías:

Iglesia Colombiana Metodista emite Carta Pastoral y Profética

SURCOS recibió el siguiente documento:

Iglesia Colombiana Metodista
Personería Jurídica Especial 0854 del 9 de abril de 2007
NIT 900.147 516 -5

“sí están unidos a Jesucristo, todos son iguales” (Gálatas 3: 28)
Carta pastoral y profética

“La justicia producirá paz, tranquilidad y confianza para siempre” (Is. 32:17)

A la opinión pública, a nuestros hermanos y hermanas en la fe, al gobierno de la república de Colombia, a todas las instancias gubernamentales e instancias del Estado, hermanas y hermanos de nuestras iglesias y a todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad: Gracias, Justicia, Paz y Amor en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.

Nosotros, como Iglesia Colombiana Metodista, quienes a través de los distintos ministerios, siendo parte del pueblo que habita en las diversas comunas de nuestras ciudades, veredas, barrios, territorios indígenas, debido a que por Gracia de Dios, somos campesinas y campesinos, obreras y obreros, estudiantes, hombres y mujeres trabajadores y guardianes de nuestros hogares, mujeres lideresas, líderes y lideresas afrocolombianos, población LGBTIQ, docentes, profesionales de las distintas áreas del saber, pequeños empresarios, defensores de los Derechos Humanos, participantes en diversos grupos sociales, médicos, enfermeras y de más trabajadores de la salud, informales, desempleados, desplazados, transportistas etc.; quienes en nuestras comunidades ministramos el Evangelio entre nuestras familias, constatamos con profunda preocupación la peligrosa y degradante situación de crisis socio-económica, agravada por el virus del Covid-19, la cual sufre, sobre todo, la población más vulnerable y pobre de nuestro querido país, deseamos manifestar pastoral y proféticamente lo siguiente:

Queremos testimoniar, porque si callamos las piedras hablarán (Lc.19:39-40), que constatamos con escandaloso asombro y dolor propio y el de nuestros prójimos, que las medidas económicas anunciadas por el gobierno, las cuales, según los expertos, profundizan la desigualdad e injusticia (Reforma tributaria, reforma laboral y reforma de la salud), persisten en mantener las brechas de inequidad, empobrecimiento y desconocimiento de la realidad que vivimos en nuestros territorios día a día. Porque esas medidas favorecen a los acaudalados en deterioro de los estratos medios y bajos; nos alarma igualmente, el incumplimiento y la desatención para con el consagrado personal de salud.

Se añade, el silencio cómplice por las masacres y el asesinato reiterativo de hombres y mujeres que lideran diversos procesos de producción y organizaciones sociales, defensores de los Derechos Humanos, organizaciones juveniles; el incumplimiento de acuerdos anteriores con los diversos resguardos indígenas; se suma la oposición oficial y desidia que llevan a un desmonte y deslegitimación sistemático de los esperanzadores Acuerdos de Paz entre el gobierno anterior y las FARC-EP y por tanto, el interés por eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Constatamos también, que la degradación del país se confirma en las vergonzosas cifras y actos de corrupción de los mismos entes del Estado, ejemplificado con los inescrupulosos y descomunales salarios y dietas para los más altos funcionarios, despilfarrando así, los recursos que el pueblo en general paga como impuestos. Esto sin duda se ha convertido en un acto opresor que ha abierto y profundizado las heridas en los sentimientos y en la conciencia de la población, produciendo igualmente una pérdida generalizada de confianza en los gobernantes.

Constatamos igualmente, la ineficaz, ineptitud y equivocada respuesta del gobierno a tan profunda crisis; lo cual nos puede empujar a un laberinto sin salida, propicio para desencadenar un estallido de violencia destrucción y muerte, habiendo ya peligrosas muestras de ese riesgo en los últimos días. Por ello advertimos con temor y temblor, que este riesgo es eminente, debido a que el gobierno hace oídos sordos, de cara a la crítica realidad del país. Al ignorar esta realidad, el gobierno asume posiciones arrogantes y lanza cortinas de humo, posiblemente guiado por la ideología u obedeciendo órdenes de los grupos de poder nacionales e internacionales del confeso neoliberalismo; por ello responde militarizando las ciudades y carreteras, reprimiendo y asesinando nuestros hermanos y hermanas colombianas.

Por otro lado, concebimos casi que como propio el desgarrador grito de las multitudes que claman justicia en las marchas pacíficas de protesta callejera, en las redes sociales, en los medios de comunicación independientes, entre los diferentes sectores y actores sociales, quienes desde una conciencia de cambio justo para todas y todos alzan su voz para dar a conocer una ausencia de los derechos no solo en existencia, sino en calidad; personas que sufren desempleo e informalidad, desplazados y familiares de los falsos positivos, quienes gimen sin ser asistidos por el Estado. Este desgarrador grito es un gemido que llega a Dios tal como sucedió en la liberación de Egipto (“…Bien he visto la aflicción de mi pueblo…y he oído su clamor a causa de sus exactores, pues he conocido sus angustias; y he descendido para liberarlos” Ex. 3:7ss). La espiritualidad y fe del pueblo confía en que “El pobre clamó, y le oyó el Señor y lo libró de todas sus angustias (Sal. 34:6).

Nosotros como pastores y ovejas del redil del Señor Jesucristo, hacemos un llamado al poder Ejecutivo, al Congreso de la República, al Poder Judicial, a los empresarios de grandes capitales, al sector financiero y sus bancos, a la fuerza pública, a los partidos políticos, a los medios de comunicación masivos, a las iglesias para que depongamos la actitud ideológica y materialista de ignorar los gritos, gemidos, clamores, cacerolazos, marchas, manifestaciones de arte, analistas críticos y consignas porque en esas manifestaciones hay un alentador mensaje de protesta que abriga siempre una aspiración y esperanza de cambio hacia el bien común.

De igual manera nos oponemos radicalmente a los actos vandálicos de minúsculos grupos de sospechosos infiltrados, con el propósito de degenerar las marchas de protesta con el fin malévolo de confundir la opinión pública, estigmatizar las legítimas marchas y así preparar el ambiente para la intervención de las fuerzas represivas del Estado y reprimir inescrupulosamente la población.

Finalmente, queremos decirles a esas multitudes de personas que salen a marchar en paz, que ustedes tienen todo el derecho constitucional para hacerlo y que, además, el Señor Está con la justicia, y que con ustedes y entre ustedes predicamos El Evangelio por las mismas razones que ustedes han convocado estas marchas de protesta para clamar justicia. Porque Dios escuchará esa súplica (Sal. 66:19).

Reiteramos nuestro compromiso y nuestro llamado al diálogo entre iguales entre el gobierno nacional y las diversas fuerzas vivas que se movilizan en las protestas, pedimos encarecidamente prudencia, sabiduría de las dos partes, desechar el uso de la fuerza y abandonar con humildad la arrogancia y la intervención de fuerzas financieras, ideológicas y políticas extranjeras. Se trata de un diálogo auténtico entre compatriotas, entre servidores (as) públicos y resto de la población en actitud legítima de protesta. Esa será la actitud sabía que nos llevará a la reconciliación, unidad y la justicia, y entonces la paz: “La sabiduría pregona por las calles, en las plazas alza su voz, grita por encima del tumulto… ¿Hasta cuándo inexpertos, amareis la inexperiencia, y vosotros arrogantes…odiareis el saber?” (Prov. 1:20-22).

Por la Iglesia Colombiana Metodista, su membresía, sus diferentes ministerios de mujeres, niñez, jóvenes, salud, etc., su Junta nacional y demás estamentos:

Rev. Luis Andrés Caicedo Guayara
Obispo ICM/ Represéntate Legal.
Copias Compañeros en Misión
Iglesia Unidad de Canadá.
Iglesia Metodista de Gran Bretaña.
Iglesia Metodista Unida de Estados Unidos.
Obispos Metodistas de América Latina y el Caribe.

Carta abierta a la Comunidad Nacional e Internacional – Universidad de Caldas

SURCOS recibió el siguiente documento:

Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales Departamento de Desarrollo Humano – Universidad de Caldas

1056
H3.6-TD-007
Manizales, 6 de mayo de 2021

La larga noche no cesa en nuestro país y nosotros como profesores y profesoras de la Universidad de Caldas del Departamento de Desarrollo Humano, el Programa de Trabajo Social, el CEDAT y la Maestría en Justicia Social y Construcción de Paz, no nos podemos silenciar, por eso queremos manifestarnos conscientes de nuestra responsabilidad ética y política que asumimos no sólo con la formación de nuestros estudiantes, sino con realidad social en la que habitamos.

Expresamos nuestro respaldo a la movilización social y la protesta popular en defensa de los derechos humanos y el reclamo de justicia social. Sabemos y sentimos que nuestro país está cansado de las múltiples situaciones de inequidad, reformas injustas, corrupción al más alto nivel, asesinatos de líderes y lideresas sociales, políticas ajenas a la realidad, irrespeto a los acuerdos de paz, ampliación de brechas sociales y un gasto público centrado en la guerra y no en la salud y educación como derechos fundamentales.

Escribimos en medio de acontecimientos dolorosos que han sido vividos en las calles de Colombia: asesinatos, desapariciones, personas heridas, mutiladas y violentadas de distintas formas en el marco del Paro Nacional, muchos de ellos y ellas jóvenes, estudiantes incómodos e indignados por la realidad del país. En nuestro país se ha militarizado la vida, nuestras ciudades se han convertido en campos de combate, donde los jóvenes, la comunidad civil se ha visto afectados directamente por la fuerza pública, y se generan enfrentamientos donde la vida se pone en juego. Lamentamos profundamente que los manifestantes que han decidido salir a las calles para exigir un país diferente no tengan asegurada la vida y la integridad para ejercer un derecho constitucional.

Como docentes de la Universidad de Caldas no podemos permanecer indiferentes ante los complejos problemas sociales y políticos que se viven en la actualidad, rechazamos la estigmatización de la protesta social y la dura represión que se ha ejercido sobre ella. Reconocemos y apoyamos los motivos que movilizan la lucha y la necesidad de preservar la democracia y la humanidad en tiempos difíciles. La violencia no puede quebrantar las voluntades de quienes soñamos con un país diferente.

Rechazamos los actos de violencia, la represión policial, las extralimitaciones de la fuerza pública y la vulneración del derecho a la protesta, que en los últimos días ha cobrado más de 20 vidas, 107 desapariciones, y un gran número de heridos. Exigimos la defensa de la vida, el derecho a la movilización social y la escucha del pueblo colombiano desde sus exigencias.

Hacemos un llamado a nivel nacional e internacional que orienten sus miradas, sus corazones, sus propuestas al pueblo colombiano, a que se reconozca las políticas avasallantes del modelo neoliberal que prioriza la propiedad privada, el gasto público para la guerra. Llamamos a la solidaridad a través de la difusión y de la comunicación de la grave situación de riesgo y vulneración de los derechos humanos que está viviendo la ciudadanía colombiana en estos momentos.

¡Por el respeto por la vida y dignas garantías para la protesta social en Colombia!

Departamento de Desarrollo Humano – Programa de Trabajo Social – Maestría en Justicia Social y Construcción de paz – Centro de Estudios sobre Conflicto, Violencia y Convivencia social- CEDAT
Universidad de Caldas

 

Imagen tomada de Semanario Universidad.

¿Qué pasará con los partidos evangélicos?

Óscar Madrigal

El TSE denuncia que el PRN, el partido de la familia Avendaño, cuyo fundamento ideológico es el fundamentalismo neopentecostal, incurrió en el cobro de comisiones para otorgar contratos en la campaña electoral. Esta denuncia se suma a otras que ya están en el Ministerio Público.

La familia del vicepresidente de la Asamblea Legislativa, Carlos Avendaño, es la dueña de ese Partido, tanto padre como hijo, lo manejan a su antojo. Según información de La Nación de ayer, testimonios indican que cobraron hasta 11 millones de colones por dos contratos que deben haberse quedado en la bolsa de alguien.

Llama la atención, además, que personas que trabajaron en el corazón de la campaña electoral del PRN, le relataron a TSE que el comando recibía dinero en efectivo, “principalmente en fajos de billetes de $1.000 dólares”. Esto va más allá de la denuncia por el cobro de comisiones a proveedores. Porque la pregunta es ¿quién aportaba esas cantidades de dinero?

El dinero efectivo ha venido quedando reservado para el uso de las actividades ilegales.

¿Quién aportaba semejantes cantidades en efectivo? Podría ser desde el narco o las fundaciones norteamericanas hasta las poderosas iglesias neopentecostales de la teología de la prosperidad.

Avendaño y familia han querido desligarse del festín de dólares y echarle la culpa a Fabricio y la estructura paralela. Es difícil de creer que la familia haya estado ausente de semejante piñata. Sin embargo, esta nueva denuncia del TSE acusa directamente al hijo del diputado Avendaño. Ya no hay escapatoria del reparto.

Menudo problema tendrá Fabricio y Avendaño en las próximas elecciones. Avendaño con deuda política, pero sin candidato y Fabricio con candidato, pero sin plata. Este necesitará del poderoso apoyo económico de las “iglesias de la prosperidad”.

Avendaño se acomodará a lo que sea mejor para sus intereses económicos, calculando si le interesa más un acuerdo con Fabricio o dividir el frente neopentecostal. Al fin y al cabo, siempre ha sido un peón de los grandes intereses.

De aquí a octubre se resolverá este dilema (¿qué pasará con los partidos evangélicos?) que será un elemento fundamental a tener en cuenta en las próximas elecciones.

Acto de protesta contra agresión de Israel a Palestina

La Red de Solidaridad con Palestina informa acerca de la convocatoria a un piquete de protesta por el ataque de Israel a Palestina y demanda una posición firme de condena del Gobierno de Carlos Alvarado. La actividad se realizará a partir de las 10:30 a.m. este viernes 14 de mayo frente a la Casa Amarilla, San José.

Cali-Colombia Resiste

Lic. José A. Amesty R.

13-mayo-2021

La resistencia (manifestaciones, bloqueos y barricadas) del pueblo colombiano, ante la arremetida del Estado narco y cuasi militar, parece estar focalizada (epicentro) un tanto en la ciudad de Cali. Esto debido a que el esbirro Álvaro Uribe, está llevando a cabo una especie de venganza, contra la ciudad de Cali, motivada a la tenacidad de esta contra las políticas de Uribe.

En este sentido, deseamos hacer unos señalamientos en torno a lo que está sucediendo en Cali-Colombia. Cali, oficialmente Distrito Especial, Deportivo, Cultural, Turístico, Empresarial y de Servicios de Santiago de Cali, es un distrito colombiano, capital del departamento de Valle del Cauca y la tercera ciudad más poblada de Colombia.

Es la única gran ciudad de Colombia que posee un acceso rápido al Océano Pacífico, dista 114 km de Buenaventura, principal puerto del país. La ciudad forma parte del Área metropolitana de Cali, junto con los municipios contiguos a esta.

La ciudad es uno de los principales centros económicos e industriales de Colombia, además de ser el principal centro urbano, cultural, económico, industrial y agrario del suroccidente del país y el tercero a nivel nacional después de Bogotá y Medellín. Es a su vez conocida como “la capital mundial de la salsa” y “la sucursal del cielo”.

Dentro de la ciudad de Cali, la burguesía convive en el oeste, donde existen urbanizaciones cerradas, complejos residenciales y también edificios con apartamentos para la clase media; y la clase más popular en el este, lo contrario de muchas capitales latinoamericanas.

Es una burguesía caleña narco, es una clase media narco. Esta burguesía caleña se hace llamar “gente de bien”, pero es la misma derecha de Latinoamérica, que se viste de blanco y ostenta grandes camionetas, de alto costo.

En el territorio de Cali y sus municipios contiguos, igualmente hacen vida los indígenas del Cauca, los paeces, descendientes de los calimas, llamada la cultura calima, de allí el nombre de Cali, quienes han luchado por siglos por el respeto de sus territorios ancestrales, principalmente su líder de los años setenta, Quintin Lame, quien lucho por la recuperación de los Resguardos indígenas en el Cauca.

Los resguardos son una institución legal y sociopolítica de carácter especial, conformada por una o más comunidades indígenas, que con un título de propiedad colectiva que goza de las garantías de la propiedad privada, poseen su territorio y se rigen para el manejo de éste y su vida interna.

En la actualidad en Colombia, existen 710 resguardos ubicados, en 27 departamentos y en 228 municipios, que ocupan una extensión aproximada de 34 millones de hectáreas, el equivalente al 30 por ciento del territorio nacional.

El movimiento indígena se ha organizado y aglutinado en el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), quien a su vez pertenece a la Organización Nacional Indígena de Colombia ONIC, los primeros han llevado a cabo la llamada minga (caravana indígena, un término de los pueblos originarios de Colombia, que significa encuentro o protesta colectiva) y que se trasladan en buses (chivas).

Recientemente, Daniela Soto, una joven lideresa indígena fue herida en un ataque armado a la minga en Cali, de allí los enfrentamientos entre la Guardia indígena, conformada por los indígenas ya mencionados, contra grupos armados paramilitares o paracos.

La guardia indígena, estaba buscando proteger a Soto, quien ingresó en urgencias del hospital Valle del Lili, por herida de bala en el abdomen. Finalmente se recuperó del balazo.

¿Pero Qué es la Guardia Indígena?

Recordemos primero que las guardias nacionales, fueron un invento estadounidense, impuestas en nuestros territorios, para reprimir y controlar los pueblos en América Latina. Las ultimas guardias nacionales que existen o existieron estuvieron en Panamá, Nicaragua y Venezuela, pero fueron desapareciendo por ser obsoletas.

La Guardia Indígena del Cauca, es una guardia territorial. Son guardas del territorio ancestral indígena. Es una guardia del Estado Comunal Indígena. Es una guardia comunal.

Es la guardia del Estado Plurinacional del Cauca. Además de proteger el territorio indígena, protege a los voceros, en este caso y momento, en la toma de Cali y contra el cerco de Cali por parte de Iván Duque.

Últimamente hemos visto un video, donde la Guardia Indígena, entrega a los ciudadanos/as de Cali, bolsas con alimentos de su producción. Son bolsas de alimentos, tipo bolsas CLAP de Venezuela. Que buscan mitigar el desabastecimiento inducido por parte del Estado colombiano, para hacer morir de hambre a Cali, por ser la abanderada del paro nacional y las protestas contra las políticas de Duque y Uribe.

Señalamos, además, que los indígenas del Cauca, son gente no violenta, que solo se defiende con palos y piedras ancestralmente. Son gente que más bien son dados a la palabra, a la búsqueda de la conciliación por medio del dialogo. Son una especie de palabreros, como los arawacos de Santa Marta en la Sierra Nevada colombiana, y los guajiros del territorio fronterizo colombo venezolano.

También hemos visto videos, donde hay enfrentamientos entre los paracos, ricos del barrio el Jardín de Cali y la guardia indígena, donde los primeros quieren desalojar a los segundos de Cali.

Estos son los sucesos de Cali-Colombia recientemente, que seguramente seguirán suscitándose, y en otros lugares de Colombia, producto del cansancio del pueblo colombiano ante tanta barbarie, muertes, asesinatos, violencia y malas políticas del Estado colombiano.

Por los caminos tenebrosos de Trump y Bolsonaro

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

No faltaba más que nuestro gobierno emulara los tenebrosos caminos elegidos por Donald Trump y Jair Bolsonaro para encarar la pandemia. Es decir, impulsar medidas tímidas que subestiman la crítica situación actual, cuando los contagios cobran cada día más víctimas, especialmente entre jóvenes, los hospitales están saturados y los trabajadores de la salud y la educación se exponen cada vez más a contagios y muertes.

Un paciente de 27 años con 102 días conectado a un respirador artificial y otros 11 en condiciones similares, un destacado y querido periodista de mediana edad fallecido recientemente y 20 muertos por día en promedio por semana, al parecer, no son razones suficientes para una declaratoria de alerta roja. Estamos frente a un gobierno que da las espaldas a la realidad y a las demandas de un cuerpo médico que sí tiene sensibilidad para sopesar las dimensiones de la crisis por la que atraviesa el país. Tampoco atiende al llamado de los educadores, que se parten la espalda para atender a sus estudiantes desde la casa y con sus recursos (computadora, pago de internet, electricidad y muchas horas extras no pagadas).

 Se pregunta uno, cuáles son los cálculos políticos o económicos detrás de estas medidas paliativas que se resisten a “tomar el toro por los cuernos”, y dar un mazazo que nos ponga en cintura. Continúa este gobierno poniendo la carreta delante de los bueyes. Es decir, protegiendo la economía de los pocos que no se han visto afectados por la pandemia: las grandes cadenas de supermercados, los exportadores y el sistema bancario que continúa con sus arcas llenas, mientras los pequeños y medianos comerciante y emprendedores regatean las migajas que caen de la mesa.

No hay voluntad para tomar medidas más restrictivas porque no se quiere tocar el bolsillo de quienes sí pueden aportar para que haya un salario universal digno para desempleados y subempleados, al menos mientras se supera esta etapa crítica y se abren mejores horizontes para una reactivación social y económica.

Este país se siente huérfano con un gobierno que no le escucha, y más bien se enclaustra en su palacio; incluso no da la cara en los momentos más álgidos, cuando los médicos se enfrentan a la disyuntiva de a quién dejar vivir y a quién exponer a la muerte por falta de camas.

El expresidente Donald Trump dijo: “siempre quise minimizarlo. Todavía prefiero minimizarlo, porque no quiero crear pánico”. Por su parte, ya sabemos de los desplantes de Bolsonaro calificando de “gripiña” a la enfermedad producida por el Covid 19.

No hemos escuchado esos exabruptos de don Calos Alvarado, pero ¿acaso la actitud y el comportamiento, rayano en la resistencia a tomar medidas restrictivas adecuadas, no dice lo mismo o más que esas palabras?

Juan Carlos Durán Castro comenta proceso contra Albino Vargas

SURCOS comparte el siguiente vídeo:

Juan Carlos Durán Castro, Dirigente Sindical Sector Salud indica que quieren dejar patente su repudio, aclarando que no es una posición oficial de la central, pero se sienten en la obligación de dejar formulado que rechazan el enjuiciamiento al cual esta siendo sometido Albino Vargas Barrantes, secretario de la ANEP, indica que parece que el proceso de juicio que se le sigue tiene tintes propios de una sociedad que migra hacia situaciones poco conocidas para la sociedad costarricense y que es parte de una situación que en el fondo tiene planteado es la criminalización de la protesta social, y desde ese punto de vista piden al gobierno la absolutoria del compañero Albino Vargas y a título de dirigente sindical le manifiestan su opinión sobre el proceso contra Albino Vargas, en el vídeo el brinda su apoyo al

Compartimos el vídeo:

Seminario Web “Ciudad Sostenible – un nuevo paradigma para la GAM”

SURCOS comparte la siguiente información:

Carlos Ávila

La Fundación Friedrich Ebert (FES), la Cámara Nacional de Economía Social Solidaria (CANAESS) y la Universidad Técnica de Darmstadt (TUD) le invitan al seminario web Ciudad Sostenible – un nuevo paradigma para la GAM.

Le invitamos a unirse al seminario web vía Zoom.

Día: martes 25 de mayo 2021

Hora: 03:00 p.m. Costa Rica

Puede inscribirse en el siguiente enlace:

https://zoom.us/meeting/register/tJYvfu6ppj0jHdGB2fWKyLEKw5SPz1WwG5Lw

Luego de la inscripción, recibirá un correo electrónico de confirmación con el enlace personal y código de acceso para unirse al seminario web. Si no recibe esta información, puede escribir al correo c.avila@fesamericacentral.org