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Betty Robinson: la primera corredora que ganó un oro olímpico

Gabe Abrahams

Betty Robinson fue la primera corredora que ganó un oro olímpico. Además, consiguió varios récords y se convirtió en un ejemplo de lucha. Esta es su biografía.

Elizabeth Robinson, más conocida como Betty Robinson, nació en Riverdale, en el condado de Cook, Illinois, Estados Unidos, el 23 de agosto de 1911.

Sus padres fueron Harry Robinson, nacido en Irlanda del Norte, y Elizabeth Savage Wilson, de padres también irlandeses. Y sus dos hermanas se llamaron Jeannette y Evelyn.

De joven, Betty Robinson estudió en el Thornton Township High School y se inició en el deporte, decantándose por el atletismo gracias al entrenador Charles Price.

El 30 de marzo de 1928, Robinson corrió su primera carrera oficial con solo 16 años, una competición de 60 yardas, y consiguió quedar segunda tras Helen Filkey, la plusmarquista estadounidense de los 100 metros.

El 2 de junio de 1928, la joven Robinson volvió a competir al máximo nivel y, en esta ocasión, batió la plusmarca mundial de los 100 metros, aunque su registro de 12 segundos no se convirtió en oficial por tener el viento a favor.

Un mes después, el 4 de julio de 1928, Robinson compitió en los campeonatos de Estados Unidos, los cuales servían para seleccionar al equipo norteamericano que acudiría a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam de aquel año, y quedó segunda en la prueba de 100 metros, logrando la anhelada plaza olímpica.

Ya en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam, Robinson se convirtió en la gran protagonista. Los Juegos incluyeron por primera vez pruebas de atletismo en la categoría femenina (100 metros, 800 metros, relevo 4 x 100 metros, salto de altura y lanzamiento de disco) y Robinson se impuso con brillantez en la de los 100 metros, dejando atrás a las canadienses Fanny Rosenfeld y Ethel Smith.

Su victoria la convirtió en la primera corredora en ganar una medalla de oro olímpica en una prueba atlética y en la distancia de los 100 metros. Su histórica gesta ocurrió el 31 de julio de 1928.

Los Juegos Olímpicos de Ámsterdam no terminaron para Robinson con ese oro, ya que, además, consiguió la medalla de plata en el relevo 4×100 metros.

A su regreso a Estados Unidos, el equipo norteamericano fue recibido en Nueva York por una multitud. Y Robinson, a título personal, en su Riverdale natal, observó cómo unas 20.000 personas la aclamaban.

Una vez quedaron atrás los Juegos de Ámsterdam, Robinson ingresó en la Northwestern University para estudiar educación física, se hizo miembro en la misma del capítulo Upsilon de la fraternidad femenina Kappa Kappa Gamma, una de las más destacadas de Estados Unidos, y siguió entrenando y compitiendo a pleno ritmo.

El 28 de junio de 1931, la suerte que había acompañado a Robinson a lo largo de su carrera deportiva se truncó y sufrió un accidente aéreo de extrema gravedad. Los médicos señalaron que no podría volver a correr y competir, aunque la voluntad de la corredora hizo que pasase justo lo contrario. Transcurrido un tiempo, así pues, la fuerza de voluntad de la atleta la condujo a levantarse de su silla de ruedas, a caminar de nuevo y a regresar a los entrenamientos y a la competición.

Betty Robinson volvió a formar parte del relevo 4×100 metros de su país en los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, los Juegos que organizó la Alemania nazi con el beneplácito del COI (Comité Olímpico Internacional). Y, en la final olímpica de esa prueba disputada el 9 de agosto, ganó su segunda medalla de oro olímpica. En la prueba, Robinson venció y convenció, lo cual fue el fruto de una voluntad férrea por superar su accidente y de un deseo de victoria insaciable.

Tras los Juegos Olímpicos de Berlín, Robinson se retiró de la competición, fue jueza y cronometradora en su deporte y trabajó en una ferretería. También hizo de oradora pública de la Women’s Athletic Association y de la Girls’ Athletic Association para promover el deporte femenino. Su testimonio resultó de suma importancia para derrocar un sistema que relegaba a las mujeres a roles secundarios incluso en el deporte.

En esos años, Robinson se casó dos veces. Con su segundo marido, Richard Schwartz, tuvo dos hijos, residiendo en Glencoe, Illinois, una villa de la costa norte de Chicago.

En 1977, la velocista se llevó una gran alegría al conocer su ingreso en el USA Track and Field Hall of Fame. Y, en 1996, portó la antorcha olímpica de los Juegos Olímpicos de Atlanta.

Betty Robinson, la primera corredora que ganó un oro olímpico en una prueba del programa atlético y en la distancia de 100 metros, falleció finalmente en Denver, Colorado, el 18 de mayo de 1999 a la edad de 87 años, después de padecer cáncer y Alzheimer. Desde entonces, su memoria ha sido ensalzada como muestra de lo que se puede llegar a conseguir con unas buenas dosis de talento y una voluntad inquebrantable. No merece menos.

El inicio de la sangrienta dictadura aquel 11 de septiembre de 1973

Freddy Pacheco León

Freddy Pacheco León

»Se abrirán de nuevo las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor», vaticinó el Dr. Salvador Allende aquel tenebroso 11 de setiembre de 1973, instantes antes de morir.

El ladrón y asesino vitalicio Augusto Pinochet, cómplice de Richard Nixon, Henry Kissinger y los «aristócratas» chilenos que junto a la presencia de «los rotos» en el Palacio de La Moneda veían amenazadas sus cuotas de poder, cobardemente ordenó bombardear con aviones Hawker Hunters el palacio presidencial. SU objetivo: asesinar al presidente Constitucional de Chile. Dignísimo «compañero» quien, ante la inminente muerte, rechazó rendirse y refugiarse en alguna embajada de nación amiga, como la de Costa Rica, a la que don Pepe le instó asilarse.

Pasan los años y ¡jamás! podríamos olvidar el momento en que escuchábamos por la radio, las firmes palabras del presidente, con interferencias provocadas por los fascistas, en medio del ruido estruendoso de las armas pesadas, los tanques y camiones y los aviones a reacción.

Para entonces vivíamos en un apartamento en calle Mac Iver con Huérfanos, a pocas cuadras de La Moneda, desde donde la pesadilla se hacía realidad. Fue el inicio de una larga y sangrienta dictadura militar, donde los asesinatos, la tortura, los desaparecidos y los robos al Estado, eran cotidianos. Ya Víctor Jara no cantaba en el Teatro Municipal, ni se escuchaba la voz grave y lenta de Pablo Neruda, el eterno poeta que murió de pena.

Pero un día la estrella de la bandera chilena volvió a brillar, y por fin, se abrieron de nuevo las grandes alamedas, se condenó a Pinochet y otros criminales uniformados, se expulsó a los que usurpaban el poder político y, por karma del destino, el siniestro Richard Nixon fue expulsado cual vil delincuente de la Casa Blanca…

Algo ni siquiera parecido deseamos para el pueblo costarricense, a pesar de los que sueñan con un régimen dictatorial en nuestra amenazada Patria.

Gerencia de Pensiones de la CCSS da respuesta parcial a solicitud de la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social

Esta es la tercera entrega de la serie que SURCOS Digital ha venido publicando sobre las gestiones de la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) ante las autoridades de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). En la segunda entrega se informó que la Presidencia Ejecutiva de la institución trasladó a las gerencias Médica, Financiera y de Pensiones, así como a la Dirección Actuarial, la instrucción de analizar y atender los planteamientos de la ACSS, incluyendo la posibilidad de recibirla en audiencia.

En atención a esa gestión, la Gerencia de Pensiones remitió el oficio GP-2256-2026, del 1 de septiembre de 2026, cuyo contenido se comparte a continuación junto con la valoración que hace la propia ACSS sobre esa respuesta:

Gerencia de pensiones de la CCSS da respuesta parcial a solicitud de la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS)

(Parte 3)

Esta publicación constituye la tercera entrega de la serie iniciada por SURCOS Digital y da continuidad a lo expuesto en la Parte 2. En esa publicación se informó que la Presidencia Ejecutiva de la CCSS trasladó a las Gerencias Médica, Financiera y de Pensiones, así como a la Dirección Actuarial, la instrucción de analizar y atender los planteamientos formulados por la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS), incluyendo la posibilidad de recibir en audiencia a representantes de dicha organización.

En atención a esa gestión, la Gerencia de Pensiones de la CCSS remitió el oficio GP-2256-2026, de fecha 1 de septiembre de 2026, cuyo contenido se transcribe a continuación:

“GP-2256-2026

1 de septiembre de 2026

Doctor

Alfredo Ramírez Montero

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Licenciado

Carlos Eduardo González Arroyo

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Licenciado

Jorge García Araya

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Master

Rodrigo Arias López

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Notificación: acss.junio.2022@gmail.com

ASUNTO: Atención a los oficios ACSS-007-2026 y ACSS-008-2026, referente a propuestas para fortalecer el Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, referencia al PE-3996-2026

Estimados señores:

La Gerencia de Pensiones de la Caja Costarricense de Seguro Social recibió el oficio PE-3996-2026 de fecha 18 de agosto de 2026, remitido por la Presidencia Ejecutiva de la Institución, en el cual se trasladan los oficios ACSS-007-2026 y ACSS-008-2026 de fechas 23 de junio de 2026 y 30 de julio de 2026, respectivamente, en los cuales se enumeran una serie de propuestas de alternativas dirigidas al fortalecimiento del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte.

Sobre el particular, es importante mencionar que la Gerencia de Pensiones, siguiendo una hoja de ruta previamente establecida, realizó un proceso de análisis de más de 1.200 iniciativas de la ciudadanía y grupos organizados, provenientes de varios procesos y espacios de discusión, cuyo resultado fue conocido por la Junta Directiva el 4 de mayo de 2026. En ese sentido, seguidamente se detallan los acuerdos del artículo 3° de la sesión Ordinaria 9604, donde las Autoridades Superiores acordaron lo siguiente:

“ARTÍCULO 3°

Se conoce oficio N° GP-1087-2026 de fecha 30 de abril de 2026, suscrito por el Lic. Jaime Barrantes Espinoza, Gerente de Pensiones, mediante el cual presenta Informe “Alternativas de fortalecimiento para la sostenibilidad del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte en el contexto del Sistema Nacional de Pensiones”

(…) la Junta Directiva – de forma unánime-ACUERDA:

ACUERDO PRIMERO: Dar por recibido el informe técnico “Alternativas de fortalecimiento para la sostenibilidad del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte en el contexto del Sistema Nacional de Pensiones” (abril 2026) así como su documentación anexa, presentado por la Gerencia de Pensiones, en cumplimiento de los acuerdos emitidos por este Órgano Colegiado en las sesiones N° 9198, N° 9229, N°9253, N° 9478, N° 9512 y N° 9555, teniéndolo por conocido para todos los efectos consiguientes.

ACUERDO SEGUNDO: Instruir a la Presidencia Ejecutiva y a la Gerencia de Pensiones para que lideren y gestionen las acciones necesarias para la instauración de una Mesa Técnica Nacional orientada al análisis, construcción y toma de decisiones respecto de las propuestas integrales y estructurales que fortalezcan el Sistema Nacional de Pensiones contenidas en el informe técnico “Alternativas de fortalecimiento para la sostenibilidad del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte en el contexto del Sistema Nacional de Pensiones”, a fin de establecer dicha Mesa a más tardar en octubre de 2026.?

ACUERDO TERCERO: Instruir a la Gerencia de Pensiones que ejecute las acciones necesarias dirigidas a la implementación de las alternativas de mejora administrativa identificadas, para lo cual deberá presentar a esta Junta Directiva un informe de avance, en el plazo de seis meses.

ACUERDO FIRME”

De acuerdo con lo anterior, la Junta Directiva acordó conocer dicho informe y disponer la conformación de una Mesa Técnica Nacional, la cual tendrá como finalidad analizar, construir y valorar propuestas de carácter estructural para el fortalecimiento del Sistema Nacional de Pensiones, empezando por las propuestas integrales y estructurales contenidas en el informe técnico “Alternativas de fortalecimiento para la sostenibilidad del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte en el contexto del Sistema Nacional de Pensiones”.

En ese sentido, dado que sus propuestas son de carácter estructural, se incluirán en los insumos técnicos para ser conocidos y/o valorados dentro de la Mesa Técnica Nacional, con el objetivo último de lograr un fortalecimiento del Seguro de Invalidez, Vejez y Muerte en el contexto del Sistema Nacional de Pensiones.

Adicionalmente, es relevante señalar que los sistemas de pensiones a nivel internacional son objeto de revisión periódica para asegurar su viabilidad frente a cambios demográficos, económicos y laborales. No obstante, cualquier eventual ajuste debe responder a procesos formales, análisis técnicos rigurosos y decisiones adoptadas por las instancias competentes, dentro del marco legal vigente y con el debido respeto a los principios de la seguridad social.

Con toda consideración, suscribe,

Atentamente,

GERENCIA DE PENSIONES

Lic. Jaime Barrantes Espinoza

Gerente”

La ACSS recibió el oficio GP-2256-2026 con preocupación, por cuanto considera que su contenido refleja una posición distante respecto de los planteamientos formulados por la organización. En particular, resulta llamativo que el documento no incorpore el análisis de las propuestas cuya valoración fue solicitada por la Presidencia Ejecutiva de la Caja, ni haga referencia a la petición de audiencia presentada por la ACSS para exponer directamente sus planteamientos ante las autoridades competentes.

La ACSS considera que las iniciativas que ha presentado no constituyen simples ajustes, medidas parciales o soluciones de corto alcance, como las que han sido planteadas por la Gerencia de Pensiones ante la Junta Directiva de la CCSS. Por el contrario, sus propuestas están orientadas a una reforma estructural e integral del sistema de seguridad social, por lo que abarcan no solo el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), sino también los demás seguros administrados por la institución, incluyendo el Seguro de Salud y el Régimen No Contributivo de Pensiones (RNC), así como otros regímenes de pensiones existentes en el país, entre ellos los administrados por la Junta de Pensiones y Jubilaciones del Magisterio Nacional, el Poder Judicial y el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social.

Desde esta perspectiva, la respuesta de la Gerencia de Pensiones aborda únicamente una porción reducida de las inquietudes planteadas por la ACSS, al limitarse esencialmente al régimen IVM y transmitir la impresión de que los asuntos de fondo ya se encuentran comprendidos dentro de las más de 1.200 iniciativas supuestamente analizadas en la denominada “hoja de ruta”. Para la ACSS, el ofrecimiento de incorporar sus propuestas a la “Mesa Técnica Nacional”, sin que previamente se haya realizado un análisis técnico de las mismas, no responde a la solicitud formulada ni a la necesidad de examinar alternativas de carácter estructural. En consecuencia, el enfoque de la Gerencia de Pensiones restringe el alcance del debate y deja sin atender factores fundamentales que continúan incidiendo en la sostenibilidad financiera y el fortalecimiento integral del sistema de seguridad social.

Por estas razones, la ACSS presentará una nueva solicitud ante las autoridades de la CCSS, con el propósito de ampliar y profundizar el diálogo sobre estas materias. Los avances y resultados de dicha gestión serán informados oportunamente a los lectores de SURCOS Digital en una próxima entrega.

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL

Edgar Mesén Sánchez

Rodrigo Arias López

50 años de historia y desafíos: La Escuela de Planificación de la UNA presenta libro conmemorativo

Dr. Efraín Cavallini Acuña
Comunicador

La Escuela de Planificación y Promoción Social de la Universidad Nacional de Costa Rica-EPPS-UNA y en el marco de la celebración de Semana de la EPPS, se llevó a cabo este martes 8 de setiembre de 2026, la Presentación Libro: “Fundamentos teóricos y metodológicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social: Historia y desafíos a 50 años de su fundación”.

A la actividad realizada en la Sala de Conferencias de la Facultad de Ciencias Sociales se hicieron presentes autoridades universitarias, cuerpo docente, estudiantes, personas autoras, miembros del comité editorial, funcionarios y público interesado.

La conducción de este evento estuvo a cargo de la Dra. Priscila Mena Garcìa, Académica de la EPPS-UNA, quien expresó el honor y privilegio de presentar una obra fundamental dentro del acervo académico y social de la Universidad Nacional y de esta Unidad Académica (EPPS) titulado: “Fundamentos teóricos y metodológicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social: Historia y desafíos a 50 años de su fundación”: “Este texto no solo conmemora cinco décadas de trayectoria, compromiso y vocación de la EPPS, sino que también ofrece un espacio riguroso de reflexión crítica”, indicó Mena, para quien, a lo largo de sus páginas, el libro reconstruye la memoria histórica de la Escuela, analiza las bases conceptuales y metodológicas que han guiado su labor, y plantea las interrogantes y retos necesarios para seguir transformando las realidades comunitarias y territoriales de nuestro país.

Detrás de este valioso aporte se encuentra un esfuerzo colectivo de investigación y sistematización de personas académicas de la EPPS quienes son los autores de esta obra: Master Gonzalo Ramírez Guier, Dr. Ángel Ortega Ortega, Dr. Giovanni Rodríguez Sánchez, Máster Oscar Juárez Matute, asimismo, se contó con la destacada dedicación del Comité Editorial integrado por: Dr. Oscar Aguilar Bulgarelli, Historiador-Catedrático, Dra. Sylvia Arredondo Guevara-Académica UNA, Dra. Priscila Mena García-Académica UNA y el Dr. Efraín Cavallini Acuña, Académico, representación que hizo posible esta publicación con el apoyo de la entidad Progreso Editorial.

La apertura de este acto estuvo a cargo del Máster Carlos Adrián Ulate Azofeifa, Director de la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS, quien manifestó que a lo largo de más de 50 años desde la EPPS se han realizado acciones académicas, tanto en docencia, investigación, extensión como acciones políticas con organizaciones y comunidades en todo el territorio nacional, lo cual ha permitido un gran impacto y ayudar a cambiar el devenir histórico.

Para el Director, de esta manera, la Unidad Académica ha tratado de contribuir en la planificación del desarrollo mediante la organización popular, el fortalecimiento de la participación democrática de los diversos sectores sociales, la profesionalización del sector público y la elaboración de planes y estrategias de desarrollo:

“Entre los diversos sujetos de la planificación económica y social en los procesos indicados, se deben destacar organizaciones comunales, asociaciones artesanales y de productores, sindicatos, cooperativas, cámaras empresariales, micro y pequeñas empresas, municipalidades, instituciones autónomas y entidades del gobierno central”, señaló Ulate, quien agregó que el sello característico de la EPPS-UNA ha sido el trabajo organizativo que se ha nutrido de las diversas corrientes teóricas, con métodos y técnicas de participación desde el paradigma crítico, asumiendo como objeto de estudio la promoción social de los sujetos para su participación e incidencia en procesos de planificación que generen una transformación social, en procura de la mejora de sus condiciones y medios de vida.

El Máster Gonzalo Ramírez Guier, autor, es economista, estudió en la Universidad de Boston y en la Universidad de Glasgow, Gran Bretaña. Fue académico de la EPPS de 1977 a 2023 donde fungió como docente, subdirector, coordinador de investigación y de extensión, coordinador del diseño del primer plan de estudios de Licenciatura (1977-78) y miembro de la Comisión de Diseño del último plan de estudios de la escuela (2020-2021), compartió con las personas presentes sobre el contenido del libro y de su experiencia.

Ramírez, en su exposición hizo referencia a que la Universidad Nacional nace en 1973, y un año después se crea la Escuela de Planificación y Promoción Social-EPPS UNA, como parte del proyecto de la universidad necesaria impulsada por Pbro. Benjamín Núñez y de quienes impulsaron dicho proyecto. Destacó que: “la dirección del proyecto de la UNA se puso en manos de Benjamín Núñez, sacerdote de “armas tomar”, con una larga trayectoria política socialdemócrata. Su poder, influencia y trayectoria de liderazgo en temas de cambio social fueron fundamentales para orientar el proyecto”.

Para este académico es oportuno señalar la situación particularmente compleja del contexto nacional cuando se dio la apertura de la UNA y la EPPS, escenario el cual respondía a una coyuntura de crecimiento económico y desarrollo social por parte de algunos sectores de la sociedad, pero de estancamiento para otros: “Por un lado, se puede mencionar el fuerte impulso al fortalecimiento de la industria nacional y el desarrollo de sectores dinámicos vinculados a esta. En contraposición, el estancamiento de las zonas rurales de producción tradicional, el agotamiento de la frontera agrícola y la migración hacia el Valle Central y, en particular, hacia San José y demás sectores del conglomerado metropolitano; así como la escaza cualificación de las nuevas mazas de fuerza de trabajo disponible, vinieron a evidenciar las contradicciones sociales presentes en una sociedad que se preciaba por ser una de las más igualitarias de América Latina”, reveló este autor del libro, y agregó que en ese contexto nacional se toma una decisión de Estado: volver la mirada al agro para dinamizarlo económicamente y modernizarlo estructuralmente, de esta manera, utilizar la producción agropecuaria para sostener el crecimiento económico, detener el ciclo productor de desempleo y pobreza.

En tal sentido, el propósito de crear la UNA era claro: promover la disminución de la desigualdad social, lo cual pasaba a impulsar el acceso a la educación universitaria de sectores que hasta ese momento tenían esa posibilidad sumamente restringida. Asimismo, preparar cuadros profesionales calificados para su incorporación en la industria y el incipiente sector de servicios.

Ramírez Guier expuso, que en el contexto que surge la UNA se hacía indispensable el fortalecimiento de sectores excluidos socialmente, como los pequeños campesinos, artesanos, trabajadores urbanos no calificados y el sector público especial de localidades rurales y urbanas marginadas, con poco o nulo acceso a servicios básicos, equipamiento social e infraestructura: “Tal fortalecimiento implicó el desarrollo de habilidades productivas, pero también la promoción de su participación política y capacidades organizacionales. Es así como se hace pertinente crear una escuela con características particulares que, hasta ese momento, resultaban inexistentes en el marco académico universitario costarricense y centroamericano. Es así como se funda la Escuela de Planificación y Promoción Social como productora de pensamiento, conocimiento y transformación y formación de profesionales capaces de conducir la transformación de las estructuras sociales que impedían el desarrollo y producían pobreza, de esta manera, atender y estudiar los principales problemas estructurales que se ubicaban en el agro, y ahí se dirigió la estrategia de la EPPS-UNA”, el expositor, puntualizó que el proceso desarrollado por la Unidad Académica, requirió una relación muy vigorosa entre Docencia + Investigación + Extensión, el trabajo fue necesariamente multidisciplinario y transdisciplinario, con participación de las ciencias sociales y una fuerte relación con la Facultad de Tierra y Mar y la Escuela de Ciencias Económicas.

Para el máster Gonzalo Ramírez, el sello característico de la EPPS-UNA ha sido el trabajo organizativo que se ha nutrido de las diversas corrientes teóricas, con métodos y técnicas de participación desde el paradigma crítico, asumiendo como objeto de estudio la promoción social de los sujetos para su participación e incidencia en procesos de planificación que generen una transformación social, en procura de la mejora de sus condiciones y medios de vida: “ De esta manera, la Escuela de Planificación y Promoción Social ha trabajado de manera conjunta con los actores sociales protagónicos de los cambios sociales de la sociedad costarricense; es decir, con las bases sociales que promueven el desarrollo desde sus comunidades y espacios vitales. Tanto los equipos académicos, como estudiantiles, son los que, de manera concreta, en conjunto con los grupos sociales, han logrado gestar los procesos descritos”.

Teniendo en cuenta los logros y alcances de la unidad académica mediante sus diversas acciones se deben considerar los múltiples cambios generados en el entorno global y su gran impacto en el contexto global, estos cambios también han implicado transformaciones sociales, culturales y tecnológicas; además, del desarrollo en el ámbito disciplinar, lo cual exige transformaciones estructurales para la unidad académica, tanto en su accionar como en su concepción de la planificación económica y social, concluyó el señor Gonzalo Ramírez, co-autor del libro.

Este libro presenta un análisis histórico, descriptivo e interpretativo que narra parte de los acontecimientos en los 50 años de fundación de la Escuela de Planificación y Promoción Social (EPPS) de la Universidad Nacional (UNA), desde la perspectiva de las personas autoras. Se debe tomar en cuenta que uno de los autores fue cofundador de la unidad académica y demás se formaron en planificación y promoción social en diferentes épocas, por lo tanto, aportan sus interpretaciones desde diversas coyunturas.

Una advertencia importante para la persona lectora es que los capítulos del libro pueden leerse de manera individual, pues cada uno está construido de tal manera que presenta una estructura propia y, por lo tanto, no hay una linealidad entre ellos.

La otra característica es que los autores han tratado de realizar una interpretación personal en la narrativa de los acontecimientos en los que surge la Universidad Nacional y la EPPS, lo hacen desde sus propias vivencias, en ese sentido, no hay neutralidad, por el contrario, son parte integral de lo narrado, pues forman parte del proceso histórico de la unidad académica.

La exposición de cierre del acto académico estuvo a cargo del señor Ángel Ortega Ortega, quien es Doctor en Gestión Pública y Ciencias Empresariales por el Instituto Centroamericano de Administración Pública, Máster en Gestión de Proyectos de la Universidad Estatal a Distancia y Licenciado en Planificación de la Universidad Nacional, ocupó el cargo de director de la Escuela de Planificación y Promoción Social, habiendo ocupado previamente el cargo de coordinador del Programa de Posgrado en la misma Unidad Académica durante cinco años. A lo largo de los últimos 20 años, ha trabajado en docencia, investigación y extensión en la UNA, especializándose en proyectos y planificación.

El Dr. Ortega señaló el esfuerzo de la EPPS-UNA desde sus orígenes por producir cuadros profesionales altamente capacitados para operar en las condiciones de campo, científicos capaces de investigar las necesidades de la población, de organizar colectivos bajo formas empresariales eficientes y de planificar el desarrollo futuro de la empresa o del territorio.

Para ello, se recurrió a la teoría de la organización, a los mejores métodos y técnicas del desarrollo organizacional, y a la teoría y la práctica de la economía del desarrollo y de la planificación. El estudiantado y la escuela aplicaron desde sus inicios ese corpus técnico de acuerdo con el principio metodológico de llevar la teoría a la práctica, al involucrar a la población meta en todas las etapas del proceso y de constatar, mediante el ejercicio de la crítica, los resultados de la aplicación de la teoría, para luego retornar a un nivel teórico superior que permitiese ir desarrollando procesos de creciente complejidad.

Este esquema estaba organizado y desarrollado a través de la concatenación del programa de docencia con un robusto programa de extensión y con el programa de investigación: “De esta forma, el ciclo descrito de teoría-práctica-teoría, se traducía, dentro de la escuela, en una estructura que ligaba la docencia (teoría) con la extensión (práctica) y la investigación (creación y síntesis teórica). La EPPS ha sido consecuente a lo largo de su quehacer, teniendo en cuenta la juventud de las personas participantes en sus actividades, la relativa escasez de los recursos disponibles y las limitaciones formativas del estudiantado. Por ello, se debe señalar que tanto la promoción como la planificación son intrínsecamente multi y transdisciplinarias, y que a lo largo de la malla curricular y de los planes de estudio de la EPPS, se puede encontrar un hilo conductor teórico, que le ha dado sentido a todo el proyecto académico”, detalló Ortega.

Este autor de la obra señaló que La Escuela de Planificación y Promoción Social, ha jugado un papel importante en la consolidación de la relación universidad-sociedad por medio de la extensión, su trabajo sistemático hacia afuera le ha dado un reconocimiento especial con los actores sociales e institucionales en todas las regiones del país. El medio principal de ese proceso hacia afuera fue y siguen siendo los cursos de prácticas capaces de vincular los tres ejes misionales clásicos de: docencia, extensión e investigación.

Ortega señaló, que se debe destacar una serie de acciones desplegadas por la EPPS-UNA, tales como la incorporación en el plan de estudios de bachillerato y licenciatura de varios de los componentes innovadores señalados, fortaleciendo a la investigación, el análisis crítico y las nuevas tendencias temáticas en planificación y las vinculadas a esta.

Asimismo, dijo que se han fortalecido los posgrados de la unidad académica al promover su actualización en el caso de la Maestría en Planificación y sus diversos énfasis, así como la apertura de la Maestría en Prospectiva Estratégica. A su vez, se ha participado en algunas iniciativas de construcción de escenarios de largo plazo, como el Plan Estratégico Nacional al 2050 o PEN-50, acción liderada por el Mideplan, en el que se plantea un modelo de desarrollo equitativo y democrático basado en una economía sostenible, digital y descarbonizada (Mideplan, 2022): “ Todo lo anterior implica una serie de retos para la planificación económica y social, retos que pasan el análisis crítico de sí misma y su objeto de estudio a partir de su pertinencia, teniendo en cuenta las continuas transformaciones, sociales, económicas, políticas, culturales y tecnológicas de la sociedad del entorno global y sus consecuencias en la sociedad costarricense a 5 décadas de la fundación de su unidad académica matriz”.

Este académico de la EPPS-UNA comentó el papel de la planificación en otras latitudes como China y Singapur. Resaltó los esfuerzos que se vienen realizando para la actualización y pertenencia del Plan de Estudios Actual, el cual ha preservado el mandato social que mantiene intacta la filosofía fundacional: poner la planificación al servicio de los sectores y territorios en condiciones de vulnerabilidad, de ahí, haber obtenido la Acreditación y Sello de SINAES, cuyo Plan de Estudios de 2017-2019 fue rediseñado como parte del compromiso de mejora para la acreditación oficial de la carrera con el sello del Sistema Nacional de Acreditación de la Educación Superior (SINAES), además que la evaluación y métodos cuantitativos permitan seguir fortaleciendo la evaluación, herramientas de planificación, estadística, investigación, economía política, asimismo, aplicar el Tándem Planificación y Prospectiva, donde se profundiza en la visión de planificación estratégica de largo plazo-prospectiva-construcción de escenarios futuros viables, como complemento a la planificación táctica y operativa: Prospectiva: ¿ qué puede pasar?, Estrategia: Qué vamos a hacer.

Sobre las perspectivas hacia el futuro: el Tándem Planificación y Prospectiva, el Dr. Ángel Ortega, hizo referencia a que el futuro es también una perspectiva fundamental en la formación de una persona profesional en planificación económica y social, en ese sentido, habrá que prepararlos sobre la metodología y los principales abordajes de la prospectiva. Al mismo tiempo, la planificación económica y social deberá vincularse con herramientas y metodologías prospectivas:

“Cabe mencionar perspectivas de la prospectiva muy originales y críticas, por ejemplo, en el libro El gran giro de América Latina: hacia una región democrática, próspera e incluyente de Sergio Bitar, Jorge Máttar y Javier Medina. Estos autores plantean que se debe construir escenarios plausibles en el futuro con la participación ciudadana y un Estado activo e inteligente, que fortalezca la democracia para abatir la pobreza y la desigualdad, al mismo tiempo que emprenda un camino sólido hacia el desarrollo sostenible. En síntesis, los autores señalan la necesidad de un nuevo contrato social (Bitar et al., 2021)”.

Para el Doctor Ángel Ortega la complejidad de las sociedades modernas interpela tanto a la planificación económica y social, como a las ciencias sociales en su conjunto para llevar a cabo abordajes cada vez más integradores, donde cada una de las especialidades deben aportar su acervo disciplinar de manera articulada con los otros conocimientos para la comprensión de realidades complejas e hipercomplejas, por ello, es pertinente la necesidad de integración de conocimientos académicos, donde la planificación es llamada a realizar aportes:

“Ahora bien, a los retos mencionados en las líneas anteriores se debe sumar la necesidad de incorporar, en el ámbito disciplinar y en el quehacer de las personas profesionales en planificación, las nuevas tecnologías para la recopilación, análisis, presentación y comunicación de la información producida por la realidad y relevante para los procesos de planificación del siglo XXI, así como las nuevas formas de generar y apropiarse del conocimiento”, concluyó el académico de EPPS, Ángel Ortega.

En ese sentido, el presente libro narra con detalles los cambios y trasformaciones vividas en los 50 años de existencia de una carrera que nació con el propósito de contribuir a mejorar la calidad de las personas, a partir de la organización de los sectores populares. Aquel propósito sigue vigente, pero con cambios en una Costa Rica más compleja y diferente, que hoy demanda un proceso de planificación mucho más integrador, sustentable, prospectivo, participativo y democrático.

Invitamos a toda la comunidad académica y a la ciudadanía a adentrarse en la lectura de este libro, que sin dudas será de mucho provecho para las presentes y futuras generaciones de planificadores y planificadoras.

Enlace al libro: “Fundamentos teóricos y metodológicos de la Escuela de Planificación y Promoción Social: Historia y desafíos a 50 años de su fundación”: https://www.escueladeplanificacion.una.ac.cr/index.php/phoca/2-libros

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SJM-CR y Centro Cultural de España invitan al conversatorio «Las fronteras también se habitan»

El Servicio Jesuita para Migrantes Costa Rica (SJM-CR), en conjunto con el Centro Cultural de España (CCE), invita al cuarto conversatorio del ciclo «Mover un país: diálogos sobre migraciones, hospitalidad e inclusión en Costa Rica», titulado «Las fronteras también se habitan», a realizarse el miércoles 16 de septiembre, de 7:00 a 8:50 p.m., en El Farolito.

El ciclo, que se desarrolla de junio a noviembre con una charla mensual, busca abrir un espacio de diálogo crítico sobre la movilidad humana en Costa Rica, visibilizando las experiencias, derechos y aportes de las personas migrantes y refugiadas, así como el trabajo de las organizaciones de sociedad civil y las prácticas de hospitalidad como respuesta ética y política frente a la exclusión, la criminalización y la deshumanización.

Esta cuarta sesión abordará la vida en las zonas fronterizas de Paso Canoas, al sur, y Los Chiles, al norte, dos de los territorios con las dinámicas migratorias más complejas del país. El conversatorio reunirá a personas de las comunidades y a personas migrantes para dialogar sobre el contexto local, los cambios generados por las políticas migratorias de Estados Unidos, los retos que enfrentan las comunidades y las prácticas de hospitalidad que surgen desde las propias poblaciones fronterizas.

La entrada es de acceso libre. Puede seguirse también por transmisión en vivo a través de Facebook: https://www.facebook.com/CCECostaRica/?locale=es_LA

“Yo tengo un amigo muerto…”

Trino Barrantes

San José, a 205 de nuestra independencia encadenada

Camaradas, compañeras y compañeros:

Permítaseme iniciar esta nota de despedida, para el camarada Freddy Menéndez Chaves, con el título del poema de José Julián Martí Pérez. También de él tomo prestado el epígrafe, como también hago uso de otro breve texto de Miguel Hernández.

Freddy es de los luchadores imprescindibles. ofrezco en su memoria estos dos epígrafes, y mi pequeña reflexión de amistad.

Yo tengo un amigo muerto
que suele venirme a ver:
mi amigo se sienta, y canta;
canta en voz que ha de doler.
José Martí

“No hay extensión más
grande que mi herida
lloro mi desventura y
sus conjuntas
y siento más tu muerte
que mi vida…”
Miguel Hernández

Como diputado en el período 1982 – 1986, Freddy Menéndez fue incorruptible. Su bandera de lucha fue a favor del pueblo y consecuentemente, a favor del Partido Vanguardia Popular. Se establece con el camarada un patrón que rompe con todos los estereotipos que se tienen de las y los diputados.

Terminada su gestión como diputado, se integró de nuevo a las luchas a favor de las y los trabajadores bananeros. Nunca disfruto de los beneficios que le otorgó su condición de “padre-madre de la Patria”. Al contrario, se jubiló con una pensión sumamente modesta, cercana a los límites del régimen no contributivo.

Camarada Freddy, hoy el pueblo honesto, sincero, ese hombre/mujer que está reflejado en su memoria, en su lealtad, en tus ideales y tus luchas interminables, encenderá a tu memoria el “farol de la democracia participativa y popular”. Cada luz, será la chispa necesaria para incendiar la pradera contra el continuismo y el neofascismo.

Camarada Freddy:
Desde las voces de los y las más humildes te decimos:

¡Presente, Freddy vive, la lucha sigue y sigue!

Frente de Lucha por el Nuevo Hospital: “Cartago no se rinde, la libertad no se negocia, democracia se defiende en las calles”

Comunicado

¡CARTAGO NO SE RINDE!

Frente de Lucha por el hospital de Cartago

La democracia se defiende con el pueblo en las calles.

Este 14 de setiembre de 2026, Cartago vuelve a demostrar que la libertad no se negocia, que la democracia no se encierra detrás de vallas y que la ciudadanía no puede ser tratada como una amenaza. 

¡Este atropello tiene que caer!

Las autoridades nacionales y municipales deben dar marcha atrás a la decisión de cerrar los comercios y las calles en un perímetro tan amplio que impida el libre acceso durante la celebración cívica.

Debemos preguntarnos todos los costarricenses

¿Desde cuando la llegada de la antorcha y el desfile de faroles requiere cercar nuestras ciudades? ¿Desde cuándo la ciudadanía que piensa diferente debe ser vigilada? ¿Desde cuándo protestar pacíficamente se convierte en una amenaza?

En un país que decidió abolir el ejército y resolver sus diferencias mediante el dialogo, no queremos calles militarizadas ni despliegues innecesarios que intimiden a nuestra gente.

Cerrar el corazón de Cartago durante una de las celebraciones que más visitantes atrae significa golpear directamente a quienes trabajan y sostienen a sus familias con su trabajo diario.

El pequeño comercio también merece celebrar.

Las personas emprendedoras también tienen derecho de ganarse la vida.

Cartago es de todos y todas.

Una fiesta de la libertad no puede convertirse en una barrera para la participación.

¡La protesta pacífica es democracia!

Hoy nos invade la preocupación por un despliegue policial que consideramos innecesario, desproporcionado e innecesario.

Cartago se respeta!!

Por eso hacemos un llamado de alerta ante cualquier acción que pretenda restringir nuestras libertades económicas, cívicas, de expresión y de libre tránsito.

No al miedo

No a la intimidación

No a la criminalización de la protesta

Si a la democracia

Si a la libertad

Que este 14 y 15 de septiembre no solo sea una celebración de nuestra independencia sino también de nuestra capacidad defenderla.

Porque Costa Rica no se construyó con miedo se construyó en libertad.

ACSS informa sobre respuestas de Presidencia y de la CCSS a su solicitud de audiencia por crisis de pensiones y listas de espera

Comunicado de la ACSS

Esta es la segunda entrega de la serie iniciada con la publicación realizada por SURCOS Digital (https://wp.me/p6rfbZ-A2I), en la que se informó sobre la solicitud de audiencia presentada por la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS) a la presidenta de la República y a la presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social. El propósito de dicha audiencia era exponer propuestas para atender los problemas financieros de los seguros sociales y mejorar la oportunidad en la prestación de los servicios.

El 30 de junio de 2026, la ACSS recibió, mediante un correo electrónico enviado por el Despacho de la Presidencia de la República, la siguiente respuesta:

“Reciba un cordial saludo. Brindamos acuse de recibo y damos por conocida su gestión. Dado que la misma está dirigida al ente competente de atender su gestión, a quienes igualmente les remitimos copia, para su debido seguimiento.

Gracias,”

A partir de esta respuesta, la ACSS interpretó que la Presidencia de la República no consideró necesario escuchar directamente la exposición de los motivos por los cuales la CCSS enfrenta serios problemas de financiamiento y de oportunidad en la atención médica, ni conocer de primera mano las propuestas planteadas por la ACSS para contribuir a su solución.

La ACSS respeta plenamente las decisiones del Despacho Presidencial; sin embargo, lamenta profundamente que no se haya atendido la solicitud de audiencia para presentar los hallazgos y propuestas.

Quedaba aún por conocer la posición de las autoridades de la CCSS. No obstante, transcurrieron 30 días naturales sin que se recibiera respuesta alguna. Por esta razón, la ACSS remitió un recordatorio mediante el oficio ACSS-008-2026, de fecha 30 de julio de 2026. En atención a dicha gestión, se recibió el oficio N.° PE-3997-2026, del 18 de agosto de 2026, cuyo contenido señala textualmente lo siguiente:

“PE-3997-2026

18 de agosto de 2026

Señores

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL (ACSS)

acss.junio.2022@gmail.com

ASUNTO: Atención Oficios ACSS-007-2026 y ACSS-008-2026

Estimados señores:

Reciban un cordial saludo. En atención a los oficios ACSS-007-2026, del 23 de junio de 2026, y ACSS-008-2026, del 30 de julio de 2026, mediante los cuales solicitan un espacio de reunión para exponer diversos planteamientos y propuestas relacionados con la situación financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social, el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, las obligaciones del Estado, la disponibilidad de médicos especialistas y las listas de espera, entre otros asuntos.

Al respecto, se agradece el interés manifestado por esa organización en contribuir al análisis de temas relevantes para la seguridad social, así como su disposición al diálogo y a presentar sus planteamientos ante la Institución.

Debido a la naturaleza y amplitud de los asuntos expuestos, los cuales comprenden aspectos que requieren valoración y análisis técnico en materia financiera, actuarial, de pensiones y de prestación de servicios de salud, este Despacho considera oportuno que, como primera instancia, se propicie un acercamiento con las Gerencias y unidades correspondientes.

Por lo anterior, mediante oficio PE-3996-2026 del cual su organización recibió en copia, se han trasladado los documentos a la Gerencia Financiera, Gerencia de Pensiones, Gerencia Médica y Dirección Actuarial y Económica, con el propósito de que, en el marco de sus respectivas competencias, analicen los planteamientos formulados, valoren el espacio de reunión solicitado y realicen las coordinaciones correspondientes para su atención y respuesta.

Atentamente,

MSc. Laura Ávila Bolaños

Jefa de Despacho, Presidencia Ejecutiva

CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL”

Así mismo, se recibió copia del oficio PE-3996-2026 indicado en el documento anterior, cuyo texto es el siguiente:

“PE-3996-2026

18 de agosto de 2026

Máster

Carolina González Gaitán, Directora

DIRECCIÓN ACTUARIAL Y ECONÓMICA-1112

Licenciado

Gustavo Picado Chacón, Gerente

GERENCIA FINANCIERA-1103

Doctor

Marvin Palma Lostalo, Gerente

GERENCIA MÉDICA-2901

Licenciado

Jaime Barrantes Espinoza, Gerente

GERENCIA DE PENSIONES-9108

ASUNTO: Traslado Oficios ACSS-007-2026 Y ACSS-008-2026

Estimados (a) señores (a):

Reciban un cordial saludo. Para su conocimiento, valoración y atención, se trasladan los oficios ACSS-007-2026, del 23 de junio de 2026, y ACSS-008-2026, del 30 de julio de 2026, remitidos por la Auditoría Ciudadana de la Seguridad Social (ACSS), mediante los cuales dicha organización solicita un espacio de reunión para exponer diversos planteamientos y propuestas relacionados con la situación financiera de la Caja Costarricense de Seguro Social, el Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte, las obligaciones del Estado con la Institución, la disponibilidad de médicos especialistas y las listas de espera, entre otros asuntos.

Considerando que los temas planteados comprenden aspectos de naturaleza financiera, actuarial, de pensiones y de prestación de servicios de salud que requieren del respectivo análisis técnico, se estima oportuno propiciar, como primera instancia, un acercamiento con las Gerencias y unidades competentes.

Por lo anterior, les solicito que, en el marco de sus respectivas competencias, analicen los planteamientos formulados por la ACSS y valoren la realización de un espacio de reunión con sus representantes, efectuando para ello las coordinaciones que correspondan entre las unidades involucradas.

Asimismo, se solicita gestionar y brindar respuesta a la Asociación sobre lo planteado en los oficios de referencia, con copia a este Despacho.

Atentamente,

MSc. Laura Ávila Bolaños

Jefa de Despacho, Presidencia Ejecutiva

CAJA COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL

LAB/CGC

Anexo: ACSS-007-2026 y documento complementario

ACSS-008-2026”

La ACSS valora positivamente que la Presidencia Ejecutiva de la Caja haya trasladado la documentación a las Gerencias Financiera, Médica y de Pensiones, así como a la Dirección Actuarial, para su análisis y valoración. Asimismo, considera favorable que dicho traslado haya incluido tanto las propuestas planteadas por la ACSS como la solicitud de audiencia presentada, con el propósito de que las instancias competentes examinen su contenido y se pronuncien al respecto.

En una tercera entrega la ACSS se referirá a la respuesta recibida del Gerente de Pensiones, Lic. Jaime Barrantes Espinoza y otras acciones realizadas.

AUDITORÍA CIUDADANA DE LA SEGURIDAD SOCIAL
Ivania Ramírez Maykal

Rodrigo Arias López

Una propuesta para llegar a tiempo: prevención, postvención y comunidad

Dra. María Luisa Castro Espeleta
Médica, cirujana

Especialista en Administración y Gerencia Hospitalaria
Escritora
marialuisacastroespeleta@gmail.com
T 8832 4900

Desde una perspectiva de salud y salud pública, quisiera sumar una reflexión a este debate sobre el suicidio.

Hablar de suicidio no puede limitarse a contar cuántas personas murieron este año. También debemos preguntarnos qué estamos haciendo antes de que una persona llegue a este punto, qué hacemos durante la crisis y qué hacemos después de una muerte por suicidio.

El sufrimiento que conduce a una conducta suicida rara vez tiene una sola causa. Puede involucrar salud mental, enfermedad física, problemas familiares, violencia, soledad, dificultades económicas, situaciones laborales, pérdidas afectivas o una combinación de múltiples factores.

Dado esto, considero que debemos avanzar hacia un modelo de atención verdaderamente integral, accesible, continuo y territorial.

¿Cómo podemos hacerlo? Llegando antes de la crisis, mediante centros y redes de atención integral

Imagino espacios de atención en los que una persona pueda acudir cuando sienta que ya no puede continuar, sin tener que esperar necesariamente a que la situación se convierta en una emergencia.

Si aceptamos que detrás de cada muerte por suicidio existe una historia humana compleja, entonces la respuesta tampoco puede ser sencilla ni depender exclusivamente de una consulta psicológica o psiquiátrica.

Costa Rica debería avanzar hacia un modelo de atención integral para las personas que atraviesan situaciones de crisis, donde puedan acceder de manera oportuna y coordinada a diferentes formas de ayuda: atención psicológica y psiquiátrica, valoración médica, trabajo social, orientación familiar, acompañamiento comunitario y, cuando corresponda, asesoría económica, laboral o legal. Esta atención debe ser rápida, prioritaria y proporcional a la naturaleza y gravedad de la crisis que enfrenta cada persona.

¿Qué tenemos hoy y qué nos hace falta?

Costa Rica no parte de cero.

El país cuenta con diversos instrumentos normativos y de política pública relacionados con la salud mental y la prevención del comportamiento suicida. Entre ellos se encuentran la Política Nacional de Salud Mental 2024–2034, la Ley Nacional de Salud Mental, el Plan de Acción 2025–2029 y diferentes lineamientos técnicos para el abordaje del comportamiento suicida, emitidos por el Ministerio de Salud de Costa Rica.

Estos documentos constituyen el marco de referencia para orientar las acciones de promoción de la salud mental, prevención del suicidio, atención de las personas en riesgo y seguimiento posterior. Sin embargo, uno de los principales desafíos continúa siendo lograr que estas disposiciones se traduzcan en servicios accesibles, oportunos y articulados en todo el territorio nacional (Ministerio de Salud de Costa Rica, 2024, 2025a, 2025b).

También existen servicios de salud mental dentro de la red institucional y comunitaria.

El problema, entonces, no es solamente la ausencia de iniciativas. Contamos con un marco institucional que busca avanzar hacia un modelo de promoción, prevención, atención, rehabilitación e inclusión social.

Sin embargo, la pregunta que debemos hacernos no es cuántas leyes, programas o instituciones existen, sino qué tan accesibles son para las personas que necesitan ayuda y con qué rapidez pueden recibirla.

Una política nacional de prevención del suicidio debería permitir identificar con claridad qué servicios de salud mental existen en cada cantón, cuáles ofrecen atención psicológica, cuáles cuentan con psiquiatría, cuáles pueden atender una crisis y cuáles realizan seguimiento después de un intento.

La información debe ser transparente y territorializada. No debería ocurrir que una persona en crisis, además de enfrentar su sufrimiento, tenga que descubrir por sí misma dónde encontrar ayuda, cuánto debe esperar o hasta dónde debe desplazarse para recibirla.

Por ello, debemos avanzar hacia una Red Nacional de Atención Integral para la Crisis y la Prevención del Suicidio, articulada con la atención primaria, hospitales, servicios de salud mental, instituciones educativas, gobiernos locales y organizaciones comunitarias.

No necesariamente significa construir una nueva estructura para cada comunidad. Significa articular lo que ya existe y crear puntos de acceso claros, rápidos y cercanos.

La tecnología también puede desempeñar un papel fundamental. La telemedicina y la teleatención podrían permitir que personas que viven lejos de los centros especializados tengan acceso oportuno a profesionales, mientras que la atención presencial se reserva y coordina según el nivel de riesgo.

La atención tampoco debería terminar cuando la persona sale de una emergencia o cuando termina una hospitalización.

Una persona que ha realizado un intento de suicidio o presenta pensamientos suicidas necesita seguimiento. También su familia.

Necesitamos establecer una ruta de continuidad de atención que permita saber quién acompaña a esa persona después de la crisis, cuándo se realiza el seguimiento, cómo se evalúa nuevamente el riesgo y cómo se incorporan la familia y el entorno social al proceso de recuperación.

La prevención verdadera no puede consistir únicamente en intervenir cuando la persona ya está al borde de la muerte. Tenemos que llegar antes y, después de un intento, no podemos desaparecer.

Después de un intento, no podemos desaparecer

Un intento de suicidio debe convertirse en una oportunidad para intervenir sobre las causas de fondo y construir una red de protección alrededor de esa persona.

Se necesita continuidad: seguimiento médico y psicológico, valoración psiquiátrica cuando corresponda, participación de la familia y coordinación con los servicios sociales necesarios.

Prevenir no es solamente rescatar a alguien del momento crítico. Es acompañarlo para que no vuelva a llegar allí.

Cuando una persona muere, quedan muchas más personas por cuidar

Hay otra realidad que merece nuestra atención.

Cuando ocurre un suicidio, no muere solamente una persona. Quedan padres, madres, hijos, parejas, hermanos, amigos, compañeros de trabajo, estudiantes y comunidades enteras intentando comprender lo sucedido.

El duelo por suicidio puede estar acompañado de culpa, preguntas sin respuesta, sentimientos de responsabilidad, estigma, enojo y un profundo sufrimiento emocional. Y algunas personas enfrentan además una experiencia potencialmente traumática: haber encontrado o presenciado la muerte de su ser querido.

Por eso necesitamos fortalecer una verdadera estrategia nacional de postvención: acompañar a quienes quedan después de un suicidio, identificar tempranamente a quienes presentan mayor vulnerabilidad y ofrecerles atención profesional.

No podemos borrar una imagen, pero podemos ayudar a transformarla

Hay escenas que pueden quedar grabadas en la memoria con una intensidad extraordinaria. No podemos prometerle a una familia que una imagen traumática simplemente desaparecerá. Pero sí podemos ayudarla a procesarla.

El objetivo no es olvidar al ser querido. Es lograr que la última imagen de su vida no sea necesariamente la imagen de su muerte. Que, con el acompañamiento adecuado, esa familia pueda volver a recordar quién era esa persona, lo que significó, los momentos compartidos y la vida que tuvieron juntos, sin quedar atrapada para siempre en la escena de su fallecimiento.

Esto también debería ser considerado una responsabilidad de salud pública.

Un suicidio también debe activar una respuesta comunitaria

Existe además un fenómeno que no podemos ignorar: la exposición a un suicidio puede aumentar el riesgo de conducta suicida en algunas personas vulnerables y, en determinadas circunstancias, pueden producirse agrupamientos de casos (clusters) (Ivey-Stephenson et al., 2024; World Health Organization [WHO], 2018).

Por eso, cuando ocurre un suicidio, no deberíamos preguntarnos únicamente: “¿Qué pasó con esa persona?”. También deberíamos preguntar: “¿Quiénes más necesitan nuestra ayuda a partir de ahora?”.

Familiares, amigos, compañeros, estudiantes y miembros de la comunidad que hayan estado significativamente expuestos al acontecimiento pueden necesitar información, escucha, evaluación y, cuando corresponda, atención profesional.

Por eso propongo que Costa Rica fortalezca una respuesta nacional de postvención, capaz de activarse ante un suicidio y articular salud, educación, gobiernos locales, comunidad y otros actores según las características de cada caso. No para buscar culpables, sino para proteger vidas.

También debemos ser responsables con la manera en que hablamos del suicidio

La comunicación pública forma parte de la prevención.

La Organización Mundial de la Salud advierte que determinadas formas de informar sobre suicidios pueden favorecer la imitación, mientras que una comunicación responsable puede contribuir a prevenirla (WHO, 2023).

Por eso debemos evitar imágenes, detalles innecesarios del método, narrativas que romanticen la muerte o presentaciones que puedan convertir el suicidio en una respuesta aparentemente inevitable.

La pregunta pública no debería ser: “¿Cómo lo hizo?”. Sino: “¿Cómo podemos evitar que vuelva a ocurrir?”.

La comunicación debería dirigir a las personas hacia la búsqueda de ayuda, el tratamiento y las posibilidades de recuperación.

Una reflexión ética independiente: el derecho a una muerte digna

Existe finalmente una conversación que considero necesario abrir, pero que debe mantenerse claramente independiente de la prevención del suicidio: la discusión ética, médica y jurídica sobre el derecho a una muerte digna.

Una crisis suicida no puede equipararse a una decisión autónoma, estable e informada sobre el final de la vida.

Una persona que atraviesa una crisis puede estar afectada por depresión, desesperanza, violencia, problemas familiares, dificultades económicas u otras circunstancias que pueden modificar temporalmente su capacidad para valorar alternativas. Por eso, prevenir el suicidio y debatir sobre muerte digna son dos asuntos diferentes, aunque ambos nos enfrenten a preguntas profundas sobre sufrimiento, autonomía y dignidad humana.

Pero reconocer esta diferencia también implica atrevernos a abordar la otra parte de la conversación.

Existen personas que, a pesar de recibir tratamientos médicos, cuidados paliativos y todas las intervenciones razonablemente disponibles, pueden encontrarse frente a enfermedades graves, irreversibles y situaciones de sufrimiento que consideran intolerables. En esos escenarios, la discusión sobre la autonomía, la dignidad y el derecho de una persona a participar en las decisiones sobre el final de su propia vida merece ser abordada con seriedad y sin prejuicios.

La eventual regulación de la eutanasia no debería plantearse como una respuesta al sufrimiento de una persona en crisis, sino como una discusión independiente sobre situaciones clínicas excepcionales, bajo criterios médicos, éticos y jurídicos rigurosos, con evaluación de la capacidad de decisión, consentimiento informado, ausencia de coerción y las garantías necesarias para proteger a las personas vulnerables.

También debemos pensar en las familias.

Una muerte digna, cuando una persona ha tomado de manera libre, informada y sostenida una decisión dentro de un marco legal que eventualmente la permita, puede ser un proceso acompañado y preparado. No debería significar para sus seres queridos una noticia inesperada, una escena traumática o la sensación de haber sido excluidos de un proceso trascendental.

El acompañamiento puede permitir que la persona y su familia hablen previamente sobre sus deseos, reciban apoyo psicológico y espiritual cuando lo soliciten, comprendan el proceso médico y puedan despedirse de una manera consciente y respetuosa.

Preparar la muerte no significa dejar de valorar la vida.

Significa reconocer que, cuando el final es inevitable y el sufrimiento persiste pese a las alternativas terapéuticas, algunas personas pueden considerar que preservar su autonomía y su dignidad también forma parte de una atención humana e integral.

Cuando la muerte es inevitable, todavía podemos dar vida

Hay una reflexión que también debemos incorporar a esta conversación: cuando la muerte es inevitable, ¿por qué no procurar que, dentro de lo médicamente posible y respetando siempre la voluntad de la persona, de esa despedida puedan nacer nuevas oportunidades de vida?

La donación de órganos puede transformar una pérdida en una posibilidad para otras personas que esperan un trasplante. Por eso, la educación sobre donación debe formar parte de nuestra cultura de salud mucho antes de que una familia se encuentre frente a una situación de muerte.

Hablar previamente sobre la voluntad de donar permite que la decisión sea conocida, comprendida y respetada. También evita que, en uno de los momentos más dolorosos de una familia, la posibilidad de donar aparezca como una decisión inesperada o difícil de comprender.

Si una persona ha expresado libremente su voluntad de donar y, después de su fallecimiento, cumple con los criterios médicos y legales establecidos, esa decisión puede permitir que otros continúen viviendo.

En ese sentido, incluso cuando ya no podemos evitar una muerte, podemos seguir defendiendo la vida.

Podemos acompañar a una familia en su duelo, respetar la voluntad de quien fallece y, al mismo tiempo, permitir que una parte de ese legado continúe en otras personas.

Por eso debemos seguir educando sobre donación de órganos. No como una razón para morir, sino como una posibilidad de dar vida cuando la muerte ya es inevitable.

La donación nunca debe influir en la decisión sobre el final de la vida. Primero está la persona, su dignidad, su voluntad y la atención médica que necesita. La donación es un acto posterior de solidaridad, independiente de cualquier decisión sobre morir.

Y quizás allí encontremos una de las expresiones más profundas de solidaridad humana: cuando una vida termina, todavía puede ayudar a que otras vidas continúen.

Una sociedad que habla de prevención del suicidio debe ser capaz, al mismo tiempo, de hablar de cuidados paliativos, autonomía, decisiones al final de la vida, sufrimiento irreversible y muerte digna, sin confundir realidades distintas.

Conclusión

Prevenir el suicidio significa decirle a una persona en crisis: hay alternativas, hay tratamiento, hay ayuda y no estás sola.

Hablar de muerte digna significa preguntarnos, en circunstancias clínicas y jurídicas completamente diferentes, cómo acompañar con humanidad a una persona que enfrenta el final de su vida y desea participar de manera autónoma e informada en las decisiones que lo rodean.

Ambas conversaciones pueden coexistir. Y ambas deben tener como punto de partida el mismo principio: la dignidad de la persona, la protección de los más vulnerables y el respeto profundo por la vida y por la autonomía humana.