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Entre Cáceres, Hígados y Risas

Testamentum In Tempore

Macv Chávez

Al salir del seminario me encontré envuelto en una encrucijada bastante complicada: la vida diaria, no de cualquiera, sino de la mayoría, porque por cosas de la vida uno no he terminado naciendo en Suiza, Finlandia u otro país de ensueño, sino en Perú, donde el bolsillo familiar -en mayoría poblacional- es demasiado grande en las necesidades básicas, casi como un agujero negro que te incita a desaparecer con unas ganas de volver a nacer en otros tiempos u otros sitios, en un mundo distinto al que te alberga todos los días, pero como eso es difícil de suceder, todo lo que queda es afrontar la realidad con entrega.

Por una complicada situación familiar me tocó convertirme en el nuevo cabeza de familia a los 17 años, razón por la cual todo lo que quedaba era buscar trabajo, una cosa que nunca fue de mi agrado y peor después de esa desastrosa experiencia de búsqueda, donde terminé en una especie de oficina de una casona en Breña, donde la entrevista laboral era postcapacitación, cosa que consistía en hacer unas dinámicas un tanto cojudas: saltar, gritar y no sé qué más, tonterías y medias o bien completas que nunca me agradaron después de la pubertad, porque me parecen tontos, absurdos, un tanto para idiotas, porque finalmente el trabajo consiste en desarrollar las capacidades personales, pienso yo, y no en la implantación de moldes que no te ayudan a ser tú mismo. Bueno, lo cierto es que ese es un gusto que definitivamente no es para mí. Luego formaron parejas de trabajo, cosa que consistía en que un vendedor sea acompañado por un postulante al empleo que tenía un nombre un tanto de no serás un peón o huevón, cosa que a mi sentido burgués del ser le llamó la atención siempre, nunca quise ser peón de nadie, de nadie inferior a mis neuronas, bueno, al menos soñaba con algún cargo intermedio, y con esto no quiere decir que menosprecie el trabajo de los otros, porque es todo lo contrario, admiro a las personas que tienen y desarrollan su capacidad para un fin determinado, es admirable ver el talento de una persona en ese algo; pero aun así, esa forma de trabajo no era para mí, porque siempre consideré que tenía las suficientes neuronas como para andar en esos rubros, tal y como lo estuve haciendo aquella mañana hasta las trece horas, mientras iba acompañando al vendedor de diversos productos para el hogar para “capacitarme”, eso me dijeron antes de salir al campo, mientras que yo solo quería saber en qué demonios consistía ese puto trabajo de bonito nombre comercial, y digo puto porque siento que dedicarse a algo que no es de tu agrado ni acorde a tu ser es como prostituirte: vender tu cuerpo o ser para recibir unas monedas; y por esa razón agradezco infinitamente a la fotosensibilidad que tengo por las más de dos horas de migraña que sufrí aquel día, esa que intenté aguantar como un campeón, por más que la sabia migraña me iba revelando indiscutiblemente que ese caminar de puerta en puerta no era digno de mi paciencia ni de mi cabeza, razón por la cual debía renunciar a la firme idea de salir de casa a buscar trabajo para trabajar en lo que sea necesario, con tal de asumir mi responsabilidad como nuevo cabeza de familia.

A las 13 horas juré nunca más volver a vender de esa forma en mi puta vida, porque de lo contrario me terminaría convirtiendo en un asesino en serie, porque, por más que existían personas que al menos te renuevan los ánimos ante el constante fracaso de no vender ni un puto individual durante toda una mañana, también existían los que te trataban como delincuente a primera mirada, algo que me causaba repugnancia, porque todavía, en aquel entonces, yo era lo suficientemente inocente como para pensar en que existían los delincuentes más allá de los tirapiedras del colegio, esos que volaban más que los actuales congresistas del país. Así que una vez que juré no volver nunca más a esa vida, miré al cielo y con toda mi fe religiosa dije: “maldito sol de mierda”, y me marché más enojado que Hitler cuando pudo haber sido ofendido por Wittgenstein, y me marché a casa con una migraña que pudo haberme convertido en un asesino en serie si alguien me hubiera hecho una pendejada en el camino, pero felizmente el destino no quiso que asesinara a nadie de esa manera, porque quería que matara de una forma más inteligente y de la cual no dudo en gozar, porque es hermoso eliminar a todas esas neuronas muertas a través de las letras, porque solo muriendo a uno es como se trasciende, perro trascender no es matar, sino vivir, saber vivir, y saber vivir implica tener a La Vida por encima de nuestra vida.

Luego de darme un prolongado y refrescante baño tomé un panadol forte, logrando conocer por primera vez la insolación en su máxima expresión, gritando a todo pulmón cada vez que mi madre se acercaba a decirme: “ay, hijito, mira cómo te has quemado”, con el dolor en su corazón y la cacha del caso, por mi dejadez para las enfermedades y demás cosas cercanas a ella; y porque -según ella- me veía “obligado” a tomar las riendas del hogar, cuando en sí yo había decidido por voluntad propia asumir ese rol, porque sentía y creía que tenía la capacidad para hacerlo sin miedo, simplemente porque comprendía que a veces “la vida es -como más adelante me lo diría Ortega- insegura”, cosa que me llevaría a asumir otra frase orteguiana, desde mucho antes de conocerla: “Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo”, y por esa razón es que Ortega impregnó tanto en mí cuando lo leí o escuché por primera vez gracias a mi buen y admirable amigo Antonio López Vega, a quien conocería años más tarde, exactamente cinco años después de esa impresionante búsqueda de trabajo.

Esa noche decidí confiarme a mi fe y dedicarle una súplica a Dios: “Fiat voluntas tua, no mea”, una súplica que siempre representaba ese acepto esto y no me doy por vencido, porque sé que todo irá bien, porque definitivamente confiaba en que Dios aprieta y no ahorca, además, tenía la formación espiritual del seminario y confiaba más en Dios como un ser espiritual, un agente del bien, del bien por encima del bien, pensaba en aquel entonces, cuando todavía la inocencia del mundo estaba frente a mis ojos y no conocía a Sartre que decía que el hombre elige entre el bien y el bien, y no entre el bien y el mal, cosa que creo firmemente, aunque no tanto entre el bien y el bien sino entre el bien y lo mejor, por lo mismo que somos seres trascendentales, y porque el mal en sí solo es una acción desesperada e irracional del ser, por más inteligente acto que sea, porque sencilla y simplemente es una acción con falta de amor propio, ya que el ser está ausente de sí mismo, y ¿por qué digo que está ausente? Porque se desconoce a sí mismo frente a los otros, no se ve igual en dignidad, por ende, no sabe quién es realmente.

Al día siguiente, le dije a mi madre que nunca más iba a buscar trabajo de esa manera y que lo haría por medio de algunos “amigos”, en ese entonces no creía ni tenía la menor idea de lo que era la vara, ni los favoritismos ni los neputismos, sí, es putismo, porque finalmente uno se termina vendiendo por una necesidad, en mayoría de casos, porque penosamente la mayoría es corrupta, nunca hace un bien sin dejar de cobrar una factura, tarde o temprano, cómo lo hace la mayoría de los hombres cuando invitan a una mujer o cuando una mujer les pide que la inviten a comer y beber: siempre quieren comérsela al final, tanto que muchas veces suelen dibujar o pintar las cosas o el momento con cierto romanticismo para que no se vea o sienta directo y libre, como realmente deberían ser las relaciones amicales, amorosas y sexuales, y todo porque estamos acostumbrados a la vida de estética: cargado de maquillaje y sin la más mínima noción de belleza; y por eso la política nacional anda como anda: de mal en peor, cargada de vacíos existenciales, esos vacíos que se traduce en corrupción o malformación humana. Pero bueno, así, mientras los meses iban pasando, aunque no sin la ayuda de Dios para sostener el hogar, gracias a la invaluable ayuda de la tía de mi hermano mayor, Sonia, quien fiel y religiosamente me depositaba lo suficiente para poder cubrir los gastos de casa, así como para los de mi madre y mi hermano menor, aunque -debo confesar que- esa ayuda venía un tanto o bien condicionada, a pesar de ser una noble ayuda, porque la condición de ello era aprender sobre los Testigos de Jehová, cosa que no me causaba problemas, porque siempre me gustó saber más, siempre fui curioso de los grupos sociales y en todas sus dimensiones, aunque ahora los deteste en mayoría casi absoluta, pero en aquel entonces todavía quería explorar el mundo y por ende me metía a explorar diversos grupos sociales, culturales y religiosos, para comprender más el ser y la vida, y esa experiencia -junto a otras- me sirvieron más que demasiado, lo suficiente como para comprender y aprender -años más tarde- que la religión finalmente es como los partidos políticos: un grupo sectario en beneficio de los suyos, mirando a los otros como un acto de caridad para limpiar la culpa de la miseria que el subconsciente puede hacernos sentir en su intento de volvernos conscientes del ser y la vida, sin darnos cuenta de la propia ceguera y miseria, cosa que penosamente le sucede a la gran mayoría de religiosos y por eso la religión es como la política: en vez de trascender, decrece, va de mal en peor, simplemente porque son incapaces de ver al otro como igual en naturaleza y por ende en dignidad.

De ese modo, un día X de mi vida escribí a algunos cuantos conocidos del seminario, llegando a contactar con Jean Pierre, quien era alcohólico, perdón, acólito en Las Nazarenas, y quien me invitó a visitarlo, donde logramos conversar un rato mientras esperaba que llegara el cura que iba a celebrar la misa, creo que se llamaba Fernando, a quien me presentó antes de que saliera a misa, y así mientras lo esperaba escuchaba misa, para luego volver a conversar con Jean Pierre, pero quien casi de inmediato tendría misa con el Padre Mario, a quien me lo volverían a presentar por segunda vez, la primera había sido en Santa Ana, la iglesia que me condujo al seminario; y mientras esperaba a Jean Pierre, me puse a conversar con el cura del Callao hasta recibir una invitación a su iglesia para ayudarle en la catequesis y yo ni corto ni perezoso dije “ya”, porque siempre suelo ser así para cuando me invitan a algo bueno, pues mi madre me había enseñado que no hay que despreciar ninguna buena invitación y menos dejar de hacer el bien a los otros, es decir, de compartir lo que uno tiene con los otros que lo necesitan, y como yo en el seminario había aprendido gratis, bueno, gratis gracias a algunos personajes como Mons. Carlos García Camader, el P. Carlos Rossell, y sobre todo el P. Joaquín Diez Esteben (admirable ser humano, siempre generoso y noble, de un sencillo corazón que te hacía comprender la vida más allá de la propia fe, sus palabras y pensamientos siempre venían cargadas de sencillas reflexiones que me ayudaron muchísimo, y por eso le debo mucho, tanto como se lo agradezco siempre, porque fue un grandioso director espiritual y amigo, siempre me dio sabios consejos) y, finalmente, las Monjitas junto a una feligresa de la cdra. 15 de la avenida Brasil, quienes nunca dejaron de rezar por mí ni por mi familia, por más que se pusieron tristes al enterarse de mi salida del seminario; y esa generosidad de esta gente fue la que me llevó a querer enseñar a otros lo aprendido en el seminario, porque es algo que siempre he creído, desde muy niño, mi mamá siempre nos enseñó a compartir lo que sabemos para un bien, algo que se afianzó más en mi ser cuando empecé a oír de un tal Sócrates en las clases de filosofía en la escuela, cosa que me apasionaba tanto como hoy lo hace el hecho de hacer el amor con las letras o simplemente con el cuerpo, niveles infinitos, donde el ser se desnuda a plenitud para darse al otro en totalidad, sin miedo ni vergüenza que gane, sin tonterías que nos alejen de la transparencia, el f vhonor, la verdad, la vida misma, porque es ahí donde se conoce al ser en plenitud; porque es esa -como más o menos lo manifestaría Gregorrio Marañón en el Perú en 1939- “la vía, directa y solitaria, que une entre sí a los corazones”.

De ese modo llegué a la parroquia con todas las ganas del mundo, una parroquia que no recuerdo su nombre, pero se encontraba ubicada en el Callao, cerca de Carmen de La Legua, paralela a una avenida que llaman Santa Rosa, que es el paradero que se encuentra en Elmer Faucett, un lugar que me hacía sentir fuera de Lima, aunque literalmente lo estaba, porque era el Callao, aunque para mí, en ese entonces, Lima y Callao eran lo mismo, y lo siguen siendo, porque están más conectados que la política y la corrupción en estos tiempos. Y ya una vez en la parroquia, como siempre suelo ser de perfil bajo, los primeros días me dignaba solo a analizar la palabra del cura en acción, así que me pidió que acolitara, luego de presentarme a los chicos y chicas de la parroquia, quienes me dieron una bienvenida entre sonrisas honestas e hipócritas, pues había desde los que por naturaleza sienten envidia ante los nuevos hasta los que sienten alegría por su llegada, y más que cuando les comentó que había sido seminarista de Lima, cosa que no me gustó en lo más mínimo, por más que fuera una innegable realidad, pues hubiera preferido mantener ese detalle en secreto, porque ya había tenido unos antecedentes no agradables en mi parroquia de origen con algunas chicas y no quería andar entre malas lenguas que solo se dedican a alucinar con un poco de revolución hormonal y la tonta idea de santidad que lo echan a uno solo por creer que uno quiere ser cura. Además, lastimosamente para mí y para buena suerte de ellas, en aquel momento yo todavía era un chico estéticamente simpático, todavía era flaco y tenía una figura y cara de santo, porque todavía no había conocido del todo el dulce pecado de vivir como adulto responsable.

En dicha parroquia estuve algunos meses (dos o tres), esperando el día de enseñar catequesis, que nunca llegó, porque en sí esa no era la intención del cura, sino de que yo volviera al seminario, pero en la diócesis del Callao, cosa que nunca fue mi intención, porque si había salido del seminario era porque no era lo mío, y definitivamente no lo era, y esa reflexión se lo debo principalmente a Efrén Geldres, quien como buen amigo me anunció sobre su salida del seminario, exponiéndome su discernimiento y dejándome pensando hasta el día de hoy, porque definitivamente tuvo razón y fue bastante honesto consigo mismo, cosa que es bueno de aprender y digno de admirar. Y así, al saber las intenciones del cura, porque en una conversación se le escapó, haciéndome saber que pronto comenzarían a postular o inscribirse los chicos al seminario y que debía intentarlo o algo así creo que fue, simplemente dije no, que no iba a seguir más en la parroquia, porque si él tiene esperanza de ello, yo no podrrría estar ahí, porque estaba en un grave error, porque eso no sucedería jamás, porque a mí me invitaron a dar catequesis, cosa que no sucedía, y no a postular al seminario, porque de haber sido así, jamás hubiera aceptado su invitación, porque no estaba en mis planes volver al seminario, porque esa era una etapa que había terminado. Y fue así que esa tarde me fui de la parroquia quedándome solo con los buenos recuerdos compartido con alguno de los chicos y chicas, sobre todo una tarde donde con Gustavo, Leo (aunque no es su nombre así, pero que grabé así porque es del mismo signo y día que yo) y otros dos chicos más que no recuerdo, pero creo que ambos eran Frank, empezamos a tocar y cantar algunas canciones románticas en las afueras de la casa parroquial, donde esa tarde que no recuerdo, pero que era cerca de una o dos o tres semanas para dejar los 17, mientras tocaba una canción de Jean Paul Strauss. Esa tarde nunca olvidaré, cuando el flash sale disparado de la cámara y captura el momento en que digo: “Quiero Ser Escritor”.

Después de eso volví a Las Nazarenas a contarle a Jean Pierre lo sucedido, porque él tenía más amistad que yo con el cura, para que no hubiera problemas después; y ahí el Padre Mario me invita a salir a acolitar con él y acepto sin problemas, de lo más normal, aunque era la primera vez que acolitaba en la Iglesia Las Nazarenas, cosa que me llenaba un tanto de orgullo por hacerlo, no porque fuera tan amante de los templos, sino porque la gente decía que era casi imposible, y en ese momento descubrí que nada es imposible cuando se tiene un buen amigo que te invita a hacerlo porque tiene el poder de hacerlo; y ahí comprendí que hay logros en la vida que no se logran en sí mismos, porque no son logros personales, sino de esa mano amiga que llega directa o indirectamente; y por esa razón es inútil sentirse orgulloso o vanagloriarse por actos o logros así, cosa que me hacía inclinarme inconscientemente ante una postura un tanto sartreana, porque finalmente rechazaría los premios o halagos en absoluto, porque desde ese entonces hasta ahora he podido notar que en mayoría las premiaciones solo son una contribución al ego y a la inacción, porque todo queda en una ceremonia para malgastar el dinero, contribuyendo a más de lo mismo a lo que desprecio de la caridad: como una forma de intentar aliviar el alma de toda la miseria humana, sintiéndose importante, cuando deberían sentirse iguales.

Luego de misa el Padre Mario me invita a conversar, alegre por volver a verme, pues había pensado que había desaparecido del planeta, cosa que normalmente suele decirme cada vez que nos volvemos a ver, porque en más de una ocasión suelo desaparecer de esa forma, ya sea porque me pierdo en los pensamientos y escritos y me olvido hasta de los míos o simplemente porque -como ahora- solo quiero nutrirme de la humanidad que me regala día a día mi familia mientras estoy con ellos, sobre todo con mis sobrinos y sobrinas, con quienes vuelvo a nacer y crecer toda las veces que me hacen falta.

Desde ese momento empezamos a tener una de las amistades más largas y admirables que tengo, porque su calidad humana para mí siempre es ejemplar y admirable, tanto que recuerdo que en ese momento le dije en jaque mate: “yo no pienso volver al seminario, esa no es mi intención”; y él solo reía, mientras me iba diciendo que no tenía de qué preocuparme, porque esa no era su intención, sino que lo ayudara en algunas misas y si gusto también fuéramos amigos, sin problemas ni compromiso de nada, porque finalmente esa es una decisión mía, no de él; cosa que valoré muchísimo hasta el día de hoy, porque siempre respetó mi decisión, por más que en algún momento no dudaba en bromearme, entre amigos y jodas, que yo volvería al seminario, solo porque sabía que la idea me molestaba al recordar la intención del cura del Callao, ese que no fue honesto, algo que me decepcionó siempre en una persona. Y fue así que terminé acolitando con él algunos días en Las Nazarenas, otras veces en el hospital Rebagliati, donde fue un tiempo capellán, y en una que otra iglesia, donde lo invitaban o llamaban a celebrar misa, así como también matrimonios, como el de Rubén Díaz Hartley con Patricia, donde acolité junto a Javier Cusihuamán y Pablo Contreras -si mal no recuerdo-, personas sencillas y nobles, con los que pude compartir un muy buen tiempo, y que me alegró conocer, porque fueron muy buenos tiempos, de grandes y nobles acciones sociales; pero, como siempre, siempre suelo alejarme de la gente, porque me canso de estar en grupo, pues lastimosamente desde siempre tengo una actitud bastante ermitaña, porque una vez que me canso de algo simplemente me alejo y me aíslo, me guardo en el silencio y la meditación para volver a empezar de cero o solo para retomar el camino desde donde tengo que continuar.

Un día el Padre Mario me invita a almorzar en su casa, bueno, la casa donde vivía en ese entonces, la casa del Clero. Ese día por casualidades de la vida me encuentro con Mons. Carlos García, a quien conocía y a quien el Padre Mario me lo vuelve a presentar. Conversamos un rato a solas, porque quería saber cómo me iba. No lo había vuelto a ver desde que salí del seminario, y por eso me dijo que le alegraba verme con el Padre Mario, porque era un buen hombre, cosa que me daba más confianza. Luego me preguntó si me encontraba trabajando o estudiando, cosa que le dije que no, porque ninguna de las dos hacía, y que solo estaba ayudando al Padre Mario, quien siempre me daba mi propina por ayudarle, y muchas veces buenas propinas, más allá de los pasajes. Entonces, Mons. Carlos me dijo si quería trabajar de sacristán en el Sagrario, la iglesia que estaba al costado de la Catedral de Lima, y le dije que sí, que no había problemas, porque era un trabajo que conocía y que me gustaba. Luego me dijo que empezara el fin de semana y me mencionó un nombre: David Cáceres, para mí un nombre bastante inolvidable, porque era el chico con el que mejor me llevaba desde antes de entrar al seminario, algo que me pareció bastante curioso, porque cuando ingresé al seminario esperaba verlo, porque para mí era un buen amigo, pero cuando ingresé él salía, y no lo había vuelvo a ver hasta ese fin de semana, ese fin que terminó siendo un mate de risa, porque con David nunca se puede andar serio, tanto así que jamás olvido un consejo que me dio cuando nos metieron en un problema de hurto de las limosnas, la secretaria del Sagrario, quien se fumaba las limosnas y donaciones hasta culparnos a nosotros, solo porque -según ella- éramos exseminaristas, y de los exseminaristas habría que dudar bastante, porque no eran hombres intachables, que por algo salieron o los echaron del seminario, decía alguna veces en una que otra conversación que sosteníamos con David y ella sobre algunos terceros que ambos recordábamos haber compartido momentos de amistad mientras estuvimos en el seminario.

“Ríete de la vida, hermano, porque finalmente la vida es así, hay días buenos y hay días malos, pero amargándonos no sacamos nada, por contrario, las cosas nos van peor, y a veces hasta lastimamos a los que están a nuestro lado, solo por nuestro hígaod, así que hay que reírnos de la vida, porque así nos va a ir mejor”, me decía David aquella vez que salíamos del Sagrario, asados por lo que la secretaria nos había mencionado: la supuesta desconfianza y culpabilidad de parte de Monseñor a nuestras personas, algo que en mí producía una profunda indignación, tan igual como en David, perro David siempre se reía, se burlaba de la vida, pensaba a ratos, pero se reía con tanta gracia que a veces contagiaba, al punto que está claro que el consejo me sirvió de mucho, tanto que es evidente que no le hice caso al 100%, aunque, finalmente gracias a ese muy buen consejo fui bajando mi carácter genocida, porque la ira se transformaba en mí en un león que devoraba a quien estuviera enfrente mío, mientras yo sin dudarlo un instante disparaba a quemarropa, tanto que la persona en ese momento lo primero que deseaba no era no haber dicho una mentira ni haberme ofendido, sino no haber nacido, porque mis palabras eran genocidas; y para suerte de muchos ese carácter de mal genio ya quedó reducido a un 30%, porque en el pasado era demasiado genocida, porque eran tiempos donde no conocía la sutileza de la poesía, pues solo la filosófica, porque solo era un tipo que dizque escribía versos de amor, más de amor romántico que religioso, pero dizque escribía poesía sin siquiera haber leído poesía en sí, salvo unos cuantos poemas que leían en la escuela y que había mirado en dos libros, casi mucho después de haber escrito la mayoría de mis libros ya publicados, simplemente porque la literatura siempre me aburría, incluso hasta hoy, me sigue pareciendo una paja mental, libros que sirven para escapar de la realidad en sí misma, es decir, conduciéndonos a ver la realidad como un producto de la imaginación y no de nuestra acción, y por ende somos sociedades inactivas e “individualistas” entre comillas, pura falacia del ser en sí, porque no existe ningún ser que se pertenezca a sí mismo sin ser de otros, no son invento de la nada, no son milagro de un Big Bang ni del barro hecho carne, que finalmente me parecen pajas mentales también, porque simplemente somos seres que vienen y viven en sociedad, desde nuestros padres que nos dan la existencia individual hasta la sociedad, lugar donde nos desarrollamos como ser individual, por ende, queramos o no, somos -como diría Aristóteles- “seres sociales”.

Debo confesar que cada vez que tengo la gran oportunidad de hablar con David, y digo gran no porque sea sobrado, sino porque es difícil que hablemos por nuestros tiempos y quehaceres, pero cada que nos vemos o hablamos siempre, siempre, siempre he indiscutiblemente terminamos riendo de esa pendejada de la secretaria del Sagrario, cosa que -en lo particular- me llevó a terminar mi amistad con Mons. Carlos García, porque por más que no nos echó, dudó de nuestra persona, y eso es un daño irreparable para mí, porque siempre, siempre puse mi palabra en valía, si decía algo era porque era, menos en asuntos delicados y de perjuicios a otros, nunca solía decir una mentira en esos aspectos, por más que algunas veces mentía en favor de otros ante algunas situaciones que escapaban de mis manos, y algunas veces a favor propio, casi nulas veces, porque era algo que no me gustaba en sí, lo veía demasiado pobre del ser, y por eso siempre terminaba alejándome de esa gente que no tenía valor en su palabra ni acción, porque esa gente me apestaba como me apestan los políticos en mayoría. Y así, finalmente Mons. Carlos tuvo que comprobarlo por sí mismo para recién dejar de tener duda de nosotros, cosa que a David le sudaba, porque como él siempre decía: “Yo tengo la conciencia tranquila y me importa un carajo lo que piensen los demás”, cosa que yo también lo creía, solo que con la diferencia de que era extremadamente intolerante a las pendejadas y peor a la duda de mi palabra y persona, cosa que me reventaba el hígado a tal punto de que hubiera incinerado todo la plaza de armas en ese momento, pero, felizmente David sin pensarlo ni dudarlo un solo momento me dio ese consejo, uno que en ese momento me haría reír hasta calmar mis demonios de la ira que andaban estallando a más no poder; y fue así como los dos nos salimos riendo del Sagrario rumbo a tomar nuestros correspondientes buses para volver a casa, siendo esa la última noche que estuvimos los dos en el Sagrario, retirándonos de la vida hasta una larga temporada sin vernos.

Recuerdo que después de ese acontecimiento no quería visitar al Padre Mario en la casa del Clero, porque sabía bien que iba a ser bastante intolerante con Mons. Carlos, porque la ira me explotaría misma bomba nuclear, debido a que no me gustó para nada que dudara de mi persona, razón por la cual cuando una vez me crucé con él en la capilla de la casa del Clero le terminé mandando a la mierda, literalmente, porque me dijo una tontería sobre mi vida, cosa que me producía un absoluto desacuerdo, porque él no podía saber más que yo sobre mi familia, porque en primer lugar jamás le tuve esa plena confianza como para abrirle todas mis cosas, como lo hice con mi buen amigo y hermano el Padre Mario, como para que él pudiera emitir sentencia de esa manera. Además, su situación o posición no era igual a la mía, porque pertenecemos a diversas circunstancias, razón por la cual no dudé en decirle: “Sabe qué Monseñor, usted puede pensar lo que quiera, pero no me va a venir a decir algo que no es, menos a mí, porque finalmente quien sabe la verdad soy yo y no usted; y, por ende, usted no puede afirmar una cosa que no es. Sabe qué, váyase a la mierda y no me joda”, fueron más o menos mis palabras en ese momento, algo que lo dije con toda la razón del mundo, sin importarme que eso llevara a que me quitara la media beca que había conseguido en Cepeban, donde también terminé mandando a rodar al director académico y todo por asumir algo que no era verdad, tomando conclusiones solo con lo que había visto aparentemente como tal, es decir, cuando me encontraba transcribiendo un centenar de poemas en hojas sueltas al primer cuaderno que transcribí al principio del Tomo I de mis obras completas, porque el hecho de que yo anduviera transcribiendo esos poemas no era indicio de que yo no quisiera hacer contabilidad, sino que esa era mi forma de esperar, haciendo algo en vez de no hacer nada; razón por la cual mi hígado no dudó en estallar cuando él afirmó de que yo no estaba haciendo nada y de que no tenía hojas contable, cosa que era realmente falso y yo ante las mentiras siempre fui demasiado intolerante, tanto que en ese momento alcé mi tono de voz superior al que él tenía para decirle: “¿Y usted cómo sabe que no tengo hojas? Si usted quiere saco mis hojas y lo pongo a la mesa y no hago absolutamente nada, porque no puedo avanzar porque la úntica que anda al día aquí es Sherezade, la única aplicada del salón, admirable mujer, muy noble. Y apenas terminé de decir eso me puse a sacar las hojas, medio ciento, los puse encima de mi carpeta y le dije: “Aquí están, ¿contento?”, e inmediatamente él se marchó sin decir una sola palabra, y de ese modo logré que se marchara de mi vista tal y como se marchó Mons. Carlos, a quien nunca más volví a ver desde ese momento, simplemente porque yo no lo toleraba más, e imagino que él también, aunque finalmente nunca se metió con la media beca, simplemente la terminé perdiendo porque me retiré, porque no siempre los bolsillos engordan como la de los políticos.

Finalmente, con David, luego de esa partida del Sagrario pudimos compartir algunos momentos más, cosa que me conduce a resaltar algunos momentos por su grandeza, como el día en el que me escribió para reunirnos, logrando visitarme en mi oficina, bueno, la oficina donde trabajaba y que era mía porque era solo yo el que trabaja ahí, llegando a mi oficina con la gran y emocionante noticia de que se iba a casar muy pronto y que le gustaría que conociera a su novia, quien si mal no recuerdo llegaría momento más tarde, tan igual como cuando llegó al altar el día de su boda, siempre después del novio, pero no para ir detrás de él, sino junto a él, cosa que me alegró infinitamente compartir con ellos, a tal punto de que si mal no recuerdo terminé escribiendo un dizque artículo o poema con fotos de su boda, porque en verdad me embriagué de alegría con ellos, porque momentos así no se comparte con cualquiera, y David siempre fue como un hermano, por más que no nos viéramos en tanto tiempo, siempre el cariño y la amistad se mantenía igual, tan igual como lo vivimos en el bautizo o baby shower de su primera hija, Alejandra, si mal no recuerdo su nombre; o la presentación de mi segundo libro: Te ama, Te reSa., donde llegó con la misma chispa de siempre, logrando robar algunas sonrisas con sus ocurrencias; y por eso debo confesar que mi gratitud ante David siempre será de gran alegría, porque su consejo me ayudo a mejorar muchísimo mi ser, porque de no haber sido por ese choque de amistad, quizás mi hígado estaría siendo un pequeño Hiroshima o Nagasaki, exterminando a todo aquel que estuviera a mi alrededor; pero gracias a él hoy puedo escribir de vez en cuando con un poco de sarcasmo y con la firme intención de reírme de la vida, casi como él me lo decía; y digo casi porque nunca suelo hacer caso a los consejos al 100%, siempre intento hacer las cosas mías para poder procesarlas, porque de lo contrario me sentiría un borrego haciendo caso a mi amo, cosa que no sucede en mí, porque soy amante de la duda filosófica, y por esa razón he llegado a la conclusión de que si bien es cierto no es bueno tener un hígado al 100% como antes lo tenía, también es necesario bajarle esos 70% que los desaparecí con el tiempo, esperando lograr llegar a otros 20% más para lograr el equilibrio perfecto de mi hígado, porque tampoco creo que deba llegar al 100%, porque es necesario e indispensable un 10% para poder eliminar algunos cuántos enemigos o seres que estorban en la existencia humana, gusanos lo llamaría un personaje de ánima que odia a todo el mundo, pero que lucha por la humanidad, tan igual como yo la suelo odiar cuando la veo sumergida en la mentira, esa mentira que me hace citar siempre a Alejandro Sanz cuando canta: “siempre la verdad, aunque le duela al universo”, para no morir en la miserable mentira, esa mentira que no nos permite vivir, vivir para ser y hacer; porque la mentira solo nos permite servir sin vivir.

Pucallpa, 15 de marzo de 2021 a las 20:45 horas
Pucallpa, 23 de marzo de 2021 a las 08:07 horas

 

Enviado por el autor.

Derecho a la verdad y democracia

Arnoldo Mora

Entre 1642 y 1672, es decir, en los inicios mismos de la edad moderna, tuvo verificativo en Holanda la primera gran revolución democrático-liberal; esa revolución es conocida en la historia como “La República de los Hermanos De Witt” por haber sido Jan De WITT su máximo líder; su asesinato en las calles de La Haya significó el término de esa especie de “primavera” de las luchas por la democracia dentro del marco de una ideología liberal. Su ideólogo más connotado fue Baruc Spinoza, filósofo holandés de origen sefardita; en su última e inconclusa obra, TRATADO POLÍTICO, Spinoza intentó darnos una definición de lo que hoy entendemos por democracia; allí afirmó que la defensa de las libertades públicas constituye la esencia misma de lo que se debe entender por “democracia”. Esas libertades públicas son para Spinoza tres: la libertad de conciencia (fundamental en una época como la suya, que ya llevaba un siglo de guerras de religión posteriores a las Reforma Protestante, que dividió la cristiandad occidental), la libertad de expresión (muy novedosa para una época en que en se acababan de crear los periódicos) y la libertad de organización como expresión social y política de las otras dos. Hoy solemos hablar más ampliamente de “derechos humanos”, cuya carta plasma la razón de ser de las Naciones Unidas, por lo que ésta constituye el fundamento ético y jurídico del derecho internacional, pues no pueden darse relaciones civilizadas entre naciones si no se inspiran en esos principios doctrinales.

Es dentro de esa concepción filosófica que debemos entender la libertad de prensa como un derecho humano. La libertad de prensa es legítima jurídica y éticamente tan sólo si expresa la soberanía del pueblo, entendiendo por “soberanía” el ejercicio de las libertades colectivas como condición indispensable para que un pueblo sea dueño de su destino y pueda escribir la historia con su puño y letra. La libertad de prensa es legítima tan sólo si expresa la soberanía del pueblo y el derecho del pueblo a saber la verdad. Quienes convierten ese derecho sagrado en un poder fáctico, lo tergiversan al reducirlo a un instrumento de manipulación de conciencias y en un monopolio de facto que da origen a una dictadura mediática. Su más brutal expresión es el manejo descarado de las llamadas “redes sociales”, que han sustituido en la práctica a los partidos políticos como expresión del pluralismo ideológico y la confrontación de ideas. Ab(usando) de esos poderosísimos recursos tecnológicos, han llegado al poder figuras espernibles, como Trump en Estados Unidos, Bolsonaro en Brasil y, más cerca de nosotros, Bukele en El Salvador. Todo lo cual es consecuencia en el ámbito político de la revolución tecnológica actual, pues las comunicaciones han sido monopolizadas por las grandes empresas de la comunicación, quienes las financian. Al autocalificarse como “paladines de la libertad”, no hacen sino defender los intereses de esos monopolios mediáticos, convirtiendo así el derecho constitucional a la información en una mercancía. Quienes están a su servicio, subordinan los valores democráticos a los intereses de sus patronos; los periodistas a su servicio no son más que empleados.

Lo que sucede en el ámbito nacional no es más que un reflejo de lo que acaece en la esfera internacional. La campaña de difamación y de medias verdades en contra de las universidades públicas, emprendida por los empleados de la familia Jiménez Borbón, acostumbrada a tratar a la Patria de Juanito Mora y García Monge como si fuera un feudo azucarero, constituye un ejemplo de lo dicho. Se les cobra a nuestras beneméritas instituciones el estar formando ciudadanos con conciencia patriótica, como nos enseñaron a hacerlo nuestros grandes maestros humanistas, como Omar Dengo y Rodrigo Facio, a fin de inspirarse en el ejercicio del poder en la práctica de los derechos humanos, entendiendo “derechos” en el sentido kantiano de la palabra, a saber, como condición de posibilidad de la libertad como ejercicio de la razón práctica. Esos valores son tres, porque señalan la finalidad de las tres facultades superiores o dimensiones que definen al ser humano como “espíritu absoluto” (Hegel). La razón teórica (“pura” para Kant) aspira a la verdad, la voluntad (“razón práctica” para Kant) procura el bien ético, y la sensibilidad busca la belleza. Las libertades públicas deben ubicarse en la segunda dimensión, dado que son, insisto, la expresión social de la libertad como ejercicio de la racionalidad.

En filosofía política y derecho constitucional se habla del “pueblo” con el calificativo de “soberano”; este calificativo es altamente honroso, pues en los regímenes regidos por democracias absolutistas era un atributo tan sólo del rey , debido a que la monarquía era concebida como investida de atributos divinos (Bossuet). Debemos al más influyente ideólogo de la Revolución Francesa (1789), Juan Jacobo Rousseau, el haber conferido dicho atributo al pueblo llano que, desde entonces, se convierte en un principio fundamental de lo que entendemos por “democracia”. Es el pueblo-soberano la única matriz o fuente de las libertades públicas. Éstas se desarrollarán en consonancia con la conciencia que de sus derechos adquieren los pueblos, al calor de las luchas libertarias que despliegan; lo cual hace que debamos concebir los derechos humanos no como una especie de entelequia metafísica, sino como un proceso dialéctico, es decir, dentro de un marco de dimensiones históricas, movido por la dinámica de las fuerzas sociales.

La campaña en contra de las universidades públicas, como muy bien lo señala el actual Rector de la UCR, Doctor Gustavo Gutiérrez Espeleta, constituye un atentado en contra de los valores y principios democráticos, cimientos de nuestro sistema de vida republicana. Las universidades públicas, al luchar por sus derechos constitucionales, lo hacen igualmente por la soberanía de nuestro pueblo, por la dignidad de nuestra república. De esta manera honran con hechos y no con altisonantes y demagógicas declaraciones, el Bicentenario de Nuestra Independencia.

La ansiada recuperación económica

Óscar Madrigal

Los grandes empresarios reclaman cotidianamente por medidas para la llamada recuperación económica. Ellos conciben que la misma llegará siempre y cuando les aprueben algunas medidas, tales como reducciones en las tarifas eléctricas, disminución en las cuotas patronales de la Caja, moratorias a los que no las han pagado, eliminación de controles (lo que ellos llaman trámites), en fin, reducción de impuestos.

Estas medidas que exige el gran empresariado podrán ayudar, aunque no son las fundamentales e incluso en otros países se ha demostrado que la reducción de impuestos no ha contribuido en nada a aumentar la producción.

Lo que estamos viendo en estos momentos es lo que fundamentalmente ayuda a elevar la producción y a generar empleo: la invitación a que los costarricenses asistan a las playas y centros vacacionales.

Es en el fondo una invitación a los trabajadores y trabajadores para que vayan a los hoteles, restaurantes o parques a disfrutar de las vacaciones, pero fundamentalmente a GASTAR, a COSUMIR. Esto es lo que realmente levanta y reactiva los negocios, el turismo y las industrias.

Pero las personas para gastar o consumir necesitan tener plata o dinero y en el caso de los asalariados, tener buenos y jugosos salarios. Para que se eleve el consumo y reactive la economía se necesita que la gente gaste y esto solo es posible si tiene un salario que le permita hacer eso.

Los grandes empresarios y el Gobierno de Alvarado pretenden -como se dice- hacer chocolate sin cacao. Reactivar congelando los salarios de los empleados públicos por 10 años o más y pagando salarios raquíticos a los trabajadores de la empresa privada, es imposible.

Una verdadera política de reactivación económica necesita urgentemente de buenos salarios que logren aumentar el consumo. Esta es la ruta de la reactivación: SALARIOS CRECIENTES.

Si los empresarios y el Gobierno quieren realmente reactivar la economía, disminuir el desempleo, aumentar ingresos tributarios, la mejor receta es aumentar salarios.

Pueden empezar.

En homenaje a Carlos Lanz: Didáctica investigativa y estrategias de aprendizaje

Lic. José A. Amesty R.

En homenaje y reconocimiento al camarada y profesor Carlos Lanz Rodríguez, artífice de la Formación Sociopolítica, conjuntamente con un equipo interdisciplinario, quienes nos dimos a la tarea de Facilitar los Talleres de Formación Sociopolítica, por todo el territorio venezolano, compuesta por varios Ejes Temáticos, y continuamos este recorrido por ellos con la Didáctica Investigativa y Estrategias de Aprendizaje.

Presentación del Eje Temático

Trascendiendo los enfoques tradicionales desde donde se aborda la didáctica, asumimos la teoría crítica que nos ofrece las herramientas necesarias para afectar las relaciones de dominación en ambientes donde se realizan actividades académicas y en las relaciones interpersonales de nuestra cotidianidad. La Didáctica en el marco Invedecor, tiene como principal propósito, atacar las brechas existentes entre facilitadores y participantes y establecer una relación horizontal en donde el diálogo de saberes sea premisa fundamental, que contribuya a la construcción de aprendizajes significativos.

Contenidos

El Contenido de la Didáctica Investigativa y Estrategias de Aprendizaje se inicia con una sustentación filosófica y una serie de aspectos que tienen que ver con el desarrollo del tema, tales como: Didáctica, La Didáctica Investigativa en el marco de Invedecor, Aprendizaje, teorías del aprendizaje, pertinencias de los aprendizajes, estrategias de aprendizaje o principios de procedimientos, plan de interacción didáctica y evaluación de la didáctica investigativa.

Concepción de la Educación

Enfocada desde la Teoría Crítica se concibe una educación liberadora que persigue generar niveles de autonomía y emancipación de los sujetos sociales, formando a los individuos o grupos para tomar las riendas de sus propias vidas de manera autónoma y responsable, en una relación recíproca entre autorreflexión y acción. Se libera al sujeto de falsas conciencias, llegando a saber teóricamente y en términos de su propia existencia cuándo las proposiciones representan perspectivas deformadas del mundo sirviendo a los intereses de la dominación o cuándo, por el contrario, responden a los intereses emancipadores y actuando en función de transformar la realidad. Para ello nos enmarcamos en los Intereses Constitutivos del saber, planteados por J. Habermas, integrante de la Escuela de Frankfurt, Alemania, uno de los constructores de la teoría crítica y la Filosofía del Compromiso Social:

  • El Interés Técnico: es reproductor y tiene su razón de ser en las relaciones de poder que persiguen formas de dominio y control.
  • El Interés práctico: Se limita a la interpretación y comprensión de los fenómenos, pero no los transforma, es naturalista.
  • El Interés Emancipatorio: enfocado desde la teoría crítica, donde se persigue como finalidad alcanzar la autonomía y la libertad de los sujetos sociales.

Didáctica (Algunas opiniones sobre didáctica son: según Fernández Huerta “1983”)

“El estudio de los trabajos docentes y discentes congruentes con los métodos de aprendizaje”. Por otro lado Nerici (1969) afirma que “La Didáctica está constituida por un conjunto de procedimientos y normas destinados a dirigir el aprendizaje de la manera más eficiente que sea posible”. A continuación se hace referencia a lo que en algunos espacios de aprendizaje se tomó como didáctica dentro del proceso educativo transformador.

Didáctica: Arte de Enseñar. Proceso de aprendizaje desde el otro, construcción intersubjetiva de aprendizajes. La Didáctica trata de:

– Organizar saberes – Proponer sin imponer

– Facilitar y analizar procesos -Tomar en cuenta las condiciones de los sujetos.

En el desarrollo histórico de la Didáctica se ha venido superando el enfoque centrado en el enseñar y se ha avanzado, a la luz de los postulados constructivistas, hacia una concepción crítica. Unido a esto y siendo coherentes con los aportes de la Teoría Crítica y el interés emancipador, se asume una manera distinta de abordar la didáctica: Didáctica Investigativa.

La Didáctica Investigativa en el Marco de Invedecor

Invedecor, es un método que articula 4 estrategias: investigar, educar, comunicar y organizar. Su denominación se origina a partir de la unión de las letras iniciales de cada una de ellas:

INV: Investigar EDE: Educar C: Comunicar OR: Organizar

Este método reivindica los acervos a través del diálogo de saberes, con el propósito de transformar la realidad y afectar las relaciones de producción capitalista. Es un método que está en contraposición a la división social del trabajo, es decir la separación del trabajo intelectual y el trabajo manual, del saber y el hacer. Invedecor es una herramienta que nos invita a transformar las condiciones de dominación existente y crear las condiciones necesarias para convivir en solidaridad, cooperación y en armonía con el ambiente. Para desarrollar la Didáctica Investigativa se hace necesario analizar cada una de las estrategias del Método Invedecor y relacionarlas entre sí: Investigación-Comunicación-Organización.

La Didáctica Investigativa aborda el componente educativo del método y en el marco de Invedecor se plantea una educación desde los principios constructivistas, donde se reconoce que el sujeto construye su propio aprendizaje en constante interacción social y a través de procesos dialécticos de creación, soberanía cognitiva, democratización, relación horizontal entre sujetos, exaltando las premisas del aprender a ser, aprender a aprender y aprender a hacer lográndose el aprendizaje significativo por descubrimiento, generando niveles de autonomía en los cuales el ser se autodetermina y dirige su accionar de manera consciente, liberadora y crítica con un alto grado de compromiso social. La investigación constituye otro componente del método y de acuerdo a los aportes de sujetos participantes de la formación sociopolítica, se valida de la siguiente manera:

«Investigación: Indagar, escudriñar, técnica de saber algo, descubrir, síntesis, búsqueda de la verdad. “La investigación en un sentido amplio, es una indagación sistemática y autocrítica en cuyo transcurso se forman nuevos conocimientos o conceptos. Es una construcción de conocimientos. En la propuesta formativa del componente sociopolítico, por ser parte del método Invedecor, se suscribe la Investigación-acción. Entendida esta como una actividad de comprensión y explicación de la praxis, intenta ayudar al sujeto implicado a identificar sus problemas, a realizar un análisis crítico de ellos y a investigar las soluciones correspondientes (Shelton y Larogne, 1981 cp. Gollete, 1988, p. 43). La investigación acción implica que el sujeto sea autor y actor del hecho investigado y nace como una manera de resolver problemas tanto personales como colectivos, es en su esencia, una vinculación de la teoría y la práctica en la búsqueda de respuestas a necesidades específicas. Otra definición de Investigación-Acción la aporta Carr y Kemmis:

“Es una forma de indagación autorreflexiva que emprenden los participantes en situaciones sociales con el objeto de mejorar la racionalidad y la justicia de sus propias prácticas, su entendimiento de las mismas y las situaciones dentro de las cuales ellas tienen lugar”. Investigamos el contexto, sus problemáticas e interrelaciones para caracterizar la realidad, entendida como una construcción intersubjetiva y en constante transformación, desde este campo, además del cómo, es decir el método, nos planteamos el para qué, entendido como la necesidad de la existencia de seres críticos capaces de transformar las relaciones de dominación vistas desde todos los ángulos y según el interés emancipatorio, haciendo especial énfasis en la Relación Docente-Alumno.

La comunicación, en el método Invedecor es el tercer componente, suscribiéndose el enfoque Habermasiano en función de una nueva racionalidad comunicativa. Se promueve la comunicación libre de coerción, sin imposición; una relación de diálogo entre iguales; la libre expresión de las ideas, el debate y la confrontación y el consenso activo. Se rechaza el control y el monopolio de la información, los corrillos, las descalificaciones, el silencio cómplice, la compulsión psicológica, las agresiones verbales, debiendo conducir a una cultura del debate y una interacción constructiva entre sujetos. Las anteriores determinaciones del método Invedecor, como modelo de producción de conocimientos, modalidad de aprendizaje y estrategia comunicativa, se articulan en el terreno organizativo, promoviendo la democratización del saber, el trabajo colectivo, las decisiones colegiadas, la dirección consciente y autodisciplinada, la estructura organizativa flexible y horizontal, la gerencia de procesos, la autogestión. Se rechaza, el burocratismo y la burocratización, el monopolio y jerarquía del saber, la especialización y fragmentación de la tarea, las prácticas autoritarias, el verticalismo y el centralismo y el excesivo formalismo, conduciendo a una nueva cultura política con participación integral de los actores y la democracia directa.

Aprendizaje

De los encuentros de interacción didáctica realizados en el marco del Programa de Formación de Formadores del componente Sociopolítico de la Misión Vuelvan Caras, se obtuvo mediante lluvia de ideas, las siguientes palabras- claves sobre aprendizaje. Aprendizaje: Construcción colectiva de conocimientos. Aprender a Aprender. Proceso. Cambio de conducta. Libertad. Relación de valores. A partir de lo anterior se observa una opinión bastante cercana a la definición de aprendizaje según el conductismo. Existen en la actualidad dos escuelas que mantienen el debate con respecto al aprendizaje, que son: La Conductista y la Cognitivista. La primera mantiene la tesis del cambio de conducta observable sin tomar en cuenta la caja negra (cerebro) y sus procesos, en el marco de la relación estímulo-respuesta. Dicha escuela introdujo en el campo educativo la instrucción programada y el condicionamiento operante y su máximo exponente es Skinner, quien planteó el reforzamiento. La segunda (La escuela Cognitivista) que estudia los procesos cognitivos del ser y la construcción de conocimientos en la mente. En esta escuela se ubica el Plan de Formación de Formadores y por ende la concepción del aprendizaje es APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO POR DESCUBRIMIENTO, el cual se apoya en el constructivismo, reconociéndose los saberes previos, la capacidad de crear, el desarrollo de la soberanía o autonomía cognitiva, la investigación, resolver problemas, reconocer intereses y necesidades del alumno, a partir de estas premisas se concibe el aprendizaje como un proceso de apropiación de conocimientos, donde se favorece la curiosidad, atacando la memorización-repetición, la pasividad en el aula, la aceptación acrítica de los conceptos, la robotización del aprendizaje y sintetizándose en aprender a ser, aprender a aprender, aprender haciendo y aprender a conocer.

Aprender a Ser

El aprender a ser conlleva a la formación en valores: solidaridad, cooperación; el desarrollo de la criticidad, la apertura hacia el cambio, el fortalecimiento de las comunicaciones personales, la afectividad y la inteligencia emocional, atacando el individualismo posesivo, la competitividad, la lucha por la sobrevivencia en términos del más apto (darwinismo social), las relaciones humanas tomadas como “cosas” (cosificación), la desesperanza y la anulación de la voluntad de hacer, el intento de dominación por la vía de la amenaza, coerción, física y simbólica.

Aprender a Aprender

El aprender a aprender implica el darse cuenta de que se está aprendiendo (Metacognición), la capacidad de respuesta ante los desafíos, el dominio de la investigación, el pensar con cabeza propia (soberanía cognitiva), necesitándose un sujeto crítico de su propio aprendizaje e innovador.

El aprender haciendo, el aprender a aprender y el aprender a ser, están estrechamente vinculados y nos llevan a tratar la pertinencia de los aprendizajes.

Aprender Haciendo

El aprender haciendo promueve el descubrimiento y la indagación, mediante la observación, la exploración, la aplicación, la comparación, poniendo en práctica la didáctica investigativa contextual, flexible y pertinente, rechazando las estrategias centradas únicamente en el libro, la rapidez de los contenidos y los objetivos, la planificación didáctica rígida, la evaluación centrada en la memorización, implicando un aprendizaje activo.

Pertinencias de los Aprendizajes y Didáctica Investigativa

En el folleto “Memoria del 1.er Taller de Formadores de Formadores” se abordan las pertinencias de los aprendizajes bajo cinco aspectos: sociocultural, cognoscitivo, cognitivo, valorativo y afectivo. Es de hacer notar que en el libro Teoría Crítica e Innovaciones Pedagógicas, de Carlos Lanz R. se establece una relación entre el logro de dichas pertinencias y calidad educativa y además se reconoce el desarrollo formulado sobre este tema por la Comisión para la Reforma del Estado (COPRE) en el año 1994 y por el profesor Arnaldo Esté en el año 1995 a cerca de la no pertinencia de los aprendizajes.

Pertinencia Sociocultural

Parte del reconocimiento de contextos y sujetos, en momentos históricos determinados. Tomando en cuenta la diversidad étnica y la interculturalidad. La reivindicación de los saberes y acervos comunitarios permite el diálogo y la participación ciudadana en el proceso educativo, vinculado al desarrollo local sustentable, en una perspectiva endógena: desarrollo por dentro, y desde adentro, en una comunidad concreta.

Pertinencia Cognoscitiva

El actual colonialismo intelectual posee una de sus concreciones en la epistemología y pedagogía trasmisora: se consumen saberes ajenos, se reproducen y transfieren conocimientos, pero no se crea, no se producen nuevos saberes. De allí la importancia de un nuevo modelo de producción de conocimientos que permita forjar una ciencia con conciencia, con pertinencia social, innovando y adecuando las tecnologías a nuestras necesidades concretas. Por ello proponemos la investigación-acción como eje del proceso formativo, con métodos de proyectos y de resolución de problemas.

Pertinencia Cognitiva

La pedagogía transmisora, signada por la repetición y memorización, la separación entre el conocimiento abstracto y la cotidianidad del alumno, el divorcio entre el nuevo conocimiento y los saberes previos, hace no significativo lo que se aprende. En tal sentido, se plantea aprender a hacer, desarrollando el diálogo de saberes, articulando significativamente los conocimientos, alcanzando niveles crecientes de soberanía cognitiva a través del aprender a aprender como meta aprendizaje.

Pertinencia Valorativa

La vergüenza étnica y el desarraigo son algunas de las huellas culturales de la dominación imperialista por ello, la siembra de ciudadanía comienza con la defensa de lo propio, la formación en valores patrios. Se trata de llevar a la práctica lo que el Viceministro Prof. Armando Rojas del Ministerio de Educación y Deportes, denomina como Topofilogogía: “aprendizaje por amor al lugar”.

Pertinencia Afectiva

En nuestras instituciones educativas se vive cotidianamente la violencia física y simbólica, la que ha sido denominada por algunos autores, como Arnaldo Esté, “aula punitiva”. De allí, que el nuevo paradigma educativo reivindica la «Pedagogía de la Ternura o del amor», como plantea la pedagoga cubana Lidia Tourner.

Estrategias de Aprendizaje

El método debe ser coherente con lo planteado al tenerse claro la concepción de la educación y todo lo visto anteriormente. En el estudio del método se ha venido utilizando el término “estrategia” y en ese marco se reconocen las estrategias desde el facilitador y desde los participantes.

  • Estrategias desde el Facilitador: son aquellas utilizadas en el proceso de formación desde el educador.
  • Estrategias desde el participante: aquellas relacionadas con las maneras propias que tiene el participante de aprender.

En este momento se está trascendiendo la concepción de estrategias en la Didáctica Investigativa, siendo sustituidas, al reconocerse los Principios de Procedimientos planteados por Stenhouse en su texto “Investigación y Desarrollo del Currículum”, debido a su amplitud en el campo de aplicación:

  • Iniciar y desarrollar en los sujetos un proceso de planteamiento de preguntas (El método de Investigación)
  • Enseñar una metodología de investigación en la que los sujetos puedan buscar información, para responder a preguntas que han planteado y utilizar la estructura planteada en el curso y aplicarlas a las nuevas.
  • Ayudar a los sujetos a desarrollar la capacidad de utilizar diversas fuentes de primera mano cómo los datos a partir de los cuales desarrollar hipótesis y establecer conclusiones.
  • Llevar a cabo discusiones en clases, en las que los sujetos aprendan a escuchar a los demás, así como, a expresar sus propias opiniones.
  • Legitimar la búsqueda; es decir: permitir y apoyar discusiones abiertas en las que no se encuentran respuestas definitivas a múltiples cuestiones.
  • Animar a los sujetos a reflexionar sus propias experiencias.
  • Crear un nuevo papel para el facilitador en el que él sea un recurso más que una autoridad.

En síntesis, recogemos los anteriores planteamientos en los postulados hechos por Lanz, C. en el Ensayo “La Didáctica y las Nuevas Tecnologías Informativas y Comunicativas”, que son:

  • Incentivar la curiosidad del sujeto
  • Ubicar Nudos Problemáticos
  • Comparar entre sí la nueva y la vieja información
  • Promover la búsqueda, procesamiento e interpretación de información
  • Realizar ejercicios
  • Globalizar e integrar de forma Inter o transdisciplinaria los contenidos.

Además de ello, el colectivo de Formadores de Formadores en su ensayo “Memoria del 1.er taller” incorpora los siguientes principios:

  • Construcción de un consenso semántico
  • Diseño y Planificación de las acciones de manera participativa.
  • Cada sujeto tiene diferentes ritmos, experiencias y modos de aprender, debemos combinar distintas técnicas y recursos.
  • Aprendizaje cooperativo, a través de grupos o colectivos de trabajo.

 

Imagen tomada de: https://www.resumenlatinoamericano.org/

El abstencionismo electoral. ¿Cómo considerar esta expresión?

Vladimir de la Cruz

Las sociedades democráticas, en sus diversas modalidades institucionales, han establecido mecanismos o sistemas electorales para elegir sus autoridades políticas, desde las más altas esferas del Poder hasta los organismos más básicos de la convivencia ciudadana, de sus propios municipios.

La sociedad latinoamericana, en términos generales, estableció elecciones desde la escogencia de los Diputados a las Cortes de Cádiz, en 1812, aun cuando la mayoría de los ahora Estados o Repúblicas, eran parte del sistema colonial, cuando procedieron a elegir sus representantes ante las Cortes, con las reglas que para ese efecto se dictaron. Desde allí se podrían considerar los procesos electorales en el continente hasta hoy.

Independientes los países latinoamericanos procedieron a desarrollar sus formas de gobierno y sus estructuras institucionales, y establecieron a esos efectos, mecanismos de elección de sus gobernantes, cuando no procedía ese poder de la propia lucha independentista, que mantuvo por años en el Poder a sus principales caudillos y líderes militares, no alejados de las intrigas políticas y de cambios de gobernantes no por procesos electorales.

En el caso costarricense, no muy alejado del entorno centroamericano, se establecieron formas de elección, mecanismos y sistemas, que garantizaban el acceso al Poder de una minoría, políticamente definida, y de una mayoría excluida de la toma de decisiones políticas y de la participación electoral directa. Así se restringió el voto, por exclusión, a los analfabetos, a las mujeres, a ciertas minorías étnicas, se impuso un voto por nivel económico, se ejerció el voto público y de segundo grado escogiendo en una primera ronda electores que eran los que decidían en la segunda vuelta. Obviamente se impuso una edad mínima para adquirir el derecho de ciudadanía y poder tener la capacidad de elegir y ser electos.

En el caso costarricense, de nuevo, hasta 1912 se mantuvo el voto indirecto de electores, estableciéndose para las elecciones de 1913 el voto directo, hasta 1924 se estableció el voto secreto y con la Constitución Política de 1949 se reconoció el voto de la mujer, haciéndose universal. En las elecciones de 1974 los jóvenes de 18 años pudieron votar al haberse cambiado las leyes de la ciudadanía que establecían la mayoridad a los 21 años, con facultad para participar en procesos electorales. Aun cuando estos sistemas electorales nos parezcan abominables, poco democráticos, eran los que funcionaban, y los que marcaban el carácter democrático de las sociedades, entonces existentes, bastante bien, y definían las relaciones en el campo político para nuestras sociedades.

En Costa Rica, por ejemplo, para las elecciones de 1889 había 912 electores sobre una población de 340.000 habitantes, el 0.3% de la población era la que tenía la capacidad de votar. ¿Era eso democrático? Con los ojos de hoy no, pero era la forma democrática que venía operando y que hacía funcionar el sistema político. En ese año se estableció el régimen de partidos políticos, mediante y solo a través de ellos se podía participar en política, con ánimos de aspirar a ser electos en cargos públicos. Esta fórmula, que sigue existiendo, fue en cierta forma también restrictiva, porque los ciudadanos que deseaban aspirar a algún cargo tenían que ser miembros de un partido político y este partido escogerlo para el cargo al que aspiraba, convirtiéndose así en una forma sutilmente restrictiva de participación. Esto sigue funcionando. Hoy incluso, para aspirar a algún puesto de elección algunos partidos exigen un pago de inscripción para participar en la escogencia, pago por lo demás bien alto, que se justifica para los partidos políticos en los costos de las campañas electorales internas que tienen los partidos y para contribuir de esa manera, también, en los gastos generales de la campaña electoral a enfrentar.

La mayoría de los países han alcanzado estos niveles de participación electoral, voto universal, secreto, y algunos países, muy pocos, con la ciudadanía reconocida a los 16 años para ejercer el voto. Todos tienen el sistema de partidos políticos, aún en gobiernos monárquico-constitucionales tienen sistemas de partidos políticos, bajo la forma de regímenes presidencialistas o parlamentarios. Los partidos políticos de hecho se han impuesto en casi todo el mundo.

Las restricciones de participación se establecieron también con el desarrollo de gobiernos autoritarios, dictaduras, tiranías, satrapías, y con los gobiernos militares que restringieron la participación electoral de partidos y de ciudadanos en algunos casos, con la represión y la liquidación física de opositores, con la nulidad de cartas de ciudadanía y de inscripción electoral, con la expulsión o salida obligada de ciudadanos de sus países, con la inhabilitación de ciudadanos y de partidos políticos, como se acostumbra hoy en algunos países, para garantizar la estancia en el Poder, o evitar fuerzas políticas opositoras reales y vigorosas que puedan desplazar del Poder a quienes lo ostentan por la fuerza, o mediante mecanismos de control electoral que les facilita o permite su permanencia.

La exclusión histórica de masas de ciudadanos de las elecciones, condujo en la realidad a que muchos de esos ciudadanos se mantuvieran en la exclusión, en la marginación de la participación electoral, aun cuando se les habían reconocido sus derechos de participación. Sicológicamente se había predispuesto esa población para entender que el sistema electoral, sin su participación, era válido, y que de su resultado se podían esperar más cosas buenas que malas de quienes asumieran las riendas del gobierno en sus instancias legislativas y ejecutiva. En el caso costarricense a los comunistas se les impidió participar, como partido político, bajo cualquier forma de nominación que adquiriera desde 1948 hasta 1974. Los comunistas como personas podían votar por cualquier otra alternativa política pero no por ellos mismos. Esto explica, en cierta forma, el desarrollo del bipartidismo histórico que se desarrolló en el país, hasta 1998, cuando se ha empezado a cuestionar la vigencia de este control bipartidista de la sociedad y del Estado.

Bastaba echar una mirada al proceso histórico para entender las líneas de evolución de la sociedad y de su progreso. De hecho ninguna época actual parecía peor que la anterior, aun cuando existieran limitaciones.

La lucha por el Poder Político en general hoy se materializa en los procesos electorales, con participación de partidos políticos y con los ciudadanos que son los que emiten sus votos, el pueblo electoral.

La Política es el escenario donde se dilucidan las controversias de las relaciones de los distintos grupos de ciudadanos, organizados en partidos políticos, sindicatos, asociaciones de distintas naturalezas, económicas, empresariales, culturales, sociales, para tener acceso al Poder y, desde allí, influir en beneficio de las grandes mayorías o de los grupos que realmente se mueven, con poder de decisión, alrededor de los Poderes públicos. De allí que la Política sea importante, inevitable, y de obligada atención y participación ciudadana.

En todos los procesos electorales ha habido abstencionismo electoral, gente o ciudadanos que de una u otra forma no participan directamente, no llegan a emitir su voto. Unos porque históricamente fueron violentamente omitidos, impedidos de ejercer su voto, otros por desilusión de sus partidos, de sus candidatos y de sus líderes, otros, asqueados de las malas formas de gobernar y de la corrupción institucional que establecen algunos funcionarios para hacer de ella su modo de vida. Esto conduce a un rechazo de esos partidos, y sus dirigentes, caudillos y líderes.

Hoy peligrosamente en este rechazo se mete a la Democracia, como modo o sistema de vida, a todos los partidos políticos, a todos los dirigentes políticos, a todas las estructuras de gobierno y por ello a todos los gobernantes y funcionarios públicos. Más aún, se mete a la Política como tal, la que hay que rechazar, y se induce a la búsqueda de líderes mesiánicos, autoritarios, fuertes, dictadores institucionales que resuelvan problemas sensibles para las gentes o la población. Peligrosamente este rechazo conduce a alimentar los populismos de cualquier signo político que puedan surgir. Se induce inclusive a mecanismos de acceso al Poder que nieguen los mecanismos democráticos de participación ciudadana. El abstencionismo es la máxima expresión que se evidencia de este posible rechazo, o que al menos tiende a justificarlo. ¿Es válido esto? Es discutible.

Para mí el abstencionismo tiene dos expresiones importantes. El que se manifiesta del todo con no ir a las urnas electorales, y el que en urnas electorales se manifiesta no votando por ninguna de las alternativas existentes ofrecidas, o anulando el voto.

El que del todo no asiste a las urnas bien podría deducirse que no es que está en contra de todos los partidos y de todos los candidatos, sino que le es indiferente cuál de ellos pueda ganar el proceso electoral, porque siente que ninguno de ellos le altera, al elector abstencionista, su modo de vida, su estilo de vida, o no lo ve como una amenaza para su relativa comodidad o existencia, sea cual sea, y porque piensa, o deduce instintivamente, que cualquiera de los candidatos y partido que gane le puede producir más beneficio que perjuicio. Esa masa de abstencionistas, al término de las elecciones, contados los votos, se suma de manera pasiva a los votos del partido y candidato ganador, dándole fortaleza a su triunfo y mayor estabilidad al gobierno que se asumirá, y confianza al mismo proceso electoral. Así este abstencionista es un votante pasivo.

Está el votante que se presenta a las urnas y vota en blanco, devuelve la papeleta electoral en blanco o la anula de alguna manera, votando por todos, haciendo inválido su voto al no poderse deducir una voluntad clara a favor de alguno de los partidos o candidatos. Este es el abstencionista activo, que rechaza a todos los partidos y candidatos porque no le parece ninguno, por la razón que sea.

A los efectos prácticos de los resultados electorales, los sistemas electorales han establecido no reconocer, a sus efectos contables los votos de esta forma emitidos. Solo valen aquellos que están expresamente dados a una casilla electoral, de un partido o de un candidato, los que se consideran votos válidamente emitidos. Sin embargo, el que asiste a la urna y expresa su voluntad negándole el voto a cualquiera de las alternativas, de hecho y de derecho está expresando su voluntad de voto, está emitiendo válidamente su voluntad expresada en ese voto abstencionista, que a los efectos del resultado electoral no lo toman en cuenta, y que sí debe ser tomado en cuenta, al menos eso es lo que creo.

El voto abstencionista en urna debe tomarse como un voto válidamente emitido, no a favor de un candidato, lo que es obvio, sino a favor del mismo proceso electoral y democrático que debe reconocer de esa manera el voto en blanco, nulo o disidente, con el mismo valor porcentual que se le asigna al resto de los votos válidamente emitidos.

Los procesos electorales han establecido segundas rondas, o vueltas electorales cuando en la primera ronda no se saca el número de votos o porcentaje necesario para ser electo, 40%, como en Costa Rica, o 50% como en otros países, segunda vuelta que se resuelve con los dos que hayan sacado el mayor número de votos o mayor porcentaje, siempre inferior al necesario para elegir. La segunda vuelta, en todos los casos se resuelve con el mayor número de votos, sin porcentaje, lo que es absolutamente lógico para provocar un resultado electoral válido. Pues bien, si los votos en blanco se contabilizaran provocaría que el resultado electoral, sea por número de votos o por porcentaje se vuelva más difícil. Posiblemente facilitaría más el desarrollo de segundas vueltas electorales, pero a la vez los partidos políticos tendrían que preocuparse por mejorar sus imágenes públicas, las de sus líderes, caudillos o dirigentes, tendrían que ser más responsables en la gestión pública en que participan, tendrían que estar obligados a procesos de rendición de cuentas ante sus afiliados, seguidores y ciudadanos.

El reconocimiento real y efectivo de los votantes abstencionistas enriquecería más la democracia política y los procesos electorales. La situación más extrema en este dilema sería cuando el abstencionismo en urnas sea mayor que la suma de los votantes de los partidos inscritos, lo que inevitablemente obligaría a nuevas postulaciones para la segunda ronda, sin lugar a dudas, o a un proceso reconstituyente nacional, de manera automática se convoque a un Nuevo Pacto Nacional, a una Nueva Asamblea Nacional Constituyente, que redefina la nueva situación política nacional.

Guillermo Lasso en Ecuador, deshonesto sin límites

Lic. José A. Amesty R.

El 2 de abril del año 2017, el candidato Lenín Moreno se proclamó vencedor de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Ecuador; tras cuatro años de gestión, ésta demuestra que, lejos de implementar su propuesta original, votada por el pueblo ecuatoriano, pensando éste que iba a ser un gobierno igual o parecido al de Rafael Correa, resulto ser un neoliberalismo por sorpresa, situándose al servicio de una minoría, que representaba a Guillermo Lasso.

En realidad, la alineación del programa de Lasso, las exigencias del FMI y la actuación del gobierno de Moreno, fueron una ecuación perfecta, ya que Lasso, el aliado de Moreno, durante su mandato, plantea un programa de gobierno netamente neoliberal. Entonces, los datos, de esta dupla nefasta para Ecuador, no mienten. Si gana Lasso, aliado de Moreno y del FMI en estos cuatro años de gobierno, no puede esperarse más que el continuismo en la aplicación de la agenda neoliberal y su profundización más reaccionaria, es decir, unas políticas de ajuste antisocial.

Pero nos interesa, indagar más sobre este tétrico millonario banquero, exitoso evasor de impuestos, Guillermo Lasso, quien ha intentado por tres veces, en 2013, 2017 y 2021, llegar al poder absoluto en Ecuador.

Lasso, como banquero y candidato a la presidencia de Ecuador, estaría violando e incumpliendo con la Ley de Pacto Ético, que prohíbe a los aspirantes a un cargo público tener vínculos con paraísos fiscales.

En una de las empresas fuera de Ecuador, del multimillonario candidato, una de sus empresas históricas es Banisi Holding S.A., con sede en Panamá. El Banisi Holding es propiedad del Banco de Guayaquil, matriz de la fortuna de Lasso desde los años 90. En el directorio del Holding, se encuentran sus hijos, Juan Emilio Lasso Alcívar, que figura como director y presidente ejecutivo, y Santiago Lasso Alcívar con los cargos de Director y Presidente de la Junta Directiva. Este lazo familiar es una expresa violación de la Ley del Pacto Ético, promulgada luego del referendo de 2017 en Ecuador.

Como descubrió la periodista argentina Cynthia García, los negocios en el exterior de Lasso comienzan a inflarse, desde 1970, y luego en 1999-2002, a raíz del feriado bancario del año 2000 en Ecuador. La fortuna de Lasso pasó de 1 millón, a 31 millones de dólares, a través de la especulación con los bonos emitidos tras el feriado bancario.

Estos bonos se entregaban a los depositantes, a cambio del dinero que los ahorristas tenían en el banco, depósitos que habían sido congelados por el feriado decretado en 1999 por el gobierno de Jamil Mahuad. El banco de Guayaquil de Lasso, y otras entidades hicieron su agosto comprando estos bonos a un 40 o 50 por ciento de su valor.

El Banco de Guayaquil, propiedad de Guillermo Lasso, fue uno de los bancos que mayor cantidad de (bonos) Certificados de Depósito Reprogramados (CDRs) canjeó, esto quiere decir que se aprovechó de las necesidades de la gente para incrementar su fortuna. Esto convierte a Lasso en cómplice de la peor crisis económica del país, pues se benefició del salvataje bancario.

El Banco de Guayaquil estaba conformado por la Corporación Multi BG S.A., quien con la ley del Pacto Ético, la Multi BG SA, se diseminó en 8 fideicomisos, fuera de Ecuador, que pertenecen sea a sus hijos, a familiares de Lasso o a ejecutivos del Banco de Guayaquil.

En la cartera central, fuera de Ecuador de Lasso, el Banisi Holding constituido por 49 firmas en el extranjero, le permitieron ganancias a Lasso de hasta el 3000 por ciento, desde 2015 a la fecha.

También se destacan otros emprendimientos como las Noras, una serie de 29 empresas con nombres de fantasía (Nora, Bill y Malena Investment) dedicadas a la inversión inmobiliaria de 2009 y 2010, en Estados Unidos, aprovechando él desparramo económico armado por el estallido financiero. El nombre de estas empresas registradas en Coral Gables, Florida, es un homenaje a la madre del candidato. Las propiedades fueron adquiridas durante los remates de 2009, a una tercera parte de su precio. En poco tiempo duplicaron su valor. Todo lo anterior, es llamado un “laberinto-una telaraña de paraísos fiscales”.

Su banco de Guayaquil, ha sido uno de los principales beneficiarios de un sistema que ahoga el crecimiento económico nacional. En 2019, uno de los peores años de la historia reciente del país, aumentó sus ganancias en un 17 por ciento. Ni la pandemia contuvo la fiebre ganadora del banco. En los primeros ocho meses del 2020, sus ingresos por intereses aumentaron en un 26 por ciento respecto al récord que había registrado el año previo.

Guillermo Lasso es el único candidato que representa a los banqueros y empresarios de las cámaras de la producción. Estos sectores, de los más atrasados en América Latina en cuanto a responsabilidades estatales y sociales, no comprenden el sentido del progreso económico con bienestar humano, lo confunden como simple éxito en los negocios privados, el mismo que suponen irradiará los beneficios colectivos, algo que históricamente nunca ha ocurrido en Ecuador, pues tal “modelo” solo ha ahondado las diferencias sociales, el dominio político de las élites y el abismo en el reparto de la riqueza.

Lasso quiere que las cosas sigan así por muchos años, y una elección presidencial podría allanarle el camino. Sin embargo, las encuestadoras tienen una amplia ventaja para Andrés Arauz.

Ya desde 2017 y mucho antes, el mañoso banquero se ha negado a dar explicaciones sobre sus negocios financieros. Guillermo Lasso, sus hijos y allegados tendrían empresas en los paraísos fiscales de las Islas Caimán, Panamá, Delaware y en Florida.

El colmo del cinismo, es que en uno de sus discursos, dice: “vivimos la dictadura de un partido político, integrado mayormente por aquellos corruptos que se llevan dinero del Ecuador a depositarlo en paraísos fiscales, porque tienen que esconder el dinero mal habido, y que le pertenece a todo el pueblo ecuatoriano”, en referencia al proyecto que lideró Rafael Correa, pero es como si hablara de sí mismo.

Como dice un dicho popular, todo tramposo y ladrón, es mentiroso; este alude a una de las tantas promesas de campaña de Lasso, cuando alguna vez ofreció “crear un millón de empleos” en cuatro años, cuando otros ofrecieron, 800.000, 470.000 y 250.000.

Un dato curioso, qué revela lo ostentoso y lo habilidoso de Lasso; además de aprovechar para dar un mensaje de parte nuestra. Hace unos días, el candidato Lasso, mostró una apariencia diferente y juvenil, uno de los elementos más llamativos fueron las Nike rojas de 500 dólares. Surgió así la propuesta, que el día de las elecciones, sus votantes usen botas del mismo color, aunque seguro, serán zapatos menos ostentosos.

Sí, el 11 de abril próximo, se observarán gente con tenis rojos en los recintos electorales, aunque sean módicos. Esperamos que además de servir para hacer un conteo superficial-preliminar de votos, pensemos en el significado de otros zapatos, los que rinden tributo a mujeres víctimas de violencia y representan el vacío que dejan, quienes han sido asesinadas.

Así las cosas, los ecuatorianos y ecuatorianas prestos a votar en esta nueva ronda, el próximo 11 de abril, tienen en Argentina y Brasil (pero también en el México de Peña Nieto o en el Chile de Piñera) la certeza de lo que van a vivir en un futuro próximo, si se dejan seducir por la oferta engañosa del banquero, que utilizará el Estado para extender sus negocios y redistribuir la riqueza, y que jamás gobernará en favor de las grandes mayorías sociales del Ecuador.

Finalmente hay que señalar que el expresidente chileno de talante neoliberal, Sebastián Piñera, que en 1982 se benefició patrimonialmente de la quiebra del Banco de Talca y que estuvo prófugo de la justicia, viajó a Ecuador a entregarle su respaldo al banquero Lasso. En lugar del dicho popular que reza que “la sangre llama”, en este caso “el dinero llama”. Como dicen en Ecuador, y espero que en Chile también se invoque ¡Prohibido olvidar!

En Homenaje a Carlos Lanz: Método INVEDECOR

Lic. José A. Amesty R.

En homenaje y reconocimiento al camarada y profesor Carlos Lanz Rodríguez, artífice de la Formación Sociopolítica, conjuntamente con un equipo interdisciplinario, quienes nos dimos a la tarea de Facilitar los Talleres de Formación Sociopolítica, por todo el territorio venezolano, compuesta por varios Ejes Temáticos, y continuamos este recorrido por ellos con el Método Invedecor en Venezuela.

Presentación del Eje Temático

En el desarrollo de los Talleres de Formación Sociopolítica, es fundamental el aspecto metodológico porque dentro de los principios de este plan se hace énfasis en la coherencia, la pertinencia y la integralidad tanto de los contenidos como de las técnicas y recursos que utilizamos para desarrollarlos. Igualmente el propósito de dicho plan está dirigido hacia el logro de la construcción de una nueva ciudadanía bajo el enfoque de desarrollo endógeno que en el mismo se postula. Esto implica ir desmontando la cultura imperante mientras vamos avanzando en la construcción colectiva de los valores que regirán el nuevo modelo de sociedad, lo cual exige claridad en lo que queremos, y por qué lo queremos alcanzar, que no es otra cosa que acumular fuerzas para construir el poder popular de la democracia participativa y protagónica que plantea nuestra constitución para ser autónomos y soberanos como país y como sociedad.

Tal y como nos dice nuestro presidente “Si queremos acabar con la pobreza démosle poder al pueblo”, entendemos ese poder como el poder del conocimiento, la soberanía cognitiva, y eso solo es posible en la medida que asumamos de manera racional y consciente los procesos de formación sociopolítica. En ese sentido debemos buscar mecanismos que faciliten estos aprendizajes con métodos congruentes y pertinentes que faciliten la comprensión de lo que implica un proceso revolucionario, pero que a su vez empujen hacia la unidad de los aliados, hacia la construcción de organizaciones sustentables y que desarrollen sus propios mecanismos autogestionarios y cogestionarios. Desde este punto de vista proponemos a Invedecor como un método en construcción que surge de reflexiones críticas al desarrollo de procesos Investigativos, Educativos, Comunicativos y organizativos.

Contenidos

A continuación presentamos los aspectos que caracterizan a Invedecor como una propuesta metodológica que apunta hacia la emancipación de los pueblos, pues permite alcanzar la soberanía cognitiva (pensar con cabeza propia), no para convertirnos en expertos, sino para poner esos conocimientos al servicio de las transformaciones sociales desarrollándose lo siguiente: Concepción Filosófica con base en los denominados Intereses, el Método con sus cuatro Procesos, tratándose cada uno de ellos, la Pertinencia de la Estrategia de Articulación y sus Antecedentes Históricos.

Concepción Filosófica

Todo método tiene una concepción filosófica entendiendo como MÉTODO, el cómo hacerlo, y como FILOSOFÍA la forma de ver al mundo. Consideramos que la direccionalidad del método obedece al enfoque, por eso al hablar de Invedecor como un método, necesitamos explicar qué enfoque lo sustenta para que podamos aclararnos el por qué decimos que Invedecor es un método para acumular fuerza consciente que empuje hacia la transformación social. Jürgen Habermas, un autor de la Escuela de Frankfurt enmarcado en la Teoría Crítica, nos ubica tres maneras de concebir el mundo, de construir una racionalidad, la cual impregna el pensamiento y la acción de los sujetos, él los denomina Interés, y los caracteriza de la siguiente manera:

  1. a) Interés Técnico Está relacionado con la Ciencia Empírico-Analítica. El tipo de saber generado por esta ciencia, se basa en la experiencia y en la observación, propiciada por la experimentación. Sus teorías permiten la deducción de hipótesis. Esta ciencia tiene capacidad predictiva, la cual permite anticipar el cómo será el ambiente futuro, controlar y manipular el objeto de estudio y sus resultados sobre las bases del saber. Se hace énfasis excesivo en lo técnico, en el control, en lo tangible y en lo cuantitativo, sus formas de acción son instrumentales, el saber se usa como poder para controlar y manipular. No se reconoce contextos ni sujetos, sino hechos concretos, la realidad es objetiva y se aborda fraccionadamente, encontrándose al margen de los valores. Tiene su razón de ser en las relaciones de poder que persiguen formas de dominio y control, representado tal interés en el paradigma empírico-analítico o positivista.
  2. b) Interés Práctico Se orienta a la comprensión del medio, de modo que el sujeto pueda interactuar con él, no compite con el ambiente para sobrevivir, se trata del interés de llevar a cabo la acción correcta. La ciencia es interpretativa o también conocida como Histórico-hermenéutica. El saber que orienta esta acción reconoce al sujeto como objeto de estudio y generador de conocimiento, la realidad es subjetiva y múltiple, es naturalista. El interés práctico desarrolla un interés fundamental por comprender al mundo en su interacción, pero no lo transforma, está dirigido a la interpretación y comprensión del sentido de la acción por parte de los actores sociales, solo estudia, analiza y hasta sugiere algunos correctivos con respecto al fenómeno.
  3. c) Interés Emancipador Se relaciona con la Ciencia Crítica y Habermas lo considera el interés de la emancipación (independencia de todo lo que está fuera del individuo), es un estado de autonomía, pero no de libertinaje, es decir autonomía y responsabilidad. La emancipación solo es posible en el acto de la autorreflexión, cuando el “yo” se vuelve sobre sí mismo. A causa de la interacción de la sociedad humana, la libertad individual nunca puede separarse de la libertad de los demás, de ahí que la emancipación esté ligada a la idea de justicia e igualdad. El interés emancipador puede definirse como un interés que se compromete en una acción autónoma que surge de intuiciones auténticas, críticas, de la construcción social y de la sociedad humana, que persigue como finalidad alcanzar la autonomía y la libertad de los sujetos sociales. Este enfoque presupone una relación recíproca entre autorreflexión y acción, concibiendo a las personas como los autores de la construcción de los cambios sociales, se parte de los diferentes contextos y del diálogo de saberes. Apunta hacia la transformación de la realidad afectando las relaciones de poder y de producción. Es constructivo y dialéctico. El interés técnico no facilita la autonomía ni la responsabilidad porque se preocupa por el control, el interés práctico tampoco, ya que solo se aproxima a su comprensión y aunque desarrolla consenso este tiende a convertirse en dogma en vez de proponer la autonomía. Debe tratarse de un interés por liberar a las personas de la restricción ejercida por lo técnico y del posible fraude de la práctica. Es el interés por la emancipación quien genera teorías críticas acerca de las personas y de la sociedad que actúan por inhibir la libertad.

Como podemos observar en estas tres maneras de ver al mundo hay características que fácilmente podemos ubicar en la sociedad actual, donde impera la injusticia y la desigualdad, donde se hace énfasis en lo técnico y el saber se usa para manipular y oprimir, nos referimos al Interés Técnico. Así mismo es común en nuestra sociedad encontrarnos con muchas instituciones y organizaciones que se han dedicado a estudiar y a analizar los diferentes fenómenos sociales, como por ejemplo la pobreza, la delincuencia, la prostitución, pero no lo han transformado, estamos en presencia de un interés práctico. Sería necesario el interés emancipador, el cual reivindica al sujeto en su accionar, reconoce las contradicciones que existen en la sociedad y plantea que la emancipación es la única vía para la transformación social. En este enfoque ubicamos nuestra propuesta metodológica.

El Método Invedecor

Es un método en construcción dirigido a la creación de:

  1. a) Un nuevo modo de producción de conocimientos que impugna (va en contra) el monopolio y la jerarquía.
  2. b) Una concepción del aprendizaje como interacción social constructiva.
  3. c) Una nueva racionalidad comunicativa, centrada en el debate y en la relación dialógica.
  4. d) Una estrategia de intervención y organización no burocrática, con procedimientos de la democracia directa y protagónica.

Desde hace mucho tiempo hemos venido detectando las limitaciones que se encuentran a la hora de hacer transformaciones en el campo social. En correspondencia con la inversión del tiempo, recursos y esfuerzos, la acumulación de fuerzas es mínima solo por la vía burocrática, donde se ofrecen bienes materiales, y la gente se acomoda, pero no es una fuerza cualificada. En ese sentido, no podemos hablar de la creación de una voluntad colectiva o unidad de acción consciente y racional que transforme desde la raíz esta sociedad, sino que se limita a algunas modalidades de participación, (movilizaciones de calle) sin traducirse en saldos organizativos para la construcción del poder popular, ya que, existe un conocimiento relativamente superficial o en algunos casos se tiene un diagnóstico de la realidad, pero no se da el salto hacia la profundización, debido a las debilidades formativas tanto teóricas como metodológicas que presentamos. Para poder cumplir con las exigencias de acción transformadora, debemos ir más allá de los objetivos cognoscitivos (relacionados con conocer) y se hace obligante establecer puntos, bisagras, nexos internos entre:

–           Conocer y educar – Conocer-educar y comunicar – Conocer-educar-comunicar y organizar

Si lo que se quiere es hacer un diagnóstico para tener conocimiento sobre determinados sujetos y contextos, la articulación no es necesaria, por lo menos de la manera como lo estamos planteando, pero si queremos, cambiar la situación a partir de su conocimiento (conocer transformando), con los sujetos y desde su cotidianidad (comprensión del contexto etnográfico), requerimos acompañar el proceso investigativo con otras acciones, las cuales en las metodologías de investigación tradicionales no se toman en cuenta: como la Educativa, la Comunicativa y la Organizativa. Este planteamiento no es un capricho ni una ocurrencia individual, la articulación de estas cuatro acciones: INVESTIGAR, EDUCAR, COMUNICAR, ORGANIZAR, las cuales vemos como proceso en construcción permanente, tiene su origen en la crítica a la División Social del Trabajo, expresada en nuestra cotidianidad como un divorcio entre teoría y práctica, una contradicción entre dirigente y dirigido, maestro(a)-alumno(a), sociedad opresora-sociedad oprimida, a lo que le agregamos la distancia entre emisor y receptor. En este orden de ideas, podemos decir que la estrategia metodológica que se emplee en la construcción del Poder Popular debe apuntar hacia la formación integral del sujeto. Por lo tanto, tiene que tocar elementos cognoscitivos (referido a los conocimientos previos de los sujetos y los nuevos conocimientos que se incorporan), pedagógicos (sería la formación, educación con base en lo investigado), comunicativos (es la acción de socializar los nuevos conocimientos e informaciones) y organizativos (referidos a la acumulación de fuerzas en colectivo). Para ello proponemos algunas preguntas directrices que Carlos Lanz en su texto El Poder en la Escuela, enuncia:

– ¿Cómo el conocer ayuda a la concientización en la óptica del aprendizaje significativo?

– ¿Cuál es la racionalidad comunicativa que permite la interacción de los sujetos en la transformación de su cotidianidad?

– ¿Cuál forma de intervención y organización responde a las necesidades sentidas y facilita una participación integral?.

Si no encontramos respuestas satisfactorias a estas interrogantes, eso nos indica que hubo un déficit que pudiera estar relacionado con:

–           El conocimiento no se hizo conciencia colectiva.

–           No se aplicó una comunicación adecuada.

–           No se dio el salto hacia la organización ni se acumuló fuerzas.

–           Las resistencias al cambio que surgen por los intereses afectados, son mayores que las fuerzas que empujan hacia la transformación.

Esto nos indica que, la construcción de este paradigma requiere desarrollar no cualquier proceso de Investigación-Educación-Comunicación-Organización. A continuación explicaremos algunos elementos que caracterizan cada uno de estos procesos.

Procesos Contenidos en el Método Invedecor

Invedecor como paradigma emergente y método en construcción surge de las abreviaturas de:

INV estigación ED ucación CO municación OR ganización

Ahora bien, ¿De cuál Investigación? ¿De cuál Educación

¿De cuál comunicación? ¿De cuál organización estamos Hablando?

Por supuesto que no pueden ser las mismas que han imperado en nuestra cultura de dominación, en donde:

Lo investigativo se limita a ser solo un requisito para alcanzar un título y su destino son los andamios de las bibliotecas. Son refritos teóricos que no nacen de una reflexión de la práctica y solo la elabora una élite, por lo riguroso del método. La educación se caracteriza por la atomización (parcelamiento o desarticulación del conocimiento) de los contenidos, en ella existe un “experto” que va a “Enseñar a los que No Saben”, aquí se evidencian las contradicciones entre docente y alumno. Esta educación no parte de las necesidades de los sujetos, sino que es prescriptiva, los contenidos están en textos y se ve al sujeto como un recipiente vacío que está en la oscuridad y viene el «Mesías a alumbrarle el camino». Lo comunicativo está caracterizado por las diferentes distorsiones y manipulaciones, no existe transparencia en el habla, no se reivindica el diálogo de saberes ni el debate, los medios han hecho uso de ella manipulándola a su antojo y poniéndola al servicio de la dominación. Se ha perdido el valor de la palabra, no hay congruencia entre el pensar, el decir y el hacer. Lo organizacional está regido por un esquema donde se imponen, las estructuras verticales y prácticas burocráticas, no se socializan las decisiones, impera el interés individual, la competencia, la rivalidad, el clientelismo, la adulancia, la corrupción y el arribismo.

Desde esta perspectiva, son reproductoras de la cultura que queremos desmontar, en ellas no hay procesos de formación, ni comunicación permanente por lo tanto no llegan a consolidarse. Ahora bien, un proceso de cambio no puede desarrollarse con este enfoque, ni con estos procesos tal y como se conciben en la actualidad. En este orden de ideas proponemos una estrategia de articulación sustentada por un enfoque que apunte hacia la transformación de la sociedad. De allí la propuesta de Invedecor como método en construcción para la transformación social, enmarcado en una teoría crítica emancipadora cuya búsqueda es la superación de la División Social del Trabajo, como génesis del capitalismo que impera en nuestra sociedad. Desde esta perspectiva, ¿Cómo vemos los procesos de Investigación, Educación, Comunicación y Organización en Invedecor? Siendo congruentes con el enfoque y haciendo referencia a que la realidad se nos presenta como un todo integral, estos cuatro procesos se encuentran estrechamente ligados. Sin embargo a continuación los mostramos por separado, solo para su análisis, pero en la práctica se articulan permanentemente.

Investigación

La investigación que postulamos en el método Invedecor se refiere a la INVESTIGACIÓN-ACCIÓN PARTICIPATIVA que tiene su génesis en:

  • El Diálogo de Saberes (cada sujeto tiene parte de la verdad por lo tanto su opinión es un aporte).
  • Se parte de la indagación de la realidad concreta sin idealizarla, eso nos permite caracterizar sujetos y contextos.
  • La construcción colectiva del conocimiento (es intersubjetiva, entre sujetos, cada quien aporta).
  • La Horizontalidad, todos somos iguales (nadie es más que nadie, no hay expertos nos acompañamos los unos a los otros).
  • Parte de la necesidad de los sujetos (estas necesidades colectivas pueden ser económicas, políticas, socioculturales, etc.).
  • Vincula la teoría con la práctica (la práctica tiene que ser coherente con el discurso, vincula el hacer y el decir “aprender haciendo”).
  • La teoría surge de procesos investigativos y de la interacción subjetiva (de los sujetos), quienes reflexionan sobre su misma práctica (la indagación permanente de sujetos, teorías, contextos, es parte de la investigación).
  • Establece relación entre el descubrimiento (nuevo conocimiento) y la realidad y los saberes previos (debe haber anclaje entre los saberes previos y el nuevo saber).
  • Concatena o enlaza: acción, reflexión, acción, permanentemente (es decir, se reflexiona sobre la práctica para mejorarla y aplicar los nuevos conocimientos en ella).

La investigación en este enfoque nos debe conducir a tres categorías que proponemos a continuación como elementos para su comprensión:

Explicar En la Investigación-acción se refiere a tratar de entender más y mejor a los sujetos del colectivo y su acción.

Aplicar Es decir, investigar para utilizar estos datos o informaciones a fin de mejorar la acción.

Implicar Usar la Investigación-Acción como medio de movilización social. Desde esta perspectiva la investigación deja de ser una “Caja Negra” o algo inalcanzable, al que solo una élite tiene acceso, y pasa a ser un proceso, que todos los que queremos transformar la sociedad debemos comenzar a desarrollar, pero hay que advertir que la investigación por sí sola nos da un nivel de conocimiento de la realidad y podemos correr el riesgo de quedarnos solo en un diagnóstico. Si queremos investigar para cambiar, tenemos que reconocernos como autores y actores del proceso, sin perder la direccionalidad estratégica para avanzar hacia la educación como medio de creación de conciencia racional.

Educación

En el Método Invedecor no hablamos de cualquier educación, aquí reivindicamos la educación popular donde se reconoce al pueblo como Educador e Historiador de nuevo tipo. Es una Educación Vinculada a la Vida, a la Recreación, al Juego, a la Naturaleza y al Amor que nos conduce hacia la Emancipación de los Pueblos.

  • Se parte del conocimiento previo de los sujetos (reivindicamos que el pueblo tiene un saber valioso).
  • Se establecen anclajes, bisagras, nexos entre el saber previo y el nuevo saber, se asocian nuevos saberes con los que el pueblo tiene (Aprendizaje Significativo por Descubrimiento).
  • Se reivindica el aprendizaje significativo por descubrimiento (hay que desarrollar estrategias que permitan que los sujetos descubran nuevos saberes, como lecturas dirigidas, indagación, expediciones pedagógicas, etc.).
  • Se promueve la Autoformación (entendida como la responsabilidad, voluntad, convicción y necesidad que cada sujeto tiene por aprender).
  • Se desarrolla la Conformación (en donde los sujetos aprendemos con lo que sabe cada quien) nos confrontamos entre sí desde el punto de vista del Debate.
  • Está presente la Heteroformación, nuestros conocimientos pueden y deben ser confrontados con otras teorías que se encuentran en textos o en otras personas que no forman parte de nuestro colectivo (algún especialista en la materia).
  • Se parte de la necesidad de los sujetos, las cuales pueden ser: Económicas, Políticas, Socioculturales, Salud, Educación, Recreación, Deporte (es decir la necesidad existe en nuestra cotidianidad y se decide en colectivo).
  • La Formación es proceso permanente y continuo, individual y colectivo (con un taller no se resuelve el cambio de pensamiento implica investigación permanente, lecturas, interacción colectiva, confrontación de experiencias y siempre hay la necesidad de profundizar nuestros conocimientos).
  • Se desarrollan tanto los acompañamientos Pedagógicos como los Andragógicos (en este enfoque no existen expertos solo nos acompañamos de manera solidaria para construir juntos procesos cognitivos).
  • Las técnicas deben ser participativas, como lecturas y discusiones grupales, expediciones pedagógicas (vivir la experiencia en el contexto donde se concrete tal planteamiento).

En el campo Invedecoriano es necesario ir articulando los procesos investigativos con los educativos refiriéndonos a la premisa “Conocer y Educar”, es decir, socializar lo que conocemos de esa manera, vamos atacando la Monopolización y la Jerarquía del Saber. En un colectivo invedecoriano, no se permite que ningún sujeto se reserve información, debe colectivizar su saber, sus materiales deben colocarse al alcance de todos y todas, y no solo eso, sino que debe ayudarse al otro o a la otra, acompañándonos en una relación de iguales. Ahora bien, si investigamos y educamos solamente, corremos el riesgo de convertirnos en un grupo élite, cerrado y sectario, ya que nuestros saberes no se socializan a un radio de acción más amplio y nuestras experiencias no trascienden a otros colectivos. Por lo tanto, no ganamos aliados y en la construcción del poder popular es clave la acumulación de fuerza, por lo que es necesario desarrollar estrategias que socialicen nuestras experiencias. De allí la necesidad de articular Investigación y Educación con Comunicación.

Comunicación

En Invedecor la Comunicación al igual que los otros tres procesos juega un papel fundamental. Entendemos por comunicar al diálogo o intercambio entre sujetos, hallarse en correspondencia, en reciprocidad con los otros y las otras cuyos valores se encuentran enmarcados en la democracia, la horizontalidad y la tolerancia. Podemos decir, que “El diálogo es una relación A con B de una matriz crítica y genera criticidad. Cuando los dos polos del diálogo se ligan entre sí, con amor, con esperanza, con fe, el uno en el otro, se hacen críticos en la búsqueda común de algo. Solo ahí hay comunicación, solo el diálogo comunica”. (Tomado de Mario Kaplun). Así mismo, reivindicamos el planteamiento de Habermas de construir una nueva racionalidad comunicativa, donde se desarrolle un diálogo transparente, libre de coerción, donde impere el libre juego de las ideas.

  • En el desarrollo del Método Invedecor, la comunicación es un medio para socializar el conocimiento, informaciones y experiencias.
  • Dentro de los colectivos Invedecorianos no se deben solapar planteamientos que nos llenen de resentimientos o resistencias.
  • Debemos colocarnos en el lugar del otro, desde su racionalidad.
  • Los planteamientos a medias, incompletos, el doble sentido y el corrillo (chismes, comentarios de pasillo, etc.), son parte de las maledicencias y distorsiones de la comunicación, por lo tanto hay que superarlas.
  • Los medios de comunicación, llámense prensa, radio o televisión, deben ser desecuestrados de las manos de los sectores dominantes y socializarlos en el pueblo (en ese sentido proponemos la construcción de radios y televisoras comunitarias, periódicos, murales, radio-foros, video-foros y todas aquellas iniciativas que surgen de los poderes creadores del pueblo y que sirven para informar, educar y recrear).
  • Los medios de comunicación en manos del pueblo formado políticamente garantiza la direccionalidad estratégica de desmontar la cultura dominante.
  • En la comunicación debe reconocerse que cada contexto tiene costumbres, idiosincrasias y dialectos que lo caracterizan, que en el habla se ponen de manifiesto y no deben convertirse en bloqueo comunicacional, por eso reivindicamos el consenso semántico, es decir, el acuerdo de opiniones y definiciones que sobre algo construya y asuma el colectivo.
  • El estado ideal del habla no permite imposiciones, ni de criterios ni de ritmos de aprendizaje, cada sujeto posee su propio ritmo de aprendizaje.
  • La comunicación es un mecanismo para acumular fuerzas, ya que a través de los medios y el diálogo podemos encontrar aliados.

Para que ocurra un verdadero proceso formativo, debe existir un verdadero proceso comunicacional, él nos permite que los sujetos en su interacción, vayan expresando si realmente se está comprendiendo tanto el propósito como los contenidos que se están desarrollando. En esa perspectiva debe existir una especie de honestidad comunicacional, para expresar lo que realmente sentimos o comprendemos, esto con la intencionalidad de que el colectivo interactúe para que fluya el proceso formativo. Ahora bien, en la construcción del Poder Popular, no solo debemos limitarnos al proceso de comunicación en los colectivos, es decir, el diálogo inter subjetivo, sino que debemos apropiarnos de los medios masivos, en ese orden de ideas, proponemos la concreción de los Medios Masivos y Comunitarios, ya que a través de ellos podemos desarrollar procesos formativos de mayor alcance, comunicar nuestras experiencias, denunciar y desmontar las manipulaciones perversas que hace la dominación. Es allí, donde el Panfleto, los Periódicos, los Murales, las Pintas, el Radio-foro o la Radio-parlante entre otros que surgen de la creatividad del pueblo, se convierten en un arma poderosa CONTRAHEGEMÓNICA; por esa vía se socializan intencionalmente los argumentos para desmontar el elemento ideológico. Siguiendo la línea que venimos desarrollando y tratando de plasmar las consecuencias que trae el concretar los procesos de manera aislada en la construcción del poder popular, nos encontramos que si no desarrollamos una Investigación, Educación y Comunicación que nos permita dar el salto hacia la Organización, seguiremos entonces con una sociedad, dispersa, fraccionada, atomizada e individualista y no acumularemos la fuerza necesaria para empujar el cambio.

Organización

En Invedecor la entendemos como compromiso entre iguales, de impulsar propósitos comunes y como concreción del proceso Investigativo – Educativo – Comunicativo de manera articulada. En ese sentido la organización que postulamos está dirigida a:

  • Superar las razones de la dominación: la burocracia, el autoritarismo, la frustración del protagonismo individual, entre otros, construir una organización horizontal, democrática, participativa, protagónica y solidaria.
  • Debe ser un espacio abierto, flexible y en permanente construcción (no es un espacio sectario y exclusivo, porque si no reproduce las razones de la dominación).
  • Debe tenerse claro que el problema organizativo descansa en la concepción ideológica con que se asume (por lo que debe haber claridad en el enfoque que sustenta nuestra propuesta).
  • Las contradicciones existentes entre lo que es y lo que queremos que sea la organización, no se superan por buena voluntad o porque las decretemos, siempre estarán presentes las tensiones.
  • Las tensiones tienden a aumentar si en la organización no existen canales para que sus integrantes puedan apropiarse de sus derechos de participación, libre debate y disidencia (diferencia), garantizando su cualificación integral, práctica y teórica.
  • El debate y la formación permanente es la que nos permite superar progresivamente las barreras de la división social del trabajo, el cual se traduce en los males burocráticos y hasta opresivos que tienden a reproducirse en todos los espacios organizativos.
  • El espacio organizativo debe ser un centro, un colectivo autónomo que se articula con otros para coordinar y planificar la acción revolucionaria. En ese sentido proponemos las redes de colectivos, es decir la articulación con otras organizaciones, que pudieran tener diferencias en sus normas y reglas pero no en sus objetivos programáticos.

La organización es un espacio que cualifica integralmente a quienes la componen garantizándole las herramientas para el desarrollo de sus capacidades críticas de pensamiento y autónomas de acción.

  • Entendemos la organización como una resultante del proceso de acumulación de fuerzas. Donde el proceso Investigativo – Educativo – Comunicacional nos vincula para construir objetivos comunes.
  • La organización no es cerrada ni rígida, tiende a redefinirse y reestructurarse permanentemente. Es posible que algunos de sus integrantes se alejen por alguna circunstancia y se incorporen a otras organizaciones, lo importante es la formación que ha desarrollado es sujeto en nuestra organización, ya que puede incidir en la otra donde se incorpora.
  • No debemos idealizar la organización y exigir más de lo que pueden y deben dar, todo depende de los niveles de compromiso de sus integrantes.
  • Para que los ideales de una organización no se desvíen, es necesario conservar en su seno una verdadera y transparente cultura del debate y que estas discusiones sean registradas y sistematizadas de manera que construyamos teoría con nuestra organización.
  • La práctica permanente en la toma de decisiones con todos los integrantes de la organización, permite construir un clima que apunta hacia la participación protagónica de todo el colectivo.
  • Su permanente reacomodo no podrá ejercerse de acuerdo a las arbitrariedades de nadie, sino con base en la necesidad que nace del consenso, que genera el debate colectivo, tan continuo y abierto como su propia integración.
  • Dentro de la organización puede haber diferencias entre sus miembros, esas diferencias pueden ser metodológicas, de estilos, conceptuales, pero nunca de concepción.
  • Todos los miembros de una organización deben tener coincidencia y comprensión del enfoque crítico emancipador.
  • Todos los integrantes de la organización deben tener claro por qué se lucha, esa claridad, es lo que determina su permanencia y crecimiento en dicha organización, lo cual hace que motivacionalmente exista una necesidad intrínseca de seguir en ese colectivo.
  • Las organizaciones no se decretan, se van construyendo en la medida que comenzamos a comprender que desmontar la cultura de la dominación, requiere de la participación de todos y todas.
  • La organización es un proceso de construcción permanente que se deriva del desarrollo de otros procesos: Investigativo – Educativo – Comunicacional.

A lo largo de la descripción de cada uno de los procesos que componen Invedecor, hemos venido demostrando la articulación como medio para lograr una organización con soberanía cognitiva, que aprende permanentemente de sus propias acciones y reflexiones en torno a la lucha contra hegemónica. Desde allí podemos decir tal como lo enuncian en el Cuaderno para el Debate N.º 6 del Proyecto Nuestra América (PNA): “La organización no es una locomotora que arrastra vagones sin empuje propio, sino un organismo vivo donde interactúan diversos sistemas ligados al empuje de la Lucha Popular”; Sin embargo, como nos interesa que el método se comprenda para su aplicación, a continuación caracterizaremos de manera específica la pertinencia de la estrategia de articulación.

Pertinencia de la Estrategia de Articulación

La realidad es integral, se nos presenta como un todo bien diverso, por lo tanto, el método (“Cómo Hacerlo”) que debe desarrollarse para alcanzar los propósitos de cambio que nos hemos planteado, debe ser pertinente a dichos propósitos. ¿Por qué creemos que Invedecor es un método pertinente con la necesidad de construir un nuevo modelo de sociedad? Creemos que este método es pertinente porque:

  1. a) “Construye consenso intersubjetivo entre los actores y autores del hecho social” (sujetos, comunidades, organizaciones sociales).
  2. b) Facilita la integración y la unidad de acción (elaboración, discusión y ejecución de proyectos).
  3. c) Parte de las necesidades cotidianas, respeta las especificidades y el contexto etnográfico.
  4. d) Articula la función Investigativa con la Formativa y la Comunicativa.
  5. e) Potencia la sistematización de las experiencias, como forma de producir nuevas teorías a partir de las reflexiones de nuestras prácticas cotidianas.
  6. f) Combina la teoría y la práctica desde un interés emancipatorio.
  7. g) Es un paradigma emergente y un método en construcción, no es rígido ni cerrado, pero con claridad hacia la afectación de las relaciones de producción o superación de la División Social del Trabajo.

En nuestra revolución inédita (primera vez que se desarrolla, no hay otra igual) se necesita desarrollar métodos que sean humanistas y transformadores, que reivindiquen el protagonismo del pueblo de manera soberana y propicien la formación ideológica desde otro enfoque contrario a la dominación. Solo así, podemos garantizar la sustentabilidad de nuestra revolución dando el salto cultural que exige la profundización del proceso. Desde ese marco, sugerimos una propuesta que surge de experiencias concretas de algunos(as) hermanos(as) y compañeros(as) que durante la década de los 80 se sentaron a reflexionar y a sistematizar el por qué con los métodos que utilizaban no lograban la acumulación de fuerza para la afectación de las relaciones de producción. ¿Quieren saber por qué?, pues los invitamos a leer los antecedentes del método Invedecor.

Antecedentes Históricos del Método Invedecor

Existen organizaciones en diferentes países hermanos, que tienen décadas haciendo trabajo con Investigación Acción Participativa y Educación Popular utilizando un enfoque emancipador, por ejemplo en Colombia y Ecuador. En 1990 Carlos Lanz tuvo la oportunidad de compartir con estas en Medellín, Colombia, en el Instituto de Capacitación Popular y con los compañeros de Dimensión Educativa, Cestra, INS, Fundiceps, organizaciones que hacen vida en Bogotá y que también andaban en la misma búsqueda.

En estas interacciones se fueron ubicando los déficits de la práctica investigativa. Las dudas, interrogantes y nudos problemáticos encontrados planteados por estos y estas, hicieron pensar tanto a Carlos Lanz como al resto de los colectivos, sobre la necesidad de trabajar juntos en la construcción del Pensamiento Crítico Latinoamericano. Dentro de los planteamientos que hacían autocríticamente, analizaban el por qué el desarrollo aislado de los procesos Investigar, Educar y Comunicar no permitió dar el salto hacia la transformación social. Algunos de ellos desarrollaban Investigación Acción Participativa, pero se quedaban solo en el diagnóstico de la realidad; otros desarrollaban Educación Popular, pero fallaban en la estrategia comunicativa.

En muchos casos llegaron a informar que cuestionaban las formas de Investigar, los métodos, la no vinculación teoría-práctica, la investigación que se realizaba sin desmontar ideologías dominantes y opresoras. Otros ponían el acento en la falta de continuidad del sistema educativo, la relación verticalista de este, la concepción. En fin cada organización expresaba cómo había hecho su trabajo y cómo no lograban dar el salto. Estas reflexiones fueron recogidas por Carlos Lanz, quien también preocupado por construir un método que permitiera transformar la sociedad y viéndose en el mismo espejo de los(as) compañeros(as) de Colombia y Ecuador, se encuentra con un grupo evangélico que desarrolla educación popular, quienes hacen vida en el estado Lara, llamado Centro de Educación Popular Exeario Sosa Luján (CEPEXSOL) o Grupo Cristiano CALEB como también se les conoce, con ellos analiza las reflexiones antes descritas y los contenidos de algunos autores de la Investigación Acción y nos dice: “Observamos cómo algunos autores que trabajan con Investigación Acción como Thrion, Goyette y Michelle Lessard, plantean algunos problemas de bisagras entre la Investigación y la Acción y enfatizan las funciones de Comunicación:

  • Participación protagónica
  • Concientización
  • Presión sobre los que tienen capacidad de decidir
  • Formación y Autogestión
  • Compromiso y Acción eficaz.

Si bien el nexo entre conocer, educar, comunicar y organizar no está establecido en términos de articulación queda reseñada la postura de quienes en Investigación-acción están preocupados por el cambio social y establecen algunas mediaciones que lo hacen posible caracterizando tales puentes como funciones de la Investigación-acción”. Son estas reflexiones y precisiones teórico-prácticas que hacen a Carlos Lanz junto al Grupo CALEB hablar de la estrategia de articulación como alternativa metodológica para construir nuevos caminos en la acumulación de fuerzas en función de la transformación y ello se materializa en la Organización Social, donde se abordan problemas que van desde la realidad médico-asistencial hasta el ámbito de la resistencia cultural. En aquel entonces Carlos Lanz presenta la estrategia de articulación como totalidad concreta estableciendo puentes o bisagras entre la Investigación-acción, el aprendizaje significativo, la nueva racionalidad comunicativa y la propuesta de nuevas formas de intervención y organización, es decir, Investigación, Educación, Comunicación y Organización y nos dice que al agregar las dos o tres primeras letras de cada proceso surge la palabra Invedecor es una composición de las abreviaturas de los cuatro procesos.

INV estigación

ED ucación                                      Invedecor

CO municación

OR ganización

Pero más que su composición gramatical, surge la propuesta metodológica que hoy postulamos, por ser un instrumento político para el alcance de la sustentabilidad en la organización, que empuje hacia la emancipación social. Desde el año 1990 le dimos la bienvenida a Invedecor como un nivel metodológico más elevado y congruente que se convierte en un arma poderosa para todos y todas las que andamos en esta búsqueda de métodos transformadores.

En conclusión, podemos decir que desmontar la cultura de la dominación implica abrir nuevos procesos de formación en todos los espacios colectivos, con métodos coherentes con el enfoque emancipador. Se hace necesario comprender que la construcción del Poder Popular, como base para el modelo de la nueva sociedad, nos llama a problematizar nuestra práctica, desde la comprensión y racionalidad consciente, entender que nuestras acciones están regidas por un orden ideológico establecido.

 

Imagen tomada de: https://www.alainet.org/

Enviado por el autor.

San Romero de América

A 41 años de su martirio

ROMERO NUESTRO

Te rezaré,
pero no como
lo hacen los cobardes.
Lo haré como vos mismo
lo harías: poniéndole
a las balas
el pecho de montaña
que nuestra Madre
nos plantó desde sus
entrañas luminosas.
Lo haré como lo hizo
el niño Debravo,
gritando que Dios no
nos quiere de rodillas ignorados
en los templos;
ni atados de pies y manos
en ese poste donde
sólo se esclavizan
aquellos que desfallecieron aplastados por una tonelada
de papel periódico repleta
de mentiras y blasfemias.
Yo oraré por vos
ahora que por fin
en la Sede de todo
descubrieron tu santidad
obrera y campesina;
tu santidad de Madre y Padre asesinados por el mismo
criminal que cortó las venas
de miles de indígenas
cuyo único pecado fue luchar
por haber sido despojados de todo
menos de su dignidad.
Te rezaré con la lengua
mutilada de tantos
seres humanos que desde su
dignidad continúan gritando
la crueldad anticristiana
de este mundo al revés
que ha dejado sin voz
a los mejores voceros
comunales de los pueblos.
Yo te rezaré, Compañero
San Romero de América,
te rezaré como vos mismo lo hiciste; caminando
los caminos con todos los marginados y oprimidos
nuestros,
esclavos masacrados por la
aporofobia y la explotación
de las Bolsas y las Cámaras.
Así lo haré, porque sé,
ahora que por fin han
aceptado tu Santidad,
que vos, Santo Compañero,
llevarás hasta los Cielos
el inconfundible perfume
de tu curativo nombre
y purificarás de paso
el ancho portón
por el que ahora habrán de salir
de su zona de confort,
tus colegas celestiales
que ya
se han olvidado
de esta Tierra.
Amén!

ClaMo
ZURQUI
Costa Rica.

Imagen ilustrativa, DEI.

Realidades alternas, poder mediático, y pensiones magisteriales

Dr. Jorge D. García, Ph.D.

Inventando realidades

En los últimos años, se ha usado el término “realidad alterna” para denotar el recurso de políticos y medios de “comunicación” al sesgo, la descontextualización, a las verdades a medias, y a falsedades flagrantes, para crear una realidad ajena a la verdadera, la de hecho, la verificable, con el fin de promover su visión e imponer sus ideologías a audiencias desinformadas y manipulables. Destaca al efecto el ex presidente norteamericano Trump, cuyo éxito fenomenal al inventar una realidad (promovida también por algunas cadenas noticiosas), en la que no perdió las elecciones presidenciales en noviembre pasado, se traduce en decenas de millones de ciudadanos que se la creen a pie juntillas.

Nuestra sociedad no ha escapado a los efectos nefastos de la manipulación de la información con fines ideológicos y políticos. El estimado Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli, historiador y ex diputado, ha documentado tales efectos en su libro “Costa Rica: Dictadura mediática o tiranía en democracia?”, en el cual, de manera detallada y contundente, expone los orígenes, mecanismos y consecuencias de dicha manipulación. Transcribimos de la Introducción a su libro:

“Los grandes intereses se han convertido en los manipuladores mediáticos. Los medios, a su vez, han perdido su verdadera independencia, pues son simples instrumentos de quienes controlan el poder económico del país, y con ello se convierten, también, en el verdadero poder político… Tal vez no nos hemos dado cuenta…que ya no se percibe la nueva realidad que se nos ha impuesto.”

Los grandes medios que constituyen el poder mediático en nuestro país han mantenido, desde hace décadas, una ofensiva feroz y a mansalva en contra de los pensionados y jubilados del Magisterio Nacional, ofensiva que ha recrudecido a niveles paroxísticos a partir del año 2014, de la mano con iniciativas legislativas y del Ejecutivo, y con apoyo multipartidista, para socavar los derechos jubilatorios del Magisterio. Para ello, no repara en inventar realidades, que no solo son fabricadas a propósito de sus fines, sino que, construidas a base de elementos marcadamente difamatorios, han creado en la población inquina y animadversión en contra de los jubilados del Magisterio.

Las realidades alternas mediáticas vs. las realidades verdaderas

Señalamos a continuación algunas de las “realidades alternas” creadas mediante la repetición incesante de sesgos, ausencia de contexto, medias verdades y falsedades, por parte de los medios de “comunicación” respecto de las jubilaciones y pensiones del Magisterio, y las contrastamos con las realidades de hecho, las verdaderas, verificables y documentables.

Realidad alterna mediática: los regímenes especiales como el Transitorio de Reparto del Magisterio Nacional (RTR) son inequitativos porque conceden beneficios superiores a los del régimen de IVM de la CCSS. Su misma existencia es cuestionable porque la Constitución Política establece un régimen universal administrado por la CCSS.

Realidad de hecho: El antecedente legislativo del régimen de pensiones magisterial data de 1886 con la Ley General de Educación Común. Aunque los docentes fueron adscritos al régimen de IVM- CCSS en 1943, el régimen magisterial se reinstauró mediante ley 2248 del 7/9/1958 y pasó el tamiz constitucional en el año 1992 (Voto de Sala Constitucional 846-92 en el cual se expresa que el constituyente pretendió un mínimo de protección con el IVM-CCSS, por lo que no hay razón para cuestionar la pluralidad de regímenes jubilatorios). La pretendida inequidad por disparidad de beneficios se explica porque la cotización en el régimen magisterial fue, desde 1958, muy superior a la del IVM-CCSS. El hecho es que el IVM-CCSS tiene previsto aumentar la cotización del trabajador a 4.5% ¡en el año 2029! En contraste, desde 1958 los docentes empezaron a cotizar un 5%, y el día de hoy lo hacen entre 8.75% y 16%. Es de lógica elemental que a mayor contribución deben corresponder mayores beneficios, cosa que el poder mediático se resiste a admitir. Antes bien, ha mantenido que, aunque las cotizaciones en el RTR hayan sido muy superiores, los montos jubilatorios deben bajarse al nivel de los del IVM-CCSS.

Realidad alterna mediática: No se justifican pensiones “de lujo” como las que se encuentran en los regímenes especiales, particularmente dentro del magisterial, porque deben pagarse mediante el presupuesto nacional, con dinero que es de todos, ya que siempre fueron deficitarios, o quebraron. Si bien el término “pensión de lujo” es impreciso, deben considerarse como tales todas las que se conceden mediante los regímenes especiales, porque las cotizaciones individuales nunca podrían cubrir pensiones tan altas, algunas de hasta 14 millones.

Realidad de hecho: Más que falta de objetividad, es falta de ética y de decencia que el poder mediático oculte a la opinión pública que el Estado Costarricense desvió las cotizaciones magisteriales desde 1958 a gasto ordinario, llevándose también las cuotas que le correspondían como patrono y como Estado. Por eso las jubilaciones y pensiones del RTR, que comprenden la mayoría de las erogaciones por regímenes especiales, han de cargarse al presupuesto nacional, ya que el Estado tuvo que hacer frente a su irresponsabilidad por la no conformación del fondo de pensiones asumiendo esos pagos mediante la ley 7531, de 1995. Entiéndase: el mismo Estado dispuso ese pago, con garantía incluida en el artículo 115 de dicha ley (aunque hay que apuntar que, como garantía, dicho artículo no ha valido ni la tinta con que se escribió).

Y para coronar la desinformación, aun cuando el poder mediático reconoció hace poco que el término “pensión de lujo” es impreciso, ¿cómo “arregla” la situación? pues etiquetando a todas las jubilaciones de los regímenes especiales como “de lujo”, usando el falaz argumento de que no se cotizó lo suficiente. Oculta también que el RTR fue diseñado como régimen solidario, no de cuentas individuales. Con ello valida el engaño y manipula a la opinión pública. El mentís más rotundo a ese engaño mediático de cotizaciones insuficientes en los regímenes especiales lo da el otro subrégimen del Magisterio, el de Capitalización Colectiva (RCC). Este es también un régimen solidario, que no corre por cuenta del presupuesto nacional (en razón de la misma ley 7531 que fracturó al régimen magisterial en dos y dejó al RCC a cargo de JUPEMA), que cuenta en la actualidad con poco más de 100 000 adscritos, y en razón de las altas cotizaciones y los rendimientos por capitalización, ya sobrepasó los 3 BILLONES (millones de millones) de reserva, superando con mucho las reservas del IVM-CCSS. El dato que hemos brindado varias veces en entregas previas es que la estimación actuarial para el RTR, si se hubiera conformado su fondo previsional y no se hubiera efectuado la partición del régimen magisterial en 1995, es de 5 BILLONES al 2012. Esa es la magnitud de lo que el Estado le birló al Magisterio. Y en lugar de hablar de reparaciones, como a derecho correspondería, la “troika” constituida por ejecutivo, legislativo y gran prensa, han emprendido una cruzada que lleva más de 30 años, para minar los derechos jubilatorios del magisterio usando como estandarte la apelación difamatoria de “pensionados de lujo”. O sea, las pavas tirándole a las escopetas, el estafador cobrándole a los estafados.

Y el colmo de la manipulación: la repetición constante del estribillo “algunas pensiones son de 13 o 14 millones”, cual mantra para agitar y mantener el odio en contra de los jubilados. Sin embargo, la realidad es que las contadas jubilaciones del RTR que alcanzan esos montos, usualmente por sucesiones a herederos, estuvieron sujetas desde 1995 a deducciones totales que llegaron, según el caso, hasta 69% del monto bruto. Y eso es lo que los medios de “comunicación” no tienen la honradez de aclarar. Pareciera que carecen de la fibra moral para hacerlo.

Pero en una gestión legislativa francamente cantinflesca, esa deducción se modificó a la baja (mediante ley 9796 vigente en el laño 2020), pero de manera tal que se aumentó la deducción total a las jubilaciones medias y bajas, al tiempo que se atenuó el efecto, o se concedieron montos adicionales, en algunos casos millonarios, a las jubilaciones más elevadas. Y eso que la legislatura actual ha recibido elogios por su “productividad”: para muestra un botón.

¿Por qué inventar realidades?

Solo podemos hipotetizar acerca de los motivos por los cuales los grandes medios, aliados al poder económico y político de este país, se han ensañado en contra del Magisterio y del empleo público en general y las universidades públicas): ¿ideología? ¿inquina contra los servidores públicos? ¿avanzar en la contrarrevolución neoliberal que persigue no dejar piedra sobre piedra de los pilares de la Segunda República que surgió luego de la guerra civil de 1948? ¿O tendrá algo que ver, como se hizo público hace meses, el que una empresa de “comunicación” haya obtenido sumas multimillonarias por la compra de sus títulos valores, con dineros provenientes de los fondos de pensiones? Siendo ese el caso, resulta obvio que el conflicto de interés resultante no podría ser resuelto más que por información transparente y objetiva al respecto. Lamentablemente, esos valores parecen estar más ausentes que nunca del discurso mediático en el país.

 

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Ciclogénesis económica en América Latina

Germán Gorraiz López- Analista

La conjunción de una nueva crisis del petróleo que podría elevar los precios hasta los 80 $ el barril con la excesiva fortaleza del Dólar podría provocar una ciclogénesis económica de resultados imprevisibles. Así, los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses, inventarios que habrían sufrido una caída por debajo de la media de los últimos meses y aunado con un aumento de la demanda energética mundial ( en Febrero según la AIE el consumo mundial superará a la producción en 2,3 millones de barriles), provocará que el precio del crudo escale hasta los 80 $/ barril y la subida desbocada de los precios.

Una inflación descontrolada conlleva la pérdida de poder adquisitivo de trabajadores y pensionistas, la contracción del consumo interno y la desincentivación del ahorro y búsqueda de rentas fuera de las actividades productivas, lo que podría provocar en un futuro mediato una desertización productiva que fuera incapaz de satisfacer la demanda de productos básicos y la posterior estanflación. Por estanflación se entiende la suma de una inflación desbocada y un escenario de recesión económica (una economía entra en recesión técnica después de dos trimestres de caídas consecutivas del PIB nacional según el FMI) y es un término acuñado en 1965 por el entonces ministro de Finanzas británico, Ian McLeod que utilizó la palabra “stagflation” en un discurso ante el parlamento británico.

Se trata de una de las más peligrosas combinaciones para la economía ya que ambos elementos distorsionan el mercado y la terapia de choque para combatir el estancamiento económico tiene como efecto secundario el incremento de la inflación. Así, para incentivar el consumo y salir de la recesión se requieren terapias basadas en la expansión fiscal y monetaria, medidas que a su vez generan más inflación lo que al final deviene en un círculo explosivo pues conlleva incrementos del precio del dinero por parte de los Bancos Centrales que provocarán la asfixia económica de incontables países con una Deuda Pública estratosférica.

Respecto a América Latina y el Caribe, la contracción de la demanda mundial de materias estaría ya provocando el estrangulamiento de sus exportaciones y la depreciación generalizada de sus monedas debido a la fortaleza del dólar, lo que se traducirá en aumentos de los costes de producción, pérdida de competitividad, tasas de inflación desbocadas e incrementos espectaculares de la Deuda Exterior. Así, según la ex-Directora Gerente del FMI, Lagarde, “la fortaleza del dólar junto con la debilidad de los precios de los productos crea riesgos para los balances y financiación de los países deudores en dólares”, de lo que se deduce que las economías de América Latina y Caribe estarán más expuestas a una posible apreciación del dólar y la reversión de los flujos de capital asociados, fenómeno que podría reeditar la “Década perdida de América Latina” (Década de los 80) agravado por un notable incremento de la inestabilidad social, el aumento de las tasas de pobreza y un severo retroceso de las libertades democráticas.

¿Riesgo de crash bursátil en Wall Street?

La posibilidad real de un nuevo crash bursátil estaría pasando desapercibida para la mayoría de Agencias de Calificación debido a la desconexión con la realidad que les llevaría a justificar la exuberancia irracional de los mercados, con lo que se cumpliría la famosa frase del iconoclasta John Kenneth Galbraiht. “Hay dos clases de economistas: los que no tenemos ni idea y los que no saben ni eso”. Así, el “efecto mariposa del coronavirus” trasladado a sistemas complejos como la Bolsa de Valores, tendría como efecto colateral la imposibilidad de detectar con antelación un futuro mediato pues los modelos cuánticos que utilizan serían tan sólo simulaciones basadas en modelos precedentes (Teoría de la Inestabilidad financiera de Minsky), con lo que la inclusión de tan sólo una variable incorrecta o la repentina aparición de una variable imprevista (pandemia coronavirus) provoca que el margen de error de dichos modelos se amplifique en cada unidad de tiempo simulada hasta exceder incluso el límite estratosférico del cien por cien, dando lugar a un nuevo estallido o crash bursátil.

Debido al “efecto Trump” los inversores de EEUU estaban instalados en la euforia tras superar el techo ionosférico de los 29.000 puntos en el Dow Jones, (rememorando el boom bursátil de los años 20, preludio del crack bursátil de 1.929), por lo que son incapaces de percibir el vértigo de la altura pero la psicosis existente debido al COVID-19 y sus efectos colaterales en la economía mundial ( reducción de 1 punto en el PIB mundial), provocará que los grandes inversores sientan por primera vez el mal de la altura que les llevará a reducir su exposición al riesgo con el consecuente efecto bajista en las cotizaciones de las acciones y la revalorización de la Deuda soberana con el bono norteamericano a 10 años rozando el 1,5 % de rentabilidad. Asimismo, la subida de la inflación en EEUU (1,5 % en enero) acelerará la subida de tipos de interés del dólar haciendo que los inversionistas se distancien de los activos de renta variable y que los bajistas se alcen con el timón de la nave bursátil mundial, derivando en una psicosis vendedora que terminará por desencadenar el estallido de la actual burbuja bursátil.

Dicho estallido tendrá como efectos colaterales la consiguiente inanición financiera de las empresas, la subsiguiente devaluación de las monedas de incontables países para incrementar sus exportaciones y como efectos benéficos el obligar a las compañías a redefinir estrategias, ajustar estructuras, restaurar sus finanzas y restablecer su crédito ante el mercado (como ocurrió en la crisis bursátil del 2000-2002) y como daños colaterales la ruina de millones de pequeños inversores todavía deslumbrados por las luces de la estratosfera, la inanición financiera de las empresas y el consecuente efecto dominó en la declaración de quiebras, la subsiguiente contracción del comercio mundial, posterior finiquito a la globalización económica y ulterior regreso a los compartimentos estancos en la economía mundial.

 

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