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Autor: María José Ferlini Cartín

Matrimonio igualitario y Sala Constitucional: La montaña parió un ratón

La montaña parió un ratón

 

Luis Paulino Vargas Solís

Director Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo (CICDE-UNED)

Presidente Movimiento Diversidad Abelardo Araya

 

Los recursos presentados ante la Sala Constitucional que cuestionaban normas legales que definen el matrimonio como una institución jurídica exclusivamente al alcance de parejas de distinto sexo, llevaban varios años en espera. Mucho tiempo engavetados, claro indicio de lo espinosos que le resultaban a la Sala. La opinión consultiva de la Corte Interamericana de Derechos Humanos les obligó a enfrentar lo inevitable, aunque no sin concederse nuevas dilaciones (transcurrieron largos siete meses desde que se recibió esa opinión consultiva). Bajo el argumento –todo un jubiloso aplauso a la arbitrariedad– de que las resoluciones de la Sala son obligantes para todo el mundo en Costa Rica, excepto para ella misma, hubo quienes promovieron –y lo siguen haciendo– que la Sala desconociera su propia palabra, de modo que cuando antes dijo (en 1995) que esas opiniones consultivas eran vinculantes, ahora podría cambiar de opinión y desactivar, precisamente en este caso (¡tamaña coincidencia!), ese carácter obligante. Y, bueno, supongo que podría haberlo hecho, solo que, diferente a situaciones precedentes, el cambio habría sido tan violento –un salto olímpico de extremo a extremo en el rango de las opiniones de la Sala– que el ridículo internacional habría estado asegurado. Parece que todavía queda en esa Sala una leve noción de lo que significa el pudor, algo de lo que gente como el expresidente Miguel A. Rodríguez no tiene ni la mínima noción.

Pero siendo que la Sala se concedió recreos, vacaciones y todas las holguras concebibles antes de entrar a resolver la cuestión, cuando lo hizo se vio enfrascada en un debate de dimensiones épicas. Con mucho, la deliberación más tormentosa en toda su historia. Jamás olvidaré ese 8 de agosto de 2018: el tráfago abrumador y tumultuoso de los rumores en los chats y los nervios a punto de estallar. Y, a ratos, las lágrimas de emoción.

Casi a medianoche dieron a conocer su fallo. Seis de siete votos reconocieron la inconstitucionalidad de las normas. Y eso merece un brindis. Pero, en sentido no puramente simbólico, después de tanto retumbo y tremor, la montaña parió un ratón. En fin, que el diablo está en los detalles, siendo particularmente llamativo que solo dos –una magistrada y un magistrado– estuvieron de acuerdo en la inmediata derogatoria de las normas inconstitucionales. Dos más querían mantenerlas viva por 18 meses y dos optaban por una salida que, para todo efecto práctico, implicaba un completo desatino: dar vigencia indefinida a las normas, hasta tanto la Asamblea Legislativa modificase las leyes y las adecuara a la Constitución. Habría que ser un turista recién llegado de Plutón para no entender que ello implicaría muchos, muchos años. Parafraseando a Keynes: un largo plazo para caer muertos. Y durante todo ese tiempo, la inconstitucionalidad seguiría viva y actuante. Imposible imaginar nada más violento. Al cabo, prevaleció la tesis de los 18 meses, quizá un mal menor, una salida salomónica, que, sin embargo, no salva a la Sala del ridículo: posponer derechos humanos es lo más desnaturalizado que una instancia judicial de esta jerarquía podría decidir.

Ah, y por favor, no olvidemos que estamos hablando de derechos humanos. Y pretender negar que lo sean, como alguna gente, con obstinada irracionalidad, insiste en hacerlo, implica afirmar que la familia no es un derecho humano. Y de los más básicos e importantes. Porque matrimonio es más que un conjunto de normas que protegen y tutelan la unión consentida de dos personas. Es que ello funda una familia, es decir, un núcleo afectivo, de acompañamiento y solidaridad. Para lo cual no es indispensable que haya hijos o hijas. Podrían haberlos o podría no. Igual la familia existe. Y, por favor, no se cometa el dislate de creer que una pareja del mismo sexo no pueda tener hijos. Con más frecuencia de lo que se cree, tienen hijas e hijos. Ser una persona homosexual no significa ser estéril y aún queda la posibilidad de adoptar, que bien puede ser una salida que proporcione una familia amorosa a niñas o niños que de otra manera no la tendrían.

También es importante tener claro que esto atañe a un ámbito esencial de la libertad personal: decidir casarse o no casarse con la persona elegida, y, en caso necesario, eventualmente decidir divorciarse, es un derecho que a nadie, absolutamente a nadie, debería negársele.

Si duda, entre manos tenemos un asunto de derechos humanos muy básicos y prioritarios ¿Cómo entender entonces que la Sala demorase tanto, y que, a la hora de tomar la decisión, le resultase tan penoso hacerlo? Esto da un mensaje que solo puedo leer de esta forma: el peso de los prejuicios religiosos en el proceso de deliberación y decisión de la Sala sigue siendo sustancial, al punto que, antes que desafiar tales prejuicios, se considera admisible que persistan situaciones que maltratan la dignidad humana de muchas personas.

Inevitablemente ese plazo de 18 meses tiene precisamente esa fea connotación. La Sala incurrió así en un gazapo realmente grosero, porque los derechos humanos son de exigibilidad inmediata. Es imperdonable que tan ilustre tribunal no lo entendiese.

Ahora que, conocida la resolución de la Sala, de inmediato viene la contraofensiva del fundamentalismo religioso, en sus diversas expresiones, desde las tóxicas y violentas (liderado por Restauración) a sus diversas versiones “light”. Entre éstas últimas, el PUSC y su impresentable proyecto de uniones civiles, un bodrio indigesto que pretende saltarse con garrocha, tanto la opinión consultiva de la Corte IDH, como la propia resolución de inconstitucionalidad de la Sala IV. Causa perplejidad que el “joven” presidente Alvarado quiera asociar su nombre a ese esperpento, aunque la verdad es que la política costarricense está poblada de gente cuyas anémicas convicciones democráticas, ceden con extrema facilidad ante la influencia del conservadurismo religioso.

En general, las huestes fundamentalistas andan muy desorientadas, con síntomas alarmantes de demencia y decrepitud. Los disparates con que el Lic. Beirute ha prodigado su ignorancia son solo un ejemplo, entre tantos otros. Mucho más grave es una diputada que, en el extremo de la crispación, suelta amenazas contra magistrados y magistrados, u otro congresista que, siendo médico, promueve el desconocimiento de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Muy mal ha de andar la democracia, cuando de tal forma encumbra a sus enemigos más encarnizados.

Su derrota en el terreno jurídico y en el de la racionalidad y la ciencia, es inevitable. Pero el fundamentalismo vociferante sigue siendo peligroso porque alienta el odio y la violencia, no solo contra la población sexualmente diversas LGBTIQ, pero también contra la propia institucionalidad democrática. También su influjo oscurantista es poderoso. La Sala Constitucional y, con tintes aún más subidos, la Asamblea Legislativa, dan testimonio de ello: dictar sentencias judiciales o legislar según unos particulares principios religiosos, refleja ignorancia y prejuicio, pero, sobre todo, saca a flote una gravísima confusión respecto de los principios democráticos y republicanos más elementales. Una cosa es el pleno respeto al derecho que cada persona tiene de practicar la religión que elija, y otra bien distinta es regular la convivencia social con base en principios derivados de una religión particular, que por ello mismo, y de forma inevitable, resultan excluyentes para todas y todos quienes no los compartan.

Todo esto ensombrece la calidad de la democracia en Costa Rica. No es tan solo que necesitemos avanzar hacia la laicidad del Estado. Ello de poco serviría si las élites políticas siguen sumidas en este mar de confusiones, y si los poderes del Estado siguen regentados desde ese coctel indigerible que contamina los principios democráticos con dogmas religiosos.

 

Enviado por el autor.

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Solicitan apoyo para Colegio Técnico Profesional de Upala

El director del Colegio Técnico Profesional de Upala don Adán Carranza, informó a SURCOS que el alcalde de Upala Juan Bosco Acevedo Hurtado, le envió una nota en la cual se indica que como parte del proyecto “Rutas alternas de salida de Upala para mejorar la movilidad urbana con enfoque de gestión de riesgo y de desarrollo empresarial”, el cual surgió como una propuesta de varios vecinos de esta comunidad como opción para construir una carretera alterna de entrada y salida de Upala.

Esta carretera pasaría por la finca del Colegio, por lo que don Adán expresa su preocupación por la afectación que esto pueda causar al proceso de desarrollo de la institución.

Compartimos la carta enviada al Sr. Carranza por parte del alcalde del Upala, así como la carta de respuesta emitida por el mismo en la Sesión Ordinaria 116 de la Municipalidad de Upala, en compañía con la Junta Administrativa y los coordinadores técnicos y académicos.

carta Don Juan CTP Invitacion al Concejo Munic

Sesion or 116

 

 

Imagen tomada del Facebook Colegio Técnico Profesional de Upala

Enviado por Adán Carranza.

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La UCR les recuerda a los medios de comunicación su deber de presentar información veraz y confiable

  • Pronunciamiento del Consejo Universitario, del 20 de agosto de 2018
La UCR les recuerda a los medios de comunicacion su deber de presentar informacion veraz y confiable
Como una forma de contribuir con el análisis de la reforma fiscal y sus posibles implicaciones para la UCR, el Consejo Universitario instó al personal académico de la Institución a promover espacios que faciliten el diálogo y el debate sobre este tema. Foto: Andrea Jiménez.

La Universidad de Costa Rica, mediante un pronunciamiento del Consejo Universitario, les recordó a los medios de comunicación que su labor esencial es brindar a la sociedad costarricense información veraz y confiable sobre el acontecer nacional, con estricto apego a la ética, profesionalismo, imparcialidad y responsabilidad.

Este llamado surge de la preocupación por las constantes noticias vinculadas con el quehacer de la UCR, que se han publicado en las últimas semanas en diversos medios, en el marco del análisis del Proyecto de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas y a la luz de la firma del Convenio del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).

El Consejo Universitario considera que dichas informaciones contienen datos sesgados que pretenden demeritar la labor de las universidades públicas y que, además, de manera irresponsable, por medio de argumentos falaces, buscan desacreditar la organización y el trabajo de las instituciones de educación superior estatal.

Ante esta circunstancia, la UCR le reiteró a la comunidad nacional su compromiso de contribuir con el análisis y debate de las reformas que necesita el país para atender la crisis fiscal y mantener el bienestar de toda la población.

Al mismo tiempo, reconoció la realidad fiscal y la urgencia de implementar acciones que permitan atender el creciente déficit, sin dejar de lado que invertir en educación es fundamental para asegurar el desarrollo nacional.

El órgano colegiado agregó en el pronunciamiento que la propuesta de Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas genera un impacto directo en la sociedad costarricense y en las instituciones de educación superior. Por esto, es pertinente discutirlo y analizarlo en diversos espacios, con el propósito de que las reformas establezcan una estructura tributaria justa y equitativa.

En el caso específico de las universidades públicas, se recalcó que este proyecto pone en peligro la hacienda universitaria, pues incluye otras instituciones (además de las estipuladas en el artículo 78 de la Constitución Política) en el presupuesto destinado a la educación estatal superior. Asimismo, elimina algunos recursos que actualmente perciben las universidades, y le da potestad al Ministerio de Hacienda para otorgar los montos a las universidades de acuerdo con el estado de las finanzas públicas.

 

Alejandra Amador Salazar

Periodista, Consejo Universitario

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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UCR: TCU en Paraíso busca mejorar la salud integral

  • El proyecto vincula a estudiantes universitarios y a personas adultas mayores
TCU en Paraiso busca mejorar la salud integral
Con juegos de competición se estimula la actividad física de los adultos mayores. Foto: Daniela Muñoz.

Una mañana de martes, en un salón, varias decenas de personas adultas mayores se ejercitan siguiendo las instrucciones de una joven universitaria. Unas en parejas, otras apoyadas en un bastón o en una andadera, todas siguen la clase adaptada de zumba. “Arriba la rodilla, usted puede”, “el brazo así, lo hala con el otro”, dice la estudiante. Uno de los adultos comenta al grupo: “yo cuando tenía 20 no salía de los salones, ahora tengo 80 y todavía bailo”. Las carcajadas suenan desde la entrada.

Al baile le sigue el refrigerio y luego el karaoke, las manualidades, las competencias de bolos y el futbolito. Así de movidas son las mañanas de martes para los adultos mayores que asisten al Centro Diurno de Paraíso, desde que reciben a los estudiantes universitarios del proyecto TC-577 “Promoción de la salud física, mental y bucodental, a través de los estilos de vida saludable” del Recinto de Paraíso de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Según Cynthia Rojas, odontóloga y docente a cargo del proyecto, este nació en la Sede del Atlántico como una iniciativa para ofrecer atención bucodental, pero con el tiempo se convirtió en un proyecto del recinto y se adaptó a las necesidades de las comunidades y a los recursos disponibles, por ello hoy es un proyecto de promoción de la salud integral.

“En los últimos años ha crecido mucho el trabajo con los centros diurnos, donde apoyamos con actividades para prevenir el deterioro físico y cognitivo. La idea es que los estudiantes vayan y se enamoren de lo que van a hacer, no solo que cumplan las horas de TCU, y les ha gustado mucho, pues son actividades sencillas que generan mucho impacto en las vidas de los adultos mayores”, cuenta.

Josseline Sánchez, la estudiante de Informática Empresarial que dirige la clase de zumba y anima las sesiones de karaoke, confirma que ya hace semanas completó las 300 horas de trabajo comunal universitario (TCU), que la Universidad le exige como requisito de graduación, pero no quiere despedirse. “Ya yo vengo por amor, he aprendido mucho de ellos y la paso muy bien, es como estar en una familia grande”.

Su compañera, Cynthia Quesada, viaja desde la zona de Los Santos hasta Paraíso para cumplir no solamente su responsabilidad con el TCU, sino con las personas con las que se ha vinculado en el Centro. “A veces tenemos semanas súper cansadas en la U, y llegamos acá y ellos nos renuevan, al sentir ese cariño. Además, ahora si no venimos nos reclaman y se preocupan, siempre están pendientes”.

Héctor Bonilla Solano, vecino de Palomo de Orosi, comenta que su vida cambió cuando empezó a asistir al Centro, pues antes estaba solo en casa. Por eso, viaja a diario los 7 km que separan su vivienda del centro de Paraíso. “El tiempo que han venido los estudiantes ha sido muy lindo y muy importante. Nos han dado de todo, atención psicológica, actividades, nos ponen a hacer ejercicios. Se preocupan por nosotros, nos cambian el humor, a mí me llena mucho”, dice.

Alicia Sánchez Mata se emociona cuando piensa en el día que tenga que despedirse de las jóvenes universitarias. “Yo en mi casa estaba sola y pasaba acostada, mi hijo me trajo un día y me gustó. Ahora comparto con otros adultos mayores y también con esta gente joven tan linda. Son muy buenos y hemos aprendido mucho, hacemos manualidades, tarjetas, ejercicios, cosas de salud, actividades de arte. Lo malo va a ser cuando se vayan”.

“Pero es que aun cuando terminamos las horas seguimos viniendo”, asegura Josseline, pues el proyecto no solamente les ha permitido aportar al mejoramiento de las vidas de estos adultos, sino que ha resultado en un vínculo emocional y aprendizaje para la vida.

“Yo he aprendido mucho, es como la otra cara de la moneda de la carrera, porque en Informática aprendemos a trabajar con computadoras y con empresas, pero el TCU nos enseñó a trabajar con gente y eso se lo lleva una para la vida”, concluye Cynthia Obando.

 

Daniela Muñoz Solano

Periodista, Vicerrectoría de Acción Social

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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La Universidad de Costa Rica analiza cerca de 1 000 medicamentos cada año antes de que se comercialicen

  • Los fármacos son sometidos a estrictas pruebas para asegurar su seguridad, calidad y eficacia
La Universidad de Costa Rica analiza cerca de 1 000 medicamentos cada ano antes de que se comercialicen
El aporte de la Facultad de Farmacia de la UCR permite que Costa Rica sea uno de los países más fuertes en materia de farmacovigilancia, apoyado en una legislación orientada a detectar, evaluar y prevenir efectos nocivos en la salud pública nacional.

Anualmente, la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica (UCR) analiza entre 800 y 1 000 medicamentos nuevos, los cuales se encuentran en trámites ante el Ministerio de Salud, para obtener el registro sanitario correspondiente que les permita ser comercializados en el país.

Esa labor se lleva a cabo por expertos del Laboratorio de Análisis y Asesoría Farmacéutica (Layafa-UCR), ente adscrito al Instituto de Investigaciones Farmacéuticas (Inifar-UCR). Tal unidad desde hace más de 15 años contribuye con el Ministerio de Salud en la tarea de garantizar que los fármacos cumplan con todos los criterios de calidad, seguridad y eficacia, según el Reglamento de Control Estatal de Medicamentos y el Reglamento Técnico Centroamericano (RTCA).

De acuerdo con la Dra. Jeimy Blanco, coordinadora del Layafa-UCR, todos los medicamentos son sometidos a rigurosas pruebas de laboratorio. Entre ellas, fisicoquímicas, de uniformidad de unidades de dosificación, de bionálisis ––estudios que miden sustancias en el organismo––, esterilidad y etiquetado. En casi siete años, se han efectuado más de 13 120 de estos ensayos.

Pero esa no es su única función. Además de examinar medicamentos, en el Layafa-UCR se analizan productos naturales, cosméticos, equipo y material biomédico como algodón, gasas y condones. Con este aporte, la UCR contribuye a proteger a la población que hace uso de alguno de estos recursos con fines terapéuticos.

La Universidad de Costa Rica analiza cerca de 1 000 medicamentos cada ano antes de que se comercialicen2

Un ejemplo de lo anterior fue el último estudio en tisanas de venta libre. Los investigadores de la UCR analizaron entre el 2013 y el 2015 un total de 1 760 bolsas de té de manzanilla y menta. De ellas, el 66% contenía materiales poco higiénicos como fragmentos de plantas no medicinales, piedras pequeñas y partes de insectos o plástico.

Mediante ese aporte de la UCR, el Ministerio de Salud realizó su labor de seguimiento a los análisis que resultaron no conformes con las órdenes sanitarias, y fue capaz de ejecutar las acciones necesarias en beneficio de la población.

“Si una persona toma un té de manzanilla o de menta con propósitos curativos, la existencia de otros materiales podría disminuir la efectividad, o inclusive atentar contra su propia salud. La valoración fue la primera que se realizó en Costa Rica en torno al tema con cuatro pruebas químicas y tres microbiológicas. El trabajo se realizó como parte del apoyo que se le da al Ministerio en su labor de control y evaluación de los productos de uso medicinal que se comercializan en la región”, destacó la Dra. Blanco.

Con casi treinta años, el Layafa-UCR realiza una labor pionera y destacada que no se limita solo al análisis de medicamentos, sino también da asesoría a la industria farmacéutica de Costa Rica. De igual forma, como parte de su quehacer, desarrolla técnicas analíticas con base en los productos o formas farmacéuticas específicas.

En los últimos años, el Layafa-UCR ha tenido un papel vital para la salud pública nacional, por esto, en 1997, esta entidad fue declarada como Laboratorio Oficial de Control de Calidad de Medicamentos por decreto ejecutivo No.26727-S y, en el 2003, se le reconoció como Laboratorio Nacional Oficial de Costa Rica.

A partir del 2010, el Laboratorio tiene acreditadas varias pruebas de análisis de medicamentos y muestreo ante el Ente Costarricense de Acreditación (ECA), como una forma más de garantizar el riguroso sistema de gestión de la calidad con el que cuenta.

 

Jenniffer Jiménez Córdoba

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

Construcción de ciudadanía y procesos sociales – notas destacadas

UNA, Costa Rica: Desarrollo Humano y Equidad de Género

Fabiola Quirós Segura*

 

Son muchos los esfuerzos realizados por diversas organizaciones internacionales para dar cuenta de los elementos que componen el progreso de un país de forma multidimensional. En esta oportunidad, se hará referencia al Índice de Desarrollo Humano (IDH) y al Índice de Desigualdad de Género (IDG) para Costa Rica, ambos elaborados por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

El IDH es un índice compuesto que estudia el progreso de un país a través de tres dimensiones: el disfrute de una vida larga y saludable, el acceso a la educación y tener una vida digna; por su parte, IDG hace hincapié en la salud reproductiva, el empoderamiento y la participación de las mujeres en el mercado laboral. En este sentido, el enfoque de dichos índices, da cuenta de los desafíos que enfrentan los países para un óptimo desarrollo humano, donde los indicadores económicos se acompañan de indicadores de índole social.

Según el último Informe (2016), de los 188 países que analiza el PNUD, Costa Rica ocupó el puesto 66 en el IDH, catalogándose como un país con “desarrollo humano alto”. Dentro de los datos más relevantes a resaltar, es que la esperanza de vida al nacer es de 79,6 años (hombres: 77,2; mujeres: 82,1), los años esperados de escolaridad rondan los 14,2 (Hombres: 13,8; Mujeres: 14,5), los años promedio de escolaridad los 8,7 (igual entre hombres y mujeres) y, el ingreso nacional bruto (INB) por persona (ajustado a PPA), ronda los 14 mil dólares anuales, monto muy cercano al de Brasil ($14.145), Tailandia ($14.519) y China ($13.345). Con respecto a este último indicador, si se desagrega por sexo, el INB de las mujeres es de S9.995, mientras que el de los hombres es prácticamente el doble: $18.052.

Con respecto al IDG, Costa Rica se ubica en la posición 63. Entre los indicadores más preocupantes de dicho índice está la elevada tasa de natalidad adolescente (56,5 nacimientos por cada mil mujeres de edades entre los 15 y 19 años) y la escasa ocupación de las mujeres en escaños políticos (para el 2014 eran del 33,3%, porcentaje que asciende en las recientes elecciones al 45,6%, cifra histórica más alta). Otro aspecto por resaltar es que, aunque el porcentaje de población con algún tipo de educación secundaria es mayor en las mujeres (mujeres: 54,5%, hombres: 53.8%), la tasa de participación en la fuerza de trabajo de ellas es bastante menor que la de ellos (46,8% vs. 76,6% en el 2015).

Lo anterior resulta preocupante ya que después de tres años, no hemos logrado incrementar la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo. Según los datos de la Encuesta Continua de Empleo realizada por el INEC, para el II trimestre de 2018, la tasa de participación laboral de los hombres fue 74,9%, mientras la de las mujeres sigue siendo del 46,8%. Peor aún, aunque la tasa de participación femenina no ha variado en los últimos años, sí lo ha hecho la tasa de desempleo femenina, la cual pasó de un 10,6% a un 12% en el último año. A lo anterior, deben sumársele las manifestaciones de violencia sexual, psicológica y simbólica contra las mujeres que según datos del INAMU se han mantenido constantes en los últimos años, a pesar de las inversiones que ha realizado el Estado con el objetivo de reducirlas.

En síntesis, Costa Rica ha presentado avances en materia de desarrollo humano y en acceso a oportunidades para el desarrollo de una vida digna, que incluso nos acerca a los estándares de países desarrollados; sin embargo, siguen existiendo disparidades en torno al desarrollo económico-social que impactan negativamente a grupos particulares. Es de este modo que, en términos de género, las mujeres siguen siendo uno de los grupos que, aunque presentan características favorables en el acceso a la educación y salud, experimentan dificultades en el acceso al empleo, al salario equitativo y en la ocupación de curules políticas en toma de decisiones.

Por último, después de analizar los datos anteriores y dadas las manifestaciones de violencia contra la mujer que han sacudido al país en lo que llevamos del año, es necesario que el Estado, junto con el sector privado, articulen esfuerzos con miras a reducir la desigualdad de género -en todas sus dimensiones-, lo anterior considerando que se requiere de un esfuerzo país para poder alcanzar este objetivo, más aún, conociendo la situación fiscal que de no resolverse a corto plazo, podría terminar impactando negativamente a los grupos más vulnerables, entre ellos a las mujeres y las niñas.

 

*Observatorio Económico y Social, Escuela de Economía UNA.

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado por UNA Comunicación.

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Quebradores en ríos podrían extraer piedra y arena por tiempo indefinido

  • Reforma al Código Minero desacatan criterio de Contraloría General de la República

 

FECON, 13 de agosto 2018. El expediente legislativo 20.540 propone la reforma al Artículo 36 al Código Minero, mismo que trata sobre las concesiones de minería en cauces de dominio público. Esta propuesta de modificación viene a hacer prorrogables de forma indefinida. El periodo de explotación de la concesión es actualmente es de 10 años, con posibilidad de ser prorrogado hasta 5 años más. Con esta reforma las personas diputadas estarían abriendo la posibilidad de que las concesiones de quebradores en ríos se prorroguen por periodos de 5 años cada vez que así lo deseen.

Con esta reforma la explotación de los cauces de los ríos seguirá estando sin ningún tipo de supervisión estatal y además hacen que las mismas empresas mineras sean juez y parte debido a que estas serán las encargadas de emitir los informes técnicos que sustentarán las prórrogas de las explotaciones de piedra y arena.

Esto significa una flexibilización aún mayor de los controles ambientales que rigen la extracción de minerales no metálicos de cauces de ríos. Actividad, que por sus características, la propia Contraloría General de la República solicita en su informe DFOE-AE-IF-09-2016. “Establecer criterios de priorización para el seguimiento de las concesiones de explotación minera no metálica, basados en los riesgos de la actividad según los ámbitos económico, social y ambiental; y con base en ello elaborar la programación de las inspecciones de campo a efectuar en los periodos 2017, 2018 y 2019”.(CGR, 2016)

En dicho informe de la CGR además se evidencia que la propia Dirección de Geología y Minas no realiza las inspecciones necesarias para fiscalizar las 73 concesiones otorgadas en el periodo comprendido entre los años 2002 a 2014. Destacan faltas graves como la presencia de expedientes incompletos. Con esta pretendida reforma del Código Minero.

En el país se extraen anualmente en promedio 12.000.000 metros cúbicos de arena y pierda que salen de cauces de ríos y quebradas (Geología y Minas, 2017). Al mismo tiempo Costa Rica es un país exportador de arena y piedras extraída de ríos. Estos materiales son enviados a países como Nicaragua, Panamá, Colombia, el Salvador y Honduras en un volumen promedio de 30.000 metros cúbicos por año (DGM, 2016).

Referencias:

Geología y Minas, MINAE, 2017: http://www.geologia.go.cr/mineria/MINERAL%20PRODUCTION%20%202013%20Y%202014.pdf

Exportaciones de minerales no metálicos en Costa Rica http://www.geologia.go.cr/mineria/exportaciones_emagazine.html

Informe de la Contraloría General de la República sobre el funcionamiento de la Dirección de Geología y Minas. https://cgrfiles.cgr.go.cr/publico/jaguar/Documentos/informes_rec/DFOE-AE-IF-09-2016.pdf

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado por FECON.

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Agua: la NO política institucional versus la política de la democracia directa

Por: Byron Barillas y Luis Bonilla /Académicos de la Escuela de Ciencias Sociales y Humanidades de la UNED

San José, C.R. (2018)

 

Como parte de la investigación que venimos desarrollando desde mediados del año 2017 en varias zonas del país sobre el tema del agua, a finales de enero y principios de febrero del presente año nos correspondió hacer entrevistas en los cantones de Guápiles y Guácimo. En este último cantón descubrimos algo que para el equipo investigador es un hallazgo relevante, para entender parte de la problemática en torno al agua que se vive en ese cantón, y que de alguna forma, también podría explicar la de las otras zonas involucradas en dicho estudio, aunque con sus propias especificidades.

El contexto específico del hallazgo ocurrió ante la pregunta a una líder y dirigente comunal muy experimentada de Guácimo, que trataba de indagar, cuáles instituciones asumen con responsabilidad sus funciones con respecto al tema de la contaminación del agua, producida por la actividad piñera en varias comunidades. Ante lo cual responde que no hay una responsabilidad de las instituciones que sea parte de una “política institucional”, sí puede notarse el compromiso de personas, que la asumen desde una postura ética de su trabajo, como es el caso de algunas personas del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) que manifiestan un compromiso con el problema de la contaminación del agua y están apoyando a las comunidades.

También considera que, ante algunos lineamientos de política como lo es, el decreto del Estado para producir “piña responsable” orientado a mejorar las prácticas de este cultivo, no existe una reglamentación específica diseñada para hacer efectivo este decreto. Además, aunque hay un cuerpo de leyes ambientales que sirven de marco para que las instituciones hagan su trabajo, tampoco se cumplen; aunque, esto se matiza con el hecho que algunas instituciones carecen de personal para operar la legislación ambiental; por ejemplo cuando algún funcionario se pensiona en algunas instituciones del MINAE no se reponen esas vacantes.

La NO política, en este caso, hace referencia a esa especie de “vacío institucional” en que aparentemente funcionan algunas instituciones; aunque, paradójicamente, exista una nutrida legislación nacional para que estas desarrollen su labor de protección y fiscalización. En la entrevista, sin embargo, se destaca el caso de la municipalidad de Guácimo, donde se indica que no ha existido en el pasado reciente, un esfuerzo del gobierno local por establecer algunas políticas específicas orientadas a la protección del recurso hídrico del cantón. Aunque ha habido iniciativas de algunos líderes comunales para que el gobierno local asumiera por ejemplo alguna medida de protección de las zonas de recarga acuífera en la parte sur del cantón de Guácimo, de donde se obtiene el agua para buena parte de sus habitantes.

Este desinterés por crear políticas específicas de protección del recurso hídrico, asimismo, de apegarse a la normativa del campo ambiental para fiscalizar y corregir los abusos de algunas empresas piñeras o bien de desarrolladores de proyectos habitacionales que contaminan el agua, es lo que estamos entendiendo por el ejercicio de la “NO política”; así, la NO política, es la otra forma de “hacer” política, pero esta vez en términos de omisión e incluso de negligencia.

Por otra parte, la política en su sentido propositivo, que adversa a la “NO política”, la rescatamos de una experiencia de democracia directa llevada a cabo en este cantón, esa experiencia es el plebiscito, una novedosa forma de ejercer la ciudadanía política en contextos donde se deben dirimir temas conflictivos; que en el caso de Guácimo, y creemos que a nivel nacional, constituye un experimento exitoso de protección del recurso hídrico utilizando dicho mecanismo de democracia participativa. Haciendo una breve reseña, ese proceso de plebiscito que comenzó en el año 2001 a iniciativa de organizaciones sociales defensoras del agua para impedir la construcción de una hidroeléctrica por parte de una empresa privada, con el aval inicial del ICE y del mismo gobierno local, tuvo al final un resultado exitoso para la gestión de democracia participativa que logró anular la autorización para que se construya dicha represa.

El proceso fue arduo y rico en enseñanzas, sobre todo para las comunidades de Guácimo que ganaron el plebiscito al gobierno local que favorecía la hidroeléctrica, producto de una labor de convencimiento por parte de líderes comunales que desplegaron mucha energía al seno de las organizaciones populares y comunales. Nos parece válido señalar, que ese ejercicio democrático sigue estando en el reservorio de la memoria colectiva de las comunidades para enfrentar la “NO política” que se ha venido reinstalando como práctica nociva, para una auténtica defensa del recurso hídrico en dicho cantón.

Para fines analíticos del estudio, la categoría de la “NO política”, que surge de indagaciones empíricas, será de mucha utilidad en futuras reflexiones académicas, al brindar nuevos elementos e ir construyendo un marco teórico más elaborado para explicar la problemática del recurso hídrico desde el punto de vista socio-político.

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado por Byron Barillas.

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Acción Solidaria: Voces Unidas por la Paz en Nicaragua

Accion Solidaria Voces Unidas por la Paz en Nicaragua

Acción Solidaria organiza para este próximo sábado 01 de setiembre a las 6 p.m. una noche de poesía y canto: “Voces Unidas por la Paz en Nicaragua”, con la participación de Esteban Monge, Óscar Espinoza, Flor Urbina, Julieta Dobles, Amanda Rivas, Son de la Tierra y Luis Ángel Castro.

El evento se llevará a cabo en el Taller del Artista en Tres Ríos (tel: 2278 3598). Se solicitará un bono solidario de 15 mil colones, incluye aperitivo.

 

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