En un pueblo hicieron una encuesta entre las mujeres preguntándoles “¿a quién preferirían encontrarse en medio de una montaña, si a un oso o un hombre?”.
El resultado fue apabullante: a un oso.
Los hombres del lugar reaccionaron ofendidos. ¿Cómo es posible?
Las mujeres explicaron.
Ambos nos pueden matar, dijeron, pero el oso no me violaría, ni me enterraría, ni me desaparecería…
La historia la contó mi hija cuando comentábamos noticias como que a una maratonista de Uganda su excónyuge la había quemado viva, que una mujer en Francia había sido drogada por más de una década por su marido para ser violada por más de 50 hombres, o el ensañamiento cada vez más creciente de los femicidios en Costa Rica.
El juicio en Francia es público, a pedido de la mujer. “Ya basta que nosotras nos avergoncemos por estos actos; es hora de que se avergüencen los verdaderos responsables y se expongan ante la opinión pública”.
“Ninguna clase social renunciará voluntariamente al ejercicio
del poder” (posiblemente V.I. Lenin lo dijo).
Por Habib Succar Guzmán
¿Patadas de ahogados?
En mi artículo “El manifiesto de los bobos”, aludí al pronunciamiento público de algunos de nuestros expresidentes de la República, quienes se expresaron enérgicamente en contra de la iniciativa del presidente AMLO de reformar el Poder Judicial, con el fin de “limpiarlo de corrupción, separarlo del poder económico de las élites, y permitir su democratización por medio de la elección mediante voto secreto, libre y universal, de jueces, magistrados y ministros”.
En México se llama “ministros” a los integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN, 11 integrantes), quienes han sido nombrados siempre a partir de la propuesta del presidente de la República, que el Senado ratifica mediante votación calificada de dos tercios de los senadores presentes. En la actualidad, de las 5 propuestas que ha realizado el presidente AMLO al Senado, con una terna para que los Senadores(as) escojan surgieron José Luis González, Margarita Ríos, Loretta Ortiz, Yasmín Esquivel y Lenia Batres. No obstante, de esas 5 personas escogidas, propuestas por AMLO, solo tres muestran una clara afinidad con las políticas generales del gobierno de AMLO y los dos primeros, González y Ríos, “traicionaron” a AMLO y se unieron a las filas de la oposición. Recordemos que ser de oposición en la SCJN ha significado conformar una mayoría anti AMLO que ha rechazado y desechado muchas de las leyes que el Congreso de la Unión ha aprobado en los últimos 3 años y que la Suprema Corte “ha tumbado”.
Curiosamente, el sistema mexicano permite que, de la propuesta de una terna que envía el presidente al Senado, sino hay una mayoría calificada (porque los partidos no se ponen de acuerdo), obliga al presidente a enviar una nueva terna y de esas 3 personas, la que tenga mayor votación simple queda elegida integrante de la SCJN.
Es decir, con el mecanismo actual de elección de ministros(as) de la Suprema Corte (SCJN), aunque el partido de gobierno no tenga las 2/3 de los votos (mayoría calificada) el mecanismo permite que al final el presidente imponga a la persona que desea nombrar con solo que su partido de gobierno que tiene mayoría simple, vote por esa persona y obtenga el nombramiento y no por mayoría calificada. Con este mecanismo, el presidente AMLO podría nombrar a todos(as) los ministros(as) de la Suprema Corte que le correspondan en su sexenio y que pueden ser hasta 6 o 7 ministros(as) durante el periodo, lo cual, le garantizaría una mayoría en la SCJN de 7 votos necesarios para aprobar todas sus propuestas que hayan sido aprobadas en el Congreso.
Parecería entonces que ante la lógica del poder, no tiene mucho sentido que el presidente AMLO quiera modificar este sistema y se pase a un mecanismo de elección popular mediante voto directo, secreto y universal de los ministros(as) de la SCJN y además, de los(as) magistrados(as) de las demás instancias del Poder Judicial, el Poder Electoral (TEPJF) y el Instituto Nacional Electoral (INE). El presidente AMLO estaría renunciando al ejercicio de una parte importante de su poder en beneficio de una elección más democrática y popular de ministros, jueces y magistrados.
El fin último de esta propuesta de AMLO, incluida en la llamada “Reforma Judicial” que se está tramitando en estos días en el nuevo Congreso de la Unión (Diputados y Senadores 2024-2027), sería que el Poder Judicial sea realmente independiente de los partidos políticos, del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo y de los poderes fácticos (oligarcas, empresarios, medios de prensa, banqueros, etc. etc.); y por qué decir “realmente independiente”, por la sencilla razón de que los ministros, jueces y magistrados del Poder Judicial, durante las últimas décadas, ha estado sometido al Poder Ejecutivo, a la oligarquía y los poderes fácticos, sobre todo los medios de prensa, que antes incluso ponían presidentes en México, como Televisa.
La Reforma Judicial
En nuestro artículo citado El manifiesto de los bobos mencionamos que algunos de nuestros incautos (¿?) expresidentes de la República que firmaron el oprobioso manifiesto que les redactó una organización de derecha europea dizque a favor de la democracia, dirigida por Kevin Casas Zamora, se manifestaron así: “Rechazamos enérgicamente cualquier intento de modificar el sistema judicial que pueda debilitar la independencia y autonomía de los jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial mexicano, incluido el Tribunal Electoral; como la propuesta del partido oficial Morena, que busca implementar elecciones populares para la selección de estos cargos, haciéndolos depender de influencias políticas, comprometiendo la imparcialidad de sus ministerios y haciéndolos presa de una Justicia de opinión. Una reforma que implique el debilitamiento y desmantelamiento del Poder Judicial (…) representa un atentado grave contra la democracia y la vigencia de un orden constitucional”, concluyen los 20 expresidentes firmantes del hipócrita libelo.
No me voy a extender aquí en toda la corrupción que impera en el Poder Judicial mexicano y que he señalado con lujo de detalles en otros artículos (Véanse: El poder más corrupto, Guerra en redes y Lawfare, El juico del siglo, la Corte y la prensa, por citar estos 3 artículos, pero hay más). No, el tema de la corrupción del Poder Judicial mexicano ameritaría aquí muchísimas páginas y páginas de fechorías inimaginables cometidas por jueces, magistrados y ministros del sistema judicial mexicano. Otro tanto muy parecido sucede en muchos otros países de Latinoamérica sobre todo, pero el caso mexicano se lleva todas las medallas de oro de una olimpiada de la corrupción y el nepotismo.
Un ejemplo demoledor
En 1994 “Al entonces presidente Ernesto Zedillo no le tembló la mano para cerrar el 1 de enero de 1995 y durante un mes la Suprema Corte de Justicia de la Nación y, mediante la figura de jubilación inmediata, separar de su cargo a sus 26 ministros. Sucedió en 26 días: el primer mandatario firmó la iniciativa y promulgó las reformas a 20 artículos constitucionales aprobadas por senadores, diputados y la mayoría de los congresos locales, cuya génesis tomó 52 días (del 5 de diciembre de 1994 al 26 de enero de 1995).” Entonces, el presidente Zedillo (1994-2000) mandó a jubilar de forma vitalicia a los 26 integrantes de la Suprema Corte de Justicia y volvió a integrar una nueva Corte con tan solo 11 miembros nombrados únicamente por el presidente de la República. “La interpretación generalizada fue: Zedillo no quiere una Corte integrada por ministros nombrados por los expresidentes Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.” (las citas entre comillas son de la revista Contralínea).
Es notable cómo en aquel entonces, Zedillo obtuvo muy fácilmente la mayoría calificada del Congreso (Diputados y Senadores) mediante acuerdo entre los partidos PRI y PAN, que se suponía eran opositores a muerte desde casi 50 años de enfrentamientos políticos. Pero es que según AMLO el PRIAN (PRI + PAN) ya venía funcionando desde 1988 con el fraude electoral pactado a favor de Carlos Salinas de Gortari, candidato del PRI, que fue avalado por el partido de oposición, el PAN, robándole la presidencia al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas, efectivo ganador de la contienda electoral de 1988 con una alianza de partidos en el Frente Democrático Nacional (de izquierda). Ante este fraude, los medios de comunicación se apresuraron a legitimar “la elección de Carlos Salinas” ante el “peligro” que significaba Cárdenas.
Ni la oligarquía, ni los empresarios, ni los medios de prensa y sus opinadores, ni toda la nomenklatura del Poder Judicial se quejaron en absoluto del golpe autoritario y anti democrático cometido por Zedillo (llamado también Golpe de estado), con la complicidad de la mayoría calificada del Congreso. “Nadie dijo esta boca es mía”.
Zedillo nombró directamente 2 de 11 ministros, y el Congreso, por unanimidad, nombró a los otros 9 que Zedillo les propuso (los 3 Diputados del PRD se ausentaron de la votación).
No sin razón y con muchísimas pruebas, se afirma que la democracia en México está recién estrenada desde 2018 a partir de la elección de AMLO, porque desde entonces ya no se cometen fraudes electorales desde el gobierno (lo que llaman “una elección de estado”) y solamente han persistido prácticas nefastas de fraudes en algunos estados donde todavía gobierna la oposición a Morena.
Además, AMLO ha mantenido una prudente distancia de la Suprema Corte y no como en gobiernos anteriores, cuando la SCJN estaba sometida al mandato del presidente. Además, durante su sexenio AMLO no ha contado siempre con una mayoría calificada en el Congreso y ha tenido que lidiar con la oposición del PRIAN-RD + MC, pero aún así durante sus primeros 3 años 2018-2021, se lograron varios acuerdos con la oposición y la mayoría calificada para la aprobación de ciertos proyectos de ley y modificaciones constitucionales.
Por otro lado, en artículos anteriores dimos cuenta de cómo el Poder Electoral, básicamente en el Instituto Nacional Electoral, el presidente y la mayoría de los consejeros(as) se comportaban como partido opositor a AMLO y no como un juez imparcial en las contiendas electorales.
En palabras de AMLO, en los sexenios anteriores, básicamente desde 1988 hasta el 2018, lo que tenían en México era una simulación de sistema democrático, porque el cogobierno del PRI + PAN + PRD cubría con máscaras todo el andamiaje institucional, incluyendo en primer lugar el Poder Judicial, arrodillado ante el Poder Ejecutivo. Por ello es una verdadera hipocresía el dicho de la oposición, que repiten los incautos expresidentes de Costa Rica, de que la Reforma Judicial propuesta por AMLO tiende a “debilitar la independencia y autonomía de los jueces” (sic) y que la propuesta de elección popular de los jueces los hará “depender de influencias políticas, comprometiendo la imparcialidad de sus ministerios” (sic), cuando lo cierto es que nunca ha existido esa independencia e imparcialidad del Poder Judicial como un todo.
La peor calificación
“El poder más corrupto” fue el título de un artículo que publicamos sobre el Poder Judicial en México y que ya citamos aquí también. Pero resulta que en las encuestas de opinión entre el pueblo mexicano, el Poder Judicial no solo sale muy mal librado sino que, la propuesta de Reforma Judicial que hizo AMLO ante el Congreso el 5 de febrero de 2024, es ampliamente aceptada por la enorme mayoría del pueblo. Veamos. Sobre la corrupción imperante en el Poder Judicial:
No solo el 61% considera que hay mucha corrupción en la mayoría de funcionarios (jueces, magistrados y ministros) sino que dentro de un 35% adicional se considera que “pocos son corruptos”, pero los hay.
En cuanto a la opinión sobre la forma en que deben ser elegidos los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), un abrumador 75% desea que sean elegidos por votación directa del pueblo mexicano y un 21% considera que debe elegirlos el Senado de la República:
En cuanto al control y sanción de la conducta de los jueces, magistrados y ministros, una apabullante mayoría desea que sea un órgano independiente del Poder Judicial, porque actualmente esas funciones las realiza el Consejo de la Judicatura, que es presidido por la misma presidencia de la SCJN, quien se convierte en juez y parte:
El nepotismo
Hay estudios sobre el nepotismo en el Poder Judicial que dejan pasmado a cualquier observador imparcial, con un 26% de jueces, magistrados y ministros que tienen familiares directos trabajando ahí. Hay casos donde se cuentan hasta 76 personas que son familiares directos y que laboran en un mismo despacho o en despachos cercanos. La muy cacareada “carrera judicial” es realmente una máscara para disfrazar el tráfico de influencias y la necesidad de contar con “un padrino/ madrina” que le permita el ascenso o nombramiento a una persona dentro del sistema. Pero no nos vamos a extender en este tema que se suma a la corrupción pura y simple.
El Cartel de la Toga
Así le han venido llamando a la casta judicial que se cubre y defiende entre ellos mismos ante cualquier ataque o cuestionamiento externo al Poder Judicial. Con ello se alude a la delincuencia organizada, sobre todo los carteles de la droga y se establece un parangón de los funcionarios judiciales con estos delincuentes.
El pueblo mexicano sabe que solamente reciben justicia quienes tienen el dinero para pagar por ella. Es decir, la gente adinerada tiene patente o inmunidad para violentar las leyes y cuenta con el sistema judicial para garantizar que no será juzgada y condenada, eso se queda solamente para los pobres que no pueden pagar costosos abogados o jueces corruptos, venales. Los casos de impunidad en delitos graves y homicidios son pasmosos. Los feminicidios usualmente resultan en absoluciones de los culpables. Todo tipo de despojos, atropellos e injusticias se cometen por doquier y no hay quien le garantice imparcialidad o independencia del juez que atiende y resuelve diariamente los asuntos.
Esto es especialmente evidente cuando los involucrados en un proceso judicial son miembros de la élite económica, empresarial, financiera o delincuentes de cuello blanco o de la delincuencia organizada de muy alto perfil, cuyos casos generalmente son resueltos a su favor, aun en contra de todas las pruebas y evidencias aportadas en el proceso. Los tristemente famosos “sabadazos” son aquellas resoluciones que ponen en libertad a esos delincuentes de alto perfil, usualmente narco traficantes o políticos, que son liberados en la madrugada del sábado, porque las Fiscalías no laboran fines de semana sino hasta el lunes y cuando regresan a funciones, ya es tarde para apelar o volver a aprehender a los peligrosos o famosos delincuentes liberados.
Lo más paradójico y escandaloso, y se ha puesto en evidencia en estos días, es cómo la SCJN es la primera instancia donde se violan la Constitución y las leyes, en aras de obtener un fin político o politiquero, que defienda los privilegios de esa casta judicial que ofende con su existencia al pueblo mexicano. Los casos relacionados con el gobierno de AMLO o el mismo trámite actual de la Reforma Judicial en el Congreso harían sonrojar a un estudiante primerizo de Derecho, por la clase de violaciones al sistema jurídico que la SCJN está acuerpando, al extremo de admitir recursos de amparo contra el Congreso para impedirles sesionar y legislar en materia constitucional, algo que está expresamente vedado por diferentes preceptos constitucionales y ordinarios. El descaro de la casta judicial no tienen límite.
Alegan los trabajadores de base del Poder Judicial que serán afectados negativamente con la Reforma Judicial, pero están siendo instrumentados por jueces, magistrados y ministros, cuyos salarios y prestaciones están totalmente fuera de la Constitución y la ley, llevando incluso a miles de trabajadores a sumarse a una huelga general, a la cual, increíblemente, se ha sumado también la SCJN. No hay palabras para describir la desfachatez de los ministros de la Suprema Corte.
En su lucha contra la Reforma Judicial, la derecha mexicana no ha escatimado esfuerzos ni recursos y han acudido a la ONU, la OEA, la CIDH y, desde luego, la prensa internacional a la cual han de pagarle jugosamente para promocionar sus causas en contra de la decencia, la democracia y la justicia pronta y cumplida en el Poder Judicial mexicano.
No me voy a extender con los casos de espanto, pero ya dijimos en otro artículo aquí que México es el único país del mundo donde existen miles de personas privadas de libertad, que acumulan más de 10 y 15 años encarceladas, sin juicio ni condena. Así de ineficiente y corrupto es el Poder Judicial en México y las víctimas más frecuentes y abundantes de estos abusos son las mujeres y los y las indígenas.
La Reforma Judicial va porque va. Claudia Sheinbaum lo dijo y lo repitió mil veces durante la campaña electoral: “pedimos al pueblo que nos de una mayoría calificada en el Congreso (el Plan C de AMLO), para llevar a cabo las reformas constitucionales que nos permitan modificar al Poder Judicial y otras instituciones”, así como variar la legislación para brindar mayor justicia social y protección a los pobres de México. Y el pueblo acudió masivamente a las elecciones y le otorgó a la Coalición Juntos Hacemos Historia la mayoría calificada en el Congreso y una altísima votación del 60% para la presidencia, frente al escuálido 28% que obtuvo la candidata de la derecha que se lanzó en oposición a la candidata Sheinbaum.
Pocos realmente conocen el corazón de los periodistas, contrario a lo pensado, la mayoría tiene ingresos de subsistencia, ahora de clase media baja.
Apenas circuló la noticia de la enfermedad del colega José Meléndez, la ayuda económica no ha dejado de fluir, primero ₡700.000 pocas horas después, un segundo apoyo superior al millón de colones.
Gracias a los cuidados paliativos de la benemérita Caja Costarricense de Seguro Social, al infinito amor de la familia, no hay dolor en el cuerpo de José.
Muchos quieren visitarlo para expresarle gratitud, cariño, solidaridad, este no es momento, mejor una plegaria y quien pueda, seguir cooperando.
Gracias a periodistas radicados fuera del país, también han dicho presente.
El dinero recaudado por iniciativa de sus excompañeros del desaparecido periódico Al Día, llega a las manos que cuidan con profunda entrega y solidaridad al entrañable amigo.
Que tu cuerpo no sufra José, guardaremos tantas imágenes tuyas.
No se me olvida cuando con el equipo de la escuela de periodismo de la UCR, jugamos en el Fello Meza, el preliminar del partido Club Sport Cartaginés y la Selección de Cuba.
Estudiantes pobres entonces, en medio juego te aplicaron la grúa, no por malo, simplemente, se te destaparon los tacos.
Me acuerdo verte correr frente a la gradería popular, enarbolándolos ante la fanaticada, lluvia de silbidos y aplausos.
Hoy sólo queremos ofrendarte palmas por tu hermosa y aleccionadora vida.
Si tienes que irte, vuela en paz, mientras, tus amigos seguiremos colaborando para alivianarte este ineludible trance.
José Luis Valverde Morales
El SINPE de Mercedes Agüero 8394-3525. Anote “abrazo a José Meléndez”.
Lleva razón el ministro de Hacienda cuando afirma que la reforma fiscal de 2018 ya se agotó, y que los ingresos tributarios han empezado a escasear, son insuficientes para satisfacer las obligaciones estatales, y las aspiraciones de la sociedad costarricense. El ministro está en lo cierto además, cuando afirma que la solución pasa por generar ingresos frescos. En un evento auspiciado por la Academia de Centroamérica sugirió dos posibles fuentes: renta global e impuesto mínimo global.
Sobre renta global coincidimos, este esquema cerraría portillos a la elusión tributaria, y traería más equidad al sistema vigente. Sobre el impuesto mínimo global también, no tanto porque haya muchas empresas de origen costarricense generando rentas masivas en el exterior, sino más bien, porque la falta de una tributación de este tipo, facilita la evasión y elusión, pues no permite que las autoridades tributarias indaguen lo suficiente sobre las operaciones que personas o empresas tienen en otros países, y que en muchas ocasiones obedecen a esquemas de evasión tributaria (recordemos los Papeles de Panamá). La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) estima que los flujos ilícitos del comercio internacional representan el cerca del 15% de la producción nacional de Costa Rica, tal manipulación de precios reduce severamente los ingresos fiscales.
En ambas propuestas del ministro, se trata de impuestos que no recaen sobre las clases empobrecidas ni medias, por cuanto no tienen capacidad de generar ingresos significativos de múltiples fuentes, ni menos aún de llevar a cabo negocios en otros países.
Una reforma fiscal se aproxima, y es imprescindible que desde ya se tenga claro tres objetivos por cumplir: poner a tributar a los que tienen capacidad en su justa medida, cerrar los portillos para la elusión, y elevar el costo de la evasión; en todas el país está en pañales.
Sobre el primero, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ya había advertido la precariedad tributaria del país, el “Estudio Económico de Costa Rica, 2020” caracterizaba el desempeño tributario en rango mediocre. Concluyó que lo que recauda el Estado costarricense en impuestos por concepto de ingresos, beneficios y ganancias de capital de las personas, es seis veces menor de lo que recaudan por el mismo concepto sus pares de la OCDE, y en el caso de los impuestos sobre la propiedad, nuestro Estado recauda 4,4 veces menos.
Abordando esta tarea de manera moderada, equiparándonos al promedio de la OCDE, sumaría más de nueve puntos porcentuales del PIB en materia de recaudación tributaria, suficiente para atender las obligaciones sociales y la creciente deuda pública costarricenses. Aquí no debe caber duda de que, quienes no están contribuyendo según su capacidad, son las clases más favorecidas, la crítica de la OCDE es sobre la escasa tributación de quienes obtienen rentas del capital y de la propiedad, factores productivos de los que las personas en pobreza y los asalariados carecen.
En el caso de los otros objetivos, los esfuerzos para cerrar los portillos a la evasión y elusión, que deben ser continuos y crecientes, en Costa Rica están estancados; dos hechos lo demuestran, el proyecto más prometedor llamado “Hacienda Digital” se encuentra severamente retrasado, y las autoridades no han anunciado nuevas iniciativas. Adicionalmente, las recomendaciones de expertos que han investigado significativos hechos de evasión tributaria (p.e. los “Papeles de Panamá”) no han sido incorporadas en nuestra legislación.
En la práctica tributaria lo que ocurre es que los individuos que se benefician de altas rentas realizan una “planificación fiscal” agresiva, apoyados por despachos especializados en beneficiar a sus clientes afectando a la sociedad como un todo, encontrar los portillos que tienen las leyes, y las oportunidades de nuevas formas de organización de la producción, para minimizar el pago de impuestos. Es por ello por lo que, en los países desarrollados las reformas tributarias son constantes, mientras que en nuestro medio tardan décadas.
Por otra parte, en los últimos años se han llevado a cabo múltiples esfuerzos por sanear las finanzas públicas desde el lado del gasto, con reformas a los sistemas de pensiones, el empleo público, la regla fiscal y eliminación de destinos específicos. Muchas de estas reformas ciertamente abordaron temas necesarios y urgentes, sin embargo, este espacio parece haberse acabado, y es necesario mirar hacia el lado de los ingresos, en particular de aquellos que llevan décadas sin aportar al fisco lo que les corresponde.
Desde la fundación de la Segunda República, Costa Rica se configuró como un Estado Social de Derecho, una sociedad en la que el Estado “procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la riqueza” (Constitución Política art. 50), en el que a sus ciudadanos se les garantiza amplios derechos esenciales como el acceso a la salud, la educación, un ambiente sano, trabajo, vivienda digna, entre otros. A pesar de esta norma visionaria, que ha hecho del país una nación singular y envidiable en el contexto latinoamericano, hay quienes no se ven comprometidos con ella, y la dinamitan desde dentro y fuera del Estado.
El no llevar a cabo los esfuerzos suficientes para dotar al Estado costarricense de los recursos necesarios para ofrecer un nivel de vida digno a los ciudadanos, representa una traición a esta visión inscrita en la Constitución Política. Parafraseando a José Mujica, cuando decimos que no hay suficientes fondos públicos “es porque tenemos la cobardía política de no cobrarles, pedirles y meterles la mano en los bolsillos a los que pueden”.
Entonces sí, coincidiendo Hacienda, la impostergable reforma tributaria, la esperanza es que hagamos una con la valentía de cobrar lo justo a quienes se debe.
* Economista, fue Director de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares (Desaf) y Ex Director Ejecutivo a.i. del Sistema Nacional de Información y Registro Único de Beneficiarios del Estado (Sinirube).
¡Veamos! Si no le interesa el bienestar del pueblo asegurado por la Caja, donde mueren pacientes por miles, en listas de espera. Si no se desvela por los 150 mil costarricenses, que lloran su pobreza extrema. Si es indiferente ante la escasez de agua, en el sur de San José y tantas otras comunidades del país. Si la educación pública está extraviada, sin rumbo y sin recursos, como casi nunca antes en los últimos 50 años. Si el caos vial, se profundiza cada día, a un costo altísimo para el desarrollo. Si se ofreció un nuevo proyecto de tren eléctrico, que no aparece por ningún lado, después de engavetar caprichosamente, un buen proyecto. Si el alto valor artificial del colón, favorecido por una cascada de dólares y políticas equivocadas del Banco Central, está golpeando fuertemente, a exportadores y al sector turismo, que ya no saben qué hacer. Si la conservación ambiental no merece su atención, y se desprecia la biodiversidad, cual si se tratara de “unos monitos”. Si los precios de las medicinas, siguen aumentando cada día, golpeando los bolsillos de tanto asegurado que no puede acudir a la desfinanciada Caja. Si mueren miles de pacientes, esperando, bajo una tensión inhumana, una cirugía o resultados de exámenes, programados para un futuro lejano. Si los puertos, manejados por monopolios privados, no invierten en sus recursos técnicos ni humanos, encareciendo el costo de las importaciones e importaciones. Si el ingreso de las drogas, lo hace por puertas de bienvenida al narcotráfico, por ambos litorales y la frontera sur. Si ese mismo narcotráfico, es causa de horrendos crímenes, a una tasa jamás vista antes. Si la gestión cultural le parece algo accesorio, del cual se puede prescindir, pues, para Costa Rica, es un lujo desechable. Si se niega a dialogar respetuosamente, con representantes del Poder Judicial, el Poder Legislativo, la Defensoría de los Habitantes, la Contraloría General de la República, el Tribunal Supremo de Elecciones, las universidades del Estado, los sindicatos, etcétera. Si sigue creciendo el robo de impuestos, al punto de que, su monto supera la deuda del Estado. Si detuvo el avance de la construcción de importantes carreteras, hacia Limón, San Carlos, Cartago y Guanacaste. Si descuidó, a un altísimo costo, el manejo de las finanzas del Estado, como sucediera con la pista del aeropuerto Daniel Oduber, en los millonarios fondos del BCIE, en los impuestos rebajados a importadores de arroz. Si no se avanza en soluciones de vivienda, para las decenas de miles de familias, que urgen liberarse de alquileres abusivos, que les impiden salir de la pobreza. Si se anunció una “Ciudad gobierno”, que nunca tuvo siquiera un terreno donde construir, ni planos formales, ni viabilidad ambiental, ni financiamiento, que no dependía de un tal referendo. Si se le prometió a los puntarenenses pescar nuestro atún, pero no se les dieron los instrumentos para hacerlo. Si, igualmente, se prometió a los limonenses, una pequeña marina turística que, generaría “cientos de miles de empleos”, cuya no ejecución se justificó falsamente, en ese tal referendo. Si no se hace nada, por ordenar el funcionamiento del monopolio portuario privado, que llegó para quebrar a Japdeva y producir mayor desempleo. Si se dejó de lado el proyecto “Agua para Guanacaste”, que tantas expectativas despertó en la población de la pampa. Si se rebajó sensiblemente, la capacidad de la Junta de Protección Social de San José, por jugar con su imprescindible publicidad. Si se amenaza el servicio de la red de internet 5G del ICE, por meter a Costa Rica en la guerra comercial que tiene Estados Unidos contra China. Si, por insistir en la venta descabellada de bienes del Estado, como el Banco de Costa Rica, el Instituto Nacional de Seguros, y otros, para pagar una deuda que puede ser atendida con el cobro adecuado de impuestos, se ha olvidado del fortalecimiento de las instituciones. Si el costo de vida, aumenta mientras los salarios se mantienen congelados…
Si lo resumido, y mucho más, es muestra evidente de un claro desinterés por servir a la Patria, que una vez juró cumplir, y si, por ese desinterés, esa misma Patria está sufriendo por la ausencia de rumbo y el desdén de su Presidente de la República, infinidad de costarricenses, nos preguntamos, el por qué y para qué, aspiró dirigir el Poder Ejecutivo. Eso no lo entendemos.
Hoy, en Bolivia, los nuevos y viejos candidatos a la presidencia del país, están encaminados a encarar distintos medios de campaña. No solo los tradicionales y modernos, sino también, los cambios que se han dado en la sociedad, motivado por una serie de circunstancias: el cine, la libertad de pensamiento, las ciudades, entre otros. Más allá de estos cambios, los políticos siguen pretendiendo afrontar sus campañas reproduciendo viejas prácticas, desde agendas generadas dentro el partido y los estilos discursivos que ya no captan la atención de los electores. Sin embargo, se persiste en ello como si fuera la única opción.
El desafiar campañas políticas a la vieja usanza, sigue siendo algo muy común, porque se cree que es indispensable entre los militantes de los partidos políticos. No obstante, frente a los cambios en la sociedad, como parte de las viejas prácticas, es difícil saber cuánto les pueda interesar los discursos que vierten los candidatos potenciales con miras a las “próximas elecciones 2025”, cuando los electores de hoy en día tienen otras fuentes de información directa, dado el avance tecnológico: dispositivos móviles (celulares), internet y el acceso a distintas redes como el Facebook, X (antes Twitter), TikTok; lo que constituye recursos muy eficaces para una comunicación efectiva. Aquí bien vale preguntarse, ¿por qué la gente sigue asistiendo a convocatorias de concentraciones masivas de candidatos? ¿Por qué los candidatos siguen realizando convocatorias a concentraciones masivas?
A modo de repuesta, se puede decir que la gente sigue asistiendo a las concentraciones masivas para conocer a los candidatos de manera directa, con el fin de evaluar las distintas opciones, pero no por convicción política o porque quieran escuchar la agenda política o informe que tengan preparado para sus sectores y regiones. Pero ¿por qué la necesidad de evaluarlos? Se podría decir, porque la política tradicional en la cual aún siguen los candidatos potenciales desconoce la realidad de los nuevos electores, y esta es una razón importante para ver qué tan preparados están, dado que la política moderna está encaminando a desocupar “caudillos”.
Si bien la vieja liturgia de las campañas políticas está cayendo, el convocar a concentraciones masivas de los candidatos, es una muestra que aún siguen siendo parte de aquel viejo espectáculo de la política, el cual, no puede competir con un desfile de grupos musicales, de fiestas populares y cualquier evento desde la sociedad civil organizada. No existe competencia entre uno y lo otro, debido a que las concentraciones masivas, hoy, ya no son más el espectáculo que movilizaba ingentes cantidades de personas, entre militantes, simpatizantes y curiosos; por el contrario, ahora, estas concentraciones, están sobreviviendo a causa de que generan derrama económica para distintos sectores económicos de la sociedad.
En ese camino, en el tránsito del viejo al nuevo espectáculo de la política, hay algunos políticos potenciales, con aspiraciones para acceder a la presidencia del país, que parece ser están intentando comprender la realidad de los nuevos electores. Esto a través de la construcción de una agenda política vinculado a la vida cotidiana, amplios sectores de la ciudadanía, mediante estrategias de acercamiento masivas sobre los viejos y nuevos electores, más allá de la época de las ideologías. Hecho que se puede ver en los medios modernos de comunicación, en los cuales queda precedentes de cómo un solo acto transmitido en video y que dura algunos segundos, de manera espontánea y progresiva, es visto y discutido por miles de votantes, contrario a un discurso pronunciado en una concentración masiva en cualquier plaza pública, así sea la de mayor aforo en la ciudad más grande del país.
A días de cumplirse 51 años del golpe de Estado en Chile, aún le duele el alma a este país, aún tenemos justicia en la medida de lo posible, aún tenemos familiares de las víctimas exigiendo por una verdad total, por reparación y por garantías de no repetición, aún tenemos un pueblo que hace 5 años salió a las calles con la esperanza de grandes y necesarios cambios, una nueva Constitución que nos permitiera construir un país más justo y solidario para todos y todas. Y sí que nos duele el alma al mirar dónde estamos, al mirar el rostro de Fabiola Campillai, de Gustavo Gatica y de los más de 400 lesionados oculares.
Estamos en medio de una realidad que nos avergüenza, en medio del avance de un negacionismo impulsado por una derecha corrupta que se jacta de su poder, estamos en una realidad en que los responsables de los crímenes de la dictadura de Pinochet han ido muriendo en silencio y sin condena, sin el mínimo de humanidad para decirnos dónde están los cerca de 1100 detenidos desaparecidos que aún claman ser encontrados.
Y aun así muchos se atrevieron a soñar nuevamente, luego del estallido social de 2019 volvieron a creer en el gobierno que llegó a dirigir nuestros destinos el año 2022, con promesas de cambio y compromiso con los derechos humanos, pero no ha sido lo que se esperaba y el ciudadano común se siente traicionado porque una vez más las promesas quedaron impresas sólo en los afiches y palomas de la campaña electoral.
Y en el remolino de des-informaciones, hace unos días nos enteramos por la prensa casi como si fuera una noticia de relleno, que la ministra de Defensa chilena Maya Fernández tuvo un encuentro con destacados generales norteamericanos, una reunión en que el Comando Sur de Estados Unidos reafirmó su “cooperación” con Chile en materias de seguridad y otros temas estratégicos para la defensa y el ataque del país. Ministra con cupo PS en el gobierno que poco hemos visto en los grandes temas nacionales.
Historias de abuelos
Y aquí me tomaré una licencia y les contaré unas historias de abuelos, que, aunque no parezca tiene tanto que ver con lo que sucede hoy en Chile. Hace unos días me contaban que la diputada Emilia Schneider visitó el ex Campo de Concentración de 3y4 Álamos, y que a través de sus palabras reafirmó su compromiso con la memoria, la justicia y los derechos humanos. Ella es bisnieta del valiente General y comandante en jefe del Ejército, René Schneider.
A él, ese hombre querido, respetado y recordado por su postura de neutralidad y prescindencia política de las fuerzas armadas, a él lo asesinaron. Un grupo de extrema derecha llamado Patria y Libertad, financiado y armado por la CIA, lo intentó secuestrar el 22 de octubre de 1970 en la comuna de Las Condes, él se defendió y enfrentó a los secuestradores con su revolver que no alcanzó a percutar, como lo haría un verdadero militar, como un militar de honor, no como un cobarde traidor y es asesinado por este grupo compuesto principalmente por “hijitos de papás” como les decimos en Chile a los hijos privilegiados de familias poderosas y adineradas, jóvenes que después del golpe se transformaron en empresarios y hoy pasan desapercibidos en sus fundos y empresas como buenos patrones, viviendo una vejez tranquila, esa que no tuvo el valiente soldado Schneider, el general de José Miguel Carrera.
La historia de Salvador Allende es parecida, pero él era un civil, un presidente honesto que recogió el dolor de su pueblo y quiso transformarlo en un futuro más justo, y que ante tamaña afrenta fue duramente castigado por Estados Unidos, quienes financiaron – sin escatimar gastos – atentados, desinformación, traiciones y el golpe militar que lo derrocaría y que cambió para siempre el destino de este pequeño y lejano país. Y sí, Allende – el presidente – no se sentó a negociar tratados internacionales ni acuerdos de cooperación militar con Estados Unidos, al contrario, siempre tuvo claro que Estados Unidos no tiene amistades permanentes, sino intereses permanentes y ellos también lo sabían, por eso como dato, antes de su llegada a la presidencia abandonaron rápidamente la base militar que habían instalado a mediados de los 60 en Isla de Pascua, y vieron con horror los procesos de nacionalización del cobre y el avance de la reforma agraria. Por eso nos cuesta entender – que su nieta – la ministra, orgullosamente reciba estas visitas para conversar sobre cooperación en materia de defensa. Que corta es la memoria, y que largo es el olvido.
La historia de mi abuelo Manuel Leiva Riquelme es otra, un campesino que vivía de inquilino en el fundo de los patrones Bunster en la IX región. Alguna vez les conté que a mi abuelo lo mataron en mayo de 1957, fue encontrado junto a su caballo, lo habían arrojado a una laguna para que no hallarán su cuerpo. No lo conocí, he visto fotos de él y creo que somos muy parecidos, y desde niño he sentido que pide justicia por él y por los muchos sin nombre como él. Pero a nadie le importó, ni a los patrones, ni a las policías, ni a los jueces, sólo a mi abuela, a sus hermanos y a sus hijos e hijas, entre ellas mi mamá. Mi conexión con el abuelo es única, es un hilo que nos conecta con el campo, con el cuidado de la tierra, con la siembra, lo llevo en la sangre. Pero, aunque él no haya sido conocido ni importante, jamás traicionaré su memoria, en ella guardo lo mejor de mí mismo y creo que es lo mismo para todos, por ello respeto a la diputada Schneider y me sorprendo por la ministra Fernández, claramente no es solo su responsabilidad, detrás de ella hay una línea política de un gobierno – lleno de nietos y nietas – que olvida el pasado y avanza ciegamente en dirección desconocida.
El establishment chileno quiere estar del lado del capitalismo
Que vergüenza el gobierno “progresista” de Gabriel Boric, tal vez confundidos con la idea de alcanzar el progreso, centran su accionar en intereses económicos y prebendas, que incluyen el entreguismo y la alineación con el imperialismo y con hacha en mano siguen destruyendo el bosque y algunos creen que por tener el mango de madera es un aliado. No es así, nos sentimos engañados, siguen desviando la atención hacia temas irrelevantes, mientras la reforma al sistema de pensión es letra muerta, la condonación del CAE no tiene financiamiento, la reforma tributaria hecha polvo y barrida bajo la alfombra; listas de espera eternas en salud, plan de búsqueda que no busca y el compromiso férreo de liberar a los presos políticos del estallido social se ha ido saliendo claramente de sus prioridades… la lista es larga.
Y aunque nos duela el alma ante tanta indiferencia y superficialidad, a nosotros nos queda seguir alzando la voz desde cada espacio, en cada foro, en cada calle, a nosotros nos queda no rendirnos, no perder la memoria, a nosotros nos queda recordar a los miles de hombres y mujeres valientes que lucharon por una sociedad más justa, a nosotros nos queda gritar sus nombres, recordar sus rostros, buscar sus restos. Lo haremos, sepan que lo haremos, nosotros, nuestras madres, nuestros padres y hermanos, nuestros hijos y nuestros nietos y nietas valientes, los que no dejan espacio al olvido.
Luis Gilberto Martínez Sandoval MBA Lic. Bach. Académico Universitario Titular Carreras Comercio Exterior, Administración Aduanera Sede Central UTN www.utn.ac.cr Especialista en Relaciones Económicas y Políticas Internacionales, MBA Administrador de Empresas énfasis Mercados Globales y Negocios Internacionales. Exfuncionario Banco Mundial IFC – Ecuador- y, América Latina, Escritor, Directivo JD SSN ANEP UTN, Científico Social Contácteme: luis.martinez.sandoval@gmail.com Cel. 506 62 76 41 33
El pan, forma parte de la dieta de todos los 7.888 mil millones de habitantes del planeta. En su preparación se utiliza centeno, cebada, maíz, arroz, es una masa de harina de cereales, sal y agua.
Suele contener levaduras para “que fermente la masa y sea más esponjosa y tierna” Otros, lo mezclan con carnes, especias, frutas secas o semillas. Hay panes sin levadura (ácimos), panes planos, galletas, pasteles. El pan tiene diferentes formas según los moldes y técnicas de amasado.
El pan, es esencial para la alimentación humana y los rituales religiosos y sociales p.ej. la hostia.
El Oficio de Panadero es el más noble de los oficios ya que está dedicado a preparar y vender pan. No me gustan las grandes fábricas donde la elaboración del pan se hace mecánicamente ni las cadenas de tiendas (franquicias) donde los panaderos hornean siguiendo un libro de recetas preestablecidas sino las pequeñas panaderías independientes, los negocios familiares.
El pan está vinculado a las clases más humildes. Pan y cereales siempre han estado juntos. El pan, aceite y vino quizá los primeros alimentos procesados de la humanidad. Desde hace más de 8000 A.C el pan nos acompaña. Los Romanos para mantener al pueblo distraído de la política llegaron a establecer la máxima “Panem et circenses” (Pan y Circo), pan gratuito (trigo) para los pobres y juegos circenses.
Los cristianos en la antigua Roma elaboraban pan con cebada, considerado un pan de alimento de esclavos y de sacrificios religiosos. En la celebración de la Eucaristía, los cristianos lo emplearon como ritual… “mientras comían, pues, ellos, tomando Jesús pan, y habiendo bendecido, lo partió y dio a los discípulos diciendo: “Tomad, comed, éste es el cuerpo mío”.
“Comer pan blanco era considerado en Europa un signo de prestigio y de rango social elevado; el pan negro (elaborado con centeno) era considerado todo lo contrario: un alimento de gente humilde”.
En la Edad Media, siglo VI, se establece en las grandes ciudades europeas la profesiónde Panadero, se incorporan los hornos de leña y años más tarde los molinos de viento. Los gremios de panaderos existen desde el siglo XII.
Con la llegada de los colonizadores españolesa tierras de América, aparecen dos nuevos cereales, el trigo y el centeno. La colonización importa el trigo y el centeno y por ende el pan entre los indígenas surgiendo el “mestizaje alimentario entre las culturas europeas (…) y la cultura de los indígenas”.
A través de los siglos la panadería ha mejorado producto de las nuevas tecnologías de horneado. La mantequilla, el azúcar, el chocolate, ha separado a los tradicionales panaderos de los reposteros. Hoy hablamos de pan la baguette, el bagel, el croissant, el sándwich, el pan plano– focaccia-denominado pizza, el pan cortado en rodajas y otros tipos más.
A comienzos del Siglo XXI dado el aumento poblacional ha obligado a mejorar la producción de ciertos alimentos y entre ellos el pan, sin embargo, hoy el pan está lleno de ingredientes y aditivos para su elaboración que son incluso cuestionados. La llamada fast food culture introduce usos diferentes del pan como la hamburguesas, hot dogs, bocadillos, etc. La tecnología en nuestros días ha permitido que el pan blanco asociado a clases sociales ricas pase a ser un alimento barato, asequible a clases sociales más humildes.
En el siglo XXI, el consumo de pan ha disminuido producto de la poca calidad del pan moderno, empleo de aditivos y en parte a la elaboración del alimento de forma industrial. De allí la importancia del resurgir de las panaderías artesanales y la búsqueda el “sabor clásico” elaborado con harinas poco refinadas.
Costa Rica, debería ser al igual que Viena en el Siglo XVIII un gran centro de pequeñas panaderías artesanales independientes y familiares. La Panadería es el más noble de todos los oficios…
Fue el gobierno de Luis Guillermo Solís Rivera, 2014-2018 que, por medio de una Ley, firmada por él, institucionalizó y declaró el Teatro Nacional como un Símbolo Nacional del Patrimonio Histórico Arquitectónico y Libertad Cultural.
Tuvo esta ley una aprobación de 40 diputados en su segundo debate. Dicho de otra manera, el Teatro Nacional se declaró Símbolo Nacional por una Ley de la República, no por un Decreto Ejecutivo ni por un acto administrativo del Ministerio de Cultura.
Cuando se declaró Símbolo Nacional se estableció que los días 12 y 13 de mayo del 2018 estuviera abierto de acceso al público para que, mediante visitas guiadas en días, el pueblo pudiera recorrerlo y conocerlo en sus detalles interiores.
La ley estableció que el Ministerio de Educación Pública tiene que incluir en el temario correspondiente en los estudios, en la escuela primaria como en la secundaria, los contenidos respectivos para que se estudie, valore y destaque el Teatro Nacional como Símbolo Nacional.
Desde el 5 de febrero del 2018, cuando se aprobó la declaratoria el Teatro Nacional pasó a ser un Símbolo Nacional más, el número 14 de la lista de símbolos declarados.
Ya había sido reconocido como monumento nacional, así establecido por Decreto No. 3632 del 24 de diciembre de 1965, bajo el gobierno de Francisco Orlich Bolmarcich, 1962-1966. En 1995, en el gobierno de José María Figueres Olsen, 1994-1998, se amparó, en 1995, el Teatro Nacional a la Ley de Patrimonio Histórico Arquitectónico, reconociendo su importancia arquitectónica, patrimonial, cultural e histórica. Así el edificio principal fue declarado Monumento Histórico Nacional; con lo que el Estado costarricense reconoció y estableció la importancia arquitectónica, patrimonial, cultural e histórica del inmueble.
Cuando se creó el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes se estableció que el Teatro Nacional estaría adscrito a este Ministerio, así dependiente desde 1974.
En 1998, en el gobierno de Miguel Ángel Rodríguez Echeverría, 1998-2002, se le declaró Institución Benemérita de las Artes Patrias.
En el 2019 se aprobó, por la Asamblea Legislativa, un Contrato de Préstamo con el Banco Centroamericano de Integración Económica, para darle al Teatro Nacional un Programa Integral de Seguridad y Conservación, siguiendo una iniciativa del Poder Ejecutivo del 2018. Cuando se aseguró la preservación del edificio patrimonial, se excluyó del mismo cualquier actividad de tipo administrativa que representara un riesgo, que alterara la fusión del legado del siglo XIX con las necesidades del siglo XXI.
El Teatro Nacional de Costa Rica (TNCR) había nacido como ente jurídico estatal el 28 de mayo de 1890 cuando el Congreso Constitucional de la República emitió el Decreto XXXIII que en su artículo primero declara “Obra Nacional el Teatro de la Capital de la República», financiado en sus inicios con un impuesto a la exportación de café, para su construcción, fortalecido con Decretos de 1892 y 1893.
En nuestra Historia Nacional tenemos símbolos nacionales del período del Estado (1821-1848) y de la República (1848-2024, hasta hoy). Los símbolos nacionales son objetivos, verdaderos, tangibles y sagrados. Tenemos Símbolos Nacionales que podemos considerar Mayores y los que podemos considerar Menores, todos son SÍMBOLOS NACIONALES.
Los MAYORES son la Bandera, el Escudo, los Escudos de Armas, el Pabellón Nacional, las Letras y Música del Himno Nacional. El Pabellón Nacional es la integración del Escudo y la Bandera en un solo cuerpo, que se presenta solo en el acto correspondiente que preside el titular de cada uno de los Poderes de la República: el Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial o Electoral.
Nos recuerdan los símbolos nacionales la afirmación del proceso de construcción y del desarrollo democrático nacional. Son síntesis de la historia nacional, la independencia, la libertad y la soberanía. Recogen el pacto social y político de los costarricenses, su unidad nacional y destino común.
Los Símbolos Nacionales MENORES son aquellos que destacan valores y particularidades de la sociedad costarricense, de la cultura nacional, de la tradición histórico cultural, de la biodiversidad geográfica y natural, que distinguen especialmente particularidades del pueblo y de la nación costarricense, así como del territorio nacional en toda su amplitud. Pueden tener características muy regionales o particulares, como son los símbolos asociados o que representan la fauna nacional; el animal y ave nacional, que exaltan la protección y conservación de las aves; la flor nacional y el árbol nacional, que representan la flora costarricense; la carreta costarricense con la cual se destaca el trabajo como valor generador del desarrollo económico, de la riqueza social y como expresión del arte popular.
Los Símbolos Nacionales, son comunes a los costarricenses, son cuerpos independientes entre sí, con su propia historia y desarrollo. Identifican valores de la sociedad, exaltan hechos históricos, concretan idiosincrasia; reflejan aspiración, afán de lucha y progreso de la nación; expresan ideales y la confianza de un hermoso porvenir. Algunos símbolos sobresales sobre los otros. Tienen un reconocimiento público y popular más destacado.
A los Símbolos Nacionales se les rinde respeto, honor y ritual de uso. Parte de ese respeto y ritual de uso es mantener lo particular que distingue a cada símbolo, ya como un emblema, como un logo, como un elemento de identificación, como su genuina cédula de identidad.
Así por ejemplo el logo que históricamente ha identificado al Teatro Nacional, que es parte consustancial de su propia estructura arquitectónica, que desde su construcción ha permanecido como su sello de reconocimiento público, y así ha sido empleado para todos los efectos, la combinación de la T y la N en el cuadrado que las entrelaza.
Los Símbolos Nacionales no pueden ser alterados por actos administrativos o ejecutivos. Lo que por Ley se crea solo por Ley se pude cambiar.
Los gobiernos a veces han tratado de distinguirse con un Logo de la Administración de turno. Es válido para los actos del Poder Ejecutivo en el uso de su correspondencia y papelería oficial.
Nunca ningún logo de gobierno ha sustituido un símbolo propio, particular, de ninguno de los Símbolos Nacionales, con los cuales se reconocen, como ha hecho el actual Ministro de Cultura (¿?), que ha eliminado, entre otros el Símbolo o Logotipo que ha caracterizado al Símbolo Nacional del Teatro Nacional, sustituyéndolo por otro, un rectángulo horroroso, que incluye, destacando en amarillo ,una silueta del país, que más parece un homenaje a las políticas oficiales que amparan la tala de árboles en zonas protegidas, y que proyecta un país sin zonas ni áreas protegidas de bosques o reservas nacionales de conservación y de biodiversidad.
Lo que se trata de imponer es un símbolo vacío. Si así quiere expresar lo que es el actual gobierno, puede hacerlo para la papelería oficial, pero no para sustituir los emblemas con que se han distinguido históricamente los símbolos nacionales en su particularidad.
Comete un grave error el Ministro de Cultura cuando trata de imponer un logo de gobierno como un logo histórico de una Institución Benemérita, como lo es el Teatro Nacional. ¿Cuánto va a durar ese nuevo logo de gobierno? ¿Lo que queda de gobierno, 18 meses?
El Teatro Nacional es un Símbolo Nacional, emblemático, de nuestra cultura y de nuestra sociedad democrática en el momento en que se construyó, por la participación popular que contribuyó en su construcción. El Emblema, el Logo, que lo ha distinguido como reconocimiento institucional es parte de su propia estructura y arquitectura. Como tal no puede ser cambiado.
Licenciado Miguel Ureña Cascante, secretario general de SITRAHSAN.
Miguel Ureña Cascante
Como decía la canción, ayer ya pasó…
A veces llorar por el pasado es como llorar por la leche derramada, metafóricamente señalando hechos.
La semana anterior, le dimos santa sepultura de Tatiana, adulta mayor de Rio Azul, en el cantón de la Unión, después de luchar contra el flagelo del cáncer, enfermedad a la que mucho costarricense está expuesto.
No dudamos que este tema; pueda resultar para algunos ajenos a nuestro quehacer diario; pero les vamos a justificar quizás que no.
El Código Tributario, señala entre sus fines, la seguridad y salud misma; es decir cobrar los tributos es solo una parte del proceso, pero la última es que se haga efectivo ese pago en las cuentas del Ministerio de Hacienda.
Este dinero, servirá para salud, para seguridad y para educación, además de pagar los compromisos y otras dos áreas más que algunos privilegiados disfrutan, como mejores pistas o carreteras, los “de a pie” viajamos en bus, al hueco de la calle que administra la muni, pues ese es problema ajeno, mientras lleguemos a tiempo a marcar, no hay problema, más que la cantidad de vehículos que circulan, muchos con placas color verde o de alta gama, dichosos esos, que andan hasta en los conciertos de los tigres del norte…
Pero bueno, al tema, Tatiana ya dejo de sufrir, que ironía, tendrá acaso que morir más personas, para que la nutrida planilla engorde el ego de pocos, aunque buenos galenos, ese nutrido pago, realizado por la CCSS, aunque justificado por una especialista de la vista, hubiéramos deseado que Tatiana, también hubiese tenido un tratamiento caro y de calidad en la enfermedad del cáncer.
Se señala que la medicina que otorga la CCSS, en este tratamiento es muy oneroso para el país mismo, pero como somos solidarios, yo desearía, que las camas de hospital estuvieses vacías, no por muertos, sino por personas en un país vigoroso y saludable.
El qué, para qué o para quién, es la premisa siempre presente en la realidad económica de una nación; trabajado en la CCSS durante algún tiempo atrás, me resulta muy extraño, que todo el fondo de enfermedad y maternidad se agote, el fondo del IVM, se utiliza para el pago de las pensiones actuales, y generar la reserva de las pensiones futuras, aunque seguimos con riesgo de no percibir una pensión digna, las malas decisiones socaban dicho fondo.
¿Qué tiene que ver la CCSS con los fines de los tributos?, pues; si en la CCSS esto es mal administrado, Hacienda, sale como el “chapulín colorado” a disminuir esa presión financiera.
Queremos mejores hospitales, es un hecho, queremos mejor medicina, es un hecho, queremos… que queremos o a que debemos darle prioridad.
Los tributos tienen su fin mismo, las cargas sociales de enfermedad y maternidad, en la CCSS, tienen un fin mismo, mantener vigoroso y activo el espectro de la seguridad misma, pero cuando observamos que llegamos al Ebais a retirar un medicamento, el cual es casi generalizado en la población nacional, como para el tratamiento de la presión arterial, el azúcar en sangre y algunas otras patologías más, waw, entonces, uno se pregunta, si la seguridad social de manera saludable se sostiene por si misma, pues no deberíamos tener hospitales tan saturados o mala atención médica, si los Ebais y el medicamento ahí otorgado disminuye los efectos hacia los hospitales o quirófanos.
En la CCSS es mucho el dinero que ingresa mes a mes, igual que en Hacienda, desde la perspectiva de la riqueza de una persona, pero cuando ese ingreso se diluye entre la población a la que hay que atender, se diluye tanto, que parece que falta y lo irónico de todo, los que trabajamos por falta de tiempo no tenemos acceso a medicina de calidad, no tenemos tiempo, simple excusa, pero vienen los migrantes, a través d convenios internacionales, y ellos si tienen o gozan de ese privilegio, instituciones nacionales, creadas desde 1942, ahora es copada toda su capacidad, o un alto porcentaje, por migrantes amparados a esos convenios internacionales, o los ticos que si tienen tiempo, y muchas veces acuden hasta 3 o 4 veces en una semana para obtener medicina, de calidad, porque una medicina de calidad cura, y evita que la persona reitere o repita su solicitud de un derecho universal, pero parece que el medicamento que se le aplica, apenas es un paliativo.
Seguimos sin aterrizar, el asunto tributario, terminaríamos quizás esta verborrea social, con que, todos esperan del Estado mismo, integrando CCSS, Hacienda, Municipalidades, IFAM, FANAL, RECOPE, y otras instituciones del Estado, conceptualizadas como administradoras tributarias, a integrar el Dinero en caja única, aquí voy a meter la JPS, negocio millonario en manos del Estado, pero parece ser que los viejitos del hogar de ancianos ubicado en barrio la Tolima, de San Rafael Arriba de Desamparados, estén expuestos a orden sanitaria para cierre, por no tener lo recursos para seguir operando.
Que ironía, el Ministerio de Salud, ordena su cierre, pero no sugiere a la Junta de Protección Social, le destine un piquillo de lo que de los sorteos se queda por no reclamos, o bien poner en el tapete de la Junta Directiva ese problema, para que los ancianos tengan calidad de vida en su vejez, una camita digna o un techo que los abrigue, y que no suceda lo de Tatiana, la de Rio azul, que muere en estado de abandono casi deplorable, porque aunque el amor de familia le sobraba, faltaban recursos en medicina de calidad y el IMAS al rato, ni poder darle para reconstruir su cuartito, que difícil, en ocasione hasta tragar grueso cuesta, tanto caso de gente pobre es esta Costa Rica, rica para algunos, pobre para otros.
Quienes subsistimos del salario, sabemos que cuesta mucho terminar a veces la quincena, damos gracias al universo por tener salud y que los nuestros igual, pero vivimos con ese temor, que alguien se saque la lotería, y un día deba confirmar la mala o pésima o deficiente calidad de la seguridad social de esta mi linda Costa Rica, tenemos agua potable del grifo, pero; aún falta mucho por hacer y para llenar esos baches está el actuar hacendario. Dándole recursos para cumplir los fines de su creación. La calidad en los servicios de la CCSS, va muy ligad a la mala gestión quizás del presupuesto mismo, cuanto para salarios, cuanto para guardias, cuanto para extras, y cuando para hospitales, para mantenimiento preventivo, para especialistas, para camas, es toda una paradoja o una caja negra, pero a todos se les debe atender, y muchas veces lo malo traga más pinol, que lo bueno, los buenos funcionarios son hostigados o dejados de lado, los que tienen vocación, no resisten trabajar y ejercer para cumplir su juramento, para al final una acetaminofén sugerir o prescribir, mientras en la calle la medicina privada de calidad cuesta y sugiere solución a una semana de sufrimiento, por el bendito dengue que se pegó, cuando fue en bus el puerto, ya ni eso se puede hacer.
Así es, todos si faltan colones, aunque ellos administren recursos si los administran mal, vuelven después sus ojos a la Hacienda Pública, para pedir más recursos, y aun cuando tenemos la Ley 8131, de larga data, debemos profesar por un Ministerio de Hacienda más robusto y vigoroso, ya no es suficiente la contingencia de la Policía Fiscal, debemos dotar a los auditores fiscales del estatus de comisionado fiscal, sin límite de materia o competencia territorial, para que su actuar no sea penalizado como en la actualidad, por actuar quizás fuera de su jurisdicción a pesar de observar flagrante delito de defraudación aduanera o tributaria.
Debemos paliar una serie de limitaciones legales, que nos ponen censura previa en la denuncia de delitos tributarios o una camisa de fuerza quizás, por no tener recursos para ampliar el espectro de control fiscal.
Si el Estado Hacienda- y Administradores Tributarios, se ponen de acuerdo, se cumple el principio de caja única, pues en la olla en que se guarde ese dinero o la tinaja, y sea resguardada o administrada con celo, tal cual duende de los cuentos de Disney…
Un sin fin de paradojas, en un Estado complejo de gobernar, donde las prioridades o los problemas económicos nos abordan día con día, para mantener ese balance, que sea un balance razonable, que no caiga en el óptimo Pareto de la actuación social, pero que todos pongamos las barbas en remojo; que se ocupa, cuantos están muriendo en los hospitales, cuales con esas situaciones o pandemias que deben atenderse, y con la mano en el corazón, no lucrar con la enfermedad de una nación, porque eso tampoco se vale, aprovecharse del enfermo, crear un órgano, sea desde un Ebais o una clínica pero que al final no resuelva en nada el malestar de la comunidad, pues señala quizás un mal uso de esos recursos limitados al fin.
Y quizás, debamos traer más artistas a los conciertos, brindar con esas actuaciones sociales, ayudar a que el habitante, genere más dopamina, oxitocina o endorfina, para en una salida, destinar recursos a ser más felices y gastar menos en medicina, pero al final evadiendo la realidad misma en las que estamos inmersos, y no tomamos ¡el toro por los cachos” y proponemos quizás, la elección del Ministro de Hacienda o los miembros de las Juntas Directivas de la CCSS, de la JPS y otros entes que administran mucho dinero, pero que no está llegándose a cumplir el fin mismo de la institución que dicen representar. El mando político, debe ser más controlador de esa área, parece ser el área social, la más impactada.
No resto méritos, el Ministerio de Hacienda mismo, en la actualidad, paliar con tanto problema, que me piden dinero por aquí, me piden dinero por allá, pero se les da el dinero y siempre resulta insuficiente, porque los administradores de los recursos no tienen claro el papel, pues, seguiremos siendo en Hacienda los responsables del bienestar nacional y social de esta gran nación, y el apaga incendios por la mala gestión de esos dineros, en especial cuando la gran porción de concentra en salarios de unos pocos, y esos pocos hasta horas extras con cifras millonarias, aquí si eso pasa; algo no está bien, ya que como defensor del principio de solidaridad, si eso pasa y me quedo callado, pues estoy siendo parte del problema también, y eso no se vale.
Recuerde Tatiana ya se le dio santa sepultura, una mártir más quizás de un sistema económico desordenado y alguien debe alzar la voz, y dejar en evidencia que eso está sucediendo, pero ese desorden yo no lo provoque y lo denuncio en pro de los “de a pie”. Exoneraciones, evasión, fraude tributario, en fin la morosidad misma en la CCSS, y quizás cobros excesivos de los gestores de cobro, todo eso debemos revisarlo y que la Contraloría ejerza su función, porque no se vale, salarios tan altos y nosotros en Hacienda hacerles el trabajo.
Mientras tanto, ¿que va a hacer usted para prevenir en su vejez ese efecto?