UCR envió solicitud de veto al presidente de la República, Luis Guillermo Solís
A mediados de marzo del 2018 la Asamblea Legislativa aprobó la reforma de la Ley Orgánica del Colegio de Médicos y Cirujanos, la cual pone en peligro la formación, el ejercicio y la calidad de la medicina costarricense.
Dentro de las principales modificaciones se encuentra la reforma al artículo 7, que elimina la equiparación de títulos. Dicha disposición permitirá que cualquier persona, sin importar el país de donde provenga, pueda ejercer en Costa Rica con tan solo presentar el título ante el Colegio. Esto, sin ningún tipo de verificación previa que respalde la autenticidad de sus conocimientos.
Lo anterior atenta directamente contra la vida de los pacientes y también contra uno de los principales esfuerzos que ha realizado la Universidad de Costa Rica (UCR) para asegurar el bienestar de la población. En los últimos años, la UCR, con el apoyo del Consejo Nacional de Rectores (Conare), ha desarrollado y aplicado el examen de equiparación necesario como parámetro de excelencia profesional.
De acuerdo con la Dra. Lizbeth Salazar, directora de la Escuela de Medicina de la UCR, la evaluación procura asegurar que “el profesional de medicina formado en el exterior posea todas las capacidades requeridas para realizar procedimientos médicos en el país sin poner en riesgo la integridad de la persona. Con la reforma, no se podrá garantizar la idoneidad del profesional”, destacó.
Otro de los aspectos reformados se encuentra en el artículo 39. La cláusula señala que para ser profesora o profesor de las ciencias médicas, y ejercer la docencia en cualquiera de las universidades nacionales reconocidas y acreditadas por las instancias correspondientes, será indispensable estar inscrito como integrante del Colegio, o bien, autorizado por este.
Como consecuencia, se afecta directamente el ejercicio docente y también las disposiciones de los otros colegios profesionales del área de la salud. Entre ellos: Microbiología, Farmacia, Nutrición, Enfermería, Tecnologías en Salud y Salud Pública.
“El artículo 39 es una intromisión a los otros colegios profesionales y violenta la autonomía universitaria. No es posible pensar que un profesional ya incorporado a su colegio deba pedir autorización al Colegio de Médicos para ejercer como profesor. Es importante considerar que en la enseñanza de la medicina no solamente médicos fungen como profesores sino también otros profesionales en el campo de la salud” manifestó Marjorie Jiménez Castro, rectora a.i.
Finalmente, el artículo 40 prohíbe la superposición horaria que se creó con el objetivo de facilitar el desempeño simultáneo de cargos. Su eliminación ataca directamente la formación médica del país, debido a que casi la totalidad de los profesores de medicina también se desempeñan como médicos en diferentes hospitales públicos.
“La enseñanza de la medicina se hace a la cabecera del enfermo y a la par de los profesores. Es un proceso de aprendizaje que se desarrolla de manera conjunta. El estudiante debe ver la evolución de las enfermedades en su paciente y aprender a la par del tutor. No es solo una formación teórica, es ir al área clínica. A los estudiantes no se les puede enseñar solo con libros, requieren de práctica y médicos especializados que los guíen”, dijo el Dr. Carlos Alberto Fonseca Zamora, decano de la Facultad de Medicina.
La Propuesta de Ley se aprobó en segundo debate en la Comisión con Potestad Plena Primera. Los diputados prescindieron de la lectura de sus mociones finales y no se dio audiencia a personeros de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) ni de la Facultad de Medicina de la UCR.
Por los motivos expresados anteriormente, el 23 de abril la UCR solicitó al presidente de la República, Luis Guillermo Solís, el veto correspondiente a este proyecto de ley con el fin de proteger la salud de la población costarricense y garantizar que el país tenga atención médica de alta calidad.
Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR
La Comisión organizadora del Segundo Reencuentro (2018) por la Salud Comunitaria de Occidente, convocado por el Movimiento Salud Sin Paredes (MSSP-Región Occidente), la Comisión por la Defensa del Agua en la Zona Protectora El Chayote (CDA_ZPCh), Naranjo, el Comité por la Defensa y Fortalecimiento del Hospital San Francisco de Asís (CDF_HSFA) en Grecia, todos ellos en coordinación con el Frente Nacional por la Defensa de la Caja y la Seguridad Social (FRENASS), comunica los resultados del trabajo realizado en el Día Mundial de la Salud.
Desde enero de este año, aún en medio de dos rondas electorales y la celebración de la Semana Santa, se trabajó mucho en la organización previa y así se logró un evento ampliamente participativo, en la Casa de la Cultura de Naranjo, con 30 personas representantes de organizaciones de base popular comunitaria: Asadas, Juntas de Salud, Asociaciones de Desarrollo y Fuerzas Vivas, Organizaciones por los Derechos de Personas con Discapacidad, Estudiantes de Psicología Comunitaria-UCR y Educadores, Luchadores del 8N-APSE/UNDECA (8 Nov.2012 por la CCSS), procedentes de San Ramón, Naranjo, Grecia y San José, quienes, durante cinco horas de trabajo tipo taller, formularon nuevos ejes para orientar acciones e incidir en nuestras Comunidades y en el nuevo Gobierno a partir de 2018:
Luchas por el acceso y protección del agua. Especial pronunciamiento en solidaridad con las acciones que realiza la Federación de Asadas de la Zona Protectora del Chayote (FEDAZPRO), por lograr el pleno respaldo de la Municipalidad de Naranjo.
Accesibilidad e inclusión para personas con discapacidad y para la sociedad en su conjunto, brindando respaldo a la Red de organizaciones que trabajan en Occidente por la defensa y protección de sus derechos.
Modelo de salud, juntas de salud y estructura directiva de la CCSS, para garantizar la plena participación comunitaria y popular en todo el proceso de gestión de la salud integral de las personas y su ambiente, garantizando la incidencia en la toma de decisiones a todo nivel: comunal, cantonal, regional y nacional.
Avanzamos en la elaboración de líneas de acción para la articulación, la formación y la incidencia en esos tres grandes ejes.
Para el afinamiento de lo que será la Carta al nuevo Gobierno y su Ministro/a de Salud, quedamos de reencontrarnos nuevamente el sábado 7 de julio, en horas de la tarde, para aprobar el planteamiento que se impulsará.
RE_ENCUENTRO POPULAR POR LA SALUD COMUNITARIA DE OCCIDENTE
MSSP-San Ramón CDA_ZPCh-Naranjo CDF_HSFA- Grecia FRENASS
Su experiencia en Argentina le permitió adquirir el conocimiento necesario para subsanar una de las áreas médicas más incipientes en Costa Rica
La Dra. Araya realizó sus estudios de primaria y secundaria en la Escuela Laboratorio y en el Instituto Julio Acosta García respectivamente; ambas casas de enseñanza son entes públicos. Luego ingresó a la Universidad de Costa Rica para iniciar su pasión por la medicina. “Mi única posibilidad de estudiar medicina y una especialidad era en la UCR. Por suerte, tuve la bendición de entrar”, afirmó.- foto Karla Richmond, UCR.
Su nombre es Beatriz Araya Chacón, tiene 35 años, es residente en Oncología Quirúrgica de la Universidad de Costa Rica (UCR) y su preparación adicional en Argentina le ayudó a desarrollar un criterio médico innovador que hoy utiliza el Hospital San Juan de Dios (HSJD) para mejorar la reconstrucción facial de personas que, por tener cáncer de piel localizado en su rostro, deben ser operadas.
Pero su aporte no se detiene ahí. También trajo consigo nuevos conocimientos orientados a evitar amputaciones en pacientes, los cuales son ocasionados por sarcomas -tumores malignos en tejidos- ubicados en partes blandas del cuerpo humano.
Al preguntarle sobre su preparación, la Dra. Araya no tarda en responder que ella es el resultado de la educación pública, el esfuerzo y empeño realizado como estudiante, desde que empezó su especialidad en el 2012, se refleja en el promedio de sus calificaciones que por cinco años se mantuvo por encima de nueve.
Lo anterior motivó que la UCR la becara en el 2017 para realizar una rotación en el extranjero. El objetivo fue ampliar su formación en cáncer de piel, una enfermedad cuyo nivel de tratamiento aún se encuentra débil en Costa Rica. Según la Dra. Araya, tan solo en el HSJD anualmente se atiende a 129 pacientes, cada uno recibe 2,5 procedimientos en promedio solo en esta enfermedad.
Así inició lo que ella describe como una experiencia llena de expectativas pero también de temores. La joven especialista realizó seis meses de residencia en el Hospital Roffo en Buenos Aires, uno de los más prestigiosos de la región, y bajo la supervisión del Dr. Abel González, reconocido médico quien se formó con el renombrado Dr. Mohs, creador de la técnica estándar de cuidado para el cáncer de piel en el mundo.
La Dra. Araya relató cómo vive, siente y crece un médico, la importancia de la formación constante y los valores como elementos claves a fin de lograr el ejercicio humanizado, principalmente, ante una enfermedad que se caracteriza por generar constante dolor tanto a enfermos como a sus familias.
–¿Qué la motivó a movilizarse y tener una formación adicional en el campo de la oncología quirúrgica?
–Beatriz Araya Chacón: «El tema que a mí me gusta es el cáncer de piel y partes blandas. Este ha sido un área débil en Costa Rica porque no hay nadie especializado en el país desde el área de la oncología quirúrgica. Entonces busqué un lugar donde poder ir y que tuviera un servicio conformado en esa área. Argentina fue el país que escogí.
Y bueno, todo inició desde que ingresé al Hospital San Juan de Dios, primero a Cirugía General en el año 2012. Solo en el Servicio de Oncología Quirúrgica hay más de once médicos asistentes especialistas. Cada uno, además de ser especialista en Oncología Quirúrgica, tiene una sub-especialidad en algún área.
Cuando uno ingresa a la residencia le meten esa espinita de que no es suficiente quedarse con lo que aprendemos aquí, que hay que leer todos los días, salir de este país y ver cómo se hacen las cosas en otra parte. Esta experiencia nos abre la mente para entender que el conocimiento en medicina cambia todos los días.
Esa fue la motivación que recibí y decidí buscar cómo irme a rotar en algo que fuera provechoso y que beneficiara a mis pacientes, al Servicio de Oncología del HSJD y al país en general. Después de venir de Argentina me di cuenta que muchos de los casos, los cuales antes eran imposibles de resolver, ahora les encuentro soluciones alternativas».
–¿Cuáles son esas soluciones que usted menciona y que actualmente están aportando a mejorar la medicina nacional?
–BAC: «Los principales aprendizajes estuvieron orientados a la reconstrucción facial en los pacientes con cáncer de piel en la cara y el abordaje de sarcomas.
Algunas veces, como parte del tratamiento y de acuerdo al paciente, se hace una cirugía con la función de eliminar el cáncer. Al mismo tiempo, se reconstruye la cara con la intención de que la cicatriz no se note y que sea estéticamente aceptable, siempre de la mano con los principios oncológicos. Esto es muy valioso a nivel psicológico para el paciente porque la cara es su forma de presentación.
En cuanto a los sarcomas, lo más importante está en hacer todo lo posible para evitar amputaciones, que es lo que en casos muy específicos se lleva a cabo. Es ahí cuando podemos buscar otras soluciones y que la persona logre conservar una parte importante de su cuerpo».
–¿Cómo fue su experiencia en el hospital Roffo en Buenos Aires y los retos al momento de enfrentar casos clínicos?
–BAC: «En Argentina me fue muy bien. Antes de irme, dos médicos de mi servicio, que ya conocían al especialista con el que tenía que rotar, me decían que tuviera cuidado porque era un profesional estricto. Era una persona rigurosa, pero hay que reconocer que es un verdadero genio.
Se suponía que yo estaría bajo sus enseñanzas solo tres meses, pero a petición suya me quedé con él todo el tiempo que estuve en el Hospital Roffo. Fue todo un honor.
En esa experiencia se aprende que no hay que asustarse ni dejar que el temor nos paralice, solo hay que hacer las cosas bien, cumplir con lo que le toca y hacer lo mejor posible. Tampoco hay que pensar que otros países son mejores que Costa Rica.
Algunos de mis compañeros en Argentina nunca habían puesto una vía central -sonda que entra en una vena y termina en el corazón o en una vena de mayor tamaño- porque no habían tenido la oportunidad. Nosotros en Costa Rica tenemos el privilegio de recibir una formación excelente en la UCR».
–Al salir al extranjero y tener esa experiencia, ¿cómo describiría la formación proporcionada en Costa Rica?
–BAC: «La Caja Costarricense del Seguro Social es vital. La institución nos facilita el espacio físico, los materiales, la tecnología y, lo más importante, los pacientes. Esto nos permite realizar la práctica clínica con una responsabilidad compartida, lo que significa que al atender un paciente, siempre va a haber alguien que nos respalde, enseñe y ayude en todo lo que se necesite.
Eso es súper importante y no es así en todos los países. Cuando me fui a Argentina saqué un record quirúrgico como parte de lo que me solicitaban y me di cuenta que había hecho más de 1.200 procedimientos como cirujana principal. La práctica permite desarrollar la motora fina y eso se nota. Mi jefe en Argentina me lo reconocía todo el tiempo».
–El hospital Roffo en Buenos Aires es público y en Costa Rica también labora en un hospital público, ¿qué comparaciones podría hacer en relación con ambos sistemas públicos de salud?
–BAC: «Me impresionaba ver que las distancias en Argentina son enormes. Los pacientes viajaban 400 kilómetros para un control oncológico.
También fue sorprendente que a los pacientes se les daba un papel después de cada procedimiento, en el cual se les indicaba que en la próxima cita debía traer gasas y microporo. Así se generaba un banco de materiales para los pacientes que no tenían. Si alguno necesitaba una acetaminofén, se compraba en la farmacia del frente. En Costa Rica solo hay que hacer fila en la farmacia del hospital.
Otro tema sensible era que a algunos de mis compañeros no se les pagaba. La situación del país es tan difícil, que los médicos trabajan como residentes de día y en las tardes hacen guardias en otros hospitales con el objetivo de mantenerse mientras concluyen la especialidad.
Realmente debemos reconocer que somos afortunados y que esas situaciones no pasan usualmente en nuestro medio».
–¿Qué mensaje le daría a un estudiante que aspire a una especialización o esté en este proceso de formación?
–BAC: «Al principio, el proceso de adaptación a una dinámica laboral y académica resulta todo un reto personal y familiar, porque es una nueva etapa de la vida que cambia por completo.
En el hospital hay que aprender a vivir; al principio pasamos más tiempo ahí que en nuestra propia casa. De hecho, por esa razón se nos llama residentes, de ahí salió el nombre.
Además, hay que trabajar mucho y llegar a la casa a estudiar. El conocimiento no solo se adquiere con la práctica, es necesario respaldar la práctica con teoría y aprobar los exámenes. Hay que preparar clases y las otras responsabilidades de un estudiante.
Invito a los estudiantes a que aprovechen todas las ventajas que da la residencia, profesores, especialistas, infraestructura, tecnología, pacientes y oportunidades. También, los animo a buscar cómo salir de Costa Rica para valorar más claramente todo lo que tenemos aquí y para actualizarse, aprender cosas nuevas y así fortalecer nuestra red de salud que, como sabemos, es una de las mejores de América Latina».
Capacitación se dio a través del Programa de Posgrado en Ciencias Biomédicas de la UCR
El cáncer involucra múltiples procesos en su inicio y durante la enfermedad; algunos de ellos son alteraciones en el ciclo celular. Conocer esto ha permitido un abordaje más amplio, mismo que se profundizó en el curso. – foto Anel Kenjekeeva, UCR.
Los cambios que experimenta el microambiente tumoral, compuesto por un diverso grupo de moléculas y poblaciones celulares, hace que la biología del cáncer sea difícil de entender. Esto ha provocado que, a pesar de los diversos avances en medicamentos y de abordaje terapéutico, algunos pacientes no logren responder favorablemente al tratamiento.
Dicha naturaleza multifactorial y compleja de la enfermedad también contribuye a que se generen vacíos en los profesionales de salud. Como consecuencia, los especialistas encargados de tratar la complicación muchas veces carecen de las bases biológicas necesarias a fin de afrontar con éxito un trastorno que desde su comienzo se caracteriza por la constante evolución.
Por esa razón, el Programa de Posgrado en Ciencias Biomédicas, la Escuela de Medicina y el Centro de Investigación en Estructuras (Ciemic) de la Universidad de Costa Rica (UCR) se unieron con el propósito de llevar a cabo el curso “Aspectos Básicos de la Biología y la Bioquímica del Cáncer”.
El objetivo fue fortalecer en profesionales y estudiantes del área de salud sus conocimientos en biología tumoral, los cuales son esenciales para lograr un mejor manejo y tratamiento en pacientes oncológicos. De igual forma, abre las puertas en el desarrollo de nuevas opciones terapéuticas orientadas a minimizar los efectos secundarios que la quimioterapia prolongada ocasiona en el paciente, así como promover la creación de laboratorios y servicios de biología molecular de vanguardia.
En primera fila, de izquierda a derecha, el Dr. Warner Alpízar, coordinador del curso, y la Dra. Elvira Salas, directora del Programa de Posgrado en Ciencias Biomédicas. Ambos dejaron claro que la medicina debe evolucionar y la UCR, desde su función académica, está llamada a contribuir al mejoramiento continuo de la salud.
De acuerdo con el Dr. Warner Alpízar Alpízar, coordinador del curso, la capacitación proporcionada es vital para la salud pública nacional ante una enfermedad que tan solo en el 2015 contabilizó 17.5 millones de casos y cerca de 8.7 millones de muertes en el mundo.
En Costa Rica, el país registró 10.578 nuevas apariciones y 4.605 fallecimientos según los últimos datos del Registro Nacional de Tumores. Dicho panorama hace que el esfuerzo realizado por la UCR sea clave en subsanar una de las áreas de mayor necesidad y urgencia en la medicina costarricense.
“La medicina moderna en cáncer está muy ligada a la parte biológica, bioquímica y genética. Lo que pasa es que muchos profesionales que trabajan en este campo no tienen una base sólida y teórica, por lo que no explotan sus habilidades en su máxima capacidad. El propósito entonces es entrenar a quienes aplicarán ese conocimiento en la práctica clínica en beneficio de los pacientes y también innovar. Los especialistas, al conocer mejor la base biológica del cáncer, podrán justificar mejor el porqué hay que incentivar tratamientos innovadores en Costa Rica, por ejemplo”, señaló Alpízar.
En total, 65 participantes se capacitaron en 20 temas especializados impartidos por prestigiosos expertos del área. Las temáticas se enfocaron en la comprensión y el análisis de los procesos implicados en el inicio, el desarrollo y la progresión del trastorno, de la mano de otra serie de aspectos bioquímicos, genéticos, celulares, moleculares e histológicos.
Nuevos estudios UCR
Cada persona posee perfiles genéticos distintos. Según sea ese perfil, un fármaco puede ser asimilado con gran facilidad por el organismo o, al contrario, provocar resistencia a la terapia y hasta desencadenar un efecto tóxico.
Al tener el conocimiento básico sobre la biología tumoral y un laboratorio acondicionado, es posible analizar a los pacientes de manera personalizada e identificar quienes podrían responder positivamente a un tratamiento en específico, lo cual ayudaría a incrementar el bienestar integral de la persona.
Uno de los expositores fue el Dr. Steve Quirós, quien explicó los mecanismos celulares de resistencia a la quimioterapia. – foto Anel Kenjekeeva, UCR.
En ese campo la UCR se preocupa por brindar un aporte fundamental a través del Centro de Investigación en Hematología y Trastornos Afines (Cihata-UCR), encargado de la investigación clínica aplicada en genética molecular y diagnóstico bioquímico, que pronto realizará investigación en enfermedades complejas.
El primer estudio se enfocará en el cáncer de mama, por ser la primera causa de muerte en mujeres, en comparación con otros tipos de cáncer. Posteriormente, se trabajará en el análisis de la cardiopatía asociada con la muerte súbita, en la cual los pacientes tienen un corazón más grande que les impide un correcto funcionamiento de su organismo.
El Dr. Alpízar afirmó que en ese aspecto también podría entrar en un futuro cercano a la farmacogenómica, un área cuya función es estudiar el perfil de expresión de las personas y su efecto en la metabolización de los fármacos. Su finalidad es que el paciente alcance una mejor absorción del medicamento que podría no darse si hay presencia de alteraciones genéticas.
“La farmacogenómica es un campo que el país no está usando. Hoy sabemos que hay una serie de genes que presentan variantes de una persona a otra; es decir, pequeños cambios a nivel genético que ocasionan que una persona reaccione favorablemente o no lo haga del todo. Con la información obtenida se ajustan las dosis, con base en el tipo de metabolización individual de cada organismo”, manifestó el Dr. Alpízar.
La capacitación tuvo una duración de 33 horas distribuidas durante los meses de enero, febrero y marzo del 2018. Además, fue declarada como de interés institucional por la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS)y recertificado por el Colegio de Médicos. Este es el cuarto curso que se imparte desde que comenzó la iniciativa en el 2014.
Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR
Padecimientos afectan a casi el 22% de la población costarricense y su costo en salud podría rivalizar en un futuro cercano con los recursos de pensiones
El 70,6% de los pacientes crónicos vive en zonas urbanas. En cuanto a la edad promedio de inicio, esta se da a partir de los 54 años y el grupo más predispuesto a padecerlas son las mujeres. Casi 3 de cada 10 pacientes crónicos son mujeres con hipertensión, en cambio, solo 1 de cada 6 son hombres tienen la enfermedad. -Imágenes con fines ilustrativos-.
De las ocho enfermedades crónicas de mayor impacto en Costa Rica, la depresión y la diabetes son las que tienen la más alta incidencia en personas que viven en pobreza y pobreza extrema. Este dato, que se desprende de la encuesta Nacional de Salud del 2006, es una cifra que ha variado poco al día de hoy.
Así se explicó durante el Foro “Soluciones Innovadoras ante el impacto de las enfermedades crónicas en Costa Rica”, realizado por la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica (UCR) durante el mes de febrero.
La exposición estuvo a cargo del Dr. José Francisco Pacheco, consultor de Economía de la Salud, el cual afirmó que en el 2006 cerca del 22% de la población costarricense tuvo algún tipo de enfermedad crónica. Si ese porcentaje se adapta al 2017, se calcula que más de 1 100 000 personas se han visto afectadas por dichas complicaciones.
¿El grupo de mayor incidencia? Las mujeres, quienes acaparan el 61,5% del total de los casos reportados por esas enfermedades.
De acuerdo con el Dr. Pacheco, entre los padecimientos más comunes están la migraña, el asma, la bronquitis, el colesterol elevado, la depresión, la diabetes y la hipertensión. Aunque esta última abarca casi la mitad de la población crónica, la depresión y la diabetes son las condiciones que más destacan por afligir a los grupos de menores ingresos, encabezados principalmente por la población femenina.
De todos los registros, la depresión y la diabetes afectaron al 78.3% y al 53% de las mujeres respectivamente.
“El Informe Mundial de la Diabetes del 2016 elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), mostró que los grupos más pobres de la sociedad, sobre todo las mujeres, suelen tener menos tiempo y recursos para participar en actividades de recreo. Así, al estar la actividad física relacionada con la obesidad y la diabetes mellitus, es de esperar que si las mujeres presentan una actividad física insuficiente, presenten también mayor prevalencia a esas enfermedades”, señaló la Dra. Victoria Hall Ramírez, vicedecana de la Facultad de Farmacia de la UCR.
Por otro lado, la migraña, la hipertensión y la artrosis también sobresalen y, nuevamente, dentro del grupo femenino. La única diferencia es que las personas que más padecen estas condiciones suelen pertenecer a niveles económicos que van de un estrato medio a un estrato alto.
“Ahora bien, ¿qué pasa con los hombres? Bueno, no es que los hombres gocemos de mejor salud, sino que podría darse que a algunos grupos no se les han detectado aún sus condiciones crónicas”, aclaró el Dr. Pacheco.
Consulte las enfermedades crónicas de acuerdo con la condición social
Un paciente con algún tipo de patología crónica requiere, en promedio, 20 minutos para ser atendido en una cita médica. Para aquellos que poseen depresión, el período en algunas ocasiones es mayor debido al abordaje psicológico que se debe llevar a cabo.
A lo anterior se le deben agregar las visitas al centro médico. El número de consultas de personas con edades superiores a los 50 años es seis veces mayor en comparación con los de 20 y 30 años, situación que responde a los casos crónicos diagnosticados en ambos rangos de edad.
Así mismo, no se debe olvidar el consumo de medicamentos. Cerca del 80% de estos pacientes crónicos obtienen sus fármacos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), en comparación con los pacientes no crónicos que conforman el 64.1%.
Esa situación plantea que los recursos disponibles del sistema de salud posiblemente sean insuficientes en un futuro cercano, lo cual, según el especialista, sugiere discutir sobre nuevos mecanismos de financiamiento.
Las últimas estadísticas reflejan que el 81,2% de los pacientes no crónicos ha tenido un estado de salud bueno o muy bueno. En cambio, el 93,2% de los pacientes crónicos ha tenido alguna enfermedad en los pasados 12 meses y, por lo tanto, ha requerido un mayor uso de los servicios de salud.
El Dr. Pacheco comentó que al formularse una política financiera, se pone especial énfasis en la incidencia de los padecimientos por grupo de edad. Por el momento, el asma está más presente en niños y adolescentes entre los 0 y los 19 años, mientras que para los adultos de 20 a 39 años la enfermedad que predomina es el dolor de cabeza. En cuanto a la hipertensión, su prevalencia inicia a partir de los 40 años.
“¿Cómo influyen esos datos? La gente con más de 60 años tiene tasas superiores al 50% y 55% de prevalencia en enfermedades crónicas. Distinto al caso de los menores de edad, con tasas bajas y concentradas en una o dos situaciones específicas. Esto es fundamental entenderlo porque la tasa de incidencia se multiplica casi que por 10 entre el primer y el segundo grupo de edad mencionado. ¿Qué quiere decir esto? Que las personas de mayor edad van a requerir más los servicios de salud”, abordó el Dr. Pacheco.
Tampoco se debe olvidar el cambio en la pirámide poblacional. El especialista rescató que se prevé un mayor peso de atención en poblaciones de mayor edad. Si a esto le sumamos la circunstancia actual de las pensiones, el financiamiento del sistema de salud rivalizaría en un futuro cercano con los recursos de pensiones.
Mucho por hacer
Una de las acciones más importantes es aumentar el rol de la prevención y la promoción. El experto explicó que uno de cada tres no se chequeó los niveles de colesterol y de hipertensión. De igual forma, uno de cada cuatro no revisó su presión arterial.
Además, se deben incluir estrategias modernas de cuidado integral, poner atención a la salud mental, establecer un rol de la planificación por resultados y nuevas estrategias de financiamiento para los pacientes crónicos.
El Dr. Pacheco manifestó que en algunos momentos, incluso, se ha llegado a valorar la idea de que el primer nivel de atención se financie con impuestos, mientras los servicios de especialistas, diagnósticos y hospitalizaciones sean con las cotizaciones.
“La presión demográfica es fuerte. La pirámide se va a ir concentrando en una población de mayor edad que, además, tiene las más altas tasas de incidencia. Entonces, se concentran muchas situaciones y eso genera presiones que a futuro obligarán a encontrar otras rutas de financiamiento y de gestión. Cuando hablo de gestión, no es solamente de dónde voy a obtener más dinero, sino cuáles son los mecanismos para usar ese dinero de forma eficiente”, concluyó.
Centro será usado para entrenamiento de estudiantes y profesionales de salud. Además, podrá ser utilizado para brindar atención inmediata ante casos de emergencia nacional
Pie de foto: La simulación clínica no solo minimiza el riesgo de que las personas atendidas sufran eventos adversos durante el proceso de cuido, sino que también reduce los gastos de la seguridad social.- foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Por primera vez en toda Latinoamérica, un centro altamente especializado será capaz de trasladarse a zonas rurales y urbanas con el propósito de aumentar la excelencia de los procedimientos clínicos que realizan profesionales de salud a nivel nacional.
Se trata del Centro de Simulación Móvil-UCR, a cargo de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Costa Rica (UCR), el cual permitirá que tanto estudiantes como enfermeros ya titulados, así como otros expertos dedicados a la atención de pacientes, practiquen diversos tipos de procedimientos clínicos de importante complejidad en modelos humanos antes de intervenir a una persona real.
El objetivo es que los participantes fortalezcan aún más sus habilidades en un espacio controlado de alta tecnología, en donde podrán diseñar y rectificar los pasos a seguir en casos difíciles. Esto dará la posibilidad de reducir considerablemente el riesgo de que un paciente reciba un mal procedimiento.
De acuerdo con Seidy Mora Quirós, coordinadora del Centro de Simulación en Salud (CESISA-UCR), la simulación clínica se ha convertido en una estrategia metodológica indispensable para garantizar la seguridad del paciente, así como avalar la calidad de los procesos de aprendizaje. En este aspecto, la UCR se ha caracterizado por ser pionera y líder en el país.
Ahora, mediante el Centro de Simulación Móvil, la Escuela de Enfermería de la UCR fortalece nuevamente su compromiso con Costa Rica, al brindar capacitaciones con respaldo internacional que beneficiarán la salud de la población.
Pero ese no será su único aporte, ya que el Centro también podrá responder ante casos de emergencia nacional, específicamente en la selección y atención inmediata de pacientes, y hasta en la realización de cirugías menores que sean vitales en el momento de la urgencia.
“Desde hace 12 años, la Escuela de Enfermería de la UCR ha logrado incorporar tecnología de vanguardia en este moderno método de enseñanza, el cual finalmente beneficiará al país cuando estos estudiantes, ya profesionales, ejerzan su profesión de manera humanitaria. El Centro nos va a permitir seguir avanzado con proyectos de docencia, de servicios a instituciones de salud y de proyección a la comunidad, con la cooperación de una de las instituciones de mayor prestigio a nivel mundial como lo es Penn State Health Clinical Simulation Center”, afirmó Mora.
El Dr. Henning Jensen Pennington da por inaugurado el Centro de Simulación Móvil, en compañía de la directora de la Escuela de Enfermería, Ligia Murillo Castro; la coordinadora del CESISA-UCR, Seidy Mora Quirós y expertos internacionales de Penn State University. – foto Anel Kenjekeeva, UCR.
Los involucrados podrán poner en práctica cerca de 72 procedimientos clínicos con sus respectivas guías basadas en evidencia científica. Entre estos podemos citar: colocación de diferentes tipos de sondas, aplicación de inyectables por diferentes vías y diversos tipos de curaciones, entre otros. De igual forma, recibirán entrenamiento en Soporte Vital Básico, Soporte Vital Cardiovascular Avanzado y Soporte Avanzado Pediátrico cuando lo requieran.
Otra de las contribuciones que proporcionará el Centro de Simulación Móvil UCR, será ampliar la enseñanza en diferentes escenarios propios del sistema de salud, con el propósito de que los involucrados sean capaces de responder a entornos cambiantes y acordes con las nuevas necesidades que requiere Costa Rica. Entre esos escenarios se destacan el de parto, el de comunicación y el de toma de decisiones en situaciones del primer nivel de atención.
“Nuestro sueño siempre ha sido realizar escenarios que evidencien lo que promulgamos, la multi, la inter y la transdisciplinariedad, como debe ser en el escenario real, en el cual ninguna disciplina actúa sola al brindar cuidado. La simulación ha evolucionado en las últimas décadas en beneficio de la humanidad y nosotros también”, afirmó Ligia Murillo Castro, directora de la Escuela de Enfermería.
Así es como luce el Centro de Simulación Móvil, que es parte del CESISA UCR, catalogado actualmente como Centro de Entrenamiento Internacional por la American Heart Association (AHA), lo que respalda su calidad a nivel mundial. – foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Con la nueva unidad se da por concretada una etapa de madurez académica. El rector de la Universidad de Costa Rica, el Dr. Henning Jensen Pennington, manifestó que el Centro será clave para alcanzar una formación más eficiente, provechosa y retadora, a través de una innovadora estrategia pedagógica apoyada en la tecnología, un campo en que la UCR confía y se promueve firmemente.
“La UCR crece con cada proyecto como este, porque nuestros estudiantes crecen al ofrecerles las mejores herramientas para su aprendizaje, de la mano con la guía de docentes capacitados y sensibles ante los intereses de las nuevas generaciones. En nosotros recae la responsabilidad de formar con rigor, disciplina y humildad, pero especialmente con el ejemplo”, indicó.
El Centro de Simulación Móvil posee dos habitaciones de simulación y una sala de control totalmente equipada. Así mismo, incluye un simulador de paciente de vanguardia y un moderno espacio de aprendizaje de primer mundo llamada Learning Space Go. La inversión en esta nueva unidad fue cercana a los $589.000.
El primer lugar al que llegará el Centro de Simulación Móvil será la Sede de Occidente, ubicada en San Ramón de Alajuela, ya que este es el otro lugar donde la UCR imparte la carrera de Enfermería. Después viajará a los lugares o centros hospitalarios que soliciten el servicio.
Jenniffer Jiménez Córdoba
Periodista Oficina de Divulgación e Información, UCR
Proyecto de Ley plantea adquirir medicamentos de alto impacto financiero mediante fondo solidario
La cotización media del seguro de salud, promedio de junio del 2017, es de ₡78,333 mensuales. «¿Hasta qué punto podemos llegar a ser solidarios en un sistema donde puede llegar el día en que, cuando necesite una acetaminofén, no me la den?», afirmó el Dr. Chaves.
El Agalsidasa beta es un medicamento indicado para el reemplazo enzimático en la Enfermedad de Fabry, un padecimiento que causa el daño renal progresivo, así como ataques cardíacos y cerebrales por citar algunos efectos.
Al día de hoy, tres pacientes han recibido dicho tratamiento con un costo anual de $239.089 cada uno. Si se incorpora el resto de las enfermedades que requieren un tratamiento especial, “el 27% del presupuesto de medicamentos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) está en menos de 10.000 pacientes”.
Así lo afirmó el Dr. Albin Chaves, director de Farmacoepidemiología de la Caja en el marco del Foro: “Soluciones Innovadoras ante el impacto de las enfermedades crónicas en Costa Rica”, realizado por la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica (UCR).
Durante su presentación, el Dr. Chaves expuso la importancia del proyecto: “Ley para la Adquisición solidaria de medicamentos de alto impacto financiero para la CCSS». Esta iniciativa busca fuentes alternativas orientadas a sufragar el gasto de los fármacos de costo elevado, los cuales actualmente constituyen un nuevo desafío para la sostenibilidad financiera de la seguridad social del país.
De acuerdo con el especialista, solo en el 2015 los fármacos no LOM, considerados como aquellos que no están dentro de la Lista Oficial de Medicamentos (LOM), correspondió a un monto cercano a los $37.021 millones.
A esa cantidad hay que agregarle los medicamentos esenciales. Se calcula que cada paciente que ingresa al sistema de seguridad social recibe en promedio más de 12 medicamentos. En el caso de una consulta ambulatoria se prevé que se reciben más de cinco fármacos y en consulta de emergencia cerca de 2,1.
Si las cifras anteriores se multiplican por el número de consultas que la CCSS atiende anualmente, del total del gasto en salud cerca del 7% corresponde a medicamentos. En el 2017, ese número correspondió a $198.378 millones.
Fuente: Gerencia Financiera, Dirección de Presupuesto CCSS. Del período (2006) al último período registrado (2016) hubo un incremento de 244% solo en fármacos para tratamientos especiales.Fuente: Gerencia Financiera, Dirección de Presupuesto CCSS. En el gráfico se explica que los medicamentos NO LOM (no incorporados en la Lista Oficial de Medicamentos) supera el crecimiento de los medicamentos que sí se encuentran en la Lista Oficial.
“Sobre el total del gasto de medicamentos, el monto destinado a fármacos no LOM es superior a un 13,2%. Es ahí donde se viene a preguntar hasta dónde el sistema va a soportar. La CCSS ha logrado sostener los gastos mediante un modelo solidario de financiamiento tripartito: patronos, trabajadores y estado. Sin embargo, es una situación que hay que ponerle atención en un futuro próximo”, afirmó el Dr. Chaves.
El experto detalló que si no fuera por la seguridad social, un costarricense que presente una patología compleja y requiera de estos fármacos de alto valor financiero, tendría que trabajar hasta 20 horas diarias. Esto, si ganara el salario mínimo, con el fin de acceder al tratamiento anualmente.
“Es aquí cuando se ve la solidaridad del sistema pero, para seguir garantizando el derecho y el acceso a los medicamentos de los ciudadanos que así lo precisan, es necesario buscar nuevas fuentes que permitan enfrentar los gastos”, afirmó Chaves.
Las enfermedades crónicas poseen un porcentaje muy alto como causas de muerte en nuestro país. “Parte del compromiso UCR con Costa Rica es aportar a las políticas de salud, tratar de unir esfuerzos y compartir experiencias con otros países a fin de crear estrategias que mejoren nuestro sistema de salud. Estamos orgullos de lo que tenemos, por eso hay que fortalecerlo y la academia es un espacio propicio”, afirmó la decana de la Facultad de Farmacia, la Dra. Liditette Fonseca González.
Desafío latente
El decreto de medicamentos esenciales que tiene Costa Rica data desde 1982 y su objetivo es resolver las necesidades de salud presentes en la mayoría de la población. Por esa razón, se seleccionan los fármacos más requeridos en el país con base en criterios epidemiológicos, clínicos, farmacológicos y de sustentabilidad.
En casos excepcionales, cuyos medicamentos no están disponibles para pacientes en condiciones complejas, la CCSS pone a disposición un formulario terapéutico abierto. En este documento el médico debe justificar, con medicina basada en la evidencia, el por qué ese fármaco representaría un beneficio para el paciente.
El Dr. Chaves manifestó que solo en el 2016 el Comité Central de Farmacoterapia avaló el 54% de las peticiones. Sin embargo, los últimos datos también señalan que las solicitudes por formulario terapéutico abierto aumentan cada vez más.
“La política de medicamentos esenciales ha permitido tratar a más de un millón de pacientes hipertensos, quienes representan el 1,93% del presupuesto de medicamentos, y a 258.000 pacientes diabéticos con el 3,30%. Estos logros se han alcanzado con el 7,5% del presupuesto de salud a la inversión en medicamentos. Pero los fármacos de muy alto costo de adquisición, como en la enfermedad de Pompe, son casi $900.000 en dos pacientes. Por eso hablamos del índice de solidaridad, ¿hasta dónde se puede costear de manera solidaria sin afectar el derecho a la salud de los demás?”, afirmó.
LAS PRINCIPALES ENFERMEDADES QUE REQUIEREN MEDICAMENTOS DE ALTO IMPACTO FINANCIERO, CON BASE EN INFORMACIÓN DE LA CCSS, SON: HEMOFILIA, CÁNCER DE MAMA, LEUCEMIA MIELOIDE CRÓNICA, LINFOMAS, ARTRITIS REUMATOIDE Y ESCLEROSIS MÚLTIPLE. TAMBIÉN HAY OTROS PADECIMIENTOS COMO EL CÁNCER RENAL DE CÉLULAS CLARAS, EL CÁNCER DE PRÓSTATA, EL MELANOMA, LA ENFERMEDAD DE FABRY Y LA ENFERMEDAD DE GAUCHER.
Soluciones
Una de las propuestas que se plantea, es generar un incremento en el impuesto específico a las bebidas no alcohólicas, como a las gaseosas y sus concentrados, así como otras bebidas líquidas envasadas excepto el agua.
En el caso de las gaseosas se estima un aumento de ₡5,5 y para las otras bebidas líquidas un incremento de ₡4,1. De acuerdo con Chaves, esto podría generar un ingreso a la CCSS de ₡10.000 millones.
“Se valora que el aumento del precio en promedio sea de un 2%. Por lo tanto, se espera que no afecte ni los niveles de consumo de estas bebidas, ni la producción de estas y, por ende, tampoco las fuentes de trabajo en esta industria. El objetivo final de la Ley es adquirir de manera solidaria medicamentos de alto impacto económico, a fin de fortalecer la labor de la CCSS en cuanto a seguir garantizando el acceso a los medicamentos”, afirmó.
El proyecto de ley también procura brindar tratamiento a enfermedades de baja prevalencia, así como fortalecer los programas de vacunación. Actualmente, la idea está en discusión en la Asamblea Legislativa.
Curso tuvo el respaldo de una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos en materia de simulación clínica
Escuela de Enfermería de la UCR crea alianzas estratégicas y convenios con instituciones prestigiosas como el Learning Assessment Center, de la Universidad Estatal de Michigan. Fotografía: estudiante de enfermería en la Universidad de Costa Rica.
La calidad que la Escuela de Enfermería de la Universidad de Costa Rica (UCR) alcanzó en los últimos 100 años, hoy le permite contar con el respaldo de una de las universidades más prestigiosas de los Estados Unidos en materia de simulación clínica: la Universidad Estatal de Pensilvania (PennState). Por esa razón, enfermeros y enfermeras de Uruguay viajaron cerca de siete horas para llegar a Costa Rica y capacitarse en este campo.
Desde el 2017, la UCR cuenta con tres docentes certificadas por esa institución extranjera, la cual es una de las encargadas de acreditar la excelencia de los instructores que imparten los cursos de simulación clínica a nivel mundial.
Las docentes de la UCR certificadas en esa ocasión fueron Hanna Sanabria Barahona, Priscilla Carmiol Rodríguez y Seidy Mora Quirós. Ellas, junto con cuatro profesionales de PennState Health Hershey Medical Center, Lidys Rivera, Cheyenne «Cassie» Sonntag, Héctor López y David Rodgers, desarrollaron el II Curso Latinoamericano de Instructores en Simulación Clínica que se llevó a cabo del 6 al 9 de febrero en la UCR.
El curso estuvo orientado a fortalecer las habilidades de enseñanza de los profesores, a fin de que sus estudiantes de Enfermería, y otros alumnos relacionados con el área de salud, reciban un aprendizaje de simulación efectivo y sean capaces de desarrollar capacidades técnicas, destrezas de comunicación y juicio crítico en modelos humanos antes de atender a un paciente real.
De acuerdo con Seidy Mora Quirós, coordinadora del Centro de Simulación en Salud (CESISA-UCR), la simulación clínica se ha convertido en una estrategia metodológica indispensable para garantizar la seguridad del paciente, así como avalar la calidad de los procesos de aprendizaje. En este aspecto, la UCR se ha caracterizado por ser pionera y líder en el país.
“La simulación clínica no es sinónimo de simuladores de alta tecnología o tener infraestructura, es indispensable contar con el conocimiento de estrategias pedagógicas para poder alcanzar los objetivos planteados en el desarrollo de habilidades, destrezas y juicio, con el propósito de disminuir los márgenes de error en el desempeño profesional”, mencionó Seidy Mora.- foto Anel Kenjekeeva, UCR.
“Desde hace 12 años, la Escuela de Enfermería de la Universidad de Costa Rica se ha preocupado por impulsar la calidad académica y gestionar pasantías en diferentes centros de simulación de renombre internacional. Adicional a esto, nuestra unidad académica ha logrado incorporar la alta tecnología existente en este moderno método de enseñanza, el cual finalmente beneficiará al país cuando estos estudiantes, ya profesionales, ejerzan su profesión de manera humanitaria” afirmó Mora.
En total se capacitaron 31 profesionales costarricenses y uruguayos. El curso abordó temáticas teórico-prácticas enfocadas en resolver casos de simulación apegadas a la realidad. Así mismo, se incentivó el trabajo en equipo, estrategias pedagógicas, teorías educativas y nuevas técnicas de simulación.
Esfuerzo por el bienestar
“Primum non nocere”, escrito en latín, significa no hacer daño y es el principio que la enseñanza basada en simulación busca lograr.
Héctor López, especialista de la Escuela de Medicina de PennState, dejó claro en su discurso que la simulación es un puente clave entre el aula y las experiencias clínicas, elementos esenciales para minimizar el riesgo de que los pacientes sufran eventos adversos durante el proceso de atención.
“Nuestros estudiantes crecen cuando les ofrecemos las mejores herramientas para su aprendizaje, y la guía de docentes capacitados y sensibles ante los intereses de las nuevas generaciones. En nosotros recae la responsabilidad de formarlos con rigor, humildad, disciplina y dulzura, pero especialmente con el ejemplo” señaló el rector Henning Jensen Pennington.- foto Anel Kenjekeeva, UCR.
“Nuestra misión nos trajo a Costa Rica. Nuestra meta es desarrollar expertos locales e independientes para que puedan proveer y crear sus propios programas educativos en América Latina. La enseñanza basada en simulación es el medio por el que formamos profesionales con conocimientos, habilidades y actitudes. Esperamos que estos cursos beneficien a los pacientes, quienes al final serán atendidos por nuestros alumnos”, manifestó.
Pero la simulación clínica no solo logra evitar que una persona reciba un mal procedimiento, sino también reduce el costo de salud. Mediante este proceso, se da la posibilidad de diseñar y rectificar los pasos a seguir en casos clínicos, inclusive, aquellos que son altamente complejos.
El CESISA-UCR en los últimos dos años (2015-2016), ha logrado desarrollar las habilidades técnicas y no técnicas de 2.182 estudiantes de Enfermería, de la mano con la implementación de aproximadamente aproximadamente 72 procedimientos clínicos. A través de estas prácticas, los estudiantes aprenden en un espacio controlado hasta alcanzar la excelencia.
Mejora permanente
Por su parte, Ligia Murillo Castro, directora de la Escuela de Enfermería, en su presentación abordó las acciones que la UCR ha realizado por el bienestar del país desde este campo específico de la salud. Entre ellos, se destacan nuevos avances en infraestructura, recursos de vanguardia tecnológica y planes de estudio actualizados.
“Sin el gran apoyo de las autoridades universitarias, ninguno de estos logros hubiese sido posible”, indicó Ligia Murillo.
Algunas de esas acciones contempla el inicio de la construcción del nuevo edificio que acogerá al CESISA-UCR, cuyo aporte dará mayores oportunidades de formación. Además, en este mes de febrero se recibirá la vista de expertos internacionales para acreditar el CESISA ante la Sociedad para la Simulación en Salud (SSH), ente de gran prestigio mundial.
“Nuestro sueño siempre ha sido realizar escenarios que evidencien lo que promulgamos, la multi, la inter y la transdisciplinariedad, como debe ser en el escenario real, en el cual ninguna disciplina actúa sola al brindar cuidado. La simulación ha evolucionado en las últimas décadas en beneficio de la humanidad y nosotros también”, destacó Murillo.
De igual forma, y como parte de esa excelencia, pronto la UCR dará a conocer la adquisición de un moderno Centro de Simulación Móvil, primero en Latinoamérica. El recurso le permitirá a la “Escuela de Enfermería llegar hasta sedes y recintos universitarios, así como a diversas regiones del país, para formar profesionales altamente capacitados, responder ante casos de emergencia y colaborar en proyectos de acción social”, concluyó el Dr. Henning Jensen Pennington, rector de la Universidad de Costa Rica.
Organización Mundial de la Salud afirma que del total de muertes, el 83% es por causa de enfermedades no transmisibles
Las enfermedades cardiometabólicas son la principal causa de muerte en el país, seguidas por el cáncer y en tercera posición las lesiones de causa externa. Entre los tres anteriores, se obtiene aproximadamente el 75% de las enfermedades crónicas no transmisibles. (Imagen con fines ilustrativos).- foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
De 1990 al 2016, Costa Rica experimentó un aumento importante en su expectativa de vida que hoy supera los 80 años. Sin embargo, este avance también trajo consigo importantes retos para la salud pública nacional, que actualmente se ven representados en un creciente número de personas con enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), en las que sobresalen el cáncer, la diabetes, problemas cardiovasculares y respiratorios como los de mayor incidencia y mortalidad.
De acuerdo con el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del total de fallecimientos ocurridos en el país, el 83% se debió por esos padecimientos. Junto a esta cifra se encuentra el porcentaje de muerte prematura, que fue del 12% para personas entre los 30 y los 70 años.
Así se discutió en el Foro “Soluciones Innovadoras ante el impacto de las enfermedades crónicas en Costa Rica”, realizado durante esta semana en el marco del cierre del 120 Aniversario de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica (UCR).
La conferencia estuvo a cargo del Dr. Roy Wong, representante de la Sub Área de Vigilancia Epidemiológica de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), quien abordó el tema de la epidemiología y el impacto de las enfermedades crónicas en Costa Rica. El especialista señaló que, entre el 2005 y el 2016, las principales causas de mortalidad en la población costarricense han cambiado poco.
Algunas de las que se siguen destacando son las cardiopatías isquémicas, que se originan por la acumulación de grasa en las arterias e impiden el paso de la sangre al corazón; el Alzheimer, relacionado con la pérdida de memoria paulatina; la enfermedad pulmonar obstructiva, encargada de dificultar el flujo de aire desde los pulmones y, finalmente, problemas cerebrovasculares que pueden causar desde un derrame hasta una discapacidad.
A esa lista hay que añadirle el cáncer de estómago y problemas renales crónicos. Este último posee una tendencia creciente, por ser una enfermedad que une otros factores de riesgo como la diabetes y la hipertensión.
En lo anterior hay un detalle que verdaderamente sobresale, y es que todas las enfermedades hasta aquí mencionadas son impulsadas por factores de riesgo de conducta 100% modificables.
“Los factores de riesgo que promueven las ECNT´s son: el sobrepeso y la obesidad, el consumo de alcohol, las drogas y los riesgos asociados por el tipo de dieta. Estos elementos nos hacen perder años de vida saludable. Tan solo en el 2010, Costa Rica tenía una prevalencia en diabetes de 10.8% y en el 2014 fue de 12,8%. En hipertensión arterial, tenemos un 36% de personas adultas viviendo con la enfermedad. En cuanto a dislipidemias -problema del organismo para metabolizar los lípidos o grasas-, hay una cuarta parte de la población viviendo con este problema. Los factores que incentivan las ECNT´s se pueden cambiar con estilos de vida saludables”, enfatizó el experto.
El peso y la obesidad en gran medida se deben porque la población está adquiriendo prácticas culturales de otras latitudes. Nuestro Índice de Masa Corporal (IMC) se ve influenciado por los hábitos de consumo de países extranjeros. Esas alteraciones hacen perder años de vida, explicó el Dr. Wong.
Grandes enemigos
El cáncer es una de las enfermedades que más sobresale. Para cáncer gástrico, Costa Rica posee la primera posición en la región de Centroamérica y México. Hoy, esta enfermedad es la segunda causa de muerte en el país.
Por otro lado está el cáncer de colon, el cual ha tenido una tendencia en aumento durante las últimas tres décadas, y que permite equiparar a Costa Rica con los países desarrollados en cuanto a incidencia de este mal. En igual condición se encuentra el cáncer de pulmón cuyas cifras van en aumento. Este último, “probablemente por exposiciones nocivas que los pacientes experimentaron hace unos 30 años, como pocas protecciones de salud ocupacional para las vías respiratorias”, indicó el Dr. Wong.
Tampoco se debe olvidar el cáncer de mama. La tendencia creciente de esta patología no es tan distinta a los países de primer mundo, hay casi 1.000 diagnósticos anualmente. En el caso de los hombres se encuentra el cáncer de próstata, directamente relacionado con el envejecimiento de la población, pero que a nivel nacional posee una de las mejores cifras de supervivencia en Centroamérica.
Importantes retos
La Enfermedad Renal Crónica (ERC) es la que presenta mayores desafíos para Costa Rica. La Caja registra un índice de hospitalización de 112,9 por cada 100.000 habitantes. La hipertensión arterial, la diabetes, las dislipidemias, el uso inadecuado de fármacos, entre otros, incentivan la aparición del padecimiento.
“La ERC es de manejo costoso y complejo. El país no tiene formación de profesionales en Nefrología -especialidad que estudia la función renal- a la velocidad que la ERC se está presentando, por lo que la atención se apoya en médicos de familia. También nos enfrentamos al problema social y cultural. En el país no existe la cultura del trasplante y los pacientes deben vivir bajo diálisis”, expresó.
Dentro de las enfermedades neurodegenerativas con mayor frecuencia se encuentra la Esclerosis Múltiple (EM), adicional al Alzheimer y el Parkinson. Este trastorno implica otro de los grandes retos, pues el país aún no posee una política que permita su abordaje en el primer nivel de atención, según lo afirmó el especialista. En el caso del cáncer gástrico, la tasa de incidencia constante refleja que aún hay trabajo por hacer.
“Que la tasa de incidencia se mantenga en el cáncer gástrico quiere decir que hemos hecho poco en detección y es porque su diagnóstico no es fácil, a pesar de que se tiene un Centro Nacional de Cáncer Gástrico en Cartago que ha dado la posibilidad de generar un descenso considerable en mortalidad. Nuestro desempeño actual para cáncer gástrico es, por paciente, una sobrevida del 30% a cinco años plazo. La discusión es: ¿cómo mejoramos ese 30%?”, reflexionó.
El Dr. Wong finalizó al mencionar que en los últimos años Costa Rica ha fortalecido el acceso y la calidad a los servicios de salud considerablemente, pero aún debe mejorar en accesibilidad, en medicamentos más avanzados y en técnicas quirúrgicas de vanguardia, campos en los cuales la UCR ha brindado significantes aportes.
Otro de los mayores retos está en la sostenibilidad del sistema de salud. Para el 2014 se calculó un gasto en salud de 6.7 billones de dólares y se proyecta que en el 2040 el gasto será de 11.8 billones de dólares. La gran interrogante es: “¿de dónde provendrán estos recursos?”, concluyó el expositor.
Tema es solo uno que abordará el primer foro del año realizado por la Facultad de Farmacia
En esta actividad distintas instituciones estarán representadas como son la Caja Costarricense de Seguro Social, el Ministerio de Salud y la Asociación Nacional Segunda Oportunidad de Vida (ANASOVI) en representación de las Asociaciones de Pacientes. De igual forma estarán los Colegios Profesionales de Médicos y Farmacéuticos, la Defensoría de los Habitantes, así como representantes de diversos organismos e instituciones internacionales y nacionales con experiencia en la generación de políticas públicas en el campo de la salud.- foto Laura Rodríguez Rodríguez, UCR.
Los padecimientos como la diabetes, la hipertensión y el colesterol alto, solo por citar algunos, actualmente son parte del grupo de enfermedades crónicas no transmisibles que integran la principal causa de muerte a nivel mundial según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo con información de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Costa Rica no escapa de esa realidad internacional. Esto hace que el gasto en fármacos para estos padecimientos sea elevado.
Por ese motivo, la Facultad de Farmacia de la Universidad de Costa Rica (UCR) en el cierre de su 120 aniversario, estará llevando a cabo el evento “Soluciones Innovadoras ante el impacto de las enfermedades crónicas en Costa Rica”, que busca ser un espacio de encuentro para promover cambios que mejoren sustancialmente la calidad de vida en el país.
Lo anterior se desprende de uno de los tres pilares fundamentales de la UCR: la Acción Social, en la cual la institución se pone al servicio de la población con el propósito de responder a las distintas necesidades que se presentan a nivel nacional.
Durante la jornada, que se celebrará el lunes 5 y el martes 6 de febrero, se intercambiarán ideas orientadas a plantear nuevas soluciones ante el reto de tratar las enfermedades crónicas en Costa Rica. En total se realizarán siete conferencias.
Entre los temas más relevantes se encuentra el estudio “Control del cáncer, acceso y desigualdades en Costa Rica”, que será abordado por la Dra. Irene Mia, editora del reconocido grupo The Economist.
También se encuentra la presentación del proyecto de ley para la creación de un fondo solidario destinado a la compra de medicamentos de alto costo. Hoy, este tema está siendo discutido en la Asamblea Legislativa y será presentado por el Dr. Albin Chaves, Director del Departamento de Farmacoepidemiología de la CCSS, y la Sra. Cintya Solano de la Asociación Nacional Segunda Oportunidad de Vida (ANASOVI).
Finalmente, otro tema de importancia que se abordará será sobre el potencial de las asociaciones públicas y privadas en Costa Rica para el mejoramiento del acceso a la salud, así como la articulación que se puede dar con diversos actores. El objetivo es plantear propuestas novedosas en cuanto al financiamiento de los tratamientos de enfermedades crónicas, pues posee un alto costo para el sistema de seguridad social del país.
Prestigiosos personajes
Aparte de las conferencias, la actividad contará con mesas de trabajo y un foro. Todas las iniciativas tendrán la participación de destacados profesionales en Farmacia y académicos de la UCR.
Algunos de los que se destacan son la Dra. Nuria Montero, farmacéutica especialista en Farmacia Hospitalaria y en Gerencia en Políticas de Salud, quien por más de 30 años ejerció la Jefatura del Servicio de Farmacia del Hospital San Juan de Dios y fue Presidente del Colegio de Farmacéuticos de Costa Rica.
También participará el Dr. Fernando Llorca, Presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS); el Dr. Roy Wong, epidemiólogo de gran renombre; y el Dr. José Francisco Pacheco, consultor en Economía de la Salud.
En representación de la Federación Mundial de Hemofilia estará el Dr. Miguel Izquierdo; del Programa Nacional de Esclerosis Múltiple de Venezuela el Dr. Arnoldo Soto, fundador y coordinador; de igual forma, se tendrá al Dr. James Cercone, consultor internacional y fundador de Sanigest International y el Dr. Reynaldo Flores, experto en el tema de asociaciones públicas-privadas.
La última actividad será el martes 6 a la 1:30 p.m. con cinco mesas de trabajo en las cuales se discutirán retos, propuestas y el papel de las universidades en el tema de cómo mejorar el abordaje de las enfermedades crónicas en el país. La clausura estará a cargo del Dr. Luis Esteban Hernández de la UCR a las 4:00 p.m.