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Etiqueta: Costa Rica

El 29 de octubre de 1821, el proceso independentista costarricense y el surgimiento de la ciudadanía costarricense

Vladimir de la Cruz

(Conferencia dada el 29 de octubre del 2020, en el marco de las actividades de celebración del Bicentenario de la Independencia de Centroamérica, organizadas por la Biblioteca Nacional “Miguel Obregón Lizano”, la Cátedra Enrique Macaya Lahmann de la Escuela de Estudios Generales, de la Universidad de Costa rica, y el Instituto de Formación en Democracia, IFED, del Tribunal Supremo de Elecciones, transmitida por Facebook Life del Tribunal Supremo de Elecciones)

Como resultado de la conquista y el proceso colonizador español, España se vio obligada a dividir el territorio americano en vastas regiones, llamadas Virreinatos.

A medida que fue conociendo la inmensidad del territorio llegó a establecer cuatro virreinatos, los dos primeros fueron el de Nueva España y el de Nueva Granada, más tarde el de Perú y luego el del Río La Plata. A su vez, cada Virreinato, por la misma razón, de penetración y colonización, de dominio de tierras, de riqueza y de hombres, fueron divididos en jurisdicciones administrativas más pequeñas.

Así, los virreinatos, durante su existencia, fueron divididos para su mejor administración, en Capitanías Generales, Gobernaciones, Audiencias, Intendencias, Corregimientos, Comandancias, Provincias, Alcaldías Mayores y Menores, Partidos, como el de Nicoya, a cuyo frente se ponían autoridades, generalmente de origen español o peninsular. Los gobernadores realizaban funciones administrativas, legislativas y judiciales.

Dentro de estas estructuras funcionaron los Cabildos y Ayuntamientos como la base política de la organización colonial.

Todas estas regiones estuvieron en función de ese control de territorios y de hombres, a cargo de funcionarios españoles, primero, en los puestos de poder y de decisiones administrativas, judiciales, tributarias, más tarde con algunos criollos.

La Iglesia Católica que acompañó a los conquistadores y colonizadores, de la misma manera, impuso su propia división territorial religiosa, así como sus propias autoridades religiosas, encargadas de atender las necesidades espirituales de los conquistados y sometidos al orden colonial, y de justificar moralmente la conquista y la colonia española.

El Virreinato de Nueva España o de México fue constituido en el 8 de marzo de 1535, que creció luego con los territorios conquistados de Mechoacán, Nueva Galicia, las Californias y la Península de Yucatán.

Allí, en México, se inició el Tribunal de la Real Audiencia, en 1527, luego otros tribunales y Oficinas públicas del Virreinato. En 1525 se había establecido el Obispado, en 1545 se constituyó el Arzobispado, en 1535 se introdujo la imprenta, el 21 de setiembre de 1551 se fundó la Universidad de México, en 1728 se publicó el primer periódico. Con la Iglesia llegó el Tribunal de la Santa Inquisición, que alcanzó en su accionar a Costa Rica, a finales del siglo XVIII, cuando fue detenido ante ese Tribunal el Dr. Esteban Curti Roca.

Como parte de los territorios del Virreinato se constituyeron la Capitanía General de Guatemala y la Capitanía General de La Habana. En la de Guatemala se reprodujeron las mismas instancias administrativas que en México, el Tribunal de la Real Audiencia, en 1542, el Consulado en 1794, el Obispado en 1534, el arzobispado en 1742 con mando sobre tres obispados, entre ellos el de León de Nicaragua. En Guatemala, la capital de la Capitanía, se estableció una Casa de la Moneda, en 1733, una Universidad, en 1678, y una Sociedad Económica, en 1795.

Los territorios del Virreinato de México, o de Nueva España, alcanzaron Asia y Oceanía. Su división política fue en Reinos y Capitanías Generales, que estaban a cargo de Gobernadores o Capitanes Generales. Con las Reformas Borbónicas, en 1786, se constituyeron Intendencias y Partidos.

En el continente americano desde finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX empezaron a surgir movimientos rebeldes, anti españolistas, insurreccionales, contra el dominio colonial, por la Independencia de las colonias.

Esta situación se agudizó y estimuló con la ocupación francesa de España, por Napoleón, desde 1808 hasta 1814. Su presencia en España impuso la abdicación del Rey Fernando VII a favor de José I Bonaparte, sobrino de Napoleón, lo que provocó la reacción del pueblo español, que los condujo a convocar las Cortes de Cádiz como Asamblea Nacional Constituyente en 1812.

A la causa de la defensa de la monarquía española se sumaron las monarquías Inglesa y Portuguesa. España como imperio acentuaba la decadencia que venía sufriendo desde el siglo XVIII frente a los otros reinos de Europa.

Los problemas que tenía España facilitaron los movimientos anti españolistas en la región y el continente, lo que se fortaleció con la promulgación de la Constitución de Cádiz de 1812, que estableció el sufragio universal, la soberanía nacional, la separación de poderes, la libertad de prensa, reparto de tierras y libertad de industria, algunos de los aspectos que los criollos venían pidiendo desde finales del siglo XVIII.

La ocupación sacudió los virreinatos. Las noticias llegaron con su respectivo impacto, provocando en las autoridades españolas la inmediata solidaridad con el Monarca español, Carlos IV y su hijo, que Napoleón había apresado en Bayona. En Xalapa, México, las tropas virreinales se pusieron en movimiento ante la amenaza napoleónica, ante la posibilidad de que invadiera América. El 5 de agosto de 1808 en México, el Ayuntamiento, había reconocido como Rey de España y de las Indias a Fernando VII, quien en España se le había reconocido como monarca en marzo de 1808.

En España, en respaldo del Rey y contra Napoleón, se habían constituido Juntas. En España estaba la Junta Suprema Central. En México se creó la Junta el 14 de agosto de 1808. La Junta era el gobierno encargado de dirigir la administración colonial durante la ausencia del Rey. De las Juntas de Oviedo y de Sevilla llegaron emisarios a México a tratar de supeditar la Junta de México.

En México se empieza a producir una crisis de gobierno. Liberales independentistas empezaban a tomar fuerza. Se impulsan conspiraciones como la de Tacubaya, la de Melchor de Talamantes, en Morelia, y en Querétaro, en la que participa el sacerdote Miguel Hidalgo, que era el párroco de Dolores, conspiración que da origen el movimiento de independencia de México, en su primera etapa, con su famoso grito por la Independencia, como se conoce, el Grito de Dolores, del 16 de setiembre de 1810, proceso que culmina en México, once años después, en 1821, con la Declaración de Independencia. A los insurgentes del Padre Hidalgo se sumó luego el sacerdote José María Morelos. Ambos fueron capturados y ejecutados.

En España el Movimiento Juntista llamaba a luchar contra la ocupación francesa de España, a luchar por la Libertad y la Independencia de España de esa ocupación. La Iglesia española se sumó a este llamado contra la ocupación francesa y ordenó a todas las iglesias del continente, que eran subordinadas suyas, y a sus sacerdotes, a actuar de la misma manera, contra la ocupación Francesa de España, por la Libertad y la Independencia, lo que estimula a la vez el compromiso de algunos sacerdotes con la Independencia de América de España.

Ese llamado de la Iglesia permitió que en México se empezara a distinguir el sacerdote Miguel Hidalgo y Costilla, el Cura Dolores, quien el 15 de setiembre de 1810 llama a rebelarse contra los españoles, quien fue ejecutado en 1811. En México el sacerdote José María Morelos también en 1814 declara la Independencia de la América Mexicana. Otros sacerdotes que participaron en México fueron el fraile Melchor de Talamantes, el cura José María Mercado, los sacerdotes Mariano Matamoros y Pablo Delgado. Se calcula que en México casi 150 sacerdotes participaran al lado de la lucha independentista. En Guatemala el Arzobispo Ramón Casaus y Torres era seguidor de la monarquía y atacó la Independencia, al igual que el Vicario General, José María Castilla.

Ya declarada, el 15 de setiembre de 1821, la Independencia, el 20 de setiembre el Arzobispo Casaus firmó el Acta de Independencia y llamó a los sacerdotes a Jurar la Independencia, al comprobar el apoyo mayoritario que ésta tenía. La Orden de los Bethlemitas fue la primera en seguir la orden de apoyar la Independencia, lo que se comunicó a las iglesias de la Capitanía General.

En El Salvador el sacerdote José Matías Delgado y de León fue uno de los firmantes del Acta de Independencia del 15 de setiembre porque era miembro de la Diputación Provincial de Centroamérica, y un acérrimo defensor de la independencia. La Iglesia salvadoreña tenía una pugna interna entre monarquistas e independentistas desde 1810, cuando trababan de crear el obispado de San Salvador. En Honduras la Iglesia, con Obispado desde 1531, tuvo un papel conservador. Durante los sucesos de 1821 un grupo de sacerdotes estuvo a favor de la Independencia de Centroamérica, encabezados por Francisco Antonio Márquez. En 1812 en el levantamiento antiespañolista de Tegucigalpa participaron los frailes franciscanos José Heredia y Antonio Rojas. En Nicaragua desde los sucesos antiespañolistas de 1811 la Iglesia tenía una posición conservadora. Otros curas fueron Fray Antonio Moñino quien fue desterrado del convento franciscano al que pertenecía, por estar en contra del dominio español, el Fray Benito Miguelena, de la orden de los mercedarios, y Tomás Ruiz, padre de origen indígena, de origen chinandegano, a quien en Nicaragua se le considera Prócer de la Independencia, que fue el primer sacerdote involucrado en los sucesos de la independencia nicaragüense en 1814.

En el caso costarricense jugaron un papel importante, en los días de la Independencia, algunos sacerdotes, que fueron firmantes del Acta de Independencia de Costa Rica, como Miguel de Bonilla y Laya-Bolívar, conocido como el padre Tiricia, Pedro José Alvarado, y uno de los más destacados sacerdotes que fue Juan de los Santos Madriz, también firmante del Acta de Independencia. Otros sacerdotes destacados en esos años, que formaron parte de este proceso, e integraron los primeros gobiernos provisionales, que sucedieron a la Independencia, lo que los hacía partícipes de la Independencia, fueron Luciano Alfaro Arias, Manuel Alvarado, Pedro de Alvarado Baeza, Miguel Bonilla, Nicolás Carrillo Aguirre, Joaquín Carrillo, José Antonio Castro Ramírez, José Nereo Fonseca.

En América se dieron movimientos Juntistas a favor del Monarca, que a la vez estimularon a quienes ya venían haciendo planteamientos independentistas, por la misma razón que en España se luchaba contra los franceses, contra la ocupación española de América, por su Libertad y por su Independencia.

En México continuaba la lucha por la Independencia en los pueblos de San Miguel el Grande, de Salamanca, de Toluca, de Guanajuato, de Guadalajara, de Chihuahua, de Chilpancingo, de Tixtla, de Chilapa, de Tehuacán, de Oaxaca, de Acapulco, entre otros.

En Chilpancingo se llegó a firmar una “Acta de Declaración de la Independencia de la América Septentrional” el 6 de noviembre de 1813, considerada el primer documento constitucional por el cual se declara la Independencia de Nueva España del imperio español, que fue resultado del Congreso de Anahuac, del 13 de setiembre de ese año, convocado por el cura José María Morelos.

En esta Acta se declara que, ante la ocupación francesa de España, América recupera la soberanía que le había sido usurpada, quedando disuelta la relación o unión entre la Metrópoli con sus colonias, reconociendo la religión católica como única, elemento que trascenderá a todas las constituciones políticas que surgieron en adelante.

El Padre Morelos era defensor de la idea que la Soberanía residía en el pueblo.

Esta Declaración de Independencia decía que la América Septentrional “ha recobrado el ejercicio de su soberanía usurpado; que en tal concepto queda rota para siempre y disuelta la dependencia del trono español; y que el Congreso de Chilpancingo, es árbitro para establecer las leyes que le convengan, para el mejor arreglo y felicidad interior: para hacer la guerra y la paz y establecer relaciones con los monarcas y repúblicas”.

Este movimiento en 1814 hizo surgir la Constitución de Apatzingán, inspirada en la Constitución Francesa de 1791, no en la de Cádiz, ni en la de Bayona. En estas luchas estuvo Vicente Guerrero, líder de los patriotas que luchaban por la independencia, concentrándose al inicio de 1821 en Oaxaca.

Agustín de Iturbide, criollo mexicano, recibió, tiempo después, órdenes de capturarlo y pacificar las provincias del sur, por el Virrey Juan Ruiz de Apodaca.

En esa persecución Iturbide y Guerrero terminan uniéndose y pactando el documento conocido como el Plan de Iguala, con el cual unían sus ejércitos, proclamado su Plan de Independencia el 24 de febrero de 1821, sustentado en tres garantías, el reconocimiento de la religión católica como única, la Independencia de España o de otra nación bajo la forma de una monarquía constitucional y la unión entre americanos y españoles, entrando a México el 27 de setiembre, siendo recibido como Libertador, y declarando el 28 de setiembre de 1821 la Independencia de México del domino español, donde se afirma que México “por trescientos años, ni ha tenido voluntad propia, ni libre uso de la voz, sale hoy de la opresión en que ha vivido.”

Su entrada a México Iturbide la garantizó con el acuerdo que realizó con el nuevo Virrey, Juan O’Donojú, que depuso al anterior Virrey, Ruiz de Apodaca, con el Tratado de Córdoba, el 3 de agosto de 1821, confirmando el Plan de Iguala, con el acuerdo de nombrar un Emperador, Tratado que fue apoyado inicialmente por los independentistas mexicanos.

El 24 de agosto se entrevistaron el Virrey O’Donojú e Iturbide, quienes suscribieron los llamados Tratados de Córdoba, que confirmaban en lo fundamental el Plan de Iguala. Consecuencia del Pacto anterior se instaló una Junta Provisional Gubernativa, siendo Iturbide Presidente de la misma.

Inmediatamente tuvo resistencia, la prensa se hizo opositora de Iturbide. Aunque las Cortes españolas rechazaron el Tratado de Córdoba, el 18 de mayo Iturbide fue proclamado Emperador, comunicándose a las Provincias la noticia del nombramiento hecho por el Congreso, reunido el 19 de mayo, y lo coronaron como tal el 21 de julio de 1822.

Los sucesos de México repercutieron directamente en la provincia de Chiapas, colindante con Oaxaca. El 28 de agosto en reunión del Cabildo de Comitán se acordó proclamar la Independencia el siguiente 1º. de setiembre y así comunicarlo al Jefe Político de la Provincia. En la ciudad de Comitán se exaltó el espíritu independentista.

Comitán declara la Independencia el 1 de setiembre, Ciudad Real, la actual San Cristóbal, y Tuxtla lo hicieron el 3 y el 5 de setiembre. El 6 de setiembre toda la Provincia de Chiapas lo había hecho.

En Guatemala las ideas de la independencia igualmente eran vivamente seguidas por la población. Había una agitación intelectual intensa.

La influencia de las ideas liberales en Costa Rica del Bachiller Rafael Osejo, y de Gregorio José Ramírez, conocedor éste de las luchas de Bolívar y San Martín, y de la Casa de Enseñanza de Santo Tomás, entre otros, prepararon el ambiente para la Independencia de Costa Rica.

El 13 de octubre de 1821, al recibir los documentos de León y de Guatemala, Cartago, por la influencia del Gobernador, se adhiere a los propuesto por León de Nicaragua, pero el 15 se retractó y acordó proponer a los Ayuntamientos de la Provincia que enviaran un Legado, para decidir en Junta de Legados lo que conviniera a Costa Rica, el 29 de octubre.

La víspera de esa fecha llegó la nueva Declaración de León declarando la absoluta Independencia de España, eso, sí, bajo el Plan que adoptara el Imperio Mexicano.

El 14 de octubre de 1821, el Ayuntamiento de San José conoce los documentos relacionados con la noticia de la Independencia que se había recibido en el país un día antes.

El 15 de octubre de 1821, el último Gobernador colonial de Costa Rica, Juan Manuel de Cañas, presentó al Ayuntamiento de Heredia, los documentos del Acta del 15 de setiembre de Guatemala y la del 28 de setiembre de Nicaragua, que declaraban la Independencia.

El gobernador se movía con la intención de que estos documentos no se aprobaran en la reunión convocada para el 29 de octubre de Cartago. El Gobernador propiciaba el apoyo al Acta de León que era ambigua en su declaración de Independencia. El Gobernador había asumido el cargo, en 1819, interinamente, y. Luego. en 1820 ejerció como Jefe Político Subalterno del Partido de Costa Rica.

El 21 de octubre se realizó una misa para implorar los auxilios celestiales en esta decisión. De inmediato se discutió en los pueblos y Ayuntamientos del Valle Central, cuyos habitantes se pronunciaban a favor y en contra.

En San José se había recibido una carta de Pablo Alvarado que pedía a los costarricenses jurar la Independencia e influyó para constituir una Junta de Gobierno.

El 25 de octubre se inició la reunión de la Junta de Legados de los Pueblos.

El 29 de octubre, al alba, en Cartago se dispuso la Independencia de España.

La Independencia es un acto político, de rompimiento con la dominación colonial española, que aseguró el inicio de un Gobierno propio, de los costarricenses, con derechos y libertades, y manejar nuestros asuntos con autonomía y plena soberanía. El 29 de octubre, en Cartago, se dispuso la Independencia de España.

El 30 de octubre el Ayuntamiento de San José declaró rotos los lazos con León y Guatemala y convocó a integrar una Junta Provisional de Gobierno.

El 1 de noviembre en Cartago se juró la Independencia y luego en las otras ciudades.

El 12 de noviembre se instaló en Cartago la Junta de Legados o Junta Gubernativa Provisional. Ese día se acabó la autoridad colonial española y el nuevo Gobierno asumió los mandos políticos, militar, de hacienda y las funciones que tenía el gobernador colonial, iniciándose así nuestra vida independiente. Bien podríamos considerar éste como el Primer Gobierno de Costa Rica a partir de la declaración de Independencia de Cartago.

Mientras tanto, en México, el 31 de octubre, Iturbide, en disolvió el Congreso. El 2 de diciembre de 1822, el Coronel de Veracruz, Antonio López de Santa Ana se subleva proclamando la República Mexicana, atrayendo a los principales militares que rodeaban a Iturbide, situación que le obligó a renunciar el 19 de marzo de 1823. El Congreso nuevamente reunido, el 7 de noviembre, aprobó la organización federal de México, y el 13 de febrero de 1824 el Congreso declaró traidor a Agustín de Iturbide.

Así habían trascurrido esos años, especialmente en México, desde la ocupación francesa de España, desde 1808 hasta 1814, con el retorno de la monarquía hasta la Independencia de España en 1821.

La Capitanía General de Guatemala, por su parte, llamada Reino de Guatemala, estaba constituida por los territorios de Guatemala, El Salvador, Comayagua u Honduras, Belice, Nicaragua, Costa Rica, el Estado mexicano de Chiapas, y en una parte de su historia comprendió también las provincias panameñas de Chiriquí y Bocas del Toro.

Los territorios de la Provincia de Guatemala, en su alcance, con las Reformas Borbónicas, estaba divida en cuatro partidos, el de Guatemala, el de Quezaltenango, el de Escuintla y el de Chiquimula, la Intendencia de San Salvador, que había sido creada el 17 de septiembre de 1785, estaba dividida en 15 partidos, el de San Salvador, el de Olocuilta, el de Zacatecoluca, el de San Vicente, el de Usulután, el de San Miguel, el de Gotera, el de San Alejo, el de Sensuntepeque, el de Opico, el Tejutla, el Chalatenango, el de Santa Ana, el de Metapán y el Cojutepeque, la Intendencia de Ciudad Real de Chiapas, que había sido creada el 20 de setiembre de 1786, se dividía en tres partidos, Chiapas, Soconusco y Tuxtla, y la Intendencia de Comayagua, creada en el 23 de diciembre de 1786, estaba divida en los partidos de Comayagua y de Tegucigalpa, la Intendencia de León, creada el 23 de diciembre de 1786, estaba dividida en cinco partidos, León, Matagalpa y Chontales, el Realejo, Subtiava y Nicoya y el Gobierno Militar de la Provincia de Costa Rica, a cargo de un Gobernador.

A principios del siglo XIX el Reino de Guatemala estaba dividido en 15 provincias que eran las Alcaldías Mayores de Chimaltenango, Escuintla, Sacatepéquez, Sololá, Sonsonate, Suchitepéquez, Totonicapán y Verapaz, los Corregimientos de Chiquimula y Quezaltenango, la Gobernación de Costa Rica y las intendencias de Ciudad Real, Comayagua, León y San Salvador.

Bajo la ocupación francesa de España, las Cortes de Cádiz, de 1812, eliminaron el Reino de Guatemala y mantuvieron la Capitanía General de Guatemala, dividida en dos grandes provincias, la de Guatemala, que incluía Chiapas, Honduras y El Salvador, instalada el 2 de septiembre de 1813 y la de Nicaragua y Costa Rica, gobernadas por un jefe político superior sin subordinación entre sí.

En las Cortes de Cádiz estas Provincias eligieron siete representantes entre ellos al Dr. Florencio del Castillo, de Costa Rica, motivo por el cual se le ha considerado el Primer diputado de Costa Rica.

España, bajo las dificultades de la ocupación francesa impuso mayores impuestos en las colonias para sostener su lucha anti napoleónica, lo que a su vez produjo reacciones anti españolistas en Centroamérica.

Al impacto de los sucesos que se estaban dando en México y las noticias que venían de Europa, en Guatemala, el estudiante de medicina, costarricense, Pablo Alvarado y Bonilla, el 15 de setiembre de 1808, publica una hoja suelta exaltando la Independencia, incrustándose desde ese momento en la lucha por la Independencia de la región, siendo el primer detenido por tal motivo en el Reino de Guatemala. Su lucha intensa hizo que las autoridades guatemaltecas quisieran devolverlo a Costa Rica, pero el Gobernador costarricense se oponía a su regreso. Su grito, el de Pablo Alvarado, fue anterior al del padre Miguel de Hidalgo. Pablo Alvarado, reconoció en un documento por él elaborado donde dice que fue “el primero de toda la monarquía española que caí en estas cárceles el quince de setiembre de mil ochocientos ocho, por la Libertad de América”.

En el Salvador, del mismo modo, en 1811, los sacerdotes Matías Delgado, Nicolás Aguilar y sus dos hermanos, Juan Manuel Rodríguez y Manuel José Arce y Fagoaga fueron de los primeros promotores de la independencia en Centroamérica. La lucha de los salvadoreños motivó a otros pueblos en su ejemplo. Le siguieron en Zacatecoluca y Santiago Nohualco, Usulután, Chalatenango y Metapán. Durante 28 días el pueblo gobernó San Salvador.

Sus luchas provocaron una conspiración contra el intendente de la provincia, Antonio Gutiérrez Ulloa, movimiento que tuvo repercusiones hacia Nicaragua.

En diciembre de 1811 en Nicaragua se produjo un movimiento anti españolista. Ante éste el Gobernador de Costa Rica, Juan de Dios Ayala, envió un batallón militar a apoyar la fidelidad a la corona, al mando de Juan Manuel de Cañas, motivo por el cual se le reconoció a Cartago el título de “Muy noble y leal ciudad” en las Cortes de Cádiz, iniciativa del Dr. Florencio del Castillo, título que también se le dio de Ciudad a San José, y el de Villa para los pueblos de Alajuela, Heredia y Ujarrás.

En Honduras hubo motines en 1812 y en Guatemala, en diciembre de 1813, se produce la llamada Conspiración de Belén, con participación de frailes.

En 1814 de nuevo se realizaron sublevaciones en El Salvador.

En Nicaragua, en las ciudades de León, Granada y en la actual ciudad de Rivas se dieron movimientos parecidos a los de 1811.

En Costa Rica los sucesos de Nicaragua tuvieron resonancia en Liberia y Nicoya, donde hubo levantamientos similares a finales de diciembre de 1811, y donde se intentó formar una Junta de gobierno.

En San José también hubo incidentes, lo mismo que en Alajuelita, y en Cartago hubo peticiones para que se eximiera de pagos al Ayuntamiento y se abrieran los potreros cerrados del Ayuntamiento.

El Gobernador Ayala murió en junio de 1819, asumiendo interinamente el Alcalde Ordinario Ramón Jiménez, hasta que fue nombrado Gobernador Bernardo Villarino, quien murió en un naufragio, y le sucedió así el coronel Juan Manuel de Cañas, quien se desempeñaba, como Jefe Militar, con procederes muy arbitrarios y despóticos.

También hubo sublevaciones en Guanacaste contra los estanquillos de aguardiente y las tercenas de tabaco.

En Guatemala Juan Francisco Barrundia, realizó Juntas en el edificio de Belén, con el propósito de obtener la independencia de España, lo que se llegó a conocer como la Conspiración de Belén, en 1813, por la que fueron detenidos los activistas principales de este movimiento. En Honduras por ese motivo se dieron protestas, como sucedió en Costa Rica contra los estancos y los estanquillos.

Intelectuales muy importantes contribuían en Guatemala al impulso de las ideas de la Independencia, el costarricense Fray Antonio Liendo y Goicoecha, uno de los más ilustres personajes de ese período, José Cecilio del Valle, hondureño, de los que más influyó para los sucesos que desembocaron el 15 de setiembre en Guatemala.

En la prensa guatemalteca se debatían aspectos relacionados con la Independencia. El periódico El Editor Constitucional, impreso en Guatemala, cambió de nombre en 1820, por el de El Genio de la Libertad, el 24 de julio de 1820, donde se empiezan a agitar las ideas de la independencia y se evidenciaban los desaciertos coloniales. Pedro Molina, uno de los próceres de la Independencia, se distinguía en estos debates.

En 1814 Napoleón abandona España, se restablece el reinado de Fernando VII quien suspende la Constitución de Cádiz hasta 1820, en que se ve forzado a restablecerla, cuando el continente ya casi había declarado su independencia, y los realistas del continente no veían con simpatía el restablecimiento de la Constitución de 1812. Las mismas Cortes, reunidas en España, el 1 de enero de 1820, declararon una amnistía de los presos políticos, especialmente de México.

Los movimientos de resistencia a la dominación colonial, especialmente en Sur América, donde participan indígenas, negros, criollos, desde el siglo XVIII, como las de los comuneros, las de Tupac Amaru, los movimientos en Paraguay, Colombia, Venezuela, Perú, Argentina eran parte de las raíces de la lucha independentista de inicios del siglo XIX.

Las declaraciones de Independencia de los países suramericanos iban dándose, así, en Haití el 1 de enero de 1804, en Paraguay el 15 de mayo de 1811, en Venezuela el 5 de julio de 1811, en Argentina el 9 de julio de 1816, en Chile el 12 de febrero de 1818, en Colombia el 20 de julio 1820, en Perú el 27 de julio de 1821. El imperio español se desgranaba.

Luego siguieron las regiones que pertenecían a la Capitanía General de Guatemala, que terminaron integrándose a México, como lo fue Soconusco, que pertenecía a la Provincia de Ciudad Real de Chiapas, que declara la Independencia el 28 de agosto de 1821, tanto de España como de Guatemala y, además, se adhiere al Plan de Iguala, la Ciudad Real de Chiapas que declara su Independencia el 3 de setiembre de 1821, de España y de Guatemala, incorporándose a México, por disposición que toman el 14 de setiembre de 1824.

El Departamento San Marcos, de Guatemala el 5 de septiembre, de 1821, proclama la independencia de España y Guatemala incorporándose a México.

El Alcalde de Tapachula, región que pertenecía a Soconusco, Bartolomé de Aparicio, el 23 de octubre de 1821, proclama la independencia de España y de Guatemala incorporándose a México, y el 24 de julio de 1824 declara la separación de la Provincia de Chiapas y la integración a las Provincias Unidas de Centroamérica, quedando aceptado el 18 de agosto de 1824 como parte del Estado de los Altos.

En Guatemala el último Capitán General, Carlos de Urrutia, era incapaz de gobernar, en las condiciones difíciles que existían, y con el restablecimiento de la Constitución de Cádiz en 1820, la Junta de la Diputación Provincial lo obligó a renunciar en marzo de 1821, llamando a ejercer la jefatura al Brigadier Gabino Gaínza que acaba de llegar de España.

En setiembre de 1821 se supo en Guatemala de la firma del Plan de Iguala y del surgimiento de Iturbide. El ambiente en la capital de la antigua Capitanía se agita.

El 4 de setiembre el Jefe Político Superior, Gaínza, en el Ayuntamiento, reconoció que se recogían firmas para que se publicase la independencia. En esta sesión se distinguió el patriota Mariano Aycinena divulgando el conocimiento que había sobre los movimientos emancipadores de la región. Luego de la discusión el Ayuntamiento dispuso redactar un memorial que lo suscribieron más de cuatrocientas personas, que le pedían a Gaínza secundar el pronunciamiento de independencia y proclamar la República. También se obligó a Gaínza a restablecer las comunicaciones con Oaxaca.

En San Salvador, el padre José Matías Delgado realizó un acto similar enviando un memorial en los mismos términos.

Las noticias de los sucesos de México influían mucho. Los sucesos de Independencia Ciudad Real, Comitán y Tuxtla, se conocen y llegan a Guatemala el 13 y 14 de setiembre de 1821, provocando la reunión urgente, y bajo presión y movilización popular, en vigilia desde el día 13, para que la Diputación Provincial de Guatemala se pronuncie sobre la Independencia, lo que se realiza el 15 de setiembre de 1821.

Desde los primeros días de setiembre se había intensificado el debate por la independencia en la prensa guatemalteca, en plazas públicas, en las tertulias patrióticas y en corrillos. Este sentimiento se hacía llegar por cartas a los periódicos y al propio Ayuntamiento.

El viernes 14 de setiembre circularon las invitaciones a los ciudadanos para forzar a la Diputación para que al día siguiente, el 15, se pronunciara. La reunión convocada por Gaínza tenía mayoría de representantes enemigos de la independencia lo que hizo que Aycinena, Pedro Molina y José F. Barrundia invitaran a los vecinos de los distintos barrios a congregarse frente al Palacio de Gobierno.

Por la mañana del 15 de setiembre se reunieron 56 personajes, representativos de los poderes públicos, civiles, eclesiásticos, militares y el pueblo, quien de hecho tomó el edificio. En la sesión se leyeron los pronunciamientos de los Ayuntamientos de Chiapas.

El pueblo se opuso a anexar Guatemala a México. Dominaban la reunión los partidarios de la Independencia, con poca presencia de los representantes de las provincias, dominando en número los guatemaltecos, lo que puede explicar la redacción del Acta del 15 de Setiembre, con un ambiente popular muy amplio y rico, así reconocido por la misma Acta del 15 de setiembre cuando dice “y oído el clamor de ¡Viva la Independencia! que repetía de continuo el pueblo que se veía reunido en la calles, plaza, patio, corredores y antesala de este palacio”

La reunión fue presidida por el Jefe Político Brigadier Gabino Gaínza y la redacción del Acta la hizo el hondureño José Cecilio del Valle.

Quienes proclamaron la Independencia de Guatemala invitaron al resto de las provincias a que decidiesen lo mismo, por cuanto no había representantes en la reunión del 15 de setiembre de las provincias ni de sus ayuntamientos ni de sus diputados.

El Acta de Independencia de Guatemala del 15 de setiembre es clara en su Artículo 1, que declara “la independencia del gobierno español la voluntad general del pueblo de Guatemala”, dejando sujeta la posibilidad de revisión “sin perjuicio de lo que determine sobre ella el Congreso que debe formarse”, al cual se convoca.

En su Artículo 2 se ordena hacer circular “oficios a las provincias por correos extraordinarios para sin demora alguna se sirvan proceder a elegir diputados representantes suyos, y éstos concurran a esta capital a formar el Congreso que debe decidir el punto de independencia general y absoluta”.

Mientras tanto, en su Artículo 7 señala que las autoridades establecidas “sigan éstas ejerciendo sus atribuciones respectivas con arreglo a la constitución, decretos, y leyes hasta que el Congreso indicado determine lo que sea más justo y benéfico”, y en su Artículo 8, concordante con éste mantiene al Jefe Político al frente del Gobierno, para que forme una Junta Superior Consultiva, con distintos representantes pero ninguno de Costa Rica.

En su Artículo 16 se ordena acuñar una Medalla “que perpetúe en los siglos la memoria del día Quince de Setiembre de mil ochocientos veintiuno, en que proclamó su feliz independencia.”

En su Artículo 17 se señala que “las Excmas. diputaciones provinciales, ayuntamientos constitucionales y demás autoridades eclesiásticas, regulares, seculares y militares, para que siendo acordes en los mismos sentimientos que ha manifestado este pueblo, se sirvan obrar con arreglo a todo lo expuesto.”

Puesta a circular el Acta, a medida que se fue conociendo, El Salvador proclamó su Independencia el 21 de setiembre de 1821, Honduras, Comayagua, y Nicaragua lo hicieron el 28 de setiembre. El Acta de Independencia de Honduras acordó jurar la Independencia de la Provincia de Comayagua “con la precisa condición de que ha de quedar sujeta al Gobierno Supremo que se establezca en esta América Septentrional”.

La ciudad de León era asiento de la diputación provincial de Nicaragua, Costa Rica y Nicoya, desde 1812. El Jefe Político era Miguel González Saravia, enemigo de la independencia. El 23 de setiembre había enviado un documento de fidelidad a la monarquía.

En el caso de Nicaragua se produjo un primer pronunciamiento el 28 de setiembre, redactado principalmente por el Obispo Jerez, españolista, monárquico, enemigo de la Independencia, que abrigaba la esperanza de que se revertiera el proceso, por lo cual establece condicionada la Independencia de Guatemala, en su Artículo 1º. “que parece se ha erigido en soberana”. Respecto a la Independencia del Gobierno español, en su Artículo 2 señala que la “Independencia” se hará “hasta tanto se aclaren los nublados del día y pueda obrar esta Provincia con arreglo a lo que exigen sus empeños religiosos y verdaderos intereses.”

El 27 de setiembre llegó el correo a León con los documentos de 15 de setiembre y el Manifiesto de Gaínza. Conspiraron por todos los medios que tuvieron contra la proclamación de la independencia González Saravia, el obispo Nicolás García Jerez y el coronel Joaquín Arechavala, jefe de milicias de León. Convocaron el 28 de setiembre con urgencia a los miembros de la Diputación Provincial. Lograron en su conspiración reavivar los sentimientos de rivalidad que tenían con Guatemala, como capital del reino, por lo que se acordó declarar «la absoluta y total independencia de Guatemala que parece se ha erigido en soberana». Los diputados Galarza, Gutiérrez y Solís abogaban por la independencia y pedían su proclamación inmediata. La presión fue grande y el obispo García Jerez engañó en su redacción proclamando la «Independencia de España hasta tanto se aclaren los nublados del día…», lo cual era una independencia provisional.

En el Artículo 3 señalaba que mientras tanto “todas las autoridades debían continuar en el libre ejercicio de sus funciones con arreglo a las constituciones y a las leyes. En su Artículo 4, se dice que se “tomen las medidas más eficaces para la conservación del orden y sostenimiento de los funcionarios públicos presentándoles el más eficaz auxilio, en la inteligencia de que el gobierno castigará severamente a los perturbadores de la tranquilidad pública y desobediencia a las autoridades.”

Queda claro que el Acta de León, de Nicaragua, es una declaración de la Independencia de Guatemala, aún así, ambigua, más no declara la Independencia de España.

Costa Rica desde junio de 1819 estaba gobernada por don Juan Manuel de Cañas, a quien en la época le calificaban de déspota y terrorista

Las Actas de Guatemala y la de León llegan Costa Rica el 13 de octubre de 1821.

El gobernador Juan Manuel de Cañas convocó con urgencia el Cabildo de Cartago, dando a conocer los documentos del 15 de setiembre, el Manifiesto de Gaínza, copia del bando de la Diputación de León de 28 de setiembre, documentos recibidos sin júbilo ni entusiasmo patriótico por los cartagineses. Se acordó, con excepción de un representante, imitar a León y visitar los ayuntamientos de San José, Heredia, Alajuela y Ujarrás. El 15 volvieron a reunirse para determinar, acusar recibo de estos documentos, y enviar las copias a los ayuntamientos locales, donde brotaron sentimientos de anexar Costa Rica a México y de separatismo.

El 14 de octubre el ayuntamiento de San José conoció los documentos y declaró que no conocía el Plan de Iguala y planteó la necesidad de integrar una Junta Provisional de gobierno. Por la noche se reunió el cabildo abierto de Heredia, quienes declararon continuar asociados a la Diputación Provincial de León y rechazó la propuesta de San José.

El 16 de octubre se reunió el Ayuntamiento de Alajuela, en igual sentido que los anteriores. Cartago tomó la iniciativa de una reunión con representantes de los ayuntamientos, incluidos Escazú y Barva.

El 25 de octubre se instaló la Junta de Legados en su primera sesión. El 26, en su segunda sesión, se propuso la creación de la Junta Superior Gubernativa, con carácter provisional, situación que provocó grandes debates entre los representantes de los ayuntamientos, que acordaron reunirse nuevamente el 29 de octubre.

El 28 de octubre se recibió la noticia en San José que las ciudades de Nicaragua se habían independizado, lo que provocó gran entusiasmo y celebración, por lo que el día 29 por la mañana el Ayuntamiento decidió proclamar la absoluta independencia del gobierno de España y subordinarse a la Junta Gubernativa Provisional.

El 28 de octubre por la noche se convocó a la población para que en Cabildo Abierto, a las 5 a. m. del día siguiente, dispusiera en Cartago sobre estos acontecimientos. El 29 de octubre, en el amanecer, se tomó la decisión de declarar y jurar la Independencia absoluta de España.

En la madrugada del 29 Santos Lombardo se apoderó del cuartel de Cartago para custodiar las armas allí existentes, con dos propósitos, asegurar que las armas no las usara el Gobernador para impedir la Independencia, que se declararía al día siguiente, y para tener las armas por si hubiera que usarlas en defensa de la Independencia. Así, el 28 de octubre por la noche se convocó a la población, para que en Cabildo Abierto, a las 5 a. m. del día siguiente, se dispusiera en Cartago sobre estos acontecimientos. El 29 de octubre, en el amanecer, se tomó la decisión de declarar y jurar la Independencia absoluta de España.

En Centroamérica no hubo necesidad de desarrollar ejércitos independentistas porque no había un ejército colonial que derrotar.

Los vecinos de Cartago se lanzaron a las calles avivando la independencia. Se convocó a reunión de cabildo, se conocieron nuevamente los documentos, junto con el de León y un manifiesto de Guatemala sobre el verdadero significado de la Independencia y se acordó proclamar y jurar solemnemente, el jueves 1º. de noviembre, la independencia absoluta del Gobierno español.

La Provincia de Costa Rica dependía de Guatemala en cuanto a guerra, justicia y hacienda, y de la Diputación de León, de Nicaragua, en política, economía y policía, por ello el Acuerdo tomado en León, el 28 de setiembre, que condicionaba la Independencia hasta que se aclararan los nublados del día, nos llegó junto con el Acta de Guatemala.

Del 13 al 28 de octubre las principales ciudades y villas del Valle Central se agitaron con las noticias recibidas y por la resolución que habría de tomarse.

El 11 de octubre la Diputación de León había acordado rectificar, con otra Acta, la Independencia de Nicaragua del gobierno español, bajo el Plan de las Tres Garantías de Imperio Mexicano, noticia que se recibió en Costa Rica el 28 de octubre, Acta que llegó a Costa Rica la víspera de la reunión de Cartago del 29 de octubre, lo que contribuyó a tomar la decisión de la Independencia de Costa Rica, puesto que las ciudades, villas y pueblos de Nicaragua se habían declarado totalmente independientes de España.

Esa misma noche se comunicó que a las 5 de la mañana del día siguiente, 29 de octubre, se reuniría en Cabildo Abierto la población, a resolver sobre los acontecimientos que se venían conociendo y discutiendo en los pueblos y ciudades costarricenses.

Al declarar la Independencia de Costa Rica se ordenó enviar el Acta a la Jura de los pueblos. Mientras tanto el gobernador colonial y Jefe Político subalterno del Partido de Costa Rica, Juan Manuel de Cañas, seguía fungiendo en sus funciones.

Cartago y la Villa de Heredia se sumaron al Plan de las Tres Garantías, que había permitido instalar el Imperio en México a cargo de Agustín de Iturbide, desde el 27 de setiembre.

Los habitantes de San José se opusieron, pues en ellos predominaban sentimientos e ideas republicanas y liberales.

Al amanecer del 29 de octubre, en aquel Cabildo, los patriotas reunidos acordaron jurar la Independencia absoluta del Gobierno español.

A partir de este momento la autoridad colonial española, el Gobernador Juan Manuel de Cañas, legítimamente dejó de ejercer su poder. De un modo efectivo lo hizo a partir del 12 de noviembre de 1821, luego que los Ayuntamientos de San José y Alajuela, el 5 de noviembre habían dispuesto que el gobernador colonial debía ser removido, convocando a la integración de la Junta de Legados.

El 30 de octubre el Ayuntamiento de San José declaró que los pueblos de Costa Rica habían recobrado su libertad natural y sus derechos fundamentales, rechazó el Plan de Iturbide y llamó a establecer una Junta Provisional de gobierno. La Junta de Legados instalada el 12 de noviembre fue la que recibió la renuncia del Gobernador Juan Manuel de Cañas, y desconoció su autoridad, considerado como un hombre de carácter despótico, intolerante, violento, de procederes arbitrarios y opresivo del pueblo costarricense.

Los documentos de 15 de setiembre de Guatemala y del 28 de setiembre de León, se conocieron en los pueblos, villas y ciudades de Costa Rica. Apasionadamente los costarricenses los discutieron en bandos a favor y en contra; a favor de la independencia absoluta o en contra de ella; o a favor o en contra del anexionismo al imperio mexicano de Agustín de Iturbide, quien el 27 de setiembre había instalado el Imperio.

El 28 de octubre, cuando ya se sabía de esta situación, el Ayuntamiento de San José se opuso a apoyar el anexionismo y rechazó el Plan de Iguala o de las Tres Garantías, que aseguraba la conservación de la Iglesia Católica, la Independencia del Virreinato y la unidad de españoles y mexicanos. Este Plan se había publicado en febrero, se había firmado el 24 de agosto y permitió la instalación del Imperio el 27 de setiembre.

Nicaragua había reaccionado y al 28 de octubre todas las ciudades, villas y pueblos se habían declarado totalmente independientes de España.

Así, el 29 de octubre de 1821, afirmamos una vez más los sentimientos de libertad, independencia y soberanía; igualdad, legalidad y fraternidad que inspiran y conforman la sociedad republicana y liberal que constituimos, los costarricenses, en el Estado Social y Democrático de Derecho que hoy vivimos.

El 1º de noviembre el Ayuntamiento de San José declaró que esta ciudad era libre e independiente y reconoció únicamente la autoridad del Ayuntamiento y la de la Diputación que nombró para consolidar el Gobierno.

El 5 de noviembre se instaló la Junta de Legados en Cartago, con carácter de Gobierno Provisional de la Provincia.

Lo acordado el 29 de octubre de 1821, es la Declaración de Independencia de Costa Rica, la que puso punto final al dominio colonial español y abrió el camino hacia la formación republicana y el Estado de Derecho que se empezó a gestar a partir de esta fecha.

Ese mismo día, 29 de octubre de 1821, el emperador Agustín de Iturbide, por medio de su Canciller o Primer Ministro José Manuel de Herrera envió una carta al Capitán General de la Junta Provisional Consultiva de América Central, Gabino Gaínza y Fernández de Medrano, cuya Junta presidía a los delegados representantes de las provincias de Chiapas, San Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, con la propuesta de unirse al Imperio mexicano de acuerdo a las Tres Garantías de los Tratados de Córdoba.

El 5 de abril de 1823, se produce en Costa Rica la Guerra Civil de Ochomogo, en la que se encuentran anexionistas al Imperio mexicano e independentistas, triunfando los republicanos independentistas. Este evento militar hay quienes sostienen que es el momento en que se define la Independencia de Costa Rica. El acuerdo de anexión existente al Imperio Mexicano se volvió ineficaz puesto que el 19 de marzo de 1823 Iturbide había abdicado a la corona mexicana, noticia que no había llegado a Costa Rica para el momento del conflicto. La abdicación de Iturbide condujo a que las Provincias del Imperio se separaran, y que Chiapas, que había pertenecido a la Capitanía General de Guatemala, se quedara agregada a México.

Los partidarios de la independencia de las provincias del antiguo Reino de Guatemala, lograron que el Jefe Político Superior, Vicente Filísola (1822–1823), nombrado por el Imperio Mexicano, convocara un Congreso de las Provincias Centroamericanas.

El ambiente seguía agitado en las territorios de la antigua Capitanía. El 3 de mayo de 1823, consultas populares en las cuales Chiapas y el Partido del Soconusco se pronuncian por la unión a México, lo que motiva a la apertura de la Asamblea Nacional Constituyente, en la ciudad de La Nueva Guatemala de la Asunción, el 24 de junio de 1823, a la que no asiste Chiapas, situación que produjo una tensión militar entre Guatemala y México.

El 30 de junio de 1823 se realiza el Congreso Constituyente de México, que produjo la ruptura de las condiciones por las cuales las Provincias Unidas de Centroamérica se habían integrado al Imperio Mexicano, creando las condiciones para avanzar hacia la constitución de la República Federal de Centroamérica, lo que se amarró el 22 de noviembre de 1824, la Constitución Federal, que nos reconocía como un Estado dentro de la Federación, que ya habíamos nombrado el Jefe de Estado desde el 6 de setiembre de 1824.

Así el 1º. de julio de 1823 la Asamblea Nacional Constituyente de las Provincias Unidas del Centro de América declaran que son “libres e independientes de la antigua España, de México y cualquiera otra potencia, y que no son ni deben ser patrimonio de persona ni familia alguna”. Esta es otra fecha que marca la Independencia, que nos toca, pero a la vez nos subsume en una organización estatal regional, que nos desdibuja como país independiente mientras permanezcamos en las estructuras unionistas o federalistas centroamericanas.

Las Provincias Unidas de Centroamérica, afirmando la Independencia y la Libertad, el 24 de abril de 1824, por gestión del Prócer José Simeón Cañas, abole la esclavitud en los territorios de Centroamérica, declarando en libertad a los esclavos que habitaban en el territorio, y declarando que nadie puede nacer esclavo, y que los esclavos que huyan de otros territorios donde son esclavos se les reconocerá como libres. Antes que Centroamérica la abolición de la esclavitud fue declarada en la ciudad de Guadalajara, en México, en 1810, en Chile, en 1811 se declara la libertad de vientres con lo cual a partir de ese momento, los hijos que nacían de esclavas serían libres, y luego, en 1823, se declara abolida la esclavitud. En las Cortes de Cádiz el Dr. Florencio del Castillo se distinguió en esta lucha. En 1813 Las Provincias Unidas del Río de la Plata acordaron la abolición de la esclavitud. Sin embargo, se puede entender que el Acta de 15 de setiembre de 1821 abolió la esclavitud al romper con España, y lo que ello significaba en ese sentido.

A pocos días declarar la Independencia de Costa Rica el 22 de octubre de 1821. Pablo Alvarado Bonilla, Prócer de nuestra Independencia y de la Centroamericana, se había dirigido a los “Ciudadanos” de Costa Rica, dándole trato de ciudadanos, toda vez que él mismo llamaba a desconocer la autoridad colonial desde el mismo 15 de setiembre, recordándoles su lucha, su apresamiento “por la brava lucha por la Independencia”, donde él mismo se reconoce como “ciudadano”, y les exalta a declarar la Independencia, como lo había hecho en otra nota, el 22 de setiembre, dirigida a los ayuntamientos de Cartago y San José.

El 29 de octubre de 1821 es la fecha que en Costa Rica debemos celebrar la Independencia nacional, porque es cuando aquí se toma la decisión de romper con el orden colonial español, de manera absoluta, de desconocer a las autoridades españolas, de integrar los primeros gobiernos propios, provisionales, y de establecer el 1º. de diciembre de 1821, la primera Constitución Política de Costa Rica, la del Pacto Social Fundamental Interino o Pacto de Concordia. En este Pacto o Constitución se afirmó la Independencia cuando allí se establece que “Costa Rica está en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos para constituirse en nueva forma de Gobierno, y será dependiente o federada de quien le parezca, y se reconoce y respeta la libertad civil y demás derechos naturales y legítimos de toda persona”, y hace surgir un régimen de elección popular.

Si el Acta del 15 de setiembre de 1821 hizo surgir la ciudadanía en Centroamérica, el Acta del 29 de octubre de 1821, de Cartago hizo surgir a la ciudadanía costarricense. Dejamos de ser súbditos, sumisos, es decir sometidos, y vasallos, según la dependencia política, económica y social que se tenían al interior del régimen monárquico.

La Independencia hizo surgir a los Hombres libres de Costa Rica. Si carecíamos de posibilidad de expresar la voluntad política, la Independencia nos dio la Voluntad Política, la Soberanía, para tomar decisiones políticas propias, y para ejercer el derecho de representación política, como forma suprema del Poder Popular. La Independencia nos dio Derechos y Libertades y la posibilidad de gozarlos y ejercerlos

Mención especial merece el costarricense Pablo Alvarado Bonilla. Se reconoce en él al primer insurrecto por la Independencia en Centroamérica.

Joven de 23 años, de ideas republicanas. Era cartaginés, nacido en 1785, de uno de los últimos Alcaldes de Cartago, Tomás de Alvarado y de María del Rosario Bonilla de Laya y Bolívar. Su padre posteriormente fue Teniente Gobernador de la Villa Nueva de la Boca del Monte, actualmente San José. Su familia era numerosa, compuesta por nueve hermanos. Compartía anhelos políticos con uno de ellos, con José Antonio, quien se dedicó al sacerdocio y también fue diputado al Congreso de la República Federal Centroamericana, igual que Pablo, quien también fue diputado.

Pablo Alvarado mostró interés por la educación desde niño. No teniendo oportunidades de estudiar Medicina en Costa Rica fue enviado en 1807, por su familia a Guatemala, donde abrazó la causa de la Independencia.

Su lucha y compromiso, sus pasajes por la cárcel y las detenciones, hizo que se graduara de Médico hasta 1823.

Desde Guatemala siempre pensaba en Costa Rica. Nunca estuvo desligado de este suelo.

Con motivo de la proclamación del Acta de Independencia de Guatemala, de 15 de setiembre de 1821, Pablo Alvarado envió un Manifiesto “A los costarricenses”. Y, durante el proceso de la proclamación de Independencia de Costa Rica estuvo ligado, y muy de cerca, a los sucesos que la iban definiendo.

Cuando regresó a Costa Rica, después de dejar la Diputación Federal, se dedicó a la medicina hasta su muerte en 1850.

Tenemos, al recordar esta fecha 29 de octubre de 1821, dos deudas históricas. La primera, erigir un gran Monumento a Pablo Alvarado, nuestro Prócer de la Independencia y, la segunda, levantar un gran Monumento alusivo a la Independencia de Costa Rica.

En todo el territorio nacional no tenemos un solo Monumento en estos sentidos. Esta debe ser nuestra meta histórica hacia la celebración del Bicentenario en el 2021.

Sector PYMES en el diálogo nacional

La coordinadora del Movimiento Ciudadano PYMES de Costa Rica envió una carta dirigida al presidente de la república Carlos Alvarado Quesada, en relación al proceso de diálogo nacional convocado el pasado domingo 4 de octubre.

Mencionan: » Somos el Sector Privado constituido por más de 400.000 pymes, sector importante que sostiene gran parte de la economía de Costa Rica, nuestra posición es sentarnos a la mesa de diálogo con propuestas para la reconstrucción del país. «

Se puede leer la carta aquí:

Territorios seguros: apoyo al llamado de diálogo

SURCOS recibió una carta de la Coordinación Nacional de Territorios Seguros dirigida al presidente de la república Carlos Alvarado Quesada. Donde manifiestan el apoyo al proceso de diálogo iniciado en esta semana y que desde la organización tienen capacidad propositiva y esperan el llamado para sumarse a la iniciativa.

En la nota se dice «… sabemos que ese llamado debe ser sin exclusiones y con una contundente participación ciudadana. No se trata del derecho al uso de la palabra y a la expresión, del que la Constitución Política nos cobija, se trata de la responsabilidad y el deber de una ciudadanía que tiene constitucionalmente que salvaguardar la República, como El Soberano, el primer Poder de la República que es, establecido en el Art. 9 Constitucional. Señor Presidente, nos apersonamos a esta convocatoria con capacidad de propuesta, sin aspiraciones de beneficios de grupo, sino para construir juntos, para pensar en soluciones que la patria requiere».

Puedo consultar el documento aquí:

Carta abierta: preocupación por la situación económica y social que vive nuestra sociedad

Unión de Productores Independientes y Actividades Varias -UPIAV-

San Isidro de El General

21 de setiembre del 2020

SG-044-2020

Señor

Carlos Alvarado

Presidente

República de Costa Rica

S.O.

Señor Presidente

Hemos conocido la propuesta de negociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI) anunciada por el Gobierno que Usted preside.

Desde la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (UPIAV), compartimos la preocupación por la situación económica y social que vive nuestra sociedad. Hemos sido estudiosos de las medidas adoptadas y ahora, de la propuesta anunciada.

En virtud de lo anterior, y vistas las acciones propuestas para negociar con el FMI, la Unión de Productores Independientes y Actividades Varias (UPIAV) manifiesta su rechazo a dicha propuesta y su oposición a que la misma se llegue a concretar en la Asamblea Legislativa.

Las razones para oponernos son, entre otras, las siguientes:

1) No coincidimos en que la negociación con el FMI sea la única opción que como país tenemos. Existen otros mecanismos que pueden implementarse y en donde el Banco Central debe jugar un rol de liderazgo.

2) El propósito de un Gobierno en Democracia es velar por el bienestar de su población. Por consiguiente para lograr ese propósito, debe definir Objetivos e instrumentos para lograr el bienestar deseado. La propuesta para negociar con el FMI no contribuye con el logro del Objetivo de bienestar de la población y prioriza en favorecer el equilibrio fiscal (muy necesario pero es un medio y no un fin) como propósito único y con ello golpea a los sectores medios y en especial a los más vulnerables como lo son nuestros asociados y sus familias.

3) Las propuestas planteadas recaen sobre las espaldas de quienes menos tienen y por consiguiente son regresivas. Un aumento triplicando el impuesto a bienes inmuebles, o gravar sin distingo todas las transacciones bancarias o aumentar las contribuciones de renta al primer segmento de 800 mil a 1.2 millones son medidas absolutamente regresivas.

4) La propuesta de venta de activos, entre ellos FANAL, además de no contribuir con la situación fiscal por su pírrico aporte, pareciera obedecer a una postura ideológica interesada. En este punto en específico, una venta tendría un efecto negativo inmediato para la vida de los productores agropecuarios por la afectación al Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) y al propio CNP.

Señor Presidente, es hora de recurrir a gravar las grandes riquezas y en particular la riqueza del sector financiero.

Es necesario e imperativo reestructurar la deuda pública y auditarla para crear condiciones para una renegociación razonable y transparente.

No es digno ni aceptable que sean los pequeños y medianos trabajadores del campo, los trabajadores y trabajadoras privadas y públicas los que sostengan la carga tributaria.

Es una lástima que Usted señor Presidente, no haya comprendido que la Democracia se fortalece con el Diálogo Social, hoy con esa propuesta nuestro único camino es de lucha por la defensa de la Democracia, la equidad social y de un Estado que dé respuesta real a las demandas de una sociedad inclusiva, justa y solidaria.

Señor Presidente, se requiere un cambio radical en su hoja de ruta económica y social. Su propuesta de negociación con el FMI, y su decisión de cargar sobre los más necesitados el costo de la crisis es para nuestra organización inaceptable. De persistir en su iniciativa, tendremos que alentar un movimiento social que defienda en las calles nuestros derechos de vivir y reconstruir el bienestar social que deriva de una sociedad más justa y equitativa.

Agradeciendo su atención a la presente, se despide atentamente Junta Directiva UPIAV, dirigencias y afiliados.

Luis Román Chacón Cerdas, cédula 1-0823-0870, Secretario General UPIAV

Jaime Rojas Mena, cedula 1-0665-0154, Secretario Adjunto

Luis Ángel Garro Godínez, cedula 1-0697-0558, Secretario de Actas y Correspondencia.

Olger Fonseca Salazar, cédula 1-0681-0380, Secretario de Finanzas.

Xinia Rojas Vargas, cedula 9-0084-0842, Secretario de Organización y Formación.

Roger Vargas Bonilla, cédula 1-0859-0277, Secretario Vocal #1.

Jesús Bonilla Sánchez, cedula 1-0321-0095, Secretario Vocal #2.

Ana Luisa Corrales Castro, cedula 1-0828-0532, Suplente #1.

Pablo Céspedes Jiménez, cedula 3-0417-0827, Suplente #2.

Omar Valverde Martínez, cédula 1-0697-0392, Fiscal.

Texto completo, personas y organizaciones firmantes aquí

Comunicado: traslado del local de SERPAJ- COSTA RICA e implementación de la modalidad de trabajo virtual

La coyuntura social actual nos afecta de muchas maneras. Por ello, situaciones como el confinamiento, que nos impone la pandemia de COVID-19, unidas a otras realidades, nos han llevado a tomar la decisión como movimiento de trasladar nuestras oficinas del centro San José y empezar a construir otras formas de acompañamiento mediadas por la virtualidad.

Se trata de una decisión difícil, puesto que este local ha sido nuestra casa durante muchos años. En ella hemos podido dar sostén a distintos Ciclos de Talleres Anuales sobre Derechos Humanos y No Violencia Activa. También hemos tejido alianzas con variadas organizaciones, para construir acciones conjuntas en pro del bienestar de poblaciones. Así mismo, hemos podido brindar acompañamiento a movimientos emergentes para que puedan seguir adelante con sus propios procesos. No obstante, mantener el pago del alquiler y el costo de los servicios básicos, en este momento de completa imposibilidad de utilización del espacio por causa del COVID-19, es lo que nos lleva a trasladarnos a la modalidad virtual sin mantener una oficina física en San José.

La coyuntura, las consultas y un intenso proceso de reflexión interno, nos lleva tomar esta decisión. Esto no implica abandono de nuestro trabajo ni de nuestro compromiso con todas las personas, grupos y comunidades con las que nos relacionamos. Por el contrario, seguimos siendo un movimiento vigente. Nuestro deseo es continuar en estas luchas por el reconocimiento, promoción, ampliación y la defensa de Derechos Humanos, aportando nuestra visión y experiencia desde la No Violencia Activa. Seguimos adelante con los procesos en los que participamos, con la misma fuerza, articulación y compromiso con todas y todos ustedes.

Mantendremos nuestros horarios de atención lunes, miércoles y jueves de 8:00am a 12:00md y de 1:00 a 4:00pm a través de nuestro teléfono y correo electrónico. Asimismo, REALIZAREMOS EL CICLO DE TALLERES 2020 EN MODALIDAD VIRTUAL, para lo que brindaremos la información respectiva de manera oportuna.

Finalmente, queremos manifestar nuestro más profundo agradecimiento a la dueña del edificio por su comprensión y su respaldo al trabajo de SERPAJ — Costa Rica durante los últimos años.

Saludos de paz y bien.

Coordinación Nacional Miércoles 23 de septiembre de 2020

Explotación petrolera: La actualidad del filme “Caribe”

Gabriel González-Vega*

La explotación petrolera acecha de nuevo. Pese a que el mundo se mueve en dirección opuesta, poderosos intereses locales e internacionales presionan para que Costa Rica vuelva a intentar la explotación de hidrocarburos. Hace un par de décadas trabajé adhonorem en un filme que testimonió la oposición de muchos, especialmente limonenses, a un proyecto que llevó al gobierno prohibir esta economía extractivista. A raíz del cumpleaños de Diana Mc Lean, hija de mi apreciado amigo el actor Roberto Mc Lean, q.e.p.d., el filme pasó a primer plano y pensé que me gustaría compartir con ustedes este ensayo sobre esa película “Caribe”, en la que trabajamos juntos, Roberto como uno de los protagonistas y yo como coproductor y a cargo de varias tareas más; en especial, se que aporté mucho al largo proceso de edición. La versión original del texto la publiqué en Forja del Semanario Universidad años ha. Con Roberto hice buena amistad luego de nuestra valiosa experiencia en Limón y disfrutamos de agradables tertulias con amigos comunes en mi casa y en otros espacios como La casita azul, saboreando comida tica.

“CARIBE”, la película

En su cuarto y último viaje al Nuevo Mundo, Cristóbal Colón llegó a una costa exuberante llamada Cariari. Ahora se denomina Limón, provincia atlántica del estado centroamericano al que, cuentan leyendas bienintencionadas, el mismo Almirante bautizó como Costa Rica, extasiado con su esplendor. Allí donde más que el metal precioso que hiere con su fulgor plateado o dorado, envuelve al que penetra el verde húmedo de la selva espesa y el azul profundo del mar inmenso.

Cinco siglos después, en el litoral sur, pequeños pueblos como Cahuita, Puerto Viejo, Cocles, Uvita y Manzanillo preservan parte de esa flora y fauna maravillosa, de sus lechos de arena y colinas caprichosas. Pescadores y campesinos humildes, artesanos variopintos, empleados de grandes plantaciones -especialmente bananeras- y de una floreciente industria turística –por demás, la principal de este país- conviven en la más diversa mezcla, que incluye indígenas de las reservas en la cordillera de Talamanca, afrodescendientes venidos en su mayoría de Jamaica, con su araña pícara Anancy, su gastronomía y su memoria del Black Star Line, chinos emigrantes del otro lado del mundo, europeos de antes y de ahora, estadounidenses que también huyen de las urbes asfixiantes y cartagos que salieron del Valle Central.

Una de las tantas empresa transnacionales -subsidiaria de, matriz de- obtiene permiso de las autoridades para explorar la zona y buscar petróleo, vieja quimera que alimenta la codicia propia y extraña. Pretensión vinculada esa, parece, a los intereses saudíes (incluso a la familia Bin Laden) y a gobernantes de los Estados Unidos, según muestra Michael Moore en “Fahrenheit 911”. Esta empresa extranjera divide al pueblo. Algunos se dejan cautivar por sus cantos de sirena y otras organizan la resistencia. El síndrome de Venezuela y el de Irak como enclaves petroleros asediados por intereses transnacionales acechan la zona.

Entretanto, un joven realizador, Esteban Ramírez, que sueña con su ópera prima, recorre la zona junto a sus colaboradores en busca de locaciones y se topa con ese conflicto. Plantado en árboles y cercas el No a la Petrolera lo impresiona. Ya él había elegido el cuento “El Solitario” de Carlos Salazar Herrera para desarrollar su guion. Maestro del relato corto, Premio Magón, Salazar Herrera (“El matoneado”) había recorrido a mediados del siglo pasado los bananales y los sembradíos de subsistencia para trazar a sus recios pobladores. Ramírez luchó pacientemente durante varios años para abrirse paso en un país donde aún hoy no hay verdadera industria de cine, solo quijotadas; donde el Centro de Cine se ve cada vez más limitado por dentro y por fuera y el empeño aislado de algunos por hacerlo eficiente siempre ha sido aplastado (de éste empeño inconcluso fui protagonista como Director General en dos gobiernos), y donde el mismo sector audiovisual con frecuencia se desangra en intrigas intestinas. Por cierto, uno de sus documentales (se interesó por la delincuencia, el SIDA, Cuba), fue descalificado de la VI Muestra de Cine, esa ventana que durante diez años creció constantemente en beneficio del sector, para luego decaer. Mucho después se reinventó como Festival Internacional de Cine.

A Esteban lo conocí cuando, siendo yo el nuevo Director General de esa institución; él pidió al Centro de Cine un pequeño apoyo para su siguiente corto, “Rehabilitación concluida”, basado en un cuento de la esmerada escritora Myriam Bustos. Así, en la VII Muestra de Cine y Vídeo Costarricense, punto de giro de la producción local, fue una de las tres mejores ficciones (junto a las notables “La calera” de Percy Angress y “Las máscaras” de Rafa Chinchilla). Notable narración fantástica, que mantiene el interés y reveló ya el talento de su autor. Las actuaciones son especialmente buenas, Sara Astica –la legendaria actriz de “Valparaíso mi amor”– ganó el premio respectivo, y José Trejos, veterano caballero de las tablas, a quien los directivos de la Unión de Teatros Independientes (UTI) premiamos el año 2004 por su trayectoria, coprotagoniza con igual tino. Sara hace una breve y decisiva intervención en “Caribe”. Esa habilidad de Ramírez, quizá la mayor suya, para sumar a su propósito la gente más capaz fue de nuevo evidente en “Once rosas”, un relato sencillo, ingenuo si se quiere, sobre la ilusión del amor. Coproducido con el Centro de Cine que a la sazón el suscrito dirigía, logró buenos patrocinios públicos y privados para financiar sus casi cien mil dólares de costo. Allí ya se unió al diestro fotógrafo Mario Cardona y al ubicuo sonidista Nano Fernández, con los que luego rodaría eficazmente Caribe. También sumó productores muy capaces como Karl Heidenreich, Tobías Ovares y Gina Ortega. El actor Fabricio Gómez fue una selección oportuna y el objeto de su amor como personaje, la bella e inteligente peruana Mónica Sánchez (“La carnada”) un acierto. Recuerdo como, durante el Festival de Cartagena, adonde viajamos juntos, Esteban me comentaba su interés en que el corto tuviese una destacada actriz extranjera y cómo allí descubrió a Mónica en “Pantaleón y las visitadoras” de Francisco Lombardi.

“Once rosas” ganó la IX Muestra, que ya ostentaba un jurado internacional y logró un recorrido hasta la fecha inigualado en festivales internacionales. Fue el único corto latinoamericano en Moscú, y el único en Lima. Uno de los doce en Viña del Mar y de los mejores en Huesca. Compitió en Sao Paulo y Los Ángeles. En Cartagena fui testigo de que estuvo cerca de ser premiado –Esteban y yo soñábamos ansiosos con un galardón en los balcones del Hotel Caribe-, y en La Habana me impresionó que entre más de una docena fue uno de los dos únicos aplaudidos.

Ya Esteban sabía que los cortos solo eran pasos indispensables para su anhelado largometraje. El nicaragüense formado en San Antonio de los Baños, Humberto Jiménez, que lo había asistido en “Once rosas”, hizo una primera versión. Luego, Esteban se alió a una mujer brillante, cuya poesía y dramaturgia han sido ampliamente reconocidas, Ana Istarú. Un largo proceso, con el aporte puntual de muchos otros, llevó a un guión depurado. Cinco semanas de rodaje bastaron para cristalizar el proyecto. Asimismo, medió la buena suerte; en Limón decíamos que había tres climas: invierno, verano y Ramírez. La experiencia de la mexicana Lourdes Elizarrarás y la chilena Carolina Giorgio, asistentes de dirección, fue crucial para la eficacia del rodaje.

Con una audacia que le ha rendido frutos, Esteban se atrevió a soñar con un protagonista de primera. Al final, lo obtuvo: el cubano Jorge Perugorría, consagrado desde “Fresa y chocolate” (nominada al Óscar), curtido en tres docenas de filmes (“Lista de espera” me parece maravilloso), carismático y galán, se ve convencido y convincente. Él hace de un empresario extranjero que atiende una plantación bananera y cuida de su amada esposa, hasta que la irrupción de una media hermana de ésta, problemas financieros con la finca y la llegada de la petrolera desarticulan su vida. Cómo enfrenta estos retos, qué decisiones toma y cuáles son las consecuencias constituyen el meollo del filme, cuyo final poético y abierto tiene atractivos e inesperados giros. Perugorría es un protagonista sobrio pero intenso y muestra con propiedad la amplia gama de emociones que lo van definiendo. También, nos dimos cuenta después, que seguimos compartiendo con él, es un ser humano excepcional. Para las dos mujeres, Esteban optó, asimismo, por dos extranjeras ya reconocidas. Cuca Escribano (“Poniente”), española, es la esposa, llena de energía bondadosa, la que conforme descubre la trama que la amenaza revela fuerzas inéditas. Maya Zapata, mexicana (la niña de “Gringo Viejo”, premiada por “De la Calle”), contrasta por su edad y sus rasgos físicos, aunque ambas son muy hermosas. Ella revela con gran madurez –la que fue evidente cuando la entrevistamos- justamente la inmadurez de su personaje, su sensualidad confundida, su imperiosa necesidad de afecto. Los tres interactúan con vigor y realismo. El filme no se vuelve caricatura ni cae en la tentación de los extremismos. Las formas de violencia son las adecuadas; el erotismo, tan vehemente a veces, es el justificado; indispensable en la trama, propio del trópico donde ésta ocurre. Ésta es una película de seres humanos de carne y hueso, en la que nos podemos ver fácilmente reflejados, donde los dilemas morales que los consumen son vistos con gran rigor ético.

Además de encarnar la arrogante antipatía del ejecutivo petrolero con ese sarcasmo tan propio, el polifacético mexicano Gabriel Retes (“El bulto”, “Un dulce olor a muerte”) -q.e.p.d.- aportó al conjunto de la obra con su genio singular y amplio bagaje. Lo invité hace dos décadas para una retrospectiva durante la Muestra; reapareció luego como peculiar diplomático, y finalmente se quedó a vivir con su Semáforo (insólito espacio para el cine, el teatro y la tertulia que albergó la magnífica obra de teatro “El ornitorrinco”, proyecto cultural con el que colaboré con entusiasmo. Mas el lugar cerró luego por problemas financieros. Mérito de Esteban es que supo aprovechar al famoso residente en tanto otros prefirieron trenzarse en riñas inútiles con el tocayo Gabriel (así le gustaba llamarme).

Jackson es un negro ermitaño que da nombre al cuento original “El solitario”. En el filme, el enigmático pescador pobre se vuelve símbolo y conciencia. Un observador presto a intervenir. Hallazgo formidable fue el de Roberto Mc Lean -q.e.p.d.-en su debut cinematográfico como ese Jackson más bien mulato, mestizo como en definitiva somos todos. Su propia vida de abogado y universitario, antaño campeón latinoamericano de artes marciales, ayer adulto mayor al borde de la muerte, han hecho de éste un viejo sabio que inspira confianza y revela una extraña y contagiosa pasión por la vida, lo que Mc Lean en el filme manifiesta como una corriente misteriosa, subterránea y bravía, a punto de brotar.

Otros actores nacionales se superan a sí mismos. Poco a poco, con la práctica del teatro, la televisión y los vídeos, cada nuevo largometraje va depurando el histrionismo local. Arnoldo Ramos ya no hace de Jimmy, el bribón autosuficiente premiado en la Muestra por “Password/Una mirada en la oscuridad” (dirigida por Andrés Heidenreich y coproducida por Ingo Niehaus y el suscrito), sino que dibuja a ese tico mediocre pero aprovechado (el que desdichadamente es legión), que vive agachada medrando a la sombra de los poderosos. Fácilmente corrompible, no ve más allá de su modesta codicia. Y Vinicio Rojas, formado rigurosamente en Rusia, protagonista de “Marasmo” (de Mauricio Mendiola), perfila un afanoso ecologista que le sienta bien; su casting es idóneo y no se excede emocionalmente. Otros, como Leonardo Perucci –con su solidez característica, como en “Apego”-, Thelma Darkins –con la potencia expresiva apegada al libreto-, Bismarck Méndez –un pachuco mujeriego muy creíble que crece como actor-, la china Michelle Jones, la veterana Xinia Rubí y el esmerado Melvin Méndez, junto a más de uno que hace de sí mismo y al que la productora convenció de interpretar(se) y a los que enfoca –sea cuál sea su postura sobre el conflicto petrolero- con prudencia y respeto, se suman para redondear un reparto amplio, sugerente y bien dirigido, que sostiene la confluencia de relatos sin problemas. No se trata de actuaciones extraordinarias, como la de una Charlize Theron en “Monstruo” o Imelda Staunton en “Vera Drake”-, sino de un conjunto afinado y convincente como no se había visto antes, como propio, en el país.

La música, compuesta por el joven y galardonado especialista Walter Flores, evita lo folklórico y las melodías fáciles de relleno. Esa música y los numerosos sonidos del ambiente vuelan con la acción dramática, centrada en la incertidumbre de los personajes, en sus temores y deseos, en sus fracasos y esperanzas. Próximo al melodrama, sin la connotación peyorativa que de este género muy popular (v.g. “Lo que el viento se llevó”, “Tess” de Roman Polansky) hacen algunos, el filme explora un tema central de la vida humana, el encuentro y desencuentro amoroso. ¿Trillado, acaso? Esencial, mas bien. Todo depende de cómo se trate, y en “Caribe” se percibe auténtico; interesa; sin que por ello alcance la profundidad de los maestros del cine. Creo que como ópera prima “Carieb” es más que notable. Por su parte, el popular grupo Mekatelyu (Make I Tell You) matiza las escenas en la discoteca con dos nuevas canciones.

Agrega densidad al relato el uso simbólico de objetos, animales y plantas que revelan las pasiones humanas (la mujer/araña desde los créditos y cuando Abigail despide a Irene, los dos buchones que se arrojan a la presa justo luego de que irrumpe Irene, así como la tercera oruga que cae entre las otras dos, el mono que parece cavilar, et al). Y esta naturaleza no aparece oscurecida para expresar ese testimonio no verbal, sino espléndida en su belleza de vida y muerte. También, se expresan en varios planos los objetos como el botecillo con una bandera costarricense junto a los créditos del pescador y el ecologista, y el barco negro –una mancha negra- sobre el mar celeste y brillante, que remite a la petrolera. La fotografía oscila entre los cánones clásicos y rupturas dramáticas, a veces oportunas a veces discutibles. Así, coincido con el experto cubano Manuel Francisco Jorge (continuista) en que la imagen temblorosa algunas veces no fue la adecuada a la escena. Pero este filme no tiene la apariencia sucia y desagradable tan de moda y tan útil para disimular ineptitudes, pienso. Para el que no se ha sumergido en Puerto Viejo (en el follaje, en las olas, en los bares y discotecas, también) parecerá sólo pintoresca. Pero ese subrayado de la belleza y de lo bonito que detesta el postmodernismo en boga resulta un subtexto apropiado para la amenaza petrolera. Así como en “Once rosas”, se quiso y consiguió mostrar un atractivo San José como nunca antes en el cine local, así en “Caribe” destaca esa riqueza natural y rústica del país, la que se entiende como su sello de identidad. Para Ramírez una película hecha en Costa Rica –como dice la publicidad del filme-, es un paisaje que muestra sin complejos eso tan lindo que hasta incomoda, con una ingenuidad, diría, paralela a la de “Once rosas”. Es necesario entender, además, que un corto (vídeo-creación) como “San ofe de la Suiza”, de Marco Chía, por ejemplo, que des-monta una capital horror-osa, es igualmente válido como propuesta estética y crítica, es más, que de hecho es complementario a “Once rosas”, porque ambos puntos de vista contribuyen a trazar el mapa de nuestra comprensión global y múltiple de una realidad siempre cambiante y sujeta a innumerables visiones. Lo contrario es el fundamentalismo -siempre al acecho- que impone una perspectiva como verdad revelada, aún cuando aparece vestido de vanguardia. El arte debe apreciarse considerando intenciones y contexto. Por eso, como explica Tom Ryall, hay que validar los tres momentos del producto artístico: el acto creador, la obra consumada y la lectura de cada espectador, en los marcos tanto del contexto industrial como de la formación social.

Para la edición Esteban confió en su hermano menor Pablo, cuyo bajo perfil en el medio local disimula su sagacidad y pericia. Lástima que finalmente no se dedicó al cine. También, Esteban me dio la oportunidad de participar intensamente en ese proceso minucioso que llevó casi diez meses donde, a veces con el aporte de otras opiniones, pensábamos cada plano y cada escena y cada secuencia reiteradamente, día a día. CINETEL se tomó todo el tiempo necesario para afinar el montaje, gracias a la paciencia de los que lo hicimos y a la tecnología que facilita manejar todo el filme en una computadora. Frank Padrón, respetado crítico cubano, que vio “Caribe” en su estreno mundial durante el Festival de Bogotá, escribió en Noticine “el novel director arma una historia ágil con notable montaje”. Para mí, confieso, que esta parte fue la experiencia más fecunda que había vivido hasta esa fecha en mis arrestos cinematográficos. Y reconozco que Esteban supo, como en el rodaje, ponderar las numerosas posibilidades desplegadas a su alrededor para decidir y lograr un resultado muy satisfactorio. Aunque, claro, hay soluciones con las que mantengo la discrepancia original.

En síntesis, un drama apasionante sobre amores y desamores. Un docudrama que recrea parte de un conflicto decisivo para Costa Rica, que alteraría su desarrollo sostenible y la podría convertir en objetivo político/militar. Sin olvidar que facilitaría la corrupción en gran escala la que en esos días la nación enfrentaba con probidad. Su perspectiva ética cobra mayor trascendencia ahora que el país ha descubierto que sí puede combatir la corrupción. Y, además, un personaje, Jackson, que se pierde en la memoria colectiva; que observa, juzga y consuela, como el espectador al que el filme reta a repensar su papel y su futuro.

“Caribe” se mantuvo 15 semanas en cartelera, se exhibió en 18 salas de cine y más de 70.000 personas la vieron en su propio país –un año después se reestrenó durante una semana-; la crítica local la reconoció como la mejor realización costarricense de la historia a esa fecha y ha participado en cuatro decenas de festivales internacionales como Bogotá, Viña del Mar, Trieste, Huelva, La Habana, Santo Domingo, Cartagena, San Diego, Mar de Plata, Chicago, Miami, Lleida, Copenhague, Oslo, Cataluña, Nueva York, Utrecht, Troia, Río de Janeiro, Palm Springs, Dallas San Francisco, Guatemala, Londres, Washington D.C. Santa Cruz, Quito, y más. Ostenta nueve premios (Mejor Director en Trieste; Colón de Oro del Público, Llave de la libertad, del Colegio de Arquitectos y de la Mesa de la Rúa, los cuatro en Huelva; Mejor Actriz en Cartagena de Murcia, y tres locales (La República, El Financiero y Ancora de La Nación) y fue la primera candidata de Costa Rica al Óscar al Mejor filme en lengua extranjera.

FICHA TÉCNICA

Dirección y Producción: Esteban Ramírez Producción Ejecutiva: Víctor Ramírez

Productores Asociados: Rodolfo Montes de Oca, Gabriel Retes, Lourdes Elizarrarás, Gabriel González-Vega

Guión: Ana Istarú y Esteban Ramírez

Fotografía: Mario Cardona Edición: Pablo Ramírez

Música: Walter Flores Sonido: Nano Fernández

Asistencia de Dirección: Lourdes Elizarrarás y Carolina Giorgio

Producción de Campo: Víctor Barriga Supervisión de Producción: Peter Avilés

Dirección de Arte: Eric Víquez Maquillaje: Carmen Salguero

Asesor, Traductor al inglés, Prensa,: Gabriel González-Vega

Diseño de página web: Francisco Hernández Ascencio: www.caribelapelicula.com

Formato: 35 m.m., colores, 90 minutos Estreno: 4 de noviembre del 2004.

* Académico jubilado de la UNA gabriel.gonzalez.vega@una.cr

Acerca del acuerdo arrocero y la permanencia de los productores de arroz

German Masís

Un grupo de 66 personas integrado por especialistas en economía y políticas públicas, pidieron el jueves anterior al presidente de la República, Carlos Alvarado, reconsiderar el acuerdo al que llegó el Gobierno con los arroceros.

Una primera percepción del comunicado de los especialistas, es que se utilizan argumentos de liberalización y eficiencia económica similares a los que utilizaban en el lejano 1986 las autoridades del Gobierno de aquel momento, para exponer sus razonamientos acerca del imperativo de eliminar los precios subsidiados de los granos, restringir la participación del Estado y recomendar a los productores reconvertirse hacia cultivos no tradicionales de exportación.

Al final las políticas de cambio se impusieron, porque era más barato importar el maíz y más de 40 mil productores de la zona Atlántica dejaron de producirlo, incursionaron sin apoyo primero en cacao y después en raíces y tubérculos y finalmente se constituyeron en mano de obra de las empresas piñeras, que hoy ocupan las tierras antes dedicadas a la producción de maíz.

Pese a que la petición indicada está referida plenamente a la actividad arrocera, el documento no profundiza en la evolución de la producción nacional de arroz y sobre cuáles son las razones para que en la actualidad ésta actividad esté dominada por los consorcios arroceros quienes reciben los mayores beneficios y que en la fase de producción permanezcan los pequeños productores de recursos limitados que obtienen una baja productividad.

Al respecto es bueno mencionar que la estructura productiva de la actividad arrocera se modificó en las últimas décadas, en buena medida como resultado de las políticas establecidas en las décadas de los 80 y 90 dirigidas a desestimular la producción de granos, desmantelar el esquema estatal de apoyo a esa actividad y eliminar las licencias de importación.

Como resultado de esas políticas, los productores han venido desapareciendo progresivamente, sobre todo los medianos y grandes productores que se han trasladado a actividades más rentables como la producción de caña, melón y sandía, permaneciendo un grupo de alrededor de 500 pequeños productores que han decidido permanecer en la producción de arroz por su compromiso con la producción alimentaria del país.

Otros actores en la actividad han sido las empresas agro-industrializadoras del arroz, que con la salida de las plantas procesadoras de granos del CNP, asumieron plenamente el procesamiento del grano que es la fase que más valor genera, se han retirado de la fase de producción y han tendido a concentrar en unas pocas empresas el proceso agroindustrial de acopio, la transformación y distribución del producto terminado con diversas marcas y calidades.  De más de 12 empresas arroceras que había en la década de los 90, por la tendencia del capital hacia la concentración de las actividades, el negocio arrocero se encuentra hoy en manos de 3 o 4 consorcios agroindustriales(arroceras).

Mientras el otro gran actor de la actividad arrocera, son las empresas importadoras surgidas en la década de los 90, que por lo general importan alrededor de un 60% del arroz a precios más bajos al producido a nivel local y lo hacen según las restricciones del abastecimiento nacional, pero sabemos cuánto influyen las importaciones baratas en los precios finales al consumidor?

Finalmente, surge el actor adicional en la actividad, la Corporación Arrocera Nacional, surgido en la década de los 90 con el propósito de apoyar a los productores nacionales, regular la relación con las arroceras y con los importadores del producto.  CONARROZ ha debido cumplir su labor de apoyo a los productores, en medio del proceso de concentración de la actividad arrocera en grandes procesadoras e importadores, pero se podrían haber mantenido los productores agrícolas de arroz pilado, si ésta no organización no hubiera existido?, seguramente que no, pero ese fue el espíritu de la ley de creación de la corporación apoyar al productor nacional.

En esa perspectiva se ubica el acuerdo a que llegaron recientemente las Autoridades gubernamentales y los diferentes actores de la actividad arrocera, cuyos aspectos específicos son los siguientes:

1.mantener el mecanismo de regulación del precio porque permite mantener un precio bajo sin fuertes aumentos, un precio del arroz relativamente estable.

2.mantener el precio de referencia al productor nacional es fundamental para que el productor pueda continuar en la actividad, ya que de efectuarse la liberalización del precio se desmantelaría la estructura productiva existente.

3.mantener la aplicación del requisito de desempeño vigente para garantizar la compra a los productores nacionales y a partir de ésta definir las necesidades de abastecimiento externo y las importaciones necesarias.

4.mantener el arancel consolidado establecido en 1996 para proteger la producción nacional, es esencial para mantener la producción nacional, muchos países tienen aranceles para proteger su producción más sensible y estratégica (como Estados Unidos con su millonario programa de subsidios Farm Bill y China con su programa de protección de la producción de arroz).

5.el impulso de algunos proyectos legislativos de apoyo al sector arrocero, entre ellos la posibilidad de que las organizaciones accedan a los fondos de Banca para el desarrollo y la creación de un fondo de sostenibilidad de la actividad arrocera. (Alterdescr.com, agosto-2020)

Un aspecto adicional al acuerdo, es que se fijó un plazo de tres meses para establecer una ruta para proteger y fortalecer al sector, con el fin de afrontar la desgravación del precio del arroz que ocurrirá en 2024 en el marco del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.

No obstante, según el mencionado documento, todos los elementos señalados son prácticas anticompetitivas, por lo que proponen “eliminar la fijación de precios mínimos y el arancel a las importaciones y abrir el mercado arrocero” (CrHoy.com,11-9-2020), con lo que consecuentemente deben desaparecer CONARROZ, los productores y presuntamente las arroceras, quienes si podrían trasladarse a otra actividad.

Frente a la perspectiva de liberalización, sabemos que los mercados agrícolas en el mundo, no son abiertos y de libre competencia, son fundamentalmente de excedentes y en ellos operan una serie de mediaciones comerciales, políticas y hasta culturales, que definen el mercado de productos agroalimentarios y también conocemos los riesgos de la dependencia de las importaciones, debido a la volatilidad de los precios agrícolas como ocurrió durante la crisis alimentaria del 2007-8.

Al respecto, el Ministro de Agricultura ha manifestado que “aquí no es un concepto de precio para favorecer al consumidor. También es un análisis de factores estructurales que tiene que ver con políticas públicas en términos de lo que queremos como país: si queremos producir alimentos agrícolas; o si queremos ser como Singapur, donde todo se importa, lo único que tenemos que hacer es importarlo todo sin tener una respuesta hoy a los productores agrícolas que tienen que hacer una transformación sustantiva para ser más eficientes”.

«Si hay que importarlo todo, no solo pasaría con el arroz, sino que iríamos caminando en la desaparición de todos los sectores agrícolas. Podríamos pensar en eliminar productores de frijol que quedan pocos y solo el 20% del frijol que se consume se produce en el país…, sectores de papa y cebolla porque en Holanda la producen más barata”, añadió.(ElPaís.cr,12-9-2020)

Entre los elementos que sustentan la petición de los especialistas, se encuentra la recomendación del informe de la OCDE, que dice que “el 70% de los costarricenses consume arroz y que la regulación estatal sobre el producto tiene un efecto regresivo, en el cual salen perjudicadas las familias de menos ingresos. (CrHoy.com,11-9-2020)

Sobre este argumento, es oportuno valorar que una pretendida liberalización del precio no garantizaría que la población de menores recursos pueda acceder a las presentaciones de arroz de mayor precio y que el arroz de consumo popular (calidad 70-30) es el que se incluye regularmente en la canasta básica alimentaria al igual que el que se utiliza en los comedores escolares.

De ahí que, coincidimos con la posición de CONARROZ que “la regulación del precio ha sido beneficioso para el consumidor porque permite mantener un precio bajo sin fuertes aumentos, como pasa por ejemplo con el precio del frijol que comparativamente tienen un precio liberalizado el cual ha aumentado considerablemente en los últimos años a diferencia del precio del arroz que se mantiene estable”.

Otro aspecto presente en el comunicado es el que afirma que “no se justifica atrasar las reformas al sectorporque con ello ganan losoligopolios grandes”, pero ¿existe una real preocupación sobre el papel de las grandes empresas agroindustriales e importadoras?

La presencia y predominio de éstas parece consustancial al desarrollo del capital en las actividades agrícolas, así en actividades como la producción y comercio de frijol prevalecen 4 o 5 empacadoras grandes que controlan la producción, las importaciones y definen el precio de todas las presentaciones del producto final que llega a los consumidores.

Este poder concentrador y oligopólico de unas pocas empresas, se manifiesta hasta en el comercio interno de frutas y hortalizas, pues se ha mencionado que el CENADA es manejado por unos pocos grandes comerciantes que controlan el comercio y el precio de los diferentes productos.

Al respecto el diputado Welmer Ramos ha dicho que la “mayor desgracia” está en la producción y comercialización de hortalizas y frutas que están dominadas por unos pocos “tagarotes”, y que la diferencia con actividades como leche, café o caña de azúcar, es porque en ellas ha habido un acuerdo de producción y comercialización y una entidad que garantiza la participación justa de todos los actores. (alterdescr.com, agosto 2020)

Finalmente, el otro elemento mencionado en el documento es que “para apoyar a los pequeños y medianos productores, es necesario transformar los programas establecidos en un programa de reconversión agrícola, que incluya la posibilidad de ser más eficientes en arroz o de moverse a otras actividades”. (CrHoy.com,11-9-2020)

Sobre un posible programa de reconversión agrícola, el Ministro de Agricultura respondió “que no es sencillo. Para emigrar a otros cultivos agrícolas, afirma que se deben tomar en cuenta factores de conocimiento, suelos y microclimas”.

Además, es oportuno mencionar que en los años 2009 y 2010, las unidades de producción arrocera lograron mejorar su productividad como resultado del apoyo del Plan Nacional de Alimentos, que impulsó el Gobierno Arias Sánchez debido al aumento de los precios y el desabastecimiento mundial de alimentos.   En esa ocasión los productores de arroz y frijol lograron elevar sus rendimientos mediante la incorporación de semillas mejoradas, insumos y tecnología apropiada y prácticas postcosecha, como lo pretende efectuar ahora CONARROZ con este acuerdo.

Adicionalmente el documento agrega que “es probable que sea necesario subsidiar de manera temporala algunos productores de bajos ingresos. Debería ser un programa de asistencia social, para el cual existen los recursos”.   Contrariamente desde hace muchos años, se ha afirmado que el apoyo a los productores debe ser objeto de la política productiva para que se integren a la producción y al mercado en mejores condiciones y no de la política social, como parte de la población pobre excluida de la actividad productiva.

En ese sentido el Ministro de Agricultura ha expresado que “nos compete garantizar la productividad, producción, empleo, mano de obra y repartición de la riqueza en las zonas rurales que es donde más deprimida está” y añadió que se trabaja en que los agricultores participen más de la venta de sus productos en mercados digitales y espacios territoriales, con el fin de que eviten transitar largas distancias para comercializar el grano. (ElPaís.cr, 12-9-2020)

El desarrollo de actividad arrocera, no responde nada más al factor precio, la participación de los pequeños productores y de las organizaciones que los apoyan también importan, así como la producción nacional y la soberanía alimentaria.  El Estado ha venido apoyando la actividad con semillas mejoradas, riego y sistemas productivas más sostenibles para que la producción nacional de arroz, las semillas mejoradas de arroz y el sistema productivo se mantenga y no desaparezca. 

El Ministro de Agricultura ha dicho, “hay muchos productores que por vocación se quedan en la producción. La producción agrícola no es un negocio nada más, es una forma de vida en la cual la gente está incorporada, tiene historia, tradición y eso es lo que la gente hace”.

En las circunstancias actuales de pandemia, es fundamental apoyar la producción nacional de alimentos y evitar que los productores desaparezcan, queden desempleados, pierdan sus recursos y pasen a formar parte de la población en pobreza y desigualdad.

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¿Cuál es el negocio de INCOPESCA de cobrar por ver ballenas?

Vladimir de la Cruz

La Ballena está considerada como un animal marino, es un mamífero placentario, adaptado totalmente a la vida acuática. Son placentarios porque su cría en gestación se retiene, o son sostenidas, en el útero materno, por una placenta, durante el tiempo de gestación del embrión, donde es alimentado por la placenta, y permite el crecimiento dentro de la ballena madre.

La Ballena forma parte de los llamados cetáceos, entre los que se encuentran los cachalotes, las orcas, los delfines, las marsopas. En el orden de los llamados cetáceos hay unas 80 especies diferentes. De todos ellos solo cinco especies de delfines se sabe que viven en agua dulce, el resto son de agua salada, mares u océanos.

El nombre de cetáceo se atribuye al filósofo griego Aristóteles quien lo refirió a los animales marinos que tenían respiración pulmonar. Junto a la Ballena hay cetáceos con barba y hay cetáceos con dientes.

Se caracterizan entre otras cosas por su gran tamaño, siendo la más grande de ellas la Ballena Azul. Tienen una larga vida, arriba de los 60 años y pueden llegar a medir hasta unos 20 metros. Un pariente de los cetáceos es el hipopótamo, quizá por eso le encanta estar sumergido, aunque sea por poco tiempo, en el agua.

Como todos los seres vivos los cetáceos tienen sistemas de comunicación. Lo hacen moviendo los “labios” que tienen que les permite generar dos sonidos al mismo tiempo, que los especialistas clasifican como “canto”, con un sistema sensorial que se llama ecolocalización, por emisión de ondas sonoras.

Generalmente se puede pensar que este tipo de cetáceos son típicos de regiones lejanas a Costa Rica. Sin embargo, en las costas de Costa Rica, en ciertas épocas del año se pueden avistar fácilmente.

En Costa Rica son usuales los cetáceos llamados delfín manchado, el rotador, el común, el calderón menor, la orca, el calderón gris, el cachalote y el manatí, aunque pueden llegar a más de 40 tipos de cetáceos.

Las zonas donde más se pueden apreciar son la llamada Zona Económica Exclusiva del Pacífico de Costa Rica, en aguas oceánicas, y en las aguas costeras del Pacífico nacional, donde se concentran tres especies, el delfín nariz de botella o bufeo, el manchado y la ballena jorobada.

En los últimos años esta presencia de cetáceos, o de ballenas, especialmente ha sido muy importante para estimular las visitas turísticas a las regiones cercanas a donde se pueden ver estos cetáceos, contribuyendo también a estimular la educación, la educación ecológica y la educación biológica en general.

Los sitios de avistamiento, o de observación de ballenas, se han convertido en un polo de atracción turística regional y de viajes programados con ese fin en el mar. La costa Pacífica de Costa Rica es uno de los mejores lugares para estos avistamientos, y está considerada Costa Rica entre los mejores 10 lugares del mundo para estas observaciones. La más frecuentes de ver son las ballenas jorobadas, que se mueven en migración entre el norte y el sur del continente. También es frecuente ver las ballenas con sus crías.

Me ha tocado en varias ocasiones en la región de Guanacaste, acompañando a un hijo, en la pesca deportiva que le gusta, ver estas ballenas. En una ocasión vimos varias ballenas. Y, verdaderamente es una sensación extraordinaria la que se tiene al apreciar la maravilla de la naturaleza, del reino animal, y de estas extraordinarias ballenas, sobre todo cuando se quedan en un solo lugar, como si supieran que están posando para que se les aprecie o se les fotografíe o filme.

Ya las había visto hace muchos años en otra parte. Algunos de mis nietos, menores de 9 años, las han apreciado igualmente, lo que ha sido una experiencia de vida muy buena para ellos, por lo que aprenden de estos animales en videos y libros con los que se les refuerza su experiencia de vida.

Los capitanes de las embarcaciones muy rigurosamente se acercan hasta una distancia prudente que tienen regulada legalmente. Eso no impide que si se quiere nadar para tratar de oír los sonidos de las ballenas se pueda hacer, con las advertencias del Capitán de la nave. Yo no lo he hecho pero el hijo mío sí, y hasta ha grabado dentro del mar su acercamiento. En uno de esos viajes cuando mi hijo, buen nadador, se acercó lo más que pudo, entre la lancha y la ballena, para filmarla y tomarle fotos, le dije a mi nieto Julián, en ese momento de siete años, “lo que hace tu tata es muy peligroso, y la ballena lo puede golpear si da vuelta, o se mueve bruscamente”, y me contestó: “Abu, eso es lo que le gusta”, pero se puede morir en un accidente de ese tipo, le insistí, y me contestó que “moriría feliz”, a lo que no tuve respuesta ni otra pregunta, tan solo ver que todo estaba saliendo bien.

Es muy frecuente ver delfines y no pocos. Grandes tortugas también y, más raro aún, he visto, en tres ocasiones, tortugas grandes copulando a nivel de la superficie del mar.

Se pueden ver ballenas y delfines en el Parque Nacional Manuel Antonio que además se considera un hogar para estas ballenas, delfines y tortugas. En el Parque Nacional Ballena se pueden ver y apreciar las ballenas desde la playa. También se ven en la Península de Osa, considerada una de las más ricas regiones en diversidad biológica del mundo, en Golfo Dulce que es un lugar de apareamiento de ballenas, y en la Isla del Caño y en Bahía Drake.

Hay temporadas para el mejor avistamiento de ballenas del Pacífico desde la mitad de julio hasta la mitad de noviembre y desde mediados de diciembre hasta abril.

A propósito de estos avistamientos, y el flujo turístico que pueden provocar, el Instituto Costarricense de Pesca y Acuicultura (INCOPESCA) ha dispuesto cobrar 30 dólares a todos los turistas y operadores turísticos que hagan tours para ir a ver las ballenas, para lo cual hasta hay que sacar un carnet.

El INCOPESCA es la institución reguladora del aprovechamiento pesquero y de la captura de especies marinas. ¿Cuál aprovechamiento pesquero y captura de especies marinas hace? En sus barbas, en sus manos, con su posible complicidad, barcos pesqueros piratas extraen nuestra riqueza marítima, los domos de atún son brutalmente saqueados a ojos vista de INCOPESCA.

Que yo recuerde no hay una sola acción de este organismo preocupándose de cómo regular o vigilar este saqueo de nuestra riqueza marítima. ¿Habrá complicidad de esta institución en este saqueo? Esto es más importante que lo atienda INCOPESCA a que trace directrices de cobrar $30 dólares a turistas y operadores turísticos por ir a ver ballenas. Eso es un robo, un saqueo más, al bolsillo de los turistas, especialmente nacionales, y a sus escuálidos salarios que les quieren establecer, con las rebajas que se han impuesto, cuando con grandes esfuerzos pueden ir a este tipo de visitas.

En este sentido históricamente INCOPESCA no ha hecho nada, absolutamente nada, al menos públicamente conocido. Costa Rica con 1020 kilómetros de costa pacífica, y con poco más de 200 en la costa caribeña, con una proyección territorial marítima 10 veces más grande que el territorio nacional, es para que INCOPESCA, como instituto regulador de esta materia, hubiera impulsado y desarrollado políticas y acciones nacionales, desde hace mucho tiempo, desde su fundación, para efectivamente hacer un buen aprovechamiento de los recursos del mar, de haber impulsado nacionalmente, o del Estado en alianza con empresarios nacionales, una buena flota pesquera nacional, hubiera explotado racionalmente el mar, y no dejárselo a las empresas extranjeras, de distintas banderas, que llegan a nuestro mar territorial con la clara complacencia de esta Institución que nunca la he oído protestar ni quejarse de este saqueo. Quizá su regulación se limite a que traigan un poquillo del atún pescado a procesarlo en los esteros de Puntarenas para cumplir.

En la década de 1940, ante la crisis provocada por el impacto de la II Guerra Mundial, el Partido Comunista de Costa Rica, propuso una política para el suministro de alimentos del mar a la población…” Pescado a Peseta” (25 céntimos de la época) era la consigna. Más tarde, en la década de 1970, el diputado comunista, Arnoldo Ferreto Segura, preocupado por este asunto, impulsó una Ley reguladora de la actividad pesquera que se conoce con su nombre, la Ley Ferreto. No hay nada que se conozca similar de INCOPESCA preocupándose por el pueblo costarricense en políticas pesqueras.

Hasta ahorita se están preocupando por ver cómo le sacan más plata al pueblo que puede ir a turistear.

El avistamiento de ballenas NO le compete a INCOPESCA, ni a la Junta Directiva de esta institución, regularlo. Hoy quieren cobrar, esos directivos, por ir a ver ballenas. Mañana se les puede ocurrir cobrar por ir a ver los períodos de desove de los seis tipos de tortugas que llegan a Costa Rica a desovar, que quizá es más impresionante, que ir a ver las ballenas, por las miles de tortugas que vienen todos los años a nuestras costas a desovar, en el Atlántico entre marzo y noviembre, aunque suelen anidar entre abril y mayo, y las tortugas verde del Caribe que anidan entre marzo y octubre, de abril a junio, cuando es el desove de las tortugas baula, y de julio a octubre cuando se acercan a desovar las tortugas verdes.

O, en Ostional, de julio a noviembre, o en Tortuguero, a lo que debe su nombre…y así podría seguir mencionando situaciones por las cuales a algunos de los cerebros de INCOPESCA, se les pueden iluminar sus sesos, que por estar relacionados con la pesca, probablemente sean cerebros pequeños, como los de los peces, en relación al tamaño de sus cuerpos. Dicen los especialistas que el cerebro de los peces está también relacionado con sus hábitos alimenticios. En INCOPESCA el hábito alimenticio, como estamos viendo, es ver como se comen los $30 que quieren cobrarle a quienes quieran ir a ver ballenas.

El cerebro, la masa cerebral, de los peces se dice es un quinceavo de la masa cerebral de aves o mamíferos de un tamaño similar. Como todo cerebro está dividido en varias regiones. Una de esas regiones, en la parte frontal, es la parte olfativa. Esta parece ser la que han desarrollado los de INCOPESCA para oler donde sacan plata… de los turistas y de los costarricenses que quieren ir a ver ballenas.

Los de INCOPESCA huelen el dinero fácil… de los turistas, a quienes quieren extraérselo.

Por dicha la Junta Directiva de INCOPESCA o los funcionarios a quienes se les ocurrió cobrar los $30 por ir a ver ballenas no los han nombrado en Parques Nacionales, porque cobrarían por todo tipo de animales que se quieran avistar…

Si en el Reglamento para la Operación de Actividades Relacionadas con Cetáceos en Costa Rica, se obliga a los turistas y la tripulación de barcos a pagar por la observación de ballenas, es el momento para que se elimine esa norma reglamentaria, que probablemente no tenga asidero legal, de una LEY. Por Reglamento pareciera que no se pueden crear este tipo de exacciones económicas a la gente.

Con este tipo de medidas recaudatorias, o confiscatorias, no ayuda INCOPESCA a la reactivación económica del sector turístico, y menos a las condiciones gravosas de los ciudadanos, a quienes el gobierno está invitando constantemente a ir a turistear para favorecer y apoyar el sector turístico. Por el contrario, lo que es peor, es que tiende a ahuyentar a los turistas.

Es hora de que se elimine esa disposición, si está vigente, y no se siga robando de esa manera a la gente, a los ciudadanos y a los turistas parte de sus salarios o de sus ingresos.

El impacto turístico de quienes viene a avistar los cetáceos en Costa Rica es más importante que el cobro que a los turistas se les puede hacer. El avistamiento de cetáceos en Costa Rica representa la economía con mayor crecimiento de América en su ámbito turístico.

Si de cobrar se tratara, entonces, debería ser a favor del sector turístico y no de INCOPESCA, que nadie sabe para donde está bien justificado y destinado ese cobro. Y si de Parques Nacionales se trata, tampoco INCOPESCA administra los Parques Nacionales relacionados con el avistamiento de Ballenas. E, igualmente, en el Parque Marino Ballena, sería a Parques Nacionales los que le correspondería cobrar por avistar, pero no a INCOPESCA. No es de su competencia cobrar por ver ballenas. Pero, tampoco puede cobrar por el uso del mar o de las playas.

La Situación Social en Costa Rica – video del conversatorio

El conversatorio La Situación Social en Costa Rica analiza la realidad presente, así como los factores internos y externos que la agravarían o favorecerían.

Las presentaciones fueron realizadas por Isabel Román y Miguel Sobrado y los comentarios por Olga Marta Sánchez y Carlos Campos Rojas.

La actividad fue promovida por el Colegio de Profesionales en Sociología junto con las siguientes personas: Carlos Brenes (moderador), Eva Carazo, Ana Carcedo, Mauricio Castro, Mario Devandas, Héctor Ferlini-Salazar, Álvaro Fernández, José María Gutiérrez, José Oviedo, Ciska Raventós, Ana Rosa Ruiz, Seidy Salas.