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“El poder del perro” de Jane Campion. Una lectura muy personal de una gran película

Luis Paulino Vargas Solís. Economista / CICDE-UNED

“Cuando mi padre murió, no me importaba nada más que la felicidad de mi madre.
Qué clase de hombre sería si no ayudaba a mi madre, si no la salvaba”.

Esa es la frase que abre la película, la cual es pronunciada por Peter, un joven adolescente que es, asimismo, uno los personajes centrales de esta historia, ubicada en el estado de Nevada, Estados Unidos, en el año 1925. He leído diversos comentarios que parece encontrar ahí la clave para la interpretación de la película y, de hecho, un anticipo de su desenlace. Es, nos dicen, una historia de venganza, que asimismo da cumplimiento a aquel compromiso de vida: asegurarse que su madre sea feliz, aniquilando a quien intenta impedirlo.

Todo lo anterior tiene sentido, pero, según mi modesto entender, no pasa de ser una lectura más bien lineal y simplista.

Primero que nada, es claro que Rose, la madre de Peter, es una mujer buena y dulce, pero sumamente vulnerable e insegura. Ello se hace evidente, no solo cuando le toca enfrentar al despiadado Phil, sino, asimismo, frente a sus suegros y frente al gobernador y su esposa. Pero también es claro que establece una relación tóxica con su hijo, una relación a la vez dependiente y sobreprotectora. Que Peter sienta que su vida debe estar condicionada a darle felicidad a una madre de tan frágil carácter, es por lo menos llamativo ¿Un hijo dispuesto a dejar de ser él mismo, y a renunciar a su propia felicidad, en procura de proteger la felicidad de la madre? Al final resulta que sí, y, de hecho, la famosa frase del inicio lo anticipa, aunque esta forma de plantear las cosas no parece haber recibido atención. Sobre eso volveré luego.

Los hermanos Phil y George, por su parte, son un par de ricos hacendados. Phil hace ostentación de un machismo visceral y recalcitrante. George, en cambio, es de modales amables y educados. Phil, sucio y sudoroso, trabaja, hombro con hombro, con la peonada, en los trabajos físicos más agotadores. George viste pulcramente y cuida que sus manos no se encallezcan. Guiándose por los estereotipos usuales, no sería extraño que alguien, en algún momento, al inicio de la película, pudiese haber pensado que George era homosexual. De hecho, algunos diálogos entre ambos hermanos, por su carácter equívoco, podrían propiciar esa idea.

Pero luego resulta que, desmintiendo esa posibilidad para quien pudo haberla considerado, George y Rose se enamoran y se casan. El recibimiento que ella obtiene por parte de Phil al llegar a la hacienda, es brutalmente grosero. Esa noche, Phil está en su cama, ahora solo en el cuarto que anteriormente compartía con George. Le llegan los ruidos de lo que ocurre en el lecho del cuarto contiguo, donde yacen los recién casados. Las lágrimas asoman a sus ojos, y, enseguida, en aquella fría noche invernal, se va al granero y se dedica a frotar y limpiar la silla de montar de Bronco Henry. Phil, el macho correoso e irascible, da inusitadas muestras de debilidad, como si el matrimonio del hermano lo hubiera dejado al descampado y enfrentado a una soledad que le infunde terror.

A lo largo de la película, Bronco Henry es una presencia invisible, pero permanente y decisiva. Una y otra vez es evocado por Phil: es su mentor y su maestro. Más aún -Phil lo enfatiza- Bronco Henry es quien lo hizo hombre.

Peter, por su parte, es un chico amanerado, evidentemente homosexual. Phil, y los demás vaqueros, hace escarnio de él de forma terriblemente cruel. De visita a la hacienda durante el período de vacaciones, Peter descubre lo que podríamos llamar el escondite secreto de Phil, una sección del río de difícil acceso, donde, en una estrecha casucha de madera, él guardaba revistas comprometedoras, y en el cual podía bañarse en el río, desnudo…y solo. Peter descubre las revistas, ve a Phil desnudo en el río y luego huye despavorido cuando Phil lo persigue amenazadoramente. Algunos hechos importantes han acaecido: inmediatamente antes de que este incidente tuviese lugar, la cámara nos permitió ver con los ojos de Phil, a los vaqueros que, en grupo, se bañaban desnudos en otra parte del río, pero ahora Peter descubre, como para confirmarnos la insinuación que poco antes nos había sido hecha, que Phil es homosexual. Pero, en el proceso, algo más se nos había comunicado: el juego erótico que Phil realiza con un pañuelo que tiene las iniciales de Bronco Henry, claramente nos insinúa cuál fue la verdadera naturaleza de la relación que hubo entre ambos. No sé si decir que la sugerencia de que Bronco Henry lo hizo hombre, era en realidad la forma como Phil quería decir que fue él quien le enseñó a amar.

De ahí en adelante la relación entre Phil y Peter cambia, pero es un cambio fundamentalmente inducido por Phil, quien busca acercarse a Peter y establecer un lazo de afecto y complicidad entre ambos. El chico lo acepta, al parecer con agrado. Phil intenta anudar el vínculo, elaborando para Peter una cuerda, trenzada con correas de cuero de ganado. Luego se confirmará el enorme valor simbólico que aquella cuerda tiene para Phil.

Omito diversos detalles -todos muy significativos- para desembocar en un acontecimiento clave: Rose entrega a un hombre indígena y su hijo los cueros que, según orden de Phil, debían quemarse. Cuando éste se da cuenta, su reacción, es de furia, pero, sobre todo, transmite profundo dolor y verdadera desesperación, como si experimentara un catastrófico derrumbe interno. George le dice: “¿cuál es el problema? Ibas a quemar los cueros ¿no?”. Y Phil, con ojos llorosos y rostro de desolación: “los necesitaba…los necesitaba”

Simple y aplastante: los necesitaba para terminar la cuerda para Peter. Se adivina que, en la vida de Phil, aquello, al parecer tan trivial, representaba el acontecimiento más importante, al menos desde la muerte de Bronco Henry. Era volver a tejer un lazo afectivo y emocional, que, desde aquella muerte, había quedado roto, y jamás fue reconstruido.

Y, sin embargo, esa noche Phil terminará la cuerda, con cueros que le son proporcionados por el propio Peter. La escena nocturna en el corral de los caballos, es precedida por la escena, aún a la luz del día, en que Peter le hace saber a Phil que le puede proporcionar el cuero que le hace falta. Vemos entonces a un Phil fragilizado, lloroso y agradecido. El acercamiento físico entre ambos es casi un beso. Phil le dice a Peter: “las cosas serán mejores y más fáciles para ti”, como diciéndole: “tendrás lo que a mí me ha sido negado”.

Caída la noche, ya en el corral, Campion nos pone en un escenario de claroscuros profundos que recuerdan a Rembrandt, y enfatizan la intensidad emocional del momento. Phil termina la cuerda, en un ritual donde, como en un acto de amor y liberación, desnuda el alma ante Peter, y le comparte reminiscencias y confidencias de enorme significado para su vida. Peter pareciera ser partícipe de todo ello, aunque algunas de sus miradas insinúan algo más. Lo cierto es que ahí se sentenciaba el final trágico de Phil.

Al día siguiente Phil está enfermo y deberá ser llevado por su hermano al médico. Cuerda en mano, trastabillante y ansioso, se le ve buscar a Phil para entregársela. Lo miramos como si lo hiciéramos a través de los ojos de Peter y desde el interior de la casa. Phil ansía, con desesperación, terminar de cerrar el lazo con Peter, y para ello debe entregarle la cuerda. Y, sin embargo, no logra hacerlo: la cuerda queda tirada en el suelo. Para mí es una escena extremadamente dolorosa, al punto de hacerme llorar: lo que queda olvidado sobre la tierra no es la cuerda, sino más bien la esperanza de amor y liberación de un hombre sediento de otra oportunidad frente a la vida.

El macho agresivo y dominante resultó, a fin de cuentas, ser tan solo un antifaz que malamente buscaba disimular al hombre frágil, inseguro y vulnerable, pero sobre todo solitario. Ya el matrimonio de George lo asustó y desconcertó: era como perder el último rastro de apoyo emocional del que disponía. En Peter intenta un reencuentro consigo mismo y con su yo negado, el cual es, asimismo, su verdadero yo. Ello entraña, al mismo tiempo, un intento por recuperar lo que el mundo y la vida le habían proscrito: el amor. Cuando al fin cree encontrar la salida a ese largo y oscuro túnel, lo que se encuentra es el abismo. No hay un más allá, no tiene derecho al amor.

Peter mismo se encarga de negarle esa posibilidad de redención, pero, al hacerlo, renuncia a su propia redención. No es que quisiera proteger la felicidad de su madre. Más bien opta por ser el guardián de un orden que excluía a Phil, pero que también lo excluye a él. Hacia el final, el beso de Rose y George, que él presencia desde la ventana de su cuarto en el segundo piso, sella la inviolabilidad de ese orden.

Y viene entonces la inevitable evocación al Salmo 22:20, con que se cierra el filme: “libra mi alma de la espada, mi única vida de las garras del perro”. La peligrosa disidencia que Phil representa ha sido aniquilada; el perro deja de ser una amenaza.

La vida me ha hecho vivir mil historias que, de una u otra manera, en mayor o menor grado, están sintetizadas y simbolizadas en la tragedia de Phil y Peter. Comprendo, entonces, que mi lectura de esta película tiene mucho de personal: es una lectura labrada por mi propia historia de vida. Por ello mismo, entiendo perfectamente si otras personas no la comparten.

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2022/01/el-poder-del-perro-de-jane-campion-una.html

¿Qué es una política cultural? ¿Para qué sirve? ¿Cómo y quienes la diseñan y ejecutan? ¿Qué modelos existen?

Sobre estas y otras preguntas se conversó el pasado 13 de enero con David Roselló, Master en Gestión Cultural por la Universidad de Barcelona, quien ha desarrollado su trayectoria profesional en la gestión, la acción, la docencia y la consultoría, siempre en el campo cultural.

Desde 1988, Roselló ha desarrollado estudios de consultoría, muy especialmente Planes Estratégicos de Cultura en cerca de 20 ciudades, provincias y regiones españolas, ha coordinado el Postgrado en Gestión y Políticas Culturales de la Universidad de Barcelona de 1993 a 2001 y las Jornadas Interacción de la Diputación de Barcelona de 1994 a 2008. Fue cofundador de la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Cataluña, en 1993.  Destaca su amplia dedicación a la docencia en más de 200 cursos de gestión y políticas culturales en Cataluña, España, Europa, América Latina y África.

Ha sido profesor invitado de las universidades Oberta de Catalunya, Internacional de Catalunya, Pompeu Fabra de Barcelona, Sevilla, Granada, Cádiz, Internacional de Andalucía, Complutense de Madrid, Zaragoza, Deusto-Bilbao y La Laguna-Tenerife. Autor de “Diseño y evaluación de proyectos culturales”, Ariel, y coautor, entre otros, de “Gestión cultural. Estudios de caso”, Ariel.

Una de las organizaciones promotoras de este Webinario, fue la Unión de Trabajadores de la Música, Artistas y Afines.  En el siguiente enlace se encuentra más información sobre dicha organización.

Le invitamos a visitar el Facebook de UTM Costa Rica, donde podrán encontrar la grabación del Webinario: “La importancia de las políticas culturales en el contexto de las políticas públicas” 

https://utm.cr/

 

Compartido con SURCOS por Agenda La Cadejos.

Asociación Internacional de Críticos de Arte, capítulo-Costa Rica – presentación pública

La Asociación Internacional de Críticos de Arte hará la presentación pública del capítulo: Costa Rica, la cual se realizará de forma presencial con un aforo de 40 personas en la Biblioteca Nacional y de forma virtual por la plataforma de Facebook en vivo de la página de la Biblioteca Nacional.

En la actividad convocada se dará a conocer dicha Asociación, sus miembros y sus objetivos.

Puede ver la agenda de la actividad descargando el documento:

Enviado por Adriano Corrales Arias.

CURRÉ/YÍMBA. Su larga y profunda historia

Un precioso libro sobre la comunidad indígena de Curré/Yímba que recoge el bagaje histórico de este lugar desde la época prehispánica hasta nuestros días.

Una obra minuciosa de alta calidad realizada por los autores Francisco Corrales Ulloa y Uriel Rojas Rojas, con apoyo ilustrativo de don Eusebio Lázaro Ortiz.

Se estará haciendo su presentación oficial y entrega a la comunidad el jueves 27 de enero, en el contexto inicial del Tradicional Juego de los Diablitos Curré/Yímba 2022.

Más detalles al 87093735.

Diablitos en Curré/Yímba se realizará del 27 al 30 de enero

Uriel Rojas

Es una de las tradiciones indígenas más antiguas de Costa Rica.

Del 27 al 30 de enero de 2022 se realizará en la comunidad indígena de Curré/Yímba, una de las tradiciones indígenas más antiguas de Costa Rica llamado el Juego de los Diablitos, el cual rememora la lucha bélica que tuvieron sus antepasados contra los españoles durante el periodo de Conquista.

La comunidad indígena de Curré/Yímba está situada a 228 km al Sureste de San José, capital de Costa Rica, pertenece al cantón de Buenos Aires, provincia de Puntarenas.

Aunque históricamente se le ha llamado el “Juego de los Diablitos”, en la actualidad la comunidad prefiere llamarle “La lucha de los guerreros”, por considerar que esta tradición no conmemora ningún juego sino una batalla o lucha que lidiaron sus antepasados y que ellos (los indígenas) realmente son “guerreros o luchadores” que defienden con orgullo y valentía su identidad colectiva.

Esta tradición indígena es una de las más antiguas de Costa Rica y rememora esas luchas épicas que tuvieron sus antecesores en defensa de sus tierras, sus recursos y valores culturales.

Para más información pueden comunicarse a través del correo electrónico urieldecurre@gmail.com o al teléfono 87093735.

Conozca más sobre esta antigua tradición en el siguiente enlace:

Rey Curré eligió la nueva junta directiva de su gobierno local

Uriel Rojas

El territorio de Rey Curré Yímba eligió este miércoles 29 de diciembre a la nueva junta directiva de la Asociación de Desarrollo Indígena que les representará por los siguientes dos años.

Esta elección se dio a través de una Asamblea General Ordinaria en donde acudieron sus afiliados a emitir su voto libre y secreto.

Las asociaciones de desarrollo indígena (ADI) es el órgano político que representa los quehaceres de este territorio y recibe el beneplácito de sus habitantes.

Esta es la nueva junta directiva de la ADI Curré para los próximos dos años:

Presidente: José Domingo Lázaro Maroto
Vicepresidencia: Laura Borbón Mavisca
Secretaria: María Danelly Mavisca Rueda
Tesorero: Noel Lázaro Estrada
Fiscal: Fidel Lázaro Leiva
Vocal 1: Jose Bernal Lázaro Leiva
Vocal 2: Mario Leiva Rojas
Vocal 3: Doris Rojas Rojas

Esta asamblea se llevó a cabo en el Salón Comunal de Rey Curré desde las 9am y se extendió hasta las 13:30pm.

Le deseamos los mejores éxitos a estos nuevos colaboradores del territorio.

VISITE CURRÉ/YÍMBA

Una comunidad indígena con una rica cultura milenaria situada en la provincia de Puntarenas, cantón Buenos Aires.

Conozca parte de su historia a través de este enlace: https://fb.watch/adV7NCJE_f/

AÑO NUEVO: 2021 -2022

Mi cuerpo laxo
de espaldas contra el suelo.

Miro el hastío de las nubes,
esa forma en que se reparte
el infinito en fragmentos
coronando el estadio
de un mundo mejor.

Faltan solo 10 segundos
para decirle adiós al año viejo.

¡Las doce camaradas!

Llevamos consigo la confusión
del otro tiempo,
un segundo ciclo lunar/solar
antojadizamente enfermo
por el SARS-2, por el COVID-19.

Las agujas de los relojes
conspiraron al unísono.

La pesada herrumbre
destempló las campanas.

La luna nueva
se tomará su descanso
el sábado 1 de enero,
para desplegar su alumbramiento
al segundo día del 2022.

La playa, la montaña, la ciudad,
-como siempre-,
aspiran a un suave descanso.

Un golpe de misiles
en algún desierto,
emplaza la paciencia
de las superpotencias
que apuestan erráticamente
a una III Guerra Mundial. La plaza Roja,
luce vacía,
como las demás
plazas del mundo.

Reclaman en su grama verde
en el azul transparente
de las banderas
en blanco de las palomas
un poco de paz a destiempo.

Los celulares
agotaron su batería
por tanta luz en las fotos.

La recién
borrada historia del año anterior
anuncia trémula
unas elecciones.

Los rotativos vuelven
a su magia mediática y sarcástica,
la sangre de las noticias
tiñe las manos
de las y los fiebres lectores
-ya pocos en este siglo-
de Millennials y Generación “Z”.

El lunes tres
Hago un esfuerzo sostenido
para recordar cuales fueron
aquellos nobles propósitos.
En verdad, no los recuerdo.

Vuelvo mis ojos al horóscopo maya.
Al último párrafo del libro:
“Viaje al sexto sol”,
a los ejemplos de desapariciones
en la “Ruta del polen”,
en su página 305.
Grito sin ningún reparo,
vaciado de dialéctica:

¡¡¡Feliz año nuevo!!!

Un eco burlón apostó su risa
en la ruta de la tarde.

León Triba., San Ramón 29 dic 2021

Casi pierdo la ocasión de hacer una amiga imperdible

Alberto Salom Echeverría

El extraordinario y recordado académico de la UNA Mario Oliva, recientemente fallecido de una larga dolencia, era director del IDELA. En tal virtud tuvo a bien organizar una actividad académica internacional, a la cual invitó a Beatriz Gutiérrez Müller, graduada en comunicación primero de la Universidad Iberoamericana, plantel Golfo Centro, en Puebla, México. Después obtuvo una maestría en letras de la misma UIA. Finalmente, en el 2013, sacó un doctorado en literatura en la Universidad Autónoma Metropolitana -UAM-en la ciudad de México. Beatriz se había casado con Andrés Manuel López Obrador -AMLO- en el 2006, para ella era su primer y único matrimonio, por lo consiguiente tuvo un hijo que, le pusieron de nombre Jesús Ernesto; en consecuencia fue el primogénito de ella, el cuarto de AMLO, cuya primera esposa había fallecido de una compleja enfermedad.

El evento patrocinado por el IDELA, tuvo lugar en la UNA, en el 2018, cuando AMLO ya había sido electo presidente de México, pero aún no había asumido.

Realmente, yo nunca la había visto antes, ni siquiera por foto. Aunque sí conocía que era una escritora célebre, que había incursionado en el estudio de la conquista y colonización de México por los españoles, y sabía además que tiene varios estudios sobre Hernán Cortés.

Quise conocerla antes del acto formal del evento al que fue invitada, con el objeto de tener quizás la ocasión y el privilegio de conversar y hasta intimar un poco. ¿Por qué no??? La verdad quería saber más de ella, por lo que una vez que concluí una actividad propia de mi cargada agenda, ya casi cerca del mediodía, me aproximé al auditorio de Filosofía y Letras, adonde se encontraba Beatriz Gutiérrez junto a su comitiva en otra actividad.

Al llegar, me encontré con otro académico buen amigo, German Chacón. Lo abordé y le pregunté por Beatriz Gutiérrez. German, desde la entrada al auditorio, me dio las indicaciones de una manera general, cosa que agradecí. Me dijo concretamente: Beatriz es aquella que está en primera fila con lentes oscuros. Dada mi agenda, un tanto apretada, decidí caminar lo más silenciosamente que pude.

Allí estaba Beatriz con parte de su comitiva; había varias señoras, por lo que siguiendo las señales de German, distinguí a una dama, de muy buen porte, muy bien ataviada con un vestido negro con ribetes blancos en el cuello. Avancé entonces, me presenté ofreciéndole la mano caballerosamente, hice una reverencia y en voz baja le solté una retahíla, corta pero enfatizando en el gusto que tenía como rector de la UNA de conocerla. Tuve el cuidado de no decir “primera dama”, porque sabía que Beatriz era enemiga de ese membrete, primeras damas, piensa ella, son todas las mujeres de México.

La elegante mujer, permitió que la entretuviera por un breve lapso. En cuanto hube concluido, solté su mano sintiéndome satisfecho de mi presentación. Hubo una pausa inquietante, y la digna señora, ya con su mano libre, alzó su brazo a la altura de su pecho y en un gesto algo desconcertante para mí, apuntó con el dedo índice hacia la persona que estaba sentada a la par de ella, vestida con unos “blue jeans”, sandalias y una ligera blusa blanca. Su único parecido con la anterior exquisita dama, eran sus lentes oscuros. Pero su pelo era rubio y con una cara muy fresca de facciones finas. Ella era Beatriz.

Quedé petrificado, sobre todo pensando en el enorme gasto de materia gris que acababa de despilfarrar haciendo una presentación inútil con alguien que no era Beatriz Gutiérrez. De momento no hubo hilaridad entre las damas de la comitiva ante mi flagrante yerro; ignoro si posteriormente se habrán reído a mandíbula batiente, como suele ocurrir, al recordar un episodio tan peculiar.

Naturalmente, me disculpé, sin intentar de nuevo hacer una presentación. Era ociosa, puesto que Beatriz había presenciado todo el sainete anterior.

Me despedí fingiendo aplomo, y después nos volvimos a encontrar en el acto formal.

Un cuento muy en serio

Alberto Salom Echeverría

Me tomo muy en serio la vida. Se sufre bastante, pero a la vez se disfruta. La rectoría de la UNA me vino a una buena edad, en el 2015 comenzó un trabajo arduo, cansado cada día, pero intensamente satisfactorio. Forjamos un equipo unido fuerte, hermoso. Primero junto a Luz Emilia Flores un emporio de talento y rectitud. Un segundo tiempo junto a Ana María Hernández, inteligente mujer, poseedora de un empuje y entusiasmo contagiosos.

Había de todo, planificamos la ruta lo mejor que pudimos, empalmando con los equipos institucionales de Juan Miguel.

Pero, no obstante, siempre surgían imprevistos. Una vez, recibí jubiloso a un equipo de académicas de Estados Unidos; una rectora -como se me dijo- y dos colaboradoras. El encuentro me interesaba especialmente para tratar de abrirle oportunidad a los estudiantes de intercambio y conseguir becas de posgrado, así como otras opciones académicas para el profesorado.

Todo se preparó meticulosamente, como siempre, siguiendo el estricto protocolo, que llegué a entender, pero con el que nunca simpaticé mucho, dada mi manera de ser tan desenfadada. Una tacita de café para cada una de las honorables académicas, un tostelito apenas, que normalmente lo costeábamos con nuestros recursos personales. Todo muy bien presentado. Y, como siempre hacíamos, un pequeño obsequio, nada suntuoso, pero digno de ser recordado, con el que la UNA galardonaba a sus invitados especiales. Eran tres obsequios, naturalmente un poco más significativo para la rectora que para sus dos colaboradoras. Ese era parte del protocolo.

Comenzó la reunión que, procuré que fuera afectuosa. Noté que las invitadas habían simpatizado conmigo, lo que me hizo sentir alegre porque, según mi criterio eso quería decir que estaba “parlando” más o menos bien mi rústico inglés.

Tres regalos, tres académicas y una buena conversación. Me sentía exultante en verdad.

A los treinta minutos de amena conversación, entró a la sala imprevistamente, una cuarta académica, otra rectora de feria. Perdí la tranquilidad por completo, porque la imprevisión nos descoyuntó totalmente lo planeado.

La saludé lo más amablemente que pude, procurando que no se me notara la preocupación que tenía, pues desde que la facultativa ingresó a la sala de reuniones, no solo hubo que correr con una taza más para el café y otro tostelito que, sabrá Dios de donde salió, sino que a mí me entró una obsesión de contar, unas veces en español, y otras en inglés, un, dos, tres regalos; one, two, three, four academic persons. My God.

No hubo manera de que me cuadrara la aritmética para ajustar regalos con académicas; hasta que, ¡oh Dios mío que alivio!!! entró Anabellita la secretaria, siempre atenta en estas cosas, y puso otro regalo que, hizo ajustar la aritmética como por arte de magia, lo que bajó simultáneamente mi ansiedad que, a esas alturas me había provocado palpitaciones aceleradas.

Ya calmado, platicamos un rato más en muy buen ambiente. Llegó el momento del intercambio de regalos. Yo, desde luego ya tranquilo empecé con la repartidera de nuestros obsequios: “this gift is from National University for you” le dije a la primera rectora, seguí luego con las dos colaboradoras. Enseguida procedí a entregar el último regalo a la rectora recién llegada, la verdad sentí un poco de pena porque la caja era bastante más grande que la envoltura del obsequio para la primera rectora. Sin embargo, no tenía opción había que entregar el obsequio. Entonces volví a repetir: “and, this is our gift for you”. No acababa yo de aproximarme hacia la autoridad, cuando ella, un poco sorprendida se sobresaltó y me dijo casi gritando: “oh no, no, no this is my gift for you”. Me recorrió un frío de la cabeza a los pies, en cuanto me percaté que el nuevo obsequio no era de nuestra parte, sino de ella para mí.  Quise que la tierra me tragara, pero opté por disculparme y salir en estampida de la sala, buscando denodadamente un regalo para la rectora que se había demorado. Apenas pude salir de aquella situación embarazosa. La suerte me acompañó esta vez y cada persona salió con su debido recuerdo de la UNA.

Luis Suárez: Balón de Oro 1960

Gabe Abrahams

Luis Suárez Miramontes (1935) es un exfutbolista natural de La Coruña, Galicia, que consiguió diferentes títulos nacionales e internacionales, tanto a nivel de clubs como de selecciones, y el Balón de Oro en 1960. Su Balón de Oro permanece como el mayor logro individual de todos los tiempos conseguido por un futbolista nacido en España.

Luis Suárez nació en la Avenida Hércules del barrio de Monte Alto, La Coruña, el 2 de mayo de 1935. Monte Alto fue y es un barrio de pescadores, de obreros, de gente humilde, y la familia de Suárez en su conjunto respondía a ese perfil. Sus padres tenían una carnicería y sus tíos emigraron a Argentina en busca de un futuro mejor.

Después de un breve paso por el Perseverancia, Luis Suárez fichó por el Real Club Deportivo La Coruña, gracias a la labor de Alejandro Scopelli, quien apreció muy pronto su talento futbolístico. Suárez jugó en las categorías inferiores del Dépor hasta dar el salto al primer equipo en la temporada 1953-54, donde compartió titularidad con los míticos Arsenio Iglesias o Pahiño.

En 1954, Luis Suárez fichó por el FC Barcelona, club en el que jugó las siguientes siete temporadas. Pasó a formar parte del mítico Barça de los años cincuenta del pasado siglo, el que jugaba en el Camp de Les Corts y se componía de una plantilla repleta de extraordinarios jugadores como Ramallets, Segarra, Seguer, Flotats, Villaverde, Manchón, Basora, Kubala. Un Barça que con Kubala al frente lo ganaba todo.

Suárez ganó con el club azulgrana dos ligas (1958-59, 1959-60), dos Copas (1956-57, 1958-59) y dos Copas de Ferias (1957-58, 1959-60). Su último partido con la camiseta azulgrana fue el de la final de la Copa de Europa de 1961, la famosa final de Berna, en la que el Barça fue derrotado injustamente por el Benfica (3-2).

En Barcelona, Suárez creció como jugador. El Arquitecto, sobrenombre que le puso Alfredo di Stefano, mejoró su capacidad de construir juego desde atrás, el pase y el dribling, el disparo tanto a nivel técnico como de potencia, su capacidad anotadora.

En 1961, Luis Suárez fichó por el Inter de Milán. El traspaso fue en aquel momento el más caro de la historia del fútbol. En el Inter, el jugador gallego se consagró definitivamente de la mano del entrenador Helenio Herrera, quien ya le había dirigido desde el banquillo en el FC Barcelona.

Suárez ganó en Italia tres ligas (1962-63, 1964-65, 1965-66),dos Copas de Europa (1963-64, 1964-65) y dos Copas Intercontinentales (1963-64, 1964-65).Durante las nueve temporadas que defendió la camiseta neroazzurra, el Inter dominó el Calcio italiano con enorme autoridad.

En 1964, Suárez además triunfó con la selección española al ganar la Eurocopa. En la final, España se impuso a la Unión Soviética por 2-1 y su aportación resultó determinante.

La brillante trayectoria de Luis Suárez en el FC Barcelona, el Inter o la selección le supusieron conseguir el Balón de Oro 1960, el Balón de Plata 1961 y 1964 y el Balón de Bronce 1965.

El último destino de Suárez como jugador fue la UC Sampdoria, retirándose de los terrenos de juego en 1973 a los 38 años.

Desde esa fecha, Suárez ejerció de entrenador, pasando por los banquillos del Inter, la Sampdoria, el Deportivo de La Coruña o la selección española. Consiguió el Campeonato de Europa de 1986 con la selección española sub-21.

En 2001, recibió la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo. En los últimos años, ha ejercido de comentarista en medios de comunicación.

Luis Suárez Miramontes ha pasado a la historia del fútbol como un extraordinario jugador, capaz de lograr grandes éxitos en diversos equipos. Su Balón de Oro conseguido en 1960 permanece como su mayor logro individual, y prinpalmente como el mayor logro individual de todos los tiempos conseguido por un futbolista nacido en España. La azulgrana Alexia Putellas consiguió igualar su gesta en categoría femenina hace escasas fechas. Nadie entre los hombres ha podido lograrlo.