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Etiqueta: competencia desleal

Monopolio en las sombras: la lección de Ida Tarbell para Costa Rica

Arturo Fournier*

Como buenos ticos, nos gusta la democracia y la libertad.

Por eso, a veces nos llama la atención algunos proyectos, como el de armonización eléctrica, que “creemos” que fomentará más igualdad y equidad.

Para ello, es útil recordar los reportajes de la periodista Ida Tarbell, quien documentó, cómo una de las corporaciones más ricas y poderosas de Estados Unidos había construido su imperio aplastando silenciosamente a quienes estaban debajo.

Y lo hizo con tanto cuidado que ni siquiera Standard Oil pudo negar del todo lo que ella había encontrado.

Este texto se realiza con base en extractos tomados de la fuente: Biblioteca del Congreso de Estados Unidos (Ida Tarbell, autora de The History of the Standard Oil Company.

Ida Tarbell creció en los campos petroleros de Pensilvania durante los primeros años, duros y violentos, del auge del petróleo estadounidense. Su padre, Franklin Tarbell, fue uno de los muchos productores independientes que intentaban sobrevivir mientras Standard Oil absorbía cada vez más la industria.

Al principio, los pequeños empresarios del petróleo creían que la competencia decidiría quién sobrevivía. Con igual ilusión a la de algunos, que en Costa Rica creen que la subasta eléctrica favorecerá a la mayoría de la población.

Luego Rockefeller cambió las reglas.

Standard Oil negoció en secreto rebajas ferroviarias que le daban enormes descuentos en el transporte, descuentos a los que sus competidores más pequeños no podían acceder. Peor aún, en algunos casos los ferrocarriles cobraban tarifas más altas a los independientes y parte de ese dinero terminaba beneficiando a Standard Oil.

El resultado fue devastador.

Los productores independientes no podían competir contra precios manipulados desde las sombras.

Los negocios se hundieron.

Los pueblos se apagaron.

Las familias lo perdieron todo.

Tarbell lo vio de niña.

Su padre apenas sobrevivió económicamente.

Y ella nunca lo olvidó.

Pero en lugar de responder solo con rabia pública, se convirtió en algo mucho más peligroso: una periodista meticulosa.

Tarbell creía que las historias más poderosas no se construían solo con indignación, sino con pruebas tan sólidas que nadie pudiera desmontarlas después.

Así empezó a investigar a Standard Oil.

Y trabajó como si estuviera armando un caso judicial.

En noviembre de 1902, McClure’s comenzó a publicar La historia de Standard Oil Company.

Simplemente expuso, con calma y método, cómo Standard Oil usó precios depredadores, acuerdos secretos de transporte, presión empresarial y control sistemático del mercado para destruir competidores en la industria petrolera.

Las pruebas hablaban por sí solas.

Y el impacto fue enorme. (pero ya el daño estaba hecho).

La indignación pública contra los monopolios encontró una forma concreta. El presidente Theodore Roosevelt, que ya avanzaba contra los grandes fideicomisos empresariales, actuó en un clima político que el trabajo de Tarbell ayudó a fortalecer.

La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó en Standard Oil Co. of New Jersey contra Estados Unidos que la compañía violaba la Ley Sherman Antimonopolio y ordenó dividirla en 34 empresas separadas.

Porque nadie podía desmentir realmente los documentos.

Así que muchos críticos atacaron a la persona. (lo que se ha hecho en Costa Rica contra los opositores al proyecto).

La llamaron resentida.

Vengativa.

Difícil.

Emocional.

Casi nunca inexacta.

Y esa diferencia importaba.

Ida Tarbell pasó el resto de su carrera cargando una reputación extraña: profundamente respetada.

No siempre querida.

Escribió muchos libros más y se convirtió en una de las periodistas más influyentes de su generación.

Tal vez porque había expuesto algo que muchas personas poderosas preferían mantener oculto: cómo los sistemas enormes pueden construirse en silencio, mediante manipulaciones que casi parecen invisibles mientras ocurren.

Y quizá por eso Ida Tarbell sigue importando más de un siglo después.

A veces, lo más peligroso del mundo es simplemente una persona paciente con pruebas suficientes.

No escribió para gustar.

Escribió para que el registro existiera.

Y una vez que existió, ni siquiera Rockefeller pudo borrarlo.

Viendo el espejo ajeno, insisto una vez más:

La historia nos enseña a no repetirla.

Imagen: https://connecticuthistory.org/ida-tarbell-the-woman-who-took-on-standard-oil/

Sanción disciplinaria a notario por cobrar menos de la tarifa estipulada por la ley

La Dirección Nacional de Notariado denunció a un notario tras detectar que cobró una suma menor a la establecida por la normativa vigente para los actos y contratos autorizados. El abogado notario aceptó los hechos denunciados y explicó en su defensa que así lo hizo para colaborar con personas de escasos recursos económicos.

SURCOS recibió la información de un profesional que expone que se trata de un caso histórico pues “la competencia desleal es impresionante”.

El voto del Tribunal Disciplinario Notarial es del 25 de septiembre del 2020 y expone lo siguiente:

“III.- Sobre el Recurso: El licenciado (…) se mostró en desacuerdo al no haber sido tomada en cuenta, en la fijación de la sanción, la buena fe, la falta de perjuicio, la inexistencia de ánimo de lucro y sus cuarenta años de ejercicio notarial sin mácula. Dijo que si bien no se opone a la imposición de una sanción, acusó que la impuesta es desproporcionada y excesiva en relación con la trascendencia de los hechos. Los respetables agravios expuestos por el apelante son insuficientes para revocar la sentencia recurrida.

En el caso, está fuera de toda discusión, pues no se cuestiona en el recurso, que el disconforme autorizó más de cincuenta escrituras sin ajustarse al Arancel respectivo y cobró menos de lo estipulado por el ordenamiento jurídico, cuando el numeral 143 del Código Notarial, prevé el supuesto comprobado como causal de falta grave, desde el momento en que lo castiga con la sanción de suspensión, acorde con lo dispuesto en el artículo 139 ibid.

La norma 143 señala que se impondrá a los notarios una suspensión hasta por un mes de acuerdo con la importancia y gravedad de la falta, cuando: “f) No se ajusten a las tarifas fijadas para los honorarios notariales y cobren menos o se excedan en el cobro. El notario podrá cobrar honorarios mayores siempre que los haya pactado por escrito con su cliente y no superen en más de un cincuenta por ciento (50%) los establecidos. Además de la sanción, el notario estará obligado a devolver los excesos no fundamentados” (énfasis agregado) y en el caso, se impuso dos días de suspensión por cada uno de los cobros realizados, según los actos o contratos objeto del proceso.

La sanción es acorde con la norma citada y no se estima que sea desproporcionada; lo que la eleva, es la cantidad inusual de documentos en que se cobró una suma menor, pero eso es un asunto de la única responsabilidad del recurrente, quien dicho sea, tampoco apeló la corrección o incorrección de la sumatoria realizada y no sería proporcionado, sancionar con un mes, como se pide, tal desatención a la función notarial en semejante cantidad de otorgamientos.

Es cierto que no se acusó la existencia de perjuicios para las personas que fueron parte o intervinieron en esos documentos notariales, pero para la configuración de la falta, ese hecho resulta innecesario. Aún y cuando se haya beneficiado a esas personas, quienes pagaron una suma menor a la estipulada, olvida el recurrente que esa norma está en beneficio de todo el sistema notarial, pues con ello se evita, por ejemplo, la competencia desleal, asegurándose, de esa forma en un aspecto indisponible para las partes (con las excepciones de ley), que la elección de la persona notaria se realice utilizando criterios de precio, pues precisamente la función notarial se ejerce por habilitación del Estado y es una función pública que no está sujeta a las reglas del mercado, sino al prestigio, buen nombre, calidad y eficiencia de la persona que percibe dinero con honor (etimología de “honorarios”).

Luego, no se discute la buena fe y el altruismo mostrado por el denunciado, pues esas actitudes repercuten, como un todo, en la mejor convivencia humana y ennoblecen al espíritu, sin embargo, no es posible negociar honorarios cuando la ley no lo permite.

Por último, el registro disciplinario de las personas notarias, no está contemplado como parámetro para graduar la sanción y en el caso, resulta más bien extraño que siendo el acusado un notario tan experimentado, haya incurrido en las faltas acreditadas, desconociendo que está en una relación de especial sujeción que debe cumplir en forma ceñida a las deberes establecidos en el ordenamiento jurídico.

IV.- La circunstancia de que el acusado haya entregado el protocolo, según manifestó, en un escrito presentado después de la apelación, y solicitado su inhabilitación voluntaria, en nada modifica lo resuelto. Ambos aspectos son inconducentes. La entrega del protocolo no implica la extinción de la falta disciplinaria, como tampoco la inhabilitación voluntaria, pues la condición de notario no se pierde ni con uno, ni con el otro hecho y puede ser recuperada nuevamente.

V.- Como corolario de lo expuesto y en lo apelado, debe confirmarse la resolución recurrida.

Ciudadanía comprometida preocupada por campaña contra ICE

ICE
Imagen con fines ilustrativos.

Ante la campaña contra el ICE que ha iniciado la Superintendencia de Telecomunicaciones (SUTEL), en la cual condena a dicha institución nacional a una multa de 2.157 millones de colones (4 millones de dólares) por supuestamente monopolizar el servicio de telefonía celular, esto por una promoción realizada por el ICE años atrás, denominada como “Chip Extremo”, con tarifas bajas que vendrían, presuntamente, a perjudicar a ciertas empresas privadas, varios ciudadanos comprometidos manifestaron su preocupación sobre si esta demanda es realmente fundamentada, ya que es “demasiado dinero”, por lo que se cree que el motivo principal es el de “ahogar económicamente a la empresa nacional”.

Uno de los argumentos que sostiene el movimiento Costa Rica Solidaria en contra de dicha multa es que mientras que la SUTEL acusa al ICE de competencia desleal, es permisiva con las empresas transnacionales Claro y Movistar, ya que, les permite la venta de celulares en la vía pública sin pagar patente; uso del suelo, violentando las leyes de tránsito y las leyes laborales, ya que los empleados trabajan por comisión, entre otras acciones, las cuales han sido denunciadas ante la Policía Municipal, la Policía de Tránsito y la misma SUTEL, sin respuesta alguna.

Otro de los argumentos expuestos por los ciudadanos es que debe considerarse dentro de la competencia desleal a la promoción de una de las transnacionales sobre llamadas a Centroamérica sin costo alguno, ya que estos tienen sucursales en otros países, lo cual pone en desventaja al ICE.

Se solicita dar fuerza a la denuncia contra dichas irregularidades enviándolas a info@sutel.go.cr esperando obtener respuesta, como es su deber.

 

 

Información enviada a SURCOS Digital por Arturo Fournier.

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