La creciente demanda turística de los parques nacionales representa un reto para quienes velan por la conservación de estos recursos. En diciembre anterior, en la Estación Biológica Altamira, ubicada en el Parque Internacional La Amistad, el Instituto Internacional en Conservación y Manejo de Vida Silvestre (Icomvis-UNA) impartió el curso “Nuevos abordajes para la Conservación y Manejo de Áreas Silvestres Protegidas”, dirigido a graduados del Diplomado en Conservación y Manejo de Áreas Protegidas para Guardaparques.
Este curso buscaba brindarles a los participantes elementos que apoyaran su quehacer en las áreas protegidas. Los temas abordados fueron: 1. Estrategias y técnicas de buenas prácticas en el manejo y aplicación del turismo sostenible en las áreas silvestres protegidas a cargo de Carlos Morera, investigador de la Escuela de Ciencias Geográficas. 2. Conocimiento de las bases teóricas y prácticas necesarias para crear e implementar buenas prácticas en interacciones entre la vida silvestre y los visitantes de las áreas silvestres protegidas, dirigido por Grace Wong, directora del Icomvis-UNA y 3. Conocimiento desde una perspectiva teórica, tecnológica y práctica, en la aplicación de tecnologías geoespaciales como soporte en los diversos procesos en toma de decisiones y una gestión adecuada de las áreas silvestre protegidas, impartido por Luis Sandoval, también investigador de la Escuela de Ciencias Geográficas.
“Los temas que se trataron son muy relevantes para nosotros, sobre todo yo que trabajo en un parque muy visitado me parece fundamental conocer sobre la interacción. También me parece importante que se puedan abordar otros temas como el cambio de comportamiento de los animales y la legislación en cuanto al espacio marino y aéreo, ahora que están de moda los drones, estos pasan muy cerca y obviamente afecta a la fauna silvestre”, dijo Alonso Villalobos quien trabaja en el Parque Manuel Antonio.
En el curso participaron 20 funcionarios de las Áreas de Conservación: Amistad, Pacífico Central, Arenal Huetar Norte, Tortuguero, Central, Isla del Coco y Osa, específicamente del parque Nacional Manuel Antonio, Parque Internacional Amistad, Refugio San Lucas, Humedal Sierpe, Reserva La cangreja entre otros.
Graduados del Diplomado en Conservación y Manejo de Áreas Protegidas para Guardaparques se mantienen actualizados a través de los cursos que imparte el Icomvis-UNA. Foto: Luis Sandoval.
Iniciativa busca hacerle frente a la contaminación hídrica causada por las piñeras
Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo, más de 2 billones de personas carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados de manera segura, 4,5 billones carecen de servicios de saneamiento adecuados y la contaminación de las aguas ha llevado a que más 340.000 niños y niñas menores de cinco años mueran cada año por enfermedades diarreicas.
Desde el año 2010 fue reconocido elderecho humano al agua y al saneamiento por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Todas las personas deben tener acceso a una cantidad de agua suficiente para el uso doméstico y personal, que sea segura, aceptable y accesible físicamente.
Desde la Universidad de Costa Rica (UCR) diversos proyectos trabajan la temática del agua desde investigación, docencia y acción social. El Observatorio del Agua y Cambio Global (ED-3319) es una iniciativa de la Escuela de Geografía para entrelazar estos proyectos y, a la vez, brindar apoyo a los procesos locales y regionales.
“Somos un grupo interdisciplinario e inclusivo de investigadores e investigadoras que trabajan temas de salud, energía y alimento en relación con el agua. La meta es crear datos, conocimientos y herramientas que se puedan seguir para la toma de decisiones”, indicó Christian Birkel, director del proyecto.
El Observatorio del Agua ha estado presente en la zona norte costarricense por medio de un proyecto de ciencia ciudadana el cual, busca involucrar a las comunidades en la elaboración, recolección y análisis de datos científicos. Además, este proyecto permite que las y los ciudadanos actúen y tomen decisiones a partir de los datos generados.
“Estamos trabajando en toda la Cuenca del Río San Carlos y, en particular, en una subcuenca del Río Tres Amigos. La parte alta de la cuenca es una zona protegida, pero a partir de la parte media, todo se ha venido transformando porque talaron el bosque para convertirlo en pastos y ya hay una incursión muy fuerte por parte de las piñeras”, mencionó Birkel.
Las piñeras han se han convertido en una gran amenaza para las nacientes y están afectando también las aguas superficiales. “Trabajamos en la parte baja de la cuenca, en donde existe un gran problema socio ambiental caracterizado por la presencia de las piñeras y la contaminación. Existe una motivación muy especial de los vecinos y vecinas por participar de este proyecto y generar datos”, indicó Sara Blanco Ramírez, investigadora del observatorio.
El trabajo en comunidad se ha realizado con personas de todas las edades con el propósito de crear una red de actores que permita incrementar el interés por la gestión comunitaria del agua. Las Asociaciones de Desarrollo han sido fundamentales para la organización y acción ciudadana y pretenden seguir sumando esfuerzos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
“Ojala la universidad estuviera siempre aca haciendo estudios, porque lo necesitamos. Necesitamos instituciones que nos brinden apoyo porque las Asociaciones de Desarrollo no tenemos ingresos económicos y pagar profesionales que hagan estos estudios nos demanda mucho dinero. Así que les invitamos y bienvenidos sean”, expresó Marta Méndez Barahona, Integrante de la Asociación de Desarrollo Integral de Venecia de San Carlos.
El agua es vital para la creación de puestos de trabajo y para apoyar el desarrollo económico y social. Es clave para el bienestar humano y sólo funciona como recurso renovable si está bien gestionada. El Observatorio del Agua seguirá impulsando acciones que conduzcan a la justicia social, el desarrollo integral, la libertad plena y la total independencia de los habitantes de Costa Rica por medio de la defensa del derecho al agua.
Con el equipo se obtendrá información sobre condiciones atmosféricas y del agua
Durante la presente semana, se trabajó en la instalación del equipo de monitoreo de las condiciones del mar a unas 6 millas náuticas de la costa de Quepos, en el Pacífico Central de Costa Rica. Foto: cortesía de Rodney Mora.
El monitoreo del clima marítimo en el océano Pacífico, cerca de las costas costarricenses, será posible por medio de un sofisticado equipo que la Universidad de Costa Rica (UCR) adquirió e instaló a seis millas náuticas de Quepos, en el Pacífico Central.
Se trata de una “boya” fabricada en Noruega y ensamblada en Estados Unidos, con la que se medirán distintos parámetros atmosféricos, tales como el viento ultrasónico, la temperatura, la presión, la humedad y la radiación, entre otros.
Asimismo, por medio de un sensor tomará datos del oleaje en todas las direcciones, su altura y el período en que tardan las olas en reventar en la playa, así como de la temperatura superficial del agua y de las corrientes en toda la columna de agua (desde la superficie hasta aguas profundas).
“Es un hito para Costa Rica, porque va a ser la primera boya instalada en el país y un recurso muy importante que nos va a brindar información para los tomadores de decisiones, entre estos la capitanía de barcos, guardacostas y las marinas (que brindan servicios a embarcaciones); el público en general y la comunidad científica”, aseguró Rodney Mora Escalante, coordinador del Módulo de Información Oceanográfica del Centro de Investigación en Ciencias del Mar y Limnología (MIO-Cimar), de la UCR.
En el futuro se podrán agregar más componentes a la boya, ya que es un equipo muy robusto y versátil, explicó Mora. Por ejemplo, con él se puede medir la acidificación del océano, un indicador relacionado con los efectos de la crisis climática.
La boya, como se le llama al instrumento, tiene un radio de 3 metros por casi 3 metros de altura. Va sostenido debajo del mar, de manera que no se mueva con el movimiento del agua. Foto: cortesía de Rodney Mora.
La inversión de la UCR es cercana a los US$100 000.
¿Por qué se adquirió el equipo?
De acuerdo con el especialista del MIO, en Costa Rica son escasas las mediciones que se efectúan de las condiciones del mar, pues no se realiza un monitoreo permanente de las variables oceanográficas. Por lo tanto, es necesario generar información local para validar y calibrar los modelos oceánicos con los que trabaja ese programa del Cimar.
Una vez que empiecen a obtener la información transmitida por la boya, el siguiente paso será la puesta en marcha de modelos de oleaje para pronósticos de las costas de Costa Rica. En este momento, el MIO-Cimar realiza pronósticos basándose en modelos globales que tienen una resolución muy gruesa, cercana a los 50 kilómetros, mientras que con la información que se obtenga se logrará mucho mayor detalle a nivel local.
Otro aspecto que Mora resaltó es que se requiere contar con información en tiempo real. A través de una plataforma digital, se van a poder visualizar los datos que el equipo transmite a través de la señal celular. Para esto, se cuenta con el apoyo del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), que facilitará la logística para la transmisión de los datos.
Traslado del equipo hacia el punto de su colocación, en el océano Pacífico. Foto: cortesía Rodney Mora.
Igualmente, se obtuvo la colaboración del Servicio Nacional de Guardacostas, para la protección de la boya, de la Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) y de la empresa Industrias Martec.
Uso de los datos
El registro del estado del mar es relevante, tanto para su uso científico como para la sociedad en general. Por ejemplo, la temperatura superficial del mar es un parámetro fundamental para monitorear el fenómeno de El Niño y La Niña, o conocer la condición del oleaje y del viento es vital para una navegación segura.
La parte académica también se beneficiará con la información que provea el nuevo equipo, pues se podrá disponer de un registro continuo de datos que permita hacer investigación científica y de mucha utilidad para centros de investigación, docentes, estudiantes e investigadores e investigadoras de disciplinas relacionadas con las ciencias atmosféricas, gestión integrada de áreas marino-costeras, oceanografía y biología, entre otras.
La instalación de la boya se realiza durante la presente semana, a cargo de ingenieros de la empresa proveedora, Xylem, quienes además brindan capacitación a los funcionarios de la UCR para el manejo de esta tecnología.
Los vecinos de Santa Juana, en Las Parcelas de Orocú, Chomes, Puntarenas despertaron con la sorpresa de que un ganadero tomó una franja del río Lagarto y le metió alambre para pastar ahí sus caballos. El río Lagarto es un recurso hídrico del que dependen los vecinos de Las Parcelas De Orocú y de Santa Juana para abastecer a todas las familias de agua, ya que en él está la fuente de dónde se abastece el pozo y el tanque del acueducto. No es posible que una persona tome la decisión de impedir el libre paso por un lugar que le pertenece a todos.
La problemática de la zona, viene con la irresponsabilidad de algunos ganaderos que sueltan sus reses y las dejan andar al garete sin importarles el daño tanto a la propiedad privada, como al medio ambiente.
Análisis de corredor biológico Paso de las Lapas, permite comprobar funcionalidad, priorización y ubicación espacial de los esfuerzos de conservación destinados al desarrollo sostenible y la conectividad del paisaje
La pérdida de conectividad entre hábitats, generado por la pérdida de cobertura forestal y cambios en el uso de la tierra, se convierte en uno de los principales retos para la conservación de nuestra biodiversidad. Como una iniciativa para fortalecer las áreas protegidas estatales y privadas y garantizar su conectividad, Costa Rica establece dentro sus políticas, un programa de corredores biológicos.
Oscar Jiménez y Hellen Solís, egresados de la Escuela de Ciencias Geográficas, evaluaron en su tesis de licenciatura en Geografía con énfasis en ordenamiento territorial, una red de conectividad para la priorización de esfuerzos de conservación del hábitat de la Lapa Roja (Ara Macao), en el corredor biológico Paso de las Lapas, ubicado en el Pacífico Central del país.
En esta investigación, con sensores remotos y sistemas de información geográfica, se analizó la cobertura y uso de la tierra en el corredor, donde se logró determinar que este espacio no cuenta con un bosque primario, sin embargo, el 61.4% del corredor mantiene un área de bosque secundario, y el 34.9% pertenece a pastos para ganadería. “Si bien la cobertura no es de bosque primario, las características de la zona han favorecido el hábitat de las lapas. Una de las recomendaciones que consideramos importante, es la reforestación de algunas áreas como márgenes de ríos que favorezcan una mayor cobertura forestal. Asimismo, otra de las recomendaciones es que para la ganadería se utilicen sistemas agroforestales, donde se mantengan pastizales con árboles conocidos como gallinazo, espavel o árbol de ajo, los cuales sirven para la alimentación de la especie”.
El estudio modeló rutas de conectividad utilizando los parques nacionales Carara y la Cangreja como nodos de conectividad, para determinar la menor resistencia de estas aves a las diferentes variables del paisaje. La mejor ruta tiene una distancia de 15,45 kilómetros con suficiente cobertura boscosa, fuentes de agua y a mayor distancia de las vías nacionales de tránsito.
De acuerdo a variables físico geográficas y ambientales evaluadas en el estudio se determinó que la especie se puede observar a lo largo de todo el corredor. Si las condiciones se mantienen se podrían observar desde 600 hasta 900 individuos en las zonas de mayor altitud dentro del corredor, demostrando que con esas condiciones el corredor es funcional para la lapa roja.
Impulso
Para los egresados, la presencia de lapa en este corredor representa una oportunidad para su conservación, siempre y cuando las actividades sean participativas. “Es importante mantener la cobertura boscosa, pero también el desarrollo de actividades donde se involucre el sector estatal, privado y principalmente las comunidades. En la Cangreja y sus alrededores, cada año se realiza un conteo de aves donde participan las comunidades cercanas. Ahí se logra un registro de aves donde también se incluye a las migratorias, eso logra sensibilizar a las personas en cuanto la conservación de las especies, y son experiencias que se pueden replicar en otras comunidades a lo largo del corredor”, dijo Solís.
Asimismo, estas actividades podrían generar ingresos a los vecinos de la zona. “Es importante trabajar la educación ambiental con un enfoque participativo, el trabajo en conjunto con las Organizaciones no gubernamentales es fundamental para fomentar el aviturismo, una actividad que ayudaría mejorar los ingresos de las familias de la zona y por ende su calidad de vida”.
En cuanto a variables ambientales y climáticas, los estudiantes recomiendan la realización de investigaciones que ayuden a determinar los cambios de comportamiento de la especie y continuar con los análisis de conectividad que incluyan estas variables como parte de un monitoreo constante de la especie en el corredor y de los cambios espacio temporales.
La Red de Coordinación en Biodiversidad nos comparte la carta enviada al ministro de Salud con respecto a la cuarta entrega con 440 firmas que apoyan la solicitud de prohibición de los herbicidas glifosato y paraquat, para alcanzar a la fecha un total de 2707 personas que solicitan se cancele y prohíba el uso de los herbicidas en nuestro país.
Compartimos la carta para su lectura en el siguiente enlace:
30 representantes de más de 10 organizaciones comunales de los distritos de Chomes, Manzanillo y Guacimal se reunieron para definir un plan de acción ante el problema de los desvíos de agua que afectan los ríos de la zona, especialmente el Guacimal, Lagarto, Abangares en sus partes bajas.
Se eligió una comisión con cinco personas de cuatro comunidades distintas que se encargarán de proponer y coordinar la ruta de acciones estratégicas en el tema para fortalecer distintas organizaciones comunitarias, con el propósito de que se haga un uso sostenible del agua de estos ríos.
Tomado de la página en Facebook de la Alianza de Comunidades por la Defensa del Agua – Puntarenas.
En el archivo adjunto podrá encontrar la última nota entregada a los jerarcas de los ministerios del MEIC (Victoria Eugenia Hernández Mora), MINSA (Daniel Salas Peraza) y MAG (Luis Renato Alvarado Rivera), así como al actual Presidente de la República (Carlos Alvarado Quesada), que acompaña la quincuagésima sétima (57a.) entrega de firmas de apoyo a la solicitud formal realizada el 16/04/15 para la elaboración de un reglamento de etiquetado de los productos alimentarios que contengan ingredientes transgénicos.
También se incluye la promesa realizada por el Sr. Carlos Alvarado Quesada, quién se comprometió firmando, junto a sus vicepresidentes y otros miembros cercanos al Sr. Presidente, a establecer «… la obligatoriedad de informar al consumidor de alimentos para consumo humano o animal que contengan ingredientes genéticamente modificados». (Punto 9. del documento adjunto «Acuerdos con sectores. Carlos Alvarado Presidente 2018. Yo creo en el Ambiente»).
Con esta última entrega, ya suman cerca de 50 000 (cuarenta y nueve mil setecientos ochenta y cuatro) el número de firmas de personas que apoyan y solicitan la promulgación de un decreto ejecutivo que haga valer el compromiso adquirido precitado, para así hacer efectivo el derecho constitucional que tenemos las personas consumidoras a recibir información adecuada y veraz, así como a la libertad de elección, en los términos especificados en nuestra Carta Magna (art. 46), la Ley n.° 7472 de Defensa Efectiva del Consumidor (art. 32, 33 y 34) y su reglamento (Decreto Ejecutivo n.° 25 234-MEIC, art. 91 y 92).