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Villalta o la bestia negra del populismo

Rogelio Cedeño Castro

Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA)

Los resultados arrojados por las más recientes encuestas acerca de las eventuales preferencias de los electores  costarricenses, con vistas a las elecciones generales de domingo 2 de febrero de 2014, en las que el candidato del Frente Amplio, José María Villalta aparece por encima del candidato liberacionista Johnny Araya o en estrecha competencia con el exalcalde de San José, no sólo han provocado un terremoto dentro de lo que queda en pie de ese ente que fuera alguna vez el Partido Liberación Nacional, sino que han resucitado dentro de las mentalidades de algunas gentes, cuyo pensamiento político se mueve al borde de la insignificancia más absoluta, algunos de los fantasmas de la guerra fría que libraron los Estados Unidos y la Unión Soviética entre 1945 y 1990. La vieja experiencia en la ejecución de campañas del terror, de corte totalitario, de cuyo uso ha sabido hacer con gran sabiduría la derecha criolla, vuelve a aparecer en el horizonte aunque con los componentes propios del cambio de siglo. Los antiguos fantasmas reaparecen, eso sí, con vestidos con los nuevos ropajes con que se representa la novísima comedia del juego político nacional y regional.

El diario, presuntamente independiente, La Nación que se edita en la capital costarricense ya comenzó la campaña de satanización dirigida hacia la figura del candidato del Frente Amplio, acudiendo al odio enfermizo que la dictadura mediática internacional ha logrado sembrar alrededor de la figura del recientemente fallecido presidente venezolano y líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez Frías, pero sobre todo en términos de la descalificación de la bestia negra del populismo, a la que consideran la síntesis de todos los males posibles en cualquier sociedad latinoamericana del nuevo siglo y Costa Rica, en modo alguno, constituye una excepción, según los editorialistas y redactores de ese medio, por lo que debe evitarse a toda costa el ascenso del populismo.

El viejo programa o modelo de sociedad puesto en ejecución por la centroizquierda, de filiación calderonista (la del doctor y no la del  oportunista Junior Calderón Fournier) y liberacionista de los años 1960, expresado en las políticas del estado benefactor, no ha podido resultar más subversivo después de treinta años de dictadura neoliberal, forjada a partir de los lineamientos del Consenso de Washington, a pesar del discurso anticomunista de guerra fría que manejaban los gobernantes y diputados de esa época.

Sucede entonces que todo lo que huela a keynesianismo, rooseveltismo o figuerismo de don Pepe (el de La Pobreza de las Naciones y otros escritos) con sus políticas de pleno empleo, fortalecimiento del mercado interno, expansión del gasto público e inversión social, viene a ser la expresión de políticas fracasadas según la opinión de los editorialistas de La Nación o de los jóvenes empresarios que han creado en las redes sociales una compaña contra Villalta (La Nación 13 de diciembre, página 10A). A José María Villalta se le llega a acusar de anacronismo, por parte de algunos liberacionistas que renegaron, desde hace mucho tiempo, del ethos originario de su partido(Humberto Pacheco La República 17 de diciembre página 16) por lo que ahora ya no es sólo es digno de descalificación absoluta todo lo que huela a Vanguardia Popular o comunismo criollo(o a la tica), sino también lo que provenga de la socialdemocracia de  los viejos muchachos glostoras del Centro de Estudios para los Problemas Nacionales, a partir de cuya plataforma ideológica se generó posteriormente el Partido Liberación Nacional, de la que no quieren saber nada sus actuales dirigentes y candidatos a puestos de elección popular. No es casual entonces que Dagmar Facio hija de Rodrigo Facio, la principal figura de aquel Centro de Estudios de los Problemas, de los primeros años de la década de 1940, figure como candidata a la Vicepresidencia de la República por el Partido Frente Amplio.

De esta manera, este diario que también justificó de manera sibilina el golpe de estado contra el presidente hondureño Manuel Zelaya Rosales en junio de 2009 y la (des)información sobre los resultados de las recientes y fraudulentas elecciones en Honduras, comienza a ejecutar otra de sus hazañas habituales, vendiéndole gato por liebre a buena parte de sus desaprensivos lectores, al decirles que constituye un delirio regular los precios de las medicinas y los alimentos, así como devolverle sus funciones originales y herramientas para la acción al Consejo Nacional de Producción u oponerse a los dogmas con que se pretende fundamentar el curso lectivo de 200 días en la educación costarricense, tal y como pretende en su programa  el Frente Amplio.(La Nación, op.cit).

Sin embargo, si nos atenemos a las estrategias informativas y a la línea editorial del diario más importante de nuestro país, ellos se preparan ahora para dar la gran batalla contra esa nueva bestia negra, con mucho de vieja, que son las políticas económicas y sociales de inspiración keynesiana, un modelo de suyo exitoso que redujo la pobreza, el desempleo y dio oportunidades a muchos miles de costarricenses a partir de la década de los 1940. El fracaso y la miseria de treinta años de neoliberalismo, a la luz de las políticas del Consenso de Washington no parece aun decirles mucho a los ideólogos y voceros de la derecha oligárquica y totalitaria de nuestro país.

Enviado a SURCOS por el autor.

Semejanzas de la película “Los Juegos del Hambre” con la realidad nacional

Fui a ver la película Juegos del Hambre en Llamas. Me pareció muy significativo el hecho de que en este tiempo de campaña electoral, se esté pasando está película. Al terminar, en la misma sala de cine, manifesté en voz alta mi deseo de que ojalá todos los costarricenses pudieran ver esta película antes de las elecciones, pues en ella se muestra claramente lo que hace un poder corrupto y como le da al pueblo una serie de momentos para alejarlos de la realidad. Los juegos del Hambre es la atracción principal, como decir, los carnavales, los toros, el futbol, los festivales de la luz, los bailes de la polilla y cuanta cosa fantasiosa se les ocurra para simplemente mantener al pueblo absolutamente alejado de la realidad. Pero además, se presenta claramente el papel de algunos de los medios de comunicación. Totalmente ligados al poder político y económico y luego manipulando las informaciones y siendo parte del espectáculo. Siendo protagonistas de una información parcializada y con un propósito claro, mantener ese poder por medio de luces y distracciones y al pueblo en la ignorancia. El papel fundamental de los medios de comunicación es relevante en cómo conservar las situaciones y cuando estas se les salen de las manos simplemente apagan todo, es decir, dejan de «informar» y de transmitir para luego cambiar de escenario y seguir manipulando. Relevante también es como aparecen los «chupamedias» los esbirros, los cercanos al poder que se sienten complacidos con comida y bebida, los «útiles al poder» los vendidos por cualquier cosa. Se ve claramente como la manipulación del poder empieza precisamente con saciar el hambre aunque sea con miserias, con diarios, con latas de zinc, aprovechándose de la pobreza en que ellos mismos los han sumido. Y lógicamente se ven los que forman parte de esa camarilla de poder, los cercanos al «jefe» los que forman el círculo. Resultó impactante el cómo se ejerce y cómo hacen funcionar la «campaña del miedo» aniquilando a quien se subleva, cortando opciones al pueblo. Manteniendo al pueblo en la ignorancia y cada vez más pobres, incluso acabando con las opciones que el mismo pueblo ha inventado para poder subsistir ante la situación que vive. Pero la película al fin y al cabo tiene un tema de fondo…LA ESPERANZA…ese tema que es peligroso para los que detentan el poder…LA ESPERANZA…esa palabra que se torna incómoda para quienes pretenden mantener una situación de pobreza no solo material sino también espiritual. Hoy Costa Rica vive una situación cuya analogía con la película podría resultar para algunos, exagerada, sin embargo, no andamos muy lejos de situaciones como las que se plantean en esa película. Precisamente estamos en ese momento crucial que es que hoy en Costa Rica el tema de la ESPERANZA es lo que tiene temblando a los que detentan el poder. El tema de LA ESPERANZA tiene al pueblo levantando la mano y mostrándose. El tema de LA ESPERANZA hoy está haciendo VISIBLES  a los INVISIBLES POR AÑOS y está haciendo LA ESPERANZA que se escuchen los que estaban en silencio. Aún queda tiempo para que quienes no han tomado la decisión de hacerse VISIBLES Y DEJARSE ESCUCHAR lo hagan. Hay opciones claras que pueden propiciar el cambio que queremos  y que pueda acabar de una vez por todas este JUEGO DE HAMBRE en el que nos han metido y mantenido por más de TREINTA AÑOS.  Tome la decisión por Costa Rica y pensando en que así como vamos, nuestros hijos y nietos no tendrán las oportunidades que tuvimos nosotros y que si esto no cambia estarán propensos a ser los protagonistas de los juegos del hambre que vendrán en el futuro.

 

Enviado a SURCOS por José Luis Pacheco.

 

Producción audiovisual “Nuestro nombre es Costa Rica” llama a una profunda reflexión para votar en febrero del 2014

«Vamos a votar, pero no por ustedes» es uno de los lemas de la campaña Nuestro nombre es Costa Rica difundida a través de las redes sociales.

El proyecto, desarrollado por estudiantes de la Escuela de Ciencias de la Comunicación Colectiva de la UCR, pretende provocar la reflexión sobre el trabajo de los partidos que han gobernado en las tres últimas décadas e incentivar un voto informado, de cara a las elecciones presidenciales y legislativas.

Para observar el video:

http://www.youtube.com/watch?v=jG3EedsBZcs

Nuestro nombre es Costa Rica

 

Información de SURCOS.

El tope: ¿tradición o imitación?

Ricardo Izaguirre

Nunca voy al “tope” porque no me gustan los espectáculos en donde los animales reciben algún tipo de maltrato; y es indudable que en esta fiesta esas bestias sufren muchos ultrajes derivados del agresivo pavimento en donde tienen que movilizarse.  Ese duro y resbaladizo suelo en donde sus cascos de acero patinan con facilidad, es un suplicio antinatural a su forma de vida en la libertad del campo.  El calor de la ciudad y la aglomeración de personas a su alrededor, es otro elemento agresivo.  Pero lo peor que tienen que soportar es la cantidad de jinetes ebrios que los montan.  No se sabe cuál es el porcentaje de borrachos ni en qué grado de alcoholismo se encuentran cuando llegan al Paseo de los Estudiantes, a la altura de las oficinas del SNAA, sitio en donde empecé a ver el “Tope” de guaro.  Igual que en la “Calle de la Amargura” de la Universidad, a un lado y otro de la vía se amontonaban las cajas de  cerveza; y se puede decir que, casi sin excepción, no había caballista (hombres y mujeres) que no llevaran vasos o latas de cerveza en sus manos.

Las autoridades exigen una licencia para manejar un vehículo dócil como es un carro; además, en cualquier momento nos hacen una alcoholemia para probar que nos encontramos en buenas condiciones para conducir con responsabilidad.  Entonces ¿por qué no hacen lo mismo en relación con los caballistas?  Recuerden que estos van conduciendo una bestia que puede asustarse o rebelarse ante el mal trato.  Que ante el salvajismo de los puyazos que les aplican con las espuelas, estos caballos pueden perder el control e irse encima del público del cual los separa sólo un simple mecate; es decir, la única protección que tienen los mirones, es un mecatito que nada significa para un animal de ese tamaño y fuerza.  Y como  estos jinetes, ahítos de guaro, pierden el tacto y la mesura en cuanto a la forma como deben tratarlos, el peligro se hace mayor y más cercano.  Pero, ¿sería viable un “Tope” sin guaro?  ¿Tendría patrocinio del Estado, de los “medios” y de las licoreras?

Se dice que el Tope es una tradición, pero ¿una tradición de qué?  ¿Qué tiene esa actividad de cultural o de beneficio para el pueblo?  La verdad es que tal cosa es solo del interés de una elite muy reducida; de gente económicamente poderosa que aprovechan ese espacio que se han abierto en las celebraciones de fin de año, para hacer ostentación de sus bestias, sus trajes y capacidad de tragar guaro “a caballo”.  Pero además de lo que hemos apuntado, está el asunto de lo inadecuado de ese desfile.  No es lícito que para la complacencia de una minoría, nos partan la aldea en dos, y que causen el sinfín de problemas viales que eso genera.  San José es un pueblón saturado de carros, con escasas vías importantes, y sin alternativas para la movilización vehicular.  Si queremos ir de Norte a Sur, tenemos que pasar por la avenida segunda, no hay de otra; y si esta está llena de caballos y jinetes borrachos, se forma el caos.

Ese Tope se debe hacer en algún potrero de Cartago; en alguna de las fincas de los criadores de caballos finos en donde tengan las instalaciones adecuadas, en piso de tierra para no mortificar a los animales, y ante un público conocedor y perteneciente a la misma clase social de los caballistas y dueños de las cuadras.  La equitación, en todas sus formas, es una diversión de ricos, y no en balde le llaman “el deporte de los reyes”.  Es por eso que ese desfile no puede ser una “tradición” costarricense, sino más bien una especie de remedo de los rodeos que hacen los gringos.  En ellos sí es una tradición que se remonta hasta los tiempos del Lejano Oeste.  Además, es natural y auténtica; incluso la ropa que utilizan.  Pero ¿qué tan reales son esos sombreros al estilo John Wayne en nuestro medio?  Mujeres y hombres con bluyines y cubre pantalones de cuero llenos de flecos, más parece una parodia de lo que hacen los norteamericanos.  ¿Vaqueros ticos en San José?  ¿En el pavimento?  Suena un poco raro y discordante.

Y aunque la gente es libre de elegir en qué se divierte, las autoridades tienen la obligación de asegurarse de que esa diversión masiva, cualquiera que sea, reúna el mínimo de requisitos de seguridad y decencia para ser incluida como parte del paquete circense que  el gobierno ofrece al pueblo cada fin de año.  Y la primera de esas condiciones es que no debe hacerse en el centro de la ciudad; esa actividad es campestre por definición.  Por lo tanto, debe realizarse en un potrero, parque, finca o hipódromo adecuado tanto para los espectadores como para las bestias que deben lucirse.  La segunda condición es que aquellos que participen como caballistas, deben estar sobrios durante toda la jornada para que tal demostración tenga la categoría de “cultural”.  Y tercero, que las autoridades exijan a los participantes una especie de certificado (licencia) que pruebe que estos tienen la capacidad de manejar correctamente a esos animales.

Un pequeño grupo de ricos hacendados no tiene derecho de imponer a toda la ciudad una actividad que no solo causa trastornos increíbles en el tránsito, sino que es un espectáculo deprimente y vergonzoso desde el punto de vista del ejemplo moral que le dan a todos los niños y jovencitos que contemplan ese desfile de borrachos haciendo gala de su condición.  No son todos, pero sí muchos.  Tantos como para darle colorido de “Tope del Guaro”.  Ojalá que las autoridades se interesen en adecentar este desfile; pero mucho más importante, sería que fueran los propios organizadores los que tomaran un mínimo de medidas que garanticen a la sociedad costarricense, la decencia y buen ejemplo de un “show” que, aunque ajeno a nosotros, puede ser bonito y digno de disfrutarse con la familia.

 

Fraternalmente:

RIS

Correo: rhizaguirre@gmail.com

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Nuevo libro de Mario León: “Almas Gemelas y otros asombrosos amoríos”

Nuevo libro de Mario León Almas Gemelas y otros asombrosos amoríos

Ya está a la venta el nuevo libro de Mario León, “Almas Gemelas y otros asombrosos amoríos”, el cual contiene cuatro cuentos de humor y erotismo.

Hasta agotar la edición pues quedan pocos ejemplares, el valor es de 1000 colones en los puntos de venta y 1200 colones si se compra por correo, que subsidia el 50% del porte.

Lea autores nacionales.

Visite: http:/marioenriqueleon.googlepages.com

Puntos de venta en San José: Vestíbulo CCSS.  Libro Azul, El Erial, ULICORI.

Para más información:

marioenriqueleon@gmail.com

 

Enviado a SURCOS por Mario León.

Para leer y reflexionar

El pasado 8 de diciembre el señor Oscar Arias hizo un llamado a la patria joven en un artículo de opinión en el periódico La Nación. Esta no es más que la respuesta que puedo darle a él, de parte de una joven profesional, estudiada y con todas las características que el menciona, “una joven privilegiada”.

Primero, contarle que si bien no hay muchos jóvenes involucrados en la política partidaria como bien asevera usted, existen muchísimas iniciativas de personas jóvenes ciudadanas trabajando desde los espacios públicos, luchando por la reivindicación de nuestros derechos humanos que este país niega abiertamente, trabajando con comunidades a lo largo y ancho del país defendiendo el agua y la tierra que sus simpatizantes extrajeron, aprovechando el arte y la música para denunciar lo que realmente está pasando en esta Costa Rica, lo que vivimos día a día y lo que vemos en cada esquina. Tal vez, si caminara un poquito por San José tendría una percepción más realista del país en el que vive.

La organización juvenil existe, solo que no se encuentra en las estructuras partidarias ni en el Estado, porque nosotros cada día creemos menos en el Estado de las cosas, no somos reformistas, queremos un cambio real y estamos trabajando para conseguirlo. El hecho que no salgamos en la prensa no quiere decir que no existamos, como dicen usted mismo,” los grandes fuegos se inician siempre con una chispa”.

Por otro lado, usted habla de “cínicos y demagogos”, yo al igual que muchas de las personas jóvenes no olvidamos, si tenemos memoria y nos acordamos muy bien de su discurso durante la campaña pro TLC donde indicó que, “Los que hoy vienen en bicicleta, con el TLC vendrán en motocicleta BMW, y los que vienen en un Hyundai, vendrán en un Mercedes Benz, en esto consiste el desarrollo”. Todavía andamos en bicicleta y en Hyunday, y de acuerdo a los últimos datos de la ENAHO 2012, la tasa de desempleo abierto es de 7,8% con mayor incidencia en mujeres, en zonas rurales y personas jóvenes, entonces me pregunto, ¿dónde está el Mercedes Benz de cada quién? Yo, lo que veo en las calles es el incremento de motos pero no BMW, sino de las chinas, al igual que las he visto en muchos países latinoamericanos con bajos índices de desarrollo humano, y que desde hace rato tenían aprobados todos estos tratados.

Del TLC todavía no vemos cumplidas sus promesas, y así lo demuestra las estadísticas, nuestro coeficiente de Gini es de 0,518 una de las cifras más altas desde 1987, además, cerca de 280,000 hogares están en condiciones de pobreza (ENAHO, 2012). Estos son datos, los cuales legitiman el discurso: Weber también habló de la importancia del científico, y que el demagogo únicamente puede ser político. Asimismo, Weber le asignó a los líderes carismáticos, falta de racionalidad y así lo demostró usted en su batalla a ultranza y con medios -muchas veces puestos en entredicho- para el régimen democrático costarricense. Es cierto don Oscar, nosotros también leemos, y le recomiendo repasar los tipos de dominación expuestos por el autor, porque el tipo de liderazgo que usted profesa en su artículo, es el más irracional desde la perspectiva weberiana.

También me pregunto, ¿no es vanidad erigir un estadio a su nombre, al tiempo que despojó al MIDEPLAN del dinero de la cooperación china para invertir en proyectos de bienestar social, los cuales estaban contemplados desde hace bastante rato?

Usted habla de la vocación de servicio en la política, pero me parece que no es casualidad que el azúcar no fuera negociado en el TLC, ¿No tiene usted y su familia uno de los más grandes ingenios de azúcar del país?, el cual he tenido el gusto de visitar tres veces. ¿No paga usted réditos de miseria a los pequeños agricultores que le venden la caña a su ingenio? Lo afirmo con base en las investigaciones que hemos realizado en la zona, como dice usted, nos informamos e investigamos.

Por último, mi reflexión pasa por expresarle a usted, a toda su generación y al sector que usted representa un grito inmenso de reclamo, me refiero a esa PATRIA VIEJA, a esta generación que actualmente nos gobierna.

Ustedes nacieron y crecieron en la Costa Rica constituida por nuestros abuelos y abuelas, personas trabajadoras y luchadoras. Esta generación de abuelos consolidó las bases de una sociedad para que ustedes pudieran nacer y crecer con todo o casi todo dado, con seguridad social, con educación y acceso a un trabajo digno, ustedes nacieron de forma privilegiada en una sociedad envidiada por todo Latinoamérica. ¿Y qué hicieron ustedes? Una piñata colectiva de un proceso de al menos 30 años, la desnudaron, la ultrajaron y luego la pusieron a la venta. Y ahora sí,  después del desastre nacional en que convirtieron al país, convocan a la patria joven, para que venga a arreglar los desastres que hicieron ustedes por décadas.

Convocan a mi generación, nacida completamente en crisis. Y ahora quieren que nosotros, las pocas personas jóvenes que tuvimos la oportunidad de acceder a una educación superior, les salvemos el pellejo, porque si sabemos usar una computadora, porque sabemos de informática y redes sociales, porque sabemos usar alta tecnología, porque estudiamos más que ustedes.

Pero, ¿Cómo podemos ayudarlos?, Si ustedes que gobiernan, siguen pensando en términos adultocentristas, porque somos los jóvenes quienes tenemos menos acceso al mercado de trabajo, porque son ustedes quienes han militarizado la fuerza policial para que a nosotros las personas jóvenes nos traten como si fuéramos delincuentes, por el único hecho de estar  conviviendo en espacios públicos, por tener tatuajes o usar chancletas. Porque son ustedes quienes no respetan nuestros derechos humanos con justificaciones trasnochadas de índole religiosa, porque son ustedes los que infringen miedo a la sociedad cuando planteamos posibilidades y opciones a cambios reales.

Así que don Oscar, no se exalte y no se asuste de las últimas encuestas donde se demuestra que cada día suben las cifras de la única opción joven, ya que esto corresponde a la respuesta de una generación harta de ver cómo nos engañan, estamos cansados de ver a una generación de gobernantes irresponsables y poco solidarios con la sociedad costarricense, y con nuestros recursos naturales.

Por eso le digo, que sí tomamos posición, y esta es en contra de su generación y de un sector político y económico, el cual ha demostrado ser egoísta. Han manifestado que lo último que consideran en sus propuestas Ceteris paribus es a los seres humanos de carne y hueso, que tienen que levantarse día a día a “pulsearla” para poder darle de comer a su familia, porque ustedes ni siquiera saben el precio de una caja de leche.

Somos el presente, estamos trabajando. Y no se asuste porque este pequeño gigante se está levantando, y no precisamente a favor de su visión de mundo e intereses particulares.

Escrito por: Ana Lucía Fernández

Circulado por Alfredo Erak y enviado a SURCOS por Albino Vargas.

Mesa Redonda: “Tras las huellas de Vicente Sáenz, a los 50 años de su muerte”

Se realizó el martes 17 de diciembre en el Instituto Cultural de México.

 

El Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica realizó a la mesa redonda “Vida y obra del destacado escritor costarricense Vicente Sáenz”.

Esta actividad se realizó con motivo de la reedición de cuatro de sus libros y de la publicación de otros dos sobre el autor, en el año del cincuentenario de su muerte.

Participaron en esta mesa redonda los cinco autores de los ensayos que componen en libro “Tras las huellas de Vicente Sáenz”: Margarita Silva, Mario Oliva, Iván Molina, Walter Antillón y Gilberto Lopes.

 

Enviado a SURCOS por Gilberto Lopes.

Sobre el asalto del PLUSC a la seguridad social en Costa Rica (Tercera y última parte)

Rogelio Cedeño Castro

Sociólogo y catedrático de la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA).

 

“Para lograr la universalización de los seguros sociales y garantizar cumplidamente la contribución del Estado como tal y como patrono, se crearán a favor de la Caja Costarricense de Seguro Social rentas suficientes y calculadas en tal forma que cubran las necesidades actuales y futuras de la institución. Si se produjere un déficit por insuficiencia de esas rentas, el Estado lo asumirá, para lo cual el Poder Ejecutivo deberá incluir en su próximo proyecto de presupuesto la partida respectiva que le determine como necesaria la citada institución para cubrir la totalidad de las cuotas del Estado” Párrafo cuarto del artículo 177 de la Constitución de la República de Costa Rica (no sabemos sí se encuentra en vigencia o al menos parece que sus postulados no se observan en el régimen de la dictadura en democracia, pues al parecer “aplican restricciones”, dentro del mejor estilo comercial).

 

VII

A lo largo de las casi doscientas páginas de su libro EL GRAN ASALTO DEL PLUSC AL SEGURO SOCIAL (San José Costa Rica 2011), don Luis Alberto Jaén Martínez demuestra, de manera fehaciente, como las autoridades del gobierno central y las sucesivas presidencias ejecutivas y juntas directivas de la caja han venido manejando, de manera irresponsable y cínica, los fondos del régimen de enfermedad y maternidad y el de invalidez, vejez y muerte. En vez de  acatar y de exigir el cumplimiento de lo dispuesto tanto en la constitución política como en la Ley constitutiva de la Caja lo que han hecho es ir cercenando los derechos de los trabajadores asegurados y del conjunto de la población, tanto en lo referente a la atención médica en los hospitales y clínicas de la CCSS como en cuanto a las pensiones y jubilaciones, reformadas en el año 2005, oportunidad en que se condenó a muchos de los jubilados a recibir pensiones de miseria, ya que en una buena cantidad de casos el monto de estas andará por el orden del 43% del monto de los últimos salarios recibidos, en tanto se sigue con la práctica de desviar el uso de los fondos de la seguridad social para otros propósitos, contraviniendo lo establecido en el artículo 73 de la propia constitución política que dice que: ”No podrán ser transferidos ni empleados en finalidades distintas a las que motivaron su creación, los fondos y las reservas de los seguros sociales”(Citado por Luis Alberto Jaén p.64).

Según el autor, el reglamento de pensiones fue reformado por la junta directiva, presidida entonces por el señor Rodolfo Piza Rocafort (candidato a la presidencia de la república por el PUSC para las elecciones de febrero de 2014), en el mes de abril de 2005, en los siguientes términos:”El reglamento anterior disponía que la edad mínima de pensión para los hombres era de 61 años y 11 meses, siempre que hubieran cotizado con 462 cuotas, o sea, 38 años y medio de trabajo. Por cada mes más de vida, necesitaban 6 cuotas menos para pensionarse. Cuando llegaban a los 65 años, sólo  requerían haber cotizado con 240 cuotas, o sea, haberlo hecho durante veinte años. Con el nuevo reglamento aprobado en abril del 2005 y que empezó a regir en octubre del 2006, pero que la División de Pensiones(es decir, los Dioses amos y señores del destino de la gran mayoría de los costarricenses) se apresuró a aplicar anticipadamente, la edad de 61 años y 11 meses y el número de cuotas de 462 como mínimo se mantiene, pero para las personas de 65 años, el número de cuotas para concederles el derecho, se elevó de 240 a 300, y se adecuó de acuerdo con esta elevación, lo correspondiente a las edades intermedias entre 60 y 65 años. Lo anterior quiere decir que una persona, hombre o mujer, para pensionarse a los 65 años, necesita con este nuevo reglamento del 2005, haber cotizado durante 25 años en lugar de 20 como disponía el reglamento anterior”(ibid. p.80). En cuanto a las sumas a pagar por pensión, de acuerdo con el nuevo reglamento aprobado por don Rodolfo Piza Rocafort, dice el autor de este libro que” Además, se dispone que tanto hombres como mujeres pueden anticipar la pensión habiendo pagado solamente 300 cuotas, y cumplido, las mujeres 60 años y los hombres 62, pero en tal caso los montos de pensión se les reducirán hasta en un 34.85% a las mujeres y en un 21.3% a los hombres”(ibid p.81). Pero lo más significativo y ominoso de esta reforma de pensiones, aprobada hace pocos años, con la complicidad de algunos dirigentes sindicales, según afirmaba don Luis Alberto Jaén, es el hecho de que “En todos los casos, el monto de la pensión se calcula con base en el promedio de los salarios devengados durante los últimos veinte años, ”adecuados por la inflación”, y de tal promedio se pagará hasta un 52.5% si el salario es inferior a dos salarios mínimos y luego ese porcentaje se va disminuyendo hasta llegar a un 43% cuando el salario llegue y sobrepase ocho salarios mínimos. O sea que conforme el promedio de salarios va aumentando el porcentaje que se pagará por pensión va disminuyendo (ibid, p. 81).  Este y no otro será el porvenir que dispusieron para la gran población de los así llamados “adultos mayores” los diferentes gobiernos de la dictadura (neoliberal) en democracia y las sucesivas las juntas directivas puestas por ellos, pero lo más grave es que la falta de información adecuada y las dificultades para entender un problema tan complejo, nos ha impedido reaccionar así sea sólo por mero el instinto de conservación, un hecho que pone en peligro la supervivencia de innumerables compatriotas, cuya conciencia aun no se ha visto sacudida.

VIII

Los miles de miles de millones de colones, dentro de lo que constituye un verdadero agujero negro, que han sido desviados por los sucesivos gobiernos, a lo largo de más de medio siglo, han sumido a la Caja Costarricense de Seguro Social y a todo el sistema de atención en materia de salud en una crisis casi total, sostiene don Luis Alberto Jaén en distintos apartados de su libro, la que ha imposibilitado el cumplimiento de la atención debida a los asegurados en lo referente al área de salud, tanto en lo relativo a la atención primaria como en las acciones de la medicina curativa, la que por lo general tiene un costo más elevado. No podemos dejar de pensar, siquiera por un instante, en todas las obras de infraestructura que hubieran podido construirse con esos recursos evitando, de esa manera, miles de penalidades a los trabajadores asegurados, tal y como ha sucedido con el caso de las más de 300 camas que el Hospital Calderón Guardia no ha podido reponer todavía, como consecuencia del incendio ocurrido en el año de 2004, además de contratar los servicios de especialistas de los que, por lo general, carecen los hospitales de las regiones periféricas del país y adquirir, sin dilatorias de ninguna clase, todos los medicamentos que requiere la población del país.

Las pensiones y jubilaciones, contempladas en el fondo de invalidez, vejez y muerte han sido puestas en riesgo, a partir de iniciativas como la mal llamada Ley de protección al trabajador, impulsada por la administración de Miguel Ángel Rodríguez, durante el año 2000, la que de acuerdo con don Luis Alberto Jaén, constituye una desviación de fondos que debieron a destinarse al permanentemente amenazado régimen de pensiones, a cargo de la Caja Costarricense de Seguro Social. Afirma don Luis que. “a esa ley la promovieron como “LA GRAN REFORMA SOCIAL DE NUESTRO TIEMPO” y pensando en el tiempo en que estamos, tal vez tenían razón ¡ Qué tiempo! El del crimen organizado para detentar el poder:” (ibid. p. 40) y agrega, más adelante el autor “La tal ley no es otra cosa que un tamal bien condimentado para iniciar la privatización de los seguros sociales. Y lo lograron. Claro que pasando por encima de la Constitución, pero es sabido que a un adepto a los arcanos del capitalismo, la única ley que le interesa y respeta es la ley suprema del mercado: la ley de la oferta y la demanda…Pues bien, la tal ley de “protección” al trabajador consiste en crear un fondo destinado fundamentalmente a proporcionar a todos los trabajadores una pensión complementaria, de la que en su momento habrán de recibir de la Caja del Seguro Social”( ibídem p.p, 40-41). Dicho de otra manera, con el espejismo de una pensión complementaria bastante dudosa en sus fundamentos se desviaron recursos que deberían haber fortalecido las pensiones a cargo del régimen de invalidez, vejez y muerte.

Conviene reiterar que a pesar de que en los últimos tres años, todo el mundo habla –incluidos algunos de los mayores responsables del drama- de dar una solución al problema de la seguridad social, reduciéndolo a las situaciones administrativas de la Caja del Seguro Social o a dimensiones de orden técnico, a diferencia de que ocurría durante  los largos años en que la voz de don Luis y otros ilustres ciudadanos como don Rodrigo Arias López, actuario de la caja a inicios de la primera década del siglo y profesor de la Escuela de Matemáticas de la Universidad de Costa Rica, permanecía ignorada y casi silenciada por los medios de comunicación social, tal vez con el decisivo concurso de la jugosa pauta publicitaria dosificada por quienes dirigen la institución con los criterios del régimen imperante, pero sobre todo en contra de quienes aportan los recursos para su funcionamiento como son los trabajadores del país; lo cierto es que este problema específico tuvo la virtud de poner en evidencia que todo el edificio estaba carcomido y no sólo algunas de sus vigas, ilegitimidad y no gobernabilidad es el nombre que corresponde a los males que nos aquejan. Ahora ya no hay duda de que todo esto puede derrumbarse, de manera estrepitosa, en una región como la del istmo centroamericano, agobiada por graves problemas sociales y de legitimación de los poderes públicos, al no haberse superado las causas que llevaron al conflicto armado de los años setenta y ochenta del siglo anterior.

IX

A dos años de su partida definitiva, la voz clara y valiente de don Luis Alberto Jaén Martínez resuena todavía en nuestros oídos como un llamado a la conciencia y al cumplimiento del deber ciudadano, como la expresión de esas cualidades que siempre lo caracterizaron a lo largo de toda su vida, de la cual deben sentirse orgullosos tanto Leticia, su compañera de los últimos años, como también Alejandro, Ismene y todos sus hijos y nietos. Para los que tuvimos el honor de ser sus amigos cercanos y compañeros en innumerables episodios de la lucha social, a lo largo de las  décadas recientes, el solo recuerdo de su nombre será una convocatoria a la lucha y a la búsqueda honesta de la verdad, la única que como dicen las viejas tradiciones podrá hacer de nosotros hombres y mujeres libres de verdad.

Suelo recordar sus anécdotas cargadas de vivacidad e invaluables enseñanzas, como cuando me contaba que allá en la primavera de 1940, tal vez durante los meses de abril y mayo, cuando los ejércitos alemanes se disponían a aplastar a Francia y su débil resistencia que terminó en la derrota de Dunkerque con la consiguiente ocupación nazifascista del país de los galos, sólo él y otro compañero de la secundaria, allá en el Liceo de Costa Rica, apoyaban la causa de los aliados, mientras que el resto de sus compañeros de clase eran fervientes admiradores del nacionalsocialismo (pronazis) de Adolfo Hitler. Las cosas cambiaron después del ataque japonés a Pearl Harbor, en diciembre de 1941 y la entrada de los Estados Unidos en aquel conflicto bélico (siempre la doctrina Monroe jugando lo suyo, podríamos decir) que nos llevó a declararle la guerra a los países del eje Roma-Berlín-Tokio y luego a internar a los costarricenses de origen alemán en campos de concentración, cosas que don Luis no dejaba de enjuiciar con severidad, a pesar de que fue esa excepcional coyuntura la que nos permitió avanzar, en el campo de los derechos y garantías sociales para la clase trabajadora costarricense, hoy amenazados por la rapacidad del capitalismo neoliberal y sus fervientes cultores, enquistados en todos los enclaves de poder más importantes de nuestro país

Entre don Luis y yo se que no habrán ni hubieron nunca despedidas, porque parafraseando al Mahatma Gandhi de aquella película de Richard Attenborough, basada en la novela de Dominique Lapierre Esta noche la libertad (Cette nuit la liberté) de 1982, al dirigirse a un amigo suyo, periodista neozelandés o australiano que se despedía de él y se afligía de verlo en las crueles prisiones a que lo sometía el colonialismo inglés, le dijo que entre ellos no habrían despedidas porque ahí donde su amigo estuviera siempre estaría él, desde los más profundo de su conciencia y como un testimonio ante la conciencia universal, dentro de la interminable lucha por la justicia y la libertad del ser humano.

 

Enviado a SURCOS por el autor.

Nuevo libro de Miguel Picado «Secretos de un acuerdo»

Secretos de un acuerdo

Monseñor Sanabria y Manuel Mora – Junio de 1943

Libro del Pbro. Miguel Picado Gatjens

EUNED, San José – 2013

El acuerdo tripartito de Mons. Víctor  Sanabria Martínez, el Lic. Manuel Mora y Dr.  Rafael A. Calderón Guardia es hecho histórico. Muchas personas de diferentes ámbitos han negado el suceso.

Hace muchos años en un curso de “Doctrina Social de la Iglesia”, un profesor en la Universidad de Costa Rica, a la pregunta de un estudiante  sobre el tema de las “Reformas Sociales”, el partido comunista y la Iglesia Católica negó el acontecimiento, que de una u otra manera Don Ricardo Blanco Segura lo resalta en el libro sobre Mons. Sanabria.

El hecho en cuestión fue el encuentro entre Sanabria y Mora, para hablar sobre sí la Iglesia Católica tendría implicaciones canónicas,  sí se llegara a un acuerdo. La documentación encontrada en el Archivo de la Curia Metropolitana, algunos testimonios de personas allegadas a los protagonistas y la sistematización de la obra por Dr. Miguel Picado no deja ver que es un relevante acontecimiento para la Historia de la Iglesia Latinoamericana.

Pero el hecho histórico tiene connotaciones trascendentales, dice Picado en la página 3:

“El 14 de junio de 1943, el arzobispo de San José, monseñor doctor Víctor Sanabria Martínez y el licenciado Manuel Mora Val verde, líder del Partido Comunista y diputado ante el Con­greso Constitucional (hoy Asamblea Legislativa), firmaron un acuerdo sin antecedentes en la historia nacional ni paralelos en la latinoamericana. Por un lado, se disolvía el partido men­cionado y nacía el Partido Vanguardia Popular, que incluyó en su programa una referencia explícita a la doctrina social de la Iglesia. Por otro lado, la Iglesia permitía la militancia de los católicos en el nuevo partido y en los sindicatos adscritos a él, pero quedaba en libertad de continuar impulsando un sindica­lismo propio, inspirado en sus principios doctrinales, aunque no confesional.

Un esta monografía se sustenta la tesis de que el menciona­do acuerdo fue un factor determinante para librar al presidente Rafael Ángel Calderón Guardia de las presiones golpistas que lo amenazaban y -al consolidar su permanencia en el poder- asegurar la aprobación definitiva de las Garantías Sociales y el Código Trabajo. Por ese motivo, tendremos que debatir acerca de la veracidad tan puesta en entredicho, de lo que dijo Manuel Mora en una entrevista concedida a Óscar Aguilar Bulgarelli sobre el intento golpista.

Así pues, la meta de este estudio consiste en revelar los entretejidos de este crucial acontecimiento, que dio una nueva identidad a la dinámica de las relaciones sociales en Costa Rica”.

Los invito a leer esta obra, que es un verdadero regalo de navidad para los interesados.

Prof. Oscar Lobo Oconitrillo

Interesados en adquirir el libro:

Oscar Lobo – tel. 2233-2833 ó 8549-1995

¢ 9.000.00

 

Enviado a SURCOS por Arnoldo Mora.