Jean Jacoby: el campeón del arte olímpico
Gabe Abrahams
Jean Jacoby fue el único artista que consiguió ganar dos medallas de oro en las competiciones de arte de los Juegos Olímpicos, aunque su carrera se vio afectada al final por el ascenso del nazismo. Esta es su apasionante biografía.
Jean Lucien Nicolas Jacoby, conocido como Jean Jacoby, nació el 26 de marzo de 1891 en la ciudad de Luxemburgo, la capital del Gran Ducado de Luxemburgo. Sus padres fueron Michel Jacoby, un ferroviario, y Marguerite Bauer, una aristócrata.
Tras pasar su infancia y juventud en Molsheim, Alsacia, Jacoby se trasladó finalmente a Estrasburgo y estudió en la École des Beaux-Arts de la ciudad.
En 1912, el joven Jacoby pasó a ser profesor de dibujo en el Lycée Fustel de Coulanges de Estrasburgo. Y, un año después, se casó con la profesora de diseño Anne Augustine Rose Richter. En 1916, la pareja tuvo un hijo: Regnard (René) Charles Jacoby. En ese periodo de su vida, Jacoby realizó bastantes dibujos, alguno dedicado a su mujer.
Ya en 1918, Jean Jacoby se trasladó a la ciudad de Wiesbaden, donde trabajó de pintor. Y, al año siguiente, se mudó a Fráncfort, para asumir la dirección de una imprenta. Entonces Jacoby dibujó una serie de litografías de lugares emblemáticos de Estrasburgo, las cuales fueron publicadas juntas en una edición de diciembre de 1919.
Aficionado al deporte desde los primeros años veinte, en 1923, Jacoby empezó a demostrar públicamente su extraordinaria valía como artista al ganar el concurso del diario francés L’Auto, gracias a un dibujo de un corredor que saltaba una valla. En aquellas fechas, L’Auto tenía un tiraje de cerca de 300.000 ejemplares y un gran prestigio.
En 1924, Jean Jacoby ratificó su gran valía como artista al ganar la medalla de oro en el concurso de pintura de los Juegos Olímpicos de París 1924, gracias a su obra Étude de Sport, la cual incorporaba tres pinturas: Corner, Départ y Rugby. Tras él, quedaron clasificados Jack Butler Yeats, hermano del poeta y Premio Nobel de Literatura (1923) William Butler Yeats, y Johan van Hell, un artista y pintor del Realismo Social no muy conocido, pero con obras de interés.
En el concurso de arquitectura de los mismos Juegos de París, quedó segundo Alfred Hajós, doble campeón olímpico de natación y destacado arquitecto sobre el cual escribí un artículo en marzo de 2024.
En el jurado de arte de los Juegos de París, participaron personalidades como Selma Lagerlöf, la primera mujer en obtener el Premio Nobel de Literatura (1909), y el destacado músico Ígor Stravinski.
Cabe añadir que los concursos de arte formaron parte de los Juegos Olímpicos desde los Juegos de Estocolmo de 1912 hasta los de Londres de 1948, estando divididos en diversas categorías como literatura, música, pintura, escultura y arquitectura.
En 1926, Jean Jacoby empezó a trabajar para la editorial Ullstein como director artístico de varios de sus periódicos: el Berliner Illustrirte Zeitung, el Die Grüne Post… Y eso provocó que acabase viviendo en Berlín y que realizase una importante labor hasta el año 1934. En ese periodo de tiempo, por ejemplo, Jacoby dibujó con maestría a algunos de los mejores deportistas de la historia como el nadador Johnny Weissmuller, los tenistas René Lacoste y Bill Tilden o los corredores Paavo Nurmi y Ville Ritola, entre otros.
En 1928, Jacoby se presentó en el concurso de pintura (sección dibujos y acuarelas) de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam y no defraudó. El pintor se colgó otra vez la medalla de oro con su obra Rugby, de igual nombre que una de sus tres pinturas de los Juegos de París de 1924. Y, de esta forma, pasó a ser el único artista con dos oros olímpicos en los concursos de arte de las olimpiadas. Nadie ha conseguido arrebatarle esa posición desde entonces, debido en parte a que los Juegos Olímpicos dejaron de admitir esos concursos a partir de su edición londinense de 1948.
En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932 y Berlín 1936, Jean Jacoby volvió a participar en los concursos de arte, pero no pudo conseguir una tercera medalla de oro. En los Juegos de Berlín, Jacoby presentó obras de mayor nivel que sus rivales, pero el comité organizador controlado por el ministro de propaganda nazi Joseph Goebbels decidió no otorgar la medalla de oro a ningún participante, para evitar de esta forma concedérsela a Jacoby.
Desde 1934, el régimen nazi que gobernaba Alemania tenía constancia de que Jean Jacoby trabajaba en la editorial Ullstein, de la familia judía Ullstein, y que él portaba un apellido de origen judío. Y, además, conocía su ideología de izquierdas, así como su amistad con Wilhelm Gronke (Bill Gronke), el deportista, marinero y jefe del Servicio de Seguridad Naval de la Revolución comunista de 1918-1919 que intentó crear un Estado obrero en Alemania. Y todo eso provocó que el comité de los Juegos de Berlín evitase otorgar a Jacoby el oro olímpico que merecía por su obra.
Al cabo de poco tiempo de terminar los Juegos Olímpicos de la Alemania nazi, en concreto el 9 de septiembre de 1936, Jean Jacoby falleció con solo 45 años de un ataque cardíaco en su casa de Mulhouse, ciudad francesa a la que se había mudado dos años antes al observar el acoso contra los judíos y las personas de ideología de izquierdas por parte del régimen nacionalsocialista alemán. Dejó para la posteridad sus dos medallas de oro olímpicas en arte y decenas de obras magníficas, muchas dedicadas al mundo del deporte. Su final resultó inesperado y también amargo por lo ocurrido en los Juegos de Berlín.
La segunda esposa de Jean Jacoby, la artista María Jacoby (Maria Anna Kasteleinerera antes del matrimonio), le sobrevivió, emigró a Estados Unidos, se casó de nuevo y falleció en 1990, en Rocky River, Ohio, cerca de los 90 años.
Desde su fallecimiento, Jean Jacoby recibió reconocimientos y homenajes diversos. En agosto de 1937, se erigió un monumento en su honor en la ciudad de Schifflange, Luxemburgo, diseñado por el pintor, escultor y artista olímpico Wenzel Profant, quien fue miembro de la Resistencia. Monumento que acabó siendo destruido en 1940 por las tropas nazis cuando invadieron Luxemburgo. Y, después, el estadio deportivo de Schifflange cambió su nombre por el de Stade Jean Jacoby.
En 1967, Adolphe Deville publicó el libro Jean Jacoby, centrado en la vida del pintor. Y, en diferentes fechas, aparecieron sellos postales en Luxemburgo que utilizaron imágenes de las obras de Jacoby. Unos estuvieron dedicados a los Juegos Olímpicos de Helsinki de 1952. Otros a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles del año 1984.
Transcurrido casi un siglo del adiós de Jean Jacoby, todavía se le recuerda con una cierta frecuencia. Cada vez que se acercan unos Juegos Olímpicos, se habla de él y de sus dos oros olímpicos en arte. Y siempre que se trata la cuestión de la presencia del arte en los Juegos, su nombre aparece irremediablemente. Resulta lógico y normal, muy normal, porque nadie ha conseguido lo que él logró, dos medallas de oro en arte, y, sobretodo, unir arte con deporte y proyectarlos del Olimpo a la eternidad.
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