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La [in]cultura de ir a Disney y ver películas en TV

Mario Solera

El candidato presidencial del partido Progreso Social Democrático, señor Rodrigo Chaves, dijo que “el sector cultura en Costa Rica ha estado abandonado por muchos años”. Esto es cierto, seguidamente menciona “[…] el presupuesto del Ministerio de Cultura se lo comen todas esas organizaciones, la Junta de Administración del Melico Salazar, la Junta de Administración del Teatro Nacional, la junta de administración del museo tal. Pura burocracia […]”. Por otra parte, la señora Pilar Cisneros, candidata a la Vicepresidencia y diputada electa por el mismo partido, ante los problemas fiscales a causa de la pandemia de Covid-19, dijo hace dos años en entrevista a Multimedios canal 8, “[que el país] puede vivir uno o dos años sin cultura”. “Sí, cultura se va a quedar… pero, como dijo don Pepe Figueres “para qué tractores sin violines” y lo comprendo perfectamente, pero vea don Douglas, si usted está hasta aquí (señala su cuello) con su familia, no se va Disney y si no puede ir al cine pues vea las películas que le ofrece la televisión abierta…”

¿Qué entenderán por cultura estas dos personalidades de la política costarricense?

Cultura es una palabra con presencia usual en los medios de difusión y en instituciones de enseñanza general básica o superior. Es de uso común en las personas, como hablar de comida, del clima, de la calidad de vida, etc. Es una palabra que, para las masas, al parecer define algo intangible, o un grupo, generalmente extraño al nuestro, o un pueblo o sociedad distinta a la nuestra. Definir cultura es problemático.

La Antropología vio nacer el término. Para Grimson, la “Cultura” nació con el propósito de oponerse a la “Alta Cultura” y el racismo imperante al buscar diferencias entre distintos grupos humanos con los que se encontró Europa. La primera definición de cultura se opuso a la idea de existencia de personas “cultas” y personas “incultas”. Por ejemplo, en la Europa del siglo XVIII, así como también en la Costa Rica de finales del siglo XIX y prácticamente hasta el presente, se concibe una persona “culta” en tanto sea estudiada y sensible a las artes, la ópera o el teatro, y dueño de ciertas costumbres de etiqueta y vestimenta que lo identifica también como persona perteneciente a grupos pudientes.

Tylor, ante lo expuesto, en 1871 asocia el concepto de cultura a todo aquel conocimiento, tradición, costumbre y hábito inherente a la persona dentro de una sociedad. Dice Tylor: “La cultura… en su sentido etnográfico, es ese todo complejo que comprende conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres y cualesquiera otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre en tanto que miembro de la sociedad.”

Definiciones más cercanas a nuestra época proponen la cultura como “sistemas simbólicos compartidos que son acumulativas creaciones de la mente.”, según dice el reconocido antropólogo, filósofo y etnólogo francés, Claude Lévi-Strauss; o según el lingüista y antropólogo estadounidense, Roger Keesing “las culturas son sistemas que sirven para relacionar a las comunidades humanas con sus entornos ecológicos”.

De esta manera, y de acuerdo con lo dicho por Cisneros, ¿podríamos vivir dos años sin relacionarnos con nuestros entornos ecológicos?, ¿podríamos por dos años dejar de crear sistemas simbólicos acumulativos?, ¿podríamos dejar de tener conocimientos, creencias, arte, moral, derecho, costumbres o cualquiera otra capacidad o hábito adquirido en nuestra sociedad, por dos años? A todas luces, el término cultura, en cualquiera de sus definiciones citadas y otras existentes, es mucho más que ir a Disney o mucho más que ver películas.

Por otra parte, el Ministerio de Cultura y Juventud, junto con sus direcciones e instituciones adscritas, en Costa Rica, es el ente rector oficial de una pequeña parte, denominada “arte”, de esto que hemos tratado de definir como “cultura”; y dado el histórico presupuesto exiguo que tiene, menos del 1% del presupuesto nacional, muchas de sus actividades se deben realizar ad honorem.

Soy músico, profesor pensionado de la Universidad de Costa Rica. Fui funcionario del Ministerio de Cultura y Juventud, así como también miembro, ad honorem, del jurado de Premios Nacionales y del jurado de las Becas Taller otorgadas por este órgano oficial. Conozco muy bien el funcionamiento de este ministerio y sus enormes limitaciones presupuestarias. Por otra parte, he ejercido mi profesión de músico intérprete, tanto en el Valle Central como en las regiones periféricas, y conozco muy bien las necesidades y penurias del mundo artístico.

Ante lo expuesto, me rehúso a pensar que el señor Rodrigo Chaves, con su docta formación económica, reduzca los problemas operativos del Ministerio de Cultura y Juventud, a la burocracia y al supuesto consumo presupuestario de las juntas administrativas. Por otra parte, me rehúso a creer que la señora Pilar Chaves, con docta formación en comunicación, conciba cultura como ir a Disney o ver películas.

El sector cultura, en nuestro país y para la oficialidad, se reduce exclusivamente a las manifestaciones artísticas, las cuales erróneamente, se han visto como accesorias, salvo a comiensos del siglo XX cuando, en la construcción de la nación, los del grupo denominado el “Olimpo”, vieron a las artes y especialmente a la música europea, como una necesidad para educar y presentar a Costa Rica ante el coro de naciones, en tanto república culta y desprovista de bárbaros, entiéndase pueblos originarios o personas “incultas”. En efecto, tiene razón el señor Chaves, este sector ha estado abandonado por muchos años. Esto es grave.

Sin embargo, es más grave aun, el que una diputada electa y un candidato presidencial, a dos décadas de haber iniciado el siglo XXI, mantengan un concepto arcaico y europeizante, es decir, propio de la colonialidad, tratando de demostrar mediante el reductio ad absurdum, que cultura es el Ministerio de Cultura o ir a Disney. Si por la víspera se saca el día, dejaremos de hacer cultura, es decir, dejaremos de tener conocimiento, arte, creencias, derecho, ética, costumbres, hábitos, etc., por cuatro años, en caso de ganar las elecciones este grupo político. Tiene entonces la palabra el partido Progreso Social Democrático, claro, después de estudiar al menos, un poco de antropología.

10 de febrero: Día Mundial de las Legumbres

En cada semilla de frijol o de otra leguminosa, hay un tesoro de nutrición y salud, compuesto por proteínas, minerales, vitaminas, fibra, prebióticos y cantidad de antioxidantes, constituyéndose así en un alimento fundamental para toda la población.

Además de favorecer la nutrición y la salud humana, los frijoles son importantes en la economía de miles de familias agricultoras de nuestro país, mejoran los suelos y la nutrición de éstos, cumplen un papel fundamental para combatir el cambio climático y son base de nuestra cultura alimentaria.

Créditos: Marcela Dumani Echandi-Docente Escuela de Nutrición UCR.

La cultura en los planes de gobierno: un análisis desde el sector

Este martes 1 de febrero del 2021 a las 6:30 p.m., se llevó a cabo el conversatorio “La cultura en los planes de gobierno: un análisis desde el sector”. Se contó con la participación de:

  • Hazel Torres (Danza)
  • Esteban Monge (Música)
  • Emilia Fallas (Editorial)
  • Pablo Morales (Audiovisual)
  • Christopher Mora (Teatro)

En este espacio, se analizaron las propuestas de los partidos políticos que participan en la contienda electoral, para ello, se tomó como base el documento generado por un equipo de docentes y estudiantes de la Universidad de Costa Rica, en el marco del Proyecto “Voto informado”, del Trabajo Comunal Universitario: “Dialogando el presente”, el cual se puede descargar desde el siguiente enlace: https://linktr.ee/VotoInformadoUCR

La actividad fue transmitida vía Facebook Live en:  www.facebook.com/utmcostarica

Hoy inicia el tradicional Juego de los Diablitos en Rey Curré y se extiende hasta el 30 de enero

Uriel Rojas

Es una de las tradiciones indígenas más antiguas de Costa Rica.

 Rememora las luchas que tuvieron sus antepasados durante el periodo de Conquista

La comunidad indígena de Rey Curré vive a partir de este jueves 27 de enero y hasta el domingo 30, una de las tradiciones más importantes a nivel de su cultura local como lo es el “El Juego de los Diablitos”, una tradición ancestral que rememora las luchas que tuvieron sus antepasados ante los procesos de conquista sucedido hace más de medio milenio.

Es una de las ceremonias indígenas más antiguas de Costa Rica, decretado desde el 2017 como Patrimonio Cultural Inmaterial de nuestro país, la cual involucra una serie de actores que participan de manera secuencial iniciando hoy jueves 27 de enero a la medianoche con la llamada “nacencia de los diablitos” y finaliza hasta el domingo 30 de enero en horas de la tarde-noche.

Para iniciar esta tradición, los diablitos suben en silencio a una loma cercana al pueblo, se disfrazan con sus atuendos y esperan con respeto a que sea exactamente la medianoche. El estallido de múltiples bombetas anuncia que la lucha ha iniciado. Los diablos mayores suenan caracoles y el ritual es acompañado por sonidos de tambores, flautas y acordeón.

De inmediato, los diablitos gritan, se abrazan, bailan, saloman y empiezan a descender de la loma dirigidos por los diablos mayores, quienes son los encargados de dirigir la comitiva.

El pueblo entero se une a esta tradición acompañando a los diablitos y juntos recorrerán, hasta el amanecer, todas las casas de la comunidad en donde son recibidos por sus anfitriones con mucho entusiasmo, mientras comparten chicha de maíz y tamales de arroz.

-Primer día del Juego. A eso de las 8 a.m., del viernes 28 de enero, los diablitos regresan a la acción, pero esta vez, tendrán la aparición inesperada de un actor que se convertirá por el resto de los días de lucha en su peor enemigo: el toro. Una figura simbólica semejante a un toro real, elaborado con madera liviana y atada a una cachamenta con la que embisten a los diablitos, interpretados por jóvenes indígenas del pueblo, vestidos con sacos de gangoche, con sus rostros protegidos por máscaras de madera de balsa con diseños zoomorfos y antropomorfos.

Esa será la dinámica de la lucha entre el toro y diablitos por los siguientes dos días de lucha (28 y 29 de enero): El toro ataca y los diablitos esquivan sus golpes.

-Segundo día del Juego (29 de enero). Similar al día anterior. Se suman más cantidad diablitos.

-Tercer y último día de juego. Al llegar el domingo 30 de enero, a eso de las 4pm., los diablitos son parcialmente doblegados por el toro en una de las fases llamada “La tumbazón”, es una de las fases más importantes de esta lucha que representa una transición hacia el desenlace del juego.

El toro, al dejar “tumbados” a los diablitos, huye a refugiarse en la montaña, no obstante, los diablitos despiertan casi de inmediato y se reincorporan a la lucha. Juntos van tras la cacería del toro que se esconde en el monte.

Lo encuentran, lo atan y lo llevan arrastrado al centro del pueblo donde lo matan, lo queman en una hoguera y, en señal del triunfo, se reparten de manera simbólica sus partes, concluyendo así el tradicional “Juego de los Diablitos” en la comunidad de Curré/Yímba 2022.

Si vas a visitar la comunidad se recomienda:

 Usar ropa ligera

 Zapatos tenis

 Llevar bronceador

 Llevar algún tipo de repelente

 Llevar tienda para acampar

 Comunicarse con los organizadores para obtener facilidades.

 Si lo desea, llevar agua embotellada.

Para más detalles puede comunicarse vía WhatsApp al número 8709-3735. Si desea conocer parte de esta tradición puede ver el siguiente video:

Foto: Ricardo Araya R.

CURRÉ/YÍMBA estrenará libro sobre su propia historia

Uriel Rojas

Este jueves 27 de enero de 2022, a las 6pm, en el Rancho de los Diablitos Curré, será la presentación oficial de un nuevo libro que contiene toda la información relacionada con la historia de la comunidad indígena de Rey Curré o Curré/Yímba desde su época precolombina hasta nuestros días.

Publicado en un material de alta calidad, sus páginas trasladan al lector a tiempos de la historia antigua, invita a conocer sus modos de vida, su gente y aterriza lentamente al siglo XX hasta detenerse en nuestros días.

Utiliza fotografías aéreas inéditas e impresionantes ilustraciones que hacen de su lectura, momentos confortables y de mucha formación histórica en este encuentro con nuestras propias raíces identitarias.

Curré/Yímba: Su larga y profunda historia: el nuevo libro sobre esta comunidad indígena, realizado por los autores Francisco Corrales Ulloa y Uriel Rojas Rojas, con el apoyo ilustrativo de Eusebio Lázaro Ortiz.

Para más información al 87093735.

Más allá del billete de 20 000

Organización Política Carmen Lyra

Cada 15 de enero recordamos a una de las figuras más importantes de la primera mitad del siglo XX a nivel político, literario y académico en Costa Rica: María Isabel Carvajal, conocida como Carmen Lyra.

Es común que la persona costarricense promedio piense en Carmen Lyra como una tierna maestra que redactaba cuentos para niños y niñas, idea que se reafirma en el uso impertinente de su figura y la de un conejo y un coyote en el billete de 20 000 colones, actualmente en circulación. Sin embargo, es de fundamental importancia que esta figura sea desmitificada por la historia que a la fecha ya no puede ser más censurada: Carmen Lira fue mucho más que una maestra, fue una intelectual, una escritora reconocida, una mujer soltera, una mujer anarquista primero y comunista después.

El hecho de recordar a Carmen Lyra a partir de sus cuentos y no de sus luchas es parte del triunfo que han tenido los diferentes grupos poderosos a los que ella se opuso hasta su muerte. Su figura hoy circula en la calle en manos de los y las costarricenses, a pesar de haber estado prohibida su presencia en el país ¿un hecho irónico? Consideramos que es indignante esa estrategia para “conciliar” la historia en tiempos de crisis, permitiéndole volver al país 61 años después en forma del billete. Ese billete de 20 000 y la figura de Carmen Lyra en él fue aprobada en 2007 por la Junta Directiva del BCCR, en el marco de un convulso proceso de fraude electoral para la aprobación del TLC con Estados Unidos.

El motivo de pensar hoy a Carmen Lyra es parte de una responsabilidad que asumimos como organización para no solo desmitificar esa morbosa configuración “tierna y apacible” de María Isabel Carvajal, sino para resignificar su figura; figura que fue hábilmente impuesta por una virulenta cultura anticomunista posterior a la traición del Pacto de Ochomogo, y la despojó de su contenido crítico y subversivo.

Hoy queremos recordar a Carmen Lyra e iniciar un proceso de resignificación y memoria de su imagen, de la Carmen Lyra política que se opuso sin temor a la dictadura y al fascismo, la que denunció el servilismo, el lucro y la hipocresía de la iglesia católica; de la Carmen Lyra que denunciaba la corrupción sin ningún tipo de recato y enfrentaba ideológicamente a sus opositores aunque esto le pudiera costar el trabajo; la Carmen Lyra que dialogaba en los barrios más pobres y buscaba las formas de llevar formas creativas para emancipar las conciencias de las personas humildes; la Carmen Lyra que luchó por la igualdad de la participación de las mujeres no solo en la política, sino también en el campo social, en sus familias, y por su libertad de poder decidir cómo vivir.

15 de enero de 2022

Extracto de un texto de Carmen Lyra publicado en el periódico Trabajo el 29 de agosto de 1936:

“El poder del perro” de Jane Campion. Una lectura muy personal de una gran película

Luis Paulino Vargas Solís. Economista / CICDE-UNED

“Cuando mi padre murió, no me importaba nada más que la felicidad de mi madre.
Qué clase de hombre sería si no ayudaba a mi madre, si no la salvaba”.

Esa es la frase que abre la película, la cual es pronunciada por Peter, un joven adolescente que es, asimismo, uno los personajes centrales de esta historia, ubicada en el estado de Nevada, Estados Unidos, en el año 1925. He leído diversos comentarios que parece encontrar ahí la clave para la interpretación de la película y, de hecho, un anticipo de su desenlace. Es, nos dicen, una historia de venganza, que asimismo da cumplimiento a aquel compromiso de vida: asegurarse que su madre sea feliz, aniquilando a quien intenta impedirlo.

Todo lo anterior tiene sentido, pero, según mi modesto entender, no pasa de ser una lectura más bien lineal y simplista.

Primero que nada, es claro que Rose, la madre de Peter, es una mujer buena y dulce, pero sumamente vulnerable e insegura. Ello se hace evidente, no solo cuando le toca enfrentar al despiadado Phil, sino, asimismo, frente a sus suegros y frente al gobernador y su esposa. Pero también es claro que establece una relación tóxica con su hijo, una relación a la vez dependiente y sobreprotectora. Que Peter sienta que su vida debe estar condicionada a darle felicidad a una madre de tan frágil carácter, es por lo menos llamativo ¿Un hijo dispuesto a dejar de ser él mismo, y a renunciar a su propia felicidad, en procura de proteger la felicidad de la madre? Al final resulta que sí, y, de hecho, la famosa frase del inicio lo anticipa, aunque esta forma de plantear las cosas no parece haber recibido atención. Sobre eso volveré luego.

Los hermanos Phil y George, por su parte, son un par de ricos hacendados. Phil hace ostentación de un machismo visceral y recalcitrante. George, en cambio, es de modales amables y educados. Phil, sucio y sudoroso, trabaja, hombro con hombro, con la peonada, en los trabajos físicos más agotadores. George viste pulcramente y cuida que sus manos no se encallezcan. Guiándose por los estereotipos usuales, no sería extraño que alguien, en algún momento, al inicio de la película, pudiese haber pensado que George era homosexual. De hecho, algunos diálogos entre ambos hermanos, por su carácter equívoco, podrían propiciar esa idea.

Pero luego resulta que, desmintiendo esa posibilidad para quien pudo haberla considerado, George y Rose se enamoran y se casan. El recibimiento que ella obtiene por parte de Phil al llegar a la hacienda, es brutalmente grosero. Esa noche, Phil está en su cama, ahora solo en el cuarto que anteriormente compartía con George. Le llegan los ruidos de lo que ocurre en el lecho del cuarto contiguo, donde yacen los recién casados. Las lágrimas asoman a sus ojos, y, enseguida, en aquella fría noche invernal, se va al granero y se dedica a frotar y limpiar la silla de montar de Bronco Henry. Phil, el macho correoso e irascible, da inusitadas muestras de debilidad, como si el matrimonio del hermano lo hubiera dejado al descampado y enfrentado a una soledad que le infunde terror.

A lo largo de la película, Bronco Henry es una presencia invisible, pero permanente y decisiva. Una y otra vez es evocado por Phil: es su mentor y su maestro. Más aún -Phil lo enfatiza- Bronco Henry es quien lo hizo hombre.

Peter, por su parte, es un chico amanerado, evidentemente homosexual. Phil, y los demás vaqueros, hace escarnio de él de forma terriblemente cruel. De visita a la hacienda durante el período de vacaciones, Peter descubre lo que podríamos llamar el escondite secreto de Phil, una sección del río de difícil acceso, donde, en una estrecha casucha de madera, él guardaba revistas comprometedoras, y en el cual podía bañarse en el río, desnudo…y solo. Peter descubre las revistas, ve a Phil desnudo en el río y luego huye despavorido cuando Phil lo persigue amenazadoramente. Algunos hechos importantes han acaecido: inmediatamente antes de que este incidente tuviese lugar, la cámara nos permitió ver con los ojos de Phil, a los vaqueros que, en grupo, se bañaban desnudos en otra parte del río, pero ahora Peter descubre, como para confirmarnos la insinuación que poco antes nos había sido hecha, que Phil es homosexual. Pero, en el proceso, algo más se nos había comunicado: el juego erótico que Phil realiza con un pañuelo que tiene las iniciales de Bronco Henry, claramente nos insinúa cuál fue la verdadera naturaleza de la relación que hubo entre ambos. No sé si decir que la sugerencia de que Bronco Henry lo hizo hombre, era en realidad la forma como Phil quería decir que fue él quien le enseñó a amar.

De ahí en adelante la relación entre Phil y Peter cambia, pero es un cambio fundamentalmente inducido por Phil, quien busca acercarse a Peter y establecer un lazo de afecto y complicidad entre ambos. El chico lo acepta, al parecer con agrado. Phil intenta anudar el vínculo, elaborando para Peter una cuerda, trenzada con correas de cuero de ganado. Luego se confirmará el enorme valor simbólico que aquella cuerda tiene para Phil.

Omito diversos detalles -todos muy significativos- para desembocar en un acontecimiento clave: Rose entrega a un hombre indígena y su hijo los cueros que, según orden de Phil, debían quemarse. Cuando éste se da cuenta, su reacción, es de furia, pero, sobre todo, transmite profundo dolor y verdadera desesperación, como si experimentara un catastrófico derrumbe interno. George le dice: “¿cuál es el problema? Ibas a quemar los cueros ¿no?”. Y Phil, con ojos llorosos y rostro de desolación: “los necesitaba…los necesitaba”

Simple y aplastante: los necesitaba para terminar la cuerda para Peter. Se adivina que, en la vida de Phil, aquello, al parecer tan trivial, representaba el acontecimiento más importante, al menos desde la muerte de Bronco Henry. Era volver a tejer un lazo afectivo y emocional, que, desde aquella muerte, había quedado roto, y jamás fue reconstruido.

Y, sin embargo, esa noche Phil terminará la cuerda, con cueros que le son proporcionados por el propio Peter. La escena nocturna en el corral de los caballos, es precedida por la escena, aún a la luz del día, en que Peter le hace saber a Phil que le puede proporcionar el cuero que le hace falta. Vemos entonces a un Phil fragilizado, lloroso y agradecido. El acercamiento físico entre ambos es casi un beso. Phil le dice a Peter: “las cosas serán mejores y más fáciles para ti”, como diciéndole: “tendrás lo que a mí me ha sido negado”.

Caída la noche, ya en el corral, Campion nos pone en un escenario de claroscuros profundos que recuerdan a Rembrandt, y enfatizan la intensidad emocional del momento. Phil termina la cuerda, en un ritual donde, como en un acto de amor y liberación, desnuda el alma ante Peter, y le comparte reminiscencias y confidencias de enorme significado para su vida. Peter pareciera ser partícipe de todo ello, aunque algunas de sus miradas insinúan algo más. Lo cierto es que ahí se sentenciaba el final trágico de Phil.

Al día siguiente Phil está enfermo y deberá ser llevado por su hermano al médico. Cuerda en mano, trastabillante y ansioso, se le ve buscar a Phil para entregársela. Lo miramos como si lo hiciéramos a través de los ojos de Peter y desde el interior de la casa. Phil ansía, con desesperación, terminar de cerrar el lazo con Peter, y para ello debe entregarle la cuerda. Y, sin embargo, no logra hacerlo: la cuerda queda tirada en el suelo. Para mí es una escena extremadamente dolorosa, al punto de hacerme llorar: lo que queda olvidado sobre la tierra no es la cuerda, sino más bien la esperanza de amor y liberación de un hombre sediento de otra oportunidad frente a la vida.

El macho agresivo y dominante resultó, a fin de cuentas, ser tan solo un antifaz que malamente buscaba disimular al hombre frágil, inseguro y vulnerable, pero sobre todo solitario. Ya el matrimonio de George lo asustó y desconcertó: era como perder el último rastro de apoyo emocional del que disponía. En Peter intenta un reencuentro consigo mismo y con su yo negado, el cual es, asimismo, su verdadero yo. Ello entraña, al mismo tiempo, un intento por recuperar lo que el mundo y la vida le habían proscrito: el amor. Cuando al fin cree encontrar la salida a ese largo y oscuro túnel, lo que se encuentra es el abismo. No hay un más allá, no tiene derecho al amor.

Peter mismo se encarga de negarle esa posibilidad de redención, pero, al hacerlo, renuncia a su propia redención. No es que quisiera proteger la felicidad de su madre. Más bien opta por ser el guardián de un orden que excluía a Phil, pero que también lo excluye a él. Hacia el final, el beso de Rose y George, que él presencia desde la ventana de su cuarto en el segundo piso, sella la inviolabilidad de ese orden.

Y viene entonces la inevitable evocación al Salmo 22:20, con que se cierra el filme: “libra mi alma de la espada, mi única vida de las garras del perro”. La peligrosa disidencia que Phil representa ha sido aniquilada; el perro deja de ser una amenaza.

La vida me ha hecho vivir mil historias que, de una u otra manera, en mayor o menor grado, están sintetizadas y simbolizadas en la tragedia de Phil y Peter. Comprendo, entonces, que mi lectura de esta película tiene mucho de personal: es una lectura labrada por mi propia historia de vida. Por ello mismo, entiendo perfectamente si otras personas no la comparten.

Compartido con SURCOS por el autor, publicado en https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/2022/01/el-poder-del-perro-de-jane-campion-una.html

¿Qué es una política cultural? ¿Para qué sirve? ¿Cómo y quienes la diseñan y ejecutan? ¿Qué modelos existen?

Sobre estas y otras preguntas se conversó el pasado 13 de enero con David Roselló, Master en Gestión Cultural por la Universidad de Barcelona, quien ha desarrollado su trayectoria profesional en la gestión, la acción, la docencia y la consultoría, siempre en el campo cultural.

Desde 1988, Roselló ha desarrollado estudios de consultoría, muy especialmente Planes Estratégicos de Cultura en cerca de 20 ciudades, provincias y regiones españolas, ha coordinado el Postgrado en Gestión y Políticas Culturales de la Universidad de Barcelona de 1993 a 2001 y las Jornadas Interacción de la Diputación de Barcelona de 1994 a 2008. Fue cofundador de la Asociación de Profesionales de la Gestión Cultural de Cataluña, en 1993.  Destaca su amplia dedicación a la docencia en más de 200 cursos de gestión y políticas culturales en Cataluña, España, Europa, América Latina y África.

Ha sido profesor invitado de las universidades Oberta de Catalunya, Internacional de Catalunya, Pompeu Fabra de Barcelona, Sevilla, Granada, Cádiz, Internacional de Andalucía, Complutense de Madrid, Zaragoza, Deusto-Bilbao y La Laguna-Tenerife. Autor de “Diseño y evaluación de proyectos culturales”, Ariel, y coautor, entre otros, de “Gestión cultural. Estudios de caso”, Ariel.

Una de las organizaciones promotoras de este Webinario, fue la Unión de Trabajadores de la Música, Artistas y Afines.  En el siguiente enlace se encuentra más información sobre dicha organización.

Le invitamos a visitar el Facebook de UTM Costa Rica, donde podrán encontrar la grabación del Webinario: “La importancia de las políticas culturales en el contexto de las políticas públicas” 

https://utm.cr/

 

Compartido con SURCOS por Agenda La Cadejos.