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Etiqueta: crisis económica

Covid-19 y crisis económica. La propuesta de Carlos Alvarado: Una colcha de retazos

Luis Paulino Vargas Solís
Economista
Director Centro de Investigación en Cultura y Desarrollo, CICDE-UNED
Grupo Economía Pluralista
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https://www.academia.edu/43038263/Covid-19_y_crisis_econ%C3%B3mica_La_propuesta_de_Carlos_Alvarado_Una_colcha_de_retazos

Como respuesta frente a la crisis económica derivada de la crisis sanitaria del Covid-19, esta propuesta es como al modo de una sábana de retazos, en la cual se cosieron tejidos finos –o que aparentan serlo– junto a algunas telas de dudosa calidad, y otras que parecen ser poliéster barato.

  1. Las telas (que parecen) finas

Son dos, básicamente: el programa de créditos por ₡900 mil millones que se destinarían al financiamiento de las empresas, y, en especial, el programa de inversión pública que se nos anuncia. En este segundo caso, las cifras son muy notables: ₡3,1 billones para el bienio 2021-2022 y hasta ₡5,5 billones al 2022. Lo cual equivaldría, como promedio anual, a aproximadamente un 5% del valor de la producción nacional, o sea, del Producto Interno Bruto (PIB).

No recuerdo haber escuchado jamás a ningún gobierno plantear cifras de inversión pública por una magnitud comparable. Para los estándares históricos de Costa Rica, resulta, sin duda, una meta muy ambiciosa, aun cuando el monto necesario para superar la recesión y lograr relanzar un proceso de recuperación dinámico y vigoroso, debería ser incluso más elevado.

Dije que estos son retazos de la colcha, que aparentan ser de muy buena calidad. Está por comprobarse que efectivamente lo sean, y ello depende de la forma como estas propuestas sean planificadas, diseñadas y ejecutadas. Sobre eso, y hasta el momento, el gobierno guarda silencio. En lo que sigue plantearé lo que yo intentaría hacer si en mis manos estuviese decidirlo, o sea, lo que honestamente creo que debería hacerse.

1.1. Créditos por ₡900 mil millones

Es llamativo que sea una responsabilidad exclusivamente asumida por los bancos públicos. Frente a una situación crítica como la actual ¿qué justifica que los bancos privados puedan seguir en sus negocios fáciles de siempre, como si la situación excepcional que se vive no demandase un aporte especial? Pero visto el peso de los intereses financieros, y la pleitesía que las élites políticas usualmente les rinden, la cuestión no extraña, aunque sí indigna. De cualquier forma, esto advierte acerca de la importancia de seguir teniendo una banca pública. En momentos críticos, ésta todavía nos puede ofrecer posibilidades, que, tratándose de la banca privada, resultan impensables.

En esto, como en tantas otras cosas, la comunicación oficial fue omisa: desconocemos los objetivos específicos que se persiguen, y los mecanismos concretos de implementación. Lo deseable y necesario es que esos créditos sean un colchón amortiguador que alivie los impactos de la recesión, y al facilitar el flujo de caja y proveer capital de trabajo, faciliten la sobrevivencia de las empresas que hoy atraviesan una situación problemática. El énfasis debería estar en las micro, pequeñas y medianas empresas, y en los emprendimientos de carácter social-solidario, sin que ello signifique dejar de lado las empresas grandes que pudieran estar en problemas. Pero todo esto demandaría reformular los criterios regulatorios bajo los cuales funciona nuestra banca, a fin de facilitar los trámites, conceder el más amplio acceso y las mejores condiciones de tasas de interés y plazos.

Claramente está haciendo falta que exista algún fondo de avales o garantías, o, en fin, algún mecanismo que respalde los créditos, de forma que ello sustituya las garantías de las que las empresas más pequeñas seguramente carecen. Ese fondo podría crearse tomando recursos hoy disponibles (pero básicamente inutilizados) en la banca de desarrollo, según la idea que, en su momento, formuló el expresidente Figueres Olsen.

1.2. Programa de inversión pública

Como ya adelanté, este programa tiene las dimensiones mínimas que la situación demanda, aunque probablemente no las dimensiones óptimas. Es de suponer que se financiará con fondos externos, pero precisamente porque lo deseable es que fuese incluso más grande, el gobierno debería desarrollar una estrategia muy enérgica para atraer fondos externos en condiciones lo más favorables posibles. El discurso de los organismos internacionales sugiere que hay oportunidad para lograrlo, pero ello demanda priorizar los intereses generales del país, y aplicar una estrategia a la vez muy pragmática y vigorosa, dejando de lado ciertas agendas ideológicas (las privatizaciones, por ejemplo) inevitablemente polémicas y conflictivas.

También deberían explorarse otras formas de financiamiento como, eventualmente, podría ser los fondos de pensiones, lo cual, sin embargo, exige desarrollar mecanismos financieros muy innovadores y garantizar procesos de ejecución muy expeditos. Infortunadamente, cuando de asuntos realmente importantes se trata, nuestro sistema financiero es muy poco imaginativo

Pero, además, e igual de relevante, este programa de inversión debería ser planificado de forma que se maximice la generación de empleos, tanto directos como indirectos, la diseminación muy democrática de los ingresos en todos los estamentos sociales, en especial, los sectores más pobres y carenciados, y el beneficio directo a las regiones más empobrecidas y rezagadas. De forma explícita deberían fijarse metas y establecer mecanismos, para la incorporación de las mujeres. Todo lo cual supone que se propiciará la participación de nuevas empresas constructoras –incluido el ICE– así como de las comunidades, las municipalidades y organizaciones ciudadanas diversas. No puede permitirse que los proyectos sean acaparados por los tres ineficientes oligopolios en cuyas manos generalmente queda la ejecución de estas obras.

Debería asimismo haber una planificación en el tiempo: a corto plazo, centrarse en la ejecución de proyectos de fácil y rápida ejecución, que provean muchos empleos. Por ejemplo, y entre otras posibilidades, la reparación, mejora y ampliación de centros educativos, centros de atención sanitaria y hospitales; mejora de parques y espacios públicos y de parques nacionales; reparación y mejora de calles y caminos; acueductos, etc. Un interés especial debería ponerse en la infraestructura de cuido y en el fortalecimiento de los servicios de cuido. Y en esta etapa, como en las sucesivas, propiciar, tanto como sea posible, el uso de insumos de producción nacional (lo cual es necesario para garantizar que se creen muchos empleos indirectos).

Pero, además, este programa de inversión pública debería incorporar una perspectiva de largo plazo. Lo cual supone reconocer que la crisis sanitaria del Covid-19, no solamente tendrá implicaciones objetivas perdurables, que inevitablemente exigen replanteamientos significativos en nuestra economía, sino que, sobre todo, es un llamado de atención acerca de la inviabilidad de los modelos productivos y de consumo hoy prevalecientes. Este debería ser un criterio central, a la hora de planificar y diseñar estos proyectos de inversión pública, para, de esa forma, empezar desde ya a poner las bases de una nueva economía. Por ello su énfasis tendría que estar, menos en infraestructura vial, cuando sobre todo en transporte público, energías limpias, tecnologías verdes, agua y en la promoción de nuevos estilos de vida, que redefinan a profundidad nuestra forma de relacionamiento con la naturaleza.

Estos son las telas que en esta sábana de retazos, aparentan ser de buena calidad. Para que realmente lo sean, a mi juicio deberán satisfacerse ese conjunto de condiciones que, a grandes rasgos, he descrito.

  1. Telas que suscitan dudas

2.1. Simplificación de trámites

Imposible que ningún gobierno deje de mencionarla, puesto que es la obsesión ideológica favorita de las cámaras empresariales. Y no es, ni mucho menos, que carezca de importancia. Resolver ese asunto ciertamente sería positivo, pero a condición de que ello no signifique hacer fiesta con cuestiones importantes relacionadas, por ejemplo, con el medio ambiente, la higiene o los derechos laborales.

Obviamente, las cosas irían mejor si los cuellos de botella burocráticos desaparecieran y los procesos se movieran con fluidez. Pero por favor, no exageremos. Ya sabemos que a las cámaras empresariales les gusta dramatizar, pero el asunto no da para tanto. La simplificación de trámites reducirá el costo a la hora de crear una empresa nueva, y puede que luego, en el cotidiano funcionamiento de las empresas, aporte algunos otros ahorros adicionales. Pero eso no va a relanzar, ni de lejos, los mercados y las ventas, tal cual se requiere en estos momentos de recesión.

2.2. Flexibilización laboral

Este es uno de los retazos de peor aspecto en esta sábana. Claramente es una graciosa concesión a las cámaras empresariales, pero, además, y contrario al compromiso público asumido por el presidente Alvarado, es una idea que amenaza hacer recular el Estado social de Costa Rica.

No olvidemos que, en materia laboral, un criterio es obligatorio: debe protegerse la parte débil en la relación entre la patronal y las trabajadoras y trabajadores. Seguramente las transformaciones económicas en curso hacen necesarios algunos cambios en materia laboral. Por ejemplo, la reducción de las jornadas de trabajo (tal vez a 35 horas semanales). Pero nada que pudiera implicar desprotección de la parte más débil es aceptable.

2.3. Un retazo que podría ser bueno…o tal vez no

No perdamos el tiempo en algunos parches que, de tan irrelevantes, parece haber sido agregados para tapar algún hueco. Por ejemplo: la atracción de pensionistas del extranjero, el programa de producción de cáñamo, o el programa Alivio. Este último una cosita insignificante que se supone apoyaría a 200 MIPYMES exportadores (¡200 en un universo de docenas de miles de MIPYMES!).

La idea de impulsar las industrias así llamadas de “ciencias de la vida” (mejor fuera hablar de tecnologías médicas, farmacéutica y biotecnología) puede ser interesante. Siempre que no se limite a trasnacionales de zona franca, cuyo aporte efectivo a la economía nacional sigue siendo muy limitado. La cuestión tendría sentido si se lograrse desarrollar un verdadero “clúster”, inserto a profundidad en la economía costarricense, mediante la incorporación efectiva de universidades, científicos y tecnólogos costarricense, y empresas de capital nacional. Pero, y de nuevo, se desconocen detalles.

  1. ¿Poliéster barato?

Hay también algunos elementos que, por artificiosos, arriesgan ser poliéster barato. Primero, el “ecosistema digital PYMES” (¿por qué excluyeron a las microempresas?), y, segundo, la “agricultura de precisión AGROINNOVA 4.0”. La pomposidad de los nombres es mala señal. Se adivinan detrás de esto, un trabajo de escritorio realizado por tecnocracias que poco o nada conocen de la realidad con la cual pretenden dialogar.

Propuestas como éstas, con su indisimulado tufo a ocurrencia, no alcanzan a disimular lo esencial: la ausencia de una estrategia integral de apoyo e impulso a las MIPYMES, y la renuncia a un programa nacional de producción de alimentos. He ahí lo realmente prioritario, lamentablemente omitido.

  1. Las rasgaduras en la colcha

Por más que intenten disimularlo, se les nota que quedaron algunos huecos que afean el conjunto. La ausencia de una propuesta tributaria realmente justa y progresiva es uno de ellos. Complementado con un robusto esquema de subsidios progresivos, ello habría proporcionado uno de los mecanismos más eficaces para reanimar el consumo privado, aliviar la recesión de la economía y ayudar a las empresas que producen para el mercado nacional. Pero no olvidemos que, además, la crisis provoca muchísimo sufrimiento humano. Ello conlleva un ineludible deber de solidaridad, al cual, sin embargo, no se le está concediendo el lugar que corresponde. Se pone así, entre signos de pregunta, la calidad moral de la sociedad costarricense, y, sobre todo, el compromiso con la equidad por parte del presidente Alvarado. Al cabo, parece haberse impuesto la visión mezquina y egoísta de las cámaras empresariales.

Otro enorme hueco en la sábana, lo plantea la ausencia del Banco Central, imposible de disimular si para ello tan solo se apela a las tímidas y muy limitadas medidas de política monetaria que se han impulsado. Es esta una institución paralizada por el culto dogmático a una ortodoxia rancia y enmohecida. Parapetada detrás de esas “ideas zombi”, el Banco Central se niega a asumir sus responsabilidades para con la ciudadanía costarricense. El presidente Alvarado, omiso y tolerante, se hace así partícipe de esa grave irresponsabilidad.

  1. Reflexión final

La crisis del Covid-19 conmueve, desde sus bases más fundamentales, los modelos económicos, de producción y consumo dominantes. Más aún: cuestiona integralmente nuestros estilos de vida. Pareciera que las élites políticas, el poder económico y los poderes mediáticos, todavía no se percatan de ello, o prefieren escudarse detrás de un vano ejercicio de negación.

Es algo que tiene implicaciones de mediano y largo plazo, pero, de hecho, sus consecuencias se hacen sentir hoy mismo, en la profunda recesión que golpea a la economía costarricense, cuyas secuelas seguirán vivas en los meses venideros. Es inútil pensar que pueda haber una recuperación del dinamismo económico y de la generación de empleos, con base en los estímulos provenientes de los mercados internacionales. Las exportaciones de bienes y servicios tardarán un plazo considerable antes de mostrar una recuperación significativa. El turismo no volverá a ser lo que era, quizá nunca, o por lo menos no a lo largo de varios años.

Por ello, el mercado interno cobra renovada importancia. Gústele o no a esa estirpe apátrida de los ideólogos de la transnacionalización, una versión remozada de la vieja tesis cepalina del “desarrollo hacia dentro” deberá ser aplicada.

La economía se recuperará desde “adentro” o no se recuperará. De ahí la importancia clave de los programas de inversión pública, como dinamo que empuje la inversión en el sector privado, la creación de empleos, la mejora de los salarios y, en último término, el restablecimiento de una situación fiscal saludable.

Ese ha de ser un proceso ojalá fundado en un nuevo pacto social: realmente justo, equitativo e inclusivo; genuinamente respetuoso con la naturaleza. Y que, a la vez, ello posibilite construir una nueva economía, mucho más productiva, innovadora e inteligente; mucho más racional desde el punto de vista de la naturaleza y sus equilibrios. Capaz entonces de propiciar, sobre bases profundamente renovadas, nuevas modalidades de vinculación e intercambio con el resto del mundo.

 

Tomado del blog: https://sonarconlospiesenlatierra.blogspot.com/

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FEUNA toma acciones para apoyar a estudiantes frente a COVID-19

Ayuda económica para el pago de créditos de los cursos matriculados, apoyo alimentario y aporte para la conectividad a internet, son parte de las medidas tomadas desde la Feuna para atender las necesidades apremiantes de estudiantes seriamente afectados por la crisis socioeconómica generada por la covid-19.

“Desde la FEUNA, en el momento que inició la crisis, sostuvimos firmemente la posición de que se deben garantizar acceso en igualdad de condiciones para toda la comunidad estudiantil para continuar con el ciclo lectivo de la manera más apta posible”, afirma Noel Cruz, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Nacional (Feuna).

Es así como, ante la crisis generada por el nuevo coronavirus, desde la agrupación se han tomado distintas acciones orientadas a apoyar a estudiantes que presenten condiciones socioeconómicas desfavorables, las cuales puedan poner en riesgo la continuidad de sus estudios universitarios.

En esa dirección, Cruz informó que se ha realizado un trabajo articulado con las asociaciones de estudiantes y las autoridades universitarias para poner a disposición recursos de la FEUNA a los estudiantes más afectados.

Como parte de este trabajo articulado, se han ejecutado las siguientes acciones:

-Se ha presupuestado un monto de ₡30 millones para generar apoyos alimentarios a 500 estudiantes y sus familiares en condición de pobreza extrema.

-Se destinó un monto de ₡20 millones para el fondo de la Vicerrectoría de Vida Estudiantil (VVE) para paquetes de conectividad, dirigido a estudiantes sin acceso a internet en todo el país. El apoyo será para estudiantes no becados, pero que sufren las consecuencias de la crisis generada por la covid-19.

– Se tramitó el préstamo de computadoras portátiles de la FEUNA a estudiantes que no tienen equipo tecnológico, mediante la identificación realizada por la VVE.

-Se realizó un aumento de ₡50 millones el presupuesto destinado al pago de ayudas económicas para atender aproximadamente 500 estudiantes, mediante la exoneración del pago de créditos.

-Se habilitará un tercer periodo de recepción de documentos para el beneficio del pago de créditos.

Las acciones que realizamos son fundamentales porque las que brinda la Universidad no son suficientes para cubrir a toda la población. Esto evita que haya deserción estudiantil, asegura el cumplimiento de sus derechos, puede alivianar la carga de responsabilidades socioeconómicas que tengan, aporta una mejor adaptabilidad en la nueva modalidad pedagógica y permite que tengan acceso a una educación superior de calidad”, destacó Jazmín Arroyo, secretaria general de la Feuna.

La dirigente estudiantil subrayó que, desde la Feuna, conocen las necesidades y realidades de la comunidad estudiantil de la UNA y, además, están conscientes de que representar al alumnado significa comprometerse con que se garanticen condiciones equitativas.

Por su parte, Alexander Zúñiga, coordinador general del Consejo de Asociaciones Estudiantiles, explicó que las acciones planteadas son una pequeña muestra del trabajo articulado que ha venido realizando la Federación de Estudiantes durante las últimas semanas.

Es importante recalcar que es un trabajo desde estudiantes para compañeros y compañeras que hoy en día cuentan con alguna condicionante social que es desfavorable para continuar con sus estudios”, subrayó.

En su criterio, este trabajo no solo refuerza algunas luchas del pasado, sino que también recuerda que se debe seguir trabajando por una mejor educación superior y articulando el trabajo que se viene realizando desde los diferentes grupos o trincheras desde la Universidad.

El coordinador Asuntos Universitarios de la Feuna, Diego Ilama, hizo énfasis en que las diferentes acciones que ha venido tomando el directorio de la Federación de Estudiantes se dan gracias a un trabajo articulado con la Vicerrectoría de Vida Estudiantil y el Departamento de Bienestar Estudiantil.  “Ha sido la respuesta ante una estrategia que como Federación hemos marcado en la atención de aquellos y aquellas, que, por razones obvias, la institución no puede atender, esto en materia de pago de créditos”, destacó.

Asimismo, resaltó el trabajo conjunto con el Consejo de Asociaciones Estudiantiles (Caeuna) para destinar partidas presupuestarias, que por la actual situación del país no se podrán ejecutar, a la atención de necesidades prioritarias de la población estudiantil en estos momentos.

***Mayores detalles con Noel Cruz, presidente Feuna al 8657-9858 o con periodista Oficina de Comunicación 8334-4150.

 

Imagen ilustrativa.

Enviado por UNA Comunicación.

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Talento artístico se une en campaña “Te mando una canción” para llevar esperanza en medio del COVID-19

  • Ochenta y seis personas del mundo de la música, el teatro, la danza y de la sociedad en general, de varios países, enviaron mensajes de esperanza en una canción
  • El Banco Nacional patrocina esta campaña, como aliado para apoyar la sostenibilidad económica del gremio de artistas del país
  • Mediante esta iniciativa se recibirán donaciones y aportes para la causa

San José, 9 de mayo de 2020. 86 personas unieron su talento para crear una campaña de sensibilización llamada “Te mando una canción”, una iniciativa de la artista y productora Flor Urbina, para apoyar al sector artístico nacional, uno de los más golpeados a nivel económico por la pandemia del COVID-19. El Banco Nacional y la Fundación Kurubandé (FUNDAKUR), se unieron como aliados de esta iniciativa, que pretende apoyar la sostenibilidad económica con los recursos que se generen en la campaña, mediante un fideicomiso que se creará para apoyar a los artistas del país.

“Esta es una propuesta creativa que nos recuerda el valor de las artes en nuestro país, el talento que tenemos y al mismo tiempo, aboga por la solidaridad para el sector artístico, tan impactado por el coronavirus. Dicen que en momentos de crisis es cuando debemos poner nuestra creatividad a trabajar. Nosotros lo hemos hecho, no nos quedamos con las manos cruzadas, sino que, buscamos aliados para salir adelante y estoy segura de que lo lograremos juntos”, comentó Flor Urbina, creadora de la campaña.

 “Te mando una canción” es una campaña de esperanza, porque hoy debemos cada vez más abogar por mantener intacta la fe en que vamos a salir adelante.

“Para el Banco Nacional este proyecto representa un aporte significativo en el impulso para generar nuevas oportunidades a las personas que han visto impactados sus recursos por el COVID -19, como lo es el gremio artístico. Creemos fielmente, en el impulso al arte y a la cultura, en todo momento, pero sobre todo en este a raíz de la crisis sanitaria que ha golpeado la economía mundial. Estamos orgullosos de que el BN se convierta en ese aliado para la sostenibilidad económica con los recursos que se generen durante la iniciativa, mediante el fideicomiso titulado “Te Mando Una Canción” que beneficiará a los artistas del país” señaló Francisco Gamboa S. Director de Relaciones Institucionales del Banco Nacional.

El objetivo de la campaña es sensibilizar al público en general sobre la situación que atraviesa el sector artístico en general, para que, por medio de donación de dinero puedan colaborar a atenuar esta situación. Por esta razón, el Banco Nacional ha creado el fideicomiso que administrará los recursos recaudados por la fundación para asegurar la transparencia de la entrega de fondos.

“El aporte de la empresa pública y privada también es fundamental, por lo que se hace un llamado a las empresas para que también hagan sus aportes” señaló Urbina.

Dentro del proyecto participan voces reconocidas en Costa Rica como la de Rogelio Cisneros, Humberto Vargas, Flor Urbina, Ana Castro, Martín Valverde, José Sojo, Vanessa González, Luigi Castro, Charlene Stewart, Luis Montalberth-Smith, MADE, Jafet, Max del grupo Friguey, entre otros cantantes nacionales e internacionales. También, artistas e invitados especiales como Mauricio Astorga, Ricardo Jiménez, Yessenia Artavia, Carmen Chinchilla, Padre Mix, Victoria Fuentes y Sylvia Poll, que se sumaron a este elenco de 86 personas que envían este mensaje de solidaridad y esperanza a través de canción y videoclip, con mensajes escritos, gestos, voces y con sus personajes.

A esta iniciativa se unieron personas de diferentes lugares del mundo como Italia, Holanda, Camerún, Alemania, Colombia, India, Myanmar, Estados Unidos, Nepal, Jordania, Australia, Venezuela, España, Canadá y Centro América.

Este es un proyecto para demostrar que el arte une, por medio de una canción que trae hermandad, sentimiento de pertenencia, el recordatorio de que no estamos solos(as) y que juntos(as) saldremos adelante.

La canción estará disponible de forma totalmente gratuita en las redes sociales del Banco Nacional y en las de FUNDAKUR, desde donde se podrá reproducir incluso en versión karaoke. Cantemos juntos y enviemos todos, una melodía de esperanza a todo aquel que lo necesite. ¡Juntos saldremos adelante!

Situación de los artistas

Con la PANDEMIA del COVID-19, la humanidad entró en una etapa de angustia y desesperanza. El temor, la incertidumbre y la angustia, está presente en millones de personas.

Uno de los sectores fuertemente golpeados en todos los sentidos es el sector cultura. Los artistas en general perdieron contratos, giras, posibilidad de conciertos y presentaciones en las salas de concierto y teatros, programas de entretenimiento y actividades públicas en general que son las que les permiten generar ingresos.

Sin embargo, los artistas, sin importar su situación económica, han continuado haciendo arte, pagado o no, para entretener y llenar las casas y a las familias de diversión, reflexión, esperanza y actividades positivas para ejercitar el cuerpo, la mente y el espíritu.

“Eso somos los artistas, sin importar nuestra situación, seguimos aportando a la humanidad desde nuestra creatividad y nuestro arte”, comentó Flor Urbina.

Acciones urgentes que se pretenden paliar:

  • Alimento para artistas en situación de emergencia.
  • Apoyo económico en casos que no estén recibiendo otros tipos de ayuda y que sean de emergencia comprobada.
  • Creación de proyectos que propicien ingreso económico para artistas.

Para hacer sus aportes: El Banco Nacional pone a disposición del público las siguientes opciones para realizar aportes:

  • Cuenta: 100-01-000-222270-4
  • IBAN: CR 80 015100010012222704
  • Sinpe Móvil: 8704 8353

“Te mando una canción”, letra

Autora: Flor Urbina Uriarte / Música: Gerardo Bermúdez
Arreglo Musical: Roberto “Beto” Zúñiga

Te mando mil besos envueltos en silencio.
Besos que tantas veces pude darte, pero no
nunca había tiempo suficiente para amarte.
Te mando mis sueños en pétalos de esperanzas
mis recuerdos de furtivas alegrías en canción
que en esta cruel pesadilla hoy son mi bastión.

Te mando un corazón deseoso por besar
Te mando mil razones Para no volver atrás
Te mando una canción que nos una más y más
Hoy la vida nos da el tiempo para aprendernos a amar.
Te mando una canción desde mi casa, en un rincón
mil abrazos y mil besos que hoy tengo para vos.
Te mando una oración, te mando mi corazón
Quiero que estés conmigo como yo estaré con vos.

Te mando una propuesta para cuando amanezca
Que escribamos juntos nuevas páginas de amor
Porque cuando amanezca, quiero amanecer con vos.
Te mando una promesa con toda la certeza
No seremos quienes fuimos y el olvido no es opción.

 

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SITRAHSAN defiende el reclamo social generalizado del sector laboral y pensionado

«Ya estamos bastante grandecitos, como para que algunos focos de poder pongan una Mamá postiza en la SUPEN y sean estos quienes indiquen; quién puede hacer uso del ROP o el FCL».

«¿Acaso los trabajadores no estamos en pandemia desde hace años?

El no permitir poner a disposición de los trabajadores el ROP generalizado y el FCL en tiempos de pandemia, es inaceptable, cuestionable y excesivamente reprochable, afirma un comunicado de SITRAHSAN enviado a SURCOS.

«Nuestro ministro, pensamos, quizás pretende justificar el préstamo o préstamos sin mayor análisis en la Asamblea, eso es una muestra de irespeto a la autonomía del primer poder de la República, ¿y para qué cargar de deuda al Estado?, si tiene activos líquidos, frescos y menos costosos en el mercado nacional».

No se justifica que un préstamo, por más blando que sea, y más favorable, sea la solución, aquí hay “gato encerrado”, dice la comunicación.

«No es posible que un organismo internacional, decida otorgar un crédito, si no hay garantía que lo respalde», agrega.

«Pensamos que el apalancamiento con el FMI y otros organismos internacionales promueve en poco tiempo un pago con activos, quizás en esa lista esté FANAL, el ICE, la intermediación de RECOPE, JAPDEVA, AYA, ferrocarriles y otras».

«Ya esto se está debatiendo mucho en redes sociales, y el pueblo trabajador está cansado de tanto abuso y actos que en nada contribuyen con el bienestar nacional de todos sus habitantes, porque parece ser buscan el bienestar nacional de los poderosos y mientras el pueblo a la deriva».

«Y mientras tanto, ¿que va a hacer usted?, ¿va a seguir aislado, sin organización que lo represente?, pregunta la organización sindical del Ministerio de Hacienda y el Sistema Aduanero Nacional.

«SITRAHSAN, promoverá con su aporte el diálogo de la mesa social y seremos su interlocutor. APOYENOS TRABAJO A REGLAMENTO».

«Esperamos de todos los funcionarios hacendarios, el respaldo y respuesta como un punto fundamental en la mesa del diálogo social, promovido por las Centrales Sindicales», concluye el comunicado.

Imagen ilustrativa.

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Consideraciones del SEC ante la propuesta económica del Poder Ejecutivo

El SEC considera que la Planificación de la ruta económica que presentó el Poder Ejecutivo para contrarrestar los efectos negativos de la crisis provocada por el COVID-19 está centrada en proyectos de mediano y largo plazo que requieren de aprobación de las y los diputados y que por la dinámica engorrosa que en ocasiones adquiere la Asamblea Legislativa pueden volverse improductivos muchos de ellos.

El SEC ha enfatizado en la necesidad de elaborar un esquema de recuperación social y económica acorde a las características y problemáticas que enfrenta el país, tal y como lo señalamos en nuestra propuesta que se le presentó al Poder Ejecutivo días atrás.

El panorama macroeconómico es complejo, se están dando a nivel mundial cambios de los que no estará exento nuestro país, por lo que se requiere definir medidas fiscales y monetarias progresivas entre otras urgentes que le devuelvan a la población la tranquilidad emocional y su estabilidad económica.

Si bien es cierto, es importante la agilización de trámites, atracción de inversión y el incentivo a la producción de cáñamo, no obstante, todos los sectores requieren de programas estructurales más concretos que permitan profundizar en la recuperación ante la crisis.

La visión estratégica por parte del Ejecutivo debe enfocarse en las necesidades de las familias afectadas y que han visto anulada o precarizada su situación laboral, de lo contrario irá en aumento. Además, si se sigue apostando por el ajuste de jornadas lo que van a provocar es profundizar la desigualdad, lejos de activar todas las tareas productivas que el país requiere y mucho menos aliviar la afectación a estas trabajadoras y trabajadores como sus familias. Se requiere de la activación del mercado en vez de debilitarlo.

Además de ese paquete de propuestas económicas, es indispensable tener iniciativas monetarias, financieras y fiscales, con la debida participación más activa y decisiva por parte del Banco Central pero ciertos sectores conservadores se oponen a esto.

Es urgente señalar la necesidad del salvamento de instituciones como la CCSS la cual no parece estar en la mesa de forma detallada, más allá de una declaración difusa de la Ministra de Planificación, Pilar Garrido.

Finalmente, se anuncian más cambios que esperamos no sean postergados por un evidente cálculo político, aunque los mencionados hasta ahora, son soluciones que retardarán su ejecución en este contexto inédito.

Esperamos que esta crisis no sea utilizada para seguir promulgando reformas a nuestro Estado Social de Derecho con la afectación de la estructura de nuestro sistema público, ya que lanzar una reforma regresiva al empleo público en medio de una recesión económica de tal magnitud sería un error dramático y manifestación de los parámetros ideológicos con que nos han venido administrando los últimos Gobiernos.

Para el SEC es necesaria la construcción de una propuesta que incluya a todos los sectores y que defina plazos, metodologías y proyecciones más claras de este panorama.

Hoy más que nunca Costa Rica necesita del esfuerzo y liderazgo de todas y todos, para lograr la certidumbre que merecemos.

 

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Crisis económica y alimentaria en Iberoamérica, ¿a partir del COVID-19?

Este sábado 9 de mayo a las 11 a.m. hora Costa Rica, se llevará a cabo el conversatorio vía Zoom: «Crisis económica y alimentaria en Iberoamérica, ¿a partir del COVID-19?». Se necesita previa inscripción o puede seguir el streaming en vivo por Youtube: Frena la curva Costa Rica.

 

Imagen ilustrativa, UCR.

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Áreas silvestres reactivarían turismo y economía

Mediante encadenamientos productivos

La crisis generada en el sector turismo debido al impacto de la Covid-19, tiene a empresarios, trabajadores y sus familias al borde de la calamidad, pues a la fecha no se vislumbra la mínima apertura de dicho sector. Ante esta difícil situación el Centro Internacional de Política Económica de la Universidad Nacional (Cinpe), identificó en las Áreas Silvestres Protegidas (ASP) el potencial para estimular la demanda y dinámica del turismo en el corto y mediano plazo, siempre y cuando se acoja al turista nacional y se generen encadenamientos productivos.

Marco Otoya, docente e investigador del Cinpe-UNA, explicó que las ASP por su naturaleza y la diversidad de encadenamientos productivos que genera su existencia, son una oportunidad para mitigar los efectos del COVID-19 en el sector turismo. Al mismo tiempo, el mercado nacional es una oportunidad para estimular la demanda y dinámica del sector en el corto y mediano plazo, sobre todo porque en 2018 las ASP recibieron más de dos millones de visitantes, de los cuales el 54% fueron visitantes nacionales.

Costa Rica cuenta con un 25% de su territorio bajo la categoría de ASP, conformadas por Parques Nacionales, Reservas Biológicas y Reservas Forestales, entre otras. En total 145 ASP, de las cuales solo 40 recibieron visitación en el 2018; No obstante, esto generó ingresos importantes para el Sistema Nacional de Áreas de Conservación (SINAC) y para las comunidades cercanas a estas zonas.

Otoya agregó que los parques nacionales y en general otras ASP, provocan un efecto positivo y una serie de encadenamientos productivos en las áreas geográficas donde se ubican. “Esto implica la creación de una serie de actividades generadoras de empleo como hoteles, restaurantes, tour operadores, venta local de artesanías y productos propios de la zona”, indicó el investigador.

Recalcó además que muchos son los ejemplos en donde la visitación a un Parque Nacional se asocia a la compra de otros productos como fresas, flores y quesos, o bien a la realización de una actividad recreativa particular como la visita a un mirador, pesca recreativa o canopy. También, restaurantes y hoteles requieren productos agrícolas o insumos que se producen en áreas geográficas distintas. La visitación y el transporte se organiza desde operadores ubicados otras zonas, incluso cuando la visita se organiza por cuenta propia requiere del consumo y disfrute de bienes o servicios que no son necesariamente locales.

Acciones en cifras

En cuanto a cifras el Cinpe estimó que el aporte a nivel nacional de los parques nacionales y reservas biológicas por los servicios ecosistémicos que generan fue de aproximadamente ¢1 billón de colones para el año 2016, donde las empresas dedicadas a actividades relacionadas con el turismo fueron las más beneficiadas con la existencia de los parques nacionales y reservas biológicas con aproximadamente ¢809.478 millones, representando el 78.73% del aporte total generado. En el 2018 el fondo de parques nacionales, cuyo principal ingreso es la cuota que se cobra por visitación se estimó en ¢18.350 millones y para este año los ingresos por visitación estaban estimados en ¢13.510 millones.

Otoya expresó que lo anterior muestra el potencial de las ASP para generar ingresos y contribuir a nivel local en la generación de empleo y al desarrollo socioeconómico de las comunidades. “Dado que las ASP generan empleos directos e indirectos, permiten el desarrollo de la actividad turística y la actividad comercial en general, parte de las medidas y estrategias para mitigar la crisis del COVID-19.

Aseveró que el sector turismo debería enfocarse de inmediato a estimular la demanda interna, ya que el estímulo de la demanda nacional puede ser una estrategia que proporcione al sector los primeros recursos para su reactivación.

Papel del Estado

Al respecto, Otoya comentó que el SINAC debe jugar un papel fundamental en la atracción de la demanda interna a las ASP, pero también debe mejorar sus condiciones de acceso, infraestructura y servicios, principalmente de aquellas ASP menos visitadas pero que se ubican en zonas rurales con un potencial de estimular su actividad socioeconómica y productiva.

En cuanto al Instituto Costarricense de Turismo (ICT), a nivel internacional deberían vincular el concepto de ecoturismo con el turismo de salud, paz, meditación y espiritual, de modo que se aprovechen los relativamente buenos resultados por la forma cómo se enfrentó la pandemia en nuestro país, combinado con la fama de ecoturismo. Evidentemente esta estrategia debe posicionar las ASP en el ámbito internacional y en la mente del costarricense.

Otoya concluyó aseverando que “las campañas dirigidas al sector deben ser innovadoras y efectivas pues de acuerdo con datos del propio ICT, en la decisión de vacacionar del costarricense la publicidad en la televisión influye muy poco (5%) y la internet medianamente (28%).

****Mayor información con: M.Sc. Marco Otoya, investigador del Cinpe (8315-2771) o con la Oficina de Comunicación de la UNA, con el periodista Johnny Núñez (8674-8535).

Imagen ilustrativa.

Enviado por UNA Comunicación.

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Solicitan firmas para que quienes más recursos tienen aporten ante crisis

Los sectores sociales y productivos de Costa Rica, que tenemos propuesta para salir adelante como país, invitamos a la población en general y a las distintas organizaciones a sumarse a esta campaña nacional de recolección de firmas.

Con ella, le estamos solicitando a las personas y empresas más ricas del país que destinen recursos reales y efectivos para reducir al máximo la crisis económica y humanitaria que se avecina posterior a que superemos como sociedad la etapa sanitaria.

Debemos aspirar a tener una sociedad más justa e inclusiva post Covid-19.

Para firmar: https://forms.gle/cuJeVqvcutXUibqLA

Leer la carta aquí: https://wp.me/p6rfbZ-aXx

 

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LA UNA ofrece salida a la crisis económica del COVID 19

Académicos de la Maestría en Planificación de la UNA brindan aportes para la atención de los efectos del COVID-19

La emergencia del COVID-19 en Costa Rica ha obligado a paralizar la economía del país, como consecuencia de la medida gubernamental de distanciamiento social y la disminución de la circulación de personas, bienes y servicios.

Esta condición tiene efectos positivos y negativos inmediatos, de mediano y de largo plazo. En consecuencia, deben formularse políticas nacionales para cada uno de esos momentos.

El VIGIA, espacio radial de la Escuela de Planificación y Promoción Social -EPPS-UNA, convocó este 15 de abril de 2020 por medio de la plataforma ZOOM (Internet) al equipo de académicos de la Maestría en Planificación, que brindaron sus aportes desde la planificación para atender los efectos inmediatos y posteriores a la emergencia nacional, que enfrenta el país a causa de la pandemia provocada por la enfermedad coronavirus covid-19 en Costa Rica.

En este espacio se conversó en torno a los efectos y las soluciones que puede aportar la planificación, ante la crisis económica inmediata que generó el aislamiento social por situaciones del COVID-19. “(…) Hemos considerado que la situación que hoy se nos presenta nos agrava aún más la temática del país, por lo tanto, hemos querido desde la planificación, hacer en primera instancia un análisis del tema y posteriormente intentar hacer una propuesta de lineamientos de acción. Nada definitivo porque sabemos que esto surge en un momento complicado, con poco conocimiento del virus, de la temporalidad en la cual debemos estar actuando y las consecuencias que un virus como este puede generar en la salud (…)”, expuso el director de la Escuela de Planificación y Promoción Social, M.Sc Ángel Ortega Ortega.

En la propuesta elaborada por los profesores e investigadores: Gonzalo Ramírez Guier, Ángel Ortega Ortega, Giovanni Rodríguez Sánchez, Alejandra Ávila Artavia, Juan Carlos Mora Montero y José Ángel Castro Granados, se expusieron los posibles escenarios en los que se puedan incidir a nivel nacional, con una mirada desde las diversas disciplinas científicas y con una visión a largo plazo, que contribuya a visualizar la sostenibilidad social y económica de Costa Rica.

“El crear un modelo de construcción de escenarios nos permite visualizar, que en este momento estamos muy saturados de información, es decir, la cantidad de información que llena las redes sociales y los grupos de chats es demasiada y esto puede llegar a dificultar la tomar de decisiones. La información juega un papel importante ante el análisis de esta situación, ya que el uso de información falsa o alterada puede hacernos construir escenarios no adecuados, explicó, Juan Carlos Mora, quien indicó que se debe tener en cuenta que los aportes compartidos con el gobierno y la sociedad, tienen como propósito impedir los peores escenarios que podría sufrir el modelo de desarrollo costarricense como consecuencia de la pandemia; como es el caso directo de la generación de más pobreza, el deterioro de la distribución del ingreso y las desigualdades regionales.

Para Mora, en la propuesta se indica que en el sector externo hay que reconstruir los vínculos económicos externos del país, de esta manera, promover más inversiones, con ello, poder unirnos a sus cadenas de valor y beneficiar a las Mipymes locales. También, se propone gravar la renta de las zonas francas con una tasa moderada, la renegociación de nuestra deuda pública y gestionar donaciones o un crédito internacional inmediato para ser pagado a largo plazo.

… “Es como pensar en medio de un incendio que uno anda con los zapatos sucios” … expresó, Gonzalo Ramírez, director de la Maestría de Planificación, al referirse en cuanto a que la preocupación actual no debe ser la estabilidad monetaria, tener la inflación en niveles muy bajos y controlados, en lograr un equilibrio fiscal; porque la realidad en el tema económico actual es diferente, dado que se ha afectado directamente la economía, pero, también la dimensión social y humana a causa de una epidemia inesperada. Lo social es sumamente importante y prioritario, por ello, se ha paralizado la economía nacional para tratar de proteger la salud de la población.

Para Ramírez, es necesario un relanzamiento de la oferta interna, principalmente dar apoyo al desarrollo del sector agrícola y de manufacturas, mediante una inversión nacional privada en el sector y fortalecimiento de centros de generación de valor agregado. Asimismo, expresó que es de suma importancia proteger y fortalecer la infraestructura turística, proponiendo incrementar el consumo turístico de los costarricenses con precios más accesibles. También se hizo referencia a los procesos educativos, en donde se sugieren implementar acciones de corto plazo para darles continuidad, y sobre la necesidad de promover la innovación y emprendimientos en el país.

En temas de relanzamiento de la demanda nacional, se expuso que desde el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS) se tomen acciones ante los despidos del personal en el sector público, zonas francas, empresas transnacionales, entre otras: “ Es necesario, mejorar los procesos de administración pública, ampliar la base y aumentar los impuestos sobre ganancias de capital, apoyar la contribución solidaria sobre los salarios superiores a 1,5 millones de colones, congelar la aplicación de la Regla Fiscal por el tiempo que sea necesario”, comentó Ramírez Guier, quien agregó, que sobre la política monetaria y crediticia se está hablando en diversos espacios de abandonar el enfoque exclusivo en la estabilidad monetaria, por lo que la propuesta de EPPS-UNA, busca invertir en la obra pública generadora de empleo para el refuerzo del apoyo social, especialmente, en las zonas costeras por haber disminuido el turismo, asimismo, bajar la tasa política económica y flexibilizar las condiciones para el acceso a crédito desde la Banca de Desarrollo, para ayudar al sector de microempresas de servicios, comercio, turismo y producción.

Alejandra Ávila Artavia, comentó que: “Estamos acostumbrados a identificar las necesidades de los más pobres, pero no necesariamente las necesidades de la clase media, ni siquiera tenemos una institucionalidad para ello. No sabemos dónde ubicar estas familias que están teniendo estas nuevas necesidades y probablemente por eso se están viendo más afectados en sus empleos. Es importante canalizar ayudas a este sector particularmente. El ensanchamiento de la brecha social que se está generando ante esta coyuntura, afecta directamente a la caída de la clase media en el país y se da el nacimiento de los nuevos pobres”.

Ávila explicó, es relevante valorar el fortalecimiento urbano con relación a la gobernanza hacia los territorios, dado que este momento las regiones están siendo particularmente afectadas, por lo hay que atender las necesidades de estas, por ello, el gobierno debe actuar como un gran promotor social: En temas de política social se habla que es de suma importancia que el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) continúe atendiendo a todas esas familias en que su condición económica cambió ante esta emergencia del COVID 19”, mencionó la académica, quien agregó, que en la propuesta elaborada, se plantea de la necesidad de una política social muy activa, ya que es un imperativo a la reactivación económica, así como que el Estado priorice garantizar servicios básicos: alimentación, agua y vivienda a la población, así como atención a la población migrante en condición irregular, que en su mayoría son trabajadores en las empresas agrícolas.

Como parte del programa radial, los académicos expusieron, que, en cuanto a la implementación de la estrategia, es necesario tener claridad de que el IMAS cubre una población determinada, la cual es atendida desde su estructura de gestión regular y a través de programas ya establecidos. En este sentido, para que el IMAS pueda contribuir en la operacionalización de la estrategia de emergencia, es necesario separar la población actualmente atendida, de aquella constituida por las nuevas familias que deberán ser cubiertas con la política social temporal. Esto permitirá visualizar con mayor certeza la nueva población a atender y darle servicios específicos más adecuados a sus circunstancias.

Los académicos, reafirman que, para efectos de mayor control y eficiencia del gasto de atención de emergencia, se debe crear el Fondo Nacional para el Manejo de la Emergencia COVID-19, administrado por uno de los Bancos Estatales y en donde ingresen todos los recursos movilizados para la atención de la crisis, incluso las donaciones de origen privado.

Se propone crear una Comisión Nacional para la atención de la crisis, con amplia capacidad ejecutiva (incluso debería considerarse la pertinencia de nombrar un ministro ad hoc), con una estructura operativa descentralizada, para cada uno de los 82 cantones del país, desde donde se detecten, organicen y capaciten todas las familias que por razones de la crisis se encuentran en una condición de vulnerabilidad económica o social. Esto se considera pertinente por cuanto la población que mayor impacto sufrirá a partir de hoy, es aquella informal o autoempleada y pobre, que, dada la disminución o paralización de la liquidez, se ha quedado sin sus fuentes normales de ingresos. Esta es una población identificable por parte de los gobiernos locales, el IMAS, la CCSS o el Ministerio de Hacienda a través de Tributación Directa. El papel de las municipalidades es clave en este ejercicio de descentralización local de las acciones de política social de emergencia.

Las personas académicas de la Escuela de Planificación y Promoción Social, consideran que las repercusiones de esta crisis tendrán efecto en el largo plazo. De ahí, que el país deberá enfrentar grandes retos y un probable deterioro en los ingresos y la calidad de vida de amplios sectores, y para ello contaremos con escasos recursos. La coyuntura socioeconómica aún antes de la crisis no era favorable.

En esas circunstancias, es necesario más que nunca contar con una visión estratégica y un Plan Nacional de largo plazo, porque la asignación de recursos tendrá que ser cuidadosamente orientada a la obtención de objetivos que también deberán ser definidos después de un proceso prospectivo muy riguroso. Esta construcción estratégica no puede lograrse eficazmente si no es con la participación real de amplios sectores de la sociedad. Quienes participaron en la elaboración de la propuesta han ofrecido integrar un grupo de trabajo junto a MIDEPLAN para el propósito señalado.

Según los planificadores de EPPS-UNA, en concordancia con la necesidad de elaborar dicho Plan Nacional; este debe expresar metódicamente intereses y objetivos estratégicos ampliamente compartidos, debe considerarse la necesidad de descentralizar la toma de decisiones y dar énfasis y acompañamiento a las instancias regionales, cantonales y locales de planificación y organización, incluyendo desde las municipalidades y los concejos distritales hasta las organizaciones de sociedad civil más diversas.

Desde la Universidad Nacional, y desde la Maestría en Planificación de la Escuela de Planificación y Promoción Social, sus voceros ratifican su incondicional compromiso con la comunidad nacional, de trabajar sin descanso en la transformación de esta crisis en un futuro de desarrollo, oportunidades y prosperidad para todos y todas.

ENLACE A LA PROPUESTA COMPLETA:
https://www.facebook.com/notes/epps-una/covid-19-epps-una-efectos-y-soluciones-a-nivel-pais-aportes-desde-la-planificaci/3013669592033459/
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http://www.epps.una.ac.cr/index.php/noticas-y-eventos/303-covid-19-epps-efectos-y-soluciones

Por: Efraín Cavallini Acuña. Académico EPPS-UNA
María Laura Jiménez Villalobos. Estudiante EPPS-UNA