El origen de este día fue la celebración de un santo católico San Valentin, quien tenía la costumbre de celebrar el amor de parejas heterosexuales. Luego el comercio incluyó la amistad en la celebración porque no vendía suficiente con sólo la celebración del amor.
Pero, aparte del origen de ese día, ¿podemos decir que incluye el amor de parejas del mismo sexo y la amistad con las personas trans?
Les dejo esta interrogante que cuestiona la equidad social.
CULTURA es uno de los términos que más acepciones tiene. Es un concepto polisémico y dinámico. Sus abordajes han sido diversos y complementarios a través de la historia, por esa razón debería considerársele desde la interdisciplinariedad, para así lograr una integralidad semántica.
En general, podría definírsele como “el conjunto de conocimientos y rasgos característicos que distinguen a una sociedad, una determinada época o un grupo social”. En todo caso, cuando hablamos de cultura, nos referimos a creencias, normas, valores, lenguaje, símbolos, tecnología, patrimonio, identidad. En otras palabras, hablamos de la actividad humana en su conjunto y de sus relaciones con la naturaleza y el cosmos, sobre todo de la producción simbólica a través del tiempo en espacios geográficos y socioeconómicos diferenciados.
En nuestro país la visión estatal de la cultura ha sido excluyente y elitista. Desde el “Olimpo” de los liberales, hasta el nacimiento del Ministerio de Cultura (PLN), se le concibe como la promoción de las “Bellas Artes”, las cuales deberían extenderse al pueblo para “culturalizarlo”, “cultivarlo”. Los liberales la concebían mancomunada con el sistema educativo, cual actividad “civilizatoria” que pretendía homogenizar su visión de mundo, es decir, privilegiaban su intención ideológica.
El dispositivo creado por el PLN en los años setenta del siglo pasado, ha sido vallecentrista y eurocéntrico, léase, colonial, salvo esfuerzos aislados y fallidos de regionalización con débiles discursos antropológicos sobre las culturas populares o “vivas”. Esa visón paternalista todavía subsiste. De allí la gran confusión en muchos artistas, quienes confunden el amplio concepto etnográfico con el de “arte” o “gestión cultural”. Por ello, se habla de un “sector cultura” difuso y asimétrico, el cual no sabemos si se define por su producción, su gremialismo o su filiación con el estado y su políticas, mejor dicho, la ausencia de ellas.
El neoliberalismo que lidera la contrarreforma con el afán del desmantelamiento del Estado Social de Derecho, erigido desde los años cuarenta del siglo pasado, le ha entregado esas tareas a las industrias culturales. Los últimos gobiernos del PLUSPAC así lo han venido haciendo y, el Ministerio de Cultura y Juventud (vaya híbrido), a pesar de su ingente labor en sus instituciones adscritas y en el apoyo a algunos productores artísticos, ha devenido en un cascarón desfinanciado y en una suerte de gran agencia de producción festivalera.
Las declaraciones de un candidato ultra conservador y de su escudera (diputada electa) han puesto el dedo en la llaga al gritar a los cuatro vientos, sin inmutarse, lo que otros quieren pero callan desde hace rato: cancelar el MCJ por ineficiente y burocrático (tiene menos del 1% del presupuesto nacional). Es decir, privatizar sus órganos desconcentrados y asignarle a las industrias culturales el resto. De allí a un Hollywood o Disney ticos no estaríamos tan lejos. Quizás ello quiso decir la señora escudera del enviado de los organismos financieros internacionales, quien bien podría convertirse en presidente de esta res ya no tan pública.
El día en que la CULTURA se convierta en el centro de una propuesta política al interior de un robusto proyecto país, tal y como corresponde, estaríamos hablando de inclusión, equidad, justicia social, defensa de los patrimonios tangibles e intangibles, de soberanía tecnológica y alimentaria y de las diversas identidades y expresiones simbólicas de quienes ocupamos este pequeño y bendito territorio. Es decir, estaríamos ante una auténtica acción sociocultural, corazón de toda actividad política.
Sin embargo, por ahora, sepamos que la CULTURA, desde la contrarreforma neoliberal, está clausurada. Aunque sigue viva y resistiendo en nuestras comunidades, en nuestros quehaceres, en nuestros sueños, en nuestras memorias.
El candidato presidencial del partido Progreso Social Democrático, señor Rodrigo Chaves, dijo que “el sector cultura en Costa Rica ha estado abandonado por muchos años”. Esto es cierto, seguidamente menciona “[…] el presupuesto del Ministerio de Cultura se lo comen todas esas organizaciones, la Junta de Administración del Melico Salazar, la Junta de Administración del Teatro Nacional, la junta de administración del museo tal. Pura burocracia […]”. Por otra parte, la señora Pilar Cisneros, candidata a la Vicepresidencia y diputada electa por el mismo partido, ante los problemas fiscales a causa de la pandemia de Covid-19, dijo hace dos años en entrevista a Multimedios canal 8, “[que el país] puede vivir uno o dos años sin cultura”. “Sí, cultura se va a quedar… pero, como dijo don Pepe Figueres “para qué tractores sin violines” y lo comprendo perfectamente, pero vea don Douglas, si usted está hasta aquí (señala su cuello) con su familia, no se va Disney y si no puede ir al cine pues vea las películas que le ofrece la televisión abierta…”
¿Qué entenderán por cultura estas dos personalidades de la política costarricense?
Cultura es una palabra con presencia usual en los medios de difusión y en instituciones de enseñanza general básica o superior. Es de uso común en las personas, como hablar de comida, del clima, de la calidad de vida, etc. Es una palabra que, para las masas, al parecer define algo intangible, o un grupo, generalmente extraño al nuestro, o un pueblo o sociedad distinta a la nuestra. Definir cultura es problemático.
La Antropología vio nacer el término. Para Grimson, la “Cultura” nació con el propósito de oponerse a la “Alta Cultura” y el racismo imperante al buscar diferencias entre distintos grupos humanos con los que se encontró Europa. La primera definición de cultura se opuso a la idea de existencia de personas “cultas” y personas “incultas”. Por ejemplo, en la Europa del siglo XVIII, así como también en la Costa Rica de finales del siglo XIX y prácticamente hasta el presente, se concibe una persona “culta” en tanto sea estudiada y sensible a las artes, la ópera o el teatro, y dueño de ciertas costumbres de etiqueta y vestimenta que lo identifica también como persona perteneciente a grupos pudientes.
Tylor, ante lo expuesto, en 1871 asocia el concepto de cultura a todo aquel conocimiento, tradición, costumbre y hábito inherente a la persona dentro de una sociedad. Dice Tylor: “La cultura… en su sentido etnográfico, es ese todo complejo que comprende conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre en tanto que miembro de la sociedad.”
Definiciones más cercanas a nuestra época proponen la cultura como “sistemas simbólicos compartidos que son acumulativas creaciones de la mente.”, según dice el reconocido antropólogo, filósofo y etnólogo francés, Claude Lévi-Strauss; o según el lingüista y antropólogo estadounidense, Roger Keesing “las culturas son sistemas que sirven para relacionar a las comunidades humanas con sus entornos ecológicos”.
De esta manera, y de acuerdo con lo dicho por Cisneros, ¿podríamos vivir dos años sin relacionarnos con nuestros entornos ecológicos?, ¿podríamos por dos años dejar de crear sistemas simbólicos acumulativos?, ¿podríamos dejar de tener conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres o cualquiera otra capacidad o hábito adquirido en nuestra sociedad, por dos años? A todas luces, el término cultura, en cualquiera de sus definiciones citadas y otras existentes, es mucho más que ir a Disney o mucho más que ver películas.
Por otra parte, el Ministerio de Cultura y Juventud, junto con sus direcciones e instituciones adscritas, en Costa Rica, es el ente rector oficial de una pequeña parte, denominada “arte”, de esto que hemos tratado de definir como “cultura”; y dado el histórico presupuesto exiguo que tiene, menos del 1% del presupuesto nacional, muchas de sus actividades se deben realizar ad honorem.
Soy músico, profesor pensionado de la Universidad de Costa Rica. Fui funcionario del Ministerio de Cultura y Juventud, así como también miembro, ad honorem, del jurado de Premios Nacionales y del jurado de las Becas Taller otorgadas por este órgano oficial. Conozco muy bien el funcionamiento de este ministerio y sus enormes limitaciones presupuestarias. Por otra parte, he ejercido mi profesión de músico intérprete, tanto en el Valle Central como en las regiones periféricas, y conozco muy bien las necesidades y penurias del mundo artístico.
Ante lo expuesto, me rehúso a pensar que el señor Rodrigo Chaves, con su docta formación económica, reduzca los problemas operativos del Ministerio de Cultura y Juventud, a la burocracia y al supuesto consumo presupuestario de las juntas administrativas. Por otra parte, me rehúso a creer que la señora Pilar Chaves, con docta formación en comunicación, conciba cultura como ir a Disney o ver películas.
El sector cultura, en nuestro país y para la oficialidad, se reduce exclusivamente a las manifestaciones artísticas, las cuales erróneamente, se han visto como accesorias, salvo a comiensos del siglo XX cuando, en la construcción de la nación, los del grupo denominado el “Olimpo”, vieron a las artes y especialmente a la música europea, como una necesidad para educar y presentar a Costa Rica ante el coro de naciones, en tanto república culta y desprovista de bárbaros, entiéndase pueblos originarios o personas “incultas”. En efecto, tiene razón el señor Chaves, este sector ha estado abandonado por muchos años. Esto es grave.
Sin embargo, es más grave aun, el que una diputada electa y un candidato presidencial, a dos décadas de haber iniciado el siglo XXI, mantengan un concepto arcaico y europeizante, es decir, propio de la colonialidad, tratando de demostrar mediante el reductio ad absurdum, que cultura es el Ministerio de Cultura o ir a Disney. Si por la víspera se saca el día, dejaremos de hacer cultura, es decir, dejaremos de tener conocimiento, arte, creencias, derecho, ética, costumbres, hábitos, etc., por cuatro años, en caso de ganar las elecciones este grupo político. Tiene entonces la palabra el partido Progreso Social Democrático, claro, después de estudiar al menos, un poco de antropología.
En el siguiente video de un minuto, Lina Barrantes, exdirectora del Teatro Melico Salazar responde a Rodrigo Chaves acerca de la situación en el sector cultura. Le invitamos a escuchar su criterio compartido con SURCOS por varias personas del sector cultura:
En cada semilla de frijol o de otra leguminosa, hay un tesoro de nutrición y salud, compuesto por proteínas, minerales, vitaminas, fibra, prebióticos y cantidad de antioxidantes, constituyéndose así en un alimento fundamental para toda la población.
Además de favorecer la nutrición y la salud humana, los frijoles son importantes en la economía de miles de familias agricultoras de nuestro país, mejoran los suelos y la nutrición de éstos, cumplen un papel fundamental para combatir el cambio climático y son base de nuestra cultura alimentaria.
Créditos: Marcela Dumani Echandi-Docente Escuela de Nutrición UCR.
Este martes 1 de febrero del 2021 a las 6:30 p.m., se llevó a cabo el conversatorio “La cultura en los planes de gobierno: un análisis desde el sector”. Se contó con la participación de:
Hazel Torres (Danza)
Esteban Monge (Música)
Emilia Fallas (Editorial)
Pablo Morales (Audiovisual)
Christopher Mora (Teatro)
En este espacio, se analizaron las propuestas de los partidos políticos que participan en la contienda electoral, para ello, se tomó como base el documento generado por un equipo de docentes y estudiantes de la Universidad de Costa Rica, en el marco del Proyecto “Voto informado”, del Trabajo Comunal Universitario: “Dialogando el presente”, el cual se puede descargar desde el siguiente enlace:https://linktr.ee/VotoInformadoUCR
Es una de las tradiciones indígenas más antiguas de Costa Rica.
Rememora las luchas que tuvieron sus antepasados durante el periodo de Conquista
La comunidad indígena de Rey Curré vive a partir de este jueves 27 de enero y hasta el domingo 30, una de las tradiciones más importantes a nivel de su cultura local como lo es el “El Juego de los Diablitos”, una tradición ancestral que rememora las luchas que tuvieron sus antepasados ante los procesos de conquista sucedido hace más de medio milenio.
Es una de las ceremonias indígenas más antiguas de Costa Rica, decretado desde el 2017 como Patrimonio Cultural Inmaterial de nuestro país, la cual involucra una serie de actores que participan de manera secuencial iniciando hoy jueves 27 de enero a la medianoche con la llamada “nacencia de los diablitos” y finaliza hasta el domingo 30 de enero en horas de la tarde-noche.
Para iniciar esta tradición, los diablitos suben en silencio a una loma cercana al pueblo, se disfrazan con sus atuendos y esperan con respeto a que sea exactamente la medianoche. El estallido de múltiples bombetas anuncia que la lucha ha iniciado. Los diablos mayores suenan caracoles y el ritual es acompañado por sonidos de tambores, flautas y acordeón.
De inmediato, los diablitos gritan, se abrazan, bailan, saloman y empiezan a descender de la loma dirigidos por los diablos mayores, quienes son los encargados de dirigir la comitiva.
El pueblo entero se une a esta tradición acompañando a los diablitos y juntos recorrerán, hasta el amanecer, todas las casas de la comunidad en donde son recibidos por sus anfitriones con mucho entusiasmo, mientras comparten chicha de maíz y tamales de arroz.
-Primer día del Juego. A eso de las 8 a.m., del viernes 28 de enero, los diablitos regresan a la acción, pero esta vez, tendrán la aparición inesperada de un actor que se convertirá por el resto de los días de lucha en su peor enemigo: el toro. Una figura simbólica semejante a un toro real, elaborado con madera liviana y atada a una cachamenta con la que embisten a los diablitos, interpretados por jóvenes indígenas del pueblo, vestidos con sacos de gangoche, con sus rostros protegidos por máscaras de madera de balsa con diseños zoomorfos y antropomorfos.
Esa será la dinámica de la lucha entre el toro y diablitos por los siguientes dos días de lucha (28 y 29 de enero): El toro ataca y los diablitos esquivan sus golpes.
-Segundo día del Juego (29 de enero). Similar al día anterior. Se suman más cantidad diablitos.
-Tercer y último día de juego. Al llegar el domingo 30 de enero, a eso de las 4pm., los diablitos son parcialmente doblegados por el toro en una de las fases llamada “La tumbazón”, es una de las fases más importantes de esta lucha que representa una transición hacia el desenlace del juego.
El toro, al dejar “tumbados” a los diablitos, huye a refugiarse en la montaña, no obstante, los diablitos despiertan casi de inmediato y se reincorporan a la lucha. Juntos van tras la cacería del toro que se esconde en el monte.
Lo encuentran, lo atan y lo llevan arrastrado al centro del pueblo donde lo matan, lo queman en una hoguera y, en señal del triunfo, se reparten de manera simbólica sus partes, concluyendo así el tradicional “Juego de los Diablitos” en la comunidad de Curré/Yímba 2022.
Si vas a visitar la comunidad se recomienda:
Usar ropa ligera
Zapatos tenis
Llevar bronceador
Llevar algún tipo de repelente
Llevar tienda para acampar
Comunicarse con los organizadores para obtener facilidades.
Si lo desea, llevar agua embotellada.
Para más detalles puede comunicarse vía WhatsApp al número 8709-3735. Si desea conocer parte de esta tradición puede ver el siguiente video:
¡Este es un lanzamiento al universo y a las personas que me han seguido desde el año pasado con el intento de crear el monólogo del Quijote! esto se ha ido transformando…
Los procesos creativos tienen su propio tiempo para materializar puestas en escena… o una buena película… no es fácil, y no siempre se logra ese resultado digno de las tablas, hay que darle vueltas y revueltas, algunas veces pasarán años, otras no tanto, siempre será lo que es para cada artista el fruto de su talento.
¡En el 2021 toda la investigación terminó con la Video-Creación del programa de DonQui un homenaje a Cervantes para niños y niñas ! -que podés encontrar en mi canal de Youtube-
Me he encontrado con un entremés de Cervantes intitulado ¨El Retablo de las maravillas¨ y de ahí ha saltado un personaje que hará las de narrador de muchas historias sobre Cervantes y su obra.
¨Cervantes… El Retablo maravilloso¨ es un soliloquio donde se muestran pasajes de obras cervantinas como la gran tragedia de La Numancia, El licenciado Vidriera, ¡El coloquio de los perros, Rinconete y Cortadillo, la Galatea, Don Quijote y muchos más !
Este jueves 27 de enero de 2022, a las 6pm, en el Rancho de los Diablitos Curré, será la presentación oficial de un nuevo libro que contiene toda la información relacionada con la historia de la comunidad indígena de Rey Curré o Curré/Yímba desde su época precolombina hasta nuestros días.
Publicado en un material de alta calidad, sus páginas trasladan al lector a tiempos de la historia antigua, invita a conocer sus modos de vida, su gente y aterriza lentamente al siglo XX hasta detenerse en nuestros días.
Utiliza fotografías aéreas inéditas e impresionantes ilustraciones que hacen de su lectura, momentos confortables y de mucha formación histórica en este encuentro con nuestras propias raíces identitarias.
Curré/Yímba: Su larga y profunda historia: el nuevo libro sobre esta comunidad indígena, realizado por los autores Francisco Corrales Ulloa y Uriel Rojas Rojas, con el apoyo ilustrativo de Eusebio Lázaro Ortiz.
Cada 15 de enero recordamos a una de las figuras más importantes de la primera mitad del siglo XX a nivel político, literario y académico en Costa Rica: María Isabel Carvajal, conocida como Carmen Lyra.
Es común que la persona costarricense promedio piense en Carmen Lyra como una tierna maestra que redactaba cuentos para niños y niñas, idea que se reafirma en el uso impertinente de su figura y la de un conejo y un coyote en el billete de 20 000 colones, actualmente en circulación. Sin embargo, es de fundamental importancia que esta figura sea desmitificada por la historia que a la fecha ya no puede ser más censurada: Carmen Lira fue mucho más que una maestra, fue una intelectual, una escritora reconocida, una mujer soltera, una mujer anarquista primero y comunista después.
El hecho de recordar a Carmen Lyra a partir de sus cuentos y no de sus luchas es parte del triunfo que han tenido los diferentes grupos poderosos a los que ella se opuso hasta su muerte. Su figura hoy circula en la calle en manos de los y las costarricenses, a pesar de haber estado prohibida su presencia en el país ¿un hecho irónico? Consideramos que es indignante esa estrategia para “conciliar” la historia en tiempos de crisis, permitiéndole volver al país 61 años después en forma del billete. Ese billete de 20 000 y la figura de Carmen Lyra en él fue aprobada en 2007 por la Junta Directiva del BCCR, en el marco de un convulso proceso de fraude electoral para la aprobación del TLC con Estados Unidos.
El motivo de pensar hoy a Carmen Lyra es parte de una responsabilidad que asumimos como organización para no solo desmitificar esa morbosa configuración “tierna y apacible” de María Isabel Carvajal, sino para resignificar su figura; figura que fue hábilmente impuesta por una virulenta cultura anticomunista posterior a la traición del Pacto de Ochomogo, y la despojó de su contenido crítico y subversivo.
Hoy queremos recordar a Carmen Lyra e iniciar un proceso de resignificación y memoria de su imagen, de la Carmen Lyra política que se opuso sin temor a la dictadura y al fascismo, la que denunció el servilismo, el lucro y la hipocresía de la iglesia católica; de la Carmen Lyra que denunciaba la corrupción sin ningún tipo de recato y enfrentaba ideológicamente a sus opositores aunque esto le pudiera costar el trabajo; la Carmen Lyra que dialogaba en los barrios más pobres y buscaba las formas de llevar formas creativas para emancipar las conciencias de las personas humildes; la Carmen Lyra que luchó por la igualdad de la participación de las mujeres no solo en la política, sino también en el campo social, en sus familias, y por su libertad de poder decidir cómo vivir.
15 de enero de 2022
Extracto de un texto de Carmen Lyra publicado en el periódico Trabajo el 29 de agosto de 1936:
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