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Autor: María José Ferlini Cartín

SURCOS Digital – boletín 22/02/2020 –Democracia-participativa

Carta dirigida al señor Ignacio Santos, director Telenoticias, Canal 7

Mercedes de Montes de Oca, 20 de febrero de 2020.

Lic. Ignacio Santos

Director Telenoticias

Canal 7

CICDE_064_2020

Estimado señor director don Ignacio Santos:

Primero que nada, mi saludo respetuoso para usted, esperando se encuentre muy bien.

Le escribo en mi condición de director del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la UNED (CICDE-UNED), para expresarle, a nombre propio y del equipo de nuestras investigadoras e investigadores, la preocupación que nos ha generado los reportajes que el medio que usted dirige publicó hace algunos días, en relación con los conflictos territoriales en el territorio indígena bribri de Salitre.

Nos respaldan diez años de investigación realizada sobre el propio territorio, enriquecida por la más profusa documentación y por las propuestas teóricas y metodológicas más avanzadas en esta materia, como asimismo una rica producción científica, académica y audiovisual, en la que se recogen los hallazgos de las investigaciones que nuestro equipo han realizado, bajo la coordinación de la M.Sc. Xinia Zúñiga Muñoz, con la participación de los investigadores M.Sc. Juan Antonio Gutiérrez Slon, Lic. César Moya Aburto, y nuestros investigadores comunitarios indígenas: Mariana Delgado Morales del clan Tubölwak y Pablo Sivas Sivas, Mayor Brörán.

Y puesto que sabemos que la voz de los pueblos indígenas ha sido sistemáticamente silenciada, al punto que incluso su existencia a veces es negada, y puesto que somos conscientes del cúmulo de prejuicios que alimentan los imaginarios populares en relación con estas poblaciones, nuestro trabajo, que persigue objetivos académicamente rigurosos, siempre ha partido de una premisa ética fundamental: respetar la voz y la cosmovisión de estos pueblos.

Desde ahí, y con todo respeto, he de decirle que los reportajes de Telenoticias son omisos en relación con las bases jurídicas en que se fundamentan los reclamos de los pueblos indígenas, como también lo son en cuanto a la caracterización de la evolución histórica de los conflictos. Al partirse de bases tan defectuosas, se termina invistiendo de legitimidad jurídica a actores que no la tienen, en desmedro de los legítimos derechos territoriales de los pueblos indígenas.

Hay en las notas periodísticas que ustedes ofrecen, groseras inexactitudes en relación con el papel de la fuerza pública, y una clarísima invisibilización de las manifestaciones de violencia que a lo largo de los años han sufrido las personas indígenas y sus familias. Quizá lo más grave de todo está en la imagen distorsionada que se ofrece, según la cual los invasores son los propios pueblos indígenas, no obstante tratarse de territorios indígenas así reconocidos por leyes y tratados internacionales. Y puesto que es responsabilidad de la institucionalidad pública de Costa Rica, darles plena validez a tales obligaciones legales, necesariamente ha de subrayarse que la negligencia de los sucesivos gobiernos a lo largo de muchos años ha suministrado combustible para el conflicto. Ni siquiera las Medidas Cautelares dictadas en abril de 2015, por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), están teniendo la aplicación correcta y rigurosa que la gravedad del problema hace urgente. El asesinato del líder indígena Sergio Rojas del clan Uniwak, hace un año, y el reciente atentado de bala contra Minor Ortiz Delgado del clan Tubölwak, lo atestiguan de manera contundente.

Es desde luego lamentable que la voz de las personas indígenas y sus autoridades tradicionales, que han buscado recuperar las tierras que legítimamente les pertenece, hayan sido silenciadas por lo reportajes de Telenoticias. Tampoco favoreció la calidad y equilibrio de esas notas, el haber ignorado a instancias gubernamentales y judiciales involucradas en estos asuntos, así como a la academia que, como es el caso del CICDE-UNED y de colegas de la UCR, han trabajado este tema por muchos años.

He de indicar con todo respeto, que este tipo de reportajes alimentan los prejuicios racistas en contra de nuestros pueblos indígenas, y dan pretexto para la violencia y la discriminación que padecen.

Adjunto un documento que fue preparado por nuestro equipo de investigación, y que presentamos como la posición de nuestro centro en relación con el asunto planteado. Posteriormente le haremos llegar alguna documentación adicional, derivada de nuestro trabajo investigativo. Espero que todo ese material le sea de utilidad a usted y sus periodistas, para formarse una idea fundamentada y seria de lo que acaece en el territorio indígena de Salitre.

Atentamente

Dr. Luis Paulino Vargas Solís

Director

Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE)

Vicerrectoría de Investigación

UNED

 

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Estudio de la UCR sobre identidad adolescente recibe Premio Nacional de Investigación Cultural

El Dr. Javier Tapia Balladares recibió el galardón por la obra literaria que recopila más de 15 años de investigación y cuyos resultados podrían nutrir el desarrollo de políticas públicas en el país

El director del Instituto de Investigaciones Psicológicas, Dr. Javier Tapia Balladares, se ha especializado en el desarrollo personal, el desempeño cognitivo y la socialización de las poblaciones jóvenes en el país durante más de 20 años. Foto: Karla Richmond.

La etapa adolescente es fundamental al construir la identidad personal. La forma en que los adolescentes se relacionan con su entorno, sus experiencias personales y sus procesos de diálogo, además de la sensación de incertidumbre ante el futuro, interactúan constantemente durante esta etapa del desarrollo.

Lo anterior quedó demostrado por el trabajo del Doctor Javier Tapia Balladares, actual director del Instituto de Investigaciones Psicológicas (IIP) de la Universidad de Costa Rica (UCR) que fue galardonado con el Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural 2019.

Este reconocimiento, que entrega el Gobierno de la República por medio del Ministerio de Cultura, reconoció el valor de la obra de Tapia que recopila más de 15 años de investigación en torno a la construcción identitaria de la población joven en Costa Rica.

Tras acercarse a la temática en su tesis de doctorado y por medio de 20 publicaciones académicas, el catedrático e investigador de la UCR ha estudiado la forma en que la religión y los diversos vínculos personales influyen pero no terminan el desarrollo psicológico de las personas jóvenes.

El libro premiado, “Biopoética de la adolescencia. Identidades, creencias, vínculos”, brinda conclusiones que pueden ayudar a entender los aspectos que impactan en diferente forma y medida el desarrollo de estos procesos individuales de la población en estudio.

De acuerdo con el investigador premiado, entender este fenómeno sociocultural podría enriquecer el trabajo en las diversas instancias y personas vinculadas a la atención de los adolescentes.

“Un ejemplo es el sistema educativo, donde en muchas ocasiones nos preocupamos más por el desempeño cognoscitivo de los jóvenes y dejamos de lado cómo los vínculos socioafectivos primarios inciden directamente sobre el rendimiento académico”, afirmó el catedrático.

Entender las características de la identidad de los jóvenes contribuye a la convivencia y a construir una sociedad más inclusiva para todos los sectores de la población, de acuerdo con el investigador.

Identidad adolescente: Un proceso continuo y cambiante

De acuerdo con la investigación, los adolescentes no forman por completo su identidad a partir de los esquemas morales-religiosos y las costumbres familiares, sino que interactúan con estos entornos de diferente manera y se apropian de algunos de estos elementos.

El análisis determinar que el desarrollo de la identidad individual es un proceso permanente y cambiante que está influenciado por los contextos socioculturales de cada individuo, quienes además, se adaptan de forma distinta a la evolución de su entorno social.

La evolución permanente de esta campo de análisis, evidenciado por el trabajo de Tapia, motivó en el IIP el desarrollo otras investigaciones que desde la psicología del desarrollo, que convierten a esta unidad académica en un espacio pionero en el país en el abordaje de esta temáticas.

Para el director del instituto, este premio reconoce el trabajo que realiza la UCR en el campo socio científico, el cual, puede resultar clave como sustento para entender la cultura nacional y favorecer la convivencia social.

“El reconocimiento confirma el aporte de los estudios académicos para el país, por eso el campo socio científico debe ser fortalecido y dotado de recursos para dar continuidad al trabajo que realiza”, aseguró el investigador.

Tapia enfatizó los aportes que ofrece la generación de conocimiento desde estos estudios para el fortalecer el sistema educativo y el trabajo de las instituciones del país, así como dar fundamento a la creación de políticas públicas.

Jose Adelio Murillo Montero

Asistente de Prensa Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Teatro: La cita de Pulgarcita

Los sábados 22 y 29 de febrero y 7 y 14 de marzo el Teatro La Cambusina presentará la obra: La cita de Pulgarcita, una libre interpretación de la fábula de Hans Christian Andersen.

La presentación de la obra será en San Jerónimo de Esparza a las 5:45 p.m. (50 este y 200 sur de la escuela Pública).

Dirección artística y actuación: Ivannia Lazzaro.

Costo de la entrada: 3000 colones.

En la siguiente imagen puede ver la sinopsis de la obra.

 

Enviado por Ivannia Lazzaro.

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Situación de la Acción Social fue analiza en Voces y Política de Radio Universidad

SURCOS recibió el video del programa Voces y Política de Radio Universidad emitido este miércoles 19 de febrero.

En él se analiza la situación de la Acción Social en la Universidad de Costa Rica.

Le invitamos a ver el conversatorio.

 

Imagen ilustrativa de la Vicerrectoría de Acción Social, UCR.

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LA CAJA DEL SEGURO SOCIAL NO PUEDE SER PRIVATIZADA

La Caja Costarricense de Seguro Social es un pilar de la democracia y la paz social de nuestro país, con un modelo de salud reconocido como exitoso en el nivel mundial: público, solidario y universal.

Pero la CCSS también ha sido víctima de saqueos, manejos financieros irregulares y poco diáfanos, decisiones administrativas caprichosas y políticas orientadas a su destrucción, con la pretensión de convertir el derecho a la salud en un negocio para unos cuantos.

Parte de esa estrategia ha sido la de privatizar los servicios básicos de salud, incluso a contrapelo de las disposiciones establecidas en nuestra Constitución, en la ley y en los reglamentos.

La actual pretensión de reformar el Reglamento de Contratación de Servicios de Salud a Terceros, para favorecer los servicios básicos de salud en manos privadas, nacionales o internacionales, forma parte de esas pésimas intenciones y debe ser rechazada de manera vehemente.

Al amparo del Artículo 9 de la Constitución Política y del artículo 9 de Código Procesal Contencioso Administrativo, solicitamos a la Junta Directiva de la CCSS que, si persiste en el intento de la reforma reglamentaria que rechazamos, abra la discusión a toda la sociedad integrando a los sectores sociales y a los ciudadanos, son ellos quienes deben tener la última palabra en la defensa y fortalecimiento de la CCSS.

Nueve funcionarios transitorios en sus funciones no tienen el derecho de poner en peligro una de las conquistas sociales más sagrada.

Frente Nacional por la Seguridad Social – FRENASS – En defensa de la Caja.

Ingrese en el siguiente vínculo para apoyar esta lucha:

https://forms.gle/qjGSyE766cZjgTcLA

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Posdoctorado de la UCR se propone atraer mentes deseosas de investigar a alto nivel en el trópico

Actualmente hay cinco investigadores e investigadoras incorporadas en proyectos de diversas disciplinas

Alicia Correa, de Ecuador; Marcelo Araya, de Costa Rica; y Diego Dierick, de Bélgica, son investigadores del Programa de Posdoctorado de la UCR. Fotos: Laura Rodríguez y Karla Richmond.

Alicia Correa vino a Costa Rica interesada en trabajar con un hidrólogo de la Universidad de Costa Rica (UCR) que había conocido en Escocia. Mientras hacía su doctorado en Alemania, se enteró de la posibilidad de formar parte del Programa de Posdoctorado en temas de su especialidad.

Diego Dierich saltó de Filipinas a Costa Rica, a la Estación Biológica La Selva, en Sarapiquí. Allí trabajaba en estudios de universidades estadounidenses y conoció a quien sería el investigador principal del proyecto en el que ahora participa como investigador de posdoctorado de la UCR en el área de ecología microbiana.

Marcelo Araya, quien hacía un posdoctorado en la Universidad Cornell, en Estados Unidos, decidió regresar al país al presentársele la oportunidad de hacer un posdoctorado con una bióloga de la UCR, sobre vocalizaciones y comportamiento animal en murciélagos, en Golfito, en el sur del país.

Estos tres investigadores -los dos primeros extranjeros y el último costarricense- decidieron realizar un posdoctorado con un académico reconocido de la UCR en el ámbito internacional y con afinidad a su campo de estudio.

Así fue como ellos se incorporaron al Programa de Posdoctorado de esta universidad, creado en el 2016, con la idea de “atraer a personas que han tenido un buen entrenamiento académico, dentro o fuera del país, para que colaboren con un investigador en un proyecto específico”, indicó el coordinador, Dr. César Rodríguez Sánchez.

La UCR es la primera universidad de la región centroamericana que crea la figura del posdoctorado, una estancia de investigación que funciona en muchas universidades del mundo para efectuar estudios de mayor alcance. Actualmente, hay cinco investigadores de este nivel académico en la UCR, que trabajan en diferentes disciplinas y en proyectos de impacto, tanto de ciencia básica como de ciencia aplicada.

Los posdoctorados son una fase de transición en el proceso de madurez de una persona que desea seguir una carrera académica. Luego del doctorado, los investigadores hacen posdoctorados antes de lograr establecerse en algún puesto fijo.

El Programa en la UCR se concibió para hacer convocatorias anuales y apoyar de cinco a seis solicitudes al año. La primera se hizo en el 2017 y la segunda en el 2018. En el 2019 no se abrió la convocatoria y en estos momentos se le está dando mayor visibilidad, con miras a reiniciarlo en el 2021.

La idea es que participen tanto costarricenses que residen dentro y fuera del país, como extranjeros que quieran venir a Costa Rica y aportar su conocimiento.

Diego Dierick ha trabajado instalando dispositivos para muestreos de agua y aire en el suelo de los zompoperos (túneles y otras estructuras construidas por estos insectos), en la Estación Biológica La Selva. Foto cortesía Diego Dierick.

“Ellos vienen al país con una filosofía de ganar-ganar, ya que pueden seguir mejorando su currículo por medio de publicaciones y mayor experiencia, y la Universidad se beneficia con la alta calificación que ellos traen”, dijo Rodríguez.

De Filipinas a Costa Rica

El belga Diego Dierick, de 41 años, hizo el doctorado en Alemania, en ecología forestal y silvicultura en los trópicos, con énfasis en fisiología de plantas. Este estudio lo llevó por primera vez al trópico, pues su trabajo de campo lo desarrolló en Filipinas.

Anteriormente, había realizado dos maestrías en Bélgica, una en ingeniería industrial electrónica y la otra en manejo de bosques y paisajes, áreas que aplica a su trabajo.

En el 2010 vino a Costa Rica, acompañado de su esposa, a trabajar en un proyecto de investigación en la Estación Biológica La Selva, por referencia de una compañera de doctorado. Lo único que conocía del país era su reputación como destino turístico verde, con un buen nivel de vida.

En La Selva conoció al Dr. Adrián Pinto Tomás, especialista de la UCR en ecología microbiana, en un proyecto en el que se estudiaba a las hormigas cortadoras de hojas, como las zompopas. Posteriormente, se enteró de la posibilidad de trabajar con él como investigador de posdoctorado.

Actualmente, Dierick forma parte del grupo que investiga el microbioma intestinal de mamíferos herbívoros, como la danta y los osos perezosos, y de algunos insectos xilófagos (que comen madera), como algunos escarabajos. Estos estudios podrían llegar a tener aplicación en el futuro, por ejemplo en la industria.

“No llevo ni un año en el Programa. Como vengo de otra disciplina, muchas de las técnicas y la teoría he tenido que aprenderlas. Es un reto porque es un campo muy diferente al mío y es un área de trabajo muy relevante en la actualidad”, comentó.

Dierick considera muy positiva esta experiencia, pues le permite trabajar en un grupo de investigación muy activo y realizar investigación de alto nivel. Además, le parece que el país ofrece una serie de ventajas, por ejemplo, un buen estándar de vida y una infraestructura adecuada para vivir y trabajar. Él vive en Sarapiquí con su esposa y dos niños, y los ingresos que percibe le alcanzan para solventar las necesidades de su familia.

Costa Rica no estaba en su mente

A Alicia Correa, de 34 años y de nacionalidad ecuatoriana, la atrajo la posibilidad de obtener experiencia al lado del investigador Christian Birkel, director del Observatorio del Agua y Cambio Global (OACG) de la Escuela de Geografía de la UCR.

Alicia Correa (segunda de izq. a der.) participa en un proyecto en zonas rurales con mujeres de las Asadas, a quienes se les enseña a monitorear el agua y a manejar algunas herramientas tecnológicas. Aquí en un taller en Liberia, Guanacaste. Foto: cortesía de Alicia Correa.

Ingeniera Civil de la Universidad de Cuenca, Ecuador; con una maestría en manejo de agua y suelo y con estudios de doctorado en hidrología, en Alemania, no dudó en trasladarse a nuestro país a trabajar como investigadora de posdoctorado.

“Costa Rica no estaba en mi mente. Siempre vi al país como un punto de vacaciones. Quería hacer un posdoctorado y tengo la convicción de que en universidades latinoamericanas podemos hacer ciencia de calidad”, expresó.

La llegada a Costa Rica, en el 2018, fue muy positiva desde el punto de vista cultural, “llegar a un país latinoamericano de nuevo”. Sin embargo, fue una de las primeras investigadoras posdoctoral en la UCR y le tocó abrir camino en la parte administrativa, cuando apenas se estaba creando el Programa.

Su trabajo se enfoca en hidrología tropical isotópica, como una herramienta para generar evidencia científica con una posterior aplicación en el manejo de los recursos hídricos. “Hay épocas muy secas y otras en las que hay mucho caudal. Entonces tratamos de interpretar cuáles factores están influyendo en el comportamiento de las cuencas”, explicó.

En la actualidad el OACG se encuentra monitoreando la cuenca del río San Carlos y realiza estudios de hidroclimatología, con un enfoque de ciencia ciudadana. Se trata de involucrar a la comunidad de la zona en el análisis de los resultados. Para Correa, este trabajo aporta beneficios en dos vías: “para nosotros porque nos ayudan a recoger datos, y para ellos porque se se empoderan con conocimiento de su entorno y de la calidad del agua».

También forman parte de redes nacionales e internacionales, como la Red de isótopos para el estudio de ecosistemas tropicales (Isonet) y Centers for Natural Resources and Development (CNRD), y han recibido financiamiento de Escocia, Alemania, Austria y Suiza. De hecho, su tercer año de posdoctorado será con fondos de Leverhulme Trust del Reino Unido, para un proyecto sobre modelación hidrológica en los trópicos.

“La expectativa que tuve con Birkel fue muy alta y lo estamos logrando. La experiencia ha sido muy positiva”, afirmó.

De regreso a Costa Rica

Marcelo Araya, de 38 años y biólogo graduado en la UCR, volvió a la institución como investigador de posdoctorado en el 2018. Había permanecido durante tres años en la Universidad Cornell, en Estados Unidos, donde realizó un posdoctorado en el laboratorio de ornitología.

Araya hizo su doctorado en la Universidad de Nuevo México, en ese mismo país, y se especializó en bioacústica y ecología del comportamiento.

Marcelo Araya, especialista en vocalizaciones de animales, trabaja actualmente con un grupo de murciélagos que se refugian en hojas de heliconias, banano y plátano, en un proyecto de la Sede del Sur de la UCR.

“En Cornell está la colección más grande de sonidos animales y un laboratorio de bioacústica. Solo en el laboratorio de ornitología hay una comunidad de investigadores de posdoctorado cercana a las 30 personas. Trabajar allí era muy bonito, unos sabían de una cosa y otros de otra, todos estábamos en un salón grande, cada uno en su cubículo. Y si uno no sabía hacer algo, iba y se lo preguntaba a quien supiera del tema”, rememoró.

Su experiencia como investigador se ha centrado en la generación de herramientas computacionales para el estudio de vocalizaciones, principalmente de aves. Estos sonidos son utilizados por ellos para comunicarse, colaborar y sincronizarse entre miembros de un grupo social e, inclusive, entre diferentes especies..

Su primer contacto con el Programa de Posdoctorado de la UCR lo tuvo por medio de la bióloga e investigadora, Gloriana Chaverri Echandi, quien buscaba a un investigador para que colaborara en sus estudios sobre murciélagos. “Me interesaba trabajar con otro grupo de animales. Quería ver qué tanto funciona lo que yo he hecho para sonidos perceptibles por los humanos, con las vocalizaciones ultrasónicas de los murciélagos”, dijo Araya.

Actualmente trabaja con Chaverri en la interpretación de un sistema de comunicación de unos murciélagos que se refugian en las hojas de heliconias, bananos o plátanos. Estos mamíferos producen un llamado de búsqueda de su grupo social y los que están dentro de la hoja producen una respuesta. Según Araya, es un sistema de reconocimiento de su propio grupo.

El investigador destacó varios aspectos que a su juicio debe tener un programa de posdoctorado. En primer lugar, que haya afinidad entre el postulante y el investigador principal, quien debe tener “un bagaje” que les dé reconocimiento internacional y con quienes se logre aprender.

En segundo lugar, los contratos deben ser un poco flexibles y contemplar la posibilidad de realizar presentaciones o participar en congresos a nivel internacional y de dar clases.

Al mismo tiempo, Araya resaltó que para mucha gente puede ser muy interesante hacer ciencia en el trópico y sobre todo en un país como Costa Rica, que posee gran riqueza en su biodiversidad. “Costa Rica tiene muchas facilidades porque hay una infraestructura adecuada para poder moverse rápidamente, es un país pequeño e ir en unas cuantas horas de la montaña al mar”, añadió.

El deseo de este coronadeño es quedarse en el país y para esto está valorando opciones laborales. “Prefiero vivir aquí, donde tengo a mi familia y a mis amigos. No le veo sentido que el país invierta diez años en mi formación profesional y que luego yo me vaya a trabajar fuera”, concluyó.

 

Patricia Blanco Picado

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: El Consejo Universitario condena la violencia en El Salvador

El ente universitario rechaza cualquier intención de sometimiento del Poder Legislativo de El Salvador pues, sin la independencia de los poderes, se debilitan las bases de la democracia

En la sección ordinaria N.° 6352, realizada el 18 de febrero de 2020, el Consejo Universitario (CU) condenó la violencia llevada a cabo por el presidente de la República de El Salvador, el Sr. Nayib Bukele.

El pronunciamiento del CU se da a raíz de los últimos acontecimientos registrados el 9 de febrero, cuando el presidente de la República de El Salvador irrumpió en el Congreso salvadoreño escoltado por militares armados.

La situación se da como una forma de presión a los diputados, con el propósito de que estos aprueben un préstamo de 109 millones de dólares para fortalecer las fuerzas policiales y militares. El objetivo final es continuar con el Plan de Control Territorial.

Además, Bukele invocó el artículo 87 de la Constitución de la República de El Salvador, para hacer un llamado a la insurrección, en caso de que los diputados salvadoreños no aprueben el préstamo.

La Universidad de Costa Rica (UCR), como institución de educación superior, se encuentra comprometida con la defensa de la paz, la justicia social, la democracia y el respeto a los derechos humanos.

Por lo tanto, condena la violencia ejercida por el Sr. Nayib Bukele y rechaza cualquier intención de sometimiento del Poder Legislativo de El Salvador, pues sin la independencia de los poderes se debilitan las bases de la democracia y de la institucionalidad salvadoreña.

“Las acciones violentas llevadas a cabo por el Gobierno salvadoreño contra la Asamblea Legislativa ponen en peligro la institucionalidad de ese país y la estabilidad de toda la nación. Este tipo de acciones autoritarias representan un retroceso para los procesos democráticos de la región centroamericana. No es aceptable que el Poder Ejecutivo, por medio del uso de la intimidación y violencia, actúe como árbitro final del poder político”, se lee en el pronunciamiento.

Históricamente, la intromisión entre los poderes del Estado ha propiciado el inicio de conflictos armados, que representan la pérdida de vidas humanas, migraciones masivas y el rompimiento del estado de derecho.

Lo anterior, aunado a la situación de violencia que vive El Salvador, con una elevada tasa de homicidios. Para el año 2017, fueron 60 homicidios por cada 100 000 habitantes.

Para el caso de la región, las cifras del año 2017 registraron en promedio más de 30 homicidios por cada 100 000 habitantes; es decir, dos veces más que el límite establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que el fenómeno sea considerado como una epidemia.

La región no ha logrado superar las causas estructurales ligadas a esta problemática. Incitar a la violencia de la manera en que se ha hecho puede más bien agudizar las situaciones existentes. Es criterio de esta Universidad que no existe justificación alguna para incitar y usar la violencia como medida de presión, intimidación y control”, resalta el documento.

De acuerdo con el pronunciamiento, en la mayoría de los países centroamericanos sus líderes políticos han abusado del poder por medio de las fuerzas armadas. Cuando esto sucede, los pueblos son los que llevan la peor parte. Por lo tanto, es fundamental que sean las personas mandatarias quienes, de manera sensata, respeten la institucionalidad de su país.

“El CU apoya el pronunciamiento del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de Costa Rica en defensa del respeto del estado de derecho y la independencia de poderes”, concluye el pronunciamiento.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Noticias que (en)cubren realidades y desvirtúan los hechos

CICDE _ 14 febrero 2020

Pronunciamiento del Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE UNED) sobre el conflicto por las tierras en el territorio indígena de Salitre y los reportajes de un canal de televisión

Luego de observar los reportajes presentados en los últimos días en uno de los medios televisivos de cobertura nacional (Telenoticias de canal 7), el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE) de la Universidad Estatal a Distancia, considera necesario ofrecer a la ciudadanía costarricense otros elementos –contextuales, analíticos y empíricos– acerca de los hechos que vienen sucediendo en los territorios indígenas del Cantón de Buenos Aires de Puntarenas, especialmente en el territorio de Salitre. Nos parece importante hacerlo en vista de que esas realidades han sido desvirtuadas tendenciosamente por este tipo de reportajes televisivos. De esa forma, se criminalizan las luchas de los pueblos indígenas por su territorio, se incentiva la animadversión racista en contra de estas poblaciones tan vulnerables y discriminadas, y se lanza un manto de impunidad sobre los incumplimientos en que, como país, estamos incurriendo, respecto de diversas obligaciones legales, nacionales e internacionales.

Es importante tener presente que no es la primera vez que estos medios han incurrido en reportajes parcializados sobre la realidad del territorio de Salitre (véase el estudio realizado por CICDE con relación a este tema en siguiente vínculo https://investiga.uned.ac.cr/cicde/wpcontent/uploads/sites/37/2019/08/noticias_salitre.pdf). Estas noticias recientes, son entonces parte de un continuum, nuevas expresiones de un enfoque mediático sesgado, y carente de una fundamentación seria.

El CICDE-UNED desarrolla desde hace 10 años una línea de investigación sobre las luchas y reivindicaciones de los pueblos indígenas costarricenses, contando a la fecha con varios estudios concluidos, otros en proceso y múltiples productos académicos, que sustentan los datos y apreciaciones que enseguida ofrecemos. Todo ello está disponible en nuestro sitio web https://investiga.uned.ac.cr/cicde/informes/.

  1. Los derechos territoriales indígenas y la usurpación del territorio

Las 11 700 hectáreas que hoy componen el territorio de Salitre fueron declaradas territorio indígena en 1956 (Decreto Nº 34, reformado por el Decreto Ejecutivo Nº 13571 de 1982), fecha a partir de la cual dichas tierras quedaron protegidas jurídicamente como terrenos de propiedad exclusiva de la población indígena.

Los Pueblos Indígenas son titulares de derechos humanos colectivos, entre los que se encuentran los derechos territoriales, establecidos en diferentes instrumentos internacionales, aprobados y vigentes en Costa Rica desde 1993 cuando el país ratificó el Convenio 169 sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT, el cual había sido aprobado en 1989; mediante la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007), y la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2016).

Es decir, el conflicto que se hace evidente con la recuperación de las tierras localizadas dentro de los propios territorios indígenas, obedece a una problemática creada, fundamentalmente, por la violación de los derechos de estos pueblos, tanto por parte del Estado costarricense, que no ha cumplido la función tutelar que le corresponde, como por la invasión ilegal de estos territorios por parte de personas no indígenas.

Esta situación de usurpación y apropiación ilegal alcanza en promedio, según estimaciones elaboradas a partir de nuestras investigaciones en el CICDE-UNED y otras fuentes, entre 40% y 50% de las tierras reconocidas por el Estado costarricense como tierras indígenas (Zúñiga et all, 2017; Vargas et all, sf; Guevara y Romagosa, 1987), llegando hasta un 80% y 90% en algunos territorios como Térraba y China Kichá. Hasta el momento, esta situación ha quedado cubierta por un manto de impunidad.

Los reportajes a que hacemos referencia no mencionan tales datos, las cuales son reconocidas oficialmente, no obstante que estudios técnicos adicionales son necesarios para precisar los hechos con mayor detalle. Estos medios presentan exclusivamente la versión de las personas no indígenas o de personas que siendo indígenas respaldan intereses ajenos a los de sus propios pueblos.

Resaltamos que las fincas que están siendo reocupadas por familias indígenas se hayan dentro de los territorios indígenas y pertenecieron anteriormente a familias indígenas.

En la memoria y en la historia de las familias indígenas se recuerdan y registran múltiples formas fraudulentas, engañosas e injustas de despojo que sufrieron sus abuelos por parte de personas no indígenas inescrupulosas, contando para ello con la ayuda de abogados y abogadas irresponsables que hicieron transacciones irregulares.

En el caso de Salitre es bien conocido que este conflicto por las tierras, que en su última etapa que lleva ya diez años, ha generado una verdadera crisis comunitaria, una dolorosa escalada de violencia. Ninguna persona no indígena ha sido agredida por indígenas mientras que varios indígenas si lo han sido a manos de no indígenas, sin que hasta el momento haya nadie detenido por este tipo de hechos, ni por otros como las balaceras, las amenazas e intimidaciones que se han vuelto el pan de cada día en Salitre.

La ausencia del punto de vista de quienes son víctimas de una situación histórica de injusticia y protagonistas de una lucha en situación muy desventajosa, resta validez y credibilidad a ese tipo de reportajes, pero sobre todo, y es lo más preocupante, abona a la justificación ante la opinión pública, de la violencia en este territorio, en un evidente respaldo a los finqueros no indígenas.

Algunos finqueros entrevistados argumentan que poseen muchos años habitando dentro del territorio indígena, aunque los estudios demuestran que la mayoría de ellos, quienes por lo general poseen varias fincas en uno o varios territorios indígenas, viven fuera de ellos. Estar en posesión de una de estas fincas por más de 20, 30 o 40 años no es en sí misma una prueba de legalidad, pues según la Ley Indígena las tierras indígenas son “inalienables e imprescriptibles, no transferibles y exclusivas para las comunidades indígenas que las habitan”. Por lo tanto, y desde el punto de vista legal, el finquero no indígena solo puede aspirar a ser indemnizado por parte del Estado, si logra demostrar que es “poseedor de buena fe”, es decir, si el adquirió esa posesión –valga decir, no hay escrituras individuales y si las hubiere en algún caso, son ilegales– antes de la promulgación de la Ley Indígena (1977).

Al respecto es ilustrativo el voto 4044-F-S1-2019 de la Sala I de la Corte Suprema de Justicia emitido el 21 de diciembre de 2019, en el cual se deniega la petición de una persona no indígena que reclama al Estado el pago de 300 millones de colones por indemnización, argumentando que era un poseedor de “buena fe”, debido a que adquirió la finca de otras personas no indígenas poseedores de “buena fe”. Es decir, que el derecho del poseedor de “buena fe”, aunque se dé si fuera el caso, no es transferible al realizar una compra.

Hasta el momento ningún no indígena ha logrado demostrar fehacientemente que es “poseedor de buena fe”, por lo que su permanencia dentro del territorio indígena es ilegal y la finca que mantiene en sus manos, susceptible de recuperación.

Los reportajes recientes sobre esta problemática apelan a un recurso que provoca desinformación, al darle vuelta a la realidad de las cosas e invertir al sujeto que lleva a cabo las “invasiones”. Así el usurpador no indígena es transfigurado en víctima y legítimo propietario, mientras las personas indígenas se las presenta como invasoras. Pero ¿invasoras de sus propios territorios? Nada más lejano de los hechos.

También es altamente imprecisa la afirmación o insinuación de que se han recuperado fincas que se hallan en manos de otros indígenas. Aunque se dan conflictos de diversa naturaleza entre indígenas dentro de Salitre, todas las fincas recuperadas hasta el momento estaban en manos de personas no indígenas. Claro que en algunas de ellas los finqueros contrataron peones indígenas, pero ello no significa que fuesen estos peones quienes ocupaban las tierras.

Ante este conflicto las últimas dos administraciones de gobierno propusieron la realización del Plan de Recuperación de Territorios Indígenas (PLAN RTI), el cual está a cargo del INDER. Su principal debilidad es que se queda en la conformación de expedientes acerca de la condición de “buena o mala fe” de la ocupación de las tierras por parte de los finqueros. No se ha previsto todavía un plan de acción, ni contemplados los presupuestos necesarios para hacer efectiva la devolución a sus legítimos dueños. Eso es lo que correspondería hacer, según la legislación vigente y los compromisos adquiridos por el Estado.

  1. La violencia, el papel de la Fuerza Pública y las Medidas Cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos

Con base en los dichos de los finqueros, los reportajes señalan a la Fuerza Pública como promotora o responsable de “sacar el ganado de la propiedad” de los finqueros. O sea, y de la forma más sorprendente, atribuyen a la Fuerza Pública ser “cómplice” de los indígenas recuperadores. Nuestros equipos del CICDE-UNED, quienes han investigado estos temas, y muchas veces han realizado giras de trabajo a los territorios, no conocen un solo caso que respalde tal aseveración. En ninguna ocasión desde que en el 2010 iniciaron las recuperaciones del territorio en Salitre, la Fuerza Pública ha intervenido “sacando el ganado”. Lo que sí ha ocurrido es que por disposición de la propia Fiscalía General de la República (según CIRCULAR 13-ADM 2011 de noviembre 2011) la Fuerza Pública está impedida de desalojar indígenas de sus propios territorios.

Se omite en este tipo de reportajes que las familias indígenas reclaman como su propiedad solo la tierra que se haya localizada dentro de su territorio y nada más. Por eso los recuperadores solicitan al finquero con antelación, que desmonte la infraestructura existente y saque todo tipo de enseres y animales. Cuando la persona no indígena decide mantenerse e ignorar tal solicitud es que se producen situaciones como las descritas en algunos de los reportajes de prensa.

Llama la atención la ausencia en las notas periodísticas, de las voces de las familias recuperadoras. El silenciamiento de esas voces, resulta más bien estridente. E igualmente llamativa es que no se tomen en cuenta a autoridades de gobierno e instituciones responsables de resolver este problema, las cuales poseen conocimiento verás acerca del conflicto. Esta ausencia despoja de todo equilibrio y objetividad a los reportajes.

Este conflicto por las tierras en Salitre ha generado un insoportable clima de violencia para las familias indígenas, quienes han sufrido más de 150 hechos violentos en los últimos años, incluyendo quemas de casas, quemas de cultivos, robo de pertenencias, agresiones físicas, persecuciones, uso o intimidación con arma blanca, uso o intimidación con armas de fuego y los intentos homicidio que reiteradamente se han venido dando entre 2010 y 2020. Esto alcanzó un punto culminante en el asesinato de Sergio Rojas Ortiz, su mayor líder político de los últimos años, y tiene continuidad en los hechos más recientes de agresión con arma de fuego a un indígena en Río Azul, lo cual vuelve a colocar a Salitre en el centro de la noticia.

Todo este caudal de violencia está ampliamente documentado en los informes de la Defensoría de los Habitantes, el CICDE-UNED, Observatorio de Derechos Humanos (ODHAIN) y las propias autoridades Estatales, formando parte del sustento que motivó la imposición de Medidas Cautelares a Costa Rica desde el 30 abril del 2015, por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) (MC 321-12, 15-16).

Estas medidas son una respuesta ante las agresiones que tanto el pueblo bribri de Salitre como el pueblo brörán de Térraba han venido sufriendo sistemáticamente por parte de finqueros no indígenas. Una reseña del proceso seguido para estas medidas puede ser consultado en esta dirección: https://investiga.uned.ac.cr/cicde/wpcontent/uploads/sites/37/2019/08/informe_salitre.pdf

Las Medidas Cautelares de la CIDH, fueron solicitadas por peticionarios de los territorios de Térraba y de Salitre en el año 2012 debido a una serie de agresiones y amenazas que incluyeron agresiones directas a líderes de ambos territorios, especialmente el atentado que sufriera ese mismo año el señor Sergio Rojas Ortiz, asesinado seis años después.

Estas Medidas Cautelares se componen de una serie de solicitudes, cuya ejecución requiere de un protocolo de implementación, que en el caso de Salitre tardó dos años para su definición. Dentro de ese protocolo, el gobierno se comprometió al saneamiento territorial mediante dos acciones prioritarias: ejecutar ocho desalojos que ya estaban aprobados por las autoridades administrativas y judiciales correspondientes, e implementar el Plan RTI, ya mencionado. En materia de seguridad, se comprometió además con una serie de medidas de protección para garantizar la vida y la integridad de las personas.

En relación con ambos compromisos, el nivel de cumplimiento es muy insatisfactorio, lo que ha facilitado la agudización del conflicto a niveles críticos. La presencia de la fuerza pública en estos territorios, responde a la esas medidas cautelares, así como a los constantes episodios de violencia.

  1. Las identidades indígenas y su apropiación indebida

Es importante que se comprenda que las culturas indígenas son diversas y que cada pueblo se organiza culturalmente de manera particular. En el caso del pueblo bribri, su sistema de parentesco y estructura organizativa tradicional se realiza mediante el sistema de clanes, los cuales poseen plena vigencia en la actualidad, a pesar de las pérdidas culturales que éste, como otros pueblos indígenas costarricenses, han sufrido a lo largo del tiempo.

El sistema bribri es matrilineal. Eso ha sido así ancestralmente, de manera que para que una persona sea reconocida naturalmente como bribri, su madre debe ser bribri. Este tema de las identidades indígenas ha sido también motivo de conflicto en los últimos años pues una de las estrategias de las personas no indígenas ha sido precisamente recurrir a autoproclamarse persona indígena y de esa manera evadir la aplicación de la legislación vigente, pues en ese caso las personas pueden alegar derecho de posesión sobre la tierra dentro de estos territorios. Con esa intensión personas no indígenas han obtenido certificaciones falsas otorgadas por personas indígenas afines a sus intereses, orquestando de esta manera toda una dinámica de reconocimientos que son ilegítimos, cuyo propósito es mantener posesión o apropiarse de fincas dentro de territorios indígenas y usufructuar de esta identidad ante instituciones públicas.

  1. Usos descontextualizados de materiales producidos por la academia

Otro aspecto que habla muy mal de los recientes reportajes televisivos es el uso manipulado de materiales académicos producidos por el CICDE y el Programa de Producción Audiovisual (PPMA) de la UNED, entre los que destaca la serie “Salitre.

La recuperación de un territorio”, que consta de cuatro cortometrajes. En este caso el noticiero utilizó imágenes o segmentos para la realización de su reportaje, los cuales aparecen así citados fuera de contexto, sin considerar la investigación que desde la UNED respalda estos videos y que es de acceso público desde julio del 2018 en las páginas web del CICDE-UNED y en el canal de YouTube de PPMA-UNED (para el caso de los audiovisuales).Tales reportajes usan este material pero no los datos producidos por los estudios académicos que representan la base sustantiva de tales materiales. Esto reitera el proceder tendencioso y sesgado, carente de rigor, e irrespetuoso a la hora de utilizar y citar productos resultantes de la investigación académica.

Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo – CICDE

Director Dr. Luis Paulino Vargas Solís

Contactos: lvargas@UNED.AC.CR, 8362-6681 / 2234 – 3236 ext. 6542.

 

Enviado por Luis Paulino Vargas Solís.

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Feria del Frijol y Microempresas: «La riqueza de lo nuestro»

Este próximo sábado 29 de febrero se realizará la Feria del Frijol y Microempresas: «La riqueza de lo nuestro», en el Parque de Ciudad Neilly de 8 a.m. a 3 p.m.

Esta feria se realizará con el objetivo de apoyar a los microempresarios de la zona Sur de Puntarenas.

Para hacer sus pedidos comuníquese por WhatsApp: 8822 5185.

 

Enviado por Rafael López Alfaro.

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