Más de 5688 solicitudes de apoyo para la conectividad han realizado estudiantes de la Universidad Nacional al 5 de abril de 2021, lo que representa un incremento del 63% en relación con el primer ciclo de 2020.
Como respuesta a esta creciente demanda de apoyo en este rubro tanto de población becada como no becada, la Rectoría y la Vicerrectoría de Vida Estudiantil anunciaron la decisión de dar cobertura al 100% de las solicitudes de ayuda para la conectividad de la población estudiantil que calificó según los criterios definidos, además en conjunto con la FEUNA: brindar apoyo a la población becada y becada parcial para el pago de créditos, así como el apoyo para el beneficio del cuido de hijas e hijos de las personas estudiantes.
“Dado el contexto nacional de crisis sanitaria y financiera, el principal rubro del Fondo de becas estudiantil que se ha priorizado para el 2021 es el de becas socioeconómicas, especialmente porque la situación de deterioro económico que enfrentan un número cada día más creciente de las familias costarricenses, aleja las posibilidades reales de ingreso de más personas estudiantes a la educación superior, así como, amenaza la permanencia de los estudiantes regulares”, explican el rector Francisco González y la Vicerrectora de Vida Estudiantil Alejandra Gamboa, en una circular dirigida a la comunidad estudiantil.
Es así como, pese a la compleja situación presupuestaria que enfrenta el país y la Universidad Nacional, el Fondo de becas estudiantiles para 2021 fue reforzado en aproximadamente ₡643 millones, en concordancia con las políticas de admisión a la UNA, que favorecen el acceso a la educación superior de jóvenes de sectores en vulnerabilidad socioeconómica.
En busca de respuestas para el acceso a la conectividad
Paralelamente, a partir del análisis de las ofertas de servicios prepago de operadores de telecomunicación en el país, se logró determinar que el monto asignado aporta a las necesidades para el aprendizaje remoto, además se visualizan oportunidades favorables en cuanto a costo y calidad del servicio del que pueda seleccionar el estudiante en las diferentes operadoras de servicio según el lugar de residencia de cada estudiante. Es importante destacar que la valoración por parte del equipo de trabajo social del Departamento de Bienestar Estudiantil, encargado de analizar las condiciones actuales del estudiantado con beca, visualiza como una oportunidad que la población estudiantil becada contemple la reorientación del monto de beca asignado para el pago de transporte y hospedaje, hacia gastos de conectividad, reconociendo que en la actualidad se constituye en una de las necesidades fundamentales para el logro académico.
El rector y la vicerrectora de Vida Estudiantil destacaron que la valoración del monto para el apoyo de la conectividad considera la ampliación de cobertura sobre demanda, en estricta responsabilidad con el presupuesto disponible para este rubro.
“Creemos en la conectividad como derecho humano, máxime en esta coyuntura nacional y mundial, actuando en consecuencia, no solo con el aporte para el apoyo económico para el acceso a internet, sino en la inversión de equipo tecnológico que realiza la institución en conjunto con la Federación de Estudiantes. Nuestro compromiso hacia la comunidad estudiantil es un hecho objetivo, verificable, nuestro sistema de becas es de los más robustos y lo reiteramos gracias a las formas de autogobierno impulsadas en la Universidad Nacional”, subrayaron los funcionarios.
Por lo anterior, la UNA asume el compromiso de continuar sus esfuerzos para posibilitar respuestas a los grandes desafíos que significan las desigualdades en el acceso a la conectividad en nuestro país.
***Mayores detalles con periodistas Oficina de Comunicación 8334-4150.
Con este proyecto se busca incidir en las tendencias globales, regionales y locales sobre los perfiles generales, específicos, competencias básicas y funcionales de los profesionales y los oficios requeridos por la Costa Rica al 2040.
Este martes 06 de abril de 2021, en conferencia de prensa, (Modalidad Presencialidad Remota) la Rectoría, Rectoría Adjunta y la Escuela de Planificación y Promoción Social (EPPS-UNA) de la Universidad Nacional (UNA), dieron a conocer a la opinión pública los detalles de un estudio prospectivo que analizará por diferentes etapas: ¿cuáles serán las profesiones del futuro en Costa Rica? ¿cuáles serán las carreras que tomarán mayor vigencia? ¿cuáles serán las nuevas carreras que emergerán? Además, de ¿cuáles serán las carreras que perderán vigencia?, con proyección al 2040.
Desde hace un año, la UNA inició un proceso de fortalecimiento del tema prospectivo, en cuanto a la toma de decisiones para construir la universidad del mañana; el cual propone abrir un espacio de educación superior que forme y oriente a los estudiantes, en las áreas de la investigación, la acción social y la vinculación externa con una proyección a 20 años.
Al respecto, el Rector de la Universidad Nacional, Master Francisco González Alvarado, comentó que la UNA, ha tomado la decisión de gestionar un modelo de planificación estratégico con enfoque prospectivo, que marcará la diferencia respecto a la forma en la cual se ha venido planificando la gestión de la UNA, lo que plantea el reto de generar procesos de planificación con visión de largo plazo, que permitan superar los enfoques cortoplacistas: “Pensar la Universidad en el largo plazo significa hacer un enorme esfuerzo por reconocer que tenemos limitaciones, pero sobre todo, que tenemos grandes potencialidades que nos deben alumbrar ese camino y nos deben llevar a reconocer cambios sustanciales donde las Universidades tienen que generar nuevas posibilidades y proponer nuevas rutas de transformación. La UNA entrará en proceso metodológico riguroso y científico que nos permite pensar la Universidad del futuro, que implica esa visión integral de todo el quehacer, que pasa por la reflexión profunda de las carreras que estamos ofertando y de las carreras que demanda la sociedad”.
El Dr. Francisco José Mojica Sastoque. Director del Centro de Pensamiento Estratégico y Prospectiva de la Universidad Externado de Colombia. Presidente de la Red Colombiana de Prospectiva. Fundador de la Escuela de Prospectiva Voluntarista en América Latina, destacó las grandes funciones de la Universidad como son: transmitir conocimiento y formar profesionales, mover la barrera del conocimiento (Investigación) y afectar el bienestar y el desarrollo social y económico del país. Por ello, los países generadores de riqueza, que van a la cabeza del desarrollo científico-tecnológico, son los que cuentan con universidades de excelencia y alta calidad, que inciden en la transformación social, cultural, económica, educativa, científica, cultural etc, no obstante, en América Latina el desarrollo científico es moderado o deficiente porque sus universidades son también deficientes o moderadas. De ahí la necesidad de avanzar con visión prospectiva hacia el futuro:
“En cuanto al talento humano proveniente de la educación superior, es decir contar con capital humano que conozca de tecnologías inteligentes, según el Foro Económico Mundial, el promedio mundial es de 6.84%, en América Latina es de 4.46%, pero Costa Rica, va a la cabeza con 5.67%, lo que indica que se tenemos ventajas comparativas. De esta manera, Costa Rica, demuestra contar con ventajas comparativas, y se espera hacia futuro seguir avanzando con signo positivo”.
Ejercicio de escenarios:
Para Mojica, pensar en el futuro de Costa Rica en cuanto a talento humano podría valorarse desde dos hipótesis, por un lado, tener un talento humano en el promedio del desempeño mundial o inferior a este. Es decir, que en el año 2040 podemos encontrarnos con cualquiera de las dos situaciones.
Una primera variable es, encontrarse con un crecimiento en talento humano por encima del promedio mundial o por debajo del mismo, segunda variable, tener un crecimiento superior al 3.0% (PIB) que se pueden abastecer las necesidades sociales. Si es inferior al 3.0% se tendrían dificultades para dar solución a la problemática social.
En el ejercicio realizado por este académico de la Universidad Externado de Colombia, se podrían dar cuatro escenarios o situaciones de futuro que podrían ocurrir en 2040 y de definitivamente estaremos en uno de ellos:
Educación Superior: Motor del Bienestar:
Tener un crecimiento humano superior al 3% (PIB) e igualmente de talento humano. Educación superior articulada y que converge en la construcción colectiva, y el país es consciente del papel de la educación superior en la transformación y bienestar del país y que depende de este sector para el desarrollo. Esta es la dimensión ideal.
Educación superior: Rueda suelta en un país en declive:
Se puede tener un país con un excelente talento humano, pero, con un país cuyo crecimiento no sea el mas deseable. Una educación superior desarticulada con la sociedad, de ahí el término “rueda suelta”.
Educación superior: Innecesaria en un país que progresa.
Puede darse este escenario, en el cual podríamos tener un desarrollo económico, pero que el talento humano que se forme no estuviera a la altura. La pregunta sería ¿para que una educación superior? Sería una educación innecesaria en un país que progresa.
Educación superior: Autista en un país en crisis:
O lo peor, que pasaran ambas cosas negativas, por un lado, tener un talento humano inferior al promedio mundial, e igualmente un desarrollo económico muy bajo. Una educación superior que se diría es autista en un país en crisis. No queremos que ocurra ninguna de estos escenarios, pero, tendremos que estar en alguno de esos cuatro escenarios. ¿Que necesitamos para estar en el escenario apuesta? (Educación Superior: Motor del Bienestar). “El futuro no se adivina, el futuro se construye”.
Mojica, indicó que, para lograr un talento humano promedio a los países de alto desempeño mundial, es fundamental el equilibrio entre las ciencias básicas y las ciencias humanas:
“Soy un convencido de que, si no hay un equilibrio entre estas ciencias, estamos mal, vamos al despeñadero; y esa es justamente la misión más importante de la educación superior, alcanzar este equilibrio e interactuar entre ambas ciencias en una visión articulada, simbiótica e integral, de modo que el reto son tanto de unas como de otras. Las ciencias humanas tienen la gran tarea de responder las preguntas que le hacen las ciencias básicas. Por otro lado, las ciencias básicas tienen que ayudarnos a formamos como profesionales aumentados, es decir, ¿de qué manera podemos interactuar con el sistema digital por medio de las diferentes interfases inteligentes?, somos seres humanos aumentados y hacia el futuro tenemos que ser profesionales aumentados interactuando con las interfases propias de las ciencias básicas”.
Para concluir, el Dr. Mojica, dejó planteadas las interrogantes del padre la prospectiva Michel Godet:
¿COMO QUEREMOS QUE OCURRA EL FUTURO PARA LA EDUCACION SUPERIOR ?:
¿Con nosotros?
¿Sin nosotros?
¿A pesar de nosotros?
El Dr. Juan Carlos Mora Montero, Académico, Director de la Maestría en Pensamiento Estratégico y Prospectiva de EPPS-UNA y coordinador del proyecto ( Análisis Prospectivo de las Carreras y Profesiones del Futuro) , explicó que este proceso será primordial en la UNA, en el marco de cumplir con lo conocido como “tercera misión”; es decir una universidad que contribuya con calidad a atender los principales problemas del país, abra espacios de reflexión sobre las agendas temáticas del país y desde luego contribuya con soluciones útiles a los desafíos que enfrenta Costa Rica en el contexto actual y futuro: “De esta forma, la UNA se prepara desde ya, para anticipar las transformaciones del mundo, el país y desde luego la educación superior, en el marco de un proceso de cambio vertiginoso que depara la sociedad del futuro; del conocimiento y la inteligencia artificial”, agregó el académico”.
Mora indicó que, del 06 de abril al 06 de mayo del 2021, todas las unidades académicas, sedes regionales, decanaturas y facultades de la UNA con sus respectivas carreras, reflexionarán y debatirán en diversas mesas de trabajo sobre su futuro. Dicha actividad contará con el acompañamiento de la Red Colombiana de Prospectiva (RCP), la cual destaca por sus análisis de enfoques prospectivos de alta trayectoria en Latinoamérica y el Caribe.
Para el Dr. Mora Montero, se espera con este estudio poder descubrir sobre nuevos campos de formación profesional en Costa Rica, se identificarán nuevas carreras y profesiones, los ajustes y cambios que sean necesarios en carreras actuales, asimismo, las carreras que ya no se ven en el futuro.
Conferencia de Prensa completa:
Mayor Información: Juan Carlos Mora (8893-9950) jcmora1971@gmail.com
Por: Johnny Humberto Núñez- Periodista UNA Efraín Cavallini Acuña- Académico EPPS-UNA
Buenos días tengan todas y todos. La inauguración del primer ciclo lectivo de 2021 es un momento que esperábamos con grandes ansias, por el alto valor simbólico de este acto.
El 2020, como todos sabemos, fue un año muy difícil y todos añoramos un regreso a la cotidianidad tal como la conocíamos. Por eso hoy, que volvemos a ver a más personas en el campus, sentimos la alegría que caracteriza a la vida universitaria. Regresamos a una presencialidad parcial, con la cautela y las condiciones que en los últimos meses se han convertido en parte de nuestro comportamiento diario, pero que a la vez nos garantizan una convivencia segura y adaptada al contexto que atravesamos. Esto es una oportunidad para retomar esa añorada vida universitaria, protegiéndonos a nuestros compañeros y compañeras y a nosotros mismos. La Universidad de Costa Rica se ha comprometido a otorgar los insumos y medios para favorecer esta integración, pero instamos a que cada persona se comprometa consigo misma y con los demás para hacerlo realidad. Esto es esencial para garantizar que quienes ocuparán las oficinas, aulas, laboratorios, salas y demás instalaciones tengan un regreso seguro.
Con el inicio de este ciclo lectivo se reactivan esperanzas y sueños que, para muchos, fueron interrumpidos por la pandemia. Nuestro anhelo es que puedan reanudarse esos anhelos con mayor fuerza y vigor, pues estoy seguro de que en estos últimos meses todas y todos nos hemos sorprendido de lo mucho que somos capaces de perseverar, adaptarnos y ser resilientes ante las adversidades.
Sé que quienes sumamos más años de vida universitaria nos vimos desafiados por los cambios de esta nueva realidad, pero quiero extender un reconocimiento particular por cómo lo ha sobrellevado nuestra comunidad estudiantil. El entusiasmo que les caracteriza en las aulas, en las variadas actividades, amistades y encuentros que ofrece el ambiente universitario, tuvo que ser transformado por las y los estudiantes de forma radical hacia el espacio virtual, en sus dinámicas de aprendizaje y socialización. Estos cambios han tenido efectos en los aprendizajes y en la dimensión emocional y por ello hoy quiero reconocer a nuestros jóvenes en este complejo proceso.
Estoy convencido de que este nuevo ciclo académico los recibe más maduros, sensibles ante la realidad nacional y mundial, y solidarios con las personas e instituciones que conforman nuestro Estado Social de Derecho. Espero que también se sientan agradecidos con el acompañamiento que han recibido por parte de su Universidad de Costa Rica, la cual ha hecho significativos esfuerzos por facilitar dispositivos y acceso tecnológicos, acompañamiento emocional e incluso mejores ayudas socioeconómicas para facilitar esta transición. Este es un motivo fundamental para seguir defendiendo a la educación superior pública, que es un privilegio y un honor recibir.
Con el brío de este nuevo año queremos animar a la comunidad estudiantil a continuar sus estudios; a ser perseverantes y pacientes para favorecer una mejor integración y adaptación a las lecciones bajo distintas modalidades; a generar colectivamente espacios de aprendizajes en conjunto con sus docentes, que también hacen grandes esfuerzos para innovar y enseñar en este contexto; a tener empatía con los demás, a cuidarnos entre todos, pues la vida universitaria es todo menos aislada, solitaria o individualista: en momentos en que nuestra salud emocional se ve amenazada, tendamos una mano a quienes más la puedan necesitar.
Las sanas relaciones no solo deben favorecerse entre las personas, sino también entre ellas y el ambiente en el cual viven. Por eso no quiero dejar de resaltar que el Consejo Universitario declaró el 2021 como “Año de la Protección Ambiental y la Mitigación de los Efectos del Cambio Climático Antropogénico”, con el fin de contribuir a la protección del ambiente, a la conservación de la naturaleza y a la generación de acciones para vincular el quehacer universitario con el desarrollo sostenible social, biológico y físico en el país. Por eso, en pocos minutos, haremos un recorrido simbólico en bicicleta por el campus, para reactivar este contacto con la naturaleza y los espacios que nos han sido familiares durante mucho tiempo, y así apropiarnos de ellos nuevamente, al tiempo que disfrutamos de una actividad segura al aire libre.
Sin más, deseo para todas las personas universitarias un exitoso 2021, de modo que encuentren una plena satisfacción académica, laboral y personal, en un entorno resguardado y sereno. En este tiempo nuestra comunidad nunca dejó de ‘construir’ universidad; con esta certeza, les insto a seguir construyendo juntos y a hacerlo de forma responsable y solidaria. Muchas gracias.
Gustavo Gutiérrez Espeleta Rector de la Universidad de Costa Rica
Pocas veces le ponemos atención a las escuelas unidocentes que luchan día a día por darle a sus estudiantes, la mejor formación académica que necesitan para enfrentar el futuro.
Pero muchas veces dentro de esas humildes escuelas, salen brillantes talentos que ponen en alto el nombre de la institución.
Tal es el caso de las estudiantes Yhelanny Espinoza Sandí y Marilin Díaz Ureña, ambos de la escuela unidocente Las Nubes de Osa, que se ubica 23 km al SO de Palmar Norte, quienes han sido protagonistas por dos años consecutivos en el Certamen impulsado por la Asociación llamada “Amigos del Aprendizaje”.
Esta organización por sus siglas ADA buscan mejorar las oportunidades educativas de los niños en las escuelas públicas de Costa Rica, con el fin de potenciar su participación como individuos activos y creativos en la sociedad del conocimiento.
Para ello, promueven un cambio de paradigma en la enseñanza del lenguaje, la lectura, y la escritura, como bases para el éxito escolar.
Como organización sin fines de lucro, trabaja a través de tres programas:
1) Programa de Desarrollo Profesional en Línea para docentes.
2) Concurso Nacional Mi cuento fantástico.
3) Pro LEER.
Yhelanny Espinoza Sandí obtuvo el año pasado (2020) el segundo lugar a nivel nacional en este concurso Cuento Fantástico con su obra “Yo no quiero el Color Rosa Quiero un Arco iris”. Esta estudiante también había ganado este certamen a nivel regional en el 2019 con su obra llamada “el listón de Valeria”.
Por su parte, Marilin Díaz Ureña fue la ganadora a nivel Regional en este concurso Cuento Fantástico con su obra llamada “Las Tinajas de la Abuela”, recibiendo, además, un reconocimiento por su temática relacionada con la crisis de la pandemia de la Covid 19.
Gran parte de estos logros se deben al apoyo inclaudicable de su directora Noemy Sandí, quien les ha inculcado a las estudiantes los valores de la disciplina y la perseverancia.
La Escuela Las Nubes de Osa, pertenece al Circuito 09 de la Dirección Regional de Educación Grande Del Térraba, quienes aparte de brindar el apoyo a estos logros alcanzados, impulsa y da acompañamiento a temas de organización comunal a sus escuelas que se encuentran dentro de su jurisdicción.
El Supervisor Regional, José Lázaro Ortiz, externó su orgullo por los logros obtenidos por estas estudiantes y les motiva a seguir luchando por sus sueños profesionales.
La Escuela Las Nubes de Osa es una institución que se ubica 23 km al NO de Palmar Norte y pertenece al Circuito 09 de Dirección Regional de Educación Grande del Térraba.
A pesar de ser poco conocida, esta escuela ha alcanzado logros muy importantes a nivel nacional gracias al trabajo atinado que realizan sus docentes y su supervisor, que día a día cuidan los detalles para que todo marche de la mejor manera.
Esta institución educativa es una de las 23 instituciones que pertenece a este circuito educativo y una de las 15 escuelas unidocentes que se encuentran en este cantón del Sur.
De acuerdo a su Supervisor José Lázaro Ortiz, “esta institución ha logrado éxitos muy importantes dignos de destacar que se deben al trabajo dedicado de su personal docente y administrativo, los cuales se esmeran por hacer del proceso educativo una gestión formadora de hombres y mujeres ejemplares para el mañana”.
En las entrañas del Territorio Indígena Cabagra, se encuentra el Liceo Rural Tsikriyök, una institución baluarte en la conservación de la cultura bribri – cabécar.
Este Liceo se ubica cantón de Buenos Aires y para llegar hasta este centro educativo se debe ingresar por una entrada que se ubica en Brujo de Buenos Aires y transitar por un camino de tierra que lo lleva a cruzar un Cerro, el cual es el símbolo de identidad del centro educativo, ya que en épocas de verano crece en este lugar, una planta que produce una flor amarilla, que es de gran simbolismo en la cultura indígena local y dio origen al nombre de la institución.
En la actualidad, este Liceo cuenta con 102 estudiantes, los cuales provienen de 6 comunidades aledañas, enclavadas en las montañas de este territorio.
Además de las asignaturas ordinarias, en este liceo se fortalece la cultura indígena de sus estudiantes y para eso realizan de manera periódica diversas actividades y espacios sociales en donde interactúan con sus adultos mayores y refuerzan sus particularidades culturales.
De acuerdo con Sonia Rojas Méndez, directora de este centro educativo, “el 90% de la población estudiantil mantiene su lengua materna y sus costumbres innatas, tanto en sus hogares como en el centro educativo y se aprovechan los conocimientos ancestrales para seguir cultivando en ellos la identidad indígena bribri”.
Entre trillos y montañas, los estudiantes caminan diariamente más de dos horas para llegar a recibir sus clases presenciales a este centro educativo ya que las clases virtuales es bastante complicado debido a que carecen de tecnologías y buena cobertura a internet.
Del total de la matrícula, 72 de ellos reciben clases presenciales y 30 lo hacen a distancia.
Las primeras aulas de este Liceo fueron construidas en el 2014 y eran unos ranchos tradicionales a la usanza indígena y ya para el 2018, la Dirección de Infraestructura de Educación (DIEE) construyó su actual infraestructura que consta de 5 aulas, un área de orientación, una oficina de dirección, un área de comedor estudiantil, un rancho cultural y una cancha techada cuyo costo total osciló en ¢475 millones.
Este centro educativo se ubica en la comunidad de Yuavin de Cabagra, 30 km al norte de Buenos Aires.
A partir de este sábado 27 de marzo estará iniciando un grandioso campeonato de Futsala en la comunidad indígena de Rey Curré.
Esta actividad deportiva es organizada por los Padres de Familia de la Escuela Indígena de esta localidad y su objetivo es recaudar fondos para concluir importantes obras de construcción dentro de esta institución educativa.
Los equipos que participen van a competir por ganar un grandioso premio que se otorgará al primero y segundo lugar.
La inscripción de los equipos aún está abierta y solo tienen que comunicarse al 8729 8371.
Estos partidos se realizarán en el Gimnasio de la Escuela Curré y estarían iniciando este sábado 27 de marzo a partir de las 4 p.m. en adelante.
Separación basada en creencias religiosasatenta contra aprendizaje y convivencia
Docentes de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA consideran que el Consejo Superior de Educación debe derogar acuerdo que establece dos etapas—confesional y ecuménica o ecléctica—en la educación religiosa.
“El Consejo Superior de Educación (CSE) está en la obligación de derogar el acuerdo que establece dos etapas en la educación religiosa y el Ministerio de Educación Pública debe diseñar programas que, lejos de separar a docentes y estudiantes según sus creencias, les ayuden a convivir y aprender respetando la diversidad cultural y religiosa que nos caracteriza”, afirman Kattia Isabel Castro, Nelise Wielewski y José Mario Méndez, docentes de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la Universidad Nacional (UNA) e integrantes del Foro de Educación Religiosa.
Se trata del acuerdo 24-2017, mediante el cual el Consejo Superior de Educación (CSE) solicitó al Ministerio de Educación elaborar nuevos programas de educación religiosa, en dos etapas: confesional (educación general básica), y ecuménica o ecléctica (educación diversificada).
No obstante, en criterio del grupo de especialistas de la UNA, “hay cuestiones problemáticas en ese acuerdo”, el cual—consideran—se basa en una mala interpretación de la resolución 2023-2010 de la Sala Constitucional, que abordó la necesidad de un cambio en el enfoque y contenidos de los programas de educación religiosa en el país, al responder una demanda por justicia laboral.
Según el pronunciamiento de la Sala, “en el terreno educativo, el Estado costarricense está llamado y obligado a respetar el principio de la neutralidad religiosa”. Y va más allá. “Los poderes públicos deben asumir una posición aconfesional en el terreno educativo para promover y fomentar la diversidad y libertad religiosa”, señalaron los magistrados.
¿“Catolizar” la educación pública?
Castro, Wielewski y Méndez estiman que la etapa confesional en la educación general básica, propuesta por el CSE, más bien contradice el voto de la Sala Constitucional, pues con ella se estaría volviendo a una situación similar a la política de exclusión y de violencia religiosa que motivaron ese voto, así como la llamada de atención al Estado costarricense por parte del Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en 1994.
Y es que–insisten—la implementación de una educación confesional en educación básica implicaría el nombramiento de docentes de distintas religiones y confesiones cristianas, pues el estudiantado está compuesto por niños y niñas de distintas creencias. “¿Cuáles iglesias, además de la católica, y cuáles grupos religiosos tienen la posibilidad de formar profesionalmente a sus docentes de educación religiosa? ¿estaremos volviendo a “catolizar” la educación pública?”, cuestionan las personas académicas de la Escuela Ecuménica de Ciencias de la Religión de la UNA.
En cuanto a la segunda etapa—propuesta para la educación diversificada—advierten sobre la posibilidad de que se convierta también en confesional, debido a que el término ecumenismo se refiere al diálogo entre personas cristianas.
Aún más problemática califican la llamada educación ecléctica en el acuerdo del CSE: “¿quién tiene derecho a decidir —y con qué criterios— qué es lo mejor de cada tradición religiosa?”, subrayan.
Hacen énfasis en que la enseñanza de una determinada religión no es tarea de un Estado republicano y democrático como Costa Rica, sino de las iglesias y grupos religiosos. Pero sí es obligación del Estado garantizar la libertad de culto, de creencia y no creencia.
Convivir en la diversidad
Al Estado, entonces, le corresponde—según el grupo de académicos de la UNA—ofrecer una educación que ayude a comprender los hechos religiosos, a resolver conflictos religiosos, a aprender y convivir gracias a la diversidad.
“La educación religiosa debería, en todas las etapas, ayudar a convivir en la diversidad. La separación de estudiantes y docentes basada en creencias religiosas terminará limitando el aprendizaje e impidiendo la convivencia”, advierten.
Consideran que el reconocimiento de Costa Rica como estado pluricultural y multiétnico en el artículo 1 de la Constitución Política debe reflejarse en el sistema educativo y particularmente en la educación religiosa.
“Las religiones son patrimonio de la humanidad que recogen sus memorias y transmiten formas de conocer el mundo y dar sentido a la vida: todas las personas en edad escolar tienen derecho a conocer estas memorias y tradiciones y enriquecer su conocimiento”, recalcan.
La modificación del artículo 1 de la Constitución (2015) exige la transformación de prácticas educativas que invisibilizan la diversidad cultural y religiosa del país. “En la educación religiosa debe concretarse la sustitución de prácticas excluyentes por otras que reconocen, visibilizan y valoran las ricas tradiciones que son parte de la identidad costarricense”, subrayan.
***Mayores detalles con periodista Oficina de Comunicación 2277-3067 / 8334-4150.
Oficina Comunicación UNA Teléfonos: 2277-3224/ 2237-5929 unacomunica@una.cr
Por Heidy Ávalos Fernández, responsable del proyecto de Educación Abierta de la Sede del Sur
Desde el 2018 el programa permite a quienes lo deseen terminar sus estudios secundarios, ofreciendo oportunidades de desarrollo personal, académico y profesional
Heidy Ávalos Fernández. Fotografía: Allan Corrales, UCR.
En la Sede del Sur el primero de enero de 2018 arrancó el Proyecto de Educación Abierta (PEA-Golfito) ofreciendo a las personas de las comunidades aledañas a la Sede la posibilidad de concluir sus estudios secundarios.
Para dicha apertura se contó con el apoyo del Programa de Educación Abierta de la Escuela de Trabajo Social, quien oferta esta opción de estudio desde el año 2005. El proyecto se encuentra enmarcado dentro del ámbito de Educación para Personas Jóvenes y Adultas del Ministerio de Educación Pública (MEP), específicamente el empresarial y es el único a nivel nacional que cuenta con autorización del MEP para dividir su año lectivo en dos ciclos.
El PEA cuenta con gran aceptación de las comunidades cercanas a la Sede del Sur, lo anterior se evidencia ya que, en el planteamiento inicial, se proyectó trabajar con personas del cantón de Golfito, sin embargo, durante los años 2018 y 2019, se trabajó con estudiantes de los cantones de Golfito, Osa y Corredores, mientras que, en el año 2020 al migrar las lecciones a la modalidad virtual, se incluyó población de los cantones de Coto Brus y Buenos Aires.
Otra muestra del crecimiento se refleja en el hecho de que inicialmente en el año 2018 el proyecto arranca con tres grupos, uno de tercer ciclo (séptimo nivel) y dos de bachillerato, para el año 2019 se contó con la apertura de 5 grupos, completando así los niveles de tercer ciclo y ofertando dos grupos para bachillerato, oferta que se ha sostenido durante los años 2020 y 2021, ofreciendo de este modo la posibilidad de concluir sus estudios a más personas de la zona.
Durante los años 2018, 2019 y 2020, se ha brindado lo posibilidad de iniciar o continuar con los estudios secundarios a más de 300 personas, y 9 de estas ya han logrado concluir su bachillerato por medio del PEA, mientras que muchas otras han conseguido aprobar materias y se encuentran más cerca de cumplir su meta.
En el contexto de la pandemia por COVID19 el proyecto no se detuvo, por el contrario, mantuvo las lecciones virtuales y proporcionó material impreso a cada estudiante para garantizar el acceso al derecho a la educación de las personas adultas inscritas en él, dicho material se entregó en sus comunidades para evitar el riesgo de contagio por desplazamiento.
Otro servicio que ofrece el PEA es el préstamo de libros y calculadoras a estudiantes que no pueden costearse dicho material debido a su situación económica. Actualmente el proyecto se encuentra gestionando la posibilidad de ayuda socioeconómica en distintas instituciones tanto regionales como nacionales para el estudiantado que lo conforma, ya que se ha observado que es una limitante importante en el momento de realizar trámites como el pago de pruebas o compra de materiales.
De este modo, el proyecto ofrece a las personas de los cantones aledaños a la Sede del sur la posibilidad de no solamente concluir sus estudios secundarios, sino también abre las puertas a la posibilidad de crecimiento académico más allá del bachillerato, así como la posibilidad de mejoramiento a nivel laboral, puesto que el bachillerato se sitúa como requisito fundamental para muchos empleos. Además, el PEA busca brindar una formación más crítica e integral de su estudiantado, razón por la cual se trabaja de la mano de los trabajos comunales El Sur Emprende y Centro de Promoción Cultural en el Pacífico Sur para ofertar charlas o capacitaciones en distintas áreas como arte, cultura, emprendimiento entre otras.
El Proyecto de Educación Abierta de la Sede del Sur sigue trabajando para poder brindar educación de calidad a las personas jóvenes y adultas que lo componen, en pro de realizar un aporte al desarrollo personal y profesional de las personas que habitan las comunidades circundantes y que confían en esta institución sus metas académicas a nivel de secundaria.
Heidy Ávalos Fernández Responsable del proyecto de Educación Abierta de la Sede del Sur
Se trata de un puente peatonal escolar de más de 40 metros de largo x 2 de ancho, que permitirá a los estudiantes, caminar seguros dentro de su propia institución, especialmente para los pequeños de preescolar que deben trasladarse a una zona con algunos desniveles en la topografía del lugar.
Este proyecto de mejoras en la infraestructura es una iniciativa de la Junta de Educación de esta escuela con el apoyo del personal docente y administrativo, así como de los aportes económicos de la comunidad civil.
De acuerdo a Yunier Varela, presidente de la Junta de Educación de este centro educativo, “es un proyecto que se tenía que hacer a como hubiera manera porque hay que brindarles seguridad a los niños dentro y fuera de la institución. Al construirse más aulas distantes entre sí, se hacía necesario interconectarlas, de manera que los niños tengan menos riesgos de sufrir algún incidente”, señaló Varela.
Este proyecto tendrá un costo aproximado a los 3,600.000 colones los cuales serán financiados gracias al aporte voluntario de la comunidad civil, la mano de obra de PRONAE y algunos refuerzos de la Junta de Educación de esta escuela indígena.
Este puente escolar contará con barandas rústicas de acuerdo al contexto cultural de la comunidad, y estará entechada en toda su construcción para una mayor protección y seguridad de la comunidad docente y estudiantil.
Se espera que esta obra esté lista a finales de junio de este mismo año.