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Costa Rica no es Uruguay

Abelardo Morales Gamboa
Universidad Nacional / FLACSO Costa Rica

Las comparaciones son odiosas, se dice, pero en el caso del Covid pueden resultar inclusive burdas: Costa Rica está más cerca de la tendencia de contagio de otros países con un crecimiento aún mayor y con los cuales comparte algunas características, que de Uruguay, a pesar de que hay quienes quieren imponerlo como modelo. Si, Uruguay es el único país de América Latina al que le ha ido bien en la contención de la pandemia, pero hay que conocer bien cuáles son las razones estructurales y coyunturales. La extensión territorial del país suramericano es 4,3 veces mayor que la de Costa Rica; mientras tanto la cantidad de sus habitantes equivale a dos tercios de los habitantes de Costa Rica.

Con 20 habitantes por km2 en Uruguay versus 98 en Costa Rica, sin lugar a dudas tanto la geografía como la demografía establecen una singular diferencia entre ambas realidades y entre los posibles determinantes de la suerte de uno y otro país en el manejo de la epidemia.

Pese a que Uruguay comparte extensas fronteras con Brasil y Argentina, países en los que el brote de la pandemia estaba en fases verdaderamente alarmantes; en ninguna de ambas fronteras había grandes empresas agrícolas con los regímenes de explotación laboral y hacinamiento de trabajadores como los que provocaron los primeros disparos de la nueva fase de contagios en Costa Rica; ni tampoco en las zonas metropolitanas de Uruguay existe la concentración de población en condiciones de hacinamiento. San José, la capital de Costa Rica, dista mucho de tener las condiciones urbanas y la disposición espacial de Montevideo.

Hubo diferencias y similitudes en el desarrollo de la estrategia en la primera fase entre ambos países. Contrario a lo que se repite, el Gobierno de Uruguay que asumió el mando al puro inicio de la pandemia, si decretó cierres de fronteras, confinamiento obligatorio, distanciamiento físico, suspensión de lecciones, espectáculos públicos, desde el primer momento. En Costa Rica esas decisiones, debido a presiones políticas y económicas, se demoraron casi un mes desde que llegaron los primeros extranjeros contagiados. Un gobierno de derecha, presidido por Luis Lacalle en Uruguay, recién electo, pese a un ajustado resultado ante su rival de izquierda el Frente Amplio, gozaba de un margen de aceptabilidad política para nada comparable con la del Gobierno de Carlos Alvarado, en Costa Rica que enfrentaba desde inicios de año un fuerte cuestionamiento y escándalos políticos. Eso también establece las correspondientes diferencias en la coyuntura política de ambos escenarios.

Así como el sistema educativo, el sistema de salud en Uruguay son mucho más sólidos y fuertes que en Costa Rica, pese a que este segundo país también cuenta con ventajas frente a sus más inmediatos vecinos. El sistema de salud de ese país es considerado como uno de los mejores del mundo y en Uruguay la educación es pública, gratuita y laica; aunque hay un sistema privado, la población en su totalidad tiene derecho a ella de forma gratuita desde el nivel preescolar hasta el universitario. Los sistemas públicos en Costa Rica siguen siendo fuertes, pero desde hace décadas experimentan el merodeo de la voracidad de los negocios; amenazas de las que tampoco está exento el Uruguay.

En otras palabras, un aparato público y eficiente ha sido clave en el llamado éxito uruguayo frente a la pandemia; pero también una población que ha tenido acceso a la educación, que ha vivido represión, confinamiento, estados de sitio, y dispuesta a adoptar los hábitos de la disciplina sanitaria, fueron fundamentales en el acatamiento de protocolos de salud.

En vez de mirar objetivamente hacia Uruguay, las cúpulas del empresariado costarricense, cada vez más parecidas culturalmente al resto de los centroamericanos, miran a El Salvador como su ejemplo y los desvaríos de su presidente.

Costa Rica no es Uruguay, pero está todavía en la posibilidad de regresar al momento de un mejor manejo de la epidemia; eso sí, si se toman las medidas políticas que quizás tendrán que ser más severas pese a que la población no esté acostumbrada a ellas, y si las fuerzas que ejercen ese poder de facto en este gobierno deponen sus intereses egoístas y aceptan que se han equivocado con sus ciegas presiones.

Al resto de los habitantes nos toca adoptar seriamente la disciplina y asumir la responsabilidad cívica y solidaria que corresponde, para que aquello del país del pura vida, no se quede en un mero recuerdo nostálgico. Es tarde, pero estamos a tiempo de que el tren se devuelva para recoger lo que dejamos olvidado en alguna estación.

Foto: UCR

En primera línea por Costa Rica

En primera línea con una enorme carga de moral para pedirle a la UCCAEP que frene ya su oprobiosa dinero-manía y que aspiren al menos a hacer un verdadero ejercicio humano patriótico que evite más pobreza extrema, pobreza, informalidad, concentración de riqueza.

Lo que suceda en el corto y mediano plazo en el país será responsabilidad exclusiva de este sector aliado con un Gobierno débil y un Congreso muy efectivo en destruir el Estado Social de Derecho.

Juan Carlos Durán Castro
Secretario de Seguridad Social CTRN

Financiamiento de los Servicios Públicos Esenciales en Tiempos de Pandemia-conversatorio

La Internacional de Servicios Públicos realizará este próximo 17 de julio el conversatorio: «Financiamiento de los Servicios Públicos Esenciales en Tiempos de Pandemia» y será transmitido por medio de Facebook y la plataforma Zoom. Las personas interesadas debe confirmar su participación al correo-e oscar.rodriguez@world-psi.org

Más información en la siguiente imagen.

COVID: nuestra crisis

Manuel Delgado

Los 300 casos nuevos diarios que estamos teniendo es una muestra del fracaso de la gestión que nuestros gobernantes están haciendo de la pandemia.

La política del gobierno ha fracaso porque precisamente este decidió no tener política y dejar la pandemia en manos de las empresas, en manos del capital. Son las empresas las que deciden qué se hace, dónde se hace y cuándo se hace. Veníamos orgullosamente bien, pero de pronto el ministro Salas, a quien todos queremos, se quedó solo, limitándose a leer la cada vez más triste estadística diaria, sometido al capital, con las orejas bajas.

Siento que aquí, en mi país, la respuesta a la pandemia es muy similar a la de Brasil o Estados Unidos: laissez faire, laissez passer, que todo irá de la mano de dios. Para citar solo un ejemplo, son tristemente ridículas las decisiones en torno al uso de las mascarillas. Ellas son obligatorias en Europa desde hace meses e incluso en algunos estados de Estados Unidos desde hace semanas. Pero aquí apenas el viernes pasado se les declaró obligatorias y solo en lugares cerrados. La mascarilla es un instrumento básico en la lucha contra el virus, pero es además un símbolo. Trump y Bolsonaro las han combatido precisamente como instrumento de su política de no hacer nada y dejar libre a los dueños del capital. Parece que lo mismo pasa en Costa Rica.

Es curioso que muchas personas, especialmente las más proclives al partido de gobierno, insisten en que la incidencia (cantidad infectados por población) carece de relevancia, y que lo importante es la letalidad (muertos por número de enfermos). Creo que esa es una apreciación falsa.  La letalidad es baja allí donde la incidencia es baja. No es lo mismo ingresar al CEACO junto a otros tres pacientes y tener todos los recursos técnicos y humanos a tener que hacer fila sentado en una banca uno o dos días en un hospital saturado, esperando que alguien deje libre un respirador, como ha ocurrido en otros países. Ahora tenemos solo (¡solo!) 25 muertos, pero si la incidencia continúa subiendo vamos a tener 250 o 500 fallecidos. Una de las razones es que la alta incidencia la que va a colapsar el sistema de salud.

Es hora de un cambio. No, no de gobierno. Claro que urge un cambio de gobierno, pero eso no se puede todavía. Lo que quise decir es que urge un cambio de político, cuyo primer paso debe ser diseñar una política.

Ciudadanos, necesitamos la voz de todos. Al diablo el miedo. Es hora de levantar nuestra voz.

Universidad pública: ámbito libre del conocimiento

Rogelio Cedeño Castro*

La intensa campaña desplegada, desde hace ya más de dos años, en los medios de comunicación de más alcance, tanto en los impresos como en los de la televisión y la radiodifusión, como también a través de las redes sociales donde alcanza los estándares más elevados de una violencia simbólica desmesurada, siempre a un paso de la violencia física o como antesala de ella, lo que se evidencia en la agresividad manifiesta de los “comentaristas” erigidos en una especie de vox populi, para desprestigiar, e incluso desarticular a las universidades públicas y a la comunidad académica que existe en su interior,  con una violencia materializada incluso en los ataques directos más rastreros e insultantes hacia las personas de sus rectores, no constituye en sí misma un hecho aislado o casual ni tampoco una conspiración oculta(afirmación esta que algunos buscarán descalificar diciendo que estamos acudiendo a una falaz y paranoica teoría de la conspiración) sino que se pone de manifiesto en el despliegue de una intencionalidad, casi imposible de ocultar por parte de sus gestores, de establecer un control político de naturaleza autoritaria sobre la educación superior en Costa Rica, como un paso previo para el despliegue de los rasgos más característicos de una sociedad totalitaria, la que ha sido siempre una especie de utopía-distopía de una parte del sector empresarial que se oculta detrás de la sigla UCCAEP, un sueño como el de aquel general de triste recordación que gobernó Chile a la fuerza, expresado en la frase “no se mueve una hoja en este país, sin que yo lo sepa”.

El modelo de universidad con el que sueñan estos sectores recalcitrantes de la derecha totalitaria en este, y en los demás países de la región, oscila entre el modus operandi centralista y autoritario que tuvo hasta 1980 el Instituto Tecnológico de Costa Rica (TEC), y el de la gran mayoría de las universidades privadas existentes en el país, un tema sobre el que habrá que volver de nuevo, de manera pormenorizada. En el caso del TEC se trataba de una institucionalidad que tampoco estuvo caracterizada por su accesibilidad en términos de becas y en la existencia de criterios de ingreso que favorecieran a aquellos estudiantes de menores ingresos. Cabe destacar que las editoriales universitarias acaban de publicar una obra del historiador Iván Molina Jiménez acerca de la lucha democratizadora de los estudiantes del TEC, durante los primeros años de la década de los ochenta, bajo el título “Huelgas democratizadoras: la rebelión estudiantil en el Instituto Tecnológico de Costa Rica, 1980-1982” CIHAC EDUPUC (Editoriales Universitarias Públicas Costarricenses) Editorial UCR 2020 que como resulta evidente habrá que leer con detenimiento. El propio historiador ha afirmado que además de la determinación de los estudiantes del TEC, que tuvieron una sagaz y valiente conducción en el despliegue de su lucha, el hecho de que la Asamblea Legislativa de la época estuviera integrada por diputados de todas las fracciones, con gran sensibilidad social y espíritu democrático, fue algo que permitió culminar el proceso de democratización del TEC en 1982, el que dio lugar a cambios muy profundos en el rumbo de esa institución. Lo afirmado por Iván Molina confirma la tesis que hemos venido sosteniendo en otros artículos, acerca de la sostenida degradación de la clase política costarricense, cuyos diputados de todo tamaño y color se orientan hoy, de manera exclusiva, hacia la defensa cerrada de los intereses del grupo más regresivo del sector empresarial costarricense, habiendo tomado una franca deriva totalitaria en su proceder, al criminalizar la protesta social y abanderar la ofensiva contra los derechos sociales de los trabajadores y el modelo democrático de educación superior pública en este país. No se puede homologar a los diputados del presente con los de aquellas generaciones en unos tiempos donde hubo gentes muy ilustradas, dotadas de un gran sentido de responsabilidad histórica.

No olvidemos que los ataques contra la universidad pública costarricense se sustentan en las más grotescas mentiras, las que no se cansan de repetir con el mayor desparpajo totalitario, en el estilo del nazi Joseph Goebbels, su mejor maestro aunque lo oculten y lo nieguen con manifiesta ingratitud. Tal es el caso de los salarios de los trabajadores universitarios, un tema que ya aclaró la diputada Paola Vega en el debate sobre ya mencionado informe sobre el FEES, cuando recordó que sólo en un 4% del total alcanzan a los cuatro millones de colones. Sería bueno, como contrapartida, que habláramos de las exiguas remuneraciones de los docentes y administrativos de las universidades privadas, las que conforman un ámbito donde la democracia no pasa de ser una mera expresión, jamás una vivencia plena.

El control de las dimensiones esenciales de la cultura y su reproducción, como también la elaboración de conocimiento científico y su divulgación en nuestro medio, se han convertido en el núcleo central de la agenda de las élites oligárquicas en el poder. Para ello, les resulta  una condición indispensable el terminar o cercar, reduciéndolos a la mínima expresión, a aquellos núcleos de pensamiento y producción de conocimiento científico que estén fuera de su control, tal es el sentido esencial de los contenidos del Informe de mayoría del grupo de diputados que “investigaron” acerca del Fondo Especial de la Educación Superior FEES en el que figuraron como firmantes, de manera muy notoria, los diputados Wagner Jiménez y Erick Rodríguez Steller, quienes al parecer lo hicieron con “preocupaciones” de orden presupuestario, o de facilitar el acceso a la educación superior a un grupo mayor de estudiantes provenientes de los sectores populares, cuando en realidad es precisamente lo contrario, dado el modelo que subyace implícito en sus ataques a la universidad pública, a la que acusan de suministrar los cuadros políticos de la izquierda costarricense, aunque si ese fuera el caso los resultados serían notoriamente malos para ese sector del espectro político.

Lo que ya no pueden ocultar los señores de la UCCAEP y sus sirvientes de la clase política es su odio a la cultura, a la inteligencia y al pensamiento libre que conforman una triada esencial para la vida democrática, hoy amenazada de muerte en medio de la puerilidad de muchas gentes que no todavía no terminan de abrir los ojos. El viejo fascismo siempre odió a la intelectualidad, quemó libros, destruyó pinturas y esculturas y persiguió a los escritores, artistas, científicos y pensadores más destacados, allá en los años treinta del siglo anterior, tanto en Alemania como en Italia, y en la España Franquista surgida de la guerra civil. Sucede ahora que el “nuevo”, con sus próceres mucho menos ilustrados que los de entonces, disfrazado con un “ropaje democrático” dada su cobardía y mediocridad, quiere aprovecharse de nuestra perplejidad, de nuestras dudas sobre el desafío que nos han lanzado sobre la mesa. Como recordaba Karl Jaspers, en el título de una de sus obras más famosas, nos encontramos, de nuevo, frente al incesante desafío que experimenta la razón frente a sus enemigos.

Dado este panorama, y asumiéndolo en todos sus alcances, es que estamos en capacidad de afirmar que Costa Rica se encuentra atravesando uno de sus momentos históricos más sombríos, al cabo de muchas décadas, en medio de un clima social y político sólo comparable, en gran medida, al propiciado por aquella dictadura que el pueblo costarricense tuvo que derrotar en las calles de San José, durante la segunda mitad del año de 1919. Debemos estar preparados para defender la democracia verdadera, la libertad y la autonomía universitaria, como uno de los ámbitos esenciales de la libertad de pensamiento y de los derechos esenciales del pueblo costarricense; pues sucede, al parecer que como en el mito de Sísifo, al que hacía alusión Albert Camus en una de sus obras más conocidas, estamos condenados a volver hacia el fondo del abismo, y llevar de nuevo esa gran roca de la libertad hasta la cima de la montaña, nunca podremos estar seguros de haberla conquistado, de una manera definitiva.

* Sociólogo y escritor.

ONU: “Para prevenir nuevas pandemias hay que cambiar el modelo agrícola que deforesta y destruye la biodiversidad»

  • En Costa Rica el sector piñero ha invadido 16.385 hectáreas de humedales y ha deforestado 5.500 hectáreas de cobertura forestal;
  • Al menos 1.300 hectáreas de Áreas Silvestres Protegidas han sido invadidos por piña.

(8/07/2020). El Programa para el Medio Ambiente de la Naciones Unidas (PNUMA) pone el foco en el avance de la agricultura industrial factor que podría desencadenar nuevas pandemias en el futuro y llama a cambiar el modelo agrícola que deforesta y destruye la biodiversidad.

El informe Prevenir la próxima pandemia: Zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión es un esfuerzo conjunto del (PNUMA) y el Instituto Internacional de Investigaciones Pecuarias (ILRI, por sus siglas en inglés).  El reporte identifica siete tendencias que impulsan la creciente aparición de las zoonosis, entre éstas, la mayor demanda de proteína animal, el aumento de la agricultura intensiva e insostenible, la explotación de la vida silvestre y la crisis climática.

En Costa Rica el según la Encuesta Nacional Agropecuaria de 2019 el 87% de la superficie cultivada en el país está ocupada por monocultivos intensivos. Solamente entre 2001 y 2015 la industria piñera deforestó más de 5.500 hectáreas de según información del Proyecto de Monitoreo del Paisaje Productivo (www.mocupp.org).

Además se registra en Costa Rica la perdida de bosques avanza fuertemente de la mano de la expansión piñera. El último informe del Estado de la Nación de 2019 reveló, utilizando datos satelitales, que 3.824 hectáreas de piña invadieron áreas protegidas y 16.385 hectáreas invadieron humedales.

La lucha contra la expansión piñera cumple casi dos décadas denunciando los abusos de las empresas y entidades estatales aliadas de este modelo insostenible. Cientos de comunidades se han visto impactadas por las fumigaciones y los impactos a la salud de las personas que viven y trabajan en las plantaciones son evidentes y pueden ser más graves conforme pasen más años de exposición a estas sustancias.

Esta semana el Ministerio de Ambiente y Energía ha publicado la Directriz No-0006-2020 que reafirma lo existente en el marco normativo nacional sobre conservación y señala que las actividades agroindustriales dentro de las Áreas Silvestres Protegidas deben de salir de dichas zonas. Les da un año a las empresas de agronegocio para hacer efectivo el cese de estas actividades ilegales. Es un paso en la dirección correcta pero insuficiente para proteger la salud humana, ambiental y de los ecosistemas.

Es un error pensar en la re-activación económica continuando con un modelo de agricultura basado los monocultivos, los paquetes tecnológicos de agrovenenos y destrucción de la biodiversidad. Hay que implementar modos de producción de alimentos basados en la agroecología el cuido del bosque y la biodiversidad.

Henry Picado Cerdas. Es apicultor y agricultor miembro de la Red de Coordinación en Biodiversidad y Federación Ecologista FECON

Referencias:

1)        La salud humana, animal y ambiental debe considerarse una sola para prevenir la próxima pandemia. https://www.unenvironment.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/la-salud-humana-animal-y-ambiental-debe-considerarse-una

2)        Informe Prevenir la próxima pandemia: Zoonosis y cómo romper la cadena de transmisión https://www.unenvironment.org/es/resources/report/preventing-future-zoonotic-disease-outbreaks-protecting-environment-animals-and

3)        Encuesta Nacional Agropecuaria 2019 https://www.inec.cr/encuesta-nacional-agropecuaria

4)        MOCUPP http://www.mocupp.org/

5)        Investigación Base del Informe del Estado de la Nación. https://estadonacion.or.cr/wp-content/uploads/2019/12/Gonzalez-V.-2019.-Piña.pdf

6)        Directriz MINAE No-0006-2020 https://feconcr.com/wp-content/uploads/2020/07/NO-MONOCULTIVOS.pdf

Pandemia y comunicación con la población

Notas a vuela pluma

José Luis Amador

He oído decir que la guerra contra la pandemia no se gana en los hospitales solamente, sino en el día a día de las personas. En otras palabras, es la gente, somos todos en la casa, el barrio, la calle y el trabajo los que estamos en la primera línea de enfrentamiento con el covid 19. De ahí la importancia de estar bien informados.

Más allá de la buena voluntad y del enorme esfuerzo del señor Ministro de Salud y sus colaboradores, siento que está haciendo falta afinar la estrategia de comunicación de los aspectos atinentes a la pandemia, de cara a la gente.

Voy a exponer algunas ideas de manera desordenada e informal. La otra opción era no hacerlo, pero prefiero dejar estas letras aquí, por si son útiles para alguien.

Muchas de las cosas que se dicen en las ruedas de prensa diarias, deben desglosarse, convertirse en instrucciones precisas que se difundan luego por los diversos medios utilizando recursos de propaganda y comunicación popular, para que bajen y sean conocidas y aplicadas.

Yo no creo que todo el mundo sepa exactamente qué es una burbuja, mucho menos qué es romper una burbuja. (Qué bueno sería una mini encuesta).

Yo no creo que todo el mundo tenga conciencia de qué es una pandemia como fenómeno histórico, global, cíclico. No es algo imposible de entender para la gente, especialmente cuando se ilustra con otras pandemias y sus estragos, pero ayudaría a más de uno a tomar conciencia de la verdadera dimensión del fenómeno.

Pienso que hay información ya dicha pero que debe estarse reiterando siempre, solo que buscando diversos modos de decirlo para restablecer la atención.

Esto incluye desde el procedimiento de lavado de manos, hasta la desinfección de productos recién comprados, protocolos de ingreso a la casa. Las cosas que se repiten mucho deben ser dichas nuevamente de otro modo, utilizando otros canales y otros actores para que sean nuevamente motivo de interés.

Hay que asociar los temas de la pandemia con otros temas de interés del público, por ejemplo, lo que está sucediendo en el fútbol, por qué no podemos bailar, por qué no podemos hacer fiestas (pero no en sentido coercitivo sino didáctico).

Involucrar actores cómicos gente del arte, teatro de muñecos muchos de ellos desempleados para realizar breves presentaciones didácticas (Sketches)

Estos productos deben difundirse dosificadamente y comentarse didácticamente en la rueda de prensa, pero también en YouTube y Facebook y en los mecanismos utilizados por el MEP en sus programas.

Alguna información puede hacer énfasis en el manejo de la pandemia en zonas de más alto riesgo.

¿Qué medidas pueden tomarse en zonas urbanas de mayor hacinamiento?

¿Cómo se comporta “Juanito” en su barrio?

¿Cómo se cuida “Juanito” cuando juega con otros niños o adolescentes?

¿Qué hace cuando llega a su casa y como saluda a su abuelita?

Ya deberíamos tener una campaña con un personaje tipo Jacinto Basurilla como lo hemos tenido para temas como la basura

Hace falta una campaña más ingeniosa decididamente dirigida a la gente. No a los medios, los empresarios, ni a los otros políticos.

Qué bueno sería contar con el aporte creativo de grandes compañías de publicidad que normalmente ganan mucho dinero vendiendo propaganda de las entidades pública y privadas.

Sería deseable conocer alguna propuesta en este sentido de sectores académicos, artísticos y ONGs vinculadas a la comunicación popular.

Incluso dentro del Estado mismo tienen que haber recursos de comunicación más dinámicos que los que se están utilizando actualmente para llegarle a la población.

Las filminas que se utilizan en rueda de prensa son demasiado técnicas, le falta dinamismo y le falta una presentación más adecuada para la comunicación popular. (A veces es un asunto de sentido común, textos muy pequeños y otros).

Otra opción es que estos conceptos sean luego “traducidos” utilizando recursos de comunicación popular.

He visto a los actores del programa “LA PENSIÓN” hablando de la pandemia. Recursos de este tipo pueden utilizarse conscientemente para llevar información de modo planificado a la gente acerca de cómo actuar.

Debe hacerse una lista de temas y subtemas que conviene que la gente sepa y temas que la gente se pregunta o les preocupan.

Migrantes y pandemia, por ejemplo. Debe informarse a la población de manera sistemática sobre la actividad laboral de las personas extranjeras que trabajan en el país, cuyo impacto en salud se ha cuestionado, sin analizar también cuál es su aporte social y económico.

Como decía, conviene realizar un acopio de los temas que la gente más pregunta o que se considera que la gente debe saber.

Estos temas deben ser puestas en brochures o presentaciones audiovisuales breves para ser divulgadas por las redes sociales oficiales y no oficiales. Así, por ejemplo, debe haber instructivos acerca de temas tales como:

¿Qué hacer si me enfermo?

¿Cómo debe actuar la familia cuando un miembro se enferma?

¿Cómo comportarse en el barrio cuando un vecino enferma? ¿Cómo ayudar?

¿Cómo vamos a vencer la pandemia en la casa y el barrio?

Debe existir un brochure, un pequeño vídeo al respecto.

En esta época de youtubers, de Facebook y otras redes sociales, es impensable no contar con estos recursos divulgativos ordenados por módulos temáticos.

Se trata de hacer cosas simples sencillas ordenadas fluidas. Recomiendo tener cuidado con esas aparatosas propuestas burocráticas que terminan convirtiendo una idea dinámica en un programita que no camina.

Imagen: http://blogosferados.blogspot.com/p/comunicacion-institucional-y-comunitaria.html

Biografía de Álvaro Wille Trejos, entomólogo, naturalista y conservacionista

Luko Hilje nos comparte la biografía de don Álvaro Wille Trejos, entomólogo, naturalista y conservacionista.

Hilje, quien colabora con la Revista de Ciencias Ambientales de la UNA, y coordina la sección “Biografías”, le solicitó a doña María Eugenia Bozzoli, que escribiera una biografía sobre su esposo, don Álvaro Wille, con el objetivo de lograr un mayor acercamiento al biografiado, desde el punto de vista humano, más allá de sus logros académicos, científicos y profesionales.

“Doña Maruja -cuya amistad me honra- lo hizo de manera estupenda, realmente. Y pienso que no podía ser de otra manera. Antropóloga de larga y fecunda trayectoria, galardonada con el Premio Nacional de Cultura Magón (2001), ciudadana ejemplar por su acendrado civismo y sus luchas por los derechos de todos los ciudadanos –sobre todo de los indígenas y las mujeres- e incansable en sus labores hasta hoy, a pesar de sus 85 años recién cumplidos” manifiesta Luko Hilje.

Los Megaproyectos Regionales de Comercio y Agroindustria: grandes inversiones poco vinculadas a las necesidades de los agricultores

German Masís Morales

La semana anterior tuvimos conocimiento de la firma del contrato de construcción de una nueva planta de procesamiento agroindustrial en la zona sur la cual promoverá el valor agregado de los productos de la región Brunca

La Planta de Tecnologías de Valor Agregado Agropecuario de esta región se desarrollará con el apoyo del Instituto de Desarrollo Rural (Inder), que comprará la maquinaria; del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) y de la Municipalidad de Coto Brus y será administrada por el Consejo Nacional de Producción (CNP).

El proyecto, cuya inversión total es de ¢2.600 millones, estará ubicada en la localidad de Agua Buena, en Coto Brus contará con líneas de procesamiento para productos como hortalizas, frutas, granos, lácteos, raíces y tubérculos.y con bodegas, oficinas administrativas, áreas de recibo de materia prima y despacho de producto terminado, mantenimiento, laboratorios de control de calidad y de investigación y desarrollo.

Además, desde allí se brindarán servicios de desarrollo de prototipos, optimización de procesos, maquila, alquiler de equipo e instalaciones, y consulta técnica a productores de la zona.

Rogis Bermúdez, presidente del CNP, explicó que el objetivo del proyecto es incentivar la producción agroindustrial y que las asociaciones de productores puedan colocar sus bienes con un valor agregado en el país y según el Ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), la iniciativa tiene el objetivo de atender a los pequeños y medianos productores agropecuarios de la región Brunca, zona en la que hay 15.651 agricultores.

“La idea es no solo que se entregue el producto, sino transformarlo. Por ejemplo, piña que no se compra en supermercados hacerla deshidratada, empaquetarla al vacío y venderla, o hacer pulpa para jugos”, destacó Bermúdez. 

En tanto el presidente Alvarado afirmó que. “El propósito de construir esta moderna infraestructura es poder reactivar la economía de la región a partir de la innovación y aplicación de la tecnología en la agricultura”. (CNP, Comunicados,30-6-2020)

El jerarca del CNP comentó que la idea es replicar un proceso de desarrollo de valor agregado hecho en la zona norte, en donde hay 12 asociaciones que ya venden sus productos en el mercado. Esta iniciativa está ubicada en la región Huetar Norte y tendría un costo de 3.000 millones de colones. 

Los Centros regionales de Valor agregado son mega proyectos para el procesamiento agroindustrial administrados por el CNP, que al igual que los mercados regionales para el comercio regional de productos agrícolas impulsados por el PIMA(ya se encuentra funcionando el primero en la región Chorotega con un costo cercano a los 28 mil millones de colones) son grandes inversiones estatales financiadas con recursos externos que pretenden integrar a los productores locales para ampliar la oferta de productos o realizar su procesamiento a gran escala, con el equipo y las condiciones tecnológicas más modernas.

El surgimiento de estos megaproyectos de comercialización o manejo postcosecha regional no son nuevos, tienen sus antecedentes en las plantas de procesamiento de hortalizas y tubérculos de Llano verde en la Fortuna de San Carlos, en la planta de acopio y manejo postcosecha de hortalizas en la Chinchilla en Oreamuno de Cartago y en la planta de acopio y comercialización de granos básicos en Cariari de Pococí, impulsadas por el CNP en la década de los años 80.

Estas plantas de acopio y de procesamiento de productos, con una fuerte inversión estatal y que pretendían involucrar a los agricultores de las regiones, funcionaron un período relativamente corto, fueron subutilizadas buena parte del mismo y terminaron abandonadas o trasladadas a alguna organización local.

Desde décadas anteriores, se ha debatido sobre la pertinencia y efectividad de la promoción y establecimiento de estas mega plantas en las regiones en manos de las instituciones, frente a la posibilidad de impulsar y apoyar pequeñas unidades de procesamiento agroindustrial en las comunidades rurales en manos de los productores y sus organizaciones con el apoyo de los centros de investigación y transferencia de tecnología de las Universidades públicas.

La agroindustria rural concebida como una opción de procesamiento de los productos agropecuarios en una escala pequeña, que favorece la reducción de las pérdidas postcosecha y la diversificación de los productos agroindustriales, generó en las décadas de los 80 y 90 una serie de experiencias asociativas y cooperativas ligadas a la agro industrialización de hortalizas, frutas, tubérculos, especies y lácteos.

La agroindustria rural resultó ser una alternativa de generación de ingresos, empleo y capacidades en las propias comunidades, que permite generar y retener valor agregado en la producción agrícola, fortalecer los sistemas agroalimentarios locales y convertirse en un elemento dinamizador del desarrollo rural (Masís, G.,2019)

En momentos de limitaciones en las finanzas gubernamentales, es importante sopesar la validez del modelo de los megaproyectos, que requiere una inversión millonaria, crea una infraestructura difícil de utilizar, incorporan a una reducida cantidad de agricultores y productos y son manejados por las mismas instituciones, frente al impulso de unidades agroindustriales y de comercio en pequeña escala, de bajo costo, para el procesamiento de productos con identidad territorial y con la participación directa de los agricultores en su gestión.

El propio Ministro de Agricultura había manifestado en una reunión previa a asumir el cargo, con respecto a los grandes proyectos como los mercados regionales, que estos proyectos estaban poco ligados a las necesidades de los agricultores y que había que promover pequeños proyectos de mayor impacto en las comunidades y regiones.

¿Monumentos a personajes, a sucesos, o eventos históricos?

Vladimir de la Cruz

En Costa Rica no somos muy dados a elaborar grandes monumentos, alusivos a personajes o eventos históricos. Generalmente se han hecho bustos, sobre pedestales, e imágenes pequeñas de personas. Pocos monumentos grandes hay, el de León Cortés es uno, el conjunto de las Garantías Sociales es otro, el de Rafael Ángel Calderón Guardia y el de Daniel Oduber, otros, el Monumento Nacional, los de Juan Santamaría y Juan Rafael Mora otros, y así unos cuantos más, pero pocos. Como no hemos tenido batallas de las que surjan héroes, me parece que en el país no hay monumentos de personajes o militares a caballo… el único monumento a caballo puede ser el del Sabanero en Guanacaste…

Placas conmemorativas las hay en distintas partes colocadas. Quizá donde más hay es en el propio Hospital San Juan de Dios, que está cumpliendo 175 años, donde estas placas con sus respectivos nombres de médicos distinguidos y famosos, que laboraron para el Hospital, hoy están recordados en los distintos salones y pasillos del Hospital, donde pueden observarse y destacan.

Con motivo de la discusión que se ha realizado semanas atrás, relacionada con el Monumento de León Cortés, de si se debe quitar o no de la entrada del Paseo Colón, lo que se ha puesto en la mesa de discusión es justamente la valoración histórica de grandes personajes y de situaciones históricas relevantes, y de cómo significarlas para la memoria pública.

Los personajes históricos siempre van a darse. Cada época los tiene en el campo político, cultural, social, de las artes, las letras y las ciencias, en muchos países, en el campo militar. Algunos reconocimientos de este tipo se dan para estos personajes, vivos o muertos, con distinciones como Premios Nacionales, que los hay cada año, Benemeritazgos y reconocimientos que hace la Asamblea Legislativa, que no pueden darse a granel.

En el interior de cada familia hay personajes que se recuerdan, como modelos, aun cuando no hayan destacado en el campo histórico, casi como héroes familiares, madres y padres, abuelos y abuelas, bisabuelos y bisabuelas. En mis familias paterna y materna, mis abuelos y bisabuelos han sido personajes permanentes, presentes, aun cuando murieron hace más de 70 años, modelos en muchos aspectos, aun cuando no les conociéramos. La tradición familiar los ha mantenido en alto.

En el campo de los Premios Nacionales se hace una valoración de obras o de trabajos de los autores en cada campo y sobre ellos se distingue, lo que los Jurados de dichos Premios considera es lo mejor del año, o de los dos años, cuando son bianuales.

Los Premios Nacionales pocas veces han provocado discusiones, por la designación hecha, pero se aceptan.

Las valoraciones de los Reconocimientos y distinciones que hace la Asamblea Legislativa también, pocas veces, han tenido sus cuestionamientos. Incluso la Comisión Legislativa que hace el estudio de los personajes y recomienda al conjunto de los Diputados estos reconocimientos es una Comisión literalmente SECRETA, de nombramiento del Presidente Legislativo, a efecto de que sobre ella no se produzcan presiones, y que en conciencia y mérito de su propio trabajo haga las propuestas que el Plenario Legislativo ha de aprobar o rechazar.

Así, las valoraciones históricas siempre se harán para distinguir a personas, sobre todo si han pasado por el mundo político. En las diversas instituciones, particularmente universitarias, y hasta en algunos ministerios, también se hacen distinciones y reconocimientos. Esto no se va a poder evitar.

Si se analiza la lista de Beneméritos de la Patria, una buena parte de ellos la constituyen Jefes de Estado y Presidentes de la República. Y de todos ellos se puede hacer un balance histórico positivo como negativo, según se quiera ver, apreciar y analizar. ¿Por qué? Porque responden a épocas precisas, a situaciones históricas concretas, que de una u otra manera hacen, que para esos momentos, estos personajes tengan un sitial de honor o de distinción, que se quiera exaltar o reconocer para las generaciones que lo vivieron y para las futuras, como mensajes positivos del desarrollo histórico patrio, pero también, sobre sus actos, en esos mismos eventos se les puede cuestionar y fuertemente. Por ejemplo, una figura como Manuel Mora Valverde, para mí muy querida, apreciada y admirada, y para muchas personas con iguales sentimientos hacia él, sin embargo, hoy, para muchos de los que fueron sus compañeros de lucha, y de vida militante en el Partido Vanguardia Popular, es una persona muy criticada, y en cierta manera devaluada, y para algunos hasta vilipendiada, sobre todo con motivo de la crisis que sufrió ese Partido a mediados de la década de 1980-1990, donde fue prácticamente destituido de la Secretaría General, que había ostentado toda su vida, y donde la crisis que se ocasionó el destituirlo de ese puesto, y darle la Presidencia del Partido, entre otros temas de fondo que se movieron en esa crisis partidaria, quebró ese Partido en dos, en ese momento, perdiendo Manuel Mora la personería jurídica e histórica sobre Vanguardia Popular, ante el Tribunal Supremo de Elecciones, siendo obligado a hacer otro partido político, el del Pueblo Costarricense, que no tuvo ninguna repercusión política ni electoral posterior. Tampoco Vanguardia Popular la llegó a tener, y prácticamente ha desaparecido de todo escenario electoral.

Recuerdo, a pocos años de la división de ese Partido, como el día de su sepelio, y de sus actos fúnebres en la Iglesia de la Soledad, donde fue llevado, si yo no tomo la decisión de decir unas palabras en su memoria, a la salida de la Iglesia, nadie lo hubiera hecho, acto en el cual hice un breve repaso de su vida, luchas y militancia política y de su valoración histórica para nuestra Patria. En ese momento estábamos, junto a un grupo de ciudadanos movilizados despidiéndolo en sus honras fúnebres, el Presidente de la Republica, José María Figueres Olsen, su esposa Josette Altmann, que interrumpieron un viaje al exterior para estar presentes en ese momento, regresando rápidamente a Costa Rica, el hijo de Manuel, Manuel Mora Salas, y por supuesto, viejos militantes comunistas, “manuelistas”, muchos de ellos… pero no se veían ni llegaron al funeral sus viejos militantes que se habían quedado con Vanguardia Popular…Así son también las pasiones políticas, fuertes, terribles, que no perdonan y menos olvidan.

Nadie puede negar el papel de los grandes hombres en los eventos históricos. Imprimen su sello, su huella. Provocan identificaciones culturales, sociales, morales, generan que a hijos les pongan nombres de esos líderes históricos, políticos, militares, culturales, deportivos, y hasta de novelas televisivas con las cuales la gente termina identificándose con sus personajes.

En muchos casos esos grandes hombres son el resultado de un grupo de otros grandes hombres que les colaboran, que forman parte de su quehacer político, con quienes han trabajado, como un grupo, pero cuyo reconocimiento principal se hace al líder de ese grupo, a quienes esos mismos otros grandes hombres, grandes líderes, le dieron el reconocimiento, a uno de ellos, también por sus propios méritos, como el principal, entre los iguales que son.

Los eventos históricos del pasado, los hechos sucedidos, no los podemos cambiar. Esos eventos los podemos interpretar de diferentes maneras, pero seguirán siendo los mismos acontecimientos históricos apreciados y evaluados desde distintas aristas y desde diferentes enfoques históricos o analíticos.

Muchas veces pienso en el Gobierno de Rodrigo Carazo Odio, quien subió a la Presidencia con gran apoyo popular, en medio de la crisis de la caída de la dictadura somocista en Nicaragua, con un importante papel que jugó en esa caída, por la forma como apoyó al insurgente Frente Sandinista de Liberación Nacional, con dos figuras en su Gabinete que recordaban a los grandes líderes culturales y populares de la primera mitad del siglo XX, Marina Volio su Ministra de Cultura, hija del General Jorge Volio, y de María Eugenia Dengo, hija de Omar Dengo, Ministra de Educación, además el mismo Rodrigo casado con una nieta del autor de la Letra del Himno Nacional, Estrella Zeledón, otro líder cultural popular de esos años, José María Zeledón Brenes. Dos años después el Gobierno de Carazo se encontraba en una crisis profunda económica y política, hasta un golpe de estado en su contra se fraguó. En su gobierno se inició el proceso de privatizaciones de instituciones del Estado, con la eliminación de CODESA, y todo ello condujo que a la salida de su gobierno tuviera una imagen pública muy caída, criticada y devaluada. La recuperó después, en sus luchas contra el COMBO del ICE y de oposición al TLC, y a su participación en grupos patrióticos nacionales que se habían constituido, a finales del siglo XX y principios del siglo XXI, con personajes que en su tiempo le habían criticado.

Rodrigo Carazo es un caso de “héroe” inicial, “héroe caído” y “héroe recuperado”. Así son las cosas, así son los resultados históricos. Héroes que pueden terminar villanos y villanos que pueden surgir, y resurgir de nuevo como héroes.

Cuando el pintor Echandi hizo su famoso cuadro alusivo a “la quema del Mesón”, fue muy criticado, en su tiempo, porque “el personaje de la quema” en ese cuadro se alejaba mucho de la imagen del Monumento de Juan Santamaría. Pero él no había pintado a Juan Santamaría, había pintado la “quema del Mesón”, donde habían participado, en esa acción, dos personas, tan importantes como Juan Santamaría, el Oficial del Ejército Pacheco Bertora y el combatiente Rosales, de origen nicaragüense, miembro de nuestro Ejército.

El Monumento a las Garantías Sociales no tiene las figuras de Monseñor Víctor Manuel Sanabria, Jefe de la Iglesia Católica, en esos días, ni la de Manuel Mora Valverde, Jefe del Partido Comunista, con cuyos esfuerzos y unidad política fue posible materializar esas Garantías Sociales. No tiene esas figuras porque no era un Monumento a los líderes de esas Garantías Sociales. Por ello allí se representan, de manera simbólica, la educación superior, la seguridad social, el Código de Trabajo y el mundo jurídico laboral que está naciendo, con personalidad propia a la vida nacional, en ese momento, y obviamente la gran figura del Presidente Rafael Ángel Calderón Guardia, en cuya Administración se aprobaron esas grandes reformas sociales, las Garantías Sociales, como capítulo constitucional, y el Código de Trabajo. Como figuras en el Monumento un joven estudiante, un niño, una mujer, un trabajador.

Solo para alborotar el panal nacional. Si en los siguientes años se quisiera hacer un gran reconocimiento al proceso de pacificación de Centroamérica, o en el contexto de la celebración del Bicentenario de la Independencia de Centroamérica, que marca un hito histórico innegable en toda la región, y en Costa Rica también, que se logra por la gestión, impulso y lucha que da, especialmente, el Presidente Oscar Arias Sánchez, desde la propia campaña electoral que le llevó a la Presidencia, con las gestiones y acciones que desde su gobierno impulsa, que se le reconoce con el Premio Nobel de la Paz, que le fue otorgado por haber logrado las firmas que pusieron fin a los conflictos en Centroamérica, y sentaron las bases de la reconstitución democrática, en esos países, aún con las dificultades que han permanecido para asentar más sólidamente esas democracias, Premio Nobel, que el mismo Fidel Castro dijo que “el Premio dado a Oscar Arias era un Premio muy bien ganado y reconocido”.

Pues bien, volviendo a alborotar el panal. Si se quisiera hacer un reconocimiento en esta dirección con un gran monumento, ¿cómo se haría? ¿A Oscar Arias en lo personal? ¿Incluiría a los Presidentes de Centroamérica el Monumento, o como en el Monumento Nacional, mujeres sustituirían la representación de esas Repúblicas y de esos personajes? ¿O como en el Monumento a las Garantías Sociales, estaría la figura de Oscar Arias, con la discreta presencia que tiene la figura de Calderón en ese Monumento, con algunos elementos alusivos a la paz lograda? Habrá seguidores del Presidente Cerezo, y “enemigos” de Oscar Arias, que los tiene, solo para “bajarle piso”, que propondrían que a Cerezo, que reclama la paternidad, sin ADN reconocido, de esa paz, se le coloque en el eventual monumento

No podemos evitar el reconocimiento del papel de grandes hombres, y grandes políticos en asuntos nacionales, o centroamericanos, como en el caso apuntado. La pasión de nuestras propias militancias, de nuestras propias convicciones políticas, de nuestras propias tradiciones familiares o culturales no puede llevarnos a opacar lo que social, nacional o políticamente se le pueda reconocer a un personaje determinado, si lo sabemos ubicar en su tiempo histórico, en sus circunstancias, en el contexto en que le toca desenvolverse.

Esta discusión siempre estará abierta a cualquier personaje que se quiera cuestionar y valorar. Probablemente la discusión alrededor de León Cortés conduzca, hacia el futuro, a valorar más situaciones históricas que personajes, para exaltar en monumentos.

Cuando José Figures Ferrer, en su segundo Gobierno constitucional, en 1973, recordando los 25 años de la Guerra Civil, impulsó la creación y elaboración de algunos monumentos, en ellos puso una placa donde aludía “a los caídos de los dos bandos”, los que lucharon por “las Garantías Sociales” y los que lucharon “por la pureza del sufragio”, que fueron los dos grandes temas que movilizaron a la guerra civil. Con ello también trataba don Pepe de contribuir a superar la división de la familia costarricense, que hasta ese momento todavía era intensa. Manuel Mora, ya era diputado nuevamente, 1970-1974, junto con un ex combatiente de Figueres, Marcial Aguiluz, entonces aliado de Manuel Mora, y su partido comunista, Vanguardia Popular, estaba todavía ilegalizado. Así es la Historia Nacional.

Si quisiéramos ver la historia de los países socialistas, en cuanto a personajes históricos se trata, hoy provocan grandes discusiones. El mismo Lenin, si se conserva o no en la Plaza Roja, es un gran tema en la Rusia de Vladimir Putin, la Rusia que hace 30 años dejó la construcción socialista…y Putin…que dejó de ser militante comunista… Stalin hasta 1954 era el gran personaje. Poetas como Nicolás Guillén y Pablo Neruda le hicieron poemas… Los zapateros comunistas en sus talleres de zapatería generalmente tenían una foto de Stalin.

León Cortés es tan solo un punto en la Historia Nacional. Destaquemos otros personajes o eventos históricos…esa es la tarea. Aprovechemos el Bicentenario de la Independencia para ello. No perdamos la oportunidad que nos ofrece tan conmemorable ocasión y festividad nacional, que con pandemia o sin ella, la vamos a celebrar, de cualquier manera… Pero, sobre todo estudiemos la Historia Nacional, conozcamos lo mejor posible la Historia Patria…leamos lo que se va publicando día a día para formar mejor nuestros criterios, juicios y opiniones históricas…