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Cine Universitario regresa al Auditorio de Derecho

Las funciones presenciales, en plataformas virtuales y al aire libre llevan variedad de producciones cinematográficas a la comunidad nacional.

Tras una pausa obligada por la pandemia sanitaria por el COVID-19, este jueves 6 de octubre el Cine Universitario, un proyecto cultural que supera las cuatro décadas, regresará a las funciones presenciales en el Auditorio de la Facultad de Derecho, en el campus Rodrigo Facio de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Para este retorno, el Cine Universitario preparó una programación especial en octubre. El ciclo temático se titula “Adulto mayor y Educación” que presentará una selección de películas alusivas, en coordinación con la Red Institucional de Formación y Evaluación Docente y el Programa Institucional para la Persona Adulta y Adulta Mayor (PIAM-UCR).

Las funciones están programadas para los días 6, 13 y 27 de octubre y continuarán los días 3, 10, 17 de noviembre del presente año, a las 6:30 p.m., con la proyección previa de documentales de alta calidad.

Pero, además, para quienes desean disfrutar desde temprano del cine se mantendrá el Ciclo Cine en las Mañanas, todos los miércoles a las 11 a.m. en el edificio de Educación Continua (Educon-UCR), ubicado en la Ciudad de la Investigación, que se unirá a los ciclos temáticos que cada mes prepara el Cine Universitario; iniciando este miércoles 5 de octubre con la película española “Los Abuelos. Los siguientes días 12, 19 y 26 del mes en curso, se proyectarán “Por si no te vuelvo a ver”, “Lejos de ella” y “El olivo”. 

Para llegar al Educon-UCR se puede abordar el autobús interno que recorre el campus universitario o trasladarse en vehículo particular, el mapa de ubicación de esta edificación puede abrirse en este enlace.

Igualmente, seguirán las funciones virtuales del Cine Zoom, que ha permitido a personas residentes fuera del Gran Área Metropolitana o que desean ver cine de calidad desde la comodidad de sus casas. 

Para los siguientes meses, se organizarán dos ciclos temáticos más. Uno de ellos, contando con el apoyo de Canal UCR, uno denominado “De todo un poco”, con la idea de incluir algunas películas que no se pudieron programar otros ciclos del año; y el otro, en diciembre próximo el tradicional ciclo «Rompope y Galletas», previo a la Navidad.

Todas las funciones del Cine Universitario, en sus diversas modalidades, son gratuitas. 

Para conocer a detalle la programación de los siguientes meses las personas interesadas deben seguir las publicaciones en el perfil de FB Cine UCR en este enlace: CINE UCR | Facebook

Para contactar al equipo coordinador se debe llamar al teléfono 25115323, o enviando un mensaje al correo cine.vas@ucr.ac.cr

Para ampliar esta información: https://drive.google.com/file/d/1CSIshu4tlLX00RAJLG-cWgmk3by3Bk8Q/view?usp=sharing

Día Internacional de la No Violencia

José Luis Pacheco Murillo

El 2 de octubre se celebra el Día Internacional de la No Violencia, decretado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Se escogió esta fecha en honor a uno de los principales líderes que ha existido de movimientos no violentos: Mahatma Gandhi, líder de la independencia de la India y quién definió la no violencia como: «la mayor fuerza a disposición de la humanidad. Es más poderosa que el arma de destrucción más poderosa concebida por el ingenio del hombre».

Vivimos en un mundo que parece ser cada vez más violento. Se estima que cada año 1,6 millones de personas pierden la vida en algún acto de violencia, donde los tipos más comunes son violencia contra la mujer o violencia de género, violencia racial, violencia religiosa, violencia homofóbica y en menor grado violencia criminal.

En la mayoría de los casos, las razones por las que las personas recurren a la violencia es por falta de tolerancia y poca comprensión hacia el prójimo. Pero no puedo dejar de mencionar la que considero como la principal causa de ese actuar violento y es la falta de educación. Si nos educamos para La Paz y para la otra violencia y especialmente si nos educamos en el amor las cosas cambiarían radicalmente. Y esa educación y esa formación se debe dar especialmente en el hogar que es en donde se cultiva lo que germinará en el futuro: si sembramos en. nuestros niños lo paz, el amor, la tolerancia para consigo mismo y los demás, y el valor de la aceptación y respeto ante las diferencias, aseguraremos un futuro de paz y de no violencia.

Dios quiera que entendamos lo importante que es para toda la sociedad lo que hacemos en nuestros hogares con nuestros hijos y nietos.

Anuncio oficial: Marcha Mundial por la paz y la no Violencia 2024

Este domingo 2 de octubre Rafael de la Rubia, coordinador de la Marcha Mundial por la Paz y la no Violencia hará el anuncio oficial del país desde donde saldrá y donde llegará la Tercera Marcha Mundial por la Paz y la no Violencia en el 2024.

La información se hará pública desde Costa Rica. Le ofrecemos los detalles en el afiche.

Festival Virtual Africano “Niamakala”

Se extiende la invitación al público en general, para participar en la primera edición del Festival Virtual Africano “Niamakala”, que se llevará a cabo del 5 al 8 de octubre de 2022.

El tema “Expresiones africanas y de la tercera diáspora”, tiene la intención de promover el intercambio de experiencias y compartir conocimientos entre las personas invitadas y el público participante, con el fin de contribuir en crear nuevos imaginarios de cooperación transcultural, desde y entre África y Abya Yala.

«Todo habla, todo es palabra. Todo quiere comunicarnos algún conocimiento.»

 

Compartido con SURCOS por María Fernanda Schifani García.

Seminario virtual: Reflexiones en torno a las políticas culturales

SURCOS comparte la siguiente información:

Le extendemos cordial invitación a participar del seminario virtual: Reflexiones en torno a las políticas culturales. Éste tendrá lugar los días 6, 13, 20, 27 de octubre y 3 de noviembre. Es totalmente gratuito y se realizará a través de la plataforma ZOOM en horario de 4:00 p.m a 6:00 p.m. Cuenta con dos modalidades de participación.

El seminario virtual Reflexiones en torno a las políticas culturales será un espacio de reflexión sobre la importancia de los derechos y políticas culturales entre representantes de instituciones estatales, gobiernos locales, personas productoras, promotoras y gestoras de políticas comunitarias, para la articulación e intercambio de saberes en el sector.

En los afiches adjuntos encontrará más información.

Este seminario está dirigido a personas gestoras comunitarias, personas gestoras municipales y representantes de espacios estatales.

Matrícula abierta hasta el 26 de setiembre. Para registrase en el siguiente enlace: https://forms.office.com/r/4U9pgn5rvX

 

Compartido con SURCOS por Nayla Carvajal Sancho.

Festival de Cantautores: Raíz Divino Femenino

Se extiende invitación para el Festival de Cantautores y exposición de arte, a realizarse en el Centro Cultural Key Largo durante todo el mes de octubre.

La exposición de arte por parte del autor Oscar Espinoza y demás autores, comprende una serie de retratos femeninos que representan a distintas culturas autóctonas del continente americano.

Las presentaciones serán las siguientes:

  • 1 de octubre 7:00 p.m., Óscar Espinoza y David Maleku
  • 7 de octubre 7:00 p.m., Valeria Atkeys y Oscar Pino
  • 14 de octubre 7:00 p.m., Elizabeth Naranjo y Navi Hernández
  • 21 de octubre 7:00 p.m., Emma Brott y Josué Villalobos
  • 28 de octubre 7:00 p.m., Ericka Piedra y Felipe Aguilar

La entrada general tiene un costo de ₡3000 colones.

 

Compartido con SURCOS por Oscar Espinoza Ramos.

Música para la memoria: Los sonidos de la historia

El próximo jueves 29 de septiembre se presentará en la Sala Vargas Calvo del Teatro Nacional, el espectáculo Los Sonidos de la Historia, del cantautor alajuelense Wilson Arroyo.

Este es un concierto que profundiza en el origen histórico de la conjunción entre la letra y la música como manera de mantener las memorias populares a lo largo de la historia humana. La canción como ancla de la memoria y la memoria como resistencia en las luchas sociales.

El espectáculo repasa múltiples historias, como la de Cayetana una mujer de Cartago que fue esclavizada en el siglo XVIII, el relato de Catalina Tuia la última hablante del huetar registrada en los archivos de la historia costarricense, o también pasaremos a la década de 1920 para conocer una de las huelgas más importantes por los derechos laborales en nuestro país. Esto y más podrá disfrutar durante este concierto.

Las entradas se pueden comprar en la boletería del Teatro Nacional o por la página web: https://boleteria.teatronacional.go.cr/ . Si la persona es adulta mayor o estudiante cuenta con un descuento.

Después de San Cristóbal

Por Memo Acuña. (Sociólogo y escritor costarricense)

Cuando uno persigue con pasión ese pájaro de la palabra, no para enjaularlo, sino para reconocerlo, advierte que el sentido de la vida se va construyendo de otra manera.

Acudimos a ese ritual conociéndonos algunos, otros como perfectos extraños.

Y la energía, el frío y la ancestralidad de un lugar emblemático para la resistencia latinoamericana como San Cristóbal de las Casas, en Chiapas, México, hizo su parte para juntarnos y no volver a separarnos más.

Es difícil decir en estas notas lo que el afecto provoca en un grupo de seres humanos cuyo cordón umbilical con la poesía es material no clasificado en sus biografías.

Pero sí es posible (y poesible) contar lo emblemático de sus propuestas, lo político de sus miradas, lo consecuente de sus reflexiones.

En medio de esta aparente seriedad de sus currículum, aparece el baile, la música, el encuentro, el abrazo (que ahora ha terminado su confinamiento y se supone en rebeldía desde esas montañas que significan el cariño y la luz).

Detrás de sus máscaras que los declaran y las declaran poetas, hay ciertamente una apuesta por la memoria, la igualdad, el árbol, el cine, el fútbol, las cosas que el amor no puede decir pero lo siente, el niño, el origen, la mujer, mejor dicho las mujeres y sus luchas. Y tantas cosas, tanta palabra desperdigada aquellos primeros días de un setiembre que se va terminando lentamente entre la lluvia y lo que sigue.

Me quedo con un fragmento de un texto de la poeta boliviana Paura Rodríguez, dedicada y homenajeada en la octava edición del Festival Mundial de Poesía Contemporánea de San Cristóbal de las Casas:

“Cruje como madera seca el alma.
Se arruga como un pañuelo
Pinta su rostro de otro rostro.
Miente el alma.
Finge una voz inexistente.
Revienta como un volcán.
Huye”

Después de San Cristóbal hemos prometido hacer de este un mundo poesible. Quizá volvamos a juntarnos en alguna otra ventana del tiempo para cantar con Nino Bravo o Ángeles Azules. Pero más allá de eso que es la alegría, hemos aprendido a hermanarnos a la distancia, lo que ningún decreto neoliberal ni pandémico podrá acabar jamás.

Textos de la colección personal del autor obsequiados e intercambiados con otros y otras poetas durante el 8º Festival de Poesía Contemporánea de San Cristóbal, en Chiapas, México entre el 1 y 4 de setiembre de 2022,

Sobre el 12 de octubre

Orlando Barrantes Cartín

Cuando los españoles ingresaron por primera vez a Costa Rica entrando por Nicaragua, después de 1544 año en que los indígenas del atlántico matan al primer conquistador de Costa Rica Diego Gutiérrez cerca del Rio Reventazón, encuentran una abundante y vigorosa población autóctona entre Nicoya y Santa Cruz.

En ese momento histórico ya los españoles habían empezado a explotar las minas de plata y cobre en Perú y Bolivia.

Como aún no existía la actividad económica que creó el sistema de compra y venta de personas africanas, los negros, los españoles despoblaron las costas del Pacífico. Miles de niños, mujeres y hombres fueron brutalmente extraídos de sus comunidades, en Guanacaste, embarcados en las naves españolas y trasladados a trabajar, sin paga, a las minas sudamericanas.

Como para los españoles los indígenas no eran humanos, certificado por los curas y la iglesia católica al tranquilizar a la Corona Española diciéndoles que los indígenas eran «criaturitas de Dios que NO tenían alma», los españoles nunca llevaron un censo de las personas indígenas deportadas, de manera que nunca sabremos quienes eran, cuántos eran, sus nombres, eran familiares entre sí, ¿amaban sus hijos?, ¿tenían ilusiones?

A mi entender, al imperio español no hay que darle rostro humano, porque no lo tenía.

La urgencia del arte interdisciplinar para respirar, sanar y trascender

Marcelo Valverde Morales. Académico Instituto de Estudios Latinoamericanos (IDELA-UNA)

Un precedente

Tendría 17 años cuando vi una de las obras que más marcaría mi vida. Se trató de un monólogo de Alfredo Catania sobre el libro “La Hoja de Aire” de Joaquín Gutiérrez. La forma magistral en que “Pato” interpretó la historia me conmovió al punto de cambiar mi forma de entender mi propio lugar en el mundo. Se trató en esa ocasión de un reconocimiento de mi propio sentido, efímero y al mismo tiempo mágico, pero sobre todo humano.

El Silencio: Soy como el Agua que se Derrama

“El Silencio: Soy como el agua que se derrama” es la más reciente instalación del artista costarricense Rafael Ottón Solís, obra fundamental en la exhibición “El hilo vibrante” del Museo del Banco Central de Costa Rica. Ottón cuenta con un reconocimiento amplio, no solamente por su calidad profesional, sino además por su personalidad sensible, dotada de una naturalidad estética impresionante. Sus obras han sido parte de exposiciones en otros países de América Latina e incluso una de ellas dotó de sentido la “III Cumbre de la CELAC”, realizada en Costa Rica en el 2015.

La instalación se encuentra en el centro de la Plaza de la Cultura, pleno corazón de San José, y se fundamenta en un dialogo entre la cosmovisión judeocristiana y la cosmovisión precolombina. Estrechando un vínculo simbólico entre la pasión de Jesucristo y la agonía del planeta. De manera que se trata de una obra con sentido ambiental y espiritual. Literalmente un altar que evoca la inspiración que lugares como el Monumento Nacional Guayabo brindan al autor.

Es de esperar que la instalación haya interpelado a los miles de personas que transitan la capital, dando como resultado impresiones de todo tipo. Una de estas personas hizo viral un video semanas atrás (en redes sociales toda violencia tiene espacio), en el cual repudiaba la instalación, reproduciendo un discurso violento donde acusaba de banal e innecesaria la obra. Sin la menor profundidad en su reflexión, se refirió de forma despreciativa al trabajo de Ottón.

Esta acción, en lo personal, me hizo sentir profundamente indignado, no solamente por el irrespeto a la trayectoria y la talla de Ottón, sino además por una afrenta que interpeló mis propios sentimientos, pues debo confesar que la instalación tocó mis fibras más profundas al verla imponente y al mismo tiempo sigilosa en un lugar tan cotidiano para quienes frecuentamos la capital.

Días después tuve la oportunidad de escuchar a Ottón en Radio Universidad de Costa Rica, refiriéndose al tema con una ecuanimidad y una lucidez que me hizo sentir invitado a cultivar en mí mismo su sensibilidad. Conocedor de que toda gran obra genera las más diversas reaccionas en las personas, comentó sobre la manera en que otras de sus obras han invitado a las personas a involucrarse en la instalación. Por ejemplo, la ocasión en la que niños se sumergieron en el maíz de una de sus obras para jugar, una imagen sobre todo poética.

La más reciente iniciativa del Museo en relación con la obra ha sido la realización de talleres, donde se invita a niños a intervenir pintando las piedras que componen la instalación. Una respuesta de altura y espíritu, a la violencia que de forma impune y muchas veces oculta, se reproduce en la virtualidad.

Trama y Urdimbre

El pasado fin de semana, del viernes 16 al domingo 18 de septiembre se presentó por segunda vez, en esta ocasión en el Centro para las Artes de la Universidad Nacional, la obra “Trama y Urdimbre”, producida e interpretada por Amalia Guadrón, Mónica Alvarado y Fátima Montero. La emoción sincera, que bajo tres árboles con “barbas de viejo”, me produjo este trabajo, me evocó algunas reflexiones.

La primera de ellas es sobre la impresionante capacidad profesional que tres mujeres jóvenes demuestran. Tanto en la conceptualización, como en la estructura y la ejecución. Dando como resultado del trabajo, un producto artístico de altísima calidad estética y sociocultural. Este punto en particular enorgullece a quienes formamos parte de la UNA, universidad de la que son graduadas las gestoras de la obra. Pero sobre todo nos llama la atención sobre la importancia de dar a las artistas jóvenes el valor que como profesionales se merecen. En este caso, a mi criterio, se trata de un valor estelar.

Con relación a su contenido. “Trama y Urdimbre” plantea con una enorme ternura la sanación intergeneracional de las mujeres. Abuelas, madres e hijas. Las cuales encuentran en sus historias de vida patrones en común, entrelazados a partir de las violencias, las resistencias, los sentimientos y la propia trascendencia espiritual. Todo esto dentro una cultura patriarcal que impone multidimensionalmente un “sentido común” que ha vulnerabilizado a las mujeres en todos los ámbitos de su vida. Dotando a los hombres al mismo tiempo de privilegios monolíticos y naturalizados.

El sentir para los hombres que salimos del teatro fue de ruptura. La interpelación a mano tendida para revisar no solo nuestros privilegios, sino además las cadenas de violencia que reproducimos, de igual manera en una expresión intergeneracional.

A partir de esto “Trama y Urdimbre” nos lleva como hombres a preguntarnos ¿Conocemos a profundidad las violencias que abuelos y padres ejercieron a las mujeres en nuestras familias? ¿Somos cómplices de la censura familiar a estos temas? ¿Qué actitudes heredamos y mantenemos vivas? Quizá las respuestas sean incómodas, pero ocultarlas nos hace cómplices activos en un presente continuo.

La urgencia

La instalación de Ottón y el trabajo escénico de Amalia, Mónica y Fátima han despertado en mi aquella transformación que viví a los 17 con el monologo de Alfredo Catania. “Volver a los 17” diría Violeta Parra, después de sentir que vivimos un siglo en un mundo que transcurre entre cambio climático, pandemias y guerras. En tiempos que inspiran más bien cataclismo, su trabajo me ha llevado a pensar en la urgencia que tenemos como sociedad de seguir participando, de forma cada vez más democratizada, del arte en todas sus posibles expresiones.

El compromiso y la calidad de su trabajo debe recibir el reconocimiento público y el apoyo necesario de todas nuestras instituciones. Esto también dice mucho de nosotras y nosotros como sociedad. Por otro lado, nos merecemos todas y todos la oportunidad de ser partícipes del arte. De regocijarnos hasta el tuétano, de sentir como la piel se eriza, de elevar nuestro espíritu y que nuestra mente se llene de preguntas.

En un país donde una diputada oficialista mencionó algunos meses atrás que la cultura era prescindible. Donde se toma del limitado presupuesto de cultura para subir el salario de ministros. Donde se amenaza permanentemente con recortes al presupuesto de las universidades públicas y donde las mujeres siguen resistiendo la cultura violenta del patriarcado. En un país como este, el arte definitivamente es una urgencia. Una infusión para poder respirar, sanar y trascender.