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Los libertarios y los multilateralistas

Marlin Oscar Ávila

Marlin Óscar Ávila.

Grandes potencias europeas, junto con EUA están abriendo senderos hacia una guerra mucho más global de la que ha estado dándose en zonas orientales en el presente año, estimuladas por la OTAN contra Rusia. Para la Alianza de Occidente, esa Federación en Europa del Este (Rusia) es un botín que debe ser conquistado como lo hacían los corsarios en el siglo XVIII y los imperios del XIX, excepto que ahora existe un estratega nacionalista como Vladimir Putin, sumamente «peligroso», aliado a la gran potencia China, que juntos están construyendo un mundo multipolar al cual se están uniendo los demás países que están fuera del eje de Washington y donde se apuesta por la paz y el equilibrio climático duradero.

La caída del imperio estadounidense está sucediendo aun cuando su destrucción significa el resquebrajamiento de muchas estructuras institucionales, desde el micro local, hasta el macro institucional, desde lo nacional hasta lo multinacional. Se hará sentir lenta y dolorosamente. Su repercusión es en todos los aspectos de la vida social, especialmente en aquellas sociedades más dependientes del dominio imperial norteamericano y, menos lo será en aquellos países que han iniciado relaciones alternativas. Naciones con gobiernos más liberales y neoliberales tendrán una mayor resistencia a esos cambios y al multilateralismo, aun cuando su retórica sea «libertaria» dadas sus ataduras con el sistema dominante del norte.

Un síntoma de que esta corriente multilateralista está creciendo es la expansión de ondas ultraconservadoras, cuyas expresiones suenan como de la época de la guerra fría, entre 1947 a 1991. Entre mayor sea la ignorancia mayores son las acusaciones de «comunistas» hacia quienes buscan la autonomía y soberanía, principios básicos del multilateralismo.

Esperemos a que los gobiernos y pueblos de la región Centroamérica avancen en apoyar el multilateralismo. Que no se dejen manipular por los grandes medios controlados por las oligarquía, seguidoras de las grandes corporaciones del mercado internacional.

6 de julio de 2024

Hay un matón (bully) en Zapote

Gerardo Hernández Naranjo 

Matón, según Real Academia Española:  “Persona jactanciosa y pendenciera que procura intimidar a los demás”.   Algunos Sinónimos:  “bravucón, camorrista, pendenciero”.

Características del que ejerce el matonismo, según la Confederación de Adolescencia y Juventud para Iberoamérica y el Caribe (CODAJIC):

“Los agresores o bullies son físicamente más fuertes que sus pares, dominantes, impulsivos, no siguen reglas, tienen baja tolerancia a la frustración, son desafiantes ante la autoridad, poseen buena autoestima, tienen actitud positiva hacia la violencia, no empatizan con el dolor de la víctima, ni se arrepienten de sus actos.”

“Como consecuencia de su conducta, adquieren un patrón para relacionarse con sus pares, consiguiendo sus objetivos con éxito, aumentando su estatus dentro del grupo que los refuerza”

“Dentro del universo de esta problemática compleja, el bullying no puede verse como un problema entre dos personas, sino como un trípode, en donde el tercer elemento son los espectadores o testigos, y no se limita a quienes presencian directamente el episodio, usualmente otros estudiantes, profesores o administrativos, sino que involucra a toda una comunidad y sus valores. Los testigos son quienes dan poder al intimidador” (Fuente:CODAJIC, Hay un matón en mi clase https://codajic.org/hay-un-maton-en-mi-clase/)

De la cita anterior resalto “Los testigos son quienes dan poder al intimidador”. Y que el matonismo “involucra a toda una comunidad y sus valores”.

En la comunidad llamada Costa Rica,  todas y todos sufrimos la afección del  bullying político, no iniciado pero sí ejercido magistralmente por el actual inquilino de Zapote, que ya ha causado mucho daño a la convivencia democrática, a instituciones beneméritas como la CCSS, a valores y expresiones concretas de nuestro Estado Social de Derechos.

Ha iniciado la cuenta regresiva del actual gobierno, pero eso no es buena noticia cuando se tiene a un matón como Presidente.

Probablemente, por su intolerancia a la frustración, tengamos que ver sus mayores desplantes de violencia y daño. Tenemos un gobierno débil en cuanto a su capacidad de gestión y negociación, pero no inofensivo en cuanto su tendencia a intimidar, golpear y destruir.

El matón no se irá con disculpas y reparaciones. Se despedirá tirando patadas y manotazos, incitando a sus seguidores y gritando que él ha sido la víctima.

Pero la intensidad del daño no dependerá solo del matón. Dependerá sobre todo de lo que hagamos las fuerzas democráticas, desde nuestra diversidad ideológica y programática, por defender aquello en lo que coincidamos y queramos reforzar de nuestra democracia y de nuestra sociedad. Dependerá de que no seamos solo testigos de cómo el matón maltrata a Costa Rica.

¿Crisis o tragedia?

Por Arnoldo Mora

Arnoldo Mora

Bien hacen los que, en gesto patriótico, desenmascaran a quienes, desde el poder, atropellan las instituciones democráticas que sustentan nuestro Estado de Derecho. Los apoyo de corazón. Pero esto no basta. La tragedia que Costa Rica, estupefacta, está viviendo ante los desmanes del actual residente de Zapote – el apelativo honroso de “presidente” de una nación democrática, le queda muy pero muy grande a este improvisado que hoy (des)gobierna a nuestra querida Patria – debe ser analizada a la luz de nuestra historia. Eso da para escribir un libro entero; aquí tan sólo pretendo esbozar sus grandes líneas.

La forja de una nación se da en tres etapas. Nace como “pueblo”, se desarrolla como “nación” y se institucionaliza formalmente con la creación del Estado Nacional. Con una madurez impresionante, Costa Rica lo logró antes que otras naciones del entorno y por medios – lo cual es aún más impactante- eminentemente políticos, es decir, con un mínimo de derramamiento de sangre fratricida. Veamos. En el s. XVII gracias al mestizaje, nacimos como pueblo (el homo sapiens es una especie de mamíferos que vive en manada). En las décadas finales del s. XVIII e inicios del XIX, bajo la influencia de las reformas borbónicas impulsadas por Carlos III, nos convertimos en “nación”, es decir, adquirimos conciencia de nuestra identidad colectiva; este proceso fue hegemonizado por las nacientes ciudades del occidental del Valle Central, San José y Alajuela, triunfadores de la Batalla de Ochomogo (1823) que creará la Costa Rica liberal y republicana. En el siglo XIX, luego de nuestra independencia, forjamos el Estado Nación, gracias al espíritu visionario de Braulio Carrillo, al heroísmo patriótico de Juanito Mora y a la firmeza de los liberales de la década de los 80. Con la reforma de la educación de D. Mauro Fernández, se pusieron las bases de lo que será lo que los costarricenses entendemos por “democracia”, el Estado social de derecho. Esa fue la labor del siglo XX, llevada a cabo en tres etapas. La creación del Estado de derecho fue liderada por la generación del Olimpo, en especial por ese gran político que fue Ricardo Jiménez. En la década de los 40 se forja el Estado Social; fue una década especialmente violenta que culminará con la guerra civil de 1948 y el nacimiento de la Costa Rica contemporánea. Allí se da un pacto social entre los diversos sectores sociales con un protagonismo de los nacientes sectores medios, liderados por el recién creado Partido Liberación Nacional; todo en búsqueda de la trasformación del país gracias a un proceso de modernización, iniciado en el gobierno de Francisco J. Orlich (1962-66).

La crisis que hoy vive Costa Rica proviene de la obsolescencia que, de ese modelo de nación, como lo prueba la decadencia (¿irreversible?) del partido que hegemonizó la vida política del país durante toda la mitad del siglo pasado, Liberación Nacional. Se ha creado con ello un vacío de poder en un país que, como en todos los países de cultura latina, urge de un caudillo como en el pasado fueron Juanito Mora, Ricardo Jiménez, Rafael Ángel Calderón Guardia, Manuel Mora y José Figueres. Hoy ya no basta administrar el Estado para, introduciendo algunas reformas, mantener el statu quo. El proceso burgués de modernización ha traído como consecuencia el debilitamiento de los sectores agrícolas y el surgimiento de sectores urbanos que hoy constituyen la mayoría política, económica y cultural de la población. Actualmente nuestra economía se basa no en la producción agraria, sino en la exportación de artefactos, hechos por profesionales salidos de nuestras universidades, empleados de las grandes empresas transnacionales instaladas en las zonas francas en constante crecimiento. En segundo lugar, nuestra economía se basa en el turismo, el cual está llamado a convertirse en el primer factor de producción de nuestras riquezas a mediano plazo. Costa Rica no tiene productos estratégicos para insertarse en el mercado mundial, como es el petróleo como materia prima y fuente de la energía que mueve a la economía mundial, o los cereales en el campo agrícola, para suministrar alimentos a una población de 8 mil millones de seres humanos. La riqueza de Costa Rica está en su biodiversidad, cuyo disfrute posibilita el desarrollo del turismo, el cual se nutre de nuestras bellezas naturales y de la gentileza de nuestras gentes. Pero el turismo requiere de paz local, lo cual sólo se logra gracias a un Estado que aplique la justicia en los tribunales, a una policía que dé seguridad ciudadana y a un sistema político basado en la justicia social; ya que los pueblo sólo son felices si tienen un presente que les garantice seguridad económica y un futuro para sus hijos gracias a una excelente educación, todo sustentado en un sistema de servicios baratos que provea de salud a toda la población. Motor de este proceso es el avance en el desarrollo científico-tecnológico, que sólo se logra gracias a la consolidación de una educación superior pública que promueva la investigación de punta, puesta al servicio de las mejores causas.

Lo dicho sólo se logrará cuando el pueblo tome conciencia de su condición de sujeto de su propio destino y se organice políticamente para lograrlo. La crisis ha sido agravada por el actual gobierno, si bien se ha venido sistemáticamente incubando desde décadas atrás, debido a que gobiernos anteriores debilitaron el Estado Social de Derecho. Pero hay que enfatizar que esta crisis debe ser vista, no como una tragedia irremediable sino como una crisis que anuncia una nueva etapa de nuestra hermosa historia patria, gracias a un pueblo que, en sus momentos más álgidos, ha dado muestras de una impresionante madurez política. La crisis de los partidos políticos debe servir para dar el salto de una democracia representativa a una democracia directa y popular, sin por ello debilitar la institucionalidad democrática vigente. Todo lo cual sólo se logrará por etapas, como todo en la vida individual y de los pueblos. En concreto, debemos aprovechar las próximas elecciones, cuyos aires ya han comenzado a soplar en el ambiente político doméstico, para debatir sobre estos temas. Por ahora, no nos preocupemos por forjar líderes; esto se los dará el propio pueblo cuando la coyuntura política lo requiera. De nosotros depende que la crisis actual no degenere en tragedia.

La UNA condecora al gran pianista y profesor Alexandr Sklioutovski

Alberto Salom Echeverría

¿Quién es Alexandr Sklioutovski?

Alexandr Sklioutovski, es un inmigrante nacido en Kirguistán, hoy país independiente del Asia Central, pero otrora fue una República que perteneció a la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Este dato es importante en nuestro relato, porque el “Maestro” como con frecuencia le decimos en la UNA, absorbió en su formación, no solo la rica cultura de su país nativo Kirguistán, sino también la extraordinaria y diversa cultura del pueblo ruso. Es, en suma, en primera instancia un ciudadano soviético. Al tiempo de haber llegado a Costa Rica y haberse identificado con nuestra identidad, asumiendo formidables retos que ustedes leerán, decidió adoptar la nacionalidad costarricense. De ahí que, hoy en su alma perviven al menos dos culturas a las que ama y con las que se identifica.

Estudió en los más famosos centros de enseñanza del piano de la Unión Soviética, en Moscú, Sverdlovsk y Taskent. En el año de 1984 obtuvo el título de Doctor (PhD.), en piano y pedagogía. Como pianista ha ofrecido enorme cantidad de recitales y conciertos, con orquestas sinfónicas, que deleitaron a públicos cultos y exigentes, tanto en su país de origen, como en diferentes naciones europeas y de otros continentes. Ha hecho, además, gala de su talento literario prodigándose en el campo de la música, con más de 30 publicaciones -dice la información biográfica consultada- relacionadas con “problemas de la interpretación de la música.”

Con ese palmarés, tuvimos la suerte de que viniera a Costa Rica, junto a su esposa también destacada en el campo de la música, nuestra muy querida la Dra. Tamara Meltser Yarovaya y parte de su familia. Ambos a partir de 1995, para dicha nuestra, ingresaron a laborar como profesores de la Benemérita Universidad Nacional.

Alexander “el Maestro”, fundó el Instituto Superior de Artes, desde donde ha trabajado en consonancia con la formidable labor que ha realizado en la UNA. En nuestra Alma Mater, en el curso de los años se ganó la condición de profesor catedrático y ha fungido como coordinador del área de piano. Alexandr Slioutovski, detectó inmediatamente el vacío que existía en nuestra universidad en la enseñanza del piano y, con denuedo, junto a otras selectas personas del mundo musical de la academia se abocó a crear esa cátedra, que ha alcanzado una gran excelencia. Desde entonces, en conjunto con otros profesores y profesoras, pasaron por sus aulas decenas de esforzados estudiantes, los cuales fueron preparados como concertistas que, comenzaron a aparecer en las más importantes salas de Costa Rica, pero también de Lituania, Rusia, Ucrania, Serbia, Francia, Inglaterra, los Estados Unidos, México, Guatemala, República Dominicana y El Salvador, entre otros. La excelsitud con la que “el Maestro” Alexandr y sus colegas prepararon con esmero a estudiantes y a los graduados, posibilitando que, algunos de ellos hubiesen logrado presentarse en renombradas salas de varios de los países nombrados; en Rusia y Lituania, por ejemplo; en los Estados Unidos, la crónica da cuenta de cómo noveles, aunque excelsos pianistas estudiantes, se llegaron a presentar en el Carnegie Hall y el Kennedy Center, entre otras Salas musicales afamadas del mundo.

Los premios obtenidos por Alexandr Sklioutovski y los logrados por estudiantes gracias a la orientación de Alexandr y sus colegas.

La investigación sobre “el Maestro”, registra más de 90 alumnos de Alexandr Slkioutovski, que han sido laureados y han ganado importantes premios en concursos nacionales e internacionales. La lista que extraigo de la información, consigna jóvenes pianistas de la UNA, premiados en los siguientes concursos, en Costa Rica: el certamen de “Jóvenes Solistas” y “Jóvenes Pianistas de Costa Rica”; en Centro América, sobresale el “Concurso Centroamericano María Clara Cullel Teixidó”; en los Estados Unidos, resaltan premios otorgados a jóvenes pianistas preparados con alta exigencia, tanto en la UNA, como en el Instituto Superior de Artes, en el “Interlochen Concerto Competition”, en “The Pinault International Piano Competition” y la “Bartók -Kabalevski- Prokofiev International Competition”. Nuestros andariegos y jóvenes pianistas, con el sello de Alexandr y sus colegas, ganaron premios en el renombrado “Concurso Internazionale Valentino Bucchi”, de Italia. Más recientemente, ocurrió otro tanto en prestigiosas salas en Lituania y Moscú entre otras.

¡Qué labor titánica!, ha llevado hasta los escenarios más grandes y prestigiosos del mundo a los jóvenes y niños preparados en la metodología y bajo la inspiración del “Maestro Sklioutovski” y sus colegas, salidos tanto de las aulas de la UNA, como del “Instituto Superior de Artes”. Como dijera recientemente el joven pianista, ya doctorado en la “Academia Estatal Rusa de Música Gnesin”, David Serrano, de cuya vida escribí hace unos meses en este mismo espacio, “Voy a tratar de describir a un ser humano inconmensurable…Hablar de Alexandr -expresó David- es hablar en primer lugar de amor, amor a la cultura, al arte, a la música, a la humanidad. Es una persona que se entrega a cada uno de sus estudiantes con total esmero y cree en cada uno de nosotros, en su familia, ayudándonos a creer en nosotros mismos más de lo que nosotros lograríamos sin él. El fue un fiel mentor durante todo el transcurso de nuestro crecimiento profesional, aún más allá de las fronteras de nuestro país. Con gran visión y dedicación Alexandr supo ver en nuestro pequeño pedacito de tierra, más que un paraíso tropical, vio más bien una sede para el pianismo mundial en Centroamérica; abriéndole puertas a jóvenes desde las provincias más remotas, como la provincia de Limón en mi caso, hasta las ciudades de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Honduras y hasta México y Colombia. Eso por supuesto gracias al gran equipo de trabajo que ha formado parte del Programa de Formación Pianística durante todos estos años y, a nuestra Alma Mater: la Universidad Nacional. A cada uno de ellos, gracias totales. Puedo decir con total confianza que este reconocimiento no pudo haber caído en “mejores manos”. Así que, por último, (David habla directamente al Maestro en su idioma natal, el rus; obviamente busqué ayuda para la traducción) “…Alexandr Danilovich, gracias por estar aquí con nosotros y seguir acompañándonos, lo amamos muchísimo.” (Entrevista de la UNA al pianista Dr. David Serrano González, para el acto en el que se entregó a Alexander Sklioutovski la distinción académica “Medalla Universidad Nacional”, el 20 de junio del 2024).

La investigación biográfica a la que he tenido acceso nos refiere también, uno de los premios más preciados logrados por nuestro homenajeado, entre otros: el 8 de octubre del 2004 recibió el “Premio a la Innovación Académica”, otorgado por la Universidad Autónoma de México y la Universidad Nacional de Costa Rica. De la prensa, la crónica reconoce 236 artículos de investigación que pertenecen a Alexandr Sklioutovski, citados o aparecidos en los diferentes medios de prensa de Costa Rica: La Nación, La Prensa Libre, La Extra, La República, y Tiempos del mundo, entre otros. También se hizo referencia a entrevistas que se le realizaron en medios radiales y televisivos de nuestro país.

Por todas estas y muchas razones, el “Maestro” Alexandr Sklioutovski fue rebautizado en la Universidad Nacional con los sobrenombres de “El Cazador de Talentos” y el “Forjador de Sueños”. En realidad, “el Maestro” forjó sueños para sí mismo, para sus colegas y para muchos estudiantes. Sklioutovski le ha transformado la vida a más de un niño o niña, así como a otros adolescentes y jóvenes estudiantes, algunos de los cuales jamás habían pensado que, en su interior se anidaba un impulso creador de habilidades para interpretar música por medio del piano, otros tomaron el camino de idear composiciones musicales sublimes, para transmitirlas, y hasta para enseñar como les había ocurrido a ellos mismos.

El Reconocimiento que le hizo la Universidad Nacional.

En reconocimiento a la excelsitud conforme a la cual se ha desempeñado el “Maestro Sklioutovski”, la Universidad Nacional le otorga “La Medalla Universidad Nacional”, la cual es una distinción, como dice literalmente el artículo de creación de la misma, que se otorga en casos excepcionales a personas o instituciones nacionales o extranjeras, cuya trayectoria de excelencia o sus aporte en el campo social, humanístico, científico, artístico y cultural constituye un destacado ejemplo en la construcción de una sociedad más humana, más plena, inspirada en los más altos valores, de una cultura de paz, justicia y bienestar social.”

La Universidad Nacional tras poco más de cincuenta años de existencia, ha llegado a convertirse en una institución señera de la educación superior costarricense y latinoamericana. Por ello la Asamblea Legislativa de Costa Rica le otorgó el título de “Institución Benemérita de la Educación, la Tecnología, la Ciencia y la Cultura Costarricense”, distinción oficialmente otorgada el 10 de abril del 2014.

La Universidad Nacional desde su creación se ha distinguido por abrirle espacio a estudiantes graduados de secundaria, que no lograban ingresar a los estudios superiores. También ella ha hecho posible que cientos de jóvenes, hombres y mujeres, hayan podido estudiar merced a la beca otorgada en la UNA. La UNA se ha especializado en ello, pues hoy cuenta con la Sede Omar Dengo y el Campus Benjamín Núñez en la provincia de Heredia, donde han accedido estudiantes sin distingos de condición socio económica, gracias a las condiciones que les ofrece la UNA, proporcionándoles recursos económicos a los que lo requieren para que puedan subsistir en el día a día, a algunos se les ofrecen residencias estudiantiles en ambos campus. La UNA ha logrado, además, abrir centros de estudios, campus o sedes en Coto, Pérez Zeledón, Nicoya, Liberia, Sarapiquí, en Alajuela la sede Interuniversitaria, que comparte junto a las demás universidades públicas.

Entre el 2015 y 2020, se abrieron modalidades de “Carreras Itinerantes”, como lo venía haciendo el Centro de Investigación y Docencia en Educación, por medio de la División Rural. Las carreras itinerantes permiten que académicos de la UNA, migren a zonas específicas del país para ofrecer “in situ” ciertas carreras conforme las demandas de las comunidades, brindándole oportunidades a jóvenes de escasos recursos económicos. Asimismo, se avanzó en la ruta de la multi e interdisciplinariedad, tanto en la investigación como en la docencia para enriquecer la extensión y las carreras que en ella se imparten.

A esta Benemérita Universidad Nacional sumó sus esfuerzos nuestro Alexandr Sklioutovski, quien logró junto a sus colegas desarrollar más profundamente la Escuela de Música de la Universidad Nacional.

La Universidad Nacional tiene un contingente numeroso de académicos muy destacados en las diferentes disciplinas, poseedores de vastos conocimientos y capacidades. Alexandr Sklioutovski es uno de ellos, de los más renombrados en el elenco profesoral. Hoy a propuesta del Consejo Académico del Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística, concretamente mediante la iniciativa de la Dra. Deborah Singer González, el Honorable Consejo Universitario de la Universidad, tuvo a bien otorgarle al “Maestro” Alexandr Sklioutovski, la distinción “Medalla de la Universidad Nacional”. Termino expresándole a mi querida UNA: “Honrar, honra”, una frase muy conocida, pero sobre todo certera, atribuida al poeta y prócer de la Independencia de Cuba, José Martí.

 

Compartido con SURCOS por el autor.

Incertidumbres de la Ley Jaguar: reflexiones sobre el desarrollo de Costa Rica

Yenén Mejías San Lee

Hace un mes, el poder ejecutivo presentó a la corriente legislativa el proyecto 24364, “Ley Jaguar para impulsar el desarrollo de Costa Rica”. Aunque el proyecto aún no se ha votado en el plenario, las consultas de constitucionalidad y las dudas que genera siguen vigentes. Aprovechando la pausa legislativa y en espera de una resolución de la Sala IV, comparto estas reflexiones en la discusión pública desde mi posición como economista.

Según la exposición de motivos, el proyecto de Ley Jaguar busca impulsar el desarrollo de Costa Rica mediante reformas para agilizar la ejecución de proyectos de infraestructura clave, como Ciudad Gobierno y la Terminal de Cruceros y Marina de Limón. Las reformas se plantean en tres capítulos: el primero pretende fortalecer la fiscalización de la hacienda pública, el segundo optimiza la gestión contractual del sector público, permitiendo la compra y arrendamiento de inmuebles con mayor flexibilidad, y el tercero facilita la ejecución de alianzas estratégicas por JAPDEVA.

Las críticas principales al proyecto se centran en el incremento de la discrecionalidad en la acción pública, lo que podría permitir que el gobierno actúe con demasiada libertad, especialmente en los contratos públicos. Esto es preocupante considerando los escándalos de corrupción relativamente recientes, como el caso “Cochinilla”, que involucró a funcionarios públicos y privados bajo una supervisión inadecuada.

Desde la perspectiva económica, la preocupación sobre la «Ley Jaguar» puede entenderse a través del concepto de “riesgo moral”. Aumentar la discrecionalidad en la acción pública, como propone la ley, puede llevar a decisiones arriesgadas o ineficientes, ya que no estarían sujetas a una supervisión estricta. Esto es similar al clásico ejemplo del mercado de seguros, donde la cobertura puede llevar a comportamientos más arriesgados, afectando a la aseguradora.

El caso «Cochinilla» es un claro ejemplo de riesgo moral, pues los agentes que participaban en las licitaciones coludieron mediante prácticas oligopólicas, y confiados en lo permisivo del sistema, actuaron causando perjuicio al interés público. Curiosamente, fue la Contraloría General de la República quien detectó e informó entre 2018 y 2020 sobre pagos irregulares y otros problemas administrativos a través de informes. Sin embargo, las medidas preventivas fueron insuficientes para detener la corrupción a gran escala, a pesar de los esfuerzos de la Contraloría. Invito a la persona lectora a investigar el caso de Petrobras en Brasil en 2014, un ejemplo internacional relevante para profundizar en esta temática, donde la corrupción y la falta de controles administrativos efectivos causaron problemas a una escala aún mayor.

Eliminar los controles preventivos de la Contraloría y otras barreras podría aumentar la posibilidad de que ocurran nuevos casos de riesgo moral, como los mencionados anteriormente. Estos casos podrían surgir tanto en el presente como en el futuro. En el presente, porque la propuesta de ley no incluye una solución que actúe como un legítimo contrapeso ante la reducción de los controles de la CGR, lo que generará dudas sobre las acciones del gobierno actual, sin importar cuánto afirmen que sus intenciones son las mejores. En el futuro, porque no hay forma de garantizar que los próximos gobernantes eviten cometer actos de corrupción.

Además, este aumento del riesgo plantea una interrogante desde la perspectiva del costo de oportunidad: ¿existe alguna prueba de que habrá una ganancia garantizada en la gobernanza al ejecutar proyectos a costa de restar competencias a la Contraloría? En los debates públicos, esto se repite como un resultado indiscutible, pero sin datos concretos y considerando la idiosincrasia costarricense, tengo mis dudas al respecto.

Desde el punto de vista económico, el impacto esperado en variables como el desempleo, desarrollo regional e inversión es necesario y deseable. Según datos de MIDEPLAN, la construcción de Ciudad Gobierno permitiría al Estado ahorrar $357.8 millones en alquileres, generar más de 3,044 empleos directos e indirectos durante su ejecución y 600 durante la construcción. El gobierno también ha dado cifras prometedoras sobre la inversión en la Terminal de Cruceros y Marina de Limón, lo cual es vital para una provincia rezagada económicamente.

El pueblo de Costa Rica comprende la necesidad de avanzar y crecer económicamente. La discusión no es si queremos desarrollo, sino cómo lo queremos. La idiosincrasia costarricense valora la transparencia, participación ciudadana y la sostenibilidad en los procesos de desarrollo. Este proyecto de ley choca con un estilo de gobernanza que por décadas, ha preferido procedimientos rigurosos y controles preventivos para asegurar la integridad y eficacia en la gestión pública, aunque el costo sea un crecimiento más lento, es un crecimiento consistente; la historia y los datos respaldan este enfoque. En ese contexto, la propuesta de ley, al reducir los controles de la Contraloría General de la República, plantea serios interrogantes sobre la garantía de transparencia y la prevención de la corrupción. Por tanto, aunque el objetivo de impulsar el desarrollo económico es compartido, es crucial que los mecanismos de supervisión y control se mantengan robustos para asegurar que el progreso se logre de manera ética y sostenible.

La violencia económica

Álvaro Vega

Álvaro Vega Sánchez, sociólogo

Cuando se aborda el tema de la violencia se tiende a pasar por alto que buena parte de la misma, en sus diversas expresiones: psicológica, política, simbólica y física, tiene como una de sus causas fundamentales a la violencia económica, que ejercen los poderes fácticos globales con la complacencia de los gobiernos y estados nacionales, cada vez menos soberanos y más sometidos a sus mandatos.

Es tal el grado de violencia económica, que un ínfimo porcentaje del 1% concentra más del 80% de la riqueza del mundo. Cuando los niveles de desigualdad y pobreza crecen exponencialmente, estamos ante el fenómeno de una “pandemia económica”. Y mientras las pandemias menores, como la del Covid 19, tienen efectos epidérmicos sobre el tejido social, la económica hace metástasis.

Dadas estas condiciones, el sistema requiere cirugía mayor y de urgencia, tanto en los niveles de la gobernanza global como local. Sin embargo, con poquísimas excepciones, se continúa aplicando medidas paliativas, apelando al altruismo de los superricos, propiciando el libertinaje del mercado y la privatización de la institucionalidad social pública. Es decir, contradictoriamente, se continúa apostando por las mismas políticas económicas neoliberales que son las principales responsables de generar la violencia económica.

Por otra parte, campea un discurso político, con la fuerza retórica propia de un populismo de rasgos autoritarios y neofascistas, que buscan culpar de la violencia al delincuente y al sicario callejeros, esos que “se matan entre ellos”, sin considerar que en muchos casos se trata de jóvenes a quienes se les han negado oportunidades para el estudio y para un empleo digno. En este sentido, es la violencia económica, que empobrece y precariza a la sociedad, la responsable principal de este otro tipo de violencia. Efectivamente, el país ha venido devaluando el papel de la institucionalidad social, particularmente en salud y educación, que son las vías fundamentales para la movilidad social.

El desafío es construir una sociedad global y local sobre una nueva política económica al servicio de la vida, es decir, que propicie una mejor distribución de la riqueza, niveles más elevados de equidad, solidaridad y de afectividad, así como el respeto a los derechos de la naturaleza. Lamentablemente, ya hace bastante tiempo venimos aceptando como inevitable y natural la muerte por hambre, guerras, desastres naturales, racismo, machismo y discriminaciones de todo tipo. No podemos permitirnos continuar legitimando la violencia bajo ninguna de sus formas.

Frente a esta realidad Raimon Panikkar, plantea que “hoy las alternativas son ineludibles: o bien la humanidad arriba a una nueva fase y la abraza, una fase a la que podríamos llamar posthistórica y que supone una mutación de ser humanos mismo, o bien una minoría de la especie humana continúa destruyendo la Tierra, provocando finalmente un aborto cósmico que malogrará por completo cualquier posibilidad de que la vida prospere en este planeta”.

Costa Rica, a diferencia de países que se dejaron avasallar por las políticas privatizadoras de los “vendedores de prosperidad” (Paul Krugman), ha logrado preservar conquistas sociales fundamentales que contribuyen a la paz social.

Cuando la violencia económica se ha convertido en más que una amenaza para la paz social, debemos prestarle más atención, si es que pretendemos enfrentar y contrarrestar las diversas formas de violencia que sufrimos hoy.

Nuevamente condenan a Mamita Yunai

Óscar Madrigal

Oscar Madrigal

Chiquita Brands, la heredera de la United Fruit Co., fue condenada en Florida por violación a los derechos humanos, por financiar a las Autodefensas Unidas de Colombia quienes masacraban a pueblos enteros solo por el hecho de considerarlos enemigos de la derecha.

Entre 1997 y 2004 Chiquita financió y puso a su disposición su infraestructura para ejecutar estas acciones. En los libros de contabilidad se registró que Chiquita pactó con las Autodefensas Unidas, un grupo terrorista, para pagarle $0,30 por cada caja de banano exportada de Colombia. Recordemos que la historia de esta empresa, de la United Fruit Co., está llena de explotación, represión, golpes de estado y crímenes por toda la región bananera del Caribe.

Chiquita fue condenada por cargos criminales, penalmente, como empresa ya que en EEUU las compañías o personas jurídicas pueden ser condenadas penalmente. Además, le impusieron una multa de $25 millones por esos hechos, sin contemplar aún el multimillonario pago que tendrá que hacer a los familiares de los miles de víctimas.

Chiquita ha sido condenada por apoyo a grupos terroristas; la sentencia manifiesta que prestaba sus puertos a las Autodefensas para que recibiera armas y exportara droga.

Lo que Chiquita ha cometido -según se afirma en medios internacionales- es un crimen contra la Humanidad.

Chiquita es la más grande multinacional de producción y exportación de banano del mundo. Es una multinacional que tiene una presencia fundamental en Costa Rica, al ser el primer exportador de banano del país, con extensas plantaciones y pagando salarios que hace que Limón sea la provincia más pobre el país.

Se han presentado más de 3 mil demandas por indemnización contra Chiquita en EEUU y recientemente, el pasado 10 de junio, se ha producido la primera resolución condenando a la empresa a indemnizar a 8 familias víctimas de la AUC con la suma de $38,7 millones de dólares. Esta es solo la primera resolución contra Chiquita por haber financiado al grupo terrorista AUC mediante pagos y prestarse para el comercio de armas y narcóticos.

Hay que tener presente este nuevo hecho, que Chiquita fue condenada criminalmente, porque ella es un agente importante en la vida cotidiana del costarricense.

Althea Gibson: la gran tenista afroamericana

Gabe Abrahams

Althea Gibson (1927-2003) nació en Silver, Carolina del Sur, Estados Unidos, el 25 de agosto de 1927. Su familia trabajaba el algodón, pero a raíz de la Gran Depresión, en 1930, emigró al barrio de Harlem de Nueva York.

Althea Gibson rápidamente empezó a practicar el paddle tennis en la ciudad de los rascacielos y, en 1939, se proclamó campeona de la especialidad de Nueva York. El paddle tennis es similar al tenis, aunque la cancha y la red son más reducidas.

En 1940, un grupo de vecinos de Gibson hizo una colecta para que pudiese jugar al tenis y, en 1941, ella lo agradeció ganando el Campeonato del Estado de Nueva York de la American Tennis Association (ATA), una organización fundada en tiempos de la segregación racial con el ánimo de patrocinar torneos para jugadores negros.

Gibson ganó otros dos títulos de la ATA en 1944 y 1945 y todos los títulos entre 1947 y 1956. En medio de esos triunfos, se convirtió en la primera tenista afroamericana en competir en el Campeonato de Estados Unidos (1950) y en Wimbledon (1951).

En 1949, Althea Gibson ingresó en la Florida Agricultural and Mechanical University (FAMU) con una beca deportiva, pasando a ser miembro de la fraternidad Alpha Kappa Alpha Sorority, la primera fraternidad de mujeres negras de Estados Unidos.

En los primeros años cincuenta, Gibson viajó por varios países, jugó muchos torneos y mejoró como tenista. Esencialmente, fortaleció la confianza en ella misma y en sus posibilidades y los resultados no se hicieron esperar. El factor psicológico es clave en el tenis, debido a la duración y la dureza de los partidos. Su gloria deportiva estaba cerca.

En 1956, Althea Gibson ganó el torneo Roland Garros, convirtiéndose en la primera tenista afroamericana en lograr una victoria en el torneo francés y en un torneo de Grand Slam. Ese año también consiguió los títulos de dobles de Roland Garros y Wimbledon.

En 1957, Althea Gibson ganó el torneo de Wimbledon y el Campeonato de Estados Unidos, siendo la primera tenista afroamericana en conquistarlos. Gibson ganó igualmente el Campeonato de Australia y Wimbledon en dobles y el Campeonato de Estados Unidos en dobles mixtos.

Althea Gibson defendió con éxito al año siguiente sus títulos individuales de Wimbledon y de Estados Unidos, a la vez que ganó su tercer torneo consecutivo de dobles en Wimbledon. Para no variar, fue número uno en el ranking mundial. Sus éxitos la condujeron a ser la primera mujer afroamericana en aparecer en las portadas de las publicaciones Sports Illustrated y Time.

Retirada del tenis competitivo en 1958, Gibson se sintió por un lado contenta por todos sus éxitos, pero por otro dolida por la discriminación racial que había padecido durante años en el mundo del tenis, tanto en Estados Unidos por la segregación racial como en otros países por puro racismo. Añadió a esos dos sentimientos encontrados una frustración personal por no haber servido sus victorias para eliminar el racismo hacia los negros. «Me di cuenta de que mis triunfos no habían destruido las barreras raciales de una vez por todas, como había esperado», declaró.

Alejada de las pistas, Althea Gibson demostró ser muy polifacética. Tuvo relación con la música, el cine, el golf, la política, etc. En 1957, hizo su debut como cantante profesional en un homenaje a W. C. Handy que se celebró en el Hotel Waldorf Astoria New York. Un ejecutivo del sello discográfico Dot Records se quedó impresionado por sus dotes de canto y la contrató para grabar el álbum Althea Gibson Sings, lanzado en 1959.

En ese año, Gibson también coprotagonizó una película de John Ford con John Wayne y William Holden, The Horse Soldiers, en la que se negó a hablar con el acento afroamericano estereotipado que se utilizaba en el Hollywood de aquellos años.

Ya en 1964, Gibson reanudó su actividad deportiva con el golf en la Ladies Professional Golf Association, o LPGA Tour, consiguiendo hasta su retirada en 1978 un puesto 27 en 1966 y una segunda posición en el Abierto de Columbus, Ohio, en 1970. La discriminación racial reapareció en el mundo del golf. Gibson fue excluida de algunos torneos y en otros no pudo entrar en la sede del club organizador por ser negra.

En 1972, la incansable Gibson dirigió el proyecto nacional de tenis móvil de Pepsi Cola, el cual llevó redes y otros equipos portátiles a áreas desfavorecidas de las principales ciudades de Estados Unidos, muchas de población negra.

En 1977, aún tuvo ánimos la polifacética e infatigable Althea Gibson de desafiar al senador estatal del condado de Essex, Frank J. Dodd, en las primarias del Partido Demócrata de Estados Unidos por un escaño, quedando tras él y por delante del asambleísta Eldridge Hawkins.

En esos años, Althea Gibson se casó con William A. Darben (1965) y Sydney Llewellyn (1983), divorciándose de ambos al final sin tener ningún hijo.

A finales de la década de 1980, Althea Gibson sufrió dos hemorragias cerebrales, seguidas de un derrame cerebral. Pudo superarlas, gracias a las ayudas económicas recogidas por su pareja de dobles en las victorias en Roland Garros y Wimbledon de 1956, la tenista judía Angela Buxton.

Gibson sobrevivió a un ataque cardíaco en 2003, pero falleció el 28 de septiembre de ese año al sufrir un deterioro de su salud. Enterrada en el cementerio Rosedale de Montclair, Nueva Jersey, su muerte causó una enorme conmoción.

En un artículo publicado en 1977, el columnista del New York Times William C. Rhoden escribió sobre ella: «Althea Gibson y Wilma Rudolph son, sin lugar a dudas, las atletas más importantes entre las mujeres negras de la historia del deporte… Los logros de Althea fueron los más revolucionarios debido al impacto psicosocial en la América negra… Demostró una vez más que los negros, cuando se les daba la oportunidad, podían competir a cualquier nivel en la sociedad americana».

Tras la muerte de Althea Gibson, la tenista norteamericana Venus Williams, la segunda afroamericana en ganar un Gran Slam después de Althea, también declaró: «Me siento honrada de haber seguido tan grandes pasos. Sus logros sentaron las bases para mi éxito, y a través de jugadoras como Serena y yo y muchas otras que vendrán, su legado perdurará».

Desde los años ochenta del pasado siglo, los reconocimientos a Althea Gibson fueron innumerables. A partir de su fallecimiento, incluso se incrementaron. La lista es larga. En 2012, el escultor Thomas Jay Warren le dedicó una estatua a la tenista en Branch Brook Park, Newark, Nueva Jersey. La estatua reproduce a una Althea en su esplendor con la raqueta en la mano, como si el tiempo se hubiese detenido. Como si el tiempo hubiese decidido no seguir adelante. Ojalá hubiese sido así. En cualquier caso, la estatua eterniza a la tenista. Que perdure. Y que su memoria nos acompañe siempre.

Con Goethe, “pensar es fácil, poner los pensamientos en acción es lo difícil” – Alberto Salom Echeverría a propósito del homenaje al maestro Alexandr Sklioutovski en la UNA

Afiche utilizado por la UNA para invitar al homenaje realizado el 20 de junio.

SURCOS comparte la carta enviada por el exrector de la UNA Alberto Salom Echeverría al actual jerarca Francisco González Alvarado, a propósito de su discurso en la entrega de la Medalla Universidad Nacional al maestro Alexandr Sklioutovski Poliakov. Puede descargar el PDF con el discurso al final de esta nota.

Apreciado y respetado Rector:

He tenido el gusto de leer su discurso reciente, pronunciado en el acto de entrega de un extraordinario reconocimiento de la UNA al invaluable Alexandr Sklioutovski.

Sus palabras encaminadas a resaltar a un artista consolidado, que le ha entregado tanto a la UNA, y por su medio a Costa Rica, son de fina pluma literaria, en consonancia con la grandeza y brillo del Maestro, en concordancia con el Profesor abnegado y estricto, con el Hombre humilde y de corazón noble.

El entorno de personalidades, músicos excelsos de Rusia, que dejaron una impronta indeleble en Alexandr y, sumado a todo ello, las inmensas tradiciones musicales y culturales de aquel pueblo, donde creció y se forjó el Maestro, quedan magistralmente retratadas por su pluma.

Como también se le hizo honor a las altas dotes del educador de niños y jóvenes costarricenses, del inspirador de numerosos estudiantes, a los que habrá marcado para siempre.

Muchas veces, Francisco, meditando en tantas maestras de calidad excelsa y también en tantos profesores sobresalientes de la UNA, pero hoy especialmente teniendo en mente al singular Alexandr Sklioutovski, he retrotraído a mi recuerdo aquella composición casi poética de Goethe que le calza como anillo al dedo al homenajeado de hoy: “Pensar es fácil -declaraba Goethe- actuar es difícil -proseguía- y poner los pensamientos de uno mismo en acción es lo más difícil del mundo.”

Esa capacidad tan recia precisamente, es de la que hace gala nuestro Alexandr, y que usted y por su medio la UNA, Rector, supo dejar inscrita para la eternidad, en el alma noble de todas las personas que en la UNA enseñan, de los administrativos destacados y sobre todo de las personas estudiantes, que han tenido a bien estudiar en la UNA, y muy connotadamente en nuestra escuela de Música.

Gracias Rector por su semblanza fiel, de un hombre que quedará inscrito para siempre en el universo interdisciplinar de la Universidad Nacional: Alexandr Sklioutovski, Un abrazo,

Alberto Salom Echeverría.

Le invitamos a descargar y leer el discurso del rector Francisco González Alvarado desde el siguiente enlace:

Medalla Universidad Nacional Alexandr Sklioutovski