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Miguel Obregón Lizano, educador, fundador de Bibliotecas, Benemérito de la Patria

Vladimir de la Cruz

Miguel Obregón Lizano fue uno de los grandes educadores de finales del siglo XIX y principios del Siglo XX, que destacó en diferentes puestos públicos. Fue un gran reformador y renovador de la Educación e Instrucción pública, de su época.

Nació en Alajuela el 19 de julio de 1861. En 1883 se gradúa de Bachiller en la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, en San José. Luego hizo estudios de matemáticas superiores en la Escuela de Ingeniería, que existió por poco tiempo, y en 1907 se graduó de Maestro Normal en el Liceo de Costa Rica, autorizado para otorgar estos títulos. En mucho su educación fue de carácter autodidacta.

Dos preocupaciones tuvo Miguel Obregón Lizano, el profesorado, su preparación y calidad, su renovación y perfeccionamiento constante, y la elaboración de textos educativos o didácticos.

Para él los profesores debían ser dinámicos, inquietos, inconformes, de iniciativas. Le incomodaban los conformistas, los que estaban satisfechos estáticamente con su condición docente y humana.

Como docente trabajó en el Colegio de Alajuela, bajo la dirección de Antonio Espinal, y en el Instituto Nacional, que lo dirigía el Dr. Ferraz.

En 1884 al inaugurarse el Instituto Universitario desarrolló las clases de Geografía, que lo llevaron a publicar una Geografía de Costa Rica, detallada y minuciosa, mostrando un gran conocimiento del país, y el primer mapa importante de Costa Rica. También propició e impulsó los primeros programas de esta materia.

En 1886 revolucionó la enseñanza primaria cuando estableció la Escuela Nueva en San José, con conceptos de una educación integral, educación que comprendía la educación física y la estética, con principios de moral. Igualmente fortaleció los estudios de matemáticas, de la lectura razonada, de ejercicios del lenguaje, con ciencias naturales, para darle un carácter mas realista a la enseñanza.

Especial énfasis le dio a la Historia y a la Geografía de Costa Rica, de Centroamérica y del mundo. Introdujo el método spenceriano de la educación, que en la primera década del siglo XX se impuso en la educación pública oficial.

Lo que impulsó Miguel Obregón en la Escuela Nueva fue en cierta forma la base de la gran reforma educativa de Mauro Fernández. Miguel Obregón, Mauro Fernández, Buenaventura Corrales y Pedro Pérez Zeledón fueron los artífices, gestores y grandes pilares de la Ley General de Educación común de 1886.

En 1887 asumió la Dirección del Instituto de Alajuela y en 1890 asumió la Inspección de Escuelas de San José, mostrando siempre su gran capacidad organizadora. También se le debe, en Alajuela, la Biblioteca Pública y la Escuela de Telegrafía, con sus edificios.

En 1900 volvió a la docencia con las clases de Cosmografía, Geografía e Historia en el Colegio Superior de Señoritas. Estos mismos cursos los desarrolló en el Colegio San Luis Gonzaga en 1915 y los había impartido en el Liceo de Costa Rica, en 1899.

En el campo de la publicaciones y de textos para la educación, especialmente de la Geografía, dejó “El A, B, C de la Geografía”, “Nociones de Geografía de Costa Rica”, que fue publicada, en dos ocasiones, en París, como parte agregada a la “Geografía General” de Lemmonnier Schrader, en 1889, y por la Casa editorial Hacchette & Co. Igualmente publicó el Mapa de Costa Rica, editado en París. También dejó el estudio “Carácter y vicios fundamentales de la educación”.

Se desempeñó también Miguel Obregón Lizano como Inspector General de Enseñanza, Director General de Bibliotecas Pública y como Presidente de la Junta Calificadora del Personal Docente.

También estuvo en la Jefatura de los Servicios Técnicos de la Enseñanza. A él se le debe la organización de la Contabilidad General de la Enseñanza, la Estadística Escolar, el Almacén Escolar y las Inspecciones Escolares, así como el Museo Pedagógico y las Bibliotecas Pedagógicas, las Bibliotecas Públicas, rescatando parte de esto de la Reforma educativa de Mauro Fernández, que en estos aspectos se vio truncada, por las debilidades del personal docente en aquel momento.

En el campo de las Bibliotecas públicas Miguel Obregón tuvo un lugar muy destacado, no casualmente la Biblioteca Nacional, recién galardonada con el Benemeritazgo de la Patria, lleva su nombre. Su huella en este campo de las Bibliotecas es profunda. Su servicio en favor de las Bibliotecas no le costaron un cinco al erario público, ni cobró por ellos.

A los 19 años, en 1880, organizó en Alajuela la “Sociedad de la Biblioteca”, que existió por casi cuatro años, para facilitar a la juventud “amante de la ilustración interesada en el progreso intelectual y moral”, y para “establecer clases nocturnas y conferencias sobre diferentes materias de instrucción, y discusiones sobre los trabajos literarios que los asociados puedan ofrecer”. La Sociedad impulsó una Escuela de Artesanos. Con la “Sociedad de la Biblioteca” Miguel Obregón destacó que “las bibliotecas son el termómetro que mide el mayor o menor adelanto de los pueblos”, principio que Miguel Obregón siempre mantuvo, invitando a llegar a la Biblioteca: “Venid, la Biblioteca es pública”, repetía. El 14 de julio de 1889 inauguró la Biblioteca de Alajuela.

También se preocupó que el Instituto Universitario tuviera una Universidad, lo que llevó a la Dirección de Estudios de la Universidad de Santo Tomás, que el 23 de noviembre de 1883, aprobara abrir una Biblioteca, que fue inaugurada el 15 de setiembre de 1884, en el 63 aniversario de la Independencia de Centroamérica, declarada en Guatemala, al grito de “Viva la República”, que hizo el Ministro de Instrucción Pública, Dr. José María Castro Madriz, nombrándose Bibliotecario a Miguel Obregón, y para asegurar su apertura aceptó el cargo sin remuneración alguna, contribuyendo en los gastos de servicios y porte de correo y útiles de escritorio, e inició el canje con la Biblioteca Nacional de Washington y el Instituto Smithsoniano.

A Miguel Obregón se le debe que las imprentas nacionales estén obligadas a entregar un mínimo de por lo menos tres libros o ejemplares de sus publicaciones a la Biblioteca Nacional, como se hacía entonces en otros países, hoy ya regulado legalmente.

Para Miguel Obregón, la Biblioteca “debe ser un archivo en donde se custodien todos los documentos que puedan servir para la historia patria y para dar idea clara del movimiento intelectual del país”.

Propuso que, para el canje, la Biblioteca tuviera un porte libre por el correo, para poder asegurar sus relaciones internacionales e institucionales, y para garantizar el crecimiento del acervo bibliográfico. Durante 25 años fue Director General de Bibliotecas públicas, desde el 19 de abril de 1890, de manera ad honorem.

El 1 de febrero de 1887 asumió en Alajuela la organización y dirección del Instituto educativo.

Al cerrarse la Universidad de Santo Tomás, en 1888, su Biblioteca fue clausurada y parte de su acervo saqueado, por lo que propuso el Reglamento de Bibliotecas, publicado el 20 de abril de 1890, y lo que pudo rescatar de esta Biblioteca lo llevó a fundar la Biblioteca Nacional, estableciendo, desde entonces, que de cada publicación oficial se entregaran diez ejemplares a la Biblioteca Nacional. En agosto de 1890 abrió sus puertas al pública la Biblioteca Nacional.

A su empeño en esta Biblioteca Miguel Obregón también impulsó bibliotecas escolares y pedagógicas. En la Biblioteca Nacional creó la Oficina de Depósito y Canje de Publicaciones, el Taller de Encuadernación, el Registro de Propiedad Literaria, el Catálogo General, la reglamentación de todas las bibliotecas. Su preocupación también se orientó a desarrollar buenos salones de lectura y de construir un edificio especial para la Biblioteca Nacional, que este año, 2021, cumplió 50 años en su nuevo edificio, al norte del Parque Nacional. La lucha por el edificio la mantuvo varios años, señalando siempre que los alquileres que se pagaban eran caros.

Otra de sus preocupaciones fue la adquisición de libros, de lo cual “no se podía prescindir”, porque sin ello las “bibliotecas se estancarían”, sin “importar lo que se gaste, con tal de que se gaste bien”. También se preocupó por la adquisición, por suscripción, de periódicos nacionales y extranjeros, en la medida de lo posible.

Con la Biblioteca Nacional desarrolló la preparación del personal adecuado, especializado, competente, con conocimientos enciclopédicos necesarios, con educación literaria esmerada, con empleados celosos e irremplazables en sus funciones, que cumplieran con sus deberes con actividad y honradez, “con cariño verdadero por la conservación de la Biblioteca y afán por aumentarla cada vez más”.

En 1897 destacó la necesidad del catalogamiento científico, razonado y completo de los libros de fondo de la biblioteca. Una de sus preocupaciones fue desarrollar en la Biblioteca Nacional un Departamento especial de agricultura y de todas las ciencias y artes. Bajo su responsabilidad se publicaron, en 1909, los primeros dos catálogos, uno relacionado con la Biblioteca Universitaria que rescató y, otro, de la Biblioteca nacional.

En el gobierno de Alfredo González Flores dejó la Dirección de la Biblioteca, que la asumió el 5 de enero de 1915, Valeriano Fernández Ferraz.

Uno de los campos sobresalientes de Miguel Obregón Lizano fue la organización de las Bibliotecas Públicas en diversas partes del país. Fue el gran organizador de la Biblioteca Nacional, que la basó en lo obtenido de la Biblioteca de la Universidad de Santo Tomás al cerrarse ésta en 1888. Inició con la Biblioteca Nacional la política de canjes, en ese momento con el Smithsonian Institute, pagando de su propio bolsillo los costos del canje. Igual desarrolló el Servicio de la Biblioteca y su Taller de Encuadernación. Fundó también las Bibliotecas de Alajuela, en 1887, de la cual fue Director ad honorem, sin pago, cubriendo él los gastos básicos de la misma. Impulsó también la Biblioteca de Cartago. El Reglamento de las Bibliotecas Públicas de 1890 se le debe a Miguel Obregón Lizano.

Tuvo la capacidad y la visión de corregir y de mejorar las leyes educativas de 1886.

En su paso por la educación y el Ministerio de Instrucción Pública quiso hacer del Magisterio una carrera, con estímulos profesionales para procurar la mayor perfección posible.

Señaló que era un “ineludible deber de todo Gobierno ilustrado tender su mano al maestro de escuela para sacarle de su estrecha condición en que vive, retribuirle sus servicios con largueza…, rodearle de respetos y miramientos sociales sus arduas y elevadas funciones, proporcionarle los medios necesarios para que pueda ilustrarse, robustecer sus conocimientos…. Crear recompensas pecuniarias…, estímulos honoríficos a favor de los que sobresalgan por sus virtudes profesionales…, ponerle al abrigo de la indigencia el día en que…en el caso de una vida de abnegación y sacrificios este modesto artesano de la civilización pida sustento y descanso a la Patria”.

En su época un 80% del cuerpo docente eran maestros improvisados. No se había desarrollado la carrera magisterial. Ello lo llevaba a valorar que “sin un personal idóneo y numéricamente suficiente, la escuela popular no puede progresar gran cosa ni salir del estado casi embrionario en la que la vemos hoy día…” Para ello propuso fundar escuelas normales, crear estímulos materiales y morales para atraer jóvenes al magisterio.

Miguel Obregón fue el autor del Reglamento Orgánico del Personal Docente, con lo que se le dio el rango profesional a la carrera del magisterio.

Impulsó también la educación agrícola con el Departamento Agrícola Escolar. Impulsó también la educación nocturna de adultos, la legislación escolar.

Se preocupó por la “educación política” a la cual la Escuela debe ponerle más atención. Para Miguel Obregón Lizano “la instrucción cívica debe comenzar desde al año tercero. Destinado a la vida democrática y debiendo tomar parte más activa, más o menos directa, en los negocios públicos, natural parece que salga ya de la escuela con un caudal de nociones claras y precisas sobre la Constitución del Estado, estructura del gobierno, deberes y derechos del ciudadano etc. Es la manera de precavernos contra los extravíos de la opinión, que tan funestas consecuencias suelen producir en las luchas eleccionarias. Ni debemos olvidar tampoco que la ignorancia, la indiferencia y la desmoralización, en lo político, son enfermedades endémicas en nuestras democracias, y el lote que ha cabido, por desgracia, a estas naciones latinoamericanas”, decía en la Memoria de Instrucción Pública de 1897.

Con los educadores Juan Rudín y Napoleón Quesada transformó métodos y sistemas de enseñanza.

El siglo XIX conoció las reformas escolares de 1849, 1869, 1886 y 1899, ejecutadas e impulsadas por los Presidentes Dr. José María Castro Madriz, Jesús Jiménez, y por los grandes educadores Mauro Fernández y Miguel Obregón Lizano.

La Reforma del 24 de diciembre de 1907, con el Reglamento Orgánico del Personal Docente, que impulsó Miguel Obregón hizo que la educación y la instrucción pública dejara de ser “asilo de funcionarios menesterosos, refugio de incapaces y centro de compadrazgos políticos”.

Esta Reforma regularizó a los maestros buenos, los estimuló, les garantizó sus puestos, les aumentó sus pagos, les estimuló el estudio, les facilitó ascensos y desarrolló el escalafón de maestros, les aisló de las luchas políticas, les aseguró medios dignos de subsistencia, facilitó la dedicación exclusiva en el trabajo magisterial, de la enseñanza, le dio vida a las escuelas.

Para él, la formación de los buenos maestros era la clave, al buen maestro, buenas escuelas.

En lo referente a la gestión técnica de las escuelas se le deben leyes, programas, reglamentos, la administración escolar.

Miguel Obregón es una de la páginas más brillantes de la Instrucción y la Educación Pública costarricense, de la cultura y el alma nacional. Fue continuador y complemento de Mauro Fernández.

Los informes que dejó Miguel Obregón Lizano son una rica fuente de datos, de información y de valoración de la educación nacional cuando él la tuvo a cargo en sus principales funciones.

Los valladares y obstáculos políticos que enfrentó el Ministerio de Instrucción Pública, en tiempos de Miguel Obregón no le permitieron hacer más, porque querían hacer de la educación resortes, instrumentos y medios políticos de gobiernos y de gobernantes.

Se distinguió Miguel Obregón Lizano con una larga y fructífera vida en la función pública como Oficial de la Contabilidad Nacional, (1884), Oficial Mayor de la Secretaría de Instrucción Pública, (1885-1886), Secretario particular del Presidente de la República (1886-1887), Delegado al Primer Congreso Pedagógico Centroamericano, realizado en Guatemala en 1893 y en 1894 donde desempeñó la Vicepresidencia del Congreso.

En 1899 viajó a Chile a resolver problemas de estudiantes costarricenses en el Instituto Pedagógico de Santiago. Fue colaborador de las Revistas y publicaciones El Maestro, el Boletín de Enseñanza, la Revista de Educación, la Revista América., editada en New York. Fue fundador y Director del Boletín de las Escuelas Primarias. Fue colaborador del Almanaque Gotha.

Fue también Director del Instituto Físico Geográfico (1924-1934), miembro del Patronato Nacional de la Infancia (1931-1934).

En 1914 se estableció la Escuela Normal con bases firmes, bajo el Gobierno de Alfredo González Flores, que fue derrocado en enero de 1917 por Federico Tinoco, su Secretario de Guerra.

En setiembre de 1917 bajo la dictadura del Gobierno de Federico Tinoco Granados, el Consejo de Profesores del la Escuela Normal acordó colocar en la Biblioteca de la Escuela Normal un retrato suyo. Cuando en abril de 1918 la dictadura destituyó, del cargo de Director de la Escuela Normal, al educador y escritor Joaquín García Monge, Miguel Obregón retiró su retrato. En 1919, caída la dictadura el Consejo de Profesores volvió a colocar su retrato.

En 1920, en mayo, asumió Miguel Obregón la Secretaría de Instrucción Pública, desde donde continuó apoyando a la Biblioteca Nacional, logrando que en la Gaceta se hiciera mensualmente un informe del movimiento bibliográfico nacional.

Para Miguel Obregón Lizano la educación debe generar un espíritu para dar luz a los caminos de los escolares y engrandecer a los ciudadanos. La educación, consideraba, debe conducir al desenvolvimiento integral del niño, de manera que comprenda vida física, intelectual y moral con aspiraciones de patriotismo ilustrado.

Para él, el niño antes que pensar debe vivir donde sus intereses y los de su corazón estén por encima de los intereses del entendimiento.

Consideraba a la prensa como un instrumento sagrado de la cultura, como una de las actividades del pensamiento reservado para educar, no para desahogar malas pasiones.

Miguel Obregón Lizano era una persona de trato afable, respetuoso de la dignidad de los estudiantes, tenía gran capacidad didáctica, era magnífico organizador, de gran cultura, sereno en su modo, modesto, bondadoso, honesto a toda prueba, ejemplar hombre de hogar, como esposo y padre de sus catorce hijos, discreto de los servicios que prestaba, escudriñador analítico, de penetrante visión científica, fue un hombre libre de pasiones y de prejuicios, leal con sus convicciones, participó de buenas causas y “fue un altivo cruzado de la redención de los pueblos por la cultura”. Sentó en mucho las bases de la educación democrática nacional del siglo XX. Fue un humanista y gran conocedor de la Historia Patria y especialmente fue un gran Geógrafo.

Falleció el 24 de julio de 1935. Su deceso conmocionó al país, la cultura y la educación nacional. Su huella y paso en la cultura, por las Bibliotecas públicas y en la Historia Nacional es indeleble

Entre los reconocimientos y distinciones que se le hicieron están los siguientes:

Medalla “Premio al Mérito” del Instituto Nacional Universitario,

Diploma y Medalla de oro de la Exposición Universal de Chicago, en 1893,

Diploma y Medalla de oro del Primer Congreso Pedagógico Centroamericana, realizado en Guatemala en 1894

Diploma y Medalla de Oro de la Exposición Centroamericana, reunida en Guatemala, en 1898,

Medalla de la Cuarta Conferencia Sanitaria Panamericana, en 1909,

Medalla de Oro otorgada por los maestros del circuito II de la Provincia de Heredia, en 1920,

Medalla de Oro y Diploma conmemorativo del Primer Centenario de la Independencia, en 1921,

Medalla de Oro y Diploma de la Universidad de Wurzbourg, concedida exclusivamente a los Beneméritos de la Universidad, en 1923,

Oficial de Instrucción Pública de Francia, laureado con Palmas de Oro, en 1924,

Medalla de Oro y diploma Honorífico como socio Fundador de la Sociedad Astronómica de Francia,

Medalla de Oro otorgada por los Maestros del Circuito III de la Provincia de Heredia, en 1934 y,

Medalla de Orto otorgada por las alumnas de la Escuela Vitalia Madrigal, de San José.

En su reconocimiento también varias escuelas en distintas partes del país recibieron su nombre, Miguel Obregón Lizano.

En 1989 la Asamblea Legislativa le declaró Benemérito de la Patria.

REDUCIR LA POBREZA: ¿NO SE PUEDE, O SI SE PUEDE?

Miguel Sobrado

La pobreza, a pesar de tener nuestro país una de las mayores inversiones en política social por habitante del continente, había permanecido inmutable durante las últimas dos décadas, antes de la pandemia, en un 20% global y un 6% de pobreza extrema. En ese mismo período de tiempo Uruguay que también tenía un porcentaje inicial del 20%, la había reducido, al 7% y prácticamente erradicado la pobreza extrema.

Mientras aquí tenemos un sistema centralizado, con instituciones poco flexibles, en Uruguay tienen un sistema descentralizado con controles locales que permite hacer ajustes de acuerdo a las necesidades y evolución de las condiciones.

Como ejemplo de lo nefasto del centralismo tenemos la noticia que 45000 personas abusaron del bono Proteger, centralizado en el Ministerio de Trabajo. Un gran esfuerzo de la hacienda Pública para compensar la pérdida de ingresos a la población afectada por la pandemia. Difícilmente este abuso hubiera alcanzado esas cifras si la distribución hubiera estado a cargo de poderes u organizaciones locales, al menos en zonas rurales cafetaleras donde todos se conocen y autocontrolan.

Pero no se trata solo del problema de una estructura centralizada, ya que la descentralización no siempre es una pomada canaria, sino de la visión implícita que se tiene de la pobreza como problema de “perdedores”. Esto es de personas fracasadas que tienen que ser asistidas y orientadas por las instituciones, cada una desde su campo de acción y especialidad. Visión que no percibe individuos integrales, familias, grupos organizados autónomamente o comunidades sino problemas técnicos. De tal forma que no existen individuos y unidades sociales con potencial de incorporarse activamente en la solución de su situación, sino problemas fragmentados que deben ser resueltos con la intervención externa. Esta visión, además de reflejarse en el diseño institucional centralizado, coincide con los intereses ideológicos clientelistas y configura, más allá de las declaraciones ideológicas, la acción asistencial de los técnicos institucionales.

El problema ha sido visualizado y existen resultados convincentes, pero no voluntad de cambio institucional

El programa de varias décadas liderado por doña Rose Marie Ruiz de la UNA en Isla Venado, así como el que desarrolló la ex primera dama doña Mercedes Peñas Tejiendo Desarrollo, en la administración pasada se hicieron esfuerzos importantes por articular, las instituciones en el ámbito local con algunos resultados importantes, de los cuales lamentablemente no se han sacado conclusiones para el cambio estructural porque hacerlo afectaría las relaciones de poder político e institucional.

¿Es posible hacerlo diferente incorporando a la población organizada en la solución de su situación?

El programa del Hospital sin Paredes demostró en nuestro país, sin lugar a dudas por sus resultados y el reconocimiento nacional e internacional, que otra forma de organización institucional es posible. Una organización con la participación autónoma de las poblaciones, que las incorpora en una gran simbiosis creativa con las instituciones aumentando sus alcances, reduciendo sus costos y tiempos al mismo tiempo que potencian los resultados.

Por otro lado, existen experiencias en nuestro país y en otras regiones del mundo con el enfoque de la metodología de capacitación masiva, en proyectos de reforma agraria, comunales y de desarrollo con la participación de las comunidades y grupos que han confirmado que otro camino es posible, pero que hay que empezar por cambiar la visión.

Una visión sobre el potencial humano

En primer lugar, los pobres no son perdedores sino personas que no han tenido oportunidades para mejorar sus condiciones ni acceso a los servicios que ofrecen las políticas públicas, pero si son capaces, cuando están sanos, de aportar esfuerzo y crear soluciones para salir de la pobreza y la exclusión. O sea, son seres humanos cuyo potencial depende de su capacidad de auto organización, así como del acceso a las oportunidades y servicios que ofrecen las políticas públicas. Don José Figueres Ferrer decía muy acertadamente “Los hombres sin organización no tienen ningún poder”

La capacitación en organización es fundamental como instrumento de poder. Esta solo se da cuando responde a sus necesidades propias, no a los mandatos institucionales y al margen de autonomía de que dispongan. No existe capacitación sin proyecto propio ni participación sin autonomía. La instrucción se puede recibir en el aula, pero la capacitación, al igual que el manejo de un vehículo, solo se da en una práctica donde las personas deben tomar decisiones frente al objeto.

En segundo lugar, clarificar los conceptos de organización y participación que se utilizan formalmente en todas las visiones, pero que tienen significados y resultados diferentes de acuerdo a la visión predominante.

Organización para la visión positiva es auto organización de los grupos o comunidades, que puede tener o no personería jurídica, pero que no se limita a esta. Es un ente vivo no solo formal, como el aglutinamiento administrativo de personas en los proyectos asistenciales.

La participación en condiciones de autonomía es real. Parte de la definición del problema, en el establecimiento de soluciones, y en la evaluación de resultados.

El papel de los técnicos institucionales es de apoyo técnico y profesional, como la asistencia profesional comprometida en las empresas privadas, con una buena dosis de capacidad didáctica. La participación de la comunidad con su conocimiento y acción es real y enriquece a todos en el diagnóstico y ejecución del proyecto. No se ve como un apoyo subordinado a las directrices institucionales, por ejemplo, limpiar los locales, sino como un trabajo conjunto, dentro de una relación de respeto y evaluación de resultados.

Formar los equipos técnicos de desarrollo

Aplicar la política social con esta visión, no es un cambio de camiseta administrativo. Requiere de una preparación de los equipos formadores, en un proceso organizativo de varios meses que empieza por romper, en la práctica, los círculos viciosos asistencialistas y la formación de nuevos círculos virtuosos.  Un trabajo arduo pero que, genera condiciones para la incorporación de las comunidades al mismo tiempo que estimula la transformación institucional.

Existen experiencias y método para hacerlo. Lo que hace falta son decisiones.

EN ALGÚN LUGAR DE ESTE PLANETA ESTÁS

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

Los abanicos de piso mueven poco, muy poco, el aire denso y caliente de la tarde hondureña. Tras la imagen plana de la pantalla que todo lo convierte ahora en un zoom interminable, se aprecia un cuarto luminoso, lleno de vida. Es el cuarto de Doña Edith, que lo ha arreglado un poco para participar en el encuentro.

Marvin y yo acompañamos (eso creemos) con algunos ejercicios detonantes a un grupo de mujeres que tienen en común la lucha permanente contra el tiempo. El tiempo, hemos dicho, se compone de pequeños actos como la carrera apresurada del pájaro carpintero por el solar o la muchacha en moto que llega a su casa luego del trabajo o la estampida de polvo tras el alboroto de las gallinas que saltan frenéticas una mañana cualquiera. Eso es tiempo en tres actos y también es poesía.

Marvin es un incansable promotor cultural, Director de uno de los más importantes Festivales de Latinoamerica (El Festival Internacional de Poesía de Quetzaltenango) y un convencido que el arte es una herramienta movilizadora, un pretexto para tocar fibras, llegar a la profundo. Con él, hemos abierto caminos, como la sede en frontera entre México y Guatemala donde hemos leído poesía para personas migrantes en el albergue de Tecún Umán y hemos ofrendado también con la palabra sobre las aguas del interminable Río Suchiate, surco fronterizo entre ambos países.

Es la una y media de la tarde en toda Centroamérica y el calor de octubre se proyecta en la cuadrícula de la pantalla, la vuelve por eso más cálida.

Estas mujeres, al igual que las abuelas de la plaza de mayo, buscan. Solo que lo hacen desde esta región que somos, en esa región que somos. Incansablemente. Desde hace años. Lo hace Dorotea, que busca a su hijo que una vez salió hacia Estados Unidos para nunca más volver. Lo hace Josefina, que recuerda un paraje verde y lleno de paz donde estuvo por última vez con su esposo y sus hijos y la felicidad parecía infinita. No lo ha visto desde entonces.

Las cifras de las personas migrantes centroamericanas desaparecidas son todo menos certezas. Es que la industria migratoria se ha tragado a cientos de miles, los actores del crimen organizado han hecho su parte y los Estados de origen y tránsito, por omisos e incompetentes, se vuelven cómplices de tal barbarie.

Pero no es de estadísticas lo que hablamos esas tardes de calor profundo en las que ni una hoja se mueve. Es de otro tipo de calor: el del recuerdo y la memoria, que deben ser apalabrados. En este punto me doy cuenta que quien nos está enseñando a hacer poesía es doña Sol, que ha dicho algodón en vez de nube y Alejandra ha nombrado arcoíris a un pequeño ron ron de la alegría. Han poetizado el asombro y le han puesto nombres.

Poetizar, que es un acto cotidiano, estético y político en una región como la centroamericana, es justamente sentarse a escuchar las historias de estas mujeres, que apoyadas por la Fundación para la justicia y el estado democrático de derecho, hacen de su búsqueda el motor de su existencia. Las escuchamos con atención. Nos alumbra su luz y su dignidad. Marvin y yo nos damos por satisfechos.

Como último ejercicio del taller solicitamos activar en ellas la memoria para recordar. Una pide la palabra y nos dice: “escribí esto: “en algún lugar de este planeta estás”. Varios aplausos llenan de amarillo algunos recuadros, en cuenta el mío.

Las aspas del abanico siguen moviéndose mientras nos vamos despidiendo en un apagón de pantallas, pero no de energías movilizadas. La única forma de devolver humanidad a esta región es poetizarla en su vida cotidiana. Como lo hizo el poeta guatemalteco Roberto Obregón, desaparecido durante la guerra en aquel país, autor del texto que compartiera Marvin en el taller, como forma de apalabrar la región que somos.

El fuego perdido

esta señal de la aurora
 la traían en su corazón
 
Popl Vuh III, cap. VI


No podemos encender la hoguera
Mojado está el bosque
 podridos están los troncos
No podemos quebrar los colmillos del frío
Arrancar
Y recobrar nuestros huesos entumecidos
En la humedad en el agua
 nos ha tocado prender la hoguera
En la oscuridad en la noche
 nosotros somos la región más espesa
A oscuras sesionamos bajo la helada
Y conferenciamos sobre nuestro qué hacer
De cómo allí los muertos continúan
jugando un gran papel en la guerra
De qué manera se escogen entre todos
Quiénes llevarán a la espalda el mayor peso
en los ratos
de agudo peligro
Acérquense los del fuego
 Los enamorados de la vida
nos calentaremos con estos nuestros corazones
Hechos leña bajo este rudo temporal
Pero contentos.

Desigualdad social y pobreza en Costa Rica: Las cosas están mal pero se pueden poner peor

Luis Fernando Astorga Gatjens

Varios indicadores económicos y sociales nos están diciendo fuerte (o quizás gritando) que las cosas en Costa Rica, están mal pero pueden ponerse peores de cara al futuro, para amplios sectores de la población nacional. Cada vez con más frecuencia emergen números rojos en distintos indicadores económicos y sociales.

En el siglo anterior, el país asumió un liderazgo en el contexto latinoamericano y caribeño como resultado del impulso y desarrollo de un Estado de Bienestar, que aunque la redistribución de la riqueza no era la óptima, si permitió avances en materia de salud, educación, empleo, seguridad social, acceso a agua potable, electricidad y telefonía, entre otros rubros.

Producto del esfuerzo mancomunado de Rafael Ángel Calderón Guardia, Manuel Mora Valverde y Monseñor Víctor Manuel Sanabria, se establecieron las bases de un Estado Social de Derecho (ESD), que José Figueres Ferrer en vez de hacerlo retroceder como líder triunfador de la guerra civil del 48, lo profundizó en algunos aspectos. Con zigzagueos, subidas y bajadas, ese ESD avanzó, pese a la férrea oposición de sectores oligárquicos.

Así las cosas cuando ese ESD llegó a su apogeo, entre los años ochenta y noventa del siglo XX, se pensaba con algún optimismo que el país iba a seguir avanzando y que los índices de pobreza y desigualdad social iban a mejorar progresivamente. Pero no. El impulso de ese Estado de Bienestar emergió como una respuesta al avance del socialismo que cuestionaba las bases del capitalismo y en Costa Rica, adquirió características destacadas, que proyectaron a un país con cierto grado de desarrollo que lo posicionó como una nación de ingreso medio.

Se cumplía en parte la idea de Don Pepe (y su apuesta socialdemócrata) de avanzar hacia un país de «clases medias». Ese país se ha venido desvaneciendo, en forma dolorosamente sostenida. Hoy se ha transformado en el país controlado por una plutocracia de avaricia ilimitada, grandes mayorías que se debaten entre una creciente pobreza y miseria, y unas capas medias cada vez más reducidas y en proceso acelerado de pauperización y, por tanto, de extinción.

Esa época, que tiene como punto destacado de quiebre la década de los años ochenta del siglo pasado, hoy se ha vuelto cada vez más lejana por el sostenido avance de la polarización económica y social, en la que cada vez hay menos que concentran mucho y muchos con cada vez más poco.

Hoy, esas cifras en rojo se manifiestan en áreas como las siguientes:

  • Costa Rica se sitúa como octavo en el triste «ranking» de desigualdad social en el mundo.
  • El país es el más desigual de los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
  • Las finanzas de la CCSS están en crisis creciente como lo demostró la comisión legislativa que investigó sus finanzas mientras los partidos que han gobernado al país en las últimas tres décadas (PLN, PUSC y PAC) y otros aliados en el Parlamento, recetan acetaminofén y curitas cuando lo urge es una cirugía mayor, un tratamiento de choque. De esta manera, se pone a la salud pública en perspectivas sombrías.
  • El desempleo alcanza alrededor del 17 % mientras la llamada «informalidad» rompe records.
  • Los productores agrícolas, pecuarios y pesqueros, desde hace tiempo, superviven en situaciones precarias sin el apoyo significativo del Estado.
  • La brecha digital se ha mostrado en todo su esplendor cuando el país más necesitaba una conectividad digital cada vez más democrática, que alcanzara toda la geografía nacional.
  • La educación –que venía mal antes de la pandemia– entró en una zona de desastre que marca un enorme retroceso para el país en este campo.

Estos números en rojo no son generados por la coyuntura marcada por la pandemia. La pandemia es un factor multi agravante de problemas que vienen de atrás. Empero algunos la han colocado como pretexto de sus grandes fallas y vacíos. La crisis multidimensional obedece a problemas estructurales del sistema neo-liberal que le cayó como matapalo al árbol del Estado Social de Derecho, que el país hizo crecer entre los años cuarenta y ochenta del siglo anterior. Y ese árbol que era mediano hoy es poco más que un bonsai.

El desastre social que ya padece el país si no se adoptan soluciones y correcciones, tan dramáticas como impostergables, será peor en los años venideros. En este contexto, lo más preocupante es que este tema que debería definir la campaña electoral del 2022, no es el importante para la gran mayoría de los partidos que forman parte de la cargada oferta electoral.

El hecho de que este tema que no sea prioridad en la agenda electoral del presente para la mayoría de los partidos, obedece –a mi modo de ver– a tres causas asociadas:

(1) Los orienta la doctrina neo-liberal, que convirtieron en su creo aunque pregonen otra cosa,

(2) Han gobernado al país desde Zapote en los últimos lustros y forman parte del desastre social; no de las soluciones inclusivas y solidarias, y

(3) Desde la Asamblea Legislativa, a partir de omisiones y acciones, han empujado al país a esta situación de grave crisis multidimensional.

O para decirlo más resumidamente: Son partidos y líderes que son parte del gravísimo problema económico y social que enfrenta el país; no de la solución que debe emerger con genuino patriotismo, cuando entramos en una emergencia marcada por el desastre de pronóstico reservado.

(21 de octubre, 2021)

DE LO HUMANO E INHUMANO EN LA PANDEMIA

COLUMNA LIBERTARIOS Y LIBERTICIDAS (11)
Tercera época

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor costarricense

Contra toda opinión, presuntamente racional e incluso emotiva, alguna gente (no mucha, probablemente) habría pensado que, ante un peligro tan inminente y cierto de aniquilación para la humanidad entera, o al menos como una amenaza potencial de muerte para los individuos de la especie, como es lo que viene sucediendo en el caso de la presente pandemia del covid 19, lo que hace entrar en pánico a algunos sectores de la población, tendríamos una actitud generalizada ante los desafíos de la lucha cotidiana por la existencia entre los propios seres humanos que implicaría un importante cambio: la posibilidad de que en vez de adoptar, de una manera reiterada, la consabida tonalidad de la feroz lucha por sobrevivir, e ir mucho más allá, acumulando poder y riquezas, se daría algún tipo de impasse que abriría las puertas a la cooperación, la solidaridad y la protección hacia los más desfavorecidos de la fortuna. La verdad es que nada de esto ha ocurrido, y el sólo hecho de mencionar esa posibilidad haría sonreír a muchos, corriendo el riesgo quien así piense de ser tratado cuando menos de ingenuo e inocente, por no mencionar los innumerables epítetos a que tal enunciación podría dar lugar. En síntesis, los límites entre lo racional y lo meramente instintivo no han sido transpuestos, dado que seguimos aferrados a una racionalidad meramente instrumental, aunque acentuada con un importante componente instintivo. El utilitarismo mercantilista viene a ser más poderoso que cualquier otro tipo de consideración, a lo que se añade el llamado altruismo genético que lleva al individuo a proteger únicamente a aquellos que tienen sus mismos genes.

Por otra parte, cabe afirmar que la convivencia entre la especie humana, individual y colectivamente considerada, y el resto de la naturaleza, si damos una mirada ligera al horizonte histórico de nuestro tiempo, se encuentra en muy malos términos. Estamos ante un fatal desencuentro que la mayor parte de las gentes se rehúsan a mirar, o a considerar siquiera.

Buena parte de esta actitud tan generalizada, la de continuar en nuestra cotidianidad cómo si nada estuviera pasando, podría responder a mecanismos de defensa inherentes al ser humano y relativos a la propia estabilidad emocional, pero también a innumerables prejuicios, los que van desde motivaciones “religiosas” o políticas de las más variadas que conducen a rehusar un tratamiento determinado, aunque en otros casos a negar la existencia de una crisis ambiental como la que enfrentamos a escala planetaria, algo que podría estar implicando la lenta consumación de un suicidio colectivo, claro que como un acto del que no se tiene conciencia.

El priorizar el crecimiento económico y el aumento de la producción de bienes y servicios, sin entrar en otro tipo de consideraciones podrían estar llevándonos al abismo, de una manera mucho más acelerada de lo que pudiéramos imaginar. Tal es el caso del llamado calentamiento global y su relación con la intensa deforestación de las décadas más recientes (Bolsonaro y sus amigos en Brasil), la contaminación de los mantos freáticos y del agua de los ríos que amenazan las reservas de este líquido destinadas para el consumo humano presente y futuro. Los tiempos decimonónicos del novelista francés Julio Verne (1828-1905), quien en sus “Veinte mil leguas de viaje submarino”, a través de su personaje el Capitán Nemo, nos hablaba de los inagotables recursos de los mares, son sólo ya un lejano recuerdo.

Las imposibles discusiones entre las más diversas gentes y los encrespamientos de la atmósfera social, cada vez más frecuentes y revestidos de una complejidad creciente a medida que se prolongan la llamada pandemia y sus efectos se tornan más visibles, pero sobre todo porque da la impresión de ser un fenómeno de naturaleza patológica que al parecer llegó para quedarse, con el agravante de que el virus registra numerosas mutaciones lo que hace más complejo producir inmunidad, precisamente por esa condición del tantas veces mencionado agente patógeno.

Convendría recordar al respecto, y a propósito de las discusiones sobre los alcances y posibilidades de la llamada “vacunación”, como un evento que podría no serlo en estricto sentido, algunas consideraciones al respecto del doctor Juan Jaramillo Antillón ( LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS MODERNO Editorial Universidad de Costa Rica San José CR 2000), cuando nos recuerda que “Con el descubrimiento del antibiótico penicilina, el mundo médico se llenó de un optimismo desbordante y llegó a opinar que la era de las infecciones se había acabado y, poco a poco, todas las bacterias patógenas serían destruidas por los nuevos descubrimientos. Olvidaban que las bacterias son los seres vivos más viejos existentes y que conviven con el hombre en su intestino, alimentándose ahí y, a su vez, ayudan a este ser a sobrevivir. Ellas participan en la producción de diferentes elementos esenciales como la vitamina B 12, otras vitaminas y enzimas digestivas para metabolizar alimentos; aparte de combatir bacterias extrañas cuando son ingeridas, colaboran los mecanismos inmunológicos defensivos a nivel linfático de la pared intestinal. Hoy no solo las bacterias no han desaparecido, sino que estas y los virus no responden en muchos casos a los antibióticos. Por otro lado, las bacterias anteriormente susceptibles de destrucción por antibióticos simples se han hecho resistentes como es el caso de los estafilococos, el enterococo, las neisserias, el haemophilus influenzae y otros más; con ello, están provocando gran morbilidad y mortalidad en personas y niños infectados. Posiblemente, la causa fundamental de esto sea el uso abusivo y descuidado de antibióticos, que se emplean para combatir gripes e infecciones simples y, como resultado ello, aparecen las resistencias. Los antibióticos están siendo dados a los animales como los pollos y el ganado de engorde para aumentar su crecimiento, pero, a la vez, al ser ingeridos por las personas están sustancias les crean resistencia o contribuyen a producir alergias” (op.cit p 55). Es decir que la ciencia por un lado ha puesto límites o ha amenazado a los agentes patógenos más diversos, por el otro ha creado resistencia a nuevos tipos de virus, muchos de ellos resultado de las constantes mutaciones que se producen en la naturaleza, razón por la que: “Como corolario de este problema entre seres humanos y bacterias, debemos tener en cuenta que a menos que nos ataquen produciendo enfermedades, debemos tratar de convivir con ellas en nuestro interior y en el ambiente. En este caso, nos usufructúan y nosotros las necesitamos para diversos procesos necesarios para sobrevivir. Lo anterior es un fiel ejemplo de cómo el hombre descubre y crea sustancias salvadoras y a la vez en poco tiempo estas se convierten en un arma de doble filo. De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades de Atlanta en Estados Unidos, 50 millones, de las 150 millones de recetas hechas para antibióticos en ese país, eran innecesarias y contribuyeron a la aparición de resistencias” (Jaramillo Antillón, op.cit).

Es probable que la solución a la presente crisis sanitaria pase por la vacunación voluntaria, asumida en el sentido de la naturaleza experimental de un procedimiento al que hubo que acudir para evitar mayores males en lo inmediato, dejando de lado las posturas o teorías de la conspiración que no hacen más que agravarla. Seguirá existiendo el problema del acceso de los “no vacunados” a ciertos espacios públicos, y la interminable discusión entre la ética utilitarista de algunos, en este caso los que rechazan ese procedimiento y una que busque ocasionar el menor mal posible, siempre en el entendido de que existe un potencial riesgo de ser afectado por el agente patógeno causante de esta crisis, la primera en la historia de la humanidad con estas dimensiones tan aterradoras.

Absurdo excluir a Recope de la investigación, desarrollo y producción de energías limpias y combustibles alternativos

José León Desanti Montero. Expresidente de RECOPE.

Con enorme sorpresa leo la noticia de que la Comisión de Ambiente del Congreso al determinar positivo el dictamen al expediente 20.461 decidió excluir a Recope de la investigación, desarrollo y producción de energías limpias y combustibles alternativos, y dándole al ICE nuevas tareas para que asuma esa producción de energías limpias y combustibles alternativos. Nada más absurdo que eso.

El mismo Presidente José María Figueres, actual candidato a la Presidencia de la República reconoció que Recope es LA empresa de combustibles que produce, distribuye y vende los combustibles de más alta calidad en Centroamérica y a los precios más bajos de la región incluyendo Panamá, descontando los impuestos al combustible que existen en todo el área.

Manifiesta José María Figueres que su idea sobre Recope es mejorarla, haciéndole los cambios que la tecnología y las buenas prácticas permitan para que realice esas tareas y vaya incorporando gradualmente biocombustibles mezclándolos con los derivados del petróleo, que importa, almacena, distribuye y vende en todo el país con gran eficiencia y eficacia.

Esa es la experticia de Recope, no del ICE, cuyos atributos son muchos, pero son distintos, y enfocados a la producción de energía eléctrica y telecomunicaciones.

Usan argumentos falaces, sobre los cuales escribiré en otra oportunidad, pero lo más grave es que contradicen las ideas y proyectos de don José María, sin siquiera tener la cortesía de discutirla con él, pues si lo hubieran hecho jamás hubieran actuado de esa manera, a mi parecer, irresponsable, oportunista y demagógica.

La regla fiscal: un fundamentalismo financiero que se debe eliminar

Francisco Esquivel. Economista.

El diccionario de la Real Academia Española define fundamentalismo como “exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida”. La regla fiscal es eso exactamente. Es una limitación del gasto público aplicada férreamente sin importar las consecuencias de tal restricción. No importa si los niños pobres se quedan sin alimentos, o los ancianos pobres sin su pensión no contributiva, o si los acueductos rurales se paralizan. Incluso, si el país se queda sin censo y sin el servicio 911, tampoco es relevante para esta regla. Lo que vale es detener al “enemigo” de la economía: el gasto público. Es el neoliberalismo en su pura esencia.

Para la visión liberal el Estado es un obstáculo. Si el libre funcionamiento de los individuos produce el mejor resultado posible, ¿para qué queremos que el Estado intervenga en la economía? Por el contrario, la intervención del Estado, según este enfoque, producirá una distorsión en el funcionamiento de los mercados porque no dejará que los individuos actúen libremente, lo que se traducirá en un resultado no óptimo del mercado. Al respecto, el Estado estrujaría al individuo, cobrándole impuestos para desarrollar una intervención ineficiente. Si se eliminan los impuestos, el ingreso quedará disponible para el libre uso de los individuos, los que deberían producir lo mejor para la economía mediante los mercados libres.

El déficit fiscal de Costa Rica es importante. Amerita un programa urgente que combine equilibradamente el control riguroso del gasto y las acciones firmes para incrementar el ingreso. Sin embargo, cuando el enfoque liberal orienta la política fiscal, la disminución del gasto predomina sobre el incremento del ingreso. La experiencia reciente lo demuestra: se están impulsando acciones para aumentar la carga tributaria de los grupos de ingreso medio y bajo; sin afectar significativamente a los segmentos de ingreso alto. Así, el incremento de los ingresos será limitado. Por lo tanto, dominando la visión liberal, el equilibrio en las finanzas públicas se pierde, y la obsesión por reducir el gasto impide una acción integral de la política fiscal. En ese sentido, la gestión fiscal se reduce a perseguir partidas: salarios, compra de insumos, transferencias para la población pobre, pensiones, etc. Se recortan indiscriminadamente las partidas, sin considerar la importancia estratégica de los ministerios ni de los programas respectivos. La regla fiscal es la “fórmula operativa” de la persecución de partidas. El mecanismo es muy sencillo: se establece un nivel máximo de la deuda del Gobierno que se calcula como porcentaje respecto al Producto Interno Bruto (PIB). La política fiscal actual lo define como el 60% respecto al PIB. Si el monto de la deuda sobrepasa ese nivel, se activa un freno: se aplica un porcentaje reducido de crecimiento del gasto y el resto se acomoda a ese límite. En este momento, ese indicador sobrepasa levemente el 70%. ¿Cómo se definió ese porcentaje crítico de la deuda? Arbitrariamente. ¿Por qué no un 80%, o un 40%? En Japón ese indicador llega a 256%. En Estados Unidos el indicador asciende a 133%, mientras en Canadá equivale al 116%. Estos países aplican políticas de ingreso y de gasto para reducir los déficits; pero no se amarran a la rigidez de una regla fiscal como la costarricense, que opera en función del porcentaje de la deuda respecto al PIB.

El “truco” de la regla fiscal es condicionar el crecimiento del gasto al nivel de dicho indicador. En la situación fiscal actual, bajar el indicador desde el 70% al 60% tomará varios años; tal vez muchos. Eso dará una excusa para reducir el nivel del gasto hasta niveles insospechados. Cuando el indicador vuelva a su “nivel normal” del 60% será tarde: varias, o muchas funciones habrán sido desmanteladas. Incluso, podría suceder que el déficit fiscal se elimine en unos 3 o 4 años, pero el nivel de la deuda todavía supere el fatídico 60%. En consecuencia, tendríamos el absurdo de que el gasto se sigue recortando, aunque ya no habría déficit. El próximo gobierno, aunque intente modificar la política fiscal, no podrá hacer nada para detener la regla fiscal. La única solución es derogarla. Hay intentos por introducir excepciones; sin embargo, esas iniciativas no captan la esencia del problema: el enfoque liberal no admite parches. Por lo tanto, habrá una oposición obstinada a las excepciones porque “quebrarían” la disciplina. No se puede tapar el sol con un dedo, hay que cambiar la regla fiscal y aplicar un método diferente de control del gasto.

La persecución de partidas contiene errores metodológicos serios. En primer lugar, la regla se aplica, de manera general, al Gobierno Central (es decir, al presupuesto de los ministerios y de los otros Poderes del República) y a las entidades autónomas. Sin embargo, el déficit está en el Gobierno Central. Las instituciones autónomas tienen sus propios ingresos y normalmente no tienen déficit. Entonces, ¿por qué amarrar a las autónomas con la regla fiscal? Por ejemplo, el AyA no puede financiar adecuadamente con sus propios ingresos a las ASADAS, que administran acueductos comunales, porque “se pasa” del límite de gasto impuesto por la regla fiscal. ¡Notable ejemplo del enfoque anti estatista de la política fiscal¡: la regla fiscal se convierte en un pretexto para desmantelar las funciones básicas del Estado, en su acción descentralizada. Si las entidades autónomas no tienen déficit, ¿por qué están sujetas a la regla fiscal? No hay justificación; prevalece el prejuicio ideológico contra la acción del Estado.

Además de lo anterior, hay un defecto metodológico más grave. Antes de recortar una partida del presupuesto público, es necesario evaluar el impacto, la eficiencia y la calidad del gasto que se piensa reducir. Cualquier partida puede ser un problema, pero no de manera general. No es que, por ejemplo, los salarios, la compra de insumos o las transferencias sean malos, en sí mismos, sino que el recurso que se contrata con ese gasto se podría usar de manera ineficiente, o ser de mala calidad. La regla fiscal no evalúa el impacto, la eficiencia y la calidad del gasto; simplemente, aplica el bisturí porque el gasto público es “malo para la economía”. Lamentablemente, la regla fiscal olvida lo establecido en la ley 8131, que establece el marco operativo que se debe aplicar para obtener el máximo provecho de los presupuestos. El artículo 52 establece la obligación de los ministerios de Hacienda y de Planificación Nacional y Política Económica de velar por la eficiencia, el impacto y la calidad del gasto, aportando “los elementos explicativos necesarios para medir la efectividad de los programas, el costo unitario de los servicios y la eficiencia en el uso de los recursos públicos”. Nada de esto se encuentra en la regla fiscal.

La regla fiscal está generando daños que justifican su eliminación. Cercena áreas importantes de la gestión pública, de manera arbitraria, obedeciendo al dogma anti estatal. Y lo hace sin evaluar lo básico: la eficiencia, el impacto y la calidad del gasto. Por lo tanto, debe sustituirse por un riguroso control del gasto, orientado por la ley 8131, sin los defectos metodológicos citados.

Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas: ¿amenaza de privatización de las semillas criollas? ¿riesgos?

Expediente 21.087 Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas: ¿amenaza de privatización de las semillas criollas? ¿riesgos?

Semillas y saberes invitan a su programa con el tema “Expediente 21.087 Ley para la modernización de la Oficina Nacional de Semillas: ¿amenaza de privatización de las semillas criollas? ¿riesgos?” este jueves 21 de octubre a las 11 a.m. y 7 p.m. con la participación de:

  • Henry Picado Cerdas
  • María de los Ángeles Jiménez Solano
  • Yéssika Alfaro Araya
  • Pedro Salguero Aguilar
  • Mariana Porras Rozas

Puede sintonizar el programa en Radio 870 UCR (870 AM ó radios.ucr.ac.cr) y por Facebook Live de: Radio 870 UCR, Escuela de Nutrición UCR y Seguridad Alimentaria Nutricional.

12 de octubre: Día de la Resistencia y la Dignidad Americana

Por German Masís

Este día, hace muchos atrás se celebraba el día de la Raza y luego el día del Encuentro de Culturas,

mediante actos políticos y educativos que recordaban la conquista y colonización de España

y el papel aparentemente pasivo de los indios americanos.

Los españoles habían traído su idioma, su religión y su sistema político, pero también el dominio, la opresión, el saqueo y el exterminio de las poblaciones originarias de América.

En la actualidad varios países como México, Guatemala y Venezuela le exigen a España pedir perdón por todas las atrocidades de la conquista, incluso el Papa Francisco ha hecho igual exhortación.

En algunos países también se ha procedido a remover las estatuas de Cristóbal Colón y otros conquistadores a los que se les asocia con el dominio y la violación de los derechos humanos de las poblaciones locales.

Más de 500 años después los conquistadores españoles dejan de ser venerados y se enfrentan al juicio de la historia, que ya no quiere ocultar más que la conquista fue un régimen de terror que la religión y la cultura española fue impuesta a sangre y fuego y que las poblaciones originarias fueron sometidas y cruelmente maltratadas en sus propios territorios, sin olvidar el saqueo indiscriminado de sus riquezas que hicieron del Imperio Español uno de los más poderosos.

Hoy se celebra el día de la Resistencia y de la Dignidad en algunos países y debe ser un día feriado y de celebración en toda América (contrario a la decisión antojadiza de las Autoridades nacionales de eliminarlo) en un nuevo significado de reivindicación histórica del Americanismo.

Galeano resuena hoy en todo el continente, porque las “Venas siguen Abiertas”.

 

Información compartida con SURCOS por German Masís.

Ante un inmediatismo político vacío

Vladimir de la Cruz

Estamos a pocos días, el próximo 22 de octubre, cuando se cierre el plazo de inscripción definitivo por parte del Tribunal Supremo de Elecciones, de saber con exactitud cuántos partidos políticos participarán a nivel presidencial y cuántos a nivel legislativo. Del mismo modo, cuántos con sus dobles candidaturas, a nivel presidencial y a nivel de diputados, y cuántos solo a nivel de diputados.

Lo que para algunos sobresalta es el número de partidos a nivel presidencial con relación a los procesos anteriores, en tanto habrá, finalmente, alrededor de 20 partidos cuando el promedio de los últimos procesos electorales fue de 13. De esto destaca la cantidad de candidatos presidenciales que postulan doblemente a la candidatura de diputados, poco más de la mitad de ellos.

A nivel presidencial solo uno de todos ellos ganará. A nivel de diputados pocos de ellos, los doble candidatos, tienen la posibilidad real de ser electos diputados. Si eso sucede puede empezar a tener resultados positivos si no llegan, por este camino, “populistas”, y lleguen dirigentes serios, que entiendan bien el arte del Gobierno, y del buen gobierno construido con pactos y acuerdos legislativos de cara a la población y el electorado.

Hasta hoy la campaña electoral ha mantenido un bajo nivel. Poca presencia de los candidatos y de los partidos. Probablemente ante la duda de la cantidad real han preferido no empezar a gastar dinero en vallas ni en publicidad hasta tener la certeza de cuántos efectivamente son, y dentro de estos cuáles perfilan como principales o punteros. También, porque ante tantos partidos y candidatos es mejor concentrar todos los recursos propagandísticos al final, para que los partidos que tienen más recursos provoquen mayor impacto publicitario, y no gastar esos recursos ahora, que sería, para usar el refrán popular, como gastarlos en zopilotes.

Se está ante una táctica no militar sino propagandística al estilo de un blitzkrieg, ante una guerra relámpago, de atacar enemigos e influir sobre todo el electorado de una manera rápida, simultánea y constante durante los días finales de la campaña, desde enero hasta el día de las elecciones. Quizá sea la mejor manera de hacerse sentir, de visualizarse y de distinguirse ante tantos candidatos y partidos.

Incluso un partido como Liberación Nacional, que tenía en sus manos la fecha del 70 aniversario de su fundación, el pasado 12 de octubre, y el ejercicio de nueve gobiernos de los 17 que ha habido desde 1953, desaprovechó esa oportunidad para haber hecho un gran escándalo sobre ese aniversario, de los logros que pueden atribuirse a Liberación Nacional en estos 73 años de Segunda República, considerando el Gobierno de Facto de 1948-1949. En este caso la sensación que me produce es que este partido se desmemorió, su edad de 70 años lo tiene olvidando constantemente sus principales momentos. Padece de un mal, ¿un alzheimer político?, que no le permite ni siquiera recordar bien los hechos y eventos de su pasado, de su “glorioso” pasado como algunos lo podrían ver, como lo exalta constantemente el “único” liberacionista que queda de ese estilo, Francisco Morales Hernández, y de vez en cuando le acompaña Fernando Berrocal Soto, porque del presente prefieren no acordarse conscientemente por las políticas que han venido impulsando, que probablemente continuarán, que chocan violentamente con el Estado Social de Derecho que contribuyeron a impulsar, y que contribuyen a desmembrar y acabar. Más se mantiene a flote Liberación Nacional por el escándalo familiar alrededor de la ex Primera Dama y ex Diputada, madre del actual candidato, que es un asunto interno de familia, que se presenta, por otra parte, como la defensa de una adulta mayor.

Los otros partidos tradicionales, todos, los grandes y los pequeños, los que han entrado compactos a la Asamblea Legislativa y los que allí se han dividido, los que han venido participando en elecciones desde 1998, que todavía están jugando, no tienen memoria política pública porque no tienen eventos que lucir como parte de su patrimonio político y electoral de estos años.

Lo que hasta ahora se nos presenta en el panorama electoral es un inmediatismo político vacío. No hay caminos recorridos por esos partidos que puedan verse con dignidad e importancia en sus resultados ante los ciudadanos. No es la discusión de grandes temas. Es la discusión fundamental de lo que se está acabando, el Estado Social de Derecho, lo que debe interesarnos a los ciudadanos. Es el conjunto de leyes sociales y laborales que se han venido afectando y que están en la mira de limitarlas, debilitarlas y eliminarlas hasta donde se pueda. Es el conjunto de políticas orientadas a eliminar la autonomías institucionales existentes, para desde el Poder Político, del Poder Ejecutivo principalmente, con el Ministerio de Planificación de ejecutor, golpear definitivamente los rasgos democráticos que aún existen institucionalmente. Quienes así están actuando, e impulsando estas medidas restrictivas de esas instituciones, y concentrando estos poderes, de esta manera distorsionada, o están impulsando un modelo fascista de Estado, que pareciera ser, o están creando las condiciones para que cualquier líder populista que pueda llegar al Gobierno con esos mecanismos tenga todos los poderes para actuar a lo Maduro, a lo Ortega o a lo Bukele. ¿Eso es realmente lo que quieren quienes impulsan estas políticas? No se quejen después si esto llega a suceder, sea por la izquierda o por la derecha, pero las condiciones institucionales que se están creando, en ese sentido, hacia eso se orientan.

¿La clase política y gobernante se está dando cuenta realmente de este camino institucional que están creando hacia el fascismo “a la tica”, hacia el “totalitarismo” institucional? ¿O son tan tontos o retontos?

Ningún populista tiene nada que alterar, del sistema político, para desarrollar sus políticas populistas, cuando ya le han dado en bandeja de plata toda la institucionalidad y legalidad para actuar de esa manera bien servida.

Hasta ahora no han aparecido, en sus discursos y mensajes estos líderes populistas. Pero pueden resultar y salir, y saltar, como si surgieran de un sombrero de mago, que las elecciones dan para todo. Veo esto con asombro, pero no dejo de preocuparme por la Democracia costarricense.