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Autor: María José Ferlini Cartín

Ética y estética de una sociedad decadente

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

La decadencia cultural de una nación, o incluso de un área continental entera, dentro de determinado período histórico, es un evento paulatino que se expresa en muchas dimensiones hasta alcanzar la totalidad de la vida social. A la decadencia ética, en la que el cinismo tanto como la mentira y la hipocresía no conocen límites, se une la que se pone de manifiesto en el plano estético que impide a la gran mayoría de la población apreciar, y valorar en su justa medida la belleza o singularidad del patrimonio cultural de una ciudad, por no decir de una nación entera.

La ciudad de San José, capital de la centroamericana (a pesar suyo) Costa Rica, una ciudad que en los años cincuenta del siglo pasado, apenas había superado los cien mil habitantes, fue perdiendo su patrimonio histórico cultural y la estética arquitectónica que la habían venido caracterizando, a partir de la segunda mitad del siglo XIX y durante la primera del siglo XX, un período de casi un siglo durante el que alcanzó su mayor esplendor, convirtiéndose después de manera gradual en una aglomeración urbana, cada vez más horrible, e incluso disfuncional para sus moradores originarios, que perdió esas cualidades que la hicieron destacable en estas latitudes, además de perder eso que alguna gente llama el “rostro humano” de la ciudad.

Con el derribo del Palacio Nacional, diseñado  por arquitectos y empresarios alemanes, entre 1855 y 1857, durante la gestión del presidente Juan Rafael Mora Porras, a mediados de los 1950 dio inicio esta involución que nos lleva dejar de ser el París en miniatura( María del Carmen Araya Jiménez SAN JOSÉ De “París en miniatura” al malestar en la ciudad EUNED  Costa Rica 2010) para convertirnos en un espacio urbano hostil al ser humano de carne y hueso, además de destructor del tejido social, y jamás un espacio para el “ocio creador” de otros tiempos. (Don´t forget the meaning of this ancient sentence: wasting time, wasting money).

Unido a todo este proceso de decadencia estética, encontramos que de manera paralela, y a escala planetaria existe un culto a la degradación ética que encuentra su correlato en una refinada estética. Puedo dar fe de ello, a lo largo del medio siglo transcurrido desde el golpe militar al presidente chileno Salvador Allende, ocurrido en el mes de septiembre de 1973, que me llevó a conocer la prisión e incluso la tortura en el Estado Nacional de Santiago, poco tiempo después, sin pretender por ello la condición de mártir, ni mucho menos la de héroe ni cosa que se le parezca, en cambio esa circunstancia adversa de entonces me permite ahora, hurgando en mis recuerdos, traer a cuento el inesperado y feliz encuentro que tuve con la impecable obra literaria del escritor neoyorkino, de origen italiano, Mario Puzzo, titulada EL PADRINO (GOODFATHER), una vez que me permitieron abandonar aquellas instalaciones deportivas convertidas en campo de concentración para miles de presos políticos, por parte de los militares chilenos, principales protagonistas de aquella dictadura que recién empezaba.

Estando en la Embajada de Costa Rica, en Santiago de Chile, me encontré con un ejemplar de mencionada novela de Mario Puzzo, de cuya lectura disfruté página a página, unos años antes de que Francis Coppola, el gran director cinematográfico estadounidense, lanzara al público la gran saga fílmica de Don Coleone, como una especie de gran fresco acerca de la conformación y hasta si se quiere fenomenología de esa particular institucionalidad de la dinástica familia de la maffia siciliana, a lo largo del siglo XX. Con actores como Marlon Brando y Al Pacino esa obra, llevada al cine durante los años setenta, se transformó en un clásico y en la expresión de una elaborada, además de refinada estética, vinculada a un particular universo y a unos personajes de muy dudoso comportamiento o filiación ética.

En la segunda película de la saga de Don Coleone, cuyo inicio se ubica alrededor de 1945, nos encontramos con un fascinante contraste entre las distintas formas que puede asumir la violencia organizada en las sociedades contemporáneas. El hijo del huérfano siciliano, que creó la dinastía en la ciudad de Nueva York, regresa de la recién concluida Segunda Guerra Mundial convertido en un héroe a los ojos de los suyos, e incluso de los allegados más cercanos que acuden a una fiesta familiar. Pronto el joven oficial estadounidense de apellido Coleone tendrá que dejar el elegante uniforme militar para ponerse al frente del ejercicio de la violencia, de una manera radicalmente distinta, a raíz de un atentado contra su padre proveniente de otras familias de la maffia interesadas en incursionar en el negocio de las drogas, el que el primer Don Coleone rechaza. Después de estar al frente de numerosos soldados en el campo de batalla, en el transcurso de una guerra regular, se ve sometido a la presión del clan, debiendo acatar instrucciones de gentes al parecer no tan calificadas como él, incluso acerca de qué tipo de armas emplear como ejecutor de un crimen o venganza, después del que deberá huir y refugiarse en su Sicilia natal.

Con el tiempo, más de un cuarto de siglo después, el segundo Don Coleone se verá enfrentado a la gran tragedia de su larga vida, cuando se ve obligado –una vez más- a volver a Sicilia, por razones que oscilan entre lo estético y lo familiar, un medio en que las diferencias y las venganzas o vendettas continúan, aún dentro de su propia familia. Es ya en la tercera película de Francis Coppola, cuando irrumpen en escena los compases musicales, las voces y la extraordinaria coreografía de la gran ópera de Pietro Mascagni (1863-1945) “Cavaleria Rusticana”, una tragedia típicamente siciliana expresada en una obra del género dramático que conoció el éxito, desde de su primera representación en 1890 y que ha continuado in crescendo, dándole una tonalidad estética impresionante, paradojal y conmovedora a la vez, a uno de los momentos más dramáticos de la saga familiar de los Coleone. Presente en Sicilia, para la representación de la ópera de Mascagni, donde su hijo actuará como una voz destacada, por presión de su segunda esposa estadounidense, y madre de sus dos hijos, será testigo de la violencia entre los distintos clanes en el propio Teatro (convertido en teatro de operaciones, por decirlo en la jerga militar), mientras de fondo aparecen las escenas más violentas de la propia opera y con el fondo de la música del increíble, además de lírico e incluso lánguido INTERMEZZO de la Cavaleria Rusticana. Al salir del Teatro, una bala dirigida hacia él alcanza a su hija, la que muere en sus brazos, mientras el eco de la música se va apagando, en tanto que en el epílogo que se muestra en las últimas escenas, al parecer muchos años después, el protagonista aparece en una silla de ruedas no sabemos si evocando un pasado lejano, durante el cual, y a lo largo de varias décadas décadas había procurado adecentar y legitimar el negocio que había heredado de su padre. De manera, simultánea un Papa había sido asesinado (quien poco antes de ser electo le había mostrado al mismo Coleone la imposibilidad de una Europa Cristiana, dada su impermeabilidad o rechazo implícito del mensaje esencial del Jesucristo histórico, a semejanza de lo que para él ocurre con una piedra en el agua) y un escándalo se había desatado en las finanzas del Vaticano, con cuyo banco Coleone habría tratado de hacer negocios. En fin, la estética y la ética aparecen entremezcladas en el estrecho marco de una dialéctica imparable, y reducidas ambas al principio de suma cero, dentro del despliegue de un mundo y una sociedad cada vez más complejos.

UCR, Voz experta: Masculinidades y violencia en las campañas electorales durante la Guerra Fría en Costa Rica

José Daniel Jiménez Bolaños, docente de la Escuela de Historia e investigador del Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericanas Foto: Anel Kenjekeeva, UCR.

Jornadas de investigación del Ciicla

La necesidad de parecer duro hace que un presidente adopte posiciones autoritarias frente aquellos grupos e instituciones que lo cuestionen o problematicen sus políticas

El discurso político y, especialmente, los diferentes discursos que se despliegan en los medios de comunicación durante el periodo de campaña electoral son de los principales mecanismos por medio de los cuales se abre la posibilidad de construir, cuestionar y perpetuar elementos de la masculinidad. Las campañas electorales se pueden leer como espacios para la representación ritualizada de las masculinidades; lugares de demostración de los ideales de género, interpretados socialmente como requisitos para ocupar el puesto público de mayor importancia: la presidencia.

Desde el final de la Guerra Civil de 1948 y la consolidación de la polarización ideológica en el marco de la Guerra Fría, las actitudes culturales hacia la masculinidad presidencial han sido moldeadas, en gran medida, por la potencial amenaza externa, y sus posibles ramificaciones locales. En medio de un mundo que era interpretado como lleno de amenazas comunistas listas para hacerle daño a Costa Rica, la figura del presidente debía encarnar y exhibir fuerza, dureza e intolerancia total hacia esos supuestos enemigos. Por lo tanto, la construcción de masculinidades en el contexto de la segunda mitad del siglo XX está íntimamente vinculada con el despliegue de la violencia política, dirigida, en su mayor parte, a evitar que esos otros amenazantes pudieran acceder al poder.

Fuente: Partido Unión Nacional, «Campo pagado», Diario de Costa Rica, 7 de enero de 1962, 4.

Las campañas electorales son un espacio idóneo para la difusión y la competencia de ideologías culturales y políticas, por lo tanto, pueden ser también entendidas como luchas entre diferentes versiones del ideal masculino hegemónico, así como disputas sobre el tipo de cualidades masculinas mayormente apreciadas y esperadas por la mayoría del público elector. Quién es y cómo actúa el candidato presidencial – así como la forma en que la masculinidad es representada y construida en los discursos – tiene una gran influencia en la producción y reproducción de normas sociales y expectativas de lo que significa ser un hombre de verdad.i

En este contexto, las plazas públicas habían adquirido un peso simbólico muy fuerte en la cultura político-electoral; eran lugares de fiesta y celebración, y la tribuna era el escenario en el que los políticos ejecutaban una obra ritualizada, en la cual el candidato debía dar cuenta de sus cualidades y méritos para ser presidente, al mismo tiempo que los oponentes eran colocados en el lugar del villano, incapaces de asumir las riendas del país y siempre dispuestos a la subversión.

Otra actividad de demostración de fuerza que está presente es la toma simbólica de las principales avenidas del casco central de la ciudad de San José. Tanto las plazas públicas como la toma de las avenidas – además de ser espacios de celebración y fervor político – fueron también escenario para el despliegue de la violencia: insultos, golpes, disturbios, turbas, matonismo, brigadas de choque, hordas, mafias, prácticas gansteriles, batallas campales y luchas callejeras son algunos de los términos utilizados para caracterizar estas actividades. A continuación se presentan algunos casos específicos.

Campaña de 1953

Durante la campaña de 1953, en la que se enfrentaron José Figueres Ferrer del Partido Liberación Nacional (PLN) y Fernando Castro Cervantes del Partido Demócrata (PD), hubo constantes acusaciones de violencia política ejercida por los partidarios.

Desde la perspectiva liberacionista, la estrategia de sus opositores consistía en enviar “grupos de matones a provocar, durante la reunión, a figueristas que oyen los discursos a prudente distancia. Estos matones, al ver que el figuerismo no les hace caso, interpretan esa actitud como temor, y se pasan obligando a los figueristas a darles su merecido.”ii Desde el discurso del PLN, sus opositores eran catalogados como matones, como individuos que buscan generar conflicto e intimidar a la población. Hay una crítica al uso de la violencia, no obstante, dicha crítica es ambigua, ya que por un lado se les reprocha a sus contrincantes el matonismo, pero al mismo tiempo se reservan para sí mismos una potencial respuesta violenta.

Las acusaciones de violencia no provenían exclusivamente del PLN. Por ejemplo, el PD culpó a los liberacionistas de cometer actos de barbarie, de mandar turbas para que lanzaran piedras en las actividades políticas, por ejemplo en Cartago,iii y en Tilarán donde, incluso, se le achacó a Figueres que “las pasiones al rojo vivo que despierta sus prédicas […] dieron lugar a que se provocara entre vecinos de aquel lugar una grave serie de incidentes.”iv En el club político del PD en Alajuela se dio un conflicto debido a que grupos de figueristas se situaban frente al edificio para gritar e insultar. En esa ocasión se afirmó que a los liberacionistas “les fue muy mal y salieron duramente castigados, pero esta vez con el éxito inicial que dan la sorpresa y la agresión cobarde y carente de hombría […] demostraron su malacrianza, su agresividad y su falta de cultura.”v Dichas agresiones fueron, incluso, condenadas por el presidente Otilio Ulate, quien se posicionó como un “hombre decente” a quien este tipo de actos le producen indignación.vi

Campaña de 1970

Para las elecciones de ese año se perfilaban dos candidatos principales: José Figueres Ferrer del PLN y Mario Echandi Jiménez del Partido Unificación Nacional (PUN). Al igual que sucedió en ocasiones anteriores, fue a mediados de enero – a escasas semanas del día de la votación – cuando la violencia callejera se desató.

En un editorial de La Nación se informó que, desde hace días, los partidos políticos habían empezado con la práctica de tomar las vías céntricas de la capital como una forma de demostración de fuerza y desafío. Se señaló que “quien concibió ese nuevo método de campaña política, que inmediatamente ha sido emulado por los otros partidos, se propuso buscar en la calle, en la agitación de masas, lo que no encuentra en la propaganda oficial […] algo que suscite pasión y exaltación de los ánimos.”vii

Eso fue lo que sucedió el 16 de enero, ya que al menos 20 personas resultaron heridas en la Avenida Central, se destruyeron las vitrinas de múltiples tiendas y la policía tuvo que intervenir.viii En un segundo disturbio el 23 de enero, fueron detenidas 30 personas que se habían situado en la misma avenida,ix incluso el Instituto Costarricense de Turismo (ICT) se manifestó, argumentando que la violencia callejera afectaba la promoción del turismo extranjero, dejando en entredicho el nombre del país.x En medio de este contexto conflictivo, los delegados del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) tuvieron que afrontar las luchas callejeras, ejerciendo como mediadores entre los partidos y propiciando un “pacto de caballeros” con el fin de frenar la violencia.xi

Mario Echandi criticó varias veces a Figueres por su carácter violento y por su actitud en las plazas públicas. En un discurso televisado, el candidato del PUN afirmó que su oponente liberacionista había utilizado la tribuna política en Orotina y Nicoya para asegurar que “su método de acción política va a ser el garrote para los costarricenses.”xii En repetidas ocasiones Echandi hizo alusión a la supuesta “crisis nerviosa” que dominaba a Figueres. De acuerdo con el discurso del PUN, era alguien con los nervios quebrados, con crisis de temperamento, con poses de matonismo e incapaz de dominar sus emociones.xiii. Incluso se llegó a afirmar que Figueres había supuestamente golpeado con un palo al menor de edad Mariano Campos Garita.xiv En un campo pagado firmado por varias mujeres se exclamó: “Alto ahí Figueres. Vapulear menores no es de hombres. Eso es el matonismo llevado al máximo extremo.”xv

Fuente: Partido Unificación Nacional, «Campo pagado», La Nación, 21 de enero de 1970, 37.

Campaña de 1974

Compleja por la gran cantidad de candidatos: Daniel Oduber Quirós por el PLN, Fernando Trejos Escalante por el PUN, Jorge González Martén del Partido Nacional Independiente (PNI), Rodrigo Carazo Odio del Partido Renovación Democrática (PRD), G.W. Villalobos del Partido Demócrata (PD) y Manuel Mora del PASO. Al igual que en las campañas anteriores, fue a mediados de enero cuando los brotes de violencia callejera se empezaron a dar.

El 11 de enero se informó que grupos de jóvenes de Liberación y Unificación recorrieron la Avenida Central de San José, lo que desembocó en un intercambio de insultos y una lucha de banderazos que tuvo como resultado el envío de 7 personas al hospital.xvi En esa misma semana se comunicó que el club del PUN en el centro de San José había sido atacado por partidarios del PLN, lanzando piedras, rompiendo vidrios y lastimando a las personas que se encontraban en su interior, a lo que el TSE tuvo que intervenir.xvii En relación con estos hechos, desde el PUN se manifestó que “lo que pasa es que están envalentonados con las palabras del presidente Figueres, cuando dijo que nos iba a dar garrote.”xviii

Dicha afirmación hace referencia a una conferencia celebrada por Figueres en San Rafael de Cinco Esquinas, en Tibás, donde reprochó la publicación de un campo pagado del PUN sobre los gastos de Casa Presidencial y Relaciones Exteriores. Al respecto afirmó que “como gobernante tengo que contestar esas majaderías. A los mentirosos les daré una paliza.”xix Por su parte, Julio Suñol manifestó en un editorial del Diario de Costa Rica que el presidente Figueres “ofreció dar ‘una paliza a los mentirosos’. Los mentirosos son los que se le oponen. Quienes no coinciden con sus puntos de vista.”xx Para Suñol, las declaraciones de Figueres eran evidencia de la decadencia que vivía el país, ya que se presentaba un escenario donde solo se podía esperar lo peor: un campo de batalla que llevaría al país por la vía del enfrentamiento armado.xxi

Campaña de 1982

En la contienda en que se enfrentaron Luis Alberto Monge Álvarez del PLN, Rafael Ángel Calderón Fournier de la Unidad y Mario Echandi Jiménez del Movimiento Nacional, la violencia callejera se va a desatar a escasos días de la fecha de las votaciones. La Avenida Central y su posesión simbólica entre partidarios de las dos principales agrupaciones políticas fue lo que hizo estallar una lucha a garrotazos, hubo cinco jóvenes que tuvieron que ser enviados al Hospital San Juan de Dios, uno de ellos inconsciente.xxii Durante la misma semana, en una manifestación política de la Unidad en la ciudad de Palmares, estalló una bomba de gases lacrimógenos entre la multitud.

Muy similar a la estrategia de Virgilio Calvo durante la campaña de 1970, y de Carazo en la de 1974, Echandi se balanceaba entre el despliegue de violencia de los otros partidos políticos, lo que le abrió la posibilidad de representarse lejos de los supuestos extremismos, como el candidato de la paz, y el unificador de la familia costarricense, discurso que ya había utilizado en sus campañas anteriores de 1953, 1958 y 1970. En un contexto de crisis económica e intensificación del conflicto armado centroamericano, la construcción de la masculinidad en el ámbito de las campañas electorales experimentó una transformación: ya no se trataba de demostrar la violencia del candidato opositor, sino de tomar posesión simbólica de la paz. Las campañas políticas durante esta década se caracterizaron por una competencia entre los candidatos por establecer quién de ellos era su legítimo representante.

Fuente: Sin título, La República, 21 de enero de 1986, 10.

Masculinidades contemporáneas

La relación notoria entre la masculinidad y la política ha ido adquiriendo una centralidad notable en las discusiones contemporáneas a nivel internacional. Ante un panorama donde el compromiso, el diálogo y el consenso son vistos como signos de debilidad por parte de una configuración de masculinidad militante y combativa, la necesidad de parecer duro hace que un presidente adopte posiciones autoritarias frente aquellos grupos e instituciones que lo cuestionen o problematicen sus políticas. Se trata de una forma de masculinidad que no solo está en desacuerdo con otros sectores, sino que los demoniza, para menospreciarlos con apodos y ataques. Se hace necesario pensar críticamente sobre la relación entre masculinidad y política, tanto en el presente como en el pasado.

i Jackson Tambor Katz, “The Presidency as Pedagogy: A Cultural Studies Analysis of Violence, Media and the Construction of Presidential Masculinities,” (Tesis de doctorado, Los Angeles, University of California, 2009).

ii PLN, “El castrismo se violenta,” La República, 8 de julio de 1953, 9

iii “Cartago contra Figueres,” Diario de Costa Rica, 11 de julio de 1953; PD, “El figuerismo sepultó a José Figueres,” La Nación, 21 de julio de 1953, 21.

iv PD, “El figuerismo deja una estela de dolor por los lugares que transita,” La Nación, 4 de julio de 1953, 6.

v PD, “Rabioso ante la inminencia de su derrota el Figuerismo inició una etapa de provocaciones,” La Nación, 15 de julio de 1953, 8.

vi PD, “Las declaraciones del señore presidente Ulate,”, La Nación, 17 de julio de 1953, 9.

vii “Editorial: Propaganda y campaña política,” La Nación, 16 de enero de 1970, 14.

viii “Heridos anoche en refriegas en Avenida Central entre simpatizantes de los partidos políticos,” La Nación, 17 de enero de 1970, 32.

ix “Guardia Civil controló a provocadores,” La Nación, 24 de enero de 1970, 12.

x ICT, “Un llamado a la cordura,” La Nación, 24 de enero de 1970, 30.

xi “Editorial: El ejemplo de los delegados del T.S.E.,” La República, 28 de enero de 1970, 8.

xii PUN “Un hombre con los antecedentes de Figueres, no puede hacerle al pueblo la ofensa de pretender la Presidencia,” La República, 8 de enero de 1970, 18.

xiii PUN, “Esta es la diferencia,” La República, 15 de enero de 1970. 15; Mario Echandi, “Indigna a los costarricenses que Figueres ofrezca dar palo a los ciudadanos,” La Nación, 3 de enero de 1970, 23; PUN, “Ciérrele el paso al comunismo,” La Nación, 13 de enero de 1970, 32; PUN, “La victoria de Unificación será arrolladora,” La Nación, 24 de enero de 1970, 33.

xiv PUN, “Figueres agredió personalmente a un menor de edad,” La República, 13 de enero de 1970, 7.

xv PUN, “Cortina de humo para palabrotas de Figueres tienen mujeres liberacionistas,” La República, 14 de enero de 1970 12

xvi “Disturbios anoche en la Avenida Central: 7 heridos,” La Nación, 11 de enero de 1974, 8A.

xvii “Asaltado anoche por elementos de Liberación club de la Unificación,” La Nación, 12 de enero de 1974, 6A.

xviii “Guardia Civil sitió ayer el club de Unificación Nacional,” La Nación, 13 de enero de 1974, 6A.

xix “Figueres: G.W. ganará…”, La República, 11 de enero de 1974, 1.

xx Julio Suñol, “Editorial: Una paliza presidencial,” Diario de Costa Rica, 13 de enero de 1974, 4.

xxi Julio Suñol, “Editorial: Violencia maldita,” Diario de Costa Rica, 14 de enero de 1974, 4.

xxii “Violencia política estalló anoche,” La República, 27 de enero de 1982, 8.

 

José Daniel Jiménez Bolaños

Docente de la Escuela de Historia e investigador del Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericanas

¿Es posible una salida negociada a la crisis política de Nicaragua?

El pasado 03 de enero de 2023 el programa “La Mesa Redonda”, presentado por Sergio Marín Cornavaca, invitó a participar al historiador Vladimir de la Cruz, en busca de situaciones de similitud entre Costa Rica en alguna situación como la actual en Nicaragua, que requiere de alianzas políticas para lograr una reforma a la Ley Electoral y la observación internacional en los procesos electorales, con el fin de establecer, si es posible, una salida democrática e institucional a la crisis política de Nicaragua.

Puede ver el programa completo en el siguiente enlace: https://fb.watch/hQEmUjWXWz/

 

Compartido con SURCOS por Vladimir de la Cruz.

4 claves para el 2023. Cápsula informativa SIFUPCR

Para este 2023 SIFUPCR, de parte de Juan Carlos Durán Castro, dirigente sindical del sector salud, comparte 4 claves para empezar este nuevo año. 

  • Urge que haya un esfuerzo real con la Unidad Síndico Social, en cuanto a las luchas que se avecinan. 
  • Madurar la lucha en el campo informativo, el manejo de redes puede confundir a la gente, por ello se debe ganar la lucha en el área informativa. 
  • La lucha por el control de la junta directiva de la Caja del Seguro Social y por la gerencia general de la misma. 
  • El proyecto de ley 21884, que intentará liquidar el fondo de retiro de empleados de la Caja del Seguro Social. 

Denuncia pública: Ricardo Araya Rojas denuncia excursión comercial a sitio sagrado de la comunidad de San José Cabécar

Martes 03 de enero, 2023. Se está organizando una excursión comercial al sitio sagrado de la comunidad de San José Cabécar. Dicha actividad es irrespetuosa y atenta contra la espiritualidad y cosmovisión de la cultura cabécar y más tratándose de una actividad que está lucrando con un sitio sagrado para ellos. 

Dicha actividad no cuenta con el permiso ni el aval de ninguna autoridad religiosa y espiritual del pueblo cabécar.

Desde la comunidad elevan la más alta protesta y dicen que no serán bienvenidos ni a San José Cabécar ni a lugares cercanos.

De siervos menguados a poder popular

Sea parte del conversatorio a través del programa Alternativas, que se llevará a cabo este 6 de enero, titulado: «De siervos menguados a poder popular», el cual contará con la participación de Alberto Rojas, director de la Escuela Ecumerico de Ciencias de Religion en la UNA; Manuel Delgado, filósofo, periodista y escritor; Valeria Bolaños, estudiante de Ciencias Políticas y representante estudiantil en el Consejo Universitario de la UCR; Luis Gerardo Arce, historiador y José María Gutiérrez, profesor emérito de la UCR.

También se podrá escuchar desde Radio 16, y desde el en vivo de Facebook en Alternativas a través del siguiente enlace: HTTPS://N9.CL/ALTERNATIVAS

Salario escolar en sector privado

Freddy Pacheco León

Información del Banco Popular: «Los interesados en abrir este ahorro para el próximo año, puede dirigirse a las oficinas comerciales del banco, y si desea obtener más información puede acceder a su página web.

Como parte de los requisitos para iniciar esta cuenta, usted debe ser un trabajador del sector privado; ahorrar entre un 4,16% y un 8,33% del salario bruto mensual; y solicitar al patrono la retención salarial para que este remita los fondos al Banco Popular». (BP).

Ahora bien, no sabemos si algunas empresas se han negado a hacer las retenciones y las transferencias al Banco Popular, pues el servicio es ofrecido por el BP a disposición de los trabajadores del sector privado que así lo requieran.

Es el mismo procedimiento que se ejecuta con los funcionarios públicos. La diferencia es que para los últimos corresponde al Ministerio de Hacienda hacer la retención mensual.

Perú 2023: De los acontecimientos recientes, presentes y futuros

¿La formación social ante la necesidad histórica?

¿Qué pasó en Perú el 7 de diciembre de 2022, con la detención del presidente Pedro Castillo, por agentes uniformados y su posterior privación de movilidad y sujeción a comunicación parcial con el ámbito del dominio público? Presidente electo democrática y formalmente de acuerdo a lo constitucionalmente establecido (no ex presidente).

¿Qué pasará en el país?

El pretexto

En su discurso ante el congreso, la ciudadana Dina Boluarte expresó:

“…Como todos conocemos, se ha producido un intento de golpe de Estado, una impronta promovida por el señor Pedro Castillo…”.

No se refiere al ex presidente, ni mucho menos al presidente.

Ante esto, analistas y personalidades políticas proponen:

“Primero, no fue una tentativa de golpe de Estado… existe en la Constitución peruana el mecanismo de disolución del congreso por el presidente…Antes que el presidente haya sido declarado en vacancia … en la mañana declara disuelto el congreso peruano, o sea, el congreso, que ya debería estar disuelto, lo declara vacante. Entonces esto fue un clarísimo golpe de estado parlamentario hacia el presidente, con el apoyo de las fuerzas armadas, de la policía, de la fiscalía…y también, obviamente, de las empresas de comunicación.” Amauri Chamorro. “En Contexto”.

Según el párrafo anterior, primero: no hubo golpe de Estado (“el presidente aplica algo previsto en la Constitución”); segundo: el congreso que declaró en vacancia al presidente, ya no estaba vigente, por lo tanto, Pedro Castillo nunca ha dejado de ser y sigue siendo, el presidente de El Perú.

Por su parte, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador dijo:

“El caso de Perú es lamentable…se debe fundamentalmente a intereses de un grupo que domina y que no permite que el pueblo peruano, sobre todo los que viven en la sierra, participen en la vida pública y ejerzan sus derechos políticos y que haya una auténtica democracia. …Es una élite…una minoría…rapaz…para su beneficio…Los pueblos buscan liberarse de esa opresión, de esas oligarquías, participan por la vía electoral. Sin embargo esas oligarquías, apoyadas por… los medios de información, casi todos al servicio de ese régimen de saqueo, de corrupción y de injusticias, hacen muy difícil el que gobiernos surgidos de procesos democráticos, populares puedan gobernar, que es el caso del Perú. Gana el presidente Castillo, les cuesta mucho a los de la llamada clase política, aceptar los resultados, pero él ganó y desde que llegó empezaron a obstaculizarlo…la mayoría del congreso está en contra del presidente que está detenido. No hay pruebas de que haya cometido un delito…”.

Para esa élite, no es posible que un “cholo”, que un “indio sombrerudo”, que no pertenece a ella, que no es de los que manipulan y que pretende gobernar para beneficio del pueblo y en consecuencia, contra sus intereses, siga detentando el poder formal: hay que quitarlo, hay que sacarlo de ahí, a como de lugar.

Por eso, desde antes habían intentado que no culminara el proceso por el que ganó la presidencia; lo obstaculizaron durante su ejercicio y al fin decidieron: “A grandes males, grandes remedios”. ¿Cómo se le ocurre eso de querer gobernar para el pueblo? No invente: ¡Al carajo!

Del verbo “Terruquear”.

En las regiones del sur dicen “si tanto nos terruquean…”.

¿El gobierno del presidente Castillo, es cercano al terrorismo?

A quien expresa sus ideas en contra de la corrupción y en pro de la justicia social, los que detentan el poder, lo “terruquean”.

Se refiere a lo siguiente: “terruquear” viene de “terruco” y “terruco” viene de terrorista.

Es una forma de descalificar a cualquier persona que se pronuncia o expresa en contra de la corrupción, o el manejo del poder del Estado, para fines propios o de grupos y no para toda la población. Es un peyorativo.

Dicho de otro modo, “terruco” es remedo de terrorista, como “comunistoide” de comunista o “marxistoide” de marxista; y por supuesto que, terrorista es despreciable.

El asunto no está en ser terrorista o nó: es descalificarlo por esa vía.

Pero…¿Solo intereses locales? ¿Asuntos de geopolítica?

Según el ex canciller del presidente Pedro Castillo, Héctor Béjar Rivera, más de 40 proyectos mineros que están esperando empezar operaciones, están ya financiados. Se trata de proyectos que constituyen miles de millones de dólares y el presidente Castillo no les ha dado “luz verde”. Están esperando empezar y son proyectos a tajo abierto, que están en las cumbres andinas, en el origen de las cuencas hidrográficas que tiene el perú y necesitan mucha agua para su operación. Eso afectará la vida de muchas comunidades locales que hace tiempo están resistiendo a esas inversiones, así como otras muchas inversiones que están ya en ejecución y tampoco pueden continuar. Esa es una de las razones, si no la fundamental, por la que el presidente Castillo ha sido destituido, para que no siga siendo obstáculo a la ejecución de estos proyectos, que sin duda, van a causar resistencia, como se dijo, de campesinos, agricultores, pobladores.

Por otro lado, están los proyectos ley que fueron introducidos por Fujimori en el año 90, que vencen el año 2023 y que deberían ser re discutidos para que continúen y si en el 2023 “hay un gobierno militar, serán renovados por unos 40 o 50 años más”.

“Inty Noticias”, se pregunta: “¿Porqué vacaron a Castillo?”. Entre las respuestas, propone que el presidente Castillo estaba pronto a firmar un contrato con los chinos, para la construcción del tren sudamericano, desde Tumbes a Tacna, de ahí a Cusco y Puno y desde ahí a Argentina y Brasil, para desarrollar su comercio. Parte de la nueva Ruta de la Seda.

Esa red de trenes conecta directamente con el “gran puerto” que los chinos están construyendo en Chancay. “Esta es la gota que colmó el vaso para Estados Unidos… y la vacancia fue diseñada por la embajada norteamericana y eso explica porqué la embajadora norteamericana, Kenna, fue de inmediato a entrevistarse con la señora Boluarte al día siguiente de haber subido al poder…Además, las mineras exigen que les entreguen los yacimientos de litio y de uranio”.

Respuesta y consecuencias. La respuesta popular. Posibles escenarios futuros. ¿Qué viene?

Es el sentir manifestado por sectores de la población, que el congreso no tramitaba proyectos que el presidente Castillo enviaba. Además, piden la restitución del presidente, que se vaya la señora Dina Boluarte, calificada por algunos de golpista y usurpadora y se hace referencia con indignación al “fujimontesinismo”, como algo dañino y oprobioso, en alusión al período y lo relacionado a Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos.

En la región de Puno se conformó un comité de lucha, con la participación de organizaciones de base, que entre sus exigencias plantea elecciones generales, de Asamblea Consituyente para cambiar la constitución del 93, que se retome la Constitución Política del año 1979, y que se elija un nuevo congreso.

Análisis aparte merece la “Marcha de los 4 Suyos”, la “Toma de Lima” y el llamamiento a paro, por parte de organizaciones populares.

Por ahora, se ve en cuanto a las las condiciones subjetivas: hay malestar, molestia, enojo. Parece no haber miedo y sí disposición de lucha. Es una reacción social que no está esperando líderes, sino generándolos. El interior del país, está harto del abuso de Lima para con el resto del país.

Se impone plantear preguntas de un orden como: ¿Cómo está la organización? ¿Cuál es el proyecto social y político? ¿Estamos ante una coyuntura? ¿quiénes son los nuevos actores? ¿Se trata del actuar de la clase para sí?

También preguntas de orden como: ¿Esto puede seguir pasando a estas alturas de la historia? ¿Como se moverán los actores involucrados, incluyendo los internacionales? ¿Cuál será la respuesta de la “clase política” peruana?

Por último: ¿Cuál será el costo social y humano?

Edgar Chacón

3 de enero de 2023.

Transparencia y la confiabilidad en la función pública

José Luis Pacheco Murillo

Es evidente que hoy día lo que se pretende hacer de “a callado” con la pretensión de que nadie se entere no es posible, pues hoy más que nunca queda claro que “entre cielo y tierra no hay nada oculto”.

En estos días ha salido a la luz pública, -sin que a esta hora se confirme tal situación, pero que la sola manifestación de que pudo haber sido, ya para el colectivo ciudadano lo fue y punto-, que la Ministra de Salud y la Jefa de la bancada oficialista en la Asamblea pagaron a un “Troll” para que en redes sociales se dedique a desprestigiar a personas y medios de comunicación.

A estas alturas, la tecnología misma impide que pasen inadvertidas actuaciones que se encaminen a propósitos concretos, y si bien muchos pueden utilizar las redes sociales como medio de comunicación, también los hay que las usan para obtener beneficios personales causando daños a otro.

Lo que si puede resultar, de comprobarse, inapropiado y comprometer la transparencia y la confiabilidad del pueblo hacia ellas es que funcionarias de la talla de la Ministra de Salud y la señora diputada oficialista hayan pagado s uno de esos troles para que afectaran reputación e imagen de personas y medios.

Eso puede resultar muy peligroso y generar acciones en contra de ellas mismas. Deben tener mucho cuidado.

Además, deberán por todos los medios posibles, si fuese factible, demostrar que tales acusaciones son falsas. Por el bien de ellas y de la institucionalidad. 

Dios quiera que ese tipo de situaciones, si fuesen ciertas, no se presenten más a nivel de gobierno, es decir, que funcionarios públicos, de cualquier nivel, pretendan utilizar medios poco transparentes e incluso hasta posiblemente delictivos, para lograr ulteriores propósitos en contra de personas y medios. Además y como decían nuestros abuelos “pueden salirles el tiro por la culata”.

Marco, el del valle de las mañanas cristalinas

Luko Hilje Q. (luko@ice.co.cr)

Escrito como prólogo del libro “Obra reunida de Marco Aguilar”,

compilado por Erick Gil Salas, y publicado por la EUNED.*

* Esta reproducción es un homenaje de Luko Hilje para el poeta Marco Aguilar ante su fallecimiento. En la foto de portada Marco Aguilar se aprecia con Lucrecia, hija de Jorge Debravo.

No me siento calificado para hablar sobre la poesía del muy querido amigo y poeta Marco Aguilar, por una razón sencilla: soy científico de formación y no sé de poesía, aunque en una época por afición escribí bastante, y a menudo adquiero poemarios que leo con gusto.

Y, debo decirlo, son muy pocos los poetas y poemas que me conmueven, que tocan profundo las fibras de mi sensibilidad. No digo -presuntuoso sería- que ese sea el único ni el más relevante criterio para juzgar en valor de un poema, pero en mí es lo más importante, como me sucede con la música, la pintura, la escultura y otras de las bellas artes.

Fue por eso que, al ser invitado a escribir unas palabras para esta obra reunida, mi primera reacción fue negarme a hacerlo, justamente por respeto a Marco. ¿Un pobre biólogo metido a crítico de poesía?

Pero, por fortuna, pronto el amigo Erick Gil Salas me aclaró que no se trataba de eso, y que tan solo quería unas palabras mías sobre Marco, por el afecto que siento hacia él y su obra. Y entonces, pues así sí acepté, porque para hablar de su poesía no hay que saber de ésta sino, más que leerla, aspirarla y sentirla como al aire, porque tiene el don de llegar sola, espontánea y fluida hasta los más recónditos intersticios del alma.

Porque Marco tiene la inmensa virtud de insuflar valor poético a lo simple y lo cotidiano, oficiando como una especie de demiurgo que transmuta lo trivial y lo obvio en joyas poéticas. En su poesía no hay rebuscamientos ni nebulosas, sino palabras y conceptos sencillos, entendibles por todos, con las que él construye imágenes y sensaciones que realmente conmueven, provocando un grato regocijo.

Me atrevo a decir que uno puede tomar cualquiera de sus poemas de manera aleatoria y de seguro que las hallará de inmediato. De hecho, lo acabo de hacer y, tras un breve chapuzón en dos de sus poemarios, he extraído estas cuatro hermosas perlas: “No hay nada más terrible que un segundo; / de segundo en segundo nos movemos / acumulando siglos y milenios”, “Es tan manso el maíz y tan humilde / que lo eligieron dios y se apenaba”, “¡Cómo sabe a mujer la ortografía / si me pongo a escribir de Magdalena!”, “Te quiero así no más, sencillamente, / y es tan complejo el rumbo de quererte / que a veces ya no entiendo, de repente / si voy a acariciarte o a morderte”.

Al respecto, creo oportuno relatar una significativa vivencia con un grupo de productores de tomate de Guayabo de Turrialba, con quienes desarrollamos un proyecto hace pocos años. Al concluir éste, en el reverso de la carátula de un cuadernillo con varios panfletos sobre agricultura orgánica y manejo de plagas, decidí incluir su “Canción de Juan”, que inicia así: “Soy un hombre cualquiera que cultiva / su pequeña parcela de tomates. / En mi casa hay chiquillos y petates / y una mujer instándome a que viva”.

Y el día de la clausura del proyecto en el CATIE, antes de entregarles el cuadernillo, se me ocurrió leer el poema. Cuando rematé diciendo “a mí me basta para estar contento, / engañar a los niños con un cuento / y ver muchos tomates en la mesa”, los ojos vidriosos de esos hombres y mujeres -fiel reflejo de sus corazones estremecidos- me revelaron el claro poderío de la palabra de Marco.

Artífice de la palabra, Marco es un excelente contertulio, con quien he compartido decenas de horas de rica conversación en los casi diez años que tenemos de conocernos. Llegué una tarde de algún mes de 1997 al taller de televisión en que labora, con su poemario “El tránsito del sol”, pues quería que me lo autografiara.

Pero lo cierto es que ese era el pretexto para conocer en persona al miembro de la portentosa tríada de iconoclastas -junto con el recordado Jorge Debravo y Laureano Albán- que hace poco más de 40 años creó el Grupo de Turrialba y después estremeció nuestro anodino mundo literario con la refrescante renovación inducida desde el Círculo de Poetas Costarricenses. Por supuesto que desde muchacho conocía muchos de sus poemas, gracias a mi hermano Niko, cuya afición por la poesía lo hacía comprar libros y coleccionar los suplementos culturales dominicales de algunos periódicos.

Y, desde aquella tarde, con esas exageradas humildad y bonhomía que lo caracterizan, forjamos una linda e imperecedera amistad que, lamentablemente, tenemos menos tiempo para cultivar desde que dejé de vivir en Turrialba.

Sin embargo, como voy allá con cierta frecuencia, siempre muy de mañana, varias veces me ha recibido a bocajarro toda la luz del amanecer, desde las alturas del volcán. Y, contemplando ese espléndido valle, me es imposible no evocar a Marco siempre, quien supo decirnos que: “En el valle amanece de repente. / No es igual que en el mar o en la llanura / donde el sol, tan despacio y sin premura / incinera las rutas del oriente. / Llega toda la luz rápidamente / para sorpresa de la noche oscura. / La mañana de aquí nace madura / y el cielo es como de agua transparente”.

¡Bendito territorio de lluvias y aguajes! Pródiga y mágica tierra de la que por alguna razón insondable a menudo brotan poetas, sobre todo en enero (¿verdad Jorge, Laureano, Clarita, Erick y Marco?), quienes han sabido cantar con desenfado y originalidad a la vida, al ser humano y a la maravilla de la creación.

Sí, a esa que se recrea en cada alborada, en la insolente y frenética algarabía de aves prodigiosas, cuando el sol se asoma de súbito desde el Caribe, colmando el cielo de luz y forjando las mañanas más cristalinas jamás imaginadas.