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IIS-UCR: Protesta y COVID-19 en Costa Rica

Compartimos el resumen y el informe Protesta y Covid-19, realizado por el Proyecto Protestas del Instituto de Investigaciones Sociales de la UCR, y que reporta las acciones colectivas que se suscitaron en el país durante el periodo más fuerte de la pandemia, marzo-julio 2020.

A continuación, reproducimos la Introducción de este documento:

“Pasados más de 7 meses desde que el Ministerio de Salud informó sobre el primer caso positivo de COVID-19 en Costa Rica, el país se encuentra inmerso en un complejo escenario sanitario, social, económico y político.

Si bien, durante los primeros meses de la pandemia, las medidas de restricción sanitaria consiguieron su propósito de frenar los contagios; en los últimos meses se ha dado una tendencia contraria, registrándose una “segunda ola pandémica” cuya intensidad ha sido muy superior a la primera, tanto en número de casos como de muertes.

Sumado a esto, las mismas medidas sanitarias han repercutido críticamente sobre el empleo y la dinámica económica y comercial, ya de por sí frágiles en la coyuntura pre-COVID, registrándose cifras inusitadas en materia de desempleo y decrecimiento económico.

Como era de esperar, los efectos de la pandemia no se han distribuido de manera uniforme; por el contrario, los sectores de más bajos ingresos son los que más han sufrido, no sólo en términos de la enfermedad, pues son los que presentan mayor cantidad de contagios (Ávalos 2020: 6)2, sino sobre todo en relación a la pérdida de ingresos y el empeoramiento de sus condiciones laborales, sociales y económicas.

En este escenario, la protesta social, frenada en un inicio por el peligro de contagio y el efecto de las restricciones a la circulación, ha iniciado a mostrar una tendencia creciente, particularmente desde la segunda quincena de julio, en concordancia con el incremento en el malestar y la presión social de sectores tales como el laboral, el empresarial y el comunal, frente a las medidas del gobierno de Carlos Alvarado para enfrentar la situación.

El presente informe, elaborado en el marco del proyecto Protestas del Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica (IIS-UCR), tiene como propósito fundamental mostrar las principales tendencias de la protesta social asociadas a la pandemia del COVID-19 en Costa Rica, durante el período comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de julio de 2020.

Para esto, el informe se enfoca en presentar los resultados encontrados en materia de repertorios de protesta, actores demandantes, demandas y actores demandados. Para cada una de estas categorías, la información se muestra desagregada según los principales sectores que han desarrollado protestas durante el período, estos son: el laboral, el empresarial, el comunal, el profesional y el estudiantil.

El documento se estructura en cuatro secciones principales. La primera, ofrece un conjunto de elementos relacionados con la situación sanitaria, social y económica en la que se encuentra el país y que se consideran necesarios para comprender el escenario en el que se insertan las protestas. La segunda ofrece el detalle metodológico del trabajo de monitoreo de las acciones de protesta del IIS-UCR. La tercera, discute los principales resultados para el período de estudio. Finalmente, la cuarta sección ofrece una serie de consideraciones finales en relación con el comportamiento de la protesta durante los últimos cinco meses.

ELEMENTOS MÍNIMOS PARA LEER LA COYUNTURA

En Costa Rica, como en prácticamente todo el mundo, la pandemia y las medidas para tratar de contener su propagación, ha tenido repercusiones en todos los órdenes. La economía, la política y, en general, la sociedad han resultado sacudidas por los muchos efectos de la crisis sanitaria, cuyo término no se proyecta en el futuro cercano.

En este marco, diferentes sectores han recurrido a la protesta como una forma de manifestar su disconformidad sea con las restricciones sanitarias o con los efectos que estas han tenido, particularmente sobre la economía nacional.

En esta sección, se ofrecen un conjunto de elementos que pretenden contribuir a una mayor comprensión de la coyuntura, poniendo el énfasis en aquellos de orden político y económico, que permiten entender el escenario en el cual se inscriben las protestas escenificadas durante el período de estudio.

Luego de casi dos años de mandato, el presidente Carlos Alvarado, que había llegado a la presidencia de la República tras triunfar en segunda ronda electoral con un escaso capital político, mostraba signos importantes de deterioro constatados en la percepción de la población hacia su gestión.

Según el CIEP, durante todo el 2019, las opiniones negativas sobre el gobierno mostraron cifras muy superiores a las positivas, llegando las primeras a un pico de 65% a mitad de año (CIEP 2020b).

Dicha tendencia mostró un cambio importante en la primera medición de 2020 (CIEP 2020a) cuando las opiniones positivas superaron por tres a las negativas debido, sobre todo, al manejo sanitario que hasta ese momento había dado el gobierno a la pandemia y que se reflejaba en cifras de contagio y mortalidad entre las más bajas de todo el mundo.

No obstante, este comportamiento resultó de carácter pasajero, pues el mismo CIEP (2020b) da cuenta de un retorno a la “normalidad” en términos de la percepción de la población sobre el desempeño del gobierno, situándose las opiniones positivas en torno a un 25%, mientras las negativas lo hacen en torno a un 50%.

En su conjunto, la continuidad de las medidas de restricción sanitaria y, particularmente, las consecuencias de las mismas sobre la economía y el empleo han sido centrales para entender la lectura de la población sobre el gobierno.

Asimismo, la presión ejercida por sectores de poder como las cámaras de empresarios, los partidos de oposición como Liberación Nacional, Unidad Social Cristiana y Restauración Nacional, y los medios de comunicación, que han demandado al gobierno un “balance” entre la protección de la salud y la de la economía, pese a los señalamientos de organismos internacionales como la Comisión Económica para América Latina (CEPAL), en el sentido de que no es posible pensar en la recuperación económica si primero no se controla la pandemia (CEPAL 2020), han creado un complejo panorama social y político para el gobierno.

El desempleo, según el mismo CIEP, es identificado por la población como el principal problema en el país (CIEP 2020b), tema que si bien resulta intensificado por la crisis, se identifica como uno de los de mayor preocupación durante el último tiempo.

En este sentido, el Instituto Nacional de Estadística (INEC) muestra que el desempleo pasó de un 12% en el segundo trimestre de 2019 a un 24% para el mismo período de 2020 (INEC 2020). Sumado a esto el subempleo se calcula en un 20,5%, mientras el empleo informal se estima en prácticamente un 40% (INEC 2020). Dichas cifras resultan incluso más preocupantes en el caso de las mujeres, entre quienes el desempleo se ubica en torno a un 30% frente a un 20% en el caso de los hombres (Valverde 2020).

Este incremento obedece a la misma situación ocasionada por la pandemia que ha supuesto el cese de muchas empresas, particularmente pequeñas y medianas, pero también a las medidas tomadas por el gobierno en materia laboral, entre las cuales se encuentran los procedimientos para facilitar la suspensión temporal de contratos y la reducción de jornadas laborales.

En materia económica, el escenario resulta incluso más complejo. En su Programa Macroeconómico 2020- 2021, el Banco Central (BCCR) estima una contracción de 5% en la economía costarricense, siendo el mayor desplome desde la crisis de 1982 (Villalobos y Alfaro 2020; Alfaro 2020; BCCR 2020). En dicho programa, el BCCR indica que el turismo, la construcción y el consumo serán los más impactados, pero, en general, todos los sectores económicos sentirán los efectos de la pandemia (Alfaro 2020; BCCR 2020).

En las condiciones recién descritas se inscribe la lectura de la protesta para el período en estudio; no obstante, más allá de estos factores de orden inmediato precipitados por la pandemia, se encuentran una serie de factores relacionados con el carácter político-ideológico y económico del gobierno de Carlos Alvarado.

Si bien, una discusión en profundidad sobre este tema merecería un estudio específico, resulta importante ofrecer otros tantos elementos mínimos para comprender el estado de situación en el que se encontraba el país en la coyuntura pre-COVID y que, indudablemente, resultan fundamentales para entender el tipo de manejo político y las propuestas, sobre todo en materia económica, sostenidas para contrarrestar los efectos de la pandemia.

Como se mencionó, el triunfo electoral de Alvarado no se sustentó en la posesión de un importante capital político, sino en la concatenación de un conjunto de circunstancias sociales y políticas que dieron como resultado el enfrentamiento, en segunda ronda, entre dos candidatos que hasta último momento no figuraban entre los posibles ganadores en las encuestas electorales.

Pese a que el PAC nació como un partido que se proponía combatir el bipartidismo, el gobierno de Alvarado recurrió a la estrategia de “gobierno de unidad nacional” como una forma de sumar apoyos electorales de cara al balotaje. Esta decisión se tradujo en la incorporación de figuras de los partidos políticos tradicionales -Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana-, entre quienes el más destacado fue Rodolfo Piza, candidato a la presidencia de la Unidad quien posteriormente sería ministro de la Presidencia durante el primer año de Alvarado. Junto a Piza se sumaron otras figuras cercanas a las élites empresariales que terminaron ocupando puestos estratégicos en materia económica y fiscal.

Como consecuencia de esta configuración política resultante, desde un inicio el gobierno de Alvarado mostró una marcada inclinación proempresarial4 , lo cual se retrató durante la huelga contra la reforma fiscal. La huelga generó un intenso debate público no sólo sobre sí misma sino sobre la crisis fiscal y sobre las medidas necesarias para enfrentarla. Pero, sobre todo, colocó sobre la mesa la discusión sobre desigualdad y justicia tributaria, como una manifestación particular de la desigualdad social, en el marco de una propuesta de ley cuyo foco se colocaba en los impuestos indirectos, mientras los directos, particularmente aquellos dirigidos a tasar a los grandes capitales, ocupaban un lugar marginal en el debate.

Esto se tradujo en una ley fiscal cuyo peso mayoritario recayó sobre los sectores trabajadores y medios, para quienes se incrementó su contribución tributaria mediante impuestos al consumo y al salario, mientras para los sectores altos y empresariales la situación prácticamente no cambió.

En su conjunto, el panorama social, político y económico recién reseñado permite comprender mejor el carácter de la protesta en Costa Rica durante los últimos cinco meses, el cual debe interpretarse en términos de los elementos de continuidad, como por ejemplo la mencionada discusión en relación a la justicia tributaria, y discontinuidad introducidos por la pandemia.

En este sentido, la pandemia puede leerse como un acontecimiento crítico en el que muchas de las tendencias que ya se denotaban en el último tiempo, más las resultantes de las circunstancias concretas, tienden a acentuarse, impactando en el comportamiento de la protesta y en las características que esta muestra durante el período de estudio”.

Alternativas: Cambio climático

Este viernes 9 de octubre a las 6 p.m. en el programa radial Alternativas se estará hablando sobre “Cambio Climático”.

Se contará con la participación de Carlos Álvarez, Rulberth Hidalgo, Ana Rita Chacón, José Salazar y Mark Oses.

Podrá sintonizarlo en los 1590 AM o bien a través de Facebook Live.

¿Para una serie de Netflix?

Isabel Ducca D.

Dado que no poseo los recursos económicos ni técnicos para producir una serie televisiva, tengo que conformarme con plantear por este medio lo que podría llevar, por lo menos, una temporada de episodios cada cual más escabroso.

Tampoco tengo la disposición por falta de talento, creatividad y paciencia para describir todo el drama que encierra cada uno de estos capítulos. Por lo tanto, dependerá de cada lectora o lector la ambientación; la musicalización; el tono: trágico, cómico o una mezcla de ambos; el género:  si lo prefiere policíaco, tendrá que continuar sus propias pesquisas; de denuncia política pues habrá de lanzar las acusaciones respectivas y ojalá divulgar por las redes su indignación; suspenso e intriga, deberá asumir, a lo Alfred Hitchcock, un análisis más profundo de las patologías implícitas en cada personaje.

Mi labor se reducirá a presentar la ficha técnica de cada trama del engranaje y para que tengan una idea de lo que les espera, daré inicio con una motivación de lo que podría ser el gran estreno de la serie.

Con las arcas vacías y el corazón adolorido…

Vemos al señor presidente de la República, Carlos Alvarado Q., en la Asamblea Legislativa, el 4 de mayo de 2020, mientras da su discurso:

Vivimos en un país con una seguridad social fuerte, un país con un Estado social de derecho que nos protege…[i]

Se interrumpe la transmisión porque un aparente problema técnico se presenta; en realidad, es un corte con un fragmento del mismo Carlos Alvarado cuando el 23 de abril, con micrófono abierto, había dicho:

Eso fue lo que le dije yo a la gente de la Caja: no hay plata.[ii]

Superada la intromisión, volvemos a escucharlo en la Asamblea Legislativa:

Hoy tenemos la capacidad técnica y de análisis de datos para identificar a todas las personas en condición de pobreza, o de informalidad, o que sufren una fuerte caída en su ingreso. Esto hace técnicamente posible eliminar la pobreza en Costa Rica, mediante el adecuado direccionamiento de los recursos. Mi dolor, como presidente, es que hoy no tenemos el espacio fiscal para hacerlo.[iii]

Una nueva interrupción y aparece una pancarta como la siguiente (usted lector o lectora puede escoger otra):

[iv]

Se escucha una voz:

– Usted perdone, señor, que le interrumpa pero cómo es que no le dolió zamparnos una reforma fiscal como la del 2018, ahí no le dolió para nada su tierno corazoncito.

A la pobre campesina, la sacan de escena por atreverse a tanto y mientras los policías la tiran de la camisa, se le oyó gritar:

– Nosotros no somos números, somos personas de carne y hueso y tenemos necesidades.

Para finalizar esta pequeña introducción, nos falta el exaltado, aquel que se indigna porque le hierve la sangre y dice lo que millones de costarricenses pensamos:

Entonces surge un fragmento de un vídeo en el cual José Ma. Villalta clama:

Quiero alzar mi voz, quiero alzar mi voz por la Caja y quiero censurar la actitud de desidia, de desinterés, de torpeza, de descuido, de insensibilidad del gobierno de la República con la situación de la Caja, con las finanzas de la Caja y con el pago de la deuda de la Caja; quiero censurar esas declaraciones irresponsables del ministro de Hacienda y del presidente de la República. (…) Aquí nos hemos salvado, hasta ahora, porque tenemos la Caja y no hemos permitido que la desmantelen, aunque han hecho un trabajo sistemático por desmantelarla. Pero Costa Rica podría ser, también por la desidia y la inoperancia del Gobierno, el único país en el mundo que no ve prioritario fortalecer su seguridad social en el marco de esta emergencia. (…) Pero qué necesidad es más importante que la seguridad social, la salud, la vida de las personas. (…) Quiero decirlo con todas las palabras: ¡Páquele a la Caja! (…) ¿Cómo es posible que estamos destinando 200 y pico millones de dólares a pagar deuda? (…) Eso sí es sagrado para el Gobierno, pagarle deuda a esos inversionistas, eso sí es sagrado.[v]

Ya eso lo saben quienes siguen las noticias, las verdaderas, no las que deja ver la censura de la prensa comercial.  Sin embargo, como nos llevan en este trajín de golpe tras golpe, hay que ir haciendo memoria de quiénes y cómo vaciaron las arcas públicas.

Como ustedes deben contribuir con la imaginación, les dejo aquí una lista de títulos para que vayan armando su propia serie:

1/ Los enemigos de lo público y amigos de lo ajeno.

2/ La piñata de las instituciones públicas.

3/ Los magos neoliberales que desaparecieron millones.

4/ Violando leyes y saqueando instituciones.

[i] Alvarado, C. (Mayo, 2020). Informe anual.   Discurso del Presidente Carlos Alvarado 04 de mayo del 2020. Costa Rica Noticias.

Recuperado de: https://www.facebook.com/watch/live/?v=692861034796287&ref=watch_permalink

[ii] Gómez, T. y Ruiz, P. (Abril, 2020). En micrófono abierto, Presidente Alvarado: “Yo se lo dije a la Caja: no hay plata”. El Observador.

Recuperado de: https://observador.cr/noticia/en-microfono-abierto-presidente-alvarado-yo-se-lo-dije-a-la-caja-no-hay-plata/

[iii] Idém.

. [iv] Chinchilla, S.(Septiembre, 2018). La Marcha de los gatos. Facebook de Stella Chinchilla M.   Recuperado de: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10210838936804062&type=3  

[v] Pizarro, A. (Abril, 2020). José María Villalta explota contra gobierno. AM Prensa. Recuperado de: https://amprensa.com/2020/04/video-jose-maria-villalta-explota-contra-gobierno-paguele-a-la-caja/

Protesta debe conducir a un proyecto viable de nueva sociedad

Gerardo Morales García

La protesta de la calle en estos momentos tiene, al parecer, como máximo objetivo bloquear las principales carreteras del país y medir fuerzas con la policía, que intenta desbloquear los puntos críticos.

El enfrentamiento con la policía ya deja un saldo bastante abultado de heridos y detenidos. Además de una buena cantidad de daños materiales a vehículos particulares y del Estado. Y la violencia crece conforme pasan los días y no se ve ninguna opción de diálogo y entendimiento.

El COVID-19 ha pasado a un segundo plano. No importa ya el contagio ni las alertas. Los fallecimientos siguen aumentando, pero eso ya no es el punto central de reflexión.

Hay algo preocupante en esta coyuntura. La lucha inmediata es contra el Ejecutivo, y en particular contra la figura del Presidente. No es contra un sistema económico determinado ni siquiera contra un modelo de desarrollo ni su sistema político. O al menos no explícitamente en tanto el adversario no son las cámaras empresariales, el capital, ni tampoco quienes evaden y eluden impuestos. Esos ven los acontecimientos desde sus casas y mansiones. Sin mayores sobresaltos.

Tampoco el objetivo es el rediseño del Estado o la estructura jurídica del Estado o puntos críticos de la democracia como sistema político. La consigna genérica es “no más impuestos” con la consiguiente ambigüedad de un discurso que puede ser defendido también por los responsables históricos de la desigualdad económica y social del país. No más impuestos piden también quienes deberían contribuir más con la economía nacional, quienes pagan salarios bajos y tributan lo mínimo. Los mismos que adeudan grandes sumas a la seguridad social y que ven, repito, los acontecimientos desde sus casas, porque el problema pareciera no ser con ellos.

Con esto quiero enfatizar que la agenda de la protesta y la estrategia puede repetir lo mismo de siempre: hay violencia creciente, daños al patrimonio del Estado, heridos, detenidos y hasta muertos. Pero no se pasa de ahí. El sistema que genera desigualdad sigue igual, los salarios siguen hacia la baja, la calidad de vida se deteriora y la pobreza se mantiene o crece con la pérdida de empleos.

Es decir, se protesta pero no se profundiza en un proyecto viable de nueva sociedad, de nuevos tipos de convivencia social, de nuevas reglas del juego. Eso no interesa porque a la larga la política de corto plazo, la reivindicación inmediata, no da para pensar en algo mucho más fuerte y viable.

En lo particular me duele que de pronto un movimiento contestatario se convierta en un callejón sin salida, en un movimiento ritual que no logra trascender su propio impulso. Y que el objetivo central sea la violencia per se y no algo que convoque realmente a un cambio radical del sistema. Presumo que nuestras revoluciones serán siempre conservadoras, donde el oportunismo y la consigna de corto plazo terminan generando más frustración en los sectores vulnerables, que nunca se benefician realmente con nuestras revueltas de bloqueos y quema de patrullas de la fuerza pública, fuerza pública a la cual le exigimos, en otros momentos, que nos cuide del crimen organizado y de la delincuencia.

Se que mi visión no es la ortodoxa de los revolucionarios profesionales, de los líderes que prometen el cambio con petardos y bulla pero que al final no logran conjuntar los intereses de la ciudadanía como en otros tiempos si lo pudo hacer un Manuel Mora con su capacidad organizativa y negociadora.

Como no me siento representado plenamente ni por el gobierno ni por los líderes que han asumido la estrategia del bloqueo y la quema de patrullas, no me queda más que esperar a que las partes se sienten realmente a negociar una salida que nos ayude a todos a respirar dignamente en algún momento. Y que más temprano que tarde podamos soñar realmente con un nuevo proyecto de sociedad. Un proyecto donde no se tenga que recurrir a préstamos de usura o a la reducción del Estado social.

Se qué hay muchos intereses en juego, desde los electorales hasta el simple revanchismo camuflado. Y que ya uno está bastante curtido como para no caer en el pecado de ingenuidad.

Y como todavía puedo pensar libremente, sin directrices de nadie, me tomo el derecho de expresar mi opinión en esta hora realmente difícil, con varias pandemias en desarrollo.

Señales políticas para no perdernos 3

Gerardo Hernández

En política no podemos asumir que las diferencias son absolutas y que no es posible construir acuerdos. Hay proyectos e intereses diferentes y hasta antagónicos, claro. Pero es aquello en lo que coincidimos lo que nos hace posible vivir junt@s.

BATIRNOS POR SAN JOSÉ O PACTAR EN OCHOMOGO

Aunque no estamos en una situación igual a la guerra civil del 48 y creo que no queremos llegar ahí, nuestra historia política ha dejado claras señales de que en medio de la conflictividad es posible llegar a acuerdos si hay voluntad y visión de un horizonte común.

La más conflictiva y hasta sangrienta década de nuestra historia contemporánea, fue la de los años 40’s del siglo pasado, en la que llegamos incluso a darnos de balazos.

Y al mismo tiempo, fue esa la década más fecunda en reformas sociales, políticas y económicas, que reforzaron políticas públicas de más larga data y al mismo tiempo sentaron las bases institucionales del Estado Social de Derechos.

Y no estoy romantizando nuestra historia, para tapar la sangre derramada, los dolores, las heridas, los rencores incubados, ni los posteriores desacuerdos y conflictos que derivaron, a su vez, de los grandes pactos y acuerdos construidos en esa década. No fue que todo el mundo quedó contento y feliz… ¡qué va!

Pero lo cierto es que a partir de ellos y también, no solo por ellos, Costa Rica transitó hacia una ruta de mayor estabilidad política, democracia, crecimiento económico, movilidad social, distribución de riquezas, modernización del Estado, inclusión social, entre otras dimensiones.

Hoy vivimos momentos diferentes y tenemos otros desafíos, pero como en aquellos años, necesitamos construir acuerdos, no perfectos pero suficientes, para garantizar la paz social, la justicia social, el crecimiento y la distribución de riquezas, la democracia y la sostenibilidad, que se nos han debilitado en las últimas décadas y por ello estamos donde estamos.

Evitemos llegar a mayores niveles de violencia, porque la tarea de la reconstrucción sería aún más grande y difícil.

Evitemos llegar al default, porque entonces los más poderosos barrerían con los restos del Estado Social de Derechos.

Distribuyamos más, antes de que la desigualdad, la pobreza y la acumulación, refuercen un remolino de retrocesos del que nadie se salve, ni siquiera los más ricos y poderosos, que también tienen mucho que perder, aunque no lo crean.

Son muchas las áreas en las que debemos reconstruir pactos sociales y multisectoriales, pero hay una particularmente urgente con la que debemos iniciar: un pacto fiscal orientado hacia la justicia tributaria. Equilibrar las cargas entre todos los sectores de la economía, encontrar la relación más adecuada posible entre ingresos y gastos en las finanzas públicas, para reforzar y actualizar nuestro Estado Social de Derechos.

Todos los sectores que podamos dar algo, debemos ceder algo, tanto por el lado de los ingresos y como de los gastos, incluyendo aquellos que tengan beneficios fiscales.

Hay otros que no pueden dar, los más débiles y vulnerables, que necesitan más bien recibir. Por ello el principio debe ser: de arriba hacia abajo la contribución, de abajo hacia arriba la distribución.

Hasta ahora solo hay demandas de unos sectores hacia otros y de todos hacia el Estado.

Si queremos avanzar hacia un gran acuerdo nacional, cada sector debe empezar por poner sobre la mesa en qué puede contribuir a incrementar las debilitadas finanzas públicas. Estoy seguro que hasta las empresas de zonas francas y grandes cooperativas pueden hacerlo.

Al mismo tiempo, cada sector puede plantear una propuesta hacia otros o hacia el Estado, para hacer más eficiente y eficaz el gasto público.

Esto constituiría un primer paso para conformar una agenda de reformas en áreas de coincidencia, donde, para ganar algo, sea necesario también ceder en algo. De lo contrario, la intransigencia nos sumirá en un caos y violencia de consecuencias irreparables, que sufrirán incluso las siguientes generaciones.

Como a don Manuel y a don Pepe, ahora con más participantes, hoy nos toca responder a la pregunta: ¿nos batimos por San José o pactamos en Ochomogo?

Llamado del ecologismo costarricense: Justicia tributaria para salir de la crisis

FECON, 7 de octubre del 2020.

Frente a la crisis general del país, la activación de un amplio movimiento ciudadano ha comenzado y las principales demandas comunes exigen medidas de justicia tributaria, y declaran el rechazo al endeudamiento público compulsivo que plantea el Gobierno de Costa Rica para seguir protegiendo las cuentas de los grandes capitalistas y evasores, quienes quieren incluso apropiarse de los activos del Estado aprovechando la situación, para seguir lucrando en plena crisis.

Es urgente generar alternativas que puedan sustituir el sistema actual fallido, donde las corporaciones son libres y los pueblos trabajadores cargan el peso de la economía. Necesitamos cambiar de sistema, –un nuevo modelo de justicia ambiental, social y económica— e impulsar la construcción del poder popular para fortalecer la autodeterminación y soberanía de los pueblos en todos los aspectos, desde los asuntos de la vida nacional hasta lo local.

Por esto, ante la movilización social fuerte y justa que se lleva adelante en el país, proponemos:

1) Sumar fuerzas desde las organizaciones ecologistas, ambientales, sociales, locales y comunitarias, al lado del amplio movimiento popular que se ha levantado en todas las regiones del país para enviar el mensaje de rechazo a la falsa solución de más endeudamiento que el Gobierno de Costa Rica ha propuesto ante la crisis que atraviesa el país.

2) Luchar hasta que se retire definitivamente la propuesta inviable de negociar un préstamo multimillonario con el Fondo Monetario Internacional (FMI), que cargaría una vez más a las clases populares y trabajadoras con los costos de este nuevo chantaje, orquestado por las élites del país con el favor de un Gobierno incapaz de confrontar el fraude fiscal y presto a proteger sus intereses. Nos oponemos a la venta de activos públicos y como solución económica exigimos medidas serias contra la evasión, elusión, el contrabando y las fugas de capitales en nuestro país.

3) Exigir que la situación económica del país sea solventada con la aprobación de medidas de justicia tributaria en la Asamblea Legislativa. Urge una Ley de Emergencia Fiscal Progresiva y Solidaria. Además, que se reviertan las reformas neoliberales que han precarizado las condiciones de trabajo y de vida de la clase trabajadora, al desmantelarse sus derechos.

4) Demandar justicia tributaria, eliminándose privilegios fiscales de los sectores exportadores e importadores, quienes han gozado de amnistías y exenciones de impuestos a pesar de sus enormes ganancias de capital antes y durante la pandemia, incluso escondiendo sistemáticamente sus riquezas en paraísos fiscales. Se deben calcular tasas de pago por Impuesto al Valor Agregado (IVA) y recalcular la renta de sus inmuebles, por el alto impacto social y ambiental que sus actividades tienen sobre los territorios.

5) Es tiempo de suspender el pago de la deuda externa y sus intereses para recuperar la economía. Sostenemos que Costa Rica debe aspirar a una condonación total de la deuda junto con los países de América Latina, ante la asfixia de pagar anualmente más de un 5% del PIB sólo en intereses de una deuda ilegítima sobrecargada en los pueblos, que se acerca ya al 80% del PIB.

6) Las soluciones económicas que requiere el país, deben ir acompañadas de un cambio profundo del modelo. Éste debe ser impulsado y construido por los múltiples sectores de la vida nacional en un diálogo con legitimidad, para encontrar salidas a sus afectaciones particulares con alternativas ambientalmente sustentables, en contraposición a los diálogos fraudulentos y estériles que ha impulsado el Gobierno para mantener protegida su ruta hacia el endeudamiento con el FMI.

7) La reactivación económica es necesaria y debe basarse en la seguridad y soberanía alimentaria, apoyando las prácticas ecológicas y sustentables, en la tierra y en el mar. Es indispensable orientar la economía hacia la satisfacción de las necesidades más esenciales para todas las personas por igual: techo, trabajo, alimento y agua pura en cantidad y calidad suficiente. El crecimiento económico en desigualdad afecta la salud y bienestar de los pueblos.

8 Es imprescindible implementar una reforma agraria integral. Redistribuir las tierras para combatir la concentración, favoreciendo la economía de familias campesinas y la producción local. La concentración de la tierra genera injusticias y desigualdades económicas. Es prioritario además que el Estado ponga fin a la usurpación de los territorios indígenas, garantizando la autodeterminación de sus pueblos. También se debe poner fin a los sistemas de derechos de propiedad intelectual que privatizan las semillas.

9- La economía del país deberá recuperarse respetando los ciclos de la naturaleza y abandonando el paradigma de la explotación ilimitada y destructiva de recursos. El pueblo debe poner fin al control de la política pública por parte de las transnacionales y rechazar en conjunto sus propuestas de aprobar proyectos extractivistas como la minería, petróleo y el gas natural, que no son alternativas viables en nuestro país.

Coyuntura fiscal ante el COVID-19: implicaciones, propuesta de ajuste y recomendaciones

«Coyuntura fiscal ante el COVID-19: implicaciones, propuesta de ajuste y recomendaciones» es el ciclo de foros organizados de forma conjunta entre el Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA) y la Fundación Friedrich Ebert.

El Foro 1: Evasión y Fraude Fiscal, será el jueves 15 de octubre 2020 de 11 a.m. – 12:30 m.d. (Costa Rica), vía Zoom.

Se contará con la participación de la Sra. Gemma Patón García, profesora titular de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Castilla La Mancha (UCLM, España) y del Sr. Fernando Rodríguez Garro, coordinador e investigador del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional (OES-UNA, Costa Rica).

Para participar, debe inscribirse en el siguiente enlace:

https://zoom.us/meeting/register/tJMkf-uuqDIoGdIXzXwCnJ_aSeASZa6ZX2uC

Urge reforma al capítulo constitucional de las garantías sociales

Ricardo Araya Montero

 

Ante la práctica anti democrática de los jerarcas que gobiernan de no dialogar con buena fe y buscando eficacia del proceso que cierre puertas a eventuales burlas, urge una reforma al capítulo constitucional de las Garantías Sociales: un articulado que homologue el procedimiento del conflicto económico social y la negociación colectiva laboral y que en caso de movimientos cívicos locales o nacionales, obligue a los jerarcas a negociar un pliego de peticiones firmado por las organizaciones beligerantes, y a partir de esa NEGOCIACIÓN VERDADERA levantar acuerdos e inscribirlos en los tribunales para su seguimiento, y eventual proceso sancionatorio en caso de incumplimientos.

Si logramos esto UNIDO a una profunda reforma electoral, perfeccionamos la poquita democracia que tenemos, nos coloca en la pro-actividad estratégica, le da sentido transformador a nuestras propuestas, en vez de estar haciendo llamados vacíos a la defensa del «maltrechísimo Estado de Derecho» (que no niego que hay que defenderlo, pero críticamente) pues éste que no le llega ni a los talones al Estado democrático popular que siempre hemos propuesto como alternativa a la democracia burguesa.

El pliego de peticiones de Rescate Nacional en las negociaciones con el Gobierno

Vladimir de la Cruz

Para conversar con el Gobierno, de manera concreta los jefes sonados del movimiento de protesta, autodenominado Rescate Nacional, que ha sucedido estos días, y que en algunos puntos del país, todavía continúa, han acudido ante el Arzobispo de San José, José Rafael Quirós Quirós, “para que traslade al Gobierno de la República las siguientes condiciones para iniciar un proceso de negociación”, y de seguido ponen 14 puntos, que debe iniciar hoy a las 10 a.m.

Veamos los puntos, que van numerados, a los que les hago algunas notas, también numeradas:

1.- Que se instale una mesa de negociación entre el Gobierno y el Movimiento de Rescate Nacional.

Nota 1.- Ya lo llaman “Movimiento”, casi sinónimo de partido político. Los movimientos políticos, en general, son asociaciones de ciudadanos organizadas para influir en la formación de la voluntad política, la que se expresa en el Poder Ejecutivo o en el Legislativo, o para participar en procesos electorales, como el que viene en el 2021-2022.

Por su naturaleza los “movimientos” operan en el área política, como en este caso, combatiendo un Préstamo del FMI, principalmente, que se discute en la Asamblea Legislativa. Un movimiento responde también a inquietudes o preocupaciones compartidas por diversos grupos o ciudadanos organizados o no.

2.- Que sea una mesa única de negociación y no mesas temáticas.

Nota 2.- ¿Son tan pocos los iluminados dirigentes de Rescate Nacional, que no pueden dividirse en varias mesas a negociar aspectos propios de cada mesa de negociación? ¿O no tienen equipos de apoyo para discutir los temas importantes relacionados con las alternativas al Préstamo del FMI que es lo que ha provocado las principales movilizaciones, junto con los impuestos que ello trae? ¿O se desconfían de ellos mismos para dividirse en distintas mesas a negociar?

3.- Que se realice la reunión en un campo neutral facilitado por la Iglesia Católica

Nota 3.- La Iglesia Católica, ni ninguna Iglesia es neutral. Y menos lo ha sido históricamente ante el Poder instituido, porque ha formado parte del Poder. Desde la conquista y la colonia española la Iglesia Católica se impuso de manera dominante, como única y verdadera, situación que se mantuvo así, en cierta forma, hasta la construcción del ferrocarril al Atlántico cuando llegaron personas no católicas a las que había que autorizar el ejercicio de sus credos religiosos, porque solo se permitía el ejercicio del catolicismo, desde entonces, la religión del Estado costarricense.

Este es un mal planteamiento porque, en las luchas sociales existentes en el país, hay un grupo de ciudadanos que clama y lucha por un Estado Laico. Y una posición como la de estos protestantes de Rescate Nacional pareciera no entender o valorar esta otra lucha. Bien podría ser que de esa manera traten de enfrentarse a las fuerzas político-electorales que no son católicas, que son otros protestantes…que tienen asiento en la Asamblea Legislativa, y que en parte comparten las luchas contra el Gobierno de Carlos Alvarado, con lo cual pareciera que los dirigentes de Rescate Nacional no impulsan políticas unitarias de lucha, con ellos, de suma de sectores sociales y políticos.

Para mí, el mejor campo neutral hubiera sido el Consejo Nacional de Rectores, en alguna de las sedes universitarias que al efecto se hubiera puesto a disposición para este encuentro, o si alguna Universidad hubiera salido ofreciendo hace rato esta salida.

Por dicha no plantearon que el mejor campo neutral de la Iglesia hubiera sido un Confesionario, porque ese sí es neutral, y contundente para decirse las verdades y asumir las responsabilidades.

4.- Que el Presidente de la República abra la mesa de negociación.

Nota 4.- Que el Presidente de la República abra la mesa de negociación cuando se le pide a la Iglesia que la convoque, pareciera un contradictorio. La debe abrir la Iglesia invitando a las dos partes, al Presidente y a uno de los personeros de Rescate Nacional, que puede ser José Miguel Corrales, por ser el más viejo de ese grupo, a pronunciarse sobre la importancia del evento y empezar a trabajar. Si el el Presidente es el que debe abrir la mesa bien podría ser que el Presidente debió ser quien convocara, lo que no quisieron los de Rescate Nacional.

Una pregunta inquietante: ¿Por qué no el Presidente de la Asamblea Legislativa, que es donde se está discutiendo el Préstamo del FMI?

No es en el Poder Ejecutivo donde está la discusión de aprobación, que parece ser una obligación de continuidad del primer Préstamo del FMI ya aprobado por la Asamblea.

Donde se debe presionar más es en la Asamblea Legislativa para que no se apruebe el Préstamo del FMI, si eso es lo que se quiere, que lo mandó en posibilidad de aprobación el Poder Ejecutivo. Esto es estar perdido ante quien se debe presionar con mayor fuerza e intensidad, lo que indica que los ex diputados que están en esta lucha están más por hacer bulla contra el Presidente del Poder Ejecutivo, y no para enfrentarse a todos los partidos que están en la Asamblea Legislativa, donde por presión de masas podrían lograrse adherencias negativas a la aprobación del Préstamo del FMI, si esto es lo que realmente se busca.

5.- Que la negociación sea transparente, con presencia de la prensa.

Nota 5.- La transparencia que dicen los de Rescate Nacional no está en lo que cada parte tenga que sostener respecto a lo que discutan, sino en la presencia de la Prensa, que para los miembros de Rescate Nacional, y para los sindicatos, y para otros grupos de ciudadanos esa Prensa no es tan transparente, ya que solo les tergiversa sus planteamientos, o los ignora, o los pinta con imágenes negativas.

Está claro, entonces, que la presencia de la Prensa es tan solo para la foto, para la pasarela política, para tener televisión, radio y prensa escrita para aparecer en ella con algunas frases fuertes al Presidente y a las autoridades del Estado, para hacerse sentir fuerte ante el Presidente, a quien tratarían de colocar como un débil.

6.- Que las negociaciones sean diurnas, no nocturnas.

Nota 6.- La nocturnabilidad de las reuniones no les quita importancia. Puede ser más cansando y desgastante. Para viejitos discutiendo, y sin entrenamiento y práctica de discusión, puede ser mucho más pesado, es entendible. Tampoco que se discuta solo en el día le da más transparencia, porque la transparencia, para Rescate Nacional la da la Prensa presente, no la luz del día.

Pero, ahora hay ambientes que cerrados, con luz interior, son absolutamente claros, como si fuera de día. Así se trabaja en algunas empresas en el país las 24 horas.

Podría entenderse también que bajo la luz del día se puede mantener un piquete grande de gente afuera del local presionando en las discusiones, lo que disminuiría en la noche.

La experiencia de discutir de noche los sindicatos la tienen. En las negociaciones finales de las últimas huelgas del 2018 trabajaron reunidos todo el día, y por la noche hasta las 3 y 4 de la mañana del día siguiente. Así fue el último día de negociación.

7.- Que los acuerdos a que se llegue se conozcan por las bases del Movimiento para su aprobación.

Nota 7.- Esto es el ultra democratismo al absurdo. ¿Si así se opera, entonces, para qué dirigentes sindicales, y para qué dirigentes sociales o políticos?

En la historia de las luchas sociales del país siempre hubo dirigentes en capacidad de tomar acuerdos y hacerlos valer ante sus bases, cuando se trataba de lograr resultados, porque eran dirigentes respetados, queridos y generadores de confianza ante sus bases.

En la última huelga magisterial, terminada con un acuerdo a las 4 de la mañana, en el Sindicato de Educadores, a las 8 de la mañana, se reunieron en una gran Asamblea, de bases, para oír del Secretario General el informe de la negociación. El Secretario a medida que iba informando, sobre las dificultades del Acuerdo logrado, llorando de emoción y cansancio, las bases le iban aplaudiendo y exaltando su participación, in crescendo con el informe y su llanto. Terminó su discurso, con gran aplauso y aparente apoyo, y bastó que una sola persona, en esa Asamblea, agarrara el micrófono, inmediatamente y, al referirse al texto del acuerdo, dijera que “era un plato de babas”, y lo criticara, para que los aplausos y elogios se volcaran, y para que esa misma Asamblea, desdijera a su Secretario General, rechazara el acuerdo y aprobara continuar en la lucha.

En una Asamblea convocada por anarquistas, en la Universidad de la Sorbona, en mayo de 1968, el primer acuerdo que se tomó fue disolver la Asamblea. ¿Hacia eso vamos?

Es un error político este ultra democratismo en que se ha caído en muchas organizaciones sociales y políticas. Hasta algunos partidos políticos han caído en esto cuando le han dado más poder a las Asambleas Provinciales que a la Nacional.

Las direcciones políticas de los movimientos políticos, de los partidos políticos y revolucionarios, son de calidad. Quienes las integran es por méritos de lucha y de talento, y de reconocimientos, que se ganan esos puestos.

Así como no hay movimientos revolucionarios sin teoría revolucionaria, o no hay movimientos políticos sin teoría política, tampoco hay movimientos y partidos políticos sin líderes políticos.

Los líderes, como todos los seres humanos, son de carne y hueso, tienen virtudes y también defectos, pero son los líderes. ¿O, acaso a los que dirigen Rescate Nacional no les exaltan virtudes pero también les enrostran defectos en las redes sociales?

8.- Reconociendo la gravedad de la situación que tiene el país, que la mesa de negociación se instale el miércoles 7 a las 10 a.m.

Nota 8.- Reconoce Rescate Nacional que hay una grave situación en el país surgida por las luchas que han bloqueado calles y han contribuido a paralizar la economía nacional, sin asumir responsabilidades, o echándole indirectamente la culpa al gobierno de las acciones realizadas.

9.- Que un representante de la Iglesia Católica participe en calidad de garante y vigilante de la ejecución de acuerdos de la negociación.

Nota 9.- Poner a la Iglesia Católica a que participe en calidad de garante de acuerdos de la negociación, no garantiza nada, porque los acuerdos no dependen de la Iglesia, ni ésta puede obligar a los participantes a nada. Que la Iglesia sea vigilante de la ejecución de los acuerdos, eso si puede suceder.

La Iglesia ha participado de otros procesos como el de la Concertación, en 1998, junto con las Universidades llevándole el pulso al proceso.

De la lista, los siguientes puntos son los que realmente son de negociación. Los anteriores son de procedimiento y hasta de simple aceptación.

10.- Que cese el desalojo violento de los puntos de manifestación.

Nota 10.- Que los puntos de manifestación que se mantengan hasta la firma se deben suspender de inmediato es lo correcto. Si no se suspenden habiendo acuerdo, el gobierno debe tomar las medidas para hacerlo si los firmantes de la negociación no pueden levantar esos sitios.

11.- Que no es necesario el Préstamo del FMI y qué existen otras alternativas, y que se descarte este Préstamo en esta administración

Nota 11.- Se plantea que hay otras alternativas frente al segundo Préstamo del FMI, que es el que ha provocado estas luchas sociales. No se indican cuales alternativas.

Pareciera que eso va a quedar para una discusión larga, que no permitirá que se mantengan bloqueos o luchas de calle mientras se mantenga la discusión, porque incluso se dice que en este Gobierno se descarte este Préstamo, y no se podrían mantener bloqueos hasta más allá de mayo del 2022.

Nadie aguantaría bloqueos hasta mayo del 2022, esa es la realidad.

Pero, ¿se deja abierta, por parte de Rescate Nacional, la puerta para que en el próximo Gobierno, mayo del 2022, se pueda iniciar otra vez esta discusión?

Hay algo que es claro, en el año electoral del 2021 no se puede sostener esta discusión porque se puede convertir en otro TLC, con un desastre para todos los partidos políticos, y para alentar movimientos y líderes populistas.

12.- Que no se contemple la venta de activos ni más impuestos indirectos

Nota 12.- No se dice cuales activos nacionales están a resguardo de Rescate Nacional, que puedan provocar otras luchas, ni que se aprueben más impuestos indirectos. Rescate Nacional debió plantear sus soluciones. ¿Las tiene para el miércoles?

13.- Que no haya procesamientos penales ni sanciones disciplinarias o administrativas para los manifestantes

Nota 13.- Esto siempre se negocia como resultado de estas luchas, exceptuando la realización de delitos comunes que se hayan cometido, no así a la gente que participó en bloqueos.

14.- El levantamiento de los puntos donde haya tomas de calles se hará hasta que se firmen los acuerdos de la negociación.

Nota 14.- Este planteamiento es absurdo porque la negociación puede durar su tiempo, y no se pueden sostener esos bloqueos ante la población y ante la economía nacional, en todas sus aristas mientras se mantengan las conversaciones de negociación.

El levantamiento tiene que hacerse a partir del inicio de las negociaciones, hasta como un gesto de buena voluntad.

¿Estarán los representantes del Gobierno, entre ellos el propio Presidente, y quienes le acompañen, preparados para asumir este reto, de esta negociación? ¿Repetirá el gobierno su debilidad ante otros procesos de negociación que ha convocado y participado sin resultado alguno?

¿Están los representantes del Movimiento de Rescate Nacional en capacidad de proponer soluciones posibles, aceptables de negociación, ante la situación que provoca el Préstamo del FMI?

¿Son confiables las partes que se sentarán a negociar? ¿Por dónde saltará la liebre en esta negociación?

Estaremos atentos.