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Dignidad e Indignidad

Mientras no se hayan superado todas las barreras que discriminan a algún ser humano por cualquier de esas condiciones, no tiene sentido hablar de igualdad, libertad, solidaridad o régimen democrático.

José Manuel Arroyo Gutiérrez (Exmagistrado, Catedrático UCR)

Aunque los diccionarios registran distintos significados de la palabra dignidad, y de su opuesta, la indignidad, me quiero referir en esta oportunidad tan solo a dos acepciones de estos conceptos, para analizar el fondo y alguna ingrata anécdota de un tema que, pandemia aparte, ha tenido su debate en los últimos días.

Desde una perspectiva jurídico-política, la dignidad de una persona sólo puede ser definida y entendida desde el reconocimiento y efectivo ejercicio de sus derechos fundamentales. La Historia milenaria registra cómo amplios sectores de la humanidad carecieron del justo reconocimiento de esos derechos y, de alguna manera eran, o incluso siguen siendo, personas de segunda clase, sub-humanos, o simplemente “cosas” en el inventario de quienes sí son considerados ciudadanos plenos. Tal ha sido la trayectoria de la mitad de la humanidad, las mujeres, así como también de esclavos, infantes y, por supuesto, los pobres, siempre los pobres. También ha sido el caso de extranjeros, migrantes, o aquellos diferentes en razón del color de piel, de sus creencias religiosas y políticas, o sus orientaciones sexuales o de género.

Mientras no se hayan superado todas las barreras que discriminan a algún ser humano por cualquier de esas condiciones, no tiene sentido hablar de igualdad, libertad, solidaridad o régimen democrático. Mientras no se garanticen a plenitud el disfrute de esos derechos, no podemos hablar de un auténtico estado de derecho y una eficaz vigencia de los derechos humanos.

El otro sentido de la palabra dignidad que me interesa traer a cuento, tiene que ver con su utilización para reconocer el merecimiento de una persona por sobre el común de los mortales, ya por su especial condición en el concierto social, ya por sus cualidades positivas, su natural liderazgo, sus habilidades y destrezas, o su sabiduría… En un régimen republicano ideal, desde las antiguas Grecia y Roma, el gobierno y los puestos de autoridad pública debían ser desempeñados por los, y ahora las, mejores ciudadanos y ciudadanas, elevados a los cargos de mayor prestigio en razón de sus virtudes y méritos.

Por eso, cuando un diputado de la República arremete a golpes contra un asesor parlamentario, estamos frente al quebranto de la dignidad, y naufragando en la indignidad, en los dos sentidos antes destacados.

Es indigno que supuestos representantes populares pretendan ignorar una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instancia a la que, como nación, nos hemos voluntariamente adherido y comprometido a respetar sus decisiones. Es de toda indignidad que se pretenda ignorar el plazo que nuestro propio Tribunal Constitucional haya fijado para que la Asamblea Legislativa debatiera una forma legal que hiciera realidad el mandato internacional. Y resulta de oprobiosa indignidad, a estas alturas, que se intenten nuevas maniobras dilatorias y engañosas, so pretexto de que no ha habido tiempo u oportunidad de cumplir con las obligaciones impuestas, puesto que esto es abiertamente falso.

Uno no sabe qué es más indigno. Si pretender eludir la sentencia de los jueces de mayor jerarquía, o contemplar el bochornoso espectáculo de un “patricio” comportándose como fanático de gradería. Uno no sabe cuál es la peor forma de ejercer violencia de hecho. Si el flagrante incumplimiento de la ley por parte de quienes están llamados a ser los primeros en respetarla, o la respuesta a puñetazos de un sujeto que no parece tener ni la más lejana idea de lo que significa haber sido elevado a la dignidad de una curul parlamentaria.

Quienes piensen que las acciones del grupo de diputados y diputadas contumaces, y la acción de su colega agresor, son dos cuestiones cualitativamente diversas, se equivocan. Ambos comportamientos están envueltos por la misma lógica perversa. Sólo se trata de dos maneras apenas diferentes de ejercer violencia, de tomarse la ley en sus manos, de acudir a las vías de hecho contra todo derecho, y pretender imponer el criterio y pre-juicio religioso particularísimo, sobre una minoría discriminada, contra todo equilibrio de poderes y sano control democrático.

 

Artículo publicado por el Semanario Universidad en la columna ¿Gato o Liebre?
Compartido con SURCOS por el autor.

*Imagen con fines ilustrativos tomada de malagaldia.es

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La unión es el cambio: paz, economía y pandemia – Grupo de Puebla

Encuentro virtual realizado el 15 de mayo de 2020
GRUPO DE PUEBLA Y LÍDERES DEL PROGRESISMO DE COLOMBIA

Nosotras y nosotros, ciudadanas y ciudadanos libres, como miembros del Grupo de Puebla, espacio de concertación política, expresión de las singularidades emblemáticas y foro de voces diversas consideramos que, no se puede pasar por alto la crisis generalizada como resultado de la pandemia global de COVID-19. Recordamos, en ese sentido, que la CEPAL calcula que, en 2020, América Latina verá una caída del 5,3% del PIB, una contracción del empleo de aproximadamente 3,5% y un incremento de la pobreza de 4 puntos y medio, así como de la miseria en poco más de 2 puntos, un registro crudo e inédito en la historia latinoamericana. Esto implicará 270 millones de personas en la pobreza y unos 80 millones en la miseria.

En diálogo con lideresas y líderes del progresismo colombiano de forma virtual ante la contingencia del COVID 19, expresamos la necesidad de que la región avance en los siguientes puntos:

ESTADO PROVEEDOR DE BIENES PÚBLICOS COLECTIVOS

Consideramos que este panorama desalentador requerirá de la puesta en marcha de instrumentos de política social y económica de los que la región se había alejado en los últimos años, por la primacía de modelos neoliberales que delegaron la distribución de bienes básicos en el mercado, minimizando el protagonismo del Estado que, en medio de la crisis sanitaria, ha demostrado con creces cuán necesario es.

CAMBIO CLIMÁTICO EXIGE CAMBIO DE MODELO ECONÓMICO

Expresamos nuestro deseo de no volver a un sistema de producción, extracción, acumulación y consumo incompatible con el desafío que representa la adaptación al calentamiento global, un fenómeno subestimado pero cuyos efectos se pueden exacerbar en el corto y mediano plazo en medio de la pandemia.

PROMOVER UNA CONVOCATORIA DE LA ONU PARA DEBATIR PANDEMIA, PAZ Y EQUIDAD

Como miembros del Grupo de Puebla convocamos a los esfuerzos de todos los partidos, movimientos y ciudadanos para que se convoque una reunión extraordinaria de la Asamblea General de Naciones Unidas que tenga como objeto una discusión sobre la gestión de la pandemia, preservando sin excepción la equidad social y una garantía de protección para los más vulnerables.

POLÍTICAS PÚBLICAS PARA GARANTIZAR EL MÍNIMO VITAL

Recordamos que el COVID-19 ha hecho evidente la necesidad de estructurar verdaderas políticas públicas de reconocimiento del derecho al mínimo vital mediante programas que tuvieron éxito en el pasado reciente de gobiernos progresistas y otros nuevos como la garantía de una renta básica inicialmente extraordinaria, para garantizar con dignidad las condiciones del confinamiento que se han decretado en casi todos los países latinoamericanos.

MORATORIA DE LA DEUDA EXTERNA

Como latinoamericanas y latinoamericanos planteamos la necesidad de reestructurar la deuda externa y en la medida de lo posible, lograr una moratoria que les permita a los Estados que la soliciten canalizar esfuerzos para atender la emergencia y redefinir de cara al futuro, las prioridades sociales desatendidas o delegadas en el mercado.

ASUMIR LA SALUD COMO BIEN PÚBLICO GLOBAL

La pandemia nos impone la necesidad de asumir la salud como un bien público global. Nos preocupa que sean los más vulnerables quienes terminen pagando los costos de la crisis. No existe dilema entre salud y economía, pues es inviable pensar en una reactivación del consumo, del ahorro y de la inversión con la amenaza latente de la pandemia.

PREOCUPACIÓN POR LA POSTURA DEL GOBIERNO DE COLOMBIA DE DESESTIMAR COMPROMISOS FUNDAMENTALES DEL ACUERDO DE PAZ

Como Grupo de Puebla expresamos nuestra preocupación por la paz en Colombia, seriamente amenazada por la postura del actual gobierno empecinado en desestimar compromisos fundamentales contraídos. El desconocimiento del rol histórico que sin condicionamientos ha desempeñado Cuba en varios procesos de paz en Colombia, condena cualquier posibilidad de revivir un esquema de diálogo con el Ejército de Liberación Nacional. Un eventual fracaso de la paz en Colombia sería, sin duda alguna, nuestro fracaso como humanidad.

POR UN NUEVO MODELO DE INCLUSIÓN SOCIAL

Consideramos que el escenario post COVID-19 plantea en Colombia la necesidad, esta vez inaplazable, de poner en marcha un nuevo modelo de inclusión social, que responda a estas necesidades exacerbadas por la coyuntura, a la vez que se defiendan, como activo fundacional del progresismo colombiano, los Acuerdos de La Habana, así como las reactivaciones de las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional, suspendidas indefinidamente por parte del gobierno actual.

POR UN NUEVO ESTADO CON FISCALIDAD Y MANEJO DE BIENES SOCIALES COMO LA SALUD

Proponemos que ese nuevo Estado prevea desde ya cómo gestionar la post-pandemia estructurando un régimen fiscal más equilibrado y devolviéndole a la esfera pública el manejo y distribución de bienes sociales, entre ellos la salud todo dentro del marco del progresismo.

POR UN LEVANTAMIENTO DE LAS SANCIONES A CUBA Y A VENEZUELA

Rechazamos las amenazas y sanciones contra Venezuela, así como aquellas retomadas respecto de Cuba y la forma como se ha desconocido su contribución a la paz en Colombia. En tiempos sin pandemia son condenables aquellas medidas, en tiempos pandémicos son sencillamente un crimen de lesa humanidad.

PRIMERA INTERNACIONAL PROGRESISTA

El progresismo que nos identifica como Grupo de Puebla debe articularse con el esfuerzo reciente de un grupo de intelectuales y figuras reconocidas de la izquierda para establecer la Primera Internacional Progresista. En la medida en que sumemos esfuerzos, una articulación de fuerzas progresistas en distintas latitudes nos fortalecerá y otorgará una mayor perspectiva respecto de nuestros retos futuros partiendo de las asimetrías enormes que marcan a nuestras sociedades.

LA UNIDAD PROGRESISTA

Reconocemos que la unidad es el camino. El progresismo colombiano y latinoamericano no se puede dar el lujo de enfrentarse. Eso sólo favorece a la derecha. Nuestros pueblos merecen los máximos esfuerzos unitarios. Para construir un mundo más justo lo primero que debemos hacer es unir las fuerzas del progresismo.

FUNDADORES Y FUNDADORAS DEL GRUPO DE PUEBLA:

Luiz Inacio Lula Da Silva
Dilma Rousseff
José Luis Rodríguez Zapatero
Ernesto Samper
Fernando Lugo
Rafael Correa
Celso Amorin
Jorge Taiana
Aloizio Mercadante
Marco Enríquez- Ominami
Clara López
Alejandro Navarro
Camilo Lagos
Gabriela Rivadeneira
Karol Cariola
Carlos Sotelo
Esperanza Martínez
Mónica Xavier
Daniel Martínez
Carlos Ominami
Maximiliano Reyes
José Miguel Insulza
Guillaume Long
Carol Proner

LÍDERES Y LIDERESAS DEL PROGRESISMO COLOMBIANO:

Gustavo Petro
Rodrigo Londoño
Sandra Ramírez
Iván Cepeda
Camilo Romero
León Valencia
Guillermo García Realpe
León Fredy Muñoz
Antonio Sanguino
Jorge Rojas
David Racero
Ángela María Robledo
Gloria Florez
Gabriel Becerra
Carlos Alberto Benavides
María José Pizarro
Patricia Lara
Alexander López
Carlos Ramón González
Consuelo Ahumada

Declaración-PDF

Compartido con SURCOS por Carmen Chacón.

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¿Una nueva ley del agua?

Ma. Elena Fournier S.*

Por el Derecho a la libertad de expresión que me cubre, una nueva ley del agua, ¡sí cómo no!, la que el Banco Mundial y su agencia privatizadora del agua, GWP, viene impulsado desde hace 20 años… nada es casualidad, todos los hilos están inteligentemente conectados y todos caemos redonditos de tontos, porque no leemos la letra menuda de estos proyecto de ley, como el que está ahora impulsando este sector, la No. 20.212 Texto Sustitutivo, Ley del Recurso Hídrico, que invito a ustedes a leerlo e si es posible que lo interpreten antes de que empiecen ustedes a promoverlo también.

Una de las piezas más importantes en este proceso ha sido la señora Yamileth Astorga (que ha sido asesora de la GWP-BM que no por casualidad ha estado dos administraciones como presidenta del AyA), como también los diferentes ministros del MINAE, etc., la exdiputada Maureen Ballestero, que ha tenido vínculos con la GWP-BM, etc.

Sólo un pequeño detalle de este proyecto de ley: el MINAE sería el dueño y señor, perdón, me equivoco, en la figura del señor ministro…quedaría el presente y futuro del agua, con su Dirección del agua que siempre ha estado al lado de los mercaderes del agua, la Coca Cola, Florida, en general las que embotellan el agua y la cerveza, las que no han sufrido en media pandemia, ninguna restricción o corte de agua.

Y ¿por qué creen algunos jóvenes periodistas que prácticamente eliminaron o la sacaron para ejecutarse?, desde la Casa Presidencial la señora Primera Dama (muy cercana a las Cámaras de construcción, etc.) el señor Presidente la MATRIZ GENÉRICA DE PROTECCIÓN DE ACUÍFEROS, ya aprobada y publicada Gaceta No. 193 12 octubre, 2017?, porque si ustedes leen este proyecto de ley del agua No. 20.212, tenían que eliminar esta Matriz y a SENARA, para adueñarse y controlar las aguas subterráneas, todo muy bien calculado, las aguas subterráneas son agua muy importantes y lo único que queda.

Este proyecto de ley, si ustedes leen bien, son para las transnacionales del agua, de los monocultivos de los postres (banano, piña, melón, sandía, etc.), no de la seguridad y soberanía alimentaria, como pretenden ahora, con la pandemia, decir o convencer en forma engañosa, las cámaras que los representan y las Ministras relacionadas a comercio exterior, economía, etc, que no pierden oportunidad para vendernos la idea de la «importancia» de exportar estos productos que son la nueva forma de explotación de los recursos naturales, del agua y de la esclavitud. (¿Por qué nadie dijo para cuáles empresas «fruteras» iban los esclavos nicaragüenses, en camiones de ganado, interceptados recientemente, ¿por qué los cubre la prensa y el gobierno?, eso es corrupción y es estar a favor de un sistema mercantil, esclavista y que se violentan los principios básicos de los Derechos Humanos.

Tengo todavía la esperanza de que jóvenes periodistas lean este proyecto de ley y que sepan que sus familias, ellos mismos van a ser muy perjudicados, ni qué decir los sectores más vulnerables, con este proyecto de ley, ¡sólo imaginen si este proyecto de ley pasa y tenemos otra pandemia, tendremos acceso al agua como lo tuvimos en cuenta gotas en esta pandemia!!, tendríamos que pagar un alto precio para obtener esas cuenta gotas que nos llegaron, la gente no se da cuenta de los alcances que tiene este proyecto de ley y de cualquier que venga del Banco Mundial-GWP.

El asunto con este tema del agua, los que promovieron esto que ya estaba como Derecho Humano internacional, que ya C.R. ha ratificado… es que, con ese «pretexto», se aseguran los mercaderes (ticos fieles a la GWP del BM) del agua, los que la promovieron…que el agua sea saneada, -estamos totalmente de acuerdo porque es un derecho….pero…es una forma de presionar para que se privaticen este tipo de servicio, como por ejemplo: con el tratado TISA (Trade in Service Agreatment o Acuerdo para el Comercio de Servicios ACS de los países ricos y de la OMC…nada tontos y caemos redonditos e ingenuos-as pensando que nos están haciendo un bien o un gran favor…pero ¿para quiénes?

*Ciudadana indignada y en contra de cualquier proyecto privatizador del agua

 

Imagen ilustrativa, UCR.

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¿Las “Feminazi”?

Alejandro Machado G

Arranco solicitando una disculpa por este clickbait o comúnmente llamado ciberanzuelo editorial, pero es porque estoy rotundamente convencido, de que al adjetivo “feminazi” al que llama un sector para descalificar las formas y consignas de miles de mujeres que cuestionan el estatuo quo, está tratando de dejar de lado esos esfuerzos de mujeres heroicas, que van desde aquellas de la campaña del 56-57, hasta esa que se levanta a hacerte el desayuno.

Compararlo con el fascismo ideológico nazi que significó la muerte de niños, niñas, mujeres y familias es algo grave y poco serio. En Costa Rica, dichosamente fue lo contrario, más bien fueron decenas de mujeres que marcharon al lado de hombres, las que contribuyeron en la libertad del pueblo, caminando largas horas para defendernos y nacer libres.

Mientras acá en 1856-1857, centenares de mujeres que marchaban atravesando selvas y topándose cualquier tipo de animal ponzoñoso para mantener a nuestras tropas, en marzo de 1857 en New York, miles de mujeres obreras textiles a esas que llamas “feminazis”, marchaban exigiendo mejores condiciones laborales. Posteriormente, la escalada de sus luchas por justicia social desembocó en que 120 mujeres murieran calcinadas en un incendio de la empresa textil por la que marchaban.

¿Por qué les pasó? ¿Por “feminazis”? ¿Los estudios de género son una farsa? Los estudios de género y las luchas de esas “feminazis” no solo va desde esas mujeres de la campaña o la figura de Pancha Carrasco y su excelente puntería, se da progresivamente en las aulas, en la educación, en la organización. Por ejemplo, a sabiendas de que no podían estudiar, con valentía muchas se atrevieron, se vistieron “como hombres”, se matricularon en el Liceo de varones y hasta se colaron en maratones internacionales.

Pese haber marchado en 1856-57, esas “Feminazis” no podían votar, estudiar, participar de la política. Ejemplo, Pancha Carrasco muere con una modesta pensión. La clave ha sido, lo que no podían hacer solas, lo hicieron juntas. Los esfuerzos de las “feminazis” creando la liga feminista de la mano de doña Ángela Acuña y otras sufragistas “feminazis internacionales”, que venían batallando contra opresión fueron elementos fundamentales.

¿De cuál opresión hablaban? De los argumentos que radicaban en la visión del caballero y la zapatilla de cristal: “No voto a favor de que las mujeres voten, porque no deseo tanto daño para la mujer costarricense”. Y así sucesivamente, los Don Juanes aparecían, “No creo que las mujeres deban votar pues no hay nada más sucio que la política y debemos hacer todo lo posible por mantenerlas al margen de la misma”.

El vehículo de la organización, la educación y lo feminazi fue lo que hizo que lo privado fuera algo público, logrando que el 30 de julio de 1950, la mujer ejerciera por primera vez el derecho al sufragio en comicios regionales y el 26 de julio de 1953 a nivel nacional.

Estas luchas pueden significar algo perverso para un sector, y es todo lo contrario. Es uno de los mayores logros reivindicativos para la democracia. Que no es un asunto solo de mujeres. En diario de 1951, señalaba “se a cabo la paz, se a cabo la tranquilidad. Las mujeres del 15 de mayo, las mujeres del 2 de agosto, serán simples grupillos anémicos y amorfos, a la par de las grandes concentraciones de mujeres que harán sacudirse a la república de punta a punta”.

A decir verdad, a 69 años de ese párrafo, qué visionario y vigente es. Abramos espacios y que nadie se quede atrás.

Gestor y promotor social

* Cédula 1-1437-0171

Imagen: http://bibliotecaescuelasanmartin1639.blogspot.com/2018/03/francisca-pancha-carrasco-benemerita-de.html

Ajuste económico en los tiempos del Covid-19

Jorge Hernaldo Jiménez Bustamante*

Las medidas sanitarias establecidas para combatir la pandemia han causado un deterioro trascendente del proceso económico, cuya magnitud es de una dimensión pocas veces vista en circunstancias anteriores.

La disminución de la producción y del empleo es de consecuencias graves para toda la comunidad, ante ella la responsabilidad del Estado como un todo es enorme e ineludible. El gobierno de la República y todas sus instituciones deben tomar las decisiones correctas para enderezar el rumbo de la economía.

La decisión más importante de todas ellas es la inversión pública extraordinaria que debe hacerse para generar producción y empleo.

El Estado, por medio de su Banco Central, es el ente emisor del medio de pagos de nuestra sociedad, y el dinero es el instrumento básico con que se mueve la actividad económica.

Ante la situación en que nos encontramos es necesario que el Estado emita el dinero necesario para reactivar la economía por medio de la inversión pública. Para ello no es necesario que continúe endeudándose con terceros cuando lo puede hacer con sí mismo.

Veamos: ¿de dónde proviene el temor, casi un tabú para muchos, de que el Banco Central le preste al Gobierno, para que este invierta por sí mismo o pague su deuda con la Caja Costarricense de Seguridad Social, para que esta invierta en la construcción y equipamiento de las instalaciones clínicas y hospitalarias?

Una errónea interpretación de una teoría económica ha causado esta aterrorizada actitud ante la llamada, por algunos, emisión inorgánica de dinero; a la cual se le atribuye la “pandemia” de la inflación.

Lo cierto del caso es que no en todas las contingencias sucede lo mismo y por el contrario de lo que algunos creen, en situaciones como la actual es necesario y obligatorio que se actúe con decisión, como solo un estadista con visión sería capaz de hacerlo.

Veamos por qué decimos que una emisión monetaria extraordinaria sería conveniente y no generaría inflación. La teoría monetaria o monetarista dice que la emisión monetaria multiplicada por la velocidad de circulación del dinero debe ser igual a la cantidad de transacciones económicas multiplicadas por los precios. Esa igual se presenta así: MxV=TxP.

Luego si la economía está en pleno empleo las transacciones son constantes y la velocidad de circulación del dinero también, ya que la gente no tiene por qué cambiar su patrón de gastos, entonces si se hiciera una emisión monetaria que aumentara la cantidad de dinero en poder de la gente, esto provocaría un aumento en el nivel de los precios en la otra parte de la igualdad y se estaría desatando la inflación.

Pero hoy en día la situación es muy distinta, estamos lejos del pleno empleo, mucha gente está desocupada o recibiendo menos ingresos, y los que no, están precaviendo situación en deterioro, lo que los ha llevado a un gasto menor al habitual, entonces la velocidad del dinero ha disminuido y eso se ha manifestado en un aumento de las cuentas en los bancos y en una disminución de los nuevos créditos. Queda implícito en lo anterior que las transacciones tampoco son las mismas.

Ahora bien, si la emisión monetaria aumentara, y se concretara en préstamos del Banco Central al Gobierno, dada la depresión de la actividad económica y la menor velocidad de circulación del dinero, no tendría por qué aumentar el nivel de los precios, por el contrario, serían las transacciones económicas las que se verían incentivadas y si el Estado usa el dinero en inversiones públicas o en crédito barato para la inversión privada, así sería.

Veámoslo en una representación numérica:

Si antes de la pandemia M fuera 1000, V fuera 10 entonces si T=100, P=100

La igualdad sería 1000×10= 100×100.

Si en la época del COVID 19 la emisión monetaria fuera la misma y los precios casi no han variado y las transacciones han disminuido por ejemplo a 80, entonces la igualdad sería:

1000X 8= 80×100. Suponiendo una velocidad de circulación que satisfaga la igualdad.

Si el Estado se propusiera incentivar la actividad económica aumentando la emisión monetaria, y conduciéndola a la inversión, las transacciones entonces tenderían a aumentar en casi la misma proporción, por lo cual el aumento de precios sería poco significativo.

Esto de lo que estamos hablando no es una discusión teórica, he usado la teoría monetaria para demostrar un error interpretativo muy común. Pero es la realidad de lo que ha sucedido y está sucediendo en el mundo, lo que nos debe conducir hacia una interpretación correcta de la necesidad de aumentar el circulante y la inversión pública. –Tanto los bancos de la Reserva Federal (la Fes) como el Banco Central Europeo han mostrado que hay momentos económicos en los cuales es necesario aumentar la emisión para incentivar la actividad económica real.

Y la situación actual es de la más relevante necesidad de una medida cuyo beneficio es evidente y las consecuencias negativas que pueda generar no son más que un prejuicio proveniente de una generalización indebida, que hace ya buen tiempo que ha quedado atrás.

* Cédula número 9 0012 06 09, email: johjibual@gmail.com, Curridabat San José

¿Revivir el escenario de las elecciones de febrero-abril del 2018?

Vladimir de la Cruz

Cuando un grupo de diputados intentó revisar lo actuado por el Poder Ejecutivo, por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y por la propia Sala Constitucional, respecto al matrimonio igualitario, con la finalidad, o mala intención, de que en los próximos 18 meses se sometiera de nuevo a votación, y discusión parlamentaria, sencillamente hicieron cálculos que, de nuevo, en esos 18 meses estaríamos, justo en el momento del próximo proceso electoral del 2021-2022, alrededor de octubre y noviembre del 2022, discutiendo este asunto, que ya está fallado judicialmente.

Puesto así, políticamente, podía resultar un nuevo alboroto nacional, atizando sentimientos religiosos alrededor del concepto del matrimonio católico, cristiano o religioso, del cual quienes lo defienden a ultranza, lo señalan como matrimonio de hombre-mujer, porque así lo definen religiosamente.

Sin embargo el matrimonio es una situación de la realidad entre dos personas. En el caso costarricense, desde 1888, la figura del matrimonio como concepto, como categoría social de reconocimiento de parejas, que viven juntas, solo es válido el matrimonio civil, el matrimonio que se lleva a cabo ante la autoridad civil competente, y que se inscribe en el Registro Civil de personas, época de 1888, en que esta Institución también surgió.

Antes del Registro Civil, en 1888, los matrimonios se realizaban ante las autoridades eclesiásticas porque eran las que llevaban los registros de nacimientos por los bautizos, los matrimonios y las defunciones. Era una época donde la religión católica era dominante. Así venía siendo desde que los españoles la impusieron con su llegada a América, impidiendo el ejercicio de otras religiones, prohibiéndolas en su práctica, monopolizando las creencias religiosas y “satanizando” a quienes no tuvieran o profesaran la religión católica.

Las leyes liberales, que iniciaron en 1882, se fortalecieron en 1884 y se consolidaron en 1888, separaron los asuntos religiosos del Estado, se separó incluso la enseñanza religiosa de la educación pública. Con ello la sociedad costarricense, sin enseñar religión católica en las escuelas y colegios, no se hizo menos religiosa ni menos católica, porque su enseñanza se fortaleció donde debía darse, en el hogar y en la Iglesia.

Esa separación de hecho se mantuvo hasta el primer año de la Administración de Rafael Ángel Calderón Guardia, cuando como resultado del Pacto para que la Iglesia apoyara su candidatura presidencial, en 1939, se acordó derogar las leyes liberales en lo que afectaban los intereses de la Iglesia Católica.

Al crearse el Registro Civil y al establecerse el divorcio, como un elemento importante de la figura del matrimonio, se le asestaba un golpe a la idea religiosa del matrimonio, porque el matrimonio eclesiástico en teoría no debe disolverse nada más que con la muerte de los cónyuges. En un Concilio en que esto se discutió, hubo quienes sostuvieron la tesis que el matrimonio religioso no se disolvía con la muerte. Finalmente se impuso la idea que la muerte sí acaba el matrimonio y permite que el viudo o la viuda puedan volverse a casar bajo el “sacramento” del matrimonio.

El matrimonio civil se impuso. Todos los costarricenses desde entonces realizan su acto matrimonial bajo los preceptos del matrimonio civil, y solo los actos matrimoniales que se inscriben en el Registro Civil son válidos ante el Estado y la sociedad costarricense.

Los actos religiosos que tienen la figura del matrimonio, ante autoridades religiosas, curas o pastores autorizados, son válidos dentro de la Iglesia Católica, o las otras iglesias, pero solo son válidos públicamente si se inscriben en el Registro Civil. Los sacerdotes y funcionarios eclesiásticos autorizados, para realizar esos matrimonios, ante el Registro Civil son Auxiliares de la institución estatal, y tienen obligación de inscribir dichos actos matrimoniales para que públicamente sean reconocidos.

Por razones religiosas puede haber personas que moralmente solo se sientan casados si lo han hecho por la Iglesia o por las tradiciones religiosas que profesan.

A los que no son religiosos, ¿en qué los afecta que personas que son religiosas se casen por sus tradiciones, ritos y religiones? En nada. Son sus prácticas, sus creencias, sus derechos. Se les debe respetar.

Así, la sociedad costarricense desde 1888, especialmente desde ese año, tenía dos grupos de personas que se les autorizaba, y así se les reconocía el matrimonio, ante el Estado y la Sociedad costarricense, los que se casaban por la Iglesia y los que se casaban ante las autoridades estatales facultadas para realizar los matrimonios. Era también un asunto de reconocimiento de relaciones amorosas entre personas. Se respetan ambos grupos, independientemente si los católicos veían con malos ojos a los que se casaban civilmente. Los que se casaban por la vía civil nunca vieron con malos ojos a los que se casaban por la Iglesia. Era un asunto de definiciones personales, de respeto y de tolerancia.

En aquella época, antes de 1880 no se permitía el culto de otras religiones. De hecho estaban prohibidas en su práctica. La construcción del Ferrocarril al Atlántico, como se decía, al traer mano de obra extranjera, que profesaba otros cultos religiosos, obligó a que el Estado permitiera el ejercicio de esas otras religiones. Así se introdujeron las religiones cristianas no católicas, y algunas prácticas religiosas de los chinos y de los negros en la región de Limón y de la construcción del ferrocarril.

La Iglesia Católica por su parte arreció contra esas prácticas que se fueron introduciendo y expandiendo en el resto del país. Impuso, en sus feligreses, los carteles que se ponían en las ventanas de las casas “aquí somos católicos y no admitimos propaganda protestante”. Aun así, aprendieron, ambos grupos, católicos y cristianos no católicos, a sobrevivir, sobrellevarse, tolerarse y finalmente a “disputar las almas” en el campo de sus prácticas y cultos religiosos.

Los no católicos, pero creyentes, fueron obligados a casarse por el Estado, ante el Estado, ante autoridad civil, y antes o después, en sus cultos religiosos podían hacer una ceremonia religiosa de acuerdo a sus creencias cristianas no católicas.

Así la sociedad costarricense llegó a tener tres grupos de personas frente al matrimonio: los católicos que se casaban entre ellos, con sus ritos y que podían inscribir sus matrimonios en tanto el sacerdote era un Auxiliar del Registro Civil, los no católicos ni creyentes que podían casarse directamente ante la autoridad civil competente, y los cristianos de otras denominaciones, que debían casarse obligadamente en el plano civil para que se les reconociera su unión libre de amor, aunque después realizaran algún otro acto religioso sellando ese vínculo, pero sin que ese acto religioso fuera oficialmente reconocido por el Estado, como sí lo es el matrimonio católico.

La sociedad costarricense es una trama de relaciones sociales intensa e inmensa. Probablemente en todos los tiempos ha habido relaciones de parejas homosexuales, hombre hombre, mujer mujer, así como ha habido relaciones de infidelidad, violando sus cánones religiosos, entre las parejas y matrimonios de católicos y de cristianos no católicos, como entre los no creyentes. Por razones religiosas, que impactaron la vida civil y legal, los homosexuales fueron perseguidos, estigmatizados, anatemizados, obligados a realizar sus afectos y expresiones amorosas, y sus manifestaciones de amor, como lo hacían las otras parejas, independientemente de sus cultos religiosos, a escondidas, “en el closet”, como llegó a decirse. Pero eran situaciones reales, de todas las familias, fueran religiosas o no.

El desarrollo de los Derechos Humanos y de las Libertades Civiles, poco a poco, fue impulsando el reconocimiento de los derechos al matrimonio, reconocido por el Estado, no por las Iglesias, de estas personas. Las iglesias pueden no reconocer y hasta rechazar estos matrimonios, pero no pueden impedirlos si se trata de Igualdad de Derechos, de Igualdad de Libertades, de Igualdad de Realización Humana. Tampoco pueden actuar para obstaculizar que a las personas homosexuales se les reconozca el derecho al matrimonio ante el Estado como lo realizan los otros grupos de personas en la sociedad costarricense. Se trata de un Derecho de Igualdad Real.

Los grupos de parejas homosexuales no se oponen a la existencia de esas otras prácticas de reconocimiento de matrimonio. No es asunto de ellos, como no debe ser asunto de los creyentes, católicos o no, el que personas del mismo sexo quieran casarse, quieran mostrar públicamente sus relaciones de amor, de afecto, de compañía, de solidaridad entre ellos, y que se les reconozca como tales, y se les respete en el ejercicio de su vida íntima, de amor, de pareja, ante la sociedad. Esta es la esencia de esta discusión.

En las pasadas elecciones frente a la acción y consulta interpuesta por el Poder Ejecutivo ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, se provocó una Resolución que obligó al Estado costarricense a reconocer el Derecho al matrimonio de las parejas homosexuales, en igualdad de condiciones y situaciones jurídicas, al que tienen las parejas no homosexuales. La Sala Constitucional de la República avaló dicha Resolución y postergó su entrada en vigencia hasta el próximo martes 26 de mayo.

Frente a esto, un grupo de diputados, 24, entre ellos de Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana, se movieron con una maniobra legislativa para que la entrada en vigencia de esta disposición se alargara por 18 meses, y se pegara con el próximo proceso electoral. Probablemente pensaron que si eso se provocaba tendrían de nuevo un escenario, parecido al de los meses de enero a febrero y de febrero a abril del 2018, cuando el país se puso en tensión alrededor de esta temática para definir el resultado electoral, y desplazar en ese debate a los partidos Liberación Nacional y la Unidad Social Cristiana. Estos dos partidos, ante los partidos pentecostales o neopentecostales, nada tienen que hacer en esta lucha conservadora. No sacan tajada electoral. Pierden parte de sus electorados, como quedó demostrado en el 2018.

Por eso parece estúpido políticamente que haya habido diputados de estos partidos promoviendo esa nueva consulta ante la Sala Cuarta cuando bien podían ver que, en el escenario electoral del 2021-2022, estos partidos no iban a desplazar, en ese debate ni agitación política electoral, a los partidos cristianos no católicos, fundamentalistas y neopentecostalistas. Se estaban pegando tiros en los pies y en las piernas. Pero así es la ceguera y la estupidez política algunas veces.

Dichosamente el lunes fue rechazada, por una mayoría parlamentaria, sensata, inteligente, proclive a fortalecer los Derechos Humanos, a enriquecer la imagen pública, bien ganada que tiene nuestro país en el plano internacional, la acción que querían hacer de tipo guerrillero, terrorista, contra las Resoluciones judiciales ya en marcha, y de poner nuevamente al país en un debate ya superado, incluso electoralmente, con el resultado de las elecciones del 2018.

La temática de la Agenda electoral y Política del 2022 ya está apareciendo, ya está surgiendo, ya se ven los aires contra el gobierno del Partido Acción Ciudadana, desde todas las tiendas políticas, sobre todo cuando este Gobierno ha venido manejando la crisis de la Pandemia del Coronavirus con gran excelencia.

Démosle aire al debate político. Aceptemos con tolerancia, al menos, la nueva situación jurídica de los ciudadanos costarricenses en materia del llamado matrimonio igualitario. Los que defendemos este matrimonio no tenemos problema con ninguna otra forma en que quieran realizarse los matrimonios, desde las llamadas uniones libres, matrimonios católicos, matrimonios civiles o estos llamados matrimonios igualitarios, que a todos los efectos serán Matrimonios Civiles Entre Dos Personas del mismo Sexo. Esta es su verdadera denominación.

Los grupos pentecostales y neopentecostales si quieren una buena lucha, luchen porque a sus Iglesias se les dé igual trato que a la Iglesia Católica, en la celebración de sus ceremonias religiosas de matrimonio, y que a sus pastores, los de las principales Iglesias, reconocidas, no las iglesias con pastores de garaje, para la celebración de sus matrimonios se les dé el mismo trato de Auxiliares del Registro Civil. Si quieren luchas háganlo reclamando igualdad de condiciones, ante el Estado, con la Iglesia Católica. Ahí tienen su lucha social y política, y si la quieren hacer electoral, también. Que los igualen en el Artículo 75 constitucional o que se elimine ese Artículo. ¡Luchen por eso!

Dudas en torno al ministro de Hacienda – dos opiniones

En relación con las preguntas recibidas en SURCOS en torno al ministro de Hacienda -y que se puede leer en este enlace https://wp.me/p6rfbZ-blurecibimos el siguiente comentario de Gabriel González Vega:

“Entiendo que el ministro sufrió de una apendicitis, que es un problema de salud súbito e inesperado. Y, si se le brinda buena atención médica, pronto estará recuperado y podrá trabajar. Por otro lado, hay un implícito en la pregunta sobre las municipalidades y la regla fiscal. Se puede estar en desacuerdo con esta. Y luchar por cambiarla o eliminarla. Pero cuestiono que se hagan excepciones, que favorecen la politiquería y el clientelismo. En eso coincido con el ministro. La mayoría de las municipalidades son muy ineficientes y corruptas. Esto de sobra se sabe. ¿Por qué privilegios fiscales? ¿Ahora ser progresista es sumar a los intereses de la ineficiencia y la corrupción de alcaldes cuestionados?

Si se tratara del ICE, la Caja, las universidades públicas, podría discutirse. Pero difícilmente, de hecho, haya instancias más corruptas, inútiles y reaccionarias que las municipalidades. No todas, mas, si, demasiadas”.

Por su parte una lectora de SURCOS que prefiere mantener su nombre en reserva nos escribe:

“Nuestro Ministro de Hacienda viene de los Bancos que más tienen influencia en las políticas de todo el mundo. Estos bancos PRIVADOS dictan el comportamiento que tienen que seguir los Estados, que obligan a aceptar préstamos para quitarle, poco a poco, soberanía (véase Grecia, e Italia también), No permiten que, como hacen USA y China, por ejemplo, pongan en circulación más dinero para aliviar la economía de su propio país. El FMI y el BM están imponiendo sus reglas a las naciones que tienen deudas siempre más pesadas.

Mi opinión es que este señor sigue a los mandos de estas entidades, repito, privadas, y potentísimas, cuando dice que ‘tiene la obligación’ de tomar este camino”.

SURCOS publicará nuevas opiniones que surjan sobre este tema.

Dudas en torno al ministro de Hacienda

Varias personas del movimiento social se han comunicado con SURCOS para expresar dudas en torno al ministro de Hacienda, Rodrigo Chaves Robles. SURCOS las comparte en esta nota:

  1. Se ha informado por parte del despacho del ministro que él se encuentra con problemas de salud, por lo cual se ha internado en un hospital privado. Duda: ¿Cuál es el estado de salud del funcionario y cuándo se espera que sea dado de alta en esa empresa dedicada a ofrecer servicios de atención de la salud?
  2. Dado que la próxima semana está prevista una reunión para encontrar soluciones a la situación financiera de la CCSS, y que este funcionario será pieza clave en esa reunión, ¿se espera que para esa fecha el ministro estará recuperado o se nombrará un ministro o ministra en condición interina con capacidad para tomar decisiones?
  3. Como el ministro Chaves Robles envió al presidente de la república una carta solicitando el veto para que no se deje de aplicar la regla fiscal a las municipalidades, y dado que ha trascendido que la nota tomó por sorpresa al mandatario, las preguntas que surgen son estas: ¿Por qué el ministro inicia la carta diciendo que es «su obligación» hacer esa solicitud? ¿Con quién o quiénes debe cumplir esa «obligación»? Si era una obligación, ¿por qué no lo conversó con el presidente para conocer su directriz y más bien se elige el camino de una carta que se hace pública? ¿Conoce el ministro los usuales procedimientos políticos en casos como este entre un funcionario de su rango y el presidente que le nombró? ¿Hay otras fuerzas que están actuando sin que se muestren públicamente?

SURCOS invita a quien tenga respuesta o comentarios sobre estas dudas a hacerlas llegar a nuestro correo para publicarlas, asimismo, estaremos pendientes de nuevas interrogantes si surgen.

periodico.surcos@surcosdigital.com

Diálogos: Construcción de alternativas de desarrollo

«El camino lo forjamos nosotros y nosotras»

La Maestría Centroamericana en Sociología, UCR, le invita este jueves 21 de mayo a las 6 p.m. vía Zoom, a Diálogos: Construcción de alternativas de desarrollo.

Se contará con la participación de M.Sc. Sergio Reuben Soto, Dra. Nancy Piedra Guillén, Bach. Sofía Guillén Pérez y Dr. Robero Ayala Saavedra.

 

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