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Etiqueta: conocimiento ancestral

Aspiraciones y mujeres indígenas: Intercambio cultural del pueblo huetar de los territorios Quitirrisí y Zapatón

Autoras: Wendy Benavides Calvo, Esmeralda Pérez Hernádez, Olivia Sylvester.

Museo de preservación de elementos culturales y tradiciones de la comunidad de Zapatón, marzo 2026 (crédito fotográfico Wendy Benavides Calvo).

El pasado 22 de marzo y 19 de abril 2026 se llevó a cabo un encuentro especial entre mujeres del pueblo milenario huetar de los territorios de Quitirrisí y Zapatón. En total participaron 15 mujeres, 4 de Zapatón y 11 de Quitirrisí, en un espacio de diálogo, intercambio y fortalecimiento comunitario.

El principal objetivo del encuentro fue fortalecer los lazos entre mujeres de ambos territorios, generando un espacio para compartir conocimientos, saberes y prácticas que forman parte de su vida cotidiana. Estos intercambios son fundamentales para preservar y revitalizar la cultura del pueblo huetar, especialmente en contextos donde, debido a la cercanía con el Valle Central y su historia de invasión a los territorios de pueblos milenarios, muchas de estas tradiciones han sido invisibilizadas y/o han enfrentado procesos de erosión debido a estructuras e instituciones coloniales. Este encuentro fue parte de proyecto internacional llamado Repensando Futuros Agrarios a través de la Acción Local (ReAL).

Mujeres Huetar de Zapatón y Quitirisí en la Casa de doña Carmen Parra, mayor indígena de Zapatón, referente de la cultura en Zapatón, marzo 2025. (crédito fotográfico Wendy Benavides).

El territorio de Zapatón ubicado en la provincia de San José, cantón de Puriscal y distrito Chires, colinda con el Parque Nacional La Cangreja y cuenta con una población registrada de 450 personas, de las cuales 355 son personas indígenas, según el censo de 2011 (Programa de las Naciones Unidas, [PNUD], 2025, p.19), mientras que Quitirrisí se localiza en la ruta hacía este cantón. El espacio también permitió conocer los territorios desde las propias experiencias de las mujeres: su alimentación, tradiciones, historias orales y formas de vida, así como reflexionar sobre sus aspiraciones dentro de sus territorios.

En Costa Rica, de acuerdo con el Censo Nacional Agropecuario del Instituto Nacional de Estadística y Censos, apenas el 15% de las tierras rurales están registradas a nombre de mujeres (INEC, 2014), alrededor del 70% de los hogares indígenas presentan necesidades básicas insatisfechas en áreas fundamentales como salud, educación y vivienda, en contraste con el promedio nacional, que se sitúa en un 24% (Naciones Unidas, s.f). En un trabajo hecho en colaboración con miembros del grupo de Mujeres Huetares de Quitirrisí y la Universidad para la Paz, se demostró, como los pueblos originarios enfrentan múltiples desigualdades relacionadas con el acceso y la disponibilidad del agua y con su gestión, debido a procesos históricas y contemporáneos de racismo y colonización; en este estudio, se describió que las mujeres se ven especialmente afectadas, ya que muchas están a cargo del almacenamiento del agua, y/o actividades domesticas (Sylvester et al., 2023). Estas condiciones reflejan una realidad marcada por múltiples desigualdades, donde las mujeres indígenas enfrentan formas simultáneas de discriminación por su género, su pertenencia a pueblos milenarios y las limitaciones estructurales en el acceso a derechos básicos y oportunidades.

Las mujeres de pueblos milenarios desempeñan un papel en la construcción, transmisión y resignificación del conocimiento vinculado al territorio, la naturaleza y la vida comunitaria (Mestanza, 2025, pp. 60–61). En los territorios huetares de Quitirrisí y Zapatón, sus prácticas culturales y espirituales sostienen formas propias de relación con la tierra que han sido invisibilizadas.

El desarrollo de las comunidades rurales e indígenas tiene un fuerte protagonismo de las mujeres. Ellas son centrales en la relación humano con la tierra, en la transmisión de prácticas culturales, en la preparación de alimentos, y en el apoyo a la vida comunitaria, muchas veces en contextos con limitadas oportunidades de empleo, educación y acceso a recursos (Sylvester & Little, 2020).

Mujeres de Zapatón y Quitirrisí en Zapatón conversando sobre las aspiraciones, marzo 2024 (crédito fotográfico a Dana Artola Mena).

La mujer indígena ha sido ampliamente reconocida por su papel en la defensa del territorio y en los conflictos socioambientales, destacando su participación en procesos de resistencia, en la organización comunitaria y en espacios de liderazgo, especialmente en asociaciones y movimientos de recuperación de tierras. Sin embargo, muchas veces este liderazgo se interpreta únicamente como una respuesta reactiva frente al conflicto, dejando de lado que también forma partes integrales y centrales en los procesos continuos de construcción de conocimiento y de fortalecimiento del poder colectivo de las mujeres.

De igual forma, se ha valorado el conocimiento ancestral, la espiritualidad y las prácticas dentro de su territorio, como el uso de plantas medicinales, reconociendo el territorio como un ser relacional. No obstante, aún falta profundizar en cómo las mujeres conceptualizan y construyen estos saberes desde sus cosmovisiones.

Una colección de piedras del río de la Catarata del Rey del museo de preservación cultural de Carmen Parra Hernández, marzo 2026 (crédito fotográfico Wendy Benavides Calvo).

En este contexto, las aspiraciones de las mujeres indígenas del pueblo huetar en los territorios de Quitirrisí y Zapatón se entienden como parte de un proceso de construcción de conocimiento profundamente vinculado al territorio, la identidad y la relación con la naturaleza en la vida cotidiana. Más que expectativas individuales, estas aspiraciones son procesos colectivos que emergen de la experiencia territorial, la memoria cultural y los vínculos comunitarios.

Desde esta perspectiva, las aspiraciones se construyen a través de prácticas de cuidado, la transmisión de saberes y la defensa del territorio, reconociendo a las mujeres indígenas como actores centrales en la producción, gestión y cuido de la cultura. Como parte del proyecto ReAL, se buscar visibilizar estas aspiraciones, desde la voz de las mismas líderes huetares.

Referencia bibliográfica

Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) (2014). VI Censo Nacional Agropecuario 2014: Tomo I – Características de las fincas y de las personas productoras. https://admin.inec.cr/sites/default/files/media/reagropeccenagro2014-ti-006_6.pdf

Naciones Unidas (2022). En Costa Rica, mujeres indígenas superan retos y ponen freno a la triple discriminación. https://unsdg.un.org/es/latest/stories/costa-rica-mujeres-indigenas-retos-triple-discriminacion#:~:text=GNUDS%20%7C%20En%20Costa%20Rica%2C%20mujeres,freno%20a%20la%20triple%20discriminaci%C3%B3n

Mestanza Ramón, K. (2025). Cosmovisión, género y territorio: la mujer kichwa en la Amazonía ecuatoriana (Tesis de maestría). FLACSO Ecuador. https://hdl.handle.net/10469/25589

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (2025). Plan ambiental, forestal y territorial del territorio indígena de Zapatón. https://pnud-conocimiento.cr/wp-content/uploads/2025/09/PAFT_Zapaton-VF.pdf

Sylvester & Little (2020). Mujeres agricultoras retando los estereotipos de género en Costa Rica. Agroecología. http://agroecologa.org/agricultoras-que-desafian-los-estereotipos-de-genero/

Sylvester, O., Ramin, C., Serrano González, B., Hernández Mena, Z., Pérez Hernádez, E., y Schuster-Wallace, C. (2023). Acceso y gestión del agua en los pueblos indígenas de Costa Rica: El caso del pueblo Huetar de Quitirrisí de Mora. Revista Ambiente, (288), 48–54. https://www.ambientico.una.ac.cr/revista-ambientico/acceso-y-gestion-del-agua-en-los-pueblos-indigenas-de-costa-rica-el-caso-del-pueblo-huetar-de-quitirrisi-de-mora/

Día de la Persona Indígena Costarricense

Publicación de la UNED

Los pueblos originarios han sido guardianes del conocimiento ancestral, la biodiversidad y la identidad cultural costarricense. En esta fecha, se reconoce su legado, sus luchas y sus aportes al desarrollo del país.

Promover el respeto, la inclusión y el acceso a la educación para las comunidades indígenas es una tarea fundamental para una sociedad equitativa. El reconocimiento de sus saberes y tradiciones fortalece la construcción de un futuro más justo y diverso.

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Cuatro magistrados exhiben su racismo al no permitir la consulta indígena para el Protocolo de Nagoya

  • La importancia del voto de minoría de tres magistrados que estiman que es necesario consultar a los pueblos indígenas.

  • País se expone a que las organizaciones indígenas lleven este caso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

(Bloque Verde 20 de junio 2023) En un reñido voto de cuatro contra tres la Sala Constitucional en la resolución número 2023006154 da luz verde al Protocolo de Nagoya para que siga su curso en segunda votación en la Asamblea Legislativa. Los tres magistrados consideran que es necesaria la consulta indígena según lo dispuesto en el artículo 6 del Convenio 169 de la OIT y refuerza la posición de la Defensoría de los Habitantes en cuanto que la ausencia de consulta si vulnera los derechos de los pueblos originarios.

Los magistrados Cruz Castro, Rueda Leal y Garita Navarro demostraron que la Sala Constitucional tenía un línea jurisprudencial que considera obligatoria la consulta indígena en casos de que una medida legislativa o administrativa es susceptible a afectar a los pueblos indígenas. Esta jurisprudencia lamentablemente se rompió con esta resolución que niega justamente la consulta a los pueblos originarios.

El dictamen de minoría también deja claro que la forma en la supuesta consulta hecha desde la Asamblea Legislativa no cumplió lo dispuesto en el Convenio 169. Hay que recordar que este procedimiento se realizó mediante envío por correo electrónico a las asociaciones de desarrollo de los 24 territorios indígenas con un plazo de ocho días hábiles. En este sentido los magistrados Cruz Castro, Rueda Leal y Garita Navarro insisten en que “no se constituye como un método idóneo para garantizar la efectiva participación y opinión de las comunidades indígenas y el correspondiente deber de consulta”

El Protocolo de Nagoya acelera procesos de desposesión por medio de mecanismos de mecanismos de propiedad intelectual como las patentes y los derechos de obtentor (como UPOV) sobre los conocimientos de los pueblos indígenas. Este tratado internacional provoca que los bienes comunes, entre ellos los recursos de la biodiversidad y conocimientos asociados, considerados como dominio público, de origen ancestral, hereditario y otros de soberanía del Estado, sean adjudicados como bienes patrimoniales del dominio privado.

Este proceso en vía de ratificación por la Asamblea Legislativa es a todas luces racista y discriminatorio porque afecta de manera negativa a las personas portadoras de conocimientos, en su mayoría adultas mayores de las comunidades. Pretende apropiarse de sus saberes y prácticas cotidianas heredadas ancestralmente, hasta el punto de patentarlas. Esto también niega la posibilidad de las futuras generaciones del goce de ese conocimiento ancestral.

Dentro del Protocolo de Nagoya quedan muy claras las formas de apropiación de esta riqueza cultural, lo que no queda para nada claro son las formas de “repartos de beneficios” que menciona insistentemente los propulsores de esta iniciativa. No está estipulado cómo la patente por parte de un tercero del uso de una planta, bacteria, hongo, insecto o animal va a “traer beneficio” a los pueblos que la han descubierto y resguardado por siglos o quizá milenios. Esto no fue preocupación de los y las legisladoras impulsoras de este proyecto.

Instamos a las organizaciones indígenas a llevar este caso de racismo judicial a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para evidenciar esta injusticia estructural dentro del más alto tribunal de justicia costarricense.

¿Capricho ideológico o respeto al Convenio OIT? Respecto a la aprobación del Protocolo de NAGOYA

Ante un correo que alerta a los compañeros y compañeras de los pueblos indígenas y de movimientos ambientales sobre la votación en primer debate del expediente 21.550 “Aprobación del Protocolo de NAGOYA”, en el que durante esta semana y semanas anteriores el Partido del Frente Amplio (FA) han venido advirtiendo que el texto no ha sido consultado a los pueblos indígenas del país, hecho que violenta el Convenio No. 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ya que el proyecto afectaría directamente la vida cotidiana de esta población, debido a que dicho proyecto permite patentes y repartición de ganancias por el uso del conocimiento tradicional y de la riqueza biológica. 

Se destacó que el pasado jueves en el Plenario, las advertencias del FA fueron ignoradas y catalogadas por una diputación del Partido Liberación Nacional (PLN) como “un capricho ideológico”. 

A esto la presidenta de la Asociación Conservacionista YISKI, María Elena Fournier S. dirigió un correo a las y los diputados en el que lamenta la situación en la que las diputaciones no conocen los distintos convenios internacionales, como el del caso de la OIT de los Pueblos Originarios y comenta que la Sala Constitucional no va a aprobar esta votación, precisamente porque violenta un Convenio Internacional.

 

Información compartida con SURCOS por María Elena Fournier.

Programa Saber Vivir: “Racismo y Alimentación”

El  pasado jueves 16 de junio, en el Programa Saber Vivir, de la Radio 870 UCR, se abordó el tema de la relación entre el racismo y el derecho humano a una sana alimentación.

El lema que abrió esta conversación es: “Las prácticas de racismo están tan ancladas en nuestro imaginario colectivo, por eso, se cuelan en lo cotidiano… hasta en la mesa.”.

Como personas invitadas participaron Rebeca Gu Navarro, politóloga docente y coordinadora de proyectos de acción social en la UCR y don Romano González Arce, licenciado en Nutrición y Máster en Antropología de la UCR.

Uno de los temas centrales fue el cómo garantizar y sostener la soberanía alimentaria de los pueblos desde el Estado, se plantea la fuerte discusión de: ¿Qué sembramos y cómo lo sembramos? La realidad es que la producción alimentaria en Costa Rica, ha menospreciado los conocimientos ancestrales, comunitarios y raciales; por tanto, se ha cambiado el uso de semillas criollas, resistentes y duraderas, por semillas agroindustriales que solo se pueden utilizar una vez, haciendo que los productores sean dependientes de su compra.

Se concluye que este tema es un reto y una gran demanda que los territorios reclaman a los poderes hegemónicos y que es necesaria su atención. 

Puede escuchar el programa completo en: https://fb.watch/dSjG9OfZ-b/

Aporte a la “Reflexión sobre el estallido social” de Alexis Rodríguez-Brenes

Andrés Chavarría-Palma

11 / Oct / 2020 – 9:23 p.m.

Mientras la ciudad de San José se ve cubierta por una noche estrellada, en un domingo otoñal de octubre, decido abrazar el lápiz con mi puño y escribir unas cuantas líneas que salen de lo más profundo de mi ser para contribuir al diálogo franco y diverso que corren por el nervio de una nación llamada Costa Rica. El compañero Alexis Rodríguez-Brenes me reanima en una mañana de conversación, y con su reciente artículo (https://surcosdigital.com/reflexion-sobre-el-estallido-social/), a emprender las andanzas de la escritura, y traerlas a este patio digital para depositar pequeñas semillas de revolución consciente y fraternal.

– “Viejo, es hora de poner nuestras voces al servicio del planeta”.

Empiezo a tomarle seriedad al asunto. Es momento de saltar con la energía de nuestra juventud para provocar profundidad en las conversaciones, generar impulsos eléctricos que incidan en soluciones a las comunidades, y sobre todo, crear incomodidad al Capitalismo. Alexis, en su artículo, comienza haciendo un gesto confrontativo al sistema explotador que nos cobija desde que dimos nuestra primera bocanada de aire al nacer. Se me nubla la conciencia con solo pensar que nuestra especie desde hace siglos ha tenido ese destino común donde las máquinas suplantaron los sentidos y las emociones del ser humano. Un camino de vida que ha consistido, para la mayoría de las personas, en nacer, dejarnos manipular, explotar nuestra fuerza laboral, reproducir nueva masa obrera, seguir siendo los explotadxs y por último, fallecer amargamente. Mientras tanto, al otro lado de la calle, unos pocos humanos, en lugar de ser lxs explotadxs, tendrán el privilegio de tener el látigo en sus manos y fungir como esclavistas.

Pensar que este círculo anti-biológico del Capitalismo ha sido el causante de que muchos y muchas se envicien en el sillón del confort y no se den cuenta de lo absurdo que es continuar alimentando este ciclo. Se preguntan ellxs, “¿por qué renunciar al confort que nos ha dado el capitalismo? ¿por qué darle la espalda, cuando nos ha dado los mejores avances?” No es una cuestión de cuánto capital, aparatos o galardones hemos obtenido; sino en cuánto hemos mejorado en humanidad y en Buen Vivir.

– “Pero mae, quiero divulgar mi voz para construir hermandad, no para provocar fracturas”.

Alexis, en su artículo, trae un reconocimiento especial al conocimiento ancestral de nuestros pueblos que aún conservamos en nuestras venas. Información clave que nos susurra desde el pasado para encaminar nuestras torcidas conciencias en este mundo pandémico de enfermedades, guerras, corrupción, destrucción ambiental, desigualdad social y tantas quejas más. A estas alturas, el planeta debe llenarse con iniciativas que potencian su Ecología, incluida la de nuestra especie. De todas las especies de seres vivos en el mundo, a nosotrxs se nos dota una dosis extra de compromiso por remediar la idiotez del experimento capitalista, y equilibrar el sistema planetario como un derecho innegable a todo ser vivo que aborda esta cápsula espacial galáctica. Nuestras huellas y guías elementales de convivencia están ahí, en la cosmovisión de los pueblos autóctonos de nuestro país y el mundo.

– “Hay que escribir Alexis. Hay que regar nuestra inmortalidad para las primaveras que vendrán”.

Se viene un caso real a mi memoria. Mi primo César siempre me ha parecido una figura encarnada del estilo materialista y explotador actual. Él no se disgusta por ello, al contrario, inflama su pecho de orgullo. Cuando me lo encuentro en las reuniones familiares, siempre me argumenta que el modo derrochador de la actual sociedad es parte de la evolución natural del humano, y que está dentro de los designios del planeta sufrir una extinción más a causa de esta especie superior: Homo Sapiens Sapiens. Según él, la balanza de lxs poderosxs y los explotadxs es consecuencia de la senda natural que debe seguir el humano. El ANTROPOCENO. Pero me he dado cuenta, que la evolución a la que se refiere mi primo es que cada diciembre aparece con un nuevo automóvil más moderno que el anterior. Esa es su meta a superar periódicamente. Después de escuchar año a año sus postulados de empresario, voy y escribo unas líneas en mi diario: “Un año más, César está atrapado en las fauces del oscurantismo Capitalista”.

Existe un miedo atroz detrás de algunas personas, que ennegrecen su visión al pensar que con derribar este sistema de rostros, tal como menciona Alexis en su artículo, volveremos a un retroceso que la humanidad no se podrá reponer fácilmente. Todo cambio genera incertidumbres, no hay duda. Pero procurar la continuación de este sistema excluyente a toda vertiente, tampoco generará frutos sanos para nuestra especie. Ni nunca los ha generado, no se confundan. Sin embargo, no debemos descuidar en pensar y actuar en global para incidir progresivamente en las escalas menores en las que estamos mayormente conectados; lo nacional, lo regional y lo local.

Este salto que he dado en publicar este escrito, lo puede dar cualquier otrx compañerx. Es más, lo recomiendo. Nuestras expresiones y protestas nos devuelven a nuestro origen como seres pensantes y admirables. Si vamos reconstruyendo poco a poco nuestras conciencias, en base a activismo integral, la fogata que encenderá la revolución popular planetaria empezará a clamar justicia por nuestros bosques, los desiertos, los glaciares, las ciudades, la fauna, la flora, el clima, los pueblos autóctonos, por nuestros antepasados explotados, por usted y sus futuras generaciones. No busquemos adoptar el modelo de fronteras entre nosotrxs, y rescatemos el espíritu Universalista para liderar las soluciones que nos aquejan en la sociedad costarricense y global.

Detesto el carácter caníbal del capitalismo; que le teme a la organización social, y en vez de ello, nos empuja a la pila de la violencia y el desinterés. Prefiere vernos descuartizados por el veneno del odio en nuestras pupilas; y no juntos y juntas volcando, como olas enfurecidas, las sillas de lxs desgraciadxs que manipulan nuestros destinos y sueños a sus antojos. Yo quiero un planeta donde la vida florezca por igual en tres ámbitos: en lo biológico, en lo social y en lo Universal.

– “Alexis, que se hagan realidad nuestras palabras. Seguiremos caminando en nuestras utopías”.