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La irrupción del movimiento social

Óscar Madrigal

Tal vez la característica más relevante del resultado de las elecciones en Chile sea que los candidatos de los movimientos sociales, llamados independientes, lograran la primera mayoría. Se trata de candidatos surgidos de las bases de las organizaciones sociales, comunales, comités de lucha, sindicales, campesinas, de mujeres, ambientalistas, jóvenes, que catalizan las necesidades del pueblo, que se erigen como los auténticos representantes de los intereses populares. Surgen de las bases como auténticos actores de la lucha contra el modelo impuesto por el pinochetismo.

Los llamados independientes eligieron 48 constituyentes que sumados a los 28 de la coalición del Frente Amplio y el Partido Comunista constituirían la mitad de la Asamblea.

Los independientes son más bien dirigentes y personas que están contra el régimen neoliberal impuesto por Pinochet, más cerca de la izquierda que de la derecha, incluso indispuesta con las posiciones de los gobiernos de la Convergencia de Bachelet o de Lagos. Es seguro que trabajarán por una Constitución de avanzada social y democrática que centre el modelo en los trabajadores y capas medias y no en los poderosos empresarios.

Por supuesto que el resultado electoral en Chile es producto de las grandes movilizaciones, del auge del movimiento de lucha ocurrido en años anteriores.

Sin embargo, el malestar con los partidos políticos y la política en general (incluidos los medios de comunicación, las distintas instituciones y hasta la iglesia católica) es fenómeno casi global.

En Costa Rica según la última encuesta de la UCR, el 87% de los electores está desilusionado o dice no pertenecer a ningún partido político.

Lo anterior plantea un gran reto al movimiento social, a las organizaciones sociales, las que van desde la comunidad, la vivienda, ambientalistas, de mujeres, los trabajadores hasta las de más variadas reivindicaciones: ¿se puede hacer algo para influir en las próximas elecciones? ¿O simplemente nos desentendemos de ellas y que cada cual las asuma individualmente?

El voto puede ser un arma contundente para castigar a todos aquellos partidos políticos que han gobernado en los últimos cuatro años contra el pueblo, los trabajadores y las clases medias.

Los boleros y Puerto Rico

A: Óscar López Rivera (Independentista y revolucionario)

De: León Triba

En algún lugar de Costa Rica, en recuerdo del grito de JAYUYA y por la independencia absoluta de Puerto Rico.

Mayo y 2021

Compañero Óscar, no sé si lo que escribo tenga imprecisiones históricas y esté -de seguro que sí- olvidando momentos sublimes de la producción musical de tu querida Patria, a la cual le dedicaste muchos años de prisión, en búsqueda de la absoluta independencia que le asiste a nuestro hermano país de Puerto Rico. Esto no es un tratado de ningún tipo, solo un pequeño ejercicio en es ritmo al cual se nos hace imposible renunciar, EL BOLERO.

Nadie que precise de gustar de los boleros, puede abstraerse de CUBA, MÉXICO y claro está de PUERTO RICO.

Pensemos solo en algunos de los grandes boleristas boricuas. No se a cuál de todos se le puede situar como el número uno, porque depende de nuestro estado emocional cada uno nos atraviesa hasta el más profundo sentimiento. No nos dejan un solo poro libre de ese gusto exquisito.

Dice uno, o dicen ellas: – PEDRO FLORES– y nos viene por arte de magia Blancas azucenas, Perdón, Esperanza inútil, Amor perdido, Linda. Poesía simplemente musicalizada.

Pedro quién no ha tarareado “En mi viejo San Juan”, seguramente no recordamos al autor de esa maravillosa pieza musical, hablamos del maestro NOEL ESTRADA.

Muchas y muchos, nos animamos a cantar “Perfumes de gardenias”, casi que de seguro pensamos en Cuba. Pero no, la mágica pieza corresponde al puertorriqueño RAFAEL HERNÁNDEZ; al igual que el otro clásico que de inmediato la asociamos con Daniel Santos, hago referencia a “Lamento borincano”, del mismo autor.

En la radio alguien solicita: Por favor de Javier Solís, “CATACLISMO”, y sin ninguna duda, todos damos por sentado que este magnífico cantautor es el dueño de la canción. Pero de nuevo resulta que no. Nuevamente debemos situarnos en Puerto Rico y recorrer esa novela de amor que inspiró a ESTEBAN TARONJI.

Cuando las serenatas eran parte del imaginario colectivo, le pedimos a nuestro cantante que complaciera a nuestra novia con MADRIGAL, y por supuesto que cantante, homenajeada y serenateros no podíamos precisar que esa maravillosa canción pertenece a FELIPE GONZÁLEZ, otro hijo de Puerto Rico.

En la Chiringüina, la antigua Cabaña, en el Cañalito, el Sol de Oriente, muchos habrán pedido de José Feliciano la “Copa rota” y aún, un tanto más despechado, otros piden de Julio Jaramillo “Juramento”. De nuevo, todas y todos olvidamos al autor intelectual nacido en nuestra isla latinoamericana, hablo de otro boricua, Benito de Jesús.

No agoto aquí la lista de los grandes boleristas nacidos en Puerto Rico; solo quiero decirles que yo aprendí a bailar bolero en los acordes de esa voz inigualable de otro hijo portorriqueño, refiero a BOBBY CAPO. También me atrevo a pensar que cantamos Piel canela, pero no reparamos que la canción es también originaria de Puerto Rico.

Por ahora, vamos a escuchar boleros y si tienen tiempo, pues carajos y carajas. A bailar, que también en el arte de la danza y el humor, podemos seguir construyendo redes de identidad nacional.

¡¡¡ Salud, paz y compromiso!!!

Colombia en llamas: el fin del neoliberalismo será violento

Boaventura de Sousa Santos

Colombia está en llamas. Actualmente es uno de los países con más número de muertos por covid-19, ocupando el cuarto lugar en la región después de Estados Unidos, Brasil y México, teniendo hasta la fecha tan solo el 3.5% de la población totalmente vacunada y siendo parte de los países que se niegan a apoyar la solicitud de liberación de las patentes de las vacunas. Es también el país que en 2020 contó con el 42,5% de su población en condición de pobreza monetaria y con el 15,1% de la misma en condición de pobreza monetaria extrema. A estos datos mínimos pero dicientes le podemos sumar que, tras la firma del acuerdo de paz de 2016, se han asesinado entre 700 y 1.100 personas defensores y defensoras de derechos humanos (las cifras varían entre las ONG y las instituciones gubernamentales). Las zonas que antiguamente fueron de dominio de las FARCEP hoy están en disputa por parte de distintos grupos armados ilegales, los cuales no solo buscan intereses económicos (narcotráfico, minería ilegal) sino que también traen consigo un horrible y sangriento interés por el control sobre la población civil, afectando gravemente el tejido social, dando como resultado que esto es sólo la punta del iceberg del nuevo panorama que atraviesa el país.

Es en este contexto, y tras casi 3 años bajo el gobierno de una derecha opositora al acuerdo de paz que, en medio de una pandemia que ha matado a miles de personas, el pueblo trabajador ha salido a las calles a levantar su voz en contra de una anunciada reforma tributaria que buscó, bajo la lógica del gobierno, recaudar 23 billones de pesos (algo cercano a 6.300 millones de dólares) para mejorar las finanzas públicas y financiar los programas de asistencia social. Si bien es cierto que el país necesita mejorar su sistema tributario, esta reforma planteaba aumentar el número de personas declarando y pagando impuestos sobre la renta con el aval, la visión y el marco conceptual del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Plantear la idea de que más personas sean las encargadas de tributar y financiar los gastos del Estado, en teoría, no suena descabellado, es más, llevaría a pensar que serían las personas de altos ingresos quienes más pagarían impuestos teniendo en cuenta los principios de progresividad, equidad y eficiencia tributaria consagrados en la Constitución Política de Colombia. Pero, según los datos del Banco Mundial, Colombia es uno de los países más desiguales de América Latina (el índice GINI es de 51,3), reflejando una política fiscal inadecuada y regresiva que posibilita una alta concentración del ingreso y la riqueza, ocasionado por ello un menor desarrollo, teniendo en cuenta que los ingresos y la riqueza se quedan en manos de un porcentaje muy pequeño de la población. La reforma planteada, se uniría al largo y complejo sistema tributario del país que no refleja una verdadera política progresiva y que está lleno de beneficios tributarios dirigidos a las personas con mayores ingresos.

Podríamos afirmar que a partir de 2016 el pueblo trabajador ha inundado las calles y plazas de Colombia exigiendo la defensa de la paz y el cumplimiento de los acuerdos, la protección de los líderes sociales y la solidaridad con quienes han sido asesinados, así como el rechazo a propuestas de modificación de los regímenes pensionales, laborales y tributarios. Así, en los últimos 5 años Colombia ha visto sus calles recorridas por jóvenes, mujeres, indígenas, afros, docentes, pensionados y estudiantes que han generado hechos insólitos como presenciar una de las mayores manifestaciones en el país desde la década de 1970 como lo fue la llevada a cabo el 21 de noviembre de 2019 (21N). Gracias a este empoderamiento popular, y a pesar de la pandemia del covid-19, Colombia volvió a marchar del 09 al 21 de septiembre de 2020 para protestar en contra del abuso policial, del mal manejo del Gobierno ante la crisis económica y social provocada por la pandemia y para sentar una voz que dijera basta ya a las masacres en el país, las cuales no tuvieron tregua a pesar de las medidas de confinamiento. En especial hay que subrayar la Minga del Suroccidente Colombiano ocurrida en octubre de 2020 liderada por las organizaciones indígenas que emocionó por sus consignas y valentía y que logró movilizar a una gran parte de la sociedad en torno a sus exigencias tras su recorrido por el país, logrando la opinión favorable de millones de personas que los recibieron calurosamente en cada ciudad durante su viaje hasta la capital.

Bajo este panorama el pueblo decidió a partir del 28 de abril (28A) de 2021 marchar en contra de la reforma tributaria y del gobierno indolente. La represión de las fuerzas policiales es brutal. El malestar ciudadano ha sido objeto de estigmatización y represión por parte de la fuerza pública, lo que ha llevado a que distintas organizaciones de derechos humanos registren entre el 28 de abril y el 05 de mayo un total de 1708 casos de violencia policial, 381 víctimas de violencia física por parte de la policía, 31 muertes (en proceso de verificación), 1180 detenciones arbitrarias en contra de los manifestantes, 239 intervenciones violentas por parte de la fuerza pública, 31 víctimas de agresión en sus ojos, 110 casos de disparos de armas de fuego por parte de la policía y 10 víctimas de violencia sexual por parte de fuerza pública. . De igual manera, la Defensoría del Pueblo (la figura del ombudsman en Colombia) señaló que se registraron 87 quejas por presuntas desapariciones durante las protestas del Paro Nacional del 28A.

Lo que empezó como una fuerte oposición a una reforma impopular y a un ministro de hacienda que desconocía el valor de una docena de huevos (y en general de toda la canasta familiar), ha escalado al punto de no solo lograr que se retire dicha reforma en el congreso y que dicho ministro renuncie, sino que el presidente de la república Iván Duque Márquez ha propuesto un espacio de dialogo con distintos sectores de la sociedad civil, dialogo que hasta el momento parece ser solo entre las élites del país, desde arriba, y nunca desde abajo. Las organizaciones sociales saben por experiencia que de este gobierno nada bueno hay que esperar, pero como siempre lo han hecho no se rehúsan al dialogo. La primera victoria del movimiento ciudadano en las calles sobre el retiro de la reforma no llegó pacífica o gratuitamente. Además de las cifras antes mencionadas y recolectadas por las ONG del país, el Presidente Duque anunció la militarización del país antes de ceder al clamor social. A partir del 01 de mayo, las redes sociales y las calles colombianas han visto el horror de un despliegue militar típico de un estado de excepción dictatorial con la policía disparando en contra de manifestantes pacíficos y desarmados. Esta ha sido quizás la respuesta más violentamente represiva en tiempos de pandemia a nivel mundial.

Particularmente en Cali las protestas tuvieron una intensidad muy especial debido a la movilización de las organizaciones indígenas después del cruel asesinato de Sandra Liliana Peña, gobernadora indígena de apenas 35 años quien proponía la recuperación de los conocimientos tradicionales y rechazaba la presencia de todos los actores armados en su territorio. Esta ciudad es el segundo centro urbano más negro de América del Sur, llena de contradicciones y luchas, y que ha visto como reprimen a su pueblo de la forma más aberrante posible. La situación es tal que, en medio de una reunión pacífica y transmitida en directo por las redes sociales, se puede observar al escuadrón antidisturbios haciendo presencia para dispersar la manifestación, causando la muerte de un joven frente a más de 1.000 espectadores que observaban a través de internet. Desde Siloé, una comuna (favela) en Cali, se denunció también que durante la noche del 04 de mayo no se pudo acceder al servicio de internet en la zona.

La débil respuesta a la violencia policial por parte de las instituciones colombianas (tanto administrativas como judiciales) ha dado lugar para que civiles armados amenacen (y en ocasiones disparen) a los manifestantes bajo la idea de que son “vándalos” y “terroristas”. En Cali, los estudiantes hicieron circular el siguiente “diálogo”: “Tenemos 25.000 armas”, gritaba un hombre vestido de blanco desde su costosa camioneta parqueada frente a la Universidad del Valle (Univalle). “Nosotros tenemos una de las mejores bibliotecas del país”, le contestó un estudiante. En Pereira, el alcalde promovía un “frente común” que incluyera a miembros de la seguridad privada, al ejército y a la policía para “recuperar el orden y la seguridad ciudadana”, dando lugar a que un joven resultara herido con ocho balas y esté agonizando en un hospital de dicha ciudad.

¿Para dónde va Colombia?

Esta pregunta es importante para Colombia, pero más allá de Colombia me parece ver en los recientes acontecimientos en Colombia el embrión de mucho de lo que pasará en el continente y en el mundo en las próximas décadas. Claro que cada país tiene una especificidad propia, pero lo que pasa en Colombia parece anunciar el peor de los escenarios que identifiqué en mi reciente libro sobre el periodo postpandemia (El Futuro Comienza ahora: de la pandemia a la utopía. Madrid: Akal. 2021). Este escenario consiste en la negación de la gravedad de la pandemia, la política de sobreponer la economía a la protección de la vida, y la obsesión ideológico-política de volver a la normalidad aun cuando la normalidad es el infierno para la gran mayoría de la población. Las consecuencias de la pandemia no pueden ser mágicamente frenadas por la ideología de los gobiernos conservadores, la crisis social y económica pospandemica será gravísima sobre todo porque se acumula con las crisis que preexistían a la pandemia. Será por eso mucho más grave. Las políticas de ayuda de emergencia por deficientes que sean combinadas con el ablandamiento económico causado por la pandemia van a causar un enorme endeudamiento del Estado y el agravamiento de la deuda será una causa adicional para más y más austeridad. Los gobiernos conservadores no conocen otro medio de lidiar con las protestas pacíficas del pueblo trabajador en contra de la injusticia social que no sea la violencia represiva. Así van a responder y el mensaje va a incluir la militarización creciente de la vida cotidiana. Lo que implica el uso de fuerza letal que fue diseñada para enemigos externos. La degradación de la democracia ya bastante evidente se profundizará todavía más. ¿Hasta qué punto el mínimo democrático que todavía existe colapsará dando lugar a nuevos regímenes dictatoriales?

Este escenario no es especulación irrealista. Un reciente informe del FMI hace la misma previsión. Dicen los autores Philip Barrett y Sophia Chen1 que las pandemias pueden tener dos tipos de efectos sobre la agitación social: un efecto atenuante, suprimiendo la posibilidad de causar disturbios al interferir en las actividades sociales, así como un efecto contrario que aumente la probabilidad de malestar social y por consiguiente se generen disturbios o protestas en la medida en que la pandemia se desvanezca. Lo que no dicen es que las protestas serán motivadas por las mismas políticas que el FMI y las agencias financieras promueven en todo el mundo. Es tanta la hipocresía del mundo en el que vivimos que el FMI ignora u oculta las consecuencias de sus lineamientos. El pueblo colombiano merece y necesita de toda la solidaridad internacional. No estoy seguro si la tendrán abiertamente de las agencias internacionales que dicen promover los derechos humanos a pesar de que estos estén siendo violado tan gravemente en Colombia. Imaginemos por un momento que lo que está pasando en Colombia estuviese ocurriendo en Caracas, Rusia o cualquier otra parte del mundo declarado como no amigo de los EUA. Seguramente la OEA, el alto comisariado de la ONU, y el gobierno norte americano ya estarían en campo para denunciar los abusos y proponiendo sanciones a los gobiernos infractores. ¿Por qué la suavidad en los comunicados emitidos hasta la fecha? No se le puede escapar a nadie que Colombia es el mejor aliado de los EUA en América Latina, siendo el país que se ofreció para instalar siete bases militares de los EUA en su territorio (situación que afortunadamente no ocurrió por intervención de la Corte Constitucional). Las relaciones internacionales en el presente viven el momento más escandaloso de hipocresía y parcialidad: solamente los enemigos de los intereses norteamericanos cometen violaciones de los derechos humanos. No es nuevo, pero ahora es más chocante. Las agencias multilaterales se rinden a esta hipocresía y parcialidad sin ningún tipo de vergüenza. Los colombianos, eso sí, pueden esperar la solidaridad de todos los demócratas del mundo. En su valentía y en nuestra solidaridad reside la esperanza. El neoliberalismo no muere sin matar, pero cuanto más mata más muere. Lo que está pasando en Colombia no es un problema colombiano, es un problema nuestro, de las y los demócratas del mundo.

Por el momento, las manifestaciones en Colombia no se ven próximas a finalizar y pese a que solo ha pasado una semana desde el inicio de las mismas debemos insistir en superar el miedo que ronda las calles del país e insistir en la esperanza de un futuro prometedor, más justo y en paz, para un país que ha querido terminar un conflicto de más de 50 años a través de un Acuerdo que agoniza bajo las garras del capitalismo abisal.

 

Imagen tomada de Semanario Universidad.

Política de EEUU hacia América Latina y el resto del mundo

(“Cuando el río suena, es porque piedras trae”)

Lic. José A. Amesty R.

Lamentablemente para el mundo y para América Latina, la pandemia global, le ha venido como anillo al dedo (le sirve como pretexto) al imperialismo y su brazo ejecutor la CIA, para prever y jugar adelantado en sus políticas estratégicas para el continente latinoamericano.

Lo anterior lo evidencia el Informe de Evaluación Anual de Amenazas, elaborado por la Comunidad de Inteligencia norteamericana (IC), el cual es un informe anual de amenazas mundiales, a la seguridad nacional de EEUU. Esta comunidad está diariamente proporcionando información detallada a seguridad nacional de EEUU, para proteger las vidas de los estadounidenses y los intereses del país, y en cualquier parte del mundo.

Tal Informe devela cuales son los pasos de Biden. En este sentido, según el Informe, la CIA “pronostica” para America Latina y otros continentes, convulsión y polarización política, violencia social, elecciones impugnadas, y las atribuye directamente a la pandemia. Solo que ya sabemos que tales males, los maximiza, los utiliza, los fomenta y los atiza el imperialismo norteamericano, además de muchos otros.

Lo anterior, no es una afirmación temeraria y sin pruebas. Reiteramos, lo revela el mencionado Informe y su Evaluación Anual de Amenazas, veamos:

“Pronostica” como “Desafíos” que el planeta enfrentará durante este año, la avanzada de China por el poder global. El informe dice que China se ha convertido cada vez más en un competidor contra Estados Unidos, desafiándolo en múltiples ámbitos, incluidos los dominios de la economía, el sector militar y la tecnología.

El Partido Comunista Chino continuará con sus esfuerzos para difundir la influencia de China, socavar la de Estados Unidos, abrir brechas entre Washington y sus aliados y socios, y fomentar nuevas normas internacionales que favorezcan el sistema autoritario chino, asegura el informe.

“Pronostica” acciones desestabilizadoras de Rusia, Irán y Corea del Norte, amenazas cibernéticas y de último, el impacto económico, social y político de la pandemia Covid-19.

En cuanto a Irán, “prevé” las ambiciones nucleares de Irán, desde que el presidente Joe Biden asumió el cargo y en su intento de renegociar una versión actualizada del acuerdo nuclear de 2015, que el expresidente Donald Trump abandonó en 2018. Pero no dice el porqué de estas supuestas “ambiciones” de Irán.

En cuanto a Rusia, el Informe emite una advertencia inequívoca diciendo que Moscú es una de las amenazas de inteligencia más graves para Estados Unidos. Confirma las (supuestas) operaciones de influencia contra las elecciones de 2020, señalando que Moscú casi con toda seguridad vio las elecciones de Estados Unidos como una oportunidad para tratar de socavar la posición global de Estados Unidos, sembrar la discordia dentro de Estados Unidos, influir en la toma de decisiones de Estados Unidos e influir en los votantes de Estados Unidos.

Igual señalamiento, lo hace con relación a China, advierten los líderes de inteligencia, China también presenta una creciente amenaza de influencia en Estados Unidos. Esta afirmación puede dar cierta cobertura política a los antiguos funcionarios de la administración de Trump, que trataron de presentar a China como la mayor amenaza de contrainteligencia durante las elecciones de 2020. Los documentos desclasificados más tarde mostraron que China (supuestamente), consideró pero no desplegó esfuerzos de influencia destinados a cambiar el resultado de las elecciones presidenciales de Estados Unidos.

En Oriente Medio, el informe advirtió que la región seguirá caracterizada por conflictos generalizados, debido a insurgencias activas en varios países, principalmente entre Irán y otros países, mientras que el terrorismo y los movimientos de protesta causan violencia ocasional.

ISIS (Daesh) sigue siendo capaz de librar una insurgencia prolongada en Irak y Siria y liderar su organización global, a pesar de las pérdidas de altos directivos», dice el informe.

El cuadro de liderazgo superior de Al-Qaeda, ha sufrido graves pérdidas en los últimos años, pero los líderes restantes alentarán la cooperación entre elementos regionales, continuarán los llamamientos a ataques contra Estados Unidos y otros objetivos internacionales y tratarán de avanzar en la conspiración en todo el mundo.

Siguen “Pronosticando” que las elecciones presidenciales y legislativas de Honduras y Nicaragua, como habrá polarización ya señalada, aumentaran las denuncias de fraude, adelantándose a los acontecimientos y tirando las líneas de acción a sus ejecutores.

Adelanta además, que se agravarán las preocupaciones de la ciudadanía por el crimen (las tasas elevadas de delitos) y la corrupción oficial generalizada. Es decir, la política norteamericana impulsara en sus países aliados y no aliados, el fomento del crimen y la corrupción.

Pero hay un dato mucho más grave, como por arte de magia aumentara el tráfico de narcóticos, a medida que aumente la pobreza, se reduzcan los recursos para mayor cantidad de policías y poderes judiciales.

Los narcotraficantes mexicanos continuaran dominando el contrabando hacia los Estados Unidos. (¿y no los colombianos?).

Incluso, menciona descaradamente la nueva droga, que impulsaran para el tráfico: el fentanilo, utilizando precursores químicos, obtenidos en Asia. El fentanilo es un narcótico, hasta 50 veces más potente que la conocida heroína (y 100 veces más que la morfina), lo cual la convierte en una sustancia extremadamente peligrosa, potente y muy adictiva.

El fentanilo, a su vez, es de la familia de los opiáceos, alcaloides presentes en el opio, y las estadísticas en EEUU dicen que, mueren más personas por consumo abusivo de opiáceos, que por armas de fuego, es la droga de moda, y la droga del futuro inmediato, generando una crisis, para su obtención.

El mencionado informe, sigue detallando la ruta a seguir. Por supuesto, Venezuela enfrentará la mayor amenaza en la región, con la crisis política y económica del país, sosteniendo la salida de venezolanos al resto de la región.

Rusia ampliará su compromiso con Venezuela, y Cuba. No dice que EEUU ha utilizado la venta de armas y los acuerdos energéticos, para tratar de ampliar el acceso a los mercados y los recursos naturales de éstos y varios países de América Latina.

El informe de Inteligencia de EEUU, advierte sobre un mayor riesgo de conflicto entre India y Pakistán, es más probable que India use la fuerza militar en Pakistán.

Bajo el liderazgo del primer ministro Narendra Modi, India tiene más probabilidades que en el pasado de responder con fuerza militar a provocaciones reales o percibidas de Pakistán.

El aumento de las tensiones ha elevado el riesgo de conflicto entre los dos vecinos, con armas nucleares, con disturbios violentos en Cachemira y un ataque de militantes en India como posibles focos de tensión.

Aunque es poco probable que se produzca una guerra general entre India y Pakistán, es probable que las crisis entre los dos países se vuelvan más intensas, con el riesgo de un ciclo escalonado.

Igualmente, el Informe de los Servicios de Inteligencia de EEUU, señala que las narrativas de fraude en las recientes elecciones generales, y el impacto alentador de la irrupción violenta en el Capitolio de EE.UU, alentarán casi con toda seguridad, a los extremistas nacionales a tratar de participar en nuevos actos de violencia este año. ¿Cómo adelantándose a una posible salida o acción tipo Torres Gemelas?

Mientras realizábamos la investigación, para este artículo, nos encontramos con una perla: La Evaluación de Amenazas de 2019, advirtió previsoramente de una pandemia. Entonces evaluó que Estados Unidos y el mundo seguirán siendo vulnerables a la próxima pandemia de gripe o brote a gran escala de una enfermedad contagiosa, que podría conducir a tasas masivas de muerte y discapacidad, afectar gravemente a la economía mundial, desgastar los recursos internacionales y aumentar las peticiones de apoyo a Estados Unidos, ¿qué tal?

El informe de la CIA, de este año, termina diciendo, la misma perorata utilizada desde el inicio del Informe, que el mayor desafío este año será el impacto de la pandemia Covid-19, que tendrá efectos en los países que dependen de las remesas, el turismo o las exportaciones de petróleo, y no es que minimicemos los efectos y problemas que causa la pandemia como tal, sólo que el articulo está referido, a utilizarla para continuar su escalada guerrerista contra los países más vulnerables; y que la alternativa es buscar alivio en los préstamos de los organismos mundiales financieros, o sea, endeudarse, ¿qué tal?

 

Imagen tomada de Wikipedia.

Día de la Resistencia Romaní: el día del pueblo gitano

La población gitana recibe un rechazo que todavía
se traduce en desigualdad y estereotipos

Gabe Abrahams

Cada 16 de mayo se celebra el Día de la Resistencia Romaní.

El Día de la Resistencia Romaní conmemora la autodefensa que realizaron en 1944 unos 6.000 gitanos y gitanas al enfrentarse a los nazis para evitar ser asesinados en las cámaras de gas de Auschwitz-Birkenau.

Cada 16 de mayo el pueblo gitano conmemora un día que simboliza la resistencia contra el racismo y el odio.

Los gitanos, romaníes, cíngaros o rom son una comunidad o etnia originaria del subcontinente indio, con rasgos culturales comunes, aunque con diferencias entre sus subgrupos.

En la actualidad, están presentes principalmente en Bulgaria, Macedonia del Norte, Eslovaquia o Rumania. En España, viven entre 800.000 y 1.500.000 de gitanos y gitanas, según la Fundación FOESSA.

El talento gitano es evidente en diversos campos, especialmente en la cultura y el deporte. El desconocimiento y la falta de cultura llevan a no reconocerlo.

Entre los gitanos, hay personalidades como los ex presidentes de Brasil Juscelino Kubitschek y Washington Luís; los actores Charlie Chaplin y Bob Hoskins; o los músicos Camarón, Joaquín Cortés o la familia Flores.

También hay grandes deportistas. Son gitanos los futbolistas Eric Cantona, Andrea Pirlo, Jesús Navas, José Antonio Reyes y Dani Güiza.

También lo son los boxeadores Ivailo Marinov (Campeón Olímpico de boxeo en Los Juegos Olímpicos de 1988 y varias veces Campeón del Mundo y de Europa) o los hermanos Simion. Marian Simion fue medalla de plata en los Juegos Olímpicos del 2000 y Campeón del Mundo y de Europa en varias ocasiones. Su hermano Dorel Simion también fue medalla de plata en boxeo en diferente peso en los Juegos Olímpicos del 2000 y Campeón del Mundo y de Europa de la especialidad.

La entrada en vigor del Acuerdo de Escazú sin Costa Rica: un hecho insólito que merece explicación – video

La Alianza por una Vida Digna realizó este foro con la participación del presidente del Poder Judicial Fernando Cruz, la diputada Nielsen Pérez, el abogado especialista en Derecho Ambiental y Desarrollo Sustentable Álvaro Sagot, y el profesor de Derecho Internacional Público de la Universidad de Costa Rica Nicolás Boeglin.

La Alianza por una Vida Digna invita a compartir esta herramienta para la información, la reflexión y la toma de posición en grupos y movimientos sociales.

Afiche utilizado en la invitación al foro

Excepcionalidad en crisis

Por Memo Acuña (Sociólogo y escritor costarricense)

En agosto de 2018 se desarrolló en Costa Rica una de las manifestaciones contemporáneas de odio y nacionalismo más dramáticas que se recuerde. Se trató de una marcha convocada por redes sociales y mensajes de texto que buscaba dirigirse hacia el Parque Braulio Carrillo (conocido como Parque de La merced), ubicado en en centro de la capital. Este espacio es un emblemático lugar de encuentro y socialización de la comunidad nicaragüense radicada en el país.

Según se conoció, el objetivo de la acción consistía en demostrar que, ante el aumento de la presencia de población nicaragüense como consecuencia del conflicto sociopolítico suscitado en su país desde abril de 2018, los espacios públicos como parques, aceras y calles constituían reductos defendibles y reservados exclusivamente para los nacionales.

La apelación a la defensa del país, la utilización de signos como camisetas y banderas de Costa Rica, así como consignas en contra de las personas extranjeras, derivaron en un ambiente tenso que rápidamente fue disuelto por las autoridades costarricenses.

El evento no fue para nada aislado y debe ser entendido en el marco de una escalada en el descontento generalizado con las medidas económicas, el desempleo y la pobreza imperante en el país. Eran los momentos previos a la coyuntura sanitaria, donde esas dimensiones se afectaron ampliamente.

Para algunos sectores de la población costarricense, su molestia con el sistema político y económico imperante ha encontrado su caldo de cultivo en dos escenarios concretos: el desinterés por la política electoral, que ha sido notable en el abstencionismo producido en los últimos procesos electorales y la identificación de chivos expiatorios en las personas extranjeras, principalmente de origen nicaragüense, como responsables de la crisis y más recientemente, del aumento de los casos positivos de COVID 19.

De hecho, las acciones discursivas contrarias a la población migrante han continuado repitiéndose en tiempos de pandemia. En días recientes una campaña lanzada en redes sociales sobre la universalidad de la vacuna a todos los sectores de población, considerando las poblaciones migrantes, encontró niveles discursivos donde una vez más la defensa nacionalista («primero los de casa)» y el desconocimiento del aporte socioeconómico que las poblaciones migrantes brindan al país (“si no pagan no deberían ser vacunados») afloraron de forma intensa. La campaña impulsada por Amnistía Internacional tenía como objetivo denotar el derecho a la salud de todas las poblaciones, en condiciones de excepcionalidad. Sin embargo, las actitudes de rechazo hacia las poblaciones extranjeras fueron evidentes.

Estas no son las únicas tensiones socioculturales presentadas por la sociedad costarricense, ya que en los últimos años la defensa por el derecho a la tierra por parte de los pueblos originarios y la usurpación y ocupación de personas no indígenas ha generado acciones violentas, generalmente en contra de las comunidades indígenas.

Justamente el día 13 de mayo la coordinadora sur sur ha denunciado públicamente la organización de dos manifestaciones de personas no indígenas dirigdas hacia algunos territorios y cabeceras de ciudad, como una actitud de amedrentamiento contra las recuperaciones que poblaciones indígenas han venido desarrollando.

Esta acción no puede ser vista independientemente de una continua conducta de racismo y discriminación que histórcamente han experimentado estas poblaciones y que se ha acrecentado de forma alarmante en los últimos tiempos.

Al inicio de la pandemia, ese recurrente discurso de excepcionalidad costarricense basado en una robustez institucional, las condiciones de acceso y la calidad de los servicios, blindó las consideraciones respecto a la crisis que luego, meses después, habría de llegar con el aumento de casos, la determinación de la economía sobre la salud y el relajamiento en la conducta social de cuido por buena parte de la población costarricense.

Sin embargo, lo que denotan las percepciones y acciones sociales contra estos grupos es justamente una conducta aprendida sobre una supuesta superioridad biológica que está tras el resguardo de esa pretendida excepcionalidad que le ha hecho tanto daño a una sociedad tan necesitada de materializar la solidaridad, tolerancia y respeto como pollticas para restablecer, de nuevo, la convivencia en todos los niveles.

Lo que verdaderamente está en crisis y debemos verbalizarlo, es la forma como Costa Rica construyó su especificidad respecto a otros países de la región. Ya ese discurso se agotó. Debe ser sustituído rápidamente por otro en el que la integración y el reconocimiento sean los valores orientadores de esa nueva experiencia comunitaria que debe emerger de todo esto. Confiemos en que así sea.

En los partidos siempre ha habido lucha interna por las candidaturas

Vladimir de la Cruz

Alrededor de la lucha interna electoral que se realiza, principalmente, en el Partido Liberación Nacional en la cual se tiende a especular, no solo sobre el posible ganador de la Convención para escoger entre los cinco candidatos que disputan esa candidatura, sino también sobre los intereses que se mueven alrededor de si se quiere ir o no a una Convención abierta para escoger el candidato presidencial, o si esa responsabilidad se le traslada a la Asamblea Nacional.

Los que apuntan a la Convención abierta creen tener mayores posibilidades entre los candidatos a ser electos, que si se va a una Asamblea Nacional, donde se presume que las cartas podrían estar echadas a favor de uno de los candidatos, especialmente José María Figueres, por el dominio e influencia que se tiene entre los asambleístas nacionales por parte de los candidatos que apoyan a José María Figueres. Y, porque Figueres no se ha sumado a los candidatos que quieren posponer la Convención, lo que a mi manera de ver es un error por los riesgos que se adquieren de la posposición misma, y porque el resto de los partidos van definiendo sus candidaturas.

Aquí no está pesando el papel que puede desempeñar el sindicato de alcaldes dentro de Liberación Nacional, como si pesa en la Unidad Social Cristiana, donde también se miden entre la Convención o la escogencia por la Asamblea Nacional, y donde sí pesan las estructuras cantonales y provinciales, por la forma como han venido destruyendo, no construyendo, ese partido político, de un partido de características nacionales a una especie de federación de intereses municipales. En Liberación Nacional no escapan mucho a esta tendencia federativa, que ronda en la mente de muchos aspirantes de puestos de elección popular.

El federalismo político electoral de estos partidos es el camino a su muerte, aunque tal vez no a su desaparición, y posiblemente también hacia su desplazamiento de ser finalistas en las elecciones nacionales, como ya sucedió en el 2018, manteniendo, eso sí, alguna representación legislativa. En el caso de Liberación Nacional con mayor vigencia que la Unidad Social Cristiana, que sí me parece que va a disminuirse en la próxima campaña electoral, tal como pinta su horizonte.

Las opiniones desfavorables en encuestas hacia el Gobierno de Carlos Alvarado, no son contra el Partido Acción Ciudadana. En la práctica política nacional, el partido de Gobierno, durante el ejercicio gubernativo, generalmente se separa, y mucho según avance y actúe el gobierno, del propio Gobierno partidario y de su mandatario. En el caso del Partido Acción Ciudadana hemos visto como toma distancia cada vez que puede de las acciones del Gobierno del Presidente Carlos Alvarado, electo por ese partido. El mismo presidente está obligado a tomar distancia partidaria por prohibición constitucional expresa y porque los miembros del Gobierno están inhibidos de cualquier participación político partidaria y político electoral. No tienen beligerancia política alguna, que deberían tenerla para fortalecimiento mismo de la Democracia Nacional, como es la práctica de la mayor parte de los presidentes de Europa, de Estados Unidos, y de muchos países de América Latina.

El que las encuestas no se vuelquen contra el Partido Acción Ciudadana no hace al Partido Acción Ciudadana un actor alejado del proceso electoral, ni alejado de poder volver a Gobierno. Le da posibilidad de jugar en las grandes ligas nacionales para la posibilidad de una segunda reelección inmediata. Las intervenciones últimas del Presidente Carlos Alvarado en entrevistas recién realizadas justamente evidencian esto, el Presidente haciendo y destacando su labor gubernamental, que favorece en imagen a su partido, reconociendo a la vez su distanciamiento político partidario, pero enfatizando que todo lo que ha hecho y seguirá haciendo él lo prometió en la campaña electoral pasada, en su programa de gobierno, y que él se comprometió a trabajar por esas ofertas electorales, que es lo que está haciendo.

Quienes hacen énfasis en la crítica al Presidente y a su figura, destacan en la necesidad de no volver a repetir “improvisaciones”, “presidentes improvisados”, al azar, a la suerte, “gente o candidatos sin experiencia”, “sin saber que hacer”, como dicen en distintos corrillos, metiendo en un solo saco a los dos de Acción Ciudadana que han sido Presidentes consecutivos, Luis Guillermo Solís, 2014-2018, y Carlos Alvarado, 2018-2022.

En esa perspectiva estos críticos, analistas, y ciudadanos en general, vuelcan los ojos hacia quienes, como futuros candidatos, tienen experiencia política, experiencia de ejercicio gubernativo, incluso presidencial, como es el caso de José María Figueres, que de todos los candidatos hasta ahora existentes es el único en haber sido Presidente.

Igualmente, el retorno de la mirada al pasado es en ver y ubicar cuales partidos, en esa misma dimensión, tienen esa experiencia, y en este sentido solo dos partidos, aparte de Acción Ciudadana, han ejercido gobiernos, Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, que son igualmente, como partidos, los que la gente está mirando en posibilidad de que vuelvan a retomar el gobierno, para tratar de rectificar y tomar el buen rumbo del camino que durante los dos gobiernos de Acción Ciudadana se siente que se ha perdido nacionalmente.

No se percibe en el ambiente electoral ninguna otra fuerza política, aunque artificialmente quieran levantar a algunos posibles candidatos, más que a sus partidos, como es el caso de Fabricio Alvarado, al que incrustan en encuestas con saldos positivos, sin que su partido tenga nada a su favor. Si se ven sus diputados dan lástima, además de los actos bochornosos públicos de sus representantes. Ni qué decir de las intervenciones parlamentarias de algunos de ellos, que no son para repetir diputados de esos partidos religiosos.

Lamentablemente en el escenario aún no se vislumbran candidatos a diputados de ningún partido. Por ahora no hay donde escoger candidatos a nada. Dentro de los partidos que tienen aspirantes o precandidatos, a cualquier puesto de elección, mientras no se escoja el que va, todos están celes, todos están en la matriz. De todos solo unos pocos no verán interrumpido su embarazo político, de los candidatos presidenciales por partido, donde hay varios candidatos, solo uno pegará. Los otros serán abortados, aunque a algunos de esos partidos no les guste este término. Igual sucederá con los candidatos a diputados, solo uno pegará por puesto…ni siquiera se puede valorar la posibilidad de gemelos políticos en esos embarazos partidarios…solo los gemelos religiosos que se pegaron uno detrás de otro en la lista de diputados, cuando no existía la alternancia obligada.

Los que están viendo peligrosamente a Liberación Nacional y a José María Figueres como las principales figuras a derrotar, y a atacar, en el proceso electoral, ¡cuidado con descuidar al Partido Acción Ciudadana, que es al que hay que sacar del Gobierno, como principal objetivo de los opositores políticos!

¡Contra la impunidad y el olvido: Sergio Rojas vive!

Por Mauricio Álvarez Mora y Cristopher Pérez Núñez *

A dos años del violento e impune asesinato del líder indígena Bribri, Sergio Rojas Ortiz, un grupo de activistas y organizaciones sociales y académicas estamos caminado bajo el lema: Contra la impunidad y el olvido.

El denominador común y el centro de la iniciativa fue el Dr. Marcos Guevara, quien meses antes de su partida física nos fue hilando y tratando de articular frente al grave peligro que representa el monstruo de la impunidad, que ha crecido descontroladamente conforme las comunidades más olvidadas del país se han levantado y alzado su voz para exigir el respeto de sus derechos.

Si no sabíamos cuan racista es el Estado y parte de la sociedad costarricense, fue debido a que estas comunidades se encontraban silenciadas por gruesas capas de injusticias que no las dejaban expresar su legítimo derecho a ser y estar, según sus propias formas, realidades y paradigmas. Era tan evidente que estaban invisibilizadas, que cuando decidieron salir a la luz la respuesta inmediata fue la violencia generalizada y cruel con que han asesinado a sus líderes y atacado sus procesos de autonomía territorial.

Podrán decir que estas comunidades tienen en la ley los derechos y los territorios, pero en la práctica vivían como inquilinos arrimados en las esquinas de los que ya eran rincones del país. Excluidos, en zonas montañosas, que ya de por sí son poco aptas para la agricultura, se les fue despojando y arrinconando cada vez más. Sin embargo, cuando trataron de hacer valer lo que decía en la ley, la respuesta fue brutal, al tiempo que el actuar del Estado se ha caracterizado por la desidia y la impunidad.

Si hay una realidad negada y que convierte en caricatura el mito democrático y el discurso patriotero del bicentenario, es la guerra de “baja intensidad” que han librado los usurpadores con gran parte del aparato estatal a su favor y con más de cinco siglos de colonialismo detrás, y que hoy por hoy se materializa en el asesinato de dos líderes, en la amenaza de muerte de catorce más y en un ciclo de violencia tan evidente y manifiesto que se hace imposible de ignorar. Quienes perpetran estos actos de violencia de la manera más vil y cruel, tienen a su favor los dispositivos estatales y mediáticos para permanecer en el anonimato ante el resto de la población; son el brazo ejecutor y el velo encubridor de ese racismo arraigado en amplios sectores de la sociedad.

Cuando se lee el discurso y se observan las acciones del gobierno, no deja de sorprender la falta de diligencia, la hipocresía y, en suma, el cinismo alrededor de la forma en la que tratan y se refieren al tema. Conocen muy bien su papel, en el sentido de tratar de proyectar un discurso que afirma su accionar, pero que en la realidad de las comunidades no tiene mayor efecto, el cual, consecuentemente, termina por legitimar, por omisión y acción, la violencia y exclusión que estas personas que vienen sufriendo de manera sistemática desde hace ya mucho tiempo.

Ante este contexto hemos decidido dar un paso al frente y sacar tiempo, esfuerzo y compromiso de dónde podamos para luchar contra la impunidad, y por darle un lugar histórico a la gran lucha de re-existencia que están dando los pueblos indígenas de Costa Rica. Muchas personas no lo saben o no lo dimensionan, pero este es quizás el movimiento socio-político más fuerte de las últimas décadas en el país, protagonizado por los pueblos indígenas.

Es por esta razón que se van a estar publicando desde diversos enfoques, voces y realidades, artículos de opinión, se realizarán foros, conferencias de prensa y otras actividades para romper el cerco de impunidad que se teje ante la autodeterminación de los pueblos originarios.

Esta iniciativa es conformada y apoyada por personas ligadas al Proyecto Educación Popular y Geografía del Programa Kioscos Socioambientales y la Escuela de Geografía UCR, Escuela de Antropología de la Universidad de Costa Rica, Espacio Universitario de Estudios Avanzados y el Centro de Investigaciones Antropológicas de la Universidad de Costa Rica,  el Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo de la Universidad Estatal a Distancia y , Cátedra Agenda Nacional de la Escuela de Ciencias Sociales del Instituto Tecnológico de Costa Rica, DITSO, Voces Nuestras, y Coordinadora de Lucha Sur-Sur.

Invitamos a todas las personas a sumarse a difundir, elaborar y proponer más acciones e iniciativas en esta línea, con el fin de combatir la impunidad y reivindicar la lucha de Sergio Rojas y Jehry Rivera, quienes pagaron con su vida la resistencia frente a este ciclo de violencia e impunidad. Además de visibilizar a las personas amenazadas de muerte en los territorios, de manera que esto sirva como un seguro de vida ante la violencia sistémica y sistemática que se ha desatado en contra de estas comunidades, y que necesariamente debemos denunciar.

 

* Del Proyecto de Educación Popular y Geografía del Programa Kioscos Socioambientales y la Escuela de Geografía.
Kioscos Ambientales, UCR