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La vida es una lucha sempiterna

Alberto Fonseca

Lucha del trabajador por sobrevivir ante la avaricia del capital por sacar el máximo de ganancia.

Lucha del poderoso por conservar su poder.

Lucha del campesino por subsistir en su parcela improductiva.

Lucha del empleado público y privado por tener un mundo mejor.

Hemos dado una lucha justa y necesaria. Se ha desnudado la clase gobernante hasta sus huesos. Ha quedado claro quién defiende a quién. Quiénes nos representan con lealtad en los poderes del Estado. La vida continúa. La lucha no se detiene. Adelante trabajadores de la Educación y del sector público. Somos el último bastión de la democracia.

Felicito a las maestras y maestros que lucharon con hidalguía por una Costa Rica más justa y equitativa. Adelante. Siempre en la lucha. La hora de Juanito Mora sigue vigente.

 

Imagen con fines ilustrativos.

Enviado a SURCOS por el autor.

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El neoliberalismo es el nuevo principio de la Constitución

Oscar Madrigal

Hasta el voto de la Sala IV sobre el proyecto fiscal, el capítulo de Garantías Sociales tenía su fundamento en el principio cristiano de justicia social y nuestro Estado se definía como estado social, con el fin, como dice la Constitución, de “procurar una política permanente de solidaridad nacional”. (Art. 74). El otro principio fundamental en materia social que establece la Constitución es que “El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del país” (…) “y el más adecuado reparto de la riqueza”. (Art. 50). Pues bien, a partir del viernes pasado, el nuevo principio constitucional, según esos magistrados, es el equilibrio de las finanzas públicas.

En consonancia con esta posición el Estado Social queda supeditado a que no se rompa la relación ingresos-egresos del Estado, con lo cual los derechos sociales o individuales, dependerán en el futuro de la “solvencia económica estatal”. Textualmente lo dice: “De manera inexorable, debe existir un equilibrio entre los derechos prestacionales y la solvencia económica estatal, ya que los primeros dependen de las posibilidades materiales propiciadas por la segunda”.

De esta manera los derechos existirán siempre y cuando hayan recursos; por ejemplo, habrá medicinas contra el sida, si la Caja tiene recursos, electricidad en zonas alejadas sin al ICE le genera un equilibrio financiero, clínica de fertilización en vitro si Salud posee dinero o simplemente salarios crecientes si el Ejecutivo tiene plata.

Los magistrados lograron que la austeridad neoliberal adquiriera rango constitucional, el viejo y añorado sueño de Miguel Ángel Rodríguez de incluir un capítulo en la Constitución de Garantías Económica, lo lograron sin discusión alguna nuestros neoliberales con este fallo.

Además, la Sala IV (que ya no es constitucional) da otro paso: el Estado social de derecho “ideal” es el Estado Social de Derecho “posible”, es decir, se constriñen las prestaciones sociales y por tanto los derechos a la política de equilibrio presupuestario. Este, sin duda, es un cambio radical en la concepción de los derechos de los habitantes, los cuales ahora deben limitarse a lo que presupuestariamente es posible, con lo cual no habrá avance posible en el futuro.

En fin, la decisión de estos magistrados, es una pieza sacada del neoliberalismo, adosadas con un fuerte tinte inhumano, sin análisis jurídico y alejado de los principios que hasta ahora habían orientado la Constitución y el Estado costarricense.

Imagen tomada de http://dfiscal.blogspot.com

Compartido con SURCOS por Juan Carlos Cruz Barrientos.

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Grandes defraudadores en Costa Rica: La turbulencia va en aguas profundas

Luis Paulino Vargas Solís

Director CICDE-UNED

Presidente Movimiento Diversidad

Se hace pública la lista de grandes empresas que reportan cero ganancias y no pagan un cinco al fisco. Por favor, no nos quedemos en la anécdota. En esta materia, las aguas profundas son mucho más turbulentas que las superficiales.

1) El fraude fiscal grandote –como el de este tipo de empresas– es un fenómeno de “elusión” más que de evasión. O sea: se gesta en muy sofisticadas firmas de abogados y contadores, con la complicidad de grandes bancos. Mediante estrategias muy agresivas aprovechan cualquier pequeñísimo resquicio de la ley, para evitar el pago de impuestos. La “evasión” la hacen los pequeños, que simplemente caen –muchas veces por necesidad– en incumplimiento directo de la ley. Los grandotes recurren a mecanismos mucho más sofisticados y, por ello mismo, mucho más penumbrosos y retorcidos.

2) Estos grandes defraudadores –y sus abogados y contadores– no tienen en empacho en justificarlo. “Es legal”, dicen, con toda su carota lavada y sin el menor temblor en la voz. Tal cinismo es quizá la mejor prueba de su espíritu delincuencial. Trajeado elegante y exquisitamente perfumado. Pero delincuencial al fin. Porque lo suyo consiste en una operación deliberada tendiente a “exprimir” la ley hasta el límite de sus posibilidades y mucho más allá. Y hacerla decir lo que jamás estuvo en el espíritu del legislador que dijera. Es una operación de fraude planificada con rigor y meticulosidad, y por ello mismo mucho más espernible.

3) Ese fenómeno del “gran fraude” es un negocio –mejor dicho, una mafia– de alcance global: son redes de paraísos fiscales, firmas de abogados y contadores, bancos y diversas entidades financieras opacas. Toda una trama criminal globalizada dedicada a robar y saquear a los pueblos del mundo. No se combate, excepto marginalmente, con legislación y esfuerzos de escala puramente nacional.

4) Los países ricos –destacadamente Europa y Estados Unidos– que se muestran tan severos si de sancionar los incumplimientos tributarios de los pequeños países se trata, en realidad hacen un permanente ejercicio de hipocresía y doble moral, puesto que, de hecho, dentro de sus propios territorios hay grandes paraísos fiscales, donde se oculta la riqueza de los muy-muy ricos y de las grandes corporaciones transnacionales. Nevada, Delaware, Montana, Dakota del Sur, Wyoming y Nueva York son, en lo que a Estados Unidos compete, verdaderos paraísos fiscales. Pero Estados Unidos mismos, como país, y en su integralidad, lo son: por su negativa reiterada a colaborar con otros países en materia tributaria. Dentro de la propia Unión Europea están Luxemburgo, Irlanda e incluso Alemania, que tanto presume de ser ejemplo de orden y rigor. Por ello, mucho del “milagro” económico irlandés es pura ficción, inflada artificialmente por transnacionales que evitan impuestos localizando en Irlanda ganancias que se generaron en otros países. Como también Mónaco, Liechtenstein y diversas islas británicas. Hong Kong…y Suiza, desde luego, quizá el más glamoroso paraíso fiscal del mundo.

5) La competencia ruinosa entre países, cada quien intentado ofrecerle a las transnacionales las más bajas tasas tributarias posibles, es parte de este problema. Ello posibilita que se defraude el fisco de los países que mantienen tasas algo más altas, debilita los sistemas de seguridad social públicos y lanza las cargas impositivas sobre las clases medias y los más pobres.

6) Las grandes empresas –algunas de capital nacional, otras transnacionales– que aparecen en esta infame lista que se dio a conocer el día de hoy, seguramente alegarán que no hay hecho nada fuera de la ley. Son del tipo de ladrones que después de robar exigen que se les agradezca habernos dejado con vida. Y, por su poderío económico, podemos apostar que defraudan gracias a la “colaboración” de sus altamente remunerados asesores en materia jurídica y financiera. De seguro lo suyo es una defraudación que, por lo menos en parte importante, opera a través de esas redes globales a que hago referencia.

7) Si el fraude es global, se le debe combatir globalmente, mediante una vigorosa estrategia de cooperación de alcance planetario y tomando medidas enérgicas de sanción –incluso de proscripción explícita– de todos los paraísos fiscales del mundo.

8) De ahí la urgencia de que la política de combate el fraude tributaria dé el salto: es imprescindible construir una red planetaria de gobiernos y organizaciones ciudadanas que persiga a los ladrones y los exhiba a la luz del día. Y los gobiernos que no colaboran deben ser abiertamente denunciados y visibilizados como tales, algo que la OCDE –al fin y al cabo es solo el “club de los países ricos”– jamás hará, por más que se llenen la boca hablando de estrategia conducentes a combatir el fraude fiscal. Sola una ciudadanía global, empoderada y articulada a nivel planetario, podría lograrlo.

9) Hoy hemos conocido las grandes empresas que –pobrecitas ellas– reportan cero ganancias. Seguimos sin saber los nombres de quienes están detrás de esas empresas. Si son de capital nacional, con más razón. Pero incluso las transnacionales, cuyos representantes y socios locales deben dar la cara. El caso es que los “ricos-realmente-ricos” siguen fuera del radar. Hoy mismo La Nación –en su infatigable y obsesivo ataque contra empleadas y empleados públicos– saca a relucir lo que se les paga a quienes trabajan en la educación (véase aquí), sugiriendo, de forma nada sutil, que son salarios “excesivos”. Con escándalo nos dice: “El 52% de los docentes del MEP reciben salario mayor a ¢1 millón al mes”. Pues vea usted el contraste: hace dos meses, el Semanario Universidad sacó un reportaje sobre el salario reportado a la Caja Costarricense del Seguro Social por los “superricos” (aquí). 271 personas con salarios superiores a 15 millones de colones, inclusive 44 por encima de los 35 millones ¿Quiénes son esas personas? No lo sabemos, y con toda certeza La Nación jamás los publicará.

10) Pero el asunto va mucho más allá, porque, a decir verdad, los ingresos de los “ricos-realmente-ricos” no son salariales, excepto en una porción muy reducida. Sus ingresos vienen de otras fuentes: acciones de empresas; rendimientos de fondos de inversión o fondos inmobiliarios; bonos del gobierno; inversiones en bolsas de valores fuera de Costa Rica, alquileres de edificios de oficinas o de apartamentos, etc. Los datos que el Semanario Universitario publicó eran exclusivamente salariales. No tenemos ni la menor idea de cuánto sea lo que esa gente superrica obtiene de estas otras fuentes ¿Y cuánto pagan de impuestos? Nadie los sabe. Lo dicho: están fuera del radar, protegidos por las leyes, escudados detrás del silencio cómplice de los grandes medios (de los cuales son también propietarios), cobijados por sus amistades políticas de muy alto nivel.

11) Ese es el paso que sigue: visibilizar, con nombres y apellidos, a esas personas y saber, al centavo, cuánto pagan de impuestos.

 

Enviado por Luis Paulino Vargas Solís.

https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2018/12/grandes-defraudadores-en-costa-rica-la.html

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Boletín de Observatorio de la Política Internacional

BOLETÍN N° 66 (JULIO-AGOSTO 2018)

Lista de contenidos

* Vistazo a la región (julio-agosto 2018) https://opi.ucr.ac.cr/node/1265

* Elecciones de medio periodo en los Estados Unidos: radiografía de un país en transición https://opi.ucr.ac.cr/node/1262

* Cronología de la Política Exterior de Costa Rica (julio-agosto 2018)

https://opi.ucr.ac.cr/node/1263

* Comisión Permanente Especial de Relaciones Internacionales y Comercio Exterior de la Asamblea Legislativa (julio agosto 2018) https://opi.ucr.ac.cr/node/1264

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Enviado por Observatorio de Política Internacional.

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De «ganadores» y «perdedores»

Jiddu Rojas Jiménez

No uso mucho esas «categorías» inerciales, crueles y superficiales la mayoría de las veces… Me resultan chatas e innobles generalmente, menos si se le asignan a personas de carne y hueso. Esto, a sabiendas de que la política es un campo minado, de contradicciones políticos y antagonismos de clases, y de fuerzas sociales encontradas. La política deviene así un campo Heteronómico, donde casi no hay espacio para la Autonomía racional (Kant) del ser humano, salvo como horizonte utópico regulador… Es triste pero cierto.

En consecuencia creo que no hay dueños de la verdad acá, ni de la moral, ni menos de la política «principista» progresista o de izquierdas.

Concreto y me actualizo: En determinado momento admito que hubo una gran confusión acerca de complejos temas técnicos del mentado Plan Fiscal impuesto. Es un tema complejo, y el problema del Déficit es real, y no es un invento de esta Administración. Así honestamente lo creo.

Personalmente incluso, comencé mirando como inevitable al Plan Fiscal, siempre con una posición muy crítica y «posibilista». Conforme el debate político subió de tono, traté de hacer un esfuerzo por estudiarlo más críticamente, y de nunca traicionarme como Librepensador, y como un ciudadano de a pie más, pero con claras y fundadas convicciones democráticas de izquierdas. Así que radicalicé mi postura inicial respecto del polémico Proyecto.

En consecuencia, puedo decir con solvencia ética y racional que desde hace meses, ya estaba en contra de este Proyecto en concreto, y por considerarlo regresivo.

No me va el papel de fanático político sectario a estas alturas del partido, pero tampoco de oportunista y de arribista diciendo o escribiendo notas complacientes con la inconsecuencia política de nuestra cotidianeidad republicana.

Así que debo decirlo: Uno de los extraños grandes ganadores de esta controversial Huelga Nacional fui yo… mi consciencia (no mi ego).

«Dichoso aquel que no le debe nada ni los hombres ni a los dioses», repetía mi Padre… porque es libre de decir y de hacer lo que su consciencia libre le dicte.

Así que me sumo entre los afortunados/as que fuimos educados/ as por las movilizaciones populares recientes. Mal conducidas estratégicamente o no, con diferencias con sus dirigentes sindicales principales o no, etc., no importa, y sin caer en ningún obrerismo trasnochado, tuvimos la virtud de escuchar, cuestionar, estudiar y reflexionar a todos los bandos… y de aprender del pueblo político organizado.

Esto no significa convertirse jamás en un intolerante o justificar la intolerancia. Ni dejar de cultivar la amistad y respeto, y el debate racional con otros ciudadanos/as que piensan diferente respecto de esta dramática coyuntura nacional.

Quiero finalmente, mencionar a uno de estos grandes amigos y compañeros de otras grandes luchas, con el que ahora con sinceridad, me separan diferencias respecto del Plan Fiscal… pero con quien tengo coincidencias sobre sobre otros aspectos de la defensa del Estado Social de Derecho y de las conquistas históricas populares…

Quiero mencionar en concreto, a Federico Picado, con quién tuve el honor de degustar un tamal y un café como buenos ticos hoy más temprano… y de quién sigo aprendiendo desde su calidad humana y su vasta experiencia política al servico de la Patria.

Excursus:

Soy sin embargo, muy claro: el Gobierno CAQ-Piza con todo respeto, hizo un giro económico casi sin retorno; es un barco que se adentró en las peligrosas aguas del Neoliberalismo, con un gran hueco en la izquierda que hace aguas… Pero vendrá más. Vendrá un hueco por derecha, porque esas alianzas no son estratégicas sino apenas tácticas… y vendrá el tiempo de crujir de dientes… porque fue usado. Algunos incluso, nos sentimos usados/as nosotros mismos…

Y entonces, el segundo Gobierno PAC (Partido por el que voté dos veces ya, y ahora en vías de extinción), puede quedar sólo, doblemente solo, sin el apoyo popular y divorciado de los sectores progresistas que (como el suscrito) lo apoyamos contra el Fundamentalismo inicialmente, pero sin la derecha tecnócrata neoliberal que lo puso a hacer el trabajo sucio de la derecha bipartidista y del gran capital financiero local y global. Porque «de lo tibio vomitaré»…

¿Es este en realidad un Gobierno PAC? Si bien en política hay muertos que resucitan (el PUSC lo demostró), me atrevo a preguntar, ¿qué será del PAC y de sus cenizas?

La inteligente Oligarquía tica y el nuevo capital financiero globalizado tardaron décadas en penetrar al viejo PLN socialdemócrata de Figueres Ferrer y convertirlo en la Cueva de Alí Baba y los Arias…e imponer su proyecto neoliberal y la llamada «tiranía en democracia» (Oscar Arias dixit).

Bueno, con todo respeto, al PAC lo penetraron y controlaron en apenas 4 y medio años… Me resulta muy molesto ver como se repite la historia. La primera vez como tragedia, la segunda como comedia, escribió Marx sobre Napoleón III (ahora que hasta en Francia se agitan mareas ciudadanas).

Se abrirá sin embargo en CR, -a pesar de este Planeta convulso geopolíticamente-, y después de esta crisis política y económica local (con o sin Reforma Fiscal), un gran vacío político peligrosísimo…

Este vacío político, debería ser ocupado en principio, por una renovada fuerza política democrática y popular, creo, que de centro izquierda, y sino… atención: por un peligroso populismo de derechas… ¿acaso un Bolsonaro a la tica?

Es mi deber decírselo y advertirlo, a todos y todas, pero en particular, a los y las antiguos/as compañeros/as del PAC y del Gobierno Constitucional electo: La gente está enojada, está muy enojada, y con razón…

Está (estamos) enojada (os) no sólo con este tipo de Plan Fiscal regresivo, con la terquedad del Gobierno CAQ-Piza, y con la permanente elusión y evasión fiscal, sino además, con la desigualdad (caldo de cultivo del narco), y con la pobreza creciente del modelo económico heredado, o sea, con décadas de gobiernos, neoliberales o de «platos de babas»…

(Quién dude del crecimiento de la desigualdad y de la pobreza por favor que revisé el Coeficiente Gini de CR y el reciente Informe sobre el Estado de la Nación).

Con Plan Fiscal o no, con un país polarizado, y a pesar de las secuelas graves de la Huelga Nacional, y a pesar de los pesares…atención: No es hora de falsas lealtades con un partido invisible, o con un Gobierno neoliberal más, es hora de la lealtad con lo mejor de Costa Rica y la defensa de su Estado Social de Derecho. Lo digo con el mayor de los respetos para con los y las compas que persisten el PAC, y en colaborar con el Gobierno. Reflexionen… y actúen en consecuencia. No tengo recetas, ni se trata de «principismos» emotivos, el peligro para la democracia es real. Hay una creciente crisis de legitimidad democrática, en los tres Poderes de la República…

Por favor, el que tenga oídos que escuche, el que tenga ojos que los abra y vea… El Estado Social de Derecho está en peligro, y por lo tanto, nuestra paz social, y nuestra democracia. Sólo mi opinión fraternal.

Gracias por leerme y tolerarme.

 

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La semilla de las luchas que vendrán (Reflexiones sobre una huelga). Segunda parte

Segunda parte

Rogelio Cedeño Castro, sociólogo y escritor

De Esperanza Tasies: “Hemos hablado públicamente contra Hacienda, hemos dicho que quienes están ahí, deben ser investigados por sus nexos con los tenedores de bonos y evasores porque un hecho cierto es que ahí podrán ver a quienes incriminar por este saqueo y chantaje al país”.

Esta huelga cívica y laboral, que han venido protagonizando los trabajadores del sector público, y sobre todo los que laboran en el sector de la educación de Costa Rica, durante un lapso de más de ochenta días, constituyéndose en una de las más largas de nuestra historia social más reciente, es ya un hecho histórico singular que nos ha dejado profundas enseñanzas, las que se harán sentir o podrán ser captadas con mucha más intensidad, en el largo y el mediano plazo, sobre todo por parte de quienes serán realmente las víctimas de la contrarreforma social, puesta en marcha por el gobierno, los partidos políticos y la clase empresarial, aunque muchos de ellos no logren entender todavía los sutiles hilos de la trama, los que habrán de evidenciarse, de manera brutal a lo largo de los próximos meses y años. Resulta innegable que esta ha sido una lucha contra viento y marea, en un medio en el que por desgracia muchas de las víctimas de lo que vendrá han terminado, por el momento, amando a los opresores y denostando en los peores términos, ante la carencia de argumentos sólidos, a quienes escogieron el duro camino de la lucha y la resistencia, razón por la que cabe destacar nuestro reconocimiento y respeto para estas gentes valerosas.

La estrategia de signo totalitario de los mencionados sectores sociales, destinada a aplastar cualquier foco de resistencia a sus políticas, se basa en una campaña ideológica muy bien montada, con la que han pretendido satanizar la figura de quienes trabajan en la función pública, haciéndole creer a un amplio segmento de la población, sobre todo entre la que habita en las áreas urbanas, una de cuyas características más esenciales es la de estar conformado por gentes que no tienen acceso a otras fuentes de información que no sean aquellas que, como los grandes diarios y noticiarios de televisión, por lo general en poder de los empresarios, han sido los eternos detractores de los movimientos huelguísticos y de las organizaciones sindicales, llevándolos a afirmar tercamente que son los salarios y beneficios que tienen estos trabajadores los que llevaron (o llevarán) al país y la economía nacional a una profunda crisis que, según afirman los voceros del régimen, se expresa en un abultado déficit fiscal(aunque las cifras del mismo sean presentadas, de una manera contradictoria, fragmentada y presentando variaciones intencionales, en diferentes momentos, llegándose a admitir la existencia de presuntos errores), el que según las élites del poder es preciso corregir o eliminar con un conjunto de medidas de política social y económica, cuando en realidad no solucionan nada al no atacar la elevada evasión y elusión tributarias, sino que lo que buscan es obtener la aceptación de los usureros internacionales para seguir endeudando al país, para en el mediano y largo plazo llevarlo a lo quiebra y someterlo a los dictados del Fondo Monetario Internacional (Han hablado de un déficit fiscal que supera el 8 % del PIB, aunque después dijeron que era apenas equivalente al 6% del mismo, en tanto que el paquete fiscal si acaso produciría un monto del 1,9% del mencionado PIB, al cabo de un año y siempre que la economía crezca, cosa que no va a suceder como consecuencia de la disminución del poder de compra de los funcionarios públicos), mientras tanto se abocan a una serie de acciones punitivas que, aunque son presentadas como una reforma tributaria en los términos ya indicados, y reducir así el crecimiento de la deuda pública, en realidad de lo que se trata en esencia, es de la implementación de una violenta reorganización del régimen de empleo público, la que traerá una reducción y un estancamiento de los salarios nominales de esos trabajadores, una medida que dará lugar en los próximos años a una disminución importante de la demanda de bienes y servicios, por parte de ese sector de la sociedad, lo que terminará por afectar también a quienes laboran en el sector privado, donde habrá una disminución del empleo y en el caso de la abultada informalidad de grandes segmentos del mundo laboral, esta también continuará creciendo sin ninguna perspectiva de que vaya a bajar, en el mediano plazo.

Durante el interregno del conflicto, y aún antes de su materialización, los poderes fácticos se abocaron a la especulación con las tasas de interés de los títulos valores de la deuda pública(Una maniobra de la que casi nadie se ha percatado, pero que ha hecho crecer la deuda pública hasta alturas insospechadas, esa obligación financiera que nunca se podrá pagar) y con el tipo de cambio o paridad fija entre el colón costarricense y el dólar estadounidense, el que hace ya muchas semanas superó los seiscientos colones por dólar, en una jugada que les ha dejado grandes ganancias (del orden de los 93.111 millones de colones, según informó el Semanario Universidad en su edición n°2253, 7 al 13 de noviembre de 2018, página 2) y ha empobrecido a la mayoría de la población, dada la violenta caída del poder adquisitivo de los salarios, al que se suela llamar salario real. Son medidas que los han beneficiado inmensamente, de una manera fraudulenta y descarada, pero que al mismo tiempo han formado parte esencial de la estrategia del terror, bien diseñada para someter al pueblo costarricense a los designios de las élites o poderes fácticos, que son los que de verdad toman las decisiones más importantes en materia de política económica y social, tanto en este como en los otros países de la región.

Uno de los aportes de esta huelga, digamos que colaterales, más no en daño, es el hecho esencial de que, durante las largas semanas en que se ha sostenido con heroica y decidida determinación, se ha producido un importante y voluminoso material informativo, producido por valiosos economistas y analistas sociales como Luis Paulino Vargas, Walter Antillón Montealegre, Gerardo Contreras, Manuel Delgado, Sofía Guillén, Pablo Abarca y Esperanza Tasis, entre otros, el que ha sido divulgado y analizado con las bases sindicales, lo mismo que con amplios sectores de la población, en lo que ha sido todo un acto de reflexión y educación política que nos presenta un panorama muy diferente al de los anuncios paradisíacos de los impulsores del proyecto de ley 20580, aprobada en primer debate por la Asamblea Legislativa. El hecho esencial es que la huelga permitió desenmascarar, ante los ojos de los sectores populares, la perfidia de los planes de la reacción conservadora para destruir la economía nacional, poniendo al país en manos del FMI y de los banqueros internacionales, con su insaciable codicia. En la siguiente y última entrega de este artículo hablaremos del saqueo de los fondos de pensiones, de la criminalización de la protesta social, y de las implicaciones de la judicialización de la política, con lo que se cae el mito de la división de poderes, dentro de lo fue una democracia de baja intensidad, basada sobre todo en las mascaradas electorales, la que se nos ha venido cayendo a pedazos con la complicidad y decidida participación de los políticos profesionales del PLUSC PAC(que por fin se desenmascaró, al destartalarse su fachada progre), además de la complicidad de un sector del llamado Frente Amplio, por lo que estamos apenas en los inicios de una dura y larga batalla. Hace ya mucho rato que la dictadura en democracia, ese engendro fascistoide, se encuentra enquistada entre nosotros, aunque muchas buenas gentes no se den por enteradas.

 

Enviado por el autor.

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Conversatorio: «Matrimonio igualitario en Costa Rica: Decisión de la Sala Constitucional 2018»

El pasado 07 de diciembre se realizó el Conversatorio: «Matrimonio igualitario en Costa Rica: Decisión de la Sala Constitucional 2018», en el Auditorio Pablo Casafont, Colegio de Abogados y Abogadas de Costa Rica

 

Compartido por Marco Castillo Rojas en redes digitales.

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La cuestión fiscal y más allá: Lo que nos conviene y lo que nos quieren imponer

Por Walter Antillon Montealegre (*)

No es este el momento de un minucioso análisis dogmático-jurídico del voto número 19.511 de la Sala Constitucional, porque sólo contamos con el ‘Por Tanto’. Para eso hay que esperar la publicación de los ‘considerandos’, que es donde se debe y se suele situar la fundamentación jurídico-racional de las decisiones judiciales. Sin embargo, si contamos con esos datos que ya son públicos, es posible y necesario, e incluso urgente hacer algunas reflexiones de carácter histórico y político-filosófico.

Como en tiempos del TLC y las leyes complementarias, una opaca Sala Cuarta sale de nuevo a autorizar lo indefendible, a bendecir lo irredimible. Nos recuerda aquel tiempo en que un magistrado suplente fue sorteado milagrosamente durante varios meses consecutivos, es decir: el tiempo necesario para que saliera libre de polvo y paja la última de las leyes complementarias Ahora, de nuevo las facciones de la oligarquía, que parecían distantes, escamoteando de nuevo la verdadera solución del problema fiscal que venimos arrastrando por decenios, se han reunificado para dar el siguiente paso contra la institucionalidad democrática ¡Cómo se adivina el compás de una batuta en el aparente silencio!

La cuestión de los impuestos

Estoy convencido de que, hagan lo que hagan, no podrán impedir que la cuestión fiscal sea finalmente resuelta en beneficio del pueblo, y ese es el sentido del movimiento que lleva el nombre de Alfredo González Flores. Y lo primero a plantear por ese camino es la exigencia de que el sistema general de los tributos vigentes en Costa Rica se funde en criterios de progresividad. Es decir, que en términos globales resulte que los ricos, pagando en relación directa con lo que ganan, estén contribuyendo a sufragar los gastos públicos en mayor proporción que los pobres; de modo que dentro del sistema no importará que haya tributos pagados en igual medida por unos y otros, siempre y cuando en el conjunto, la contribución de los ricos resulte ser más que proporcional a su riqueza, por virtud de ciertos impuestos capaces de determinar ese resultado.

Estamos hablando obviamente de los impuestos directos en el Mundo Globalizado, con tarifas progresivas, que obligan a tributar en razón de las manifestaciones directas de riqueza (de ganancia, de ingreso periódico, a escala mundial, etc.) que presente cada contribuyente. Entonces, cuando los impuestos directos pesan en el conjunto, más que los indirectos, podemos decir que el sistema tributario al que pertenecen está fundado en criterios de progresividad.

De acuerdo con lo anterior, me parece que debemos empezar por proponer una reforma de la disposición constitucional que consagra el deber de tributar, es decir, del artículo 18 de la Constitución, para que diga algo así como lo siguiente:

Art. 18.- Los costarricenses deben observar la Constitución y las leyes, servir a la Patria, defenderla y contribuir a los gastos públicos de conformidad con la capacidad contributiva de cada uno.

El sistema tributario se funda en criterios de progresividad.

Desde aquellos días (hace más de un siglo) en que don Alfredo González Flores descubrió en Europa la vigencia y operación del impuesto sobre la renta, éste se ha ido robusteciendo paulatinamente en aquellos países, experimentando notables mejoras en su configuración técnico-legislativa, así como en sus mecanismos de percepción y cobro. De modo que no podría hoy concebirse el progreso y la riqueza de los países del Primer Mundo sin el impuesto a la renta (hoy ‘renta mundial’) con tarifas progresivas, en sus diferentes modalidades.

Don Alfredo promulgó la respectiva Ley en 1916: los ricos la hicieron derogar y han conseguido hasta ahora no verse obligados a contribuir, por esa vía, de una manera regular y en una cuantía justa. Exhibiendo por años de años un impuesto a las rentas limitado y anodino, con esporádicos, milimétricos progresos dosificados a placer, las oligarquías centroamericanas han condenado a nuestros Países a la precariedad fiscal, al desgobierno y al subdesarrollo, a la vez que han mantenido una prosperísima escuela de evasión y de corrupciones que hoy se retroalimenta de narcotráfico y nos está pasando la factura.

En cambio, como consecuencia lógica de la vigencia de un sistema impositivo justo, racional y democrático, en los países civilizados se ha alcanzado además un grado mucho mayor de cultura tributaria del ciudadano en general, y del empresario en particular; y un grado mucho mayor de probidad y sensatez en los gobiernos, que han contribuido decisivamente a la robustez de la Hacienda Pública y a la ejecución sostenida de políticas y programas de bienestar colectivo. Todo lo cual sería impensable, repito, si en el centro del sistema no hubiera estado funcionando, desde hace más de un siglo, el grupo de los impuestos directos capitaneado por un impuesto a la renta mundial. Esto es visible hoy en general en Estados Unidos, en Canadá, en Australia y en los países europeos, señaladamente en los Escandinavos y en Suiza, Islandia, Alemania, Holanda y el Reino Unido.

Desafortunadamente no ha sido éste, repito, el caso de Costa Rica: desde el punto de vista de su tributación, la Suiza de Centroamérica sólo se distingue de Honduras y de Nicaragua porque recauda menos que ellos. Su estructura impositiva, después de doscientos años, conserva los rasgos regresivos de la Colonia: la ausencia persistente de un núcleo de impuestos directos que mantuviera la principalía en el sistema, ha hecho de aquélla un mecanismo injusto y deficitario. El fracaso crónico de los gobiernos en hacer tributar a los ricos en una proporción justa y suficiente; el expediente de los bonos y los empréstitos; y el recurrente asalto a los fondos de pensiones y a los activos de las instituciones y las empresas públicas, como las alternativas chapuceras y alevosas de las que han venido echando mano dichos gobiernos, ante el silencio cómplice de las instituciones de control, todo ello sumado a las inexplicables, abusivas exoneraciones y a una conducta derrochadora e irresponsable en las altas esferas, lejos de aportar soluciones, han terminado por minar severamente las finanzas públicas y tienen a los sectores más vulnerables de la comunidad costarricense, y al País entero, sometidos a un grave peligro.

La Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas

Ahora, viniendo a la propuesta Ley de Fortalecimiento, sus mismos propulsores reconocen que no sólo es inocua frente a la emergencia, sino que tampoco resuelve la crisis (tan urgente e inaplazable como nos la quieran poner) ni siquiera en el mediano plazo. El Gobierno lo sabe desde el principio y apagará el incendio como lo han hecho los gobiernos anteriores: recurriendo a medidas de emergencia, gravemente onerosas para el País, que muy pronto harán sentir sus efectos.

Por esto, si en este campo queremos realmente hacer las cosas bien, es preciso replantear el proyecto mediante un fuerte golpe de timón que nos conduzca a la verdadera, definitiva solución de la cuestión tributaria de Costa Rica: la primacía de un conjunto de impuestos directos precedido por un moderno y eficiente Impuesto sobre la Renta. Esta alternativa, desechada oficialmente durante decenios como un tema tabú, ha sido reiteradamente propuesta al Gobierno actual, desde antes de que estallase la huelga.

El Gobierno se muestra temblando ante la inminencia del colapso fiscal, pero se niega tenazmente, sin justificación valedera, a impulsar aquella única solución efectiva: un moderno impuesto a la renta mundial, justo, eficiente y seguro, en el centro del sistema tributario. No quiere echarse la bronca con sus compinches de la oligarquía nacional y transnacional. Si no lo hicieron Luis Alberto ni Oscar, ni los Ángeles, ni Abel, ni Figuerillos, ni Laura, ni Luisgui ¿por qué voy a hacerlo yo? ¡Bonita cosa!

Pero, si vemos que, por un lado, el Proyecto en discusión no aporta una solución consistente al problema fiscal mismo; por otro lado, en cambio, sí es bien capaz de poner las bases de graves intromisiones del Poder Ejecutivo en la esfera jurídica de otros conglomerados orgánicos estatales, cuya autonomía creíamos hasta ahora que estaba constitucional e internacionalmente garantizada. Y entonces de pronto empezamos a apreciar los perfiles equinoformes del Proyecto de Fortalecimiento de las Finanzas: como lo han denunciado varios analistas, es un nuevo Caballo de Troya que, detrás de su denominación netamente fiscal, oculta los instrumentos para un ataque en toda regla contra la institucionalidad democrática del Estado costarricense: contra el principio de independencia de los poderes y de autonomía de los entes menores; contra el principio de reserva de ley, etc.

La ofensiva autoritaria y antidemocrática

El viernes 23 de noviembre de 2018 la Sala Constitucional dictó la sentencia Número 19.511, en la cual decidió, en lo que aquí interesa:

  1. a) que el Proyecto de Ley de Reforzamiento de las Finanzas Públicas no presenta visos de inconstitucionalidad;
  2. b) que nada de lo allí preceptuado afecta el funcionamiento del Poder Judicial; y
  3. c) que en su segundo debate en el Plenario de la Asamblea Legislativa, la aprobación de dicho Proyecto no requiere la mayoría calificada de 38 votos.

¿Qué decir? Es una resolución como un traje a la medida de las pretensiones de un Gobierno que, a los 200 días de estar en el poder, se revela como el abanderado del tripartido PLUSCAC y asociados menores. El dique constitucional aparentemente sólido construido en 1949 con la doctrina de los artículos 9, 154, 156 y 167 de la Carta, ha cedido ante la Raison d’Etat. Para aparentar que conjuran el peligro de un colapso fiscal, los tres poderes del Estado (igual que los tres partidos de la oligarquía: ¡qué casualidad!) se funden en una alianza para la defensa de la supuesta solución, encarnada en el protervo y claramente ineficaz Proyecto de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas, cuyo verdadero nombre tendría que ser ‘Proyecto de Debilitamiento de las Garantías Constitucionales y los Derechos Fundamentales.

Sus motivos resultan transparentes: ante “la magnitud del peligro y lo extremado de la urgencia”, los roces constitucionales y las dudosas nulidades desaparecen por insignificancia comparativa. La Sala Cuarta repite, diez años después, el deslucido sainete que le tocó ejecutar en relación con el TLC y las Leyes Complementarias en 2008. La consigna era similar: ante el peligro de perder el TLC y sus ríos de leche y miel (y sus Mercedes y sus BMW) desapareció toda posibilidad de encontrar roces constitucionales. Invoco un ejemplo doloroso: galvanizados por la misión de ‘salvar al País’ no advirtieron, o fingieron no advertir cómo el TLC rompía la exclusividad jurisdiccional de Costa Rica (art. 153 Const.); de modo que, a partir de entonces, los inversionistas han podido demandarnos válidamente en cualquier panel o tribunal internacional. Desde hace años he sospechado que conseguir este resultado fue siempre uno de los fundamentales, verdaderos objetivos del TLC.

Aquella flagrante violación constitucional (que es una herida abierta en el cuerpo del Estado) seguramente les pareció peccata minuta a los guardianes de la Constitución, frente a la magnitud de la consigna que entonces unificó Gobierno, Corte y Asamblea: librar al TLC y sus Leyes Complementarias de toda mácula de inconstitucionalidad, para salvar al País de la ruina económica. Y como ahora, también entonces, pero por la vía de los suplentes, se forzó la incorporación de ciertos magistrados ex post factum. Me pregunto si, frente a lo que está pasando, los ex y los magistrados que participaron en el complot, sentirán todavía la vergüenza de haber mancillado la Carta que juraron defender, por el infame plato de lentejas de aquella consigna.

 Ahora estamos ante el hecho de que, diez años después de aquello, los dictados de la Geopolítica Neoliberal vuelven a determinar la Razón de Estado, y los Poderes se unen para que la Razón de Estado prevalezca decisivamente sobre la Razón Jurídica. La unidad de los Poderes es la delicia de los malos gobernantes y la perdición de los gobernados. Cuando los magistrados de la Sala Cuarta adoptan el punto de vista de los gobernantes y los legisladores, en relación con la valoración de una situación de conflicto social, desaparece la separación de Poderes y ellos pasan a ser meras partes en el conflicto; y se cumple entonces lo que advertía el artículo 16 de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1789: Una sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de poderes determinada, no tiene Constitución.

Costa Rica, la Suiza Centroamericana ¿sin Constitución? Ante este panorama de desolación política y jurídica donde ya se inscribe un fuerte debilitamiento de la independencia judicial y de las autonomías, y se ven venir la proscripción de los sindicatos, la huelga y la protesta social, el deber insoslayable de todo buen ciudadano es informarse y reflexionar para comprender y denunciar; convocar y organizarse para resistir y luchar.

 

Imagen ilustrativa.

Compartido con SURCOS por Arnoldo Mora Rodríguez.

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Escritores privados de su libertad presentaron documental en Museo Penitenciario

Los integrantes del Taller Literario Reencuentro con los Vivos del Centro de Atención Institucional Sandoval de Limón realizaron la proyección del documental “Nosotros” el pasado 30 de noviembre a las 4:00 p.m. en el Museo Penitenciario ubicado en el Museo de los Niños en San José. El evento llevó el nombre de “Foro Poesía y Dignidad” y tuvo el objetivo de brindar un espacio de divulgación del producto audiovisual que se realizó durante el presente año.

El corto-documental se llama “Nosotros” dirigido por Juan Diego Villalobos y Diana Carrillo Rosales, estudiante de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la UCR. Este es un producto que intenta sensibilizar acerca de los derechos humanos de las personas privadas de libertad; en este caso de los participantes del Taller Literario Reencuentro con Los Vivos (RCLV). Tiene una duración de aproximadamente 40 minutos y cuenta con lecturas de poesía original, testimonios de los participantes, además de escenas del último recital realizado en la Feria Internacional del Libro.

El trabajo del Taller Literario Reencuentro con los Vivos está enmarcado en el proyecto Libertad Bajo Palabra de la plataforma de Iniciativas Estudiantiles de la Vicerrectoría de Acción Social de la Universidad de Costa Rica. Desde hace tres años, la gestión cultural del espacio ha estado a cargo del Circulo Literario Vertedero Satélite conformado por autores y autoras del Gran Área Metropolitana, que comprenden la literatura como una herramienta de transformación social.

El Taller Literario Reencuentro con los Vivos sacó en el 2016 el libro “Cementerio de los Vivos”, que habla de la transformación social que ofrece la poesía en la cárcel. Este se puede encontrar en todas las bibliotecas públicas del territorio nacional.

Más información:

Sebastián Barquero Zúñiga

sebastian.barquero@ucr.ac.cr

Cel. 8392-7255

 

Enviado por Nosotros Documental.

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