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Autor: María José Ferlini Cartín

Variaciones de medianoche sobre la reelección que se pretende presentar

Vladimir de la Cruz

El polifacético diputado del gobierno, del Partido Pueblo soberano, José Miguel Villalobos, que ha jurado lealtad absoluta al copresidente Rodrigo Chaves Robles, ha manifestado que propondrá la reforma constitucional para que Chaves pueda reelegirse en las elecciones del 2030.

No hay que sorprenderse de esta iniciativa. El diputado puede proponer la reforma constitucional. Es su derecho y es válida la tramitación legislativa que se le puede dar. No hay que sorprenderse porque ha sido claro, desde el gobierno que ejerció el actual copresidente, las manifestaciones de Chaves y el interés de la reelección que él siempre declaró. Y fue parte de esa intención que escogió a su entonces ministra de la Presidencia, a Laura Fernández, para que fuera su candidata presidencial, con e claro propósito de que ella ejerciera transitoriamente la dirección nacional del Poder Ejecutivo.

Por manifestaciones públicas del propio copresidente Chaves, como las que dio en Nicoya, y por claras declaraciones también de Laura Fernández, el que da las órdenes y dicta el camino a seguir en Zapote es Chaves. Como lo expresó la copresidenta en Radio Columbia, en palabras más o palabras menos: Todos tienen que obedecer y acatar lo que dice Rodrigo Chaves porque él es el ministro de la Presidencia. ¡Más claro no canta un gallo ni cacarea una gallina!

La verdad es que es lamentable el comportamiento público, que no controla en sus expresiones, la copresidenta Fernández.

Pero, volvamos al asunto de la reelección. La discusión del posible proyecto de ley que presente el susodicho diputado, por exigir una reforma constitucional, tiene un proceso de trámite calificado, que por su naturaleza dura dos años en la práctica para su aprobación. O sea, que para que Chaves tenga la posibilidad de reelegirse en el 2030 ese proyecto debe presentarse en lo que resta de este año al trámite parlamentario.

El proyecto puede presentarse señalando que el presidente, cualquiera que sea tendrá un derecho a reelegirse. Esta posibilidad de reelección puede ser inmediata o alternativa, no de ocho años, como es ahora, sino de cuatro años, para poderle dar la posibilidad de reelección a Chaves en el 2030, entendiendo a la vez, que se hará de esa manera, de reelección posible a los cuatro años de haber dejado la presidencia. Ahí encaja Chaves.

Pero, veamos otra arista de esta posible reforma y de la discusión que provocará. Si se va a aprobar la reelección, ¿por qué no hacerla de manera inmediata, lo que parece más sensato, correcto y armónico con el ejercicio presidencial? Si así se planteara, sin ningún artículo transitorio que diga que la reforma de una elección consecutiva será a partir del ejercicio presidencial del 2030.

En mi modesta opinión, si se va a discutir la reelección que se haga para que la reelección sea consecutiva a partir de este Gobierno de Laura Fernández Delgado.

¿Por qué tenerle miedo a esa reelección y a esa posible candidatura de Laura en el 2030, la que podría ir nuevamente acompañada de su actual copresidente Rodrigo Chaves, que es quien aparenta ser el que por detrás de la presidenta le marca el paso de su gobierno?

Es claro que, si se permitiera la reelección consecutiva, Laura Fernández tendría su público, sus fanáticos que la acompañan a todas las recepciones en los buses que llevan, y los simpatizantes que pudiera llegar a tener, por cuenta propia, de su ejercicio presidencial. Y, si no es tonta ni tontita, porque sería la mujer más lista en ese sentido, ella misma podría pensarse, y pensarse que ella podría ser la mejor candidata, mejor que Chaves al terminar su gobierno, en el 2029-2030. ¿Si no, para qué está gobernando?

Queda claro con la propuesta del diputado alajuelense que él como parte de la bancada oficial del gobierno rema solo, con Chaves y no con ella, salvo en aquellos proyectos que considere que debe apoyar del gobierno Chaves-Fernández.

También en la práctica histórica política de este diputado así ha actuado siempre… remando solo, o respondiendo a sus particulares y personalísimos intereses.

Para mí será interesante observar cómo se moverá toda la bancada de diputados del gobierno, como la recua política que aparentan ser, llevando juntos la misma carga, haciendo el mismo trabajo, o manifestando diferentes posiciones en este proyecto de la reelección.

Si van a proponer la reelección, deberían atreverse, de una vez, a proponer alargar el período presidencial a 6 años, con una reelección consecutiva permitida, condicionando este período a una consulta popular a mediados del período presidencial, a los tres años, preguntando a los ciudadanos sobre si continúa al presidente o no sus otros tres años.

También podría pensarse que cada elección, a los cuatro, cinco o seis años en sí misma es esa consulta ciudadana que hoy se hace, cada cuatro años, para ver si un mismo partido gobernante puede continuar o no. En este caso, con esta reforma, se discute si el gobernante y su partido pueden continuar.

Veremos que leche da el diputado José Miguel Villalobos. Me parece, por ahora, que puede estar pensando en la posibilidad de llegar a ser él, en las elecciones del 2030, el que mejor pueda representar los intereses de Chaves si se aprueba la reelección, porque Laura tampoco podría ser candidata, y esa candidatura ya se las están disputando la presidenta de la Asamblea Legislativa y el jefe de la fracción del Partido Pueblo Soberano.

En esta ceremonia sagrada, para modificar la Constitución Política a favor del copresidente actual, Rodrigo Chaves, el diputado Villalobos ya hizo sonar las trompetas eclesiásticas que anuncian esa solemnidad, de convocar a la Asamblea Legislativa, para que le acompañen en esta ceremonia sagrada para reformar la Constitución Política, para que el pueblo pueda recibir en elecciones, como le llaman sus fanáticos seguidores y seguidoras El Mesías Chaves o el Moisés Chaves…

En esa mezcla parlamentaria político religiosa, de la fracción de gobierno, este proyecto de ley anunciado ya ha despertado a toda la jerarquía más cercana a su Dios Chaves, a sus Serafines, sus Querubines, a los ángeles que gobiernan universo político de ese movimiento, y a los Ángeles más cercanos a los seres humanos, como son los Príncipes, Arcángeles y Ángeles que en esta batalla hará su labor de troleros…

CGR señala que estados financieros del Gobierno no son confiables y advierte caída en los ingresos tributarios

La Contraloría General de la República (CGR) emitió un conjunto de documentos relacionados con la gestión financiera del Gobierno de la República, conforme a la normativa vigente, que constituyen un insumo para la toma de decisiones y que buscan fomentar la transparencia y la rendición de cuentas. Los documentos evidencian situaciones que la CGR califica de urgentes en los registros contables, la gestión financiera y la recaudación tributaria del país.

Dictamen adverso sobre los estados financieros del Gobierno

El primero de los documentos es el Dictamen sobre los Estados Financieros Consolidados del Gobierno de la República al 31 de diciembre de 2025 (DFOE-FIP-IAA-00005-2026), dirigido al ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles, y firmado por Julissa Sáenz Leiva, gerente de Fiscalización para el Desarrollo de las Finanzas Públicas, junto con Karen Garro Vargas y Daniel Zúñiga Picado. En este dictamen, la CGR emite una opinión adversa, es decir, concluye que los estados financieros consolidados —que comprenden el Estado de Situación Financiera, el Estado de Rendimiento Financiero, el Estado de Cambios en el Patrimonio Neto y el Estado de Flujo de Efectivo— no presentan razonablemente, en todos los aspectos materiales, la situación financiera del Gobierno al 31 de diciembre de 2025, de conformidad con las Normas Internacionales de Contabilidad para el Sector Público (NICSP).

Entre los principales hallazgos que sustentan esta opinión adversa, el dictamen señala:

  • De las cuatro entidades principales que integran el consolidado (Poder Ejecutivo, FODESAF, Poder Judicial y CONAVI), únicamente el Poder Judicial y CONAVI incluyeron la declaración expresa de cumplimiento de las normas contables internacionales exigida por la NICSP 1.

  • La Dirección General de la Contabilidad Nacional (DGCN) no realizó ni documentó de forma integral el análisis de control exigido por la NICSP 35 para determinar qué entidades deben incorporarse al consolidado, y cuatro entidades (SINAC, Casa de la Cultura de Puntarenas, Museo de Arte Costarricense y Museo Histórico Cultural Juan Santamaría) fueron excluidas por incumplimientos o inconsistencias en sus estados financieros individuales.

  • No se ha determinado si corresponde consolidar la información de al menos 11 fideicomisos pertenecientes al Poder Ejecutivo, a Órganos Desconcentrados y a otros Poderes.

  • Durante 2025, el proceso de eliminación de transacciones y saldos recíprocos entre entidades presentó eliminaciones incompletas, incorrectas u omisas, generando inconsistencias cuantificadas en ¢6.909.439 millones.

  • Las cuentas por cobrar a corto plazo, con saldo de ¢3.362.408 millones al cierre de 2025, presentan omisiones y diferencias no conciliadas; entre ellas, una diferencia de ¢137.675 millones entre lo registrado por cuentas por cobrar tributarias (¢521.669 millones) y la cartera morosa reportada por la Dirección General de Tributación (¢659.344 millones).

  • Existe una diferencia no conciliada de ¢1.285.261 millones entre lo que FODESAF registra como cuentas por cobrar al Ministerio de Hacienda (¢2.251.051 millones) y lo que el Poder Ejecutivo registra como cuenta por pagar a FODESAF (¢965.790 millones); además, la DGCN eliminó incorrectamente esa cuenta por pagar en el proceso de consolidación, lo que sobrevaluó activo y pasivo de FODESAF en ¢965.790 millones.

  • El saldo de bienes concesionados y no concesionados, de ¢17.554.232 millones, presenta omisiones y clasificaciones incorrectas. Entre otros casos, al menos 3.518 inmuebles vinculados a centros educativos no están registrados en los sistemas contables ni inscritos a nombre del Ministerio de Educación Pública en el Registro Nacional; 234 terrenos —principalmente del MINAE, CEN-CINAI e Instituto Costarricense sobre Drogas— no están registrados contablemente; y 1.492 terrenos del MOPT carecen de identificación uniforme que permita conciliarlos con el Registro Nacional.

  • Un saldo de ¢5.776.261 millones reconocido como «revaluación de bienes» carece de sustento técnico por una metodología que no reúne las condiciones requeridas para determinar de forma fiable el valor de esos activos.

  • Existe una diferencia no conciliada de ¢3.233.213 millones entre las cuentas por cobrar que reporta la CCSS al Estado (¢4.645.669 millones, con corte a mayo de 2025) y las obligaciones registradas por el Poder Ejecutivo y FODESAF (¢186.147 millones y ¢1.226.309 millones, respectivamente).

  • El Poder Judicial mantiene ¢298.089 millones en la cuenta de Fondos de Terceros y Depósitos en Garantía cuya composición no pudo ser verificada por la CGR, debido a que el Sistema de Depósitos Judiciales no opera como un sistema contable histórico con el nivel de detalle requerido.

  • El Poder Ejecutivo no ha reconocido ni cuantificado el pasivo por beneficios post-empleo (como el auxilio de cesantía por jubilación) mediante un estudio actuarial, como lo exige la normativa contable aplicable.

  • Los ingresos presentan incorrecciones derivadas de que el Poder Ejecutivo los reconoce sobre base de efectivo o cuando inicia el cobro, en lugar de reconocerlos cuando surge el derecho de cobro (base de devengo), lo que subvalúa los ingresos del período; además, existe una duplicidad de ingresos entre FODESAF y el Poder Ejecutivo al reconocerse dos veces las contribuciones patronales.

Informe de Evolución Fiscal y Presupuestaria al 30 de junio de 2026

El segundo documento es el Informe de Evolución Fiscal y Presupuestaria al 30 de junio de 2026 (DFOE-FIP-MTR-00003-2026), publicado el 28 de agosto de 2026 en el sitio de monitoreo de la CGR (#MonitoreoCGR). Según lo señalado en el comunicado de la CGR, este informe analiza la ejecución presupuestaria del primer semestre de 2026, caracterizada por un estancamiento de los ingresos corrientes, una reducción del gasto social y un aumento de la deuda del Gobierno, asociado a las necesidades de financiamiento y a altos saldos de liquidez.

Certificaciones sobre la efectividad fiscal de los ingresos

Los otros dos documentos corresponden a certificaciones de la CGR sobre la razonabilidad de la efectividad fiscal de los ingresos del Presupuesto de la República, remitidas por el Ministerio de Hacienda:

  • La certificación DFOE-FIP-0296-2026, del 13 de agosto de 2026, avala la reestimación a la baja de los ingresos tributarios para el ejercicio 2026. Según el detalle técnico del propio documento, la reestimación total de ingresos para 2026 asciende a ¢5.217.000.000.000 (9,7% del PIB), monto que representa una reducción de ¢373.391 millones (0,7% del PIB) respecto a la estimación original, lo que reduce la carga tributaria proyectada de 13,3% a 12,6% del PIB. La CGR advierte que esta certificación se emite en un contexto de «elevada incertidumbre internacional» y enumera varios factores de riesgo adicionales: la posibilidad de eventos negativos sobre la economía mundial, limitaciones de información derivadas de la implementación del sistema TRIBU-CR, la incertidumbre sobre el efecto de leyes y decretos recientes (como la Ley N.° 10667 y los Decretos 44712 y 44921) y la eventual aprobación de proyectos de reforma tributaria en discusión.

  • La certificación DFOE-FIP-0310-2026, del 24 de agosto de 2026, avala la estimación de ingresos para el ejercicio 2027, por un total de ¢7.738.811.942.326 (13,89% del PIB), de los cuales ¢6.847.888.956.872 corresponden a ingresos tributarios (12,29% del PIB, para una carga tributaria total proyectada de 12,3% del PIB según lo indicado en el comunicado). La CGR enumera factores adicionales de riesgo para esta proyección, entre ellos cambios en las perspectivas macroeconómicas globales, la evolución del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur, la fluctuación de la elasticidad tributaria y la incertidumbre sobre el efecto de eventuales reformas al sistema tributario.

La CGR compartió además un video con declaraciones de Julissa Sáenz Leiva, gerente de Fiscalización para el Desarrollo de Finanzas Públicas:
https://www.youtube.com/watch?v=oaefMKpaedU

Ciencia, naturaleza e innovación convergen en la UNA

Víctor Barrantes Calderón / UNA

¿Cómo se puede combinar la bioeconomía con nuevos productos de origen biológico? Expresiones de esta fusión se podrán conocer durante el encuentro Simbiosis 2026, de acceso gratuito, que se realizará el 3 y 4 de septiembre en el Auditorio Cora Ferro Calabrese de la Universidad Nacional (UNA).

Academia, empresas, instituciones públicas, organismos internacionales, emprendedores, investigadores y estudiantes se congregarán bajo el lema Conectando ciencia, naturaleza e innovación, con un mismo propósito: impulsar la bioeconomía y fortalecer el ecosistema de bioinnovación en Costa Rica.

Para ello se han programado, durante los dos días, conferencias magistrales, paneles de discusión, mesas estratégicas, talleres especializados, espacios de networking y una feria de proyectos, en la que se mostrarán iniciativas orientadas a convertir la ciencia y la biodiversidad en soluciones sostenibles para el país.

Entre las actividades, el primer día se dictarán las conferencias como El BioHub como plataforma para la transformación territorial y la bioeconomía y Biodiversidad que transforma territorios: aprendizajes desde Biointropic y Colombia; continuará con un conversatorio y las mesas de trabajo sobre Gobernanza y articulación, Ciencia, innovación y TT, Biodiversidad, territorio y desarrollo rural y Financiamiento, políticas públicas y cooperación.

Por la tarde del mismo día se continuará con la presentación de resultados de las mesas. ¿Cuál es el rol de cada uno de los actores en la dinamización del ecosistema? Hacia un plan de acción.

El segundo día, se iniciará con el tema Construyendo emprendimientos con impacto desde Costa Rica, continuará con el panel Emprender en bioeconomía: desafíos que se convierten en oportunidades, así como con la presentación Ecosistema de Incubación y Aceleración en Costa Rica 2025 y con el diálogo: ¿Qué necesita Costa Rica para acelerar emprendimientos de bioinnovación? Por la tarde habrá talleres y el cierre de la actividad.

Simbiosis procura consolidarse como un espacio de diálogo y articulación para fortalecer el ecosistema nacional de bioinnovación, impulsar la bioeconomía como motor de desarrollo territorial y promover el emprendimiento basado en la biodiversidad.

El encuentro lo organiza la UNA de manera conjunta con otras instituciones o entidades que promueven la bioeconomía y la innovación, entre ellas Procomer, CR Biomed, Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), Fundación CRUSA, Biofin-PNUD, y el Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt).

Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica

UNDECA exige garantías antes del inventario de suministros y medicamentos

Comunicado de prensa

Las consecuencias de la implementación del ERP-SAP no pueden trasladarse a las personas trabajadoras

UNDECA, exige a las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social aclarar inmediatamente las condiciones en que se realizará el Inventario Diferenciado de Suministros y Medicamentos 2026.

UNDECA no se opone al inventario ni al control de los recursos públicos. Por el contrario, defendemos la protección de los medicamentos, los suministros y el patrimonio de la seguridad social. Lo que rechazamos es que se obligue a las personas trabajadoras y jefaturas a justificar o asumir diferencias sin que previamente se haya garantizado la confiabilidad de los registros de ERP-SAP.

Diferentes denuncias a la Defensoría de los Habitantes y la Contraloría General de la República han documentado problemas de interoperabilidad, migraciones incompletas, rezago de más de 10.000 líneas de productos, pérdida de trazabilidad y diferencias sustanciales entre los inventarios logísticos y ERP-SAP.

También hemos recibido reportes sobre falta de licencias, capacitación insuficiente, miles de movimientos pendientes de revisión, instrucciones contradictorias, sobrecarga laboral y ausencia de claridad respecto del sistema que será utilizado como fuente oficial de comparación.

También existe preocupación en las farmacias y establecimientos que funcionan las veinticuatro horas, porque no se ha aclarado cómo se mantendrá el despacho de medicamentos durante la toma física y el procesamiento de la información en jornada ordinaria.

Desde el 31 de julio de 2026, UNDECA, SINASSASS, ACODIMED y SIPROCIMECA solicitaron una reunión urgente con las gerencias institucionales y la Dirección del Plan de Innovación, con preguntas concretas sobre las diferencias existentes, su impacto económico, los criterios de ajuste contables entre otros.

Las personas trabajadoras han evitado que los servicios colapsen mediante controles manuales, jornadas extraordinarias y un enorme esfuerzo personal. La continuidad de la atención no demuestra que ERP-SAP haya funcionado correctamente; demuestra el compromiso del personal de la Caja con las personas aseguradas.

Los problemas y responsabilidades por la implementación atropellada, las migraciones, parametrizaciones o interfaces del ERP-SAP no pueden ser trasladas al personal operativo y las jefaturas, que no tuvieron participación de la toma de decisiones o sus competencias.

UNDECA solicita a la Junta Directiva y el cuerpo gerencial la suspensión técnica temporal o ampliación del plazo para el inventario, hasta garantizar que produzca resultados válidos y no genere nuevas inconsistencias o responsabilidades injustas.

San José, 28 agosto 2026.

Los Parques Nacionales: de Orozco a Vaughan, Figueres y Oduber

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

28 agosto, 2026

A propósito del Día de los Parques Nacionales, honramos la memoria de los tres costarricenses y un estadounidense que quizá más se han destacado por su forja, creación y mantenimiento. En tiempos del gobierno de don León Cortés (1936 – 1940) destaca el Dr. José María Orozco, quien sembrara la semilla. Luego vendrían con sus papeles más visibles, el expresidente don Pepe Figueres seguido por don Daniel Oduber. Estadistas separados varias décadas en su vida pública del trabajo pionero del Dr. Orozco Casorla y, aunque coincidente con la administración Oduber, de la forja silenciosa que tras bambalinas ejecutaba el joven estadounidense Christopher Vaughan.

Los cuatro, desde diferentes escenarios, se adelantaron a lo que eventualmente sería un movimiento mundial por el ambiente gestado en la Organización de las Naciones Unidas, que tuvo impacto planetario principalmente a partir de la exitosa Cumbre de Río de Janeiro en 1992, adonde Costa Rica no podía estar ausente.

Al trasladarnos a la década de los años 30, encontramos la figura del Dr. Orozco, poseedor de un gran conocimiento de la riqueza biológica de este país bendecido con su extraordinaria diversidad de zonas de vidas, ejerciendo como gran naturalista con un sitial merecido en la historia del conservadurismo costarricense, por sus aportes e iniciativas y por ser el indisputable “Padre de los Parques Nacionales de Costa Rica”.

Entre otros, don José María fue reconocido como «Pionero de la Biología» por sus colegas del Colegio de Biólogos de Costa Rica, asimismo honrado al bautizarse con su nombre el Jardín Botánico de la Universidad de Costa Rica en el campus Rodrigo Facio y declarado merecidamente Benemérito de la Patria, durante la administración Oduber.

Dentro de sus notables legados, algo poco conocido, aunque de singular importancia, fue que, en 1937, ante una petición presidencial urgente para atender un compromiso internacional, seleccionara muy acertadamente la guaria morada como la Flor Nacional de Costa Rica; ese «lucero» de los «pétalos suaves» que tanto orgullece al pueblo tico.

Pese a que la lista de logros de don José María son inestimables, uno de los que permite vislumbrar su sapiencia, su visión de futuro, en momentos en que ni se hablaba siquiera de ecología, fue la para entonces insólita idea de crear un parque nacional. Sucedió en 1939 (¡hace 87 años), cuando en Costa Rica los bosques eran vistos como áreas «desaprovechadas» que había que “mejorar”, o sea, talar, para «usar ese suelo en algo productivo», decían. Pero frente a ese dominante sentimiento, rompiendo paradigmas, don José María vislumbró el que sería el primer parque nacional costarricense en el macizo del volcán Poás, por la necesidad de conservar su riqueza biológica, su agua, su belleza escénica. ¡Y nos puso a pensar! pues no fue un acto aislado, sino parte de un proceso que ya él venía desarrollando en pro de la conservación ambiental.

Pasó el tiempo y con los años, se fueron creando los parques nacionales que hoy valoramos, pero que no significaban casi nada para el costarricense común, y es aquí donde, por justicia, hay que destacar la extraordinaria dedicación del que consideramos es el «forjador de los parques nacionales». Se trata de un joven estadounidense quien, desde su llegada a Costa Rica como miembro del Cuerpo de Paz en 1971, acogió nuestro suelo como su Patria. Sin más recursos que sus sueños e inagotable energía, Christopher Vaughan, cumplió la tarea encomendada desde unos escritorios del entonces Ministerio de Industria, Energía y Minas (MIEM) en el gobierno de don Pepe, de recorrer explorando hasta 1974, los sitios más alejados del país, con la tarea de buscar «áreas que pudieran convertirse en parques o reservas», narra en su libro «Parques Nacionales de Costa Rica: su búsqueda en los 70», de la Editorial Tecnológica de Costa Rica, de obligatoria lectura para los ambientalistas genuinos, como usted.

Resultado de ese inmenso esfuerzo, a finales de 1985, 19 de los 26 sitios visitados por Christopher en cerca de cuatro años, estaban legalmente creados: nueve parques nacionales, un monumento nacional, cinco reservas biológicas, una reserva privada, una zona protectora y dos refugios nacionales de vida silvestre. De 33.000 ha se pasó a 1.300.000 ha de áreas de conservación.

Santuarios naturales que, con sus notas, vivencias y fotografías, al regresar a San José, eran luego evaluadas conjuntamente por los también destacados Leslie Holdridge, Joseph Tosi y Alexander Skutch, en el «Tropical Science Center» en San José. Así que, amigos, no fue por casualidad ni producto de ocurrencias, que la atrevida semilla virtual fertilizada por el Dr. Orozco, tuviera eventualmente sus retoños, que prosperan hasta el día de hoy, habiendo jugado un papel indiscutible la entrega desinteresada de Christopher, quien quizá, mientras trataba de descansar en rincones boscosos, hambriento, atacado por insectos y otros bichos, jamás se imaginó la trascendencia que tendría su esfuerzo voluntario.

Pero, como las buenas obras no han de detenerse, para dicha del pueblo costarricense y el planeta, hubo quienes con buen tino y bien aprovechado poder político siguieron decididamente el sendero marcado alguna vez por el Dr. Orozco, como fueron don Pepe y don Daniel. A partir del “puente conservacionista” construido principalmente por don José Figueres Ferrer y doña Karen Olsen, don Daniel Oduber también tuvo el coraje necesario para terminar de edificar físicamente lo que iniciara el Dr. Orozco y otros pioneros conservacionistas trabajando en diversos campos, que no citamos en este breve artículo, para no cometer injustas omisiones. Cabe destacar también que don Pepe, durante su tercer gobierno vio nacer los magníficos parques nacionales de Cahuita, Santa Rosa, Manuel Antonio, Rincón de la Vieja, y, cual formalización legal, la creación del Parque Nacional Volcán Poás, que debería llevar el nombre del Dr. Orozco.

Aquella criatura gestada por don José María Orozco, dichosamente encontró en don Pepe un gobernante visionario y en don Daniel un padrino que velaría amorosamente por ella. De esa formidable relación, surgieron de mano del presidente Oduber, parques nacionales tan extraordinarios como Corcovado, Chirripó, Tortuguero, Barra Honda, Braulio Carrillo, Carara, y reservas biológicas y forestales, que hoy constituyen el muy valorado patrimonio natural de todos los costarricenses. «Los Parques Nacionales a los que mi Gobierno ha dado prioridad, serán vivos santuarios de la vida de ayer y del mañana», escribió una vez Oduber.

Pocos países en el planeta pueden compartir con la humanidad, tan extraordinarios templos protectores de la maravillosa flora y fauna que los sustenta. La riqueza más grande de Costa Rica, inobjetablemente, está resguardada en ese 25% del territorio nacional. Bien demanial que, por cierto, hace unos 20 años, un señor que ayudó a modificar la burocracia administrativa de los parques nacionales, desde el ámbito de las fundaciones y ciertas organizaciones no gubernamentales, propuso en el año 2006, que los parques nacionales de Costa Rica fueren administrados en forma privada como una «sociedad anónima». Propuesta que provocó tanto revuelo, que hasta fue motivo de denuncias penales presentadas por su proponente, quien pretendió estructurar una mala copia del sistema de parques nacionales de los Estados Unidos, mediante un proyecto de ley felizmente no acogido en la Asamblea Legislativa.

Pero bueno, aunque situaciones no deseables como esa se han presentado alrededor de esa inmensa riqueza, lo bueno es que los parques nacionales de Costa Rica son orgullo de un pueblo que habrá de agradecer a los que, desde hace cerca de 90 años, tuvieron la visión de resguardar ese gran tesoro de Costa Rica. Gracias Dr. José María Orozco Casorla, gracias Christopher Vaughan, gracias don José Figueres Ferrer, gracias don Daniel Oduber Quirós, representantes insignes de los muchos compatriotas, y distinguidos inmigrantes, que construyeron y siguen resguardando esos santuarios biológicos que, aunque enfrentan amenazas diversas, se mantienen en pie con el apoyo de la gran mayoría de compatriotas como usted, estimable lector.

¿Quién nos está enseñando que esto es normal?

Rodrigo Campos Hernández

Por MSc. Rodrigo H. Campos Hernández

La pedagogía de la excepcionalidad en Costa Rica

Hace unos días comenté una noticia sobre Ariel Robles. Llegó a un juicio acompañado por dos agentes del OIJ y utilizando un chaleco antibalas. Las burlas no tardaron en aparecer. Mi comentario, quizá demasiado visceral, comparaba aquella reacción con la naturalidad con la que estamos aceptando los enormes dispositivos de seguridad que acompañan cotidianamente a la presidenta de la República y a otros altos funcionarios del Gobierno.

También recibí críticas. Algunas podían resumirse en una pregunta aparentemente irrebatible: ¿qué tiene de malo que la presidenta tenga protección?

Nada.

Una presidenta amenazada debe ser protegida. Un ministro amenazado debe ser protegido. Ariel Robles, si existe una valoración institucional de riesgo que así lo determina, también debe ser protegido.

Pero precisamente por eso creo que estamos haciendo la pregunta equivocada.

La cuestión no es si la presidenta debe tener escolta. La cuestión es cuándo comenzamos a considerar normal determinada representación del poder político en Costa Rica y cómo llegamos hasta aquí.

Durante décadas construimos una imagen de nosotros mismos como una sociedad civilista. Presidentes, ministros, diputados y otras autoridades podían ser vistos en espacios públicos con dispositivos de seguridad relativamente discretos. Eso no significa idealizar el pasado ni afirmar que nunca existieron escoltas o amenazas. Existieron. La pregunta es otra: ¿estamos asistiendo a un cambio en la forma en que el poder se presenta ante nosotros y en la manera en que nosotros aprendemos a interpretarlo?

Escoltas numerosas. Vehículos. Agentes armados. Fuerzas élite. Inteligencia. Amenazas de muerte. Seguridad nacional. Información declarada secreto de Estado.

Cada uno de esos elementos, considerado aisladamente, puede tener una explicación perfectamente razonable. Mi preocupación comienza cuando dejamos de observarlos aisladamente y los colocamos uno junto al otro.

Antes de asumir la Presidencia, Laura Fernández denunció el hallazgo de un supuesto micrófono en su oficina. Posteriormente conocimos que el dispositivo encontrado no tenía capacidad para grabar ni transmitir audio. Ya como presidenta ocurrió el episodio de Crucitas: una detonación, una evacuación inmediata y un enorme despliegue de seguridad. Después hemos conocido reiteradamente informaciones sobre amenazas contra su vida. Rodrigo Chaves también ha sido objeto de amenazas y mantiene protección estatal.

No afirmo que esas amenazas sean falsas.

Tampoco afirmo que exista una conspiración diseñada desde alguna oficina gubernamental para engañar a la ciudadanía.

Propongo una hipótesis y, sobre todo, algunas preguntas.

¿Qué sucede cuando la amenaza se convierte en un componente permanente de la representación pública del poder?

¿Puede una amenaza real ser, al mismo tiempo, utilizada políticamente?

¿Dónde termina la necesidad objetiva de protección y dónde comienza la representación simbólica de esa protección?

¿Quién determina cuánto dispositivo es proporcional al riesgo?

¿Cuánto cuesta?

¿Cuánto podemos conocer los ciudadanos sobre ese costo sin comprometer legítimos protocolos de seguridad?

¿Y qué aprendemos nosotros cuando vemos repetidamente esas imágenes?

Quizá estamos ante algo que podríamos llamar una pedagogía de la excepcionalidad.

Uso deliberadamente la palabra pedagogía, pero no porque pueda señalar a un pedagogo concreto. Precisamente esa es otra pregunta: ¿quién está enseñando?

¿El discurso gubernamental? ¿Los aparatos de comunicación? ¿Los dispositivos de seguridad? ¿Los medios? ¿Las redes sociales? ¿Nosotros mismos cuando reproducimos determinadas explicaciones hasta convertirlas en sentido común?

Gramsci comprendió muy bien que la hegemonía alcanza uno de sus mayores éxitos cuando una determinada interpretación del mundo deja de parecernos una interpretación y comienza simplemente a parecernos obvia.

Y quizá ahí radique lo que más me preocupa.

Cuando pregunté por los enormes dispositivos de protección presidencial, varias respuestas fueron esencialmente estas:

«¿Y qué tiene de malo? Es la presidenta. Tiene que estar protegida».

Otra vez: nada tiene de malo protegerla.

Pero observen el desplazamiento. Preguntar por la magnitud, proporcionalidad, costo y significado de un dispositivo de seguridad termina convertido en una supuesta discusión acerca de si debemos o no proteger a la presidenta.

Y entonces todas las demás preguntas desaparecen.

Tal vez allí la pedagogía comienza a producir resultados.

Lo excepcional se repite. La repetición produce familiaridad. La familiaridad disminuye nuestra extrañeza. Y finalmente aquello que alguna vez nos habría llamado poderosamente la atención termina provocando una respuesta sencillísima:

«¿Y qué tiene de raro?»

El episodio de Ariel Robles me resulta particularmente interesante por eso. No porque pretenda defender al exdiputado ni porque su situación sea necesariamente comparable en términos técnicos con la de la presidenta. Me interesa por la contradicción simbólica.

Si consideramos perfectamente razonable que una autoridad amenazada aparezca rodeada de un enorme dispositivo de protección, ¿por qué el chaleco antibalas y dos agentes que acompañan a otra persona amenazada pueden convertirse en objeto de burla?

Quizá no estamos juzgando solamente dispositivos de seguridad.

Quizá estamos decidiendo quién tiene derecho a representar públicamente su vulnerabilidad y quién no.

Y eso nos conduce nuevamente al problema del sentido común.

Una democracia no cambia necesariamente de un día para otro mediante un gran acontecimiento que todos podamos identificar. También puede cambiar mediante pequeñas habituaciones. Palabras que comenzamos a escuchar todos los días. Imágenes que dejamos de encontrar extrañas. Dispositivos excepcionales que empezamos a considerar necesarios.

  • Amenaza.

  • Inteligencia.

  • Fuerza élite.

  • Seguridad nacional.

  • Secreto.

  • Escoltas.

  • Protección.

Cada palabra puede estar perfectamente justificada. Pero una democracia también tiene derecho a preguntarse qué relato construyen cuando comienzan a aparecer juntas y repetidamente.

Esta publicación no pretende demostrar que exista una estrategia deliberadamente diseñada para producir ese resultado. Mucho menos afirmar que las amenazas contra las autoridades sean ficticias. Es apenas una hipótesis de trabajo que merecería una investigación mucho más profunda de la que permite una publicación como esta.

Mi intención es otra: provocar discusión.

Porque tal vez estemos asistiendo a la construcción progresiva de un nuevo sentido común político en Costa Rica: uno en el cual la autoridad debe aparecer protegida, amenazada y rodeada por dispositivos extraordinarios de seguridad para que esa imagen nos resulte coherente con el ejercicio del poder.

Tal vez esté equivocado.

Ojalá.

Pero justamente porque las democracias se construyen también mediante símbolos, lenguajes, imágenes y hábitos, creo que vale la pena hacernos estas preguntas antes de que dejemos de hacérnoslas.

Porque quizás el problema nunca fue que la presidenta tuviera escoltas.

Quizá el verdadero problema comenzará el día en que miremos todo ese despliegue y ya no sintamos necesidad alguna de preguntar:

¿Cuándo aprendimos que esto era normal?

Para entender el falso golpe de Estado en Costa Rica

Vladimir de la Cruz de Lemos

Costa Rica tiene una fama bien ganada y un reconocimiento internacional como país democrático: la más sólida democracia del continente americano

Desde inicios de la vida independiente de España, desde el 29 de octubre de 1821, con las Juntas Superiores de Gobierno hasta 1823; durante la incorporación en la República Federal de Centroamérica, 1824-1838, con la constitución del Estado de Costa Rica, 1824-1848 y la declaración de la República de Costa Rica desde el 31 de agosto de 1848 hasta hoy, los gobernantes de Costa Rica han sido predominantemente educadores, abogados, médicos, periodistas. De excepción ha habido gobernantes militares. El primer Jefe de Estado, el educador Juan Mora Fernández, 1824-1833, marcó la ruta.

Desde 1821 establecimos una Constitución, llamada Pacto Social Fundamental Interino de Costa Rica o Pacto de Concordia, reconociendo en ella la esencia del Pacto Político como elemento clave de la convivencia nacional.

La historia política del país ha sido resultado de gran cantidad de pactos políticos que han garantizado el desarrollo del régimen y del sistema democrático, de la evolución de los derechos ciudadanos y las libertades públicas, del Estado de Derecho y del Estado Social y Democrático de Derecho.

Implícitamente, por el título constitucional, desde la primera Constitución, se reconoce la esencia del llamado Estado de Derecho, de la existencia de los Poderes Públicos, sus nexos, equilibrios, pesos y contrapesos, sus funciones exclusivas, indelegables, propias, insubrogables, impidiéndose desde entonces que un Poder Político pudiera ser sustituido o intervenido bajo control por otro poder, con ánimo de cambiar su esencia jurídica o de trazarle desde ese otro poder, el Ejecutivo, sus directrices y acciones fundamentales, para de esa forma desarrollar un gobierno de características tiránicas, dictatoriales, autoritarias, antidemocráticas. De manera precisa, estos poderes, así establecidos, desde la Constitución Federal de Centroamérica de 1824 y de la Constitución Política del Estado de Costa Rica en 1825, a partir de los cuales evolucionan hasta nuestros días.

Desde 1821, se produjeron 13 constituciones políticas. Dos de ellas, la de 1871 y la actual de 1949, han tenido en la práctica larga vida. La de 1871 suspendida por otra Constitución, en el período 1917-1919, resultado de un gobierno tiránico que se estableció por esos dos años, a cuya caída también se restableció la Constitución de 1871, hasta 1949, cuando surgió la actual.

Los procesos electorales marcaron el camino de la escogencia de las autoridades políticas de gobierno, sin partidos políticos hasta 1890, y desde entonces con partidos políticos tal y como ahora los conocemos. Un poder legislativo unicameral ha sido la tradición. Bicameralmente de excepción ha funcionado por breves períodos. La última vez fue en 1917.

El sufragio, evolutivamente desde el siglo XIX, se ha dado desde los inicios de la Independencia. Se conocen prácticas electorales y de sufragio desde finales de la colonia. En el siglo XIX se dio el voto directo, público, con elecciones de segundo grado, para escogencia selectiva de electores, con restricciones electorales para mujeres, analfabetos y por motivos de capacidad económica.

A partir de 1890 hay elecciones con partidos políticos, como ahora existen. Desde 1914 se estableció el voto directo de los electores, eliminándose la elección indirecta, y a partir de 1924 se estableció el voto secreto. Igualmente, desde mediados del siglo XIX se estandarizó el período de gobierno a cuatro años, con posibilidad de reelección continua en el siglo XIX. Excepcionalmente hubo períodos de seis años. En términos generales, así ha sido desde 1847.

En 1949 se aprobó el voto de las mujeres, el voto universal, ejercido desde 1951. Desde entonces se ha mejorado el derecho al voto, el sufragio nacional, obligando a la mayor paridad posible en las listas de electores de hombres y mujeres, y en la composición de los Poderes Públicos, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, donde tiene que observarse esa paridad de género.

La edad de los votantes, de los ciudadanos, desde 1974 se bajó a los 18 años, dándole poder político a la juventud.

Corrientes políticas en el escenario político nacional se dieron desde el siglo XIX, predominando en ese tiempo las corrientes liberales más que las conservadoras. A finales de ese siglo se introducen las corrientes anarquistas, socialistas, reformistas, comunistas y socialcristianas.

Con los partidos políticos, a partir de 1890 dominan el escenario nacional los movimientos liberales hasta 1948, enfrentados a las manifestaciones partidarias obreras, 1886-1910, a las tendencias reformistas, 1923-1934, a las socialistas, 1919-1924, a las comunistas desde 1931 y a las socialdemócratas desde 1943.

Los partidos conservadores, como tales, poca expresión tuvieron. Actuaban desde las banderas “liberales”. Desde entonces, el espectro político se mueve en todas las posibilidades, con restricciones políticas de participación electoral para los católicos desde 1898 y para los comunistas durante los años 1948-1975.

En los últimos 50 años se abrieron espacios para partidos políticos identificados con corrientes cristianas no católicas, que han logrado escaños legislativos, manteniéndose todavía la restricción para partidos católicos. La prensa en Costa Rica, impresa desde 1833, surgió como un baluarte del pensamiento político liberal y democrático, exaltando la libertad de pensamiento, la libertad de opinión y de publicación. Se desarrolló como un instrumento de control político público frente a los gobernantes de turno.

La crítica política ha sido una de las mejores manifestaciones del ejercicio de la libertad de prensa y pensamiento en Costa Rica.

En ausencia de partidos políticos opositores, o cuando los partidos han perdido esa condición de oposición política, la prensa y el periodismo han desempeñado ese papel de control político frente a los gobiernos, con respeto a los gobiernos a ese control público que se ha ejercido desde los medios de comunicación. Los gobiernos en general han carecido de prensa propia, aunque les incomode la crítica.

El ejército y el militarismo han existido en la historia costarricense. Pero los militares no han gobernado más que por excepción y por brevísimos períodos. El Ejército y los militares existieron sometidos al control político nacional.

El Ejército Nacional obtuvo su mayor gloria y papel en la defensa de la integridad, la Libertad, la Soberanía y la Independencia nacional, y centroamericana, cuando en el período 1856-1858, enfrentó a los filibusteros estadounidenses que se establecieron en Nicaragua desde 1855 hasta que se les derrotó en 1857, llevando el impulso de esa defensa el Ejército de Costa Rica, que impidió la penetración y el dominio filibustero en el país y, con colaboración de los ejércitos de Honduras, Guatemala y el Salvador, se evitó que toda la región fuera anexada a los Estados Unidos y se estableciera la esclavitud como lo clamaba William Walker desde Nicaragua, donde se había proclamado Presidente.

Desde 1869 hasta 1949 el Ejército fue debilitado institucionalmente. Se redujeron sus rentas, fortaleciéndose las de educación pública, salud y obras públicas. El 1 de diciembre de 1948 se abolió el Ejército Nacional, sustituyéndose por una policía nacional.

Los símbolos y elementos militares se eliminaron de los símbolos nacionales desde 1902. Los rangos militares se mantuvieron en la organización policial hasta el gobierno del Dr. Óscar Arias Sánchez en 1986-1990, que se sustituyeron por denominaciones civiles. Se fortaleció esto en la administración del Dr. Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, 1998-2002.

En la Costa Rica actual, desde la llegada del presidente Rodrigo Chaves Robles, 2022-2026, y de la continuidad de su gobierno con la presidenta Laura Fernández, 2026-2030, se ha entronizado una nueva manera de hacer política, con un populismo autoritario, cuya característica fundamental ha sido la de debilitar y desarticular el Estado de Derecho, la de debilitar toda oposición política partidaria e institucional, la de denigrar dirigentes políticos, partidos políticos, de hablar contra “la política”, contra las instituciones constitucionales fiscalizadoras de la administración pública, contra los gestores de opinión, pensadores críticos y medios de comunicación que ha tratado de doblegarlos financieramente para someterles a informar solo lo que el gobierno quiere que se informe y diga.

Estos años han sido también de ataque a las universidades como centros de pensamiento, contra sus programas académicos señalando que deben eliminarse los estudios humanísticos y las ciencias sociales, que el presidente Chaves considera poco útiles para la formación de profesionales, contra la educación pública en general, incluida la escolar y colegial que ha debilitado eliminando los programas de becas, de comedores escolares y de transporte de estudiantes, quitando recursos para la reparación de instalaciones escolares con amenaza de cierre de más de 800 establecimientos en el país.

Han sido cuatro años prolongados a este primer año del actual gobierno orientados a mantener por otros cuatro años el congelamiento de salarios y pensiones, que ha habido durante estos últimos cuatro años, de tratar de imponer la jornada laboral de 12 horas sin reconocimiento de pagos extras por el exceso de 4 horas diarias de trabajo, con el efecto que eso tiene en el rebajo sustancial de salarios, de aguinaldos y de pensiones futuras. Además, con la amenaza de aumentar la edad del derecho de pensionarse en 5 años más de trabajo y de edad, y negándose el gobierno a entregar los ahorros de jubilación de los pensionados cuando se acogen a este derecho.

El gobierno de Chaves mantuvo públicamente la tesis de necesitar el control absoluto del Poder Legislativo y del Judicial para poder realmente gobernar. Solo tenía el Poder Ejecutivo de modo absoluto, porque así lo establece la Constitución Política. El Legislativo se elige proporcionalmente al resultado de las elecciones parlamentarias. En este período, 2026-2630, logró elegir 31 diputados de 57, sin que eso le dé el control mayoritario y absoluto de 38 diputados, con el cual podría cambiar la estructura de la Corte Suprema de Justicia y de nombrar, si quisiera, a todos los magistrados.

Con motivo del nombramiento que tiene la Asamblea Legislativa, obligadamente, por mandato constitucional, de los Magistrados Suplentes del Poder Judicial, por lista que el Poder Judicial envía al Poder Legislativo a su sometimiento a votación, los diputados de gobierno se niegan a votar, negativa o positivamente, dicha lista. Han planteado que la Corte haga otra lista interviniendo en la independencia de poderes públicos, ordenando y proponiendo otros candidatos, situación que se ha mantenido desde el 2025, desde el anterior gobierno, al gobierno actual.

La situación de la no elección de los Magistrados Suplentes se volvió inaguantable institucionalmente, provocando casi un paro técnico del Poder Judicial y de sus Salas Superiores, violentando los derechos de los ciudadanos y creando una sensación de anomia judicial, ambiente que ha querido crear el gobierno para impulsar un autogolpe de Estado.

Ante esta situación, la Sala Constitucional del Poder Judicial resolvió, en uso de su facultad de dirimir las contradicciones que puedan sucederse de conflictos entre Poderes del Estado, de nombrar a los Magistrados Suplentes, que lo eran, para resolver la integración de las Salas Superiores de la Corte Suprema de Justicia. Esta facultad de actuación se la da la Ley de la Jurisdicción Constitucional y la misma Constitución Política. Es la facultad de integrar derecho, con la cual la Sala Constitucional puede llenar vacíos o lagunas legales en el ordenamiento jurídico, para resolver casos concretos, como ha sido el caso de rebeldía sediciosa que han tenido los diputados de gobierno por no querer recibir la propuesta de magistrados suplentes que ha enviado la Corte Suprema de Justicia y votarla.

Con esta Integración de Derecho que ha hecho la Sala Constitucional se constituye toda la Corte Suprema de Justicia, hasta que la propia Asamblea acate la propuesta que se le hizo de Magistrados Suplentes. Esta Integración de Derecho es la transposición de la norma jurídica, el Fallo de la Sala Constitucional, en el mecanismo y medida concreta que garantiza el cumplimiento, por la adopción del medio necesario para lograr este fin, del funcionamiento del Poder Judicial, amenazado sediciosamente por los 31 diputados de gobierno.

El Fallo de la Sala Constitucional garantizó y afirmó el Estado de Derecho y la Independencia de los Poderes Públicos, violentamente amenazados por los presidentes Rodrigo Chaves y Laura Fernández. Se le ha puesto un freno, por ahora, a las intenciones de establecer un Estado autoritario, tiránico, dictatorial y plenamente autoritario en Costa Rica. En esta dirección ellos siguen atizando y clamando.

Su último discurso con motivo de este fallo judicial es que se dio un golpe de Estado en Costa Rica. Despotricaron sobre esto. Acudieron con una acción de prevaricato contra los Magistrados de la Sala Constitucional que impulsaron este Fallo, sin que técnicamente pueda tener efecto alguno sobre ellos ni ningún resultado positivo para los accionantes, más allá de afirmar que eso es parte del Golpe de Estado que se provocó.

El golpe de Estado no se ha dado contra el Poder Ejecutivo. La Presidenta, su copresidente, el Ministro de la Presidencia y de Hacienda, sus Vicepresidentes y el resto de sus ministros siguen en sus funciones ejecutivas. La Asamblea Legislativa no se ha suspendido por parte de un poder externo que la suspenda o paralice. Siguen funcionando sus comisiones de trabajo y sus sesiones legislativas.

El Poder Judicial sigue funcionando plenamente. El Poder Electoral, el Tribunal Supremo de Elecciones, que tiene rango de Poder Público, sigue funcionando y ha llamado a que se formen e inscriban partidos políticos, con plazo hasta enero próximo, para las elecciones municipales de 2027-2028.

La prensa nacional no tiene censura previa de organismos externos a la institucionalidad nacional. Al contrario, ha arreciado en sus editoriales en defensa de la democracia, de la institucionalidad del Estado de Derecho y de apoyo al Fallo de la Sala Constitucional.

La Fuerza Pública policial no ha tenido necesidad de movilizarse, por propia iniciativa ni por iniciativa de nadie, en función de la defensa de toda la institucionalidad democrática costarricense, que no está amenazada.

La estridencia de los discursos presidenciales de Laura Fernández y de Rodrigo Chaves, de gritos agudos, molestos, exagerados, con violentas expresiones físicas, y de retos a la población inquiriéndole de si aceptarían una dictadura, no han tenido eco nacional y tampoco ningún destello de apoyo internacional a favor del supuesto gobierno que cayó por el Golpe de Estado, o de condena del Golpe de Estado, o de suspensión de relaciones diplomáticas con el supuesto gobierno golpista.

El aliado más sólido de los gobiernos de Rodrigo Chaves y de Laura Fernández, por el servilismo, el felpudismo o la sumisión, con el que ellos se comportan con las políticas que les impone el gobierno estadounidense, en aranceles o en política exterior, ni siquiera ha dado su apoyo a estos gobernantes reconociéndolos como legítimos representantes populares que perdieron el poder por ese golpe de Estado.

El presidente Trump no se la peló, como se dice en la jerga costarricense, corriendo a darle apoyo al gobierno y a amenazar a los golpistas con una intervención al estilo Caracas para restaurar el gobierno democrático de Rodrigo Chaves y Laura Fernández. Al gobierno de Trump ni un destello le sacó el anuncio de plaza pública que hicieron la pareja presidencial de Rodrigo y Laura del Golpe de Estado que se les había dado.

Pero, curiosamente, tampoco lograron ni chispas de apoyo de los gobiernos de derecha de América Latina como son los de Argentina, El Salvador, Ecuador, Chile, Perú, Colombia, República Dominicana, Paraguay, Panamá y Bolivia. Sus amigos Javier Milei, Nayib Bukele, Daniel Noboa, José Antonio Kast, Keiko Fujimori, Abelardo de la Espriella, Luis Abinader, Santiago Peña. José Raúl Moliño y Rodrigo Paz. Lo dejaron solo. No le tiene ni una gota de credibilidad a sus gritos desesperados de haber sufrido un golpe de Estado.

He llegado a la conclusión de que el autogolpe de Estado, que están planificando Rodrigo Chaves y Laura Fernández, lo practican con los juegos electrónicos de internet “Suzerain”, “Saga Trópico” y “Dictator: Gobierna tu nación”.

En estos juegos, desde la presidencia, se ven países en crisis donde se trata de modificar la constitución para obtener podres absolutos, encarcelar la oposición política, se ven situaciones de bloqueos parlamentarios y amenazas de perder elecciones, como lo advertían hablando contra el Tribunal Supremo del Elecciones Rodrigo y Laura, y donde el Dictador administra las distintas fracciones políticas del país, como Rodrigo advirtió que tendría los 7 u 8 diputados que le faltan para controlar plenamente al Poder Legislativo, con la meta de acumular el mayor poder absoluto y eliminar todos los pesos y contrapesos del sistema democrático, actuando por la fuerza con Decretos Leyes… sin Poder Legislativo y sin Poder Judicial.

Compartido con SURCOS por el autor.

Sin consultar el diccionario

José Manuel Arroyo Gutiérrez

La realidad social obliga a la creatividad en el ámbito del lenguaje y las palabras. Cuando la inequidad, pobreza y exclusión crecen, y ya no podemos esconderlas debajo de las alfombras, una pléyade de conceptos nuevos se une a los tradicionales para dibujar un paisaje más exacto y variopinto de la sociedad en que vivimos.

Con el clásico de Víctor Hugo, los “miserables”, hemos nombrado a quienes, estando por completo desposeídos de bienes materiales y de fortuna, terminan perdiendo también la dignidad que debiera tener toda persona. Son los “desheredados” de la tierra –así llamados por la literatura sociológica contemporánea-. los que no han recibido nada y no dejarán nada a sus descendientes. En este grupo conceptual también se ubica el “limosnero”, con reminiscencias religiosas, o el tradicional “indigente”, que sobrevive de lo que buenamente le regalan o rebusca entre desechos.

En la tradición está de manera indiscutible el ropaje que medio-abriga a los desposeídos, con una legión de sinónimos: pordioseros, desarrapados, harapientos, y de seguro se me quedan otros términos similares en el tintero.

Otro orden de calificativos apela más bien al lugar o “topos” donde se ubica o deambula la persona. Aquí aparecen los “marginales”, es decir, los que viven en el margen del mundo, los que no están integrados al centro de convivencia, en fin, los que no logran sentarse a la mesa del reparto. Este concepto es hermano de quienes están “en situación de calle” por no tener dónde albergarse y, más recientemente, -en lo personal un descubrimiento- se habla de los “habituales” una mezcla de tener la costumbre de habitar en las calles y padecer alguna adicción.

Un último ejemplo de creatividad lingüística lo aporta la destacada filósofa española Adela Cortina, que introduce el término “aporofobia”, ese sentimiento, con frecuencia reflejado hasta en políticas públicas reaccionarias, que rechaza todo lo que huela a pobreza, ya sea nativa, o bien la que traen las inmigraciones en nuestros días. Es también la fobia que nos hace subir la ventana del automóvil ante la presencia de un indigente, el pasarnos de acera o el lavarnos compulsivamente ante el más mínimo roce con un ser humano de estos.

En todo caso estamos hablando del pobre, pobrísimo, paupérrimo que, en términos técnicos nos lleva a hablar de “porcentajes de pobreza”, gente “por debajo de la línea de pobreza” o gente “en pobreza extrema”. Los datos engendrados por el neo-liberalismo que campea, arrojan más del 20% (uno de cada cinco costarricenses) en situación de pobreza, un 6% de esa condición es extrema; con un ensanchamiento de la inequidad, medido por el Índice de Gini, que ya está alrededor del 0.6; y con una explosión de individuos en “condición de calle” al triplicarse su número en los últimos años. Ese ultra-liberalismo es la opción político/económica dominante, más allá de las tendencias autoritarias que hoy nos preocupan tanto, y que han cultivado desde hace cuatro décadas –cual más cual menos- todas las banderías políticas que nos han gobernado. Vinieron primero a privatizar, desregular, desaparecer la clase media y empobrecer a la población en general; ahora están aniquilando la democracia y el Estado Social de Derecho, si los dejamos.

El programa Alternativas transmitirá el 28 de agosto un panel sobre integración social y el papel de RENASES frente al autoritarismo

El Colectivo Reflexión-Acción invita a una nueva emisión del programa «Alternativas», bajo el título «¿Es la hora de la integración social para frenar el autoritarismo? ¿RENASES es la opción, qué propone?», a transmitirse el 28 de agosto de 2026, a las 6:00 p.m. (hora de Costa Rica), en vivo por Facebook Live, YouTube y Spotify.

RENASES es la Red Nacional de Sectores Sociales.

El panel invitado está integrado por:

  • Juvenal Cascante Araya, agricultor, maestro pensionado, expresidente del SEC (Sindicato de Trabajadores de la Educación Costarricense), abogado y profesor de Derecho en la Universidad de San José.

  • Laura Rivera Alfaro, máster en Trabajo Social y licenciada en Derecho.

  • Guido Sibaja Fonseca, productor agroalimentario.

  • Cecilia Jiménez Arce, MSc en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Autónoma de México, licenciada en Sociología y Trabajo Social por la UCR, presidenta y fundadora de ACODEHU, fundadora de varios sindicatos y quien formó parte de la inscripción del Frente Popular.

El programa se transmite en alianza con emisoras amigas: Guanacaste 106.1 FM, Radio Soberanía, Radio Revolución, 506 Ondas de Alajuelita y Radio Voces Libertarias 97.3 FM.

Alternativas se define como un espacio para «pensar libremente para construir un país y un mundo integralmente mejores», activo desde el 12 de enero de 2020.

Declaratoria de secretos de Estado y su naturaleza jurídica: ¿un cheque en blanco para el Poder Ejecutivo?

La Asociación Americana de Juristas, Rama Costa Rica le invita a la mesa redonda virtual:
«Declaratoria de Secretos de Estado y su naturaleza jurídica: ¿un cheque en blanco para el Poder Ejecutivo?»

Joan Vintró Castells y Rodolfo Brenes Vargas conversarán sobre los alcances jurídicos de la declaratoria de secretos de Estado, sus límites y mecanismos de control, así como la tensión entre la protección de información sensible, el derecho de acceso a la información pública y los principios de transparencia y rendición de cuentas.

Una oportunidad para reflexionar sobre una pregunta fundamental: ¿hasta dónde puede llegar la potestad del Poder Ejecutivo para declarar información como secreta?

Evento abierto al público

📅 3 de septiembre de 2026

🕙 10:00 a. m. – Costa Rica | 6:00 p. m. – España

💻 Vía Microsoft Teams

ID de la reunión: 937 387 052 960 6

Código de acceso: 3TH7dH