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Etiqueta: desarrollo humano

El triunfo de Laura Fernández: expresión de las desigualdades regionales o la rebelión de las regiones periféricas

German Masís

Apenas el lunes un día después de las elecciones, una publicación sobre la distribución del voto para los candidatos Álvaro Ramos y Laura Fernández, en los diferentes cantones del país, señaló que el primero tuvo un mayor porcentaje de votos en los cantones de la Gran Area metropolitana (GAM), tradicionalmente los de mejor índice de desarrollo y la segunda en los cantones de las regiones periféricas, los de peor índice de desarrollo.

Los cantones que apoyaron mayoritariamente a Ramos fueron, Santa Ana, Belén, Escazú, Montes de Oca, Heredia Central, Santo Domingo, San Pablo, Curridabat, San Rafael y Flores, todos de la GAM. Mientras que, a Fernández, la apoyaron mayoritariamente los cantones de Matina, Buenos Aires, Los Chiles, San Mateo, Guatuso, Coto Brus, Talamanca, Guácimo, La Cruz y Dota, todos de las regiones periféricas.

Esta diferenciación en la votación de los cantones de la GAM y de las regiones periféricas, por uno u otro candidato, no es casual y responde a una correlación entre la participación en el desarrollo económico, las desigualdades regiones y la vinculación a diferentes propuestas políticas, en unas asociadas a los partidos tradicionales y su concentración en la GAM y en otras ligadas a partidos que han prometido reivindicar las regiones periféricas, por lo general más pobres, desiguales y con menores oportunidades de desarrollo.

Durante varios años, mediante diversos artículos publicados en SURCOS hemos venido poniendo en evidencia las desigualdades regionales a través de la referencia a la distribución de la producción por cantón, a los índices de competitividad, de desarrollo humano, desarrollo social, de pobreza y desigualdad, mostrando dinámicas socioeconómicas desiguales que se han profundizado durante décadas y que hoy parecen estar en la base de la inclinación política de la población de los cantones de ambas regiones y en particular en la búsqueda de opciones políticas diferentes por parte de los habitantes de las regiones periféricas, que explican el apoyo brindado a los partidos Renovación en el año 2018, Progreso Social Democrático en 2022 y ahora a el Pueblo Soberano.

En abril del año 2023, en un artículo denominado la “Distribución de la producción por cantón: el mapa de las desigualdades territoriales, indicábamos a partir de la presentación por el Banco Central de las cifras del Producto Interno Bruto Cantonal de Costa Rica que éste análisis permite confirmar que los cantones ubicados dentro de la GAM aportan la mayor proporción a la producción y las exportaciones del país, mientras que los cantones pertenecientes a las provincias y regiones periféricas, por el contrario tienen una escasa participación en éstas.

Así en la distribución del PIB, es claro el comportamiento de concentración de los cantones de la GAM, ya que 9 de los cantones con el índice más alto, corresponden a la zona central del país, ellos son San José, Belén, Escazú, Heredia, Santa Ana, Montes de Oca, Alajuela, Cartago y Flores y sólo Liberia es el único fuera de la GAM.

Mientras, de los 10 cantones con el PIB más bajo, 7 son de las regiones periféricas, a saber, Guatuso, Coto Brus, Talamanca, Buenos Aires, Hojancha, La Cruz, incluyendo a Acosta, y sólo 3 cantones en la periferia de la GAM, Oreamuno, Alajuelita y Aserrí.

Por su parte, el comportamiento de las exportaciones, también sigue el mismo patrón de concentración de la producción, ya que de los 10 cantones que aportan una mayor proporción, 8 son parte de la GAM, entre ellos, San José, Alajuela, Heredia, Cartago, Desamparados, Goicoechea, Grecia y la Unión y sólo 2, Pococí y Puntarenas, pertenecen a las regiones periféricas.

Contrariamente, los 10 cantones que tienen un menor aporte a las exportaciones están vinculados a las regiones periféricas, tales como, Alvarado, Osa, San Mateo, León Cortés, Los Chiles, Talamanca, Dota, Nandayure, Hojancha y Turrubares. (BCCR,2023)

Este análisis, reafirmaba el fenómeno de la concentración de la actividad económica del país en las 4 provincias que conforman la GAM y en los cantones que la integran, el cual ya se había presentado con motivo de la actualización de la Matriz Insumo-Producto en el 2021. En este otro aporte se esclareció que La producción se especializa por zonas geográficas, así los cantones se diferencian en el valor agregado que aportan según las actividades económicas predominantes dentro de sus límites y se observaron diferencias marcadas en la estructura productiva dentro y fuera de la GAM. La primera más concentrada en servicios y manufactura, mientras la segunda en agricultura y turismo. Por su parte, el comercio está presente en casi todo el país, mientras el transporte está dominado por San José y Alajuela y la administración pública está altamente concentrada en el centro del país.

La actividad de manufactura está concentrada en los cantones de la GAM, donde Alajuela, San José, Heredia, Cartago son las principales áreas, junto a cantones como Desamparados, Goicoechea, Grecia y la Unión. De las regiones periféricas sólo Puntarenas y San Carlos tienen alguna importancia en esta actividad.

Por su parte, los servicios se encuentran concentrados en los cantones de San José, Alajuela, Desamparados, Heredia, Cartago, Montes de Oca, Santa Ana, Goicoechea, Tibás y Escazú de la GAM. Sólo en San Carlos y Pérez Zeledón, existen algún desarrollo de los servicios en las regiones Periféricas.

Mientras que las actividades como la agricultura, producción de energía y suministro de aguas y minería se desarrollan primordialmente fuera del Gran Área Metropolitana (GAM). La agricultura está dominada por San Carlos, Pococí, Matina, Limón, Siquirres, Sarapiquí, Guácimo, con cerca de un 45 % de la producción nacional, todos ellos cantones de las regiones Periféricas.

La problemática social y económica que ha caracterizado a las regiones periféricas, está ligada a la falta de dinamismo de las actividades productivas, a las condiciones de desempleo, pobreza y desigualdad, al deterioro de la infraestructura social y productiva y a las limitaciones en el acceso a la educación y los servicios públicos.

Este es el mapa del desarrollo económico y el escenario de la desigual social del país, entre los centros urbanizados e industrializados donde se aglomera el empleo formal, la institucionalidad gubernamental y la concentración de la riqueza y los territorios rurales, costeros y fronterizos de empleos precarios, limitados servicios y mala distribución de la riqueza, expresión de la existencia de dos Costa Ricas.

A su vez, se observaba que existe una correlación entre la participación entre la participación en la producción y el desarrollo económico y el nivel de desarrollo humano de los cantones y regiones del país. En el año 2021, el Atlas de Desarrollo Humano Cantonal revelaba cómo los cantones costeros, fronterizos y rurales que pertenecen principalmente a las provincias de Limón, Puntarenas, Guanacaste y Alajuela son los que muestran los peores indicadores de desarrollo humano. Así en lo que respeta al Índice de Desarrollo Humano por Desigualdad, los 10 cantones con los indicadores más bajos son Matina, Talamanca, Buenos Aires, León Cortés, La Cruz, Los Chiles, Tarrazú, Hojancha y Dota, de los cuales 3 son costeros, 3 son fronterizos y 4 son rurales.

A su vez entre los 25 cantones con los indicadores bajos de IDH-D, a los 10 anteriores se suman Sarapiquí, Turrubares, Osa, Upala, Guácimo, Golfito, Nandayure, Río Cuarto, Turrialba, Corredores, Guatuso, Siquirres, Quepos, Pococí y Acosta, 7 son costeros, 8 son fronterizos y 10 son rurales y de ellos por provincias, 6 son de Puntarenas, 5 de Limón, 5 de San José, 4 de Alajuela, 3 de Guanacaste, 1 de Heredia y 1 de Cartago.

En este panorama del desarrollo humano cantonal, a la tradicional apreciación sobre los cantones costeros y fronterizos como los que ostentan los peores indicadores de DH, se debe agregar la participación de los cantones rurales ubicados en la periferia de la GAM, como León Cortés, Tarrazú y Dota de la provincia de San José entre los 10 de más bajos indicadores, junto a Hojancha de Guanacaste y entre los 25 mencionados en el IDH-D, se suman los cantones rurales de Acosta y Turrubares en San José, Pococí, Guácimo y Siquirres de Limón, Río Cuarto de Alajuela, Sarapiquí de Heredia y Turrialba de Cartago.

La presencia de los cantones costeros, fronterizos y rurales, también se confirma en el Índice de Pobreza Multidimensional, que se incluyó por primera vez en este Atlas, en donde los cantones con el índice más alto de pobreza son Los Chiles, Talamanca, Upala, La Cruz, Coto Brus, Buenos Aires, Guatuso, Turrialba, Sarapiquí y Osa, de los cuales 5 son fronterizos, 2 costeros y 3 rurales.

Se incluyen entre los 25 con el índice más alto de IPM, Matina, Golfito, Siquirres, Limón, San Carlos, Corredores, Bagaces, León Cortés, Aguirre, Dota, Pococí, Puntarenas, Nicoya, Nandayure y Parrita, de los que 10 son costeros, 7 fronterizos y 8 rurales.

En esa oportunidad se agregaba, que estos cantones costeros, fronterizos y rurales, no sólo se encuentran en buena medida excluidos y marginados del desarrollo nacional y de la acción del Estado, sino que también lo están del sistema político.

La información de la participación electoral de la población de estos cantones y los niveles de abstencionismo lo confirman; en estos cantones con el IDH-D más bajo y el IPM alto, la participación política en el 2018 fue muy baja, en donde Talamanca y Golfito apenas tuvo el 50%, Corredores, Osa y La Cruz con el 51%, Buenos Aires y Garabito con el 52%, Los Chiles con un 53%, Matina, Limón y Quepos con 54%, Coto Brus y Upala con el 55%.

Se decía que la democracia económica y política tiene una deuda con estos cantones de las regiones periféricas. La expresión referida a la existencia de dos Costa Ricas sigue vigente, hay “una especie de geografía del desarrollo que parte el país en dos zonas: el centro con mayor desarrollo productivo y una mayor urbanización, frente a la periferia (ubicada en las costas y las zonas fronterizas) que no logra disponer del dinamismo adecuado para generar el empleo y los ingresos suficientes que permitan eliminar la pobreza. (Esquivel,F., 2021,p.222).

En otro de los informes, el del Índice de Competitividad Nacional, se exponía que sólo 12 cantones ubicados en la GAM poseían condiciones excepcionales para el desarrollo económico, coincidiendo con los cantones mencionados al inicio. Mientras que en el resto del país la situación es muy distinta, un total de 48 cantones (el 59% del total) todos ubicados en las provincias costeras y fronterizas, apenas tenían condiciones de competitividad, que se calificaron como emergentes, limitadas o deficientes del todo.

El estudio referido del ICN, revelaba que las barreras que explican las brechas de competitividad entre las regiones eran muy variadas, pero que una de las más importantes es la educación, la publicación señalaba que un elevado número de personas adultas no concluyeron sus estudios de educación secundaria.

También indicaba que, en los cantones peor evaluados, también existían explicaciones relacionadas con el acceso a servicios básicos, como agua potable o electricidad, la inversión en servicios básicos era cinco veces mayor en los cantones con niveles de competitividad excepcionales que en los cantones de desempeño deficiente.

Por su parte, según ese informe, el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones en los territorios con menor acceso, era uno de los factores más determinantes en los bajos niveles de competitividad entre los cantones fuera de la GAM.

El informe del Estado de la Nación del 2022, señaló entre sus principales hallazgos, la mayor desigualdad, un retroceso en equidad y un país partido. Afirmó que, en la última década, el país profundizó los rezagos sociales y económicos, hay una parte de la población que goza de mucho bienestar, mientras que un grupo cada vez más numeroso está excluido de servicios esenciales, como educación, trabajo y empleo de calidad.

Pues esa condición desigual entre la GAM y las regiones periféricas se ha expresado una vez más en las urnas electorales, varios análisis sobre el resultado de las elecciones han argumentado que el trasfondo de este triunfo oficialista es una transformación profunda de la cultura política costarricense, de la ampliación de las brechas territoriales, entre el área metropolitana y las zonas periféricas, el deterioro de la movilidad social, el desgaste de los partidos tradicionales y la asociación persistente entre política y corrupción.

Jaime Ordóñez, uno de los analistas, describió el mapa del resultado electoral como la existencia de “dos Costa Rica”, en San José e incluso en provincias fue muy pareja, con excepción de Cartago que la gana la oposición, pero este triunfo holgado de Fernández viene de las zonas costeras, sectores históricamente más olvidadas y más pobres, que acumulan esta molestia histórica (France 24,4-2-2026), fue la rebelión de las regiones periféricas.

Educación o cárceles: ¿Qué futuro estamos construyendo?

JoséSo (José Solano-Saborío)

En Costa Rica, el rumbo que está tomando el Estado en materia de inversión pública parece cada vez más desconectado de las verdaderas necesidades de la población. Mientras se destinan recursos millonarios a la construcción de una “Mega Cárcel”, se recortan fondos en áreas clave como la educación pública, la policía judicial, la Fiscalía y el Poder Judicial. Es decir, se debilita tanto la prevención como la atención del delito, y se abandona la inversión social que podría evitar que muchas personas lleguen a delinquir en primer lugar.

La educación pública no es un lujo, es una herramienta esencial para el desarrollo humano. Es el puente que conecta a las personas con oportunidades reales, especialmente a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad. Cuando se le quitan recursos, se cierran puertas. Y cuando esas puertas se cierran, el hambre, la desesperanza y la falta de opciones empujan a muchos hacia caminos que terminan en conflicto con la ley.

A esto se suma el abandono de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), con una deuda estatal que no se reconoce ni se paga. Esto deteriora aún más el acceso a salud, otro pilar fundamental para el bienestar y la productividad. Si a eso le agregamos una política económica que favorece la importación y golpea a los productores nacionales, lo que se genera es un cóctel perfecto para el desempleo, la informalidad y la pérdida de empleos dignos.

Sin una educación pública fuerte, sin salud accesible, sin seguridad alimentaria ni apoyo a la economía interna, Costa Rica deja de ser atractiva para la inversión responsable. Y lo que es peor: se convierte en terreno fértil para el crimen organizado, que ofrece una “salida” a quienes el Estado ha dejado atrás.

Invertir en cárceles sin invertir en educación es como tratar de apagar un incendio construyendo más hospitales, pero sin apagar el fuego. Las cárceles no darán abasto si seguimos condenando a nuestros jóvenes a un futuro sin oportunidades. La educación no solo previene el delito, también construye ciudadanía, fortalece la democracia y abre caminos hacia una sociedad más justa.

Hoy más que nunca, necesitamos que la educación sea el eje de todas las decisiones públicas. Porque si seguimos apostando por el castigo en lugar de la prevención, estaremos construyendo cárceles para los hijos de nuestras propias decisiones. Y eso, más que una política de seguridad es una tragedia anunciada.

Del desarrollo personal al desarrollo humano

Los extensos estudios de anatomía humana de Leonardo da Vinci estaban cientos de años adelantados a su tiempo. (Imagen de Wikimedia Commons, Leonardo da Vinci.)

David Andersson

En la tercera asamblea del Foro Humanista Mundial el 19 de julio, Antonio Carvallo propuso crear una nueva mesa de trabajo sobre Desarrollo Personal. Durante su presentación, una chispa captó mi atención. Señaló que, durante los últimos 5.000 años, la humanidad ha dedicado casi toda su energía a comprender y desarrollar el mundo exterior, mientras descuidaba nuestro propio desarrollo interno como seres humanos.

Hoy estamos aquí, con capacidades tecnológicas, científicas, intelectuales y sociales asombrosas. Podemos dividir átomos, mapear genomas y comunicarnos al instante a través del planeta. Sin embargo, en comparación, nuestra comprensión de cómo funcionamos internamente como seres humanos sigue siendo dolorosamente limitada. Con demasiada frecuencia, los seres humanos siguen siendo tratados demasiado a menudo solo como herramientas, valorados principalmente por su capacidad para producir y consumir.

Pregúntale a un adolescente qué planea hacer con su vida, y esta pregunta típicamente la entenderá como: ¿A que profesión te dedicarás? La vida se ha vuelto sinónimo de trabajo. Uno estudia para trabajar, trabajarás la mayor parte de tu vida y finalmente te jubilarás —a menudo exhausto y desilusionado. La realización se vincula al éxito profesional, incluso dentro de una sociedad disfuncional o un entorno laboral tóxico.

Entre tanto, las estadísticas de salud mental en la sociedad occidental alertan de que una crisis profunda y creciente está en curso:

  • En 2022, unos 59,3 millones de adultos estadounidenses (≈23,1%) experimentaron alguna forma de enfermedad mental.
  • En 2022, 15,4 millones de adultos (6%) experimentaron una enfermedad mental grave.
  • En 2022, los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) reportaron 49.449 muertes por suicidio en Estados Unidos —un aumento de aproximadamente el 3% respecto a los 48.183 registrados de 2021, marcando un récord histórico.

¿Acaso no es ésta una expresión dramática de un conflicto interno sin resolver?

¿Por qué se ha subvalorado tanto el desarrollo interno? Casi parece que hubiera una conspiración global en su contra. La mayoría de las religiones comienzan con una cierta experiencia interna, pero con el tiempo se vuelven cada vez más externas — colocando a Dios en el cielo, centrándose en rituales externos, obsesionándose con la comida o las reglas. Las ideologías políticas como el marxismo a menudo fracasan en la exploración del papel de la violencia, el miedo y en el significado en cómo nos organizamos a nosotros mismos. Incluso en la moderna industria de la “autoayuda” o «superación personal», el crecimiento personal suele concebirse como una forma de «optimizar el rendimiento» dentro de las mismas estructuras deshumanizantes que causan sufrimiento.

Pregúntale a alguien: «¿Cómo manejas el miedo?». A la mayoría le costará mucho responder. Las personas no tienen herramientas internas ni lenguaje para enfrentar y transformar sus miedos (temores). En esta ausencia el miedo se convierte en la herramienta que el Sistema usa para controlar la vida cotidiana: tememos que nos despidan, a no tener suficiente dinero, o no ser amados, miedo a ser «demasiado» o «no lo suficiente».

¿Por qué tanta gente se siente exhausta? ¿Qué sabemos realmente sobre nuestra propia energía interna — cómo cultivarla, renovarla, dirigirla? Son preguntas fundamentales y centrales para nuestra supervivencia y evolución y, sin embargo, la sociedad rara vez las aborda.

Seamos claros: no proponemos el desarrollo personal solo para que las personas funcionen mejor en este sistema deshumanizado. El verdadero desarrollo personal consiste en cambiar por completo el enfoque de nuestras vidas. Nada significativo puede transformarse en el mundo hasta que internalicemos nuestro conocimiento de lo que significa ser humano, que reconozcamos que la vida tiene un significado más allá del trabajo y el consumo, y nos liberemos de la ilusión del miedo.

La paz no es la ausencia de guerra. Es un estado interno del ser.

Imaginen lo que significaría que 8.000 millones de personas emprendieran un camino de autoconocimiento, aprendiendo a superar el dolor y el sufrimiento, viendo el dinero no como un fin en sí mismo sino como una herramienta para humanizar la Tierra. Imaginen si el autoconocimiento se abordara del mismo modo en que un músico practica con su instrumento — con disciplina, cuidado y pasión.

La educación debe evolucionar. Debe estar arraigada en el desarrollo del ser humano completo. Reconciliarnos con nosotros mismos debería ser el primer paso. El mundo que anhelamos debe echar raíces primero dentro de nosotros mismos; solo entonces podremos co-crearlo con los demás.

Fuente: https://www.pressenza.com/es/2025/07/del-desarrollo-personal-al-desarrollo-humano-2/?fbclid=IwY2xjawL4xjZleHRuA2FlbQIxMQABHi75Z46mES4zvmeyWdEEVu_MX5GTCfk0qgs5RuIaImcvkDcB0w-3celxP_bF_aem_YIQoNbE7JpaJh54XswCaTA

Esfuerzo pluralista no partidario propone Agenda Viva para reconstruir Costa Rica

Este miércoles 19 de marzo, -víspera de la celebración del 169 aniversario de la Batalla de Santa Rosa-, el equipo coordinador de Agenda Viva presentó una síntesis de las más de 200 propuestas para reconstruir Costa Rica.

El saludo inicial estuvo a cargo de doña Elizabeth Odio Benito, primera mujer en ocupar un cargo docente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Costa Rica, expresidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, exvicepresidenta de la Corte Penal Internacional, luchadora contra la violencia hacia la mujer, exvicepresidenta de la República en el periodo 1998-2002, y exministra de Justicia en dos gobiernos, así como de Ambiente y Energía en otro periodo. También fue Procuradora General de la República.

Luego de su exposición se procedió a compartir los puntos clave de la Agenda Viva, cuyo documento completo está disponible para descargar desde este enlace.

SURCOS comparte el comunicado íntegro de Agenda Viva, esfuerzo pluralista no partidario y por tanto sin fines electorales.

Con más de 200 propuestas agenda viva reta a fuerzas políticas y sectores a reconstruir Costa Rica

  • Temáticas son seguridad, salud, educación, desarrollo humano, ambiente, agricultura, economía, cultura, deporte, género y gobernanza.

  • Se desprenden 9 consignas que atienden las prioridades actuales del país.

  • Documento está al servicio del país, partidos políticos y organizaciones que quieran sentarse a dialogar y tomarlo para crear una gran alianza nacional de cara a las elecciones presidenciales del 2026.

  • Presentación se realizó en el COLPER en el que participaron más de 160 personas.

Marzo, 2025. A través de un documento con más de 200 propuestas Agenda Viva, lanzó el reto de sentarse a reconstruir en conjunto a Costa Rica. El compilado refleja el trabajo de más de 120 personas alrededor de 11 temas que buscan solucionar la crisis sin precedentes que atraviesa el país.

En medio de la ingobernabilidad, la polarización y los discursos de odio surge este llamado abierto y urgente a los partidos políticos, organizaciones sociales y ciudadanía en general para construir coaliciones y acuerdos mínimos que devuelvan la esperanza al país.

La presentación pública de la Agenda Viva se realizó en el Colegio de Periodistas y Profesionales en Ciencias de la Comunicación (COLPER) en un evento en el que participaron más de 160 personas, entre las que destacaron miembros del Poder Legislativo, Judicial, partidos políticos, candidatos y precandidatos presidenciales, movimientos sociales, Colegios Profesionales, Cámaras, líderes de opinión y ciudadanos independientes.

«Este documento más que un diagnóstico; es un compromiso. No es una propuesta estática, sino un punto de partida para un diálogo amplio, franco y urgente sobre el futuro del país. No podemos esperar más, llegó la hora de colocarnos del lado correcto de la historia y destacar en el concierto de las naciones», afirma Emilio Arias, del grupo coordinador de Agenda Viva.

Si bien el documento almacena más de 200 propuestas en las temáticas de seguridad y narcotráfico, salud, educación, desarrollo humano, ambiente, agricultura, desarrollo económico, cultura, deporte, género, gobernanza democrática y reformas electorales, y desarrollo económico y social; el movimiento social enumeró 9 consignas que son los temas prioritarios que necesita abordar el país en este momento:

  1. La inseguridad ciudadana, la corrupción, el narcotráfico y las distintas formas de violencia, en especial contra las mujeres, están fuera de control, es necesario declararlo una emergencia de atención inmediata.

  2. La educación atraviesa una crisis sin precedentes. Es necesario declararla emergencia nacional para su atención y construir una política educativa de estado y a largo plazo.

  3. El sistema de salud está en estado crítico, debemos garantizar acceso oportuno a los servicios de salud, calidad en la atención, en los medicamentos, en los insumos críticos, la infraestructura local y nacional, así como condiciones dignas para la población trabajadora del sistema.

  4. Todas las personas tenemos derecho a una pensión justa y digna. Nos oponemos al aumento de la edad de jubilación. Creemos en una pensión básica universal para todas las personas adultas mayores en situación de pobreza y vulnerabilidad. El estado debe pagar sus deudas y es necesario concertar acciones urgentes para fortalecer el sistema nacional de pensiones.

  5. Debemos proteger nuestros recursos naturales y la marca país. Rechazamos la minería a cielo abierto, así como la explotación petrolera y de gas natural. Nos comprometemos con la conservación de humedales, la vida silvestre y el uso responsable de la energía, asegurando su beneficio para todos. Que la conservación ambiental siga distinguiendo a Costa Rica.

  6. El agua potable es un derecho y no un privilegio. Es imperativo asegurar agua potable para todos y todas en la ciudad y en las zonas rurales.

  7. Vivimos una crisis de movilidad sin precedentes, la planificación del transporte público está frenada. Es urgente apostar por la movilidad sostenible, inclusiva y segura. La electrificación del transporte público, la descarbonización y por los principales proyectos de infraestructura en carreteras, puertos y aeropuertos.

  8. Para hacer las grandes transformaciones debemos concertar una reforma tributaria verdaderamente progresiva, donde quien más tiene más pague, redefinir las prioridades de inversión, cobrar de manera eficiente los impuestos, renegociar la deuda pública y atacar frontalmente la evasión y la elusión.

  9. Debemos proteger sin distinción a niños, niñas, adolescentes, mujeres, personas en situación de discapacidad, personas mayores, entre otros, especialmente aquellas en situación de pobreza y vulnerabilidad

“El diagnóstico nacional que hace Agenda Viva y las soluciones que proponen nacen de la experiencia, de las preocupaciones, de la necesidad de un pueblo que ve cómo el país se nos está escapando de las manos. Estas consignas y propuestas son nuestra fórmula para hacer honor a la tradición democrática que define a Costa Rica”, mencionó Ana Virginia Calzada, del tema de Seguridad, Narcotráfico y Violencia.

Documento al servicio del país

Agenda Viva es un compromiso con la reconstrucción nacional y una invitación a dejar de lado la indiferencia, por lo que, a partir de este miércoles 19 de marzo, el documento está al servicio del país y de los partidos políticos y organizaciones que quieran sentarse a dialogar y a tomarlo para crear una gran alianza nacional de cara a las elecciones presidenciales del 2026.

“Costa Rica ha superado grandes desafíos en su historia, y esta no será la excepción. Agenda Viva es una señal de que la unión y el compromiso aún pueden cambiar el rumbo del país. Tenemos la capacidad de reconstruir una nación más justa, solidaria y segura. Esta es una invitación a sumar esfuerzos, a creer en un futuro posible y a actuar con determinación. El momento es ahora”, afirmó Yamileth Astorga, de la mesa de Ambiente.

El colectivo Agenda Viva nace en agosto 2024 para crear un documento base con soluciones para el país, hecho por personas que se han desempeñado en cargos públicos, liderazgos comunales, de la academia y sector privado.

Resumen Agenda Viva

Presentación para exponer

La jornada de trabajo en Francia: experiencias positivas de la reducción del tiempo de trabajo

Frank Ulloa | Foto: Gerardo Iglesias | Rel UITA

Frank Ulloa Royo

Introducción:

En Francia el tema de la jornada ha sido estudiado por numerosos autores. Desde Paul Lafargue, en su obra «El derecho a la pereza» (1883), en el siglo XIX, que ya por esos años cuestiona la moralidad del trabajo excesivo y defiende la importancia del ocio para el desarrollo humano.

Este autor critica la obsesión por el trabajo en la sociedad capitalista y propone una reducción de la jornada laboral como medio para alcanzar una vida más plena y equilibrada., por lo que la reducción del tiempo de trabajo permitiría a las personas dedicar más tiempo a actividades creativas, recreativas y familiares, promoviendo así una sociedad más justa y equitativa.

La jornada laboral de 35 horas fue introducida en Francia como una medida para mejorar la calidad de vida de los trabajadores y promover un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal. Esta política fue implementada a través de las leyes Aubry, que obligaron a las empresas con más de 20 empleados a reducir la jornada laboral sin reducir los salarios. Desde su implementación, la jornada de 35 horas ha sido considerada un éxito en términos de reducir el estrés laboral y mejorar la satisfacción de los empleados (Rodríguez Alba, 2023).

Jean-Marc Ferry, en su libro «La réduction du temps de travail: une perspective historique et sociologique», profundiza en las implicaciones sociológicas de la reducción del tiempo de trabajo de varias maneras:

  1. Redistribución del tiempo libre: Ferry analiza cómo la reducción del tiempo de trabajo ha permitido una redistribución más equitativa del tiempo libre entre diferentes grupos sociales. Esto ha tenido un impacto significativo en la estructura familiar y en la participación de los padres en la crianza de los hijos.

  2. Equilibrio entre vida laboral y personal: La reducción del tiempo de trabajo ha mejorado el equilibrio entre la vida laboral y personal, permitiendo a los trabajadores dedicar más tiempo a actividades recreativas, educativas y sociales. Esto ha contribuido a una mejora en la calidad de vida y en el bienestar general.

  3. Impacto en la estructura social: Ferry explora cómo la reducción del tiempo de trabajo ha influido en la estructura social, promoviendo una mayor igualdad de género y facilitando la participación de más personas en actividades comunitarias y voluntarias.

  4. Cambios en la cultura laboral: La reducción del tiempo de trabajo ha llevado a cambios en la cultura laboral, fomentando una mayor flexibilidad y adaptabilidad en el lugar de trabajo. Esto ha permitido a los empleados experimentar menos estrés y una mayor satisfacción laboral.

Existen además importantes implicaciones sociológicas de la reducción del tiempo de trabajo, según el análisis de Jean-Marc Ferry:

Importancia del tiempo libre cada día:

En Francia, la implementación de la semana laboral de 35 horas permitió a muchos trabajadores dedicar más tiempo a actividades familiares y personales. Por ejemplo, padres que antes no podían llevar a sus hijos a la escuela debido a largas jornadas laborales, ahora tienen la oportunidad de hacerlo, lo que fortalece los lazos familiares.

Las tardes libres adicionales también han permitido a muchas personas participar en actividades comunitarias, como el voluntariado en asociaciones locales, lo que ha promovido una mayor cohesión social.

Equilibrio entre vida laboral y personal:

Un estudio sobre los efectos de la reducción del tiempo de trabajo en Francia encontró que los empleados reportaron niveles más bajos de estrés y una mayor satisfacción con su equilibrio entre trabajo y vida personal. Esto se traduce en una mejor salud mental y física.

Trabajadores que antes no tenían tiempo para actividades recreativas, ahora pueden practicar deportes, participar en clubes sociales o continuar con su educación, lo que enriquece su vida personal y profesional.

Impacto en la estructura social:

La reducción del tiempo de trabajo ha sido un factor importante en la promoción de la igualdad de género. Con jornadas laborales más cortas, tanto hombres como mujeres tienen más oportunidades para compartir las responsabilidades del hogar y la crianza de los hijos, lo que contribuye a una distribución más equitativa de las tareas domésticas.

En algunas comunidades rurales, la reducción del tiempo de trabajo ha revitalizado la vida comunitaria, permitiendo a los residentes involucrarse más en actividades locales y en la toma de decisiones comunitarias.

Cambios en la cultura laboral:

Empresas que adoptaron una jornada laboral reducida han observado una mayor flexibilidad en sus políticas laborales, lo que permite a los empleados ajustar sus horarios según sus necesidades personales. Por ejemplo, algunos trabajadores pueden optar por trabajar horarios comprimidos y tener días completos libres para dedicar a sus intereses personales.

La cultura del teletrabajo, que se ha expandido en parte gracias a la reducción del tiempo de trabajo, ha permitido a los empleados trabajar desde casa y ahorrar tiempo en desplazamientos, lo que mejora su calidad de vida y productividad.

Estos ejemplos ilustran cómo la reducción del tiempo de trabajo puede tener un impacto profundo y positivo en la estructura social, la vida personal y la cultura laboral.

  1. Beneficios para la Salud y el Bienestar

Uno de los principales beneficios de la reducción del tiempo de trabajo ha sido la mejora en la salud y el bienestar de los trabajadores. Estudios han demostrado que las jornadas laborales más cortas están asociadas con una reducción en los niveles de estrés y una mejora en la salud mental. Además, los empleados con jornadas más cortas tienden a tener más tiempo para actividades recreativas y familiares, lo que contribuye a una mejor calidad de vida en general (Chemin & Wasmer, 2009).

Por ejemplo, en el sector bancario, la implementación de la jornada de 35 horas ha permitido a los empleados reducir el estrés asociado con la carga de trabajo y mejorar su equilibrio entre la vida laboral y personal. Los bancos que adoptaron esta política reportaron una disminución en el ausentismo y una mayor satisfacción de los empleados (Rodríguez Alba, 2023).

  1. Impacto en la productividad

A pesar de las preocupaciones iniciales sobre el impacto negativo de la reducción del tiempo de trabajo en la productividad, varios estudios han demostrado que esta política no ha tenido un efecto adverso significativo. Por ejemplo6. , un estudio realizado por Chemin y Wasmer (2009) comparó la evolución del empleo en la región de Alsace-Moselle, donde la política fue menos restrictiva, con el resto del país. Los resultados mostraron que la reducción del tiempo de trabajo no afectó negativamente el empleo en la región.

En el sector manufacturero, empresas como Renault adoptaron la jornada de 35 horas y observaron mejoras en la eficiencia operativa y una mayor motivación de los trabajadores. Esto demuestra que la reducción del tiempo de trabajo puede coexistir con altos niveles de productividad (Rodríguez Alba, 2023).

Importantes experiencias regionales:

La experiencia de la reducción del tiempo de trabajo ha variado en diferentes regiones de Francia. En algunas áreas, como Alsace-Moselle, la implementación de la política fue menos restrictiva debido a las particularidades históricas de la región. Esta flexibilidad permitió a las empresas adaptarse mejor a la nueva normativa y mantener la productividad sin sacrificar el bienestar de los empleados (Chemin & Wasmer, 2009).

En el sector tecnológico, empresas en París implementaron la jornada de 35 horas y reportaron una mayor innovación y creatividad entre sus empleados. Los trabajadores indicaron que las jornadas más cortas les permitieron dedicar más tiempo a actividades formativas y de desarrollo profesional, mejorando así su rendimiento laboral (Cabrera, 2023).

Importancia de ampliar los espacios de ocio creativo y descanso

Reducir el tiempo de trabajo no solo mejora la salud y el bienestar de los trabajadores, sino que también amplía los espacios de ocio creativo y descanso. Estos espacios son cruciales para prolongar la vida útil de trabajo, evitar riesgos y enfermedades profesionales y construir una sociedad menos violenta. La falta de tiempo para el descanso y el ocio puede llevar a la fatiga, el estrés y el burnout, afectando negativamente la salud mental y física de los trabajadores (Hobfoll, 2011).

Las jornadas prolongadas pueden ser consideradas una forma de violencia contra uno mismo en aras de una calidad de vida deseada o por bajos salarios. En lugar de luchar por mejores condiciones laborales, algunos trabajadores se autoimponen más horas extraordinarias, lo que no solo agrava los problemas de su salud y bienestar, sino que trasladan los problemas derivados de sus largas jornadas a su familia. Un enfoque más equilibrado y sostenible es necesario para asegurar que los trabajadores tengan el tiempo y la energía para disfrutar de una vida plena y saludable (Rodríguez Alba, 2023).

En resumen, la reducción del tiempo de trabajo en Francia ha demostrado ser una política exitosa en términos de mejorar la salud y el bienestar de los trabajadores, sin afectar negativamente la productividad. Las experiencias positivas observadas en diversas regiones del país subrayan la importancia de adaptar las políticas laborales a las necesidades específicas de cada sector y región. La jornada laboral de 35 horas sigue siendo un ejemplo destacado de cómo se pueden implementar políticas laborales que beneficien tanto a los empleados como a las empresas. Ampliar los espacios de ocio creativo y descanso es crucial para prolongar la vida útil de trabajo, evitar riesgos y enfermedades profesionales y construir una sociedad menos violenta.

Bibliografía

Cabrera, F. (2023). «Reducción de la jornada laboral: la experiencia francesa.» Foco Económico.

Chemin, M., & Wasmer, E. (2009). «The Impact of the 35-Hour Workweek on Employment: Evidence from France.» Journal of Labor Economics, 27(4), 645-672.

Harremanak, L. (2016). «La reducción del tiempo de trabajo: Una propuesta para reducir el desempleo.» Lan Harremanak, 34(1), 45-67.

Hobfoll, S. E. (2011). «Conservation of Resources Theory: Its Implication for Stress, Health, and Resilience.» In S. Folkman (Ed.), The Oxford Handbook of Stress, Health, and Coping (pp. 127-147). Oxford University Press.

Lafargue, P. (1883). «El derecho a la pereza.» Ediciones de la Flor.

Rodríguez Alba, C. (2023). «Experiencias en la reducción del tiempo de trabajo: La evolución en Francia.» Revista Actualidad Internacional Sociolaboral, núm. 264.

Atlas de Desarrollo Humano Cantonal

El desarrollo humano mide las condiciones necesarias para que las personas alcancen su máximo potencial y vivan dignamente, integrando derechos fundamentales como educación, salud y trabajo, esenciales para garantizar todos los derechos humanos.

Una educación de calidad, accesible y permanente fortalece la capacidad de decisión y libertad, impactando tanto la vida individual como colectiva.

El acceso a servicios de salud de calidad y la promoción de hábitos saludables son indispensables para una vida integral, vinculando el bienestar con prácticas preventivas y atención oportuna durante todo el ciclo de vida.

El empleo formal y bien remunerado promueve la autonomía económica, permitiendo a las personas satisfacer necesidades básicas y tomar decisiones sobre su vida, en estrecha relación con el acceso a la educación.

El Atlas de Desarrollo Humano Cantonal, desarrollado por el PNUD en colaboración con instituciones aliadas, es una herramienta clave para analizar los desafíos territoriales del desarrollo humano, ofreciendo datos fundamentales para diseñar soluciones sostenibles y alineadas con la Agenda 2030.

El informe del Atlas 2024 detalla índices, tendencias y mejoras, destacando su utilidad para abordar problemas multicausales y diseñar políticas públicas efectivas a nivel nacional y local.

Este análisis de resultados del Atlas de Desarrollo Humano Cantonal (2024), fue  realizado con la participación de las instituciones públicas. Explora los principales resultados con respecto al Índice de Desarrollo Humano (IDH), Índice de Desarrollo Humano ajustado por Desigualdad (IDH-D), los Índices de Género (IDG), Índice de Desigualdad de Género (IDG-D) y el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), así mismo realiza apuntes sobre el desarrollo humano, con apartados como:

  • La inseguridad ciudadana como fenómeno territorial
  • Limitaciones del desarrollo humano y sus efectos en la convivencia ciudadana
  • Condiciones para la localización de la criminalidad en los territorios
  • Análisis de las violencias contra las mujeres en Costa Rica: invertir en igualdad de género potencia el Desarrollo Humano
  • Correlación con la Tasa de Infracciones por Ley de Penalización de Violencia contra las Mujeres
  • Correlación con la Tasa del Delito de Violación o Tentativa de Violación
  • Respuesta frente a la violencia desde el enfoque del desarrollo humano
  • Análisis de los impactos y pérdidas por desastres en Costa Rica: fortalecer la resiliencia es clave para el Desarrollo Humano
  • Análisis de la cobertura forestal y el desarrollo humano en Costa Rica

Invitamos a leer el análisis de German Masís Morales relativo a este informe: https://wp.me/p6rfbZ-u77

Asimismo, sugerimos consultar el PDF adjunto dada la importancia del Atlas de Desarrollo Humano Cantonal para el trabajo comunitario y territorial.

Información compartida con SURCOS por Carlos Carranza.

Desarrollo humano cantonal: bajos niveles en costas y fronteras y relación con violencia y vulnerabilidad a desastres

Desarrollo humano cantonal: bajos niveles de desarrollo humano en las costas y fronteras y su relación con la violencia y la vulnerabilidad a los desastres

German Masís

Los nuevos resultados del Atlas de Desarrollo Humano Cantonal 2024, elaborado por el PNUD y la Escuela de Estadística de la Universidad de Costa Rica, nuevamente refleja condiciones desiguales para las costas y fronteras.

En este informe del Atlas, el análisis provincial revela que los cantones fronterizos de Costa Rica están más rezagados en términos de desarrollo humano y que los cantones de las provincias de Guanacaste, Puntarenas y Limón se sitúan en su mayoría por debajo del promedio nacional.

Entre los principales hallazgos de este informe, los cantones con menor desarrollo humano fueron Matina, Buenos Aires, Los Chiles, San Mateo, Guatuso, Coto Brus, Talamanca, Guácimo, La Cruz y Dota y 5 cantones descienden a la categoría de bajo desarrollo humano (Coto Brus, Nandayure, Matina, Buenos Aires y Osa).

Los cantones que completan los 25 cantones con el IDH más bajo, además de los mencionados son, Corredores, Osa, Limón, León Cortés, Garabito, Parrita, Nandayure, Montes de Oro, Sarapiquí, Upala, Hojancha, Golfito, Pococí, Acosta y Tarrazú.

Al ajustar el IDH por desigualdad (IDH-D), 5 cantones descienden a la categoría de bajo desarrollo humano (Coto Brus, Nandayure, Matina, Buenos Aires y Osa).

Por su parte, los 25 cantones con el IDH ajustado por Desigualdad son; Talamanca, Hojancha, los Chiles, León Cortés, Guatuso, la Cruz, Guácimo, Sarapiquí, Corredores, San mateo, Upala, Garabito, Dota, Golfito, Limón, Acosta, Cañas, Puntarenas, Montes de Oro y Siquirres, más los 5 antes mencionados.

En relación con el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), a pesar de la disminución general de la pobreza multidimensional, solo dos cantones se consideran con una pobreza muy baja (Montes de Oca y Flores) y uno con una pobreza muy alta (Los Chiles).

Aproximadamente el 10% de la población vive en cantones con alta o muy alta pobreza multidimensional. La mayoría de los cantones clasificados con un IPM alto o muy alto se encuentran en zonas fronterizas (seis de once), tanto en la Zona Norte como en la Zona Sur. (ElPaís.cr,1-11-2024)

En esta ocasión, el informe del Atlas de Desarrollo Humano profundiza en la correlación ente el desarrollo humano, la desigualdad, la pobreza y la violencia, estableciendo que el menor desarrollo humano, la alta desigualdad y la pobreza suponen situaciones de vulnerabilidad por escasas o menores capacidades personales y comunitarias, así como más precaria o débil presencia institucional.

Pero esta no es una relación unidireccional, debido a que la violencia afecta desproporcionadamente a las personas más vulnerables, perpetúa y amplifica la desigualdad en varios aspectos del desarrollo humano, incluidos los derechos, los ingresos, la salud, la educación y la representación política.

Se señala, que una persona en situación de pobreza, viviendo en contextos empobrecidos, se encuentra en condiciones que restringen el ejercicio pleno de sus derechos y libertades y lo colocan en una situación de vulnerabilidad frente a diversas situaciones, entre ellas la violencia y el delito. Las situaciones prolongadas de pobreza por definición implican insuficiente, ineficiente o ausente acciones del Estado, es decir, servicios inexistentes o de baja calidad con nula o débil presencia institucional.

Igualmente, indica que a menor Desarrollo Humano mayores son las violencias contra las mujeres. Así los cantones de Corredores, Osa y Los Chiles tienen Índices de Desarrollo Humano Cantonal medio, Osa el Índice de Desarrollo Humano Cantonal Ajustado por Desigualdad más bajo, y Los Chiles, en ellos el Índice de Desigualdad de Género Cantonal presenta una alta desigualdad.

En estos cantones, las desigualdades económicas y sociales son exponenciales respecto del resto del país, lo que coloca a las mujeres a una mayor exposición frente a las violencias: la pobreza estructural, el uso cotidiano de armas, las dinámicas del crimen organizado, la violencia crónica y la ausencia y/o debilidad de las respuestas institucionales, entre otros aspectos, refuerzan procesos violentos que afectan en forma diferenciada la vida de las mujeres, niñas y adolescentes e identidades sexo-genéricas en sus territorios como así también en sus experiencias de movilidad humana, justo en dos de los cantones fronterizos (Corredores y Los Chiles).

La solución de un problema multicausal como la inseguridad ciudadana o la violencia en el ámbito de las comunidades pasa por atender oportuna y efectivamente los factores de riesgo que la propician, es crucial fortalecer estrategias de prevención, especialmente para personas y comunidades en riesgo inmediato de verse vinculados a la violencia interpersonal.

Así mismo, es fundamental una fuerte y permanente presencia institucional que incluya, entre otras cosas, la mejora de la oferta educativa, incluyendo la infraestructura y el acceso a la tecnología; el desarrollo de capacidades para la empleabilidad, la generación de oportunidades de empleo y la creación y habilitación de espacios públicos, con participación comprometida de los gobiernos locales y las instituciones nacionales.

De la misma forma, el impacto de eventos destructivos, incluso si no llegan a un nivel de desastre pueden convertirse en un factor de incremento de la pobreza debido a sus efectos sobre la producción, la infraestructura pública y servicios, así como sobre los medios de vida y bienes de las personas en un territorio. Está claro además que las comunidades en situación de pobreza suelen estar más expuestas a estos embates y sufrir efectos mayores debido a una alta exposición a las amenazas, la falta de infraestructura adecuada, viviendas seguras y menor capacidad para recuperarse de las consecuencias, que pueden llegar a ser de muy largo plazo.

Los efectos mayores de los eventos de este período se han dado en zonas cercanas a la frontera norte y sur, y que además son cantones con bajos IDH. En este sentido es importante resaltar como un problema estructural el hecho de que los cantones del territorio Norte-Norte, Upala, Los Chiles y Guatuso presentan una importante recurrencia de eventos casi anual, generando una acumulación de daños y pérdidas en periodos tan cortos que no dan oportunidad para una recuperación, reactivación y mejora de los indicadores de desarrollo.

El informe concluye, que cuando el desarrollo humano no es suficiente o se deteriora, nos encontramos frente a una distorsión que constituye uno de los factores subyacentes para explicar la inseguridad ciudadana y la vulnerabilidad frente a los desastres naturales, los niveles territoriales de desarrollo humano por debajo del promedio nacional, presentan altas manifestaciones de violencia, delito y destrucción en los hogares y comunidades de las zonas costeras y fronterizas. (PNUD, AtlasdeDesarrolloHumanoCantonal,2024).

Defensoría: Programas sociales navegan a la deriva

Si bien la Agenda 2030 y sus ODS brindan la orientación adecuada para el diseño, formulación e implementación de iniciativas con la finalidad de reducir las múltiples desigualdades, mitigar los efectos negativos que enfrenta el país y aumentar así, el desarrollo humano para “no dejar a nadie atrás”, para la Defensoría de los Habitantes, mientras se carezca de una política nacional para la atención de la pobreza, Costa Rica se encuentra largo de la Ruta para una atención real, sostenida y estructural de la misma.

Así lo señalan las primeras conclusiones a las que llega un estudio preliminar que elabora la Defensoría de los Habitantes donde se analizan las consecuencias de la aplicación de la regla fiscal en las principales instituciones del Sector Bienestar, Trabajo e Inclusión Social, como son el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), Banco Hipotecario de la Vivienda (BANHVI), Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y Dirección Nacional de Centros de Educación y Nutrición de Centros Infantiles de Atención Integral (CEN-CINAI).

De los resultados preliminares preocupa a la Defensoría que, durante los últimos años, al amparo de la aplicación de la Regla Fiscal, Costa Rica vive una reducción constante en materia de inversión pública en educación, salud y programas de combate a la pobreza, que compromete los tímidos avances en relación con la pobreza y la desigualdad.

Adicionalmente a la reducción presupuestaria y aplicación de la Regla Fiscal, el estudio preliminar destaca la necesidad de revisar el diseño de los programas sociales selectivos para garantizar su idoneidad y que sean complementarios, mejorar la coordinación interinstitucional, perfeccionar y uniformar los mecanismos de selección de beneficiarios para garantizar que lleguen a quienes realmente lo necesitan, además de completar la cobertura de los programas sociales, especialmente en las áreas más alejadas del país, y para dar énfasis a la calidad de los servicios de educación y salud y ajustarlos a las necesidades y condiciones de las poblaciones

Se detalla en el informe preliminar de la Defensoría, la necesidad de incorporar prácticas de evaluación de servicios y programas que incorporen metodologías de costeo claras que determinen cuál es el monto adecuado que se debe otorgar a las familias o personas beneficiadas para que puedan subsistir o continuar con sus estudios.

Además, se observa que casi todos los programas sociales analizados carecen de indicadores de impacto y efecto, lo que impide medir si realmente están generando una incidencia positiva en la sociedad. Tampoco se puede determinar si es necesario implementar mejoras para beneficiar de manera más efectiva a la población.

Otro aspecto que se detalla es la falta de consideración de factores importantes como la región de planificación donde vive la persona beneficiada, si tiene alguna discapacidad o enfermedad crónica. Estas variables no se toman realmente en cuenta al establecer los montos de las ayudas. Asimismo, es fundamental realizar evaluaciones de acuerdo con lo estipulado en el Manual de Evaluación para Intervenciones Públicas del Ministerio de Planificación Nacional y Política Económica (MIDEPLAN). Aunque algunos de los programas mencionados anteriormente han llevado a cabo evaluaciones de diseño, son muy pocos los casos en que se han realizado evaluaciones de procesos y resultados. En algunos programas que llevan más de 20 años en implementación, nunca se ha realizado una evaluación de resultados, lo que implica que no se sabe si actualmente están generando efectos positivos en la población beneficiada.

La Defensoría subraya la importancia de crear una política pública formal que coordine y articule de manera efectiva las distintas estrategias y programas dirigidos a la reducción de la pobreza y la inclusión social.

Oficina de Comunicación Institucional
Defensoría de los Habitantes