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Etiqueta: desempleo

40 días en casa, 40 mil cosas más… Mujeres en cuarentena, narrando desigualdades…

M.Sc. Patricia Oliva Barboza
Licda. Backtori Golen Zuñiga
Investigadoras del CICDE-UNED.

La cuarentena como medida para evitar el contagio nos obliga a reflexionar sobre muchas otras situaciones, además del elemento salud, nos hace repensar sobre la realidad de las familias para contener en casa el total de sus integrantes, sin mencionar las dificultades económicas que desde ya se están enfrentando.

Si bien el COVID-19 es una crisis sanitaria inesperada, esta situación nos viene a visibilizar y recrudecer las desigualdades más profundas que teníamos como sociedad. La violencia estructural, las condiciones de pobreza, el desempleo, el patriarcado, el racismo, el nacionalismo y la xenofobia. Aunado a la acentuación de la crisis, pareciera que también se viene a naturalizar y normalizar estas estructuras de poder hegemónico, ejerciendo así formas de control mediáticas y de control Estatal que en muchas ocasiones colocan como única prioridad la crisis sanitaria, sin necesariamente dimensionar las implicaciones que estas medidas representan en nuestras vidas.

En las últimas semanas se han hecho esfuerzos por denunciar situaciones de violencia que están afectando particularmente a las mujeres, con este texto nos interesa hacer visible de qué manera se agudizan las desigualdades existentes en las relaciones de poder.

Judith Butler nos señala que:

El virus por sí solo no discrimina, pero los humanos seguramente lo hacemos, modelados como estamos por los poderes entrelazados del nacionalismo, el racismo, la xenofobia y el capitalismo y la llegada de empresarios ansiosos por capitalizar el sufrimiento global, todos testimonio de la rigidez con la que la desigualdad radical, que incluye la supremacía blanca, la violencia contra las mujeres, las personas queer y trans, y la explotación capitalista encuentran formas de reproducir y fortalecer su poderes dentro de las zonas pandémicas.(2020) (https://www.lavaca.org/notas/el-capitalismo-tiene-sus-limites-la-mirada-de-judith-butler-sobre-el-coronavirus)

Lo anterior nos invita a reflexionar sobre la interseccionalidad, rescatando que no solo es distinta la forma en que afecta la cuarentena a hombres y a mujeres, sobre lo que volveremos más adelante, sino que también es distinta la forma en que la estamos viviendo las mismas mujeres. No es lo mismo ser una mujer de un barrio, que una mujer de un residencial, no es lo mismo tener un trabajo como empleada doméstica o vendedora informal, que ser empleada pública o trabajar para una empresa privada. No es lo mismo vivir el aislamiento en la ruralidad, que en las zonas urbanas.

Sin embargo hay cosas que sí se asemejan en medio de este contexto y es justo el hecho de que las manifestaciones de violencia estructural, racial, patriarcal que cada quien enfrentaba y enfrenta desde el lugar que habita, se han incrementado y corren el riesgo de quedar aún más invisibilizadas.

En este texto sugerimos el ejercicio de imaginarnos situaciones que podrían estar viviendo las mujeres durante la cuarentena, reflexionar sobre la división sexual del trabajo, el trabajo remunerado y no remunerado, a partir de preguntas como: ¿Por qué las medidas de cuarentena nos afectan de manera tan distinta a hombres y a mujeres? ¿Por qué el espacio privado no representa lo mismo para las mujeres? ¿Qué significa para las mujeres estar en la casa con sus parejas, hijos, hijas, madre, padre etc.? ¿Qué implicaciones tiene estar ejerciendo el trabajo productivo y reproductivo en el espacio de lo privado? ¿Por qué “quedarse en casa” puede agravar “aún más” las múltiples jornadas de las mujeres?

Pensemos en una educadora, en este caso, una educadora del sector privado, con una jornada previa de por sí realmente abrumadora. Podemos imaginar que vive con sus hijos e hijas estudiantes o bien con su pareja y otras personas de su familia. Habitualmente sus fines de semana los dedicaba a preparar alimentos (para su consumo y el de las personas que comparten la vivienda) además de ordenar y realizar todas las labores de limpieza; la casa, la ropa, etc. y así poder dedicar los días entre semana a su trabajo remunerado, sin que esto signifique que se libere de las labores del hogar. Con la medida de cuarentena, no solo debe capacitarse en nuevas herramientas virtuales (lo que se suma a su ya múltiple jornada) sino que además debe duplicar su jornada, según las nuevas directrices de la institución (en la que labora como docente) ya que debe reforzar la atención a sus estudiantes.

En casa también su pareja, sus hijos o hijas estarán lidiando cada uno y cada una con sus nuevas labores virtuales, pero muy probablemente ella, es quien asuma las labores de la casa y además “en casa” debe organizarse todos los días con su trabajo remunerado. Muy probablemente él, su compañero “quizá piense en colaborar” (el entrecomillado es para destacar que para él se trata de una colaboración y no de una responsabilidad compartida) pero debe resolver su jornada laboral, que él considera como prioridad frente a la jornada remunerada y no remunerada que ella realiza.

Sus hijos e hijas conforme al mandato patriarcal creen que el trabajo no remunerado que ha realizado su madre (si es que lo han percibido) es obligación de ella. En muchos de los casos, cuando las mujeres se encuentran en su jornada laboral remunerada, quienes quedan en casa deben resolver situaciones, pero no porque consideren que es su función y su responsabilidad, sino porque ella no está en casa, si ella estuviera en casa, imaginemos: ¿Quién debe resolverlas?

Este es tan solo un ejemplo, podríamos sumar otra serie de factores como la atención y cuidado de chicos y chicas en edades escolares, que si bien es cierto algunos centros de cuido podrían estar funcionando, es comprensible que una familia prefiera evitar que su hijo o hija asista al centro educativo para evitar el contagio.

Podemos pensar también en todas las jefas de hogar que tienen trabajos en la informalidad, como, por ejemplo; en labores domésticas, ventas por catálogo, ventas ambulantes, costura o repostería entre otras. La medida de guardar cuarentena con acatamiento inmediato no puede ser fácilmente atendida por todas las personas, al respecto una vendedora ambulante señala: “Aunque no acate las recomendaciones de estar en aislamiento, la calle está durísima y no tanto por el coronavirus, sino porque no se hace ni un cinco y además la ven como una irresponsable por tratar de ganarse la vida. Desde cuando trabajar es un crimen”.

¿Qué está pasando en los territorios indígenas de Salitre y Térraba que actualmente están siendo invadidos y agredidos por finqueros? ¿Cómo están viviendo “la cuarentena o el aislamiento” las mujeres en estas comunidades? donde sus vidas han sido amenazadas por años y sus derechos violentados por un Estado que ahora más que nunca plasma su negligencia, promoviendo la impunidad de sus agresores.

Los retos económicos que enfrenta el país son muy distintos en la zonas urbanas, que en la zonas costeras y rurales. Existen muchas agrupaciones y asociaciones de mujeres que se dedican a las artesanías, a ofrecer servicios de comida, a vender productos agropecuarios y sus derivados, a brindar hospedajes y a realizar recorridos turísticos. ¿Cuáles serán las medidas para amortiguar el impacto de la ausencia absoluta de ingresos en estas zonas frente a la paralización del turismo en el país?

Muchas mujeres se enfrentan a una durísima realidad que se agudiza en estos momentos, cuando tienen sí o sí que compartir con el agresor y sus redes de apoyo se ven reducidas. Aunado a esto muchas familias están viviendo la cuarentena en condiciones de hacinamiento y desempleo, lo cual hace de la convivencia y de las estrategias habituales de sobrevivencia una verdadera amenaza.

Karina Batthyány sostiene que esta situación la hemos visto ya en casos de emergencias por desastres naturales. ¿Cómo abordará el Estado las consecuencias de la pérdida del empleo por la sobrecarga de cuidados? ¿Qué medidas de promoción de corresponsabilidad en las tareas domésticas y de cuidado se pueden gestionar entre el Estado, las empresas, trabajadores y trabajadoras en una situación de confinamiento? (2020)

Pensemos en todas las labores de cuido que asumimos las mujeres ¿Qué implicaciones tiene que sus chicos y chicas estén en casa? ¿Quienes asumen el cuidado de personas adultas mayores, la gestión de medicamentos, la compra de alimentos? La limpieza y la desinfección del hogar, vestimenta y ropa de cama, que ahora se triplica por la necesidad de evitar infecciones. ¿En quienes recaen estas funciones?

Pensemos en compañeros que también deben acatar la medida de “quedarse en casa” para continuar teletrabajando según su jornada laboral, muy probablemente (sin generalizar) tendrán a su disposición los alimentos listos y ropa limpia ya que, como de costumbre ellas se encargaran de las “labores del hogar”, además del cuido de los y las chicas.

Karina Batthyány destaca que en América Latina las mujeres realizan cerca del 80% del trabajo del cuidado no remunerado y son amplísima mayoría entres quienes se ocupan del trabajo de cuidados remunerados, por tanto, gran parte de los cuidados totales los ejercen las mujeres. (2020)

Para algunas culturas la palabra “crisis” significa oportunidad para el cambio, es indispensable comenzar a debatir y cuestionarnos ahora y no después, los aspectos de la organización social del cuido. Que el hecho de volver “puertas adentro” no represente para nosotras las mujeres, volver a las prácticas patriarcales más arcaicas, que esta “crisis” sea una oportunidad para comenzar colectivamente, a proponernos formas de relacionarnos más horizontales y solidarias.

Si bien las condiciones de aislamiento o cuarentena limitan de alguna manera las acciones de solidaridad externas y nos hace repensar las formas en que hemos establecido nuestros vínculos y afectos, esta “crisis” también nos invita a reflexionar sobre la célebre frase de Simone de Beauvoir «lo personal es político». Es indispensable reflexionar desde lo personal, plantearnos ¿Cómo querernos?, ¿Cómo cuidarnos?, ¿Cómo convivimos?, ¿Cómo solidarizarnos y ser congruentes en los espacios más próximos? Sumado a lo anterior, es urgente colocar este debate en las esferas públicas, donde se crean las directrices, se toman las decisiones y se generan discursos.

Karina Batthyány expresa que la emergencia por el COVID-19 vuelve a poner en el centro la cuestión de la organización social del cuidado y es necesario apoyar todas aquellas medidas y acciones que pongan a la humanidad y no el mercado en el centro para paliar la pandemia, superando este último como eje organizador de la vida en común. (2020)

Al igual que las labores de reproducción de la vida y de los cuidados no deberían ser exclusivamente nuestra responsabilidad, el reto de aprender de esta nueva circunstancia, resignificar la vida cotidiana y reconfigurar la forma de relacionarnos desde otros lugares, debería ser una inquietud y una denuncia compartida.

Que esta circunstancia nos permita repensarnos como sociedad, evitar que el temor a la crisis sanitaria nos coloque en una condición de mayor vulnerabilidad y que todos los esfuerzos, las luchas y los aprendizajes de cada una, desde nuestra trinchera y nuestras posibilidades aporte en la construcción de un mundo más igualitario y que esto se convierta en insignia para atravesar este momento de la humanidad.

Bibliografía Consultada

Judith Butler (2020) Capitalism has its limits. Artículo de opinión escrito el 19 de marzo. Traducido por Anabel Pomar para lavaca.org (https://www.lavaca.org/notas/el-capitalismo-tiene-sus-limites-la-mirada-de-judith-butler-sobre-el-coronavirus)

-Karina Batthyány (2020) La pandemia evidencia y potencia la crisis de los cuidados. Secretaria Ejecutiva de CLACSO.https://www.clacso.org/la-pandemia-evidencia-y-potencia-la-crisis-de-los-cuidados/

Ilustración de cabecera:

http://cmdpdh.org/project/derechos-de-la-mujer-mecanismos-para-combatir-la-discriminacion/

Costa Rica: entre el debilitamiento del poder (yin) y la necesidad de autoridad (yan)

Miguel Sobrado

La intervención en Casa Presidencial con el decomiso de las computadoras y hasta el teléfono personal del Presidente, fue un punto de debilitamiento extremo de la autoridad del Poder Ejecutivo y preludio de una anomia social muy peligrosa para la institucionalidad.

Cuando se llega a estos extremos tiende a producirse la reacción contraria: la concentración de la autoridad (yan). Este paso, cuando se da, tiene el riesgo de conducir las estructuras políticas al autoritarismo y a una debacle política.

La reacción Yan se ha producido, pero por suerte no por una medida de respuesta del Ejecutivo al debilitamiento de su poder, sino por una amenaza externa el coronavirus, que ha aglutinado a la población alrededor de las autoridades de gobierno especialmente el sector salud.

Hasta el momento las reacciones han tendido a aglutinar la opinión pública alrededor de las autoridades del gobierno, pero las aguas están revueltas y las corrientes anárquicas tipo “m’porta a mi” afloran por doquier, como lo hemos visto en los éxodos a las playas, reuniones en bares y otros sitios públicos, contraviniendo las disposiciones oficiales de manera retadora.

Esta emergencia ha sido aprovechada por el Ejecutivo para consolidar su liderazgo y autoridad en lo inmediato, y aunque se han tomado medidas radicales como sacrificar al turismo el problema sobrepasa sus capacidades y propuestas.

Las medidas tomadas hasta el momento para reducir el desempleo, como postergar impuestos o reducir cargas sociales a las empresas son acertadas pero incompletas. El teletrabajo puede ayudar, lo mismo que las medidas de mitigación a las empresas. Pero no sustituyen la desocupación y el estancamiento económico en las regiones. A la gente se le puede decir que se recluyan en las casas, pero si no tienen ingresos, tendrán que salir a conseguir alimentación y otros recursos vitales para el pago de servicios y alquileres.

Los países como Taiwan, Corea y China han tomado en consideración estas necesidades en su política de aislamiento de los casos contagiados y de defensa de la población vulnerable. Esto desde luego demanda recursos y un manejo local de la crisis. Nuestra economía no está en  las mejores condiciones, para enfrentar esta crisis en todas sus dimensiones, pero debemos hacerlo si queremos ganarle la guerra al Coronavirus, con las menores pérdidas posibles. En primer lugar, es importante recurrir a los fondos internacionales de emergencia, se trata de un problema global y no solo nacional y esto debe reorientar los esfuerzos de nuestra política externa. No obstante, es posible que esto no sea suficiente y haya que recurrir a un esfuerzo especial. Tenemos antecedentes de situaciones de guerra como la de 1856 donde el entonces presidente Juan Rafael Mora puso sus haciendas en garantía y pidió a los otros cafetaleros hacer lo mismo para afrontar los costos de la guerra. Una situación similar, aunque en menor escala, se vivió después de la guerra civil de 1948 donde se impuso un impuesto al capital, para financiar los daños de la guerra.

Estamos en una guerra que exige una gran desmovilización del aparato productivo establecido. No podemos enviar a la gente para la casa sin recursos para sobrevivir, es importante apoyar, por una parte, las iniciativas locales para reorientar la producción nacional como la iniciativa de los productores de hongos que están ofreciendo el producto rechazado por los hoteles a las organizaciones comunales. Por otra parte, asignar recursos, dentro de líneas claramente definidas a las organizaciones y gobiernos locales que son quienes tienen el contacto directo con los problemas, para promover soluciones y apoyar las necesidades más urgentes.

Otra alternativa no existe, el desempleo es terreno fértil para la anarquía y el desorden que está a flor de piel en amplios sectores, al mismo tiempo que un terreno muy fértil para el narcotráfico, que busca consolidar la ruta de la cosa y la creciente economía subterránea.

Ilustración: https://okdiario.com/curiosidades/yin-yang-significado-1133869

ANNUS HORRIBILIS

“Yo no olvido al año viejo”

Manuel Hernández

Este año que está dando el último coletazo, no ha sido justamente el más bienaventurado.

Desde que despuntó el 2019, la reforma fiscal empezó a mostrar garras y dientes bien afilados contra el pueblo y la clase trabajadora, precarizando sus condiciones de vida.

La implementación de esa reforma ya ha causado, de manera temprana, un sustancial menoscabo de las remuneraciones de los funcionarios públicos, que probablemente va a generar un estancamiento salarial y económico durante un período considerable.

La pobreza nos golpeó en el 21% y la extrema prácticamente en el orden del 6%, convirtiendo a Costa Rica en uno de los países que más ha crecido, de manera escandalosa, la desigualdad. Costa Rica está en el top 10 de los países más desiguales del mundo, que no es poco decir y retrata nuestra patentada marca “pura vida”.

El desempleo registró un aumento incontenible, disparándose hasta un histórico 12%, siendo las mujeres las más afectadas.

El desempleo se agravó con el cierre de operaciones de JAPDEVA, prácticamente sepultada, a merced del cual más de 500 personas fueron cesadas, cuyas familias desdichadamente habrán pasado una navidad no muy feliz.

El endeudamiento de las personas alcanzó un nivel desproporcionado, resultando que más de 324.000 deudores tienen préstamos atrasados, de hasta tres meses de mora.

El presupuesto de la República 2020 y el de las demás instituciones públicas, subordinados a la rigurosa aplicación de la Regla Fiscal, tuvieron un salvaje recorte y en consecuencia, traerá un deterioro de los servicios públicos y las prestaciones sociales inherentes al Estado Social y Democrático.

En el ojo de esta tormenta fiscal están las universidades públicas, que nunca habían experimentado esa sistemática hostilidad política y mediática.

En este año, la confianza del consumidor cayó al nivel más bajo de la última década y el índice de confianza empresarial tocó fondo, llegando en este mes de diciembre, apenas a 5 puntos (de una escala de 1 a 10).

Sin lugar a duda, en tan sólo un corto año, sufrimos las graves consecuencias de una profunda crisis social y económica, de carácter estructural, que removió los cimientos de nuestra sociedad, pero que afectó a la gran mayoría de la población, a quienes se impuso, contra viento y marea, la pesada carga de la crisis.

Pero esta crisis estructural no se refleja exclusivamente en indicadores económicos y sociales, la cual tiene su contrapartida en la crisis en que cayó la democracia, que ciertamente viene desde hace algún tiempo, pero que se intensificó este año.

La represión de la protesta social ha sido una constante, expresión de la reacción oficial de un modelo económico políticamente autoritario, que de ordinario recurre a las fuerzas represivas del orden para disciplinar los sectores sociales, estudiantiles y sindicatos clasistas inconformes.

Esta crisis democrática la corona la reciente sentencia del Tribunal Constitucional, que viene a consolidar el Derecho de Huelga del Enemigo, contenido en el proyecto de ley N° 21049, que está al acecho del próximo año, para convertirse en una espuria ley de la República, marcando una regresión legislativa que nos devuelve en el tiempo más de 75 años atrás, mucho antes que la misma promulgación del Código de Trabajo.

En realidad, ha sido un año muy duro, concurrido de incertidumbres, privaciones, ajustes y recortes antidemocráticos, que podríamos afirmar que a quien por lo menos le ha dejado una chIVA, una burra negra y una yegua blanca, en el balance anual, francamente no le fue tan mal.

¡Y que se dé con una piedra en el pecho, a quien además generosamente este año le ha dejado una buena suegra, que en esta trágica situación en la de menos es pedirle peras al olmo!

En el último minuto de este aciago año, levantemos la copa y declaremos el 2019: Annus Horribilis.

Encuesta CIEP-UCR: La ciudadanía señala el desempleo como el principal problema del 2019

  • El pesimismo y la valoración negativa de la situación económica persisten entre los costarricenses

El costo de la vida y la situación económica también se mantuvieron durante todo el año en el segundo lugar de los principales malestares de la población. Foto: Laura Rodríguez Rodríguez.

El desempleo, que según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) alcanzó en el país el 11,9 % durante el segundo trimestre del año, se mantuvo como la principal preocupación de los costarricenses durante el 2019.

Así lo revela la más reciente encuesta del Centro de Investigación en Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), efectuada entre el 18 y el 21 de noviembre anteriores a 1 004 personas mayores de 18 años, ubicadas en todo el territorio nacional.

Según la medición, el 32 % de los habitantes consultados en esta ocasión catalogó al desempleo como el principal problema que atraviesa el país. Esa posición también fue señalada por las mediciones hechas por el CIEP en los meses de marzo y agosto anteriores.

Asimismo, el costo de la vida y la situación económica se mantuvieron durante todo el año en el segundo lugar de los principales malestares de la población y, en esta oportunidad, fue señalado por el 21 % de los costarricenses consultados.

El informe del CIEP destaca que, a excepción del año 2018, el desempleo ha figurado desde el 2013 como el mayor malestar de los costarricenses a un mes de finalizar el año, tal como lo evidencian las últimas siete mediciones interanuales.

Según el investigador del CIEP, Ronald Alfaro, el estudio evidencia que las autoridades no han logrado mejorar tal problemática en los últimos años y que, por el contrario, esta incrementa y afecta cada vez más a ciertos grupos sociales, como las mujeres y las personas de zona rural.

“El desempleo es uno de temas que los ciudadanos más le recriminan a los gobiernos y más aún cuando, como sucede en este momento, está alcanzando niveles similares a los que tuvimos en el país durante la crisis de los años ochenta”, explicó el politólogo.

El pesimismo persiste entre la población y así lo evidencia el 68 % de las personas encuestadas, quienes consideran malo o muy malo el actual rumbo del país, mientras que apenas el 13 % afirma que Costa Rica avanza por buen camino.

La valoración negativa sobre la economía nacional evidenció un incremento a lo largo del año, al pasar de 76 % a 79 % entre las mediciones de marzo y agosto anteriores, hasta alcanzar en esta última ocasión un 80 %.

La población valora mejor la labor municipal que la del Gobierno nacional

Pese a que el 62 % de los consultados en agosto anterior catalogó de forma negativa la labor del Gobierno y ese porcentaje se mantuvo invariable en esta nueva medición del CIEP, el 56 % considera que la gestión de su municipalidad es buena o muy buena.

En concordancia con lo anterior, el 60 % de los encuestados afirma que la municipalidad responde mejor a las necesidades de su comunidad, frente a un 12 % que prefiere la atención que recibe por parte del gobierno nacional.

Las mayores satisfacciones de la ciudadanía respecto al trabajo de las municipalidades se deben al servicio de recolección de basura, seguido por el mantenimiento de áreas verdes y la administración de los mercados municipales.

El informe del CIEP destaca que, a pesar de que existe por parte de los ciudadanos una valoración positiva de la labor actual de sus municipalidades, el 35 % afirmó que en las próximas elecciones apoyará a un partido distinto al que gobierna actualmente.

Alfaro atribuye este resultado a que, al igual que en las elecciones nacionales, las lealtades partidarias son muy débiles en la ciudadanía y, por esta razón, es que la alternancia se ha convertido en una tendencia histórica en el país.

“En las elecciones municipales prima el personalismo y el liderazgo, así que no se trata tanto de votar por el partido, sino por el candidato o la candidata. También se apuesta por rotar el poder, la gente prefiere que entren nuevos actores a ocupar esas posiciones”, explicó el investigador.

Finalmente, la medición retrató que el 56,9 % de la ciudadanía estaría decidida a votar en los próximos comicios municipales, lo cual —según Alfaro— representaría «un parteaguas», frente a una convocatoria que históricamente ha sido poco concurrida.

“Es muy probable que haya un aumento en la participación, pero hasta febrero veremos si se alcanza ese porcentaje. Lo cierto es que las elecciones municipales se han venido instalando en la mente de la gente como un evento cada vez más relevante”, concluyó el experto del CIEP.

 

Andrea Méndez Montero

Periodista, Oficina de Divulgación e Información

Información tomada de: http://www.ucr.ac.cr/

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Sintracobal comprometido con la búsqueda de justicia

Con Maikol Hernández

Ya han transcurrido seis meses desde que Chiquita Brands hiciera un cierre abrupto e ilegal del Departamento de Operaciones Portuarias en Limón, despidiendo a 178 trabajadores y trabajadoras, todos afiliados al Sindicato Industrial de Trabajadores Costarricenses del Banano y Afines (Sintracobal).

Giorgio Trucchi

El pasado 13 de septiembre, más de 100 personas afectadas por el brutal despido respondieron al llamado del Sintracobal y se reunieron en asamblea.

“Presentamos varios informes y recibimos diferentes propuestas. También logramos confirmar que de las personas que no estaban afiliadas al sindicato, algunas fueron reubicadas en otros centros de trabajo y otras fueron liquidadas y recontratadas.

Esto demuestra claramente que el cierre de Chiquita Brands obedece a una estrategia para acabar con el sindicato y quitarse una convención colectiva de encima”, dijo a La Rel, Maikol Hernández, secretario general del Sintracobal.

Durante la actividad se alcanzaron diferentes acuerdos.

“Vamos a intensificar el trabajo organizativo en otras áreas para que nuestro sindicato siga funcionando. También vamos a seguir articulando esfuerzos con otros sectores.

Asimismo vamos a seguir impulsando la posibilidad de acceso de las y los trabajadores afectados a programas de gobierno, en tema de capacitación, vivienda, protección social y empleabilidad”, agregó Hernández.

Estos seis meses han servido también para afinar una serie de estrategias, incluyendo la judicial.

“Hay una demanda colectiva por despido arbitrario e ilegal y varias demandas por fueros especiales, como por ejemplo para mujeres embarazadas o en período de lactancia, trabajadores incapacitados o que padecen enfermedades profesionales o por accidente de trabajo.

También hay otra demanda por el despido de la junta directiva del sindicato sin respetar el procedimiento de ley”, explicó el secretario general del Sintracobal.

Actualmente, son muy pocas las personas ilegalmente despedidas por Chiquita Brands que han encontrado un trabajo estable.

“La mayoría no tiene trabajo fijo y está buscando como sobrevivir. Otros hemos logrado vincularlos a programas del gobierno, pero el proceso es muy lento.

Sin embargo, a pesar de las dificultades objetivas, están totalmente convencidos que hay que seguir dando la pelea”, manifestó Maikol Hernández.

El 17 y 18 de este mes, Sintracobal y la UITA se reunirán con Chiquita para abordar esta problemática.

Estaremos informando del resultado de esta reunión y aprovecho la ocasión para agradecer, una vez más, a la UITA y a nuestra Regional Latinoamericana por todo el apoyo que siguen brindándonos”, concluyó.

 

Enviado por Maikol Hernández.

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Caminata por Limón

Este próximo 21 de octubre se realizará una «Caminata por Límón» hacia la capital. La caminata tiene por objetivo las siguientes peticiones:

  • Mejor calidad de vida para Limón
  • Que JAPDEVA  se le respeta las potestades de imperio que por ley tiene como administrador portuario
  • Respeto a la tenencia de tierra de sus agricultores
  • Trabajo digno, decente y permanente
  • Respeto para el pueblo limonense de parte del Gobierno y diputados
  • Alto al desempleo y que se generen las condiciones necesarias para el desarrollo de esta provincia

 

Enviado por María Miranda.

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Encuentro Social Multisectorial

Comunicado de prensa

  • Abogando por la reactivación económica de Costa Rica

Con suma preocupación, vemos que el presidente se ha venido desligando de la caída de la economía nacional, mientras que los empresarios alertan sobre el posible cierre de empresas.

Las cifras publicadas en medios de comunicación, alertan que hay más de treinta mil nuevos desempleados, solo en la actividad comercial, pero además la cifra aumentaría, ya que antes de que cierre el año, más de cincuenta mil pequeñas empresas dejarían de existir.

Estos datos no son ni más ni menos que el resultado de una acción que detonaron en la Asamblea Legislativa los partidos que promovieron el plan fiscal, sumado el Presidente Carlos Alvarado y el sector empresarial, principalmente liderados por Gonzalo Delgado y Enrique Egloff, siendo estos los responsables absolutos del fracaso económico en camino, porque detonaron una crisis de credibilidad y una crisis fiscal en crecimiento que no han podido detener y hoy se lavan las manos.

Es repudiable que el gobierno, en vez de desligarse, no asuma responsablemente una acción concreta como se ha planteado.

O asumen su responsabilidad y corrigen el rumbo, o abandonen sus cargos.

Firma responsable

Ulises Blanco Mora, cédula 1-0379-0880. Teléfono 8541-0783.

 

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SINTRAJAP en lucha por defensa del derecho al trabajo

El Sindicato de Trabajadores de JAPDEVA y Afines Portuarios, organizó una conferencia de prensa para este lunes 16 de setiembre 2019 en el Salón de Beneméritos de la Asamblea Legislativa. A las 2 de la tarde SINTRAJAP espera la presencia de los medios informativos.

Junto a representantes de los seis gobiernos locales de la provincia de Limón darán a conocer los acuerdos tomados en conjunto y las acciones que realizarán conjuntamente, para exigirle al gobierno “el respeto que Limón merece para tomar sus propias decisiones y para que se cumpla con la Ley Orgánica de JAPDEVA, su autonomía, su potestad de imperio como Autoridad Portuaria en el Caribe Costarricense y en su rol como encargada del desarrollo socioeconómico de la Vertiente Atlántica de Costa Rica”.

El comunicado recibido en SURCOS está firmado por Liroy Pérez Pérez, secretario de Prensa.

Enviado a SURCOS por María Miranda.

La medicina del gobierno, la peor enfermedad del Pueblo

La grave crisis, que vive el país, se ha acentuado en los últimos años. Ha sido creada por los políticos de turno (PLN/PUSC/PAC). Hoy podemos observar sus graves consecuencias, recayendo en los sectores más vulnerables de este país.

A la vista, tenemos: alto índice de desempleo, inseguridad ciudadana, sub empleo y precarización del empleo en resumen pobreza general. Ya vendrá el hambre y lucha por sobrevivencia.

La estrategia es conocida: Crear problemas y después ofrecer soluciones llamado “problema-reacción-solución”.

Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar.

Así hemos visto la atroz campaña contra el empleado público, con la finalidad de achacar la crisis fiscal y acumulada por los gobiernos de turno.

En lo absoluto, ha interesado y no observamos del Gobierno, intención de atacar la pavorosa evasión y elusión fiscal del “gran capital”; ataca las clases bajas.  “Como siempre, el pobre es Pato de la Fiesta”.

Se crea e incentiva una crisis económica, para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

Observemos: entre otras medidas propuestas por la Unión de Cámaras de la Empresa Privada (UCCAEP) y Cámara de Comercio de Costa Rica –que son los sindicatos empresariales más poderosos en Costa Rica– está lo que en la práctica es, seguir el desmantelamiento de la Caja Costarricense de Seguro Social.

Proponen: disminuir la base mínima contributiva de la Caja Costarricense de Seguro Social, es decir, aplicar un porcentaje escalonado del Seguro de Salud.

Como dice nuestro pueblo ‘’unos se comen la piña y a otros le duele la panza”’. A pesar de la grave crisis que la agobia serían menos recursos para los asegurados.

Notamos también lo que se ha llamado ‘’la estrategia de la gradualidad’’, es decir tomar las medidas inaceptables progresiva y gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Ahí esta la trampa de la estrategia, creando inacciones, inadvertencias dadas las costumbres de “todo lo acepto”.

Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) han venido siendo impuestas durante años en forma progresiva y paulatina, sin que se reaccione en su contra.

Se nos ha impuesto:

  • Estado mínimo
  • Privatizaciones
  • Precariedad en valores al empleo
  • Flexibilidad laboral
  • Desempleo en masa
  • Salarios que ya no aseguran ingresos decentes

Y tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

Y esto es para todos: trabajadores de la empresa pública y empresa privada.

Se propone la flexibilización laboral: cambio de jornadas, horarios, en resumen, más precarización en el empleo y desvalorización de su trabajo.

A partir de julio entra en vigencia el IVA (se cambia el impuesto de ventas al de valor agregado) y desde el corte de pelo hasta la electricidad elevarán su costo. Nos llevan a raspar las ollas en cada hogar.

Desde luego, no proponen ajustes de salario, para colmo el incremento del primer semestre de 2019, fue nominal en la limosna de tan solo ¢2.700, en caso Caja Costarricense de Seguro Social NO LO HA PAGADO.

El gran poder político y económico camina de la mano, unido y triunfante.

Los de a pie, trabajadores y ciudadanos ¿cuándo? hemos de avanzar unidos.

Atiendo notificaciones al correo sindicato@aesscr.com

Sr. Alvaro Alberto Salazar Morales

Secretario General A.E.S.S

 

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