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Autor: María José Ferlini Cartín

Conversatorio analizará el proyecto que propone elevar las tasas de interés máximas para combatir el “gota a gota”

El encuentro “¡Atrapados por las deudas! ¿Cómo salir de la crisis del endeudamiento en Costa Rica?” será el sábado 14 de noviembre en el Colegio de Ciencias Económicas.

El proyecto de ley 25.728 propone elevar las tasas de interés máximas permitidas, con el argumento de combatir el “gota a gota”. Para analizarlo, se convoca al conversatorio “¡Atrapados por las deudas! ¿Cómo salir de la crisis del endeudamiento en Costa Rica?”, que se realizará el sábado 14 de noviembre de 2026, de 9:30 a. m. a 12:00 m., en el Colegio de Ciencias Económicas, en la rotonda de la Bandera, tercer piso.

La convocatoria plantea la pregunta de fondo: “¿Es una salida para las personas endeudadas, o corremos el riesgo de legitimar lo que hoy es delito y de endeudar más a quienes ya no pueden pagar?”. El conversatorio busca ofrecer un “análisis riguroso y propuestas concretas” sobre el problema.

Participarán:

  • Janice Sandí, diputada del Partido Liberación Nacional;

  • Jaime Ordóñez, catedrático de la Universidad de Costa Rica;

  • Luis Vargas, economista;

  • Welmer Ramos, economista.

“Detrás de cada deuda hay una familia. Enfrentar el sobreendeudamiento exige mucho más que trasladar el problema de un lugar a otro”, señala la invitación.

“Resistencias patrióticas” fragmentadas ante la ofensiva sobre la CCSS: una lectura de coyuntura

Juan Carlos Durán Castro

Juan Carlos Durán Castro
Asesor sindical ANEP-CCSS y defensor de derechos humanos

Un oficialismo golpeado, pero no derrotado

El partido oficialista quedó un tanto golpeado con dos batallas perdidas: la reelección de Carlo Díaz como fiscal general y el entierro del proyecto de la mal llamada armonización eléctrica. Ante esas derrotas, las facciones más fascistas del Partido Pueblo Soberano atacan con una narrativa anticomunista, porque parecen tener pocos argumentos. Pero mantienen su línea autoritaria y confrontativa para seguir ganando la guerra cultural en redes, ya que el oficialismo no tiene capacidad movilizadora, algo que está más que probado.

Como parte de su táctica, es previsible que el oficialismo lleve a referéndum la apertura eléctrica, pues sabe que tiene manejo de la lucha informativa y cuenta con aliados y recursos. Eso impone un reto unitario a todas las resistencias patrióticas. Es un camino que recuerda la lucha contra el TLC, y es un reto que la derecha fascista lanza a los conglomerados de resistencia, sabiendo que están fragmentados.

Con esa misma lectura, la derecha, dentro y fuera del Gobierno, se atreve a desafiar a las rectorías y al estudiantado con el recorte de ₡8.048 millones al FEES, y a torcerle el brazo a la diputada que “se equivocó” al votar en la Comisión de Asuntos Hacendarios. Las distintas facciones de derecha también leen los rasgos de las bancadas opositoras y saben cómo mover las fichas del ajedrez.

Por eso, las resistencias patrióticas deben profundizar su análisis de coyuntura y mejorar su toma de decisiones: en este momento, los errores tácticos o estratégicos tendrán enormes costos políticos. Es claro, además, que hay sectores y dirigencias controlados por el enfoque de derecha del continuismo de una presidenta que, según parece, actúa solo en lo formal y no ostenta el poder real.

La convocatoria real a las movilizaciones la formularon las rectorías por medio del CONARE. El mejor escenario, el que debemos construir, es una fuerza mayor de los movimientos sindicales, sociales y socioproductivos. Sin embargo, no se percibe en el corto plazo un salto de calidad en la unidad de las diversas resistencias patrióticas, que el Gobierno caracteriza como fragmentadas, y algunas de las cuales podrían estar cooptadas o tener lecturas ideológicas poco profundas del contexto. Eso acarrea un riesgo alto de ser derrotados en temas país que podrían mover la aguja hacia una ruta distinta a la que se consolida en el continente, y obliga a exigir madurez política real a las dirigencias que se dicen patrióticas.

Un tanque de oxígeno para el proyecto fascista

Si las resistencias patrióticas mantienen su fragmentación, su sectarismo, su egoísmo y su chovinismo, y siguen compitiendo por la foto con una mirada corporativa y de corto aliento, no dudamos en afirmar que le están obsequiando un enorme tanque de oxígeno al proyecto fascista en desarrollo en Costa Rica. Al final del día, cada liderazgo pagará su cuota de factura política según su sector.

La deuda con la Caja: billones de razones

Sin ocultar las deudas que dejaron otras administraciones del bipartidismo y del tristemente célebre PAC, lo cierto es que en los cuatro años del gobierno de Rodrigo Chaves Robles la deuda del Estado con la Caja, en salud y pensiones, creció como nunca en los últimos once años. Todo indica que la presidenta Laura Fernández Delgado seguirá los mismos pasos.

A junio de 2025, la deuda con el Seguro de Salud ascendía a ₡3,6 billones y posiblemente ya ronde los ₡4 billones. La deuda con el régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) se reportó en esa misma fecha en ₡770.000 millones y, según la Gerencia de Pensiones, podría estar llegando a ₡1 billón. Durante la administración Chaves Robles, la deuda acumulada sumó al menos ₡1,5 billones en salud y unos ₡770.000 millones en el IVM.

De ahí surgen consignas tácticas y estratégicas para salvar la Caja como instrumento de equidad, esperanza, paz social y distribución de la riqueza nacional:

  1. La familia laboral de la Caja tiene casi 1,5 billones de razones para salir a las calles y exigir, junto al pueblo y sus organizaciones, que el Gobierno le pague a la Caja.

  2. 1,5 billones de razones para exigir acciones reales que reduzcan los tres tipos de listas de espera en jornada ordinaria, con mejores controles institucionales.

  3. 1,5 billones de razones para exigir que mejore la productividad de las salas de operaciones en todo el país, con impacto en la gente de carne y hueso.

  4. 1,5 billones de razones para exigir que la Caja negocie una política salarial fuera de la Ley 9635 y sin regla fiscal.

  5. 1,5 billones de razones para tener a tiempo los reportes de mamografías y biopsias.

  6. 1,5 billones de razones para acceder a una cita con especialista o a un examen de diagnóstico en un tiempo razonable y humano.

  7. 1,5 billones de razones para que la dirigencia sindical de la Caja dé un paso al frente y decida acciones unitarias con las resistencias patrióticas que detengan la implosión de la Caja en el corto o el mediano plazo.

  8. 770.000 millones de razones para salir a las calles a defender el IVM, por las personas jubiladas, las que cotizan hoy y las generaciones futuras.

  9. 770.000 millones de razones para decir no a la mentira de las cuentas nocionales, las cuentas individuales, los grupos generacionales o cualquier otra narrativa falsa del gobierno del continuismo fascista.

  10. 770.000 millones de razones para luchar por una pensión y una vejez dignas.

Cinco ejes de la privatización

Antes habíamos planteado lo que llamamos la tríada de la privatización: una táctica a tres bandas del gobierno del continuismo para avanzar sobre la Caja. Ahora se suman dos elementos más:

  1. El proyecto de ley de la diputada Marta Esquivel Rodríguez presentado a la Asamblea Legislativa, que esconde un copago abierto que en realidad es un reembolso.

  2. El reglamento del Ministerio de Salud para atender las listas de espera, que entra en vigencia en febrero de 2027 y potencia la privatización abierta de esas listas.

  3. El proyecto “Unidos” del Colegio de Médicos, que se inscribe en la ruta del reglamento. Quizá busca mantener la situación actual, pero dentro de una lógica de al menos cuatro formas de pago, centradas en la jornada extraordinaria y sin controles reales. Además, deja sin explorar el análisis de las jornadas ordinarias y la productividad de las salas de operaciones.

  4. El reglamento de interoperabilidad, una pieza clave del entramado, porque da alta trazabilidad al EDUS y abre puertas que hasta ahora estaban cerradas tecnológicamente.

  5. El proyecto de ley 25.580, también de Marta Esquivel Rodríguez, que pretende desmembrar el equilibrio tripartito histórico de la Junta Directiva de la Caja. No debemos llamarnos a engaño: se trata de retrasar o impedir la juramentación de la representación sindical y tener así campo abierto para tomar acuerdos sobre el Seguro de Salud y el de Pensiones.

En resumen, son cinco ejes que impulsarán con mucha fuerza la estrategia formulada hace años por el Banco Mundial y la Cámara de la Salud Privada para privatizar los servicios de salud de la Caja. El objetivo es trasladar hacia afuera, en tiempo récord, un negocio que hoy es interno.

La urgencia de la unidad

Se impone un balance más profundo y la urgente necesidad de construir alianzas con los sectores sociales, sindicales y socioproductivos, si realmente queremos frenar el final de la Caja tal como la hemos conocido.

Ante la instrumentalización política de la Biblia y de la fe en Costa Rica

Frente a las recientes declaraciones de la presidenta de la República, Laura Virginia Fernández Delgado, quien afirmó que la Biblia es un libro para gobernar, y a las declaraciones de la presidenta de la Asamblea Legislativa, Yara Jiménez Fallas, sobre la pertinencia de considerar las Sagradas Escrituras en el estudio de proyectos de ley y en la toma de decisiones de quienes ejercen funciones públicas, consideramos necesario reflexionar sobre las implicaciones de trasladar una fuente particular de autoridad religiosa al ámbito de las decisiones que vinculan jurídicamente a toda la ciudadanía.

La fe de un pueblo es su motor ético más profundo, no una herramienta de mercadeo electoral. En las últimas décadas, y de manera más evidente en los procesos electorales recientes, Costa Rica ha sido testigo de una tendencia creciente: la utilización de la fe como plataforma de conveniencia política, que transforma el dogma religioso en una estrategia de movilización, polarización, control y legitimación.

Por eso es importante recordar que la Biblia es una biblioteca de textos escritos en diversos momentos históricos, desde distintas experiencias comunitarias de fe, y en contextos sociales, políticos y religiosos diferentes. Sus interpretaciones han inspirado la defensa de la vida, la búsqueda de la liberación y la justicia, pero también han servido para justificar prácticas de dominación, exclusión y violencia. Esta pluralidad de voces y perspectivas hacen problemático convertirla en un código único y directamente aplicable a la legislación o al ejercicio del gobierno.

La alianza entre Biblia y gobierno es tan peligrosa que, la primera vez que alguien decidió gobernar en Centroamérica con la Biblia en la mano, decenas de miles de personas, en su mayoría indígenas, fueron asesinadas por el ejército y cientos de miles tuvieron que huir. El gobernante se llamaba Efraín Ríos Montt, general del ejército y líder de la Iglesia del Verbo, quien gobernó Guatemala entre 1982 y 1983, uno de los períodos más intensos de violencia estatal del conflicto armado guatemalteco.

En otros países centroamericanos, como El Salvador y Nicaragua, las alusiones frecuentes a Dios en los discursos de quienes gobiernan tienen lugar mientras crecen las denuncias por violaciones a los derechos humanos (muertes en cárceles, limitaciones a la libertad de prensa, exilio de personas defensoras de derechos humanos).

La Constitución Política constituye el marco jurídico fundamental que organiza el ejercicio del poder público y reconoce los derechos y libertades de quienes habitan Costa Rica. La Biblia, en cambio, constituye una fuente religiosa y espiritual para las personas y comunidades que la reconocen como autoridad. Por lo tanto, este texto no puede convertirse en fundamento de decisiones políticas que afectarán a todas las personas. Tomar de la Biblia criterios para la legislación o para el ejercicio del poder político constituye una forma de violencia religiosa que desconoce las diversas culturas religiosas del país, así como la existencia de personas que no tienen la Biblia como texto de referencia.

Los tres poderes del Estado tienen en la Constitución Política el referente principal y obligatorio para su trabajo. En caso de conflicto entre la Constitución o la legislación y los dogmas religiosos, los funcionarios públicos deben dar prioridad siempre y sin excepción a la Constitución y la legislación costarricense. En Costa Rica hay iglesias, pero Costa Rica no es una iglesia.

Una lectura literalista y descontextualizada de los textos bíblicos puede llegar a legitimar prácticas incompatibles con los derechos humanos contemporáneos, como la esclavitud, distintas formas de violencia, la subordinación de las mujeres y de la niñez, la persecución y el exterminio de personas con otras espiritualidades. En la época en que se escribieron algunos textos bíblicos primaban otras leyes religioso-políticas que hoy han sido sustituidas por un sistema político democrático, que resguarda las garantías individuales y sociales, los derechos humanos y la paz social. En el caso de Costa Rica, ese sistema está plasmado en la Constitución Política.

Por otro lado, no es de recibo que se utilice la Biblia como un recurso retórico mientras se hacen recortes en salud, educación, seguridad y cultura que golpean principalmente a quienes tienen menos posibilidades. ¿Acaso esos recortes se inspiran en la Biblia? ¿Se inspiran en la Biblia los discursos violentos, altaneros, y deslegitimadores de quienes nos gobiernan?

La Biblia contiene numerosas expresiones de preocupación por las personas empobrecidas, extranjeras, viudas y huérfanas (Dt. 10:18; Sal 146:9). Sin embargo, el Estado costarricense no necesita recurrir a la Biblia ni siquiera para justificar el desarrollo de políticas sociales, ya que Costa Rica cuenta con una consistente tradición de respeto a la libertad de conciencia y de legislación en materia social.

Por lo anterior, hacemos un llamado:

A los líderes políticos: ejercer la función pública con base en la ética, la transparencia y la eficiencia técnica, y evitar el uso de los textos sagrados o de lecturas sesgadas de ellos, para evadir la rendición de cuentas o legitimar decisiones partidarias.

A las comunidades de fe y a las y los líderes religiosos: resguardar la santidad y la independencia de sus púlpitos, promoviendo el discernimiento libre de las y los creyentes y rechazando cualquier intento de coacción o endoso político institucional.

A la ciudadanía costarricense: mantener una postura crítica y evaluar los planes de gobierno, la trayectoria de los representantes políticos y el cumplimiento de la ley por encima de la retórica religiosa utilizada en los discursos.

La Palabra de Dios no es un escudo político; la fe no es una mercancía electoral.

La fortaleza de Costa Rica reside en su capacidad para convivir en paz, entre diversos grupos y comunidades religiosas, respetando tanto la libertad religiosa de sus ciudadanos como la neutralidad e integridad de sus instituciones democráticas.

Pronunciamiento
7 de octubre de 2026

Personas, organizaciones e instituciones firmantes

CECATS
Codehuca
Frente Macroecuménico del Partido Frente Amplio.
Adam Álvarez Calderón, director del Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica
Álvaro Carvajal Villaplana, Acofi
Ana Carcedo Cabañas, presidenta del Centro Feminista de Información y Acción CEFEMINA
Ana Victoria Rodríguez Badilla, ciudadana independiente
Antonio Sandoval Poveda
Arq. Dinorah Bejarano
Carmen Brenes Sáenz, Partido Acción Ciudadana y Parlamento Cívico Ambiental
Elda Aurora Gutiérrez Gutiérrez
Eugenia Salazar
Giselle Zamora Arroyo
Isaac Montero Solera
Isela Loría Ulloa
Karen Mamani Torrez
Kattia Herrera Rivas
Leila Marcela Sánchez Cortés
Luisa López A.
Margarita Brenes coordinadora de Comunicación Política de la Colectiva Autónoma por la Resistencia Social
Marta Arroyo Bonilla
Mary Paz Solano Vega
Natalia Solano Corrales
Sandra Araya Umaña, Alianza de Resistencia Independiente por la vida de las Mujeres
Sharo Rosales Arce
Silvia Bejarano
Silvia Porras Jiménez
Silvia Regina de Lima Silva

Puede descargar el documento original desde SURCOS:
https://surcosdigital.com/wp-content/uploads/2026/10/Pronunciamiento_octubre-2026.pdf

Francia: lo que se oculta detrás de las protestas

Juan Carlos Cruz Barrientos, para SURCOS

Reducir las movilizaciones francesas a incendios, saqueos y enfrentamientos con la policía oculta sus causas sociales. En Costa Rica, esa imagen parcial está siendo utilizada para desacreditar la protesta y presentarla como una amenaza al orden público. Las protestas que sacuden Francia llegaron de pronto al debate político costarricense, no para intentar comprenderlas, sino para convertirlas en advertencia.

La diputada oficialista Kattia Calvo acusó a Ariel Robles, exdiputado del Frente Amplio, de promover la “sedición” por llamar al estudiantado costarricense a seguir el ejemplo de las movilizaciones en Francia y España. Calvo recordó los saqueos, incendios y actos de violencia ocurridos en Francia y responsabilizó anticipadamente a Robles por eventuales hechos vandálicos que pudieran producirse en una manifestación estudiantil en nuestro país.

Es cierto que en las movilizaciones francesas se han producido hechos de violencia. Negarlo no ayudaría a comprender lo que está ocurriendo. Pero tampoco se comprende una protesta social seleccionando las imágenes más espectaculares y suprimiendo todo lo que ocurrió antes de ellas.

¿Por qué protesta el estudiantado francés?

Un seguimiento más o menos regular de la prensa crítica europea permite reconstruir un panorama más completo de lo que está ocurriendo. Las movilizaciones comenzaron a finales de septiembre en institutos franceses y rápidamente se extendieron. Las y los estudiantes denunciaban falta de docentes y personal sustituto, aulas saturadas, deterioro de los edificios, carencia de personal de apoyo y reducción de recursos, problemas particularmente graves en centros situados en los barrios populares.

Algunos testimonios hablan de goteras, servicios sanitarios en malas condiciones y hasta presencia de ratas, ausencia de ventilación en el verano y de calefacción en el invierno. Es decir, los estudiantes no salieron inicialmente a las calles para enfrentarse con la policía. Salieron a reclamar mejores condiciones para estudiar. Pero el problema no termina en las aulas.

El economista y profesor Sebastián Irigoyen, en un análisis publicado por Diario Red, vincula el deterioro de la educación pública con una discusión mucho mayor: las políticas de austeridad y la manera en que se distribuye el costo del ajuste fiscal.

Mientras el Gobierno francés invoca el endeudamiento público para justificar restricciones presupuestarias, crece el cuestionamiento a las políticas fiscales que durante años han favorecido a los sectores de mayores ingresos. De manera que detrás de la protesta estudiantil está la pregunta: ¿quién termina pagando el ajuste?

Cuando el malestar se extiende

Las protestas estudiantiles comenzaron a encontrarse con otras demandas por parte de trabajadores, sindicatos, agricultores, activistas y otros sectores que se movilizaron contra el aumento del costo de la vida, por mejores salarios y en defensa de los servicios públicos y lo que inicialmente parecía un conflicto educativo empezó a mostrar un malestar social mucho más amplio.

A ello se sumó la actuación policial. Las intervenciones contra bloqueos y manifestaciones, las detenciones y las denuncias de agresiones contra menores introdujeron otro elemento en el conflicto. Amnistía Internacional expresó preocupación por la seguridad de los jóvenes participantes y reclamó a las autoridades francesas que garantizaran el derecho a manifestarse.

Y entre medio se han sucedido actos de violencia que si bien son condenables, para nada pueden usarse para restarle legitimidad a las causas que han llevado a la movilización.

Una imagen útil para el poder

Si de todo lo ocurrido en Francia se seleccionan únicamente automóviles incendiados, enfrentamientos y escaparates destruidos, se obtiene una imagen muy eficaz: la protesta aparece asociada al caos. Aquí es donde el episodio francés adquiere interés para Costa Rica.

Y si esa imagen se traslada al debate costarricense, el siguiente paso resulta sencillo. Quien convoca a protestar estaría convocando al desorden; quien llama a los estudiantes a movilizarse podría estar promoviendo la violencia. Así llegamos a una palabra mucho más grave: sedición.

La operación política consiste en desplazar la discusión. Ya no hablamos de las razones por las cuales determinados sectores podrían querer manifestarse. Hablamos del peligro que representarían quienes los convocan. La secuencia es conocida: protesta, desorden, violencia, amenaza al país y en algún momento de ese recorrido desaparece el derecho a protestar.

La democracia también ocurre en la calle

Conviene recordar algo elemental. En una democracia el conflicto social no constituye una anomalía. Las elecciones son fundamentales, pero la democracia no termina cuando se cierran las urnas. Sindicatos, organizaciones sociales, estudiantes, universidades, asociaciones comunales y ciudadanos tienen derecho a organizarse, reclamar y manifestarse contra decisiones que consideran injustas. Eso también es democracia.

Por eso resulta preocupante que desde el Partido Pueblo Soberano y su enjambre de medios afines, troles e influencers, se instale una narrativa en la que cuestionar al Gobierno se aproxima cada vez más al desorden, convocar a una manifestación puede convertirse en instigación y llamar a protestar termina asociado con la sedición.

Francia merece ser observada con mayor cuidado.

Sus protestas no demuestran que toda movilización social conduce al vandalismo. Muestran algo bastante distinto: los conflictos que no encuentran respuesta política no desaparecen por decreto. Se acumulan.

Primero faltan profesores. Después se deterioran los centros educativos. Se encarece la vida, aumenta la precariedad y se debilitan los servicios públicos. Hasta que personas que parecían vivir problemas separados descubren que existe algo común entre ellos. Entonces la juventud estudiantil de toda Francia sale a la calle.

Y una democracia debería preocuparse no solamente por el desorden que eventualmente ocurre durante una protesta, sino por los problemas estructurales que padece la sociedad francesa desde hace varios años y que han dado lugar a grandes protestas sociales, por ejemplo: la Ley del Trabajo (2016); el movimiento de los Chalecos Amarillos (2018-2019), así como las revueltas de las periferias (2023).

Entre todas ellas hay un hilo conductor: la resistencia a las consecuencias sociales de las políticas de austeridad y liberalización, la defensa de los servicios públicos y del Estado social, la percepción de desigualdad y abandono de determinados territorios y sectores sociales y, progresivamente, el cuestionamiento de un sistema presidencial considerado excesivamente vertical.

De manera que Francia no estaría simplemente atravesando una nueva protesta estudiantil; estaría entrando en una nueva fase de un ciclo de conflictividad social iniciado hace aproximadamente una década. Lo novedoso de 2026 es que una generación que era niña cuando surgieron los Chalecos Amarillos está entrando directamente en escena política. Además, la crisis fiscal actual —con una deuda cercana al 119 % del PIB y un proyecto presupuestario que contempla fuertes ajustes— reduce considerablemente el margen del Estado para responder mediante mayor gasto, como ocurrió ante crisis sociales anteriores.

Fuentes consultadas

Diario Red:

  • Sebastián Irigoyen, “La disputa educativa en Francia: ultra ricos blindados, estudiantes precarizados”, 8 de octubre de 2026.

  • “Los jóvenes del mundo se levantan”, 9 de octubre de 2026.

  • Chloe Arús, “Manifestaciones en Francia: Amnistía Internacional denuncia la inseguridad de los menores frente a la violencia policial”, 9 de octubre de 2026.

  • Benjamín Gutiérrez, “Obreros y estudiantes unidos, ¡adelante!”, 4 de octubre de 2026.

  • “Más de 500.000 personas se manifiestan en toda Francia contra el Gobierno, las subidas de los precios y el deterioro de los servicios públicos”, 19 de octubre de 2026.

El Mundo CR, “Kattia Calvo acusa a Ariel Robles de sedición por llamar a seguir el ejemplo de las protestas en España y Francia”, octubre de 2026.

Imagen: Manifestación de estudiantes en Toulouse, 14-10-2026 (foto de Mathieu Pinard Baillet / Le Pictor / DPA).

ACSS pide a la CCSS explicar los atrasos salariales de 482 personas funcionarias y mejorar la transparencia de sus datos de planilla. Parte 11

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) continúa la serie de publicaciones que ha compartido con SURCOS Digital sobre la gestión de las finanzas de la seguridad social. En las entregas anteriores, la ACSS ha planteado consultas sobre los estados financieros de la CCSS, la sostenibilidad del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), la deuda del Estado con la institución y el uso de los fondos del Seguro Social obligatorio. En la Parte 10 pidió a la Auditoría Interna un criterio independiente sobre ese uso.

En esta undécima entrega, la ACSS se refiere a las personas trabajadoras de la CCSS que, después de varios meses de labor, no han recibido el salario establecido en sus contratos. Según una publicación de La Nación del 21 de setiembre, son 482 personas, con hasta tres meses de atraso salarial. La ACSS solicitó a la Presidencia Ejecutiva información detallada sobre esos casos, las razones de los atrasos y las medidas para resolverlos y evitar que se repitan. También pidió mejorar la información de la planilla institucional que se publica en el portal de datos abiertos de la CCSS. Según la ACSS, esos datos presentan inconsistencias y no permiten un adecuado control ciudadano.

A continuación, SURCOS comparte el texto de la ACSS y el oficio completo de su petición:

ACSS solicita información sobre trabajadores de la CCSS afectados por atrasos en el pago de salarios (Parte 11)

Esta publicación constituye la undécima entrega de la serie que SURCOS Digital ha venido dedicando a la gestión de las finanzas de la seguridad social. En esta ocasión, la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) solicitó a la CCSS información sobre los trabajadores que, pese a haber laborado durante varios meses, aún no han recibido el salario establecido en sus respectivos contratos de trabajo.

Las razones que expliquen estos atrasos podrían estar vinculadas con los temas abordados en esta serie de publicaciones. La más reciente entrega de esta serie puede consultarse en la Parte 10. Cualesquiera que sean los motivos, la situación podría reflejar un eventual incumplimiento de la obligación constitucional de remunerar el trabajo realizado, consagrada en el artículo 57 de la Constitución Política, así como de las disposiciones contenidas en el artículo 177 del Código de Trabajo.

Asimismo, la ACSS solicitó a la CCSS una explicación detallada sobre las razones por las cuales un número significativo de trabajadores no ha recibido oportunamente el pago de sus salarios, así como información sobre las medidas correctivas adoptadas para atender esta situación y las acciones preventivas implementadas para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.

De igual manera, la ACSS planteó la necesidad de fortalecer la transparencia de la información publicada en el portal de datos abiertos de la CCSS (https://www.ccss.sa.cr/datos-abiertos). Según señaló la ACSS, los datos disponibles presentan inconsistencias, contienen información contradictoria en algunos casos y carecen del nivel de detalle necesario para facilitar un adecuado seguimiento y control ciudadano de la gestión institucional.

La MSc. Laura Ávila Bolaños, jefa de Despacho de la Presidencia Ejecutiva, trasladó con indicación de “PRIORIDAD” la petición de la ACSS a la gerente a.i. de la Gerencia Administrativa – UP. 1104, máster Gabriela Artavia Monge, por medio del oficio PE-4890-2026 del 25 de setiembre de 2026 (Ver oficio en PE-4890-2026). Dicha funcionaria trasladó la petición al licenciado Walter Campos Paniagua, director de la Dirección de Administración y Gestión de Personal-1131, mediante el oficio GA-2141-2026 del 28 de setiembre de 2026, ordenando lo siguiente, omitiendo su “PRIORIDAD” de suministro (Ver oficio en GA-2141-2026 ):

“Sobre este particular, se solicita realizar un análisis de los requerimientos planteados, valorando su alcance y procedencia dentro del ámbito de sus competencias, con el fin de brindar una respuesta técnica. Asimismo, deberá verificarse la disponibilidad de la información requerida y cualquier otro elemento que resulte pertinente para una adecuada atención de la gestión.

En caso de requerir información, criterios técnicos o insumos de otras instancias institucionales, se deberá coordinar oportunamente con las dependencias competentes, a fin de recopilar los elementos necesarios y garantizar una respuesta integral.

Finalmente, se deberá informar directamente a la Presidencia Ejecutiva, con copia a este despacho, sobre el análisis efectuado, las acciones realizadas y cualquier consideración, limitación o recomendación que resulte relevante para la atención de la gestión, en atención de cada uno de los aspectos consultados.”

A continuación, se publica el oficio completo de la petición realizada por la ACSS a la CCSS:

“22 de setiembre de 2026 ACSS-018-2026

Señora Mónica Taylor Hernández

Presidente Ejecutiva

CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL

Asunto: Solicitud de información y petición

Estimada señora,

La Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) tiene el gusto de dirigirse a su estimable persona para saludarla cordialmente y a la vez solicitarle lo siguiente en relación con los salarios de los empleados de la CCSS.

Petitoria

Primero. En La Nación del 21 de setiembre de 2026 aparece una publicación titulada: “CCSS tramitará en octubre pagos pendientes de 482 funcionarios que acumulan hasta tres meses de atraso salarial”: https://www.nacion.com/el-pais/ccss-tramitara-en-octubre-pagos-pendientes-de-482/3N56WQYTWRDVXCOHBVEJ2XZ2LY/story/.

Por lo tanto, solicitamos el listado de esos 482 empleados de la CCSS en archivo Excel con las siguientes variables:

Número de cédula, salario mensual según el contrato, cantidad de meses adeudados, monto total adeudado, nombre del puesto (Auditor, Médico jefe 3, Gerente Médico, etc.,), nombre de la unidad (nombre de hospital, nombre de clínica, Recursos Humanos, Auditoría Interna, Gerencia de Pensiones, etc.), Jornada laboral, Años de servicio. En el caso de que se usen códigos para la unidad u otra variable, se solicita el archivo que contiene la descodificación respectiva.

Segundo. Solicitamos que nos informen los motivos por los cuales no se les ha podido pagar el salario a dichos trabajadores, así como qué acciones se están implementando para la solución del problema y que no se vuelva a repetir.

Tercero. En la página web de la CCSS se publican los salarios de sus trabajadores, específicamente en el sitio https://www.ccss.sa.cr/datos-abiertos donde se puede descargar el archivo de la planilla de empleados en varios formatos:

No obstante, únicamente aparecen los siguientes datos, los cuales consideramos que son deficientes y no permiten a los usuarios y asegurados conocer cómo se gastan los fondos de los seguros que administra la CCSS, entre otros asuntos:

Asimismo, el monto del salario publicado puede generar confusiones, pues aparecen algunos datos con salario nulo y otros con sumas enormes de hasta casi 40 millones; además, presuntamente no aparecen todos los trabajadores que tienen pendiente el pago del salario.

Por ejemplo, realizada la consulta el 21 de setiembre de 2026 aparecen 68.703 trabajadores, cuyo salario a la fecha 16/9/2026 00:00 -eso dice la columna “Fecha de actualización”, con el siguiente detalle:

Por lo tanto, solicitamos que por lo menos dos veces al año, en julio de cada año y en enero de cada año preferiblemente -o bien en forma mensual si así lo decide la CCSS-, se publique la siguiente información y que se incluya toda la planilla de trabajadores, tenga o no tenga pago de salario en el mes que se publica. Pedimos que se incluyan las siguientes variables:

ID, Nombre, Salario pagado, Cantidad de meses pagados, Puesto (Profesional 1, Auditor interno, etc.), Unidad (Auditoría Interna, Dirección Jurídica, Hospital México, Clínica Moreno Cañas, etc.), Salario mensual según contrato, Meses pendientes de pago, Jornada Laboral (1TC, 1/2TC, etc.), Años de servicio.

Notificaciones: Al correo acss.junio.2022@gmail.com

Sin otro particular, nos despedimos deseándole muchos éxitos en sus funciones.

Atentamente,

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Dr. Alfredo Ramírez Montero
Lic. Carlos Eduardo González Arroyo
Lic. Jorge García Araya
M.Sc. Rodrigo Arias López”

La ACSS continuará informando sobre las gestiones que realice y respuestas que reciba de la Administración de la CCSS.

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Lic. Jorge García Araya
M.Sc. Rodrigo Arias López

“Abrir para cerrar”: cerrar abriendo y abrir cerrando

Por: Kevin Sánchez Saavedra
Antropólogo Social
Profesor Titular
Universidad de Panamá
kevin.esanchez@up.ac.pa

El 2 de octubre, en una conversación entre antiguos compañeros de la promoción de 1995 del Colegio Rodolfo Chiari de Aguadulce, uno de ellos soltó una frase sobre otro compañero:

“…está como esta gente de la mina: hay que cerrarla, pero hay que abrirla; para poder abrirla, tenemos que cerrarla, pero no sabemos si cerrarla porque hay que abrirla; pero ¡sí la vamos a cerrar!, ¡pero abriéndola!”.

Nos reímos. Sin embargo, la frase se quedó con nosotros. Quizás porque, detrás del relajo entre compañeros, había una síntesis bastante certera del momento que vive Panamá con el proyecto Cobre Panamá. A veces el lenguaje cotidiano consigue hacer algo que no logra un informe de cientos de páginas: desnudar las contradicciones.

“Abrir para cerrar” no es una ocurrencia de estos días. La fórmula acompaña al presidente de Panamá, José Raúl Mulino desde su llegada al poder. En su discurso de toma de posesión, el 1 de julio de 2024, afirmó que la situación de la mina representaba un potencial peligro ambiental y anunció una “estricta auditoría”. Añadió entonces que el plan de “abrir para cerrar de forma definitiva, segura y positiva para nuestro país dependería del resultado de ese estudio ambiental”.

Dos años después, la expresión dejó de ser solamente una fórmula política. El 30 de septiembre pasado, la comisión interministerial creada para analizar el futuro de la mina entregó al presidente diecisiete recomendaciones. La principal consiste en evaluar un nuevo acuerdo con Minera Panamá (First Quantum Minerals), que permita resolver los arbitrajes internacionales y establecer las condiciones para una eventual puesta en marcha que conduzca a un cierre ordenado, autofinanciado, sin costo para el Estado y sin posibilidad de prórroga. El propio gobierno aclara que todavía no existe una decisión definitiva ni se ha determinado la figura jurídica que tendría ese eventual acuerdo.

La intención parece sencilla: la mina necesita cerrarse, cerrar cuesta muchísimo dinero y la propia operación debería producir los recursos necesarios para pagar ese cierre.

Pero allí empieza el verdadero problema.

Porque una cosa es mantener una mina cerrada bajo condiciones de seguridad y otra muy distinta es volver a producir para poder cerrarla.

Nadie debería minimizar los riesgos de dejar abandonada una instalación de esa magnitud. Una mina no desaparece cuando cesa la extracción. Quedan tajos, depósitos de roca, plantas, aguas de contacto, infraestructuras y enormes volúmenes de relaves. La auditoría integral encargada por el Estado supuestamente evaluó aspectos ambientales, legales, laborales, tributarios, técnicos y operacionales, además de riesgos actuales y pasivos ambientales futuros. Hay razones técnicas, entonces, para afirmar que el cierre de una mina semejante exige trabajo, vigilancia y dinero.

El problema aparece cuando de esa afirmación se pasa a otra: que para cerrarla hay que volver a explotarla. En cuyo caso encontramos, por lo menos, cinco contradicciones.

Primera contradicción: política

Todos sabemos que Cobre Panamá no dejó de operar porque la empresa hubiese llegado al final previsto de su proyecto. Tampoco porque el gobierno anterior y la compañía hubiesen acordado tranquilamente un plan de cierre. El cese ocurrió después de las movilizaciones sociales de 2023 y de la sentencia de la Corte Suprema que declaró inconstitucional la Ley N° 406.

Eso importa, y mucho si colocamos en la balanza que miles de panameños y panameñas expusieron sus cuerpos, tiempo, sustento, vida doméstica, vínculos, seguridad, futuro y emociones en esa lucha. Para muchas familias el duelo y las heridas siguen abiertas.

Si el gobierno actual decide ahora que la mina debe volver a producir, aunque sea con el propósito declarado de cerrarla, tendrá que explicar qué relación existe entre esa decisión y lo ocurrido en 2023. No basta con afirmar que se respetará el fallo de la Corte. Hay que explicar social y materialmente cómo se respeta.

Segunda contradicción: legal

La Ley N° 407 declaró una moratoria por plazo indefinido para nuevas concesiones destinadas a exploración, extracción, transporte y beneficio de minerales metálicos en Panamá. El gobierno sostiene ahora que el instrumento para ejecutar un eventual cierre autofinanciado no sería ni un contrato-ley ni una concesión minera. Pero todavía no sabemos cuál sería.

Y allí surge una pregunta elemental: si una empresa extrae mineral, lo procesa, lo transporta y lo comercializa, ¿cómo llamaremos jurídicamente a eso? Cambiarle el nombre al instrumento no resuelve automáticamente el fondo del asunto.

Tercera contradicción: económica

Esta es una de las más preocupantes. Según lo explicado por la Comisión, el cierre podría requerir miles de millones de dólares y extenderse durante décadas. La idea es que el propio proyecto genere los fondos necesarios.

No obstante, hay un antecedente que no debería pasar inadvertido. Desde antes de 2019, el proyecto ya contemplaba provisiones financieras para el cierre, estimaciones de costos para distintos escenarios —incluido un cierre no programado— y una garantía de responsabilidad ambiental aprobada por MiAmbiente. El cierre, por tanto, no era una obligación imprevista ni un costo desconocido para la operación. Entonces, ¿por qué, ante el cierre del 2023, la solución propuesta pasa ahora por extraer más cobre para poder pagarlo? Probablemente aquellas provisiones no fueron suficientes para enfrentar las condiciones actuales, pero precisamente por eso sería necesario explicar cuánto de aquellas provisiones existen hoy, cuál es su alcance y por qué resulta insuficiente antes de presentar la nueva extracción como mecanismo de financiamiento.

Al mismo tiempo, el ministro de Economía y Finanzas de Panamá ha insistido en las pérdidas que supone para el país mantener la mina sin producción, y ya se habla nuevamente de miles de empleos directos e indirectos asociados a actividades en la mina. Eso es comprensible. La minería genera actividad económica. El artículo “Natural Resources and Local Communities: Evidence from a Peruvian Gold Mine”, de Fernando Aragón y Juan Pablo Rud (2013), mostró en el caso de Yanacocha que una mina puede generar incrementos en ingresos locales mediante empleo, servicios y compras a proveedores cercanos.

Pero los beneficios no cuentan toda la historia. Los mismos Aragón y Rud (2016), en “Polluting Industries and Agricultural Productivity: Evidence from Mining in Ghana”, encontraron que la productividad agrícola en zonas cercanas a minas de oro cayó significativamente, y señalaron la contaminación como la explicación más plausible. Una economía minera puede producir riqueza y, al mismo tiempo, trasladar costos hacia otros territorios, actividades y poblaciones.

Por eso hay otra pregunta que no deberíamos perder de vista: si para cerrar es necesario volver a contratar trabajadores, reactivar proveedores, exportar cobre, generar ingresos fiscales y devolver a la mina un peso considerable dentro de la economía nacional: ¿qué ocurrirá después?

Porque las economías también crean dependencias.

Hoy podríamos abrir para cerrar. Mañana podríamos escuchar que cerrar provocaría desempleo. Después que afectaría las exportaciones. Luego que disminuiría el crecimiento. Y más adelante que sería irresponsable detener una actividad nuevamente importante para la economía. ¿Tales dudas son nuevas o ya las hemos escuchado de algunos sectores político-empresariales?

Entonces la pregunta dejaría de ser cuánto cuesta cerrar, y pasaría a ser otra: ¿cuándo podremos permitirnos cerrar?

Cuarta contradicción: ambiental

Panamá ya tiene experiencia con minas que terminan, pero cuyos efectos permanecen. El estudio “Ecological and Health Risk Assessments of an Abandoned Gold Mine (Remance, Panama)”, realizado por Ana Cristina González-Valoys y un equipo de investigadores (2021), encontró en la antigua mina de Remance residuos expuestos, contaminación por elementos potencialmente tóxicos y riesgos para las comunidades cercanas, particularmente para los niños y las niñas.

Como se sabe, cerrar no significa desaparecer.

El estudio global “Impacts of Metal Mining on River Systems”, publicado en la revista Science en 2023 por Michael Macklin y otros investigadores, estimó que millones de personas viven en planicies afectadas por residuos de minería metálica y mostró cómo los contaminantes pueden desplazarse por los sistemas fluviales y permanecer almacenados durante largos períodos.

Por eso sería irresponsable decir simplemente: “cierren mañana y váyanse”. Pero sería igualmente irresponsable convertir esa complejidad ambiental en una autorización automática para volver a explotar.

La contradicción ambiental es, en realidad, todavía más amplia. No comienza con el cierre ni termina con la posibilidad de una reapertura. Incluye los efectos ya producidos sobre aguas, suelos, bosques, hábitats, paisajes y comunidades; los costos que pueden seguir acumulándose durante años; y las formas de vida humanas y no humanas que quedan expuestas a decisiones tomadas en nombre de la productividad, el empleo o el crecimiento. Cerrar una mina no borra esas transformaciones. Tampoco las convierte automáticamente en costos ya saldados.

Quinta contradicción: ética

Esto último nos lleva directamente al problema ético. ¿Quién pagará realmente ese cierre? Decir que no costará nada al Estado puede resultar atractivo. Pero el cobre que financiaría la operación no pertenece a First Quantum Minerals ni a Minera Panamá. Jurídicamente ese “recurso” mineral pertenece a la nación. Si se extrae parte de ese recurso para pagar el cierre, entonces el país también está aportando, y mucho. No necesariamente dinero presupuestario, pero sí patrimonio mineral que no pertenece a la empresa.

Además, la discusión no ocurre en un vacío. Las investigaciones colaborativas de “Países Minados”, especialmente “La Patria Minera”, publicadas por un consorcio periodístico (2025), documentaron vínculos entre proveedores de Minera Panamá, funcionarios, familiares de funcionarios y actores políticos. Dicha investigación advierte que esos vínculos no prueban por sí mismos ilegalidades, pero sí revelan la densidad de relaciones económicas y políticas alrededor del proyecto.

Eso obliga a exigir todavía más transparencia. Quizás por eso la frase de nuestro compañero resulta tan efectiva. No necesitó explicar los arbitrajes, la moratoria, los relaves ni los modelos financieros. Le bastó con escuchar la fórmula: Hay que cerrarla, pero hay que abrirla.

El humor detectó una tensión que la política tendrá que resolver con algo más que palabras. Porque puede que para el gobierno actual abrir para cerrar sea realmente la única manera técnica y financieramente posible de cerrar Cobre Panamá. Sin embargo, también puede ocurrir otra cosa.

Que el cierre termine convirtiéndose en la justificación de la apertura.

Entonces la pregunta no será cuándo vamos a cerrar la mina. Será: ¿en qué momento dejamos de estar cerrándola y comenzamos, nuevamente, a explotarla?

Zapote conmemora el 205.º aniversario de la firma del Acta de Independencia

El acto incluirá la develación de un monolito en memoria de 17 héroes zapoteños de la Campaña Nacional de 1856-1857 y la entrega de una distinción al mérito civil.

La Municipalidad de San José, el Concejo de Distrito de Zapote y la Asociación Cívico Cultural de Zapote (ACCZ) invitan a la comunidad al acto conmemorativo del 205.º aniversario de la firma del Acta de Independencia de Costa Rica, del 29 de octubre de 1821. La actividad será el jueves 29 de octubre de 2026, a partir de las 9:00 a. m., en Zapote.

Monolito a los héroes zapoteños

Uno de los momentos centrales será la develación de un monolito en memoria de los 17 héroes zapoteños de la Campaña Nacional de 1856-1857, con la placa “Héroes de Zapote 1856”, a cargo de Gustavo Amador H.

Distinción al mérito civil

En el acto se entregará además la distinción al mérito civil “Heroína María Elena Díaz Garita” al brigadista Wagner Leiva Rivera, en reconocimiento a su labor como héroe civil en Venezuela.

Programa

  • 9:00 a. m.: ingreso del pabellón nacional.

  • 9:05 a. m.: Himno Nacional de Costa Rica.

  • 9:10 a. m.: Himno al 29 de octubre de 1821.

  • 9:15 a. m.: palabras de Minor Santillán, de la Asociación Cívico Cultural de Zapote.

  • 9:25 a. m.: palabras de Marylyn Astorga, síndica.

  • 9:30 a. m.: palabras de Miguel Rojas Jiménez, autor del Himno de la Independencia.

  • 9:40 a. m.: develación de la placa “Héroes de Zapote 1856”, por Gustavo Amador H.

  • 9:45 a. m.: entrega de la medalla al mérito “María Elena Díaz Garita” a Wagner Leiva Rivera.

  • 9:50 a. m.: palabras del alcalde de San José, Diego Miranda Méndez.

  • 10:00 a. m.: acto cultural de la agrupación de personas adultas mayores “Renovando Esperanzas”.

  • 10:25 a. m.: presentaciones de grupos culturales y artísticos (bandas y bailes) e inflables.

  • 11:30 a. m.: refrigerio.

“¡Los esperamos en Zapote!”, concluye la invitación.

Un proyecto indígena con identidad cultural

Por Uriel Rojas

En la comunidad indígena de Curré/Yímba, existe un emprendimiento que muestra una interesante capacidad de resiliencia, al combinar un producto artesanal de origen antiguo con nuevos diseños y productos que lo hacen ver novedoso.

Se trata del proyecto llamado Creaciones Textiles Curép, el cual realiza trabajos relacionados con vestidos, camisetas, sombreros, fajones, pantalones, y todo lo que se puedan imaginar utilizando los tejidos tradicionales de algodón con telas actuales, entre ellas la manta, que es una de las más solicitadas para combinar.

La palabra Curép en idioma boruca significa “araña” y hace alusión a las hiladoras y tejedoras de hilos de algodón que por muchas décadas han sostenido esta costumbre ancestral en las comunidades de Boruca y Rey Curré o Yímba Cájc.

Este emprendimiento surgió en 2023 como una alternativa para promover el ingreso económico familiar y poco a poco se ha ido consolidando gracias a sus excelentes trabajos, precios cómodos y el objetivo de continuar utilizando de manera provechosa los tejidos de algodón.

De acuerdo con la artesana que dirige este emprendimiento, «es una forma de seguir utilizando el tejido tradicional indígena, pero dándole otro enfoque, creando nuevos diseños donde se combinan los tejidos antiguos con nuevas telas y aunque era un poco arriesgado, se empezó probando con pequeños vestidos para niñas, vinchas, enaguas para estudiantes, etc., y a la gente le gustó, es bonito pero significa un compromiso de hacer bien las cosas y seguir manteniendo la identidad cultural del pueblo».

Los diseños de estos productos artesanales llegan con una perspectiva refrescante, con el fin de ofrecerles a las personas de la zona y del país, nuevas opciones para seguir exhibiendo los preciosos tejidos de algodón tradicional bajo una moderna modalidad de vestuario que proyecta elegancia e identidad.

Creaciones Textiles Curép se ubica en Rey Curré/Yímba, 300 metros al este del salón comunal de la localidad y se puede contactar al 85811253 para hacer sus pedidos, consultar precios y mandar a hacer sus propios diseños.

Un «mausoleo» para Bukele… con el cuento de Morazán

Freddy Pacheco León

Vuelve el dictador salvadoreño a soñar con la reencarnación del general Francisco Morazán, aunque no creemos que él hubiera estado muy a gusto con esa locura, pues Francisco Morazán era «un genio poderoso, un estratega, un orador, un verdadero estadista…» (José Martí). Sin embargo, en 1842, ayudado por enemigos del presidente don Braulio Carrillo, desembarcó el 7 de abril con cinco buques en Puerto Caldera, para luego avanzar con sus soldados con la misión de dar un golpe de Estado al mandatario. Logrado este, gracias a traidores como el salvadoreño Vicente Villaseñor, don Braulio fue desterrado hacia El Salvador y el hondureño Morazán comandó un gobierno provisional para luego ser nombrado jefe supremo del Estado de Costa Rica.

Pero Morazán quería mucho más; Costa Rica le quedaba muy pequeña a sus aspiraciones y por eso no tardó mucho en evidenciar su interés por extender su dominio militar, hacia el resto de los países centroamericanos. Ante ello, Guatemala declaró a Costa Rica país enemigo, Honduras y Nicaragua desconocieron su gobierno y El Salvador rompió relaciones, para luego unirse en la llamada «Confederación de Guatemala», para defenderse como uno solo. Mientras tanto, en Costa Rica también se puso más tenso el ambiente, pues el 29 de julio el catracho comunicó su intención de volver a estructurar la Unión Centroamericana, que antes como ahora, es rechazada por una gran mayoría de los ticos.

Pues amigos, al ver a Bukele invirtiendo recursos para que su identidad «recuerde» a Morazán, en vista de que en su imaginaria grandeza ya él no cabe en El Salvador, percibimos que ignora mucho alrededor de la figura de Morazán.

Como parte de ese matizado culto a la personalidad de Morazán, lo que Bukele pretende es que sus compatriotas, ¡y los del resto de América Central!, lo vean como el prócer del nuevo gran Estado que una vez soñara Morazán. Para ello, las que se dicen son sus cenizas, en un montaje 100 % kitsch, se resguardan en un monumento funerario de carácter marcial, al que erradamente el dictador llama «mausoleo», ubicado frente a la «biblioteca china» en San Salvador. Ahí se lleva al pueblo a ver el raro escenario, pero no es suficiente. Bukele necesita reconocimiento de parte de los presidentes centroamericanos, y dentro de ese contexto es que ha invitado a la presidenta Laura Fernández Delgado, tal vez con la esperanza de que tenga alguna de sus usuales «salidas», esta vez en apoyo a los sueños del reencarnado. «Vale la pena el intento», pensará.

Por otro lado, lo que no logramos comprender es que, en busca de un «destino común», Bukele no se detenga un instante al menos, a recordar cuál fue el desenlace de la aventura de Morazán en suelo costarricense, donde… murió fusilado aquel 15 de setiembre de 1842 en lo que es hoy el parque central de San José.

Imagen aportada por el autor y tomada de la página En Caliente-Honduras.

Un faro para el camino: la lucha por la educación es una obligación histórica

José Joaquín Meléndez G.

Hay momentos en que un gremio debe detenerse, mirarse al espejo y preguntarse con honestidad: ¿seguimos siendo fieles a lo que nos dio origen? Esta es una de esas horas. Y la pregunta no es incómoda para quien tiene la conciencia tranquila, sino necesaria para quien ama de verdad su causa.

Lo que somos

Somos trabajadores de la educación de Costa Rica, herederos de una tradición que decidió, hace mucho, que este pequeño país no tendría ejércitos sino escuelas. Esa decisión nos dio identidad, paz y dignidad. Cada trabajador de la educación que hoy entra a un aula continúa esa historia. Frente a nosotros están niños y niñas, jóvenes llenos de ilusiones: no son una estadística ni una carga presupuestaria, son el país que viene. Y nosotros somos, en gran medida, quienes lo formamos.

El faro que hace falta

Toda organización humana, por noble que sea su origen, corre el riesgo de desviarse: de que el interés personal se disfrace de interés colectivo, de que el cargo sea privilegio y no servicio, de que la defensa legítima se vuelva costumbre vacía, de que el silencio cómodo reemplace a la crítica honesta. Nombrar esas desviaciones no es debilitar al magisterio; es protegerlo. La luz del FARO incomoda a quien se esconde, pero libera a quien actúa con rectitud. Un sindicato fuerte no teme a la transparencia, la practica. No teme a las cuentas claras, las presenta. No teme a la crítica interna, la convierte en rumbo.

Combatir, sí, pero con principios

Nuestra lucha es firme y no pide permiso para serlo. Lucharemos por escuelas dignas, por programas de estudio pertinentes y de calidad, por condiciones justas para quien enseña, por inversión seria y sostenida en educación, y por el derecho de cada niño, viva donde viva, a aprender. Pero la fuerza de esta lucha depende de su autoridad moral. Un combate sin valores se convierte en ruido; un combate guiado por la justicia, la honestidad y la solidaridad se convierte en historia. Combatimos contra el abandono, la indiferencia y la mediocridad, y también contra todo vicio que nos habite por dentro.

Lo individual y lo colectivo

Desde el aula, el docente construye con su ejemplo diario. Desde el sindicato, la dirigencia construye con su coherencia. Son dos trincheras de una misma causa. Ninguna sustituye a la otra: sin trabajadores de la educación comprometidos, el sindicato pierde su razón de ser; sin un sindicato ético y valiente, el trabajador de la educación queda solo ante los desafíos. Cuando ambos se rigen por principios y valores, la profesión se eleva y la escuela se transforma.

Una obligación histórica

Las generaciones que nos antecedieron lucharon para que hoy exista una educación pública que es orgullo nacional. No la recibimos para administrarla con comodidad, sino para defenderla, renovarla y entregarla mejor. Esa es nuestra deuda y nuestra responsabilidad. Dentro de cincuenta años, alguien juzgará si estuvimos a la altura. Que pueda decir que, cuando hubo que corregir el rumbo, tuvimos el valor de hacerlo; que cuando hubo que defender la escuela, no dimos un paso atrás; y que cuando se trató de elegir entre el interés propio y el de los niños, elegimos siempre a los niños.

Convicción para seguir

Nuestra lucha es por la educación, por la niñez y la juventud, por las escuelas y los programas, y, en definitiva, por una Costa Rica mejor para todos. Es una causa que no se agota en un período ni en una dirigencia, porque no nos pertenece: es un legado que nos fue confiado.

Hoy lo reafirmamos con serenidad y con firmeza: el FARO por delante, la rectitud como brújula y los niños como razón. Ese es el camino.

San José, octubre de 2026