#SomosCultura -video
SURCOS le invita a ver y compartir el video #SomosCultura
Esta es una producción de Quince-UCR en el cual, un grupo de artistas y personas trabajadoras de la cultura le ofrecen un importante mensaje.
Escrito en . Publicado en Cultura.
SURCOS le invita a ver y compartir el video #SomosCultura
Esta es una producción de Quince-UCR en el cual, un grupo de artistas y personas trabajadoras de la cultura le ofrecen un importante mensaje.
Escrito en . Publicado en Cultura.
El Nodo Diversidad Cultural e Identidades de la Dirección de Extensión (UNED) externa su preocupación y rechazo al recorte anunciado de 4 mil millones de colones al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ); asimismo, apoya las palabras, acciones y decisiones tomadas desde las distintas organizaciones y colectivos del sector cultural.
Numerosas sedes universitarias, escuelas, programas e institutos de la UNED llevan adelante acciones afirmativas en pro de la salvaguarda, promoción, difusión, producción y gestión de la cultura en sus diversas manifestaciones. Muchos de estos procesos no serían posibles sin la vinculación con instancias adscritas al MCJ. Por ejemplo, la Capacitación en Gestión Sociocultural (articulada con la Dirección de Gestión Sociocultural-MCJ, la Universidad de Costa Rica y el Programa de Promoción Cultural-UNED), la cual brinda un proceso formativo a personas dedicadas a la gestión cultural comunitaria en todo el territorio nacional.
Otro ejemplo significativo de estos vínculos es el convenio suscrito en 1997 entre la UNED y el Instituto Nacional de Música (INM), mediante el cual se constituyó la Escuela de Música de la UNED, gracias a la cual se abre la carrera de música con énfasis en ejecución instrumental a nivel de Bachillerato y Licenciatura.
Cuestionamos que el criterio para la toma de decisión con respecto a los recortes presupuestarios en el MCJ tenga como base un argumento de subejecución, criterio que el Ejecutivo viene aplicando de igual manera en otros organismos estatales, generando un grave debilitamiento del Estado y afectación a la ciudadanía.
Consideramos necesaria una reflexión en torno a las variables que impiden, tanto al MCJ como a otras instancias estatales (como la misma UNED), ejecutar oportunamente los presupuestos, entre ellas: cierre y congelamiento de plazas (mediante la Ley de Presupuesto y Control de Gasto Público), el ajuste de normas de ejecución presupuestaria a lo interno, la Ley de Fortalecimiento de Finanzas Públicas (que obliga a la institucionalidad a apegarse a la Regla Fiscal) y, en los últimos meses, la Ley de Empleo Público. Estas variables han generado una serie de trabas y limitantes para la ejecución presupuestaria en los territorios.
En este marco, rechazamos la forma en que el Ejecutivo ha minimizado la opinión crítica de la ciudadanía frente a decisiones unilaterales, mediante criterios tergiversados sin un análisis profundo y sin abrir canales de comunicación ni negociación; tampoco hemos observado voluntad en generar acciones de mejora para la eficaz gestión presupuestaria. Estas formas dañan notoriamente el Estado de Derecho y las bases democráticas de nuestro país.
Hacemos un llamado a las autoridades del MCJ y del Poder Ejecutivo a escuchar las voces y atender las demandas del sector cultural, brindando una información pronta y real, así como abriendo un canal de comunicación fluido con los diversos grupos organizados que representan el sector.
Atentamente,
Nodo Diversidad Cultural e Identidades
Dirección de Extensión Universitaria
Universidad Estatal a Distancia
Jueves 18 de mayo de 2023
Escrito en . Publicado en Análisis, Cultura.
Por Memo Acuña (sociólogo y escritor costarricense)
El cuerpo como reducto, recurso, representación social. El cuerpo como arma, signo, símbolo. Donde se inscriben las marcas de la desigualdad, al mismo tiempo que la respuesta.
El cuerpo, poner el cuerpo, es quizá de los enunciados más claros a nivel político en los últimos tiempos.
La primera línea de personas jóvenes en los hechos del Chile de finales de la última década pagó prácticamente con sus ojos la acción cruenta y salvaje de personas entrenadas para matar.
Las 40 personas migrantes centroamericanas y de otros orígenes asesinadas en un centro de detención incendiado en Ciudad Juárez, pusieron su cuerpo para tratar de salvarse.
Los dos dirigentes indígenas costarricenses asesinados por defender sus territorios y sus familias marcadas con fierros calientes, estuvieron allí con sus cuerpos como dispositivo de resistencia.
Nunca como ahora el valor del cuerpo mecanismo de protesta y resistencia. Nunca como en estos tiempos de regresión neoliberal, el significado de un acto en el mismo corazón de la hegemonía cultural en Costa Rica.
Dar la espalda significa no reconocer, desconocer, resignificar, dignificar el trabajo del artista. Dar la espalda al poder es simbólicamente resistir a su funcionamiento. No verle la cara. Apelar a otros lenguajes corporales para decir, gritar.
En la reciente ceremonia de entrega de los premios nacionales de cultura, el acto fue justamente resignificado por un grupo de mujeres artistas en el campo visual, que bajo la consigna del hartazgo (qué más harta puede estar una mujer que un día sí y otro también experimenta violencia, acoso, discurso de poder y discriminación) expresó su profundo enojo contra los intentos de las elites dominantes por aniquilar la cultura, el arte y la educación del escenario nacional.
Lo hicieron allí, en ese otro escenario dispuesto para la alta cultura, las “bellas artes”. Son Las Hartas. Así se llaman. Así actúan. Así confrontan.
“Las artes, ni bellas ni apolíticas: críticas y combativas” rezaba uno de los carteles en la protesta convocada por personas trabajadoras del sector mientras adentro la espalda de Las Hartas enseñaba, implicaba, decía.
Dar la espalda como valor político. En otros momentos ha sido el puño en alto, el valor simbólico de una boca cosida, la inscripción de discursos de protesta y respuesta en todo el cuerpo.
El cuerpo como posibilidad y activación de una forma, otra, en la que lo político emerja desde la pulsión, desde adentro.
Escrito en . Publicado en Comunidad, Cultura, Derechos, Educación.
Tras el paso de la pandemia, el personal docente y administrativo de la escuela indígena de Rey Curré se ha propuesto redoblar esfuerzos con tal de ir recuperando poco a poco la normalidad del ritmo y calidad del proceso educativo.
Pero no solo se ha dedicado a rescatar la educación general sino de la mano con los elementos que caracterizan a la comunidad indígena local y por eso trabajan arduamente en el rescate y fortalecimiento de la identidad cultural.
La primera escuela de Rey Curré data mediados de 1950 y era un rancho con techo de palma, paredes de madera y piso de tierra.
La escuela actual construyó sus primeras aulas en 1997, gracias al aporte de los Países Bajos de Holanda, en coordinación con la Asociación Regional Aborigen del Dikés (ARADIQUES) y la Junta de Educación de la Escuela Indígena de Curré. El presupuesto estimado para esta infraestructura fue de 1, 000,000 de colones.
El lote adquirido por la Junta de Educación de Curré fue de 2 hectáreas, el cual se divide en dos partes. Una hectárea para la infraestructura y otra hectárea para bosque, los cuales fueron reforestados gracias al aporte de ARADIQUES, quien donó los árboles a la zona.
La escuela actual de Rey Curré cuenta con seis aulas disponibles, un salón comedor y una caseta de seguridad en donde permanece el oficial durante las horas lectivas.
Aparte de las asignaturas ordinarias, se imparte clases de inglés, cultura brunca e idioma local.
Los estudiantes que vienen de otros lugares cuentan con servicio de transporte y en ello se brinda un guía que los acompaña, les atiende y les protege.
Este centro educativo posee amplias instalaciones que le brindan a profesores y estudiantes un ambiente confortable, rodeado de un contexto natural y cultural.
En esta escuela indígena después del año dos mil en adelante, se ha venido desarrollando un proceso de enseñanza de la cultura indígena local y también del idioma ancestral.
Posee un gimnasio cuya construcción se empezó en el 2019 y desde entonces se ha invertido aproximadamente 25 millones de colones, sin que hasta el momento se haya podido atender la segunda parte de su construcción.
Esta obra de infraestructura escolar se hizo con el fin de satisfacer necesidades propias de la comunidad estudiantil ya que no había podido tener un lugar donde pudiera realizar de manera confortable sus actos cívicos, actos culturales y demás actividades que requieran un mayor espacio que sus mismas aulas.
En la actualidad, este centro educativo se proyecta a tener un mayor protagonismo en el mejoramiento de la infraestructura física y fortalecimiento de su identidad cultural.
Sus aulas están decoradas con máscaras de su comunidad y otros elementos propios de su identidad y en sus afueras, conservan celosamente tres petrograbados que son parte del legado arqueológico de la comunidad.
De acuerdo con su directora María Victoria Lázaro Ortiz, este 2023 año van con más fuerza a trabajar por los objetivos prioritarios que tiene pendiente la institución en beneficio de la comunidad estudiantil.
Escrito en . Publicado en Comunidad, Cultura, Madre Tierra.
Si usted va para el Caribe Sur este fin de semana o hasta el día 27 de mayo puede visitar gratis la exposición de arqueología subacuática Casa de la Cultura del Calypso en Cahuita donde será guiado por la juventud del Centro Comunitario de Buceo Embajadores y Embajadoras Del Mar (CCBEM).
No son pocos las personas lugareñas y muchas las visitantes del Caribe que desconocen la existencia de gran cantidad de objetos que guarda el mar: ladrillos, cerámica- vidrio, metales, herramientas, piedras, maderas, cadenas, cañones y anclas de varios barcos que naufragaron en su bello e imponente coral.
Toda esta riqueza se funde con la biodiversidad marina y la cultura local para que hoy usted pueda conocer en una exposición que también incluye algunos objetos que han sido aportados por vecinas y vecinos que quieren que más personas conozcan las raíces marinas que alimentan esta particular región de nuestro país.
Para promover la cultura arqueológica comunitaria nació en 2016 este Centro que ha sido pionero no solo en nuestro país si no a nivel de la región. Su trabajo ha sido vital para que la UNESCO les reconozca como una experiencia pionera y nombre a Cahuita como “Cuna de una arqueología comunitaria de protección del Patrimonio Subacuático”.
En la exposición usted podrá escuchar, interactuar y conocer a una nueva generación que lucha por el mar, las comunidades costeras y la historia oculta en el fondo de los mares en un lugar donde «todo vino del mar». Son más de 170 niños, niñas y jóvenes que han llevado distintos cursos de buceo SCUBA que antes solo era reservado para turistas y visitantes, y no para la comunidad. Como dice el Centro: “nuestro buceo lo hemos convertido, no solo en deporte, sino en herramienta de conservación y oportunidades”.
La juventud buceadora se ha capacitado en el currículum internacional de arqueología comunitaria Nautical Archaeology Society (NAS) pero también unas 62 personas de las comunidades se han capacitado en esa disciplina hasta el momento y 51 se han inscrito para el curso introductorio este domingo 21.
El CCBEM abrió un curso presencial gratuito de Arqueología Subacuática Comunitaria de la Sociedad de Arqueología Náutica (NAS) que impartirá el Arqueólogo Subacuático Andreas Bloch del Museo de Barcos Vikingos en Dinamarca, junto a las Instructoras NAS María Suárez y Ana María Arenas graduada del CCBEM. En el curso solo necesita inscribirse y será el domingo 21 de Mayo de 2pm a 5pm .
Esta experiencia se ha construido comunitariamente en un área del saber y el quehacer de la humanidad sobre su historia oculta en los mares, sin que Costa Rica o sus universidades tuvieran esa disciplina, ni leyes especiales para regular su accionar.
Por eso, el Centro ha impulsado legislación para proteger el patrimonio subacuático con el apoyo de diputados de la fracción legislativa de Limón y el Consejo Municipal de Talamanca. También han trabajado con el Museo Nacional y en la reglamentación de todo este nuevo campo de la arqueología, claro siempre desde la perspectiva comunitaria.
Para el 31 de mayo también tendrán una reunión abierta con la comunidad para presentar su trabajo con la juventud, instituciones e iniciativas que nos han apoyado estos 8 años de trabajo en arqueología subacuática comunitaria y “en conservación de corales y buceo SCUBA con propósito, todo con el fin de avanzar en oportunidades para la nueva generación juvenil de la zona, sin distingo de raza, sexo, género y territorialidad, pero con énfasis en equilibrio”.
Para inscripciones en cueros e informes: https://forms.gle/rbondYd8cv8joAdb6 o al Whatsapp 88940146.
Elaborado con apoyo del proyecto Geografía y Diálogo de Saberes: Análisis de la conflictividad socioambiental en territorios rurales de Costa Rica (ED-3526) del Programa Kioscos socioambientales y la Escuela de Geografía de la Universidad de Costa Rica.
Kioscos Ambientales UCR
Escrito en . Publicado en Cultura, Derechos.
El Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística de la Universidad Nacional (Cidea-UNA), y sus Unidades Académicas, emitieron este 17 de mayo un pronunciamiento ante el desmantelamiento sistemático del sector cultural del país.
Ante la propuesta del Poder Ejecutivo de restar cuatro mil millones de colones al presupuesto del Ministerio de Cultura para el 2024, académicos y artistas enumeran las afectaciones a programas específicos, talleres, fundaciones y fondos concursables para la producción artística.
Anuncian el recorte de empleos para el sector e inestabilidad laboral. Además afirman,“sin recursos para la educación y la cultura, nuestra juventud está condenada a la exclusión social, a la informalidad, la marginalidad y al desempleo; sin cultura y educación no hay política ni acción represiva que pueda impedir que nuestra juventud termine ingresando al crimen organizado”.
Pronunciamiento del Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística de la UniversidadNacional (Cidea-UNA) y de sus respectivas unidades académicas, ante eldesmantelamiento sistemático del sector cultural del país.
Resultando:
Considerando:
Por lo tanto:
El Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística de la Universidad Nacional – CIDEA, y susUnidades Académicas (Escuela de Música / Escuela de Arte Escénico / Escuela de Arte yComunicación Visual / Escuela de Danza), manifestamos al Gobierno de la República, a laAsamblea Legislativa, a la Defensoría de los Habitantes y al país:
M.Sc. José Pablo Solís Barquero Decano
M.A. Ileana Pérez Álvarez Vicedecana
Centro de Investigación, Docencia y Extensión Artística
Universidad Nacional
Oficina de Comunicación
Universidad Nacional, Costa Rica
Escrito en . Publicado en Cultura.
Profesionales del sector cinematográfico, audiovisual, comunicación y producción artística denuncian sobre la afectación que les provocó la inesperada cancelación del contrato para producir el 11º Costa Rica Festival Internacional de Cine, festival que se ha convertido en un referente centroamericano y una importante vitrina para cineastas de la región.
De manera sorpresiva y poco usual el Departamento de Asesoría Legal del Ministerio de Cultura y Juventud canceló el pasado 28 de abril el contrato de la Licitación 2022LN-000001-0013700001 para la producción del 11 CRFIC; dicha cancelación se efectuó un mes después de firmarse el contrato con el proveedor.
La adjudicación del proveedor se efectúa el 2 de marzo del 2023 y se firmó contrato el 29 de marzo por las partes involucradas (Proveeduría del Ministerio de Cultura, Director del Centro de Cine y el Proveedor). A partir de la firma oficial, más de 60 profesionales de distintas ramas involucrados en la producción del Festival iniciaron sus labores para cumplir a cabalidad con los acuerdos del contrato y los tiempos establecidos, que ya venían dilatándose por atrasos administrativos del propio MCJ. Tras un mes de trabajo, se da la cancelación del mismo, sin remuneración alguna y sin notificación oficial.
El Departamento de Asesoría Legal del Ministerio de Cultura y Juventud canceló el contrato mediante una sumatoria de errores administrativos. Los cuestionamientos ante el manejo del proceso son evidentes, en SICOP el refrendo del contrato aparecía como “Aprobado” pero en adjuntos se especificaba como “Rechazado”. El oficio dictamina que “el Cartel dispuso acciones contrarias al ordenamiento jurídico vigente”, esto a pesar de que se sometió a múltiples análisis y procedimientos técnicos y legales, e incluso el cartel fue publicado por el MCJ desde noviembre del 2022.
A esto se suma la inacción por parte de la Ministra de Cultura y Juventud, Nayuribe Guadamuz Rosales, y el Viceministro Administrativo Luis Alexander Castro Mena que, teniendo la autoridad para intervenir y/o solucionar el proceso, no lo hicieron.
«Esta decisión irregular sobre el CRFIC deja a muchas personas del equipo de producción directamente afectadas, pero también vulnera el alcance y continuidad del proyecto del festival en sí mismo. Precisamente en un contexto de gran incertidumbre sobre la sostenibilidad en el tiempo de los programas e instituciones del Ministerio de Cultura. La lógica administrativa del ‘dejar de hacer y dejar pasar’ podría terminar eventualmente justificando aún más recortes en el sector», resaltó Antonio Jara, programador del Equipo de Producción.
Todo esto, en medio de una coyuntura compleja para el sector cultural y de múltiples cuestionamientos al Ministerio de Cultura y Juventud por los recientes despidos de cuatro de sus jerarcas y la propuesta de un recorte de 4 mil millones de colones, el cual se traduciría en un posible cierre técnico de la cartera de cultura.
Además de la afectación a los 64 profesionales, es preocupante el futuro del Costa Rica Festival Internacional de Cine, evento que tiene carácter de interés público y cuya proyección involucra la participación de múltiples instancias internacionales que creen, impulsan y respaldan el CRFIC, algunas se desempeñan como coproductoras y otras como patrocinadores de tan prestigioso festival. No se ha brindado una explicación oficial de los
hechos ocurridos a los aliados estratégicos del festival; además de los ya mencionados figuran instituciones públicas y privadas, artistas, cineastas, jurados nacionales e internacionales, entre muchos otros.
El Equipo de Producción CRFIC 2023 a quien le respalda un contrato firmado, denuncia el inadecuado proceder del Ministerio de Cultura y Juventud y lo califica como irregular, oculto y falto de transparencia. Se solicitó el expediente completo y certificado del caso, pero MCJ respondió derivando a revisar información en SICOP, pese a que existe un derecho constitucional de acceso a dicho expediente certificado.
Se manifiesta la incapacidad del Ministerio de Cultura y Juventud de ejecutar sus programas y proyectos de relevancia cultural, como lo es el Costa Rica Festival Internacional de Cine. Se omite tomar decisiones cuyo fin conlleva a cancelar la realización de proyectos de gran envergadura y aporte al país, habiendo un evidente interés de desmantelar las instituciones sin asumir las consecuencias políticas. Se hace un llamado a posicionarse de forma solidaria por el sostén de la inversión pública en cultura como una contribución importante a la identidad de un país y a su bienestar económico.
Equipo de Producción CRFIC 2023
San José, 18 de mayo de 2023
Escrito en . Publicado en Cultura, Derechos.

En la misma línea adversativa con la que Camilo Retana escribió el libro Contra lo light, con el ganó el Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría 2022 en la categoría de Ensayo, el autor considera que hay temas mayores en la sociedad costarricense de hoy que urge atender por medio de la confluencia de todas las voces y formas de pensar, en lugar de acallarlas e invisibilizarlas. Uno de esos temas es la cultura.
Para Retana, la promoción de todas las manifestaciones de la cultura es de fundamental importancia en la construcción del país como un todo, porque fomenta la unidad por medio de la consolidación de identidades diversas. En este sentido, considera que deben hacerse esfuerzos para regionalizar el trabajo del Ministerio de Cultura y Juventud para que “el país no empiece y termine en el Valle Central”.
De acuerdo con Retana, quien es docente de la Escuela de Filosofía e investigador del Instituto de Investigaciones Filosóficas, el estímulo a todas las manifestaciones culturales puede ayudar al país a repensarse, a detenerse por un momento para reflexionar si desea continuar por el rumbo de la desigualdad y la injusticia. Como añadidura, el estímulo a las artes y a todas las formas de cultura puede generar una cultura de paz, tan urgente en la actualidad, cuando la violencia se ha entronizado no solo en el ámbito de lo privado, sino también en la esfera pública, desde las víctimas diarias del sicariato hasta la agresión gubernamental contra la prensa.
Los comentarios de Retana se dan justamente en momentos en los que el Gobierno de la República anuncia un recorte presupuestario de ¢4 000 millones de colones al Ministerio de Cultura, como un castigo por no haber ejecutado el dinero oportunamente. Esta decisión ya fue refutada por el Movimiento Sector Cultura, iniciativa que agrupa a una veintena de agrupaciones artísticas.
“Me parece que hay una desconexión muy fuerte que no es únicamente ocasionada por este Gobierno, creo que cada vez hay una mayor desconexión entre las figuras que conducen la cultura del país y el sector cultural como un todo. De ese divorcio no puede salir nada bueno. Pero, a la par de eso, me parece que ya es tiempo de empezar a decir que el proyecto cultural de este Gobierno está marcado por la desfinanciación de las distintas organizaciones culturales”, remarcó Retana.
Según el ganador del Premio Nacional de Literatura en la categoría de Ensayo, el desfinanciamiento de los programas culturales busca neutralizar la crítica adversativa al modelo económico que han propuesto los últimos Gobiernos y encasillar la cultura en algo meramente decorativo.
“Siendo el sector cultural un sector históricamente crítico e incómodo, tiene todo el sentido que el Gobierno esté viendo la cultura únicamente como algo decorativo, secundario y prescindible, como lo dijo Pilar Cisneros en campaña, que el arte no era claramente una prioridad para el Gobierno. Es claro que es un sector que no interesa estimular, porque los sectores que realmente interesa estimular son los sectores poderosos de este país, las élites que financiaron esa campaña.
“Por eso, a mí me parece una expresión de esa cultura light que un presidente que fue financiado con dinero de las élites se presente como el abanderado de los sectores populares que va a derrocar a las élites. No hay ningún tipo de acción que respalde ese discurso del presidente. Esa disonancia entre el discurso y los hechos es muy propio de la cultura light”, puntualizó Retana.
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A continuación, un resumen de la entrevista con el autor de Contra lo light:
¿Te sorprende este reconocimiento a tu obra que habla sobre la crítica adversativa en tiempos en los que pareciera que está prohibido ir contra corriente?
CR/ Lo entiendo como un reconocimiento al esfuerzo institucional que permite mi trabajo. Si no hubiera una universidad pública que financie investigaciones y que aliente investigaciones con vocación crítica y con perspectiva adversativa, el libro no sería posible. Creo que este es un reconocimiento a toda una trama institucional que permite que exista la Universidad de Costa Rica. Esa institucionalidad está en un momento de crisis o está siendo objeto de un ataque sistemático y que pareciera que no se puede adversar el proyecto de sociedad en nombre del cual está siendo atacada la Universidad y otras instituciones del país.
Entonces, no deja de sorprenderme. Cada día están más valorados los consensos, pero los que se producen a la fuerza, los “consensos” que se derraman desde un centro hegemónico hacia la sociedad civil, como ha pasado con Trump en Estados Unidos y como pasa en otros países de la región, con liderazgos que generan consensos forzados, en el sentido de que no admiten cuestionamiento desde ningún flanco.
En este sentido, ¿te sentís privilegiado en medio de casos de ministros, por ejemplo, que han adversado una decisión presidencial y que al día siguiente están removidos y es ese mismo Gobierno el que está reconociendo tu obra sobre la crítica adversativa?
CR/ Creo que ese ejemplo es muy oportuno de cómo el adversar es una práctica cada vez más revocada en estos días. A mí me parece terrible que dentro de un equipo de trabajo, como el equipo de trabajo del Gobierno y las personas que están ahí para asesorar al presidente no puedan disentir de él. Me parece que eso da cuenta de una cultura que rehuye la adversación, que rehuye el contraargumento y creo que hay algo de un modelo de sociedad con un pensamiento único, pareciera que esas son las utopías de estos proyectos autoritarios, generar un pensamiento único fuera del cual no existan los disensos, no existan las discrepancias y eso es lo contrario de un proyecto democrático.
Ojalá fuera solamente entre los miembros del propio gabinete, pero es que el Gobierno no ha aceptado disensos ni de la prensa, ni de las comunidades de especialistas de la propia Universidad de Costa Rica, ni de los técnicos especializados que usualmente han asesorado a los Gobiernos anteriores. Entonces, creo que es muy preocupante ese modelo de sociedad con un pensamiento único porque justamente atenta contra el ADN de la democracia, de la dinámica democrática.

Se dice que adversar, o decir que no, atrasa el progreso, nos estanca. Ese es el principal argumento para estimular el hecho de que estemos de acuerdo con todo. ¿Qué pensás al respecto?
CR/ Esa es una pregunta que exige repreguntarnos ¿qué tipo de progreso es ese que se sigue de no dudar nunca? La gente que hace la comunicación del Poder Ejecutivo presenta como un valor el hecho de que el presidente nunca se desdiga o no cambie de opinión. A mí me parece lo contrario de una cualidad ese rasgo de personalidad.
Un progreso que no admite dudas en su camino es un progreso atropellado, es un progreso arrebatado. Creo que, a menudo, cuando avanzamos en un proyecto de sociedad, tenemos que parar, hacer un paréntesis, para preguntarnos hacia dónde estamos yendo con tanta prisa, porque si no somos capaces de hacer eso, esa prisa nos puede llevar al despeñadero.
¿Recordás momentos en los que el país ha hecho ese “parón”, ha dicho “no” y ha reflexionado en torno a su futuro?
CR/ Ha habido momentos en los que el país ha llevado a cabo ese procedimiento de reflexión. Creo que la fundación de la Segunda República fue un momento así. Creo que la caída del bipartidismo, de alguna manera, fue un punto y aparte en la historia política del país que tenía que ver con reflexionar si era el rumbo del progreso neoliberal lo que le convenía al país. Y me parece que esta coyuntura en la que estamos ahora es un poco resultado de ese quiebre con el bipartidismo, que me parece que fue malogrado, que fue un momento histórico que se malogró y es eso lo que nos tiene acá.
Pienso que este Gobierno es un resultado del modelo de sociedad que mi libro critica. Podemos pensar que ese fue un punto de inflexión malogrado porque no logramos redirigir el proyecto de sociedad, sino que nos fuimos por el camino fácil de buscar un liderazgo que lo que nos promete es que las cosas pueden ser cambiadas ya.
Creo que ahí es donde está uno de los puntos o de los ejes que tendríamos que pensarnos más como sociedad, si esas soluciones mágicas de las que se nos hablan en verdad pueden dar un resultado o si lo que tenemos que pensar como colectivo, como comunidad es otro proyecto alternativo que pasa por una redistribución de los recursos, que pasa por una defensa del Estado social de derecho y que, en el caso de la Universidad, pasa por una conexión y un involucramiento con las comunidades y con otros sujetos que, además, quedaron fuera de este proyecto, porque un rasgo de este Gobierno, que a mí me parece que es muy difícil de sostener en el tiempo, es que este Gobierno se ha presentado como un Gobierno de la gente, como un Gobierno de los sectores populares, y todas las medidas que ha tomado van en contra de esos sectores populares, y eso es, justamente, el núcleo duro de lo light.
Se trata de un tipo de sociedad donde no es necesario dar cuenta de lo que se piensa, la propia ideología no necesita ser contrastada con nada, ni siquiera con la realidad, al estilo de Trump, al estilo de Bukele y me parece que cada vez más al estilo de nuestro presidente, donde las lecturas que él hace y las promesas que él hace no necesitan ser contrastadas con hechos.
Una de las cosas que más me impresionó de una de las encuestas del CIEP era que la gente señalaba como logros del presidente cosas que el presidente no había logrado. Para mí ese es el mejor ejemplo de una sociedad light, donde no es necesario lograr algo para conseguir que eso esté en la narrativa social como un hecho. Ese divorcio entre el discurso y los hechos es uno de los rasgos de la sociedad light sobre las que habla el libro.
¿Considerás que la sociedad está adormecida por este tipo de temas menores que le impiden ver o analizar temas mayores?
CR/ Sí, sin duda. Creo que el neoliberalismo es un modelo económico que además consigue entronizar una ética y esa es la ética contra la que yo escribí ese libro, esa ética del hedonismo, de la liviandad, del individualismo a ultranza, de la desocialización de la felicidad.
¿La cultura es un tema light?
CR/ Creo que vivimos en una cultura light y que esa no es la única cultura posible y que de hecho en nuestra sociedad hay muchas instancias culturales, muchas formas de hacer cultura que están tensionadas; no creo que toda la sociedad sea light. Creo que hay un proyecto hegemónico, económico que empata con esa ética light y que, a la par de eso, hay otro montón de subculturas o de contraculturas en las que hay otras maneras de hacer cuerpo y hacer comunidad, pero digamos que esa esfera no está tan considerada en el libro y que, en algún momento, me interesaría hacer. Eso implica vincularse con gente y con grupos y escucharlos.
¿Qué hace falta desarrollar en temas de cultura más allá de los Premios?
CR/ Los Premios son solo una política de reconocimiento al trabajo que, obviamente, uno agradece mucho, pero no es una forma de hacer cultura, es una forma de reconocer la cultura que ya se hace. A mí me parece que una cosa muy importante es una mayor conexión con los sectores populares y no me refiero solo a traer grupos de baile y presentarlos en San José, sino me refiero a la creación de una cultura más viva que se hace en todas las comunidades todo el tiempo, porque la cultura es algo que se hace y se deshace continuamente.
Creo que se debe regionalizar la labor del Ministerio, igual que el caso de la Universidad, lograr regionalizar el trabajo que hacemos es fundamental para que el país no comience y termine en el Valle Central. Creo que eso es vital, es democratizar el acceso, porque en estos momentos, si uno vive en San Vito y quiere ir al teatro, tiene que ir a San José. Esa falta de democratización en el acceso a la cultura es una prioridad; y la cultura, las artes y la literatura sirven para que podamos hacer una pausa y repensarnos como sociedad.
Esa labor no puede ser dirigista, no puede ser desde el Valle Central hacia afuera, tiene que ser una cosa más viva, más orgánica, que involucra a todas las regiones y a todos los actores culturales del país. Creo que en ese camino hay que avanzar. Creo que se han hecho esfuerzos. La viceministra de Cultura de la gestión anterior hizo esfuerzos significativos en esa dirección.
¿El desfinanciamiento de la cultura podría estar pensado justamente para evitar generar esos encuentros donde se estimule el pensamiento y la posibilidad de que la gente reaccione y tenga una crítica adversativa en cuanto a cómo se está manejando el país?
CR/ Creo que sí. Creo que, por un lado, cuando los sectores políticos hablan de cultura y la quieren defender, lo único que se les ocurre son los encadenamientos productivos que puede generar el sector cultura; y yo creo que sí, esa es una de las bondades que se pueden señalar del sector; pero creo que más allá del carácter productivo que esta actividad tiene como cualquier otra actividad humana que es susceptible de generar ganancias, me parece que la principal virtud que tiene el sector cultural es la posibilidad de generar instancias para que nos repensemos a nosotros y a nosotras mismas, para que examinemos el rumbo que estamos siguiendo como sociedad, para que tengamos espacios para repensarnos a nosotros y a nosotras mismas como individuos también.
Entonces, sin duda no es una prioridad de un proyecto político como el que encabeza el presidente. Más bien, esa visión de la cultura como una cosa secundaria creo que lo comparte buena parte de las élites políticas, la idea de que, en el fondo, la cultura no solo es incómoda, sino que tampoco genera riqueza, entonces ¿para qué?
Creo que una de las cosas que es interesante de la filosofía y del ensayo es que es antiproductivo. En sentido estricto no sirve para nada, sino que es solo para preguntarnos precisamente por el criterio de utilidad, por ejemplo; sirve para generar preguntas, no para generar respuestas; y en ese furor en el que andamos de buscar respuestas a preguntas que ya ni siquiera sabemos formularnos, la filosofía y el ensayo tienen un papel relevante.
¡Claro! En un mundo donde todo tiene que servir para algo, que haya algo que no sirva para nada es algo fantástico.
Tu obra habla sobre la importancia de decirle no a una serie de temas menores porque eso también construye identidad. ¿Hay temas mayores a los que deberíamos oponernos hoy?
CR/ Sí. En la lección inaugural de la Escuela de Filosofía yo enfatizaba en esto: yo no sé en qué momento la Universidad dejó de oponerse al proyecto neoliberal. O sea, yo creo que la Universidad tiene que recuperar esa vocación crítica. Nosotros, como Institución, tuvimos un rol decisivo en la posición al TLC, por ejemplo, y ese rol protagónico que teníamos lo hemos dejado de tener porque hemos estado muy preocupados y preocupadas por la percepción, a veces justificada, que la sociedad civil tiene de lo que hacemos en la Universidad, pero nosotros no podemos limitarnos a defendernos de esos ataques que recibimos, tenemos que recuperar ese protagonismo.
Creo que se nos ha olvidado como Institución, no hablo de la administración actual, que me parece más bien que ha hecho esfuerzos en la dirección correcta, pero me refiero a la Institución como un todo, nos hemos olvidado de adversar un modelo económico que genera desigualdad, que genera injusticia, que genera ese adormecimiento a nivel subjetivo. Todo eso tenemos que adversarlo porque adversarlo es la condición necesaria para que podamos imaginar otra cosa y creo que esa labor debemos estimularla desde la Universidad. O sea, parece como que ya no hay opción. Como resultado de ese pensamiento único que se nos vende, se ha instalado la idea de que no hay un más allá del neoliberalismo. Creo que ahí hay un tema mayor que tiene que ver con la distribución de la riqueza al que hay que entrarle.
Otro tema mayor es ¿qué vamos a hacer como sociedad con el tema de la violencia? Porque la violencia se ha naturalizado a un punto tal que lo único que acatamos a pedir es más seguridad; pero la seguridad solo alcanza para ponerle un coto a la violencia. Creo que tenemos que hacer algo más que frenar la violencia, hay que crear una cultura de paz que implica decirle que no a una violencia, y no me refiero solo a estas matanzas de miembros de la sociedad civil de unos a otros, sino me refiero también a resistir a la violencia como modo de relacionamiento, que es muy peligroso que eso se normalice.
Yo sí veo con mucha preocupación que el presidente un día sí y otro también maltrate a los periodistas en las conferencias de prensa, por ejemplo. Me parece que normalizar esa cultura de la violencia es algo nefasto para una sociedad y que es un tema no menor al que también tendríamos que oponernos, tenemos que encontrar otras formas de vincularnos que no pasen por la desacreditación del otro, por la negación del otro o la descalificación del otro. Ahí no solo me refiero al discurso del presidente. El comentario que hizo la ministra (de Educación) acerca del bullying pasa por la misma sensibilidad de normalizar la violencia.
Creo que el país tiene que caminar en otra dirección precisamente de desnormalizar la violencia. Medidas políticas como la penalización del acoso callejero, por ejemplo, iban en una dirección contraria a la que vamos ahora, donde cada vez es más normal la agresión como modo de vínculo. A eso tenemos que oponernos también.
¿Le dirás no al Premio?
CR/ No le voy a decir que no porque creo no es un reconocimiento solo a mí, sino a una plataforma de trabajo. Creo que no es solo mi caso. Creo que estos premios en particular son premios que reconocen la labor que se realiza desde la institucionalidad. Por ejemplo, el trabajo de los periodistas que ganaron el Pío Víquez es un trabajo que reconoce la labor de investigación que se hace desde la prensa, desde un pilar de la institucionalidad democrática que es la prensa, nos guste o no lo que diga una determinada compañía de comunicación.
El punto es que ahí se está reconociendo el trabajo valioso de gente que investiga desde una institucionalidad que le ofrece soporte para hacer ese trabajo. Lo mismo ha dicho José María Gutiérrez, el ganador del Magón, en reiteradas oportunidades, que el reconocimiento que recibe es un reconocimiento al trabajo que se hace desde un Instituto, pero además al trabajo que ese Instituto hace con comunidades desde hace décadas. Lo mismo el reconocimiento que se le dio en Artes Plásticas a Las Hartas, que tienen un discurso sumamente contestatario y que su trabajo participa de todo un esfuerzo institucional desde el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo hasta colectivos de teatro independiente de los que toman parte algunas de sus integrantes.
Entonces, creo más bien que en este momento, recibir un reconocimiento como estos a partir del trabajo que uno hace con otros y otras en una institución, es un gesto valioso que reivindica la importancia de esa institucionalidad y que reivindica también la importancia de la independencia de los jurados. Creo que eso también es algo a rescatar, que en el contexto de un proyecto que tiende hacia el pensamiento único, que la propia institucionalidad tenga los resortes internos para que se reconozcan trabajos que no vayan de acuerdo con ese pensamiento único, de lo que habla es también de la fortaleza de la propia institucionalidad.

Fernando Montero Bolaños
Periodista, Oficina de Divulgación e Información, UCR
Escrito en . Publicado en Cultura.
Estimables autoridades:
Con suma preocupación, la Universidad de Costa Rica recibió la noticia de la intención del Gobierno de disminuir el presupuesto del Ministerio de Cultura y Juventud en aproximadamente 04000 millones de colones.
En 1970, Costa Rica creó el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes con cuatro objetivos claros: investigación, divulgación, descentralización y promoción. En ese entonces se fortaleció la inversión en cultura, llegando a un 1,2% del producto interno bruto en 1990. Sin embargo, a partir de las reformas de esta década orientadas a la retracción del aparato estatal, el presupuesto comenzó un proceso de disminución, llegando a 0,1% en el 2020[1].
Este vacío generó que la mayor inversión en cultura sea la que realizan las empresas privadas, lo que ha provocado que su disfrute sea cada vez más exclusivo para las personas que lo pueden pagar.
Aunado a lo anterior, los recientes movimientos de personal en puestos de dirección del Ministerio continúan entorpeciendo los proyectos. A la fecha, existen compromisos de cooperación interinstitucional con la Universidad de Costa Rica que no se han podido ejecutar; siempre en perjuicio de la población costarricense.
Es importante recordar que el Estado debe velar por conservar y desarrollar el patrimonio histórico y artístico de la nación, tal y como se consagró en el artículo 89 de la Constitución Política. Este deber corresponde, a su vez, a la garantía de todas las personas de gozar sus derechos culturales, nutrirse y desarrollarse intelectual y espiritualmente.
La cultura, la educación y la salud han sido pilares históricos del desarrollo del país. Su inversión repercute directamente en otros temas de gran interés nacional como la seguridad y la economía. Recortar en cultura solo profundiza la grave situación que atraviesa Costa Rica en todas sus dimensiones.
[1] Ruiz Siles, Y. (2020). A cincuenta años de la creación del Ministerio de Cultura en Costa Rica. La inversión e intervención estatal en el ámbito cultural. Revista Herencia, 33(2), 69-79.
Escrito en . Publicado en Cultura.
Como ha sido de conocimiento público en la última semana, la administración Chaves Robles ha proyectado un recorte del 8,40% del presupuesto asignado al Ministerio de Cultura y Juventud. En calidad de personas galardonadas en distintas ramas de los Premios Nacionales de Cultura 2022, y en el contexto de la entrega de dichos premios, las/os abajo firmantes queremos expresar nuestra profunda preocupación en torno a esa propuesta de recorte del Gobierno de la República. Consideramos que esta medida de desfinanciamiento tendría un impacto sensible en el quehacer del Ministerio y en los servicios que este brinda, además de que redundaría en un debilitamiento del sector cultural como un todo.
También deseamos expresar nuestra preocupación por el despido ordenado por la señora Ministra Nayuribe Guadamuz Rosales de tres de las jefaturas de órganos adscritos al Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ) y de una de sus direcciones internas sin ofrecer a las personas en cuestión ni a la opinión pública una explicación satisfactoria al respecto. Llamamos a la Ministra Guadamuz a velar por los intereses del sector y le urgimos a asumir una postura de escucha y de receptividad para con las voces que expresan disensos respecto al rumbo que ha seguido su gestión. Consideramos que la cultura no es un bien prescindible ni una actividad meramente decorativa o de segundo orden, sino parte integral en el desarrollo social y en la consolidación de una cultura plural y democrática, por lo que instamos a las autoridades del Ministerio a generar puentes de diálogo con el sector del cual formamos parte.
| Nombre | Cédula | Galardón recibido |
| José María Gutiérrez Gutiérrez | 104610499 | Premio Nacional de Cultura Magón |
| María José Monge Picado | 109850937 | Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural |
| María Enriqueta Guardia | 1-340-168 | Premio Nacional Luis Ferrero Acosta de Investigación Cultural |
| Jorge Luis Alvarado Bravo | 110360809 | Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural |
| Mijail Mondol López | 303630689 | Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural |
| Juan Carlos Martínez Araya | 110350571 | Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural |
| Fabrizio Barquero Moncada | 110080462 | Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural |
| Pedro García Rivera | 112730141 | Premio Nacional de Promoción y Gestión Cultural |
| Camilo Retana Alvarado | 111900679 | Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de ensayo |
| Carlos Manuel Fonseca Suárez | 113070375 | Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de novela |
| Bryan Vindas Villarreal | 113850698 | Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de dramaturgia |
| Larissa Rú (Larissa Quesada Arroyo) | 117040492 | Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de cuento |
| Pablo Narval | 1 1130 0946 | Premio Nacional de Literatura Aquileo J. Echeverría en la categoría de poesía |
| Philipp Alexcevich Anaskin | 164300017628 | Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la categoría de arte bidimensional |
| José Miguel Rosales Villarreal | 402210425 | Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en la categoría de arte tridimensional |
| Andrea Gómez Jiménez | 108790144 | Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en otras categorías |
| Mariela Richmond Vargas | 112700295 | Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en otras categorías |
| Grettel Méndez Ramírez | 109400265 | Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amighetti en otras categorías |
| Micaela Canales Barquero | 110670202 | Premio Nacional de Artes Visuales Francisco Amiguetti Otras Categorías/ Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño |
| Francesco Bracci Moreno | 109630811 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño |
| José Manuel Conejo V | 110930268 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño |
| Douglas Mora Aguilera | 304180326 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño |
| Andrea Chacón Rodríguez | 114480225 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en diseño |
| Janko Navarro Salas | 109980236 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en dirección |
| Carlos Alvarado Andrés | 700580006 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en actuación |
| Alice García Muñoz | 113130685 | Premio Nacional de Teatro Ricardo Fernández en actuación |
| Gustavo Vargas Zamora | 108790106 | Premio Nacional de Danza Mireya Barboza en diseño |
| Adriana Cuellar Aberl | 112130558 | Premio Nacional de Danza Mireya Barboza en dirección |
| Allan Naranjo Ugarte | 113430972 | Premio Nacional de Danza Mireya Barboza en Interpretación escénica |
| Esteban Oviedo Álvarez | 109830215 | Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez |
| Natasha Cambronero Jiménez | 112870182 | Premio Nacional de Periodismo Pío Víquez |
| Felipe Cordero Fernández | 107630991 | Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín en categoría mejor producción |
| Valentina Maurel Soto | 113480756 | Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín en categoría Mejor dirección |
| Nicolás Wong Díaz | 801130289 | Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín en categoría mejor realización |
| Marcela Esquivel Jiménez | 111400107 | Mención de honor en el Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín |
| Gema Arrieta Domingo | 111400107 | Mención de honor en el Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín |
| José Carlos López Rodríguez | 207910761 | Mención de honor en el Premio Nacional de Artes Visuales Armando Céspedes Marín |
| Carlos Escalante Macaya | 107360935 | Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría composición |
| Luis Monge Fernández | 105030963 | Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución |
| Carlos Sanders Alfaro | 700630863 | Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución |
| Max Esquivel Vargas | 113030237 | Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución |
| Vinicio Meza Solano | 302970876 | Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría ejecución |
| Andrés Soto Marín | 112980975 | Mención de honor en Premio Nacional de Música Carlos Enrique Vargas en categoría composición. |
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