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Autor: María José Ferlini Cartín

UCR: La protección de tortugas marinas debe extenderse al mar

  • Los esfuerzos por proteger a las tortugas marinas en tierra son diversos. Sin embargo, estos resultan insuficientes cuando los reptiles regresan al mar, donde afrontan los mayores peligros
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Playa Ostional, en Santa Cruz de Guanacaste, es el principal sitio de anidación y reproducción de la tortuga lora. Foto: Anel Kenjekeeva.

Poco más de media tonelada, eso puede llegar a pesar un ejemplar de la tortuga baula (Dermochelys coriacea), una de las cinco especies de estos reptiles que llegan a las costas de nuestro país. Junto a ella, la tortuga lora (Lepidochelys olivacea), la tortuga verde (Chelonia mydas), la tortuga carey (Eretmochelys imbricata) y la tortuga cabezona (Caretta caretta) viajan miles de kilómetros para llegar a las playas costarricenses a desovar.

Algunas tortugas son especies de reproducción masiva, se estima que pueden pasar de 30 a 40 años de su vida dedicadas a esta labor. Aproximadamente, tienen unas 15 o 20 temporadas de desove y en cada una de ellas son capaces de poner hasta 400 huevos repartidos en distintos nidos.

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Estos refugios son construidos por las tortugas cada quince días o una vez al mes a lo largo de la temporada, y contienen entre 80 y 100 huevos. Según estimaciones de científicos consultados, esa es la técnica evolutiva que maximiza la posibilidad de sobrevivencia de dichos reptiles, ya que la depredación natural de los neonatos es alta: se estima que solo una de las 1 000 tortuguitas que nacen llega a la madurez sexual. Además, no existe ningún cuido maternal, por tanto, los huevos y las tortugas en desarrollo tienen que sobrevivir por su propia cuenta desde el momento en que son depositados en la arena.

A pesar de sus mecanismos reproductivos, estas grandes viajeras se encuentran amenazadas y algunas de ellas, como la baula y la carey, están bajo la etiqueta de “estado crítico” en la lista de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Por eso, en la última década, las organizaciones no gubernamentales, asociaciones de desarrollo y el gobierno han puesto el ojo sobre su protección.

Y es que este animal se enfrenta a la cacería, a las consecuencias del calentamiento global, a la extracción de sus huevos y al peligro que supone para ellas la pesca de arrastre y con palangre, pues la pesca incidental o no deseada es la principal amenaza para estos reptiles migratorios.

“Algo como la construcción de una marina, por ejemplo, podría tener un impacto fuertísimo en las tortugas. Tenemos otros factores, como en playa Rajada (Guanacaste), donde hay campistas que cortan los manglares y quitan la sombra, se meten con los carros a la playa, entre otras acciones”, dijo Maike Heidemeyer, bióloga del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (Cimar), de la Universidad de Costa Rica (UCR), al referirse a otros peligros que las tortugas sufren en tierra.

UCR La proteccion de tortugas marinas debe extenderse al mar3
Este artículo pertenece al suplemento C+T, realizado en la Oficina de Divulgación e Información (ODI) de la UCR.

Amenazas latentes

Otro de los enemigos más recientes de estos animales con caparazón es el cambio climático. Tal fenómeno es uno de los factores que ha generado cambios en la proporción de machos y hembras en las poblaciones, ya que a mayor temperatura se producen más hembras; así como descensos poblacionales significativos en los últimos años, debido a que las altas temperaturas afectan la supervivencia de los huevos.

Las baulas, por ejemplo, dependen de la temperatura, pues sus presas tienden a vivir en zonas frías. Se piensa que el calentamiento global, acentuado en los trópicos, hace que las presas de las baulas se desplacen más hacia las zonas polares, por tanto, la migración de las tortugas desde sus centros de alimentación hasta sus sitios reproductivos se ha vuelto más prolongada.

Tanto para Heidemeyer como para el herpetólogo Gerardo Chaves Cordero, profesor de la Escuela de Biología de la UCR, la población de baulas en el Pacífico es la que más se ha visto afectada. «El problema central con las baulas es que sus lugares de alimentación coinciden con los hotspots o puntos de acceso de pesca. Por ejemplo, el Pacífico sureste en Perú, donde hay una fuerte captura incidental de las baulas en las flotas pesqueras mas grandes del continente», explicó Heidemeyer.

La baula es una de las especies de tortugas marinas que encara un mayor peligro de extinción. Imagen: Rafael Espinoza.
La baula es una de las especies de tortugas marinas que encara un mayor peligro de extinción. Imagen: Rafael Espinoza.

Por su parte, Chaves aseguró que las tortugas baulas en Asia han disminuido y ello afecta a las baulas americanas, pues ambas poblaciones están conectadas. “La población más grande que se conoce de esta especie en el Pacífico americano está en Costa Rica, en playa Grande (Guanacaste). Esta población se reduce a unas cientos de hembras por año, cuando antes se tenían miles”, añadió. El científico explicó que las tortugas marinas, por su longevidad y por ser animales muy grandes, poseen una dinámica poblacional muy lenta.

En su criterio: “no se puede hablar de una tendencia poblacional en la mayoría de las especies si no se tienen más de 20 años continuos de datos”. Estos animales, como la mayoría de especies marinas, lidian a diario con la destrucción de su hábitat, de las playas que utilizan para anidar y de sus sitios de alimentación.

La tortuga carey es una de las especies que llega a las playas del país. Imagen: Rafael Espinoza.
La tortuga carey es una de las especies que llega a las playas del país. Imagen: Rafael Espinoza.

Además, ciertas técnicas de pesca, incluso algunas ilegales en el país, amenazan a diario el bienestar y la vida de las tortugas marinas en el océano. Y es que si no son pescadas de manera incidental, como sucede muchas veces, los cazadores furtivos van tras su carne y sus huevos, práctica que todavía es común en el Caribe.

Esfuerzos de conservación

A lo largo de los años se han dado diversos esfuerzos para conservar a estos majestuosos reptiles. El país trabaja actualmente en la Estrategia Nacional para la Conservación y Protección de las Tortugas Marinas en Costa Rica, documento que detalla las acciones para proteger a estos animales.

“Es importante que la estrategia entre en vigencia. Se debe crear un programa porque las tortugas son animales que tienen un grado bastante importante en la generación de economía de la gente de la costa, son animales que necesitan un enfoque particular”, expresó Didiher Chacón Chaverri, director de Latin American Sea Turtles (LAST), una entidad que trabaja en programas de conservación en Pacuare y Moín, en Limón, y en Osa, en la zona sur del país.

La tortuga lora es la más pequeña de las tortugas marinas que arriban a nuestras playas. Imagen: Rafael Espinoza.
La tortuga lora es la más pequeña de las tortugas marinas que arriban a nuestras playas. Imagen: Rafael Espinoza.

Sin embargo, la bióloga Heidemeyer considera que proteger las zonas de anidación no es suficiente para lograr preservar las tortugas marinas.

“Como las tortugas que llegan a nuestras playas son hembras adultas es muy importante que se protejan esos sitios. Esto ya se hizo a nivel regional, las principales playas están protegidas y enmarcadas en parques nacionales, pero nunca se han revisado los sitios de alimentación y es ahí donde encontramos a los juveniles, a los adultos no reproductivos y a los machos”, explicó Heidemeyer.

“En un contexto de conservación –agregó– es muy importante iniciar por ahí, porque las tortugas maduran muy tarde, una negra (o verde), por ejemplo, puede empezar a reproducirse a los 50 años”.

Es por esto que en el país se estudian las rutas migratorias de las tortugas marinas, con el objetivo de conocer el movimiento que realizan y las zonas donde se alimentan.

Heidemeyer coordina la Red Integral de Tortugas Marinas (Ritma), la cual unifica a las personas investigadoras de estos animales, tanto de la UCR como de organizaciones no gubernamentales y otras universidades, a lo largo del Pacífico Tropical Oriental. La Ritma promueve el intercambio de conocimientos vitales en la toma de decisiones para el manejo y conservación de las tortugas.

“Trabajamos en juntar datos lo más rápido posible para conocer su ciclo de vida, cómo se mueven y cómo Costa Rica debe comunicarse con otros países para diseñar estrategias regionales de conservación, porque las tortugas son migratorias y no conocen fronteras”, indicó la investigadora. Ella, además, ejemplificó que en el Pacífico norte se agregan tortugas verdes que vienen desde Indonesia, en el sureste asiático.

Por su parte, Chacón reforzó la idea de que aunque se trabaje por proteger las zonas de anidación, las circunstancias a las que se enfrentan las tortugas en sus rutas migratorias se salen de las manos de las organizaciones que trabajan para conservarlas.

“Aunque hagamos las cosas bien y liberemos a más de 15 000 tortuguitas por año, como lo hacemos, las condiciones de la zona de alimentación están fuera del control de Costa Rica, dependen de otra serie de factores y no del quehacer de nosotros”, afirmó.

De acuerdo con Chaves, el país se ha esforzado por proteger las zonas de anidación, así como las áreas para migrar de las tortugas marinas.

“Crear áreas protegidas para las tortugas es complejo, porque estos animales pueden moverse entre playas a lo largo de varias décadas y por distintas razones. Se ha visto en otras partes del mundo que la población desaparece de un lado y aparece en otro, lo cual requiere un posible movimiento. Pero aparte de esto, la costa es un lugar muy dinámico, y si un animal se restringe solo a una parte para anidar, puede desaparecer”, advirtió el investigador.

UCR La proteccion de tortugas marinas debe extenderse al mar7
La tortuga verde puede llegar a medir más de un metro de longitud y se alimenta de pasto marino. Imagen: Rafael Espinoza.

Debido a este dinamismo, el investigador sugiere prever que toda la costa tenga condiciones adecuadas para que la tortuga pueda escoger dónde anidar. Esta sería una forma más eficiente de proteger a estos individuos.

Las tortugas no pueden reproducirse a no ser que tengan una cantidad de reserva de alimento suficiente; por lo tanto, si la reserva de alimentos no alcanza para hacer la migración, el animal aborta y espera otro momento, cuando se den las condiciones. Esto hace que algunos especímenes se tarden más en regresar a anidar.

El herpetólogo detalló que algunos ejemplares en playa Grande ahora duran incluso siete años entre una estación reproductiva y otra, esto es el doble o el triple del tiempo que tardan otros individuos regularmente.

Además, se ha descubierto que las crías requieren de una corriente muy fuerte frente a la costa para que las ayude a llegar rápidamente a mar abierto y así no ser depredadas. Se considera que el cambio climático podría variar la ubicación de esas corrientes.

Actualmente, el Parque Nacional Marino Las Baulas, situado en Guanacaste, recibe estudiantes del Programa de Voluntariado de la UCR todos los años.

Rodney Piedra Chacón, administrador del Parque, aseguró que la ayuda de los voluntarios es muy importante en la conservación de las especies, no solo porque colaboran con el monitoreo de la costa y otras actividades, sino también porque ellos hacen conciencia y eso se va a reflejar cuando –como futuros profesionales– tengan que tomar decisiones de impacto a favor del ambiente.

Chaves opinó que se puede lograr una mejor conservación de las tortugas si se incluye el tema en los planes reguladores costeros, si se protegen las cuencas hidrográficas y si se cuidan las costas para que estén en el estado idóneo que los animales necesitan para anidar.

Sin embargo, el biólogo hizo énfasis en no sobreproteger a los huevos y a las crías, ya que eso más bien produce un efecto negativo: “nosotros somos una especie que cuida a sus hijos y a veces aplicamos esto a los animales que queremos conservar, pero no todas las especies requieren cuido parental. Las tortugas son el ejemplo clásico”, dijo.

“Cada animal nace previsto para resolver sus problemas en el mundo desde el primer día que nació. El ambiente natural de las tortugas es muy agresivo. Para poder sobrevivir en esos sitios se requiere de mucha capacidad. Esas capacidades no las podemos mermar”, aseveró.

 

Max Martínez Villalobos

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Paula Umaña González

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Omar Rincón en la UCR: “Medios públicos deben reinventarse como narradores sociales”

  • El comunicador colombiano expuso la situación de los medios públicos y brindó recomendaciones
Omar Rincon en la UCR Medios publicos deben reinventarse como narradores sociales
Experto señala que los medios de comunicación públicos deberían conocer mejor a cada tipo de audiencia y conectarlas a partir de la generación experiencias.

Los medios públicos necesitan reinventarse y para lograrlo es trascendental que entiendan a los públicos a los que se dirigen, así lo señaló el periodista Omar Rincón durante la conferencia “Medios públicos en América Latina: Re-Evolución de la Comunicación”.

La actividad tuvo lugar el 2 de julio en la Universidad de Costa Rica (UCR), donde el académico catalogó a las audiencias que se refugian en la religión como “premodernos” a los académicos, analistas y columnistas como “modernos” y a los jóvenes como “coolture”.

En su criterio, los “coolture” se sienten brillantes y piensan que el mundo conspira en contra de ellos, además son contraculturales y consumidores de todo tipo de contenidos, que más tarde usan como medio para ser contraculturales.

Según Rincón, los medios de comunicación públicos deberían conocer mejor a cada tipo de audiencia y conectarlas a partir de la generación de experiencias, lo cual favorecería una mayor apropiación de su contenido.

Rincón recomienda a los medios de comunicación públicos pensar de forma propia, asegurarse de contenido importante que aportar y ganarse la escucha. Foto: Anel Kenjekeeva.
Rincón recomienda a los medios de comunicación públicos pensar de forma propia, asegurarse de contenido importante que aportar y ganarse la escucha. Foto: Anel Kenjekeeva.

Señaló además, la necesidad de que los medios de comunicación públicos vuelvan la atención a la tradición oral, a la manera en la que se comunica el pueblo y que de esta forman sean verdaderos contadores de historias.

El periodista se refirió al fenómeno de los “popstars”, quienes forman parte de la cultura “pop” con la que crecieron estas audiencias y por tanto, podría ser un recurso efectivo para que los medios transmitan sus mensajes.

Afirmó que “pop” también incluye lo “cool, hip y buzz”, por lo que brinda a los medios públicos la oportunidad de experimentar con formatos y estéticas que les permitan ser escuchados y tener mayores audiencias.

El periodista concluyó que los medios públicos deben pensar de forma propia, asegurarse de contenido importante que aportar y ganarse la escucha, que a su criterio significa, crear buenas narraciones.

 

Francesca Brunner Alfani

 

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Movimientos sociales y personas comprometidas que construyen democracia – notas

Seminario DEI: «Biblia, género y sexualidad»

Inicia, en el DEI, esta semana el Seminario de Lectura Popular de la Biblia, en compañía de Ana Claudia Figueroa (teóloga/Brasil), quien acompaña el trabajo del grupo durante varias sesiones.

Dialogará con el grupo a partir de la Lectura Popular de la Biblia frente a los fundamentalismos político-religiosos.

«Biblia, género y sexualidad», es el eje central del desarrollo de este seminario. Les acompañan también los saberes y el trabajo colectivo de compañeras y compañeros latinoamericanos, con la coordinación de Alberto Álvarez Toirac, desde el Programa de Formación del DEI.

Compartimos algunas fotografías de la sesión de apertura.

Puede ver algunas fotografías más en este enlace.

 

Enviado por Departamento Ecuménico de Investigaciones, DEI.

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CONCEVERDE solicita aplicación plena y eficaz de la matriz genérica de protección de acuíferos

CONCEVERDE nos comparte la nota adjunta, la cual es dirigida a la Junta Directiva de SENARA, en cuanto a que las Cámara de la Construcción está presionando al Gobierno Central para que éste a su vez, presione a la Junta Directiva del SENARA para que se elimine la matriz de protección de acuíferos.

El objetivo de la nota adjunta es dejar patente que hay otro sector que se contrapone a las cámaras y que apoyan la matriz.

SENARA JUNTA DIRECTIVA018

 

Imagen con fines ilustrativos tomada de ecosistemasdecostarica.blogspot.com

Enviado por José Fco. Alfaro, CONCEVERDE.

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Cine al aire libre: La canción del mar

El Comité de Cultura del Residencial Los Colegios le invita este sábado 7 de julio a las 6 p.m. a disfrutar del cine al aire libre, con la proyección de la película nominada a los Oscar por Mejor Animación: «La canción del mar«.

Lugar: Parque Las Casitas, Residencial Los Colegios (50 metros Este y 100 metros Sur de la entrada del Colegio de Ingenieros Agrónomos).

La película es apta para todo público y se estará pidiendo una colaboración de 1000 colones.

*En caso de lluvia, la actividad se realizará en el Parque Recreativo del Norte.

También se llevarán a cabo otras actividades como parte de la iniciativa Recuperemos los Parques.

cine al aire libre la cancion del mar

RECUPEREMOS LOS PARQUES moravia

 

Compartido en redes digitales.

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Voces Nuestras acciona derecho humano a la comunicación, a través del proceso “A encender las radios móviles”

Voces Nuestras acciona derecho humano a la comunicacion

San José, 28 de junio, 2018. La Asociación Voces Nuestras da a conocer por medio de un video el proceso de articulación regional llamado “A encender las radios móviles”. En éste participan organizaciones de Costa Rica (Movimiento de Ríos Vivos, Coordinadora de Lucha Sur Sur, Colectiva Caminando y FEDEAGUA), de México (EDUCA Oaxaca) y de Nicaragua (Fundación del Río). Lo que se busca es ejercer el derecho humano a la comunicación, a partir de apropiaciones políticas, conceptuales y tecnológicas.

El propósito del proceso es generar un espacio regional de intercambio de experiencias y formación política y técnica, para la transmisión de contenidos de radio comunitaria, como herramienta para apropiarse del derecho humano a la comunicación.

 

Como parte del proceso, se realizan talleres para diseñar mensajes y recursos sonoros para acciones de transmisión de radio desde un lenguaje radiofónico con enfoque comunitario. Posteriormente se realizan ejercicios prácticos para conocer los equipos de audio que se usan en las transmisiones de radio.

Voces Nuestras acciona derecho humano a la comunicacion3

Este video, producido por Fiorella Barahona, comunicadora de Voces Nuestras, resume el proceso llevado a cabo durante el 2017 y lo que va del 2018.

Joaquín Tapia, comunicador y coordinador del proceso, explicó: “Nuestro enfoque e intención de comunicación popular tiene que ver con generar herramientas pedagógicas, que agilicen la apropiación de la tecnología por parte de las organizaciones interesadas en ejercer su derecho humano a la comunicación”.

Intentamos romper el esquema de la comunicación de sólo ser escuchas, público, audiencia; y ser, más bien, gestores y provocadores de la comunicación”, señaló Tapia. “Trabajamos con grupos que tienen la convicción que pueden transformar su realidad, defender su territorio cuerpo, ríos, aire y que aspiran a tener una frecuencia en el espectro radioeléctrico”, añadió.

La regulación de los servicios de radio y televisión en Costa Rica están amparados en la Ley de Radio, No. 1758 (19 de junio, 1954). Pero esta normativa se encuentra totalmente obsoleta, situación que ha facilitado la concentración del espectro radioeléctrico en pocas manos, como han señalado varias instancias estatales; por ejemplo, la Contraloría General de la República (Oficio No. DFOE-IFR-IF-05-2013 del 3 de junio de 2013).

Voces Nuestras acciona derecho humano a la comunicacion4

La normativa existente tampoco establece mecanismos para hacer un uso eficiente del espectro y evitar la subutilización de frecuencias, por lo que desde hace muchos años no hay ninguna posibilidad de dar nuevas concesiones de frecuencias de radio. Además, la ley ignora categorías importantes como radioemisoras públicas y comunitarias, lo que dificulta el desarrollo de estas formas de radiodifusión.

El enfoque y objetivo de lo que proponemos como comunicación popular y comunitaria es democratizar la comunicación, porque la entendemos como recurso estratégico para construir paz y justicia desde el diálogo social. Esto significa accionar la comunicación de forma participativa, accesible, educativa y respetuosa. Es una comunicación sin intereses creados, ni fines de lucro, comprometida con discutir los temas que afectan a las mismas comunidades, que además participan en las soluciones y atienden sus necesidades para garantizar su bienestar como comunidad. Confiamos en que estas acciones resultan opciones sanas y pacíficas para continuar debates que urgen como sociedad y encaminar procesos que garanticen el ejercicio de los derechos humanos de todas las personas”, dijo Tapia.

Para ver el video y escuchar diversas voces, que hablan de la importancia de hacer comunicación comunitaria, visite:

 

Contacto: Joaquín Tapia

8889-7291

jtapia.arenas@gmail.com

 

Enviado por Fabiola Pomareda.

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Piden que se cumpla promesa de campaña de Carlos Alvarado Quesada sobre transgénicos

  • Interponen denuncia para etiquetar transgénicos en Costa Rica
  • En el mercado existe presencia de contaminantes transgénicos

 

FECON, 30 de junio 2018. Ecologistas y académicos exigen se haga efectivo el etiquetado de Organizamos Genéticamente Modificados en alimentos de consumo humano y animal.

Mediante una carta dirigida a los nuevos jerarcas de los ministros Victoria Eugenia Hernández Mora del Ministerio de Economía Inustria y Comercio (MEIC); Giselle Amador Muñoz del Ministerio de Salud; y Renato Alvarado Retana del Ministerio de Agricultura y Ganadería, así como al actual Presidente de la República, Carlos Alvarado Quesada; en la cual certifica el apoyo con más de 37.716 costarricenses solicitando la elaboración de un reglamento de etiquetado de los productos alimentarios que contengan ingredientes transgénicos.

Además se le recordó a la administración actual la promesa hecha por el el Sr. Carlos Alvarado Quesada, el cual se comprometió de forma escrita, junto a sus vicepresidentes y otros miembros cercanos a establecer «… la obligatoriedad de informar al consumidor de alimentos para consumo humano o animal que contengan ingredientes genéticamente modificados» . (Punto 9. del documento adjunto Acuerdos con sectores. Carlos Alvarado Presidente 2018. “Yo creo en el ambiente”).

El Dr. Jaime García, de la Red de Coordinación en Biodiversidad interpuso así una denuncia ante la Defensoría de los Habitantes por negación al Derecho Humano de obtener información sobre la composición y naturaleza de los alimentos que contienen ingredientes genéticamente modificados (transgénicos).

Según García “Con esta trigésima sétima (37a.) entrega de firmas de apoyo se incrementa el número de firmas de personas que solicitan la promulgación de un decreto ejecutivo que haga valer el compromiso adquirido, para así hacer efectivo el derecho constitucional que tenemos las personas consumidoras a recibir información adecuada y veraz, así como a la libertad de elección, en los términos especificados en nuestra Carta Magna (art. 46), la Ley n.° 7472 de Defensa Efectiva del Consumidor (art. 32, 33 y 34) y su reglamento (Decreto Ejecutivo n.° 25 234-MEIC, art. 91 y 92).”

Anteriormente salió a la luz un estudio del Laboratorio de Análisis Genómico de la Universidad Nacional (Semanario, 2017) en el país se encuentran alimentos contaminados con genes de los maíces transgénicos BT11, MON810, NK603 y GA21; así como de la soja transgénica GTS 40-3-2. Según el Dr García esto no se puede saber a simple vista la presencia de estos contaminantes por eso es necesario el etiquetado para ejercer el derecho humano a la información sobre nuestros alimentos.

Información y contacto con el Dr. Jaime García, Red de Coordinación en Biodiversidad, tel.: 8723 7343.

PAC-Carlos Alvarado-Compromisos-Yo creo en el Ambiente

Denuncia-Defensoría de los Habitantes-29junio2018-CSR (1)

37a. entrega de firmas-29 junio 2018-CSR

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado por FECON.

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Campaña «Frenemos por nuestra fauna silvestre»

  • Estreno de campaña para evitar el atropello de la fauna silvestre en carreteras

 

El I Enlace de esta campaña ya fue lanzado y forma parte de una serie de «spots» en redes sociales, los cuales han sido realizados gracias al apoyo de Audiovisuales de la UNED, en conjunto con el trabajo de la Comisión Vías y Vida Silvestre; la UNED, Yiski, Fundación Ambio y el Comité Ambiental de Miramar.

En total van a ser 9 spots que salen cada viernes hasta el mes de agosto y culminará con la presentación oficial el día viernes 31 de agosto de 2018 en el Paraninfo de la UNED, en Sabanilla, desde las 10 a.m. hasta las 12 medio día.

Enviado por María Elena Fournier.

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Fútbol a fuego lento

Costa Rica en Rusia 2018

Hernán Alvarado

 

Esto es lo peor de la propuesta costarricense del 2018: nada nuevo que ver, ninguna sorpresa. El esfuerzo estuvo centrado en hacer bien lo mismo de siempre ¡Qué no nos vuelva a ocurrir nunca más! Por ende, no es extraño que el resultado, en Rusia, haya sido, en tres partidos jugados, ofensivamente: 0 + 0 + 2 = 2. Y, defensivamente: – 1 + – 2 + – 2 = – 5. En el 2018, la diferencia de goles fue negativa = – 3. De 9 puntos posibles se ganó 1, para un 11% de rendimiento. En Brasil 2014, el resultado fue, en ofensiva: 3 + 1 + 0 = 4; en defensa: -1 + 0 + 0 = -1. La diferencia de goles fue positiva = 3. De 9 puntos posibles se obtuvo 7, 6 más que esta vez, contra contrincantes más difíciles, para un 78% de rendimiento.

Si sumamos los goles de estos dos últimos mundiales quedamos en 0. Ahora ¿partimos, entonces, una vez más, de 0? Lo cierto es que no apareció la Costa Rica que el mundo entero estaba esperando. Entre Brasil y Rusia se abrió una abismal diferencia. Salimos de Brasil como la selección número 8 del mundo, de Rusia salimos como la número 29. Bajamos 21 posiciones en cuatro años. Un resultado así no puede quedar impune ¿Cómo lo hicimos para no volverlo a hacer? ¿No deberían renunciar todos enseguida, es decir, directivos y cuerpo técnico? Los jugadores no tienen por qué hacerlo, pues en la selección nadie debiera tener su puesto asegurado. Sirvan las siguientes reflexiones para hacer un balance que resulta hoy lo único razonable que nos queda por hacer.

Una potente metáfora

El fútbol parece un entretenimiento o un espectáculo, a lo sumo un deporte, pero es mucho más que eso. A pesar de la competencia, que pretende reducir el fútbol a un sistema, a una mecánica, a un cálculo de resultados; lo importante sigue siendo lo que aún tiene de espontáneo, imprevisible y liberador. Este deporte fascina por lo que aún conserva de juego. No es para menos, gracias al juego hay símbolo y, por ende, lenguaje; hay cultura y no sólo natura. Esa redonda que va y viene de aquí para allá hipnotiza y, en ese vaivén, cualquiera reconoce el atávico comportamiento que conduce a la identificación, inconsciente, de cada uno con la especie, pese a las diferencias de toda clase que separan a los seres humanos. Tal la base de todo poder, de todos los poderes, sean grandes o pequeños.

De ahí la enorme potencia metafórica del fútbol, que es capaz de transportarnos desde la guerra a una la sublime confrontación de estadio. De hecho, sólo las guerras mundiales suspendieron el torneo por un lapso de doce años; hasta 1950, en que se reanudó en aquel Brasil del “maracanazo”. De ahí, también, que el fútbol lleve a hablar de todo, a propósito de un partido o de cualquiera de sus detalles. Incluso con gran facilidad nos sumerge en esa cháchara babilónica que causa la más curiosa de las incomunicaciones: todos hablando al mismo tiempo, sin que nadie entienda a nadie, sobre algo que todos creemos entender perfectamente.

Entonces, que a nadie extrañe que cuando se habla de la selección nacional, unos hablen de los que faltan y otros de los que sobran; unos se refieran a los puntos ganados y otros a los perdidos; algunos critiquen el cuerpo técnico mientras otros a los directivos. Cada cual habla como si discutiera lo mismo, como si el tema fuera obvio. El fútbol da para hablar de casi todo y, al final, en realidad, de casi nada; porque las pasiones cotidianas se consuman así, casi sin resto, cayendo pronto en el olvido.

El fútbol cambia a cada minuto, pero al mismo tiempo, es la repetición del mismo ritual. Parece ser siempre lo mismo, porque puede repetirse mil veces sin que aparezca un solo cambio, alguna innovación. Nada cambia tanto para que no cambie nada. Por eso es, también, un excelente instrumento de dominación de masas. Reyes, presidentes, generales, dictadores, amos, se sientan a ver jugar, igual que lo hacen sus súbditos, sus electores, sus soldados, sus subordinados y sus esclavos. Durante esas horas míticas todos somos iguales, somos de los mismos. Incluso sentimos como si estuviéramos jugando en la cancha, hasta tal punto llega la identificación. Aunque sea unos contra otros, o unos en el palco y otros en la gradería. Patria es la selección nacional de fútbol, decía, con alguna ironía, Camus.

Advertidos de esto, para hablar de fútbol, con algún sentido, conviene, en primer lugar, seleccionar el tema: ¿A qué referirse? ¿En qué enfocarse esta vez, a cuál de sus múltiples facetas? ¿De qué hablar primero? Por ahora, en fresco, cabe referirse a lo más básico, para aclarar ideas fundamentales, con la esperanza de comenzar a aprender algo del triste e innecesario fracaso de la selección de Costa Rica en Rusia 2018. Tal vez, si esto se hace en serio, no se desperdicie también la siguiente oportunidad. Aunque el torneo sigue sin Costa Rica, hay que seguir con el torneo, con el próximo, para no repetir, una vez más, los mismos errores. En eso consiste evitar el ridículo, en no volver a fracasar de la misma manera.

El alto rendimiento

Hablar del Mundial es referirse al alto rendimiento, de eso se trata en ese torneo. A éste no se va simplemente a competir, mucho menos a pasear. En realidad, se llega ahí a demostrar el avance obtenido después de cuatro años; en comparación con los demás y con vista a la meta alcanzada anteriormente. Panamá, por ejemplo, cayó ante Inglaterra seis a uno; fue una goleada estremecedora, hasta el “Bolillo” Gómez se reía en el banquillo. Pero Panamá estaba en su primer mundial, así que cuando cayó su gol, el primero de su historia, la afición estalló en júbilo, como si hubieran ganado el partido, en Rusia y en el país centroamericano. Estuvieron brincando en las graderías hasta el final y después siguió la fiesta. Los seis goles de Inglaterra se hicieron humo. Días después, la prensa no paraba de alabar a Felipe Abdiel Baloy. Pero, cuando Brasil perdió 7 a 1, en su casa, contra Alemania, en julio de 2014, aquello fue una tragedia, la gente se tapaba la cara de vergüenza.

El alto rendimiento es, como el amor, una marcha: si no va para adelante, va para atrás. Puede ir paso a paso o dar un gran salto adelante, pero cualquier retroceso es fatal, notorio, injustificable. Cuando no se alcanza la meta anterior, no hay razón ni excusa que valga. Recordemos que entre lo sublime y lo ridículo a veces no hay más que un pestañeo. El alto rendimiento no conoce piedad. Los que hacen lo mismo de siempre, o los que no se superan, salen por la puerta de atrás. No queda margen para los “pobrecitos”, para quienes merecían mejor suerte. Ser o no ser, tal es la lapidaria cuestión.

En el alto rendimiento una serie encadenada de acciones se ponen en marcha y están a prueba cada segundo. Se habla, entonces, de máximos y óptimos, tanto personales como organizacionales. Aquí la excelencia no admite pretexto ni conoce exceso. O se está entre los mejores o se vuelve a casa. El desfile de los fracasados, conforme pasa el mundial, puede ser conmovedor, pero es, asimismo, irreversible e inapelable.

Todos los que no llegan a la segunda ronda fracasan. Al final, sólo uno, entre todos, triunfa. Cada vez, sólo hay un campeón mundial; los demás, simplemente, van cayendo, en fila, en una especie de nunca jamás. El sub campeonato es, a menudo, sólo un premio de consolación que no consuela a nadie. El que más copas levanta es el campeón de campeones; hoy en día es Brasil. Pueden correr ríos de tinta y convertirse en mares, que nada puede cambiar ese hecho, hasta que otra selección supere la marca.

En el alto rendimiento, el diablo también está en los detalles: la condición física, la preparación psicológica, la táctica fija, el sitio de la concentración, los uniformes, los símbolos, los titulares de los periódicos, las circunstancias, el azar. Todo cuenta y se torna significativo, dado el momento. La ley de Morphy se cumple ahí con una contundencia deslumbrante: lo que puede salir mal… saldrá mal y, probablemente, en el peor momento. También se puede decir, en alusión al principio de Peter, que cuanto más se avanza haciendo lo mismo, o sea, cuanto más éxito se obtiene, más cerca se estará del nivel de incompetencia.

Por eso, cuando se trata de alto rendimiento, cualquier fracaso debiera ser objeto de la auto crítica más severa, sin contemplaciones. Si lo que se quiere es superarse y aprovechar mejor la siguiente oportunidad. No hacerlo y, en vez de eso, esconder los errores o disimular o minimizar las malas decisiones, es caer en una mediocridad mayúscula y llevarla al extremo. Algo inadmisible, porque es como fracasar por partida doble: fracasar de hecho y fracasar a la hora de aprender del fracaso.

Atacar y defender

Los sistemas tácticos se describen, a menudo, estáticamente, según se para cada equipo al iniciar el partido. Cuando se habla de un 4-3-3 se quiere decir que se ha alineado cuatro defensas, tres mediocampistas y tres delanteros. Se refieren sólo a 10 jugadores porque en este esquema se omite, por costumbre, al guardameta. Pero, visto dinámicamente, habría que describir, al menos, un sistema defensivo y otro ofensivo. Así que, defensivamente, ese 4-3-3 se puede convertir en un 5-4-1; mientras que, ofensivamente, se puede transformar en un 3-5-2, o en un 3-4-3.

Si el juego tiene estas dos partes, lo menos que se puede decir es que a un Mundial no se puede llegar sólo a defender. Eso es tan absurdo como si se fuera sólo a atacar. Por más que la mejor defensa sea el ataque, si sólo se fuera a atacar seguro que se obtendría una goleada. Jugar sólo a defenderse es medio jugar, por eso es tan frecuente que dicho error se pague con la derrota. Si se sale a no ser goleado, si se sale con la intención de empatar, lo más seguro es que se pierda. Esto se cumple con tanta frecuencia que debería considerarse una ley del fútbol. Así como se dice que el que perdona pierde, es decir, que quien desaprovecha sus oportunidades de gol paga con la derrota su falta de contundencia. Desde luego, habrán siempre algunas excepciones.

Además, el equipo que sale a defenderse hace sufrir a su afición. En un juego de confrontación, como es el fútbol, esto es una falta ética, además de un craso error estratégico. Lo adecuado es defenderse para atacar y atacar para defenderse. Del mismo modo, no se pueden ir todos al ataque sin prever el contraataque adversario. Ahí está el ejemplo de Neuer, el arquero alemán, que contra Corea se va al ataque a lo loco, sin que el equipo prevea el contraataque de Corea. Esto les costó un gol que los liquidó. Así que lo más importante es la transición de una fase a la otra. Hay que defenderse con la intención de que el contrincante se desorganice y se abra, para contra atacarlo veloz y contundentemente, o para vencerlo en su propio campo y en el momento preciso. En fútbol, la defensa no tiene sentido en por si misma, debe organizarse como una manera de preparar el ataque; la defensa es un objetivo táctico, el ataque un objetivo estratégico.

Por tanto, no atreverse a atacar con todo a Serbia o a Brasil fue como renunciar al juego, renunciar al triunfo, rendirse sin pelear. Tal como los guardametas de hoy se rinden en los penales tirándose sin bola a una de las esquinas, disque adivinando el remate. Ahí está el triste ejemplo de De Gea en la resolución del resultado entre Rusia y España. En el mejor de los casos, si se logra el empate, esto significa hacer media tarea o, dicho sin ambages, cumplir de manera mediocre. El empate no puede ser una meta, es sólo el resultado indeseado de unos contrincantes que no pudieron superarse el uno al otro.

Tanto en la defensa como en la ofensiva, la clave está en la sorpresa, en la capacidad para cambiar de un modo de juego a otro. Por ejemplo, cuando expulsan a un jugador, la defensa debe ser capaz de mantener su equilibrio y el ataque tiene que cambiar de táctica. Pasar de la defensa al ataque es el cambio que más hay que entrenar, pero defenderse con línea de tres, de cuatro o de cinco no es fácil; lo mismo habría que decir de atacar con uno, con dos o con tres delanteros. A veces hay que atacar pero a veces más bien contraatacar. La cuestión es que cada uno de esos momentos y cada una de esas tácticas requiere entrenamiento y requiere variantes, porque hay que saber aplicarlas en conjunto. La velocidad, los movimientos, las posiciones varían en cada caso y en cada circunstancia de juego.

Para defenderse bien, como para atacar, hay que contar con recursos y opciones previamente instalados en el equipo. La improvisación es exitosa sólo si se da en el marco de un trabajo bien planificado. Un equipo que siempre se defiende igual, se expone a que cualquier adversario, que estudia su sistema, encuentre la manera de superarlo. De igual manera, si siempre ataca de la misma forma, la defensa contraria estará cada vez mejor preparada para controlar y repeler su ofensiva. Por la misma razón, no se puede hacer siempre la misma táctica fija y esperar resultados diferentes. Mucho menos se puede asistir a un Mundial sin tácticas fijas prefabricadas. En un Mundial la clave está en la evolución, conforme avanza el torneo el que será campeón debe mejorar y seguir cambiando.

Por eso, una selección no puede dirigirse como si fuera un club nacional. El D.T. de selección mayor debiera jugar con más opciones y más variantes a disposición. Él requerirá de jugadores más polivalentes y con mayor capacidad de adaptación y aprendizaje. Más que adecuar el sistema táctico a las características de los jugadores, conviene tener jugadores que se adapten a distintos sistemas tácticos. Aquellas selecciones que lo logran son las que tienen chance de llegar a campeón. Particularmente, en el Mundial, un equipo debe crecer partido a partido, de lo contrario se queda a la vuelta de cualquier esquina. Asimismo ocurre con los jugadores, pues hay unos que se agrandan en la selección, pero hay otros que se achican. Hay jugadores que no son de selección nacional, por muy buenos que parezcan en otro nivel.

En este sentido, el pecado de la Selección nacional de Costa Rica, en Rusia 2018, fue doblemente grave. No sólo llegó a defenderse sin atacar a sus dos primeros partidos (dos opciones de remate, no digamos de gol, en 180 minutos o más, lo revela de manera alarmante) sino que además lo hizo de la misma reconocida manera que en la etapa clasificatoria. En táctica fija, por ejemplo, la selección de Costa Rica tampoco presentó novedad.

El encuentro contra Suiza fue un punto y aparte. Oscar Ramírez entendió que ya todo había acabado (grave error) y que lo que quedaba era darle la oportunidad a los que no habían jugado. Los muchachos sabían que el D.T. ya había tirado la toalla, pero era el momento de reivindicarse. Juegan entonces su mejor partido, el más alegre, aunque sin mayor sorpresa. Así logran, jugando más sueltos, empatarle a Suiza. Hubo ataque, aunque sin contundencia ganadora. Se descubre, entonces, lo que ya se sabía: que el D.T. no había encontrado sus mejores armas ofensivas. Dejó sentado a Waston, por ejemplo, que le había resuelto ya varios partidos de cabeza y lo volvió a hacer contra Suiza. Luego se le ve hacer cambios sin ton ni son, como si estuviera en un amistoso. Mientras los muchachos se partían el alma tratando de dejar una buena impresión, él hacía tres cambios para quedar bien con el equipo. Como se veía venir, este Mundial le pasó por encima al D.T. de la tricolor, simplemente no estuvo a la altura de las circunstancias.Ahora, no se debe dejar perder la lección más dolorosa y valiosa: Un Mundial no es un premio, es un reto mayor. No puede servir para agradecer a alguien, ni a los más leales al D.T. De principio a fin, es una oportunidad para sorprender a propios y extraños con una ambición amparada en el talento de los más audaces, sean o no los predilectos del cuerpo técnico. No se puede ganar con jugadores que no están en óptimas condiciones, ni con nombres, ni con hazañas pasadas. No se puede ganar con los mejores amigos. Se gana con los que están al máximo en el momento preciso, se llamen como se llamen, vengan de donde vengan. No hay tiempo para que se recuperen los lesionados, no hay tiempo para que aprendan y mejoren los que no tienen experiencia o han perdido continuidad. Competir en un mundial no es sólo saber, es hacer y poder, es la actualidad del mejor. Puede que a los jugadores no les haya gustado el rigor disciplinario de Jorge Luis Pinto en el 2014, pero queda claro también que sin disciplina extrema no se puede llegar muy largo.

Otro fútbol es posible

Ningún equipo es más grande que otro, todos tienen, al iniciar, como máximo once integrantes. Cuando un equipo se cree más pequeño y sale a defenderse, ya tiene la mitad del partido perdido. En ese caso se dice que la camiseta juega en contra. A cada equipo hay que jugarle distinto, ciertamente, pero de igual a igual; a eso se llama dignidad deportiva. Pero hay que ganarle poniendo en juego una u otra virtud del propio equipo, según sean las fortalezas y debilidades del adversario. Renunciar a la ofensiva es renunciar al juego y al fútbol. Quien no se cree capaz de ganar se convierte en su principal enemigo.

A unos habrá que ganarles tirando de lejos, a otros a pura táctica fija; habrá a quienes se les gana tocando la bola hasta el fondo de la red, o escondiéndola la mayor parte del encuentro. Jugar a lo mismo con los mismos de siempre es un error garrafal. No se puede atacar con éxito de la misma manera a Brasil que a Suiza. Cuando Oscar Ramírez declara que jugamos igual pero “sin concretar”, confiesa, sin darse cuenta, que nada aportó a la Selección, porque un partido se gana o se pierde primero en la mente.

No hay equipo más grande que otro, pero hay unos mejor entrenados que otros. Cuando se dice que las distancias se han acortado es porque, en efecto, los sistemas de entrenamiento se han universalizado, especialmente, en relación con la preparación física. El fútbol es asociación, es un trabajo en equipo; solo en ese marco brillan las individualidades. No es que el talento de un jugador no cuente, es que nunca podrá eclipsar el trabajo de los demás. Creer que el partido lo gana el que mete el gol es como creer que lo empata el que lo ataja. Más allá de esos momentos ¿que ha pasado? ¿Por qué no ha habido más goles o más atajadas? ¿Qué ha pasado el resto del tiempo? No es cosa de humildad, sino de justicia, cuando el goleador reconoce que el triunfo se debe a todo el equipo.

El mejor ejemplo lo ha dado esta vez, como otras veces antes, Leonel Messi. No se puede decir que Argentina casi no clasifica porque Messi fallara un penal. Este razonamiento es falaz, pues reduce un sinnúmero de acciones a un solo error. Por tanto, no son las diferencias técnicas individuales las que se imponen, así parece porque siempre es uno el que mete el gol o el que hace ésta o aquella jugada. Aunque así piense la prensa, un partido se gana o se pierde colectivamente, en noventa minutos, y eso quiere decir que depende, ante todo, de cómo se ha entrenado al conjunto, como actúan unos en relación con los otros.

No obstante, lo extraordinario en fútbol no es el resultado esperado, el que se planeó rigurosamente; sino aquel que nadie esperaba. Lo importante es lo que el equipo genera espontáneamente en la cancha, sobre la base de un trabajo bien planificado, pero más allá de él. A Costa Rica le tocó jugar, en Brasil 2014, en el “grupo de la muerte”, hasta Maradona se rió de nuestra mala suerte. Tocaba jugarse la clasificación con tres campeones del mundo: Uruguay, Italia e Inglaterra. Pero Costa Rica se convirtió, sorpresivamente, en la muerte para esos grandes equipos, pasando, por primera vez, a octavos de final. Lo logró defendiéndose rigurosamente, pero también anotando, porque nadie pasa a la siguiente fase sin hacer goles. Por eso, esta vez se esperaba más de Costa Rica, se esperaba, como corresponde, el paso siguiente. En el 2018, Costa Rica, evidentemente, ha retrocedido y eso no se puede justificar de ninguna manera.

Aquella experiencia del 2014 nos demostró que es posible jugar otro fútbol, el fútbol que este pueblo siempre ha soñado. Uno que se juega con disciplina y sin miedo, con carácter y con arte, con una buena defensa y también con ambición y creatividad ofensiva. Lo primero ha sido quererlo, lo segundo ha sido creerlo, lo tercero ha sido imaginarlo, lo cuarto ha sido intentarlo. Pero sin siquiera imaginarlo no hay ninguna buena razón para esperar que se vea en la cancha. La posibilidad nace en la mente. La realidad nace en los pies. Tenerlo en la mente no es suficiente, pero es indispensable.

Por eso, la afición se enoja tanto cuando nota que un D.T. no confía en que ese otro fútbol es posible, cuando lo ve amarrar al equipo en busca del empate, cuando desaprovecha sus recursos ofensivos, cuando se aferra a un jugador que no da la talla. El pueblo defiende así sus ilusiones que, como decía Lacan, pueden ser, para el ser humano, más importantes que la misma realidad.

Pero la culpa de ello no la tiene el D.T., él, como los jugadores, siempre harán lo que pueden, lo mejor posible. La culpa la tienen quienes han tomado las decisiones, ni más ni menos que los dirigentes, que nombraron y sostuvieron al D.T., a pesar de verlo hacer siempre lo mismo de la misma dudosa manera. Si el equipo hubiera ganado habría sido justo honrarlos, por la audacia de su apuesta; pero de la misma manera, ahora que el equipo ha fracasado, hay que destituirlos y darle oportunidad a otros.

No obstante, el fútbol es un juego, ni más ni menos ¡Qué no se olvide nunca! Nada justifica la violencia contra nadie; ni verbal, ni virtual, ni simbólica, mucho menos física; ni en el hogar, ni en el trabajo, ni en las calles. Usar el juego como pretexto de violencia es la estupidez suprema. Hay que exigir a la dirigencia que sea seria, que sea responsable, que sea consecuente con nuestras aspiraciones. A ellos, que han quedado debiendo desde tiempos inmemoriales, se les debe pedir, si quieren, que se vayan todos. Pero no hay por qué ofender a alguien, ni agredir ni amenazar a nadie. Ni se justifica, ni es necesario, ni soluciona nada. No nos adelanta ni un paso al próximo mundial. Más bien empeora las cosas y aumenta la vergüenza. La noticia de que Oscar Ramírez quería abandonar la concentración de la Selección, antes del partido contra Suiza, por miedo a las amenazas que le hicieron a su familia es un claro ejemplo de eso.

Claro que nuestro fútbol merece un futuro mejor, pero no es tratándolo a “patadas y manotazos” como se va a lograr, porque el fútbol sigue siendo, ante todo y en primer lugar, un asunto de cabeza, como solía decir nuestro extrañado Parmenio Medina.

 

Imagen tomada de www.fedefutbol.com

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